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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font face="Verdana">Impacto de la Revolución Científico  Técnica sobre el trabajo y la salud</font></b></p>     <p style="text-align: justify; margin-bottom: 8.0pt"><span class="A6"> <font size="2" face="Verdana">En las últimas décadas ha ocurrido una  transformación radical de la vida, el trabajo y la salud. El enorme desarrollo  de la ciencia y de la técnica cambió todo y creó un nuevo paradigma  tecnoproductivo. Hace apenas cuarenta años no teníamos internet, computadores  portátiles, teléfonos móviles, bibliotecas digitales, educación a distancia,  tomógrafos, resonadores, laparoscopios, telesalud, teletrabajo, robótica, entre  otros.</font></span></p>     <p style="text-align: justify; margin-bottom: 8.0pt"><span class="A6"> <font size="2" face="Verdana">Todo ello ha sido posible gracias a los avances  científicos tecnológicos, que se sustentan en los cuatro grandes pilares  siguientes: <b>La informática</b>, que ha automatizado la vida con impactos  notables sobre la salud y el trabajo. La informatización masiva de la actividad  económica aumenta la velocidad de los flujos financieros y facilita que las  grandes transnacionales tengan centros de producción distribuidos alrededor del  mundo. Generalmente con míseras condiciones de trabajo y sobreexplotación. En  medicina la imagenología y las técnicas automatizadas no invasivas han  revolucionado el diagnóstico y tratamiento de muchas enfermedades. <b>La  robótica</b>, cuya incorporación ha transformado los procesos productivos y  penetrado la medicina, generando avances vertiginosos. La robotización y  automatización de muchos centros de trabajo sustituye la población trabajadora,  produciendo más riqueza y generando menos empleo. Este modelo tecnológico, con  fábricas robotizadas sin obreros, coexiste con la sobreexplotación del trabajo. <b>El desarrollo de nuevos materiales</b>, lo cual ha sido fundamental para la  industria aeroespacial, satelital, microelectrónica, etc. En medicina prótesis,  marcapasos, instrumentos, hechos de materiales y aleaciones insospechadas hace  algunos años. <b>La biotecnología y la ingeniería genética</b>, marcados por el  descubrimiento del genoma humano, que despierta las polémicas en torno a su  privatización, ha sido parte de los debates científicos de los últimos años. Las  nuevas vacunas son recombinantes y representan rentables negocios. En  agricultura la situación es dramática, la agroindustria impone un patrón que  desprecia al ser humano y privilegia <b>el lucro</b>, el 80% de las semillas  transgénicas están controladas por Monsanto, que utiliza ese monopolio para  controlar y manipular la producción agrícola a favor de sus intereses. Empresa  que, por cierto, tiene historias macabras en salud de los trabajadores.</font></span></p>     <p style="text-align: justify; margin-bottom: 8.0pt"><span class="A6"> <font size="2" face="Verdana">Sin duda, si esos avances estuviesen al servicio  de la vida y al bienestar colectivo, y no del lucro serían de un valor  incalculable. Lamentablemente, como dicen Sen &amp; Kliksberg (2007):</font></span></p>     <p style="text-align: justify; margin-left: 14.0pt; margin-right: 21.0pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt"> <span class="A6"><i><font size="2" face="Verdana">Los progresos tecnológicos del  planeta son excepcionales y vertiginosos. Sin embargo, las cifras sobre la gente  son inquietantes. El planeta podría alimentar al doble de su población actual;  sin embargo, 845 millones de personas padecen de hambre. Las reservas de agua  existentes podrían suministrar agua potable a una población mucho mayor que la  actual; sin embargo, 1.200 millones no tienen acceso a agua limpia. El agua es  decisiva para la vida... 4.900 niños perecen diariamente por no contar con agua  potable. Tener un inodoro y sistemas de saneamiento es fundamental para la  existencia. 2.600 millones de personas carecen de ellos, lo que los lleva a una  vida miserable que afecta gravemente su salud. Con sólo el presupuesto militar  actual de cinco días, el déficit de agua y saneamiento podría reducirse a la  mitad. Mucha gente tiene hambre y sed… Ello en medio del siglo de la  inseminación artificial, la clonación de animales, los IPODS, las computadoras  de bolsillo, la biblioteca digital universal y otras maravillas tecnológicas.  (p.7).</font></i></span></p>     <p style="text-align: justify"><span class="A6"><font size="2" face="Verdana"> Por supuesto, ese inmenso desarrollo tecnológico podría producir bienestar y  felicidad para todos y todas, pero no ha estado al servicio de la gente. Ha  estado al servicio de la acumulación de capital y del lucro, generando una  terrible deshumanización y mercantilización. La acumulación de riqueza en pocas  manos es inimaginable, el informe de OXFAM (2015), sugestivamente llamado “<i>Tenerlo  todo y querer más</i>” señala que la riqueza mundial se concentra aceleradamente  en manos de una pequeña elite supermillonaria. Estiman que 20% más rico de la  población acumula 95% de la riqueza total, y señalan que los sectores con mayor  crecimiento y concentración de riqueza son el financiero-asegurador (bancos) que  incluyen seguros de asistencia médica y la industria farmacéutica. Esto revela  que la salud pasó a ser un negocio.</font></span></p>     <p style="text-align: justify"><span class="A6"><font size="2" face="Verdana"> Este nuevo patrón tecnológico produce desempleo y subempleo, hace que el mundo  de la informalidad y el trabajo no asalariado crezcan, las estadísticas  demuestran que más de 50% de la población económicamente activa del continente  está en eso que llaman el sector informal. Antes hablábamos de ejército  industrial de reserva, como esa masa de trabajadores desempleados que buscaban  trabajo y tenían la posibilidad en algún momento de insertarse en la actividad  laboral formal. Ahora se han convertido en una numerosa población excedentaria  que nunca tendrá la oportunidad de incorporarse a los circuitos primarios de  producción y está condenada a vivir en la exclusión, la marginalidad y a veces  la delincuencia.</font></span></p>     <p style="text-align: justify"><span class="A6"><font size="2" face="Verdana">En  este marco, se introducen nuevas formas de organización del trabajo, la maquila,  la flexibilización y el teletrabajo, cuyo rasgo característico es la  precarización de las condiciones de trabajo y la sobreexplotación. Como elemento  adicional, en ese nuevo patrón tecnológico se cimenta, la destrucción de la  solidaridad y de las verdaderas redes sociales, no las virtuales; así como el  debilitamiento importante de la organización sindical.</font></span></p>     <p style="text-align: justify"><span class="A6"><font size="2" face="Verdana">En  salud, a raíz de ese desarrollo, se consolidó una poderosa industria tecno  médica, que unida a la farmacéutica ya existente, conforman lo que se ha llamado  el “complejo médico industrial financiero” integrado por grandes corporaciones  privadas que producen tecnología médica, medicamentos, y también seguros de  atención médica y servicios clínicos. Ese complejo médico industrial financiero  constituye uno de los sectores de la economía que produce mayores ganancias,  solo comparables a las del sector de la informática, telecomunicaciones y  bancos.</font></span></p>     <p style="text-align: justify"><span class="A6"><font size="2" face="Verdana">La  salud se volvió parte de la economía, entrando por la puerta grande en los  circuitos de producción y acumulación de capital. Hoy, esas empresas son actores  claves en el diseño de las políticas de salud de todos los países. Y una de las  tendencias fundamentales del mundo actual es la captación de recursos públicos  por parte del sector privado. El ejemplo de Venezuela es patético, el Estado  gasta cantidades similares en el presupuesto del Ministerio de Salud, como en el  pago de seguros o fondos que van a financiar y enriquecer a las clínicas  privadas, mientras el Sistema Público permanece en la inopia. Qué difícil es  garantizar el Derecho a la Salud cuando los intereses económicos están detrás de  las políticas de salud.</font></span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="text-align: justify"><span class="A6"><font size="2" face="Verdana">En  el ámbito de la salud de los trabajadores, observamos una combinación y  acumulación de riesgos los viejos riesgos: físicos, químicos, biológicos, con su  carga de accidentes y enfermedades ocupacionales, que coexisten con los procesos  nocivos derivados de las nuevas formas de organización del trabajo,  flexibilización y automatización. En nuestras realidades esta combinación se  observa, por un lado, en resultados de investigaciones, presentadas en el  reciente evento sobre “Salud, Minería y Medio Ambiente” realizada en Perú, donde  se ha revelado que poblaciones enteras presentan más de 100 microgramos de plomo  en la sangre, incluyendo niños, cuando se sabe que niveles superiores a los 10  microgramos, producen importantes efectos neurotóxicos. Son niveles  incompatibles con la vida, resultado del viejo patrón tecnológico. Y por el  otro, en el “karoshi”, patología descrita inicialmente en Japón como muerte por  sobre-explotación, por sobre-fatiga. Acaban de describirse en Brasil la muerte  de trabajadores agrícolas, por “karoshi tropical” o muerte por agotamiento en el  trabajo, explotación en un marco de trabajo que semeja la esclavitud.</font></span></p>     <p style="text-align: justify"><span class="A6"><font size="2" face="Verdana"> Asimismo, en epidemiología no debemos seguir repitiendo que nuestros países han  vivido una transición epidemiológica. Ésta es un fenómeno del norte, en donde  teóricamente dejaron de tener patrones de morbi-mortalidad, caracterizados por  procesos infecciosos y carenciales, y pasaron a tener problemas  crónico-degenerativos. En nosotros no ha habido esa transición, lo que tenemos  es acumulación y sobreexposición, coexistiendo lo carencial con lo  crónico-degenerativo. Seguimos teniendo muertes por diarrea y neumonía, con  muertes por cáncer infantil o malformaciones derivadas de los nuevos patrones  tecnológicos.</font></span></p>     <p style="text-align: justify"><span class="A6"><font size="2" face="Verdana"> Para los que trabajamos en salud es importante tener claro que la contradicción  principal se da entre dos modelos, uno, que concibe a la salud como derecho  fundamental que debe ser garantizado por el estado y, por otro lado, una  concepción de la salud, reducida a atender la enfermedad, que pertenece al mundo  de lo privado y debe resolverse en el mercado, quedando el Estado sólo para los  más pobres. En síntesis, estamos frente a la contradicción de ver la salud como  un derecho o como mercancía. Ante ello ¿qué podemos hacer?: 1. Asumir una clara  posición al lado de la salud como derecho, y la defensa de los sistemas públicos  y universales. Combatir las políticas que privatizan la salud. 2. Desde la  Academia, necesitamos ciencia y científicos comprometidos para la  transformación, investigación y docencia con pertinencia y responsabilidad  social. 3. Fortalecer una visión de la determinación social de la salud, en el  marco de políticas públicas dirigidas a elevar la calidad de vida de las  comunidades. 4. Participación social, presencia activa de las comunidades y  movimientos sociales para construir la salud de todos y todas.</font></span></p>     <p align="justify"><span class="A6"><font size="2" face="Verdana">Nuestra  América continúa siendo la región más desigual del planeta, donde los más ricos  acumulan y reciben más, y los más pobres cada vez deben vivir con menos. Las  políticas sociales, la inclusión, y la participación social son el corazón de la  construcción de la paz y de una sociedad democrática. No puede haber democracia,  sin justicia social, las políticas de salud, y la gestión de servicios  sanitarios, confrontan permanente esa realidad. En esa perspectiva, lo que nos  queda es colocar los grandes avances de la revolución científico técnica y las  nuevas tecnologías de la información y la comunicación al servicio de políticas  inclusivas e integrales, que radicalicen la democracia y generen modelos de  formación y gestión para la gente. Ese es el reto más importante que tenemos por  delante.</font></span></p>     <p align="right" style="text-align: center"><span class="A6"><b> <font size="2" face="Verdana">Oscar Feo Istúriz</font></b></span></p>     <p align="right" style="text-align: justify"><span class="A6"> <font size="2" face="Verdana">Profesor Titular jubilado de la Universidad de  Carabobo.</font></span></p>     <p align="right" style="text-align: justify"><span class="A6"> <font size="2" face="Verdana">Director Fundador de esta Revista.</font></span></p>     <p align="right" style="text-align: justify"><span class="A6"> <font size="2" face="Verdana">Miembro del Consejo Consultivo de la Asociación  Latinoamericana de Medicina Social y Salud Colectiva ALAMES</font></span></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana"><span style="color: black"> <font size="2">1. OXFAM. (2015). <i>Informe temático Riqueza: Tenerlo todo y  querer más</i>. </font></span><span lang="EN-US" style="color: black"> <font size="2">Oxford: Oxfam International. Recuperado de <a href="https://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/file_attachments/ib-wealth-having-all-wanting-more-190115-es.pdf"> https://www.oxfam.org/sites/www.oxfam.org/files/file_attachments/ib-wealth-having-all-wanting-more-190115-es.pdf</a></font></span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2896633&pid=S1315-0138201500020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><span style="font-family: Verdana; color: black"> <font size="2">2. Sen, A. &amp; Kliksberg, B. (2007). <i>Primero la gente: una  mirada desde la ética del desarrollo a los principales problemas del mundo  globalizado. </i>Bilbao: Ed. Deusto.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2896634&pid=S1315-0138201500020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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