<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0798-7269</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Zootecnia Tropical]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Zootecnia Trop.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0798-7269</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Investigaciones Agricolas INIA, Maracay, Venezuela. ]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0798-72692013000100001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Indicadores sanguíneos y ruminales del balance de magnesio en vacas lecheras en pastoreo y suplementadas con óxido o quelato de magnesio]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Blood and rumen indicators of magnesium balance in dairy cows on grazing and supplemented with magnesium oxide or magnesium chelate]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sepúlveda]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pilar]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wittwer]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fernando]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Noro]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mirela]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A03"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Austral de Chile Facultad de Ciencias Veterinaria Escuela de Graduados]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Universidad Austral de Chile Facultad de Ciencias Veterinaria Instituto de Ciencias Clínicas Veterinarias]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>Chile</country>
</aff>
<aff id="A03">
<institution><![CDATA[,Universidade Federal do Pampa (UNIPAMPA)  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Uruguaiana ]]></addr-line>
<country>Brasil</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>03</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<volume>31</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>5</fpage>
<lpage>15</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0798-72692013000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0798-72692013000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0798-72692013000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El objetivo del trabajo fue evaluar la suplementación con una fuente inorgánica de magnesio (MgO) versus una fuente orgánica de magnesio (MgQ) sobre el balance de magnesio (Mg) de vacas lecheras a pastoreo. Se utilizaron 34 vacas Holstein-Friesian, cuatro de las cuales tenían cánulas ruminales. El trabajo fue dividido en dos ensayos: Ensayo-1, se utilizaron las cuatro vacas canuladas y en tres períodos experimentales de un día de duración cada uno, donde se otorgaron los tratamientos sin suplementación (control); =30g/vaca de magnesio en forma de MgO y 30g/vaca de magnesio en forma de MgQ. Se obtuvo muestras de líquido ruminal y sangre en siete oportunidades durante el día (d) y se determinó pH ruminal, concentración ruminal de Mg, potasio, amonio y concentración de Mg plasmático. En muestras de orina se determinó el aclaramiento urinario de Mg (CUM). Ensayo-2, se utilizaron 30 vacas, las cuales fueron divididas en tres grupos de diez animales cada uno a las cuales se les dieron los mismos tratamientos (C, MgO y MgQ) por un período de 20 días y donde: 0-5d = período basal; 6-15d = período de suplementación y 16-20d = período post-suplementación. En el ensayo-1, la magnesemia media del día fue superior en las vacas suplementadas y en el ensayo-2 fueron similares entre tratamientos. El CUM fue similar entre tratamientos en ambos ensayos. En el ensayo-1, el MgQ incrementó las concentraciones ruminales de Mg a lo largo del d en comparación con el control y en el ensayo-2 fueron similares entre tratamientos. En ambos ensayos, el pH ruminal en MgQ fue inferior al MgO. Se determinó, tanto MgO y MgQ ejercen un efecto similar sobre el balance de Mg en vacas lecheras a pastoreo; además, el MgQ acidifi ca el pH del líquido ruminal.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The aim of this study was to evaluate magnesium supplementation from an organic source (MgO) versus an inorganic form (MgQ) on magnesium (Mg) balance in lactating dairy cows grazing on a permanent pasture at the end of spring. Thirty lactating Holstein cows and four ruminal-fi stulated cows were used. Study was divided in two experiments: Experiment 1, fi stulated cows were given Mg supplementation as an oral drench after morning and afternoon milkings, without supplementation (Control) 30g/cow of Mg as MgO and 30g/cow of Mg as MgQ. Ruminal fl uid and blood samples were obtained at 8:30, 10:30, 13:00, 17:30, 19:30, 22:00 y 02:30 h to determine rumen pH, Mg, potassium (K) and ammonia (NH4+) concentrations and Mg concentration on plasma. Urine samples were also obtained at 8:30, 13:00, 17:30 y 22:00 h to determine clearance of urine Mg (CUM). Experiment 2, three groups of 10 lactating cows each (C, MgO y MgQ) were used during a total time of 20 days where: 0 -5 d (baseline period) 6 -15 d (supplementation period) and 16 -20 d (post-supplementation period). Ruminal fl uid y blood samples were obtained on days 0, 5, 10, 15 y 20 to determine same parameters as for experiment 1. In experiment 1, magnesemia was higher in supplemented cows and no differences among treatments were found in experiment 2. CUM values were similar among treatments in both experiments. In experiment 1, ruminal Mg concentrations increased in cows receiving MgQ compared to control cows and in experiment 2, were similar among treatments. In both trials, the ruminal pH of cows supplemented with MgQ were lower than those supplemented with MgO. It is concluded that MgO y MgQ have a similar effect on the Mg metabolic balance in dairy cows on pasture, Nevertheless MgQ tends to acidify the ruminal pH.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[magnesemia]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[quelato de magnesio]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[óxido de magnesio]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[pastoreo]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[vaca lechera]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[magnesemia]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[magnesium chelate]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[magnesium oxide]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[grazing]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[dairy cow]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font face="Verdana">Indicadores sanguíneos y ruminales del  balance de magnesio en vacas lecheras en pastoreo y suplementadas con óxido o  quelato de magnesio</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana">Blood</font><font face="Verdana"> and  rumen indicators of magnesium balance in dairy cows on grazing and supplemented  with magnesium oxide or magnesium chelate</font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">Pilar Sepúlveda<sup>1</sup>,  Fernando Wittwer<sup>2</sup> y Mirela Noro<sup>3</sup>*</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">1 Universidad Austral de Chile.  Facultad de Ciencias Veterinaria. Escuela de Graduados, Programa de Doctorado  Ciencias Veterinarias.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">2 Universidad Austral de Chile.  Facultad de Ciencias Veterinarias. Instituto de Ciencias Clínicas Veterinarias.  Casilla 567, Valdivia, Chile.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">3 Universidade Federal do Pampa  (UNIPAMPA), Uruguaiana, Brasil.*Correo electrónico: <a href="mailto:mirelanoro@gmail.com">mirelanoro@gmail.com</a>.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">RESUMEN</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El objetivo del trabajo fue  evaluar la suplementación con una fuente inorgánica de magnesio (MgO) versus una  fuente orgánica de magnesio (MgQ) sobre el balance de magnesio (Mg) de vacas  lecheras a pastoreo. Se utilizaron 34 vacas Holstein-Friesian, cuatro de las  cuales tenían cánulas ruminales. El trabajo fue dividido en dos ensayos:  Ensayo-1, se utilizaron las cuatro vacas canuladas y en tres períodos  experimentales de un día de duración cada uno, donde se otorgaron los  tratamientos sin suplementación (control); =30g/vaca de magnesio en forma de MgO  y 30g/vaca de magnesio en forma de MgQ. Se obtuvo muestras de líquido ruminal y  sangre en siete oportunidades durante el día (d) y se determinó pH ruminal,  concentración ruminal de Mg, potasio, amonio y concentración de Mg plasmático.  En muestras de orina se determinó el aclaramiento urinario de Mg (CUM).  Ensayo-2, se utilizaron 30 vacas, las cuales fueron divididas en tres grupos de  diez animales cada uno a las cuales se les dieron los mismos tratamientos (C,  MgO y MgQ) por un período de 20 días y donde: 0-5d = período basal; 6-15d =  período de suplementación y 16-20d = período post-suplementación. En el  ensayo-1, la magnesemia media del día fue superior en las vacas suplementadas y  en el ensayo-2 fueron similares entre tratamientos. El CUM fue similar entre  tratamientos en ambos ensayos. En el ensayo-1, el MgQ incrementó las  concentraciones ruminales de Mg a lo largo del d en comparación con el control y  en el ensayo-2 fueron similares entre tratamientos. En ambos ensayos, el pH  ruminal en MgQ fue inferior al MgO. Se determinó, tanto MgO y MgQ ejercen un  efecto similar sobre el balance de Mg en vacas lecheras a pastoreo; además, el  MgQ acidifi ca el pH del líquido ruminal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana"><b>Palabras clave</b>:  magnesemia, quelato de magnesio, óxido de magnesio, pastoreo, vaca lechera.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">ABSTRACT</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">The aim of this study was to  evaluate magnesium supplementation from an organic source (MgO) versus an  inorganic form (MgQ) on magnesium (Mg) balance in lactating dairy cows grazing  on a permanent pasture at the end of spring. Thirty lactating Holstein cows and  four ruminal-fi stulated cows were used. Study was divided in two experiments:  Experiment 1, fi stulated cows were given Mg supplementation as an oral drench  after morning and afternoon milkings, without supplementation (Control) 30g/cow  of Mg as MgO and 30g/cow of Mg as MgQ. Ruminal fl uid and blood samples were  obtained at 8:30, 10:30, 13:00, 17:30, 19:30, 22:00 y 02:30 h to determine rumen  pH, Mg, potassium (K) and ammonia (NH4+) concentrations and Mg concentration on  plasma. Urine samples were also obtained at 8:30, 13:00, 17:30 y 22:00 h to  determine clearance of urine Mg (CUM). Experiment 2, three groups of 10  lactating cows each (C, MgO y MgQ) were used during a total time of 20 days  where: 0 -5 d (baseline period) 6 -15 d (supplementation period) and 16 -20 d  (post-supplementation period). Ruminal fl uid y blood samples were obtained on  days 0, 5, 10, 15 y 20 to determine same parameters as for experiment 1. In  experiment 1, magnesemia was higher in supplemented cows and no differences  among treatments were found in experiment 2. CUM values were similar among  treatments in both experiments. In experiment 1, ruminal Mg concentrations  increased in cows receiving MgQ compared to control cows and in experiment 2,  were similar among treatments. In both trials, the ruminal pH of cows  supplemented with MgQ were lower than those supplemented with MgO. It is  concluded that MgO y MgQ have a similar effect on the Mg metabolic balance in  dairy cows on pasture, Nevertheless MgQ tends to acidify the ruminal pH.</font></p>     <p align="justify"><b></b><font size="2" face="Verdana"><b>Key words</b>:  magnesemia, magnesium chelate, magnesium oxide, grazing, dairy cow.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Recibido: 06/02/13 Aprobado:  15/11/13</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">INTRODUCCIÓN</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El magnesio (Mg) es un elemento  esencial ya que participa en numerosas funciones fi siológicas y bioquímicas del  rumiante (Martens y Schweigel, 2000), siendo de especial importancia para vacas  en lactancia (Goff, 2006). La hipomagnesemia es una enfermedad metabólica  frecuente en vacas lecheras en sistemas pastoriles (Martens y Schweigel, 2000) y  en el sur de Chile su presentación se ha incrementado en los últimos años,  alcanzando casi un 8,3% en vacas preparto y 11,7% en vacas en lactación (Wagemann  et al., 2014a). Si bien, la hipomagnesemia es una forma subclínica, animales con  dietas carentes en Mg o con alto K y sometidos a un intenso estres, pueden  desarrollar la forma clínica de la enfermedad, conocida como tetania  hipomagnesémica. Los signos clínicos de la tetania hipomagnesémica se  caracterizan por excitabilidad, salivación, ataxia, temblores y rigidez,  convulsiones tónico-clónicas, seguida por muerte por insufi ciencia cardio-respiratoria  (Suttle, 2010).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Una estrategia común para  prevenir la hipomagnesemia, así como su forma clínica, es aumentar la ingesta de  Mg a través de la suplementación con fuentes ricas en el mineral y de esta  manera favorecer su absorción (Jittakhot et al., 2004b; Ram et al., 1998).  Tradicionalmente, la suplementación con Mg en vacas lecheras ha sido realizado  mediante el uso de sales inorgánicas siendo el óxido de Mg (MgO) la fuente más  utilizada (NRC, 2001). Si bien es una fuente de bajo costo, una de sus mayores  desventajas es su bajo coefi ciente de absorción (NRC, 2001), lo que se traduce  en pérdida del mineral a través de las heces. Por otra parte, la absorción de Mg  es reducida cuando los rumiantes consumen forrajes con altas concentraciones de  potasio (K) (Schonewille et al., 1999), fenómeno que ocurre con frecuencia en  vacas que pastorean praderas de primavera ricas en este elemento (Scandolo et  al., 2007).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Para contrarrestar el efecto  antagónico del K sobre la absorción de Mg, una práctica común es suplementar a  las vacas con elevadas dosis de MgO (Jittakhot et al., 2004b; Ram et al., 1998),  las que muchas veces son basadas en consideraciones subjetivas más que en  cálculos de raciones y, por lo tanto, sobrestimadas. La toxicidad por Mg no  ocasiona un problema clínico importante, sin embargo una excesiva adición de MgO  puede decrecer la palatabilidad de la ración y causar diarrea debido a un efecto  osmótico (NRC, 2001). Una alternativa a la suplementación mineral a través de  fuentes inorgánicas ha sido el desarrollo de suplementos orgánicos, en donde los  metales son unidos a compuestos no metálicos como aminoácidos o polisacáridos (Ammerman  et al., 1998). La premisa para su utilización se basa en tener una mayor  biodisponibilidad, ya que podrían permanecer estables en el tracto digestivo y  no reaccionar con otros componentes de la dieta (Jacques y Mckenzie, 1991;  Spears, 2003). La mayoría de los trabajos realizados en bovinos basan el uso de  suplementos orgánicos para el aporte de microelementos o elementos trazas, tales  como el selenio, cobre o zinc, siendo algunos de sus resultados contradictorios  en términos de absorción y desempeño productivo de los animales (Spears, 2003).  Del mismo modo, algunos autores señalan que desde el punto de efi ciencia  productiva es ventajoso utilizar fuentes orgánicas de Mg para la suplementación  de vacas (Ashmead y Samford, 2004) y otros no (Lough et al., 1990).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La información sobre el uso de  fuentes orgánicas de Mg para suplementar vacas en sistema de pastoreo es  limitada. Por lo tanto, el objetivo de la presente investigación fue determinar  y comparar el efecto de una suplementación con óxido y quelato de Mg sobre el  balance metabólico de Mg de vacas lecheras a pastoreo.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">MATERIALES Y MÉTODOS</font></b></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">Animales y alimentación</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El experimento se realizó en la  primavera del año 2008, entre los meses de octubre y noviembre. Se utilizaron 34  vacas lecheras Holstein Friesian, con un peso vivo de 532 ± 70 kg ( x ± DE), de  3 a 5 años de edad, con 134 ± 40 d en lactancia, con una producción de leche de  25 ± 3,8 L/d y con una condición corporal de 2,5 ± 0,2 puntos (escala 1 a 5;  Ferguson et al., 1994), pertenecientes a predios experimentales lecheros de la  Universidad Austral de Chile (UACh), Valdivia, Región de los Ríos, Chile. De  estas vacas, cuatro se encontraban fistuladas con cánulas ruminales permanentes.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las vacas fueron mantenidas a  pastoreo de praderas permanentes con predominio de Lolium perenne y Bromus  valdivianus, y libre acceso a agua en potreros de 1 a 4 ha de superfi cie y con  sistema de rotación en franjas asignadas dos veces al día post ordeñas. Además,  cada vaca recibió durante la ordeña de la mañana y tarde 2,5 kg de concentrado  comercial para vaca en lactancia, sin un aporte adicional de mezcla mineral.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">Diseño experimental</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El diseño experimental fue  dividido en dos ensayos. En el ensayo 1 se trabajó con las cuatro vacas fi  stuladas con cánulas ruminales y en el ensayo 2 con las 30 vacas en lactancia.  En ambos ensayos se utilizó como fuente de Mg inorgánico el suplemento mineral  comercial de MgO (Agrícola Nacional, Chile) y como fuente de Mg orgánico el  suplemento quelato de Mg (MgQ). En ambos ensayos los suplementos fueron  mezclados con agua y suministrados a cada vaca por vía oral dentro de la primera  hora posterior a las ordeñas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Ensayo 1, vacas canuladas:  Antes de iniciar el ensayo, las vacas pasaron por un período de adaptación  durante el cual permanecieron 20 d con una dieta control, constituida de forraje  y concentrado. Posterior a este período se inició el ensayo, el cual comprendió  tres períodos experimentales de un día de duración cada uno y tres días de  descanso entre ellos. En cada período experimental las vacas recibieron  alternadamente los tres tratamientos, totalizando cuatro repeticiones por  tratamiento: Tratamiento 1, control: sin suplementación mineral; Tratamiento 2,  suplementación inorgánica: 30 g/vaca de Mg como MgO, suministrado mitad en la  mañana (8:40 h) y mitad en la tarde (17:40 h); Tratamiento 3, suplementación  orgánica: 30 g/vaca de Mg como MgQ, suministrado mitad en la mañana (8:40 h) y  mitad en la tarde (17:40 h).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Ensayo 2, vacas en lactancia:  La duración total de este ensayo fue de 20 d, donde los primeros cinco días se  consideraron como período basal. A partir del sexto día del experimento hasta el  15° día, las vacas recibieron diariamente la suplementación con Mg. Los últimos  cinco días del estudio (16 al 20) las vacas no fueron suplementadas, con la fi  nalidad de verifi car la magnitud de reducción de la magnesemia y el  aclaramiento de magnesio urinario (Scandolo, 2005; Wittwer et al., 1997). Las 30  vacas fueron asignadas homogéneamente por días en lactancia y producción láctea  a tres grupos experimentales de 10 animales cada uno. Cada grupo recibió uno de  los tratamientos similares al ensayo 1, según lo descrito a continuación:  Tratamiento 1, control: sin suplementación mineral; Tratamiento 2,  suplementación inorgánica: 30 g/ vaca/d de Mg como MgO, suministrado mitad en la  mañana (7:30 h) y mitad en la tarde (16:30 h); Tratamiento 3, suplementación  orgánica: 30 g/vaca/d de Mg como MgQ, suministrado mitad en la mañana (7:30 h) y  mitad en la tarde (16:30 h).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Obtención de muestras Ensayo 1,  de cada vaca se obtuvo en siete oportunidades 50 mL de líquido ruminal del saco  caudo ventral del rumen de forma manual a través de la cánula ruminal: a las  8:30 h (previo a la administración de Mg en la mañana), a las 10:30, 13:00,  17:30 h (previo a la administración de Mg en la tarde), posteriormente a las  19:30, 22:00, y por último a las 2:30 h del día siguiente. El pH ruminal se  determinó mediante un pHmetro portátil (HI 98127, HANNA Instruments). Además, de  cada muestra se guardaron refrigeradas dos alícuotas previamente fi ltradas, una  para las determinaciones de Mg y potasio (K) y la segunda, de 10 mL con 0,1 mL  de ácido sulfúrico (H<sub>2</sub>SO<sub>4</sub>) al 50%, para la determinación  de amonio (NH<sub>4</sub><sup>+</sup>).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">A las mismas horas descritas,  se obtuvo muestras de sangre mediante venopunción yugular utilizando tubos  heparinizados de 5 mL. Muestras de 50 mL de orina fueron obtenidas por micción  inducida mediante estimulación de la región subvulvar a las 8:30, 13:00, 17:30 y  22:00 h. Dentro de tres horas desde su obtención, todas las muestras fueron  transportadas al laboratorio. Las muestras de líquido ruminal fueron  centrifugadas durante 15 min a 3.000 g a temperatura ambiente o a 2.000 g a 4ºC,  para la determinación de minerales y NH<sub>4</sub><sup>+</sup>,  respectivamente. Para las muestras de orina se traspasó un volumen de 5 mL en  tubos con 0,3 mL de ácido clorhídrico (HCl) 6N y luego fueron centrifugadas a  270 g durante 10 min. Las muestras de sangre fueron centrifugadas a 270 g  durante 10 min para la obtención de plasma. Todos los sobrenadantes fueron  traspasados a microtubos de 1,5 mL y congelados a -20ºC hasta su posterior  análisis.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Ensayo 2, los días 0, 5, 15 y  20 del ensayo luego de la ordeña de la tarde (17:00 h), se obtuvieron muestras  de líquido ruminal a través de una ruminocentesis dorsomedial en el fl anco  izquierdo según método descrito por Noro et al. (2013), y muestras de sangre y  orina del mismo modo que en el ensayo 1. La producción de leche por vaca se  registró automáticamente en cada ordeña mediante el sistema Waikato (42 kg, Mk V  Milk Meter, Waikato® Milking Systems Ltd., Hamilton, NZ) y se obtuvo muestras  individuales en duplicado los días 0, 15 y 20 del experimento para la  determinación de los porcentajes de grasa y proteína láctea.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En ambos ensayos se recolectó  muestras de pradera, que correspondieron al día de inicio en el ensayo 1 y al  día 5 y 15 en el ensayo 2. Cada muestra de pradera para digestibilidad  correspondió a un corte tipo “hand-plucking” sobre los 7 cm (altura de residuo  post pastoreo), recolectando el mismo tipo de material que consumían las vacas.  Además, en ambos ensayos se obtuvo una muestra compuesta del concentrado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">Análisis de laboratorio</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Líquido ruminal: Las  concentraciones ruminales de Mg se determinaron mediante EAA (Espectrofotómetro  de Absorción Atómica Thermo Solaar®) y las concentraciones de K mediante  fotometría de llama utilizando una dilución de 1:2.500 y 1:200 con cloruro de  lantano (LaCl<sub>3</sub>) al 0,1%, respectivamente. La concentración de NH<sub>4</sub><sup>+</sup>  se determinó en duplicado mediante colorimetría (fotocolorímetro Hitachi 4020®,  Boehringer Mannhein), utilizando la reacción de indofenol (Sievert y Shaver,  1993).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Orina: Para determinar las  concentraciones de Mg las muestras se diluyeron 1:1.300 con LaCl<sub>3</sub> al  0,1 % y para creatinina al 1:50 con agua. El Mg se determinó por EAA (Thermo  Solaar®) y la creatinina colorimétricamente con el método de Jaffé (Human®)  utilizando un autoanalizador (MetroLab 2300®, Wiener Lab). El análisis se  expresó en mmol/L. Además se determinó el aclaramiento de Mg urinario o Mg  urinario corregido por creatinina (CUM) por la fórmula indicada por Sutherland  et al. (1986): CUM (mmol/L) = Mg-u (mmol/L) / creatinina-u (mmol/L), índice que  permite ajustar el valor de Mg urinario en relación a la funcionalidad renal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Plasma: Se determinó la  concentración de Mg por EAA (Thermo Solaar®) utilizando una dilución de 1:100  con cloruro de lantano (LaCl3) al 0,1%.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Leche: El análisis de la  composición de grasa y proteína fue realizado mediante espectrofotometría de  infrarrojo (MilkoScan 5000) y se calculó el porcentaje de grasa y proteína  diaria de cada vaca.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Alimento: Los análisis que se  determinaron fueron materia seca (MS; horno de ventilación y estufa), proteína  bruta (PB; Micro Kjeldahl), fibra en detergente ácido (FNA) (AOAC, 2003), fibra  en detergente neutro (FND) y cenizas totales (combustión a 550°C), y Mg y K  mediante EAA (Unicam 969®) (Van Soest et al., 1991). La energía metabolizable  (ME) de la pastura se estimó por regresión utilizando un valor de “D” (materia  orgánica digerible / MS × 100) determinado in vitro (Goering y Van Soest, 1970),  cuyos valores se presentan en el <a href="#cua1">Cuadro 1</a>.</font></p>     <p align="center"><a name="cua1"> <img border="0" src="/img/fbpe/zt/v31n1/art01cua1.gif" width="479" height="437"></a></p>     
<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Análisis estadístico Los datos  obtenidos se analizaron mediante estadística descriptiva ( <img border="0" src="/img/fbpe/zt/v31n1/art01ima.gif" width="7" height="6"> ± EE). La  normalidad se evaluó utilizando la prueba de Shapiro-Wilk y la homocedasticidad  por la prueba de Bartlett. Para analizar los datos del ensayo 1 se utilizó un  diseño lineal general de AOV/AOCV, donde: Y<sub>ijkl</sub> = &#956; + T<sub>i</sub> +  H<sub>j</sub> + P<sub>K</sub> + V<sub>l</sub> + e<sub>ijkl</sub>, donde: Y<sub>ijkl</sub>  = el efecto calculado; &#956; = media general; T<sub>i</sub> = efecto del i-ésimo  tratamiento; H<sub>j</sub> = efecto de la j-ésima hora de muestreo; P<sub>k</sub>  = efecto del k-ésimo período de muestreo; V<sub>l</sub>= efecto l-ésima da vaca;  y e<sub>ijkl</sub> = error.</font></p>     
<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">períodos: período pre-suplementación  (días 0 y 5), período de suplementación (días 10 y 15) y período post-suplementación  (día 20). Posteriormente, cada período fue analizado por separado utilizando un  diseño AOV de una vía, considerando el modelo: Y<sub>i</sub> = &#956; + T<sub>i</sub>  + e<sub>i</sub>, donde: Y<sub>i</sub> = el efecto calculado; &#956; = media general;  y T<sub>i</sub> = efecto del i-ésimo tratamiento y e<sub>i</sub> = error. Además  para cada tratamiento se evaluó el efecto del período de muestreo, según el  modelo AOV de una vía: Y<sub>i</sub> = &#956; + P<sub>i</sub> + e<sub>i</sub>, donde:  Y<sub>i</sub> = el efecto calculado; &#956; = media general; y T<sub>i</sub> = efecto  del i-ésimo período y e<sub>i</sub> = error.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En ambos ensayos, las medias se  contrastaron mediante la prueba de comparaciones múltiples de Tukey y, además,  se realizó un análisis de correlaciones entre los valores de las diferentes  variables mediante Pearson. En el ensayo 2, la relación entre pH y Mg ruminal  fue evaluada a través de análisis de regresión lineal. Para todos los análisis  se consideró diferencias signifi cativas cuando el valor de P fue &lt;0,05 y de  tendencia cuando P&lt;0,1. El programa computacional utilizado fue el Statistix 8.0  para Windows (Analytical Software, Roseville, MN, USA).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">RESULTADOS Y DISCUSIÓN</font></b></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">Mg plasmático y aclaramiento  urinario de Mg (CUM)</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el ensayo 1, la magnesemia  media del día fue superior en las vacas que recibieron suplementación con Mg  (P&lt;0,05; <a href="#cua2">Cuadro 2</a>), si bien todos los valores se encontraron  dentro del intervalo de referencia para la especie (0,62 – 1,05 mmol/L), no  evidenciándose en ningún momento hipomagnesemia. En los grupos MgO y MgQ la  magnesemia aumentó a lo largo del día, observándose un mayor incremento  posterior a las suplementaciones (<a href="#fig1">Figura 1</a>). En el ensayo 2,  las concentraciones plasmáticas de Mg fueron similares entre los tratamientos  previo, durante y posterior al período de suplementación (P&gt;0,05; <a href="#cua3">Cuadro 3</a>). El CUM fue similar entre tratamientos en ambos  ensayos (P&gt;0,05; <a href="#cua2">Cuadros 2</a> y <a href="#cua3">3</a>). Sin  embargo, en el ensayo 2 se observó un aumento del CUM a partir del décimo día  del estudio en relación a los días 0 y 5 en todos los tratamientos (P&lt;0,05; <a href="#fig2">Figura 2</a>).</font></p>     <p align="center"><a name="cua2"> <img border="0" src="/img/fbpe/zt/v31n1/art01cua2.gif" width="488" height="274"></a></p>     
<p align="center"><a name="fig1"> <img border="0" src="/img/fbpe/zt/v31n1/art01fig1.gif" width="410" height="676"></a></p>     
<p align="center"><a name="cua3"> <img border="0" src="/img/fbpe/zt/v31n1/art01cua3.gif" width="482" height="477"></a></p>     
<p align="center"><a name="fig2"> <img border="0" src="/img/fbpe/zt/v31n1/art01fig2.gif" width="383" height="662"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Concentraciones ruminales de Mg,  K, NH<sub>4</sub> + y valores de pH En el ensayo 1, la suplementación con MgQ  incrementó las concentraciones ruminales medias (2,3 mmol/L) de Mg en  comparación con el tratamiento control (1,90 mmol/L; P&lt;0,05; <a href="#cua2"> Cuadro 2</a>), pero fueron similares al grupo MgO (1,98 mmol/L); el aumento en  el grupo MgQ se observó posterior a la suplementación de la mañana, alcanzando  valores máximos a las 22:00 horas (<a href="#fig1">Figura 1</a>). Por otro lado,  las vacas del tratamiento control y suplementados con MgO no presentaron  variaciones durante el transcurso del día (<a href="#fig1">Figura 1</a>;  P&gt;0,05). En el ensayo 2 las concentraciones ruminales medias de Mg fueron  similares en todos los tratamientos (P&gt;0,05; <a href="#cua3">Cuadro 3</a>). No  obstante el grupo MgQ tendió a presentar concentraciones más altas durante y  posterior al período de suplementación. Además, en el día 15 de muestreo  (correspondiente al período en que las vacas estaban siendo suplementadas), las  concentraciones ruminales de Mg de los grupos MgQ y MgO fueron mayores que las  del grupo control (P&lt;0,05, <a href="#fig2">Figura 2</a>), siendo levemente mayor  en el grupo MgQ.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En ambos ensayos, las  concentraciones de K y NH4 + fueron similares entre los tres tratamientos  (P&gt;0,05; <a href="#cua2">Cuadros 2</a> y <a href="#cua3">3</a>). Sin embargo, se  observó diferencias entre los horarios de muestreo (P&lt;0,05), presentando valores  menores a las 8:30 h (K: 24,0 ± 1,98 mmol/L; NH4 +: 21,3 ± 3,65 mmol/L) y los  mayores a las 22:00 h (K: 31,1 ± 2,65 mmol/L; NH4 +: 36,0 ± 4,25 mmol/L).  También se observaron diferencias entre períodos de muestreo (P&lt;0,05, <a href="#cua2">Cuadro 2</a>), presentando mayores valores al inicio (K: 32,3 ±  2,45 mmol/L; NH4 +: 31,1 ± 4,22 mmol/L) y menores al fi nal (K: 24,0 ± 2,25 mmol/L;  NH4 +: 21,2 ± 3,15 mmol/L). En el ensayo 2 en tanto, las concentraciones de K y  NH4 + disminuyeron (P&lt;0,05) a medida que avanzó el ensayo, presentando las  mayores concentraciones en el período pre-suplementación y las menores en el  período post-suplementación (<a href="#cua3">Cuadro 3</a>).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El pH ruminal de las vacas del  ensayo 1 suplementadas con MgQ presentaron valores medios inferiores a las vacas  controles y a las suplementadas con MgO (P&lt;0,05; <a href="#cua2">Cuadro 2</a>),  no encontrándose diferencias (P&gt;0,05) entre estos últimos tratamientos. Al  observar las fluctuaciones durante el día, las vacas controles y las  suplementadas con MgQ mostraron una acidifi cación (P&lt;0,05) del pH ruminal al fi  nal de la tarde, con valores más bajos a las 19:30 (6,18 ± 0,16) en las  controles y desde las 19:30 (5,98 ± 0,14) a 2:30 h (5,88 ± 0,15) en las  suplementadas con MgQ (<a href="#cua2">Cuadro 2</a>). Por el contrario, los  animales suplementados con MgO mantuvieron los valores de pH ruminal sin  variaciones durante el día (P&gt;0,05; <a href="#fig1">Figura 1</a>). De la misma  manera en el ensayo 2, durante el período de suplementación las vacas del grupo  MgQ presentaron valores medios de pH ruminal con una tendencia a ser inferiores  a las vacas del grupo MgO (P&lt;0,1; <a href="#cua3">Cuadro 3</a>), pero similares  al grupo control (P&gt;0,1).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">Producción y composición  láctea</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En los períodos pre-suplementación,  suplementación y post-suplementación, la producción láctea media y porcentajes  de grasa y proteína fueron similares entre tratamientos (P&lt;0,05; <a href="#cua4"> Cuadro 4</a>).</font></p>     <p align="center"><a name="cua4"> <img border="0" src="/img/fbpe/zt/v31n1/art01cua4.gif" width="560" height="319"></a></p>     
<p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">Análisis de correlaciones</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el ensayo 1, la magnesemia  se correlacionó positivamente con el CUM en los grupos MgO (r =0,74; P&lt;0,001) y  MgQ (r = 0,77; P&lt;0,001), y con las concentraciones ruminales de Mg en el grupo  MgO (r = 0,68; P = 0,017). Las concentraciones de K y NH<sub>4</sub><sup>+</sup>  estuvieron correlacionadas entre sí en ambos ensayos (r = 0,75 y r = 0,70 en  ensayo 1 y 2, respectivamente; P&lt;0,001), sin embargo no se observó asociación  entre pH ruminal y concentraciones de ruminales de K, en ambos ensayos; pero si  entre pH ruminal y NH<sub>4</sub><sup>+</sup> en el ensayo 1 (r = -0,68;  P&lt;0,001). Por otro lado, en ambos ensayos los valores de pH del líquido ruminal  se correlacionaron de manera inversa con las concentraciones ruminales de Mg  (ensayo 1: r = -0,50, P&lt;0,001; ensayo 2: r = -0,60, P&lt;0,001; <a href="#fig3"> Figura 3</a>).</font></p>     <p align="center"><a name="fig3"> <img border="0" src="/img/fbpe/zt/v31n1/art01fig3.gif" width="441" height="475"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En este estudio tanto el MgO  como el MgQ influyeron de la misma manera sobre la magnesemia de las vacas  suplementadas, siendo este efecto demostrado en el ensayo 1, ya que ambos  aumentaron la magnesemia, en forma similar, de las vacas a lo largo del día. El  aumento de las concentraciones plasmáticas de Mg dentro de las primeras horas de  recibida la suplementación coincide con lo reportado por otros trabajos, donde  además se observó que estas disminuyen gradualmente en las horas posteriores a  la ingesta del suplemento (Dalley, 1994; van Ravenswaay et al., 1989).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La principal limitante del  presente estudio fue que no se presentaron condiciones de riesgo para  hipomagnesemia. Este trastorno metabólico se presenta en vacas del sur de Chile  principalmente durante el período de primavera (Contreras et al., 1996; Wagemann  et al., 2014a; Wittwer et al., 1987), asociado al alto contenido de K en el  forraje (Scandolo et al., 2007) o invierno (Wittwer et al., 1987, Wagemann et  al., 2014a), asociado a una disminución del consumo debido a una menor  disponibilidad de alimento. Si bien el trabajo fue realizado durante un período  de riesgo (primavera), las condiciones climáticas de un año de sequía afectaron  la composición de la pradera, producto del aumento de la temperatura y falta de  lluvia. Las vacas consumieron forraje cuyo contenido medio de Mg fue de 0,21%  MS, mientras que el K presentó una concentración media de 1%, siendo el aporte  de ambos minerales apropiados a los requerimientos de las vacas lecheras en  condiciones adecuadas de absorción (Mg: 0,2% MS y K: 1,0% MS; (NRC, 2001), y  explica el porqué la magnesemia en todos los grupos se encontró dentro del  intervalo referencial (Wagemann et al.; 2014b).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El incremento del CUM en las  vacas a medida que los ensayos progresaron en el tiempo también son importantes  de analizar, ya que los excesos de Mg absorbido desde la dieta son excretados  por la orina, y cualquier cambio en el balance de Mg es compensado modifi cando  su excreción urinaria (Martens y Schweigel, 2000; Ram et al., 1998). Por lo  tanto, este aumento del CUM sugiere que la maduración del forraje con  disminución en su contenido de K favoreció la absorción y consecuente excreción  de Mg en las vacas de ambos ensayos. Probablemente, bajo condiciones favorables  para la presentación de cuadros de hipomagnesemia y de tetania hipomagnesémica,  el efecto de la suplementación hubiese tenido un mayor impacto.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las diferentes dietas y/o  aditivos minerales que reciben los animales pueden alterar o cambiar su  fermentación ruminal (Váradyová et al., 2006). En el presente trabajo, el tipo  de fuente mineral utilizada (óxido versus quelato) generó signifi cativas  consecuencias sobre el pH del líquido ruminal. Las vacas que recibieron MgO  mantuvieron los valores de pH sin variaciones durante el día, lo que se explica  por el efecto neutralizante que posee esta fuente sobre el pH del contenido del  rumen (Christiansen y Webb, 1990; Erdman, 1988; Sepúlveda et al., 2011; Xin et  al., 1989). Al contrario, la acidificación observada en las vacas suplementadas  con MgQ fue un resultado inesperado.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La disminución del pH del  líquido ruminal se relaciona con la ingesta de alimento (Cole, 2000; Jittakhot  et al., 2004a; Jittakhot et al., 2004b; Noro et al., 2012) que favorece la  fermentación ruminal y producción de CO2 (Marden et al., 2005), siendo los  ácidos grasos volátiles los principales responsables de su disminución (Kolver y  de Veth, 2002). La composición química del MgQ incluye oligo y polisacáridos,  sugiriendo que este compuesto es altamente fermentable en el rumen y, por lo  tanto, generaría una acidifi cación de su contenido, siendo necesario demostrar  este hecho.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En rumiantes la absorción de Mg  ocurre principalmente en el rumen (Martens y Schweigel, 2000) y está determinada  por las concentraciones de Mg en el líquido ruminal, el que depende de la  cantidad de Mg ingerido con la dieta (Cole, 2000; Jittakhot et al., 2004a). Esto  fue evidenciado en las vacas del grupo MgC del ensayo 1, donde sus  concentraciones fueron mayores comparado con el control. Por otro lado, las  concentraciones de Mg en el líquido ruminal son mayores a medida que el pH  disminuye (Scandolo et al., 2007; Sepúlveda et al., 2011), indicando que la  solubilización es dependiente del pH ruminal y por lo tanto su absorción (Martens  y Schweigel, 2000). Estudios realizados en humanos y animales monogástricos han  demostrado que la administración de fi bra fermentable, la cual decrece el pH  del tracto gastrointestinal, aumenta la absorción de Mg en estas especies (Coudray  et al., 2003; Coudray et al., 2005). La solubilidad del Mg disminuye cuando el  pH ruminal es &gt; 6,5 (Dalley et al., 1997, Goff, 2006), y aumenta cuando el pH  disminuye (Suttle, 2010); por lo tanto, a menores valores de pH la concentración  de Mg soluble aumenta.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Si bien en este trabajo no se  evaluó el porcentaje de solubilización de Mg, se observó que su concentración en  el líquido ruminal aumentó al disminuir el pH ruminal, correlacionándose pH  ruminal y concentración ruminal de Mg de manera inversa. Sin embargo, a pesar de  que el MgQ acidifi có el contenido ruminal, no hubo diferencias en relación a  las concentraciones ruminales de Mg entre vacas suplementadas con MgO o MgQ.  Estos resultados son similares a lo reportado en ratas, donde la solubilidad del  Mg en el ciego (sitio principal para la absorción de Mg en esta especie) fue  semejante entre animales que recibieron Mg a través de una fuente orgánica o  inorgánica (Coudray et al., 2005). Al igual que los resultados del presente  trabajo, Coudray et al. (2005) tampoco observaron diferencias en la  concentración plasmática y excreción urinaria de Mg entre animales suplementados  con diferentes fuentes del mineral, situación que podría explicar porque el  balance metabólico de Mg fue similar en vacas suplementadas con MgO o MgQ.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las vacas lecheras a pastoreo  presentan un patrón de comportamiento alimenticio característico, siendo el  consumo de MS de pradera mayor en horas de la tarde (Amaral-Phillips et al.,  1997; Noro et al., 2011). Esto explica porque las concentraciones ruminales de K  y NH<sub>4</sub><sup>+</sup> fueron menores en horas de la mañana y mayores en  horas de la tarde, coincidente a lo reportado en condiciones de manejo similar (Noro  et al., 2012; Scandolo et al., 2007). Por otro lado, las concentraciones  ruminales de K y NH<sub>4</sub><sup>+</sup> disminuyeron a medida que el estudio  avanzó en el tiempo, coincidiendo con el cambio en la calidad de la pradera.  Además las concentraciones de NH<sub>4</sub><sup>+</sup> y K no fueron afectadas  por la suplementación con Mg, similar a lo informado en otros estudios (Jittakhot  et al., 2004b; Ram et al., 1998).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La concentración de nitrógeno  amoniacal en el rumen es consecuencia de la concentración de NH<sub>4</sub><sup>+ </sup>y NH<sub>3</sub>, las cuales a su vez dependen del pH ruminal (Abdoun et  al., 2006; Noro y Wittwer, 2012). En pH alcalinos (&gt;7,0) la proporción de  nitrógeno amoniacal en la forma de NH3 es mayor, mientras que a pH fisiológicos  de 6,5 o inferiores predomina en la forma NH<sub>4</sub><sup>+</sup> (Abdoun et  al., 2006; Noro y Wittwer, 2012). Estos antecedentes respaldan los resultados de  correlación encontrados entre las concentraciones de NH<sub>4</sub><sup>+</sup>  y pH.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Por otro lado, se ha reportado  que el pH del líquido ruminal presenta una estrecha asociación con la  concentración de K ruminal (Scandolo et al., 2007); No obstante, en el presente  trabajo estas dos variables no presentaron una asociación significativa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La suplementación con Mg,  independiente de la fuente utilizada, no afectó la producción ni el porcentaje  de grasa y proteína de la leche, siendo similar al de las vacas controles.  Respecto a estos resultados la literatura es contradictoria, ya que trabajos  realizados en vacas estabuladas indican que la suplementación con MgO como  fuente inorgánica aumenta la producción de leche en comparación a vacas  suplementadas con una fuente orgánica de Mg (Lough et al., 1990) y otros indican  mejoras en la producción utilizando fuentes de Mg orgánicas versus las  inorgánicas (Ashmead y Samford, 2004).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Sin embargo, hay que considerar  que en ambos estudios mencionados se utilizaron vacas de alta producción y con  períodos de suplementación superiores a 30 días; por lo tanto, en vacas de  mediana producción como las utilizadas en el presente trabajo y/o períodos de  suplementación menores, el efecto de adicionar Mg a la dieta en términos  productivos no necesariamente es evidenciado. En este sentido, sería interesante  evaluar los efectos de una suplementación con Mg más prolongada en el tiempo  para vacas bajo condiciones de pastoreo.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">CONCLUSIONES</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Bajo las condiciones del  presente estudio, tanto el óxido como el quelato de Mg ejercen un efecto similar  sobre el balance metabólico de Mg en vacas lecheras, sin hipomagnesemia,  mantenidas en sistema de pastoreo. La fuente orgánica de magnesio, el quelato de  Mg (MgQ) tendió a acidifi car el pH del líquido ruminal.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">LITERATURA CITADA</font></b></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">1. Abdoun, K., F. Stumpff y H.  Martens. 2006. Ammonia and urea transport across the rumen epithelium: a review.  Anim. Health. Res. Rev. 7: 43-59.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2683971&pid=S0798-7269201300010000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Ammerman, C., P. Henry and  R. Miles. 1998. Supplemental organically bound mineral compounds in livestock  nutrition. En: Garnsworthy P.C., Wiseman, J. (Eds.). Recent Advances in Animal  Nutrition. Nottingham Univ. Press. Nottingham, pp. 67 - 91.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. AOAC. Official Methods of  Analysis. Association of Official Analytical Chemist. 2003. Washigton, DC, USA.  17th edition.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Ashmead, H. and R. Samford.  2004. Effects of metal amino acid chelates or inorganic minerals on three  successive lactations in dairy cows. Intern. J. Appl. Res. Vet. Med. 3: 181-188.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Cole, N.A. 2000. Changes in  postpandrial plasma and extracellular and ruminal fl uid volumes in wethers fed  or unfed for 72 hours. J. Anim. Sci. 78: 216-223.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Contreras, P. A., L.  Valenzuela, F. Wittwer y H. Böhmwald. 1996. Desbalances metabólicos  nutricionales más frecuentes en rebaños de pequeños productores de leche. Arch.  Med. Vet. 28: 39-50.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. Coudray, C., J. Bellanger,  M. Vermorel, S. Sinaud and D. Wils. 2003. Two polyol, low digestible carbohy-drates  improve the apparent absorption of magnesium but not of calcium in healthy young  men. J. Nutr. 133: 90-93.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8. Coudray, C., M. Rambeau, C.  Feillet-Coudray, E. Gueux, J. C. Tressol, A. Mazur and Y. Rayssiguier. 2005.  Study of magnesium bioavailability from ten organic and inorganic Mg salts in Mg-depleted  rats using a stable isotope approach. Magnes. Res. 18: 215-223.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9. Christiansen, M. L. and K.  E. Webb. 1990. Nitrogen utilization and digestibility of amino acids by lamb fed  a high-concentrate diet with limestone or magnesium oxide. J. Anim. Sci. 68:  2095 - 2104.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10. Dalley, D. E. 1997. Within  herd variability in the mineral status of grazing dairy cows in early lactation.  Proc. New Zeal. Soc. An. 54: 27-30.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11. Erdman, R. A. 1988. Dietary  Buffering Requirements of the Lactating Dairy Cow: A Review. J. Dairy Sci. 71:  3246-3266.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12. Ferguson, J.D., D.T.  Galligan and N. Thomsen. 1994. Principal descriptors of body condition score in  Holstein cows. J. Dairy Sci. 77: 2695-2703. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13. Goering, H. K. and P. J.  Van Soest. 1970. Forage fi ber analyses (apparatus, reagents, procedures, and  some applications). U.S. Agricultural Research Service, Washington, USA.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14. Goff, J. 2006. Macromineral  physiology and application to the feeding of the dairy cow for prevention of  milk fever and other periparturient mineral disorders. Anim. Feed. Sci. Technol.  126: 237-257.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15. Jacques, K. and C. Mckenzie.  1991. Organic trace minerals on the farm. Feeds &amp; Feeding 16: 155- 162.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16. Jittakhot S., J. T.  Schonewille, H. Wouterse, A.W.J. Uijttewaal, C. Yuangklang and A.C. Beynen.  2004a. Increasing magnesium intakes in relation to magnesium absorption in dry  cows. J. Dairy Res. 71: 297-303.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17. Jittakhot, S., J.T.  Schonewille, H. Wouterse, C. Yuangklang y A.C. Beynen. 2004b. Apparent magnesium  absorption in dry cows fed at 3 levels of potassium and 2 levels of magnesium  intake. J. Dairy Sci. 87: 379-385.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18. Kolver, E. S. and M. J. de  Veth. 2002. Prediction of ruminal pH from pasture-based diets. J. Dairy Sci. 85:  1255-1266.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">19. Lough, D. S., D. K. Beede  and C. J. Wilcox. 1990. Lactational responses to and in vitro ruminal solubility  of magnesium oxide or magnesium chelate. J. Dairy Sci. 73: 413-424.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">20. Marden J. P., C. Bayourthe,  F. Enjalbert y R. Moncoulon. 2005. A new device for measuring kinetics of  ruminal pH and redox potential in dairy cattle. J. Dairy Sci. 88: 277-281.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21. Martens, H. and M.  Schweigel. 2000. Pathophysiology of grass tetany and other hypomagnesemias.  Implications for clinical management. Vet. Clin. North Am. Food Anim. Pract. 16:  339-368.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">22. Noro, M., C. Strieder-Barboza,  D. Kuschel, R. G. Pulido y F. G. Wittwer. 2012. Variaciones diarias de  parámetros ruminales y sanguíneos en vacas lecheras a pastoreo de primavera  suplementadas con dos fuentes de nitrógeno no proteínico. Rev Cient, 21:  154-162.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">23. Noro, M. and F. Wittwer.  2012. Relationships between ureagenesis and gluconeogenesis in ruminants fed a  high content of nitrogen. Vet Méx, 42: 143- 154.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">24. Noro, M., P. Sepúlveda, F.  Cárdenas, R. H. Chihuailaf and F. Wittwer. 2013. Ruminocentesis dorsomedial: un  procedimento seguro para la obtención de líquido ruminal en vacas lecheras a  pastoreo. Arch Med Vet, 45: 25-31.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">25. NRC. Nutrient requirements  of dairy cattle. 2001. National Academic Press, Washington D. C., USA. 7th ed.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">26. Ram, L., J.T. Schonewille,  H. Martens, A.T. Van’t Klooster and A.C. Beynen. 1998. Magnesium absorption by  wethers fed potassium bicarbonate in combination with different dietary  magnesium concentrations. J. Dairy Sci. 81: 2485-2492.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">27. Scandolo, D. 2005.  Evaluación física, química y biológica de productos de magnesio para la  suplementación de vacas lecheras a pastoreo. Tesis Mg Sc. Facultad de Ciencias  Veterinarias, Universidad Austral de Chile, Valdivia, Chile. 116 p.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">28. Scandolo, D., M. Noro, H.  Bohmwald, P. A. Contreras y F. Wittwer. 2007. Variación diurna del pH y de las  concentraciones de magnesio y potasio del fl uido ruminal en vacas lecheras a  pastoreo. Arch. Med. Vet. 39: 141-146.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">29. Schonewille, J.T., A.T.  Van’t Klooster, H. Wouterse and A.C. Beynen. 1999. Effects of intrinsic  potassium in artificially dried grass and supplemental potassium bicarbonate on  apparent magnesium absorption in dry cows. J. Dairy Sci. 82: 1824-1830.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">30. Sepúlveda, P., F. Wittwer,  H. Böhmwald, R. Pulido and M. Noro. 2011. pH ruminal y balance metabólico de Mg  en vacas lecheras en pastoreo suplementadas con óxido de magnesio. Arch Med Vet,  43: 241-250.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">31. Sievert, S. J. and R. D.  Shaver. 1993. Effect of nonfi ber carbohydrate level and Aspergillus oryzae  fermentation extract on intake, digestion, and milk production in lactating  dairy cows. J. Anim. Sci. 71:1032–1040.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">32. Spears, J. W. 2003. Trace  mineral bioavailability in ruminants. J Nutr, 133 1506S-1509S.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">33. Sutherland R.J., K.C. Bell,  K.D. McSporran y G.W. Carthew. 1986. A comparative study of diagnostic tests for  the assessment of herd magnesium status in cattle. N. Z. Vet. J. 34: 133-135.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">34. Suttle, N.F. 2010.  Magnesium. En: Suttle N.F. (ed). Mineral nutrition of livestock. 4th ed. CAB  International, Wallingford, UK, Pp 92-121.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">35. van Rave nswaay R.O., P.R.  Henry, C.B. Ammerman and R.C. Littell. 1989. Comparison methods to determine  relative bioavailability of magnesium in magnesium oxides for ruminants. J.  Dairy Sci. 72: 2968-2980.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">36. Váradyová, Z., S.  Kisidayová, K. Mihaliková y M. Baran. 2006. Influence of natural magnesium  sources on the in vitro fermetation and protozoan population in the rumen fluid  collected from sheep. Small Rum. Res. 61: 63-71.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">37. Wagemann, C., F. Wittwer,  R. Chihuailaf y M. Noro. 2014a. Desbalances minerales en grupos de vacas  lecheras en el sur de Chile: Estudio retrospectivo. Arch. Med. Vet. In press.  Wagemann, C., F.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">36. Wittwer, R. Chihuailaf y M.  Noro. 2014b. Intervalos de referencia en parámetros sanguíneos indicadores del  balance mineral para grupos de vacas lecheras en el sur de Chile. Arch. Med.  Vet. In press.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">37. Wittwer, F., H. Bohmwald,  P. A. Contreras y J. Filosa. 1987. Análisis de los resultados de perfi les  metabólicos obtenidos en rebaños lecheros en Chile. Arch. Med. Vet. 19: 35-45.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">38. Wittwer, F., P. A.  Contreras, N. Silva y H. Bohmwald. 1997. Efecto de la suplementación con sales  de magnesio en alimento y agua sobre el control de la tetania hipomagnesémica en  rebaños Hereford. Arch. Med. Vet. 29: 25-33.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">39. Xin, Z., B. W. Tucker y R.  W. Hemken. 1989. Effect of reactivity and particle size of magnesium oxide on  magnesium availability, acid-base balance, mineral metabolism, and milking  performance of dairy cows. J. Dairy Sci. 72: 462-470.</font></p>       ]]></body>
<back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
