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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La justicia como equidad, el régimen político y las morales del siglo XXI en Venezuela y Estados Unidos]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Th e problem of the regime and the moral within the field of the mutual relations between Venezuela and the United States (2001-2010), is through the rereading of the model of Justice as fairness of John Rawls. Th is reinterpretation will allow us within the field of historical knowledge and political philosophy, modify the parameters of the author- and broaden the perspectives of study of foreign policy in Venezuela, trying to deepen the axiological burden of the Governments considered in this case, moral entities. I.e., owners of the ability to get good and justice. Although the relationship posed regimen-moral doesn’t seem to have more than a philosophical connection, we will see how morality becomes the element that attaches, mobilizes and transforms the possibility of a political regime just and good, both in domestic politics and external. Taking into account the diff erences -typical of human nature- studying and analyzes how the Governments of Venezuela and United States, have in some cases similarities in terms of the decisions taken by both, but argued the first, in socialism, and the second, liberalism and where anti-Americanism and anticommunism, allow conceiving and consolidate political stances.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font FACE="Verdana">     <p align="center"><b>La justicia como equidad, el régimen político y las morales  del siglo XXI en Venezuela y Estados Unidos</b></p>     <p align="center"><b>Justice as fairness, the political regime and the moral of  the 21st century in Venezuela and United States</b></p> </font>  <font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p align="center"><b>Jo-ann Peña Angulo</b></p>     <p align="justify">Profesora Ordinaria de la Escuela de Historia de la  Universidad de Los Andes (ULA). Departamento de Historia Universal. Licenciada  en Historia, Magna Cum Laude. Magister Scientiarum en Ciencias Políticas, ULA.  Mérida, Venezuela. Correo electrónico: <a href="mailto:joannangulo@gmail.com"> joannangulo@gmail.com</a>.</p>     <p align="justify"><b>Resumen</b>: El problema del régimen y la moral dentro del  campo de las relaciones recíprocas entre Venezuela y Estados Unidos (2001-2010),  se plantea a través de la relectura del modelo de la justicia como equidad de  John Rawls. Dicha reinterpretación nos permitirá dentro del campo del  conocimiento histórico y de la filosofía política, modificar conceptualmente los  parámetros del autor y ampliar las perspectivas de estudio de la política  exterior en Venezuela, intentando profundizar en la carga axiológica de los  gobiernos considerados en este caso, entes morales. Es decir, poseedores de la  capacidad para el conseguir el bien y la justicia. Si bien, la relación  planteada régimen-moral no parece tener más que una conexión filosófica, veremos  cómo la moral se convierte en el elemento que atribuye, moviliza y transforma la  posibilidad de un régimen político justo y bueno, tanto en política doméstica  como externa. Tomando en cuenta las diferencias —propias de la naturaleza  humana— se estudia y analiza cómo los gobiernos de Venezuela y Estados Unidos,  poseen en algunos casos similitudes en cuanto a las decisiones tomadas por  ambos, pero argumentados el primero, en el socialismo y el segundo, en el  liberalismo y en dónde el antiamericanismo y el anticomunismo, permiten concebir  y consolidar posturas políticas.</p>     <p align="justify"><b>Palabras clave</b>: Moral, régimen, política, chavismo-bolivarianismo,  neoconservadurismo.</p>     <p align="justify"><b>Abstract</b>: Th e problem of the regime and the moral  within the field of the mutual relations between Venezuela and the United States  (2001-2010), is through the rereading of the model of Justice as fairness of  John Rawls. Th is reinterpretation will allow us within the field of historical  knowledge and political philosophy, modify the parameters of the author- and  broaden the perspectives of study of foreign policy in Venezuela, trying to  deepen the axiological burden of the Governments considered in this case, moral  entities. I.e., owners of the ability to get good and justice. Although the  relationship posed regimen-moral doesn’t seem to have more than a philosophical  connection, we will see how morality becomes the element that attaches,  mobilizes and transforms the possibility of a political regime just and good,  both in domestic politics and external. Taking into account the diff erences —typical  of human nature— studying and analyzes how the Governments of Venezuela and  United States, have in some cases similarities in terms of the decisions taken  by both, but argued the first, in socialism, and the second, liberalism and  where anti-Americanism and anticommunism, allow conceiving and consolidate  political stances.</p>     <p align="justify"><b>Key words</b>: Moral, regime, chavism-bolivarianism,  conservatism</p>     <p align="justify">Recibido: 18/01/2015 Aprobado: 26/02/2015</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>Preámbulo</b></p>     <p align="justify">Más allá del ritornelo discursivo de los intereses “malsanos”  o de “los siempre subyugados”, intentaremos profundizar sobre las doctrinas  filosóficas-políticas, y la valoración moral, que movilizan y dan vida a las  acciones y políticas implementadas en las relaciones reciprocas, tanto por parte  de los neoconservadores en los Estados Unidos como del chavismo-bolivarianismo  en nuestro país, durante el período 2001-2010. Lejos del enfoque tradicional,  hacemos uso de las principales ideas de la justicia como equidad<sup>1</sup>,  justice as fairness, de John Rawls<sup>2</sup>, como una forma de estudiar a los  Estados y gobiernos como entes morales, y poder establecer por una parte, la  relación régimen político y moral en cada uno de ellos y por la otra, estudiar  la posibilidad de la <i>concepción pública de la justicia</i> ralwsiana, es  decir la prioridad de lo justo sobre lo bueno, como modelo de análisis para el  estudio de las relaciones internacionales.</p>     <p align="justify">Cuando John Rawls habla de los dos modelos básicos de la  justicia como equidad —es decir una concepción reconocida y aceptada mutuamente  por todos los individuos— distingue: a la sociedad bien ordenada, <b>well-ordered  society</b>, <i>a la persona moral</i>, <b>moral person</b>, y a la posición  original, <b>the original position</b>, ésta última intermediaria entre ambos, y  cuyo fin es compaginar entre el modelo de concepción de una persona moral y la  sociedad bien ordenada, que regulada por una concepción pública de la justicia,  —la prioridad de lo justo sobre lo bueno— posee unos principios de justicia que  rigen su estructura básica<sup>3</sup> y que según Rawls, deben ser  independientes de las concepciones particulares o morales del bien.</p>     <p align="justify">No obstante cuando hacemos referencias a los gobiernos o  estados como entes morales, partiendo de la idea de la persona moral ralwsiana  como aquella que posee dos capacidades morales fundamentales, una para actuar  desde y no solo en concordancia con los principios de justicia y la otra para  revisar y racionalmente perseguir una concepción del bien, la sociedad que estos  entes morales construyen o procurarán instituir está amparada en valores  morales, ideológicos, políticos y doctrinarios que no impiden que la concepción  pública de justicia que ellos intentan crear esté exenta de cuestionamientos y  que sea necesariamente compartida por todos los ciudadanos, sin desmeritar el  esfuerzo que éstos puedan hacer para convivir en sociedad. De tal modo que los  principios que dicha sociedad considere justos, en su lógico ejercicio como  personas morales, no necesariamente deben compaginar con el significado que el  gobierno o estado como ente moral, le atribuyan al derecho que todos poseen.</p>     <p align="justify">Aclarado este punto, observaremos que al estudiar a Venezuela  y a los Estados Unidos como entes morales, en lugar de personas morales pero con  las mismas capacidades de éstas, indagaremos en las respectivas concepciones  públicas de justicia de sus sociedades —venezolana y estadounidense— sean éstas  bien ordenada o agregaríamos nosotros, bien ordenada modificada<sup>4</sup> y en  la capacidad del actuar racional<sup>5</sup> y razonablemente<sup>6</sup> de sus  gobiernos como entes morales.</p>     <p align="justify">Se asume de esta forma las constantes diferencias políticas  entre la concepción moral de Venezuela y Estados Unidos como producto de su  propia naturaleza moral, y como elementos lógicos de la normal disensión de sus  valores morales, históricos, políticos y culturales.</p>     <p align="justify"><b>El régimen político y las morales del siglo XXI en  Venezuela y Estados Unidos</b></p>     <p align="justify">Al intentar vincular la historia de las relaciones entre  Estados Unidos y Venezuela, en cuanto al problema del régimen y la moral durante  el siglo XXI, hemos buscado aquellos clivajes morales que entendidos como los  quiebres y fracturas de naturaleza moral, inciden en la valoración que posee el  gobierno o el estado con respecto a algo o alguien, y que luego son formulados  dentro de sus políticas nacionales e internacionales. En este sentido, tanto en  Estados Unidos como en Venezuela, los sucesos del 11 de septiembre del 2001 y de  abril del 2002, marcaron quiebres importantes tanto en los individuos como  personas morales como en sus respectivos gobiernos como entes morales.</p>     <p align="justify">Ahora bien, ¿cuál es el objetivo de estudiar la moral interna  de cada país? En primer lugar, analizar la relación de ésta con la moral de sus  respectivas políticas externas, pues son las últimas, expresiones de una  determinada concepción moral de la realidad y en segundo lugar, la posibilidad  de estudiar las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos a través de la  justicia como equidad de John Rawls. En consecuencia, haremos un ajustado  ejercicio reflexivo que nos permita dibujar la concepción moral del gobierno o  estado —venezolano y estadounidense— para luego compararlas en el escenario  internacional no sin antes aclarar que no pretendemos imponer una especie de  moral universal de la sociedad venezolana.</p>     <p align="justify">Observaremos que dicha mirada nos permite la posibilidad de  argumentar la economía desde el punto de vista moral, pues la organización de  los bienes y los medios de producción al formar parte de las actividades humanas  de subsistencia, no obedecen a ningún principio de carácter fi losófi co mucho  menos moral, el propio devenir histórico ha dado fe de la creación de una  valoración moral, justa y buena de los distintos modelos económicos,  especialmente cuando dicha carga axiológica, permite convencer —a propios y  extraños— de la probidad de su aplicación.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Indagaremos así, por una parte, en una concepción  eminentemente ideológica —chavismo-bolivarianismo— inserta en todos los poderes  públicos del estado llegando a un control<sup>7</sup> casi absoluto de los  mismos sin pretensiones de consenso y aunado a un carácter cuasi religioso<sup>8</sup>,  relacionado con las figuras del líder carismático, algunas veces con el  cristianismo y otras con el catolicismo, aderezado siempre con la idea de la  justicia social, que ayuda a reforzar el proceso de ideologización entre sus  seguidores. Por la otra, en una doctrina política —neoconservadurismo— cuyas  raíces judaicas permiten la cohesión en torno a los ritos propios de dicha  práctica; pero que al menos públicamente procuran no conjugarla con la política  estatal o gubernamental, pues a pesar de sus esferas de influencia dentro de las  decisiones de la política estadounidense, la institucionalidad democrática dista  de ser incondicional con ella.</p>     <p align="justify">En consecuencia en el choque de juicios y pensamientos sobre  lo justo y bueno, ambos gobiernos como entes morales, buscarán mantener su ideal  de régimen político: Venezuela y su propuesta de la democracia participativa y  protagónica más cerca del socialismo —según los propios discursos oficiales y no  oficiales— amén del chavismo-bolivarianismo y Estados Unidos y su tradicional  democracia representativa de origen liberal defendida por el neoconservadurismo.</p>     <p align="justify"><b>Las morales del chavismo-bolivarianismo</b></p>     <p align="justify">Consideraremos tres momentos históricos importantes en la  política interna de Venezuela, que desde el gobierno y el estado, gracias al  ámbito de influencia del chavismo-bolivarianismo. influenciarán en la  formulación de su política exterior. Dicha periodización, nos permitirá sentar  las bases políticas, ideológicas y culturales del chavismo-bolivarianismo como  ideología del gobierno y del estado venezolano. Cabe apuntar que la  clasificación presentada aquí, no está definida por el inicio y fin de los  respectivos períodos presidenciales<sup>9</sup> de Hugo Chávez. A saber:</p>     <p align="justify"><b><i>1. El primer momento (1989-1999)</i></b>: está ubicado  dentro del contexto de la democracia liberal; pero con síntomas elocuentes de su  deterioro: crisis de los partidos políticos tradicionales<sup>10</sup>, la  apatía electoral de la población (antipolítica), la pérdida de credibilidad del  sistema democrático vigente, el estallido social del 89<sup>11</sup>, los golpes  de Estado del 92, el fin del llamado bipartidismo en las elecciones del 93, lo  que permite decir al historiador Manuel Caballero:</p>     <blockquote> 	    <p align="justify">...en la opinión popular, comienza a tomar cuerpo la idea  	de un escobazo, que barra con toda esa pochedumbre, que barra con los  	partidos democráticos de tal manera emporcados y, sobre todo, que cancele de  	una vez por toda la sucia política<sup>12</sup>.</p> </blockquote>     <p align="justify">Dicha circunstancia anima el surgimiento de nuevos actores,  outsiders o liderazgos políticos y los inicios del cambio de régimen político en  Venezuela, divulgado desde el año 1999, por el mismo Hugo Chávez, quien insistía  en el cambio drástico de la estructura política-social del país a través de la  Asamblea Constituyente, en su Discurso de toma de posesión presidencial del 2 de  febrero de 1999, al enunciar como parte de la refundación de la republica a la  soberanía del pueblo, que posteriormente llamará democracia participativa<sup>13</sup>  y protagónica o como la denominara Heinz Dieterich, socialismo del siglo XXI,  que contrastará con la tradicional democracia representativa, que a partir de  1958 se conjuga como la moral del estado y del gobierno venezolano, con el voto  universal, directo y secreto. Emergía entonces la moral democrática en  Venezuela.</p>     <p align="justify">De manera que en nuestro intento por definir a la moral<sup>14</sup>  establecida por el chavismo-bolivarianismo, durante el período 1989-1999, la  asociaremos a la dualidad fracaso-esperanza, ilusión-desilusión, característica  del fin y fracaso de la democracia representativa y el inicio y triunfo del  outsider. Nos encontramos así con la mengua moral de la democracia  representativa, al pretenderse instituir y difundir desde el gobierno y estado  venezolano, valores y significaciones morales-políticas, que se mimetizarán  progresivamente en torno a un nuevo liderazgo con tradición socialista. Es  importante aclarar que aunque para un gran sector de la sociedad venezolana,  comienza a tomar cuerpo la idea de la “revolución política” del chavismo-bolivarianismo,  para otro, ésta no es más que una transgresión a los poderes republicanos y  democráticos establecidos.</p>     <p align="justify"><b><i>2. El segundo momento (1999-2006)</i></b>: enmarcado ya  en la progresiva consolidación de los nuevos actores políticos y sociales, la  aparición de la sociedad civil asociada a la oposición y al gobierno nacional,  la reactivación del discurso socialista<sup>15</sup> ligado al recién estrenado  siglo XXI y la vuelta al populismo. Se comienza a fortalecer entonces el cambio  de régimen interno de Venezuela, de la democracia representativa a la democracia  participativa, especialmente luego de aprobarse en 1999 la Constitución  Bolivariana de Venezuela. Todo esto aunado a los sucesos de abril y al paro  petrolero<sup>16</sup> del 2002 y a la creación de la Misión Alimentación, desde  abril del 2003, ésta ultima como icono axiológico y simbólico dentro de la  política venezolana, debido a los mensajes e historietas de los empaques usados  en los alimentos de primera necesidad así como de la retórica posteriormente  usada por ejemplo, con motivo de la inauguración de la segunda fase de la Misión  Mercal el 26 de junio del 2005: “Esto es socialismo: el capitalismo es el reino  de la desigualdad y en nuestro país debe haber igualdad para todos”.<sup>17</sup></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En cuanto a los sucesos de abril de 2002, las dos versiones  de lo acontecido, el vacío de poder<sup>18</sup> y el golpe de estado<sup>19</sup>,  no solo transformaron el sentido axiológico del gobierno y del estado venezolano  como ente moral sino de los mismos individuos como personas morales, libres e  iguales, racionales y razonables. </p>     <p align="justify"><b>2002: La signifi cación moral para el  chavismobolivarianismo</b></p>     <p align="justify">Los sucesos de abril del 2002 marcaron un clivaje moral en el  gobierno venezolano, que aceleró y facilitó la tan ansiada transición política,  anunciada en el mismo año 1999<sup>20</sup>. Clivaje moral que permitió el  renacer del chavismo-bolivarianismo que francamente no estaba en su mejor  momento. Una fractura moral que el gobierno venezolano leyó como una amenaza  oligárquica y estadounidense que contravenía la moral del pueblo venezolano,  logrando así robustecer su proyecto ideológico con las masas, en una nueva etapa  que en el año 2005 llamaría, Salto Adelante. En consecuencia, la legitimación  del poder es el significado moral que tanto el gobierno venezolano como el  chavismo-bolivarianismo atribuyen a los sucesos de abril del 2002.</p>     <p align="justify">Esta legitimación ante las masas y comunidad internacional,  supuso cambios importantes de su propia concepción moral de la política nacional  e internacional, pues una especial política antiestadounidense se fue  desarrollando a la par del tan ansiado cambio de régimen, que animado por el  estado y el gobierno venezolano bajo el chavismo-bolivarianismo, se justifi có  en la cultura imperialista e intervencionista de Estados Unidos. De allí que a  partir de este momento, el chavismo-bolivarianismo buscó las alianzas  internacionales sin la presencia de Estados Unidos, pues amén del petróleo y  regalías, consigue “apoyo” en otros países, especialmente en aquellos que  históricamente ha conservado o cultivado ese resentimiento hacia los Estados  Unidos.</p>     <p align="justify">La creación y construcción de una nueva moral asociada está  vez, ya no a la democracia representativa sino a la izquierda socialista se  rememora en el chavismo-bolivarianismo. Se diseña entonces un complejo  simbólico, cuyo objetivo es la asociación de la <i>democracia</i><sup>21</sup>  con el <i>socialismo</i><sup>22</sup> y la vinculación con Dios, a la revolución  cubana, al bolivarianismo, a la acción social y participativa de sus políticas y  al llamado socialismo del siglo XXI.</p>     <p align="justify">Ahora bien, con respecto al paro petrolero de diciembre de  2002, es fundamental resaltar su significado moral, pues en la praxis política e  ideológica, éste resultó ser el eslabón que faltaba para el control de los  medios de producción, objetivo vital del régimen socialista. Al poseer el  control de la principal fuente de ingresos del país, PDVSA, el gobierno se  aseguró dos objetivos esenciales: el tangible, ya mencionado encaminado además a  la centralización férrea del poder y al sustento financiero del chavismo-bolivarianismo  y en lo intangible: la progresiva consolidación moral de dicha ideología.</p>     <p align="justify">En este sentido, debe quedar claro que los sucesos de abril  2002 no provocaron el giro<sup>23</sup> repentino del gobierno venezolano hacia  el socialismo, como se ha querido dejar ver. Lo que si se plantea con más fuerza  a partir de ese momento, es el debate ideológico con respecto a la consolidación  de la moral del chavismo-bolivarianismo a la cual denominaremos, El auge de la  moral mesiánica, en la que la moral asociada a la idea del mesías o salvador, se  convierte en el vehículo de todos los discursos o alocuciones políticas que  emergen del chavismo-bolivarianismo.</p>     <p align="justify">Vale destacar la creación y difusión por parte del mismo  poder ejecutivo, de una serie de discursos y posterior representación de  sentimientos anti-judíos y anti-sionistas, en ocasión de los “…dos allanamientos  llevados a cabo por el gobierno contra Hebraica, el complejo de la comunidad  judía, en 2004 y 2007”<sup>24</sup>, que aún no han sido explicados así como el  ataque contra la sinagoga Tiferet Israel en el 2009, por parte de un grupo hasta  ahora desconocido. Parece el chavismo-bolivarianismo, mostrar la influencia  ideológica anti-judia de Norberto Ceresole25, especialmente expresada en su obra  Caudillo, ejército, pueblo: la Venezuela del Comandante Chávez. Este juicio anti-judío  se sumó en consecuencia a la moral mesiánica del chavismo-bolivarianismo, que  instituyó simbólicamente las valoraciones morales del estado venezolano, con  respecto a lo “justo” y a lo “bueno”, a lo “moral” e “inmoral”, a través de su  adherencia progresiva al socialismo, exaltada por la figura del líder, que no es  otro que el propio presidente Chávez.</p>     <p align="justify"><i><b>3. El tercer momento (2006-2010)</b></i>: Periodo  definido por la agudización del cambio de régimen y del chavismo-bolivarianismo,  especialmente luego del discurso en ocasión de la toma de posesión presidencial,  el 10 de enero del 2007, en el cual el presidente Chávez hace referencia directa  a los cinco motores para la edificación del socialismo del siglo XXI, a saber:</p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Primer motor: Ley Habilitante, va directa al socialismo.  	Segundo motor: Reformar Constitucional. Estado de derecho socialista. Tercer  	motor: Moral y Luces. Educación con valores socialistas.</p> 	    <p align="justify">Cuarto motor: La Nueva Geometría del poder. El  	reordenamiento socialista de la geopolítica de la nación. Quinto motor:  	Explosión del poder comunal: Democracia protagónica, revolucionaria y  	socialista.<sup>26</sup></p> </blockquote>     <p align="justify">El hecho de ganar tres elecciones presidenciales  consecutivas, llenó de gloria al chavismo-bolivarianismo y el gobierno  venezolano no titubeó al respecto. Conocedores de todo su poder político, social  y moral, continúan enfilándose hacia el socialismo y la mejor vía que proponen  ante el país y el mundo, es la siguiente:</p>     <blockquote> 	    <p align="justify">Seamos socialistas de mente, de alma, de cuerpo, de  	espíritu, de todo, seamos socialistas. El socialista verdadero es como el  	cristiano verdadero, idéntico. Pone a los demás por delante, se desvive por  	la suerte de los demás, es impulsado por el amor y la solidaridad, no por el  	egoísmo. El capitalismo, [en cambio], es el reino del egoísmo.<sup>27</sup></p> </blockquote>     <p align="justify">En este periodo, el discurso y algunas “decisiones”  antiestadounidense y anticapitalistas se profundizan como líneas ideológicas del  chavismo-bolivarianismo especialmente en el 2006, a nivel económico y  diplomático, pues no solo intenta derogar la Ley para proteger y promover el  ejercicio de la Libre Competencia, vigente desde 1992 con la llamada Ley  Antimonopolio<sup>28</sup>, Antioligopolio y Competencia Desleal sino que  amenaza en el programa Aló Presidente no. 252, al embajador de Estados Unidos en  Venezuela (2004- 2007), William Brownfi eld<sup>29</sup>. No obstante las  retóricas opuestas no llegan a materializar la suspensión de las relaciones  comerciales de ambos países, a pesar que en septiembre del 2008, Chávez en un  acto de masas, decide la expulsión<sup>30</sup> de Venezuela del embajador  sucesor de Brownfield, Patrick Duddy<sup>31</sup>, al que además nombra “persona  no grata”.</p>     <p align="justify">Dichos elementos difundidos a nivel de la política interna  venezolana, buscan no sólo dibujar los parámetros de la política externa sino  que sus simpatizantes lo internalicen como suyo, llegando inclusive a concebir a  los Estados Unidos con el sinónimo de una “moral decadente”. Al respecto tenemos  el llamado que hizo Gil Otaiza<sub>32</sub>, en el 2005 según el cual “hay que  preparar al pueblo para que odie a los gringos”.<sup>33</sup></p>     <p align="justify">En dicho periodo, debemos incluir la aprobación de la  enmienda constitucional el 15 de febrero del 2009, que no pondría límites a la  cantidad de veces que un funcionario público pueda reelegirse así como todo un  conjunto de proyectos<sup>34</sup> emitidos en el 2010 por la Asamblea Nacional  de la Republica Bolivariana de Venezuela, que no buscaban otra cosa que el  arraigo ideológico y emocional de los ciudadanos con el chavismo-bolivarianismo,  a través de organizaciones sociales que bien supieron difundir nociones y  prácticas del socialismo en cuestión, a saber: asamblea de ciudadanos y  ciudadanas, comunidad, autogestión, corresponsabilidad, planificación  participativa, estado comunal, sistema económico comunal, socialismo, entre  otros.<sup>35</sup></p>     <p align="justify">Así que a la moral correspondiente a este período, la  llamaremos como: el arraigo de la moral del chavismo-bolivarianismo, pues no  sólo permitió superar la realidad de la crisis<sup>36</sup> económica entre sus  simpatizantes sino que le sirvió de escenario para la consolidación de lo  “bueno”, “lo justo” y lo “moral” del socialismo sobre el capitalismo, pero  especialmente sobre el capitalismo estadounidense, pues con intencionalidad  dejaba de lado, que el capitalismo de estado es el gran aliado de China y Rusia,  ambos socios de Venezuela. Bajo el arraigo moral del socialismo se aprobarán más  de 160 leyes amén de la Habilitante en sus tres períodos presidenciales desde  1999, aunado a la toma de los medios de producción por parte del gobierno  venezolano, primero bajo el slogan de la democracia participativa y luego bajo  el socialismo del siglo XXI, facilitaron como vimos la construcción de una  imbricada red moral adjetivizada bajo los epítetos antisistemas:  anticapitalista, antiestadounidense, antiimperialista y otros señalados como  veremos en el campo de la política internacional.</p>     <p align="justify">En resumidas cuentas, la historia moral del gobierno  venezolano bajo la órbita del chavismo-bolivarianismo, durante el periodo  2001-2010, transita por tres etapas: 1º) La mengua moral de la democracia  representativa; 2º) El auge de la moral mesiánica; y 3º) El arraigo moral del  chavismo-bolivarianismo bajo la idea del socialismo. Esta periodización moral de  la política interna en Venezuela, nos permitirá por una parte, contraponerla al  intento de la clasificación moral de los Estados Unidos y por la otra,  facilitarnos el estudio de la analogía doméstica desde la moral así como la  relación régimen-moral en nuestra reinterpretación de la justicia como equidad  para el estudio de relaciones entre Venezuela y Estados Unidos durante  2001-2010.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Por consiguiente, la concepción pública de la justicia de la  política interna del gobierno venezolano bajo la impronta del chavismo-bolivarianismo  se deriva: por una parte, de una de tradición política-moral expresada en la  democracia representativa y avalada en su constitución política. Por la otra,  ejercida directamente por el estado o gobierno —durante 2001-2010— que al  decretar las leyes o disposiciones constitucionales, intentan moldear la  tradicional naturaleza política-moral amén del cambio de régimen en Venezuela</p>     <p align="justify">Así en política externa, la concepción pública de justicia  del gobierno venezolano, dependerá directamente de dos factores: el primero, de  la concepción moral de la política exterior del gobierno como ente moral  derivada de su política interna y el segundo, de la concepción de justicia  establecida en los estatutos internacionales aceptada y reconocida mutuamente  por los demás países.</p>     <p align="justify"><b>Las morales del neoconservadursimo</b></p>     <p align="justify">Al plantearnos el estudio de los neoconservadores y su  influencia política en el gobierno estadounidense durante el periodo 2001-2010,  debemos partir de las complejas relaciones de la política estadounidense  plasmada en la llamada estructura trifuncional: Congreso, burocracia fraccionada  y grupos de presión<sup>37</sup> como trilogía fundamental de la política  interna y externa de ese país. En este sentido, los neoconservadores<sup>38</sup>  han sabido bien difuminarse en cada una de las estructuras y subestructura de  dicha relación, logrando obtener una notoria influencia en la política de este  país, no sólo en el periodo que nos corresponde estudiar.</p>     <p align="justify"><b>2001: La significación moral para el neoconservadurismo</b></p>     <p align="justify">Los ataques al Word Trade Center y al Pentágono en septiembre  del 2001 fracturan la moral y los valores de lo bueno y lo justo de la sociedad  estadounidense. Para los neoconservadores, estos ataques significaban la  materialización de aquellos patrones éticos y morales, que habían rechazado así  como la oportunidad de implementar interna y externamente, los principios de la  doctrina neoconservadora.</p>     <p align="justify">Es así como el anticomunismo liberal, la animadversión hacia  las prácticas culturales que denigran a Occidente, el cambio de régimen, el  nacionalismo estadounidense, la demostración de su poderío militar, y el rechazo  a las ideologías, se hicieron presentes luego del 11-S.</p>     <p align="justify">No pretendemos defender o enjuiciar dicha postura, pero lo  que queremos dejar claro es que la relación régimen-moral es palpable  especialmente en situaciones de crisis y clivajes, pues si Estados Unidos era  visto por algunos como “un tigre de papel” según Rumsfeld, era pertinente  entonces eliminar esa imagen de debilidad y evitar futuros ataques.</p>     <p align="justify">En América Latina, esto no ha sido entendido aun y  erróneamente se sigue pensando que los Estados Unidos actúan de manera  pragmática sin ningún asidero moral. Nada más alejado de la realidad. De allí,  que resulta tan complejo comprender y establecer relaciones cónsonas con este  país, desde esta parte del continente americano.</p>     <p align="justify">Es evidente entonces como el clivaje moral luego del 11 de  septiembre del 2001, empujó al gobierno y Estado norteamericano a actuar como  ente moral cuyos respectivos poderes, el de la justicia y el de lo bueno, la  mayoría de las veces no compagina con la prioridad de la concepción pública de  la justicia —lo justo sobre lo bueno—. Es decir, que Estados Unidos mantuvo su  postura racional más allá inclusive, de los compromisos diplomáticos con los  organismos internacionales. Al respecto, Fukuyama alega que Kristol y Kagan:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Afirmaban que conseguir que los regímenes tiránicos acataran  reglas civilizadas por medio de acuerdos, el derecho internacional o las normas  era en última instancia inviable, y que a largo plazo sólo la democratización  podía garantizar la conformidad y la convergencia de intereses.<sup>39</sup></p>     <p align="justify">Ahora bien, ¿Cómo mantener relaciones con Estados Unidos  respetando su conexión moral sin detrimento de nuestro país? He aquí  precisamente el gran problema a resolver, más aún cuando dichos gobiernos  parecen poseen diferencias doctrinarias y morales irreconciliables. Es por este  motivo, que en la búsqueda de vías alternas de resolución, plantearemos a  continuación un intento de clasificación moral de los Estados Unidos.</p>     <p align="justify">Ahora bien, más allá de las críticas del gobierno venezolano  y del chavismo-bolivarianismo hacia dicho presidente y hacia los Estados Unidos,  nuestro interés es estudiar el trasfondo del neoconservadurismo como una manera  distinta de entender el mundo. Así que en búsqueda de ello, transitaremos por  dos vías: en la primera, tomaremos las ideas teóricas fundamentales de William  Kristol<sup>40</sup> y Robert Kagan, autores de Toward a Neo- Reaganite Foreign  Policy (1996) conocido desde entonces como el ideario Kristol-Kagan. Esto debido  a la influencia de tal documento en la política exterior Ronald Reagan, George  H. Bush y George W. Bush, respectivamente. En la segunda, tomaremos las ideas de  los discursos centrales del presidente George W. Bush, así como de otros grupos  de neoconservadores pertenecientes al aparato estatal estadounidense, que dan fe  del predominio neoconservador.</p>     <p align="justify">De tal manera, que en esa continua construcción del régimen  moralmente justo y bueno, la influencia neoconservadora tendrá oportunidades  históricas únicas, que no desaprovecharán para concretar política y moralmente,  las doctrinas fundamentales de su pensamiento.</p>     <p align="justify"><b><i>1. La moral de la grandeza nacional (2001-2004)</i></b>:  Durante este período el gobierno estadounidense de George W. Bush enfrentó duras  crisis axiológicas en política doméstica y externa, especialmente luego del  11-S. Ante todas las críticas<sup>41</sup>, Bush hijo supo plasmar en sus  discursos la idea de la grandeza nacional apoyada en el patriotismo y las  convicciones religiosas tradicionales, que daban forma al objetivo férreo de la  seguridad nacional. Efectivamente la concepción de la hegemonía benevolente, del  ideario Kristol-Kagan, enrumbó a Estados Unidos a la supremacía militar:</p>     <blockquote> 	    <p align="justify">La aspiración de la hegemonía benevolente global puede  	sacudir a algunos como a cualquier orgullo elevado o moralmente sospechoso.  	Pero una hegemonía es ni más ni menos que un líder con influencia  	preponderante y autoridad sobre los otros en sus dominios. Esta es la  	posición de América en el mundo hoy.<sup>42</sup> (Trad. a.)</p> </blockquote>     <p align="justify">Es entonces la hegemonía benevolente, la justificación no  sólo de la invasión de Irak, sino de la lucha al terrorismo internacional así  como las otras decisiones políticas de orden interno, que tanto disgusto  causaron entre algunos sectores estadounidenses y extranjeros, debido a que  éstas” contraponían el espíritu de la libertad y los derechos humanos. Nos  referimos en este punto a la llamada Ley Patriótica o Act Patriot, creada por  abrumadora mayoría del Congreso y la Cámara de Representantes, el 26 de octubre  del 2001. A saber:</p>     <blockquote> 	    <p align="justify">Una de las herramientas que refuerzan la ley permite a  	los funcionarios interceptar para controlar y monitorear los múltiples  	dispositivos de comunicación. Una segunda herramienta permite a los  	funcionarios con la aprobación de la Corte acceder a los archivos de  	negocios y otros documentos, incluyendo los libros de egresos, que pueden  	ser relevantes para una amenaza terrorista. El tercero de ellos, permite la  	vigilancia de los no americanos “lobos solitarios” sospechosos pero no  	vinculados a grupos terroristas.<sup>43</sup> (Trad. a)</p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Contra la Ley Patriótica se levantaron muchas voces, pues se  puso en el tapete el debate de la prioridad de los derechos sobre la seguridad  nacional o viceversa. No obstante veremos como en el año 2006, entre las  propuestas contrarias hechas en el Congreso, entre la Cámara del Senado y la  Cámara del Representantes, George W. Bush renovará dicha acta. </p>     <p align="justify">Durante este período de la moral de la grandeza nacional, los  neoconservadores apoyados en la importancia que le conceden a la concepción del  régimen estadounidense, entendido por los neoconservadores en términos de  política y de los modos de vida de sus ciudadanos, ambos como prácticas  culturales vinculadas a sus valores tradicionales, Así tenían racionalmente que  vincular esta idea de la grandeza, no sólo en el campo de la política exterior,  desplegando la fuerza militar, argumentada en las ideas de los padres fundadores  —la predestinación de los Estados Unidos como garantes de la libertad— sino con  el propio régimen interno para lo cual tenían que construir y crear las  condiciones de un régimen justo y bueno:</p>     <blockquote> 	    <p align="justify">Un gran país ha sido movido para defender una gran  	nación. Los ataques terroristas pueden estremecer la fundación de nuestros  	grandes edificios, pero no pueden tocar la fundación de América. Estos actos  	destruyeron el acero, pero ellos no pueden mancillar el acero del espíritu  	americano.<sup>44</sup> (Trad. a.)</p> </blockquote>     <p align="justify">Y qué mejor manera, que hacerlo a nivel doméstico sino a  partir de la Welfare Reform<sup>45</sup>, es decir la Reforma de Bienestar, ley  de 1996 ya vencida, pero promulgada nuevamente en el año 2002, teniendo presente  que fue el llamado <i>Estado de Bienestar</i> o <b>Welfare State</b>, causa  directa de las severas crisis económicas gubernamentales y estatales de años  anteriores. Ya lo decía George W. Bush: “El sistema de bienestar se convierte en  un enemigo del esfuerzo y la responsabilidad individual, con dependencia pasada  desde una generación a la próxima”.<sup>46</sup> (Trad. a) Observamos aquí, cómo  la concepción del libre albedrio y la responsabilidad individual del  neoconservadurismo, se opone frontalmente a la concepción paternalista de estado  y a la cultura de la dependencia, muy característica de la cultura  latinoamericana y especialmente animada por el chavismo-bolivarianismo.</p>     <p align="justify">Durante este período de la moral de la grandeza nacional, el  neoconservadurismo construye y difunde un sistema de significaciones, con el  cual la sociedad estadounidense logra unirse e identificarse, tras los sucesos  del 11 de septiembre del 2001.Ese sistema de representaciones logra vincular los  ataques sufridos con la imperiosa necesidad de la defensa y grandeza nacional de  los Estados Unidos, que incluyen por cierto la estructuración y aplicación de  programas económicos amparados en las ideas del <b>Tax Cut</b><sup>47</sup>,  premisa de los neoconservadores, difundida ampliamente por Kristol.</p>     <p align="justify">En resumidas cuentas, esta búsqueda de la grandeza nacional  que los neoconservadores, no sólo justificó la política exterior estadounidense  basada en el llamado excepcionalísimo y el unilateralismo, entre otros, sino que  sirvió de continuo recordatorio, que la predestinación de su país a velar por la  libertad y la justicia, correspondía la reconstrucción de la moral luego del  clivaje del 11 de septiembre, y la responsabilidad del gobierno y Estado de  dicho país, a actuar acorde a las circunstancias históricas, circunstancias que  no desperdiciaron los neoconservadores, tanto en su “otra” lectura de la  ingeniería y justicia social a nivel interno, como su afán de supremacía militar  además de la caracterización de la democracia liberal como el régimen político y  moral idóneo, tanto para los Estados Unidos como para el resto de los países del  mundo.</p>     <p align="justify"><b><i>2. La moral cuestionada (2004- 2010)</i></b>: Durante  el segundo mandato presidencial de George W. Bush se presentan elementos  tangibles y no tangibles, que apuntalaban no solo una caída estrepitosa de la  popularidad de su imagen y de sus políticas sino una especie de pérdida de  legitimidad, aunado a la fatiga de guerra dentro de la sociedad estadounidense.  Esta situación fue el resultado de varios factores, entre ellos: las elecciones  presidenciales dudosas, la ausencia de armas de destrucción masiva en Irak, la  inversión de millones de dólares en armamento, la crisis inmobiliaria, entre  otros. Lo cierto es que aquellos valores filosóficos y morales que sustentaron  el accionar político, interno y externo durante la etapa de la grandeza nacional  comienzan a hacer cuestionados.</p>     <p align="justify">Ahora bien ante la dudosa legitimidad de la segunda  administración Bush, al presidente no le queda más remedio que ofrecer mejor  calidad de vida al ciudadano y en eso concentró todo sus esfuerzos hasta que en  el 2008<sup>48</sup> detona la crisis económica que señalará los pasos para el  partido demócrata en las próximas elecciones presidenciales. Observaremos así en  política doméstica, la continuidad de políticas relacionadas con los impuestos,  alocuciones sobre el crecimiento económico y la responsabilidad del trabajo, la  defensa de los derechos humanos y civiles y la prioridad de la educación, en la  cual tiene gran importancia la llamada No Child Left Behind<sup>49</sup> (2005).  En cuanto a política exterior, la supremacía militar, la seguridad nacional, los  homenajes a las tropas estadounidenses en Afganistán, Hawai así como los  encuentros diplomáticos con Korea del Norte, países latinoamericanos y  africanos, las reformas migratorias y los debates sobre las energía  alternativas, entre otros.</p>     <p align="justify">Bush insistirá en legar los valores neoconservadores a la  sociedad estadounidense. Así podríamos afirmar que desde la justificación moral  atribuida al capitalismo por Irving Kristol, Bush llama y sigue auspiciando en  el 2006, las políticas de apoyo de su gobierno hacia los pequeños propietarios,  comerciantes y al espíritu emprendedor de los estadounidenses. Se resume aquí la  relación entre el gobierno y empresa privada, el libre comercio y el incentivo  individual, cosmovisión del capitalismo, bajo la mirada liberal estadounidense  tradicional y el influjo del <i>neoconservadurismo</i>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Este debacle financiero de la segunda administración de  George W. Bush aunado al hastío de la guerra dentro de la sociedad  estadounidense y todo lo que ella contempla, deja abierto el debate sobre la  responsabilidad del gobierno como ente moral, en cuanto a la crisis económica y  a la carga moral de llevar a cuestas una grandeza nacional, que pareció diluirse  con el fracaso militar. Se presenta así el segundo gran clivaje moral al que  tuvo que enfrentarse Bush hijo.</p>     <p align="justify">En resumen la historia moral de la política interna del  gobierno estadounidense como ente moral y bajo la órbita del neoconservadurismo  durante el periodo 2001-2010, nos permite ver que la concepción pública de la  justicia de la política interna ese gobierno se desprende de una de tradición  política-moral expresada en la democracia liberal y avalada en su constitución  política amén del capitalismo. Estados Unidos no hizo otra cosa que ser fiel a  sus principios morales, estrechamente vinculados con su concepción del régimen  político, que le permite en todo caso ser percibidos como entes pragmáticos,  debido especialmente a sus pretensiones de establecer la democracia<sup>50</sup>  como régimen político en países que difícilmente podrían separar diferencias  étnicas y religiosas de larga data</p>     <p align="justify"><b>A manera de conclusión</b></p>     <p align="justify">No debe entonces sorprender cómo algunos gobiernos justifican  el no cumplimiento de los derechos en beneficio de alguna idea de la bueno, que  en todo caso tratarán de conseguir racionalmente en beneficio de sus propios  intereses políticos, doctrinarios e ideológicos. En este contexto, la moral  condiciona el comportamiento racional para la consecución del bien especialmente  sí es influenciada por alguna ideología o doctrina política. Así cuando el ente  moral actúa razonablemente en correspondencia con la idea de justicia lo hace  buscando el beneficio y la reciprocidad entre las partes involucradas. Sin  embargo dicha acción no está exenta de la influencia moral, lo que determina el  hecho que el entendimiento y el consenso se realice efectivamente gracias a los  elementos comunes que los cohesiona.</p>     <p align="justify">Tomando en cuenta que los seres humanos como “personas  morales son capaces de anteponer su concepción de lo justo a su concepción del  bien, es decir están dispuestos a ser razonables antes que racionales”<sup>51</sup>,  cabria preguntarnos ¿si los gobiernos de Estados Unidos y Venezuela como entes  morales en el periodo 2001-2010, serían capaces de actuar de la misma forma?</p>     <p align="justify">Observamos entonces cómo el modelo de la justicia como  equidad de John Rawls, nos ofrece la posibilidad de estudiar a Venezuela y  Estados Unidos desde sus diferencias, acotando que éstas no deben ser  necesariamente obstáculos en el establecimiento de las relaciones entre ambos.  Pues son precisamente estás diferencias filosóficas, políticas y culturales las  que nos permiten indagar sobre la relación entre el régimen político y la moral  y sobre las posturas racionales y razonables de cada uno de estos gobiernos, ya  sea bajo el chavismo-bolivarianismo o el neoconservadurismo.</p>     <p align="justify"><b>Notas</b></p>     <p align="justify">1 En palabras del propio autor, fue presentada como 3  lecturas en la Universidad de Columbia en abril de 1980. La primera de ellas  titulada: “Rational and full Autonomy”, del 14 de abril; la segunda:  “Representation of Freedom and Equality” del 15 de abril y la tercera  “Construction and Objectivity” del 16 de abril. Todas forman parte de las  “Cuartas Lecturas sobre John Dewey”.</p>     <p align="justify">2 Filósofo político estadounidense, autor de numerosas obras  como Teoría de la Justicia (1971), Liberalismo político (1993), Justicia como  equidad (2001) y expositor de conferencias citadas como “El constructivismo  kantiano en la teoría moral” (1980), entre otros..</p>     <p align="justify">3 “…es la forma en que las principales instituciones (esto es  la constitución política y las principales disposiciones económicas y sociales)  distribuyen derechos y deberes derivados de la cooperación social. Ferran  Requejo y Eduard Gonzalo, “John Rawls: Logros y limites del último Liberalismo  Político Tradicional.” en Teorías políticas contemporáneas, edit. por Ramón Máiz  Suárez (España: Tirant Lo Blanch, 2009), 93.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">4 Según esto tenemos, que a la sociedad bien ordenada de  Rawls, la llamaremos en algunos casos como sociedad bien ordenada modifi cada,  pues no necesariamente se cumple en ella la prioridad de lo justo sobre lo  bueno.</p>     <p align="justify">5 “Se entiende aquella acción dirigida a la satisfacción de  los deseos o fines de un agente”. Ferran Requejo y Eduard Gonzalo, Op, Cit.,p.  94.</p>     <p align="justify">6 “Supone que el agente está dispuesto a gobernar sus  acciones por un principio compartido de equidad.” Ibíd.</p>     <p align="justify">7 Son innumerables las denuncias que al respecto realiza el  sector político y ciudadano que se le opone.</p>     <p align="justify">8 En este sentido, dicho carácter responde a una hábil  construcción simbólica por parte del Estado venezolano.</p>     <p align="justify">9 Los períodos presidenciales de Chávez son los siguientes:  el primero de 1999-2001, el segundo del 2001-2007 y el tercero del 2007-2013.</p>     <p align="justify">10 Los partidos políticos tradicionales en Venezuela son AD  —fundado en 1941- y COPEI— fundado en 1946-.También tuvieron vida política en  este periodo, el PCV fundado en 1931, el MAS —fundado en 1971— y la Causa R.</p>     <p align="justify">11 Resulta oportuno analizar las palabras del líder emergente  con respecto al caracazo “Así fue cuajando como un pensamiento diverso, que dio  los primeros frutos a fi nales de los ochenta, particularmente después del  caracazo , en febrero de 1989. Está rebelión popular dio un gran impulso al  movimiento. Cuando se produjo reanudamos con más fuerza las reuniones y  conspiraciones. Ya nuestro trabajo ideológico, político, organizativo, estaba  consolidado”. Hugo Chávez Frías, “Discurso del Presidente de la República  Bolivariana de Venezuela del 2 de febrero de 1999”, (Febrero. 2, 1999 [citado el  22 de octubre 2007 ] ): disponible en <a href="http://www.analitica.com/Bitblio/hchavez/toma.asp"> http://www.analitica.com/Bitblio/hchavez/toma.asp</a>.</p>     <p align="justify">12 Manuel Caballero, La Crisis de la Venezuela Contemporánea  (Caracas: Alfadil Ediciones, 2003), 184.</p>     <p align="justify">13 “…las decisiones políticas son tomadas directamente por la  población mediante asambleas o referendos. Ahora bien, la democracia  participativa puede en un momento dado significar el desprecio a las  instituciones de representación y control, de modo que se podría transitar de la  participación a la aclamación que, como lo demuestra la historia, en general  degenera en una autocracia bonapartista o en una democracia delegativa”. María  Romero y Elsa Cardozo, “Aproximación a la propuesta internacional de Hugo  Chávez: Las concepciones de la democracia e integración”, en Revista Venezolana  de Análisis de Coyuntura, año/vol. 8, no.001 (enero-junio 2002): 160.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">14 Tomando en cuenta el valor semántico de la moral en  Venezuela, debemos decir que en el siglo XIX, los hacedores de la libertad y de  la independencia, rompieron con la moral establecida vinculada a la monarquía y  su relación de dependencia. De allí la importancia del ideario de Simón Bolívar  con respecto al poder moral; es decir aquel que él recomendaba construir para  deslastrarse definitivamente de la metrópolis. Se pasa así de la moral  monárquica a la moral republicana.</p>     <p align="justify">15 Es importante señalar que las ideas marxistas tienen largo  transcurrir en el pensamiento político venezolano, pues no sólo representaron a  la oposición política al caudillo Juan Vicente Gómez, sino que los gobiernos  posteriores intentaron luchar contra dichas ideas. Por ejemplo, durante el  gobierno del General Eleazar López Contreras, la Liga de Defensa Nacional  expresaba en su Manifiesto: “Penetrados del inminente peligro que para las  naciones entraña la propaganda comunista…y en consideración de que en Venezuela  existen focos de tal gangrena social, denunciados al público hasta por el  Presidente de la República que es un deber patriótico contribuir con todas  nuestras fuerzas y coadyuvar con el Gobierno Nacional a la extirpación radical  de semejante plaga…” Partido Nacionalista, “Programa Político del Partido  Nacionalista”, en Colección del Pensamiento Político Venezolano del Siglo XX.  Documentos para su Estudio, no. 31, ed. Congreso de la República (Caracas:  Academia Nacional de la Historia, 1983), 169. Luego de la dictadura de Marcos  Pérez Jiménez, el electo presidente Rómulo Betancourt expresaba: “En el  transcurso de mi Campaña Política fui explícito en el sentido de que no  consultaría al Partido Comunista para la integración del gobierno…-pues para  Betancourt- la filosofía política comunista no se compagina con la estructura  democrática del Estado venezolano.” Rómulo Betancourt, La Revolución Democrática  en Venezuela. Documentos del Gobierno presidido por Rómulo Betancourt (Caracas,  1968), 17.</p>     <p align="justify">16 Se inició en diciembre del 2002 y culminó en enero del  2003.Con respecto a esto hay dos lecturas: la primera alude que la huelga  general de PDVSA, comenzó como una protesta del sector petrolero ante ciertos  problemas laborales, especialmente por las decisiones del gobierno de incluir en  las juntas directivas, personal de confianza del proceso –como ellos lo llaman-  en lugar de personal calificado con reconocidos meritos académicos y  profesionales. La segunda afirma que se trató de un sabotaje petrolero guiado  por los Estados Unidos, por la oligarquía y burguesía empresarial y sindical  venezolana cuyo único objetivo era derrocar al presidente.</p>     <p align="justify">17 Jo-ann Peña Angulo, Sacralización y satanización política:  El imaginario cultural en Venezuela 1999-2006. Tesis para optar al título de  Licenciado en Historia (Universidad de Los Andes, ULA, 2008.</p>     <p align="justify">18 Argumentado por aquellos que lo adversan.</p>     <p align="justify">19 Argumentado por el gobierno nacional.</p>     <p align="justify">20 &quot;Por allá en 1995 lo llamábamos Agenda Alternativa  Bolivariana…Luego en plena campaña electoral, lo lanzamos al mundo como el  Proyecto de transición, pero en el fondo es el mismo viejo sueño bolivariano: Un  proyecto de desarrollo integral para Venezuela… En lo político nuestra  propuesta, y desde hoy nuestra orientada acción hacia la transición  transformadora y eso también es conveniente decirlo”. Hugo Chávez Frías,  “Discurso del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela del 2 de  febrero de 1999”,(Febrero. 2, 1999 [citado el 22 de octubre 2007 ]): disponible  en <a href="http://www.analitica.com/Bitblio/hchavez/toma.asp"> http://www.analitica.com/Bitblio/hchavez/toma.asp</a>.</p>     <p align="justify">21 Entendida como “el sistema en que el pueblo en su conjunto  ostenta la soberanía y en uso de ella elige su forma de gobierno y,  consecuentemente, sus gobernantes”. Manuel Ossorio, Diccionario de Ciencias  Jurídicas Políticas y Sociales (Guatemala: Datascan, 1999), 288. </p>     <p align="justify">22 Defi nido como el sistema político-social que reafirma la  “…superioridad de los intereses colectivos sobre los individuales…la potestad  plena del estado para estructurar la sociedad y la economía, sobre la base de la  propiedad colectiva de los medios de producción” Ibídem, p. 903.</p>     <p align="justify">23 Para algunos esta hipótesis puede sostenerse en que: “El  propio Chávez, inspirador y propulsor principal del texto constitucional de  1999, ha aclarado que en el tiempo en que dicho texto fue propuesto, él no era  no socialista ni comunista, sino que creía en la posibilidad de un capitalismo  humano, inspirado en la tercera vía de Tony Blair”. Juan Carlos Rey, “Sobre el  Estado social de derecho,” Revista SIC, no.716 (abril 2009): 262. No compartimos  dicha tesis.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">24 Robert Sugarman y otros, Antisemitismo en Venezuela tras  el caso de la flotilla de Gaza (Estados Unidos: Anti-Difamation League. 2010),  5. </p>     <p align="justify">25 Sociólogo argentino y asesor político de Chávez. Ceresole  con su tesis de caudillo-ejércitopueblo impregnó al chavismo-bolivarianismo  sobre la importancia de mantener al ejército como elemento mediador entre Chávez  y el pueblo. En este sentido podemos afirmar sin duda alguna, que sus ideas se  plasmaron en la política interna, acopladas bajo el “nuevo” rol social del  cuerpo militar.</p>     <p align="justify">26 Hugo Chávez Frías, “2007: Patria, Socialismo o Muerte”,  (2007 [citado el 12 de enero 2010]): disponible en <a href="http://www.presidencia.gob.ve/gobierno_presidente_link9.html"> www.presidencia.gob.ve/gobierno_presidente_link9.html</a>.</p>     <p align="justify">27 Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la  Información, Igualdad, Libertad, Justicia, Independencia y Patria. Esas son las  razones de nuestra lucha (Caracas, 2007), 32.</p>     <p align="justify">28 Esta ley no se aprobó de manera definitiva. No obstante,  expresaba de manera clara la cosmovisión del chavismo-bolivarianismo con  respecto a la libre competencia, y la intervención del estado, especialmente  cuando se buscaba argumentar legal y moralmente la institucionalización de un  sistema económico que siendo incompatible con el capitalismo justificara su  amenaza a la franquicia de comida rápida, McDonald’s, cuyos establecimientos  fueron cerrados por 48 horas por el gobierno debido a “irregularidades  fiscales”.</p>     <p align="justify">29 “Usted es el provocador. Rechazamos cualquier agresión y  no la promovemos, pero el embajador sigue con su empeño en aparecerse en un  estadio regalando guantes y peloticas...</p>     <p align="justify">Con su imprudencia y provocación puede generar un caso grave.  Desde Estados Unidos nos amenazaron, pero esta es una provocación del imperio  para buscar otro acontecimiento... Vaya preparando sus maletas” Gustavo Méndez,  “Chávez podría declarar persona no grata a Brownfield”, (2006 [citado el 2 de  septiembre 2011]): disponible en <a href="http://www.eluniversal.com/2006/04/10/pol_art_10104A.shtml"> http://www.eluniversal.com/2006/04/10/pol_art_10104A.shtml</a>.</p>     <p align="justify">30 Dicha decisión se tomo luego que el Departamento de Estado  expulsara al Embajador de ese país en Bolivia. Luego de esto, el gobierno  venezolano la deja sin efecto y en el año 2009 Duddy regresa al país. Más datos  sobre el último comentario en U.S Department of State, “Diplomacy in action:  Biography Patrick Duddy”, [citado el 2 de septiembre 2011]: disponible en <a href="http://www.state.gov/r/pa/ei/biog/91891.htm"> http://www.state.gov/r/pa/ei/biog/91891.htm</a>.</p>     <p align="justify">31 Embajador de Estados Unidos en Venezuela desde 08/09/2007  hasta 8/31/2010.</p>     <p align="justify">32 Presidente del Instituto Nacional de Tierras.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">33 Francisco Olivares, “El Mito Militar”, El Universal (abril  24, 2005): 1.</p>     <p align="justify">34 Entre los que se encuentran: Proyecto de Ley Orgánica del  Poder Popular, La Ley Orgánica del Sistema Económico Comunal, La Ley Orgánica de  Planificación Pública y Popular, Ley Orgánica de Contraloría Social, todas  elaboradas por la Comisión Permanente de Participación Ciudadana.  Descentralización y Desarrollo Regional.</p>     <p align="justify">35 Ver el Proyecto de Ley Orgánica del Poder Popular de la  República Bolivariana de Venezuela.</p>     <p align="justify">36 “En 2010 se comenzarán a observar importantes  contradicciones sobre las orientaciones de un régimen cada día más radicalizado  frente a una población que reclama la bonanza registrada desde el 2003.” AFP,  “2010, un año de desafíos para Chávez,” (2009[citado el 14 de mayo 2010]):  disponible en <a href="http://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/64667"> www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/64667</a>.</p>     <p align="justify">37 Alfredo Toro Hardy, El Desafío Venezolano. Como influir  las relaciones políticas estadounidense (Caracas: Panapo, 1991), 116. El autor  denomina a esta relación “Los triángulos de acero”, p. 116.</p>     <p align="justify">38 Los neoconservadores y sus simpatizantes supieron  mantenerse en el poder desde gobiernos anteriores, ejemplo de ello son: Dick  Cheney y Donald Rumsfeld. En consecuencia, la administración de Bush hijo se  caracterizó por la presencia entre otros, de recios neoconservadores como Paul  Wolfowitz, Subsecretario de Defensa; Douglas Feith Subsecretario de Defensa para  la Política e I. Lewis Libby Secretario General del Vicepresidente. Además de  los experimentados Dick Cheney como Vicepresidente (2001- 2009), y Rumsfeld  Secretario de Defensa del 2001 al 2006.</p>     <p align="justify">39 Francis Fukuyama: América en la encrucijada. Democracia,  poder y herencia neoconservadora, trad. por G. Dols ( Barcelona, España:  Ediciones B, 2007), 54.</p>     <p align="justify">40 Hijo de Irving Kristol.</p>     <p align="justify">41 En este sentido, mucho se ha hablado sobre las  “incongruencias” de la política estadounidense, especialmente por parte de la  izquierda mundial. No obstante, si el gobierno de George W. Bush actuó de manera  unilateral haciendo caso omiso a las advertencias de los organismos e  instituciones internacionales, no fue por otra razón que en concordancia con el  marco teórico-moral del neoconservadurismo.</p>     <p align="justify">42 “Th e aspiration to benevolent global hegemony might  strike some as either hubristic or morally suspect. But a hegemony is nothing  more or less than a leader with preponderant infl uence and authority over all  others in its domain. Th at is America position in the world today” William  Kristol y Robert Kagan, “Toward a Neo- Reaganite Foreign Policy”,Carnegie  Foreign Affairs (1996 [citado el 12 de noviembre 2010]): disponible en <a href="http://carnegieendowment.org/1996/07/01/toward-neo-reaganite-foreign-policy/1ea"> http://carnegieendowment.org/1996/07/01/toward-neo-reaganite-foreign-policy/1ea</a>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">43 “One of the tools lets law enforcement offi cials set  roving wiretaps to monitor multiple communications devices. A second tool allows  offi cials to get court-approved access to business records and other documents,  including library check-outs, that might be relevant to a terrorist threat. Th e  third one permits surveillance of non-American “lone wolf ” suspects not specifi  cally tied to terrorist groups” Jim Abrams, “Senate clears way to extend  terror-fi ghting bill”, (2011 [citado el 11 de junio 2011]): disponible en <a href="http://cnsnews.com/node/90411">http://cnsnews.com/node/90411</a>.</p>     <p align="justify">44 “A great people has been moved to defend a great nation.  Terrorist attacks can shake the foundations of our biggest buildings, but they  cannot touch the foundation of America. Th ese acts shattered steel, but they  cannot dent the steel of American resolve” George Bush, “Statement by the  President in His Address to the Nation”, (2001 [citado el 14 de diciembre  2009]): disponible en <a href="http://georgewbushwhitehouse.archives.gov/news/releases/2001/09/20010911-16.html"> http://georgewbushwhitehouse.archives.gov/news/releases/2001/09/20010911-16.html</a>.</p>     <p align="justify">45 En todo caso, cuando en 1996 el Acta de Responsabilidad  Personal y Oportunidad de Trabajo o Personal Responsability and Work Opportunity  Act, coloquialmente conocida como Reform Welfare, introducida por el republicano  Eugene Clay Shaw Jr durante el gobierno de Bill Clinton, dejaba bien claro que  la idea de igualdad de oportunidades es contraria a la tan usada concepción  igualitaria, propia de los regímenes comunistas y socialistas o el de la  democracia participativa de la nueva izquierda estadounidense.</p>     <p align="justify">46 “Th e welfare system became an enemy of individual eff ort  and responsibility, with dependence passed from one generation to the next.”  George Bush, “President Announces Welfare Reform Agenda”, (2002 [citado el 15 de  septiembre 2011]): disponible en <a href="http://georgewbushwhitehouse.archives.gov/news/releases/2002/02/20020226-11.html"> http://georgewbushwhitehouse.archives.gov/news/releases/2002/02/20020226-11.html</a>.</p>     <p align="justify">47 Como the Economic Growth and Tax Relief Reconciliation Act  EGTRRA en el 2001 y the Jobs and Growth Tax Relief Reconciliation Act JGTRRA, en  el 2003.</p>     <p align="justify">48 Efectivamente, el riesgo inicial de las llamadas hipotecas  subprime, (el préstamo a personas que difícilmente podrían devolverlo),  detonaron —según los expertos— una consecución de políticas erradas encabezadas  desde la Reserva Federal The Federal Reserve de los Estados Unidos, por el  economista republicano Alan Greespan, quien ejerció la jefatura de dicho órgano  desde 1987 hasta el 2006. Greespan se vio así mismo como un republicano  libertario. Él culpa a los neoconservadores de abandonar sus principios por la  toma del poder, específi camente las relacionadas con disciplina fiscal. Dichas  criticas entre otros aspectos, pueden leerse en su libro, The Age of Turbulence:  Adventures in a New World. Recordemos aquí a la llamada burbuja inmobiliaria o  housing bubble.</p>     <p align="justify">49 “Que ningún niño se quede atrás” Con la cual Bush intenta  mejorar el sistema de educación pública, incentivando la inversión del estado en  los planteles educativos y profesores, para responder a la natural competencia  dentro del ámbito académico y profesional del estadounidense, sin dejar de lado,  ni a los inmigrantes ni a los menos favorecidos. Esto con el propósito de  integrarlos en una comunidad multiracial, que no discrimine.</p>     <p align="justify">50 Fukuyama expresa que Kristol y Kagan “Afirmaban que  conseguir que los regímenes tiránicos acatarán reglas civilizadas por medio de  acuerdos, el derecho internacional o las normas era en última instancia  inviable, y que a largo plazo sólo la democratización podía garantizar la  conformidad y la convergencia de intereses” Francis Fukuyama: América en la  encrucijada..Democracia, poder y herencia neoconservadora, trad. por G. Dols (  Barcelona, España: Ediciones B, 2007), 54.</p>     <p align="justify">51 Ferran Requejo y Eduard Gonzalo, “John Rawls: Logros y  limites del último Liberalismo Político Tradicional.” en Teorías políticas  contemporáneas, edit. por Ramón Máiz Suárez (España: Tirant Lo Blanch, 2009),  95.</p> </font>       ]]></body>

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