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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estudio de perfiles de meteorización lateríticos de los alrededores de Upata, estado Bolívar]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[STUDY OF LATERITIC WEATHERING PROFILES NEAR UPATA, BOLIVAR STATE]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Lateritic profiles from the tops of Algarrobo, Copeyal, El Chorro, Mesa de la Carata and El Toro hills, located near Upata in Bolivar State, were studied. The aim of this study is to establish the complexity of the lateritic profiles which form the upper part of the mentioned hills, in order to clarify the processes that gave rise to them. Idealized profiles were established using field relations. Textural elements were studied on macro (hand specimens and binocular magnifying glass) and micro (EPMA) scale. The recognized and proposed profiles on these hills do not correspond to the classical lateritic profile evolution, but represent sequences of lateritic materials of a different nature deposited after the erosion of preexisting lateritic and bauxitic substrates. On Copeyal Hill, in a 50 m thick profile, the limits of sedimentary sequences deposited on the slope of an old valley can be seen. Two erosional surfaces (S1 and S2) were identified. Above the S1 surface, the contact of the strata has an apparent ‘sawteeth’ shape, which could correspond to ‘flame type’ structures, a paleoseismicity indicator. The EPMA analysis allowed us to infer the spatial distribution of elements in minerals. Results confirm the complex nature of the samples, showing evidence of diagenetic processes supporting the sedimentary origin of these profiles. Based on the texture, mineralogy and chemical composition of the bauxite and laterite samples from these hills, a petrographic fabric suggest that polygenetic origin and diagenetic nature becomes evident]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Perfil de meteorización]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><span style="font-family: Verdana; font-weight: 700">Estudio  de perfiles de meteorización lateríticos de los alrededores de Upata, estado  Bolívar</span></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Salvador Lo Mónaco, Carlos  López</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Universidad Central de Venezuela. Facultad de  Ciencias. Instituto de Ciencias de la Tierra e-mail: <a href="mailto:salvador.lomonaco@ciens.ucv.ve">salvador.lomonaco@ciens.ucv.ve</a></font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">RESUMEN</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se estudiaron perfiles lateríticos del tope de  los cerros Algarrobo, Copeyal, El Chorro, Mesa de la Carata y El Toro, ubicados  en los alrededores de Upata en el estado Bolívar, Venezuela. El objetivo de este  trabajo es establecer la complejidad de los perfiles lateríticos que constituyen  la parte más superficial de los cerros antes mencionados, y de esta forma  contribuir a esclarecer los procesos que les dieron origen. Se establecieron  perfiles idealizados mediante relaciones de campo, se estudiaron los elementos  texturales a escala macro (muestras de mano y lupa binocular) y microscópica  (microsonda de electrones EPMA). Los perfiles reconocidos y propuestos en estos  cerros no corresponden a una evolución del perfil laterítico clásico, por lo que  representan secuencias de materiales lateríticos de distinta naturaleza  depositados a partir de la erosión de sustratos lateríticos y bauxíticos  preexistentes. En el Cerro Copeyal, en un corte de ~ 50 m de espesor, se  observan límites de secuencia que marcan estratos sedimentarios depositados en  una zona de pendiente de un valle antiguo. Se identificaron dos superficies de  erosión (S1 y S2). Por encima de la superficie S1, el contacto entre dos de  estos estratos tiene forma aparente de “dientes de sierra”, que puede  corresponder a estructuras “tipo flama” las cuales pueden ser indicativas de  paleosismicidad. El análisis por EPMA permitió inferir la distribución espacial  elemental en los minerales. Los resultados muestran una naturaleza compleja de  las muestras, donde se evidencian procesos diagenéticos, que apoyan el origen  sedimentario de estos perfiles. Basado en la textura, la mineralogía y la  composición química de las muestras de bauxita y lateritas de estos cerros, se  evidencia una fábrica petrográfica que sugiere un origen poligenético y una  naturaleza diagenética.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Perfil de meteorización,  Bauxita, Laterita, EPMA, Superficies poligenética, Upata.</font></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">STUDY OF LATERITIC WEATHERING  PROFILES NEAR UPATA, BOLIVAR STATE</font></b></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">ABSTRACT</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Lateritic profiles from the tops of Algarrobo,  Copeyal, El Chorro, Mesa de la Carata and El Toro hills, located near Upata in  Bolivar State, were studied. The aim of this study is to establish the  complexity of the lateritic profiles which form the upper part of the mentioned  hills, in order to clarify the processes that gave rise to them. Idealized  profiles were established using field relations. Textural elements were studied  on macro (hand specimens and binocular magnifying glass) and micro (EPMA) scale.  The recognized and proposed profiles on these hills do not correspond to the  classical lateritic profile evolution, but represent sequences of lateritic  materials of a different nature deposited after the erosion of preexisting  lateritic and bauxitic substrates. On Copeyal Hill, in a 50 m thick profile, the  limits of sedimentary sequences deposited on the slope of an old valley can be  seen. Two erosional surfaces (S1 and S2) were identified. Above the S1 surface,  the contact of the strata has an apparent ‘sawteeth’ shape, which could  correspond to ‘flame type’ structures, a paleoseismicity indicator. The EPMA  analysis allowed us to infer the spatial distribution of elements in minerals.  Results confirm the complex nature of the samples, showing evidence of  diagenetic processes supporting the sedimentary origin of these profiles. Based  on the texture, mineralogy and chemical composition of the bauxite and laterite  samples from these hills, a petrographic fabric suggest that polygenetic origin  and diagenetic nature becomes evident.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Keywords: </b>Weathering profile, Bauxite,  Laterite, EPMA, Polygenetic surfaces, Upata.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Recibido:</b> octubre de 2008 <b>Recibido en  forma final revisado: </b>junio de 2010</font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">INTRODUCCIÓN</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El Centro de Geoquímica del Instituto de  Ciencias de la Tierra de la Universidad Central de Venezuela ha venido  realizando proyectos concernientes al estudio de la geoquímica de los procesos  de lateritización en el escudo de la Guayana venezolana. Estos estudios están  enmarcados en la línea de investigación: geoquímica de la meteorización de rocas  en ambiente tropical y sus aplicaciones, perteneciente a la sección de  geoquímica de ambiente tropical. El propósito principal de dichos estudios es el  de aportar información para el mejor entendimiento de los procesos geoquímicos  que operan durante la formación de materiales lateríticos asociados a diferentes  unidades morfológicas del escudo de la Guayana venezolana.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El término laterita se refiere al producto  terminal de la meteorización, donde los minerales precursores o primarios han  sufrido desalcalización y desilificación avanzada a extrema. Su composición está  determinada principalmente por minerales neoformados como óxidos y oxihidróxidos  de Fe y Al (goethita, hematita, gibbsita, boehmita, diáspora) y filosilicatos  (arcillas tipo caolinita, ilita o montmorillonita). Desde el punto de vista del  proceso de pedogénesis, el material laterítico constituye un horizonte  intraformacional en el perfil y está sujeto a endurecimiento cuando es expuesto  a las condiciones del ambiente superficial.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En las zonas de escudo Precámbrico, la ausencia  de actividad tectónica apreciable desde el Jurásico ha generado una morfología  caracterizada por la presencia de remanentes erosiónales (superficies planas  subhorizontales) de persistencia regional y a distintos niveles topográficos.  Estos remanentes pueden constituir desde simples superficies de sedimentación  (aluviales) hasta verdaderos complejos de aplanamiento donde coexisten fases  pedogenéticas, erosiónales y de sedimentación de varias edades.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el escudo de la Guayana venezolana se han  reconocido por lo menos seis superficies o sus remanentes erosiónales, las  cuales van desde 0 a 50 m s.n.m. (superficies aluviales jóvenes) hasta alturas  mayores de 2.500 m s.n.m. (remanentes Jurásicos prerruptura de Pangea), todas  ellas asociadas a extensas zonas de suelos lateríticos. El desarrollo de esta  morfología característica de los ambientes de escudo puede atribuirse a la  acción continua de procesos de meteorización y de ciclos de pedogénesis y  erosión, controlados por los cambios climáticos globales desde el Jurásico hasta  épocas recientes (Briceño &amp; Schubert, 1990). En este contexto, se considera que  los procesos de meteorización, formación de suelos y evolución morfológica son  responsables de la redistribución elemental de mayor extensión que ocurre en un  sistema natural (dispersión geoquímica secundaria), en especial en los ambientes  de escudo Precámbrico donde han estado actuando por largos períodos. Por ello,  es esencial para una interpretación de los datos geoquímicos obtenidos de  muestras captadas en estos ambientes (especialmente suelos y sedimentos o de  manera general materiales lateríticos), reconocer el efecto que han tenido las  condiciones climáticas pasadas y presentes sobre estos procesos. Butt &amp; Zeegers  (1992), se refieren a dicho reconocimiento como la determinación de la “historia  de la meteorización” para una zona específica dentro del ambiente de escudo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En general, el esclarecimiento de los procesos  geoquímicos que operan durante la lateritización en el ambiente del escudo tiene  gran importancia en áreas como las que son enumeradas a continuación:</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">a) Establecimiento de técnicas de orientación y  búsqueda de depósitos minerales de rendimiento económico. Los depósitos  asociados a la formación de lateritas, incluyen acumulaciones importantes de  elementos como Al, Fe, Mn, V, Ti, Cr, Nb, Ga, Th, Au, P y tierras raras  principalmente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">b) Control vertical de anomalías geoquímicas.  Los grandes espesores de los mantos de alteración junto a los movimientos de  masas considerables asociadas a la epirogénesis que ha sufrido el escudo,  tienden a “ocultar” las expresiones superficiales de mineralizaciones asociadas  al complejo ígneo-metamórfico- sedimentario.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">c) Desarrollo de modelos de evolución  morfológica del escudo. El avance en la investigación en esta área permitirá  establecer en una forma más clara, la relación existente entre los procesos  geoquímicos que generan los materiales lateríticos y los eventos geológicos que  representan los distintos remanentes de superficies planas donde ocurren.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">d) Desarrollo de modelos de balance geoquímico  en el ámbito regional. La meteorización constituye el mecanismo fundamental de  aporte de sólidos disueltos y suspendidos a las aguas superficiales y  subterráneas, y el sustrato residual meteorizado (regolito y suelos), es la  fuente de sedimentos a transportar por los ríos. El establecimiento de estos  modelos, además de cuantificar el proceso, permite hacer inferencias cinéticas  del mismo.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">e) Trabajos de cartografía geológica en zonas  donde los afloramientos de rocas son escasos. La geoquímica de suelos  superficiales es de gran ayuda para la determinación de la litología subyacente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Una de las superficies reconocidas en el escudo  de la Guayana venezolana, es una unidad con una línea de cumbre que oscila entre  500 y 600 m.s.n.m., denominada Superficie Nuria o Imataca, la cual resulta  especialmente productiva en yacimientos minerales, principalmente bauxitas o  lateritas ricas en aluminio (Los Pijiguaos, cerros de los alrededores de Upata,  Cerro Los Guaicas, Altiplanicie de Nuria), mineral de hierro (Cerro Bolívar, El  Pao y Altamira), elementos de tierras raras (Cerro Impacto). Ahora bien, a pesar  de que se han ligado a un mismo evento geomorfológico global de una edad  Terciario Inferior, el cual ha sido determinante en la formación de estos  yacimientos, su génesis no está bien entendida. Una de las ocurrencias dentro de  esta unidad, que presenta mayor complejidad en cuanto a su origen, lo  constituyen los cerros de los alrededores de Upata en el Estado Bolívar (<a href="#fig1">figura  1</a>). En estos cerros los yacimientos de bauxita son de alta calidad (pobres  en sílice y oxi-hidróxidos de hierro) y están localizados principalmente en el  tope de colinas amesetadas (entre 450 y 550 m.s.n.m.).</font></p>     <p align="center"><a name="fig1"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig1.gif" width="528" height="664" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 1. </b>Localización  geográfica de la zona de estudio. A: Tomado de Lo Mónaco (2008). B: Tomado de  Perfetti et al. (1951). C: Mapa topográfico esquemático de la zona de estudio  (modificado de Candiales, 1961).</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El objetivo de este trabajo es establecer la  complejidad de los perfiles lateríticos que constituyen la parte más superficial  de los cerros Algarrobo, Copeyal, El Chorro, El Toro y Mesa de la Carata,  localizados en los alrededores de Upata, estado Bolívar, y contribuir a  esclarecer los procesos que le dieron origen. Esta información junto con  trabajos futuros permitirá estimar las posibles reservas y establecer métodos  eficientes para localizar depósitos de este tipo, conjuntamente con otros  elementos de interés económico asociados a estos materiales. Para cumplir este  objetivo se consideraron los siguientes aspectos: revisión morfológica del área  estudiada, determinación de la composición mineralógica de las muestras,  caracterización textural macroscópica y a microescala y establecimiento de los  perfiles de meteorización lateríticos típicos de las localidades estudiadas.</font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">TRABAJO EXPERIMENTAL</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La zona de estudio incluye los cerros  Algarrobo, Copeyal, El Chorro, El Toro y Mesa de la Carata, localizados al norte  y noreste de Upata, Distrito Piar, estado Bolívar, donde se captaron unas 50  muestras (<a href="#fig1">figura 1</a>). Las actividades de campo incluyeron los  siguientes aspectos: análisis descriptivo de relieve; reconocimiento de perfiles  de meteorización lateríticos y en los casos que solamente estén expuestos en  forma parcial, establecer perfiles idealizados mediante relaciones de campo,  atendiendo a laboreo minero antiguo, afloramientos en quebradas, taludes,  derrumbes naturales y captación de muestras.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El trabajo de laboratorio incluyó el  tratamiento físico preliminar, donde las muestras duras se sometieron al corte  con sierra de lubricación con agua y disco circular adiamantado de 9 pulgadas de  diámetro, que permitió obtener caras pulidas. Los fragmentos obtenidos fueron  utilizados para el análisis textural con lupa binocular. Posteriormente se  seleccionaron las zonas de interés para cortes a una escala menor, para ser  sometido al análisis mediante la técnica de microsonda electrónica EPMA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En las muestras totales se determinó la  composición mineralógica mediante la técnica de DRX, utilizando el método de  polvo, con un equipo marca Philips con goniómetro modelo PW1050/76, con una  fuente de poder de 3000 vatios y radiación CoKa, localizado en el Instituto de  Ciencias de la Tierra de la Facultad de Ciencias, UCV.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Para el análisis químico a microescala mediante  EPMA, se utilizó un equipo marca Jeol 8900R, localizada en el Centro de  Microscopia Dr. Mitsuo Ogura de la Facultad de Ciencias, UCV. El objetivo de  este análisis fue obtener la distribución espacial elemental en dos dimensiones  (mapas elementales) en diferentes ocurrencias texturales como ooloitas,  pisolitas, pisoides, spastoides y otras texturas de interés características de  este tipo de materiales. Este instrumental cuenta con tres analizadores de  rayos-x tipo WDX (dispersivo en longitud de onda) y uno de EDX (dispersivo en  energía), lo que permite el análisis simultáneo de los elementos constituyentes  de la muestra. Adicionalmente cuenta con un detector de electrones  retrodispersados que permite obtener, de manera cualitativa, información  topográfica y de composición (peso atómico promedio) que en esta técnica se le  conoce como COMPO (CP en las figuras de mapas elementales).</font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">MARCO GEOLÓGICO</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Regionalmente, la región de los alrededores de  Upata incluye rocas de la provincia de Imataca, las cuales han sido denominadas  Complejo de Imataca (Gonzáles de Juana et al. 1985), la litología característica  de este complejo consiste en gneises félsicos y máficos intercalados con capas  de cuarcitas ferruginosas, granulitas y cuerpos delgados interestratificados de  rocas graníticas. En todo el complejo las rocas leucocráticas predominan y  constituyen el 80% de la unidad, los gneises máficos constituyen el 10% de la  secuencia y el resto lo componen los gneises graníticos y escasas anfibolitas  (Gonzáles de Juana et al. 1985). Dese el punto de vista local, según Perfetti et  al. (1951), la región de Upata y sus alrededores exhibe un cuadro diastrófico  bastante definido, con la ocurrencia principal de una estructura con rumbo  general este-oeste, denominada tentativamente estructura de Santa María, la cual  consiste en un pliegue completo anticlinal-sinclinal. El sistema plegado  corresponde estratigráficamente a la Formación Imataca, compuesta por horizontes  ferro-cuarcíticos, manganesíferos y ferríferos. Perfetti et al. (1951), hace  notar que este sistema tectónico ha sido deducido por observaciones en el  terreno. Se considera que este cuadro tectónico forma parte de un sistema  petrológico, en general migmatítico, que consiste en una serie de sedimentos  metamorfizados regionalmente, expresando niveles más altos de edad precámbrica.  La serie encajante ferro-cuarcíticos, manganesíferos y ferríferos,  estructuralmente y estratigráficamente, está en contacto concordante con el  grupo migmatítico y gnéisico.</font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">RESULTADOS Y DISCUSIÓN</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La zona estudiada está caracterizada por una  serie de cerros más o menos alineados que se extienden al norte y noroeste de  Upata. Consiste en una serie de colinas de topes planos que constituyen  verdaderas mesetas. Las líneas de cumbre oscilan entre los 500 y 600 m.s.n.m con  una extensión individual de 2 a 5 Km, separados por valles amplios que en  promedio están sobre los 300 m.s.n.m. La ciudad de Upata está localizada en uno  de estos valles a una cota de 345 m.s.n.m. Existe otro tipo de cerros en esta  zona localizados entre los valles amplios circundados por las mesetas, dichos  cerros consisten en una serie de lomas o colinas de menor altura (~ 400 m.s.n.m.)  que a diferencia de las mesetas presentan topes redondeados. En el caso de  relieve de mesetas muy disectadas y tabulares, como es en la zona estudiada, los  valles normalmente son muy próximos, pero en este caso los valles son amplios  (decenas de kilómetros) y dentro de ellos se pasa a un relieve de colinas, donde  los interfluvios se reducen a lomas muy próximas. Generalmente, la situación de  valles amplios y anchos corresponde mas bien a una región de colinas y no a uno  de cerros amesetados tabulares. La no correspondencia en la fisiografía antes  expuesta, hace pensar que se trata de un caso de morfología heredada o “Herencia  Morfogenética”; es decir, el relieve registra cada fase de evolución que es  suficientemente prolongado para desarrollar una forma o deposito característico  y en algunas partes estos rasgos subsisten a cada periodo subsiguiente de  morfogénesis distintiva. En este tipo de ocurrencias, sin suficientes datos, se  dificulta el entendimiento de la evolución morfológica y climática de la zona,  ya que cada sistema de erosión trabaja en el modelado producido por el sistema  precedente.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Para el caso de los cerros tipo mesetas  tabulares, la persistencia del aplanamiento indicado por una línea de cumbre de  altura muy similar entre ellos es evidente, por lo que en principio puede  interpretarse como superficies remanentes erosiónales de un mismo evento  general. Adicionalmente, a pesar de la persistencia del aplanamiento, se  observan localmente en algunos de estos cerros tabulares lomas o colinas  residuales que están hasta unos 50 m por encima de la línea de cumbre de la  superficie plana de dichas mesetas.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La organización interna de alteritas a escala  microscópica puede mostrar la evolución genética y la relación entre sus partes  constituyentes y permite visualizar procesos geoquímicos que han actuado en su  formación. Una de las ventajas de la microsonda de electrones EPMA es que  favorece el estudio de las muestras en condiciones no disturbadas de los  diferentes elementos texturales y composicionales que la conforman. De esta  manera, las imágenes obtenidas con ésta muestran una correlación exacta y de  alta resolución entre la composición, la morfología de los granos minerales y  las formas como encajan entre ellos.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">A continuación se presentan y discuten los  resultados obtenidos con el análisis de la microsonda de electrones EPMA en las  muestras captadas en los cerros estudiados de los alrededores de Upata. Los  cortes de las secciones de las distintas muestras están a escala de centímetros,  mientras el análisis específico de las áreas sometidas a irradiación con esta  técnica están entre 0,5 y 2,5 mm<sup>2</sup>.</font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">Cerro Algarrobo</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El perfil esquemático propuesto para este cerro  (<a href="#fig2">figura 2</a>), consiste de tope a base de una coraza esqueletal  cavernosa con spastoides de gibbsita en matriz rica en goethita y caolinítica,  seguido de un horizonte con bloques de laterita bauxítica “flotando” en una  matriz terrosa ligeramente consolidada a dura al profundizar. Los bloques de  laterita bauxítica presentan pisolitas y nódulos de gibbsita y boehmita. La base  de este perfil está constituida por una coraza ferruginosa oolitica a pisolítica  cementados por un material fino microcristalino de color gris, los núcleos de  estos elementos texturales a veces son fragmentos de caolinita y otros de  hematita.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="fig2"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig2.gif" width="519" height="623" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 2.</b> Cerro  Algarrobo. Perfil esquemático idealizado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se examinó por EPMA una oolita de ~ 1 mm de  diámetro y parte de la matriz donde está inmersa (BoAl-1, <a href="#fig3">figura  3</a>). La matriz es de tipo pelitomórfica y está constituida según los mapas  elementales por Al, que al compararlo con el de Si, puede verse la no  correspondencia entre ambos y se propone que la matriz es mayoritariamente  gibbsita. Según el mapa de Fe, el núcleo de la pisolita se atribuye a hematita,  con precipitación de goethita para formar la corteza.</font></p>     <p align="center"><a name="fig3"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig3.gif" width="510" height="506" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 3.</b> Cerro Algarrobo  (muestra BoAl1-Mapa1). Imagen COMPO y mapas elementales de Al, Fe, O, Si y Ti,  obtenidos con la técnica EPMA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En la base del perfil del Cerro, se analizó una  oolita de una coraza ferruginosa (BoAl4-Mapa1, <a href="#fig4">figura 4</a>).  Según los mapas elementales, puede aseverarse que la matriz que cementa las  oolitas es de composición gibbsítica, mientras que el núcleo y la película que  rodea la corteza de la pisolita es hematita. La banda que rodea al núcleo o  corteza de la pisolita se asigna a caolinita.</font></p>     <p align="center"><a name="fig4"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig4.gif" width="502" height="586" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 4.</b> Cerro Algarrobo  (muestra BoAl4-Mapa1). Imagen COMPO y mapas elementales de Al, Fe, O, Si y Ti,  obtenidos con la técnica EPMA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La composición mineralógica de los elementos  texturales detectadas por EPMA, parece evidenciar la siguiente secuencia de  eventos principales en la génesis de este material: la formación de oolitas  ocurrió nucleándose de manera indistinta en fragmentos de caolinita y hematita  detríticas, ocurriendo la formación de un horizonte de tipo plintita con  precipitación de geles ricos en óxidos de Fe dentro de la matriz caolinítica. El  descenso del nivel freático condujo a la desecación de las estructuras nodulares  produciendo textura septaria por contracción del volumen, seguida por  infiltración de caolinita en las grietas y su disposición en capas alrededor del  núcleo y posterior disolución de Fe de manera concomitante, hasta precipitar en  las zonas más alejadas del núcleo, cerrando la estructura para formar la oolita.  El establecimiento de un nuevo entorno húmedo con alta actividad de agua y libre  percolación, permitió la desilificación de la caolinita restante entre los  intersticios de las oolitas, para precipitar gibbsita. Según Tardy (1997), la  gibbsita se presenta con mucha frecuencia en los intersticios interpisolíticos  en horizontes en desmantelamiento de corazas viejas y maduras y sobre rocas  parentales pobres en cuarzo, la gibbsita parece formarse por disolución de  caolinita y también por transformación de Al-hematita.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Mesa de La Carata</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Debido al laboreo minero intenso realizado en  este cerro, el perfil generalizado propuesto (<a href="#fig5">figura 5</a>) se  estableció por relaciones de campo. El tope del perfil consiste en una coraza  laterítica bauxítica pseudoesqueletal a cavernosa, seguido por un horizonte con  fragmentos redondeados (~ 50 cm) de laterita bauxítica embebidos a su vez en una  coraza muy dura del mismo tipo, donde las pisolitas están en proceso de  destrucción. Al profundizar, el material se vuelve brechoide con pisolitas y  nódulos fracturados o deformados, todos en proceso de destrucción, las texturas  homogranulares son muy comunes.</font></p>     <p align="center"><a name="fig5"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig5.gif" width="512" height="533" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 5.</b> Mesa de La  Carata. Perfil esquemático idealizado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Unos de los rodados de bauxita del horizonte  superior (Bo- Car-7, <a href="#fig6">figura 6</a>), presenta elementos  texturales como pisolitas (&#8804; 5mm), macropisoides (&gt; 5mm) de estructura interna  con dos a múltiples capas (redondeados, deformados o fracturados), nódulos  irregulares sin estructura interna definida y fragmentos de pisolita, todos  embebidos en una matriz fina marrón rojiza (toda la muestra es ligeramente  friable). El análisis por EPMA corresponde a la sección media de una pisolita de  estructura simple (núcleo y corteza de una sola capa). Según los mapas  elementales el material es pobre en Si y Fe, el Al es el único abundante y  muestra tonalidades distintivas que permiten aseverar que el núcleo es de  composición gibbsítica, mientras que la corteza es boehmítica, esta  interpretación se debe a la mayor proporción de Al atómico en la boehmita (~  45%) respecto a la gibbsita (~ 35%).</font></p>     <p align="center"><a name="fig6"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig6.gif" width="524" height="573" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 6. </b>Mesa de La  Carata (muestra BoCar7-Mapa1). Imagen COMPO y mapas elementales de Al, Fe, O, Si  y Ti, obtenidos con la técnica EPMA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los horizontes inferiores de este perfil  consisten en corazas bauxíticas duras “porcelanizadas” totalmente brechoides. El  análisis por EPMA corresponde a parte de un fragmento “brechoide” y la matriz  con la cual está en contacto, según los mapas de distribución elemental los  fragmentos mayores son de composición boehmítica, con algunos gránulos  gibbsíticos dentro de los mismos y la matriz esencialmente gibbsita – boehmita.  El mapa de Fe muestra que éste se asocia a los bordes de relictos de pisolitas  en la matriz, las cuales muestran evidencia de disolución y aparecen como  “fantasmas” también impregnados con óxido de Fe.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La información recabada para este cerro permite  aseverar la naturaleza compleja de los materiales que lo conforman, por una  parte diagenética ya que la gibbsita ha sufrido deshidratación para convertirse  en boehmita y por otra parte retrabajadas como lo indican los distintos  elementos texturales de carácter detrítico.</font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">Cerro Copeyal</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El perfil generalizado que se propone para este  cerro se presenta en la <a href="#fig7">figura 7</a>. La parte superficial del  perfil se caracteriza por un horizonte de hasta 0,5 m de espesor, con bloques de  cuarcita ferruginosa y cuarzo (~ 20 cm) “flotando” en una matriz terrosa  (cuarzo, caolinita y menor hematita). Los fragmentos mayores presentan textura  esponjosa a vesicular (hematita-goethita, cuarzo y trazas de caolinita y  gibbsita). Este horizonte está en contacto abrupto con otro similar que alcanza  los 10 m de espesor y al profundizar los fragmentos en la matriz terrosa son  pisoidales. Luego hasta los 50m de profundidad (en contacto abrupto con el  anterior) se presentan horizontes caoliníticos cada vez mas ricos en cuarzo  hasta adquirir textura reliquia granitoide.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="fig7"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig7.gif" width="435" height="711" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 7. </b>Cerro Copeyal.  Perfil esquemático idealizado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Es importante destacar una situación geológica  resaltante que se muestra en el cerro Copeyal, que puede ser visualizada por el  laboreo minero realizado. En un corte de máquina que aflora casi verticalmente y  de unos 50 m de espesor, se observan límites de secuencias que marcan capas o  estratos sedimentarios depositadas en una zona de pendiente de un valle antiguo,  dichas capas se encuentran acuñadas hacia el talud del paleo valle y descansan  sobre una superficie de erosión que constituye la base de dicha secuencia (<a href="#fig8">figura  8</a>).</font></p>     <p align="center"><a name="fig8"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig8.gif" width="514" height="603" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 8.</b> Cerro Copeyal.  Corte que muestra los límites de secuencia sedimentaria y las superficies de  erosión (S1 y S2) y el contacto C1 del perfil donde se observa la estructura  “tipo flama” (recuadro A). El alto del talud es de ~ 50 m.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Todas estas capas son esencialmente limos  arcillosos y algo arenosos (caolinita y cuarzo). Unos 20 m por debajo de la  superficie que marca la base de la secuencia sedimentaria aflora otra superficie  de erosión, caracterizada por el contacto abrupto entre la capa caolinítica y un  regolito de textura reliquia granitoide que posee abundantes fracturas  verticales y subhorizontales. Existe un contacto (C1, <a href="#fig8">figura 8</a>)  entre dos de estas capas en la zona superior de la secuencia, que muestra un  semblante con forma aparente de dientes de sierra bastante regulares. Estas  estructuras pueden estar relacionadas con eventos sedimentarios, donde  intervienen en su formación, presiones de poros muy elevadas, como laminación  convoluta y huellas de carga entre otras. Una de las posibilidades de mayor  semejanza de este tipo de estructura encontrada en la literatura es la  estructura tipo flama, las cuales se forman por licuefacción del material y  también intervienen presiones de poros muy elevadas. Dicha estructuras son  indicativas de paleo sismicidad, específicamente de terremotos de intensidad  considerable (Carrillo, 2007, comunicación personal; Obermeier et al. 2005;  Gonzáles de Vallejo et al. 2005). El estudio futuro en detalle de esta  estructura tipo flama es de suma importancia, ya que de comprobarse que son  estructuras de paleo sismicidad, tendrán implicaciones de consideración en los  estudios geológicos de la zona norte del cratón de Guayana.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2"><b>Cerro El Chorro</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El material bauxítico que se incluye en el  perfil generalizado propuesto para este cerro (<a href="#fig9">figura 9</a>),  surge de relaciones de campo debido al intenso laboreo minero a que fue sometido  dicho cerro. El material que constituye el perfil con unos 20 m de espesor,  consiste en corazas bauxíticas de composición gibbsítica y boehmítica.</font></p>     <p align="center"><a name="fig9"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig9.gif" width="517" height="642" align="center"></a></p> <font FACE="Verdana" SIZE="2"><b>     
<p align="center">Figura 9. </b></font><font FACE="Verdana" LANG="JA" SIZE="2"> Cerro El Chorro. Perfil esquemático idealizado.</p> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Desde el punto de vista textural son  pisolíticas, nodulares y “brechoides”, con spastoides y pisolitas que están en  proceso de desmantelamiento, en los horizontes bauxíticos inferiores se  presentan estructuras homogranulares que representan fragmentos de bauxitas mas  antiguas de distinta naturaleza a la matriz que las contiene. El contacto entre  los distintos horizontes es en general abrupto. Por debajo de los 20 m de  profundidad en el perfil, se asigna un horizonte caolinítico cuarzoso de textura  reliquia granitoide cuyo espesor no pudo definirse en campo. El contacto entre  este horizonte y el nivel de coraza bauxítica superior no se observó en campo,  lateralmente, el regolito grada a textura reliquia gnéisica con claro  bandeamiento.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">El análisis por EPMA en una muestra de este  cerro, corresponde a una coraza ferruginosa muy dura (BoCh-1, <a href="#fig10"> figura 10</a>) localizada en el tope del perfil, la muestra presenta spastoides  rojos y negros con aspecto de “parches”, el análisis preliminar por DRX indica  hematita, gibbsita, goethita, cuarzo y caolinita. El análisis con la microsonda  de electrones corresponde a una zona de la matriz con un material muy fino  rojizo y otro marrón amarillento friable. Los mapas de distribución elemental de  Fe y Al, permiten identificar gibbsita y hematita entremezclados en la muestra,  con la gibbsita rellenando fisuras y también asociada en mayor proporción a la  zona de poros vesiculares.</font></p>     <p align="center"><a name="fig10"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig10.gif" width="515" height="483" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 10. </b>Cerro El Choro  (muestra BoCho-1-Mapa1). Imagen COMPO y mapas elementales de Al, Fe, O, Si y Ti,  obtenidos con la técnica EPMA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La siguiente muestra analizada, es una coraza  laterítica bauxítica muy dura (BoCh-4) donde un 50% de los pisoides están en  proceso de destrucción, dentro de una matriz fina con aspectos de “parches”  rojos y blancos con algunas vesículas tubulares. La composición de la muestra  total es boehmita y gibbsita en proporciones similares y en menor cantidad  hematita, anatasa y goethita. El área analizada es parte de la matriz  blanquecina dentro de una estructura homogranular (<a href="#fig11">figura 11</a>).  La imagen COMPO y los mapas de los elementos detectados muestran gránulos de  hasta 1mm de diámetro con bordes muy difusos ricos en gibbsita dentro de una  matriz muy homogénea boehmítica. El mapa de Fe muestra una baja intensidad de  color asociada a la matriz boehmítica, pudiendo indicar boehmita sustituida con  poca proporción de Fe. Dentro de uno de los gránulos gibbsíticos aparece un  fragmento de hábito alargado, que corresponde posiblemente a un trozo de corteza  de una pisolita mas antigua, de composición boehmítica, indicando que este  material ha sufrido más de un proceso de transporte.</font></p>     <p align="center"><a name="fig11"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig11.gif" width="514" height="494" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 11.</b> Cerro El Choro  (muestra BoCho-4, Mapa1). Imagen COMPO y mapas elementales de Al, Fe, O, Si y  Ti, obtenidos con la técnica EPMA.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Una situación similar se observa en la muestra  BoCho-5, también dentro de una estructura homogranular, corresponde a un  fragmento de corteza de una pisolita antigua destruida. La imagen COMPO muestra  al fragmento de la pisolita en contacto abrupto con la matriz y los mapas de  distribución elemental permiten decir que dicho fragmento es rico en boehmita,  mientras que la matriz donde está inmerso es de composición principalmente  gibbsítica (<a href="#fig12">figura 12</a>). La información recabada para este  cerro permite aseverar al igual que en los casos anteriores, la naturaleza  compleja de estos perfiles, debido a las evidencias texturales y composicionales  que presentan las distintas situaciones estudiadas con el EPMA que permiten  inferir la naturaleza retrabajada de estos materiales.</font></p>     <p align="center"><a name="fig12"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig12.gif" width="503" height="497" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 12. </b>Cerro El  Chorro (muestra BoCh5-Mapa1). Imagen COMPO y mapas elementales de Al, Fe, O, Si  y Ti, obtenidos con la técnica EPMA. En el fragmento, el análisis corresponde a  un fragmento detrítico de una coraza pisolítica antigua destruida, el fragmento  B corresponde a una estructura homogranular.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2"><b>Cerro El Toro</b></font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el perfil generalizado propuesto para este  cerro (<a href="#fig13">figura 13</a>), no se encontró material bauxítico in  situ. Las muestras de esta naturaleza fueron tomadas de cantos rodados  localizados en los flancos del cerro, cercanos al tope del mismo. Este material  no se colocó en el perfil debido a que todo el tope del cerro fue aplanado para  la construcción de una estación repetidora de microondas, quedando la duda  debido a la posibilidad de utilización de material de préstamo para la  construcción. A pesar de esto, la muestra fue descrita por presentar aspectos  texturales y composicionales complejos e interesantes, por la misma razón fue  sometida al análisis EPMA. El análisis preliminar por DRX detectó las fases  minerales hematita, gibbsita y en menor proporción goethita, caolinita y  anatasa.</font></p>     <p align="center"><a name="fig13"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig13.gif" width="513" height="613" align="center"></a></p>     
<p align="center"><font face="Verdana" size="2"><b>Figura 13. </b>Cerro El Toro.  Perfil esquemático idealizado.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La situación dentro de la muestra sometida al  análisis EPMA con un área de 2,5 mm2, se refiere a una veta de unos 0,5 mm de  espesor dentro de una matriz nodular de aspecto brechoide a conglomerático. En  la <a href="#fig14">figura 14</a>, se presentan las imágenes COMPO y los mapas  de los elementos detectados. Los fragmentos nodulares y el material más opaco  que rellena la veta, según el mapa de Fe corresponden a hematita. Las zonas muy  opacas, según el mapa de Al corresponden a gibbsita y en los bordes que rellena  el material de la veta a boehmita. Los nódulos son en mayor proporción  gibbsíticos, pero se asocian con bajas intensidades de color para Fe.  Posiblemente la muestra está integrada por componentes detríticos y se puede  observar una primera fase de impregnación de soluciones ricas en Al para  precipitar gibbsita, incluyendo el relleno de vetas, y otra fase posterior de  impregnación de Fe para precipitar hematita entremezclada con gibbsita. Los  mapas elementales del borde de la veta que consiste en un material blanquecino  de aspecto porcelanizado, permiten inferir que la zona terrosa es caolinita con  sustitución de Fe y el borde porcelanizado gibbsita. Toda la estructura parece  corresponder a una cavidad ocupada por una raíz antigua y posteriormente rellena  con suelo laterítico suprayacente al material de la coraza.</font></p>     <p align="center"><a name="fig14"> <img border="0" src="/img/fbpe/rfiucv/v25n2/art04fig14.gif" width="499" height="531" align="center"></a></p> <font FACE="Verdana" SIZE="2"><b>     
<p ALIGN="center">Figura 14. </b></font><font LANG="JA" SIZE="2" face="Verdana"> Cerro El Toro (muestra BoTo-Mapa1). Imagen COMPO y mapas elementales de Al, Fe,  O, Si y Ti, obtenidos con la técnica EPMA</p> </font>     <p><font face="Verdana" size="2">Los resultados obtenidos permiten aseverar que  los cerros Copeyal y el Toro, no presentan horizontes de lateritas bauxíticas,  solamente se encuentran secuencias caracterizadas por horizontes con materiales  entremezclados como fragmentos de cuarcita ferruginosa, corazas lateríticas  ferruginosas en materiales friables y otras veces endurecidas. Los cerros  Algarrobo, La Carata y El Chorro presentan horizontes bauxíticos con evidencias  de estar altamente retrabajados.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los perfiles reconocidos y propuestos en estos  cerros no corresponden a una evolución del perfil laterítico clásico, donde se  considera que es una secuencia de transformación vertical progresiva, donde los  horizontes corresponden a un proceso pedogenético, en el cual cada uno se forma  a partir del siguiente, al ocurrir el descenso del nivel topográfico del manto  superficial durante la evolución del relieve. En este caso las evidencias  indican, para la mayoría de los casos estudiados, representan secuencias de  materiales lateríticos de distinta naturaleza depositados a partir de la erosión  de sustratos lateríticos y bauxíticos preexistentes, en contacto abrupto entre  si. Se puede decir que tanto la estructura como la mineralogía que presentan los  elementos texturales de los depósitos de bauxita y lateritas, muestran una  fábrica petrográfica que sugiere un origen poligenético y una naturaleza  diagenética. Desde el punto de vista geomorfológico, estas unidades son  superficies poligenéticas con fases denudacionales y de sedimentación  entremezcladas, que corresponden a diversos eventos geológicos, es decir  verdaderos complejos de aplanamiento. Este hecho distingue a estas bauxitas de  otras ocurrencias (Pijiguaos, Nuria, Los Guaicas) que corresponden más bien a  superficies de denudación monogenéticas.</font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">CONCLUSIONES</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana" size="2">Morfológicamente en el área de Upata existen  dos tipos de cerros con diferentes líneas de cumbre, unos entre 500 y 600  m.s.n.m y otros alrededor de 400 m. Los primeros son tabulares y amesetados y  los de menor altura son de topes redondeados, dentro de valles muy amplios  limitados por los cerros amesetados. La no correspondencia de esta fisiografía,  sugiere un caso de morfología heredada o herencia morfogenética.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En el caso de los cerros tipo mesetas  tabulares, la persistencia del aplanamiento indicado por una línea de cumbre de  altura similar entre ellos, puede interpretarse como superficies remanentes  erosiónales de un mismo evento general, relacionado a la superficie de Nuria o  Imataca.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Los perfiles reconocidos y propuestos en estos  cerros no corresponden a una evolución del perfil laterítico clásico, donde se  considera que es una secuencia de transformación vertical progresiva. En este  caso las evidencias indican, que los materiales que conforman los distintos  horizontes no parecen mostrar una secuencia vertical pedogenética, sino que son  secuencias de materiales lateríticos de distinta naturaleza depositados a partir  de la erosión de sustratos lateríticos y bauxíticos preexistentes, en contacto  abrupto entre si.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">No todos los perfiles estudiados presentan  materiales bauxíticos, encontrándose secuencias caracterizadas por horizontes  con materiales entremezclados como fragmentos de cuarcita ferruginosa, corazas  lateríticas ferruginosas en materiales friables y otras veces endurecidas. Estos  serían los casos del Cerro Copeyal y El Toro. Los cerros con materiales  bauxíticos presentan evidencias de estar altamente retrabajados. Este es el caso  de los cerros Algarrobo, La Carata y El Chorro.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En un corte del Cerro Copeyal, se observan  límites de secuencia que marcan estratos sedimentarios depositados en una zona  de pendiente de un valle antiguo. Se pudieron identificar dos superficies de  erosión. Por encima de la superficie S1 se presenta el contacto entre dos de  estos estratos que puede corresponder a estructuras tipo flama las cuales pueden  ser indicativas de paleosismicidad.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">En ninguna de las secuencias estudiadas se pudo  establecer una relación entre los materiales lateríticos y la roca parental.  Solamente se identificaron regolitos de textura granitoide y gnéisica.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Las características microtexturales, mediante  la técnica EPMA, de los diferentes materiales lateríticos y bauxíticos captados  en los distintos horizontes, permitió inferir con un grado de alta exactitud la  distribución espacial de las fases minerales que forman los diferentes elementos  texturales presentes en dichas muestras.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Mediante el estudio microtextural por EPMA se  pudo determinar la movilidad elemental y su distribución entre los diferentes  elementos texturales.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">La naturaleza compleja de las muestras  observadas por EPMA evidencia procesos diagenéticos, apoyando el origen  sedimentario de estos perfiles.</font></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Se puede decir que tanto la textura como la  mineralogía y la composición química que presentan los elementos texturales de  los depósitos de bauxita de los cerros de los alrededores de Upata, muestran una  fábrica petrográfica que sugiere un origen poligenético y una naturaleza  diagenética. Desde el punto de vista geomorfológico, estas unidades son  superficies poligenéticas con fases denudacionales y de sedimentación  entremezcladas, que corresponden a diversos eventos geológicos, es decir  verdaderos complejos de aplanamiento. Esto las distingue de otras ocurrencias  bauxíticas (Pijiguaos, Nuria, Los Guaicas) que corresponden mas bien a  superficies de denudación monogenéticas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font face="Verdana" size="2">AGRADECIMIENTOS</font></b></p>     <p><font face="Verdana" size="2">Al CDCH-UCV por el financiamiento otorgado  mediante el proyecto PI-0330-4890/2001. Al Instituto de Ciencias de la Tierra y  Centro de Microscopia Dr. Mitsuo Ogura de la Facultad de Ciencias, UCV.</font></p>     <p><b><font face="Verdana" size="2">REFERENCIAS</font></b></p>     <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Briceño, H. &amp; Schubert, C. (1990).  Geomorphology of the Gran Sabana, Guayana Shield, southeastern Venezuela.  Geomorphology. 3; pp. 125-141.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1866356&pid=S0798-4065201000020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Butt, C.R.M. &amp; Zeegers, H. (1992). Regolith  Exploration Geochemistry in Tropical and Subtropical Terrains. Handbook of  Exploration Geochemistry. V 4, p. 607.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1866357&pid=S0798-4065201000020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Candiales, L.J. (1961). Descubrimiento y  exploración de Bauxita en Venezuela: III, Congreso Geológico Venezolano.  Memorias, T. IV. pp. 1661-1680.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1866358&pid=S0798-4065201000020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. González De Juana, C., Picard, X.,  Iturralde, J.M. (1980). Geología de Venezuela y de sus cuencas petrolíferas.  Edic. Foninves, Caracas, p. 1031.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1866359&pid=S0798-4065201000020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Gonzáles de Vallejo, L.I., Tsigé, M.,  Cabrera, L. (2005): Paleoliquefaction features on Tenerife (Canary Islands) in  Holocene sand deposits. Engineering Geology. 76, pp. 179-190.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1866360&pid=S0798-4065201000020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. Lo Mónaco, S. (2008). Composición química y  mineralógica de elementos texturales de bauxitas venezolanas, de los alrededores  de Upata, Estado Bolívar: Implicaciones genéticas. Tesis Doctoral, Universidad  Central de Venezuela, Facultad de Ciencias. p. 335.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1866361&pid=S0798-4065201000020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7. Lo Mónaco, S., Rojas, H., Escalona, D.  (2001). Estudio de la distribución mineralógica de elementos texturales de  bauxitas venezolanas mediante microsonda electrónica de rayos X (EPMA):  Implicaciones genéticas. Quinto Congreso Venezolano de Química Maracaibo, Estado  Zulia. s/n.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1866362&pid=S0798-4065201000020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">8. Obermeier, S.F., Olson, S.M., Russell, A.G.  (2005). Field occurrences of liquefaction-induced feature: a primer for  engineering geologic analysis of paleoseismic shaking. Engineering Geology. 76,  pp. 209-234.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1866363&pid=S0798-4065201000020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">9. Perfetti, J. N., Márquez, G., Candiales, J.  (1951). Yacimiento de bauxita del Cerro el Chorro inmediaciones de Upata, Estado  Bolívar. Boletín de Geología. 1(3): pp. 289-293.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1866364&pid=S0798-4065201000020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">10. Tardy, Y. (1997). Petrology of Laterites  and Tropical Soil. A.A. Balkema Publishers, Roterdam Bookfield, USA. p. 408.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1866365&pid=S0798-4065201000020000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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