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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El heraldo octubrista: Rómulo Betancourt, motivos y objetivos de la revolución de 1945]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The events provoked on October 18, 1945, represent the abrupt consequence of a historical and political period that had begun with the irruption of a group of Andeans that ended up overthrowing president Ignacio Andrade (1899), in order to establish a power structure that would find its consolidation point with general Juan Vicente Gómez and its end in the figure of Isaías Medina Angarita, who was overthrown on that October day. A series of vital documents attributed to that event help us understand the 1945-1948 period (el Trienio), among them the speech pronounced by Rómulo Betancourt on October 30, 1945. The purpose of this investigation is the understanding and analysis of the motives and objectives of the revolution of October set down in that speech made by Betancourt.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font face="Verdana">El heraldo octubrista. Rómulo  Betancourt, motivos y objetivos de la revolución de 1945</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana">The october herald. Rómulo Betancourt:  motives and objectives of the revolution of 1945</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Luís Fernando Castillo</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Profesor de geografía e  historia (Universidad Herrera Pedagógica Experimental Libertador-Instituto  Pedagógico de Caracas). Cursante de la Maestría en educación mención enseñanza  de la historia (UPEL). Diplomado en Historia Contemporánea de Venezuela  (Fundación Rómulo Betancourt-UPEL). Caracas-Venezuela. E-mail: <a href="mailto:godaigo@hotmail.com">godaigo@hotmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Resumen</b>: Los  acontecimientos suscitados el 18 de octubre de 1945, representan el desenlace  abrupto de un período histórico y político que había iniciado con la irrupción  de un grupo de andinos que terminarían derrocando al presidente Ignacio Andrade,  para establecer una estructura hegemónica que encontrará su punto de  consolidación con el general Juan Vicente Gómez y su agotamiento en la figura de  Isaías Medina Angarita derrocado el 18 de octubre de 1945. De aquel suceso  derivan una serie de documentos vitales para entender el período 1945-1948,  entre ellos el discurso del 30 de octubre de 1945, pronunciado por Rómulo  Betancourt. La presente investigación traza sus objetivos alrededor de la  comprensión y análisis de las motivaciones y objetivos de la revolución de  octubre a través de la declamación hecha por Betancourt aquel 30 de octubre.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave</b>:  Revolución, Democracia, siglo XX.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Abstract</b>: The events  provoked on October 18, 1945, represent the abrupt consequence of a historical  and political period that had begun with the irruption of a group of Andeans  that ended up overthrowing president Ignacio Andrade (1899), in order to  establish a power structure that would find its consolidation point with general  Juan Vicente Gómez and its end in the figure of Isaías Medina Angarita, who was  overthrown on that October day. A series of vital documents attributed to that  event help us understand the 1945-1948 period (el Trienio), among them the  speech pronounced by Rómulo Betancourt on October 30, 1945. The purpose of this  investigation is the understanding and analysis of the motives and objectives of  the revolution of October set down in that speech made by Betancourt.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Key words</b>: Revolution,  democracy, 20th century</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Recibido: 03/11/2013 Aprobado:  29/01/2014</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Introducción</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El vórtice hacia la  reorientación política del país quedó abierto el 17 de diciembre de 1935, cuando  el Dios Tánatos tomó el último aliento del general Juan Vicente Gómez. El  benemérito, título simbólico otorgado al presidente por aquellos aduladores que  le siguieron, dejaba un vacío tras veintisiete años de férreo dominio del poder,  su ausencia obligaba una necesaria y rápida sucesión, esa figura sucesoria  emergería de sólo dos opciones posibles: la familia consanguínea de Gómez o la  familia de armas. Siendo este último bajo la efigie de Eleazar López Contreras  la que capitalice el solio dejado por el general fallecido.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La presencia de López Contreras  y la subsiguiente aparición de Isaías Medina Angarita, mediante la odiosa figura  de las elecciones de tercer grado, desembocaran en el 18 de octubre de 1945 con  un golpe de Estado, que tras metamorfosis pasará a la historia como la  revolución de octubre. Es precisamente aquella revolución, su contexto y muy  puntualmente el discurso pronunciado por Rómulo Betancourt el 30 de octubre de  aquel año, los elementos fundamentales de la presente investigación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En primera instancia,  esbozaremos los factores fundamentales del escenario político y social que  conllevó a las distintas fuerzas al rugido del 18 de octubre de 1945.  Necesariamente hemos limitado el estudio entre los años 1935-1945, en este  sentido, el enfoque de la primera mitad del estudio se dirigió exclusivamente a  una brevísima reconstrucción del panorama previo al golpe de Estado.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De seguida, pasamos al análisis  del discurso pronunciado por Rómulo Betancourt el 30 de octubre de 1945,  enfocándonos en aquellos elementos considerados por los conjurados como motivos  legítimos del alzamiento, así como los objetivos que se trazaron para encaminar  a la República por nuevos derroteros. De esta manera, se lleva a cabo la  valoración de aquellos objetivos en el futuro de la Junta Revolucionaria de  Gobierno y el período bautizado como trienio adeco.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hemos enfocado la investigación  en el análisis de aquel discurso, principalmente por la carga histórica que  posee y la importancia en su contexto. Se trata de las primeras exposiciones de  uno de los representantes del movimiento militar y civil encargado de la  subversión política y social del país. De esta forma, no es un documento  aislado, sino el primer paso de la Junta Revolucionaria de Gobierno, donde  explican sus motivaciones y acciones futuras. Por otro lado, es aquel discurso  el inicio del afianzamiento de un partido y de un dirigente, no es azar la  presencia de Rómulo Betancourt como heraldo de aquella revolución.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Más allá de la reconstrucción  de los hechos, se buscó un examen objetivo de las motivaciones y pretensiones  del grupo triunfante aquel octubre de 1945, siendo el discurso de Rómulo  Betancourt el documento idóneo para aquella tarea.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este sentido, la  investigación gira en torno a un objetivo general: analizar los motivos y  objetivos expuestos por Rómulo Betancourt en representación de la Junta  Revolucionaria de Gobierno el 30 de octubre de 1945. Para lograr la consecución  de ello, se trazaron tres objetivos específicos: a) conocer el contexto político  y social de Venezuela entre los años 1935-1945; b) describir los principales  elementos detonantes de la revolución de octubre; c) comprender los motivos y  objetivos propuestos por los líderes de la revolución de octubre. Siendo estos  los faros guías de la investigación desarrollada a continuación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Después del tortol</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Durante veintisiete años el  ejercicio del poder se había resumido en un sólo hombre, el general Juan Vicente  Gómez, en torno a él se configuró un Estado recio, capaz de socavar el mal que  aquejaba al país y muy puntualmente a quienes hacían política, la extirpación  del caudillismo y todo lo que simbolizaba, fue para el régimen gomecista el  factor decisivo en su prolongado dominio. Mediante la creación de un ejército  calificado y moderno, Gómez logró la paz que tanto convenía a su política,  instaurándose como el verdadero y único caudillo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pese a su notable poder, el 17  de diciembre de 1935, el gomecismo perdía a su máximo estandarte, sin embargo no  el poder. La fuerza gomecista no se encontraba concentrada exclusivamente en la  imagen del general oriundo de la Mulera, la institución castrense que él había  creado conformaba la esencia vital del régimen, no poseía partido, pues el  ejército lo era todo, ese ejército y el Congreso simbolizaban la continuidad del  imperio gomero, pues poco espacio había tenido la oposición para intentar de  alguna manera capitalizar el deceso del hombre fuerte.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De esta manera, la disputa por  la sucesión no vendría por la pujante presencia de una oposición robustecida, la  lucha por el control político se presentaría en las mismas entrañas del  gomecismo. Miembros de la familia del general, del Congreso y el Ejército  encarnarían la delicada situación donde debía surgir el heredero del benemérito.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La encarnizada pugna por el  poder terminaría definiéndose entre dos connotados hombres, ambos vivos  representantes de la mística gomera, Eustoquio Gómez, símbolo de la crueldad del  régimen y Eleazar López Contreras emblema del Ejército. En esta medida, familia  y ejército definirían el sucesor:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre esos cuya sangre les  	une al tirano y por lo tanto se consideran ungidos para sucederle, se  	encuentra su primo Eustoquio, famoso por su primitiva crueldad al castigar a  	sus opositores […] el general López Contreras se distingue desde muy  	temprano por su profesionalismo (pese a venir, como sus coetáneos militares,  	de los campamentos y no de las academias) y por su honestidad, rara avis  	entre la cleptocracia gomecista. (Caballero, 2003, p. 77-78)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el camino hacia la sucesión,  una bala se interpondría entre Eustoquio y Eleazar López, la muerte del pariente  consanguíneo dejaba el camino libre para el hijo de armas del benemérito.  Eleazar López Contreras, sería investido como nuevo presidente de Venezuela,  ante una ruidosa situación de inestabilidad. Los cambios comenzarían a emerger  en dos aceras distintas, por un lado el pueblo sentía que la muerte de Gómez  había debilitado el nudo que los ataba, mientras el gobierno liderado por el  ahora presidente López Contreras, desarrollaría una serie de cambios  sustanciales pero insuficientes desde la mirada de la oposición.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Febrero de 1936, es la fecha  donde ocurrirán dos notables sucesos, el catorce luego del anuncio de la  suspensión de las garantías constitucionales, se realiza la convocatoria a una  huelga por parte de la prensa, la misma estaría acompañada de una manifestación  pacífica. Un hecho impensable durante el gomecismo puro, es decir el comandado  por el mismo Gómez. En torno a la manifestación del día 14 de febrero Caballero  (2003) relata:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El desfile tendrá lugar el  	14 de febrero y, desde la mañana, comienzan a formarse en la Plaza Bolívar,  	frente a la Gobernación y la Universidad Central, grupos de protesta como  	han venido haciendo desde la muerte de Gómez. Pero la policía gomecista está  	demasiado nerviosa desacostumbrada a acciones de ese tipo; y dispara contra  	la manifestantes inertes. (p. 82)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pese a la represión  protagonizada por el cuerpo policial del régimen, la manifestación no se amilanó  y continuó su rumbo hacia Miraflores. Para el historiador Manuel Caballero,  aquella expresión significa el cambio más representativo desde la muerte de  Gómez, pues la manifestación traía en su seno consignas democráticas, novísimos  argumentos planteados en un pliego de peticiones que entregaría el joven y líder  estudiantil Jóvito Villalba al mismo presidente Eleazar López Contreras.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este sentido, acontecían una  sucesión de hechos bastante resaltantes, iniciando con la manifestación que  exigía la restitución de las garantías constitucionales, la manifestación es  reprimida, sin embargo no disuelta. La misma avanzaría hasta el presidente López  Contreras, él aceptaría la entrega de las peticiones y como hecho de gran  trascendencia el día 22 el presidente presentaba el Programa de Febrero. ¿Tuvo  la manifestación del 14 de febrero resonancia en las posteriores decisiones del  presidente? La restitución de las garantías constitucionales y la presentación  del Programa hacen pensar que aquella inédita manifestación causó vívida  impresión en las retinas de los políticos post-gomecistas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seguidamente, aquel año 1936 se  promulgaría la primera Constitución sin Gómez después de casi tres décadas en el  poder. Al igual que el Programa de Febrero, ésta contenía una serie de cambios  comparada con la Constitución de 1931. En este sentido, el período de gobierno  fue reducido de siete a cinco años, además prohibía la reelección presidencial  de manera inmediata. No obstante, la elección presidencial quedaba nuevamente  ajustada a los designios de los congresistas, manteniendo vivo el fantasma  gomecista y la vieja tesis del pueblo ignorante incapaz de tomar decisiones  políticas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El gran estruendo acontecería  al finalizar del mandato de Eleazar López Contreras, éste ya no puede reelegirse  de manera inmediata, por lo cual, comienzan las dudas y los rumores sobre el  posible nuevo candidato. La elección será de tercer grado, por lo que se presume  sea un hombre de la confianza del general López Contreras, que pueda asegurarle  el retorno al sillón presidencial. ¿Civil o militar? es la pregunta que ronda  los pasillos mentales de Eleazar López, y las consecuencias de la elección de  uno u otro:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">López Contreras escogió a  	Medina Angarita en un proceso complejo, a pesar de que sus preferencias  	apuntaban al embajador Diógenes Escalante. Los viejos generales gomecistas  	amenazaron derrocarlo si optaba por el civil… (Consalvi, 2010, p.13)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La voz militar se hacia  respetar, Medina Angarita sería ungido como el candidato, candidatura que al  estar respaldada por el presidente López Contreras, le asegura una elección  segura, un tramite protocolar ante el congreso. Sin embargo, un grupo de civiles  armados más de valor que de municiones y otros artilugios bélicos, lanzarán una  candidatura simbólica. El personaje encargado de representar aquella  candidatura, no es un connotado político o líder gremial, se trata del creador  de Doña Bárbara, Rómulo Gallegos. Como todo un David, se enfrenta a Goliat, por  supuesto con menor suerte que el legendario hombre bíblico.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La candidatura simbólica  representaba una clara protesta hacia el modus operandi de la elección del  máximo dirigente nacional. Una exigencia para una reforma constitucional, el  llamado de atención pacífico para redireccionar al país y enrumbarlo a la plena  democracia. Sin embargo, el llamado fue desoído: “…el general Isaías Medina-Angarita  fue elegido Presidente de Venezuela por 130 votos, en tanto el novelista Rómulo  Gallegos obtuvo apenas 13”. (Consalvi, 2010, p. 18).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Empero, la candidatura de  Rómulo Gallegos no fue un hecho desestimado en su totalidad, representaba el  crecimiento político de un sector, el cual poseía pasos cautelosos pero sin duda  muy decididos. Ese año 1941 conjugaba varios elementos, en primer lugar, sería  electo el último representante del pasado gomecista, Gallegos se presentaba como  candidato, quizás un presagio de lo que ocurrirá cuatro años más tarde, y  finalmente en 1941, se fundaba el partido Acción Democrática, que copará la  escena política en los subsiguientes años.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De esta forma, el escenario  previo al 18 de octubre de 1945, presenta a Medina Angarita como presidente  constitucional, el crecimiento de Acción Democrática y la disputa entre López  Contreras y su ungido general Isaías Medina. Este capítulo, es importante para  entender las causas fundamentales que se combinaron en la caída del presidente  Medina. Aquellas causas las podemos dividir en tres grandes factores, el primero  de ellos esta vinculado a la propia gestión del presidente, que conllevó por un  lado la “enemistad” con el ex presidente López Contreras y por otro las  exigencias de la oposición.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los ánimos políticos  presentarían un intenso cambio a medida que se aproximaba la fecha para  seleccionar al nuevo mandatario nacional. Por un lado, las medidas tomadas por  Isaías Medina Angarita lo distanciaron de su antecesor, la reforma de la  Constitución, la ampliación política, legalización de partidos y la eliminación  del inciso sexto (que satanizaba al comunismo como ideología política) daban un  vuelco a la tradición anticomunista adoptada por el Estado desde tiempos de Juan  Vicente Gómez.</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El inciso sexto del  	artículo 32 de la Constitución, aquel que prohibía la difusión de la  	doctrina comunista, es reformado para eliminar el párrafo que contenía dicha  	prohibición (García-Ponce, 2010, p. 15)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aquella aparente apertura,  causaría ruido en los oídos del general Eleazar López, quien veía más lejos sus  nexos políticos con su compañero de armas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cercano el momento, y en virtud  de los caminos distintos tomados por los dos generales, emergerá la candidatura  de Eleazar López Contreras el “ronquito” decidido a recuperar el sitial  presidencia, encabezando la Agrupación Pro-Candidatura Presidencial, así lo  explica García-Ponce (2010):</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para sorpresa de muchos,  	aunque el hecho tiene su lógica, surge la candidatura presidencial de  	Eleazar López Contreras. Pareciera un desatino, pero el ex presidente lo  	toma tan apecho que forma su propia plataforma partidista al crear la  	Agrupación Pro-Candidatura Presidencial, donde aparecen los nombres de muy  	connotadas fi guras tanto de su gobierno como pertenecientes a los gabinetes  	de Medina…(p. 17).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otro lado, Medina Angarita,  militar y proclamado candidato por otro militar en 1941, terminaría decantándose  por un civil, auspiciado por un deseo de renovación y quizás de elecciones  directas. De esta manera, el nombre de Diógenes Escalante aparece nuevamente en  la palestra en medio de los deseos de López Contreras por retornar la silla de  Miraflores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La imposibilidad física o en  este caso mental de Diógenes Escalante apresurará muchas cosas, entre ellas la  postulación de Ángel Biaggini. Mientras tanto más allá de la pugna y los  movimientos de ajedrez de los generales Medina y López, se configuraba la acción  de un grupo de militares incomodados y pertenecientes a una nueva generación  desligada de las montoneras que llevaron a Castro y Gómez al poder, estos  militares y un reducido grupo de civiles (en su mayoría militantes de Acción  Democrática) fraguarían una solución al escenario político nacional.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Motivos y objetivos de una  revolución</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El 18 de octubre de 1945,  Venezuela vivió una vez más la reacción de un sector político sobre otro, si  bien las banderas del grupo civil y militar que se insurrecciona contra Medida  Angarita llevaban los colores de las elecciones directas, secretas y  universales, no deja de ser aquel un alzamiento militar contra un Estado  constitucionalmente establecido.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los conjurados no hacen de  manera inmediata una exposición de los motivos del alzamiento militar, siendo el  30 de octubre la primera alocución de gran peso, donde uno de los líderes,  explica al país los impulsos y objetivos principales de la denominada Revolución  de Octubre. Pasemos a continuación al análisis de aquel discurso pronunciado por  Rómulo Betancourt.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con un carácter altisonante  inicia la declamación, dejando en claro un elemento fundamental para el buen  desarrollo político de los nuevos guías de la república. Las relaciones  exteriores, estas representaban la aceptación o rechazo de la comunidad  internacional hacia el grupo artífice de la revolución. En este sentido, Rómulo  Betancourt expone con fulgor como se han reanudado las relaciones con las  naciones del “mundo”, un mundo representado por los Estados triunfantes de la  segunda guerra mundial y los países de América Latina.</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con legitimo alboroto  	venimos a anunciar a la Nación en nombre de la Junta revolucionaria y del  	Gabinete Ejecutivo, que han reanudado sus relaciones diplomáticas con el  	gobierno de los Estados Unidos de Venezuela los gobiernos de Estados Unidos,  	Reino Unido de la Gran Bretaña, Francia, Ecuador, Paraguay, Cuba, Bolivia,  	Guatemala, Panamá, México, Haití, Chile, Perú, Colombia, Argentina y  	Uruguay. (Betancourt, 1945).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La importancia otorgada a las  relaciones diplomáticas con cada una de estas naciones posee varias  interpretaciones, en primer lugar, el apoyo por decirlo de alguna manera de la  comunidad internacional, le aseguraba a la Junta Revolucionaria de Gobierno una  significativa reducción de planes desestabilizadores en su contra orquestados  desde el exterior, en segundo lugar, se despojaban del calificativo golpista o  insurrectos, otorgándose la revolución y la bandera democrática a través del  respaldo de un sector importante de naciones, que incluye a los Estados Unidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, hubo rechazos para  los octubristas, Rómulo Betancourt destaca como la única nación que expuso  repudio a la revolución de octubre fue la República Dominicana:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">[…] el único incidente  	diplomático confrontado hasta ahora ha sido el de la brusca salida del país  	del representante del gobierno dominicano […] Este proceder del personero de  	la dictadura del señor Trujillo nos ha impedido tener la satisfacción de  	romper públicamente las relaciones con un régimen en torno del cual debe  	América tener un riguroso cerco profiláctico. (Betancourt, 1945)</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En tal sentido, sólo el  tiránico mandato de Rafael Leónidas Trujillo manifestó oposición. Más adelante  las acciones de Trujillo trascenderán el simple retiro de su cuerpo diplomático  ubicado en Venezuela. Eleazar López Contreras, en planes conspirativos recibirá  del mandatario dominicano apoyo para intentar derrocar a los recién instalados  en el Palacio de Mirafl ores, sin embargo los deseos del ex presidente pronto se  diluirían.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Salvado el tema de las  relaciones internacionales, punto vital para quienes intentan reconstruir una  nación, el discurso pasa a la exposición y explicación de los objetivos que  motorizaran la revolución. Partiendo de la “calma” social imperante en la  República a pesar de la convulsión inevitable de un movimiento contra el statu  quo. Así describe Rómulo Betancourt la situación del país:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Nadie que arribara hoy a  	Venezuela podría imaginar que en este país, donde todas las actividades  	económicas, comerciales y administrativas se están desenvolviendo con  	sincrónico ritmo, se realizó hace apenas doce días una revolución política y  	social llamada a enderezar el torcido rumbo que veníamos trajinado desde los  	mismos días iniciales de nuestra era republicana. (Betancourt, 1945).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Dos elementos se desprenden de  lo citado arriba, en primera instancia es preciso para los intereses de la Junta  Revolucionaria de Gobierno dibujarle al pueblo y narrarles una situación de  total tranquilidad, reflejándose además la revolución de octubre como la acción  esperada por décadas. En este sentido, existe una carga mesiánica por parte de  Betancourt al expresar que la revolución octubrista enderezará una ondulante  historia política republicana de más de cien años.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En segundo lugar, ¿quiénes  serán los encargados de enderezar ciento quince años de políticas desacertadas?,  sería esta una interrogante entre aquellos que escuchan la declamación del  dirigente de Acción Democrática (AD). Los hombres llamados a la restauración de  la nación, son descritos como honestos, comprometidos con el momento histórico  que protagonizan y desligados de las viejas intenciones carroñeras de los  caudillos decimonónicos:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No eran demagogos  	improvisados, sino hombres con una filiación, con una fe y con un abrumador  	lote de compromisos con la democracia venezolana y americana, gozosamente  	aceptados, quienes habían asumido la responsabilidad de estructurar un orden  	de cosas serio, honesto, responsables, sobre los escombros de un régimen  	repudiado por la conciencia de todos los venezolanos libres (Betancourt,  	1945).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Más allá de los elogios  endulzantes expuestos por Rómulo Betancourt hacia el grupo principal que depone  a Medina Angarita de su cargo como primer magistrado, es preciso enfocarnos en  la última oración cuando se refi ere al gobierno depuesto como “régimen  repudiado por la conciencia de todos los venezolanos libres”. ¿Hasta qué punto  fue el mandato de Medina repudiado por todos los venezolanos?, teniendo en  cuenta que aquel representaba el lapso de mayor apertura en los últimos treinta  años.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este sentido, quienes se  alzan necesitan mostrar al gobierno sustituido como un régimen político  impropio, autocrático y nefasto en todas sus facetas. Sin embargo, partiendo de  las anotaciones de Yoris-Villasana (2004), el mandato de Isaías Medina Angarita  no posee las características de un régimen autocrático:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El gobierno de Isaías  	Medina Angarita presenta otra faceta de mayor avance que el de López; la  	evidente apertura al debate político y la aceptación de la libre oposición,  	representada en aquel momento específicamente por Acción Democrática y  	algunos de los sindicatos allegados a AD. La libertad de expresión reinante  	en ese momento, el respeto por las diferentes ideologías […] nos permiten  	desprender que Medina Angarita no representaba un gobierno autocrático (p.  	99).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otro lado, se abre el  debate en torno a la legitimidad del golpe (si es que pueda tenerla) y qué lo  termina definiendo como una revolución, en este punto, Betancourt (1945) explica  que “El respaldo fervoroso dado por el pueblo a la revolución la legítima”. Para  el líder de AD, la velocidad con la cual cae el gobierno medinista, demuestra la  falta de apoyo por parte de las instituciones y el pueblo. Sin embargo, a pesar  de exponer el movimiento como una avalancha popular, este no fue más que una  asonada militar apoyada por una minúscula representación civil y exclusiva de un  partido político. Así lo expone Caballero (2008):</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un estudioso  	norteamericano, Chalmers Johnson, al estudiar la diferencia entre “golpe” y  	“revolución” en nuestra historia, dice que lo primero designa un movimiento  	que se agota en el ámbito de una administración, mientras que se habla de  	“revolución” cuando ese movimiento envuelve la sociedad entera (p. 147).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De seguida el mismo autor  concluye:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si nos atenemos a eso,  	podemos decir que el 18 de octubre de 1945 no fue una revolución sino un  	pronunciamiento militar clásico y, como tal, el papel de Betancourt fue  	relativamente secundario (Caballero, 2008, 147).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pese a estas conclusiones, el  talón de Aquiles del presidente Medina, estriba en la negativa de las elecciones  directas, transformándose aquella petición en uno de los motivos de mayor peso  expuestos por los miembros del golpe del 18 de octubre. Rómulo Betancourt lo  expresa en varios pasajes de su discurso, donde deja en evidencia las negativas  establecidas por Medina Angarita en cuanto al tema electoral:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El país sabe cuántas fueron  	las proposiciones conciliatorias que se formularon al Gobierno de Medina  	Angarita, depuesto por Ejército y pueblo unidos el 18 de octubre, para que  	se realizara una consulta electoral idónea a la ciudadanía. El régimen,  	imbuido de orgullo demoniaco y resuelto a mantener a todo trance una  	situación que les permitiera a sus más destacados personeros enriquecerse  	ilícitamente y traficar con el patrimonio colectivo, desoyó ese llamado de  	la opinión democrática (Betancourt, 1945).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hilando fino en las palabras de  Betancourt, es posible hallar exactitud y sinceridad en sus palabras cuando  explica las reacciones negativas de Medina hacia el tema electoral, donde se  proponía incluso una candidatura de unidad, la cual fue desestimada por Medina.  En tal sentido, y como lo expresa Pino-Iturrieta (2006), el gobierno buscó una  solución en solitario:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los notables pretenden  	limitar la selección del delfín al interior de su capilla, buscando  	exclusivamente entre los personajes de la alta burocracia el nombre del  	continuador del medinismo. Subestiman, pues, una propuesta bien vista por  	las mayorías, sin darse cuenta de que la estrecha determinación desanda el  	camino de la apertura. Subestiman también el parecer de las nuevas  	generaciones castrenses, cuyos representantes de mayor rango no han ocupado  	posiciones de responsabilidad… (p. 86).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aquella salida unipersonal  mostraba rasgos soberbios del gobierno medinista, quedando en evidencia y  permitiendo el germinado de quejas por parte de la oposición civil comandada por  Acción Democrática y el sector militar guiado por las nuevas generaciones  uniformadas. Hasta ese punto, el discurso fue guiado a la explicación y contexto  que obligó como última instancia la asonada militar. De ahora en adelante,  Rómulo Betancourt pasa a la exposición de objetivos neurálgicos del movimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este sentido, el saneamiento  administrativo y el castigo al peculado, se convierten en los arietes de la  revolución. Desean los nuevos actores protagónicos un cambio desde la raíz:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La finalidad básica de  	nuestro movimiento es la de liquidar, de una vez por todas, los vicios de  	administración, el peculado y el sistema de imposición personalista y  	autocrática, sin libre consulta de la voluntad popular, que fueron  	características de los gobiernos de López Contreras y Medina Angarita  	(Betancourt, 1945).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De aquella finalidad básica,  emergerán dos acciones fundamentales, la primera vinculada al juicio iniciado a  los miembros del gobierno derrocado, donde debían explicar el origen del  crecimiento de sus fortunas en los últimos años. Acción que traerá como  consecuencia la confiscación de bienes a los ex-presidentes López Contreras y  Medina Angarita. Por otro lado, la Junta Revolucionaria de Gobierno, adelantaría  la formulación de un Decreto para lograr la pulcritud administrativa, donde los  miembros del nuevo gobierno deben realizar declaración jurada de sus bienes  personales. Aquel Decreto Nº 113, en su primer artículo expone que:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los miembros de la Junta  	Revolucionaria de Gobierno, los Encargados de los Despachos Ejecutivos, los  	Presidentes de Estado, el Gobernador del Distrito Federal, los Gobernadores  	de los Territorios Federales, los Directores de los Institutos Autónomos,  	los Secretarios Generales y Tesoreros de los Estados; los empleados fiscales  	y administrativos que manejan bienes y dineros públicos, y demás  	funcionarios que cada Despacho determine por resolución especial, deberán  	hacer, dentro de los 15 días siguientes a la promulgación de este Decreto o  	de la resolución antes mencionada, declaración jurada de sus bienes ante un  	Juez del lugar donde el empleado ejerza funciones.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Retomando el cause del  discurso, encontramos quizás uno de elementos que sumó mayores dividendos a la  credibilidad de quienes gestaron el movimiento, se trata de la inhabilitación de  los miembros de la junta para las venideras elecciones. Es la primera vez en la  historia venezolano, que miembros principales de un alzamiento que pretende el  control de la nación, se inhabilitan, dejando el camino para otras figuras  secundarias. “Dijimos los hombres de la Revolución que veníamos a servir a  Venezuela con mente limpia y ánimo deslastrado del apetito personalista”  (Betancourt, 1947)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aquello no fue sólo palabras de  un discurso populista, con intenciones de ganar la confianza del pueblo. Pues ya  el 22 de octubre, días antes del discurso expresado por Betancourt, había sido  emitido el Decreto Nº 9 de la Junta Revolucionaria de Gobierno, que exponía en  su artículo único lo siguiente:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los miembros de la Junta  	Revolucionaria de Gobierno de los Estados Unidos de Venezuela, creada la  	misma noche en que triunfó definitivamente la insurrección del Ejército y  	pueblo unidos, quedan inhabilitados para postular sus nombres como  	candidatos a la Presidencia de la República, y para ejercer este alto cargo  	cuando en fecha próxima elija el pueblo venezolano su Primer Magistrado.</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No sólo se inhabilitan por  decreto y lo ratifica Betancourt en su discurso, también es cuidadoso al momento  de realizar algunas promesas. La Junta Revolucionaria de Gobierno, pasa a  constituir un gobierno de transición hasta la ejecución de las elecciones, en  este sentido, no basaran su corta gestión en la parafernalia arquitectónica,  enfocando su labor exclusivamente en la reconstrucción administrativa. No  prometen, la inauguración de obras suntuosas, como podría suponerse.</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No edificaremos ostentosos  	rascacielos, pero los hombres, las mujeres y los niños venezolanos comerán  	más, se vestirán más barato, pagaran menos alquiler, tendrán mejores  	servicios públicos, contaran con más escuelas y con más comedores escolares  	(Betancourt, 1945).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Partiendo de las difíciles  condiciones sociales que prevalecían en Venezuela, las obras arquitectónicas  lucían como tarea más próxima que la trasformación social. Por su parte,  aquellas promesas ya pasaban a conformar el rosario obligatorio de los políticos  de la nueva era. Sin duda, la segunda parte del Discurso de Rómulo Betancourt,  se convertía en las ofertas no de la Junta Revolucionaria de Gobierno, sino de  las acciones que tomaría una hipotética presidencia de Acción Democrática.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En esa misma dirección de  promesas pre-electorales, Betancourt como pocos en los últimos años habla aunque  someramente de la educación y la necesidad de maestros con sueldos dignos y  acordes a su titánica labor, al igual que el gremio militar olvidado en el  gobierno medinista y coparticipe de las acciones del 18 de octubre:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los maestros de escuelas y  	los miembros de nuestras Instituciones Armadas, serán de los primeros en  	disfrutar de este necesario reajuste del ordenamiento de gastos de la  	Nación, que también comporta disminución de sueldos de Ministros y otros  	altos personeros de la jerarquía administrativa (Betancourt, 1945).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las esperanza para los maestros  no fue palabra diluida por el viento, haciendo eco del lema “más y mejores  maestros” el gobierno provisional encarnado en la Junta Revolucionaria de  Gobierno, realizó una serie de aumentos salariales a los maestros, tal y como lo  reseña Luque (2010):</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los sueldos de los  	educadores aumentaron desde el 24 de noviembre de 1945. Los maestros que  	devengaban sueldos de doscientos treinta (230) Bs. Doscientos ochenta (280)  	y trescientos cuarenta (340), devengarían sueldos de Bs., trescientos (300),  	trescientos cincuenta (350) y cuatrocientos (400), respectivamente […] Si  	comparamos los sueldos de los maestros para la fecha anterior al 18 de  	Octubre (Bs. 230 y 340, en sus valores extremos) la escala de sueldos del  	año cuarenta y seis representó un aumento del ciento quince y sesenta y uno  	punto ocho por ciento (115% y 61,8%) respectivamente (p. 80).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por su parte, la reivindicación  de los militares, no pasa exclusivamente por un mero premio tras la actuación en  el golpe, el gremio militar permanecía en una ignominia extraña teniendo en  cuenta que Medina formaba parte de aquella familia de armas. En cuanto a esa  condición mísera del militar en tiempos de Medina Angarita, Caballero (2003)  comenta: “En cuanto a su situación social, era por lo general bastante precaria.  Un subteniente ganaba menos que un chofer de autobús” (p. 106).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el ocaso del discurso,  Betancourt ratifica la libertad de expresión como emblema del nuevo tiempo que  esperan gestar, así como respetar las concesiones otorgadas a inversionistas  extranjeros de buena gestión en el país. Tocando ese tópico económico, hace  mención a una ya histórica expresión del connotado académico Arturo Uslar Pietri,  “Sembrar el petróleo fue la palabra de orden escrita, demagógicamente, en las  banderas del régimen. Nosotros comenzaremos a sembrar el petróleo” (Betancourt,  1945). Contundente crítica a todo el aparataje gomecista y su estela lopecista y  medinista, que además salpica al autor de Las Lanzas Coloradas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La fórmula con la cual  pretenden “sembrar el petróleo” se traduce en “…créditos baratos y a largo plazo  haremos desaguar hacia la industria, la agricultura y la cría, una apreciable  parte de esos millones de bolívares esterilizados” (Betancourt, 1945). En cierta  medida estas palabras tendrán respaldo en las subsiguientes acciones  desarrolladas por la Junta Revolucionaria de Gobierno:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La descentralización  	administrativa o funcional del Estado; la transformación de la educación;  	las medidas tomadas en procura de un mejor servicio de salud pública; las  	reformas agraria, la política militar, monetaria y bancaria, así como  	petrolera; el incremento de la inversión en diferentes obras públicas y  	proyectos sociales; la incentivación de la industria nacional; la ampliación  	de los derechos a los trabajadores (…) son varias de las trascendentales  	acciones adelantadas por el gobierno que dirige los destinos del país entre  	octubre de 1945 y febrero de 1948 (Altuve, 2012, p. 25).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los sucesos acaecidos el 18 de  octubre de 1945, representaron el quiebre definitivo de los últimos eslabones  del gomecismo, el cual sin la presencia de su atemorizante gendarme, fue mutando  en las representaciones políticas de Eleazar López Contreras e Isaías Medina  Angarita. Aquel golpe de Estado, bautizado como revolución permitió el ascenso  definitivo de una generación que desde 1928 rondaba los entramados campos de la  política nacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aquel 30 de octubre Rómulo  Betancourt fue el encargado de dar a conocer los motivos y los objetivos de un  grupo civil y militar que desde ese momento guiaría las riendas de la república.  Discurso cargado de una mística simbólica que cubría a los proclamados  revolucionarios como los heraldos del nuevo día, la apertura a lo que más tarde  se recordará como el trienio adeco, seguido de la dictadura militar, dos  momentos políticos que encuentran su génesis en el 18 de octubre de 1945.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Conclusiones</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El 18 de octubre de 1945,  simboliza una ruptura de las estructuras decadentes desprendidas del gomecismo.  En tal sentido, la acción guiada por un sector de la milicia apoyada por un  minúsculo grupo civil, fue la respuesta al debilitamiento de viejas fórmulas  políticas, elecciones indirectas, malestar en las instituciones de la república  y fundamentalmente la respuesta de una generación civil y castrense que decidió  no retrasar más su entrada al escenario político nacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Partiendo de estas premisas se  gesta lo que la historiografía venezolana ha calificado como revolución de  octubre, preámbulo al trienio adeco, donde despuntará Rómulo Betancourt como uno  de los más notables líderes de aquel período. En este sentido, el discurso  promulgado por el mismo personaje, representa la primera intervención clara de  los conjurados de 1945. Aquel discurso histórico representa la carta de  presentación de la revolución, en ella se destaca la justificación absoluta del  movimiento, planteado en estos términos por los mismo actores principales del  grupo insurreccionado al mandato medinista.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El discurso del 30 de octubre  de 1945, pronunciado por Rómulo Betancourt, poseía un norte muy claro, apartar  cualquier duda sobre el legítimo accionar de las fuerzas que habían depuesto al  presidente Medina. Estableciendo para ello una serie de factores que obligaron  como última y necesaria salida de emergencia el golpe de Estado. En este cúmulo  de factores las elecciones directas simbolizaron el talón de Aquiles de la  presidencia saliente y la flamante bandera de los revolucionarios octubristas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Asimismo el recorrido  discursivo de Rómulo Betancourt esgrimió una serie de alegatos sobre el período  presidido por Isaías Medina Angarita, que por momentos no se adecuan a las  realidades observadas, principalmente se aprecia la apertura política, y la  legalización de partidos incluyendo Acción Democrática, es innegable esa latente  realidad minimizada en el extenso del discurso del líder partidista.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Insistimos y en este sentido  seguimos la visión propuesta por Manuel Caballero, el movimiento llevado a cabo  el 18 de octubre de 1945, representó más un alzamiento militar como otros tantos  ocurridos en el país, carente de los factores fundamentales de una revolución,  teniendo en cuenta la poca integración del sector civil, y la preeminencia  militar en primer orden y la atomización política de Acción Democrática en  segundo lugar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No obstante, las acciones  llevadas a cabo y reforzadas por una serie de decretos buscaron el saneamiento  de la administración del Estado, sin contar con la auto inhabilitación inédita,  pues la costumbre política apuntaba el mando a los actores principales de las  insurrecciones. Asimismo la apertura electoral que fue promesa cumplida a  cabalidad por los líderes octubristas, permite no dilapidar, ni tampoco exaltar  aquellos acontecimientos.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Fuentes</font></b></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">I. Primarias</font></b></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">A.- Publicaciones Oficiales:</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Gaceta Oficial. Caracas, martes  23 de octubre de 1945. Año LXXIV, Mes I, N° 21.841.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Decreto Nº 9 de la Junta  Revolucionaria de Gobierno. Gaceta Oficial, Caracas, lunes 31 de diciembre de  1945, año LXXIV, Mes III, N° 21.896. Decreto Nº 113 Junta Revolucionaria de  Gobierno.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">B.- Compilaciones  documentales</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Documentos que hicieron  historia. Caracas, Presidencia de la República, 1962. T. II.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">II. Secundarias</font></b></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Altuve, M. (2012). Reformas en  la educación venezolana durante el siglo XX. Caracas, Grupo Gráfico 5.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3104889&pid=S1315-9496201400010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Caballero, M. (2003). La crisis  de la Venezuela contemporánea (1903-1992). Caracas, Alfadil Ediciones.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3104890&pid=S1315-9496201400010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Caballero, M. (2008). Contra la  abolición de la historia. Caracas, Editorial Alfa.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3104891&pid=S1315-9496201400010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Consalvi, S. (2010). La  revolución de octubre 1945-1948. La primera república liberal democrática.  Caracas, Fundación Rómulo Betancourt.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3104892&pid=S1315-9496201400010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Luque, G. (2010). La educación  venezolana en la primera mitad del siglo XX 1899-1950. Caracas, Fundación  Editorial El perro y la rana.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3104893&pid=S1315-9496201400010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Pino Iturrieta, E. (2006).  Venezuela metida en cintura, 1900-1945. Caracas, Universidad Católica Andrés  Bello.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3104894&pid=S1315-9496201400010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. García-Ponce, A. (2010). Ocaso  de la república liberal autocrática 1935-1945. Caracas, Fundación Rómulo  Betancourt.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3104895&pid=S1315-9496201400010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8. Yoris-Villasana, C. (2004). 18  de octubre de 1945. Legitimidad y ruptura del hilo constitucional. Caracas,  Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3104896&pid=S1315-9496201400010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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