<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1012-2508</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Cuadernos del Cendes]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[CDC]]></abbrev-journal-title>
<issn>1012-2508</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Central de Venezuela, Centro de Estudios del Desarrollo.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1012-25082007000300007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prospectiva y planificación estratégica en ciencia y tecnología en Argentina]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MARÍ]]></surname>
<given-names><![CDATA[MANUEL]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[RECALDE]]></surname>
<given-names><![CDATA[ALICIA]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[FONTANALS]]></surname>
<given-names><![CDATA[JORGE]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,SECyT Secretaría de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Buenos Aires ]]></addr-line>
<country>Argentina</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>24</volume>
<numero>66</numero>
<fpage>115</fpage>
<lpage>125</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1012-25082007000300007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1012-25082007000300007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1012-25082007000300007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font face="Verdana"><b>     <p ALIGN="center">Prospectiva y  planificación estratégica en ciencia y tecnología en Argentina</p> </b></font>  <font face="Verdana" size="2">     <p ALIGN="center"><b>MANUEL MARÍ* ALICIA RECALDE** JORGE FONTANALS***</b></p>     <p ALIGN="justify">* Consultor,  Dirección de Planes y Programas, Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación  Productiva (SECyT), Buenos Aires, Argentina.</p>     <p ALIGN="justify">** Directora de  Planes y Programas, Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (SECyT),  Buenos Aires, Argentina.</p>     <p ALIGN="justify">*** Director Nacional  de Planificación y Evaluación, Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación  Productiva (SECyT), Buenos Aires, Argentina.</p>     <p ALIGN="justify">La prospectiva como  instrumento de planificación estratégica, tanto de empresas como de organismos  de gobierno, ha sido uno de los aportes fundamentales de la escuela de Michel  Godet. Los ejercicios de prospectiva tecnológica (<i>technology foresight</i>,  ahora denominados <i>future-oriented technology analysis</i>) que han hecho  furor en los últimos quince años en países de la Organización para la  Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y desde ahí se han irradiado a  otras muchas naciones, tienen como uno de sus objetivos principales la  definición de prioridades y políticas en ciencia y tecnología. Uno de los logros  más reconocidos de estos ejercicios, el de vincular a expertos de la industria y  de la academia a través de la discusión del futuro de las tecnologías, es a su  vez uno de los objetivos principales de las políticas de ciencia y tecnología en  todo el mundo.</p>     <p ALIGN="justify">El presente trabajo  pretende mostrar la forma como se han integrado prospectiva tecnológica y  planificación estratégica en la preparación del recientemente publicado «Plan  Estratégico Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación ‘Bicentenario’<i> </i> (2006-2010)» de Argentina.</p>     <p ALIGN="justify">Argentina ha sido  pionera en América Latina en el desarrollo de estudios prospectivos, a partir  del famoso proyecto «Modelo Mundial Latinoamericano» o Modelo Bariloche  (1969-70), una respuesta al Informe del Club de Roma «Los límites al  crecimiento». Sin embargo, su director, Amílcar Herrera, debió emigrar poco  después, y a partir de entonces son esporádicas las ocasiones en que se han  desarrollado estudios de prospectiva (global o tecnológica) en el país. </p>     <p ALIGN="justify">En las más de dos  décadas subsiguientes, investigadores argentinos han acompañado ejercicios  internacionales tales como el Proyecto de Prospectiva Tecnológica en América  Latina (PTAL), dirigido por el mismo Amílcar Herrera, el Proyecto de  Transferencia de Tecnología de la OEA,<sup>1</sup>  que tenía importantes componentes de prospectiva asociados al objetivo de crear  una «inteligencia tecnológica competitiva», y otros, pero siempre sobre la base  de esfuerzos individuales y por instituciones académicas, no por instituciones  ni organismos de gobierno, que pudieran estar interesados en aplicar el análisis  del largo plazo a la planificación.</p> </font><font FACE="Helvetica-Narrow" SIZE="4"> <font FACE="Verdana" size="2">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Se puede atribuir  esta situación a varios factores: uno de ellos han sido las persistentes crisis  económicas y el deterioro que ha venido sufriendo el país en los últimos  cincuenta años. Estas crisis han estado además acompañadas por intentos de  superación fallidos, caracterizados por los economistas del <i>establishment</i>  y de los organismos internacionales como políticas del <i>stop and go</i>, que  han acostumbrado a los políticos e intelectuales argentinos a un peligroso  cortoplacismo. </p>     <p ALIGN="justify">Un ejemplo de las  dificultades de la prospectiva en Argentina: en 1998 la revista <i>The Economist</i>  encargó a los mejores centros económicos del país una previsión de las  tendencias macroeconómicas hasta 2010; esta proyección fue utilizada en el año  2000 por la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (SECyT) en  su intento de iniciar un programa de prospectiva, a través del Observatorio de  Prospectiva Tecnológica (OPTE). Las cuatro proyecciones económicas predijeron la  persistencia sin problemas hasta 2012 del régimen de convertibilidad (y de  paridad cambiaria, entonces vigente, de 1 dólar = 1 peso) y un crecimiento  moderado de la economía, entre el 2,5 por ciento y el 4 por ciento. Estas  predicciones fueron hechas justamente en el año en que comenzó la peor crisis  económica de la historia argentina, que culminó en el fracaso y abandono de la  convertibilidad.</p>     <p ALIGN="justify">A fines de 2003, al  comenzar el ejercicio de planificación estratégica que vamos a reseñar en este  trabajo y que se inició con algunos escenarios de contexto, tuvimos otro  ejemplo: la SECyT encomendó a un economista de prestigio de la Cepal que  desarrollara escenarios macroeconómicos para el período 2003-2008. Planteó dos  escenarios: uno de crecimiento moderado (3 por ciento) y otro de crecimiento  acelerado (4-4,5 por ciento). A través de un modelo macroeconómico, se predijo  como inviable el de crecimiento acelerado, por restricciones externas, y se  recomendó como factible el de crecimiento moderado, el que por otro lado, se  dijo, no podría disminuir el desempleo, en aquel momento superior al 20 por  ciento de la población económicamente activa (PEA). La realidad del proceso de  reactivación contradijo una vez más las expectativas: la economía creció al 9  por ciento en aquel año y en los tres siguientes y se prevé para 2007 un  crecimiento apenas inferior. Esto ha ocurrido con expansión del comercio  exterior (ciertamente ayudado por la coyuntura internacional) y superávit de las  cuentas fiscales, mientras que el desempleo descendió a la mitad (del 20 por  ciento al 10 por ciento aproximadamente).</p>     <p ALIGN="justify">A fines de 1999, en  el marco de la iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para el  Desarrollo Industrial (Onudi), «Proyecto Latinoamericano de Prospectiva  Tecnológica», y apoyada por dicho organismo, en la SECyT se creó un Observatorio  de Prospectiva Tecnológica (OPTE), pero sus esfuerzos sucumbieron en medio de la  crisis económica, política e institucional de 2001-2002. Con todo, sirvieron  para vincular a la SECyT con la creciente actividad en prospectiva tecnológica  que se empezaba a observar en los organismos de política de la región. Fue así  como Argentina formó parte, desde su inicio en 2003-2004, de la Red  Iberoamericana de Prospectiva (RIAP) del Programa Iberoamericano de Ciencia y  Tecnología para el Desarrollo (Cyted). En esos años los equipos de la Dirección  de Planes y Programas se formaron en los diferentes métodos y técnicas de la  prospectiva, e iniciaron un estudio (inconcluso, por la crisis y el cambio de  Gobierno) sobre el futuro de la relación entre tecnología, educación y empleo. </p> </font><b>     <p ALIGN="justify"></b> <font SIZE="2" face="Verdana">En el momento actual no es aventurado decir que se  asiste a un renacer de los estudios de prospectiva en Argentina.<sup>2</sup> Este interés  se puede apreciar en varias iniciativas y en la existencia de un grupo de prospectivistas en diversas instituciones públicas y de la academia, que forman  la base de futuros esfuerzos más comprensivos.</p> </font> <font FACE="Verdana" SIZE="2"> </font> </font>  <font FACE="Verdana" size="2">     <p align="justify"><b>La prospectiva  tecnológica en la SECyT a partir de 2003</b></p> </font>  <font FACE="Helvetica-Narrow" SIZE="4"> <font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p align="justify"><b>Integración de  planificación estratégica y prospectiva: el ejercicio «2020: Escenarios y  Estrategias en CTI»</b></p>     <p ALIGN="justify">Al comenzar la  gestión actual en la SECyT, en mayo de 2003, la Argentina recién estaba  emergiendo de la crisis. Las elecciones presidenciales de ese año debieron ser  adelantadas; la economía había empezado a reactivarse apenas tres trimestres  antes, después de haber retrocedido casi un 25 por ciento en los cuatro años  anteriores, pocos podían predecir las tasas «chinas» de crecimiento que vendrían  entre 2003 y 2007; la dispersión política que habían mostrado las elecciones de  marzo de 2003 no permitía plantear escenarios de futuro muy confiables. </p>     <p ALIGN="justify">Aun en ese contexto,  la gestión que se hizo cargo de la SECyT en ese año apuntó enseguida a la  necesidad urgente de plantear escenarios para el largo plazo, y a partir de ello  formular un plan estratégico. Esto se hizo en una forma original, de manera que  se ha conseguido i<i>ntegrar y alternar en forma iterativa planificación y  prospectiva</i>.</font><b><font SIZE="2" face="Verdana"> </p> </font><font FACE="Helvetica-Narrow" SIZE="4">     <p ALIGN="justify"></font></b> <font SIZE="2" face="Verdana">Todo el proceso de planificación estratégica se  inició con algunos estudios previos (las «Bases para un Plan Estratégico»);  entre ellos cabe destacar, como se mencionó antes, la discusión de algunos  escenarios de contexto para el mediano plazo (2015), en áreas de particular  importancia para el desarrollo de la ciencia y la tecnología: escenarios  mundiales, demográficos, macroeconómicos, de empleo, medioambientales. Los  escenarios fueron preparados por expertos y discutidos por los miembros de la  Comisión Permanente del Plan, entre los que se contaban directivos de los  institutos tecnológicos estatales, empresarios y representantes de organismos de  gobierno. Para preparar estos trabajos se contó con el apoyo metodológico del  Instituto de Estudios Prospectivos de la Unión Europea (IPTS).<sup>3</sup></font></font><font FACE="Verdana" SIZE="2">  A partir de los escenarios de contexto se planteó uno de desarrollo deseado,  llamado de «desarrollo sustentable», y se propusieron en grandes rasgos los  desafíos y objetivos de la política científica y tecnológica argentina, en el  ámbito global y en el de los principales sectores productivos y sociales del  país.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Esta visión de futuro  dio lugar a la preparación del Plan Estratégico de Ciencia, Tecnología e  Innovación «Bicentenario» (2006-2010), así denominado para conmemorar el  bicentenario de la Revolución de Mayo de 1810 (fecha en la que se inició el  proceso de autonomía que llevó posteriormente a la independencia argentina). El  Plan fue aprobado en diciembre de 2006 por el Gabinete Científico- Tecnológico  (de nivel ministerial, dirigido por el Jefe de Gabinete de Ministros del  Gobierno nacional), donde produjo gran repercusión por ser el primer Plan  Estratégico con visión de futuro dentro del sector público.</p>     <p ALIGN="justify">El Plan tiene dos  características. Una es que define una meta de inversión en ciencia y tecnología  para el 2010 del 1 por ciento del PBI (la meta tantas veces propuesta y siempre  pospuesta, como ha ocurrido en otros muchos países de la región). Esta meta es  ahora ley, debido a la sanción reciente de la Ley de Financiamiento Educativo,  que incluye al sector ciencia y tecnología y que asegura el cumplimiento por  parte del sector público. </p>     <p ALIGN="justify">Otra característica  novedosa es que las prioridades de investigación están orientadas, además de a  áreas temáticas y tecnológicas, a lo que en el Plan se denomina  «Áreas-Problema-Oportunidad»,<sup>4</sup>  nueve en un comienzo. Dentro de estas áreas han sido definidas líneas  específicas de investigación prioritarias, a través de convenios con las  Secretarías de Estado responsables de los respectivos sectores productivos y  sociales. Es decir, responden a la demanda social, canalizada a través de la  acción de gobierno, más que a la mera oferta académica.</p>     <p ALIGN="justify">Este Plan  Bicentenario 2006-2010 no se considera como un documento acabado, sino como una  etapa en un proceso. Una vez concretada su aprobación se planteó la problemática  siguiente: las prioridades del Plan responden efectivamente a una demanda social  y productiva, pero esta es <i>la demanda actual</i> tal como queda definida por  sus actores políticos. Sin embargo, los resultados del Plan –como  investigaciones, desarrollos tecnológicos y formación de recursos humanos–  recién podrán producir impacto una década después (lo que ocurre normalmente con  las políticas de ciencia y tecnología). Y para entonces las demandas  económico-sociales serán otras.</p>     <p ALIGN="justify">De aquí surgió la  necesidad, con la consecuente iniciativa para la futura actualización del Plan,<sup>5</sup>  de realizar un ejercicio sistemático de prospectiva tecnológica de mayor  envergadura que aquellos ejercicios iniciales de escenarios mencionados  anteriormente. Como horizonte temporal del ejercicio se ha definido el año 2020,  lo que ha dado lugar a su título: «2020: Escenarios y Estrategias en CTI». El  título, por otro lado, ilustra bien a las claras la integración que se trata de  conseguir entre los dos aspectos de las políticas de las que se quiere dotar al  sector: una visión de futuro y la planificación estratégica.</p>     <p ALIGN="justify">Como se mencionó  antes, los ejercicios de prospectiva que se han iniciado en muchos países no  tienen una relación tan directa con la planificación. Los clásicos Delphi del  Japón están hechos por el Ministerio de Industria y Comercio Internacional  (MITI, por su denominación en inglés) en forma autónoma, y son luego tanto las  empresas como los organismos de gobierno y el mismo MITI quienes los usarán en  sus ejercicios de planificación. Otros ejercicios, por más que sean conducidos o  encargados por los organismos centrales de ciencia y tecnología, no están  directamente vinculados a la planificación. Inclusive son organizados en  estructuras diferentes de aquellas responsables de elaborar los planes.  Pareciera, por otro lado, que siendo la tarea de escrutar el futuro distinta de  la de planificarlo, convendría tener separados a los grupos que hacen una cosa y  otra. Y efectivamente, hay un riesgo de contaminar el análisis de escenarios  futuros, que debería tratar de ser lo más objetivo posible, con los deseos del  planificador. Muchos ejercicios parecen imbuidos de un exceso de normatividad y  de ideología. Es lo que ocurrió con el Modelo Bariloche y el Proyecto PTAL y es  un problema que en un sentido u otro se puede deslizar en cualquier ejercicio.</p>     <p ALIGN="justify">Evidentemente, en el  caso argentino se trata de evitar también este riesgo. Pero, dadas las  dificultades para emprender estudios de prospectiva en nuestro país y la escasa  atracción de científicos y políticos para mirar al largo plazo, la mejor manera  de justificar un ejercicio de prospectiva fue vincularlo con una clara finalidad  de política.</p>     <p ALIGN="justify">Véase en el gráfico  siguiente la concatenación de las iniciativas de planificación estratégica y de  prospectiva en la SECyT en los últimos años.</p>     <p align="center"> <img border="0" src="/img/fbpe/cdc/v24n66/art07gra1.gif" width="519" height="747"></p>     
<p align="justify"><b>Presentación del  ejercicio</b></p> </font>  <font FACE="Helvetica-Narrow" SIZE="4"> <font FACE="Verdana" SIZE="2">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Como se dijo  anteriormente, las áreas en las que se ha iniciado el ejercicio son algunas de  las «áreas-problema-oportunidad» definidas por el Plan. A dichos ejercicios  sectoriales se ha añadido un ejercicio previo de escenarios mundiales, globales  y regionales, como un marco general para la determinación de aquellos:</p> </font> <font SIZE="2" face="Verdana"> <dir> 	<i> 	    <p ALIGN="justify">a) Escenarios  	globales macroeconómicos y geopolíticos</i>, en los que deberá insertarse la  	Argentina hasta 2020.<sup>6</sup> Se han  	desarrollado los siguientes escenarios: mundiales; de Asia, con especial  	énfasis en China e India; europeos y, para terminar, hemisféricos,  	latinoamericanos y del Mercado Común del Sur (Mercosur). </p> 	<i> 	    <p ALIGN="justify">b) Escenarios  	agroalimentarios</i>.<sup>7</sup>  	Este ejercicio está utilizando una metodología de paneles y consultas por  	correo electrónico. Sus campos de estudio son <i>familias de tecnologías</i>  	(biotecnología, recursos naturales, agroindustria, producción primaria y  	biocombustibles), estudios prospectivos de las <i>cadenas agroalimentarias</i>  	más relevantes para el país y, finalmente, las que se han llamado «<i>incertidumbres</i>»  	(<i>drivers</i> o factores de cambio): China/India (sobre todo la primera  	como fuente de demanda para exportaciones argentinas); los países de la ex  	URSS como competidores de Argentina en <i>commodities</i>; biocombustibles  	(como posible factor de cambio de la especialización productiva argentina);  	la política agraria europea, y el papel de Mercosur como posible importador  	de alimentos procesados. Previamente a estos trabajos se hizo una  	recopilación de la información existente en organismos internacionales  	(USDA, FAO, OCDE, Ifpri) acerca de las tendencias en el comercio  	internacional de alimentos. Estas tendencias se contrastarán (en forma  	cualitativa) con los resultados que arrojen las consultas sobre tecnologías,  	sectores y factores de incertidumbre. </p> 	</font> 	<font FACE="Helvetica-Narrow" SIZE="4"> 	<font FACE="Verdana" SIZE="2"> 	<i> 	    <p ALIGN="justify">c) Escenarios de  	la tecnología industrial.</i> En este sector se ha combinado un análisis  	exploratorio transversal de trece tecnologías genéricas de interés para toda  	la industria, con un estudio más profundizado de los sectores químico y  	petroquímico (petroquímica, química fina y farmacia). Los estudios sobre  	tecnologías se han agrupado en tecnologías de la información y  	comunicaciones para la industria, tecnologías de materiales (incluyendo la  	nanotecnología), y tecnologías de gestión (en gran parte determinadas por  	las tecnologías de la información). El estudio sobre el sector químico y  	petroquímico</font><font FACE="Helvetica-Narrow" SIZE="4"><font FACE="Verdana" SIZE="2"><sup>8</sup>  	organizó una consulta Delphi, cuyos resultados deberían estar concluidos a  	mitad de 2007.</p> 	<i> 	    <p ALIGN="justify">d) Escenarios de  	la educación superior</i>. Esta área es también de gran interés, tanto por  	la actual crisis de la educación universitaria en Argentina como porque la  	reactivación económica actualmente en curso está demandando, por parte del  	sector productivo, profesiones que la universidad no puede proveer en  	cantidad y calidad suficiente. El estudio se está iniciando, con acuerdo de  	la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación.</p> 	</font> </dir> </font> </font></font>  <font FACE="Verdana" size="2">     <p align="justify"><b>Producción de  indicadores relacionales</b></p> </font><font FACE="Helvetica-Narrow" SIZE="4"> <font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="justify">Paralelamente estamos  llevando a cabo un proyecto de «Producción de indicadores y relevamiento de  fuentes de información», cuyo objetivo es monitorear el Sistema de Ciencia,  Tecnología e Innovación (SCTeI) y su relación con otros aspectos  socioeconómicos. Para ello hemos partido de un análisis completo de fuentes de  información disponible (organismos oficiales, empresas privadas, públicas o  mixtas, universidades, centros e institutos tecnológicos), clasificados por  disciplina científica y sector productivo en el que desempeñan sus actividades,  a efectos de poder integrarlas en un Banco de Indicadores, cuyo desarrollo  informático se iniciará este año.</p>     <p ALIGN="justify">Los aspectos  salientes de este proyecto, que lo vinculan con el ejercicio de prospectiva,  residen en estas características:</p> </font> <dir> 	<font FACE="Verdana" SIZE="2"> 	    <p ALIGN="justify">• disponibilidad  	de información detallada, actualizada y dinámica de las instituciones que  	realizan actividades de CTI en diversos países;</p> 	    <p ALIGN="justify">• capacidad de  	integrar diferentes tipos de datos, de fuentes disímiles, en un sistema de  	indicadores integrado;</p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">• posibilidad de  	ser consultado de manera rápida y eficiente, cruzando información de  	distintos tipos y procedencias. </p> </dir> </font><font FACE="Frutiger 47LightCn" SIZE="2"><font face="Verdana">     <p ALIGN="justify">A modo de ejemplo, en  materia de recursos del SCTeI, el Banco permitirá contar con información sobre  aspectos tales como la movilidad internacional de científicos, ingenieros, etc.  y cómo se financian, contratan y/o transfieren tareas de investigación,  desarrollo o servicios entre universidades o laboratorios y empresas. Respecto  de los resultados del sistema, permitirá elaborar indicadores de actividad  tecnológica, patentamiento y vinculación ciencia-tecnología por país, a fin de  observar su posicionamiento en cuanto a líneas de investigación y estrategias de  mercado.</p> </font> <font FACE="Verdana"> </font></font> </font> <font FACE="Verdana">     <p align="justify"><b><font size="2">Conclusiones a partir  de la experiencia: ¿cómo se dio la integración entre planificación y prospectiva  y cómo se evitó el peligro de contaminar el análisis con la ideología o con la  normatividad?</font></b></p> <font SIZE="2">     <p ALIGN="justify">En primer lugar,  pensamos que la experiencia de este proyecto de prospectiva muestra que se  pueden integrar planificación estratégica y prospectiva sin caer en los peligros  antes mencionados: por un lado, el de hacer prospectiva con un sesgo  voluntarista hacia escenarios normativos y, por el contrario, el de hacer una  prospectiva académica sin vinculación ni resultados con políticas y planes.</p>     <p ALIGN="justify">La experiencia  argentina nos mostraba que, aun cuando en el discurso público se hablara de  planificación estratégica y de la necesidad de superar el cortoplacismo, una  cosa es el discurso y otra la práctica. De hecho, cuando el Plan Bicentenario  fue presentado al Gabinete de Ciencia y Tecnología, los Ministros saludaron la  iniciativa de la SECyT como el primer Plan Estratégico abarcativo del sector  público. Muchas instituciones del sistema científico tecnológico han hecho en  estos años planes estratégicos: Conicet, INTA, INTI, Conae, etc. Se han lanzado  también iniciativas como los Foros de Competitividad desde la Secretaría de  Industria, así como planes en el marco de iniciativas legislativas para áreas  tecnológicas como <i>software</i> y servicios informáticos, TICs y  biotecnología. Pero por ahora sólo ha habido atisbos de planes estratégicos  desde los organismos del Gobierno nacional. </p>     <p ALIGN="justify">Por otro lado, el  tema de la necesidad de mirar hacia el futuro y superar el cortoplacismo, si  bien está en cualquier diagnóstico acerca de la situación del país y del sector  público, aún no ha generado políticas proactivas que permitan lograr la mirada  hacia el futuro. El interés por la prospectiva, como se dijo más arriba, dejando  aparte los ejercicios específicos que se hacen en algunas empresas (y que por su  naturaleza no son conocidos fuera de ellas), parece haberse concentrado en la  academia. Ha habido una proliferación de cursos y programas de estudio en los  que se han formado un número de expertos en prospectiva en el país. </p>     <p ALIGN="justify">Sin duda hay temor de  hacer estudios superficiales o de caer en la crítica de la futurología como algo  cercano a la ciencia ficción. Se habla con frecuencia de la necesidad de la  prospectiva. Sin embargo, varias veces hemos podido observar en nuestro  ejercicio una tendencia muy cauta de los expertos, cuando se les convoca para  dar su opinión sobre lo que pasará en el 2020, a concentrar su atención en el  diagnóstico de los problemas actuales o en la propuesta de medidas de política:  «lo que habría que hacer». Sin duda, los expertos tienen en su pensamiento lo  que puede pasar en el futuro, se tienen presentes las tendencias recientes,  están al corriente de la literatura mundial sobre las tecnologías del futuro,  sobre todo en las que cada uno está especializado. Se diría que piensan que les  basta al respecto su conocimiento tácito proveniente de su familiaridad con la  literatura especializada en sus temas y de sus contactos con colegas de todo el  mundo. En esta resistencia a emprender trabajos serios y sistemáticos en  prospectiva tiene también probablemente que ver el carácter monográfico y poco  profundo de mucha producción local sobre ciencia y tecnología, como sobre otros  muchos aspectos de la vida nacional. </p>     <p ALIGN="justify">Hay también un temor  justificado al fracaso en pronósticos, como lo muestran los ejemplos que se  citaron al principio. Tal vez en el fondo se identifica prospectiva con  pronóstico, lo que está en las antípodas de la prospectiva como la entendemos  desde hace décadas. </p> </font> </font><font FACE="Frutiger 47LightCn" SIZE="2"><b>     <p ALIGN="justify"></b> <font FACE="Verdana">Por todos estos motivos, el ejercicio de SECyT ha  buscado en este primer momento una modalidad en que se integraran planificación  estratégica y prospectiva, tratando de evitar algunos escollos mencionados más  arriba, como contaminar el análisis con ideología o con normatividad o, por otro  lado, convertir los paneles de discusión de escenarios en tormentas de ideas  sobre los problemas del país y lo que habría que hacer para solucionarlos.</p> </font></font><font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="justify">En este punto  queremos aportar alguna experiencia en cuanto a la integración de la prospectiva  en los planes<b>. </b>Por lo pronto, los temas no fueron elegidos mirando en  primer término a las tecnologías, sino a las áreas problema que habían sido  elegidas para orientar el Plan: las<i> Áreas-Problema-Oportunidad</i>. Es así  como se empezó por tres de estas áreas: <i>agroalimentos</i>, <i>industria</i> y <i>educación superior</i>, y se está analizando la posibilidad de empezar  ejercicios en medio ambiente y sus implicancias sectoriales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Por otro lado, la  selección de los Coordinadores estuvo dirigida a expertos de instituciones  académicas o consultores que han tenido frecuente actuación en la definición de  políticas en sus áreas de competencia y también en las de ciencia y tecnología,  dirigiendo y formando parte de comisiones asesoras en los trabajos de  planificación de SECyT. Este criterio prevaleció sobre el académico, aunque sin  ignorar los aportes en este campo. Por otro lado, tal vez a consecuencia de lo  anterior, los métodos utilizados han sido bastante heterodoxos –siempre  respetando el método básico de la prospectiva, la búsqueda de definición de  escenarios por medio de la consulta a expertos–:</p> </font><font FACE="Frutiger 47LightCn" SIZE="2"><font FACE="Helvetica-Narrow"> <dir> 	<font FACE="Verdana"> 	    <p ALIGN="justify">•</font></font><font FACE="Verdana" SIZE="2">  	El ejercicio de escenarios globales, que precedió a los ejercicios  	sectoriales, se ha hecho sobre la base de escenarios, pero basados  	mayormente en la experiencia internacional del Consultor Coordinador, con  	amplias vinculaciones en el mundo académico de las relaciones  	internacionales. </p> 	</font><font FACE="Verdana"> 	    <p ALIGN="justify">•</font><font FACE="Verdana" SIZE="2">  	En cambio, para el ejercicio en el sector de la industria química se está  	lanzando un Delphi, según la práctica de gran número de trabajos  	prospectivos en todo el mundo. </p> 	</font><font FACE="Verdana"> 	    <p ALIGN="justify">•</font><font FACE="Helvetica-Narrow" SIZE="4"><font FACE="Verdana" SIZE="2">  	Por su parte, en el ejercicio en el sector agroalimentos se ha utilizado una  	combinación de paneles de expertos y documentos encargados a expertos y  	posteriormente confrontados con otros expertos.</p> 	</font><font FACE="Verdana"> 	    <p ALIGN="justify">•</font><font FACE="Verdana" SIZE="2">  	En todos los casos se ha hecho uso extensivo de los estudios de prospectiva  	efectuados en países desarrollados, como por ejemplo Japón y varios de  	Europa, así como los del Centro Europeo de Prospectiva y el Instituto de  	Estudios Prospectivos Tecnológicos (IPTS por su denominación en inglés).</font></font><sup><font FACE="Verdana">9</font></sup><font FACE="Verdana" SIZE="2">  	En efecto, en cuanto a los desarrollos futuros de la tecnología en el ámbito  	mundial, es poco lo que la consulta a expertos locales puede añadir en  	comparación con las consultas hechas en estudios emprendidos en el mundo  	desarrollado. </p> 	</font><font FACE="Verdana"> 	    <p ALIGN="justify">•  	A su vez, a través de la consulta a expertos nacionales hemos procurado  	mantener un equilibrio entre lo que puede ocurrir hacia 2020 en desarrollo  	de tecnologías e innovaciones en el contexto mundial, las amenazas y  	oportunidades que implican para nuestro desarrollo, y aquellas innovaciones  	que van a hacerse efectivas y/o a incorporarse en el país. </p> 	</font><font FACE="Frutiger 47LightCn" SIZE="2"> </dir> <font face="Verdana"><i>     <p ALIGN="justify">Existe el riesgo de  contaminar la prospectiva con el voluntarismo político. </i>Para evitarlo, en el  ejercicio se ha tratado de diferenciar el momento político del del análisis  prospectivo, lo cual no ha resultado fácil, por la tendencia natural ya  comentada de los expertos consultados, sobre todo a cuanto a paneles. Esto nos  llevó a ser insistentes en que no se trataba de hacer un diagnóstico de los  problemas de la ciencia, la tecnología y la innovación argentinas.</p>     <p ALIGN="justify">Para ello, una vez  planteado el diagnóstico descriptivo de la base del sistema en la actualidad,  comienzo obligado de la construcción de escenarios, fuimos insistentes en no  estancarse en el diagnóstico ni en la propuesta de medidas de política, sino  avanzar hacia la configuración de escenarios para la ciencia, la tecnología y la  innovación. Creemos que esto se ha logrado.</p>     <p ALIGN="justify">Las autoridades de  ciencia, tecnología e innovación productiva han participado del ejercicio  prospectivo, alentando la máxima rigurosidad en el análisis y cuidando de no  influir en las conclusiones de los expertos acerca de lo que enfrentaremos hacia  2020.</p>     <p ALIGN="justify">Ha quedado claro a  través de todos los trabajos del ejercicio que el momento político comenzará de  nuevo cuando se presenten los resultados del mismo. En base a las conclusiones  acerca de los escenarios posibles en ese futuro, e incorporando las  recomendaciones de los expertos acerca de estrategias posibles para afrontar  esos escenarios, las autoridades podrán delinear las estrategias más adecuadas  para nuestro Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.</p> </font> <font face="Verdana">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Buenos Aires 2007</p> </font></font></font> <font face="Verdana">     <p align="justify"><b><font size="2">Notas:</font></b></p> <font SIZE="2">     <p ALIGN="justify"><sup>1</sup> Dirigido por el  Ing. Carlos Martínez Vidal a partir de una iniciativa y de las ideas de la  Comisión de Energía Atómica Argentina, en la que trabajó junto con Jorge Sábato.</p>     <p ALIGN="justify"><sup>2</sup> Ver el capítulo  correspondiente a Argentina en el libro a ser publicado próximamente por la RIAP  sobre prospectiva en América Latina.</p>     <p ALIGN="justify"><sup>3</sup> Para ello, la SECyT  firmó un convenio con ITPS, por el que su Observatorio Nacional de Ciencia,  Tecnología e Innovación (Onctip) comenzó a formar parte como miembro asociado de  la Red Europea de Estudios Prospectivos (ESTO), y durante el período de la  duración de esta.</p>     <p ALIGN="justify"><sup>4</sup> Estas áreas (APO)  conforman el nuevo programa de la SECyT «Programa Transversal Integrador del  Sistema Nacional de Innovación» (Protis), cuyo objetivo es canalizar los  recursos crecientes de los años próximos para CTI hacia proyectos en red entre  los diversos actores del sistema, orientados a la solución de problemas o al  aprovechamiento de oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Las áreas  son: marginalidad, discriminación y derechos humanos; competitividad de la  industria y modernización de sus métodos de producción; competitividad y  diversificación sustentable de los recursos naturales renovables y protección  del medio ambiente; infraestructura y servicios de transporte; infraestructura  energética; uso racional de la energía; prevención y atención de la salud;  políticas y gestión del Estado; y política y gestión educativa.</p>     <p ALIGN="justify"><sup>5</sup> Se prevé extenderlo  con horizonte en la conmemoración del bicentenario de la Independencia (1816).</p>     <p ALIGN="justify"><sup>6</sup> Este ejercicio está  dirigido por el Dr. Carlos Moneta, quien fue Secretario Ejecutivo del Sistema  Económico Latinoamericano ( SELA), experto en relaciones internacionales y  asesor de la Cancillería argentina.</p>     <p ALIGN="justify"><sup>7</sup> Este ejercicio está  dirigido por el Dr. Martín Piñeiro, ex Director del Instituto Interamericano de  Ciencias Agrícolas (IICA), y miembro del Consultative Group on International  Agricultural Research (Cgiar), que analiza continuamente las tendencias  mundiales en investigación y tecnología agrícolas.</p>     <p ALIGN="justify"><sup>8</sup> Este estudio es  coordinado por el Dr. Enrique Vallés, ex director del prestigioso centro  PLaPIQui de Bahía Blanca.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><sup>9</sup> Estudios  comparativos del IPTS informan de más de doscientos ejercicios de prospectiva  tecnológica, realizados en los últimos años en todo el mundo por instituciones  gubernamentales o cuasi gubernamentales.</p> </font> </font><font FACE="Helvetica-Narrow" SIZE="4"> </font>       ]]></body>

</article>
