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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El lenguaje y la teoría del caos]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper seeks to establish a conceptual bridge between chaos theory and linguistics, a field that has been unwilling to accept this new paradigm. It explains that this situation is due principally to the influential work of F. de Saussure, impregnated with positivist linguistic doctrine. Nevertheless, based on concrete examples, the paper shows that an interdisciplinary perspective makes it possible to discern manifestations of chaos laws in language. Conclusions are that, notwithstanding differences, it is possible to visualize language as a chaotic system and thus interrelate these two apparently incompatible areas of knowledge.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <BASEFONT SIZE="3">     <p align="center"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana"> <B>El lenguaje y la teoría del caos</B></FONT></p>      <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I><B>Natalia Bondarenko Pisemskaya</B></I></FONT></P>      <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>Universidad de Oriente. Nueva Esparta nbondarenko@ne.udo.edu.ve</I> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Resumen</B></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">El presente estudio pretende establecer un puente conceptual entre la teoría  del caos y la lingüística, campo renuente para incorporar este nuevo paradigma.  Se explica que esto se debe principalmente a la influyente obra de F. de  Saussure, impregnada por la doctrina lingüística positivista. Sin embargo,  a partir de ejemplos concretos se demuestra que una perspectiva interdisciplinar  permite apreciar manifestaciones de las leyes del caos en el lenguaje.  Se concluye que a pesar de las diferencias es posible visualizar el lenguaje  como sistema caótico y así relacionar estas dos áreas de conocimiento aparentemente  incompatibles.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Palabras clave:</B> Teoría del caos, lenguaje, interdisciplinariedad.</FONT></P>      <P ALIGN="center"><b><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Language and Chaos Theory</FONT></b></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Abstract</B></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> This paper seeks to establish a conceptual bridge between chaos theory  and linguistics, a field that has been unwilling to accept this new paradigm.  It explains that this situation is due principally to the influential work  of F. de Saussure, impregnated with positivist linguistic doctrine. Nevertheless,  based on concrete examples, the paper shows that an interdisciplinary perspective  makes it possible to discern manifestations of chaos laws in language.  Conclusions are that, notwithstanding differences, it is possible to visualize  language as a chaotic system and thus interrelate these two apparently  incompatible areas of knowledge.</FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Key words:</B> Chaos theory, language, interdisciplinarity. </FONT></P>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Recibido: 24 de octubre de 2006 Aceptado: 02 de marzo de 2007</FONT></p>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>INTRODUCCIÓN</B></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">A primera vista, en el Universo reina orden y organización: el amanecer  siempre llega después de la noche, los veranos siguen las primaveras, un  objeto lanzado al aire siempre cae al suelo... El Universo parece funcionar  mecánicamente y las leyes de la naturaleza se presentan como eternas e  inmutables. Más aún: aparentemente, toda la historia del Universo apunta  al hecho que orden y organización van creciendo cada vez más, lo cual se  manifiesta en el desarrollo de la vida desde las primeras bacterias hasta  la aparición del hombre y en el progreso cada vez mayor y orden cada vez  superior de las sociedades humanas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Hasta la mitad del siglo XX el modelo metodológico positivista, destinado  a estudiar este Universo ordenado y organizado, desempeñó un papel dominante  en el campo de la ciencia. Toda investigación, por más sencilla que fuera,  tenía que adaptarse a sus exigencias; en caso contrario, nadie la tomaba  en cuenta, considerándola una especulación. Las ciencias naturales, caracterizadas  por cuantificación, se esforzaban por lograr la certidumbre y objetividad  de sus hallazgos, y postular leyes universales acumulativas, mientras que  las ciencias sociales miraban a las naturales como un ejemplo a seguir,  a pesar de que las ciencias sociales siempre se han caracterizado por la  noción de incertidumbre, subjetividad, interpretación y por no ser acumulativas  (Bondarenko, 2002). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> De repente, a partir de la segunda mitad del siglo XX, la dicotomía que  aparentemente existía entre las ciencias naturales y sociales se empezó  a desvanecer. Una serie de descubrimientos en la física puso en tela de  juicio hasta las teorías mejor corroboradas de todos los tiempos, como  lo era la ley de gravitación de Newton, introduciendo los elementos de  subjetividad, desorden e incertidumbre en las ciencias naturales. Estos  descubrimientos fueron los siguientes:</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1. En el nivel macroscópico, la nueva interpretación del segundo principio  de termodinámica (descubierto por Carnot y Clausius e introducido por Boltzmann  y Gibbs), la cual anuncia el principio de degradación irreversible de energía  en cualquier parte del Universo donde haya trabajo y transformación. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2. En el nivel microscópico, el descubrimiento de la doble identidad del quantum  de energía, dividida entre corpúsculo y onda, hecho por Max Planck, el  cual demuestra el desorden constitucional de todo ser físico.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3. En el nivel cosmológico, la expansión del Universo, evidenciada por el  desplazamiento hacia el rojo de la luz emitida por las galaxias, descubierta  por Hubble. Una irradiación isótropa fósil confirmaba que la expansión  del Universo es fruto de una catástrofe inicial. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">De esta manera se derrumbaron los tres pilares fundamentales del positivismo  y la idea del Universo mecánico, ordenado y eterno quedó desplazada por  la del Universo desorganizado en expansión, cuyo origen fue una catástrofe  primaria y cuyo fin es inminente.  </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Fue Ilyia Prigogine quien demostró que desorden y organización no son fenómenos  mutualmente excluyentes y que “la probabilidad y el determinismo no se  oponen ni siquiera a escala macroscópica, sino que se complementan” (Prigogine,  1999). Él describió cómo de un desorden total puede surgir espontáneamente  una estructura organizada en condiciones alejadas del equilibrio, destacando  el papel constructivo que el desorden puede llegar a desempeñar en el proceso  de la creación del orden y demostrando que las estructuras ordenadas emergen  a partir de un juego complicado de interacciones entre los elementos implicados.  Prigogine llamó las estructuras de no equilibrio <I>estructuras disipativas</I>,  las cuales sólo existen “mientras el sistema disipa energía y permanece  en interacción con el mundo exterior” (ibid). Bolaños (1998-2000) menciona  también el <I>principio conservativo</I>, el cual junto con el <I>disipativo</I> forma  el <I>principio epigenealógico</I> y hace posible la permanencia de las estructuras  en el tiempo. Igualmente, Prigogine estableció que el desorden no sólo  precede al orden sino que también es posterior a él, ya que todo sistema,  de acuerdo con el segundo principio de la termodinámica, tarde o temprano  se desintegra. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La palabra <I>caos</I> para designar el desorden y la teoría que lo expresa se  debe principalmente a Henri Poincaré y a Edward Lorenz. La <I>teoría del caos</I>,  nacida en 1961 (Ferrer, s/f), se define como “estudio de la incertidumbre  y la impredictibilidad en las matemáticas y en la naturaleza” (s/f: www).  El objeto de estudio de la teoría del caos lo constituyen fenómenos dinámicos  fuera de equilibrio de comportamiento no lineal. Esta teoría se utiliza  en muchas disciplinas, pero uno de los sistemas caóticos más estudiados  ha sido la atmósfera. Después de aplicar la teoría del caos a los fenómenos  naturales, los teóricos del caos la extendieron también a los fenómenos  sociales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Hoy en día, la teoría del caos se ha convertido en una disciplina científica  y un paradigma de ciencia, dedicados a estudiar la complejidad del mundo.   </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Sin embargo, el campo de la lingüística ha sido renuente a incorporar este  nuevo paradigma. El hecho de que la lingüística no se interese por la teoría  del caos se comprenderá mejor si nos enfocamos en las definiciones del  lenguaje y la visión rígida del mismo creadas por F. de Saussure (fundador  de la lingüística moderna) y sus seguidores, los estructuralistas. Así  por ejemplo, Saussure se refiere al lenguaje como un <I>a priori</I> social y  enfatiza el hecho de que las personas asimilan el lenguaje mucho antes  de poder pensar por sí mismos (Saussure, 1998). Sin embargo, varios autores  contemporáneos (e.g. Kartchner, 2000) han encontrado una serie de fenómenos  caóticos presentes en el lenguaje. El propósito de este artículo es demostrar,  a través de un enfoque interdisciplinario, que el lenguaje, al igual que  otros sistemas, puede ser visualizado como un fenómeno dinámico fuera de  equilibrio de comportamiento no lineal, y establecer un puente conceptual  que una la teoría del caos y la lingüística. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>1. FUNDAMENTOS TEÓRICOS</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">En su obra “Curso de lingüística general” (1998) Saussure define la lengua  como un sistema de <I>signos</I>, “parte social del lenguaje, <I>exterior</I> al individuo”,  la cual existe <I>independientemente</I> de las personas (pp. 23 - 24). Estableciendo  la diferencia entre el significado (concepto) y el significante (imagen  acústica del concepto), Saussure caracteriza el nexo que existe entre ambos  como <I>arbitrario</I>. Refiriéndose a los cambios fonéticos, Saussure afirma  que “... la colectividad los interpretaría como un sistema <I>ordenado</I>” (p.  178). Para resumir la idea, es oportuno citar a A. Alonso, quien escribió  el prólogo a esta obra, en el cual caracterizó la misma como “... el mejor  cuerpo organizado de doctrinas lingüísticas que ha producido el positivismo”  (p.i). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana">  Siguiendo estas ideas planteadas por Saussure, y tal vez exagerando su  trascendencia, Levi – Strauss y otros estructuralistas continuaron desarrollando  el concepto del lenguaje como sistema extremadamente rígido e impersonal  de signos, externo al individuo e impermeable a modificaciones, a partir  del paradigma lingüístico de Saussure, lo cual permite comprender la postura  anti – subjetiva y anti – humanista de sus seguidores.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Todas estas ideas, las cuales representan el lenguaje humano como algo  estrictamente ordenado, estructurado, organizado e impuesto desde el exterior,  explican en gran parte la razón por la cual la lingüística no se sienta  cómoda con la perspectiva de relacionar su campo con el caos. Sin duda  alguna, la lingüística de Saussure llega a una sorprendente claridad y  simplicidad, pero a cuesta de descartar la esencia del lenguaje, o su espíritu,  como fenómeno específicamente humano. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Por eso, sin restar a las ideas de Saussure su indiscutible validez, varios  autores han hecho el intento de ver más allá de la rigidez de los signos  y se han atrevido, a pesar de las convenciones establecidas, a relacionar  la lingüística con el caos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Paradójicamente, uno de los primeros autores que se dio cuenta de los fenómenos  caóticos presentes en el lenguaje fue el mismo F. de Saussure: en sus notas  sobre los anagramas de la poesía del latín, halladas póstumamente, se encontraron  indicios de algo que escapaba a la dinámica significante / significado,  tratándose de un tipo de meta – lingüística que ocurría dentro del lenguaje,  lo cual contradecía su definición del lenguaje como un imperativo categórico  impuesto desde afuera. Al intentar de cuantificar los anagramas, Saussure  descubrió que sus números se parecían mucho a ecuaciones no lineales. Además,  empezó a encontrar anagramas inclusive en la prosa. No encontró explicación  a este fenómeno, pero lo relacionó con el proceso inconsciente natural  del habla. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En 1985, Bey -con su trabajo “Lingüística del caos”- plantea que “ciertos  problemas de la lingüística pueden resolverse contemplando el lenguaje  como un sistema dinámico complejo o un campo caótico” (1985: www). Bey  critica a Chomsky, quien a pesar de haber descubierto fenómenos inconsistentes  en el lenguaje, intenta “salvarlo”, encontrando en éste “invariables ocultas”,  catalogando las gramáticas como “innatas”, y en general buscando justificaciones  a la doctrina lingüística de Saussure (Chomsky, 1975). Bey compara estos  intentos de Chomsky con los intentos de algunos científicos de salvar la  física de la “irracionalidad” de la mecánica cuántica.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Más adelante, Kartchner (2000) - en su trabajo “La teoría del caos y el  lenguaje” - describe el caos presente en el lenguaje de la siguiente manera:  “los hablantes de un idioma se valen de muy pocas reglas gramaticales y  menos sonidos fonéticos para comunicar sentimientos, chistes, poesía”,  “cada minuto se crean palabras nuevas y oraciones nuevas” (2000: www). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Más recientemente, en un estudio efectuado por el Instituto de Investigación  sobre la Evolución Humana (2003), ya se sugiere de una manera directa que  “la evolución del lenguaje sigue una dinámica no lineal, por lo cual es  necesario estudiarlo de acuerdo con un modelo basado en la teoría del caos”  (2003: www). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>2. METODOLOGÍA</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> A primera vista, el lenguaje disciplinar aparenta una barrera impenetrable  para un investigador, especialmente para un neófito. Según Nicolescu (1999),  un físico no es capaz de dialogar con un neurofisiólogo, un matemático  con un poeta, un biólogo con un economista, más allá de ciertas consideraciones  generales. Sin embargo, en nuestros tiempos ya nadie puede estar satisfecho  con los hallazgos aislados y desconectados de diferentes disciplinas: es  obvio que hace falta establecer eslabones entre ellos y determinar el papel  que éstos desempeñan en el mosaico de la totalidad del conocimiento humano.  Hacia mediados del siglo XX, la necesidad indispensable de establecer vínculos  entre las diferentes disciplinas se ha traducido en dos nuevos enfoques:  la pluridisciplinariedad y la interdisciplinariedad, y hacia los finales  del siglo XX, en la transdisciplinariedad. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La pluridisciplinariedad consiste en el estudio de un objeto de una disciplina  por varias otras disciplinas a la vez. Así, por ejemplo, un cuadro pintado  en óleo puede ser estudiado por la historia del arte, la química, la geometría,  la física, la historia, etc. De esta manera, el conocimiento que se adquiere  sobre el objeto de estudio de una disciplina particular se profundiza y  se enriquece considerablemente por el aporte pluridisciplinario. Aunque  los resultados de una investigación pluridisciplinaria traspasa las fronteras  de las diferentes disciplinas, su finalidad permanece inscrita dentro de  la investigación disciplinaria. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La interdisciplinariedad consiste en la transferencia de los métodos de  una disciplina científica a otra. Según Nicolescu (1999), se puede hablar  de tres tipos de interdisciplinariedad: aplicada, epistemológica y productiva,  o de engendramiento de nuevas disciplinas. La interdisciplinariedad aplicada  se refiere a situaciones cuando, por ejemplo, los métodos de la física  nuclear se transfieren al campo de la medicina y resultan en la aparición  de nuevos tratamientos para el cáncer. La interdisciplinariedad epistemológica  surge cuando, por ejemplo, los métodos de la lógica formal se transfieren  al campo del derecho, generando unos análisis interesantes en la epistemología  del derecho. Por último, la interdisciplinariedad productiva se refiere  a ciencias emergentes, tales como la astrofísica, que se originó luego  de ser transferidos los métodos físicos al dominio de la astronomía.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Por último, la transdisciplinariedad involucra lo que está a la vez entre  las disciplinas, a través de las disciplinas y más allá de toda disciplina.  Su finalidad consiste en comprender el mundo actual desde el punto de vista  de la unidad del conocimiento.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">La metodología que se empleó para este trabajo es interdisciplinaria de  tipo epistemológico, ya que en él se realiza la transferencia de los métodos  y de las leyes de la teoría del caos hacia la lingüística, generando de  esta manera una nueva visión de los fenómenos lingüísticos, conduciendo  a un novedoso enfoque epistemológico dentro del campo de la lingüística. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>3. DISCUSIÓN</B> </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Aunque se trate del desorden, dentro de la teoría del caos operan leyes  y reglamentos específicos, los cuales, como se demostrará a continuación,  también aplican al campo de la lingüística. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>3.1. Ley del vórtice</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Esta ley también es conocida como<I> efecto alfombra</I>. De acuerdo con esta  ley, en ciertas condiciones, el caos se autoorganiza y produce patrones  ordenados. Formas estructuradas surgen a partir de un <I>punto de bifurcación</I>,  momento en el cual se crea un <I>rizo de retroalimentación</I> y el sistema se  transforma a sí mismo. Dentro de la retroalimentación se distinguen retroalimentación  negativa, la cual delimita y regula la actividad dentro de un determinado  rango, y la retroalimentación positiva, la cual amplifica los efectos.  Los rizos de retroalimentación negativa y positiva se acoplan, se crea  un punto de bifurcación y surge una forma organizada. Las formas organizadas  resultantes permanecen estables “en la medida en que las condiciones en  que fueron creados se mantienen dentro de ciertos límites” (Briggs &amp; Peat,  1999:23). Es importante destacar que las formas organizadas que surgen  del caos sobreviven únicamente si se mantienen abiertas al flujo constante  de materia y energía. De hecho, como el vórtice de un río, se componen  del mismo material que su entorno. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Desde el punto de vista de esta primera ley, se puede visualizar las gramáticas  de las lenguas como estructuras que emergen del caos como órdenes más altos  en evolución espontánea. Los rizos de retroalimentación negativa en este  caso están representados por la falta de entendimiento que se produce cuando  los hablantes de un idioma usan oraciones agramaticales; ellos están obligados  a emplear las estructuras correctas para lograr una comunicación fructífera  con otros hablantes del mismo idioma. En cambio, los rizos de retroalimentación  positiva consisten en la comprobación consistente de que sus mensajes fueron  entendidos, lo cual les motiva a seguir empleando la misma estructura socialmente  aceptada para seguir logrando que se produzca la comunicación. Las gramáticas  permanecen estables en el tiempo mientras que las condiciones en las cuales  éstas fueron establecidas permanezcan dentro de ciertos límites. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana">  Otra manifestación de esta ley del caos es el proceso de la adquisición  del lenguaje en niños pequeños. La etapa que se llama <I>la explosión lingüística</I>  (alrededor del segundo-tercer año de la vida del bebé), se caracteriza  por un aprendizaje no lineal, cuando de repente de un balbuceo caótico  el niño pasa a producir frases organizadas que tengan sentido. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>3.2. Ley de la Influencia Sutil</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Esta ley también es conocida como <I>efecto mariposa</I>. Este efecto fue descubierto  por E. Lorenz cuando él cometió el error de introducir como input de un  programa de simulación meteorológica valores redondeados en vez de los  valores originales (Lorenz, 1995). Fue así como él se dio cuenta de que  “pequeñas incertidumbres adquieren rápidamente expresiones macroscópicas”  (Hayles, citado en Ferrer, s/f: www). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Esta ley señala que en un sistema caótico, “todo está conectado a todo  lo demás, mediante la retroalimentación positiva y negativa” (Briggs &amp;  Peat, 1999:46). Con esta ley, las palabras “poder” e “influencia” cambian  de significado, ya que los sistemas caóticos no pueden controlarse de forma  exclusiva y su comportamiento no se puede predecir: jamás se puede estar  seguro de la contribución individual de cada elemento del sistema, ni cómo  ni cuándo tendrá efecto. Sin embargo, aunque nadie posee un control total,  cualquier elemento del sistema puede ejercer su influencia sutil y de esta  manera convertirse en un transgresor. Este poder positivo, aplicado a los  fenómenos sociales, implica “el reconocimiento de que cada individuo es  un aspecto indivisible del todo” y que “cada momento caótico del presente  es un espejo del caos del futuro” (Briggs &amp; Peat, 1999:57). Por eso el  efecto mariposa permite que suceda lo imposible, ya que cada elemento del  sistema influye muy sutilmente en la dirección del resto de los elementos  del sistema. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Proyectando esta ley del caos hacia la lingüística, más específicamente  la lingüística histórica, un cambio mínimo en cualquier parte de un nivel  lingüístico puede resultar en la aparición de nuevos dialectos y hasta  idiomas. Un solo cambio en una lengua puede causar un desequilibrio que,  a su vez, puede desencadenar otros cambios en otra parte. Así por ejemplo,  la introducción de nuevas palabras mediante el contacto con otra lengua  puede resultar en un nuevo elemento de la sintaxis o generar un nuevo morfema.  Lo que más impacta aquí es que la nueva variedad no se debe a grandes cambios,  sino que es resultado de interacciones de muchísimas variaciones pequeñas;  de igual manera, no se puede predecir ni cómo ni cuándo ésta tendrá efecto. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>3.3. Ley de la Creatividad y la Renovación Colectiva</B> </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Esta ley afirma que un sistema no lineal, abierto, creativo y caótico,  se organiza a sí mismo y se mantiene por sí solo. Un buen ejemplo es el  Internet, el cual se mantiene por un flujo abierto de usuarios y no es  controlado ni manejado por nadie. La organización se deriva a partir del  acoplamiento de la retroalimentación que surge de la actividad individual  aleatoria y se mantiene gracias a la combinación de los elementos de competición  y cooperación, procesos que se complementan y hasta se convierten el uno  en el otro. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Cualquier sistema caótico tiene un <I>atractor extraño</I>, el cual es concebido  como “la región del espacio hacia la cual convergen las trayectorias posibles  dentro de un sistema” (Ekeland, 2001:48). Si el movimiento obedece a leyes  precisas, pero se comporta en forma aparentemente aleatoria dentro de un  espacio finito, haciendo imposible predecir su curso futuro, se está frente  a un atractor extraño. El sistema repite un modelo, demostrable gráficamente.  Si alteramos el sistema, éste regresa a su modelo de comportamiento en  seguida. De esta manera, la conducta de un sistema colectivo caótico es  impredecible, pero posee también su ritmo propio, el cual le permite volver  a la normalidad en caso de estar alterado. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para el potencial creativo de un sistema es muy importante la diversidad:  un sistema homogéneo se vuelve monótono y frágil. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Desde el punto de vista de esta ley, las gramáticas de las lenguas pueden  considerarse como atractores extraños, esquemas ocultos que sólo existen  en términos de los subesquemas que manifiestan. Todas las oraciones posibles  producidas por los hablantes de una lengua convergen hacia la estructura  gramatical de ésta. Ocasionalmente, en cualquier idioma se producen oraciones  agramaticales, inclusive por individuos adultos y de alto nivel cultural,  las cuales son imposibles de predecir, pero, como tendencia general, la  estructura oracional regresa a un modelo determinado. De igual manera,  el flujo del medio ambiente, o sea, la creatividad lingüística de los hablantes  individuales, es muy importante para el potencial creativo de una lengua. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>3.4. Ley de lo Simple y lo Complejo</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Según esta ley, cualquier fenómeno puede ser simple y complejo al mismo  tiempo. El movimiento regular y caótico coexisten – sin la infinita complejidad  del caos no existiría el orden simple.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Un concepto importante para esta ley es la <I>intermitencia</I>, la cual implica  o bien irrupciones del caos dentro de un orden regular (e.g. carnaval de  Brasil, o el número ð dentro de la “línea” regular de números), o estallidos  de orden en medio del caos (e.g. estabilización de la población en medio  de un desarrollo caótico, u orden subyacente de la vida caótica de un individuo). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El azar y la aleatoriedad significan complejidad infinita. Según la teoría  del caos, la complejidad o la simplicidad no están presentes en los objetos  mismos, sino en el modo en que éstos interactúan entre sí y con el observador,  con lo cual la teoría del caos apunta más allá de la simplicidad y la complejidad,  más allá de la objetividad y la subjetividad, trascendiendo de esta manera  estas dualidades. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Anteriormente se mencionó el fenómeno de la <I>explosión lingüística</I>, cuando  un niño pasa con sorprendente rapidez del balbuceo desorganizado a un modo  de hablar gramatical muy avanzado. Esta etapa sólo tiene analogía en las  propiedades emergentes, propiedades del sistema cuya existencia no se puede  predecir o que no es aparente mediante la observación de los componentes  del sistema. Es un ejemplo evidente de la intermitencia, ya que se trata  del estallido del orden regular en medio del caos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>3.5. Ley de los Espacios Fractales</B> </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">La palabra <I>fractal</I> fue utilizada por primera vez por el matemático Benoît  Mandelbrot (Braña, 2002) y se entiende como “autosemejanza a muchas escalas  diferentes”. Fractales son formas caóticas que poseen la característica  de que las “partes” de la forma repiten la forma a diferentes escalas,  son “formas irregulares o secuencias numéricas que se repiten a sí mismas  en diversas escalas (arbol/rama/tallo)” (Brady, citado en Ferrer, s/f).  Briggs &amp; Peat (1999) los llaman “la geometría de las formas irregulares  y los sistemas caóticos”(p.105). Los fractales presuponen diferencias individuales  y la singularidad así como las similitudes. Como la autosemejanza fractal  entre el microcosmos y el macrocosmos sugiere que a partir de una pequeña  parte se puede ampliar y reproducir algo que se parece al total, “la geometría  fractal permite estudiar los hechos caóticos de manera rigurosa” (Bolaños,  1998-2000: www). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los gráficos de fórmulas matemáticas generadas por una computadora producen  fractales matemáticos. Pero la simulación matemática no es lo mismo que  el verdadero caos de las creaciones de la naturaleza. La naturaleza construye  sus fractales a partir de la materia y la energía, mientras que la materia  del arte incluye también la conciencia humana, a través de las categorías  de percepción y de lenguaje. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Esta ley también guarda relación con la lingüística. Así, para describir  la estructura sintáctica del lenguaje humano, se recurre a los árboles  sintácticos. Si se usan los árboles sintácticos para bosquejar una oración  y todas las frases que la constituyen, el resultado será una serie de patrones  idénticos, el uno subordinado al otro. La estructura jerárquica, desde  fonemas y hasta el nivel de la oración y más allá aún, es idéntica a través  de las escalas. De esta manera, un hecho de habla es uno de los mejores  ejemplos de la auto – semejanza y de la fractalidad que existe. En este  sentido, el concepto de la fractalidad nos puede servir en nuestra comprensión  de qué es el lenguaje y cómo lo producimos.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>3.6. Ley del Tiempo Fractal. Tiempo Característico</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Según la teoría del caos, el tiempo es una energía del Universo. Además  de una nueva dimensión del espacio fractal existe una nueva dimensión del  tiempo fractal, en el cual se puede experimentar vivencias del tiempo muy  distintas de la medida por el reloj. A propósito, Bolaños (1998 - 2000:  www) señala que la relación con el tiempo no está vinculada a su medición,  lo que importa es “como sentimos y no como medimos esta relación”. De esta  manera, la línea recta del tiempo se reemplaza por una figura inacabable  de dimensión fractal. Tiempo fractal es tiempo multidimensional, como en  el que entramos cuando estamos en momentos de crisis: en la autoorganización,  los relojes internos de los sistemas más pequeños se acompasan, y en cuanto  sistema conectado con su entorno, el tiempo se enriquece y se llena de  dimensiones. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El tiempo fractal también es autosemejanza, por lo cual se puede decir  que cada etapa del desarrollo de una lengua es un microcosmos fractal de  toda su existencia. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Concepto importantísimo para la teoría del caos es el <I>tiempo característico</I>,  definido por Ekeland (2001) como “el tiempo al final del cual una pequeña  perturbación se multiplica por diez” (p.30), en otras palabras, se vuelve  perceptible. Así, por ejemplo, se calculó el tiempo característico para  el sistema solar y el resultado fue 10 millones de años. Eso significa  que un cambio sutil e imperceptible en la vida de nuestro sistema solar  se convierte en un cambio evidente sólo después de haber pasado 10 millones  de años. Nadie ha calculado el tiempo característico para una lengua, pero  se puede afirmar con toda seguridad que éste sería mayor que la duración  promedio de la vida humana, por lo cual los cambios lingüísticos que están  ocurriendo pasan por desapercibidos hasta que transcurra un determinado  lapso. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>3.7. Ley de la Totalidad / Unidad</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Esta ley habla de la indivisibilidad de la vida, aunque bajo la visión  de la totalidad subyacen fronteras, y se comprende mejor al contemplar  la tierra desde el espacio. Nos hace ver el mundo de una manera distinta:  nos ofrece la imagen de un mundo orgánico, de una pieza, un mundo interconectado,  una unidad caótica y autoorganizada, un único ser vivo que Lovelock y Margulis  llaman Gaia (Lovelock &amp; Margulis, 1996) . Al ver esta imagen entendemos  que el Universo es una totalidad y los procesos naturales de la Tierra  son indivisibles. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> De allí, los problemas siempre se desarrollan a partir de todo el sistema;  las soluciones siempre tienen que prever un enfoque holístico; y las intervenciones  en la naturaleza tienen límites y su resultado siempre es impredecible,  ya que con ellas, entran en juego retroalimentaciones no lineales con su  capacidad de producir cualquier cosa. También, partiendo del concepto de  la totalidad y unidad, el observador se convierte necesariamente en parte  de lo que observa. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Desde este punto de vista, se puede concebir el conjunto de lenguas del  mundo y cada lengua en particular como un todo, sin seccionarlo en sus  niveles subordinados ni atribuirle un carácter innato. Se puede visualizar  los cambios lingüísticos en el ámbito mundial, tales como desaparición  de lenguas, cambios en el concepto de multilingüismo, surgimiento de interlenguas,  etc. (Bondarenko, 2005), todos producidos por el impacto de la globalización,  en el marco de la teoría del caos, definiendo el conjunto de lenguas del  mundo como un sistema caótico disipativo – conservativo <I>sui generis</I>. Aquí  el principio disipativo indica que cada lengua sigue un proceso de desarrollo  desde su aparición hacia su inevitable desintegración, como ha sucedido  con el latín o el maya. En cambio, el principio conservativo hace posible  la perdurabilidad del sistema lingüístico mundial, como un todo, en el  tiempo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>CONCLUSIÓN</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> A pesar de la opinión generalmente aceptada de que la teoría del caos,  utilizada con éxito en numerosas disciplinas, no se puede aplicar a la  lingüística, existe evidencia contundente de que en el lenguaje humano  están presentes fenómenos caóticos.  </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los ejemplos que se han presentado a lo largo de este estudio demuestran  que en el lenguaje se manifiestan todas las leyes del caos. Esto no quiere  decir que F. de Saussure, fundador de la lingüística moderna, no tenía  razón al caracterizar el lenguaje como un a priori social. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La explicación es que los cambios en cualquier sistema sólo se perciben  después de un tiempo característico, un período significativamente largo  en comparación con la vida humana, y hasta que este cambio ocurra, todo  parece estable e inmutable. En realidad, todo lo que parece estable es  una ilusión, pero no óptica, sino de escala. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Finalmente, la teoría del caos tiene que ver con la incapacidad para predecir  y controlar, incapacidad para una descripción completa, incapacidad para  producir un conocimiento acabado. Por eso, cualquier estudio de cualquier  fenómeno, incluyendo el del lenguaje humano, nunca será completo y siempre  estará intrínsicamente ligado a la información ausente y al misterio. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Referencias Documentales</B> </FONT></P>      <!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">1. BEY, H. 1985. <B>Lingüística del caos</B>. Recuperado el 05 de enero de 2006 en  http://www.yachay.com.pe/especiales/ idioma/entrevistas/hakim_bey.html </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473091&pid=S1012-1587200700020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2. BOLAÑOS, L. 1998-2000. <B>Una propuesta metodológica postmoderna: heterogeneidad  tecnológica, interculturalidad y defensa de la biodiversidad y los ecosistemas</B>.  Recuperado el 15 de marzo de 2006 en http://www.geocities.com/ Eureka/office/4595/postmodern.html </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473092&pid=S1012-1587200700020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3. BONDARENKO, N. 2002. “Cambio de paradigmas: implicaciones para el acercamiento  al conocimiento científico”. <B>SABER</B>, Vol. 14, Nº 2: pp. 162 - 166.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473093&pid=S1012-1587200700020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 4. BONDARENKO, N. 2005. “Dinámica del desarrollo lingüístico del mundo globalizado”. <B>SABER</B>, Vol. 18 Nº 1: pp. 143-151. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473094&pid=S1012-1587200700020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 5. BRAÑA, J. 2002. <B>Curso de introducción a la geometría fractal</B>. Recuperado  el 22 de abril de 2006 en http:/www.fractales.fractaltec.org/foros.htm </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473095&pid=S1012-1587200700020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 6. BRIGGS, J. y PEAT, D.1999. <B>Las siete leyes del caos</B>. Grijalbo, Barcelona. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473096&pid=S1012-1587200700020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 7. CHOMSKY, N. 1975. <B>Reflexiones sobre el lenguaje</B>.  Buenos Aires, Editorial Sudamericana.</FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473097&pid=S1012-1587200700020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8. EKELAND, I. 2001. <B>El caos</B>. México, Siglo XXI Editores.</FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473098&pid=S1012-1587200700020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">9. INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA EVOLUCIÓN HUMANA, A.C. 2003. <B>Evolución,  el gran malentendido</B>. Recuperado el 11 de abril de 2006 en http://www.iieh.com/doc/  doc200303270300.html </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473099&pid=S1012-1587200700020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><font face="Verdana" size="2">10. </font> <FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">FERRER, C. (s/f). <B>Una compleja máquina de narrar: La Ciudad Ausente de  Ricardo Piglia</B>. Recuperado el 05 de enero de 2006 en http://www.uchile.cl/facultades  /filosofía/publicaciones/cyber/Cyber3/textos/CFERRER.HTML </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473100&pid=S1012-1587200700020000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">11. KARTCHNER, P. 2000. <B>La teoría del caos y el lenguaje</B>. Recuperado el 15  de marzo del 2006 en http://www.coh.arizona.edu/spanish/symposium/ 2000actas/Kartchner.pdf </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473101&pid=S1012-1587200700020000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 12. LORENZ, E. 1995. <B>La esencia del caos</B>. Debate, Madrid. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473102&pid=S1012-1587200700020000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 13. LOVELOCK, J. y MARGULIS, L. 1996. <B>The </B><I><B>Gaia</B></I><B> Hypothesis</B>. Mountain Man Graphics,  Australia. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473103&pid=S1012-1587200700020000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 14. NICOLESCU, B. 1999. <B>Une nouvelle vision du monde: la transdisciplinarité</B>.  Recuperado el 20 de abril de 2006 en http://perso.club-internet.fr/nicol/ciret/vision.htm </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473104&pid=S1012-1587200700020000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 15. PRIGOGINE, I. 1999. <B>Las leyes del caos</B>. Crítica, Barcelona. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473105&pid=S1012-1587200700020000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"> <FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 16. SAUSSURE, F de. 1998. <B>Curso de lingüística general</B>. Alianza Editorial,  Madrid. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1473106&pid=S1012-1587200700020000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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