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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Publicidad y controversia limítrofe anglo-Venezolana en la prensa Tachirense (1985-1897)]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Since 1876, Venezuela began to ask the United States to intervene in the Anglo-Venezuelan boundary dispute, to require the British government to settle the matter amicably. Almost twenty years later, specifically on December 3, 1894, the U.S. government acted as mediator in the search for a peaceful solution of the Guyana, which resulted in the signing of a treaty arbitration on February 2, 1897. The discussion scenario generated in those years caught the attention of the press Tachira, which as in previous years, reported news concerning the matter. This served as an incentive for some provincial traders design a clever advertising, using as an excuse the differences neighboring commercial hook and fishing and customers. In this paper, we analyze, from the perspective of mentality-how was developed this advertising activity.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font FACE="Verdana"><b>     <p ALIGN="center">Publicidad y controversia limítrofe anglo-Venezolana en la  prensa Tachirense (1985-1897)</p> </b> </font>  <font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="center"><b>Emad Aboaasi El Nimer</b></p>     <p ALIGN="justify"><span style="font-size: 10.0pt; font-family: Verdana"> Universidad de los Andes. Mérida, Venezuela</span>. <a href="mailto:emaboasi@hotmail.com">emaboasi@hotmail.com</a></p> <b>     <p ALIGN="justify">Resumen</p> </b>     <p ALIGN="justify">Desde 1876, Venezuela comenzó a solicitar a los Estados  Unidos de Norteamérica que interviniera en el conflicto limítrofe  anglo-venezolano, para conminar al gobierno inglés a dirimir el asunto de manera  amistosa. Casi veinte años después, específicamente el 3 de diciembre de 1894,  el gobierno norteamericano participó como mediador en la búsqueda de una  solución pacífica sobre la Guyana, cuyo resultado fue la firma de un tratado  arbitral el 2 de febrero de 1897. El escenario de discusiones generado en esos  años captó la atención de la prensa tachirense, que como en años anteriores,  divulgó noticias concernientes al asunto. Esto sirvió de aliciente para que  algunos comerciantes de provincia diseñaran una publicidad ingeniosa, usando las  divergencias limítrofes como excusa de anzuelo mercantil y así pescar clientes.  En el presente artículo, se analizará –desde el enfoque de las mentalidades–  cómo fue desarrollada esta actividad publicitaria.</p> <b>     <p ALIGN="justify">Palabras clave</b>: Publicidad, Problemas limítrofes,  Venezuela, Inglaterra, Guyana Británica.</p> <b>     <p ALIGN="center">Advertising and anglo-venezuelan border dispute In the press  Tachira (1895-1897)</p>     <p ALIGN="justify">Abstract</p> </b>     <p ALIGN="justify">Since 1876, Venezuela began to ask the United States to  intervene in the Anglo-Venezuelan boundary dispute, to require the British  government to settle the matter amicably. Almost twenty years later,  specifically on December 3, 1894, the U.S. government acted as mediator in the  search for a peaceful solution of the Guyana, which resulted in the signing of a  treaty arbitration on February 2, 1897. The discussion scenario generated in  those years caught the attention of the press Tachira, which as in previous  years, reported news concerning the matter. This served as an incentive for some  provincial traders design a clever advertising, using as an excuse the  differences neighboring commercial hook and fishing and customers. In this paper,  we analyze, from the perspective of mentality-how was developed this advertising  activity.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><b>Keywords</b>: Advertising, Problems neighboring Venezuela,  England, British Guyana.</p> </font><font SIZE="2" face="Verdana"><b>     <p align="justify">Recibido: 05/12/2012 Aprobado: 24/01/2013</p> </b>     <p ALIGN="justify">1. Una ojeada histórica a la controversia limítrofe  anglo-venezolana (1814-1899)</p>     <p ALIGN="justify">Cuando en 1814 Holanda cede a la Corona Británica una parte  del territorio guyanés que venía ocupando desde 1623, Venezuela –aún en su  proceso independentista– empieza a vivir los embates limítrofes hacia el  Noreste, debido a que desde entonces, la nación inglesa irá ocupando el  territorio nacional en torno a la margen occidental del río Esequibo. En 1822,  José Rafael Revenga, siguiendo instrucciones de El Libertador a través del  Ministro Gual, protesta ante el gobierno monárquico inglés la intromisión en  suelo patrio, y sin obtenerse respuesta satisfactoria, los incidentes y las  discusiones siguieron discurriendo<sup>1</sup>.</p>     <p ALIGN="justify">En 1841, Venezuela –por intermedio del doctor Alejo Fortique,  Ministro Plenipotenciario de Venezuela ante el Gobierno Británico– realiza una  reclamación apoyada en mapas, títulos de propiedad españoles y holandeses,  documentación histórica y legal (de fuente inglesa y de épocas anteriores y  posteriores al Tratado de 1814) que demostraban los legítimos derechos patrios<sup>2</sup>,  consagrados en el principio: <i>Utis possidetis iuris</i>. Inglaterra, como  salida a tal reclamación, encomendó al agrimensor naturalista prusiano Robert H.  Schomburgk a realizar un levantamiento topográfico de la zona en disputa, debido  a que él la había explorado en 1835<sup>3</sup>. Éste diseñó un mapa fijando  “(…) <i>postes y señales en las mismas Bocas del Orinoco</i>”<sup>4</sup>.</p>     <p align="justify">Las demarcaciones no fueron compartidas por el gobierno  venezolano, porque se usurpaba parte del territorio nacional y se le despojaba  de las bocas orinoquenses y del río Esequibo. La diplomacia británica, por el  contrario, las utilizó como excusa de “(…) <i>medida previa para futura  discusión </i>(…)”<sup>5</sup>, <i>bajo el alegato de que</i>: “(…) <i>tales  señales </i>(…) (eran) <i>único medio tangible de prepararse a discutir la  cuestión de límites con el Gobierno de Venezuela</i>”<sup>6</sup>.</p>     <p align="justify">En 1845, España reconoció la soberanía de Venezuela y para su  extensión territorial tomó como referencia geohistórica la Capitanía General,  donde quedó incluida la otrora “Provincia de Guayana española”, cuya demarcación  hacia el este, era el río Esequibo<sup>7</sup>. En 1849, la nación inglesa  –haciendo caso omiso del anterior reconocimiento– siguió anexionándose parte del  territorio nacional en torno a la margen oeste del mencionado río. En 1850,  ambas naciones en conflicto deciden firmar un pacto, donde acuerdan no ocupar la  región ubicada entre las líneas de Schomburgk –reclamación inglesa– y el río  Esequibo –frontera exigida por Venezuela–<sup>8</sup>.</p>     <p align="justify">A partir de 1857, la zona del Yuruari –ubicada en la región  limítrofe en disputa– empieza a llamar la atención de los ingleses, debido a que  en ese año, mediante una exploración científica, sus autoridades se cercioraron  de la existencia de grandes yacimientos auríferos<sup>9</sup>. Esto inflamó con  mayor vehemencia las ansias expansivas de la Inglaterra victoriana en pleno  apogeo “(…) <i>del librecambismo y de su imperialismo económico, político y  cultural</i>”<sup>10</sup>. Razón por la cual, siguió moviendo sus fronteras  para usurpar suelo venezolano, rico en minerales y metales preciosos.</p>     <p align="justify">Luego de casi dos décadas, el 14 de noviembre de 1876,  Eduardo Calcaño, Ministro de Relaciones Exteriores, siguiendo orden del  mandatario nacional, Antonio Guzmán Blanco, mediante una comunicación enviada al  Ministro de Estado inglés, describe los derechos limítrofes del país frente a  Guyana. Además, ese mismo día, el gobierno nacional envía misiva al Secretario  de Estado norteamericano indicándole la necesidad de una pronta solución, y  apelando a la Doctrina Monroe, por primera vez le solicita interceder en el  conflicto para incitar a Inglaterra a zanjar las diferencias limítrofes ante un  tribunal de arbitraje<sup>11</sup>. Mientras tanto, los ingleses no detenían su  avance.</p>     <p ALIGN="justify">El 13 de febrero de 1877, el Ministro Rojas sugiere al  gobierno inglés celebrar un tratado de límites para fijar una línea  convencional. Como no obtuvo respuesta oportuna, unos meses después, Guzmán  Blanco, al notar la ambición inglesa de seguir moviendo sus fronteras, agitó el  asunto a través de su Ministro Eduardo Calcaño, y luego, mediante Diego Bautista  Urbaneja, a fin de hallar algún final feliz. Como esto fue imposible, rompió  relaciones diplomáticas con Inglaterra<sup>12</sup>. Sin embargo, la codicia  inglesa de seguir extendiendo “(…) <i>el radio de la ocupación, con transgresión  manifiesta del status quo convenido en 1850, </i>(…)”<sup>13</sup> seguía  avanzando, en desmedro de la soberanía nacional.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Cuatro años después, el 21 de febrero de 1881, el Ministro  Rojas propone “(…) <i>dos maneras de resolver la diferencia: títulos de estricto  derecho o transacción amistosa</i>”<sup>14</sup>. Además, fija unas líneas para  demarcar las fronteras, bajo el alegato de que si las mismas no eran aceptadas  sugería hacerlo según las leyes, o en su defecto, someter la decisión a un  arbitraje o tribunal que fallase definitivamente. Debido a las tácticas  dilatorias inglesas de evadir tal proposición, no hubo respuesta. En julio de  1882, el Secretario de Estado norteamericano informa al Ministro Rojas “(…) <i> que si Venezuela lo desea, el Gobierno de Estados Unidos, puede proponer al de  Gran Bretaña someter la diferencia a la decisión de un Árbitro</i>”<sup>15</sup>.  El 29 de marzo de 1884, Inglaterra expresa que no aceptará ningún arbitraje. El  6 de agosto, manifiesta que esa no es la vía para solucionar el asunto; lo mejor  es negociar de mutuo acuerdo<sup>16</sup>.</p>     <p ALIGN="justify">Así entonces, el 12 de mayo de 1887, el Congreso de Venezuela  denunció la violación de la Doctrina Monroe por Inglaterra, como una manera de  persuadir a Norteamérica a intervenir en la controversia limítrofe. Estrategia  que vio su fruto el 3 de diciembre de 1894, cuando el mandatario norteamericano  Grover Cleveland, en su último mensaje presidencial ante el Congreso, mostró  interés por participar en las discusiones para “(…) <i>asegurar la paz por medio  del arbitraje</i>”<sup>17</sup>, tal vez como una medida de frenar “(…) <i>las  aspiraciones de supremacía británica en Sudamérica</i>”<sup>18</sup>.</p>     <p ALIGN="justify">No va a ser sino hasta el 22 de febrero de 1895, cuando el  Congreso norteamericano envía sendas Resoluciones al gobierno inglés y al  venezolano, sugiriéndoles plegarse a la intención de su mandatario sobre el  arbitraje<sup>19</sup>. “<i>El 1 de enero de 1896, el Presidente autorizado por  el Congreso </i>(norteamericano), <i>designa la Comisión Investigadora de  Límites de Guayana</i>”<sup>20</sup>. Una vez realizada la investigación, se  concluyó el proyecto del tratado arbitral el 12 de noviembre, en el que el país  no participó<sup>21</sup>. El 2 de febrero de 1897, Venezuela y la Gran Bretaña  suscribieron el tratado que “(…) <i>sometía la cuestión fronteriza a un tribunal  arbitral, cuyas sesiones tendrían lugar en París. La Comisión de Límites de los  Estados Unidos fue de seguidas disuelta, ya que el problema se trasladaba a un  nuevo tribunal</i>”<sup>22</sup>. El 18 de marzo, el mandatario nacional lo  remitió al Congreso, donde fue aprobado el 5 de abril. El canje de  ratificaciones de este pacto, se realizó el 14 de junio<sup>23</sup>. Desde  marzo de 1898 hasta el 27 de septiembre de 1899, ambas partes presentaron sus  alegatos, sus contra-alegatos y debatieron en varias sesiones ante el Tribunal  de Arbitraje francés. El 3 de octubre de 1899, se dictó sentencia unánime que,  prácticamente, legalizó la ocupación inglesa en territorio venezolano, al  concederle aproximadamente el 90 por ciento de la zona en litigio24. Mientras  que a Venezuela, tan solo se le reconoció la boca del Orinoco y una región de  unas 5.000 millas cuadradas en la zona sudoriental de las cabeceras de dicho río<sup>25. </p> </sup>     <p align="justify">De este modo, discurrieron las disputas sobre la extensión  que cada nación vecina reclamaba a lo largo del siglo XIX. Sin embargo, como  pudimos observar, los &quot;(…) <i>británicos consiguieron lo que querían, engolfar a  Venezuela en una larga discusión sobre linderos mientras pasaba el tiempo.  Factor que siempre les había favorecido</i>&quot;<sup>26. </sup>Logrando así,  despojarla de los espacios que por tradición histórica le correspondían.</p>     <p align="justify">Ahora bien, luego de este bosquejo general –tan necesario  para conocer el contexto histórico con mayor amplitud– en el presente trabajo,  solamente develaremos el impacto que tuvo el problema limítrofe anglo-venezolano  en la publicidad de la prensa tachirense durante el corto periodo histórico de  1895 a 1897, momento en que la nación norteamericana decidió intervenir como  mediadora en la controversia, captando la atención de la prensa nacional, y en  especial, la tachirense que es nuestro objeto de estudio<sup>27.</sup></p>     <p align="justify">Así pues, leeremos el incidente desde la región del Táchira y  según el enfoque de las mentalidades, en específico, desde el imaginario  publicitario. </p>     <p align="justify">Es de aclarar que, la información sobre el desarrollo de las  negociaciones salía a relucir tanto en los periódicos capitalinos como en los de  provincia<sup>28. </sup>En los tachirenses, por ejemplo, notamos que se le dio  cobertura con artículos de opinión<sup>29</sup>, avisos de protesta, poemas<sup>30</sup>,  himnos patrióticos, sucesos<sup>31, </sup>documentos de rechazo de organismos  regionales públicos<sup>32 , </sup>no solo porque era tema de interés patrio,  sino también, por su condición de estado fronterizo con Colombia, con quien  también se tenían disputas limítrofes<sup><sup>33</sup></sup>. </p>     <p align="justify">Ante esta situación, es muy posible que los avisos alusivos a  cualquier reclamación de límites con países vecinos, llamase la atención del  lector de la prensa tachirense, quien ávido de información, era probable que  cayese en la estrategia publicitaria y fuese inducido a la obtención del  producto o tuviese interés en la prestación de servicios divulgados en los  anuncios, que a renglón seguido,<sup><sup> </sup></sup>analizaremos. </p> <b>     <p align="justify">2. Publicidad limítrofe (1895-1897) </p> </b>     <p align="justify">Como el panorama sobre las diferencias limítrofes  anglo-venezolanas era un tema de referencia inmediata y de suma divulgación en  la prensa del Táchira entre 1895-1897, algunos comerciantes aprovecharon el  momento para cultivar su astucia publicitaria<sup>34. </sup>Utilizaron las  discusiones diplomáticas como excusa para diseñar sus anuncios comerciales, a  fin de atraer lectores. Titularon sus avisos con lemas alusivos a este tema de  actualidad como treta mercantil<sup>35 . </p> </sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En las páginas de los pocos números de periódicos consultados  para este artículo, notamos el juego publicitario. Verbigracia, como P. V. López  Fontainés propuso ante el &quot;(…) <i>Centro Científico Literario de Caracas </i>(…) <i>el estudio de medidas importantes sobre </i>(…) (el) <i>asunto </i>(de) <i> límites de Guayana</i>&quot;<sup>36; </sup>sugiriendo una guerra mercantil a  Inglaterra<sup>37 </sup>mientras no reconociera los derechos del país en el  territorio usurpado38, Julio A. Peñuela aprovecha esa noticia para publicar en  el periódico <i>El Tiempo </i>de Rubio un anuncio bajo el título &quot;Guerra a  muerte!&quot;, con el fin de informar sobre la venta de una casa de tapia pisada y  teja, con solar cercado, ubicada en el sector Cerro de Las Flores de la ciudad  de Rubio. El aviso resulta algo paradójico, pues, ¿cómo es posible clamar por  una beligerancia hasta perder la existencia a fin de dirimir el conflicto, y  luego divulgar que se enajena una vivienda bien edificada y con un patio? ¿Acaso  dicha casa no simbolizaba el buen vivir de quien estaba pensando en la paz?  ¿Será que la presunta conflagración letal era precisamente para la cómoda  existencia?: </p>     <p ALIGN="center">GUERRA A MUERTE! 											</p>     <p align="center">Se vende una casa situada en el &quot;Centro de las flores,&quot; bien  construida de tapia pisada y teja, y con buen solar cercado. Para informes  entenderse con JULIO A. PEÑUELA. </p>     <p align="center">Rubio, Junio 22 de 1895. 4-1<sup>39 . </p> </sup>     <p align="justify">La dinámica mercantil, se construye a través del ludismo del  imaginario limítrofe anglovenezolano. El título alusivo al conflicto como hecho  de interés nacional, es una táctica subliminal publicitaria de algunos  comerciantes tachirenses, que valiéndose de la realidad social y política, lo  utilizan en la prensa para jugar con la imaginación del lector, y de manera  ingeniosa, transformar la mercancía en un objeto de sumo interés, conminándolo  al consumo. ¿Acaso se hace una reinvención ética del consumo? ¿Hay una  reconstrucción de la calidad del producto? </p>     <p align="justify">Este tipo de publicidad, que pervive en la prensa nacional,  local y regional desde mediados del siglo XIX y que se mantiene en buena parte  del siglo XX<sup>40, </sup>devela<sup> </sup>manifestaciones culturales que  permiten reinterpretar el país desde dos simbologías: la comercial y la  histórica. Ambas son fusionadas en un solo tipo de anuncios y, cual códigos  secretos, denotan mecanismos incipientes de mercantilización en la región  tachirense. La presencia solapada de estructuras de imaginarios culturales en el  lenguaje comercial, da cuenta de las preocupaciones reales que mueven al  colectivo.Como la noticia de actualidad es de su interés, se apela al tema  limítrofe por ser el hecho de mayor divulgación en la prensa regional de la  época en estudio. En tal sentido, Virgilio Ramírez, dueño de la Panadería  Zuliana, ubicada en la calle El Topón de Rubio, publicó en el periódico <i>El  Tiempo </i>un aviso con el título &quot;Llegó la invasión&quot;, para ofrecer el pan que  elabora. El anuncio tiene la peculiaridad de estar abordado como un mini cuento  de la literatura fantástica, para develar que la supuesta incursión foránea en  suelo patrio, aumenta el consumo por parte de los invasores. La ironía está en  mostrar al ejército enemigo como glotón, que viene al país a degustar las  delicias gastronómicas, sin rival. La metáfora, tal vez, radica en el hecho de  resaltar que las riquezas nacionales son tan seductoras que no tienen  contrincantes, por tanto, despertaron el mayor interés en naciones imperiales.  El comerciante, de manera sarcástica juega con el discurso noticioso de la  prensa y con conceptos económicos para mostrar que, sean militares o no, a fin  de cuentas, son consumidores que se ven atraídos por su mercancía: </p>     <p align="center">LLEGO LA INVASIÓN<b> </b> </p>     <p align="center">Un numeroso ejército compuesto de personas (…) de diferentes  nacionalidades y montante al número de 25.000 hombres es el que acaba de llegar  en estos días, con el único propósito de saborear el exquisito y sin rival pan  que se elabora en la &quot;Panadería Zuliana&quot; de Virgilio Ramírez, sita en la calle  de &quot;El Topón&quot;<sup>41 . </p> </sup>     <p align="justify">El estilo literario del anterior anuncio, no es en vano. Más  bien, es el corolario de los cambios que se van suscitando en el país a partir  de 1870: el inicio de la educación gratuita, obligatoria y laica; la fundación  de las Academias de Ciencias y el patrocinio de las letras por parte del Estado  guzmanista, que conllevaron a la propagación de nuevos estilos de vida adosados  al acontecer cultural, regidos por la literatura<sup>42</sup>. Además, &quot;(…) <i> después de 1880 </i>(…) <i>se perfiló en Venezuela un movimiento literario de  inspiración nacional, con propósito específico de crear formas e ideas  estéticas, con voluntad de indagar la vida, el complejo social, los rasgos  psicológicos propios, no en las leyes, sino en los hechos del acontecer vital</i>&quot;<sup><i>43  . </i></sup>Por ello, algunos anuncios de esta índole, adquieren también una  tonalidad culta, intelectual. </p>     <p align="justify">El 23 de noviembre de 1895, el periódico <i>El Tiempo </i> publicó un artículo de J. Rojas F. titulado &quot;Guerra&quot;, donde informa: &quot;(…) <i> Inglaterra </i>(…) <i>ha dicho en su ultimátum</i>: (…) <i>que ocupará el  territorio guayanés por la fuerza, si las circunstancias lo exigen</i>&quot;<sup>44. </sup>Ese mismo día, un anuncio publicitario como el anterior, usa el lema  &quot;Invasión&quot;. Al leer el contenido observamos que un doctor de nombre C. Ospina  Sayer, participa que en su tipografía tiene en venta la novela <i>Cosas del  Mundo </i>a un precio de 50 centavos de bolívar. A nuestro parecer, tanto el  título del aviso como el de la obra literaria reflejan un engranaje lingüístico,  para sugerir que la incursión británica es un suceso del universo de naciones y  puede ser entendido con palabras que, probablemente, el lector encuentre en  dicha obra:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">INVASIÓN<sup>45<b> </b> </p> </sup>     <p align="center">En esta tipografía se halla en venta la novela titulada  &quot;Cosas del Mundo&quot;, del Dr. C. Ospina Sayer á 50 centavos el ejemplar<sup>46 </p> </sup>     <p align="justify">Tres días después, el <i>Boletín Comercial </i>de Táriba,  informó que –según mensajes cablegráficos leídos en periódicos caraqueños hasta  el 4 de noviembre–, la monarquía inglesa había enviado un ultimátum al Gobierno  venezolano, donde se hablaba de naves acorazadas que llegarían a puertos del  país<sup>47. </sup>Faltando poco para finalizar el año de 1895, aún no se habían  iniciado las discusiones limítrofes, porque &quot;<i>Gran Bretaña </i>(...) (había  rechazado) <i>el recurso de arbitramento que se le propuso con el objeto de  conocer los méritos de la controversia de límites directamente ligada a la  doctrina </i>(Monroe) (…)&quot;<sup>48, </sup>por lo que la situación diplomática  seguía tensa. Razón por la cual, el 24 de diciembre, el <i>Boletín Comercial </i> publica un artículo en el que –de manera firme y categórica– cuestiona la  lentitud de la diplomacia por ser lesiva al honor de la nación, y además,  denuncia la codicia inglesa en seguir usurpando terrenos del extremo oriental de  la República, por lo que insta al colectivo a prepararse para la lucha armada, a  fin de resolver este asunto de soberanía territorial<sup>49. </sup>Tal fervor  heroico, también se vio reflejado en la poesía de la época<sup>50 .<font SIZE="3"> </p> </font></sup>     <p align="justify">Ante este escenario, donde se tejían disímiles  enfrentamientos discursivos por las reclamaciones territoriales entre Venezuela  y la Guyana Británica, es obvio que el revés de la agresividad se reflejase en  lemas que auparan a la armonía. Tal estrategia también llamaría la atención del  público que ansiaba la paz. Y más, si acababa de culminar la temporada  decembrina, donde muchos habrían pedido sosiego para el país. Por ello, el 1 de  enero de 1896, cuando apenas se<font SIZE="3"> </font>está iniciando un año  nuevo, y el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica designa la Comisión  Investigadora de Límites de Guayana<sup>51, </sup>la Botica Alemana publicó un  anuncio en <i>La Limosna </i>de Rubio, con el título &quot;¡Viva la paz!&quot;, no  precisamente para informar sobre el arbitraje, sino más bien, sobre la venta de  artículos importados de primera calidad, tales como: licores en botellas y  garrafones, frutas, dulces y galletas. Desde las líneas iniciales del aviso, se  sugiere que la paz es lo más ansiado por el colectivo nacional; frente a una  estancada agricultura, como secuela del ambiente bélico, el comercio fortalecido  es el que empuja &quot;<i>la gran máquina del progreso de estos pueblos</i>&quot;; por  tanto, los productos promocionados son ofrecidos como los únicos que imponen  tranquilidad social: </p>     <p ALIGN="center">¡VIVA LA PAZ! </p>     <blockquote> 	    <p align="justify">Este es el grito que unisono se deja oir por los ámbitos de  la Patria.-La agricultura prosigue las faenas interrumpidas por la odiosa guerra<sup>52 	</sup>y el comercio animado de nueva vida dá vigoroso empuje á la gran máquina  del progreso de estos pueblos y como corolario de ello encontrareis que las  Bodegas bien surtidas no pueden estar sin el afamado Brandy, Menckow en botellas  y garrafones.-Legítimo Hennessy.-Frutas exquisitas americanas.-Vinos tintos de  Burdeos y Borgoña.-Dulces de California y éspumosos de Champaña.-Cerveza  franciscana y negra Holsatin.-Galletas de todas clases y gran variedad de  artículos de superior calidad que importa constantemente.-LA BOTICA ALEMANA<sup>53  . </p> </blockquote> </sup>     <p align="justify">Así entonces, la cotidianidad inmersa en actividades  mercantiles se reinterpreta con la identidad nacional y el sentimiento de  defensa del suelo patrio. Los anuncios fungen como formas de protesta épica, sin  suspender la actividad comercial. Hay una especie de invitación a que nadie  paralice sus labores, sino más bien, que siga en su lucha diaria. A través de la  prensa se mantiene informado al colectivo sobre la controversia limítrofe  anglo-venezolana, de la que no solo los comerciantes ingeniosos seguían pescando  clientes en sus avisos mercantiles, sino también, de manera colindante al  comercio aparecen algunos bardos anunciando la publicación de sus poemarios. El  anzuelo mercantil lo vemos en el contenido del aviso, donde se informa que los  versos fueron confeccionados con el numen épico para avivar el sentimiento  nacionalista:</p>     <p align="center">“ECOS DE LA PATRIA”</p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Así se titulará una colección de composiciones  	patrióticas q´ <b>su autor el inspirado poeta propone publicar con el fin de  	despertar mas el entusiasmo sobre la cuestion palpitante de Guayana</b>. La  	recomendamos sobremanera<sup>54</sup>. (Resaltado nuestro).</p> </blockquote>     <p align="justify">Como el teatro propagandístico limítrofe seguía moviéndose  paralelo a las reclamaciones que expresaban “(…) con patriótico enstusiasmo:  ¡Viva el pueblo venezolano! Vivan los EE.UU. del Norte”<sup>55</sup>, la  perspicacia publicitaria iba haciendo de las suyas para motorizar las ventas en  el comercio tachirense. En tal sentido, Juan Urdaneta publicó un anuncio en El  Tiempo de Rubio bajo el título: “A las armas!!” (con el cual posiblemente hacía  alusión al coro del Himno patriótico de Parbulo<sup>56</sup>, publicado en El  Cisne de La Grita, unos días antes<sup>57</sup>) con el pretexto de informar que  en su Bodega “Tempestad” vende armas de precisión a un precio muy barato y un  Hotel equipado a la francesa, donde sirven platos de distintos precios. En este  aviso, existe una relativa correspondencia entre el título y el primer artículo  ofrecido; se trata de persuadir al lector de que es un producto de primera  necesidad y “cada compatriota” debe adquirirlo para la custodia del suelo  nacional. Evidentemente, se juega con algo de sensacionalismo y chauvinismo. Con  la excusa de defender la patria de la invasión inglesa, el comerciante quiere  motorizar el negocio de la venta de armas. En el segundo producto, se mantiene  el espíritu de los anuncios ya analizados. El lema es una maniobra seductora del  horizonte publicitario. Es decir, no guarda relación entre el producto y lo  ofrecido. Haciendo una valoración general del aviso, nos interrogamos: ¿Será que  sugiere al colectivo que quien tiene un arma contribuye en resguardar a la  Nación, y estando protegida se podían satisfacer los antojos a cualquier precio  en un hotel a la francesa como revés a la moda y comida británica?:</p>     <p align="center"><b>A LAS ARMAS!!</b></p>     <blockquote> 	    <p align="justify">Tendremos qué tomarlas en defensa de nuestra patria, que  	se ve amenazada por una Nación extranjera; para evitar un asalto, cada  	compatriota podrá obtener por una suma enteramente módica una arma de  	precisión en la bodega “Tempestad,” de Juan E. Urdaneta. También ofrece al  	público un Hotel montado á la francesa, donde se sirve desde el más humilde  	plato hasta remontarse á la categoría del primer antojo.</p> 	    <p align="justify">Rubio, Enero de 1896<sup>58</sup>.</p> </blockquote>     <p align="justify">Ampliando la mirada hacia el ámbito económico de Táchira,  notamos que en 1896, algunos periódicos –siguiendo la propuesta de López  Fontainés– de manera secuencial publicaron anuncios de censura a los productos  ingleses que incitaban al colectivo a no adquirirlos en el mercado<sup>59</sup>:</p>     <p align="center"><b>Al pueblo</b></p>     <p align="center">Quien compra un producto inglés, aumenta con su trabajo el  poder de Inglaterra<sup>60</sup>.</p>     <p align="justify">De lo anterior se colige que las expresiones mercantiles  confluyen hacia lo autóctono. Sin embargo, así como se proponían maneras de  afectar la importación de mercancía venida de Inglaterra, también se asomaban  atisbos de posible arreglo amistoso en el plano diplomático, con el apoyo  irrestricto de Norteamérica a Venezuela frente al apoyo de Francia,  Austro-Hungría y Alemania a los ingleses. No en balde, a finales de febrero de  1896, en la prensa tachirense fueron circulando noticias de que gracias a la  mediación de los Estados Unidos de Norteamérica, las diferencias limítrofes  anglo-venezolanas se arreglarían. Un artículo publicado el día 22 de ese mes,  informaba que el gobierno inglés había manifestado su voluntad de someterse a un  arbitraje como salida pacífica. Tal noticia, obviamente, traía nuevos vientos de  tranquilidad nacional y regional, porque ya no era menester la tramitación  bélica. Con el arreglo diplomático, se fijarían amistosamente las demarcaciones  territoriales de Guyana con Venezuela<sup>61</sup>. Esto fue visto como una  victoria nacional. Así se deduce de lo expresado por el Boletín Comercial de  Táriba: “Lo que ayer suplicábamos con la insistencia del débil, se nos propone  hoy por el poderoso! La razón ha triunfado, pero para triunfar se ha necesitado  todo el esfuerzo de una Nación amiga, (…)”<sup>62</sup>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Unos días después, el 1 de marzo, el periódico La Limosna de  Rubio hizo alarde de la hidalguía femenina venezolana heredada desde la Gesta  Emancipadora, al informar que en Táriba unas señoras y señoritas constituyeron  una Junta Patriótica con el fin de “(…) arbitrar recursos con que ayudar á  sostener el territorio nacional”<sup>63</sup>. Llama la atención que, como en el  plano diplomático se estaba hablando de arbitraje, se haya utilizado el término  arbitrar, para dejar claro que tales “matronas”<sup>64</sup> comprometerían o  aportarían caudales como una manera de cooperar en la solución del asunto<sup>65</sup>.</p>     <p align="justify">Como corolario de lo anterior, se observa que el arbitraje  era visto –por algunos– con muy buenos ojos, por considerarlo como una victoria  nacional<sup>66</sup>. Por ende, Evangelista Quintero publica un aviso en el  periódico El Cisne de La Grita con el título: “Primera derrota de los ingleses”,  para informar que en su taller de sastrería tiene las mejores telas de lana y  las más económicas de la ciudad de La Grita, con las que confecciona los  atuendos exigidos a los alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús. Además,  anuncia la fabricación de vestidos a la moda del día o el gusto del cliente,  todo con los mejores precios del mercado, ajustado a la situación económica. Y  nos preguntamos: ¿A qué derrota se refiere Quintero? ¿Al resultado de qué  pugilato alude? Posiblemente se esté refiriendo a la intervención norteamericana  en el conflicto como mediadora, quien además, reconoció el derecho de Venezuela  en reclamar su territorio invadido. Esta aseveración la hacemos debido a que en  el Acta levantada en la reunión de la Junta Patriótica de La Grita el 6 de  enero, donde se protestó contra la usurpación inglesa en territorio patrio,  aparece la firma de este sastre<sup>67</sup>. Sin embargo, nos surgen otras  interrogantes: ¿Acaso se alude que la producción local de vestimentas para  colegiales, colegialas y damas era un fracaso para los anglosajones porque no  detuvieron la actividad mercantil en La Grita, ni generaron inflación en tales  productos demandados por buena parte del colectivo? ¿O las actividades  educativas no se vieron afectadas por falta de uniforme de sus alumnos? Ante  tantas preguntas, puede que sobren las respuestas. Pero no se puede negar que la  idealización patriota en el título del anuncio forma parte del juego mercantil:</p>     <p align="center"><b>Aviso</b></p>     <p align="center"><b>PRIMERA DERROTA DE LOS INGLESES EVANGELISTA QUINTERO</b></p>     <blockquote> 	    <p align="justify">participa á todos sus clientes, padres de familia ó  	encargados de jóvenes alumnos del Colegio del Sagrado Corazón de Jesús de La  	Grita, que en su Taller de Sastrería, se encuentran las mejores telas de  	lana, y más baratas que en cualquier otro establecimiento de esta Ciudad, y  	muy de acuerdo con las que comúnmente ordena el reglamento de dicho Colegio,  	que deban usarse.- También ofrece confeccionar vestidos á la moda del dia, ó  	al gusto de la persona, todo á precios sumamente módicos y de acuerdo con la  	situación actual. La Grita, Enero 24 de 1896<sup>68</sup>.</p> </blockquote>     <p align="justify">Mientras discurría el evento diplomático, para dirimir la  controversia limítrofe, la prensa tachirense se ocupaba “(…) con preferencia de  (este) asunto de tanta vitalidad”<sup>69</sup>, con el propósito de que “(…)  (los) lectores (…) (estuviesen) al corriente de la gran cuestión que (…) (tenía)  en suspenso á todos los venezolanos, (…)”<sup>70</sup>. Además, ponía “(…) á  disposición del público las columnas (…) (del) diario<sup>71</sup>”. Era la  noticia de mayor interés, la que más atención exigía a quienes le seguían el  rastro desde la información salida en los periódicos de provincia para conocer  sobre su desenlace.</p>     <p align="justify">El 20 de octubre de 1896, mediante un telegrama enviado desde  Caracas a Táriba al Presidente de la Sociedad Patriótica: “Se anuncia de  Washington que la cuestión Guayana ha sido felizmente arreglada”<sup>72</sup>.  El 12 de noviembre se concluyó el proyecto del tratado arbitral, sin haberle  dado participación a Venezuela. Una semana después, los comerciantes J. Joaquín  Zamora y Carmelo Rojas, en actitud patriota, publican un anuncio en El Tiempo de  Rubio bajo el título: “Guayana es nuestra”, pero con el fin de informar sobre la  ubicación de su taller de Peluquería y Sombrerería. ¿Acaso la alusión a Guayana  con el taller es por el arreglo amistoso con los ingleses y tales vendedores  querían significar que ellos solucionaban cualquier desperfecto en los sombreros  en buenos términos? ¿Como los del Tratado?:</p>     <p align="center"><b>GUAYANA ES NUESTRA</b></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Participamos á nuestros clientes y al público en general,  	que nuestro taller de Peluquería y Sombrerería se encuentra situado frente á  	“Los Corredores” de esta ciudad, donde en ambos ramos ofrecemos dejar  	satisfecho el gusto más exigente. También se reciben sombreros para componer  	en la casa de habitación del primero. Rubio, Noviembre de 1896.</p> </blockquote>     <p align="center"><i>J. Joaquín Zamora –– Carmelo Rojas</i><sup>73</sup>.</p>     <p align="justify">Un mes después, J. Joaquín Zamora utiliza el mismo anuncio  para informar –de manera personal– sobre los servicios ofrecidos en su  establecimiento. Posiblemente la sociedad con Carmelo se haya disuelto y era  sobre él que recaía la responsabilidad de llevar los destinos del negocio, donde  sigue prometiendo “dejar satisfecho el gusto más exigente”, pero no anuncia que  en su casa recibe sombreros para arreglar, como en el anterior anuncio. Leamos:</p>     <p align="center">GUAYANA ES NUESTRA</p>     <blockquote> 	    <p align="justify">Participo á mis clientes y al público en general, que mi  Establecimiento de Peluquería y Sombrerería está situado frente á “Los  	Corredores” de esta ciudad, donde en ambos ramos ofrezco dejar satisfecho el  	gusto más exigente. Rubio, Diciembre de 1896</p> </blockquote>     <p align="center">J. Joaquín Zamora<sup>74</sup></p>     <p align="justify">De este modo, ante el escenario de discusiones sobre los  límites anglo-venezolanos, ciertos comerciantes, poetas y publicistas en  general, aprovecharon el momento para vincularlo con el diseño de los anuncios  en la prensa tachirense entre 1895-1897, amoldándolos al espectro noticioso de  mayor impacto. Usaron la información en torno a las controversias de los  territorios fronterizos, fusionándola con la mercadería en venta como gancho  comercial, siguiendo así, con el ingenio utilizado años atrás. Desde su labor  mercantil, fijaron posición en la protesta nacional sin paralizar sus  actividades; convirtieron el anuncio en doble lectura, pero para un único fin:  vender productos, más allá de la protesta. Tal vez, éste fue un modo para ellos  vincularse al reclamo patrio, pero con prebendas personales.</p>     <p align="justify">3. <b>Palabras finales, sin límites</b></p>     <p align="justify">Las tácticas empleadas por los publicistas en la prensa  tachirense de finales de siglo XIX, despiertan en el lector un interés de  consumo hacia lo ofrecido. La estrategia subliminal consiste en hacer anuncios  con títulos concernientes al incidente limítrofe, como un medio para hacer de lo  ofrecido un objeto de mayor demanda. La publicidad se ve imantada hacia la  noticia de actualidad. Los anuncios son diseñados con un lenguaje táctico para  cohabitar con la cotidianidad del lector.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La realidad cotidiana funge de referente para la confección  del anuncio. El lenguaje publicitario se acomoda a las necesidades del  comerciante u oferente, de acuerdo a la circunstancia histórica. El anuncio se  titula de una manera, pero informa sobre otro contenido. Es un modo genial de  seducir a consumidores para la adquisición de mercancías. En el orden lógico del  discurso existe un falseamiento intencional del mensaje, con efectos  mercantiles.</p>     <p align="justify">Partiendo de esa realidad, la oferta y el producto son  reinventados en la imaginación del oferente, haciendo del contexto publicitario  un horizonte entre realidad y entelequia, con la que cualquier consumidor puede  identificarse. Obviamente, en el mercado tachirense el producto es fusionado con  la representación objetiva como camino referencial, para conllevar a su  adquisición. La realidad se integra a la mercancía. En este caso, el hecho  noticioso limítrofe, ha sido la excusa.</p>     <p ALIGN="justify"><b>Notas</b></p>     <p ALIGN="justify">1 Cfr.: J.L. Salcedo Bastardo. Historia Fundamental de  Venezuela, p. 406.</p>     <p ALIGN="justify">2 Vid: Idem. Ministerio de Relaciones Exteriores. Dirección  de Derecho Público Exterior, Comunicación Número 1392 enviada por el Dr. Rojas  al Cónsul de Venezuela en Demerara. En: Historia Oficial de la discusión entre  Venezuela y la Gran Bretaña sobre sus límites en la Guayana, p. 278.</p>     <p ALIGN="justify">3 Remítase a: Hermann González y Manuel Alberto Donís Ríos.  “Fronteras“. Diccionario de Historia de Venezuela. Tomo II (D-L), p. 402.</p>     <p align="justify">4 Enrique Bernardo Nuñez. Tres momentos en la controversia de  límites de Guayana, p. 11.</p>     <p align="justify">5 <font SIZE="2"><i>Ibidem</i>, p. 14.</p> </font>     <p align="justify">6 <font SIZE="2"><i>Idem</i>.</p> </font>     <p align="justify">7 <font SIZE="2">Vid: Carlos Romero. <i>Política Exterior de  Venezuela. Relaciones con Usa, Colombia, Guyana, Cuba y el Caribe</i>, p. 18.</p> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">8 <font SIZE="2">Véase: <i>Ibidem</i>, p. 19.</p> </font>     <p align="justify">9 <font SIZE="2">Cfr.: Enrique Bernardo Nuñez. <i>Op. Cit</i>.,  pp. 25 y 28.</p> </font>     <p align="justify">10 <font SIZE="2">José Luis Salcedo Bastardo. <i>Op. Cit., </i>p. 406.</p>     <p align="justify">11 Véase: Enrique Bernardo Nuñez. <i>Op. Cit</i>., pp. 25-26.</p>     <p align="justify">12 Remítase a: José Luis Salcedo Bastardo. <i>Op. Cit.</i>,  p. 407.</p>     <p align="justify">13 Ministerio de Relaciones Exteriores. Dirección de Derecho  Público Exterior, Comunicación Número 1389 enviada por el Dr. Ezequiel Rojas al  Honorable Barón de Bodman. En: <i>Historia Oficial de la discusión…</i>, p. 274.</p>     <p align="justify">14 Enrique Bernardo Nuñez. <i>Op. Cit</i>., p. 31.</p>     <p align="justify">15 <i>Ibidem</i>, p. 35.</p>     <p align="justify">16 Vid: <i>Ibidem</i>, pp. 37-38.</p>     <p align="justify">17 Grover Cleveland. Citado por: Enrique Bernardo Nuñez. <i> Op.Cit</i>., p. 73.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">18 José Luis Salcedo Bastardo. <i>Op. Cit.</i>, p. 407.</p>     <p align="justify">19 Cfr.: Enrique Bernardo Nuñez. <i>Op. Cit</i>., p. 77.</p>     <p align="justify">20 <i>Ibidem</i>, p. 90.</p>     <p align="justify">21 Concúrrase a: <i>Ibidem</i>, p. 93.</p>     <p align="justify">22 “El Memorandum de Severo Mallet-Prevost por el doctor Otto  Schoenrich”. Citado por: <i>Ibidem</i>, p. 109.</p>     <p align="justify">23 Vid: Enrique Bernardo Nuñez. <i>Op. Cit., </i>pp., 94-95.</p> </font>     <p align="justify">24 Cfr.: &quot;El Memorandum de Severo Mallet-Prevost por el  doctor Otto Schoenrich&quot;. Citado por: <i>Ibidem</i>, p. 109.</p>     <p align="justify">25 Véase: <i>Idem</i>.</p>     <p align="justify">26 Horacio Cabrera Sifontes. <i>La verdad sobre nuestra  Guayana Esequiba</i>, p. 53.</p>     <p align="justify">27 Apenas logramos revisar los microfilms contentivos de  ejemplares sueltos de la prensa tachirense decimonónica que conserva la  Biblioteca Nacional Febres Cordero de Mérida. Aun cuando esto no nos permite  ampliar nuestras ideas en cuanto a dar mayores detalles sobre la secuencia  publicitaria diaria, mes por mes, sin embargo, nos ofrece una visión general  sobre el marketing empleado en el Táchira a fines del siglo XIX</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">28 Se ha de advertir al lector que en las citas se respetará  la grafía original de los anuncios y para darle mayor fluidez a la lectura de  los mismos, se obviará colocar la locución latina <i>Sic</i>. </p>     <p align="justify">29 Remítase a: &quot;Guayana&quot;. <i>El Tiempo</i>. Rubio, 23 de  julio de 1896, pp. 1-2. &quot;Patriotismo&quot;. <i>El Tiempo. </i>Rubio, 21 de diciembre  de 1895, pp. 2-4.</p>     <p align="justify">30 Véase los poemas: &quot;Guayana. A los venezolanos y á la  prensa de la República&quot;. <i>El Cisne</i>. La Grita, 25 de diciembre de 1895, pp.  22-24; Pablo Romero D. &quot;A la altiva juventud venezolana&quot;. <i>El Cisne</i>. La  Grita, 15 de enero de 1896, pp. 33; entre otros.</p>     <p align="justify">31 Citemos como ejemplo, el siguiente suceso que, cual  fábula, concluye con una moraleja civilizadora y patriótica: &quot;<i>Malos  entusiasmos.-En el lugar denominado La Guayana (Parroquia Santa Rosa) hubo ayer  una verdadera batalla campal entre venezolanos é ingleses. Parece que llevados  de su entusiasmo patriótico, los concurrentes convinieron en dividirse en dos  bandos: venezolanos que sostenían la Guayana é ingleses que venian á atacarla.  La cosa empezó de juego; poco a poco se enardecieron los ánimos y el plomeo se  prendio de firme. En la refriega fueron rechazados los que hacían de ingleses,  quienes tuvieron en sus filas varios heridos y contusos. La policía acudió, hizo  algunos arrestos y puso en paz a los contendores. Malos juegos son esos.  Guárdense las energías y el entusiasmo para cuando estemos en presencia de  verdaderos ingleses invasores. (Tomado de El Maracaibo, de Maracaibo)</i>&quot;.  &quot;Malos entusiasmos&quot;. <i>La Limosna. </i>Rubio, 1 de marzo de 1896, p. 4.</p>     <p align="justify">32 Véase: &quot;Discurso pronunciado por el Señor General  Francisco Alvarado, Senador por el Estado Los Andes, al discutirse en el  Congreso de la República el Decreto sobre voto de gracias al Gobierno y Pueblo  Norteamericano por su actitud en la cuestión Guayana&quot;. <i>El Eco del Distrito</i>.  Táriba, 15 de mayo de 1896, p. 2.</p>     <p align="justify">33 En 1891, se firmó un laudo  arbitral en Madrid que fijaba la punta de Castilletes como el límite de la  frontera en La Goajira. A partir de marzo de 1895, hubo mucha tensión en la  frontera colombo-venezolana por el movimiento de 15.000 hombres de las tropas  colombianas; el 16 de septiembre, luego de un enfrentamiento con los  revolucionarios liberales venezolanos, en número de 900 plazas, entraron al río  Arauca. Dos días después, 100 hombres armados cruzaron el río hacia El Amparo,  llegaron a la morada del Jefe Civil, a quien mediante coacción lo obligaron a  que los guiara para buscar a varios ciudadanos que se llevaron como prisioneros.  En noviembre, se solventaron las aristas de la discordia, luego de que ambas  naciones celebraran un Tratado sobre navegación y comercio fronterizos y de  tránsito y sobre ejecución del Laudo de límites, que se venía discutiendo desde  1894. Cfr.: Consúltese: José Manuel Briceño Monzillo. <i>Venezuela y sus fronteras con Colombia</i>,  págs. 58-65. J.T. Colmenares. &quot;Colombia y Venezuela&quot;. Boletín Número 1 del <i> Boletín Comercial</i>. Táriba, 30 de marzo de 1895, pág. 4. &quot;Invasión  colombiana&quot;. <i>El Tiempo</i>. Rubio, 23 de noviembre de 1895, pág. 3. &quot;Colombia  y Venezuela&quot;. <i>Boletín Comercial</i>.  Táriba, 30 de enero de 1897, p. 1. &quot;Plenipotencia&quot;. <i>Boletín Comercial</i>. Táriba, 17 de julio de  1895, p. 1. </p>     <p align="justify">34 Esta táctica se había empleado antes, en temas referidos a  panoramas bélicos, electorales, sísmicos, patriotas, entre otros. Para ampliar  más sobre este tópico, consúltese: Emad Aboaasi El Nimer. &quot;Publicidad y Guerra  Federal (18581863)&quot;. <i>Boletín de la Academia Nacional de la Historia. </i> (Tomo LXXXVII), Número 348, pp. 93-101. Emad Aboaasi El Nimer. <i>Ideas y Letras  durante la Guerra Federal</i>. Capítulo IV, págs. 163-193. Emad Aboaasi El Nimer.  &quot;Sismos de publicidad en Mérida&quot;. <i>Boletín de la Academia Nacional de la  Historia. </i>(Tomo XCIV), Número 373, pp. 89-100. Emad Aboaasi El Nimer.  &quot;Publicidad y Elecciones en Venezuela (1897)&quot;. <i>El Desafío de la Historia</i>,  Año 5, Número 38, Revista 38, pp. 60-62</p>     <p align="justify">35 El problema limítrofe anglo-venezolano, por ser de capital  importancia para la Nación, fue tema de opinión en las páginas periodísticas,  incluso, mucho antes a nuestro objeto de estudio. La publicidad alusiva a las  demarcaciones, ya se había empleado décadas antes. Para ilustrar véase los  anuncios de: Diego Lara. &quot;Bloqueo de la Guaira&quot;. <i>El Porvenir</i>. San  Cristóbal, 27 de febrero de 1876, p. 722. Carlos Luján. &quot;Límites  Anglo-Venezolanos&quot;. <i>La Paz del Táchira</i>. San Cristóbal, 12 de agosto de  1890, p. 4, entre otros.</p>     <p align="justify">36 &quot;Guayana&quot;. <i>Boletín Comercial</i>. Táriba, 15 de febrero  de 1895, p. 4.</p>     <p align="justify">37 Esta propuesta de López Fontainés, fue secundada en el <i> Boletín Comercial </i>y en <i>La Limosna</i>. En el primero, se publicó un  artículo el 1 de agosto titulado &quot;Guerra Mercantil&quot;, en el que se expresó que si  la nación británica no le devolvía al país los territorios usurpados, lo mejor  era romper todo tipo de relaciones con ella. Pues, sus producciones eran  suplidas por las americanas y las alemanas. Además, se aupaba a los detalladores  a organizarse en una liga, que no compraran mercancía inglesa y negociaran con  casas importadoras que les garantizara venderles mercancía de otra procedencia  distante a la británica. En el segundo periódico, se publicó un artículo el 15  de agosto, titulado: &quot;Guerra mercantil a Inglaterra&quot;<i>. </i>En él se advierte  que el repudio a la manufactura inglesa favorece a los negociantes tachirenses  que venden bienes importados desde otras latitudes, porque al haber reducción en  la demanda de productos anglosajones en el mercado interno, la balanza comercial  se inclinaría a su favor, aumentando sus ventas y ganancias. Entonces, para  evitar &quot;(…) <i>esas vejeces de patriotismo</i>, (…) <i>que no tendrían en cuenta  sino la comodidad de precios </i>(…)&quot;, que afectarían al consumidor, sugirió  otra estrategia comercial de protesta: cobrar un derecho preferencial de 30 por  ciento a los productos británicos, salvo a las maquinarias útiles para el  desarrollo de la riqueza nacional. Además, propuso que se le descontaran en un 5  por ciento los derechos de importación a las naciones amigas, para darles mayor  fuerza comercial. Luego concluyó con este lema: &quot;<i>Que la prensa discuta é  indique las medidas que estén á nuestro alcance para dañar á Inglaterra, creemos  labor patriótica, porque…. los ingleses avanzan!</i>&quot;. Vid: &quot;Guerra mercantil&quot;. <i>Boletín Comercial</i>. Táriba, 1 de agosto de 1895, pp. 3-4. &quot;Guerra  mercantil a Inglaterra&quot;. <i>La Limosna</i>. Rubio, 15 de agosto de 1895, pág.  23.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">38 Vid: <i>Idem</i>. </p>     <p align="justify">39 &quot;Guerra a muerte&quot;. <i>El Tiempo</i>. Rubio, 22 de junio de  1895, p. 1.</p>     <p align="justify">40 Véase nuestro trabajo:  &quot;Publicidad lunar en Venezuela (1969)&quot;. En imprenta.</p>     <p align="justify">41 &quot;Llegó la invasión&quot;. <i>El Tiempo</i>. Rubio, 21 de  septiembre de 1895, p. 1.</p>     <p align="justify">42 Para ampliar más sobre estas ideas, recomendamos la  lectura completa del libro: Paullette Silva Beauregard. <i>Una Vasta morada de  enmascarados</i>. <i>Poesía, Cultura y Modernización en Venezuela a finales del  siglo XIX</i>.</p>     <p align="justify">43 Alexis Márquez Rodríguez. &quot;Literatura&quot;. <i>Diccionario de  Historia de Venezuela</i>. Tomo II (D-L), p. 977.</p>     <p align="justify">44 J. Rojas F. &quot;Guerra&quot;. <i>El Tiempo</i>. Rubio, 23 de  noviembre de 1895, p. 2.</p>     <p align="justify">45 Con respecto al lema de este aviso queremos advertir que,  como ese mismo día se anunció la invasión colombiana en la región del Arauca y  El Amparo, es muy probable que el juego publicitario se haya hecho con doble  intención, pues de ese modo, la curiosidad del lector sería mayor al querer  saber a qué invasión del territorio venezolano se refería, si a la inglesa o a  la colombiana</p>     <p align="justify">46 &quot;Invasión&quot;. <i>El Tiempo</i>. Rubio, 23 de noviembre de  1895, p. 1. </p>     <p align="justify">47 Vid: &quot;Guayana&quot;. <i>Boletín Comercial</i>. Táriba, 28 de  noviembre de 1895, p. 4. 48 Enrique Bernardo Nuñez. <i>Op. Cit</i>., p. 86. 49  Cfr.: &quot;Guayana&quot;. <i>Boletín Comercial</i>. Táriba, 24 de diciembre de 1895, pp.  1-2. 50 Pues, el 25 de diciembre de 1895, el periódico <i>El Cisne </i>de La Grita, publicó un poema de Carlos  Blunck Veloz50 titulado &quot;Guayana&quot;, que fue dedicado a los venezolanos y a la  prensa de la República, a través del cual, insta al combate para la  reivindicación nacional. Citemos algunos versos: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font SIZE="2"><font face="Verdana">(…) </font></p>     <p ALIGN="center"><font face="Verdana">Contra el inglés inhumano </font></p>     <p ALIGN="center"><font face="Verdana">que hace alarde de poder, </font></p>     <p ALIGN="center"><font face="Verdana">guerra á muerte debe ser, </font></p>     <p ALIGN="center"><font face="Verdana">(…) </font></p>     <p align="center"><font face="Verdana">Carlos Blunck Veloz. &quot;Guayana&quot;. </font> </font><font FACE="Verdana" SIZE="2"><i>El Cisne</i>. La Grita, 25 de diciembre  de 1895, pp. 22-24. </p>     <p align="justify">51 Véase: Enrique Bernardo Nuñez. <i>Op. Cit</i>., p. 90.</p>     <p align="justify">52 Por la cercanía de la fecha, es posible que se refiera a  la Revolución Legalista ocurrida en 1892.</p>     <p align="justify">53 &quot;¡Viva la paz!&quot;. <i>La Limosna</i>.  Rubio, 1 de enero de 1896, p. 4.</p>     <p align="justify">54 “Ecos de la patria”. El Cisne. La Grita, 15 de enero de  1896, p. 34.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">55 J. Gregorio Noguera. “Amor patrio”. El Cisne. La Grita, 12  de marzo de 1896, p. 49.</p>     <p align="justify">56 No sabemos a ciencia cierta qué escritor se escudó tras  ese seudónimo.</p>     <p align="justify">57 Citemos algunos versos de este Himno que fue dedicado a la  Patria y al Doctor Emilio C. Guerrero:</p>     <p align="center">A las armas volad compañeros</p>     <p align="center">Ha llegado el momento, volad</p>     <p align="center">A mostrar á la vieja Inglaterra</p>     <p align="center">Cuanto vale el honor nacional</p>     <p align="center">(…)</p>     <p align="center">A las armas &amp; &amp; &amp;</p>     <p align="center">De Bolívar de Sucre y de Páez</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">El ejemplo debemos seguir:</p>     <p align="center">De los héroes que Patria nos dieron</p>     <p align="center">Y por ella supieron morir.</p>     <p align="center">A las armas &amp; &amp; &amp;</p>     <p align="center">(…)</p>     <p align="center">Parbulo. “Himno Patriótico”. El Cisne. La Grita, 15 de enero  de 1896, p. 28.</p>     <p align="justify">58 “A las armas”. El Tiempo. Rubio, 25 de enero de 1896, p.  1.</p>     <p align="justify">59 Vid: José R. Nuñez. “Telégrafo nacional. – Oficial. –De  Carácas á Maracaibo. –El 21 de Diciembre de 1895. –Las 11 h. a. m.” En: El  Tiempo. Rubio, 6 de enero de 1896, p. 2.</p>     <p align="justify">60 “Al pueblo”. Boletín Comercial. Táriba, 22 de febrero de  1896, p. 2.</p>     <p align="justify">61 Consúltese: “Guayana”. Boletín Comercial. Táriba, 22 de  febrero de 1896, p. 1. 62 Idem.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">63 “Patriotismo ejemplar”. El Táchira de San Cristobal. En:  La Limosna. Rubio, 1 de marzo de 1896, p. 4.</p>     <p align="justify">64 Vid: Idem.</p>     <p align="justify">65 Además, ese día, dicho periódico informó sobre la  existencia de documentación histórica habida en El Vaticano, la cual inclinaba  la balanza jurídica a favor de Venezuela. Por lo que vale la pena citar  textualmente la nota: “Dícese de Roma.-Que en los archivos del vaticano se han  encontrado importantes documentos concernientes á las misiones católicas en  Venezuela. Estos documentos prueban que el territorio que reclama Inglaterra,  estaba comprendido en la Diócesis de Caracas, antes de la época de la  adquisición de Guayana por Inglaterra”. Idem.</p>     <p align="justify">66 Otros, por el contrario, aupaban por el combate. Como se  colige del himno anti-inglés, letra de Lisandro Acosta Canales y música del  Profesor Alejandro Fernández, del que apenas citaremos el coro:</p>     <p align="center">Que el Clarín toque airado ¡a la carga</p>     <p align="center">Y responda á su voz la metralla,</p>     <p align="center">Que nos mate, si puede, el canalla,</p>     <p align="center">Que la vida sin honra es amarga.</p>     <p align="justify">“Himno anti-inglés”. La Limosna. Rubio, 1 de marzo de 1896,  p. 1.</p>     <p align="justify">67 Vid: “Descripción de la fiesta con que la Junta Patriótica  de La Grita protestó contra la usurpación de Inglaterra, el día 6 del presente  mes”. El Cisne. La Grita, 15 de enero de 1896, p. 27.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">68 Aviso. “Primera derrota de los ingleses”. El Cisne. La  Grita, 12 de marzo de 1896, p. 56.</p>     <p align="justify">69 “Guayana”. El Republicano. San Cristóbal, 18 de abril de  1896, p. 1.</p>     <p align="justify">70 Idem.</p>     <p align="justify">71 Idem.</p>     <p align="justify">72 “Guayana”. Boletín Comercial. Táriba, 7 de noviembre de  1896, p. 2.</p>     <p align="justify">73 J. Joaquín Zamora y Carmelo Rojas. “Guayana es nuestra”. El  Tiempo. Rubio, 19 de noviembre de 1896, p. 4.</p>     <p align="justify">74 J. Joaquín Zamora. “Guayana es nuestra”. El Tiempo. Rubio,  26 de diciembre de 1896, p. 4.</p> </font>     <p align="justify"><b>Fuentes de Consulta</b></p>     <p align="justify"><b>I) Fuentes documentales impresas</b></p>     <p align="justify">Departamento de Estado. Comunicación del Sr. W. Q. Gresham  enviada al Sr. Rojas Andrade. En: Historia Oficial de la discusión entre  Venezuela y la Gran Bretaña sobre sus límites en la Guayana. Ministerio de  Relaciones Exteriores, Caracas, 1981.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">“El Memorandum de Severo Mallet-Prevost por el doctor Otto  Schoenrich”. En: Nuñez, Enrique Bernardo. Tres momentos en la controversia de  límites de Guayana. Publicaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores,  Imprenta Nacional, Caracas, 1962.</p>     <p align="justify">Ministerio de Relaciones Exteriores. Dirección de Derecho  Público Exterior, Comunicación Número 1392 enviada por el Dr. Rojas al Cónsul de  Venezuela en Demerara. En: Historia Oficial de la discusión entre Venezuela y la  Gran Bretaña sobre sus límites en la Guayana. Ministerio de Relaciones  Exteriores, Caracas, 1981.</p>     <p align="justify">Ministerio de Relaciones Exteriores. Dirección de Derecho  Público Exterior, Comunicación Número 1389 enviada por el Dr. Ezequiel Rojas al  Honorable Barón de Bodman. En: Historia Oficial de la discusión entre Venezuela  y la Gran Bretaña sobre sus límites en la Guayana. Ministerio de Relaciones  Exteriores, Caracas, 1981.</p>     <p align="justify">Romero, Carlos. Política Exterior de Venezuela. Relaciones  con Usa, Colombia, Guyana, Cuba y el Caribe. Curso de Formación sociopolítica,  Nro. 24, Centro Gumilla, Caracas, 1984.</p>     <p align="justify"><b>II) Fuentes Hemerográficas</b></p>     <p align="justify"><b>a) Prensa</b></p>     <p align="justify">“A las armas”. El Tiempo. Año I, Número 26. Rubio, 25 de  enero de 1896.</p>     <p align="justify">“Al pueblo”. Boletín Comercial. Año III, Número 50. Táriba,  22 de febrero de 1896.</p>     <p align="justify">Aviso. “Primera derrota de los ingleses”. El Cisne, Año I,  Número 5. La Grita, 12 de marzo de 1896.</p>     <p align="justify">Blunck Veloz, Carlos. “Guayana”. El Cisne. Año I, Número 2.  La Grita, 25 de diciembre de 1895.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Colmenares, J. T. “Colombia y Venezuela”. Boletín Número 1  del Boletín Comercial. Año II, Número 31. Táriba, 30 de marzo de 1895.</p>     <p align="justify">“Colombia y Venezuela”. Boletín Comercial. Año IV, Número 86.  Táriba, 30 de enero de 1897.</p>     <p align="justify">“Descripción de la fiesta con que la Junta Patriótica de La  Grita protestó contra la Usurpación de Inglaterra, el día 6 del presente mes”.  El Cisne. Año I, Número 3. La Grita, 15 de enero de 1896.</p>     <p align="justify">“Discurso pronunciado por el Señor General Francisco  Alvarado, Senador por el estado Los Andes, al discutirse en el Congreso de la  República el Decreto sobre voto de gracias al Gobierno y Pueblo Norteamericano  por su actitud en la cuestión Guayana”.</p>     <p align="justify">El Eco del Distrito, Año I, Número 4. Táriba, 15 de mayo de  1896. “Ecos de la patria”. El Cisne. Año I, Número 3. La Grita, 15 de enero de  1896.</p>     <p align="justify">“Guayana”. Boletín Comercial. Año II, Número 28. Táriba, 15  de febrero de 1895.</p>     <p align="justify">“Guayana”. Boletín Comercial. Año II, Número 45. Táriba, 28  de noviembre de 1895.</p>     <p align="justify">“Guayana”. Boletín Comercial. Año II, Número 47. Táriba, 24  de diciembre de 1895.</p>     <p align="justify">“Guayana. A los venezolanos y á la prensa de la República”.  El Cisne. Año I, Número 22. La Grita, 25 de diciembre de 1895.</p>     <p align="justify">“Guayana”. Boletín Comercial. Año III, Número 50. Táriba, 22  de febrero de 1896.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">“Guayana”. El Republicano. Año I, Número 1. San Cristóbal, 18  de abril de 1896.</p>     <p align="justify">“Guayana”. El Tiempo. Año II, Número 33. Rubio, 23 de julio  de 1896</p>     <p align="justify">“Guayana”. Boletín Comercial. Año III, Número 76. Táriba, 7  de noviembre de 1896</p>     <p align="justify">“Guerra a muerte”. El Tiempo. Año I, Número 3. Rubio, 22 de  junio de 1895.</p>     <p align="justify">“Guerra mercantil”. Boletín Comercial. Año II, Número 38.  Táriba, 1 de agosto de 1895.</p>     <p align="justify">“Guerra mercantil a Inglaterra”. La Limosna. Año I, Número 6.  Rubio, 15 de agosto de 1895.</p>     <p align="justify">“Himno anti-inglés”. La limosna. Año1, Número 19. Rubio, 1 de  marzo de 1896.</p>     <p align="justify">“Invasión”. El Tiempo. Año I, Número 19. Rubio, 23 de  noviembre de 1895.</p>     <p align="justify">“Invasión colombiana”. El Tiempo. Año I, Número 19. Rubio, 23  de noviembre de 1895.</p>     <p align="justify">Lara, Diego. “Bloqueo de la Guaira”. El Porvenir. Año V,  Segunda época, Trimestre XVI, Número 181. San Cristóbal, 27 de febrero de 1876.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Luján, Carlos. “Límites Anglo-Venezolanos”. La Paz del  Táchira. Año 28, Número 110. San Cristóbal, 12 de agosto de 1890.</p>     <p align="justify">“Llegó la invasión”. El Tiempo. Año I, Número 16. Rubio, 21  de septiembre de 1895.</p>     <p align="justify">“Malos entusiasmos”. El Maracaibo. Maracaibo. En: La Limosna,  Año I. Rubio, 1 de marzo de 1896.</p>     <p align="justify">Noguera, J. Gregorio. “Amor patrio”. El Cisne. Año I, Número  5. La Grita, 12 de marzo de 1896.</p>     <p align="justify">Nuñez, José R. “Telégrafo nacional. – Oficial. –De Carácas á  Maracaibo. –El 21 de Diciembre de 1895. –Las 11 h. a. m. En: El Tiempo. Año I,  Número 24. Rubio, 6 de enero de 1896. </p>     <p align="justify">Parbulo. “Himno Patriótico”. El Cisne. Año I, Número 3. La  Grita, 15 de enero de 1896.</p>     <p align="justify">“Patriotismo”. El Tiempo. Año I, Número 22. Rubio, 21 de  diciembre de 1895.</p>     <p align="justify">“Patriotismo ejemplar”. El Táchira de San Cristobal. En: La  Limosna. Año I. Rubio, 1 de marzo de 1896.</p>     <p align="justify">“Plenipotencia”. Boletín Comercial. Año II, Número 37. Táriba,  17 de julio de 1895.</p>     <p align="justify">Rojas F., J. “Guerra”. El Tiempo. Año I, Número 19. Rubio, 23  de noviembre de 1895.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Romero D., Pablo. “A la altiva juventud venezolana”. El  Cisne. Año I, Número 3. La Grita, 15 de enero de 1896.</p>     <p align="justify">“¡Viva la paz!”. La Limosna. Año I, Número 15, Rubio, 1 de  enero de 1896. </p>     <p align="justify">Zamora, J. Joaquín. “Guayana es nuestra”. El Tiempo. Año II,  Número 41. Rubio, 26 de diciembre de 1896. </p>     <p align="justify">Zamora, J. Joaquín y Carmelo Rojas. “Guayana es nuestra”. El  Tiempo. Año II, Número 40. Rubio, 19 de noviembre de 1896.</p>     <p align="justify"><b>b) Boletínes y Revistas</b></p>     <p align="justify">Aboaasi El Nimer, Emad. “Publicidad y Guerra Federal  (1858-1863)”. Boletín de la Academia Nacional de la Historia. (Tomo LXXXVII),  Caracas, octubre – diciembre de 2004, Número 348, págs. 93-101.</p>     <p align="justify">____________________. “Sismos de publicidad en Mérida  (1894)”. Boletín de la Academia Nacional de la Historia. (Tomo XCIV), Caracas,  enero – marzo de 2011, Número 373, págs. 89- 100. </p>     <p align="justify">_____________________. “Publicidad y Elecciones en Venezuela  (1897)”. El Desafío de la Historia, Caracas, Año 5, Revista 38, Número 38.</p>     <p align="justify"><b>III) Fuentes Bibliográficas</b></p>     <!-- ref --><p align="justify">1. Aboaasi El Nimer, Emad. Ideas y Letras durante la Guerra  Federal. Mérida, Venezuela: Vicerrectorado Administrativo, Universidad de Los Andes,&nbsp; 2011.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3099967&pid=S1315-9496201300010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">2. Briceño Monzillo, José Manuel. Venezuela y sus fronteras  con Colombia. Mérida, Universidad de Los Andes, Consejo de Publicaciones, 1995.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3099968&pid=S1315-9496201300010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">3. Cabrera Sifontes, Horacio. La verdad sobre nuestra Guayana  Esequiba. Caracas, Monte Ávila Editores, C.A., 1988.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3099969&pid=S1315-9496201300010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">4. Nuñez, Enrique Bernardo. Tres momentos en la controversia  de límites de Guayana. Caracas, Publicaciones del Ministerio de Relaciones Exteriores,  Imprenta Nacional, 1962.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3099970&pid=S1315-9496201300010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">5. Salcedo Bastardo, J.L. Historia Fundamental de Venezuela.  Caracas, Universidad Central de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca, 1993. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3099971&pid=S1315-9496201300010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">6. Silva Beauregard, Paullette. Una Vasta morada de  enmascarados. Poesía, Cultura y Modernización en Venezuela a finales del siglo  XIX. Caracas, Ediciones La Casa de Bello, 1993.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3099972&pid=S1315-9496201300010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><b>IV) Fuentes de Referencia</b></p>     <p align="justify">González, Hermann y Manuel Alberto Donís Ríos. “Fronteras“.  Diccionario de Historia de Venezuela. Fundación Polar, Caracas, 1997, Tomo II  (D-L).</p>     <p align="justify">Márquez Rodríguez, Alexis. “Literatura”. Diccionario de  Historia de Venezuela. Fundación Polar, Caracas, 1997, Tomo II (D-L).</p>     <p align="justify"><b>V) Fuentes mimeografiadas</b></p>     <p align="justify">Aboaasi El Nimer, Emad. “Publicidad lunar en Venezuela  (1969)”. En imprenta.</p></font>      ]]></body>
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