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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La intelectualidad venezolana en el siglo XX: Julio César Salas]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article gives a panoramic vision of the life and work of the Venezuelan thinker Julio César Salas, outlining his sociological, anthropologic and historical analysis of Venezuelan and continental reality. Liberalism impregnates his political and economical proposals, and led him to be a vigorous opponent of Juan Vicente Gomezs government. Being a freethinker, positivist, and militant evolutionist, as follower of the ideas of Auguste Comte and Herbert Spencer, he was excommunicated from the Catholic Church. This made of Salas a critical thinker in the face of politics, economy, society and history and all Venezuelan and Latin-American reality of his time.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <BASEFONT SIZE="3">      <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana"> <B>La intelectualidad venezolana en el siglo XX: Julio César Salas </B> </FONT></P>      <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana"> <b>Venezuelan intellectuality in the XXth century: Julio César Salas </b> </FONT></P>      <P ALIGN="center"><b><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Antonio Tinoco Guerra</FONT></b></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Universidad del Zulia Maracaibo - Zulia </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Resumen</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Este trabajo brinda un panorama de la vida y obra del pensador venezolano  Julio Cesar Salas, resaltando sus análisis sociológicos, antropológicos  e históricos de la realidad venezolana y continental. El liberalismo impregna  sus planteamientos económicos y políticos, y le llevó a ser acérrimo opositor  al gobierno de Juan Vicente Gómez. Por libre pensador, positivista y evolucionista  militante, seguidor de las ideas de Augusto Comte y Herbert Spencer, fue  excomulgado de la iglesia católica. Ello hizo de Salas un pensador crítico  ante la política, la economía, la sociedad, la historia, y de toda la realidad  venezolana y latinoamericana de su tiempo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Palabras clave:</B> Julio Cesar Salas, positivismo en Venezuela, liberalismo en Venezuela,  antropología venezolana </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Abstract</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> This article gives a panoramic vision of the life and work of the Venezuelan  thinker Julio César Salas, outlining his sociological, anthropologic and  historical analysis of Venezuelan and continental reality. Liberalism impregnates  his political and economical proposals, and led him to be a vigorous opponent  of Juan Vicente Gomezs government. Being a freethinker, positivist, and  militant evolutionist, as follower of the ideas of Auguste Comte and Herbert  Spencer, he was excommunicated from the Catholic Church. This made of Salas  a critical thinker in the face of politics, economy, society and history  and all Venezuelan and Latin-American reality of his time. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Key words:</B> Julio Cesar Salas, Positivism in Venezuela, Liberalism in Venezuela, Venezuelan  anthropology </FONT></P>    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <b>Recibido</b>: 11-09-07 <b>Aceptado</b>: 15-05-08</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Introducción</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El primer tercio del siglo XX en Venezuela tiene en su haber una cantidad  de intelectuales que brillaron como pléyades, no tanto por la originalidad  de sus ideas, sino por el denso debate que se estableció entre ellos en  torno al destino del país y del continente Latinoamericano. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las dictaduras de Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez fueron el marco  político de referencia que tuvieron los pensadores nacionales de aquel  momento. Estar en pro o en contra de la dictadura, conformar o no el séquito  de los acólitos del régimen separó en dos a los intelectuales que vivieron  en aquella Venezuela rural de finales del siglo XIX y principios del siglo  XX. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Sería una mezquindad afirmar que durante aquellos años de dictadura la  vida intelectual en Venezuela fue pobre. Todo lo contrario, durante los  regímenes de Castro y Gómez la actividad intelectual fue intensa, aparecieron,  entre otras, las revistas Cosmópolis (1894-1895) y El Cojo Ilustrado (1892-1915),  publicaciones de la más alta calidad, que lograron una gran proyección  en el ámbito continental. Estas revistas recogieron la diversidad cultural  y las inquietudes intelectuales de la época. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La aparición de escritores como José Gil Fortoul, Lisandro Alvarado, Rufino  Blanco Fombona, Teresa de la Parra, Manuel Díaz Rodríguez, César Zumeta,  Pío Gil, Pedro Manuel Arcaya, Pío Tamayo, José Rafael Pocaterra, Tulio  Febres Cordero, Jesús María Semprúm, Laureano Vallenilla Lanz y Julio César  Salas, por mencionar solo los más conocidos, demuestra lo rico que fue  para Venezuela aquél momento histórico. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Si la política fue el marco de referencia para la discusión intelectual  de entonces, la filosofía positivista fue la ideología que guió el proyecto  de reconstrucción nacional, junto a la corriente literaria llamada modernismo  que sirvió de referencia estética a los autores. Ambas tendencias se impusieron  en el ámbito continental. Para unos, el positivismo fue la doctrina oficial  de los gobiernos, para otros, una metodología que permitiría detectar el  origen de los males que confrontaba el país y el continente; para todos,  el positivismo fue una esperanza, lograr el tan anhelado progreso nacional.  Por otra parte, el modernismo permitió un llamado a la conciencia nacional  y continental para forjar una identidad cultural soberana, frente a la  madre patria y totalmente distinta del norte anglosajón. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Julio César Salas, abogado, antropólogo y sociólogo merideño, miembro de  esa generación privilegiada, fue un intelectual que confrontó al régimen  de Juan Vicente Gómez desde el plano de las ideas, dejando como legado  al país una obra de gran magnitud, en su mayor parte inédita, donde se  destaca su labor como etnólogo y lingüista, estudioso de las culturas aborígenes  americanas y sobre todo su visión sociológica, la cual recoge su preocupación  por explicar el atraso y los males imperantes en la sociedad latinoamericana  y venezolana de aquél momento. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Julio César Salas es, relativamente, un escritor poco conocido en nuestro  país, aunque su obra ha sido estudiada mayormente en Europa y otros países  latinoamericanos, esto debido a su posición política de rechazo a las dictaduras  venezolanas, quienes lo combatieron y silenciaron su obra al no procurar  su difusión. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El presente trabajo pretende presentar una visión panorámica del pensamiento  de Salas, fundamentalmente su visión del hombre y la sociedad, plasmada  en tres de sus más importantes obras como son <I>Tierra Firme, Lecciones de  Sociología y Civilización y Barbarie</I>. En la elaboración de este trabajo  no se contemplaron las investigaciones de Salas referentes a lingüística,  dialectos autóctonos, estudios sobre mitología propia de los pueblos aborígenes,  etc. Sin duda alguna, sus investigaciones de las culturas indígenas americanas  son muy ricas, probablemente, en esos estudios encontraremos nuevos elementos  que puedan definir mejor su visión del hombre y la sociedad, razones de  tiempo y espacio nos obligan a limitarnos a las obras ya mencionadas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La finalidad que nos ha movido a escribir este ensayo es la de divulgar  las ideas de un eminente venezolano, que ha principios del siglo XX se  aproximó con ojo crítico a la realidad nacional y continental, y a pesar  del paso del tiempo, sus reflexiones y sus enseñanzas hoy se mantienen  vigentes.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Reseña Biográfica</B></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Julio César Salas es uno de los personajes más interesantes del primer  tercio del siglo XX venezolano. Su labor intelectual lo presenta como un  polígrafo, ya que su trabajo profesional va desde la teorización del derecho,  hasta la investigación económica, pasando por el estudio de la sociología,  antropología, etnología, hasta abordar la investigación histórica y la  lingüística. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas nació en la ciudad de Mérida, Venezuela, en el año de 1870 y murió  en Caracas en 1933. Es importante recordar que para el momento en que Salas  nace, la ciudad de Mérida era un emporio cultural. Desde finales del siglo  XIX hasta principios del siglo XX se desarrolló en los Andes Venezolanos,  y particularmente en Mérida un fuerte movimiento intelectual de inspiración  positivista, lo cual permitió a Ángel Capelletti hablar de un positivismo  andino<SUP>1</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas procedía de una familia tradicional de los Andes Venezolanos. Su  padre fue el doctor Federico Salas, médico y literato, quien lo introduce  tempranamente en el mundo de los libros. Su madre fue Adelaida Uzcátegui,  dama perteneciente a la alta sociedad merideña. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Gran parte de la infancia de Salas transcurrió en la rica biblioteca de  su padre, donde adquiere una vasta cultura que le permitió una temprana  entrada a la universidad. Realizó sus estudios formales en la Universidad  de Mérida, hoy Universidad de los Andes, allí estudia jurisprudencia y  se gradúa con las más altas calificaciones; en 1893 recibe el título de  Doctor en Leyes. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Su actividad como jurista se redujo a varias publicaciones, conferencias  y a una actividad de articulista en varios periódicos nacionales, donde  abordó temas vinculados a problemas legales. Creemos que algunos desencantos  en el ejercicio profesional procuraron el temprano abandono del ejercicio  del derecho por parte del joven merideño. Esto lo confirman las propias  palabras de Salas quien en páginas autobiográficas afirmó: “Habiendo desistido  de ejercer la carrera de abogado, que en ciertos países no significa ciencia  sino intriga, me consagré por entero a los estudios sociológicos e históricos  al mismo tiempo que cultivé la hacienda de mi padre y fundé por mi cuenta  dos haciendas de café, cuyos productos me proporcionaron una situación  independiente”<SUP>2</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las palabras del autor nos insinúan su aproximación a los estudios humanistas,  su vocación por la sociología y por la historia. De esta vocación surge  su incursión en la docencia universitaria. En 1912 regenta la cátedra de  Economía Política en la Universidad de Mérida y ese mismo año funda la  cátedra de Sociología en esa Casa de Estudios. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La labor intelectual de Salas fue de gran alcance, no se limitó al ejercicio  docente universitario, sino que acompañó éste de la investigación. Producto  de largas horas de trabajo en diferentes archivos históricos dieron origen  a las siguientes obras: <I>Historia de la Conquista y Población de Mérida  y otras ciudades de Venezuela, Biografías de los Conquistadores, Historia  General de Venezuela,</I><B> </B>estas obras continúan inéditas. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas publicó en 1908 su célebre libro <I>Tierra Firme</I>, que lleva por subtítulo  <I>Venezuela y Colombia</I>, estudios sobre Etnología e Historia, obra que tuvo  gran difusión entre los etnógrafos de su tiempo, con la cual logró ser  Miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Historia. En la  actualidad esa obra es una de las más estudiadas por historiadores y antropólogos  de Venezuela. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En 1911 publicó el ensayo titulado <I>Sobre la necesidad de adaptar la Legislación  de Venezuela al medio etnológico.</I> Este trabajo es de las pocas páginas  que Salas dedicó a temas jurídicos, resaltando su afinidad con el positivismo  en boga para aquél entonces. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En 1914, consecuencia del ejercicio docente universitario, pronuncia una  serie de conferencias en torno a la sociología, que van a ser publicadas  en diferentes periódicos franceses y posteriormente editados en España  bajo el título de <I>Lecciones de Sociología aplicada a la América</I>. Esta obra  es un curso introductorio a la sociología, escrito dentro de un estilo  netamente positivista, siguiendo la inspiración de Augusto Comte y Herber  Spencer. Es conveniente recordar que casi todos los positivistas europeos  publicaron cursos introductorios a distintas materias. Con la misma finalidad  Salas publica este libro que va a ser un manual de sociología dirigido  a todo público. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En 1919 apareció <I>Civilización y Barbarie</I><B>, </B>que lleva como subtítulo <I>Estudios  Sociológicos Americanos,</I> esta va a ser la gran obra de Salas. El libro  recorrió en su tiempo toda América Latina y fue alabado por el gran positivista  argentino José Ingenieros. Esta obra ha sido ampliamente difundida en Venezuela  y el resto del continente y cuenta con más de cinco ediciones, es sin duda,  el texto mas estudiado de Salas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En 1920 vio luz el libro <I>Los Indios Caribes</I>, este opúsculo es una defensa  al indio americano y una refutación contundente contra el mito de la antropofagia  en nuestros aborígenes. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para 1925 publica <I>Estudios Americanistas</I>, en el cual se recogen una serie  de trabajos sobre lenguas, religión y culturas indígenas americanas. Este  libro, parece ser, un fragmento de una obra hasta ahora no editada del  autor, ya que se presenta como un trabajo no acabado. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las inquietudes intelectuales de Julio César Salas lo llevaron a incursionar  en el campo editorial; como editor funda un periódico que llevó el sugestivo  título de <I>Paz y Trabajo</I>; posteriormente, funda la revista <I>De Re Indica</I>.  En el periódico publicó artículos de agricultura, comercio, economía e  historia regional; en la revista, considerada el primer órgano difusor  de temas etnológicos de Venezuela, publicó artículos sobre etnología y  antropología. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas fue Individuo de Número de la Academia Nacional de la Historia de  Colombia, Individuo de Número de la Sociedad Americanista de París, fundador  y director de la Sociedad Venezolana de Americanistas, Miembro Correspondiente  de la Sociedad de Geografía e Historia de Costa Rica, además fue Miembro  Correspondiente de la Academia de Historia de Argentina y Cuba. La mayoría  de los reconocimientos a Julio Cesar Salas y a su obra se produjeron fuera  de las fronteras patrias, el dicho que señala “nadie es profeta en su tierra”  refleja perfectamente lo ocurrido con este pensador merideño. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas tuvo destacada participación en los Congresos de Americanistas de  La Haya y Nueva York, realizados en 1924 y 1928 respectivamente. En el  primero, llevó como ponencia un trabajo titulado <I>Estudios Americanistas</I><B>,  </B>para el segundo presentó como<B> </B>ponencia el <I>Catálogo de Lenguas Indígenas  Comparadas</I>, ambos trabajos son fragmentos de su gran obra, hasta hoy inédita,  titulada <I>Diccionario de Lenguas Indígenas</I>, obra que consta de 16 volúmenes. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En vida Salas recibió, muchos reconocimientos de la intelectualidad continental  y europea, sin embargo, su obra tuvo poca difusión en Venezuela, esto se  debió a su posición política, su rechazo total a la dictadura gomecista  y a cualquier forma de totalitarismo político. Su no-complacencia con las  tiranías lo hizo permanecer como un desconocido en su propio país. La obra  de Salas no disfrutó del beneplácito gubernamental, por ello no se tiene  aún una edición de sus obras completas, beneficios que tuvieron otros positivistas  venezolanos como José Gil Fortoul y Lisandro Alvarado. Tal vez, sea Salas  de los positivistas venezolanos el menos conocido en el país, siendo su  obra tan extensa o más que la de Pedro Manuel Arcaya o César Zumeta. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La vida de Salas transcurre entre 1870 y 1933, momento en el cual Venezuela  vive el pleno apogeo del positivismo. Esta doctrina filosófica nacida en  Francia de la pluma de Augusto Comte marcó la segunda mitad del siglo XIX.  En Venezuela el positivismo se entroniza a partir de 1870 con la primera  presidencia del General Antonio Guzmán Blanco, mas conocido como el Ilustre  Americano, un déspota culto que pretendió hacer de Venezuela la Francia  de América. El final del positivismo en Venezuela se ubica hacia 1945 cuando  esta doctrina es desplazada por nuevas tendencias de pensamiento importadas  de Europa y por un manifiesto entusiasmo de la intelectualidad venezolana  hacia el materialismo histórico, doctrina creada en Europa hacia mediados  del siglo XIX, por Carlos Marx y Federico Engels. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Al igual que en muchos países de América Latina, en Venezuela, el positivismo  se convirtió en doctrina oficial de muchos gobiernos. De Guzmán Blanco  a Juan Vicente Gómez, es decir, desde 1870 hasta 1935 el positivismo fue  la doctrina que inspiró a los gobernantes venezolanos. El lema comtiano  de orden y progreso, de una u otra forma, impregnó la mentalidad de los  caudillos haciendo de este lema una máxima gubernamental. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La doctrina positivista se caracteriza fundamentalmente por ser una filosofía  cientificista que rechaza todo conocimiento de orden metafísico. El positivismo  es una filosofía de corte materialista, vinculada a una posición extremadamente  anticlerical. Sin embargo, muchos autores que cultivaron el positivismo  no fueron ateos radicales, aunque en su mayoría, sí anticlericales.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Julio César Salas, positivista anticlerical</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas fue un positivista consecuente, su visión de la religión y la vinculación  de ésta con el desarrollo histórico-cultural de América Latina es evidente.  La religión católica fue un factor que contribuyó al atraso de nuestros  pueblos. La influencia nefasta del catolicismo sobre América Latina se  remonta a la expulsión hecha por España de los judíos y moriscos, bajo  el reinado de los Reyes Católicos en las postrimerías del siglo XV, esto  continuó en el siglo XVI durante el reinado de Carlos V y Felipe II y se  prolongó hasta el siglo XVII con el reinado de Felipe III. La expulsión  de cientos de artesanos, comerciantes y labriegos, según Salas, crearon  en España y en los hispanoamericanos, sus herederos, un desprecio por el  comercio, la industria y la agricultura, que junto a los excesivos impuestos  y a la legislación antieconómica dieron al traste con la monarquía española.  España transformó a sus villanos y labradores en soldados que “...lanzados  contra la libertad de Europa y de América a nombre de la cruz de Cristo...fueron  causas de la decadencia de la metrópoli y del estancamiento de América&quot;<SUP>3</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La expulsión de los árabes y judíos de España fue un acto de intolerancia  religiosa, propio de las cruzadas medievales, realizado en pleno Renacimiento,  éste absurdo fanatismo cobró un alto precio a España y a sus colonias de  América como fue el rezagarse en la Historia Universal. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El planteamiento señalado por el autor indica claramente el papel atribuido  a la religión y su significado con relación al atraso latinoamericano.  Salas explicita más su visión del hecho religioso y su relación con la  conquista de América al afirmar que: </FONT></P>      <blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana">“Los hechos vinieron a demostrar, en efecto, que los blancos españoles,  conquistadores de América, creían combatir a los indios, como combatieron  a los musulmanes y a los protestantes; por tal causa, la conquista pacífica  no estaba en su carácter, ni podía estarlo, considerándose evangelistas  de aquellos idólatras que no proclamaban y recibían inmediatamente la fe  de Cristo, y que, además, disponían de inmensos tesoros, riquezas que serían  el premio o botín a su parecer justamente ganado”<SUP>4</SUP>. </FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para Salas la conquista de América se hizo en nombre del rey, ser absoluto,  representante de Cristo en la tierra, a quien el papa Alejandro XVI otorgó  una bula que acreditaba tan enorme poder, por el cual se disponía de los  indígenas como cosas y se sancionaba la conquista por la fuerza. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Según nuestro autor existía una íntima cooperación entre la autoridad política  y la autoridad eclesiástica, las cuales tendían al mismo fin: supeditar  la voluntad de los pueblos y hacer de los monarcas españoles amos de las  tierras y de sus súbditos, quienes pecarían contra Díos y se harían dignos  de los tormentos eternos si disentían de tales principios<SUP>5</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas vio en la religión católica el germen destructor de todo individualismo  y de la misma libertad; la religión católica es para nuestro autor la fuente  primera de la injusticia imperante en América Latina. Solo de esta manera  se puede explicar las conductas de hombres nefastos, como el obispo de  Coro, Bastidas, quien se sirvió de la cruz de Cristo en los primeros tiempos  de conquista para aumentar las depredaciones realizadas por los aventureros  militares<SUP>6</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Dentro de la visión del hecho religioso y su relación con la conquista  de América, Salas presenta como significativos los siguientes datos: </FONT></P>      <blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana">“Existían en Mérida, para 1690, cinco conventos e innumerables cofradías,  obras pías, capellanías y devociones que consumían la riqueza que no se  llevaban los recaudadores del fisco; la agricultura, gravada por los censos  y capellanías, arruinaba a los colonos en vez de desahogarlos... La iglesia  y el Estado absorbían mas de las dos terceras partes del producto líquido  del trabajo de los colonos, y como las mejores tierras estaban gravadas  a favor de las iglesias, conventos, capellanías, obras pías y otras fundaciones  eclesiásticas, los poseedores o propietarios no tenían ningún estímulo  para mejorar sus fincas”<SUP>7</SUP>. </FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La visión que Salas tiene de la religión católica en América es la de una  relación perniciosa e indisoluble entre el atraso colonial y el catolicismo  oficial. Son reiterados los ejemplos donde el autor exalta la miseria y  la pobreza en que vivían los colonos, la deficiente infraestructura como  puentes, caminos, puertos, etc., y la proliferación de iglesias, capillas,  adoratorios, ermitas y conventos. Mientras la pobreza aumentaba a causa  de los impuestos y los diezmos, los monasterios se multiplicaban. Fuera  de los inmensos bienes del clero secular, las congregaciones religiosas  poseían tantas riquezas como el Estado<SUP>8</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> A lo largo de <I>Civilización y Barbarie</I> Salas va resaltando el testimonio  de eminentes viajeros europeos que visitaron América durante el período  colonial, cuyas declaraciones nos presentan al clero hispanoamericano como  un clero decadente, hipócrita, explotador del pueblo y con una falsa devoción<SUP>9</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Prácticamente en cada familia de España y de América existía un hijo sacerdote,  quien otorgaba prebendas a sus respectivas familias, no importaba la vocación  individual, era cuestión de puro prestigio social<SUP>10</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> A ciencia cierta, no podemos negar o afirmar, si Salas fue un agnóstico  o si fue un ateo radical. Sólo nos atrevemos a decir que el sociólogo merideño,  de remota extirpe sefardita, fue un vehemente anticlerical que como la  mayoría de los positivistas de su tiempo vieron en el clero un grupo social  inútil y parasitario, oscurantista y enemigos del progreso. Estas ideas  le propiciaron la excomunión por parte de la iglesia católica, pagando  así el precio de su enfrentamiento con el clero de su tiempo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>La educación en la formación de un nuevo hombre</B> </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los positivistas comprendieron que su misión última era la transformación  de la sociedad en aras del orden y del progreso. El instrumento transformador  por excelencia de la sociedad es la ciencia, el logro y el cultivo de ésta  era tarea de la educación. Es por ello, que el positivismo fue una forma  de hacer pedagogía, siempre y cuando fuera la enseñanza un medio para lograr  el cambio social. Los positivistas estaban convencidos del poder transformador  de la educación y sus ideales de orden y progreso siempre estuvieron vinculados  a ésta. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El positivismo latinoamericano heredó del europeo los mismos criterios  en materia educativa. El orden y el progreso se lograrían, en cierto modo,  por medio de la educación, entendida ésta en sentido lato. De allí, que  sea durante el gobierno de Guzmán Blanco cuando se decreta la instrucción  pública, obligatoria y gratuita el 27 de junio de 1870. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El positivismo cultivado en Venezuela partió de los mismos criterios del  positivismo continental, la vasta difusión del pensamiento del educador  y sociólogo argentino Domingo Faustino Sarmiento nutrió la visión educativa  del positivismo venezolano. La lucha establecida por los positivistas europeos  entre progreso y atraso se convierte en Latinoamérica en un dilema, hasta  hoy insuperado. Lo que llamó Sarmiento civilización y barbarie, no es otra  cosa que la relación americanizada entre progreso y atraso, donde la educación  es la forma por excelencia que serviría para romper con este eterno dilema  creado por la historia ó por la mentalidad obsesiva de nuestros positivistas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En el capítulo X de <I>Civilización y Barbarie</I><B>, </B>Salas resume y sintetiza su  visión del atraso latinoamericano y la relación de éste con la falta de  educación al decir: </FONT></P>      <blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana">“La polilla y carcoma española que se transmitió a las colonias, y que,  virus mefítico, destruye aun naciones de origen español– lo afirmamos de  nuevo–, fue la falta de individualismo, de libertad, la ignorancia, el  fanatismo de las clases pobladoras y la preponderancia adquirida por el  espíritu hidalgo y caballeresco, que, si produjo al Gran Capitán, determinó  el menosprecio del villano productor. Es bien de notar que, donde las costumbres  públicas adolecían de tal prejuicio, la nobleza misma no procuraba el fomento  de las ciencias y de las artes, y privaron, junto con falsos principios  económicos y religiosos, otros no menos errados relativos al cultivo de  la inteligencia, pues se juzgaba conveniente la ignorancia misma de las  mujeres, a quienes se creía necesario no enseñarlas a escribir para que  no se comunicasen con sus amantes. Con tal criterio, no es de extrañar  que la instrucción pública estuviese, en la América colonial, más atrasada  que en España, pues es sabido que hubo monarcas españoles que implantaron,  como medida política, no permitir la difusión de los conocimientos científicos  entre sus súbditos de ultramar e impedir allí la introducción de la imprenta,  para asegurar la conservación de sus vasta posesiones”<SUP>11</SUP>. </FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En medio del negativo escenario cultural de la colonia en nuestro continente,  aparece, según Salas, el establecimiento de la Compañía de Jesús, pionera  de la instrucción pública en América. Los jesuitas introducen las ideas  ilustradas en el continente y su labor pedagógica se expande por todo el  territorio americano, en un afán de echar luces sobre tanta ignorancia.  Sin embargo, el esclarecimiento de los jesuitas en América duró poco, ya  que el Rey Carlos III decretó la expulsión de los jesuitas de España y  de todos sus dominios, el 27 de febrero de 1767, predominando nuevamente  un oscurantismo en la vida cultural americana<SUP>12</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas insiste en la pobreza educativa de la época colonial; nadie procuraba  la adquisición de conocimientos científicos; tanto en España como en América,  las más ilustres familias solo tendían a hacer de sus hijos religiosos  para obtener beneficios eclesiásticos, los cuales estaban ampliamente remunerados.  Salas crítica que los padres determinaban los estudios de sus hijos en  América, al hijo del labrador lo inducen a estudiar medicina, teología  o leyes y mirar con desprecio las artes mecánicas y los oficios útiles  a la República. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En 1691 se comenzó a edificar el Seminario Conciliar de Caracas, a principios  de ese mismo año la comunidad de Caracas solicita permiso a España para  introducir en este recinto estudios científicos y universitarios, los que  fueron negados por real cédula del 30 de diciembre de ese mismo año. Treinta  años más tarde, en 1721 el Seminario de Caracas es elevado al rango de  Universidad Real y Pontificia. Se agregan a las cátedras tradicionales,  los estudios de cánones, gramática y música, ampliando los estudios de  derecho, teología y filosofía<SUP>13</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas critica el estado en que se encontraba la instrucción pública en  Venezuela durante todo el período republicano. A un siglo de la independencia  la instrucción pública en Venezuela sigue siendo deficiente. El nombramiento  de profesores para escuelas y universidades no depende de la competencia  académica de los nominados, sino de su amistad o aproximación al gobierno.  Esta situación se ha mantenido hasta nuestros días. En tiempos de guerra,  frecuentemente, las escuelas y las universidades fueron convertidas en  cuarteles, con nuestros ojos hemos visto rodar por sus claustros los globos  geográficos y celestes y jugar con ellos los soldados<SUP>14</SUP>. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Lamentable este es el estado de la educación en Venezuela. Salas dice que,  cuando nuestros hijos necesitan aprender alguna ciencia debemos recurrir  al extranjero. Los conocimientos adquiridos en el exterior deben ser traídos  a Venezuela y convertirlos en principales factores de desarrollo y múltiples  creadores de riqueza. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas admiró la habilidad del Japón de aquel entonces, que nutriéndose  de la ciencia y la tecnología occidental logró por medio de la educación  un progreso tan esmerado por Europa y Estados Unidos, sin perder su fisonomía  propia, importando solamente lo útil para el logro del progreso sin detrimento  de lo cultural<SUP>15</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El reconocimiento de Salas a la educación japonesa demuestra lo acertado  de una política educativa bien concebida, al mismo tiempo, el progreso  japonés se perfilaba ante nuestro autor como un ejemplo a seguir, ya que  conducía a un estadio de desarrollo científico y tecnológico anhelado por  los positivistas, sin prescindir de su milenaria cultura, respetable y  honrosa para ese pueblo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>De la Antropología Filosófica a la Antropología Física</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El positivismo en cuanto filosofía de la historia trató de descifrar los  enigmas del progreso, ¿Porqué unos pueblos progresan y otros se atrasan?  ¿Porqué unos pueblos van a la vanguardia en la historia universal y otros  se rezagan en el desarrollo de la humanidad? Ya Augusto Comte en su <I>Discurso  sobre el Espíritu Positivo</I><B> </B>(1846) trató de explicar estos fenómenos a partir  de la denominada Ley de los Tres Estados (teológico, metafísico, y positivo).  Sin embargo, la inclusión de las ideas evolucionistas de Spencer y Darwin  permitió a los positivistas posteriores explicar los diferentes grados  del progreso en los pueblos a través del determinismo geográfico y del  determinismo racial. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas, aunque fue un positivista consecuente con las teorías de Comte y  Spencer, rechazó todo tipo de determinismo que sirviera para explicar la  evolución de los pueblos. Es significativo que en tres de sus más importantes  obras, como son: <I>Tierra Firme, Lecciones de Sociología, y Civilización  y Barbarie,</I> haya rechazado las teorías deterministas positivistas y evolucionistas,  dejando abierta una nueva explicación al fenómeno del atraso latinoamericano  a través de lo que nosotros hemos denominado el condicionamiento histórico,  que no son mas que acciones, situaciones y hechos del pasado de los pueblos  que pesan sobre su presente, pero que sus consecuencias pueden ser modificadas  por otras acciones, situaciones o hechos ejecutadas desde el presente. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En <I>Tierra Firme</I>, nuestro autor, alaba el proceso de mestizaje americano  al decir: “Magna fecha en la historia de la humanidad fue el año de 1492,  por haberse iniciado en dicha época la formación de una nueva raza humana...modificado  el primitivo elemento étnico en su contacto con los blancos...resultando  el híbrido criollo, quien participa en igual grado de las cualidades y  defectos de sus componentes”<SUP>16</SUP>. Salas descartó la existencia de razas inferiores  o superiores, como también la existencia de razas puras. Los pobladores  de Norteamérica como los de Sudamérica fueron mestizos que continuaron  de manera, más o menos intensa, la mezcla racial con los autóctonos americanos  y los negros africanos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para rechazar el determinismo geográfico, el sociólogo merideño argumenta  que el origen de las primeras civilizaciones se ubica en las tierras tropicales  de Asia, mas precisamente, en la India y Ceilán, donde en tiempos antiguos  florecieron artes admirables con majestuosas obras arquitectónicas, de  allí la civilización se traslada hacia las regiones del Eufrates y el Tigris  y a todo lo largo del río Nilo, para después irradiar cultura y civilización  en toda la Cuenca del Mediterráneo. Mientras tanto los Germanos, Anglos,  Galos y Celtas, habitantes de las zonas templadas de Europa vivían en cavernas  y vestían rústicas pieles de osos; en tanto que en las zonas tropicales  del Asia, la civilización y el progreso se desarrollaban a pasos agigantados,  esto demuestra que el progreso no está determinado por el clima ni otros  factores geográficos similares<SUP>17</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La explicación del atraso de los pueblos, para Salas, es consecuencia de  una forma de pensar, de una mentalidad, de una cosmovisión, propia de los  individuos de esos pueblos, el progreso de otros es el resultado de otra  manera de pensar, de una mentalidad diferente y de una cosmovisión distinta. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La visión imperante en España, del hidalgo, hijo de algo o de alguien,  persona que vive de sus rentas y que menosprecia el trabajo manual, fue  la causa originaria de la aversión del hombre latinoamericano ante el trabajo,  al igual que los españoles de aquél entonces, los latinoamericanos de ayer  y de hoy quieren vivir de las rentas o del Estado. Salas insiste, una y  otra vez, que la expulsión de los árabes y judíos de España trajo como  consecuencia la ruina de ese país, al mismo tiempo que legaba a los hijos  de la Metrópolis y de sus colonias un menosprecio hacia el trabajo, el  comercio y las manufacturas que son el verdadero origen de la riqueza. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los elementos históricos, son elementos condicionantes del progreso, que  se pueden modificar, al cambiar las mentalidades, las actitudes y las cosmovisiones.  Mientras que los elementos deterministas de la historia, tales como la  raza y el clima, no pueden ser modificados. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En la obra de Salas se contraponen los determinismos y los condicionamientos  históricos, ésta es una variante y una posición distinta a la que tenían  la mayoría de los positivistas latinoamericanos de su tiempo. La visión  de este autor no es la de un optimista empedernido, pero tampoco la de  un pesimista a ultranzas, al estilo del sociólogo argentino Carlos Octavio  Bunge y de otros positivistas locales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>En busca de los orígenes del Hombre Americano</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Una de las preocupaciones fundamentales del ser humano en todo los tiempos,  ha sido el buscar y el tratar de encontrar sus orígenes. El pensamiento  humano nos revela para ello dos caminos: el mito y la ciencia. Salas exploró  ambos para tratar de explicar el origen del hombre americano. Los mitos  indígenas fueron estudiados por nuestro autor en múltiples trabajos, entre  otros, <I>Estudios Americanistas</I>. (1925) La preocupación científica sobre  éste tema fue abordada fundamentalmente en <I>Tierra Firme.</I> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La primera mitad del siglo XX albergó el debate en torno a los orígenes  del hombre americano, este debate involucró a gran cantidad de antropólogos,  etnólogos, sociólogos e historiadores de diferentes países del mundo, quienes  a lo largo de cincuenta años, aproximadamente, elaboraron múltiples teorías  sobre los orígenes de los primeros pobladores de América. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para el momento en que Julio César Salas escribe <I>Tierra Firme</I><B> </B>(1908), se  daba por hecho que el hombre americano procedía de Asia, la simple observación  de los pobladores originarios de América y su similitud con los pueblos  mongoles de Asia, bastaba para confirmar lo planteado. Más tarde Alex Hrdlicka,  postuló su teoría sobre el poblamiento de América (1917), sustentando ésta  en la hipótesis del poblamiento unidireccional, donde afirmaba que el hombre  no era oriundo de América, sino que procedía de Asia y llegó a nuestro  continente a través del estrecho de Bering. Sin embrago, Salas refiriéndose  a este punto sostiene en la obra ya mencionada que el origen de la especie  humana no fue único como sostenía la teoría creacionista de procedencia  religiosa, donde una pareja, hombre y mujer, dieron origen a toda la especie  humana. Salas descarta que el clima, la geografía, la alimentación, etc.  hayan podido diversificar y formar la raza negra, la blanca y la amarilla.  Un grupo negroide que viva por cientos de años en climas templados no perderá  sus características raciales, igualmente podría decirse de un blanco o  de un amarillo que al trasladarse a otros ámbitos geográficos distinto  al de origen, seguirán transmitiendo a las generaciones venideras las mismas  características raciales<SUP>18</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para Salas existen tres familias o razas primigenias: blanca, negra y amarilla.  Cabría preguntarse ¿a cuál pertenece el hombre americano? Sin duda que  el hombre americano pertenece a la raza amarilla, ya que ninguna nación  de América precolombina presenta una tipología racial como la blanca o  negra. El aborigen americano tiene la misma filiación que el chino o japonés.  Sería imposible dudar de esta familiaridad étnica, ya que a nuestro pensar  son más parecidos un chino y un indígena americano que un alemán y un francés<SUP>19</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> De la cuestión anterior se desprende un interrogante sumamente interesante  para nosotros los americanos: “¿Cuál de los dos miembros de la familia  racial amarilla, el americano o mongol, gozaría en todo caso de la preeminencia  o privilegio de ser considerado como el prototipo originario de la raza  amarilla?”<SUP>20</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para responder a esta pregunta, Salas realiza un estudio detenido del desarrollo  cultural de los pueblos asiáticos y los pueblos americanos originarios,  analiza las teorías antropológicas y sociológicas en boga sobre ese tema  y concluye que es tan válido en el plano de la hipótesis sostener que el  origen de la raza amarilla pudo estar en Asia como en América. Nada prueba  científicamente que el hombre americano descienda del asiático y no por  el contrario, que el asiático sea descendiente del hombre americano. En  palabras del propio Salas encontramos la siguiente reflexión sobre tema: </FONT></P>      <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana">“Admitidas las premisas anteriores, debe admitirse como consecuencia o  corolario: Que no pudiendo haberse verificado la población de América por  gentes venidas de Asia, es casi evidente que el Nuevo Mundo fue la cuna  de la gran raza amarilla y de las tribus que constituyeron los troncos  de los pueblos mongólicos; deducción por medio de la cual podrían explicarse  las similitudes entre asiáticos y americanos, a un a riesgo de perder el  hilo que nos guía hacia a lógica pregunta que salta a la mente: Dado el  supuesto de que fueran más antiguas las civilizaciones americanas que las  asiáticas, ¿cómo podría explicarse el hecho de que los pueblos precolombinos  estuviesen para la fecha del descubrimiento en materia de artes e industrias  en estado infantil o embrionario, sin aplicar el hierro ni llegar a un  estado de progreso siquiera parecido al de la China o Japón antiguos? Esta  insipiencia de los pueblos del Nuevo Mundo no podría explicarse sino echando  mano a hipótesis más o menos aventuradas; tal sería la de atribuir dicho  atraso a grandes catástrofes, conmociones geológicas o epidemias, etc.,  que al destruir y dispersar las agrupaciones americana las hubieran hecho  retroceder en su camino hacia el perfeccionamiento, dando gran valor al  terror, aislamiento, miseria y otras causas físicas y morales, bastante  para borrar o anular los rudimentarios progresos que hubiesen adquirido  esas tribus, lo cual no deja de estar históricamente comprobado, ya que  muchos pueblos antiguos presentan ejemplos de anulaciones de sus adelantados  perfeccionamientos”<SUP>21</SUP>. </FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> De esta manera, Salas reivindica un tanto, en el plano de la hipótesis,  la teoría del antropólogo positivista argentino Florentino Ameghino, quien  en 1880 se atrevió a postular que el hombre americano era oriundo de la  Pampa Argentina. Sin embargo, Salas no llega a esos extremos de afirmar  tal cosa, sino a sembrar la duda sobre la supuesta veracidad de los planteamientos  hipotéticos y teóricos que sustentaba la antropología de su tiempo, donde  predominaba un profundo sentido euro-céntrico. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Cuando Salas escribió <I>Tierra Firme</I>, no había postulado Paul Rivet la teoría  que explica el poblamiento de América a través de múltiples vías. Recordemos  que la obra de Rivet <I>Los Orígenes del Hombre Americano</I>, data de 1943. Por  otra parte, para el momento en que nuestro autor cuestiona la tesis de  Hrdlicka, no habían aparecido todavía los fósiles correspondientes al hombre  de Java y Pequín, cuya antigüedad es anterior a cualquier manifestación  humana existente en el Nuevo Mundo. Por ello, estos elementos descartarían  e invalidarían la propuesta de Salas. Tampoco, para aquél momento, había  surgido la teoría del antropólogo portugués Mendes Correa, postulada en  1925, ni la de Montandon, de 1933, tampoco la de Heyerdahl, que es de 1947;  por supuesto, la teoría sobre la presencia caucasoide y negroide en el  mundo prehispánico no figuraban en el repertorio científico de la época. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> No obstante, el valor del planteamiento del sociólogo merideño radica,  no en presentar una verdad científica, sino en dar cabida a la duda, de  cómo hasta ahora se ha escrito la historia de la ciencia y la historia  en general, siempre desde una óptica occidental. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Liberalismo y Economía</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Leopoldo Zea<SUP>22</SUP> afirma que en México el liberalismo ilustrado convivió y  se desarrolló junto al positivismo, ésta situación se dio en el resto del  continente, donde los positivistas latinoamericanos fueron en su mayoría  cultivadores de la doctrina liberal, en el amplio sentido de la palabra.  El liberalismo inglés y norteamericano, surgido de las plumas de Locke,  Hume, Smith y seguido por Jefferson, Franklin y Adams, entre otros, fue  acogido y admirado por los positivistas de Latinoamérica. La visión liberal  de las instituciones públicas, de la democracia representativa y del sistema  económico sustentado en la libre competencia, inspiraron muchas páginas  de nuestro positivismo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Julio César Salas se nutrió de la teoría liberal ilustrada, su admiración  por Inglaterra y los Estados Unidos demuestran la identificación de este  pensador con las ideas del liberalismo europeo y norteamericano. Salas  rechaza la intervención excesiva del Estado en materia económica y propugna  una fuerte presencia de éste en todo lo relativo a la efectividad de la  administración pública, ejercicio correcto del derecho, eficiencia en los  servicios públicos y justa aplicación de las leyes, condiciones inherentes  al progreso. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para Salas, corresponde al gobierno la tarea de hacer que la instrucción  y la educación se impartan correctamente, que ésta sea de calidad en contenidos  y de cantidad en cuanto al número de población a servir. El Estado debe  abrir vías de comunicación, abolir las trabas y dificultades que pesan  sobre la exportación e importación de bienes, promover la efectividad de  la administración pública, eliminando la teoría que sostiene que el empleo  es recompensa por labores partidistas, llevar a las funciones públicas  únicamente a los más capaces, velar por el fiel cumplimiento de la administración  de la justicia civil y criminal, celando por el cumplimiento estricto de  las leyes<SUP>23</SUP>. Los citados elementos constituyen para nuestro autor la infraestructura  mínima y necesaria para asentar en cualquier país moderno la idea de un  progreso franco y sostenido. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas rechaza el proteccionismo estatal en materia económica, argumentando  que los gobiernos desacertadamente reglamentan la agricultura y el comercio,  como si fuera el país una gran fábrica nacional, pues el gobernante pretende  ser mejor juez que el propio dueño, con respecto a la conveniencia de éste<SUP>24</SUP>.  El proteccionismo industrial, distorsiona el mercado, pues eleva los derechos  aduaneros para fomentar las manufacturas que no pueden establecerse en  el país, por falta de obreros calificados o de materias primas con lo cual  se pecha a la gran masa de consumidores en provecho de monopolios artificiales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Otra medida proteccionista, negativa y falaz, para el pensador merideño,  es la de hacer abaratar el tipo de interés sobre el dinero, con la persecución  a los prestamistas, leyes que reglamenten las tasas de interés, que dificultan  la ejecución de los morosos, privilegiando a los bancos o institutos de  crédito sobre cualquier otra forma que incentive el ahorro y el crédito<SUP>25</SUP>. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para Salas la disminución de los impuestos es la manera más efectiva de  desarrollar la riqueza privada y colmar las arcas públicas, bajo un régimen  de libertad, de justicia, de igualdad y de libre concurrencia para el beneficio  de todos: gobierno, productores y consumidores. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas siguiendo la doctrina liberal insiste en la idea de que el progreso  debe basarse en la libertad política y en la libertad industrial, medios  que permitan atraer capitales foráneos, que faciliten la inmigración extranjera,  condiciones necesarias para la prosperidad pública<SUP>26</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La concepción que vincula la inmigración extranjera con el progreso y desarrollo  para los pueblos latinoamericanos, encontró temprana acogida en pensadores  prepositivistas del cono sur, quienes afirmaban que “poblar es civilizar”.  Recordemos que los países del extremo Sur del continente, al finalizar  las guerras de independencia abrieron sus fronteras a la inmigración europea,  gente blanca y progresista que viniera para poblar vastos territorios deshabitados.  En Venezuela se realizó una experiencia reducida de inmigración selectiva,  que hoy conocemos con el nombre de Colonia Tovar, alemanes traídos desde  su terruño con el fin de poblar y generar progreso en nuestro territorio.  Esta experiencia de inspiración positivista fracasó por falta de apoyo  y seguimiento gubernamental, quedando aislados los habitantes venidos de  tan lejos, en medio de un espeso bosque húmedo tropical, abandonados a  su suerte hasta casi mediados del siglo XX. Confirmándose de esta manera,  una vez más, la visión del Estado ineficiente que nos presentaba Julio  César Salas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Dentro del mismo espíritu liberal, nuestro autor retoma el tema económico  y rechaza los altos impuestos y las altas tarifas aduaneras, ya que estas  sólo benefician al contrabando. Salas insiste en que la libre concurrencia  o libre competencia en el mercado es la mejor forma que existe para aumentar  la producción y abaratar los costos<SUP>27</SUP>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Todos los análisis históricos realizados por nuestro autor, sobre el origen  del atraso y de la pobreza en España y Latinoamérica apuntan hacia la crítica  de la teoría mercantilista española, que asociaba riqueza con acumulación  de metales preciosos. Por el contrario, este autor siguiendo el espíritu  de la economía política inglesa mantenía el criterio de sustentar el progreso  y la verdadera riqueza en el trabajo, el comercio interno y externo y la  industria manufacturera. De esta manera, Salas se identificaría con la  teoría de Adam Smith sustentada en la obra <I>La Riqueza de las Naciones</I><SUP>28</SUP>.  En este libro Smith analiza el progreso de las colonias inglesas en América  y el atraso de la colonización íbera. España y Portugal reprimieron las  libertades económicas llevando a América Latina hacia el fracaso. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La siguiente cita resume la visión liberal que tenía Julio César Salas  y como ésta se vincula a una idea de progreso que está directamente relacionada  con su concepción de civilización. Para Salas: </FONT></P>      <blockquote> 	    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana">“La civilización de los pueblos se gradúa o está en relación directa con  la cantidad de libertad del que gozan los individuos, en virtud de las  leyes, cuando estas son cumplidas u obligan igualmente a mandatarios y  gobernados, por descontado, no existe tal civilización donde los gobernantes  mandan a su capricho y convierten el poder en beneficio propio, dedicados  a acumular dinero por cuantos medios opresivos encuentran: sueldos, sustracciones,  negocios, etc., que son verdaderos peculados. En este caso el opresor no  es ya el Estado, restringido y oprimido a su vez por el tirano; los contribuyentes  se ven envueltos en una vasta red fiscal que ahoga la producción con variadas  expoliaciones.”<SUP>29</SUP> </FONT></P> </blockquote>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las palabras citadas aluden de manera directa a la dictadura gomecista;  recordemos que Salas fue un acérrimo opositor y crítico a éste régimen  dictatorial, el cual es visto por nuestro autor como un sinónimo de atraso  y un fiel exponente de la no-civilización.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Moral Social</B> </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Desde que Simón Bolívar postulara la necesidad de un poder moral que ayudara  a regir la actividad del Estado en nuestros países, propuesta ésta hecha  por el Libertador en el famoso discurso ante el Congreso de Angostura (1819),  casi todos nuestros sociólogos, antropólogos, politólogos e historiadores  han opinado sobre la moral, las buenas costumbres y las incidencias de  estos dos elementos sobre el desarrollo de los pueblos. Salas se preocupó  por la cuestión moral y como todos los positivistas de su época vinculó  la moral pública con el progreso de los pueblos. Esta preocupación tiene  su origen en Comte y otros positivistas europeos, quienes concebían la  ética como una parte intrínseca y necesaria de un proyecto de transformación  social, que junto a la política de corte positivista regirían los destinos  de los hombres en el estado de evolución social superior denominado estado  positivo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para el sociólogo merideño la República arrastra una carencia moral que  tuvo sus orígenes en el mismo proceso de conformación social de nuestra  nacionalidad. El alto índice de criminalidad que imperaba en Venezuela  para el momento en que Salas escribió <I>Civilización y Barbarie</I><B> </B>(1919), el  alto consumo de alcohol y una corrupción galopante en el ámbito gubernamental  obligan a Salas a hablar de un horrible estado de disgregación o descomposición  social. El sociólogo merideño señala que es función patriótica el investigar  las causas que han hecho bajar en nuestro país la moralidad pública. El  estudio de estas cuestiones es de alta importancia ya que entraña la suerte  misma de nuestra República. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La guerra civil (Guerra Federal, otras revoluciones y montoneras) ha influido  notablemente en el aumento de la criminalidad en Venezuela y en la proliferación  de otros males morales, porque ha exaltado la impulsividad atávica de nuestra  raza, el menosprecio por la vida y la exaltación de un malentendido valor<SUP>30</SUP>.  Nuestro autor insiste en que la guerra civil hizo perder a los individuos  todas las nociones morales y sociales y fortaleció la corrupción del pueblo.  La guerra y su consecuente revolución sembraron la miseria, el hambre,  las cuales favorecieron el pillaje, el robo, etc. La decadencia moral del  individuo y la sociedad. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Aunque explícitamente no hallamos encontrado en la obra de Salas referencias  directas al pensamiento de Adam Smith, sentimos una cierta relación entre  el autor de <I>La Teoría de los Sentimientos Morales</I><B> </B>y el sociólogo merideño.  Smith proponía en su obra que el auténtico líder (gobernante), era aquél  que procuraba, a toda costa, la felicidad de los individuos de su comunidad  (pueblo). El rechazo de Salas al régimen dictatorial de Juan Vicente Gómez,  más que un rechazo a la brutalidad del régimen, fue un desprecio a la inmoralidad  del mismo, y hacia a un líder que no cumplía con la máxima fundamental  de lograr la felicidad de su pueblo. La felicidad es para Smith un concepto  moral, un orden de las cosas y del mundo, una consecuencia del progreso  espiritual y material, visión ésta que compagina con el deseo y el concepto  de civilización que Julio César Salas aspiraba para Venezuela y Latinoamérica. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>A manera de conclusiones</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> A partir de lo anteriormente expuesto se podría realizar una síntesis que  permitiría presentar la visión del hombre y de la sociedad en el pensamiento  de Julio César Salas, es conveniente señalar, ante todo, que Salas fue  un estudioso de las lenguas indígenas, de la cultura de los pueblos aborígenes  americanos y un defensor de éstos como lo demuestran sus obras, entre las  que se destacan <I>Estudios Americanistas y Los Indios Caribes</I>. Gran parte  de la obra de este autor se encuentra inédita, aunque sabemos de la existencia  de un diccionario comparado de lenguas indígenas que está en proceso de  publicación. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas fue un positivista, se nutrió de la doctrina de Comte y Spencer,  aunque en muchas ocasiones hizo pública su discrepancia con estos autores.  Su militancia positivista lo hizo ser un autor anticlerical, aunque no  podemos afirmar si fue o no ateo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Su inconformidad con el positivismo tradicional se manifestó, primeramente,  en su rechazo a los planteamientos deterministas en el plano racial y geográfico.  Su rechazo a los determinismos propios del positivismo evolucionista lo  obligan a formular un planteamiento fundamentado en los condicionamientos  históricos, donde el hombre y la sociedad son condicionados por la historia,  mas no determinados por ésta, lo que permitiría la posibilidad de una interpretación  de la historia latinoamericana en términos positivos, superando así el  tradicional pesimismo del positivismo continental. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La educación para Salas es un elemento transformador que permite la construcción  de un hombre nuevo y de una sociedad próspera y distinta. La educación  es el medio por excelencia para superar el atraso, herencia de nuestro  pasado colonial. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En el pensamiento de Julio César Salas están presentes el positivismo y  el liberalismo, su visión de la libertad, del progreso y de la civilización  lo obligaron a rechazar toda forma de totalitarismo, de dictadura y de  tiranía, por ello, su rechazo al régimen de Juan Vicente Gómez, a quien  adversó en el ámbito de las ideas. Para Salas el desarrollo del individuo,  de la sociedad y de los pueblos, solo es posible en libertad. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Salas concibe al hombre como un ser moral. La moral pública es otro de  los elementos necesarios para alcanzar el progreso. La lucha contra la  corrupción a nivel gubernamental, el ejercicio pleno del derecho y el fortalecimiento  de las instituciones públicas son condiciones necesarias para la evolución  positiva de cualquier nación. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Julio César Salas es un autor distante de la utopía, su pensamiento es  ajeno al de cualquier pensador romántico, el positivismo lo ata a la realidad,  por ello más que un soñador, Salas es un hombre que deseó construir una  Latinoamérica nueva y una Venezuela distinta, surgida como el Ave Fénix,  de las cenizas de un nefasto pasado. </FONT></P>      <p ALIGN="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Notas</font></b></p>     <!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1 CAPELLETTI, Ángel: <I>Positivismo y Evolucionismo en Venezuela</I>. Monte Ávila  Editores, Caracas, 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717726&pid=S0798-1171200800020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> (Véase especialmente el capítulo titulado “<I>El  Positivismo Andino”</I>).  </FONT></P>     <!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2 SALAS, Julio César:<B> </B><I>Estudios Americanistas</I>. Fundación Julio César Salas.  Caracas, 2000,    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717728&pid=S0798-1171200800020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> pp. 11-14. Véase La introducción a esta obra, donde el autor  realizó un breve recuento autobiográfico. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3 SALAS, J.C.: <I>Civilización y Barbarie</I>. Fundación Julio César Salas, Caracas,  1998, p.&nbsp;24. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 4 Op. cit., p. 19. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 5 Ibidem, p. 21. </FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 6 Ibidem,<B> </B>p. 80. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 7 Ibidem,<B> </B>p. 82. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8 Ibidem,<B> </B>p. 83. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 9 Ibidem,<B> </B>p. 87. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 10 Ibidem,<B> </B>p. 88. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 11 Ibidem,<B> </B>p. 95. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 12 Ibidem,<B> </B>pp. 100-101. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 13 Ibidem,<B> </B>pp. 101-102. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 14 Ibidem,<B> </B>p. 108. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 15 SALAS, J.C.: <I>Tierra Firme</I>. Fundación Julio César Salas, Caracas, 1997,  p. 249.  </FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 16 Op. cit. p. 183. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 17 SALAS, J.C.: <I>Lecciones de Sociología aplicadas a la América</I>. Sociedad General  de Publicaciones, Barcelona, 1914, p. 24. Véase además <I>Civilización y Barbarie</I>,<B>  </B>Cap. I, y <I>Tierra Firme</I>, Cap. VII. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 18 SALAS, J.C.: <I>Tierra Firme</I>. Fundación Julio César Salas. Caracas, 1997,  p. 99. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 19 Op. cit., p. 100. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 20 Ibidem, p. 101. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 21 Ibidem,<B> </B>p. 103. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 22 Véase: ZEA, Leopoldo: <I>Del Liberalismo a la Revolución en la Educación Mexicana.</I>  Cap. I. Instituto Nacional de Estudios Históricos, México, 1956. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 23 SALAS, J.C.: <I>Civilización y Barbarie</I>. Fundación Julio César Salas, Caracas,  1998, p.&nbsp;185. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 24 Op. cit.,<B> </B>p. 185. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 25 Ibidem, p. 186. </FONT></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 26 Ibidem, p. 187. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 27 Ibidem, p. 187. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 28 SMITH, Adam: <I>Investigación sobre la naturaleza y causas de la Riqueza de  las Naciones.</I> Fondo de Cultura Económica., México, 1997, Véase Libro IV,  Cáp. VII.</FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 29 SALAS, J.C.: <I>Civilización y Barbarie</I>. Fundación Julio César Salas, Caracas,  1998, p. 189.</FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 30 SALAS, J.C.: <I>Civilización y Barbarie</I>. Fundación Julio César Salas, Caracas.  1998, p. 121.</FONT></P>     <p ALIGN="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Bibliografías</font></b></p>     <p style="text-align: justify; margin-right: .9pt"> <font size="2" face="Verdana">1. <span lang="ES-TRAD">CAPELLETTI, Ángel: <i> Positivismo y Evolucionismo en Venezuela</i>. Monte Ávila Editores, Caracas,  1992.</span></font></p>     <p><font size="2"><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">2. </span><span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; font-family: Verdana"> SALAS, Julio César:<b> </b><i>Estudios Americanistas</i>. Fundación Julio César  Salas. Caracas, 2000</span><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">.</span></font></p>     <!-- ref --><p style="text-align: justify; margin-right: .9pt"> <font size="2" face="Verdana">3. <span lang="ES-TRAD">SALAS, </span></font> <span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; font-family: Verdana"> <font size="2">Julio César</font></span><font size="2" face="Verdana"><span lang="ES-TRAD">: <i>Civilización y Barbarie</i>. Fundación Julio César Salas, Caracas, 1998</span>.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717761&pid=S0798-1171200800020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; margin-right: .9pt"> <font size="2" face="Verdana">4. <span lang="ES-TRAD">SALAS, </span></font> <span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; font-family: Verdana"> <font size="2">Julio César</font></span><font size="2" face="Verdana"><span lang="ES-TRAD">: <i>Tierra Firme</i>. Fundación Julio César Salas, Caracas, 1997</span>.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717762&pid=S0798-1171200800020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; margin-right: .9pt"> <font size="2" face="Verdana">5. <span lang="ES-TRAD">SALAS, </span></font> <span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; font-family: Verdana"> <font size="2">Julio César</font></span><font face="Verdana"><span lang="ES-TRAD"><font size="2">: </font><i><font size="2">Lecciones de Sociología aplicadas a la América</font><span style="font-style: normal"><font size="2">.  Sociedad General de Publicaciones, Barcelona, 1914</font></span></i></span><i><span style="font-style: normal"><font size="2">.</font></span></i></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717763&pid=S0798-1171200800020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2"><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">6. </span><span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; font-family: Verdana"> SALAS, Julio César: <i>Tierra Firme</i>. Fundación Julio César Salas. Caracas,  1997</span><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717764&pid=S0798-1171200800020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2"><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">7. </span><span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; font-family: Verdana"> SALAS, Julio César: <i>Civilización y Barbarie</i>. Fundación Julio César Salas,  Caracas, 1998</span><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717765&pid=S0798-1171200800020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2"><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">8. </span><span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; font-family: Verdana"> SALAS, Julio César: <i>Civilización y Barbarie</i>. Fundación Julio César Salas,  Caracas, 1998</span><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717766&pid=S0798-1171200800020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2"><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">9. </span><span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; font-family: Verdana"> SALAS, Julio César: <i>Civilización y Barbarie</i>. Fundación Julio César Salas,  Caracas</span><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">,</span><span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; font-family: Verdana"> 1998</span><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717767&pid=S0798-1171200800020000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; margin-right: .9pt"> <font size="2" face="Verdana">10. <span lang="ES-TRAD">SMITH, Adams. <i> Investigación sobre la naturaleza y causas de la Riqueza de las Naciones.</i>  Fondo de Cultura Económica., México, 1997, Véase&nbsp; Libro IV, Cáp. VII.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717768&pid=S0798-1171200800020000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2"><span style="line-height: 150%; font-family: Verdana">11. </span><span lang="ES-TRAD" style="line-height: 150%; font-family: Verdana">ZEA,  Leopoldo: <i>Del Liberalismo a la Revolución en la Educación Mexicana.</i>&nbsp; Cap.  I. Instituto Nacional de Estudios Históricos, México, 1956.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1717769&pid=S0798-1171200800020000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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