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<publisher-name><![CDATA[2009.Instituto Pedagógico de Caracas. Universidad Pedagógica Experimental Libertador]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La perspectiva epistemológica objetivista y la hegemonía de la investigación cuantitativa en las ciencias sociales]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The objectivist epistemological acquires its current configuration as a result of the process revisionist positivist view of science that developed in the early twentieth century. This epistemological debate that emerged from the natural sciences modified some classic positivist epistemological beliefs, the certainty of both scientific knowledge and scientific hypotheses, introducing the theoretical notions of temporariness, chance, uncertainty. New ideas were uncritically assumed by positivist social science of nature, not by social science based on interpretive epistemological perspective. This article argues that the objectivist epistemology legitimizes the hegemony of the quantitative paradigm in the social sciences through the empiricalanalytical approach typical of experimental model, supporting ontological, epistemological and methodological, standardization of research and the generalizability of the results.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font face="Verdana">La perspectiva epistemológica  objetivista y la hegemonía de la investigación cuantitativa en las ciencias  sociales</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana">The objectivist epistemological  hegemony and quantitative research in the social sciences</font></b></p>     <p align="center"><b><font size="2" face="Verdana">Efraín Márquez Pérez (+)</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Universidad Nacional  Experimental Simón Rodríguez. Caracas, Venezuela. <a href="mailto:eframarquezmal@hotmail.com">eframarquezmal@hotmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">RESUMEN</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La perspectiva epistemológica  objetivista adquiere su configuración actual a raíz del proceso revisionista de  la visión positivista de la ciencia que se desarrolló a comienzos del siglo XX.  Este debate epistemológico que emergió desde las ciencias naturales modificó  algunas creencias epistemológicas del positivismo clásico, la certitud tanto del  conocimiento científico como de las hipótesis científicas, introduciendo las  nociones teóricas de provisionalidad, probabilidad, incertidumbre. Las nuevas  ideas fueron asumidas acríticamente por la ciencia social de naturaleza  positivista, no así por la ciencia social basada en la perspectiva  epistemológica interpretativa. Este artículo sostiene que la epistemología  objetivista legitima la hegemonía del paradigma cuantitativo en las ciencias  sociales a través del enfoque empírico-analítico propio del modelo experimental,  apoyando ontológica, epistemológica y metodológicamente, la estandarización de  las investigaciones y la generalización de los resultados.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana"><b>Palabras clave</b>:  Perspectiva epistemológica objetivista;Revisionismo positivista; Paradigma  cuantitativo; Estandarización de la Investigación social</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">ABSTRACT</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">The objectivist epistemological  acquires its current configuration as a result of the process revisionist  positivist view of science that developed in the early twentieth century. This  epistemological debate that emerged from the natural sciences modified some  classic positivist epistemological beliefs, the certainty of both scientific  knowledge and scientific hypotheses, introducing the theoretical notions of  temporariness, chance, uncertainty. New ideas were uncritically assumed by  positivist social science of nature, not by social science based on interpretive  epistemological perspective. This article argues that the objectivist  epistemology legitimizes the hegemony of the quantitative paradigm in the social  sciences through the empiricalanalytical approach typical of experimental model,  supporting ontological, epistemological and methodological, standardization of  research and the generalizability of the results.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana"><b>Key words</b>: Objectivist  epistemological perspective; Revisionism positivist quantitative paradigm;  Standardization of Social Research</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">INTRODUCCIÓN</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El artículo se centra en el  movimiento reformista positivista por su vinculación estrecha con el surgimiento  de la perspectiva epistemológica objetivista. El debate epistemológico ha sido  persistente en el devenir de las ciencias sociales lo cual ha tenido gran  repercusión en el proceso de construcción epistemológica de estas ciencias.  Dichos eventos han provocado cambios y reformulaciones en sus respectivas épocas  y han aportado el cuestionamiento a las pretensiones de dar una explicación  cientificista a las acciones humanas. Los debates epistemológicos más  significativos para entender el contexto del surgimiento de las perspectivas  epistemológicas en las ciencias sociales son: la controversia epistemológica de  mediados del siglo XIX: explicar o interpretar; la consolidación de la  epistemología cientificista en las ciencias sociales positivistas; el  revisionismo positivista de comienzos del siglo XX; y el giro epistemológico en  la década de los sesenta.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">MÉTODO</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El trabajo se realizó bajo los  planteamientos generales utilizados en la investigación documental,  bibliográfica y electrónica, que requiere el apoyo de la revisión de fuentes  primarias y secundarias en cuanto a conceptualizaciones, tendencias y enfoques  teórico-metodológicos que constituyen parte del estado del arte del tema  abordado. Se emplea la reflexividad paradigmática orientando la investigación  bajo el reconocimiento de la importancia del espíritu crítico opuesto a la  denominada neutralidad científica, propia de la racionalidad cientificista en la  investigación social.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">RESULTADOS</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El sacudón epistemológico en  las ciencias naturales, el revisionismo positivista del comienzo del siglo XX</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El proceso de crítica y  revisión de la visión positivista de la ciencia surge desde las ciencias  naturales lo cual dio nacimiento al neopositivismo que influye en las  modificaciones y reformulaciones de algunos postulados del espíritu positivista  de la ciencia lo que a su vez le dio la configuración actual a la perspectiva  epistemológica objetivista en las ciencias sociales asociada al método  científico.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Este proceso revisionista se  fue constituyendo a través del aporte de varias corrientes de naturaleza tanto  filosófica como metodológica, siendo estas las siguientes. El positivismo lógico  del Círculo de Viena, el realismo crítico de Karl Popper y la denominada  explicación estadística. Sus postulados fueron asumidos acríticamente por los  epistemólogos sociales cientificistas y trasladados a la ciencia social  positivista.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La fecha que la bibliografía al  respecto considera como el inicio del movimiento reformista es el año de 1922.  Se trató de un proceso de revisión en el campo de la ciencia positiva,  desarrollado por filósofos de la ciencia y científicos de las ciencias naturales  quienes conformaron el grupo que recibió el nombre de Círculo de Viena. Desde  este prestigioso centro de intelectuales surgió el propósito de analizar  críticamente lo que se consideraba se había elaborado hasta el momento en la  teoría y en la metodología de la ciencia debido fundamentalmente al interés por  adaptarlos a las nueva ideas que emergían de los avances científicos que se  venían desarrollando, en especial en la física cuántica, lo cual significaba un  desafío para la reflexión epistemológica en las ciencias naturales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Según señala Corbetta (2007):  “Dentro de la visión positivista se desarrolla a lo largo del siglo XX, un  proceso continuo de revisión y adaptación, movido justamente por la conciencia  de sus propias limitaciones intrínsecas y del intento de superarlas”. (p.13). Es  la época de grandes transformaciones en el seno de la ciencia natural con el  auge de las teorías de la relatividad y la mecánica cuántica que planteaban  nuevas interrogantes y nuevas exigencias ontológicas, epistemológicas y  metodológicas. Entre los nuevos temas que acapararon la atención estaban:  lenguaje y conocimiento; ciencia y metodología; lógica y método científico. Se  inició la revisión de los Principios de Causalidad, Inferencia, Inducción,  Verificación y Probabilidad; se reflexiona asimismo sobre la vigencia de las  leyes deterministas en la concepción mecánica de la realidad natural y social.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Surgió así un escenario  epistemológico donde se debatió tanto sobre si la ciencia estaba en capacidad de  verificar y controlar el conocimiento producido a través de sus modelos  teóricos, como sobre los criterios de demarcación científica, lo que colocó en  el centro de interés de la reflexión epistemológica la forma que adquiría el  lenguaje en los discursos teóricos (positivismo lógico) y el desarrollo de las  ciencias y la provisionalidad del conocimiento científico (realismo crítico).  Todo ello en las décadas de los años veinte y treinta del siglo XX.Cabe  preguntarse ¿Cuáles son las nuevas ideas epistemológicas que surgen en el campo  de las ciencias naturales?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">A comienzos del siglo XX el  interés de los filósofos de la ciencia comienza a centrarse en las nociones de  provisionalidad, probabilidad, incertidumbre. Dichas construcciones teóricas  surgen de las investigaciones que venían desarrollándose en la física, siendo  las más importantes: la Constante de Planck (Max Planck);la Relativización del  Espacio y del Tiempo (Albert Einstein); el Principio de Indeterminación o  Principio de Incertidumbre (Werner Heisenberg); el Principio de  Complementariedad (Niels Bohr).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Dichas construcciones  teórico-metodológicas van constituyendo el contenido de la teoría cuántica.  Estos avances producen entonces la discrepancia de los nuevos conceptos y  definiciones aportados por los estudios cuánticos con los fundamentos teóricos  de la física clásica o física mecánica (Newton).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los avances de la física  cuántica plantean cuestiones novedosas que llevan a los filósofos de la ciencia  a reflexionar epistemológicamente sobre la aplicabilidad, en el proceso de  producción de conocimientos en las ciencias naturales, de nuevas nociones y  referentes teóricos. Surgen interrogantes sobre cómo definir la realidad física;  cómo garantizar la objetividad en las investigaciones; cómo alcanzar la  predicción y el control de los fenómenos naturales, considerados como el  objetivo último de la ciencia. Todo lo cual generó un proceso de reflexión  profundo que socavaba la fe en las posibilidades explicativas y predictivas,  consideradas incontrovertibles, del conocimiento científico, de la ciencia y de  la tecnología. Como se observa, se resquebrajan algunos aspectos del soporte  epistemológico del discurso de la modernidad.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Un tema de importancia abordado  en este debate epistemológico surgió de las dudas sobre la vigencia y/o  permanencia de la creencia en leyes inmutables en el campo de las ciencias  naturales y sociales. Un ejemplo lo constituye el cuestionamiento a la  perspectiva epistemológica objetivista por mantener la creencia en la  certidumbre del conocimiento científico al considerarlo como absolutamente  cierto, como el único conocimiento auténtico apoyado en sus realizaciones por el  método científico. Tales consideraciones afectaban la creencia epistemológica  que desde mediados del siglo XIX había establecido en el seno de las ciencias  sociales de base positivista que el objetivo del conocimiento científico  consistía en explicar los fenómenos sociales por medio de leyes generales  sustentándose teóricamente en las nociones de causa y efecto.</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Contrariamente, la nueva  	reflexión epistemológica asimila la noción de imprevisibilidad surgida de  	las investigaciones que desarrollaba la física cuántica sobre los cambios  	abruptos del estado físico de un sistema, denominados saltos cuánticos, que  	por su naturaleza contradicen el principio newtoniano propio de la física  	mecánica que postulaba que “la naturaleza no procede a saltos”. O en otros  	términos, que la naturaleza no produce discontinuidades, destacando que la  	naturaleza estaba regida por unas leyes precisas, fundamentándose en la  	relación causa-efecto. Por su parte, la teoría cuántica sostenía que los  	saltos cuánticos no podían ser analizados de acuerdo a los mecanismos  	causales propios de la física mecánica por su naturaleza imprevisible. Según  	el Principio de incertidumbre de Heisenberg se ponía en evidencia la  	imposibilidad de conocer con exactitud la posición de una partícula, o su  	energía, o conocer simultáneamente su posición y velocidad, sin afectar a la  	propia partícula. En este orden de ideas se infiere que la teoría cuántica  	daba respuesta a problemas que no podían ser resueltos por medio de la  	física mecánica. Por lo tanto, su explicación estaba sujeta a leyes  	probabilísticas y no a leyes deterministas. (Toboso: 	<a href="http://www.tendencias21.net/La-Teoria-Cuantica,-%20una-aproximacion-al-universo-probable_a992.html"> 	http://www.tendencias21.net/La-Teoria-Cuantica,-  	una-aproximacion-al-universo-probable_a992.html</a>).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Como se observa, ambas ramas de  la física abordan sistemas distintos o si se prefiere sistemas distintos dentro  de la realidad física. Por una parte está el sistema mecánico más previsible y  por otra parte, el sistema cuántico que es abierto e impredecible. ¿Ello implica  la desvalorización de la teoría inherente a la física mecánica? La respuesta es  negativa ya que la teoría mecánica continúa aplicándose en estudios sobre el  movimiento de planetas, trayectorias, moléculas orgánicas, en estudios  macroscópicos en general. No se trató de desvalorizarla, ni se pretendió  sustituirla. Se trató eso sí, de cuestionar el carácter hegemónico que les había  sido atribuido a sus principios, entre otros, al principio de determinación y al  concepto de trayectoria, vitales para la mecánica clásica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el campo de la filosofía de  la ciencia los postulados de leyes deterministas, asociados a la física  mecánica, son revisados y comienzan a perder el carácter hegemónico que  detentaban en la explicación de la realidad natural. A su vez, esta revisión  repercutió en la visión positivista de la ciencia social que se sustentaba en  los conceptos y leyes deterministas para explicar la realidad social.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Lo que aconteció fue que al  develarse otra dimensión del mundo natural esta da lugar al surgimiento de una  nueva realidad: la realidad cuántica. Donde no tiene cabida el contexto  conceptual de la teoría de la física mecánica. Por lo tanto, lo que constituyó  un elemento de gran importancia en el debate epistemológico en el seno de las  ciencias naturales no fue sólo el interés de abordar el sentido y significado de  estas nuevas ideas que buscaban dar explicación a procesos cuya comprensión se  hallaba en conflicto con las concepciones físicas vigentes, sino,  fundamentalmente, debatir sobre la hegemonía de la creencia epistemológica que  sostenía que los postulados de las leyes mecánicas deterministas eran las únicas  e imprescindibles para explicar la realidad ya que se hizo presente una realidad  inédita, emergente, que generaba procesos incomprensibles para la física de los  objetos. Dice Toboso (obcit) que a diferencia de la creencia del carácter  absoluto atribuido a la física mecánica, la física cuántica no es una propuesta  generalizada para explicar el mundo físico:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Su marco de aplicación se  	limita, casi exclusivamente, a los niveles atómico, subatómico y nuclear,  	donde resulta totalmente imprescindible. Pero también lo es en otros  	ámbitos, como la electrónica, en la física de nuevos materiales, en la  	física de altas energías, en el diseño de instrumentación médica, en la  	criptografía y la computación cuánticas, y en la cosmología teórica del  	universo temprano. (Ibídem)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Es así como, las  investigaciones desarrolladas en los niveles atómico, subatómico y nuclear,  despertaron gran interés en el campo propio de la filosofía de la ciencia habida  cuenta de la incertidumbre que generaba el hecho cierto que los físicos no  podían predecir cuándo ni dónde ocurriría un salto cuántico y que aun cuando  podían crear modelos matemáticos que les permitieran calcularlo (cuantización)  no sería de manera precisa sino de manera aproximativa, nunca predecirlo del  todo. Ello motiva la reflexión epistemológica de los filósofos de la ciencia  hacia la búsqueda del sentido y efecto de la noción de imprevisibilidad en el  proceso de producción de conocimiento adquiriendo gran importancia la noción de  incertidumbre en el campo de las ciencias naturales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">De esta forma al ponerse en  duda el principio de certidumbre y la noción de linealidad para abordar los  fenómenos naturales se fue abriendo el conocimiento filosófico-científico hacia  temas de investigación que incluyen la noción de imprecisión como algo novedoso.  De allí que, un aspecto de gran significación que surgió de este debate fue que  la creencia en la posibilidad de conocer la realidad tal como es, es decir, la  creencia de obtener un conocimiento exacto, preciso, objetivo, tanto de la  realidad natural como social, entra en crisis. Es por ello que desde el ámbito  epistemológico de la filosofía de la ciencia se legitimó el rechazo a la  creencia del carácter absoluto, generalizante e inamovible, atribuidos a la  teoría mecanicista, lo cual hizo emerger otro paradigma en las ciencias  naturales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">¿Qué sucedió en las ciencias  sociales?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Fue notorio el impacto de esta  nueva visión epistemológica en el seno positivista de la ciencia social. En  efecto, mientras los filósofos de la ciencia dirigían sus reflexiones a indagar  y profundizar sobre el sentido de las nociones teóricas de probabilidad,  incertidumbre, provisionalidad, buscando establecer referentes epistemológicos  que legitimaran teóricamente los nuevos criterios a fin que contribuyeran con la  formalización de los procesos de producción del conocimiento científico, por su  parte, los epistemólogos y científicos sociales positivistas hacían otro tanto  reflexionando en torno a cómo incorporar los postulados que difundía la nueva  concepción ontológica surgida en las ciencias naturales que ponía en entredicho  la forma de pensar y abordar teórica y metodológicamente la realidad social por  parte de la epistemología objetivista clásica, sustentada en  elrealismoontológico, ya que afectaba el posicionamiento epistemológico  establecido para explicar los fenómenos sociales mediante esquemas de naturaleza  restrictiva. Lo que pudo ser un cambio en la concepción de la ciencia social  positivista no tuvo efecto ya que al igual que los epistemólogos de las ciencias  naturales continuaron concibiendo la realidad social como una entidad externa a  los hombres (Guba, 1991; González Rey, 2000; Corbetta, 2007). Lo que constituye  un punto de partida de primer orden para explicar la naturaleza actual de la  perspectiva epistemológica objetivista en la ciencia social.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los investigadores sociales  positivistas trasladan los postulados de la nueva visión epistemológica dando  inició al tránsito de la epistemología positivista hacia la epistemología  neopositivista. Así pues, en un proceso acrítico muy similar al traslado de la  racionalidad de las ciencias físiconaturales a las ciencias sociales (Damiani,  1997), que tuvo lugar a mediados del siglo XIX, esta fue la vía epistemológica a  través de la cual se implanta el neopositivismo en la ciencia social  cientificista. Ello explica el por qué estas modificaciones y readaptaciones al  positivismo generados en este debate reformista tuvieron incidencia en la  ciencia social que se asoció desde su nacimiento al modelo de las ciencias  naturales sustentándose en los presupuestos teóricos de la física mecánica para  explicar la realidad social mediante leyes deterministas, y que como hemos  señalado fueron cuestionadas por los nuevos desarrollos en el campo de la  física.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">A partir de este proceso  revisionista de la ortodoxia positivista se desarrollaron corrientes teóricas de  base objetivista que han contribuido con la consolidación de la perspectiva  epistemológica objetivista en las ciencias sociales, siendo estas: la corriente  estructural-funcionalista cuya concepción sistémica concibe la realidad social  como un sistema autorregulado destinado a cumplir funciones para su  supervivencia considerando a los hombres como consumidores de normas, reglas  pautas y valores previamente establecidos y que se le imponen a su voluntad en  tanto que factores externos (Moya, 1979); la corriente teórica-filosófica del  positivismo lógico con su propuesta de formalización del lenguaje que legitimó  la definición operacional de los conceptos y categorías en cada ciencia a través  de la lógica; la corriente filosófica del realismo crítico que incluyó la noción  teórica de provisionalidad del conocimiento científico, sustentada en referentes  empíricos, frente a la idea de certeza planteada por el espíritu positivo  (Damiani, 1997; Nubiola, 1999; Corbetta, 2007); la corriente denominada  explicación estadística, creada por Paul Lazarsfeld, quien divulga la  investigación cuantitativa estandarizada a escala mundial, basada teóricamente  en la Teoría de las Probabilidades y metodológicamente en enfoque del empirismo  acrítico y el diseño de investigación sustentados en los métodos estadísticos  altamente sofisticados, vinculándola a la esfera política de los centros de  poder mundial (Goldmann, 1972; Hinojal, 1991; Ruy Mauro Marini, 1994; Picó,  1998; Quijano, 2000; Aliaga, 2000).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">A partir de lo anterior se  puede apreciar que los diferentes dilemas, temas y nuevas ideas que participan  en este debate contribuyen por diferentes vías a la conformación actual de la  perspectiva epistemológica objetivista en las ciencias sociales. Cabe entonces  preguntarse: ¿Cuáles referentes epistemológicos neopositivistas surgidos del  movimiento revisionista son asumidos por la epistemología de base positivista en  las ciencias sociales?</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">Fundamentos  ontoepistemológicos de la perspectiva epistemológica objetivista en la ciencia  social cientificista</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los presupuestos  ontoepistemológicos que han contribuido de diversas maneras a sustentar, a  cohesionar, a dar forma definitiva a esta perspectiva epistemológica fueron  asumidos por los investigadores cientificistas para explicar la realidad social.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La ciencia social positivista  asumió la propuesta del positivismo lógico de revisar la estructura lingüística  de las teorías científicas que guarda relación estrecha con la producción de  conocimiento reducida a la dimensión metodológica (Nubiola, 1999). De allí que  la sintaxis del lenguaje empleado en el discurso teórico de la ciencia social  positivista fue considerada de importancia en la conceptualización operacional  de los criterios y procedimientos de validación a fin que contribuyeran a  erradicar de las investigaciones el lenguaje cotidiano y la especulación  metafísica, y por otra parte, para facilitar la verificación empírica, lo que  garantizó continuar desarrollando la investigación social con métodos y técnicas  de medición, con lo cual continúa inscrita en el operacionismo y en el  cuantitativismo del siglo XIX, pero bajo la legitimación de la transmutación de  las nociones de rigurosidad, objetividad y probabilidad a los conceptos  matemáticos, cálculos de probabilidad, procedimientos estadísticos y  razonamientos deductivos, empleados en la investigación cuantitativa.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">De esta forma, la filosofía  analítica del lenguaje adquiere un carácter científico, dándose así continuación  al proceso de encaminamiento científico de la filosofía, iniciado en el siglo  XIX, pero ahora sobre bases “más reales”. Es decir, como afirma Nubiola (ob.cit):  “sustituirla del todo para ponerla en consonancia con la nueva ciencia”. Con lo  cual sus principios teóricos pasan a ser formalizados y utilizados como  referentes de control epistemológico. Son asumidos y difundidos por la  perspectiva objetivista justificando así elempleo por parte de la ciencia social  positivista, del lenguaje basado en la lógica que contribuye decididamente a  estandarizar y rutinizar las investigaciones, con lo cual esta perspectiva  epistemológica sustenta ontológica, epistemológica y metodológicamente el  establecimiento de criterios y parámetros cuantitativos para deslindar lo  científico de lo no científico, lo que le otorga una de sus características  fundamentales como lo es la reificación del método científico como elemento  neutro, lógico, riguroso, y que puesto al servicio de la ciencia reduce el  aspecto subjetivo en las investigaciones sociales. De acá emerge un aspecto  importantísimo que explica el carácter empírico-analítico de la investigación  cuantitativa, debido a que la legitimación de la inclusión del análisis lógico  del lenguaje no desarrolló su comprensión e interpretación en consonancia con la  realidad social por su rechazo manifiesto a entenderla como construcción humana  haciendo abstracción de los aspectos sociológicos y culturales, estableciendo  que la significatividad del lenguaje sólo era reconocible en las proposiciones  surgidas de fórmulas lógicas provistas de referentes empíricos y aquellas “que  no sean reducibles por caminos lógicos a proposiciones empíricamente  verificables han de ser descartadas como no significativas, pues “no tienen  valor cognitivo alguno, sino, por ejemplo, simplemente un valor emotivo” (Nubiola,  obcit). </font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Este reduccionismo empírico  ejecutado a través de la lógica le imprime al lenguaje un carácter de hecho  físico lo cual ha favorecido el proceso de investigación empírico-cuantitativo  caracterizado por reducir todo el proceso de investigación social al momento  metodológico en detrimento de la reflexión teórica, imprimiéndole un decisivo  carácter acrítico a la investigación social cuantitativa. Dicho proceso está  relacionado con el lenguaje fisicalista una de las principales tesis del  positivismo lógico que apuntaba a la elaboración de un lenguaje científico,  preciso, especializado, formalizado, destinado a ser empleado para alcanzar la  unidad de las ciencias incluidas las ciencias sociales, lo que garantizaba tanto  operacionalizar como establecer el control metodológico en los diferentes  momentos del proceso de investigación, bajo parámetros de medición y criterios  lógicos, igualmente precisos, sin espacio ni para el lenguaje del sentido común  como tampoco para la subjetividad y reflexividad del investigador, buscando con  ello la objetividad científica.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Así pues, se hizo nítida en el  campo de la reflexión epistemológica cientificista en las ciencias sociales la  aceptación de la propuesta epistemológica que consideraba que para lograr una  correcta práctica metodológica era indispensable darle una orientación empirista  a los conceptos y métodos de la ciencia social para alcanzar la objetividad  instrumental a fin de superar lo que se consideraba el atraso del discurso  social con respecto a los nuevos avances científicos. Esta es la razón por la  cual los esfuerzos de los epistemólogos objetivitas se centraron en la  reformulación del lenguaje como vía para regular el sentido y propósitos de los  planteamientos teóricos y así justificar el carácter objetivista en la  formulación de las hipótesis, de los objetivos y de las variables de la  investigación, y de allí elaborar un sistema de indicadores sociales bajo el  procedimiento de reducir las significaciones conceptuales a definiciones  operacionales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">¿En qué consisten los  indicadores para la investigación social? Al respecto dice Moya (1979):</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Se trata de definiciones  	operacionales que de un modo sistemático hacen posible determinar en  	términos cuantitativos el campo de datos que constituye el ámbito empírico  	correspondiente a un cierto concepto o variable. Tal cuantificación hace  	posible la manipulación matemática de las variables así representadas  	permitiendo el cálculo de sus correlaciones con toda precisión”. (p.234).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Otro aporte que recibió esta  perspectiva epistemológica provino del realismo crítico de Popper. El  cientificismo en las ciencias sociales incorpora su categoría derefutabilidad,  que en abierta oposición a la propuesta verificacionista del positivismo lógico,  sustentó su tesis de que una proposición científica sólo lo es si puede ser  refutada y de esta manera pretender validez objetiva. De de allí derivó su  criterio epistemológico denominado falsación que contribuyó a legitimar el  sentido de provisionalidad que le atribuyó a las hipótesis teóricas sosteniendo  que éstas “nunca son definitivamente válidas y siempre están expuestas al riesgo  de una posible refutación” (Corbetta, ObCit: 16). Ello se aprecia claramente en  sus conceptos de contrastación y refutación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Como se observa, hay en esta  afirmación popperiana un rechazo a las leyes deterministas lo que evidencia su  participación en los debates epistemológicos surgidos de los avances en la  física cuántica, pero siempre bajo el presupuesto ontoepistemológico de que la  realidad es una entidad externa a los hombres.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Otro rasgo de la perspectiva  epistemológica neopositivista es su apoyo decisivo a subsumir la investigación  social en la investigación de las ciencias naturales. Ballester (1999) destaca  este posicionamiento objetivista señalando el interés de Popper por las ciencias  sociales a las que consideraba “estar aún en la Edad Media” debido a  insuficiencias de la metodología empleada en estas ciencias, ante lo cual,  expresa Ballester, formuló “un modelo específico para las ciencias sociales y  educativas, el de la lógica situacional”, en el cual proponía “un tipo de  metodología basada en explicaciones detalladas de las condiciones iniciales  (análisis de la situación social: contexto y sujetos), la elaboración de modelos  teóricoprácticos y la consideración del principio de racionalidad, partiendo de  la afirmación que “los métodos teóricos son fundamentalmente idénticos en todas  las ciencias”, siendo estos “los métodos de ensayo y error, la propuesta de  hipótesis que pueden ser contrastadas prácticamente y de someterlas a tales  contrastaciones en la práctica”.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Al igual que en los  positivistas lógicos, persiste la idea en el pensamiento popperiano de subsumir  las ciencias sociales en las ciencias naturales. Popper plantea la unidad de las  ciencias a través de la unidad del método científico propio de las ciencias  naturales, por su parte el positivismo lógico lo hace a través del lenguaje  fisicalista propio de una disciplina de las ciencias naturales como lo es la  física.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La perspectiva epistemológica  objetivista asume estas ideas y creencias epistemológicas difundiendo así la  legitimidad de la unidad de las ciencias a través del lenguaje lógico-formal  (positivismo lógico) y la unidad metodológica a través del método científico  (racionalismo crítico). Al ser trasladados estos fundamentos ontoepistemológicos  a los estudios sociales se reafirmó la primacía a las ciencias naturales en  detrimento de las ciencias sociales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">¿De cuál incertidumbre se  habla?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las nociones teóricas que la  teoría cuántica desarrolló y continúa desarrollando fueron incorporadas en el  proceso revisionista que se ha descrito y fueron trasladadas por los  cientificistas sociales a la investigación social de base positivista. Ello se  efectuó de manera acrítica ya que al tomar para sí estas nociones teóricas no  repararon en el hecho evidente, tal como lo recuerda Corbetta (ob.cit), que las  nociones de probabilidad y de incertidumbre quedaban referidas a las ciencias  naturales: “sobre puntos cruciales, como el concepto de ley causal, la  objetividad-inmutabilidad del mundo exterior e incluso sobre las categorías  clásicas del espacio y el tiempo” (p.17).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los presupuestos  epistemológicos que en las ciencias naturales surgieron de los estudios  cuánticos y que opusieron el concepto de incertidumbre a la creencia en la  certeza absoluta del conocimiento científico afectando la hegemonía de los  postulados de la física mecánica para explicar la totalidad de la realidad  natural, son incorporados en las ciencias sociales despojándolos de su  significación social. En efecto, la noción de incertidumbre es concebida por la  perspectiva objetivista como referente empírico, atribuyéndole una función  utilitaria. A partir de esta concepción se legitima su utilización en la  investigación cuantitativa como criterio de control para regular la práctica  científica social. No se atendió a la significación que dicho concepto adquiere  en términos sociales en tanto que la incertidumbre forma parte de la  contingencia humana en las acciones sociales, tal como la describe Mario Heler  (2002), a través del término contingente:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Lo contingente, a  	diferencia de lo necesario, es aquello que es pero podría no ser, o que no  	es, pero podría ser. Lo necesario es lo que es pero no puede dejar de ser  	(…) estamos rodeados de la contingencia, y nosotros mismos somos ejemplos de  	la contingencia; podría decirse que estamos sostenidos en la contingencia  	contingentemente. (p.10).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Se desvirtuó su naturaleza  eminentemente social debido a que se escamotea que la noción de incertidumbre en  los estudios sociales está referida al carácter contingente de todas las  acciones humanas. (Heidegger, 1953; González Rey, 2000; Ibáñez, 2001; Lamarre,  2004; Gutiérrez, 2008; Moreno, 2008). Lo cual ha pasado a formar parte de la  profundización del proceso de deslegitimación de las ciencias sociales.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Guba (1991), para quien los  esfuerzos de los epistemólogos neopositivistas los entiende como “una versión  modificada del positivismo” que tiene su origen en la evaluación que realizaron  de los obstáculos del positivismo, en especial de aquellos estrechamente  relacionados con las leyes deterministas y “luchan por reducirlos o por  adaptarse a ellos (por lo que) la predicción y el control continúan siendo su  objetivo”.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el discurso cientificista se  destaca una incongruencia ya que se rechaza la ontología realista porque  mantenía la creencia de que la realidad estaba dirigida por leyes naturales  inmutables, pero al mismo tiempo se sigue concibiendo ontológicamente la  realidad tanto natural como social como externa a los hombres. Para tratar de  superar esta contradicción, a diferencia de los postulados positivistas  clásicos, consideran que la realidad “sólo se puede conocer de un modo  imperfecto, ya sea por la inevitable imprecisión de todo conocimiento humano, ya  sea por la propia naturaleza de sus leyes, que tienen carácter probabilístico” (Corbetta,  obcit: 19). Es decir, la perspectiva epistemológica neopositivista difunde la  creencia que la realidad es real pero imperfecta, pero que puede ser  aprehensible probabilísticamente y como es exterior a los hombres ello le otorga  el atributo de ser una realidad tangible y por lo tanto susceptible de ser  reducida y fraccionada en grupos de variables para su estudio mediante  procedimientos lógico-racionales de base estadística (González Rey, 2000), donde  el investigador debe asumir una actitud de vigilancia y crítica permanente de  sus hipótesis y enunciados teóricos. Es decir: “valorar las hipótesis y teorías  de modo que sean empíricamente refutables” (Ballester, obcit).</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">De esta forma en la perspectiva  epistemológica objetivista el realismo ontológico deviene enrealismo crítico. El  cual es descrito por Corbetta (Obcit) en los siguientes términos:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">realismo, porque acepta que  	existen relaciones causa-efecto fuera de la mente humana (en la realidad), y  	crítico, por subrayar esa postura de sospecha continua y esa propensión a la  	duda que debe adoptar el científico frente a todos los logros de la ciencia  	(p.19).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el mismo sentido Guba (Obcit)  destaca que para el “postpositivismo”:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">(…) aunque existe un mundo  	real, dirigido por causas naturales reales, es imposible para los seres  	humanos percibirlo verdaderamente, a través de sus mecanismos sensoriales e  	intelectuales imperfectos. Debido a esas fallas humanas, los investigadores  	necesitan ser críticos acerca de su trabajo. Pero, aunque uno no debe nunca  	estar seguro de que la última verdad ha sido descubierta, no debe haber duda  	de que la realidad está “ahí afuera”. El realismo permanece como el concepto  	central de esta posición.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Frente a la supuesta existencia  de una ruptura ontológica que haya erradicado el realismo al interior de la  perspectiva epistemológica objetivista, el comentario de Mario Heler (Ob.cit) es  ilustrativo al respecto:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Si usted considera que la  	realidad está ahí, y que la capta tal cual es, entonces usted es un realista  	ingenuo. En cambio, si gracias tal vez a errores y frustraciones, usted  	diferencia entre los hechos y la representación mental de los hechos, y se  	percata que no siempre coinciden, además de pensar que la realidad es la  	adecuación, la coincidencia, entre la realidad y su representación, usted es  	un realista pero ya no ingenuo. Y si todavía considera que la verdad debe  	ser justificada, dando razones de su validez, y que para llegar a una verdad  	válida hay que ser muy precavido y esforzarse por ir eliminando el error, de  	tal manera a la verdad/adecuación mediante la crítica, entonces usted es un  	realista crítico.</font></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Por otra parte, es de señalar  que esta perspectiva epistemológica mantiene la validez del dualismo y la  objetividad que son a su vez fundamentos del paradigma cuantitativo que los  asume como criterios deseables en las relaciones que se establecen en el proceso  de investigación para producir conocimiento. De allí que aun cuando introduce  modificaciones se mantiene fiel a la objetividad valorativa científica. En  efecto, los epistemólogos sociales cientificistas tratan de solventar este  problema, tal como afirma Guba (Obcit), reconociendo por una parte “lo absurdo  de suponer que es posible para un investigador separar lo humano mientras  conduce la investigación”; y por otra parte, aconsejando “una objetividad  modificada”, presentando la objetividad como un “ideal regulador”; aceptando así  que este ideal no puede ser alcanzado en sentido absoluto. Lo que hace recordar  la categoría de provisionalidad tanto del pensamiento científico como de las  hipótesis científicas, difundida por Popper. Sobre la base de esta modificación,  afirma Guba, proponen una salida en extremo pragmática postulando que el ideal  de la objetividad “puede ser alcanzado por una aproximación razonable si se  procura ser tan neutral como sea posible”. Por supuesto, bajo criterios  formalizados. ¿Cuál es entonces la salida a esta limitación de la ciencia social  asociada al modelo de las ciencias naturales?</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La epistemología objetivista al  no poder solucionar el problema de la relación de exterioridad entre el  investigador, las personas investigadas y el contexto, la mediatiza asumiendo  una virtud transmutativa que la expresa claramente al legitimar teórica y  metodológicamente el uso de instrumentos de medición cada vez más sofisticados y  sustentados en los procesos estadísticos. Es lo que la crítica ha denominado  instrumentalismo. Al respecto González Rey (Obcit) expresa:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El instrumentalismo  	apareció como una necesidad derivada de la búsqueda de la objetividad, y se  	acompañó de la neutralidad como principio rector del uso de los  	instrumentos, pues estos son usados como un mediador de la relación del  	investigador con el sujeto investigado, eliminando las &lt;&lt;distorsiones&gt;&gt; que  	pueden aparecer como resultado del contacto subjetivo entre ambos  	(pp.61-62).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el intento de suprimir la  interacción entre investigados e investigadores como garantía de la objetividad  científica confirma la confianza en la continuación del empleo del enfoque  experimental en las ciencias sociales pero esta vez acompañado de modelos  estadísticos de base matemática altamente formalizados gracias a la inclusión de  la lógica en el lenguaje empleado en las definiciones operativas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Corbetta (Obcit) señala que aun  cuando los epistemólogos neopositivistas desarrollaron un proceso de alejamiento  de los presupuestos de la utopía de los fundadores de la ciencia social  positivista a mediados del siglo XIX, ello no condujo a “una anulación del  espíritu empirista”. Agrega que cuando el neopositivismo sostiene que:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">(…) las leyes, tanto  	naturales como sociales, son sólo probables y susceptibles de reflexión,  	cuando define la naturaleza provisional del conocimiento científico y el  	condicionamiento teórico sobre la propia observación, ha recorrido un largo  	camino desde la interpretación ingenua de las leyes deterministas del  	positivismo inicial. Pero, aunque ha perdido la certidumbre, no renuncia al  	fundamento empirista. (p. 17).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Como se observa, esta  perspectiva epistemológica decreta la vigencia y/o continuidad del mito del  laboratorio social:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La experimentación, y que  	por ende; todo aquello que pueda ser verificado, comprobado, manipulado y  	controlado es considerado como investigación. Esta creencia ha hecho además  	que se considere como válido en el conocimiento científico, todo aquello que  	contenga análisis estadístico o matemático, incluso para abordar fenómenos  	psicológicos, antropológicos y hasta sociales como lo es la educación.  	(Murcia y Jaramillo, 2001).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el mismo orden de ideas,  Corbetta (Obcit) dice:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">(…) los procedimientos  	empíricos, aunque son reinterpretados, siguen apoyándose en las bases de la  	operacionalización, la cuantificación y la generalización (…) las  	modalidades de obtención de datos, las operaciones de medición, las  	elaboraciones estadísticas, no sufren variaciones de fondo. Se adoptan  	técnicas cualitativas, pero sin restar importancia a las cuantitativas. Se  	adopta una mayor cautela respecto a las conclusiones, pero las técnicas  	utilizadas son siempre las mismas (p.17).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Se legitima el uso de técnicas  cuantitativas ahora sustentadas fundamentalmente en la Teoría de la probabilidad  y en la Teoría de la correlación de hipótesis, para el desarrollo de estudios  experimentales, estudios observacionales, manipulación de variables, entrevistas  cuantitativas, análisis de fuentes estadísticas, entre otros. De allí que a  partir de estos presupuestos ontoepistemológicos la perspectiva objetivista  legitima sustentando, manteniendo y reproduciendo, con ciertas modificaciones de  carácter revisionista, la primacía de la cuantificación en el estudio de los  fenómenos sociales y la presencia incontrovertible del método científico.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">La hegemonía de la  investigación cuantitativa en las ciencias sociales</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Esta perspectiva epistemológica  sustenta el paradigma cuantitativo empírico-analítico de investigación social.  En la actualidad destaca su impresionante alcance al punto que ha alcanzado gran  difusión y aceptación a escala mundiallo cual ha convertido a la investigación  cuantitativade base estadísticaen la investigación socialhegemónica. Se  privilegia su utilización en la investigación académica, en los informes y  diagnósticos de las agencias de desarrollo social, en especial en las áreas  educativas y económicas. Se ha convertido en la principal fuente de información  para la formulación de políticas públicas de las naciones desarrolladas y las  denominadas eufemísticamente en “vías de desarrollo”. La posición hegemónica de  este tipo de investigación merece una especial atención aun cuando se trate,  como este artículo, de unos comentarios breves, especialmente porque la  formación, enseñanza y práctica de la investigación social en numerosas  universidades venezolanas y de la región latinoamericana, se sustentan en sus  principios teóricos y metodológicos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las razones que han conducido a  esta situación hegemónica son diversas, entre ellas, las condiciones  sociopolíticas generadas por la segunda guerra mundial, el desarrollo de  métodos, técnicas y procedimientos de base estadística, entre otros. Sin  embargo, sobresale la vinculación de la investigación cuantitativa a los  proyectos de ordenamiento económico capitalista de la postguerra, lo cual ha  influido profundamente en la investigación social que se practica en América  Latina. Después de finalizada la segunda guerra mundial se concreta la hegemonía  de la investigación cuantitativa en la investigación social con el empleo masivo  de métodos y técnicas de base estadística, proceso que venía desarrollándose  desde finales del siglo XIX. En el aspecto teóricoconceptual había recibido los  aportes de la propuesta neopositivista del estructural-funcionalismo y  posteriormente de la Teoría del Desarrollo (1950), que legitimó los proyectos  dirigidos desde los centros de poder mundiales (Europa y EE UU) a los países  agrupados con fines clasificatorios bajo la denominación ambigua de países de  “tercer Mundo” para distinguir a los países que no habían desarrollado el modelo  industrialista. Y en el aspecto metodológico se sustentó en el empirismo  metodológico de Paul Lazarsfeld. De esta forma la investigación cuantitativa  pasa a ser empleada como instrumento teórico-metodológico para el desarrollo de  planes de ordenamiento del mundo económico por parte de las potencias  capitalistas tanto europeas como estadounidenses, ganadoras en la confrontación  bélica mundial.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Ahora bien, sin negar que se  introdujeran cambios importantísimos a nivel intelectual que impactaron en el  proceso de investigación social,no se puede pensar que se trata de una nueva  epistemología o de la puesta en marcha de una investigación inédita. En efecto,  esta expansión tiene sus orígenes en la utopía del desarrollo indetenible de las  fuerzas productivas, proclamado por los intelectuales de la modernidad y que  ahora a partir de finalizada la segunda guerra mundial es presentada como una  versión reformulada de la búsqueda del crecimiento económico, la justicia social  y el fin de las desigualdades entre naciones, a través de políticas económicas  liberales, que exigían para alcanzar estos propósitos el concurso de  investigaciones sociales que se centraran en las variables macroeconómicas, en  la planificación normativa y generalizaran los alcances de los estudios a fin de  responder al desarrollo global del capitalismo, valorando la neutralidad del  investigador para garantizar la asimilación acrítica de la Teoría del  Desarrollo, anulando su capacidad reflexiva. En fin, se apoyaron y promovieron  los estudios que aportaran un conocimiento de la realidad económica y social con  criterios cientificistas.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Dos vertientes se aprecian en  este proceso. Por una parte, el desarrollo sostenido de los métodos y técnicas  de medición. Por otra parte, la fusión de la investigación social con la esfera  política o en otros términos, el empleo masivo de la investigación cuantitativa  desde los centros de poder hegemónico. En primer lugar, el desarrollo y  actualización de los métodos, enfoques y técnicas. En un proceso continuo los  miembros de la comunidad científica asociados al paradigma cuantitativo venían  desarrollando y perfeccionando métodos, técnicas, instrumentos de medida y  nuevos procedimientos de análisis estadístico. Estos avances influirán  decisivamente en el florecimiento de la investigación cuantitativa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Dice Aliaga (2000) que en los  primeros años del siglo XX, en 1911, se empleaban los test como tipo de  instrumento en la admisión a las universidades y ya para “1928 se disponía de  unos 1300 test estandarizados en Estados Unidos, y se habían desarrollado y  sistematizado los procedimientos de construcción”. (p.13). En 1915 aparecen los  primeros test colectivos de aptitud de Otis; en 1917 se desarrollan los “Army  Test”, que tendrán una utilización extensiva, y una gran repercusión social,  durante la Primera Guerra Mundial. (p. 12). Acota nuestro autor que en los años  30 hubo un significativo desarrollo en la investigación aplicada fundamentado en  la estrecha vinculación entre el desarrollo de procedimientos estadísticos, el  de diseños experimentales y el de instrumentos de medida, que generaron las  investigaciones aplicadas.Así pues, estos avances ya habían sido puestos en  práctica en las ciencias sociales en Europa y en especial por la sociología  norteamericana mucho antes de la expansión de la investigación cuantitativa a  que estamos haciendo referencia.</font></p><font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="justify">Vallejo (s/f) refiere al carácter histórico del surgimiento y  posterior desarrollo de las técnicas de investigación social cuantitativas,  señalando que desde sus inicios responden al proceso de investigación social  institucionalizada durante el cual se utilizan técnicas “que podemos llamar  abstractas, desarrolladas bajo el dominante paradigma de la Física newtoniana”.  Afirma que en la época de postguerra su aplicación se hace hegemónica en la  mayoría de las investigaciones sociales, donde “la encuesta de respuestas y  preguntas precodificadas y tratamiento estadístico” es el la técnica extensiva  la más utilizada y resalta que dicha técnica “se ajusta perfectamente a la fase  del capitalismo de producción’ (y a) la democracia liberal representativa regida  por el principio de mayoría. Éstas son técnicas extensivas: cuentan la extensión  de un fenómeno”.</p>     <p ALIGN="justify">Sobre la naturaleza ontológica, epistemológica y metodológica  de este tipo de técnicas dice Goldmann (1972) que: “Encuestas, monografías,  estadísticas, microsociología, sociometría (…) tienen en especial el rasgo común  de realizar efectivamente el ideal durkheimiano de tratar los hechos sociales  desde el exterior, “como cosas” análogas a las cosas de las ciencias físicas”.  (p.33). El autor cuestiona el pretendido carácter neutral del científico social  en la utilización de estos métodos y técnicas, señalando que: “en la mayoría de  los casos, los partidarios de estos métodos que se pueden reunir bajo el nombre  de descriptivos, incluso antes de comenzar el trabajo, implícitamente han tomado  ya partido por el orden social actual, que consideran como natural y normal”.  Luego agrega que una particularidad de dichos métodos y técnicas consiste en no  poner en evidencia “los factores de transformación y de renovación de una  sociedad. (p. 59).</p>     <p ALIGN="justify">El autor define estos métodos como descriptivos porque a su  juicio soslayan la importancia del contexto histórico-social ya que describen  “un detalle sin contexto histórico-social, en el seno de un conjunto que se  reconoce implícitamente rígido y susceptible (en el mejor de los casos) sólo de  cambios imperceptibles”. (Ibídem). Entre las corrientes teóricas que los  sustentan menciona, entre otras, las teorías psicologistas, microsociologistas y  relativistas. Es enfático al afirmar que el rasgo distintivo de la expansión de  la investigación cualitativa es su alejamiento de la dinámica social:</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify">La investigación empírica (monografías, estadísticas,  	encuestas, etc.), depende de un sistema de conjunto y sólo responde a las  	preguntas que le hace el sociólogo. Tampoco (abordan) la importancia de los  	diferentes factores de la vida social. La enorme mayoría de las  	investigaciones de este género (…) están hechas de tal manera que impiden la  	comprensión de los grandes procesos sociales e históricos. (p. 62).</p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">A la par con este desarrollo de las investigaciones  cuantitativas los postulados del cientificismo fueron utilizados para considerar  como no científicas las investigaciones que utilizaban el método ideográfico,  desarrolladas durante las décadas 1920-1930 por la escuela de Chicago, mediante  el Interaccionismo Simbólico. Un ejemplo es el caso del trabajo de Thomas y  Znaniecki sobre el campesinado polaco, publicado en 1927. Al respecto escribe  Córdoba et all (s/f) que a diferencia de la investigación empírico-analítica:</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify">Esta investigación mostró la posibilidad de realizar  	estudios de campo siguiendo parámetros cualitativos e involucrando al  	investigador con sus sujetos de estudios amén del aprovechamiento de todo  	tipo de recuerdo biográfico: diarios, fotografías, recortes de periódicos  	alusivos, cartas familiares, etc. Esta investigación consagró a estos  	investigadores en la comunidad científica, un poco antes del predominio del  	empirismo sociológico y el auge desmedido del “surveyresearch”. El periodo  	de la cuantofrenia en el gráfico discurso de PitirimSorokin, y, más tarde  	Wright Mills.</p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Se aborda de seguidas la otra vertiente de este proceso como  lo fue la relación de la investigación social con la esfera política a través  del empleo masivo de la investigación cuantitativa desde los centros de poder  hegemónico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Picó (1998) señala la importancia del austríaco Paul  Lazarsfeld (1901- 1976) en la expansión internacional de la investigación  cuantitativa asociada a la dimensión política. Dice al respecto que después de  la segunda guerra mundial se amplió la influencia de la investigación  cuantitativa al punto de ejercer predominio en muchas de las instituciones  internacionales relacionadas con la investigación social, ubicadas en los  centros de poder mundial. Fue objeto de críticas por pensadores sociales tanto  norteamericanos como europeos que cuestionaban teórica y metodológicamente el  tipo de investigación de base estadística, fundamentalmente por su adhesión al  denominado “cientificismo” que identifica la ciencia social con las ciencias  naturales y desarrolla temas, tales como, empirismo, objetividad, operatividad,  neutralidad de los valores, medida y cuantificación.</p>     <p ALIGN="justify">Esta expansión internacional se apoyó en dos proyectos  descritos por Pollack citado por Picó. Por un lado, los esfuerzos europeos por  lograr la institucionalización universitariade la investigación empírica. Del  lado americano se desarrolló un proyecto propiamente político a través de una  estrategia internacionalde conquista de nuevos mercados intelectuales donde  participaron activamente las grandes fundaciones Ford y Rockefeller:</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify">Mientras que a partir del final de los cuarenta la  	Fundación Rockefeller no financió más que proyectos de investigación, la  	Fundación Ford no se limitaba a los modelos tradicionales de ayuda  	(financiación de proyectos de investigación, financiación de las  	universidades, bolsas individuales, etc.), sino que contribuyó también a la  	institucionalización de la investigación empírica a través de la  	financiación destinada a la puesta a punto de grandes organismos de  	investigación, orientando de esta manera la política de las ciencias  	sociales de la posguerra. (Picó, ObCit).</p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">El objetivo fundamental del apoyo de las fundaciones  norteamericanas fue “de reforzar la estandarización conceptual y técnica y de  hacer desaparecer las diferencias nacionales en la producción de las ciencias  sociales”. De allí que apoyaron decisivamente la creación de Institutos de  Estudios Avanzados en ciencias sociales en Francia, Viena, Austria, Noruega,  Programas de intercambio con Polonia y Yugoslavia y su influencia se extendió  hasta el Consejo Internacional de las Ciencias Sociales de la UNESCO y la OCDE,  desde donde se impulsaron trabajos para abordar la relación entre política e  investigación social.</p>     <p ALIGN="justify">Al respecto el papel de Lazarsfeld fue fundamental:</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify">Allí la influencia de Lazarsfeld también parece  	determinante. A él le dan la tarea de redactar el capítulo Sociología en las  	tres enciclopedias oficiales editadas por la UNESCO. Es uno de los expertos  	encargados de la Relación entre las ciencias socialesy los gobiernos  	destinada a inspirar las políticas de los países miembros de la OCDE en este  	dominio. Por medio del Consejo Internacional de Investigaciones en Ciencias  	Sociales de la UNESCO su concepción de la sociología adquiere audiencia en  	los países del Este. (Picó: 22).</p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Posteriormente, el investigador francés Raymond Boudon y el  italiano Vittorio Capecchi fundaron en 1967 la revista “Qualitiy and quantity”  concebida como una revista de metodología europeo-americana, con dos objetivos  muy precisos. Por una parte, someter a verificación los instrumentos utilizados  en la investigación sociológica, psicológica, antropológica, económica, etc.; y  por otra parte, impulsar la integración metodológica entre las distintas  ciencias sociales de acuerdo con la idea perseguida por Lazarsfeld y el equipo  fundacional. Ideas estas que nos hacen recordar la propuesta fisicalista del  lenguaje del Círculo de Viena para alcanzar la unidad de todas las ciencias  incluidas las ciencias sociales y la unidad de las ciencias a través del método  de las ciencias naturales propuesto por Popper.</p>     <p ALIGN="justify">El enfoque experimental fue extendido a las disciplinas del  campo de las ciencias sociales a través de la intensificación del  perfeccionamiento de las técnicas estadísticas y los instrumentos de  investigación. Adquirió mucha importancia el análisis de las respuestas de los  individuos a las preguntas del investigador, fortaleciendo así el inductivismo y  el empirismo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">La expansión internacional de la investigación cuantitativa  se sustentó tanto en la relación política-investigación social como en las  cuatro reglas del proceso metodológico impulsado por Lazarsfeld, que consistían  en una especie de esquema inmutable, a saber: Para cada fenómeno se debería  contar con observaciones objetivas, como también con el aporte de informes  introspectivos. Una segunda regla establecía que en cuanto a los estudios del  caso estos deberían combinarse apropiadamente con información estadística, como  requisito fundamental. La tercera regla planteaba la obligatoriedad de la  actualización de los datos recabados se aprecia en el principio de que la  información actual debería ser complementada con información sobre fases  anteriores de lo que se estaba estudiando. Como cierre la cuarta regla exigía  combinar los datos «naturales con los experimentales». Por experimentales se  entiende cuestionarios e informes solicitados y por naturales datos tomados de  la vida diaria sin interferencias del investigador (Picó, Obcit).</p>     <p ALIGN="justify">En resumen, los esfuerzos de Lazarsfeld consolidan la  hegemonía de la investigación cuantitativa:</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify">A principios de los años sesenta la empresa de Lazarsfeld  	alcanza su apogeo. Su concepción de la sociología ha llegado a ser dominante  	en casi toda Europa. Durante esos mismos años y frente a la demanda  	creciente de las administraciones del Oeste y del Este, las grandes  	burocracias internacionales, la UNESCO y la OCDE, consagran importantes  	trabajos a los problemas de la relación entre política e investigación  	social. (Ibídem)</p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">El origen histórico de la hegemonía del paradigma  cuantitativo en estos países se ubica igualmente después de la Segunda Guerra  Mundial por intermedio del diseño de proyectos de alcance mundial, sustentados  teóricamente en las Teoría del Desarrollo y del Capital Humano,  fundamentalmente, auspiciados y dirigidos por Comisiones altamente  burocratizadas donde destaca el papel de Estados Unidos. Dichas agencias  tuvieron asiento en Europa, Asia, el Lejano Oriente y América Latina;  posteriormente, se crearon dos más, para África y Asia Occidental. Su propósito  fundamental fue la construcción del mundo de la posguerra bajo la reformulación  de la idea decimonónica del desarrollo infinito, propia de la modernidad.</p>     <p ALIGN="justify">Ruy Mauro Marini (1994) afirma que desde 1948 en América  Latina la CEPAL (Comisión Económica para la América Latina) fue la agencia  difusora de la Teoría del Desarrollo que se elaboró en Europa y estados Unidos  al finalizar la segunda Guerra Mundial. Escribe el autor:</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify">(…) buscaron convencer a los nuevos Estados de que a  	ellos también se abrían posibilidades de progreso y bienestar. Bajo la  	denominación genérica de teoría del desarrollo, los planteamientos de los  	grandes centros nacen en órganos gubernamentales o instancias a ellos  	asociadas, se difunden en las universidades y centros de investigación y se  	traspasan a agencias internacionales.</p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">El desarrollo fue presentado como un “continuum evolutivo”,  muy cercano a la concepción ontológica de concebir la realidad social como una  realidad genética, como una especie de órgano biológico susceptible de avanzar  de un estado a otro de manera gradual, sistemática, con lo cual se postuló que  el cambio social puede ser dirigido bajo funciones preconcebidas. Para Ruy Mauro  Marini (obcit) el tipo de investigación social que acompañó estos proyectos fue  la investigación cuantitativa, afirmando al respecto que la investigación social  que fue asociada al modelo de desarrollo planteado desde los centros de poder se  basó en criterios cuantitativos a través de una serie de indicadores, entre los  que menciona: Producto real, grado de industrialización, ingreso per cápita,  índices de alfabetización y escolaridad, tasas de mortalidad y esperanza de  vida, etc., destinados a clasificar a las economías del sistema mundial y a  registrar su avance en la senda del desarrollo. Las características de la  investigación social que pasó a ser hegemónica es referida por el autor, como  siendo descriptiva, sin capacidad explicativa.</p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Los inconvenientes de esa metodología son evidentes. Al  	ser esencialmente descriptiva, no posee cualquier capacidad explicativa. El  	resultado a que arriba es una perfecta tautología: una economía presenta  	determinados indicadores porque es subdesarrollada y es subdesarrollada  	porque presenta esos indicadores. Girando en círculo, el análisis no puede  	aspirar sino a establecer correlaciones verificables, que no arrojan de por  	sí ninguna luz sobre las cuestiones referentes a causa y efecto.</p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Para el autor este tipo de investigación social se adaptó a  los postulados del desarrollismo que se convierte en la teoría dominante que  orientará los procesos de investigación.</p>     <p ALIGN="justify">De esta forma, el alcance y/o la expansión y posterior  hegemonía en las ciencias sociales del paradigma cuantitativo tuvo como contexto  la expansión del modo de producción capitalista que estableció en un contexto  mundial no sólo nuevas relaciones de sujeción económicas, políticas,  financieras, sino que en la medida en que las élites gobernantes se relacionaban  de manera desigual con los polos hegemónicos, afirma Gurdián-Fernández (Obcit):  “Lo que a su vez trajo aparejado que junto a la dependencia latinoamericana de  Estados Unidos desde este mismo centro de poder nos viene una fuerte corriente  investigativa. (p. 48).</p>     <p ALIGN="justify">Es de destacar que, en las sociedades industriales el  desarrollo fue orientado hacia la creación de una sociedad tecnológica, que  exige además de ingenieros y tecnólogos de la cualificación profesional de los  investigadores sociales. La investigación social se hace instrumental y  dependiente de la economía y de los fundamentos y propósitos de los tecnócratas  de la planificación normativa, lo cual reforzaría la integración en el sistema  socioeconómico mundial de los países atrasados. Dice Hinojal (1991:3), que ello  ha dado lugar a numerosas investigaciones más empíricas que teóricas que se  caracterizan por aceptar la racionalidad técnica que intenta predecir y  controlar los fenómenos sociales. Adoptan de la posición normativa la búsqueda  de la certeza del conocimiento, la facticidad y racionalidad en la adecuación de  los medios afines previamente establecidos.</p>     <p ALIGN="justify">En su expansión la investigación cuantitativa ha difundido  sus dimensiones ontoepistemológicas, éticas, políticas y sus instrumentos  metodológicos estrechamente relacionados con sus presupuestos conceptuales.  Entre sus conceptos más resaltantes están: estructura, sistema, funciones,  estabilidad, consenso. Ontológicamente concibe las sociedades humanas como  sistemas funcionales. Epistemológicamente propone que el conocimiento se  produzca a través de relaciones basadas en los supuestos teóricos de la  neutralidad científica, presentándosele como una actividad neutra, rigurosa. No  muestra interés por abordar el dinamismo, el conflicto ni el cambio social.  Asimismo, no potencia el debate sobre la relación entre la teoría y la  metodología, de donde como se sabe surgen los nuevos planteamientos en cualquier  campo del saber científico social. A pesar de las críticas continúan el apego al  enfoque positivista de las ciencias sociales, el cual con fuerte carácter  normativo tiene la particularidad de considerar “técnicos” los problemas de  índole política e ideológica. Ética y políticamente esconde los valores, los  compromisos políticos y con ello el carácter político e ideológico subyacente en  todo proceso de producción de conocimiento sobre lo social.</p>     <p ALIGN="justify">Este carácter ideológico se evidencia en los Programas  económicos, educativos y de Salud, los cuales utilizan la información que provee  la investigación cuantitativa que al ser utilizada en el diseño de estos  Programas invisibilizan a los seres humanos al adscribirlos a variables  macroeconómicas. En este sentido veamos los argumentos de Domínguez (2009) con  respecto a Programas Educativos: “Utilizan categorías universalistas, que  aplican a todos los sistemas educativos (…) desde la mirada hiper-funcionalista  de los técnicos neoliberales, se construye un plano homogéneo de  indiferenciación y se aplica el modelo sin adaptaciones, sin tener en cuenta la  realidad de cada país (pp.3-4).</p>     <p ALIGN="justify">Es de señalar que toda propuesta de intervención social se  topa con intereses políticos, económicos y culturales, presentes en las  sociedades los cuales influyen en las decisiones sobre la realización o no  realización de ciertas intervenciones. La propuesta neopositivista de  ordenamiento de lo social intenta superar estos problemas atribuyéndole las  tareas de intervención a un grupo o clase que actuaría despojado de valores,  expectativas e intereses con respecto a los individuos y a los contextos objetos  de la acción transformadora.</p>     <p ALIGN="justify">Al respecto Bonal (1998) señala que:</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify">La incorporación de científicos sociales en comisiones  	gubernamentales y en puestos de asesoramiento a gestores políticos  	comportará una sociología o una economía de &lt;ingeniería social&gt;, adentrada  	en los propios aparatos del Estado, que, más allá de proporcionar un saber  	para la planificación, financiación y distribución de la actuación pública,  	servirá de base de legitimación científica de las decisiones políticas.  	(p.31).</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">La investigación cuantitativa deviene entonces, en una  práctica ideológica que no muestra interés en los hombres al no concebirlos como  actores sociales sino que propone la creación de una éliteintelectual (Comte) o  de un grupo de expertos tecnócratas (Popper) para direccionar, controlar y  predecir el desarrollo de las sociedades,que actuaría despojado de valores,  expectativas e intereses con respecto a los individuos y a los contextos objetos  de la acción transformadora. Es la ilusión tecnocrática del positivismo de crear  un grupo social neutro, consumidor de conocimientos, asépticos sociales, libres  de valores.</p>     <p ALIGN="justify"><b>CONCLUSIONES</b></p>     <p ALIGN="justify">La perspectiva epistemológica objetivista en las ciencias  sociales a pesar de las modificaciones introducidas por el movimiento  revisionista de comienzos del siglo XX y que de hecho han contribuido a su  constitución actual sigue apegada al modelo de las ciencias naturales. Ello  explica por qué los científicos sociales cientificistas no han superado las  limitaciones que adolece el espíritu positivo para explicar la realidad social  lo cual se evidencia en la falta de respuestas teóricas y prácticas que  justifiquen las razones ontológicas, epistemológicas, metodológicas, éticas y  políticas, del alejamiento de la investigación cuantitativa de lo socialmente  humano. Al contrario, sus intereses y esfuerzos intelectuales se orientaron y se  orientan en la actualidad bajo una actitud reformista que más que transformar  pasó a legitimar esta separación a través de postulados lógicos, apegados al  empirismo y a la concepción objetivista de realidad social.</p>     <p ALIGN="justify">Como se ha visto, se trató de mantener la vigencia del  paradigma cuantitativo que le es inherente sin afectar sus presupuestos  ontoepistemológicos asumiendo las reinterpretaciones que en el seno de las  ciencias naturales respondieron a los avances de la época, en especial en el  campo de la física cuántica. Lo que permite afirmar que el traslado a las  ciencias sociales de las ideas generadas en dicho movimiento revisionista, sin  negar los esfuerzos intelectuales, fue eso mismo, un proceso de revisión, una  acción reformista, ante las evidentes contradicciones de la ciencia social  positivista que por cierto no son eliminadas por la nueva propuesta  epistemológica y de hecho se mantienen, bajo modificaciones y por lo tanto no se  trata de cuestiones epistemológicas de fondo. Entre otras es posible mencionar:  la concepción de la realidad social como entidad externa a los hombres; la  búsqueda, ahora como “ideal regulador”, de la objetividad científica; el rechazo  a la inclusión de las construcciones subjetivas de los seres humanos como  fuentes de conocimiento en la investigación social y por ende a la reflexividad  del investigador y de los participantes en la investigación. Todo lo cual  reafirma el viejo propósito del positivismo clásico de objetivar a los hombres,  sus acciones sociales, sus construcciones subjetivas. Así pues, no se trató de  sustituir una perspectiva epistemológica por una nueva, ni se produjo el  surgimiento de un nuevo paradigma, que de haberse producido debería responder a  lo esencialmente humano.</p>     <p ALIGN="justify">Estas nuevas ideas epistemológicas sólo impactaron a la  ciencia social de naturaleza positivista o si se prefiere a la ciencia positiva  de la sociedad sustentada en el espíritu positivo y subyacen en la propuesta de  la combinación y/o integración de métodos en la investigación social, la cual ha  sido denominada integración de métodos cuantitativos y cualitativos (Bericat,  2000). La epistemología cientifista en las ciencias sociales considera esta  combinación factible y si se quiere necesaria bajo la creencia que los métodos y  las técnicas son herramientas neutras, lógicas, objetivas y orientadas a la  resolución de problemas previamente definidos. En la actualidad esta propuesta  se expresa en la Teoría Fundamentada y en el Análisis del Discurso y/o de  Contenido y en la tendencia metodologicista denominada “cuanticualitativa/cualicuantitativa”.</p>     <p ALIGN="justify">Es de señalar que, la ciencia social basada en la perspectiva  epistemológica interpretativa no fue influida por las creencias neopositivistas.  Ejemplos lo constituyen dos escuelas de pensamiento e investigación social que  no asumieron los planteamientos cientificistas: la Escuela de Chicago que entre  los años veinte y treinta del siglo pasado desarrolló los métodos cualitativos  realizando estudios sobre la naturaleza social e interactiva de la realidad a  través de historias de vida (Sandín, 2003); asimismo la Escuela de Frankfurt  cuyos orígenes tempranos se ubican en 1923 y las corrientes teóricas como el  interaccionismo simbólico de Blumer que surge en 1938.</p>     <p ALIGN="justify">Es posible afirmar que la perspectiva epistemológica  objetivista presenta una continuidad con las propuestas del positivismo clásico  en cuanto que es notoria la ausencia dela pregunta por el ser ontológico del  hombre que se hace evidente no sólo en el plano teórico sino también en el plano  metodológico, ético y político. Ello explica por qué las corrientes teóricas,  enfoques y propuestas metodológicas, que se sustentan en los postulados de esta  perspectiva epistemológica, asientan sus fundamentos en el “olvido” del  significado del ser del hombre lo que implica asumir la creencia del desarrollo  de investigaciones sociales sin actores sociales donde sólo tienen cabida los  sujetos seleccionados para las encuestas. En consonancia con estos postulados  difunde y profundiza el cientificismo lo que ha conducido a la pretensión  neopositivista de naturalizar lo social con el propósito de objetivar la  existencia humana. Esta objetivación reafirma la vocación empirista en los  procesos de la investigación social cuantitativa ya que sus fundamentos  ontoepistemológicos mantienen la importancia del método científico en la  investigación social concibiéndolo como adecuado para el estudio tanto de la  ciencia natural como de la ciencia social.</p>     <p ALIGN="justify">La epistemología objetivista en las ciencias sociales se  deslegitima con respecto a lo social ya que no aborda los presupuestos  filosóficos de incertidumbre a partir del hombre, del ser humano en sus  relaciones con el mundo, con los otros hombres y con los objetos, en total  desacuerdo con la afirmación de Martín Heidegger (1953) quien plantea que el  hombre no está enfrentado al mundo sino que forma parte de él siempre en  condición “de poder-ser”; precisando que “el-ser-del hombre” consiste en estar  referido a posibilidades y este referirse se efectúa no en un coloquio abstracto  consigo mismo, sino como existencia humana, en el “coestar con los otros” que  significa existir concretamente en un mundo con otras personas y objetos en  relaciones intersubjetivas. Muy al contrario, los postulados de la perspectiva  epistemológica objetivista se diluyen en operaciones lógicoestadísticas  orientadas por la teoría de las probabilidades que contribuyen a descalificar  bajo la connotación de no científicas a las disciplinas que no se acogen al  método científico.</p>     <p ALIGN="justify">Para finalizar, la perspectiva epistemológica objetivista  establece la vinculación de la ciencia social positivista con la esfera política  a través del paradigma cuantitativo. Ello debido a que el carácter lógico que le  atribuye a la investigación social ha estandarizado las investigaciones  generalizando sus procedimiento a escala planetaria, con lo cual la ciencia  social neopositivista establece estrechas vínculos con las relaciones de poder  lo cual induce al mantenimiento del status quo, la monopolización, divulgación y  traslado del conocimiento por parte de una élite intelectual burocratizada,  mayormente al servicio de poderes hegemónicos.</p>     <p ALIGN="justify">Lo anterior reafirmaque el paradigma cuantitativo se ha  convertido en una ideología por su carácter en apariencia neutro para explicar  la realidad social debido a que despoja de valores éticos a la investigación  social, rechazando, bajo el mito del laboratorio social, la subjetividad,  impidiendo la libre creatividad del investigador aduciendo la neutralidad  científica. Además, niega la importancia de la reflexividad y la interpretación  como fuentes de producción de conocimiento. Los instrumentos que utiliza  despersonalizan la investigación ya que los sujetos de investigación pasan a ser  definidos como sujetos de encuesta haciendo caso omiso de sus expectativas e  intereses; no se les considera capaces de interpretar sus condiciones de vida.  Todo ello hace que la investigación cuantitativa esté conectada a “una  concepción liberal o liberal-reformista de la política”. (Hinojal, obcit: 137).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Un ejemplo claro de la hegemonía de la investigación  cuantitativa se observa en el apoyo que sus presupuestos les proporcionan a los  investigadores sociales cientificistas en el análisis que realizan a partir de  la óptica economicista y de la perspectiva tecnocrática, de un proceso de gran  complejidad como lo es el proceso de globalización. Estos estudios hacen énfasis  sólo en una característica muy apreciable de la globalización como lo es su  extraordinaria expansión, la complejización de las actividades relacionadas con  la globalización de la economía, la comunicación y la información, abandonando  el estudio de la producción simbólica, lo que evidencia que no le atribuyan  ninguna importancia a los procesos intersubjetivos como fuentes de producción de  conocimiento.</p>     <p ALIGN="justify">Posiciones contrarias a esta hegemonía del paradigma  cuantitativo surgen en este debate han surgido en la actualidad. En efecto, se  difunden las ideas de investigadores/as sociales que destacan la importancia del  paradigma cualitativo para realizar el estudio de los fenómenos sociales, en  especial los procesos socioculturales locales. En este sentido interpretamos las  ideas que expresa la psicóloga venezolana Wiesenfeld (2006) cuando escribe:  “tanto las comunidades locales como la sociedad civil están compuestas por  personas cuyas acciones ocurren en escenarios particulares, esto es, en lugares,  de modo que los tres, personas, lugares y procesos, conforman una totalidad no  susceptible de ser fragmentada” (p. 52).</p>     <p ALIGN="justify">Esta autora propone como alternativa a este enfoque  cuantitativista el construccionismo social citando las reflexiones de Sampson  (1989) para avalar la idea de que se trata de la necesidad de “una nueva teoría  para la psicología, que responda a los cambios y a las demandas producidas por  la era de la globalización (es decir) una perspectiva constitutiva del ser  humano, desde la cual no tiene sentido hablar de personas abstrayéndolas de sus  comunidades particulares, porque estas son aspectos esenciales de sus  identidades personales” (p.52). La autora destaca los aportes de autores  socioconstruccionistas para “la reivindicación de las comunidades locales  amenazadas por los procesos de globalización, a través de prácticas sociales que  las visibilicen y reafirmen en sus particularidades, las cuales (…) se refuerzan  y enriquecen en su apertura al intercambio con otros actores, procesos y  lugares” (Ibídem). Hace un llamado a las instituciones, docentes, investigadores  y estudiantes:</p>     <blockquote> 	    <p ALIGN="justify">Las universidades, como centros docentes y de  	investigación, pueden y deben jugar un papel importante en la formación de  	recursos humanos preocupados por los procesos de globalización, y por ende  	interesados y capacitados en el desarrollo de investigaciones orientadas a  	comprender los diferentes significados de estos procesos, a propiciar en  	distintos sectores una reflexión crítica acerca de ellos, a promover  	procesos identitarios y reivindicativas y transformadoras de las condiciones  	sociales opresoras (Ibídem).</p> </blockquote>     <p ALIGN="justify">Si bien es cierto que la globalización es un proceso  caracterizado por la transformación de los sistemas productivos, financieros y  organizativos no se debe olvidar que estos procesos inciden tanto en las formas  institucionales de los países como en la producción cultural asociada  indisolublemente a la participación ciudadana, a la organización comunitaria y  las formas de producir locales. Por lo tanto, junto al análisis de los  desarrollos tecnológicos que han apuntalado la globalización de la economía debe  incluirse la interpretación de los fenómenos sociales subjetivos, tales como, la  producción de símbolos, significados, creencias, imágenes, representaciones  sociales, entre otros. Sin embargo, es necesario señalar que la investigación de  base positivista no aborda, debido fundamentalmente a sus propios fundamentos  ontoepistemológicos, el estudio de la producción simbólica, lo que evidencia que  no le atribuye ninguna importancia a los procesos intersubjetivos, como fuentes  de producción de conocimiento, para la comprensión de este proceso neoliberal.</p>     <p ALIGN="justify">En síntesis, la investigación social cuantitativa dominante  de enfoque empírico-analítico, basada en la perspectiva epistemológica  objetivista excluye las identidades colectivas, las manifestaciones culturales,  las formas de participación y asociación productiva comunitarias locales  construidas en condiciones históricas determinadas.</p>     <p ALIGN="justify"><b>REFERENCIAS</b></p>     <!-- ref --><p ALIGN="justify">1. Aliaga Abad, Francisco (2000). Bases epistemológicas y  proceso de investigación psicoeducativa. Valencia, España: Universidad de  Valencia (Edición digitalizada).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186519&pid=S1010-2914201300010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">2. Alonso Hinojal, Isidoro. (1991). Educación y sociedad. Las  sociologías de la Educación. Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas  (CIS)- Siglo XXI de España Editores S.A. Colección Monografías, Nº 21.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186520&pid=S1010-2914201300010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">3. Ballester, Lluís (1999). “La lógica situacional de Karl  Popper y la metodología de la investigación social y educativa”. España:  Universitat de les Illes Balears. En RELIEVE, Volumen 5, Nº 2. Consultado en <a href="http://www.uv.es/RELIEVE/v5n2/RELIEVEv5n2_1.htm"> www.uv.es/RELIEVE/v5n2/RELIEVEv5n2_1.htm</a> 22/11/2011). &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186521&pid=S1010-2914201300010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">4. Bermúdez, Luis; Córdova, Víctor y González, María. (s/f).  “El método etnográfico”. En Metodología de la investigación III: Métodos  cualitativos. Caracas, Universidad Nacional Abierta. Instituto de Investigación  y Postgrado.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186522&pid=S1010-2914201300010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">5. Bonal, Xavier (1998). Sociología de la Educación. Una  aproximación crítica a las corrientes contemporáneas. Barcelona, Ediciones  Paidós Ibérica, S. A.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186523&pid=S1010-2914201300010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">6. Corbetta, Piergiorgio. (2007). Metodología y Técnicas de  Investigación Social. España: McGraw-Hill/Interamericana de España, S.A.U.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186524&pid=S1010-2914201300010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">7. Damiani, Luis. (1997). Epistemología y ciencia en la  modernidad. El traslado de las ciencias físicos-naturales a las ciencias  sociales. Caracas, FACES/ UCV.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186525&pid=S1010-2914201300010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">8. Domínguez, Idalmys cruz. (2009). “Breve evolución de los  sistemas educativos latinoamericanos: necesidad de la educación para el  desarrollo sostenible”. En: Revista Iberoamericana de Educación, nº 49/7 – 25 de  junio de 2009.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186526&pid=S1010-2914201300010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">9. Goldmann, Lucien. (1972). Las ciencias humanas y la  filosofía. Buenos Aires, Ediciones Nueva Visión.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186527&pid=S1010-2914201300010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">10. González Rey (2000). Investigación cualitativa en  psicología.Rumbos y desafíos. México: International Thompson Editors.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186528&pid=S1010-2914201300010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">11. Guba, E. G. (1991). The alternative paradigm dialog. In  The Paradigm Dialog. Newbury Park, California: SAGE. Traducción: profa. A María  Castro de Núñez.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186529&pid=S1010-2914201300010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">12. Gurdián-Fernández, Alicia (2007). El paradigma  cualitativo en la investigación socio-educativa. San José, Costa Rica:  Coordinación Educativa y Cultural Centroamericana (CECC) y Agencia Española de  Cooperación Internacional (AECI).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186530&pid=S1010-2914201300010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">13. Heidegger, Martin. (1927). Ser y Tiempo. Traducción,  prólogo y notas de Jorge Eduardo Rivera. Séptima Edición (1953). Edición  electrónica de <a href="http://www.philosophia.cl/">www.philosophia.cl/</a>  Escuela de Filosofía Universidad ARCIS.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186531&pid=S1010-2914201300010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">14. Heler, Mario. (ed.) (2002) Filosofía social &amp; Trabajo  Social, Elucidación de una profesión. Buenos Aires, Biblos, capítulo I, pp. 4-7  y capítulo II, pp. 33-46.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186532&pid=S1010-2914201300010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">15. Ibáñez, Tomás. (2001). Psicología social construccionista.  México: Universidad de Guadalajara.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186533&pid=S1010-2914201300010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">16. Marini, Ruy Mauro.(1994).“La crisis del desarrollismo”.  En: <a href="http://www.mariniescritos.unam.mx/026_crisis_desarrollismo_es.htm"> http://www.mariniescritos.unam.mx/026_crisis_desarrollismo_es.htm</a> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186534&pid=S1010-2914201300010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">17. Moya, Carlos. (1979). Sociólogos y sociología. México:  Siglo veintiuno&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186535&pid=S1010-2914201300010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">18. Murcia, Napoleón y Jaramillo, Luis. (2001). “La  complementariedad como la posibilidad en la estructuración de diseños de  investigación cualitativa”. En Revista Cinta de Moebio, diciembre, número 12.  Chile: Facultad de Ciencias Sociales. Universidad de Chile.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186536&pid=S1010-2914201300010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">19. Nubiola, Jaime. (1999).“Neopositivismo y filosofía  analítica: balance de un siglo”. En Revista Filosofía nel XX secolo, Acta  Philosophica, VIII/2, 1999. Roma: Pontificia Università de Della Santa Croce.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186537&pid=S1010-2914201300010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">20. Picó, Josep. (1998). “Teoría y empiria en el análisis  sociológico: Paul F. Lazarsfeld y sus críticos”. En Papers, Nº 54, pp. 9-48.  Universitat de València. Departament de Sociologia. 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Disponible: <a href="http://www.tendencias21.net/La-Teoria-Cuantica,-unaaproximacion-al-universo-probable_a992.html"> http://www.tendencias21.net/La-Teoria-Cuantica,-unaaproximacion-al-universo-probable_a992.html</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186540&pid=S1010-2914201300010000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">23. Vallejos, Antonio. (AÑO). “Algunas Notas Sobre Técnicas  de Investigación Social”. En: <a href="http://www.uned.es/611087/tema%202%20b.doc"> http://www.uned.es/611087/tema%202%20b.doc</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186541&pid=S1010-2914201300010000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ALIGN="justify">24. Wiesenfeld, Esther. (2006). “El rescate de las  comunidades en el marco de la globalización”. En Athenea Digital, 9, 46-47.  Disponible en: <a href="http://Antalya.uab.es/athenea/num9/Wiesenfeld.pdf"> http://Antalya.uab.es/athenea/num9/Wiesenfeld.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3186542&pid=S1010-2914201300010000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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