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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El camino de los muertos: Relaciones intratextuales en los ritos nahuas de Velación de Cruz y Xantolo]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper is based on ethno-musicological research done in the Nahua community of Chilocuil, Tamán, in the Tamazunchale Municipality, San Luis Potosí located in the Huasteca region (Mexico). As part of the music performed by its habitants we find the vinuetes, a musical gender played in Velación de cruz and Xantolo, which are rituals related to the veneration of death. By considering these rituals as texts, this research hopes to understand the processes of musical signification by analyzing intratextual relations between the musical, the visual and the verbal languages.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <BASEFONT SIZE="3">      <P ALIGN="CENTER"><b><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="4">El camino de los muertos: Relaciones intratextuales en los ritos nahuas    <BR> de Velación de Cruz y Xantolo</font></b></P>      <P ALIGN="CENTER"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>Lizette Alegre González</B> </FONT></P>      <P ALIGN="CENTER"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">Escuela Nacional de Música    <BR> Universidad Nacional Autónoma de México    <BR> E-mail:  lizalegre@hotmail.com</font></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>Resumen</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Este trabajo es resultado de un estudio etnomusicológico realizado en la  comunidad indígena nahua de Chilocuil, Tamán, municipio de Tamazunchale,  perteneciente a la Huasteca potosina (México). Entre la música que practican  sus habitantes se encuentran los vinuetes, género musical relacionado con  el culto a la muerte a través de su ejecución en las ceremonias de Velación  de Cruz y Xantolo. Desde una perspectiva semiótica que considera las realizaciones  rituales como textos, este trabajo pretende aportar elementos para la comprensión  de los procesos de significación musical, mediante el análisis de las relaciones  intratextuales entre los lenguajes musical, visual y verbal. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>Palabras clave:</B></FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Música, semiótica, ritual, muertos.</FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">T<b>he Path of the Dead: Intratextual Relations in the Nahua Rituals of Velación  de Cruz    <BR> and Xantolo</b></font></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>Abstract</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> This paper is based on ethno-musicological research done in the Nahua community  of Chilocuil, Tamán, in the Tamazunchale Municipality, San Luis Potosí  located in the Huasteca region (Mexico). As part of the music performed  by its habitants we find the vinuetes, a musical gender played in Velación  de cruz and Xantolo, which are rituals related to the veneration of death.  By considering these rituals as texts, this research hopes to understand  the processes of musical signification by analyzing intratextual relations  between the musical, the visual and the verbal languages. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>Key words:</B></FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Music, semiotics, ritual, death.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><font face="TimesNewRomanPS" color="#000000" size="3"><b>Recibido:</b> 12 de abril de 2004 • <b>Aceptado:</b> 09 de julio de 2004</font></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>INTRODUCCIÓN</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> La Huasteca es una región ubicada al nororiente de la República Mexicana.  Abarca porciones de los estados de San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo,  Tamaulipas y Querétaro. Comparten el territorio los grupos indígenas teenek  o huasteco, otomí o ñañú, totonaco, tepehua, pame o xi’úi y nahua (1),  además de mestizos. La coexistencia de distintas etnias desde tiempos prehispánicos,  ha generado una configuración cultural particular en la zona, que permite  encontrar características comunes a todos ellos, al tiempo que cada uno  conserva elementos propios. Por otra parte, la conquista del territorio  llevada a cabo por los españoles, dio lugar a procesos de sincretismo que  hoy se pueden observar en un sinnúmero de prácticas culturales, entre las  que se encuentran los rituales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Las ceremonias de Velación de Cruz y Xantolo que este trabajo aborda, forman  parte del sistema ritual denominado Costumbre, que practican varios grupos  indígenas de la Huasteca (2). Uno de los objetivos de dichas ceremonias  es el de establecer la comunicación entre los hombres y lo sagrado. La  religión de los nahuas de la Huasteca y, en general, de los grupos indígenas  que habitan la región, concibe a los objetos y seres animados como reflejos  de un universo deificado, en el que muchas de las acciones de los humanos  traen como consecuencia una alteración en el equilibrio de la naturaleza.  Esta relación «hombre-naturaleza» cumple una función codificadora, pues  con base en ella se interpretan sucesos como la enfermedad y las catástrofes  naturales, entre otros. Por tal razón, la reciprocidad es un mecanismo  con el que se intenta salir de estados perjudiciales (sequía, enfermedad,  caos), reestableciendo el orden de los acontecimientos, o bien, prevenir  dichos estados. La naturaleza proporciona al hombre los recursos que necesita  para vivir y éste, a su vez, debe retribuirle a través de ofrendas que  se hacen mediante actos ritualizados. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Los habitantes de Chilocuil, como la mayoría de los nahuas de la Huasteca,  tienen la creencia de que la gente al morir se transforma en “vientos”.  Éstos son concebidos como entidades sagradas que pueden causar bienestar  o daño a una comunidad o persona. Por ejemplo, un viento puede destruir  las milpas (3) o traer enfermedades (4), pero también acarrean las nubes  que transportan el agua tan necesaria para los cultivos. De aquí que la  práctica de ciertos rituales, busca controlarlos mediante el ofrecimiento  de dones. Así, la relación «hombres-difuntos» se constituye como un código  con base en el cual se interpretan la fatalidad o bonanza. Los humanos  ofrecen dones a los muertos y éstos les retribuyen absteniéndose de causarles  algún daño, o actuando como intermediarios para el buen curso de la producción  agrícola. Uno de los mecanismos para renovar y fortalecer el compromiso  entre hombres y difuntos, es la realización de los rituales que aquí nos  ocupan. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>1. FUNDAMENTOS TEÓRICOS</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> El presupuesto teórico que guió esta investigación parte de los aportes  de la semiótica de la cultura y, más específicamente, del semiólogo Iuri  Lotman, acerca del texto (Lotman, 1996).<SUP> </SUP>El autor señala que además de  ser agentes comunicativos, los textos cumplen las funciones de generación  de sentido y de memoria colectiva. La primera se relaciona con la consideración  de que los textos son espacios semióticos heterogéneos, es decir, que están  cifrados al menos dos veces, que presentan en su interior dos o más lenguajes  diferentes. La esencia del proceso de generación de sentidos no radica  únicamente en el despliegue de las estructuras de los diversos lenguajes,  sino en su interacción, a través de un mecanismo de traducción intersemiótica.  Por otra parte, la función de memoria colectiva se vincula al hecho de  que los textos constituyen programas mnemotécnicos reducidos que tienden  a la simbolización. Esto se hace posible debido a que la cultura tiene  mecanismos de identificación, de eliminación de las diferencias y de elevación  del texto a estándar. En ese sentido, Lotman habla de un eslabón intermedio  entre el lenguaje y los textos: el texto-código. Éste no es un repertorio  de reglas necesarias para la construcción del texto, sino una totalidad  construida sintagmáticamente. Tanto en su proceso de formación como en  la metadescripción del investigador, cada signo del texto código se nos  puede presentar en forma de paradigma. Pero para sí mismo y desde su propio  nivel, es decir, como totalidad sintagmática, es algo dotado no sólo de  unidad de expresión sino de contenido. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Consideramos que los rituales pertenecen a esta clase de texto, pues cada  realización es un todo construido sintagmáticamente, pero al mismo tiempo,  presenta propiedades paradigmáticas que comparte con todas las ceremonias  del mismo tipo. Desde esta perspectiva, la Velación de cruz y el Xantolo  se constituyen como textos-código. Partiendo del supuesto de que los textos  son espacios semióticos heterogéneos que presentan en su interior dos o  más lenguajes, proponemos la categoría de intratextualidad, y la definimos  como el conjunto de relaciones al interior de un texto, que hacen posible  la equivalencia convencional entre las estructuras de los lenguajes que  lo constituyen, a través de un mecanismo de traducción intersemiótica,  con el fin de aproximarnos a los procesos de significación musical.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>2. METODOLOGÍA</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Dado que la función generadora de sentidos está determinada por la relación  entre las estructuras de los diversos lenguajes que constituyen al texto,  nos dimos a la tarea de analizar el papel que la música de los vinuetes  juega al interior de los rituales, y su interacción con unidades provenientes  de otros lenguajes. Para ello, juzgamos metodológicamente importante realizar  varios registros tanto de la ceremonia de Velación de cruz como del ritual  de Xantolo. Desafortunadamente, el carácter íntimo y solemne de la primera,  hizo difícil poder presenciar varias ejecuciones, por lo que tuvimos que  conformarnos con una realizada en el mes de marzo de 2003. No obstante,  hemos tratado de compensar la ausencia de más registros, a través de entrevistas  en las que la gente describe la ceremonia en cuestión. Por su parte, el  ritual de Xantolo fue registrado durante tres años consecutivos (2001-2003).  El registro de ambos se realizó en audio, video y fotografía. Además, en  todas las ocasiones se elaboraron bitácoras que consignan la secuencia  ritual, subrayando los siguientes aspectos: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 1.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Acciones rituales. Qué se realiza y cómo se hace.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 2.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS">“Actores”. Personas que participan y el rol que desempeñan en el ritual. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 3.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Objetos. Además de los objetos, se describe la relación que establecen  las personas con éstos.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 4.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Conducta. Expresión corporal y gestual de los participantes.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 5.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Hora. Momento preciso en el que cada acción se realiza.</FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 6.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Música. Incluye los nombres de los intérpretes, las denominaciones de los vinuetes y el espacio en el que éstos se ejecutan.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Otro de los procedimientos metodológicos, consistió en realizar entrevistas  etnográficas. El eje de éstas gira en torno a la cosmovisión del grupo  (sobre todo aquellos aspectos que están relacionados con la manera en que  la gente interpreta la muerte), la descripción de los rituales y la música.  Las personas entrevistadas desempeñan distintos roles en la comunidad:  músicos, curanderos, amas de casa, campesinos e incluso niños. Esto se  debió a la consideración de que la competencia musical y ritual está determinada,  en parte, por la división social del trabajo y la edad. No obstante, nos  parecía importante ver qué aspectos se interpretan colectivamente, más  allá de las motivaciones individuales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> En una fase posterior, se llevó a cabo la transcripción de los vinuetes  grabados en audio. Además de la fecha y lugar de ejecución, las hojas de  registro consignan los nombres de los intérpretes, las denominaciones de  cada pieza y la acción ritual que se desarrollaba en el momento de su ejecución.  De este modo, a cada transcripción se le señalaron los datos mencionados.  Por otra parte, se realizó el análisis musical de las transcripciones,  con el objetivo de clasificar las piezas en tipos de vinuetes, es decir,  en sones (5) que, haciendo abstracción de aspectos relacionados con el  estilo de cada intérprete, o con “errores” de ejecución, presentan la misma  secuencia sintagmática. Una vez obtenidos los tipos de vinuetes, se analizaron  los nombres que cada pieza recibía, así como los momentos en que fueron  ejecutadas, con el propósito de ver si los tipos estaban relacionados sistemáticamente  con denominaciones o acciones rituales específicas. En este sentido, debemos  agregar que el análisis de la relación «secuencia sonora- nombre», constituye  uno de los ejes de la metodología debido a que la denominación es una clave  importante para descifrar el sentido de una pieza musical. Finalmente,  se analizó la relación entre las secuencias sonoras y las estructuras de  los lenguajes visual (objetos, gestos, conductas) y verbal (nombres de  los vinuetes, rezos, oraciones), en los momentos específicos de ejecución. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> A continuación presentamos una muy breve descripción de las ceremonias  de Velación de Cruz y Xantolo (6). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>3. DESCRIPCIÓN DE LOS RITOS DE VELACIÓN DE CRUZ Y XANTOLO </B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>3.1. Velación de Cruz</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Los habitantes de Chilocuil tienen la creencia de que cuando alguien muere,  su “sombra” (7) permanece entre los vivos, sin percatarse de su nueva condición.  Esta presencia puede acarrear catástrofes a la familia e incluso a la comunidad.  El ritual de Velación de Cruz -que se realiza, idealmente, a los nueve  días del deceso de una persona- tiene como propósito hacerle saber al difunto  que ya ha fallecido, e incorporar su “sombra” al mundo de los muertos.  Para ello, los familiares del finado nombran a un padrino y una madrina,  quienes tienen la responsabilidad de mandar a hacer una cruz de madera  y llevarla a la iglesia con el fin de ser bendecida. Dicho objeto adquiere  un status especial, ya que se le concibe como a la “sombra” misma del fallecido.  Representa al cuerpo del difunto y constituye el símbolo dominante de la  ceremonia, símbolo hacia el cual van a estar dirigidas todas las acciones  rituales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> La noche del día fijado para la entrega de la cruz, los familiares del  difunto e invitados se reúnen en el patio de la que fuera morada del muerto.  Cuando los padrinos llegan, se arrodillan debajo de un arco confeccionado  con ramas y flores, lo mismo hacen dos familiares del fallecido: un hombre  y una mujer. Éstos ofrecen aguardiente a sus compadres (es decir, los padrinos  de cruz) y realizan el tlaltzicuines, acto mediante el cual se derrama  aguardiente sobre la tierra (aunque también puede ser cualquier otra bebida  e incluso comida), antes de ser bebido por las personas. El líquido (o  la comida) se vierte sobre siete puntos, que representan los siete rumbos  del universo nahua: los cuatro cardinales, más el arriba, el abajo y el  centro. En ocasiones, basta con señalar los primeros cuatro, o uno solo.  El acto tiene como propósito ofrecer comida o bebida a los Señores de la  tierra, deidades de los nahuas. La música de vinuetes y los rezos acompañan  este encuentro. El padrino entrega la cruz, tras lo cual, las cuatro personas  que estaban arrodilladas se levantan encabezando la introducción de la  cruz a la casa. Una vez adentro, la acuestan como si yaciera sobre un altar  que presenta la forma de una tumba; de hecho, la gente se refiere a él  como “la tumba del calvario”. Comienza la velación. Ésta consiste básicamente  de rezos periódicos, además de estar acompañada por vinuetes.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> A punto de amanecer, comienza lo que los habitantes de la comunidad denominan  “el levantamiento de cruz”. El padrino y la madrina toman, cada quien,  uno de los extremos laterales de la cruz y, al tiempo que la gente reza,  anunciándole que está muerta y que debe ir a su nueva morada, la van levantando  lentamente hasta que queda completamente parada. Así permanece mientras  todos los objetos que conforman el altar son depositados en ayates (8).  A continuación la gente se dirige hacia el cementerio, llevando la cruz  y los ayates, así como velas y copal en sahumerios. En el camposanto, la  cruz y el contenido de los sacos son depositados en la tumba del difunto.  Tras unos rezos finales, acompañados de vinuetes, concluye la ceremonia. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>3.2. Xantolo</B> </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> En la Huasteca potosina los indígenas nahuas utilizan el término Xantolo  para referirse a la fiesta en la que se celebra a los difuntos. Dicho término  es una transformación de la palabra latina Sanctorum que significa “Todos  los santos” (9).<SUP> </SUP>La fiesta de Xantolo comienza el 31 de octubre y termina  el 2 de noviembre (10). Los habitantes de Chilocuil afirman que durante  estos días los difuntos regresan al mundo de los vivos, por lo que hay  que recibirlos con respeto. Ello implica la realización de preparativos  cuyo objetivo es tener listo todo cuanto se requiere para acoger adecuadamente  a los parientes fallecidos. De no ser así, éstos se pondrán tristes o hasta  enojados al ver que nadie los espera. No ofrendar a los muertos puede ser  motivo de desgracias para la comunidad (11). El altar es uno de los requisitos  fundamentales para recibir a los parientes muertos. Es el lugar de contacto  entre vivos y difuntos. En él se colocan alimentos y bebidas, con el fin  de agasajar a los difuntos durante su estancia. Del altar sale un camino  de pétalos de sempasúchil que se prolonga más allá de la casa y que tiene  la función de guiar a los muertos.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Se considera que hacia el mediodía del 31 de octubre comienzan a llegar  los difuntos a las casas de sus familiares. Su arribo es anunciado por  el tronido de cohetes. En los hogares se prenden incensarios, se sahúma  el altar con la ofrenda y se hacen oraciones. La familia se reúne ante  el altar. El jefe de la casa “habla” a los parientes muertos, expresándoles  el gusto de tenerlos nuevamente como cada año, así como los sacrificios  que se han hecho para recibirlos debidamente. Así mismo, les pide su intervención  para que todo marche bien, para que haya trabajo y alimento. Después de  esto, el anfitrión los invita a servirse de lo que hay en el altar y se  realiza el tlaltzicuines. Cuando se juzga que las almas ya han comido y  bebido, los humanos pueden tomar los alimentos y bebidas de la ofrenda.  Lo anterior se realiza varias veces tanto el 31 de octubre como el 1 de  noviembre ya que, según afirma la gente, los muertos van llegando en distintos  momentos. Otra de las actividades que se llevan a cabo durante el Xantolo,  consiste en visitar a familiares, amigos y compadres, llevando tamales  (12) y en ocasiones bebida. Los anfitriones reciben a las visitas con gusto  y, al tiempo que reciben los regalos, ofrecen también tamales. El tlaltzicuines  se lleva a cabo varias veces durante el convivio.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> El dos de noviembre se despide a las almas de los difuntos. A las doce  del día se truenan cohetes, pero esta vez como anuncio de la partida. Nuevamente  se enciende copal y se hacen oraciones. El jefe de la casa se dirige a  los muertos diciéndoles que ya se deben ir a donde pertenecen, pues “está  marcado” que ese día deben abandonar el mundo de los humanos. Una vez más,  se les solicita que cuiden de los vivos para volver a reunirse el próximo  año. Al igual que en el ritual de Velación de cruz, durante el Xantolo  se tocan vinuetes, pero en este caso, con el fin de recibir a las almas  de los parientes muertos (13). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>4. VINUETES </B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> La palabra vinuete es una adaptación en lengua náhuatl del término minuete,  que refiere al género dancístico-musical europeo, introducido en México  durante la Colonia. Dicho género se adaptó a las prácticas tradicionales  de cada región, evolucionando de manera diferente en cada una. Por tal  razón, encontramos bajo este término manifestaciones musicales muy diferentes  en lo que respecta a la forma, dotación instrumental, métrica, usos, etc.  En el caso de Chilocuil, el vinuete se ejecuta con la dotación instrumental  conocida como trío huasteco, que se compone de violín, jarana y huapanguera  (14). La mayoría de las piezas se construye sobre la métrica de 2/4, aunque  también existen sones en 6/8. La gente señala que esta música tiene un  carácter triste, pues es con la que se da el último adiós a los muertos.   </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> En el apartado dedicado a la descripción del ritual de Velación de Cruz,  vimos que los vinuetes acompañan todas las acciones destinadas a despedir  a la “sombra” del difunto, representada por la cruz. Los nombres que los  sones reciben hacen referencia a acciones, objetos, emociones, etc., propios  de dicho ritual. Por otra parte, en la ceremonia de Xantolo, los vinuetes  se tocan principalmente hacia el mediodía del 31 de octubre, así como del  1 y 2 de noviembre. También suele ocurrir que los músicos se organicen  para “ir a echar vinuetes” (ir a tocar vinuetes) a las casas de sus familiares,  amigos y compadres. La ejecución de la música debe realizarse, en ambos  casos, al lado del altar familiar, cuidando de dejar libre la parte en  la que está colocada la ofrenda, con el propósito de que los muertos puedan  acceder a ella. Lo anterior resulta significativo, pues la gente señala  que, dado que esta música es sagrada, debe interpretarse junto al altar.  Las denominaciones de los vinuetes que se tocan durante el Xantolo, aluden  a elementos propios de la celebración, así como a aspectos vinculados con  la Velación de cruz (La santa cruz, El triste adiós, El encuentro, etc.).  Sin embargo, tanto para recibir a los difuntos, como para tocar en casa  de familiares y amigos, se empieza y termina con sones que reciben los  nombres de La llegada y La despedida, respectivamente, enfatizando así,  la acción que se realiza. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>5. ANÁLISIS DE LAS RELACIONES INTRATEXTUALES</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> En el apartado dedicado a la metodología, se señaló que los vinuetes tocados  durante el ritual de Velación de cruz, realizado en marzo del 2003, y las  ceremonias de Xantolo correspondientes a los años 2001-2003, fueron grabados  en audio y, posteriormente, transcritos. Así mismo, se mencionó que el  análisis musical de las transcripciones, tuvo por objetivo clasificar las  piezas en tipos de vinuetes, es decir, en sones que presentan la misma  secuencia sintagmática. A partir de lo anterior, se procedió a examinar  los nombres que cada pieza recibió en el momento de su ejecución. De dicho  examen surgieron los siguientes datos: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 1.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Hay vinuetes que pertenecen a un mismo tipo, pero recibieron distintas  denominaciones.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 2.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Hay vinuetes que pertenecen a distintos tipos, pero recibieron la misma  denominación.</FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Algo similar ocurrió al analizar la relación entre tipos de vinuetes y  momentos de ejecución: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 1.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Hay vinuetes que pertenecen a un mismo tipo, pero fueron ejecutados en  momentos diferentes, tanto al interior de un mismo ritual, como en ceremonias  correspondientes a diferentes años.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 2.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Hay vinuetes que pertenecen a distintos tipos, pero fueron tocados en momentos  similares.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> De lo anterior se deduce que no existe una relación unívoca y absoluta  entre tipos de vinuetes y nombres o momentos de ejecución. Por lo tanto,  la significación del género no radica en las estructuras musicales como  tales. De haber encontrado relaciones constantes entre las secuencias sonoras  y las denominaciones o los momentos de ejecución, podríamos inferir que  cada tipo de vinuete tiene un contenido particular. Sin embargo, no ocurre  así. Por el contrario, los resultados nos conducen a considerar que los  significados se construyen de manera dinámica, en el momento mismo de la  ejecución.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Como se mencionó anteriormente, el semiólogo Lotman señala que una de las  funciones de los textos es la de ser agentes generadores de sentidos. Dicha  función se relaciona con la consideración de que los textos son espacios  semióticos heterogéneos. La interpretación del conjunto requiere de un  mecanismo de traducción. En apariencia, la ausencia de relación unívoca  entre signos de diferentes lenguajes nos conduce a una situación de intraducibilidad.  Sin embargo, afirma el autor que “...en el orden de la convención cultural  -formada históricamente de manera espontánea o establecida como resultado  de esfuerzos especiales- entre las estructuras de esos dos lenguajes se  establecen relaciones de equivalencia convencional” (Lotman, 1996:68).  Así, la esencia del proceso de generación de sentidos de los textos, radica  en la interacción de las estructuras de los diferentes lenguajes, a través  de un mecanismo de traducción intersemiótica. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Desde esta perspectiva, los procesos de significación musical van a estar  determinados por las relaciones intratextuales entre las estructuras del  lenguaje musical (secuencias sonoras) y las de los lenguajes visual (objetos,  gestos, conductas) y verbal (nombres de los vinuetes, rezos, oraciones),  en los momentos específicos de ejecución. Esto explica que diferentes secuencias  sonoras o tipos de vinuetes reciban un mismo nombre, del mismo modo que  idénticas secuencias sonoras o tipos de vinuetes reciben nombres distintos,  ya que el significado que se expresa a través de las denominaciones, se  construye a partir del mecanismo de traducción intersemiótica, mediante  el cual, se generan equivalencias convencionales entre las estructuras  musicales, visuales y verbales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Si bien no existe una relación unívoca entre las secuencias sonoras y los  nombres, la asignación de estos últimos en el momento de la ejecución,  nos proporciona una clave de interpretación del sentido conferido a la  pieza musical. El empalme de las estructuras de los lenguajes musical (secuencia  sonora) y verbal (nombre), produce una articulación retórica que conduce  a campos semánticos y genera una equivalencia convencional. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> La <a href="#Tabla 1"> Tabla 1</a> muestra los campos semánticos en los que hemos agrupado algunos  de los nombres asignados indistintamente a diversas secuencias sonoras. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Debemos insistir en el hecho de que no hay correspondencia unívoca entre  cada uno de los nombres que aparecen en la <a href="#Tabla 1"> Tabla 1</a> y tipos de vinuetes.  Esto significa que las secuencias sonoras carecen, por sí mismas, de contenido  y que sólo lo adquieren en el momento en el que se les asigna una denominación,  es decir, en el empalme de una estructura del lenguaje musical (secuencia  sonora) y una del lenguaje verbal (nombre). Es esta articulación la que  genera sentido. Pero éste cambia cuando a la misma secuencia sonora se  le relaciona otro nombre. Así, en el plano de la expresión, el sintagma  musical es el mismo, sin embargo, el contenido es distinto. Lo inverso  ocurre cuando tenemos diferentes secuencias sonoras a las que se les confiere  la misma denominación: en el plano de la expresión, los sintagmas musicales  son diferentes, pero comparten el mismo contenido. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> El ejemplo 1de la <a href="#Tabla 2"> Tabla 2</a> muestra la asignación de diferentes denominaciones  a una misma secuencia sonora o tipo de vinuete. Por el contrario, el ejemplo  2 muestra la asignación del mismo nombre a diferentes tipos de vinuetes.   </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">       <center>   <table RULES="ALL" BORDER="1" width="523">     <tr>       <td VALIGN="TOP" COLSPAN="5" BGCOLOR="ffffff" width="513">             <p ALIGN="CENTER"><b><a name="Tabla 1"><font COLOR="000000" size="1" FACE="TimesNewRomanPS">Tabla         1</font></a></b></p>       </td>     </tr>     <tr>       <td VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="96">             <p ALIGN="CENTER"><b><font COLOR="000000" size="1" FACE="TimesNewRomanPS">Acciones</font></b></p>       </td>       <td VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="90">             <p ALIGN="CENTER"><b><font COLOR="000000" size="1" FACE="TimesNewRomanPS">Demarcadores         temporales</font></b></p>       </td>       <td VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="82">             <p ALIGN="CENTER"><b><font COLOR="000000" size="1" FACE="TimesNewRomanPS">Objetos    <br>         rituales</font></b></p>       </td>       <td VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="136">             <p ALIGN="CENTER"><font size="1"><b><font COLOR="000000" FACE="TimesNewRomanPS">Emociones</font></b>         <b><font COLOR="000000" SIZE="2" FACE="TimesNewRomanPS">o reflexiones    <br>         en torno    <br>         a la muerte</font></b></font></td>       <td VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="85">             ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="CENTER"><b><font COLOR="000000" size="1" FACE="TimesNewRomanPS">Demarcadores         espaciales</font></b></p>       </td>     </tr>     <tr>       <td VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="96">             <p ALIGN="CENTER"><font COLOR="000000" size="1" FACE="TimesNewRomanPS">El         encuentro    <br>         El         recibimiento    <br>         El         brindis    <br>         Adiós         del muertito*    <br>         Mi         velación    <br>         La         ofrenda*    <br>         Adiós         amigo    <br>         Cargando         la Cruz    <br>         Mi         velorio    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         La         despedida    <br>         El         triste adiós*    <br>         El         último adiós*</font></p>       </td>       <td VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="90">             <p ALIGN="CENTER"><font COLOR="000000" size="1" FACE="TimesNewRomanPS">Mañanero    <br>         Triste    <br>         amanecer*    <br>         El         último adiós*</font></p>       </td>       <td VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="82">             <p ALIGN="CENTER"><font COLOR="000000" size="1" FACE="TimesNewRomanPS">La         Santa Cruz    <br>         Flores         de mi    <br>         panteón    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         La         ofrenda*    <br>         Una         flor    <br>         El         incensador    <br>         La         vela    <br>         Mi         mesita    <br>         El         altar    <br>         La         Cruz    <br>         Flores         del    <br>         panteón</font></p>       </td>       <td VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="136">             <p ALIGN="CENTER"><font COLOR="000000" size="1" FACE="TimesNewRomanPS">La         tristeza    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>         No         soy nadie    <br>         Un         día me moriré    <br>         Ya         ni modo    <br>         Para         la muerte no hay envidia    <br>         Mi         tristeza    <br>         Triste         amanecer*    <br>         El         triste adiós*</font></p>       </td>       <td VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="85">             <p ALIGN="CENTER"><font COLOR="000000" size="1" FACE="TimesNewRomanPS">El         caminito</font></p>       </td>     </tr>   </table>   </center> </div>     <p ALIGN="LEFT"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">Los nombres con asterisco pueden pertenecer a más de un campo semántico.</font></p>      <P ALIGN="center"><font COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"><b><a name="Tabla 2">Tabla 2</a></b></font></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="center"><img border="0" src="/img/fbpe/op/v20n44/pentagra.JPG" width="580" height="363"></P>      
<P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">Por razones de espacio, los ejemplos musicales muestran sólo la línea del violín y la primera frase de cada pieza. En términos generales, los vinuetes se integran de dos frases que se alternan a lo largo de la ejecución.</font><BR CLEAR=ALL> </P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> La asignación de nombres a secuencias sonoras pone de manifiesto el contenido  que se les confiere. Pero ¿qué determina que un vinuete reciba una denominación  particular? La respuesta debe buscarse en los momentos específicos de ejecución,  es decir, en la inserción de la música en el texto ritual, y en las relaciones  que ésta establece con las estructuras de otros lenguajes. Como el espacio  de este artículo no permite agotar cada segmento de las secuencias rituales  presenciadas, nos limitaremos a examinar, a manera de ejemplo, uno de los momentos de la ceremonia de velación de cruz registrada en marzo del 2003; el &quot;levantamiento de la cruz&quot;, que se realiza alrededor de las seis de la mañana , cuando comienza a amanecer.&nbsp;</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> En ese segmento del ritual se tocaron tres vinuetes, cuyas denominaciones  fueron El triste amanecer, El triste adiós y La despedida, respectivamente.  El primer nombre refiere al momento en el que se lleva a cabo “el levantamiento  de la cruz” -el amanecer-, así como al sentimiento desatado en dicho momento. El triste adiós y La despedida aluden a la función del acto que se realiza,  esto es, despedir a la “sombra” del difunto. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Entre los signos del lenguaje visual presentes en el “levantamiento”, destacaremos  la cruz, el altar, la gestualidad de los padrinos y la conducta de los  participantes. La primera, como ya se mencionó, representa a la “sombra”  del difunto. Las características antropomorfas del objeto son expresadas  por las personas de la comunidad, quienes señalan que los extremos superior  e inferior corresponden a la cabeza y los pies del muerto respectivamente,  mientras que los laterales corresponden a los brazos. La cruz lleva inscrito  el nombre del difunto, con lo que se acentúa su cualidad representativa.  El altar por su parte, no es un altar común, pues representa la forma de  una tumba. Sobre él se coloca la cruz como si yaciera. El gesto mediante  el cual los padrinos la levantan poco a poco, está destinado a despertar  al finado. El ambiente se reviste de una gran tristeza, y ésta se hace  evidente a través de la conducta de la gente que estalla en llanto. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Las estructuras del lenguaje verbal corresponden tanto a los nombres de  los vinuetes, como a los rezos. Estos últimos se realizaron simultáneamente  a la ejecución de El triste adiós y La despedida. En el primer caso, el  rezo subraya el despertar del yaciente: “levántate alma cristiana...”,  mientras que en el segundo, pareciera ser el muerto el que habla y se despide:  “adiós hermanos, ya me voy al campo santo...”. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Estamos ante un texto heterogéneo, es decir, un texto en el que coexisten,  al menos, tres lenguajes diferentes: el musical, el visual y el verbal.  Las denominaciones atribuidas a los vinuetes ponen de manifiesto las relaciones  intratextuales entre las secuencias sonoras y las estructuras visuales  y verbales. La posición yaciente de la cruz representa al difunto que duerme,  inconsciente de su condición de muerto. Al despuntar el alba, la “sombra”  es despertada mediante el gesto de levantamiento de los padrinos. Es entonces  cuando la persona fallecida cobra conciencia de que ya no pertenece a este  mundo y debe, por lo tanto, despedirse de sus familiares y amigos. La conducta  de la gente que estalla en llanto enfatiza el acto de despedida, así como  la carga emotiva que implica. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> A lo anterior se suman las estructuras del lenguaje verbal, cuyo discurso  subraya la función del momento.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> En el segmento que acabamos de describir, las secuencias sintagmáticas  de las estructuras de los lenguajes visual y verbal representan el acto  mediante el cual el difunto se despide de familiares y amigos. Cada una  realiza su propia forma discursiva, pero el contenido es el mismo. En el  empalme de las estructuras de dichos lenguajes, se genera una traducción  intersemiótica que las hace convencionalmente equivalentes, a pesar de  pertenecer a sistemas semióticos diferentes. Lo mismo ocurre con la música.  Los nombres asignados en el momento de ejecución, ponen de manifiesto el  mecanismo de traducción intersemiótica que hizo posible la equivalencia  convencional entre las secuencias sonoras y las estructuras de los lenguajes  visual y verbal. En este sentido, se genera una constelación de interpretantes  peirceanos, es decir, de “signos que interpretan otros signos” (Liszka,  1996). La música es un interpretante sonoro de lo visual y verbal y, al  mismo tiempo, éstos son interpretantes de aquélla. Lo anterior se hace  posible porque tanto los signos como el texto del que forman parte, están  insertos en un medio semiótico común. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> El análisis de la relación entre secuencias sonoras, nombres y momentos  de ejecución pone de manifiesto las relaciones intratextuales. Pero también  revela los vínculos intertextuales, entendida la intertextualidad en un  sentido amplio, como la apelación que se hace desde un texto a otro. En  las ceremonias de Xantolo que hemos registrado, los nombres asignados a  los vinuetes hacen alusión tanto a objetos y acciones propios de la celebración  (Flor de sempasúchil, El altarcito, El rosario, La llegada de los muertitos,  La reunión de los difuntos, y El recibimiento de los difuntos) como a aspectos  relacionados con el ritual de Velación de Cruz (La Santa cruz, La cruz,  El triste adiós, El adiós del muertito). Los primeros se explican, igual  que en Velación de cruz, mediante el análisis de las relaciones intratextuales  que tienen lugar durante la celebración de Xantolo. Los segundos, por su  parte, evidencian la apelación a otro texto: Velación de cruz. Pero en  este caso, la intertextualidad sólo se entiende si se han comprendido los  procesos de generación de sentido mediante las relaciones intratextuales,  pues es a través de éstas que los vinuetes adquieren significado. De este  modo, las secuencias sonoras se constituyen en agentes que transportan  significado de Velación de cruz a Xantolo. Esto no debe extrañarnos, ya  que ambos rituales expresan la manera en que la gente de la comunidad interpreta  la muerte. El fallecimiento de una persona marca el inicio de una nueva  relación entre el difunto y los que le sobreviven. El ritual de Velación  de Cruz representa el acto mediante el cual los humanos se despiden del  muerto. Éste accede a una condición ontológica diferente que le confiere  la posibilidad de causar desgracias o bienestar a sus familiares. Del comportamiento  de los hombres depende la conducta del fallecido. Por tal razón, cada año,  durante el Xantolo, los habitantes de Chilocuil se esmeran en recibir adecuadamente  a sus parientes fallecidos. La Velación de cruz no pone fin a la relación  entre los vivos y el difunto, más bien la inaugura, y ésta se renueva año  con año durante el Xantolo. La relación intertextual que se establece mediante  la “cita” musical, recuerda el origen de dicha relación. El camino de los  muertos, de Velación de cruz a Xantolo, se traza musicalmente.  </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>6. CONCLUSIONES</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> El análisis de las relaciones intratextuales expuesto devela los procesos  de significación musical, a partir de los vínculos estructurales que los vinuetes establecen con otras dimensiones sígnicas del texto. La ausencia  de relación unívoca entre las secuencias sonoras y los nombres o momentos  de ejecución revelan que, en el plano de la expresión, las estructuras  musicales empleadas en cada momento de la secuencia ritual, pueden intercambiarse.  No obstante, sin importar el tipo de vinuete que se emplee, su contenido  está fuertemente determinado por el empalme de las estructuras de los diferentes  lenguajes. El juego de las éstas hace posible que el ritual, como texto,  desempeñe su función generadora de sentido. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Consideramos que el estudio de la música ritual como discurso cerrado en  sí mismo, poco aporta para la comprensión de los procesos de significación  debido, principalmente, a que el funcionamiento inmanente de una pieza  o género musical, si bien conlleva aspectos gramaticales, éstos pocas veces  tienen una cualidad semántica por sí solos. El concepto de intratextualidad  nos permite ubicar a la música como uno de varios lenguajes que integran  la totalidad textual del ritual, estableciendo, en el momento de la ejecución,  vínculos con estructuras propias de otros lenguajes. La categoría peirceana  de interpretante nos parece especialmente útil, pues determina la relación  entre el discurso musical y el contexto ritual, es decir, entre el signo  musical y el conjunto de signos de otros lenguajes, configurando así, mediante  procedimientos de equivalencia convencional, la constelación de significados  asociados al hecho sonoro en el momento específico de la ejecución. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>Notas</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 1.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Erróneamente, se suele relacionar el término nahua con los antiguos mexicas o aztecas. El antropólogo Jesús Vargas Ramírez señala que esta confusión  tiene su origen en la Conquista, cuando los españoles aceptan la palabra azteca o mexica para referirse a la sociedad dominante en Mesoamérica.  Como la lengua de éstos era el náhuatl, se consideró a todas las variantes  dialectales como indicadores de una misma cultura. Sin embargo, las evidencias  lingüísticas, arqueológicas y etnohistóricas, demuestran que los distintos  dialectos conllevan diferencias culturales. La presencia nahua en la Huasteca  se explica como resultado tanto de las invasiones mexicas ocurridas en  el siglo XV, a partir de las cuales el territorio quedó sometido al Imperio  azteca, como de migraciones que se dieron en diferentes momentos históricos  (Vargas, 1995).</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 2.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Existen varios trabajos que abordan las ceremonias del Costumbre entre  distintas etnias de la región (cfr. Sandstrom, 1991; Medellín, 1990; Galinier,  1990, Boilés, 1969; Ichon, 1990), pero el planteamiento de que estos rituales  constituyen un sistema, es aportación de un estudio coordinado por los  Drs. Gonzalo Camacho Díaz y Susana González Aktories (Camacho y González,  inédito).</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 3.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Término con el que se designa a las tierras de cultivo en gran parte del  territorio mexicano.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 4.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> En ocasiones, cuando una persona cae enferma, se dice que “pescó una mal  aire”, manifestando con ello la concepción que se tiene de algunos vientos  como entidades dañinas.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 5.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> La palabra “son” (en plural, “sones”), se suele utilizar como sinónimo  de “pieza” para algunos tipos de música, de tal modo que, en el caso que  nos ocupa, cada vinuete es un son que pertenece al género Vinuete.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 6. Debemos decir que las descripciones de las ceremonias aquí presentadas,  así como el análisis posterior, corresponden específicamente a datos obtenidos  en la comunidad de Chilocuil. Aunque los rituales de Velación de cruz y Xantolo son practicados por la mayoría de los nahuas de la Huasteca, en  cada localidad adquieren características particulares que nos impiden hacer  generalizaciones improcedentes.</FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 7.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> El concepto de “sombra” es una categoría compleja dentro de la cosmovisión  de los nahuas. Lo más cercano al mundo occidental -a riesgo de resultar  simplistas- son los conceptos de alma y espíritu.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 8.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Los ayates son sacos de fibra natural, muy empleados en esta región.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 9.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Entre los estudios que abordan el tema de la música y la danza de Xantolo,  recomendamos la tesis de Gonzalo Camacho y María Eugenia Jurado que trata  acerca de la danza de huehues, en la comunidad nahua de Tepexititla, ubicada  en la Huasteca hidalguense (Camacho y Jurado, 1995). Por otra parte, Amparo  Sevilla hace una compilación de ensayos que describen las prácticas musicales  y dancísticas realizadas durante el Carnaval y el Xantolo, entre distintos  grupos indígenas de las huastecas poblana, veracruzana, potosina y queretana  (Sevilla, 2002).</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 10</FONT>. <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS">Hay varios momentos previos a la fiesta, en los que se rinde culto a los  muertos y se les hace saber que la gente se está preparando para su llegada.  Uno de los más importantes es el 29 de septiembre, día de San Miguel, pues  se considera que en esta fecha se “abren las puertas” para que los difuntos  emprendan el camino hacia las casas de sus familiares. Al periodo que va  del 29 de septiembre al 30 de octubre se le denomina timunemelía. La gente  lo traduce como “estarse preparando para las fiestas con tiempo de anticipación”.  Al parecer este espacio temporal no se caracteriza únicamente por las actividades  que tienen lugar, sino por ser una época “perniciosa”. Se dice que el arribo  de los muertos genera un ambiente propicio a las enfermedades e incluso  a la muerte, por lo que las personas deben ser muy cautelosas con lo que  hacen y dicen, y tener especial cuidado con los niños y las personas físicamente  débiles.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 11.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> En la comunidad se narran muchas historias que relatan las desgracias ocurridas  a personas por negarse a poner el altar para recibir a sus difuntos. Por  ejemplo: un señor y su mujer discutían porque ésta quería poner ofrenda  a sus muertos, y aquél se negaba. La discusión se agravó, al punto de que  el hombre golpeó a su esposa. Después salió de su casa y se dirigió al  campo. Ahí escuchó las voces de los muertos que se acercaban a la comunidad.  Entre ellos se encontraban sus familiares fallecidos, quienes se lamentaban  de que no hubiera nadie que los esperara. Sus compañeros los consolaban  diciéndoles que en reprimenda se llevarían al hombre con ellos. Tras escuchar  esto, el señor corrió a su casa y le ordenó a la mujer que prepara lo necesario  para la ofrenda. Después se fue a dormir. Cuando la esposa lo quiso despertar  ya estaba muerto.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 12.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> Especie de empanada hecha de masa de maíz, envuelta en hojas de plátano  o de maíz también, y rellena de diferentes condimentos.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 13.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> A pesar de que el dos de noviembre está señalado como el día en el que  los difuntos regresan a su mundo, algunas personas celebran lo que se conoce  como el Pilxantolo. Durante siete o quince días el arco permanece en la  casa, al cabo de los cuales, se vuelve a poner una pequeña ofrenda de comida.  Esto es porque se cree que los muertos no se van inmediatamente y se considera  que durante esos días van abandonando las casas de sus parientes. La comida  ofrecida tiene la función de servir como especie de “lonche” [almuerzo]  que los difuntos se llevan.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> 14.</FONT> <FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> La huapanguera o guitarra quinta es un cordófono de la familia de los laúdes.  Consta de cinco órdenes de cuerdas afinadas de la siguiente manera: sol,  re, sol 8ava inf., si y mi. Proporciona los registros graves de la armonía  o el pespunteo de bajos. La jarana también es un cordófono de la familia  de los laúdes. Posee cinco órdenes simples en su encordadura con la siguiente  afinación: sol, si, re, fa#, la. Para mayor información sobre las características  de los instrumentos, recomendamos el trabajo del mtro. Contreras sobre  organología mexicana (Contreras, 1988).</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="3" FACE="TimesNewRomanPS"> <B>Bibliografía</B> </FONT></P>      <!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">1. BOILÉS, Ch. 1969. “Cognitive process in otomi cult music”. Tesis de doctorado,  Tulane University (USA).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456461&pid=S1012-1587200400020000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">2. CAMACHO DÍAZ, G. y GONZÁLEZ AKTORIES, S. “La música del maíz. Estudio etnomusicológico  desde una perspectiva semiótica”. Inédito.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456462&pid=S1012-1587200400020000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">3. CAMACHO DÍAZ, G. y JURADO BARRANCO, M.E. 1995. “Xantolo, el retorno de  los muertos”. Tesis de licenciatura, Escuela Nacional de Antropología e  Historia, México.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456463&pid=S1012-1587200400020000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">4. CONTRERAS ARIAS, J.G. 1988. <B>Atlas cultural de México: Música</B>. Secretaría  de Educación Pública, Instituto Nacional de Antropología e Historia, Planeta,  México.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456464&pid=S1012-1587200400020000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">5. GALINIER, J. 1990. <B>La mitad del mundo. Cuerpo y cosmos en los rituales  otomíes</B>. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto Nacional Indigenista,  México.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456465&pid=S1012-1587200400020000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">6. HERNÁNDEZ AZUARA, C. 2003. <B>Huapango. El son huasteco y sus instrumentos  en los siglos XIX y XX</B>. Centro de Investigaciones y Estudios Superiores  en Antropología Social, Colegio de San Luis, México.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456466&pid=S1012-1587200400020000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">7. ICHON, A. 1990. <B>La religión de los totonacos de la sierra</B>. Consejo Nacional  para la Cultura y las Artes, Instituto Nacional Indigenista, México.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456467&pid=S1012-1587200400020000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">8. LISZKA, J.J. 1996. <B>A General Introduction to de Semeiotic of Charles Sanders  Peirce</B>. Indiana University Press (USA).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456468&pid=S1012-1587200400020000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">9. LOTMAN, I.M. 1996. <B>La semiosfera I. Semiótica de la cultura y el texto</B>.  Ediciones Cátedra (España).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456469&pid=S1012-1587200400020000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">10. MEDELLÍN ZENIL, A. 1990. “Muestrario ceremonial de la región de Chicontepec,  Veracruz”. En Lorenzo Ochoa (editor), <B>Huaxtecos y totonacos</B>. Consejo Nacional  para la Cultura y las Artes, México.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456470&pid=S1012-1587200400020000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">11. SANDSTROM, A.R. 1991. <B>Corn is Our Blood</B>. University of Oklahoma Press,  USA.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456471&pid=S1012-1587200400020000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">12. SEVILLA VILLALOBOS, A. 2002. <B>De carnaval a Xantolo: contacto con el inframundo</B>.  Ediciones del Programa de Desarrollo Cultural de la Huasteca, México.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456472&pid=S1012-1587200400020000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font color="000000" face="TimesNewRomanPS" size="3">13. VARGAS RAMÍREZ, J. 1995. “Los nahuas de la Huasteca veracruzana”. <B>Etnografía  contemporánea de los pueblos indígenas de México. Región oriental</B>: 105-164.  Instituto Nacional Indigenista, México.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1456473&pid=S1012-1587200400020000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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