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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Asamblea Constituyente en Bolivia: Una evaluación de su dinámica]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Este ensayo analiza el desarrollo de los debates específicos para reformar el texto de la Constitución, específicamente, el conjunto de pugnas en torno al reglamento de debates; asimismo, presenta un mapeo sobre las esferas de influencia, el posicionamiento de los principales actores y el surgimiento de diversas disputas y vacilaciones que caracterizaron al escenario constituyente. La gran mayoría de los asambleístas bolivianos parece haber entendido a la redacción del texto constitucional como un campo de definiciones políticas y pugnas históricas con el propósito de hegemonizar espacios de poder y personalizar ciertos cambios ante sus votantes; sin embargo, fueron muy pocos quienes trataron de ordenar su actividad creyendo en una Constitución como conjunto normativo para identificar las directrices nacionales de un país que lograra combinar un control parlamentario efectivo con un gobierno eficiente y el respeto de derechos, ciudadanías y libertades. La experiencia política de la Asamblea Constituyente en Bolivia muestra de qué manera se puede fracasar, al mismo tiempo que se intenta el fortalecimiento de una democracia participativa.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <BASEFONT SIZE="3">     <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana"> <B>La Asamblea Constituyente en Bolivia: Una evaluación de su dinámica </B> </FONT></P>     <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Franco Gamboa Rocabado</B></FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Universidad de yale Bolivia, la Paz <a href="mailto:Franco.gamboa@gmail.com">Franco.gamboa@gmail.com</a></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Resumen</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Este ensayo analiza el desarrollo de los debates específicos para reformar  el texto de la Constitución, específicamente, el conjunto de pugnas en  torno al reglamento de debates; asimismo, presenta un mapeo sobre las esferas  de influencia, el posicionamiento de los principales actores y el surgimiento  de diversas disputas y vacilaciones que caracterizaron al escenario constituyente.  La gran mayoría de los asambleístas bolivianos parece haber entendido a  la redacción del texto constitucional como un campo de definiciones políticas  y pugnas históricas con el propósito de hegemonizar espacios de poder y  personalizar ciertos cambios ante sus votantes; sin embargo, fueron muy  pocos quienes trataron de ordenar su actividad creyendo en una Constitución  como conjunto normativo para identificar las directrices nacionales de  un país que lograra combinar un control parlamentario efectivo con un gobierno  eficiente y el respeto de derechos, ciudadanías y libertades. La experiencia  política de la Asamblea Constituyente en Bolivia muestra de qué manera  se puede fracasar, al mismo tiempo que se intenta el fortalecimiento de  una democracia participativa. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Palabras clave:</B> Constitución, Asamblea constituyente, debates, control parlamentario, derechos. </FONT></P>     <P ALIGN="center"><b><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> The Constitutional Assembly in Bolivia: An Evaluation of its Dynamic </FONT></b></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Absctract</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Este ensayo analiza el desarrollo de los debates específicos para reformar  el texto de la Constitución, específicamente, el conjunto de pugnas en  torno al reglamento de debates; asimismo, presenta un mapeo sobre las esferas  de influencia, el posicionamiento de los principales actores y el surgimiento  de diversas disputas y vacilaciones que caracterizaron al escenario constituyente.  La gran mayoría de los asambleístas bolivianos parece haber entendido a  la redacción del texto constitucional como un campo de definiciones políticas  y pugnas históricas con el propósito de hegemonizar espacios de poder y  personalizar ciertos cambios ante sus votantes; sin embargo, fueron muy  pocos quienes trataron de ordenar su actividad creyendo en una Constitución  como conjunto normativo para identificar las directrices nacionales de  un país que lograra combinar un control parlamentario efectivo con un gobierno  eficiente y el respeto de derechos, ciudadanías y libertades. La experiencia  política de la Asamblea Constituyente en Bolivia muestra de qué manera  se puede fracasar, al mismo tiempo que se intenta el fortalecimiento de  una democracia participativa. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Key words:</B> Constitution, Constitutional Assembly, debates, parliamentary control,  rights. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Recibido: 06-04-2009 Aceptado: 16-09-2009 </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>1. Introducción</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El hecho de pensar en la Asamblea Constituyente boliviana despierta una  serie de sentimientos contradictorios: esperanza para ver las condiciones  de un cambio profundo en el conjunto de las instituciones del Estado y  al mismo tiempo, desconfianza e inseguridad sobre el futuro inmediato:  ¿realmente apostamos y confiamos razonablemente en un evento que prácticamente  liberó todos los fantasmas del subconsciente boliviano? Por lo tanto, evaluar  el funcionamiento interno de la Asamblea trae, inevitablemente, la posibilidad  de ocultar los dramáticos errores e irresponsabilidades que se cometieron,  junto con los arranques trágicos para poner a todos los constituyentes  en el banquillo de los acusados, arrojándoles en el rostro la fría exposición  de hechos que los convirtió en un torbellino de mentiras e ignorancia (1). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> ¿Puede el científico social colocarse como dios fuera de las voluntades  y conciencias humanas con el propósito de juzgar lo acontecido en la historia?  ¿Qué significa el estudio objetivo –si efectivamente existe la objetividad–  en el análisis de una realidad política efervescente y concentradora de  tantas pasiones humanas como fue la Asamblea Constituyente? Este ensayo  pretende dar luces y reflexiones políticas desde la teoría de la democracia,  relativizando al mismo tiempo cualquier celebración anticipada o condena  ciega sobre lo que representó la Asamblea como un hecho histórico y como  fenómeno deleznable de intereses ocultos y proyectos de poder. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las esperanzas colectivas depositadas en la Constituyente boliviana abrieron  un escenario de excesivas quimeras el domingo 6 de agosto de 2006 que,  simultáneamente, se convirtieron en la culminación de una larga búsqueda  para responder a las continuas crisis políticas desde la caída del régimen  de Gonzalo Sánchez de Lozada el 17 de octubre de 2003. La Asamblea significó  un intento de respuesta por parte del nuevo gobierno de Evo Morales a las  demandas indígenas que parecían haber encontrado una expresión política  y representatividad sobre la base de un discurso radical que declaraba  el fin del colonialismo interno, así como el comienzo de visiones multiculturales  del Estado boliviano, abriendo oportunidades para encaminar la democracia  hacia un conjunto de aspiraciones que provenían desde las identidades étnicas  (2). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El inusitado optimismo se sustentaba una vez más sobre el deseo por consolidar  un Estado plurinacional donde la reconciliación después de la traumatizante  crisis de octubre sangriento de 2003, permita visualizar un régimen democrático  capaz de integrar a las mayorías indígenas en los procesos deliberativos  con el objetivo de definir el rumbo del desarrollo y la orientación del  poder en beneficio de los excluidos. Para otros, sin embargo, la Asamblea  Constituyente debía instituir el basamento desde el cual pueda completarse  la permanente y nunca acabada construcción del Estado Nacional, interrumpida  por las contradicciones de la revolución nacionalista desde 1952 y desvirtuada  por el oleaje de una economía de mercado cuyas políticas neoliberales en  los años noventa habían destruido gran parte de las capacidades del aparato  estatal, perpetuando la desigualdad y fragmentando nuestras posibilidades  para reconocernos como una compacta unidad nacional. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La preocupación sobre el nacimiento, desarrollo y consolidación del Estado  Nacional en Bolivia continuaba viva y presente desde el comienzo de la  Asamblea, pues surgían nuevamente viejas preguntas al calor de un nuevo  contexto y renovación de perspectivas políticas: ¿la presencia indígena  en el poder con Evo Morales y el Movimiento Al Socialismo (MAS) significaba  una continuación del Estado Nacional surgido en la revolución de 1952?  O contrariamente, ¿las fuerzas de izquierda nacional habían decidido asumir  la ruta indigenista para construir un proyecto hegemónico totalmente distinto,  donde la modernización económica, política y las perspectivas de una diferente  revolución nacional, se transformaban en la lucha por la equidad desde  las determinaciones de los pueblos originarios? Los acontecimientos más  relevantes de aquel histórico 6 de agosto de 2006 fueron cuatro. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En primer lugar, un desfile congregó a más de treinta etnias de toda Bolivia,  con lo cual se ratificó una de las influencias dominantes: la orientación<I>  indigenista </I>y <I>multicultural</I> en el proceso constituyente, sobre todo defendida  por el MAS como primera mayoría estratégica en la Asamblea. Aunque esta  situación generó reticencias por parte de los Comités Cívicos de la <I>media  luna</I> como Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, la visibilidad indígena fue  democrática y claramente política, exigiendo reconocimiento al fomentar  un diálogo y conflictos entre las viejas prácticas de la democracia sustentada  en los pactos de gobernabilidad y las expectativas liberadoras del movimiento  indígena vinculadas con el constitucionalismo multicultural, los derechos  colectivos y la ciudadanía post-nacional donde se planteaba superar un  contrato social apoyado en criterios de exclusión y concentrados únicamente  en el consenso democrático liberal, es decir, en la promoción internacional  de ciertas concepciones minimalistas de la democracia erigidas como condición  que los Estados debían cumplir primero, para luego acceder a los recursos  financieros internacionales (De Sousa, 2005: 350). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La ascendencia indigenista en el proceso constituyente surgió como uno  de los distintivos del poder, difundiendo un discurso fuertemente crítico  en contra de la democracia liberal representativa, considerada como un  régimen que reproducía una sociedad fracturada e intolerante para aplicar  los moldes de la ciudadanía forzada como imposición del modelo civilizatorio  occidental. El énfasis ideológico mostró permanentemente a un presidente  indígena como Evo Morales, líder y caudillo en quien convergía un desencanto  con el orden social y político, además de convertirse en materia prima  para postular la utopía política del Estado pluriétnico post-colonial. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En segundo lugar, hubo señales de desorganización operativa y logística  porque no fueron concluidos a tiempo los trabajos de albañilería en el  Colegio Junín y el Teatro Gran Mariscal Sucre, sede principal de la Asamblea,  así como apareció una total incógnita sobre cómo aprobar un reglamento  de debates que rija el trabajo de los asambleístas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En tercer lugar resaltó el posicionamiento tajante del Presidente de la  República Evo Morales, quien establecía que el poder de la Asamblea Constituyente  sería <I>absoluto</I>, incluso por encima de los tres poderes del Estado (3).  Morales afirmó también que los resultados esperados de antemano apuntaban  hacia una Constitución <I>fundacional</I>, <I>originaria</I> y <I>comunitaria</I>, lo cual definía  claramente la intención de convertir a su partido, el Movimiento Al Socialismo  (MAS), en una organización de hegemonía única, cuyo principal instrumento  sea una Asamblea que fortalezca la legitimidad del partido de gobierno  y desactive un trabajo ya demasiado debilitado en la oposición política  desde las elecciones presidenciales del 18 de diciembre de 2005. Los postulados  en defensa de una Asamblea fundacional afirmaban también que la sociedad  esperaba ansiosa el diseño de un nuevo modelo estatal, aunque sus características  institucionales y alcances democráticos no tenían propuestas homogéneas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En cuarto lugar, fue importante observar el surgimiento de expectativas  sociales en relación con la posibilidad de llevar a cabo nuevas experiencias  democráticas que, específicamente, trataban de construir diálogos y desatar  nuevos <I>conflictos</I> entre el modelo cuestionado de democracia representativa  y otro tipo de democracia más participativa. En este sentido fueron transmitidas  ciertas esperanzas, ilusiones y temores a través de los medios de comunicación  (4). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los conflictos a lo largo de los 14 meses de la Asamblea Constituyente  expresaron una preocupante contradicción como resultado<I> no deseado</I> de la  democracia rebelde e inestable emergida desde octubre 2003: gobernabilidad  y democracia directa descansaban sobre la base de principios <I>antagónicos</I>  y, por lo tanto, de irremediable enfrentamiento permanente. En un lado  de la medalla, la gobernabilidad requería la efectiva representación de  grupos en proporción a su poder para imponer una agenda y demandas específicas  que se transformen en acciones de gobierno, pues la gobernabilidad, finalmente,  obedece a cómo los grupos más poderosos son capaces de definir un rumbo  específico para el Estado, especialmente en lo que hace a la apropiación  del excedente económico como el gas natural y otros recursos valiosos.  Empero, en el otro lado de la medalla estaba la democracia directa que  implica la representación del máximo número posible de grupos sociales  y étnicos, que se sustenta en la tolerancia para respetar a las minorías  políticas y compensar, con criterios de justicia real, a la mayor parte  de sectores marginales como los pobres. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las disputas en la Asamblea Constituyente mostraron un endeble equilibrio  entre la <I>lógica del poder</I> de los grupos más fuertes, y el respeto a la  <I>lógica de igualdad política</I> que exige la <I>democracia participativa</I>, hoy  día imposible de ser obviada (5). El choque de estas dos lógicas se mantuvo  hasta el final de la Asamblea en diciembre de 2007, momento en el cual  todos los actores constataron que por más esfuerzo realizado, los pactos  y la concertación terminaron siendo superfluos, aunque en las calles los  movimientos sociales indígenas marcaban la señal de un proyecto de poder  bajo el liderazgo del MAS, mientras que en las regiones del oriente, las  demandas autonómicas terminaron convirtiendo a la democracia participativa  en la posibilidad de introducir al interior de los debates constitucionales  una descentralización política que colindaba con el federalismo. Las tensiones  entre igualdad, participación y conflictos de poder arrastraron a la Asamblea  hacia varios callejones sin salida. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Este ensayo realiza un análisis político sobre lo que significó el desarrollo  de los debates específicos para reformar el texto de la Constitución, específicamente,  el conjunto de pugnas en torno al reglamento de debates, así como un mapeo  sobre las esferas de influencia, el posicionamiento de los principales  actores y el surgimiento de diversas disputas y vacilaciones que caracterizaron  al escenario constituyente. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La Asamblea Constituyente boliviana reveló que no fue del todo un órgano  soberano con la facultad para ejercer actos fundacionales, sino que estuvo  limitada, ya sea por la Ley de Convocatoria o por otros convenios políticos,  fruto de las influencias provenientes del propio Poder Ejecutivo y diversos  intereses cívico-regionales. Como podrá verse más adelante, los apelativos  para posicionar los ensueños fundacionales con la Asamblea, solamente constituyeron  interpelaciones ideológicas y simbólicas para marcar la diferencia entre  el régimen de Evo Morales y la vieja estirpe de los demócratas neoliberales.  De cualquier manera, la idea planteada por el MAS desde la campaña presidencial  del año 2005 en términos de instaurar un Estado social comunitario, confundió  a la sociedad y en gran medida desató cierto recelo en relación con un  tipo de orden estatal que mezclaba aspectos socialistas con planteamientos  para establecer instituciones indígenas de organización política. A esto  debe agregarse una gama de imposiciones de carácter internacional, social,  histórico y cultural que impedían, o por lo menos dificultaban, la total  remodelación constitucional (6). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El desarrollo de esta investigación implicó el acompañamiento fiel de plenarias,  reuniones y múltiples diálogos con todo tipo de actores políticos; sin  embargo, es un punto de vista dentro de muchas otras perspectivas. Lo que  vale la pena recalcar es que todo el estudio demandó altas dosis de interpretación,  buscando en todo momento alejarse de las influencias provenientes de intereses  personales y políticos. Por lo tanto, aquí se asume de manera contundente  que las verdades históricas son en muchos casos relativas y admiten interpretaciones  o relativizaciones dentro de contextos variados. Sin negar que la verdad  y la mentira existan, la frontera que las separa puede ser tranquilamente  establecida por el poder político, motivo por el cual en una sociedad libre,  abierta y democrática las verdades históricas siempre deberán ser sometidas  al escrutinio y la crítica para ser confirmadas, matizadas, perfeccionadas  o rectificadas por la libre investigación (7). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La Asamblea Constituyente en Bolivia mostró los esfuerzos de un país para  reencontrarse consigo mismo. Su trabajo y funcionamiento interno fue errático,  inconcluso en muchos aspectos, plagado de desconfianzas y con un enorme  desconocimiento de los problemas fundamentales que aquejan al país; sin  embargo, aún a pesar de haber logrado algunos resultados frugales, instituyó  un logro: el ejercicio de moverse en un péndulo que va caminando entre  la apertura democrática y los desacuerdos, combinación tolerante que poco  a poco cava los surcos para el establecimiento de un derecho a decidir  libremente, incluso a pesar de estar equivocados (8). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>2. Esferas de influencia política en la Asamblea</B> </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Si bien la Asamblea mostraba una representatividad democrática con una  composición enriquecida por constituyentes de toda clase social y culturas,  afirmo que las 16 agrupaciones políticas no poseían un perfil ideológico  homogéneo. La primera mayoría del MAS con 137 asambleístas representaba  una fuerza abrumadora que controlaba los principales puestos de la directiva,  mientras que la segunda mayoría, Poder Democrático y Social (Podemos) con  60 asambleístas, estaba consciente de sus difíciles condiciones numéricas  y limitaciones para influir en el proceso de toma de decisiones. El resto  de las organizaciones políticas fue una verdadera minoría fragmentada sin  homogeneidad ideológica, ni experiencia política y donde tampoco fructificaron  relaciones de confianza. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los resultados electorales del 2 de julio de 2006 determinaron un nuevo  esquema de representación con la presencia de líderes provenientes de sectores  excluidos, muchos jóvenes, un total de 88 mujeres y grupos de clase media.  La inmensa mayoría no tenía un conocimiento parlamentario anterior y tampoco  estuvo vinculada con responsabilidades de magnitud política nacional, razón  por la que el aprendizaje fue lento y, en gran medida, traumático. La composición  de la Asamblea finalmente quedó estructurada de la siguiente forma: </FONT></P>      <P ALIGN="CENTER"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Tabla 1</B></FONT></P>     <P ALIGN="CENTER"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Tipo de partidos y agrupaciones ciudadanas con representación en  la Asamblea</B> </FONT></P>      <div align="center">  <TABLE id="table1" cellspacing="1" width="579" border="1"> <TR> <TD VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Partido/Agrupación ciudadana</B></FONT><FONT COLOR="ffffff" FACE="Verdana" SIZE="2"> </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" BGCOLOR="ffffff" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Número de representantes</B></FONT><FONT COLOR="ffffff" FACE="Verdana" SIZE="2"> </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Movimiento Al Socialismo (MAS) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 137 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Poder Democrático y Social (PODEMOS)</FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 60 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Unidad Nacional (UN) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Autonomía Para Bolivia (APB) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Alianza Social (AS) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 6 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Alianza Social Patriótica (ASP) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Movimiento Bolivia Libre (MBL) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8 </FONT></P>      <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> (4 asambleístas eran militantes del MAS pero obtuvieron un escaño por medio  de una alianza con el MBL como estrategia de campaña) </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Movimiento Originario Popular (MOP) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Movimiento AYRA ( que significa alma en aymara) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Concertación Nacional (CN) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 5 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) – Frente Revolucionario    <BR> de  Izquierda (FRI) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Movimiento Nacionalista Revolucionario A3 (MNR-A3) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Movimiento de Izquierda Revolucionaria Nueva Mayoría (MIR-NM) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Alianza Andrés Ibáñez (AAI) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1 </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Movimiento Ciudadano San Felipe de Austria (MCSFA) </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP" width="299">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1 </FONT></P>  </TD> </TR> </TABLE> </div>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Fuente: Corte Nacional Electoral. “Resultados 2006. Asamblea Constituyente,  Referéndum sobre Autonomías”. La Paz: Documento de Información Pública  No. 3. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las principales líneas ideológicas de estas 16 agrupaciones políticas carecían  de un perfil discursivo homogéneo, pero apuntaban hacia algunos planteamientos  políticos como por ejemplo: la preponderancia de identidades étnicas como  la raíz para el desarrollo de nuevas estructuras de poder a partir de un  Estado multinacional no occidental, propuesta defendida por varios asambleístas  del MAS. Este partido popularizó la idea de una descolonización de la sociedad,  el Estado y la cultura, planteamiento que responde más a la ideología katarista  antes que a las posiciones políticas del movimiento cocalero, cuyo principal  dirigente es Evo Morales quien nunca estuvo identificado con el katarismo  pero incorporó en su discurso la descolonización como parte de una estrategia  de campaña política destinada a interpelar a grandes masas indígenas, víctimas  de la discriminación racial y la exclusión de las políticas ejecutadas  por diferentes gobiernos de coalición integrados por partidos como el Movimiento  Nacionalista Revolucionario (MNR), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria  (MIR) y Acción Democrática Nacionalista (ADN) (9).</FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las principales líneas ideológicas de estas 16 agrupaciones políticas carecían  de un perfil discursivo homogéneo, pero apuntaban hacia algunos planteamientos  políticos como por ejemplo: la preponderancia de identidades étnicas como  la raíz para el desarrollo de nuevas estructuras de poder a partir de un  Estado multinacional no occidental, propuesta defendida por varios asambleístas  del MAS. Este partido popularizó la idea de una descolonización de la sociedad,  el Estado y la cultura, planteamiento que responde más a la ideología katarista  antes que a las posiciones políticas del movimiento cocalero, cuyo principal  dirigente es Evo Morales quien nunca estuvo identificado con el katarismo  pero incorporó en su discurso la descolonización como parte de una estrategia  de campaña política destinada a interpelar a grandes masas indígenas, víctimas  de la discriminación racial y la exclusión de las políticas ejecutadas  por diferentes gobiernos de coalición integrados por partidos como el Movimiento  Nacionalista Revolucionario (MNR), el Movimiento de Izquierda Revolucionaria  (MIR) y Acción Democrática Nacionalista (ADN) (9). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Otro perfil ideológico relativamente claro fue el impulso de una nueva  conciencia nacional ligada a enfoques instrumentales para ganar legitimidad  ante la opinión pública, sobre todo por el planteamiento de combinar integración  social con integración política, como los postulados de UN y el MNR. Estos  planteamientos de integración sin embargo, respondían también a visiones  tradicionales de los viejos pactos de gobernabilidad y a las ofertas de  varios organismos internacionales de cooperación al desarrollo que financiaron  las políticas neoliberales cuando algunos dirigentes de UN y el MNR fueron  funcionarios de gobierno de los ex presidentes Sánchez de Lozada y Jaime  Paz Zamora. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El fortalecimiento de un sistema político que representaría la instancia  de mediación entre el Estado y la sociedad civil, fue otra idea que identificó  las posiciones de Podemos y algunas facciones del MNR. No debe menospreciarse  otra línea ideológica como el desarrollo de una estructura de regiones  autonómicas con plena legitimidad, defendida por diversas agrupaciones  ciudadanas de carácter regionalista, sobre todo por Autonomía para Bolivia  (APB). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Lo sectorial y corporativo también estuvo presente como una influencia  política en algunas agrupaciones ciudadanas que postulaban las autonomías  regionales en la media luna. Si bien las demandas por despartidizar la  representación política tuvieron un reconocimiento legal para que diferentes  organizaciones de la sociedad civil ingresen a la Asamblea, el respaldo  electoral fue reducido y aquellas agrupaciones que lograron un escaño respondieron  a intereses corporativos relacionados con las élites políticas de algunos  gobiernos municipales, comités cívicos y pequeños grupos de poder regional  en Oruro, Potosí, Tarija, Beni, Santa Cruz y Pando. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Cuando fue posesionada la directiva de la Asamblea Constituyente el 6 de  agosto de 2006, era notorio un amplio control estratégico del Movimiento  Al Socialismo (MAS) que determinó el nombramiento de la Presidencia, la  primera Vicepresidencia y cuatro secretarías, incluso en contra de la censura  de los medios de comunicación y toda la oposición que, finalmente, terminó  aceptando las proclamaciones públicas de Evo Morales para que Silvia Lazarte  y Roberto Aguilar sean posesionados en los puestos más influyentes sin  una concertación entre las fuerzas políticas con representación en la Asamblea  (10). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Esta actitud obedeció a una <I>instrumentalización</I> de opciones y recursos  a disposición del MAS al haber logrado una mayoría de 137 asambleístas  y ratificado su legitimidad electoral en los comicios del 2 de julio. De  cualquier manera, la bancada masista no fue un grupo uniforme, ni desde  el punto de vista ideológico para mostrar una posición solamente indigenista,  ni desde el criterio organizacional porque armonizar ideas y conductas  disciplinadas en función del trabajo presentó problemas internos desde  el inicio. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Al caracterizar las estrategias políticas del MAS en la Asamblea Constituyente,  se encuentra que el Presidente actuó como el nuevo líder liberador, indígena  y dinamizador de confrontaciones que interpelaba al pueblo como un actor  colectivo invocando a los de abajo y a los pueblos originarios para desatar  una oposición frontal contra el viejo régimen de la democracia representativa  y las políticas neoliberales. Esto implicó que, de una forma u otra, los  canales institucionales existentes para la transmisión de las demandas  sociales habían perdido su eficacia y legitimidad, y que la nueva configuración  hegemónica debía suponer una reestructuración del espacio público. De aquí  surge la mediación directa de Evo Morales y la defensa crucial de una Asamblea  con poder originario destinado hacia una refundación estatal definitiva  (Laclau, 2006: 56-57).  </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Estas influencias expresaron asimismo una tendencia fuertemente <I>neo-populista</I>  en la Asamblea Constituyente, afincada en un llamamiento del MAS hacia  las masas urbanas y rurales; <I>masas</I> en el sentido de grupos provenientes  de sectores populares e indígenas, junto con una parte de la clase media  para construir una alianza con el Estado. Esta propensión <I>neo-populista</I>  ocasionó distorsiones en el trabajo constituyente por la presión de varios  grupos de interés corporativo que buscaban escribir un artículo constitucional  para la defensa específica de su sector con el objetivo de obtener beneficios  económicos y protección estatal. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Desde un comienzo, en la Asamblea aparecieron tendencias para establecer  acciones hegemónicas de partido único bajo el patrocinio del MAS. De aquí  viene su propuesta para la aprobación de todo tema por mayoría absoluta,  aspecto que marcó la conducta de presión a lo largo de todo el proceso  constituyente, aun cuando causó el rechazo de la oposición o la crítica  de los medios de comunicación. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Diversos editoriales de prensa consideraban que desde antes de la inauguración  de la Asamblea Constituyente y después de su instalación, el Presidente  de la República estaba empeñado en lanzar sugestiones a los asambleístas,  planteando que la Asamblea contara con poderes por encima de los tres órganos  en que se basaba la institucionalidad del Estado, es decir, el Ejecutivo,  Legislativo y Judicial; los medios no coincidían con Evo Morales cuando  éste afirmó que inclusive dejaría su cargo en manos de los constituyentes  si lo vieran conveniente. Para los medios, el respeto de los tres poderes  debía merecer un especial cuidado porque las transformaciones radicales  por presión corporativa o por concepciones únicamente hegemónicas podían  salirse fuera de control (11). La distribución de influencias marcó la  siguiente estructura: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En los primeros diez meses de gobierno, el Presidente de la República tomó  decisiones caracterizadas por la imposición sin consensos previos, especialmente  en los casos referidos a la aprobación de la Ley del Instituto de Reforma  Agraria (INRA), la reforma educativa, el nombramiento de algunos Ministros  de la Corte Suprema de Justicia y el control directo de la Asamblea. Este  rasgo decisorio influyó de manera profunda en el posicionamiento de sus  137 asambleístas y diferentes aliados, así como en la activación de enfrentamientos  de todo tipo que inevitablemente rodearon todo el proceso constituyente. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Desde un comienzo, la negociación no fue utilizada como una estrategia  para el logro de resultados concertados, sino como una oportunidad para  ratificar las posiciones anti-neoliberales y la ideología de confrontación.  De aquí que desde el mes de junio de 2006 se insistió en que la Asamblea  Constituyente sea fundacional, originaria y no derivada. Esta estrategia  permitió que el MAS articulara lealtades en términos de credibilidad con  toda perspectiva indigenista, antes que con la visión de unidad nacional. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las condiciones de incertidumbre sobre los caminos y exigencias que necesitaba  la concertación, degeneraron muy temprano a comienzos de septiembre de  2006 hasta polarizar la posición de los actores políticos, sobre todo con  el enfrentamiento entre el MAS y Podemos, cuyos efectos desencadenaron  acciones de <I>suma cero</I> para eliminar al adversario e imponer la racionalidad  del más fuerte. En todas las organizaciones políticas con representación  en la Asamblea, hubo siempre demasiado cálculo sobre hasta dónde permitir  la mayoría absoluta y dónde prever la aplicación de los dos tercios. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Entre septiembre de 2006 y febrero de 2007, las representaciones políticas  como MAS y Podemos ingresaron en un proceso de <I>polarización</I>, concentrado  exclusivamente en torno a la metodología de aprobación que debía utilizarse  a lo largo del trabajo: mayoría absoluta defendida como un derecho táctico  para viabilizar las expectativas del MAS como partido de gobierno, y los  dos tercios respaldados por Podemos <B>que buscaba obtener una capacidad de  veto y bloqueo, tratando al mismo tiempo de sobrevivir como clase política</B>  para hacer prevalecer los intereses de la oposición (12). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Al mismo tiempo, absolutamente todas las bancadas trabajaron con mucha  dispersión durante casi ocho meses, inclusive la del MAS porque la directiva  y los jefes de bancada desarrollaron un trabajo político reducido a 27  constituyentes que negociaron posiciones: 11 miembros de la directiva y  16 jefes de bancada. Incluso con esta lógica, las dos fuerzas que monopolizaron  las negociaciones fueron el MAS y Podemos, de tal manera que los jefes  de bancada de las organizaciones pequeñas veían el proceso como estrecho  y contra sus intereses locales en diferentes circunscripciones pues, en  el fondo, no podían acceder a un espacio de decisión democrático y productivo  (13) (<a href="#gra1">Gráfico 1</a>).</FONT></P>     <P ALIGN="center"><a name="gra1"> <img border="0" src="/img/fbpe/frone/v16n3/art07gra1.gif" width="573" height="441"></a></P>      
<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El resto de los asambleístas de base regresaba a sus regiones con más dudas  que seguridades sobre nada, o simplemente se quedaba en Sucre esperando  el desenlace al que podían llegar los operadores de las principales fuerzas  políticas. Hubo demasiado peso de las visiones y experiencias sindicales  en la presidenta de la Asamblea y otros dirigentes del MAS que inviabilizaron  los acuerdos. Esto imposibilitó ejecutar varias plenarias, ahondándose  la incertidumbre y el cansancio en la opinión pública. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La estrategia de abstencionismo de Podemos, representó una opción muy coyuntural  y débil que mantuvo intacta la polarización, pues sirvió para reforzar  una conducta que también se resistía a concertar con el MAS, razón por  la que cansó a la misma oposición y avivó nuevos frentes de confrontación  por fuera de la Asamblea donde los Comités Cívicos de la media luna actuaron  como instituciones de presión y resistencia para compensar la debilidad  interna de los asambleístas opositores.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La oposición irreductible de Podemos hizo que todo diálogo con el MAS sea  fuertemente cuestionado por los sectores radicalizados, especialmente porque  se asumió desde un comienzo que si se daba demasiado aire a la mayoría  absoluta, el debate sobre las autonomías departamentales sería anulado  por instrucciones del mismo Presidente Evo Morales. El discurso principal  utilizado para su posicionamiento fue de carácter legal, sobre todo cuando  interpretaban la Ley de Convocatoria; esta visión dio a Podemos una identidad  concentrada en la necesidad exclusiva de redactar la nueva Constitución  apelando a criterios de legalidad, sin tener otro discurso político para  desafiar los planteamientos de revolución y refundación defendidos por  el MAS (14). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los acuerdos políticos alcanzaron finalmente una solución legítima la noche  del 14 de febrero, logrando aprobar la modificación del artículo 70 sobre  el sistema de votación combinando la mayoría absoluta con los dos tercios,  además de permitir que en el trabajo de las comisiones puedan aprobarse  informes de mayoría y minoría para resolver todo en las plenarias de la  Asamblea, en teoría a partir de una libre deliberación de cara al país. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>3. El trabajo por comisiones y los encuentros territoriales</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El reglamento de debates de la Asamblea Constituyente en Bolivia consideraba  que el trabajo para redactar el nuevo texto constitucional se llevara a  cabo mediante comisiones y subcomisiones. Éstas debieron haber sido instancias  permanentes de debate, análisis, investigación temática, asesoramiento,  coordinación, consulta y sistematización en un área específica de la Asamblea  con <I>autonomía de gestión</I>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Cualquier comisión estaba en condiciones de ejecutar y participar en dos  tipos de eventos principales: 1) <I>Audiencias públicas</I>, entendidas como escenarios  donde los ciudadanos, representantes de instituciones y organizaciones  sociales hacían conocer sus propuestas e iniciativas en torno a la redacción  de la nueva Constitución Política del Estado. A estas audiencias era posible  convocar con carácter obligatorio, incluso a los representantes de instituciones  públicas para fines informativos inherentes al trabajo de cada comisión.  2) <I>Encuentros territoriales</I> en toda Bolivia, a los que se trasladaron las  comisiones para discutir diversas temáticas políticas, culturales, económicas  y sociales durante 35 días entre marzo y abril de 2007. Las 21 comisiones  de la Asamblea fueron: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1. Visión País: 15 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2. Ciudadanía, nacionalidad y nacionalidades: 9 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3. Deberes, derechos y garantías: 9 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 4. Organización y estructura del nuevo Estado (Estructura política y social  del Estado unitario plurinacional, régimen de organización mixta del Estado,  Poder moral y Poder social): 15 miembros. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 5. Poder Legislativo: 7 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 6. Poder Judicial: 11 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 7. Poder Ejecutivo: 7 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8. Otros órganos del Estado: 8 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 9. Autonomías departamentales, provinciales, municipales e indígenas, descentralización  y organización territorial: 25 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 10. Educación e interculturalidad: 17 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 11. Desarrollo social integral: 11 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 12. Hidrocarburos: 17 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 13. Minería y metalurgia: 7 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 14. Recursos hídricos y energía: 7 miembros. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 15. Desarrollo productivo rural, agropecuario y agroindustrial: 13 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 16. Recursos naturales renovables, tierra, territorio y medio ambiente:  17 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 17. Desarrollo integral amazónico: 11 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 18. Coca: 7 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 19. Desarrollo económico y finanzas: 15 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 20. Fronteras nacionales, relaciones internacionales e integración: 9 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 21. Seguridad y defensa nacional: 7 miembros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Estas comisiones tuvieron muchos problemas de carácter metodológico; es  decir, dificultades en torno a cómo terminar la sistematización de información  con un <I>criterio constitucional</I>. Ninguna comisión hasta comienzos de junio  de 2007 tenía una idea clara sobre la artesanía y estructura formal para  una redacción coherente de los artículos constitucionales. Esta dificultad  se agravó por la continuación de audiencias públicas en la ciudad de Sucre  donde varias organizaciones de la sociedad civil presentaban constantemente  demandas y propuestas ante las comisiones. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Entre los asambleístas había dos posiciones: la primera se inclinaba a  terminar las audiencias públicas de una vez por todas; la segunda argumentaba  que, en realidad, desde el 15 de enero de 2007 no se había dado plena apertura  democrática a la participación directa de la sociedad porque las audiencias  fueron realizadas recién en febrero, y súbitamente suspendidas por los  viajes de la Asamblea al interior del país. Con esta misma posición estaban  las organizaciones ligadas al movimiento indígena como el Pacto de Unidad  (15) que afirmaba rotundamente que ni las audiencias, ni los encuentros  podían agotar la discusión política de refundación estatal; por lo tanto,  según las posturas indigenistas, los asambleístas debían necesariamente  introducir en su sistematización el arsenal de demandas que estaban en  el escenario político desde agosto del año 2002, cuando tuvo lugar una  marcha indígena para reformar la Constitución antes de las elecciones presidenciales  donde ganó Gonzalo Sánchez de Lozada. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En la ciudad de Sucre se soportó una verdadera avalancha de eventos públicos  como seminarios, talleres, conferencias, coloquios y presentaciones que  prácticamente generaron un caos en la opinión pública. Estas reuniones  siempre consideraban que todo era susceptible de <I>constitucionalizarse</I> o  ser <I>constitucionalizado</I>. El adjetivo <I>constitucional</I> empezaba a vaciarse  de contenido y ser confundido con un antídoto o fórmula normativa favorable  a todo: lucha contra la corrupción, defensa y ampliación del Estado de  derecho, instauración de poderes indígenas paralelos con formas organizacionales  al margen de un armazón estatal calificado de neo-colonial, y por este  hecho despreciado como soberanía institucional en todo el país, redistribución  de recursos, sobre todo la tierra, acceso a beneficios materiales inmediatos  como empleo, crédito, protección del medio ambiente, mejoramiento en la  capacidad adquisitiva de los salarios, uso de servicios para los pobres  como el consumo de agua, calidad y estándares en la educación y salud,  etc. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> De todos estos aspectos, posiblemente los de mayor resonancia fueron seis:  1) el tipo de régimen autonómico (descentralización) a implantarse en la  Constitución, 2) el valor de introducir un nuevo sistema de justicia comunitaria  que funcione con eficacia y contribuya a una auténtica reforma institucional,  3) el régimen económico para identificar qué clase de Estado se necesitaba  como nuevo articulador del desarrollo, 4) el tipo de sistema político donde  se mantuviera una resistencia al monopolio de los partidos como estructuras  de representación, 5) la protección de los principales derechos, garantías  y libertades frente las exigencias de un Estado más fuerte pero posiblemente  más autoritario, así como 6) la posible presencia de un cuarto poder de  control social donde la fuerza de los movimientos sociales sea asumida  como exclusivo crisol para una legítima reestructuración histórica. Lo  raro fue que no se organizó ningún panel de debate sobre lo positivo y  negativo de un inminente planteamiento para la reelección presidencial. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Todas las comisiones tenían un concepto de Constitución demasiado complejo  que les impedía clasificar la información obtenida para: primero visualizar  una agenda de discusión, y posteriormente redactar los artículos específicos.  Es muy probable que la mayoría de los asambleístas haya entendido a la  Constitución como un campo de definiciones políticas y pugnas históricas  con el propósito de hegemonizar espacios de poder y personalizar ciertos  cambios ante sus votantes; sin embargo, fueron muy pocos quienes trataron  de ordenar su actividad creyendo en una Constitución como conjunto normativo  para identificar las directrices nacionales de un país que lograra combinar  un control parlamentario efectivo con un gobierno eficiente y el respeto  de derechos, ciudadanías y libertades. Cuanto más las comisiones se preguntaban  si realmente se sabía <I><B>qué</B></I> debía cambiarse y <I><B>cómo</B></I> cambiarlo, tanto más se  comprobaba que la principal respuesta era un desalentador <I>No</I>. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Por lo tanto, se esperaba que las futuras negociaciones políticas para  ingresar a las plenarias respondieran efectivamente a la cuestión constitucional  central: ¿sabemos como evento histórico qué reformar, hasta dónde pedirle  a la realidad boliviana lo que puede dar, y cómo se ejecutarán los cambios?  Durante la sistematización de cientos de propuestas, las comisiones no  hicieron un análisis concentrado en la factibilidad de aquéllas, lo cual  desembocó en pensar que los aspectos constitucionales eran un agregado  de fuerzas políticas, cuando en realidad una Constitución es un <I>mecanismo</I>  que debía funcionar y <I>producir</I> <I>algo</I> para ser cumplido a partir de estructuras  basadas en incentivos (16). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Con las audiencias públicas y los encuentros territoriales, los asambleístas  siempre estuvieron al borde de satisfacer una Constitución plagada de ilimitadas  aspiraciones que, finalmente, representaban una desvirtuación permanente  y un horizonte social con demasiada sobrecarga de las capacidades constitucionales  donde nadie sabía si los nuevos artículos iban realmente a ser útiles.  La comparación entre todos los artículos en el trabajo de las 21 comisiones  muestra claramente cómo el texto constitucional estuvo siempre aprisionado  en una madeja caracterizada por la ambigüedad, el desconocimiento de la  teoría constitucional, el desprecio por todo lo que significaron las reformas  estatales en los últimos 25 años y la repetición infructuosa de un discurso  por cambiarlo todo, como en el caso del MAS, o por preservarlo todo de  una manera repetitiva, como en el caso de Podemos, encerrando a la Asamblea  en una caja de resonancia donde cada quien buscaba escuchar lo que más  convenía a sus intereses. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Lo sucedido en los encuentros puede agruparse en un laberinto que terminó  por provocar múltiples dilemas. Primero: no hubo una diferenciación real  entre las audiencias públicas que se realizaron a finales de enero y febrero  de 2007, con lo acontecido en los nueve encuentros territoriales; todo  fue lo mismo causando repeticiones y agotamiento en los asambleístas. Segundo:  las 21 comisiones obtuvieron tanta información que luego no hubo una <I>lógica</I>  para separar las múltiples demandas, de las necesidades específicas que  debían ser trabajadas por los asistentes técnicos. Tercero: confusión sobre  el estatus constitucional de las demandas y una ausencia completa de agendas  temáticas que permita delimitar las discusiones en cada comisión. Cuarto:  los viajes a las capitales de departamento se desprestigiaron ante los  medios de comunicación. Quinto: la participación activa de algunos grupos  y organizaciones de la sociedad civil fue de todas maneras un aspecto positivo.  Sexto: las pugnas por la autonomía siempre estuvieron presentes aunque  sin merecer algún tipo de alternativas de solución para los problemas de  descentralización eficiente, reforma institucional y delegación de competencias.  Séptimo: inadecuada administración del tiempo para terminar el trabajo  según los plazos establecidos, pues a comienzos de mayo de 2007 los asambleístas  se dieron cuenta de no poder terminar con la redacción de la Constitución  como mandaba la Ley de Convocatoria. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Un problema adicional que asustó al MAS y a la mayoría de los asambleístas  fue saber que todas las comisiones iban a aprobar dos informes: uno por  mayorías y otro por minorías. El ejemplo traumático mostró que la Comisión  Visión País sorprendió a todos cuando 11 integrantes aprobaron los informes  de mayoría y minoría, además de apoyar una sola orientación indigenista  con el Estado plurinacional, dejando desactivada la posibilidad de que  cuatro asambleístas de Podemos aprobara sus posiciones a favor de un Estado  democrático liberal. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En otras comisiones se intuía que del seno de la oposición surgiría más  de un documento y para definir cuál de los <I>varios informes</I> se presentarían  a la plenaria de la Asamblea, empezaron a surgir problemas que el MAS interpretó  como sabotajes y al mismo tiempo, como oportunidades para imponer sus informes  de primera mayoría. El reglamento de debates una vez más mostraba un enredo  legal pues no indicaba explícitamente cómo debía ser la votación de varios  tipos de informes en las comisiones. El 21 de junio de 2007, nueva fecha  para presentar los informes finales de las comisiones, solamente cinco  habían terminado el trabajo de aprobar artículos, informes de mayoría y  minoría, así como acordado algunos marcos globales que les permita participar  en las sesiones plenarias: 1) Visión País, 2) Coca, 3) Desarrollo productivo,  rural, agropecuario y agroindustrial, 4) Poder Legislativo y 5) Desarrollo  económico y finanzas. El resto entregó informes incompletos y otras comisiones  como Estructura del Nuevo Estado y Autonomías no presentaron nada. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los problemas se acrecentaron debido a las reivindicaciones de Sucre para  recuperar la condición de capital plena con el regreso de los Poderes Ejecutivo  y Legislativo desde La Paz. Esto dividió profundamente a los asambleístas  del MAS porque los representantes de Chuquisaca tuvieron que tomar una  posición regionalista apoyando la capitalidad. Las instrucciones del Presidente  Evo Morales fueron claras: no discutir una sola palabra sobre el cambio  de sede de gobierno en la Asamblea; sin embargo, esto fue inevitable porque  la demanda de capitalidad se introdujo en las comisiones de Poder Judicial,  Autonomías, Otros órganos del Estado e incluso Hidrocarburos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La polarización de Visión País se reprodujo en el debate de la transferencia  del Ejecutivo y Legislativo a Sucre, e inclusive la desconfianza en torno  a si funcionarían los acuerdos del artículo 70 difícilmente logrados en  febrero, motivaron que la Asamblea convoque a una plenaria el 2 de julio.  La reunión se desgastó inmediatamente por una retahíla de discursos vanos  para decidir la prórroga del cónclave hasta el 14 de diciembre de 2007.  Grandes dudas se cernían sobre si el Congreso sancionaría una nueva ley  porque la Asamblea incumplió absolutamente con la Ley de Convocatoria que  le dio vida el 6 de agosto de 2006. En un abrir y cerrar de ojos, los 255  constituyentes estaban al borde la ilegalidad. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El 6 de julio, a once meses de trabajo, la Asamblea Constituyente había  caído en una escalada de incertidumbres e ineficiencia que solamente contribuyó  a reavivar viejos enfrentamientos, discordias y traumas históricos. Desde  los tortuosos callejones sin salida en el reglamento de debates, hasta  la imposibilidad de cumplir con las fechas establecidas para presentar  informes concertados en las comisiones, lo cual impidió que la Constitución  Política pueda terminar de escribirse el 6 de agosto, la Asamblea se caracterizó  por tres errores recurrentes: a) falta de disciplina y desconocimiento  de los temas más importantes; b) imposibilidad de convertirse en un escenario  de pactos efectivos y reconciliación pacífica entre ciudadanos; c) un excesivo  gasto que jamás reparó en la responsabilidad para mostrar resultados ante  las altas expectativas de la sociedad boliviana. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El escenario se debilitó entre agosto y diciembre de 2007 debido a la falta  de solidez en la toma de decisiones, desorganización e incapacidad gerencial  de la directiva. Por último, la demanda de Sucre interrumpió las plenarias  desde el 15 de agosto de 2007, momento en que la discusión sobre la capital  plena prácticamente fue <I>extirpada</I>, generándose un estallido de violencia. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El MAS forzó una sesión de emergencia para aprobar el índice de la Constitución  en su etapa “en grande” el 23 de noviembre bajo custodia policial y militar  en los salones del Liceo Edmundo Andrade. La oposición no se presentó y  todo terminó de manera bochornosa en una sesión de 15 horas entre el 8  y 9 de diciembre, donde el MAS junto a sus aliados aprobaron el texto final  “en detalle” en la ciudad de Oruro. Lo curioso de esta sesión hasta el  día de hoy no descansa en que los asambleístas votaron como autómatas,  sino en que Bolivia nunca sabrá qué texto finalmente se aprobó: aquel redactado  por las comisiones y los propios asambleístas, o un texto introducido en  la oscuridad de la confusión y la premura (17). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En esta investigación afirmo que el texto constitucional difundido entre  finales de diciembre de 2007 y febrero de 2008, es en el fondo un documento  <I>apócrifo</I>, si se lo compara con los informes originales de mayoría y minoría  redactado por las 21 comisiones hasta julio de 2007. Súbitamente, Bolivia  se vio envuelta en el dilema de reconocer el fracaso estrepitoso de su  Asamblea Constituyente o resignarse ante la gris humareda de un texto adulterado;  tal vez después de mucho tiempo y producto de la investigación rigurosa  podremos conocer finalmente cómo hicieron para aprobar la Constitución  aquel frío sábado en Oruro donde todos los gatos fueron pardos (18). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Conclusiones</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El desborde en las aspiraciones constitucionales que inundaron y acosaron  a la Asamblea condujo a ocho problemáticas que causaron serios conflictos  en las comisiones, motivando en todos los casos la presentación de informes  aprobados por mayoría y minoría. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Primero, el Estado plurinacional comunitario de orientación indigenista  adoptado por el MAS y el Pacto de Unidad. Frente a este planteamiento se  presentaba la idea de un Estado constitucional y social de derecho que  fomente la democracia liberal representativa de identidad occidental o  iluminista clásica. Sobre todo Podemos consideraba que el Estado debía  proseguir con la consolidación de la <I>Nación boliviana,<B> </B></I>reconociendo e incluyendo  en la institucionalidad formal del sistema democrático la interculturalidad  como base fundamental de la bolivianidad. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Segundo, el derecho a la vida desde la concepción fue una proposición defendida  por creencias cristianas. En contraposición estaban aquellas asambleístas  y grupos de mujeres que respaldaban criterios más globales como “derecho  a la vida simplemente” tal como indicaba la Constitución de 2004; sin embargo,  la discusión produjo el sentir inevitable de prejuicios sobre el aborto  y un conjunto de reivindicaciones feministas que sugerían mantener muchos  derechos ya existentes como en los textos constitucionales del hemisferio  occidental, alejados de los dogmas de fe. El texto final aprobado en Oruro  dejó de lado el postulado de derecho a la vida desde la concepción biológica  para un ser humano pero también reveló cuan conservadoras podían ser las  posiciones religiosas, pues los asambleístas del MAS radicalmente revolucionarios  e izquierdistas fomentaron asimismo diferentes credos tradicionales y demasiado  convencionales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Tercero, las autonomías provinciales, regionales e indígenas propuestas  por el MAS, frente a lo cual se presentaron las reivindicaciones de la  media luna para aprobar únicamente la autonomía departamental. Las negociaciones  introdujeron de manera clara la necesidad de combinar diferentes formas  autonómicas; empero las confrontaciones nacieron cuando políticamente se  exigía que la autonomía departamental subordine a las indígenas o viceversa. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Cuarto, las reformas en materia de seguridad y defensa del Estado. El eje  de los problemas radicaba en los privilegios institucionales que podían  tener o perder las Fuerzas Armadas y la Policía nacional, además, los asambleístas  del MAS propugnaban una descentralización de varios órganos policiales  cuando la visión centralista de la Policía rechazaba cualquier reingeniería  organizacional. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Quinto, los órganos de control social. Aquí el Pacto de Unidad introdujo  fuertemente la posibilidad de instaurar un verdadero <I>poder de control con  capacidad política de veto</I> y fortaleza decisoria, integrado por representantes  de organizaciones de la sociedad civil, pueblos indígenas y movimientos  sociales; sin embargo, Podemos y los partidos políticos tradicionales estaban  en desacuerdo porque planteaban que cualquier iniciativa de control de  la corrupción descanse en las instituciones vigentes como el Parlamento,  la Contraloría General de la República y los marcos normativos de la Ley  SAFCO para el control gubernamental. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Sexto, la reelección presidencial fue planteada por el Pacto de Unidad  en dos periodos constitucionales consecutivos, mientras que los asambleístas  del MAS en la Comisión de Poder Ejecutivo impulsaban la reelección indefinida.  Esto fue totalmente impugnado por el conjunto de la oposición. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Séptimo, la capitalidad para Sucre, demandada por un Comité Interinstitucional  integrado por el gobierno municipal, el Comité Cívico, la Universidad San  Francisco Xavier, la representación departamental de constituyentes por  Chuquisaca y la Prefectura. La oposición al cambio de sede de gobierno  fue liderada por el mismo Presidente Evo Morales y el Vicepresidente Álvaro  García quienes afirmaron que los poderes Ejecutivo y Legislativo jamás  se moverían de La Paz. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Octavo, el proyecto de un parlamento unicameral presentado por el Pacto  de Unidad y los constituyentes del MAS en la Comisión de Poder Legislativo.  Todas las fuerzas de oposición se manifestaron en contra, buscando mantener  la composición habitual del Congreso con dos cámaras: diputados y senadores. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los tristes resultados de la Asamblea nos recuerdan a un laberinto de la  soledad, pues los constituyentes lograron que como bolivianos nos encerráramos  en nosotros mismos, exacerbando nuestras diferencias y haciendo mucho más  profunda la conciencia de todo lo que nos <I>separa</I>, aísle o bloquee para  reencontrarnos. La Asamblea construyó un páramo que aumentó nuestra soledad  donde no pudimos buscar a nuestros compatriotas, ya sea por temor a contemplarnos  en ellos, o por un penoso sentimiento defensivo de nuestras cobardías (Paz,  1998: 21-32). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El dilema, por ejemplo, entre las concepciones indigenistas y aquellas  que reivindicaban la modernización occidental en el país, mostró que no  era tan profundo el debate sobre discriminación racial y sentimientos de  inferioridad, sino nuestra soledad que congeló toda capacidad de la Asamblea  para llevar a cabo algunos cambios. El sentimiento de soledad que la Constituyente  transmitió a Bolivia fue la expresión de un hecho real: somos distintos,  nos sentimos distintos y exageramos en detallar qué nos hace diferentes  y en qué consisten nuestras diferencias sin lograr sanar heridas, avanzar  y prometernos oportunidades efectivas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La Asamblea fracasó al mostrar que no pudo tender un puente para trasladarse  de la soledad hacia un Nosotros, siendo capaces de pactar en el largo plazo,  pues equivocadamente muchos constituyentes creyeron que todo contacto contaminaba.  El fracaso de la Asamblea, sin embargo, no fue el fracaso del país porque  quienes aún buscamos la esperanza no la olvidamos para seguir insistiendo  en su conquista bajo todos los cielos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Notas</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1. Este trabajo resume el resultado de una investigación de 13 meses sobre  el proceso constituyente para lo cual me mudé a la ciudad de Sucre. Hasta  agosto de 2007 realicé 235 entrevistas en profundidad con 95 asambleístas  de 10 organizaciones políticas que tenían representación en la Asamblea,  además de haber presenciado todas las sesiones plenarias y reuniones políticas  específicas sobre el curso de diferentes negociaciones entre agosto de  2006 y agosto de 2007. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2. El colonialismo interno es una concepción ideológica planteada por las  doctrinas kataristas e indigenistas desde los años setenta, según la cual,  lo pueblos indígenas, especialmente aquellos del mundo andino, sufren una  constante explotación colonial que se proyecta desde 1535 durante la dominación  española hasta llegar a la actualidad, demostrando un horizonte temporal  de largo plazo que exige respuestas políticas y luchas por el poder a favor  de las culturas ancestrales. Cfr. “En marcha la Asamblea por un pacto”;  <B>Informe Especial, La Prensa</B>, La Paz, lunes 7 de agosto de 2006. Ver también  la información oficial del Movimiento Al Socialismo (MAS): “Comenzó la  Asamblea Constituyente. Bolivia cambió para siempre”; <I>Soberanía</I>, No. 5,  segunda quincena de agosto de 2006. Un análisis optimista del régimen de  Evo Morales como líder que podría dar señales de cambio y renovación de  la izquierda en una perspectiva latinoamericana, se encuentra en: Touraine,  Alain. “Entre Bachelet y Morales, ¿existe una izquierda en América Latina?”;  en: <B>Nueva Sociedad</B>, No. 205, Caracas, 2006, pp. 46-5. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3. El artículo 1º del Reglamento de Debates establece la intención de dar  un poder considerable a la Asamblea: “La Asamblea Constituyente es originaria  porque radica en la voluntad de cambio del pueblo, como titular de la Soberanía  de la Nación. La Asamblea Constituyente es un acontecimiento político extraordinario,  emerge de la crisis del Estado, deviene de las luchas sociales, y se instala  por mandato popular. La Asamblea Constituyente convocada por Ley No. 3364  de 6 de marzo del 2006, es unitaria, indivisible, y es la máxima expresión  de la democracia. Se encuentra legítimamente por encima del poder constituido.  La Asamblea tiene plenos poderes para redactar el nuevo texto constitucional,  y tiene como mandato transformar y construir un nuevo Estado Boliviano.  En relación con los poderes constituidos, el poder constituyente es la  vanguardia del proceso democrático y depositario del mandato social para  transformar y construir un nuevo Estado Boliviano. Por las características  del proceso constituyente boliviano, la Constituyente no interfiere en  el normal funcionamiento de los actuales poderes constituidos hasta la  aprobación del nuevo texto constitucional, y el nuevo mapa institucional.  Este nuevo texto constitucional será sometido para su aprobación a un referéndum  del pueblo boliviano. Desde el momento de su aprobación se hará efectivo  el mandato del nuevo texto constitucional y la construcción del nuevo Estado  boliviano”. Asamblea Constituyente. “Reglamento de debates”, Sucre, enero  de 2007, p. 3. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 4. Ver: “Evo pide más poder para la Asamblea”, <B>Los Tiempos</B>, Cochabamba, 6  de agosto de 2006. “La Constituyente empieza con preeminencia indígena”;  “Evo declara su subordinación a una Constituyente originaria”, <B>La Razón</B>,  La Paz, 6 de agosto de 2006. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 5. Sobre estas contradicciones en toda América Latina, revisar: Mainwaring,  Scott and Hagopian, Frances (ed.). <B>The Third Wave of Democratization in  Latin America: Advances and Setbacks</B>, Cambridge: Cambridge University Press,  2002. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 6. La Asamblea Constituyente boliviana estuvo regulada superficialmente por  el artículo 232 de la actual Constitución, creado a raíz de las reformas  de febrero de 2004 donde se reconocía la posibilidad de instaurar una Asamblea  por medio de la <I>Ley Especial de Convocatoria,</I> para lo cual se necesitó  el voto de <I>dos tercios</I> de los miembros del Congreso Nacional en marzo de  2006. El artículo 232 no fijaba límites temporales ni determinó prohibiciones  temáticas para el trabajo constituyente, dando lugar a muchos vacíos procedimentales  y normativos. Por esto, algunos analistas políticos consideraban que la  Asamblea no iba a modificar aspectos de fondo como la conformación de los  tres poderes del Estado, algunas disposiciones generales (como el Estado  Social de Derecho), los derechos y las garantías de la persona, la vigencia  de los códigos legales actuales y los convenios internacionales que tienen  vigencia como leyes de la república. Sobre esto consultar: Mansilla, H.  C. F. <B>Para entender la Constitución Política del Estado. Comentario introductorio</B>,  La Paz: Corte Nacional Electoral, Cuaderno de Diálogo y Deliberación No.  6, 2005, p. 102. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 7. Cfr. Vargas Llosa, Mario. “Prohibido mentir”; <B>La Razón</B>, La Paz, 6 de mayo  de 2007, p. A-7. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8. Cfr. “La Constituyente despierta esperanzas en la población. La gente confía  en que sus problemas sean resueltos”; en: <B>Construyendo</B>, No. 29, La Paz,  septiembre de 2006, p. 12. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 9. Para los medios de comunicación, una razón más para el escepticismo que  ponía múltiples obstáculos sobre las transformaciones esperadas, era la  presencia de “políticos reciclados” que formaron agrupaciones ciudadanas  nuevas o simplemente cambiaron de partido para llegar a la Constituyente.  “De 118 constituyentes que no pertenecen al Movimiento Al Socialismo (…),  por lo menos 60 asambleístas (71 por ciento) transitaron por partidos tradicionales  (MNR, MIR, ADN, NFR y UCS) y ‘migraron’ de tienda política para acceder  a un curul en la Asamblea”. Sobre el detalle de nombres y transfugios,  consultar: Chuquimia, Marco Antonio. “Políticos reciclados en la Constituyente”;  en: <I>Domingo</I>, suplemento de <I>La Prensa</I>, La Paz, domingo 17 de septiembre  de 2006, p. 2. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 10. Los medios de comunicación destacaron desde un inicio el surgimiento de  un clima conflictivo. Al respecto, ver: “La <I>media luna</I> le hace frente al  MAS en la Constituyente”; <B>La Prensa</B>, La Paz, 2 de agosto de 2006, p. 4a.  “La Constituyente empieza con fiesta, desafíos y advertencias”, informe  especial, <B>La Prensa</B>, La Paz, 7 de agosto de 2006, pp. 2b-3b. “Sucre teme  estallido de conflictos sociales a raíz de la Constituyente”, <B>La Prensa</B>,  La Paz, 25 de julio de 2006, p. 9a. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 11. Cfr. “El Poder Ejecutivo organiza la presión sindical a la Asamblea”; La  Razón, La Paz, 11 de agosto de 2006. “Cuidado con la Asamblea”, <B>Los Tiempos</B>,  Cochabamba, 11 de agosto de 2006. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 12. El juego de suma cero significa que en el enfrentamiento de dos contendores  polarizados, solamente uno de ellos puede vencer mediante la imposición  de su fuerza y, en muchos casos, la eliminación del contrario. Las posiciones  de suma cero afloraron rápidamente fruto de los insultos y actitudes racistas  de muchos asambleístas de la oposición, así como producto de la mayoría  absoluta, presentada ante la opinión pública como recurso para prevalecer  hegemónicamente. Ver también: “Oposición, regiones y cívicos cierran filas  por dos tercios”; <B>Los Tiempos</B>, Cochabamba, 25 de septiembre de 2006. “Partidos  de oposición amenazan con recurrir a medidas legales”; <B>Opinión</B>, Cochabamba,  29 de septiembre de 2006. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 13. Menos de 30 personas tejen los hilos de la Constituyente”; <B>La Prensa</B>, La  Paz, 18 de septiembre de 2006. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 14. Las regiones de la media luna como Santa Cruz, Tarija, Pando y Beni, alentaron  los dos tercios para todo el trabajo constituyente sin vacilar, aunque  dudaban sobre si la estrategia de abstencionismo resultaría útil para revertir  el avasallamiento del MAS. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 15. El Pacto de Unidad fue la coalición de organizaciones indígenas y campesinas  leales al gobierno y consideradas por el MAS como los vigilantes más importantes  de la Asamblea y legítimos representantes de los movimientos sociales.  Estuvo integrado por la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos  de Bolivia (CSUTCB), la Central Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB),  la Confederación Sindical de Colonizadores de Bolivia (CSCB), la Federación  Nacional de Mujeres Campesinas de Bolivia Bartolina Sisa (FMCBBS), la Confederación  Nacional de Markas y Ayllus del Qollasuyo (CONAMAQ), la Coordinadora de  Pueblos Étnicos de Santa Cruz (CPESC), el Movimiento Sin Tierra de Bolivia  (MST), la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) y la Confederación de Pueblos  Étnicos Moxeños de Beni (CPEMB). Sin embargo, CONAMAQ se retiró del Pacto  por considerar que estaban siendo injustamente utilizados para beneficio  del MAS y no para un proyecto político indígena de mayor trascendencia. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 16. Cfr. “Asamblea tiene 30 días para tratar 3.000 propuestas”; La Paz, <B>La  Razón</B>, 12 de abril de 2007. Ver también el editorial del 9 de abril: “Una  gira sin sentido”; La Paz, <B>La Razón</B>, p. A-5. Aspectos positivos se encuentran  en: “Muestran hospitalidad para bajar la tensión en Tarija”; Cochabamba,  <B>Los Tiempos</B>, 10 de abril de 2007. Consultar también: Yash Ghai. <B>La asamblea  constituyente en la elaboración de la constitución política</B>, Estocolmo,  International Institute for Democracy and Electoral Assistance (IDEA),  2006. Sartori, Giovanni. <B>Ingeniería constitucional comparada. Una investigación  de estructuras, incentivos y resultados</B>. México: Fondo de Cultura Económica,  1994, pp. 211-218. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 17. El lunes 10 de diciembre todos los medios de comunicación bautizaron al  nuevo texto como “Constitución del MAS”. Cfr. <B>“El MAS aprueba su Constitución  y los opositores la rechazan por ilegal”; </B><I><B>Opinión</B></I>, Cochabamba, lunes 10  de diciembre de 2007. <B>“El oficialismo aprueba su CPE y la enviará a 2 referéndums”;  La Razón</B>, lunes 10 de diciembre de 2007. “Constitución del MAS ahonda crisis  social y división del país”; <B>El Diario</B>, La Paz, lunes 10 de diciembre de  2007. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 18. Revisar sobre todo las contradictorias declaraciones de la asambleísta  del MAS Marcela Revollo y del senador Santos Ramírez. Ambos decían conocer  un texto diferente aprobado el 24 de noviembre en el liceo militar Edmundo  Andrade. Cfr. “Ahora existen dos versiones del texto aprobado el sábado  24. Comisión del oficialismo armó la CPE y los aliados protestan”; “Marcela  Revollo, asambleísta: <B>El MAS distribuyó el texto entre los partidos”; La  Prensa, </B>La Paz, 28 de noviembre de 2007, p. 3a. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Lista de Referencias</B> </FONT></P>      <!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1. DE SOUSA SANTOS, B. (2005). <B>El milenio huérfano. Ensayos para una nueva  cultura política</B>. Bogotá, Editorial Trotta/ILSA. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=904119&pid=S1315-6268200900030000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2. LACLAU, E. (2006). La deriva populista y la centroizquierda latinoamericana.  en: <B>Nueva Sociedad</B>. No. 205. Caracas, Venezuela.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=904120&pid=S1315-6268200900030000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"> <FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3. PAZ, O. (1998). <B>El laberinto de la soledad. Posdata. Vuelta a El laberinto  de la soledad</B>, Madrid, Fondo de Cultura Económica. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=904121&pid=S1315-6268200900030000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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