<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0798-9792</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Pedagogía]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. Ped]]></abbrev-journal-title>
<issn>0798-9792</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Escuela de Educación, Facultad de Humanidades y Educación, Universidad Central de Venezuela ]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0798-97922010000100004</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Buscando salir de la rutina: ideas y acciones de practicantes de docencia integral en/sobre sus clases de ciencias naturales]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Escaping from the routine: ideas and actions of integral teaching trainees in/on their natural science classes]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lacueva]]></surname>
<given-names><![CDATA[Aurora]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Central de Venezuela  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Caracas ]]></addr-line>
<country>Venezuela</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>31</volume>
<numero>88</numero>
<fpage>61</fpage>
<lpage>96</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0798-97922010000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0798-97922010000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0798-97922010000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El trabajo se propone caracterizar y considerar las ideas y acciones de estudiantes de Docencia Integral a partir de sus informes de práctica profesional en el área de ciencia y tecnología (C y T). Se seleccionaron de manera intencional 18 informes de un grupo de 43, buscando presencia de la diversidad existente. Se realizó un análisis de documentos, de índole fundamentalmente cualitativa. El examen repetido de los textos permitió determinar los tipos de actividades presentados, así como extraer las justificaciones brindadas, junto a los asertos que expresaran ideas pedagógico-didácticas. Estos últimos fueron clasificados en categorías de acuerdo con su temática. Los resultados muestran que los practicantes desarrollaron una variedad de tipos de actividades didácticas, permitiendo clasificar los informes en 2 tradicionales, 12 moderadamente innovadores y 4 innovadores. Sin embargo, son escasas las actividades más propias del área de C y T. El 67 por ciento de los practicantes ofrece alguna justificación de sus actividades, siendo las principales: realización de procesos que generan aprendizajes, logro de interés y/o participación, y aprendizaje de contenidos. Los cuatro temas dominantes en las ideas de los estudiantes docentes investigados fueron: importancia de lo afectivo en la enseñanza, rechazo a la rutina tradicional, preocupación por la disciplina, y positiva valoración de los niños y niñas. Se incluye una consideración integral de dos de los informes estudiados, para completar la visión analítica con otra sintética. Lo encontrado apunta hacia una orientación favorable de los estudiantes docentes para un trabajo escolar de calidad, lo cual debería seguir siendo estimulado por la institución universitaria y por la acción estatal en las escuelas.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This study aims to describe and discuss the ideas and actions of students of Integral Teaching through their professional practice reports in the area of Science and Technology (S & T). Eighteen reports from a group total of forty-three were intentionally selected, looking for as much diversity of ideas and activities as possible. We proceeded to analyze the documents qualitatively. The repeated examination of the texts allowed us to determine the types of activities present and to extract the jus tifications offered along with the assertions that expressed pedagogical-didactic ideas. These ideas were placed in thematic categories. The results show that the students developed a variety of didactic activities, allowing us to classify the reports in terms of 2 traditional, 12 moderately innovative and 4 innovative. However, activi ties pertaining to the area of S & T were scarce. Two-thirds of the students presented some justification for their activities, the main ones being: carrying out pro - ces ses that promote learning, achievement of interests and/or participation, and content learning. The four dominant themes in the ideas presented by the student teachers were: importance of affective aspects of teaching, rejection of traditional routines, concern as to student discipline and positive evaluation of pupils. Two of the reports were studied as a whole to complement the analytical study with one that was more synthetic. What was found points to an emphasis on the quality of school work which should continue to be encouraged by the university institution and by action taken by governments in schools.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Vinculación teoría-práctica en educación]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[formación docente]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[pensamiento del profesor]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[enseñanza de las ciencias naturales]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Theoretical-practical links in education]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[teacher training]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[teacher opinion]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[natural science teaching]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font FACE="Verdana">     <p ALIGN="center"><b>Buscando salir de la rutina: ideas y acciones de  practicantes de docencia integral en/sobre sus clases de ciencias naturales</b></p>     <p ALIGN="center"><b>Escaping from the routine: ideas and actions of integral  teaching trainees in/on their natural science classes</b></p> </font>  <font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="center"><b>Aurora Lacueva<sup>1</sup></b></p>     <p ALIGN="justify">1 Profesora Titular de la Escuela de Educación, Universidad  Central de Venezuela. Graduada del Instituto Pedagógico de Caracas, con Maestría  de la Universidad de Stanford (EEUU) y Doctorado de la Universidad de Barcelona  (España). Trabaja en las áreas de Enseñanza de las Ciencias Naturales y  Pedagogía General. Publicaciones más recientes: El reto de la Formación Docente  (en coautoría, editorial Laboratorio Educativo); Integrar para educar mejor:  posibilidades y exigencias. Investigación en la Escuela, N° 66; Las ciencias  naturales y sus tecnologías en la formación del docente integral. Un estudio en  la práctica. Revista Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en la  Educación, Vol. 7, N° 3. Universidad Central de Venezuela.&nbsp;  Caracas-Venezuela <a href="mailto:lacter@cantv.net">lacter@cantv.net</a></p>     <p ALIGN="justify"><b>RESUMEN</b></p>     <p ALIGN="justify">El trabajo se propone caracterizar y considerar las ideas y  acciones de estudiantes de Docencia Integral a partir de sus informes de  práctica profesional en el área de ciencia y tecnología (C y T). Se  seleccionaron de manera intencional 18 informes de un grupo de 43, buscando  presencia de la diversidad existente. Se realizó un análisis de documentos, de  índole fundamentalmente cualitativa. El examen repetido de los textos permitió  determinar los tipos de actividades presentados, así como extraer las  justificaciones brindadas, junto a los asertos que expresaran ideas  pedagógico-didácticas. Estos últimos fueron clasificados en categorías de  acuerdo con su temática. Los resultados muestran que los practicantes  desarrollaron una variedad de tipos de actividades didácticas, permitiendo  clasificar los informes en 2 tradicionales, 12 moderadamente innovadores y 4  innovadores. Sin embargo, son escasas las actividades más propias del área de C  y T. El 67 por ciento de los practicantes ofrece alguna justificación de sus  actividades, siendo las principales: realización de procesos que generan  aprendizajes, logro de interés y/o participación, y aprendizaje de contenidos.  Los cuatro temas dominantes en las ideas de los estudiantes docentes  investigados fueron: importancia de lo afectivo en la enseñanza, rechazo a la  rutina tradicional, preocupación por la disciplina, y positiva valoración de los  niños y niñas. Se incluye una consideración integral de dos de los informes  estudiados, para completar la visión analítica con otra sintética. Lo encontrado  apunta hacia una orientación favorable de los estudiantes docentes para un  trabajo escolar de calidad, lo cual debería seguir siendo estimulado por la  institución universitaria y por la acción estatal en las escuelas.</p>     <p ALIGN="justify"><b>Palabras clave</b>: Vinculación teoría-práctica en  educación, formación docente, pensamiento del profesor, enseñanza de las  ciencias naturales.</p>     <p ALIGN="justify"><b>ABSTRACT</b></p>     <p ALIGN="justify">This study aims to describe and discuss the ideas  and actions of students of Integral Teaching through their professional practice  reports in the area of Science and Technology (S &amp; T). Eighteen reports from a  group total of forty-three were intentionally selected, looking for as much  diversity of ideas and activities as possible. We proceeded to analyze the  documents qualitatively. The repeated examination of the texts allowed us to  determine the types of activities present and to extract the jus tifications  offered along with the assertions that expressed pedagogical-didactic ideas.  These ideas were placed in thematic categories. The results show that the  students developed a variety of didactic activities, allowing us to classify the  reports in terms of 2 traditional, 12 moderately innovative and 4 innovative.  However, activi ties pertaining to the area of S &amp; T were scarce. Two-thirds of  the students presented some justification for their activities, the main ones  being: carrying out pro - ces ses that promote learning, achievement of  interests and/or participation, and content learning. The four dominant themes  in the ideas presented by the student teachers were: importance of affective  aspects of teaching, rejection of traditional routines, concern as to student  discipline and positive evaluation of pupils. Two of the reports were studied as  a whole to complement the analytical study with one that was more synthetic.  What was found points to an emphasis on the quality of school work which should  continue to be encouraged by the university institution and by action taken by  governments in schools.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><b>Keywords</b>: Theoretical-practical links in education,  teacher training, teacher opinion, natural science teaching.</p>     <p ALIGN="LEFT">Recibido: 19-10-2009 Aprobado: 26-2-2010</p>     <p ALIGN="justify">Dado que las y los docentes son los que tienen la  responsabilidad última sobre la enseñanza, debemos reconocer su centralidad en  la construcción social del conocimiento acerca de la enseñanza.</p>     <p ALIGN="justify"><b>BEVERLEY BELL </b>(1998, 691). Traducción nuestra.</p>     <p ALIGN="justify"><b>1. PROPÓSITOS DEL ESTUDIO Y CONSIDERACIONES TEÓRICAS  INICIALES</b></p>     <p ALIGN="justify">¿Qué piensan, qué hacen y qué piensan sobre lo que hacen los  practicantes de Docencia Integral cuando dan clases de Ciencias Naturales a los  niños y niñas de las escuelas? Para contribuir al conocimiento de ello  analizamos en este artículo informes de práctica profesional de un grupo de  estudiantes docentes que tomamos como caso. Nos proponemos, en primer lugar,  caracterizar y someter a consideración las actividades de Ciencias Naturales  reportadas por las y los estudiantes docentes en sus informes, junto a la  fundamentación que de ellas ofrecen los propios sujetos. En segundo lugar,  pretendemos determinar cuáles son las áreas temáticas preponderantes, si las  hubiere, en las ideas expresadas por el conjunto de los estudiantes docentes a  lo largo de sus informes de práctica profesional, realizando a continuación un  análisis interpretativo de las mismas.</p>     <p ALIGN="justify">Todo avance en la calidad de lo que sucede en las aulas ha de  tocar a las y los docentes y su formación, inicial y en servicio. Así, conocer  más de la situación, las ideas y las acciones de los docentes graduados y de los  estudiantes de docencia ayuda a tomar conciencia de fortalezas y debilidades,  contribuye a di fundir buenas experiencias e interesantes reflexiones, y permite  desarrollar mejores programas de formación.</p>     <p ALIGN="justify">Creemos deseable y posible llegar a alcanzar una fuerte  interacción entre teoría y práctica en la docencia: profesionales cada vez mejor  preparados, que conozcan teorías pedagógicas, propuestas didácticas y  experiencias prácticas concretas; que reflexionen sobre ellas, que piensen  también sobre su situación y su accionar, y que sean crecientemente capaces, a  partir de la reflexión y la investigación, de mejorar su práctica, de  desarrollar su comprensión de la teoría, la práctica y el contexto social de la  práctica, y de generar a partir de todo ello ideas y propuestas pedagógicas  propias (Carr y Kemmis, 1988; Freire, 1999). De este modo, la teoría y la  práctica, y el saber teórico y el práctico, no viven distanciados sino que se  entretejen de manera potente y fructífera, no sólo ni principalmente en el  aislamiento, sino a partir del diálogo en comunidades de reflexión e  investigación, las cuales además de docentes pueden incluir a formadores de  docentes, investigadores y estudiantes, entre otros participantes. Todo ello  lleva a una construcción del conocimiento a la vez personal y social (Bell,  1998; Korthagen, 2007), siendo necesario considerar que tal construcción  requiere, para prosperar, de tiempo, espacios, seguridad, libertad y ciertos  recursos como acceso a fuentes y a herramientas de comunicación (Birmingham,  2004).</p>     <p ALIGN="justify">Desde este enfoque rechazamos una concepción del docente como  técnico, como mero aplicador de procedimientos diseñados por otros, o del  docente como práctico tradicional, seguidor de rutinas consagradas por el  tiempo, generadas por ensayo y error en el día a día de una labor de  sobrevivencia (en Pérez Gómez, 1992, se presenta un buen resumen de seis grandes  concepciones sobre el docente). Reconocemos que no todos los saberes prácticos  son fácil - mente expresables, e incluso algunos pueden ser inefables, pero  consideramos que una buena parte de ellos puede llegar a explicitarse y  comunicarse, entrando así en la dialéctica teoría-práctica (Northfield, 1998).  Además, aunque en este trabajo no lo abordamos directamente, es importante  destacar que un docente no debe poseer sólo un repertorio de buenas prácticas y  un saber hacer en interacción con concepciones teóricas estructuradas, sino que,  a nivel más profundo, necesita también un compromiso con su misión, de índole a  la vez valorativa, afectiva y cognitiva (sobre identidad y misión docentes véase  Korthagen, 2004). De hecho, la reflexión crítica que consideramos necesaria para  el o la docente no implica sólo una actividad intelectual-cognitiva, sino que  exige una creciente clarificación y toma de posición valorativa, junto a una  responsabilidad libremente asumida y bañada de afectividad. Es un compromiso con  los estudiantes y con la sociedad, basado en la esperanza, el afecto y el  respeto (Birmingham, 2004, ofrece una definición-síntesis de la reflexión  pedagógica que reconoce esta complejidad).</p>     <p ALIGN="justify">Siguiendo al genetista Cavalli-Sforza (2007), consideramos en  este escrito a las ideas como los «elementos» de la cultura, que podemos  transmitir de unos seres humanos a otros, que podemos modificar y que incluso  podemos crear o innovar. Su estructura física nos es todavía en buena parte  desconocida, pero es posible decir que son circuitos de neuronas. Adoptamos el  término en este trabajo por conjugar al mismo tiempo amplitud y sencillez. En el  caso de las y los practicantes docentes, la explicitación de sus ideas y su  «puesta sobre la mesa» para el debate y la posterior re-elaboración, poseen la  ventaja adicional de ayudar a evitar la consolidación de concepciones poco  fructíferas, hijas de una rutina acomodaticia en una escuela difícil,  concepciones que más tarde puede costar más superar. Así, es necesario que los  docentes y los estudiantes docentes hagan pública su práctica, manifiesten sus  ideas sobre la misma y sobre la enseñanza en general, y desarrollen tanto  práctica como ideas a partir de una interacción reflexiva. En esta investigación  exploramos cómo un conjunto de practicantes docentes empieza a asumir este  esfuerzo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><b>2. METODOLOGÍA</b></p>     <p ALIGN="justify"><b>2.1. Marco de la investigación</b></p>     <p ALIGN="justify">Los informes analizados se recogieron como parte de una  investigación más amplia sobre formación docente (La cueva, 2009), llevada a  cabo en las dos secciones de un curso de «Metodología de la Enseñanza de las  Ciencias Naturales y Educación para la Salud» de la Escuela de Educación de la  Universidad Central de Venezuela, en Caracas, dentro del programa de Formación  de Docentes Integrales en Educación Pre-Escolar y Primera Etapa de Educación  Básica. La autora de esta investigación era la propia profesora del curso. La  institución es una universidad pública con casi trescientos años de historia. El  curso en cuestión pertenece al cuarto año de una carrera de cinco años de  duración. La sección «A» estaba formada por 21 estudiantes, todas mujeres. La  sección «B» contaba con 22 estudiantes, 1 de ellos varón. En ambas secciones  predominaban estudiantes de entre 20 y 25 años de edad, aunque había unas 6  personas en la treintena. Acotamos que en este escrito los nombres de las y los  participantes han sido sustituidos por seudónimos para resguardar su privacidad.  En el mismo cuarto año de la carrera se desarrolla la cuarta y última Práctica  Profesional, en la Primera Etapa de la Educación Básica, con una extensión  aproximada de seis meses, dos mañanas a la semana.</p>     <p ALIGN="justify">Como parte de nuestra asignatura y sujeto a evaluación dentro  de ella, so licitamos a los estudiantes docentes que nos entregaran previamente  su planificación didáctica en el área de ciencias naturales para revisarla, y  que posteriormente presentaran un informe escrito y una exposición oral corta  donde describieran su experiencia de trabajo en el área y reflexionaran acerca  de ella. Ofrecimos un instructivo orientador: en el mismo proponíamos un modelo  sencillo y flexible para la planificación y planteábamos que para la reflexión  crítica final se consideraran aspectos positivos, logros, insuficiencias,  problemas, obstáculos, si hubo algo que sorprendió, si hubo algo que se aprendió  y sugerencias de cambios. Alentamos a las y los estudiantes a llevar un diario  de campo durante su práctica y a recopilar muestras de trabajos de sus alumnos y  alumnas (fotocopias), material didáctico utilizado y otros documentos de  interés, de manera de contar con mejores elementos para la elaboración de su  informe. Es de notar que este es un informe corto sólo sobre el área de ciencias  naturales. Cada practicante debía presentar además un informe completo de su  experiencia en todas las áreas a su respectivo profesor o profesora de Práctica  Profesional. El estudio se desarrolló entre octubre de 2003 y julio de 2004,  abarcando un año lectivo completo.</p>     <p ALIGN="justify"><b>2.2. Características de la investigación</b></p>     <p ALIGN="justify">Llevamos a cabo un análisis de documentos de índole  fundamentalmente cualitativa. Trabajamos con una selección intencional de 18  informes de los 43 presentados. Tratamos de escoger textos diversos en su  extensión, tipo de actividades desarrolladas y enfoque y profundidad de la  reflexión realizada. Incluimos 17 informes de practicantes mujeres y también el  informe de nuestro único practicante de sexo masculino. En una Primera Fase, el  examen repetido de los textos nos permitió extraer y considerar los tipos de  actividades desarrolladas por el/las practicantes, así como la justificación que  ofrecían de ellas, en el caso de que dieran alguna. Adicionalmente, y a partir  del examen reiterado de los informes, determinamos, caracterizamos y analizamos  los cuatro temas más frecuentemente abordados por el/las practicantes en su  reflexión sobre la experiencia de práctica profesional: la importancia de lo  afectivo en la enseñanza, el rechazo a la rutina tradicional, la preocupación  por la disciplina y la valoración de los niños y niñas. Para ello se extrajeron  de cada informe los asertos correspondientes a ellos, así como asertos referidos  a otros temas que recibieron menor atención. Una vez extraídos los asertos por  categorías, se estudiaron para realizar la interpretación. En una Segunda Fase  de nuestro estudio llevamos a cabo una consideración más detenida e integral de  dos de los informes presentados. De este modo pudimos aplicar una visión  holística que complementa la visión más analítica de la Primera Fase.</p>     <p ALIGN="justify"><b>2.3. Ventajas y limitaciones del tipo de investigación</b></p>     <p ALIGN="justify">Estudiar ideas y acciones de los practicantes docentes a  partir de sus informes ofrece ventajas y limitaciones. La primera ventaja es que  estamos estudiando lo que expresa y lo que hace cada persona dentro de un  contexto bastante natural: aunque trabaja en un curso prestado, la o el  practicante pasa seis meses en él, y se trata de un ambiente auténtico. También,  a pesar de que se dieron orientaciones para la redacción de los escritos, cada  persona era libre para expresar allí lo que considerara conveniente: no estaba  constreñida a un formato estructurado de cuestionario o entrevista. Puede  temerse que lo dicho no corresponda con lo que el o la practicante  verdaderamente piensa o hizo o, al menos, con lo que haría en circunstancias  menos supervisadas, lo cual desde luego es una posibilidad y una limitación. Sin  embargo, no deja de ser cierto que lo expresado en el informe sería al menos lo  que cada practicante piensa que «se debe decir». A menudo, la fuerza de los  planteamientos parece indicar una expresión realmente sentida. De nuevo en el  orden de las limitaciones, la naturaleza abierta de los informes hace que muchos  temas queden sin tocar. Y el procesamiento de información de este tipo,  abundante y dispersa, es más laborioso que el de estudios con instrumentos más  estructurados (para un estudio de similar tema con otro enfoque véase Arteaga e  Inciarte, 2008).</p>     <p ALIGN="justify"><b>3. RESULTADOS DE LA PRIMERA FASE: ESTUDIO ANALÍTICO DEL  CONJUNTO DE INFORMES</b></p>     <p ALIGN="justify"><b>3.1. Datos generales</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">La extensión de los informes varió desde un mínimo de 2,5  páginas hasta un máximo de 20 páginas, estando la mayoría entre 5 y 7 páginas  (como se muestra en la <a href="#tab1">Tabla Nº 1</a>). En general, se trata de  textos más bien breves, considerando la magnitud de la tarea planteada a los  estudiantes docentes: describir e interpretar su experiencia de Prácticas  Profesionales vinculada con el área de Ciencias Naturales durante un semestre.  Once (11) de los informes incorporan anexos (que no hemos tomado en cuenta para  el anterior cálculo de la extensión): material didáctico utilizado por la o el  practicante, como ejercicios de elaboración propia o extraídos de textos (completación,  sopa de letras, dibujos para colorear); lecturas tomadas de diversas fuentes  (cuentos, poemas, adivinanzas); trabajos de los alumnos (dibujos, pequeñas  redacciones); láminas elaboradas por la o el practicante; plan de evaluación;  fotocopias o resúmenes de información científica sobre los temas trabajados en  aula.</p>     <p ALIGN="center"><b><a name="tab1">TABLA Nº 1</a></b></p>     <p align="center"><b>EXTENSIÓN DE LOS INFORMES (N=18)</b></p>     <div align="center"> 	<table border="1" cellspacing="1" width="399" id="table1"> 		<tr> 			<td height="30" bgcolor="#808080" align="center"><font size="2"><b> 			Extensión</b></font></td> 			<td height="30" bgcolor="#808080" align="center"><font size="2"><b> 			Número de informes</b></font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Menos de 5 páginas</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">4</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Entre 5 y 7 páginas</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">8</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Entre 8 y 13 páginas</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">5</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Más de 13 páginas</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">1</font></td> 		</tr> 	</table> </div>     <p ALIGN="justify">No creemos que la calificación por nosotros otorgada sea un  índice unívoco de calidad, pero sí ofrece pistas sobre características de los  informes estudiados. Además, permite constatar la presencia en este estudio de  informes de diversa estimación: no estamos considerando sólo «los mejores».  Tomamos en cuenta para esta calificación el limitado tiempo de que disponían los  practicantes para la elaboración de su escrito dadas las demás exigencias de su  plan de estudios, junto a su nivel de pre-grado y su, al parecer, escasa  experiencia en in formes del tipo solicitado. Valoramos el cuidado en la  descripción completa y suficientemente detallada de lo realizado durante la  práctica profesional. También, la reflexión sobre la labor cumplida. Estuvimos  abiertos a rasgos positivos propios de cada informe, en el estilo de la  valoración «artística» de la que habla Eisner (1998: 99): la excelencia puede  ser de varios tipos, no hay un único patrón, y debemos ser receptivos ante lo  diferente, incluso inesperado, que aporte cada trabajo. Como observamos en la <a href="#tab2">Tabla Nº 2</a>, nuestra evaluación arroja una mayoría de  informes de nivel adecuado o bueno.</p>     <p ALIGN="center"><b><a name="tab2">TABLA Nº 2 </a></b></p>     <p ALIGN="center"><b>CALIFICACIÓN PROFESORAL DE LOS INFORMES, ESCALA DE 1 A 20  (N=18)</b></p>     <div align="center"> 	<table border="1" cellspacing="1" width="399" id="table2"> 		<tr> 			<td height="30" bgcolor="#808080" align="center"><font size="2"><b> 			Calificación</b></font></td> 			<td height="30" bgcolor="#808080" align="center"><font size="2"><b> 			Número de informes</b></font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Menos de 10 puntos</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">3</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Entre 10 y 13 puntos</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">3</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Entre 14 y 16 puntos</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">7</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Entre 17 y 20 puntos</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">5</font></td> 		</tr> 	</table> </div> </font>      <p><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Los contenidos abordados por las y los practicantes obedecieron al currículo  nacional: los animales y el Sistema Solar fueron los más frecuentes; también se  trabajaron las plantas, el agua y los sentidos, entre otros. Por su  especialización, todos los y las practicantes trabajaron entre Primer y Tercer  Gra - do de la Educación Básica.</font></p>     <p><b><font FACE="Verdana" SIZE="2"> 3.2. Tipos de actividades realizadas</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"> Como puede observarse en la <a href="#tab3">Tabla Nº 3</a>, hubo bastante  variedad en los tipos de actividades realizadas por las y los practicantes,  según sus reportes, sumando lo cumplido por todas y todos los involucrados  contamos hasta cincuenta (50) tipos sólo en la clase de ciencias naturales y  tecnología (recordemos que estos estudiantes docentes se ocupaban de dar clases  de todas las asignaturas). Desde luego, cada persona pudo realizar entre 5 a 10  ó 12 actividades diferentes, dependiendo del tiempo de que dispuso y de su  propia creatividad y esfuerzo. A partir de lo reportado en los informes hemos  clasificado el trabajo de los practicantes en tres categorías: tradicional,  moderadamente in novador e innovador. Por tradicional entendemos una práctica  centrada exclusiva o casi exclusivamente en actividades repetitivas y de poca  exigencia y potencia formativa: copias de textos y dibujos, interrogatorios «de  repetir», coloreo de dibujos policopiados, y sencillos juegos como sopas de  letras o crucigramas.</font></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana"><a name="tab3">TABLA Nº 3 </a> </font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">ACTIVIDADES MÁS FRECUENTES  REALIZADAS POR LAS Y LOS PRACTICANTES DOCENTES (N=18)</font></b></p> <font FACE="Verdana" SIZE="2">     <div align="center"> 	<table border="1" cellspacing="1" width="500" id="table3"> 		<tr> 			<td height="30" bgcolor="#808080" align="center"><font size="2"><b> 			Tipo de actividad</b></font></td> 			<td height="30" bgcolor="#808080" align="center" width="237"> 			<font size="2"><b>Nº de practicantes que la realizaron</b></font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Explicación de la o del practicante</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">12</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Juegos de papel y lápiz o acertijos</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">11</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Interrogatorio inicial</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">10</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Dibujar, hacer <i>collages</i></font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">10</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Observar, registrar y comunicar</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">9</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Exhibición de trabajos infantiles</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">8</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Dramatizaciones o títeres</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">8</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Investigación documental</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">7</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Hacer modelos o láminas </font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">7</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Leer cuento o poema a estudiantes</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">7</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Disfraces, máscaras, mímica</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">7</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Exposiciones de los estudiantes</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">6</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Clasificar, agrupar</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">5</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Colorear o poner nombres en dibujos</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">5</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Debates, conversaciones</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">5</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Interrogatorio final</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">5</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Visitas</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">4</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Cantar o escuchar canciones</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">4</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Recuento</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">4</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Preguntas de completación o selección</font></td> 			<td height="30" align="center" width="237"><font size="2">4</font></td> 		</tr> 	</table> </div>     <p ALIGN="justify">Muy pocas participantes desarrollaron una práctica  profesional en el área de ciencias que pudiera denominarse tradicional: sólo dos  (2) personas (véase <a href="#tab4">Tabla Nº 4</a>). Pero, por otra parte,  apenas cuatro (4) participantes lograron un trabajo que calificaríamos como  innovador. Consideramos que se trata de un número bajo, especialmente tomando en  cuenta que no usamos el calificativo «innovador» en un sentido muy exigente, de  cambio radical, sino en un sentido de avance limitado: presencia repetida (no  eventual) de actividades estudiantiles como observaciones, experimentos,  visitas, discusiones reflexivas sobre lo realizado, escritura de ideas propias,  entre otras posibilidades. Es decir, presencia de actividades que lleven a los  niños y niñas al contacto directo con fenómenos y objetos reales; a la  manipulación, la indagación, la reflexión propia, y el intercambio de  experiencias e ideas con sus compañeros y docente.</p>     <p ALIGN="center"><b><a name="tab4">TABLA Nº 4</a> </b></p>     <p ALIGN="center"><b>CALIDAD GLOBAL DE LA PRÁCTICA REALIZADA (N=18)</b></p>     <div align="center"> 	<table border="1" cellspacing="1" width="399" id="table4"> 		<tr> 			<td height="30" bgcolor="#808080" align="center" width="237"> 			<font size="2"><b>Calidad global de práctica profesional</b></font></td> 			<td height="30" bgcolor="#808080" align="center"><font size="2"><b> 			Nº de practicantes</b></font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30" width="237"><font size="2">Tradicional</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">2</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30" width="237"><font size="2">Moderadamente innovadora</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">12</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30" width="237"><font size="2">Innovadora</font></td> 			<td height="30" align="center"><font size="2">4</font></td> 		</tr> 	</table> </div>     <p ALIGN="justify">Creemos que la institución universitaria debe apuntar a que  todas y todos sus estudiantes docentes logren desarrollar una labor en las  escuelas de la índo - le que hemos calificado como «innovadora». O incluso  superior, con proyectos de investigación más profundos e integrados, y con  frecuente interrelación ciencia-tecnología-sociedad a partir de realidades  conocidas por las y los escolares. En tal sentido, y aunque debemos aspirar a  más, no deja de ser alentador que la gran mayoría de las personas investigadas,  doce (12) de ellas, realizaron al menos algunas de las actividades más  fructíferas señaladas en nuestra caracterización de «lo innovador», si bien no  lograron romper del todo con un esquema didáctico de pasividad mental y física  del alumnado.</p>     <p ALIGN="justify">En la <a href="#tab3">Tabla Nº 3</a> hemos registrado el  número de practicantes que realizaron cada actividad, no señalamos el número de  veces que tal actividad se cumplió (un practicante pudo hacer la misma actividad  varias veces). La actividad más común es la explicación docente, presente en  doce (12) de los casos: resulta razonable que lo sea, dado que aún en la clase  donde predomine la indagación estudiantil será necesaria en un momento u otro la  presentación magisterial, pero habría que cuidar que su extensión no copara  demasiado el tiempo de clase. En este trabajo no contamos con datos al respecto.  También el interrogatorio inicial es muy usado (diez casos), pero en la mayoría  de las ocasiones no como la antigua sesión de preguntas y respuestas precisas  sino como un sondeo que quiere movilizar la atención, el recuerdo y las primeras  reflexiones del alumnado: «¿Qué saben del agua?», «¿Han visto alguna vez una  brújula?», «¿Qué animales conocen?», entre otras. Lo que nos parece negativo es  suponer, como hemos visto que lo hacen algunas y algunos, que este breve mo  mento exploratorio equivale a conocer las ideas «previas» sobre el tema de todos  los estudiantes. Preocupa la elevada presencia en la <a href="#tab3">Tabla Nº 3</a>  de los acertijos o juegos: sopas de letras, crucigramas, bingos, rompecabezas  con dibujos del tema, entre otros, son utilizados por once (11) personas.  Constituyen «caballitos de batalla» de una escuela que quiere superar la rutina  pero no logra pasar de un superficial barniz de amenidad: en vez de simplemente  memorizar los nombres de los planetas, ahora los niños y niñas deben  encontrarlos en una sopa de letras.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Mas la verdadera comprensión de lo que significa un planeta  (a nivel infantil, desde luego) no ha sido todavía abordada. Así mismo,  consideramos de masiado socorrido el uso de disfraces y máscaras (siete casos),  pues se corre el riesgo de dejar atrás muy pronto a las ciencias naturales para  pasar al juego que poco ayuda a saber más: disfrazarse en Carnaval de árbol o de  flor porque nuestro proyecto es «Las Plantas» puede ser simpático, pero no si  implica eludir el estudio de árboles y flores reales. Tienen buen peso algunas  actividades potencialmente interesantes: dramatizaciones, investigación  documental, debates y discusiones, así como la exhibición de los trabajos del  alumnado y sus exposiciones orales. Claro que la investigación documental puede  limitarse a copiar y la exposición oral a repetir, pero las actividades como  tales ofrecen buenas posibilidades. No está a nuestro alcance, a partir de los  informes, determinar con suficiente base si tales posibilidades se explotaron a  fondo o no.</p>     <p ALIGN="justify">Resulta poco satisfactoria la presencia moderada o escasa de  actividades más características de las ciencias naturales. Es verdad que  observar, registrar y comunicar lo observado, aunque de situaciones sencillas,  tiene sentida presencia (nueve casos): animalitos, semillas, placa dental,  olores. También es positivo que clasificar logra una presencia moderada (cinco  casos). Como lo es que cuatro (4) personas lograron realizar visitas de estudio,  actividad nada fácil en nuestras escuelas de hoy: a un planetario, a un museo de  ciencias.</p>     <p ALIGN="justify">Pero solamente tres (3) practicantes realizaron pequeños  experimentos con sus alumnos y alumnas. Y apenas igual número desarrolló  demostraciones. Mientras que escasamente una persona puso a sus estudiantes a  elaborar un producto tecnológico, una brújula rústica en este caso. Y en el  mismo campo de la tecnología, en sentido amplio, otra practicante propuso a sus  niñas y niños la invención de una receta. El contacto directo con el mundo  natural y tecnológico, la experimentación, las construcciones, la invención,  deben ganar mayores espacios en las aulas de nuestros practicantes, si queremos  que la escuela del mañana sea mejor.</p>     <p ALIGN="justify">Los dibujos en hoja pequeña, así como las láminas grandes y  los modelos o maquetas tuvieron buena representación: diez (10) casos de dibujos  y siete (7) de modelos. En ocasiones, la actividad es reflexiva y por lo tanto  recomendable, pero otras veces se queda en una manualidad que se ejecuta  bastante a ciegas. En los dibujos y «collages», dos (2) casos fueron claramente  copias, y ocho (8) resultaron de aplicación o reflexión: tu momento al Sol que  más te ha gustado; una vivencia tuya con animales, una pregunta expresada  mediante un dibujo, entre otros. Los modelos y láminas debían simplemente  tomarse de alguna fuente, pero en muchos casos fueron usados luego para  dramatizaciones y exposiciones, lo que los hace más significativos.</p>     <p ALIGN="justify">La lectura en voz alta de la practicante o de los alumnos y  alumnas está muy presente en las clases de ciencias, aunque no tanto la de  textos científicos (cuatro casos) como la de cuentos y poemas relacionados con  el tema (nueve casos). Ambas nos parecen relevantes, pero cuidando de no «literaturizar»  la hora de ciencias. Por otra parte, es lastimoso que a menudo los libros de  texto ofrezcan cuentos y poemas de escaso valor artístico y que los practicantes  no se esfuercen por buscar mejores fuentes, quizás porque no logren darse cuenta  de la necesidad. Si bien en una clase disfrutaron de poemas de Manuel Felipe  Rugeles, en otras leyeron textos como el titulado «El árbol»: «Lo verás nacer /  como una plantita / pronto va a crecer / con su sonrisita (…)».</p>     <p ALIGN="justify">La escritura propia en aula, no la respuesta a preguntas o la  copia de libros o de conclusiones de la pizarra, tuvo muy poco peso: apenas dos  casos, uno de ficción y otro de no ficción. Es una actividad que debería ganar  espacios. Finalmente, destacamos que diecisiete (17) de los dieciocho (18)  practicantes manifiestan haber realizado algún tipo de trabajo en equipos con  sus alumnos y alumnas: se alejan así de la clase tradicional donde cada niño o  niña trabaja aislado en su pupitre. De una u otra manera, ponen a sus  estudiantes a colaborar en la observación, la consulta, la realización de  conclusiones, la elaboración de modelos, las dramatizaciones, en una dinámica  más formativa que la de la clase atomizada. Sin olvidar que en el aula se  necesita equilibrar tiempos para los tres tipos de trabajo: personal, grupal y  general, pues cada uno es necesario para la formación infantil.</p>     <p ALIGN="justify"><b>3.3. Justificación de las actividades realizadas</b></p>     <p ALIGN="justify">En los informes de nuestro estudio predomina la descripción  sobre la fundamentación, la interpretación o la valoración, lo cual se ha  señalado como común en estos casos (Larrivee, 2008). Sin embargo, por un camino  u otro todos los escritos trascienden la descripción, avance que la universidad  puede y debe estimular y profundizar en el futuro. En el punto que nos ocupa,  doce (12) personas de las dieciocho (18) incorporan algún tipo de justificación  de las actividades desarrolladas, a veces de manera bastante extensa. Hemos  tratado de resumir sus argumentos en la <a href="#tab5">Tabla Nº 5</a>.  Recordemos que cada practi can te puede ofrecer más de un tipo de justificación  por el trabajo desarrollado.</p>     <p ALIGN="center"><b><a name="tab5">TABLA Nº 5 </a></b></p>     <p ALIGN="center"><b>JUSTIFICACIONES DE LAS ACTIVIDADES REALIZADAS</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center"> 	<table border="1" cellspacing="1" width="500" id="table5"> 		<tr> 			<td height="30" bgcolor="#808080" align="center"><font size="2"><b> 			Justificación</b></font></td> 			<td height="30" bgcolor="#808080" align="center" width="286"> 			<font size="2"><b> 			    <p ALIGN="LEFT">Nº de practicantes que la señalan</p> 			    <p>(N=18)</b></font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Procesos que aportan aprendizajes</font></td> 			<td height="30" align="center" width="286"><font size="2">7</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Interés, participación</font></td> 			<td height="30" align="center" width="286"><font size="2">7</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Aprendizaje de contenidos</font></td> 			<td height="30" align="center" width="286"><font size="2">6</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Integración de áreas</font></td> 			<td height="30" align="center" width="286"><font size="2">3</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Despertar de inquietudes</font></td> 			<td height="30" align="center" width="286"><font size="2">3</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Desarrollo científico</font></td> 			<td height="30" align="center" width="286"><font size="2">3</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">Reforzamiento</font></td> 			<td height="30" align="center" width="286"><font size="2">1</font></td> 		</tr> 		<tr> 			<td height="30"><font size="2">No ofrecen justificación</font></td> 			<td height="30" align="center" width="286"><font size="2">6</font></td> 		</tr> 	</table> </div>     <p ALIGN="justify">Una justificación frecuente (siete casos) es que el propio  proceso vivido en aula resulta formativo para los niños y niñas, porque enseña  habilidades generales importantes como trabajar en equipo, buscar información o  exponer ante una audiencia; así como valores y también contenidos.</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Hay que tratar de que los niños desde temprana edad  	expongan un tema de su agrado, para que poco a poco vayan quitándose ese  	miedo escénico. </i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>KIRSTEN, p. 9.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Las y los practicantes también le dieron mucha relevancia  (siete casos) a que la actividad desarrollada fuera capaz de despertar el  interés de los estudiantes y/o alentara su participación.</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Planifiqué y llevé a cabo actividades de diversos  	tipos, que permitieran y estimularan la participación de todos o por lo  	menos de la mayoría de los niños del salón, contemplando las características  	y diferencias individuales.</i></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><i>NORMA, p. 10.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Seis (6) practicantes destacan que las actividades cumplidas  lograron contribuir al aprendizaje de contenidos destacados.</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Pude observar que los niños reflexionaron en cuanto al  	cuidado de sus dientes y a su importancia, uno de los objetivos de esta  	unidad. </i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>FERNANDA, p. 3.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Otras justificaciones de lo realizado, menos frecuentes,  fueron que se logró integrar áreas, o que se despertaron inquietudes e  interrogantes en los niños y niñas. También, la contribución al desarrollo  científico.</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Las visitas a los planetarios (…) fueron sumamente  	enriquecedoras y nutritivas para este proyecto, ya que por medio de ellas  	surgieron nuevas dudas y por ende temas de clase. </i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>FULVIA, p. 10.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Incluso, hay practicantes que mencionan explícitamente  teorías relacionadas con su práctica.Así, Génesis señala:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Quise que los niños trabajaran en grupo (…) tomé como  	base la teoría de Vigotsky, considerando que la cooperación entre los  	alumnos con más competencias puede ayudar a los que no tienen tantas y  	lograr buenos resultados en el proceso de aprendizaje. GÉNESIS, p. 1.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Con todo, no podemos olvidar que seis personas no ofrecieron  fundamentación o justificación alguna a su labor, si bien hay que reconocer que  los propósitos destacados en la planificación previa constituyen una manera de  fundamentar lo que se va a hacer.</p>     <p ALIGN="justify"><b>3.4. Ideas: la importancia de lo afectivo en la enseñanza</b></p>     <p ALIGN="justify">Más allá de la justificación explícita de las actividades  realizadas, los informes de nuestros practicantes incorporan diversas ideas  suyas en torno a la experiencia docente vivida. Ciertas temáticas o líneas de  pensamiento destacan por su presencia en la mayoría de los escritos: las hemos  recogido para su consideración en este apartado y los tres siguientes.</p>     <p ALIGN="justify">Comenzamos por la constelación temática de mayor peso en los  informes estudiados: la importancia de lo afectivo en la enseñanza y el  aprendizaje.</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Dieciséis (16) de los dieciocho (18) informes destacan  	este asunto y celebran las manifestaciones de interés y alegría de los niños  	y niñas. Otro aspecto positivo fue el interés demostrado por los niños hacia  	el tema. </i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>REIMY, p. 5.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>El grupo trabajó muy entusiasmado y con mucho orden. 	</i></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><i>FERNANDA, p. 2.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Varias practicantes señalan explícitamente que el interés es  importante para aprender. Esto puede quizás parecer obvio, pero no hay que  olvidar que en la escolarización «realmente existente» no hay verdadero esfuerzo  porque lo que suceda resulte interesante a los aprendices. Y muchos  planteamientos pedagógico- didácticos que se estudian en las universidades  tienden a minimizar el tema del interés: por qué es importante, cómo puede  germinar y desarrollar - se en un aula, qué factores lo amenazan. Por el  contrario, nuestras y nuestros practicantes han estado atentos a este tema:  buscan que los niños y niñas estén interesados y lo destacan cuando ello se  logra. Piensan que así los pequeños aprenderán más, ¡y tienen razón!</p>     <p ALIGN="justify">Encuentro satisfactorio el interés de los niños en trabajar  contenidos que les merecen atención, partiendo de esto el aprendizaje es más  rico. AMINTA, p. 9.</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Creo haber mantenido en todo momento el interés y  	deseo que los niños tenían de aprender, punto éste que considero necesario e  	indispensable para llevar a cabo una auténtica y significativa sesión de  	clases. </i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>NORMA, p. 11.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>También, lo afectivo se considera importante en sí  	mismo: es bueno que las niñas y niños vivan su experiencia escolar con  	agrado.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Los niños se rieron y se divirtieron mucho. </i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>DAMARYS, p. 5.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Recuerdo que mientras hacíamos esa actividad las risas  	se iban incrementando a medida que cantábamos más y más rápido, ya que  	implicaba movimientos más veloces. (…) Los niños son niños y necesitan  	jugar. </i></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><i>KATIUSKA, p. 3.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Incluso, se señala que es positivo aprender a través del  juego. Punto éste que si se exagera puede ser poco recomendable: ya Freinet  alertó sobre los peligros de enfatizar el juego puro por encima de los que él  llamó el trabajo-juego y el juego-trabajo (Freinet, 1971).</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Me parece importante mencionar que para el aprendizaje  	significativo es recomendable realizar actividades llamativas y divertidas  	pues jugando se aprende mejor, además el juego es algo que a ellos les  	encanta. </i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>FERNANDA, pp. 3-4.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Consideramos que el trabajo liberador tiene un propósito, es  un esfuerzo placentero que culmina en una obra, mientras que el juego es  gratuito y no lleva a producción alguna. Son dos actividades diferentes y el  centro de la escuela, sin descartar el juego, debe ser el trabajo educativo  hecho con interés y con la participación decisoria del aprendiz.</p>     <p ALIGN="justify">Finalmente, los informes atienden a la emoción no sólo de los  y las estudiantes sino también de la propia o propio practicante, como docente  neófito, al vivir una buena clase.</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Me sentí muy motivada al ver la reacción de los niños  	al descubrir nuevas cosas. </i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>CAMELIA, p. 4.</i></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><i>Me encantó verlos tan entusiasmados y entregados a lo  	que realizaban. </i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>DELMIRA, p. 7.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Sentí que los niños aprendieron a través de mí, esto  	me llenó de mucha satisfacción. </i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>MERY, p. 11.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Estas y otras similares expresiones en los informes nos  recuerdan lo que indicamos al inicio: la enseñanza es una actividad que demanda  un compromiso emocional, como lo demanda también la reflexión sobre la  enseñanza, la cual no es solamente un proceso cognitivo (Day, 1999). Es  alentador que muchas de las y los practicantes investigados vivieran así su  labor.</p>     <p ALIGN="justify">Dados ciertos requisitos mínimos de orden y respeto, no es  tan difícil despertar el entusiasmo de los inquietos alumnos y alumnas de los  primeros grados: a ellas y ellos les gustan las novedades y quieren saber más  del mundo. Al lograr que su interés se encienda, su participación entusiasta  motiva a su vez al practicante, en una positiva espiral. ¿Por qué vemos a menudo  que esta espiral se trunca a los pocos años de carrera docente? Creemos que la  respuesta está en las difíciles condiciones de trabajo y en la escasez de  herramientas y técnicas adecuadas que sufren nuestras y nuestros educadores  (usamos el término técnicas al estilo freinetiano, como un bagaje de  posibilidades concretas de hacer didáctico, basadas en concepciones teóricas  asumidas –Freinet, 1975).</p>     <p ALIGN="justify"><b>3.5. Ideas: el rechazo a la rutina tradicional</b></p>     <p ALIGN="justify">El segundo gran bloque temático abordado en los informes fue  el del rechazo a la rutina tradicional, junto a la búsqueda de otra manera de  trabajar en la escuela: trece (13) de los dieciocho escritos aluden a ello. Las  y los practicantes juzgan negativamente modos de laborar establecidos desde  antiguo y aún predominantes en la escuela de hoy: el trabajo siempre  individualizado, la falta de estímulo a la reflexión infantil, la abundancia de  copias del pizarrón o del texto, el abuso de otras actividades muy simples como  el coloreo, la obligada pasividad infantil…</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>La mayoría de las actividades (de la maestra del  	curso) eran monótonas y repetitivas. </i></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><i>DAMARYS, p. 5.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Estos niños no estaban acostumbrados a seleccionar con  	qué trabajar, sino por el contrario acostumbraban esperar las instrucciones  	específicas de sus maestros.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>CAMELIA, p. 3.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Me parece tan arcaico continuar el trabajo  	individualizado, en posición de columna.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>GÉNESIS, p. 1.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Lo único que cambiaría (en la clase donde se trabajó)  	sería la realización de tantos dictados y copias.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>FULVIA, p. 10.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Por otra parte, las y los practicantes no se quedan en la  crítica, sino que reconocen algunas actividades que desarrollaron tratando de  enfrentarse a este modelo rechazado.</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Los dibujos realizados por los niños me agradaron,  	igual que a ellos,ya que no era un material multigrafiado que sólo tenían  	que colorear, sino que lo tenían que hacer ellos según como lo vieran, lo  	cual demuestra su capacidad de percepción.</i></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><i>EDITH, p. 5.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Para ellos este trabajo fue exquisito, ya que en este  	plantel todo es rutinario, nada o casi nada se trabaja en equipo.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>KIRSTEN, p. 4.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Además, varias practicantes realizan reflexiones generales  sobre otro modo de trabajar en el aula, que supere el status quo.</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Como futuros docentes, es importante tener en cuenta  	lo indispensable de que cada día innovemos en la metodología de enseñanza  	utilizada, a fin de lograr fortalecer los conocimientos adquiridos por niños  	y jóvenes en las escuelas.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>WANDA, pp. 5-6.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Los docentes deberíamos lanzarnos a la aventura de  	salir de la monotonía del aula y la educación tradicional y comenzar a  	presentarle a nuestros estudiantes verdaderos retos y desafíos, teniendo  	como telón de fondo algún tema que sea de su total interés y agrado. Todo  	esto acompañado de un óptimo ambiente de aprendizaje, de una labor mediadora  	por parte del docente y de las actividades, experiencias y recursos  	necesarios, los niños y niñas de nuestro salón podrían comenzar a darnos  	gratas sorpresas al alcanzar aprendizajes mucho más complejos y  	significativos de los que nosotros estamos acostumbrados a contemplar en  	nuestros restringidos y cerrados planes de clase.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>NORMA, p. 12.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">3.6. Ideas: la preocupación por la disciplina También trece  (13) practicantes abordan el tema de la disciplina en el aula, si bien sus  comentarios aquí son en cada caso mucho menos abundantes y extensos que en el  tema anterior. No hay duda de que la disciplina es un asunto que tiene que  interesar a cualquier docente, puesto que en el desorden es imposible enseñar y  aprender, y aun simplemente vivir la experiencia del aula de una manera  soportable. Nuestros practicantes no son excepción y se ocupan de este tópico,  aunque no muy profusamente. Siete (7) personas destacan que lograron alcanzar un  buen comportamiento en la clase.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>En una de las clases estuve sola con los niños y los  	pude dominar muy bien. LÉRIDA, p. 3. Logré la atención del grupo de 42  	niños.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>DELMIRA, p. 7.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Los niños se portaron muy bien, atentos a la clase.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>ANTONIO, p. 5.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Las otras seis (6) practicantes que se ocupan del tema lo  hacen para reconocer dificultades. Como ellas mismas indican, son diversas las  causas del comportamiento disperso. Es común que niños y niñas acostumbrados al  cerrado control del trabajo aislado e inmóvil en un pupitre se desordenen cuando  se les invita a reunirse en pequeños grupos. Sobre todo en los casos cuando ni  siquiera pueden salir a disfrutar del recreo en un espacio abierto, sino que lo  pasan en su mismo salón, cosa no infrecuente en nuestros planteles (y mencionada  por Fulvia).</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>Dividí al salón en 4 grupos de 10 niños, cosa que hizo  	que la actividad se tornara un poco desordenada, aunque con la ayuda de la  	docente pudimos controlar la actividad y llevarla a cabo.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>KEYLA, p. 3.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Fue ameno pero demasiado desordenado. Hubo gritos,  	carreras dentro del salón e incluso algunos golpes de parte de uno de los  	alumnos, quien tiene serios problemas de conducta.</i></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><i>CAMELIA, p. 3.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>La falta de trabajo en grupo crea conflictos entre  	niños en cuanto a la toma de decisiones por liderazgos muy marcados en  	algunos niños, otros muy pasivos.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>GÉNESIS, p. 6.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">No todas las consideraciones de las y los practicantes sobre  este tema se limitan a describir o comentar lo sucedido en sus propias clases,  pues algunas personas ofrecen reflexiones generales sobre el tópico que nos  ocupa.</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>La mejor manera de disciplinar a un niño es  	otorgándole actividades que para ellos sean de importancia e interés.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>DAMARYS, p. 6.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify"><b>3.7. Ideas: la positiva valoración dada a los niños y  niñas</b></p>     <p ALIGN="justify">Es notable el número de practicantes que hacen mención en sus  informes a las buenas cualidades que observaron en los niños y niñas a su cargo.  Resulta altamente positivo para el aprendizaje y la enseñanza que el docente  preste atención a los mejores rasgos de sus estudiantes: los busque, los celebre  y trabaje a partir de ellos, logrando así consolidarlos y desarrollar junto a  ellos otros nuevos. Qué negativo, por el contrario, cuando el docente se afinca  en las debilidades y fracasos infantiles y a partir de allí cultiva la  desesperanza que incluso logra contagiar a los educandos, dificultando el  aprendizaje (Wells y Claxton, 2002). Ocho (8) de nuestras y nuestros dieciocho  (18) practicantes se detienen en sus informes a destacar los rasgos positivos de  sus alumnos y alumnas: expresan, entre otras características, que son curiosos,  hacen buenas preguntas, son creativos y elaboran hermosos trabajos; saben  observar, traen material, están interesados, y/o conocen cosas. No hubo ningún  estudiante docente que manifestara características negativas de sus alumnos,  excepto los problemas de conducta que reseñamos en el apartado anterior.</p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><i>Algo que personalmente me sorprendió es la  	demostración de los niños, ya que traían libros, artículos de periódico y  	otras cosas relacionadas con el Sistema Solar.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>REIMY, p. 5.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Los niños se colocaron en grupo para realizar las  	actividades, y de verdad me dejaron muy sorprendida ya que demostraron mucha  	creatividad. GÉNESIS, pp. 4-5.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Me sorprendió observar la motivación que había en sus  	investigaciones y su interés por aclarar sus dudas y formular preguntas  	acerca de lo desconocido.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>FULVIA, p. 8.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Con esta actividad tuve también la oportunidad de  	presenciar la facilidad con la que los alumnos se expresaban y comunicaban  	sus ideas y opiniones.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>NORMA, p. 4.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>Es curioso, porque dentro de la dramatización unos  	niños que son los etiquetados de «problemas» son los que rápidamente  	captaron la idea que les quería transmitir, se veían motivados. ANTONIO, p.  	5.</i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Consideramos que para una labor docente verdaderamente  formativa y de calidad es necesario tomar en cuenta reflexiones como la de  Kirsten, centradas en el reconocimiento del valor irrepetible de cada persona y  la necesaria dialéctica educador-educando.</p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><i>Cada niño tiene algo muy especial, hay que aprender de  	ellos, así como ellos aprenden de uno. KIRSTEN, p. 7. </i></p> </blockquote>     <p ALIGN="justify"><b>4. RESULTADOS DE LA SEGUNDA FASE: VISIÓN SINTÉTICA DE DOS  INFORMES</b></p>     <p ALIGN="justify">Como señalamos en la Metodología, luego del estudio analítico  del conjun to de los informes recogidos, procedimos a considerar de manera  integral algunos de estos textos, de los cuales aquí presentamos dos casos. De  esta manera nos aproximamos a una visión sintética, no fragmentada, del tipo de  traba jo realizado por las y los practicantes, de sus acciones cumplidas y de  sus ideas en relación con ellas.</p>     <p ALIGN="justify"><b>4.1. El informe de Mery Matos: experimentos de ciencias</b></p>     <p ALIGN="justify">Mery trabajó en primer grado con el tema de «El agua». Su  informe tiene once páginas, de las cuales ocho son de su minuciosa planificación  (ya revisada anteriormente, suponemos se incluye para no tener que describir las  actividades) y sólo tres de la reflexión final. Ella señala dos grandes  propósitos de su trabajo: «Propiciar la valoración del agua como un mineral  (sic) indispensable para la vida de las personas, animales y plantas» y  «Promover actividades significativas y enriquecedoras que permitan el desarrollo  científico por medio de la integración de conocimientos, experiencias y  actitudes positivas acerca del agua» (Informe de Mery, p. 1). Luego, el plan  tiene objetivos, contenidos, actividades, recursos y evaluación, considerando  para las actividades el trabajo clase por clase. En su reflexión, la practicante  explica la expectativa que creó entre los niños y niñas al anunciar que harían  experimentos y adelanta que finalmente su experiencia fue «maravillosa», dadas  la participación, interés y disciplina de los alumnos y el apoyo de la docente  del curso. Añade que casi todas las actividades fueron en grupo y da razones  para ello. Luego, dedica un párrafo a cada una de sus cinco clases, comentando  cómo se desarrolló el plan realizado en cada caso: los niños y niñas trabajaron  en el piso (no había mesas planas) y realizaron todos los experimentos, que eran  de disolución, las formas del agua según su recipiente, flotación de diversos  objetos, flotación en agua dulce o salada, y flotación y densidad.</p>     <p ALIGN="justify">En los anexos al informe se presenta la descripción de cada  experimento, los cuales mejor denominaríamos «experiencias», todos extraídos de  libros didácticos. En cada clase había también explicaciones de la practicante  con láminas, así como demostraciones, lecturas (un poema, unos acertijos), y  ejercicios como las socorridas sopas de letras y un bingo con palabras sobre el  tema. También hubo trabajos de los niños hechos con figuras de papel lustrillo  (el ciclo del agua) y con la técnica de «pintura fantasma», preguntas de  aplicación a la vida diaria, invención de acertijos con agua (les encantó, dice  la practicante) y observaciones a hacer en la casa. Mery señala vinculaciones  con matemáticas en el contenido «Relaciones de lleno-vacío» y con castellano en  la clase de «Familias de palabras», donde trabajó con palabras en torno al agua.  Ella destaca que los alumnos y alumnas se hacían preguntas y se las respondían  entre ellos mismos y que cumplieron las asignaciones para el hogar, trayendo sus  dudas. Todo era nuevo y todo era una alegre sorpresa: al pasar un papel mojado  sobre el dibujo invisible y verlo revelarse (pintura «fantasma») hubo emoción  general. La cuarta clase fue la más llena de experimentos y Mery organizó como  una gimkana para su mejor desarrollo, se creó un poco de desorden pero lo  controló con ayuda de la docente del curso. Mery afirma que los experimentos son  «excelentes para el desarrollo científico y crítico de los niños» (p. 10). La  última clase fue la de «familias de palabras», que era una clase de castellano  que la practicante debía dar y a ella se le ocurrió vincularla con el agua. Su  sorpresa fue que los alumnos no se limitaron a organizar por familias dibujos  rotulados sobre el agua, como ella les pidió, sino que decían cosas como: «Esta  es agua líquida y con ayuda del Sol se formó en esta nube» (pp. 10-11). Es  decir, utilizaban las nociones de las clases anteriores. La practicante cierra  destacando el aprendizaje infantil, como evidencia la participación general  durante el proceso. Ella también aprendió: la planificación logra clases más  enriquecedoras, la participación y el hacer infantiles son importantes, ahora  sabe más cómo dirigirse a los niños. ¿Obstáculos?: ninguno. ¿Qué le hubiera  gustado agregar?: la visita de un experto, llamó al organismo apropia - do pero  no logró la comunicación. ¿Algo a mejorar?: añadiría algunas copias cortas de  «las cosas de verdad importantes». No lo hizo por ser «super-alérgica» a la tiza  y porque «me parece más enriquecedor para los niños clases más activas » (p.  11). Pero ahora piensa que los niños al final de cada lapso tienen una prueba y  con la copia en el cuaderno «les es más fácil estudiar» (p. 11). Esto es cierto  en la realidad de la escuela tal como funciona hoy.</p>     <p ALIGN="justify">La labor y el informe de Mery nos parecen un buen comienzo:  experiencias directas hechas por los niños y niñas, mucha participación,  actividades adicionales importantes, vinculación con el mundo «fuera del aula»,  e interrelación con otras áreas del currículo. No es fácil trabajar con objetos  y sustancias en nuestros abarrotados e incómodos salones de clase. La reflexión  está presente pero es breve, problematiza poco, y deja fuera aspectos del  aprendizaje científico que la propia practicante señaló en su plan de  evaluación. En efecto, allí tiene indicadores como: comparar, elaborar hipótesis  sencillas, inferir, respetar evidencias. ¿Por qué no alude a ellos en su  consideración de lo logrado? Desde la universidad hace falta profundizar más con  las y los practicantes la preocupación por el fomento de aprendizajes complejos  entre los niños y niñas. También deberíamos ayudar a nuestros practicantes a  generar más interrogantes e inquietudes abiertas hacia el futuro, evitando  cerrar muy rápido la reflexión. A pesar de lo dicho, Mery dio un primer paso y  en su oportunidad lo valoramos positivamente.</p>     <p ALIGN="justify"><b>4.2. El informe de Aminta Astor: integración en un  proyecto de aprendizaje</b></p>     <p ALIGN="justify">El informe de Aminta tiene 10 páginas, de las cuales 5,5  corresponden a la planificación y 4,5 a su descripción de la aplicación del plan  y su reflexión crítica. Ella recibió de la docente de su curso de segundo grado  la responsabilidad de conducir el proyecto de aprendizaje del lapso, cuyo tema,  escogido entre los niños y niñas y la docente, era «Animales Acuáticos». Aminta  planificó de manera de integrar diversas áreas en este proyecto, cuyo centro  estaba precisamente en las ciencias naturales. No pudo cumplir completamente su  plan, pues la docente no le ofreció todo el tiempo requerido, y porque algunas  actividades poco usuales en el curso provocaron desorden, como fue el caso de la  indagación bibliográfica en equipos para elaboración de un escrito. Pero logró  realizar buena parte de lo previsto, a lo largo de 15 semanas. Hubo  conversaciones y dibujos sobre las experiencias previas de los niños y niñas con  distintos animales, una visita al Museo de Ciencias, observación de un video,  explicaciones de la practicante, y lecturas (algunas en voz alta) de revistas  científicas divulgativas y de materiales científicos bajados de Internet,  acompañadas de pequeñas redacciones de los alumnos en torno a algo que les  hubiera llamado la atención de lo leído. En una lámina grande pegada en la pared  los niños y niñas hicieron una clasificación de los animales, usando recortes  que habían traído de revistas y periódicos.</p>     <p ALIGN="justify">Aminta aportó una tortuguita de agua para la clase y los  alumnos consultaron en diversas fuentes cómo cuidarla, turnándose para ello. La  observaban a menudo y, según señala la practicante, su presencia despertó  preguntas: ¿por qué tiene garritas?, ¿cómo nace? Algunos niños llevaron peces  «de visita» a clase. La planificación también contemplaba diseccionar un  pescado, pero no se aclara si tal actividad se llevó a cabo. Vinculando con  Lenguaje, además de las lecturas y escritos ya señalados, se leyeron en voz alta  cuentos y poemas y se realizaron a partir de ello actividades de escritura y/o  conversaciones generales ( «Describe a uno de los personajes que más te gustó»,  «Qué se puede hacer para soñar»…) y también dramatizaciones. La practicante  trabajó con escritores de calidad, como Aquiles Nazoa y Manuel Felipe Rugeles.  También, los alumnos dibujaron animales «fabulosos» y les inventaron nombres. En  Educación Estética escucharon canciones infantiles sobre el mar y los animales  acuáticos y a partir de ello realizaron dibujos en equipo. Se montó el baile  folklórico «El Carite», con vestuario y cierta escenografía: se presentó en un  acto de la escuela y, para satisfacción de la practicante y de los niños y  niñas, fueron seleccionados para participar en un concurso distrital. Es  interesante que el carite se estudió también desde el punto de vista científico,  como animal marino que es. Puede apreciarse que Aminta desarrolló un trabajo  abarcante e integrado.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Ella inicia su reflexión señalando que el plan fue bastante  amplio y con él pudo poner en práctica su profesión. Califica la experiencia  como «muy grata, incluyendo las experiencias buenas y las no tan buenas»  (Informe de Aminta, p. 7). Como las demás reflexiones del curso, se trata de un  escrito breve (no tan breve en su caso), escrito todo corrido, sin subtítulos, y  mezclando consideraciones específicas con otras más generales y de mayor  importancia. Destaca lo provechoso de llevar la tortuguita al aula: cuidado,  convivencia, responsabilidad, generación de interrogantes, motivación por  conocer otros animales (pececitos que se llevaron); intercambio en la familia  para preguntar por cuidados, matemáticas al preparar su solución de baño y al  medir el tiempo de éste. La visita al museo permitió a dos niños conectar lo que  les dijeron sobre la clasificación de las tortugas con su propio animalito.  Aminta menciona el interés de los niños durante el proyecto y cómo ella misma  aprendió gracias a sus preguntas, que debía investigar. Remarca la necesidad  como docente integral de estar bien preparada en ciencias naturales: «cosa que  no tenemos y que nos hace falta» (p. 9). Destaca que la investigación es  necesaria para docente y estudiantes y por eso trató de iniciar a los niños y  niñas en ella: leer diversas fuentes, intercambiar ideas, escribir lo  comprendido o lo interesante. Reconoce que «no obtuvo grandes resultados, pero  es un comienzo» (p. 10). Observó algunos avances al menos en escribir lo que se  piensa y no respuestas predeterminadas y rígidas esperadas por un docente. Para  ello, señala, le fue útil el trabajo con el mundo de la imaginación en el área  de Lenguaje (animales inventados). En algunos niños caló la invitación a  imaginar. Las experiencias de investigación desarrollan el pensamiento lógico,  los criterios propios en base a la experiencia y una cierta metodología, indica.</p>     <p ALIGN="justify">Aminta destaca como muy importante dar las clases enmarcadas  en un gran proyecto, pues ello genera conocimientos más significativos tanto en  el docente al preparar las clases como en los niños y niñas al desarrollarlas.  Remarca el crecimiento profesional con una enseñanza de este tipo. Por otra  parte, indica que se dio cuenta de que para el aprendizaje infantil es «útil y  necesario» realizar actividades diferentes, sensitivas y de movimiento (video,  baile), las cuales fortalecen el aprendizaje de términos nuevos y conceptos  espaciales como movimientos del mar, vientos, así como costumbres de Venezuela.</p>     <p ALIGN="justify">En cuanto a la evaluación, la practicante explica que antes  que largas listas de cotejo con muchas especificidades referentes a conductas  del niño y sin descartar del todo tales listas, prefiere la observación paciente  y el trabajo con los estudiantes a partir de sus dificultades, puesto que ellos  están en un proceso. Concluye que «si el trabajo es un poco más que lo  tradicional de copiar y copiar, los niños pueden aprender» (p. 10). Aunque está  consciente de que esta primera experiencia puede mejorar. Se aprecia que Aminta  abordó asuntos importantes en su reflexión: educación por proyectos,  investigación infantil, actividades de diversos tipos para un mejor aprendizaje,  estímulo a la imaginación y la expresión propia, preparación docente, y  evaluación abierta y procesual. Es de lamentar que cada uno de estos asuntos se  trata muy escuetamente, en un párrafo o dos. Quizás las diversas exigencias de  su programa de estudios impiden a los estudiantes docentes extenderse más en  este tipo de informes o quizás consideran que lo dicho es suficiente, estando  acostumbrados a escritos breves, donde las reflexiones no se explican sino que  apenas se enuncian. Esto limita el desarrollo del pensamiento, como de alguna  manera lo expresa la propia Aminta en su escrito, al referirse a sus alumnos y  el empeño que ella puso porque tuvieran una escritura propia y no de respuesta  estereotipada.</p>     <p ALIGN="justify"><b>5. REFLEXIONES FINALES</b></p>     <p ALIGN="justify">Gracias al estudio de informes sobre la clase de Ciencias  Naturales durante la Práctica Profesional, hemos encontrado que la gran mayoría  de los practicantes involucrados manifiesta haber realizado actividades que po -  demos calificar de moderadamente innovadoras, incluso en algunos casos de  francamente innovadoras, a pesar de que sus condiciones de trabajo no eran  óptimas: más de treinta y cinco alumnos por aula, escasos recursos, ambientes  limitados, insuficiencia de modelos de fructífero desempeño profesional. No  obstante, entre las actividades realizadas hay pocas del área propiamente  científica, como observación de situaciones complejas, experimentos, trabajos de  campo o visitas de estudio. Aún más escasas son las vinculaciones ciencia-  tecnología-sociedad y los proyectos integrados.</p>     <p ALIGN="justify">Por otra parte, la mayoría de los estudiantes docentes  investigados presenta en su informe algún tipo de justificación para las  actividades llevadas a cabo hacia/con sus alumnos y alumnas, destacando el  aprendizaje de procedimientos y valores, el despertar de intereses y el logro de  nuevos conocimientos. Los informes superan lo puramente descriptivo, a pesar de  que es a lo descriptivo a lo que se dedican más. En general, las ideas de estos  estudiantes docentes se alejan de lo que se ha considerado predominante: prestan  gran atención al tema de la afectividad en la enseñanza, rechazan la rutina  tradicional de copias y ejercicios, y valoran las cualidades de sus alumnos y  alumnas. Como es comprensible, también les preocupa el problema de la disciplina  y desean clases activas pero ordenadas y respetuosas. Merece destacarse que en  un estudio sobre el pensamiento pedagógico de estudiantes de educación de la  misma universidad pero de la modalidad semi-presencial, Córdova (2009) encuentra  una fuerte presencia de ideas progresistas, en relación a participación  estudiantil, libertad de cátedra, aprendizaje por la investigación y atención a  la afectividad. Si bien también revela algunas concepciones tradicionales, por  ejemplo, una aceptación de la evaluación como instrumento de control.</p>     <p ALIGN="justify">Hay otros temas en los informes de nuestros y nuestras  practicantes, que no hemos tocado aquí por no estar tan generalizados ni recibir  tan extenso tratamiento en cada caso, pero ocho (8) personas destacan la  necesidad de prepararse para la labor docente diaria; seis (6) atienden a la  evaluación de los aprendizajes y cuatro (4) reflexionan brevemente sobre la  docencia como profesión. Existen también ausencias en estos escritos, una de las  más notables es la que se refiere a los ambientes escolares: muy pocas personas  se detienen a considerar la pobreza de los mismos en los planteles de Prácticas.  Sólo Camelia señala:</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify"><i>La primera impresión que tuve fue la de un salón en  	donde no se veía absolutamente ningún elemento que se refiriera a ciencias.  	(…) No hay nada en el aula que incite a la exploración científica.</i></p> 	    <p ALIGN="justify"><i>CAMELIA, p. 1.</i></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Quizás las y los practicantes estimaron que no valía la pena  lamentar algo que les parece difícil de superar, o quizás lo ven «normal». Ambas  posibilidades son malas. También se echa en falta en los informes un tratamiento  más detenido acerca de los aprendizajes infantiles: qué fueron capaces de hacer  los niños y niñas, dónde tuvieron mayores dificultades, qué diferencias se  percibieron dentro del grupo, qué ayudas docentes resultaron más propicias. Se  habla de los aprendizajes pero de modo más bien general y muy sucinto. Algunos  autores como Loughran (2002) recomiendan que los docentes y estudiantes docentes  escriban anécdotas de sus experiencias, como un medio para estimular su  reflexión. Es interesante que en el informe de Katiuska se presentan dos breves  anécdotas sobre sendos alumnos que con su ayuda lograron motivarse más para el  trabajo escolar. Ella las identifica como «dos casos que me marcaron como  docente» (Katiuska, p. 6). </p>     <p ALIGN="justify">El estudio sintético de dos informes seleccionados del  conjunto permite apreciar el esfuerzo completo de cada participante, con  diferentes realizaciones y reflexiones. En un caso, se aprovechó la oportunidad  dada por la docente del curso de prácticas y se logró estructurar una enseñanza  integrada, a partir del tema de ciencias naturales. Enseñanza diversa no sólo en  las áreas que toca (ciencias, lenguaje, folklore, matemáticas) sino también en  el tipo de actividades que promueve: lecturas de ficción y no ficción, escritura  propia, investigación documental, clasificación, observación, pequeñas  experiencias, visita, danza, entre otras. En el segundo ejemplo se realizaron  pequeños experimentos prácticos, ofreciendo a los niños y niñas la oportunidad  de trabajar directamente con materiales y fenómenos naturales. Y hubo también  actividades de integración con otras áreas curriculares. En el primer caso la  reflexión abordó varios tópicos de importancia: planificación, tipos de  actividades, integración, evaluación, organización del trabajo, entre otros. Se  consideró el desempeño y los logros del alumnado. Se realizó cierta  autoevaluación por parte de la practicante. Lamentablemente, el escrito fue más  bien breve y no muy organizado. En el segundo caso la reflexión fue más corta y  menos problematizante, se cerró rápido, sin plantearse nuevas posibilidades  hacia el futuro. Pero estuvo atenta al aprendizaje infantil y al interés del  alumnado por las actividades planteadas.</p>     <p ALIGN="justify">Luego de una amplia revisión de la literatura en inglés,  Larrivee (2008) destaca cuatro posibles niveles en la reflexión docente. El  primero, que llama de pre-reflexión, implica que el docente reacciona sin  consideración consciente de alternativas, tomando la escuela que conoce como  dada. En el segundo, de reflexión inicial o superficial, el educador o educadora  se centra en estrategias y métodos utilizados para alcanzar fines  predeterminados, la preocupación es «qué funciona». En el tercer nivel, que la  autora llama «pedagógico », el docente aplica explícitamente conocimientos y  creencias actualizadas del campo pedagógico acerca de lo que se consideran  prácticas de calidad, hay así consideración teórica vinculada con la práctica.  En el nivel más avanzado, o de reflexión crítica, el enseñante examina las  consecuencias e interacciones éticas, sociales y políticas de su labor, lidiando  con las finalidades últimas de la escolaridad en la sociedad. Claro que para  algunos asuntos el docente puede funcionar en un nivel y para otros en otro, o  puede entrecruzar diversos ni - veles, como la misma Larrivee reconoce. Sin  embargo, el esquema ayuda a pensar en limitaciones y posibilidades. En relación  a los 18 practicantes estudiados, diríamos que muchos logran incursionar en el  nivel «pedagógico», si bien con asertos breves, poco desarrollados. Incluso  añadiríamos que en otros momentos durante nuestro año juntos (por ejemplo, al  discutir lecturas asignadas) manifestaron reflexión crítica.</p>     <p ALIGN="justify">Habría que considerar hasta qué punto la enseñanza  universitaria está influyendo en los rasgos que hemos destacado en las ideas y  acciones de nuestros y nuestras practicantes. Apuntamos hacia cierta influencia  positiva, pues dudamos que la experiencia previa como estudiantes de los niveles  pre-universitarios o el ambiente de trabajo en las escuelas de prácticas sean  factores importantes en su forma no tradicional de pensar. Más bien al  contrario, creemos que deben ser factores que juegan en el sentido de favorecer  una concepción de la labor docente centrada en la copia, el ejercicio y el  control autoritario. En todo caso, sería un asunto a investigar: ¿qué  influencias tienen mayor peso en las ideas y acciones didácticas de los  estudiantes docentes?, ¿hasta dónde la universidad juega un rol?, ¿cómo este rol  puede ser todavía más positivo e impactante? (véase al respecto Chacón, 2008).</p>     <p ALIGN="justify">Perspectivas pedagógicas como las manifestadas en estos  informes forman una adecuada base para el inicio de la carrera docente y resulta  muy necesario que la acción del Estado construya sobre esta base: estimulando a  los docentes recién graduados, ofreciéndoles cada día mejores condiciones de  trabajo y de remuneración, reconociendo su esfuerzo y no dejándolos caer en el  cansancio y la frustración a los que los empujan las negativas circunstancias  aún existentes.</p>     <p ALIGN="justify"><b>AGRADECIMIENTOS</b></p>     <p ALIGN="justify">Al Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la  Universidad Central de Venezuela por el financiamiento parcial de esta  investigación, bajo el Nº de Proyecto 07.005520.2004.</p>     <p ALIGN="justify"><b>REFERENCIAS</b></p>     <!-- ref --><p ALIGN="justify">1. Arteaga, Y. e Inciarte G., A. (2008). Conocimientos que  interaccionan en una clase de ciencias naturales. Paradigma, 29, 1, 147-170.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180959&pid=S0798-9792201000010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">2. Bell, B. (1998). Teacher development in science education.  En: Fraser, B. J. y Tobin, K. G. International Handbook of Science Education  (681-693). Dordrecht/Boston/ Londres: Kluwer.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180960&pid=S0798-9792201000010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">3. Birmingham, C. (2004). Phronesis. A model for pedagogical  reflection. Journal of Teacher Education, 55, 4, 313-324.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180961&pid=S0798-9792201000010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">4. Carr, W. y Kemmis, S. (1988). Teoría crítica de la  enseñanza. Barcelona, España: Martínez Roca.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180962&pid=S0798-9792201000010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">5. Cavalli-Sforza, L.L. (2007). La evolución de la cultura.  Barcelona, España: Anagrama.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180963&pid=S0798-9792201000010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">6. Chacón C., Mª A. (2008). Las estrategias de enseñanza  reflexiva en la formación inicial docente. Educere, 12, 41, 277-287.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180964&pid=S0798-9792201000010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">7. Córdova, D. (2009). El pensamiento pedagógico de los  estudiantes de educación. En: Téllez, M.; Rodríguez T., N.; Lacueva, A.;  Córdova, D.; García-Calvo, J.; Amaro de Ch., R. y Sayago, Z.B. El reto de la  formación docente (101-142). Cuadernos de Educación, Nº 171. Caracas:  Laboratorio Educativo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180965&pid=S0798-9792201000010000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">8. Day, C. (1999). Developing teachers, the challenge of  lifelong learning. Londres/Filadelfia, Falmer.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180966&pid=S0798-9792201000010000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">9. Eisner, E.W. (1998). El ojo ilustrado. Indagación  cualitativa y mejora de la práctica educativa. Barcelona, España: Paidós  Educador.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180967&pid=S0798-9792201000010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">10. Freinet, C. (1971). La educación por el trabajo. México,  D.F.: Fondo de Cultura Económica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180968&pid=S0798-9792201000010000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">11. Freinet, C. (1975). Técnicas Freinet de la escuela  moderna. 6ª ed. México, D.F.: Siglo XXI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180969&pid=S0798-9792201000010000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">12. Freire, P. (1999). Pedagogía de la autonomía. 3ª ed.  México, D.F.: Siglo XXI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180970&pid=S0798-9792201000010000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">13. Korthagen, F.A.J. (2004). In search of the essence of a  good teacher: towards a more ho listic approach in teacher education. Teaching  and Teacher Education, 20, 77-97.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180971&pid=S0798-9792201000010000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">14. Korthagen, F.A.J. (2007). The gap between research and  practice revisited. <i>Educational Research and Evaluation</i>, 13, 3, 303-310.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180972&pid=S0798-9792201000010000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">15. Lacueva, A. (2009). Las ciencias naturales y sus  tecnologías en la formación del docente integral. Un estudio en la práctica.  Revista Iberoamericana sobre calidad, eficacia y cambio en educación (REICE), 7  (3), 99-134. Disponible: <a href="http://www.rinace.net/reice/numeros/arts/vol7num3/art7.pdf"> http://www.rinace.net/reice/numeros/arts/vol7num3/art7.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180973&pid=S0798-9792201000010000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">16. Larrivee, B. (2008). Development of a tool to assess  teachers’ level of reflective practice. Reflective Practice, 9, 3, 341-360.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180974&pid=S0798-9792201000010000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">17. Loughran, J.J. (2002). Effective reflective practice. In  search of meaning in learning about teaching. Journal of Teacher Education, 53,  1, 33-43.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180975&pid=S0798-9792201000010000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">18. Northfield, J. (1998). Teacher educators and the practice  of science teacher education. En: Fraser, B. J. y Tobin, K. G. International  Handbook of Science Education (695-706). Dordrecht/Boston/Londres: Kluwer.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180976&pid=S0798-9792201000010000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">19. Pérez Gómez, A.I. (1992). La función y formación del  profesor/a en la enseñanza para la comprensión. Diferentes perspectivas. En:  Gimeno Sacristán, J. y Pérez Gómez, A. I. Comprender y transformar la enseñanza  (398-429). Madrid: Morata.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180977&pid=S0798-9792201000010000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">20. Wells, G. y Claxton, G. (2002). Learning for life in the  21st century. Oxford, Blackwell.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2180978&pid=S0798-9792201000010000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
<back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arteaga]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Inciarte G.]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Conocimientos que interaccionan en una clase de ciencias naturales]]></article-title>
<source><![CDATA[Paradigma]]></source>
<year>2008</year>
<volume>29</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>147-170</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bell]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Teacher development in science education]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Fraser]]></surname>
<given-names><![CDATA[B. J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tobin]]></surname>
<given-names><![CDATA[K. G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[International Handbook of Science Education]]></source>
<year>1998</year>
<page-range>681-693</page-range><publisher-loc><![CDATA[DordrechtBostonLondres ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Kluwer]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Birmingham]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Phronesis]]></article-title>
<source><![CDATA[A model for pedagogical reflection. Journal of Teacher Education]]></source>
<year>2004</year>
<volume>55</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>313-324</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carr]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kemmis]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Teoría crítica de la enseñanza]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Martínez Roca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cavalli-Sforza]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La evolución de la cultura]]></source>
<year>2007</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Anagrama]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Chacón C.]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mª A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las estrategias de enseñanza reflexiva en la formación inicial docente]]></article-title>
<source><![CDATA[Educere]]></source>
<year>2008</year>
<volume>12</volume>
<numero>41</numero>
<issue>41</issue>
<page-range>277-287</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Córdova]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El pensamiento pedagógico de los estudiantes de educación]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Téllez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez T]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lacueva]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Córdova]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García-Calvo]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Amaro de Ch]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sayago]]></surname>
<given-names><![CDATA[Z.B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El reto de la formación docente]]></source>
<year>2009</year>
<page-range>101-142</page-range><publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Laboratorio Educativo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Day]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Developing teachers, the challenge of lifelong learning]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Londres/Filadelfia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Falmer]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Eisner]]></surname>
<given-names><![CDATA[E.W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El ojo ilustrado]]></article-title>
<source><![CDATA[Indagación cualitativa y mejora de la práctica educativa]]></source>
<year>1998</year>
<volume>Barcelona</volume>
<page-range>España: Paidós Educador</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Freinet]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La educación por el trabajo]]></source>
<year>1971</year>
<publisher-loc><![CDATA[México, D.F. ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Freinet]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Técnicas Freinet de la escuela moderna.]]></source>
<year>1975</year>
<publisher-loc><![CDATA[México, D.F. ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Freire]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Pedagogía de la autonomía.: 3ª ed]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[México, D.F. ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Korthagen]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.A.J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[In search of the essence of a good teacher: towards a more ho listic approach in teacher education]]></article-title>
<source><![CDATA[Teaching and Teacher Education]]></source>
<year>2004</year>
<volume>20</volume>
<page-range>77-97</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Korthagen]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.A.J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The gap between research and practice revisited]]></article-title>
<source><![CDATA[Educational Research and Evaluation]]></source>
<year>2007</year>
<volume>13</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>303-310</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lacueva]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las ciencias naturales y sus tecnologías en la formación del docente integral.: Un estudio en la práctica]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Iberoamericana sobre calidad, eficacia y cambio en educación (REICE)]]></source>
<year>2009</year>
<volume>7</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>99-134</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Larrivee]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Development of a tool to assess teachers’ level of reflective practice]]></article-title>
<source><![CDATA[Reflective Practice]]></source>
<year>2008</year>
<volume>9</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>341-360</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Loughran]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Effective reflective practice.: In search of meaning in learning about teaching]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Teacher Education]]></source>
<year>2002</year>
<volume>53</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>33-43</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Northfield]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Teacher educators and the practice of science teacher education]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Fraser]]></surname>
<given-names><![CDATA[B. J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tobin]]></surname>
<given-names><![CDATA[K. G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[International Handbook of Science Education]]></source>
<year>1998</year>
<page-range>695-706</page-range><publisher-loc><![CDATA[DordrechtBostonLondres ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Kluwer]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Gómez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La función y formación del profesor/a en la enseñanza para la comprensión.: Diferentes perspectivas]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Gimeno Sacristán]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Gómez]]></surname>
<given-names><![CDATA[A. I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Comprender y transformar la enseñanza]]></source>
<year>1992</year>
<page-range>398-429</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Morata]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wells]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Claxton]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Learning for life in the 21st century]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Oxford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Blackwell]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
