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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Argument is a discursive ability that every citizen should develop in order to be an effective social actor. This ability is recognized by Del Caño (1999) “as one of the bases of life in society”. Notwithstanding this recognition of argument as a way of thinking and acting in a democracy, students of higher education reveal a lack of knowledge of this discursive mode. Therefore, this article proposes to offer didactic situations that will allow professors to contribute to the development of written argumentative competence in the students. This capacity prepares them to act with good judgment in solving problems by stating well-supported and convincing personal arguments that foster dialogue in the search for consensus and responsible dissent, contributing thereby to the development of a critical conscience for participating consciously in citizen life.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <BASEFONT SIZE="3">     <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana"> <B>Composición de textos argumentativos. Una aproximación didáctica</B> </FONT></P>      <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Serrano de Moreno, Stella*</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> * Profesora Titular e investigadora adscrita al Postgrado de Lectura y Escritura,  Facultad de Humanidades y Educación, Universidad de Los Andes. Magíster  en Educación y Doctora en Educación de esta misma Universidad. Miembro  del Sistema de Promoción al Investigador PPI-Nivel III, Premio Estímulo  al Investigador (PEI-ULA). Docente en las áreas de Didáctica y Evaluación  de la Lectura y Escritura. Autora de varias publicaciones sobre lingüística  aplicada, evaluación y formación docente en el área de la lengua escrita.  Teléfono: 0414-7466701. E-mail: stelaser25@hotmail.com </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Resumen</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La argumentación es una habilidad discursiva que todo ciudadano debe desarrollar  para actuar con solvencia en la vida social. Esta habilidad, es reconocida  por Del Caño (1999) “como una de los fundamentos de la vida en sociedad”.  No obstante este reconocimiento de la argumentación como una forma de pensar  y actuar en democracia, los estudiantes del nivel superior revelan desconocimiento  de este orden discursivo. Por esta razón, este artículo se propone ofrecer  situaciones didácticas que permitan a los profesores contribuir al desarrollo  en los estudiantes de su competencia argumentativa escrita. Esta capacidad  los prepara para actuar con buen juicio en la solución de problemas, al  plantear argumentaciones personales, fundamentadas y convincentes, que  propicien el diálogo en la búsqueda de consensos y en el disentir responsablemente,  contribuyendo así al desarrollo de una conciencia crítica para participar  conscientemente en la vida ciudadana. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Palabras clave:</B> Didáctica, composición de textos, escritura, competencia argumentativa,  formación universitaria.</FONT></P>     <P ALIGN="center"><b><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>Composition of Argumentative Texts. A didactic Approach</I> </FONT></b></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Abstract</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Argument is a discursive ability that every citizen should develop in order  to be an effective social actor. This ability is recognized by Del Caño  (1999) “as one of the bases of life in society”. Notwithstanding this recognition  of argument as a way of thinking and acting in a democracy, students of  higher education reveal a lack of knowledge of this discursive mode. Therefore,  this article proposes to offer didactic situations that will allow professors  to contribute to the development of written argumentative competence in  the students. This capacity prepares them to act with good judgment in  solving problems by stating well-supported and convincing personal arguments  that foster dialogue in the search for consensus and responsible dissent,  contributing thereby to the development of a critical conscience for participating  consciously in citizen life. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Key words:</B> Didactics, text composition, writing, argumentative competence, university  education. </FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Recibido: 06-11-15  Aceptado: 07-07-26</FONT></P>    <P ALIGN="justify"> <FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Introducción</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En el ámbito académico universitario se debe plantear como tarea prioritaria  incorporar a los estudiantes como formando parte de una comunidad discursiva  en la que se comparten intereses por un área, saberes específicos, ideologías  diversas, así como una manera de comunicar el conocimiento a través del  discurso escrito. Para alcanzar esta participación es imprescindible el  desarrollo de la competencia discursiva escrita. El dominio de esta competencia  se podría alcanzar si se promueve que desde lo pedagógico se aborde como  línea de interés la enseñanza de la lectura y composición escrita de los  tipos de discurso (literario, científico, argumentativo, informativo, entre  otros) que las sociedades alfabetizadas han elaborado para comunicar sus  intencionalidades. Estos textos tienen características propias que los  estudiantes deben comprender y aprender para su desempeño académico, para  su participación activa en la sociedad del conocimiento y para su actuación  como ciudadanos sensibles a los valores democráticos de justicia y equidad. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Por consiguiente, en el currículo de formación universitaria, en cada disciplina,  se ha de poner énfasis en la realización de proyectos que requieran la  interpretación y producción de textos reales de diversos géneros, especialmente  el expositivo y el argumentativo, donde los participantes estén expuestos  a variadas exigencias comunicacionales. Es necesario que los estudiantes  experimenten las dificultades inherentes al proceso de composición, que  participen en situaciones en las que sea pertinente la elección de determinado  género, de determinado registro y determinado formato, con el objeto de  producir enunciados adecuados y eficaces en relación con los propósitos  y los destinatarios. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> De esta forma, la lectura y escritura requeridas en la universidad se aprenden  en ocasión de enfrentar las prácticas de producción discursiva y consulta  de textos como herramientas para aprender los contenidos conceptuales propios  de cada materia, así como apropiarse de sus prácticas discursivas características.  De esta manera, resulta absolutamente necesario que el docente universitario  incluya la lectura y la escritura como contenidos indisolubles de la enseñanza  y aprendizaje de los conceptos, propicie de modo permanente experiencias  de interpretación y composición de textos, guíe y brinde apoyos a sus estudiantes  sobre cómo abordar estos procesos. Como bien lo afirma Carlino (2002),  hacerse cargo de enseñar a leer y escribir en la universidad es una forma  de enseñar estrategias de aprendizaje, es una forma de enseñar a aprender. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En la tarea de asimilación y transformación del conocimiento, es preciso  hacer énfasis en la lectura y elaboración escrita de diversos textos como  factor determinante en el aprendizaje significativo del alumno. Entre los  tipos de textos a los que se debe dedicar especial atención en el aula  universitaria se encuentran los de orden argumentativo como los ensayos  y los textos de opinión, los de géneros académicos como la ponencia, el  artículo científico, el reporte de investigación, las memorias y tesis  de grado, entre otros, pues no obstante constituir estos textos herramientas  de trabajo imprescindibles en su formación académica, los estudiantes confrontan  serios problemas en el uso efectivo de sus competencias argumentativas  orales y escritas para abordarlos (Calsamiglia y Tusón, 1999; Lomas y Osoro,  1998; Serrano y Villalobos, 2006). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Teniendo en cuenta que es un deber en la universidad potenciar las competencias  discursivas de los estudiantes, especialmente las de composición escrita  argumentativa y, dado que la elaboración de un escrito argumentativo de  calidad requiere, para los estudiantes universitarios, de un largo camino  de aprendizaje con diversos momentos de reflexión y sistematización, específicamente,  nos preguntamos ¿Cuáles son las situaciones didácticas más adecuadas que  permitan a los profesores guiar y brindar apoyo a los estudiantes para  favorecer el desarrollo de habilidades de composición argumentativa escrita?  ¿Cómo favorecer en los estudiantes operaciones cognitivas propias de la  argumentación? A fin de dar respuesta a estas interrogantes definimos la  experiencia a partir de varias premisas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>1. Premisas teóricas orientadoras</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La experiencia didáctica dirigida al desarrollo en los estudiantes de competencias  de composición argumentativa, se fundamenta en varias premisas, a partir  de las concepciones sobre el lenguaje como construcción sociocultural (Becerra  Cano, 2000; Lomas y Osoro, 1998; Vygotsky, 1987). Premisas que a su vez  se materializan en estrategias concretas de organización y participación  de los estudiantes y profesor en el desarrollo de las situaciones de aprendizaje  planificadas para favorecer la lectura y producción de textos. A continuación  veamos cuáles son las premisas y cómo cada principio se refleja en estrategias  específicas: (1) <I>El objetivo<B> </B>de la educación es la formación de individuos  autónomos y reflexivos</I>, concebidos como personas que piensan y actúan críticamente,  por sí mismos, tomando en cuenta diversas posturas en el terreno moral,  social e intelectual (Kamii, 1982, citada por Becerra Cano, 2000). Desde  este punto de vista, potenciar su competencia comunicativa argumentativa  supone un modo de pensamiento que implica creatividad, indagación y pensamiento  crítico. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>Generar la autoconstrucción de sujetos reflexivos, críticos y autónomos  </I>implica llevar a cabo un trabajo cooperativo que permita alcanzar objetivos  comunes: estimular el diálogo; regularse y ayudarse entre sí; identificar  y verbalizar problemas de composición para hacerlos conscientes y resolverlos;  favorecer la actividad metalingüística; acrecentar el respeto y la tolerancia  entre todos para alcanzar formas de intercambio del conocimiento (Camps,  1992; Cassany, 1989). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> (2) <I>El estudiante es considerado como el centro de la experiencia formativa</I>  y por lo tanto, debe tener una participación muy activa en el proceso de  aprendizaje. Entendido éste como un proceso de construcción personal y  social, gracias a la interacción que establece con lo que constituye el  objeto de conocimiento y con los puntos de vista de los otros, sus pares,  con quienes interacciona socialmente. Estos puntos de vista se coordinan  con los propios, favoreciendo la construcción y reconstrucción del conocimiento. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Desde el punto de vista estratégico, las situaciones de aprendizaje en  el aula para desarrollar experiencias sobre comprensión y producción de  textos argumentativos escritos, se planifican, desarrollan y evalúan tomando  en consideración las concepciones de los participantes en relación con:  qué es aprender, cómo se aprende a componer textos argumentativos, para  qué se aprende a argumentar y cómo se sabe que se ha aprendido (evaluación). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>Las situaciones de evaluación del aprendizaje, igualmente constituyen momentos  preciosos para aprender. </I>Esto significa que el profesor hará de los momentos  de comprensión y producción de textos argumentativos escritos posibilidades  de reflexión sobre el tema objeto de conocimiento, y sobre la composición  de los textos argumentativos con relación a <I>los contenidos lingüísticos-discursivos  específicos</I>, referidos a las particularidades del género argumentativo  que está elaborando y que necesitan ser aprendidas: la estructura textual  o superestructura del texto, la construcción de la macroestructura del  texto; las estrategias discursivas propias de la argumentación, los recursos  lingüísticos más apropiados a este tipo de discurso, por ejemplo, los conectores  argumentativos y las marcas de modalización. Los textos pueden ser leídos  por el profesor y los compañeros y devueltos a los autores con anotaciones  que permitan generar su reflexión. De este modo la evaluación se convierte  en una instancia de reflexión metalingüística y de autorregulación del  aprendizaje por parte de los estudiantes. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> (3) <I>El lenguaje escrito, concebido en su función epistémica</I> (Colomer y  Camps, 1996), <I>como creación del conocimiento y reelaboración del pensamiento  </I>es elaborado en continua transacción con sus pares y con los textos. Éste  en su lectura y en su producción se constituye en un medio para reestructurar  el pensamiento y no sólo un medio para comunicarse con otros o consigo  mismo, para informarse e informar (Becerra Cano, 2000: 88). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El tener en cuenta <I>la función epistémica del lenguaje escrito</I> implica experiencias  permanentes de uso de la lectura y la escritura de manera individual y  colectiva para: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> a) transformar o ampliar las concepciones sobre el saber que trata el texto  o para construir nuevas concepciones; </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> b) ampliar conocimientos sobre el texto escrito en sí mismo, la naturaleza  y estructura de los órdenes discursivos, especialmente el argumentativo  y de las estrategias y conocimientos para su construcción; </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> c) enriquecer el conocimiento del texto argumentativo escrito en sus diferentes  funciones: comunicar, informar e informarse, persuadir, convencer o influir,  atendiendo también al desarrollo de la expresión oral. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>2. Aproximación didáctica para la composición argumentativa</B> </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La construcción de un texto argumentativo supone comprender que la argumentación  versa sobre una situación polémica o controversial, en la que usualmente  existen diferencias de puntos de vista, de modo que se exponen razones  y justificaciones tendientes a resolver las diferencias presentadas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En la preparación de una argumentación eficaz, el escritor necesita coordinar  varios factores de manera simultánea: necesita poseer conocimientos del  tema sobre el que escribe, saber quiénes serán sus potenciales lectores,  reflexionar sobre qué es lo que desea comunicarles y cómo hacerlo para  producir en ellos los efectos que desea. De igual manera, debe preguntarse  acerca de lo que desea probar, de cuán sólidos o débiles son los hechos  que presenta, de los argumentos de que dispone frente a las eventuales  objeciones de su interlocutor. También necesita entender que en este tipo  de discurso la intención es la de aportar razones en defensa de una opinión  para demostrar su valor o verdad y que, por lo tanto, el lenguaje se utiliza  para justificar o refutar un punto de vista con el propósito de asegurar  acuerdo en las ideas (Van Eemeren, Grotendorst, Jackson, y Jacobs, 1987). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El productor de un texto escrito de orden argumentativo necesita comprender  que para llevar a su interlocutor-lector a aceptar sus conclusiones, debe  conocer qué es lo que él piensa, y luego argumentar, de acuerdo con sus  conocimientos, creencias y valores, basándose en los posibles razonamientos  que su interlocutor pudiera emplear. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para lograr una buena argumentación se debe hacer uso de los recursos lingüísticos  y del razonamiento que posee y hacerlos operar en atención a los propósitos  de la argumentación. Esto quiere decir, saber elegir el tipo de argumentación  que se va a utilizar en una determinada situación comunicativa; cuáles  estrategias discursivas puede poner en acción al construir el discurso,  según su intencionalidad, a fin de convencer e influir sobre la percepción  del mundo que tienen los interlocutores; y, finalmente, estar muy atento  al uso de preguntas retóricas y de recursos lingüísticos como los conectores  y las modalidades de enunciación. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Nuestro interés es ofrecer algunas situaciones didácticas que podrían guiar  a profesores y estudiantes para abordar, con eficacia, la elaboración de  textos de uso social y para favorecer el desarrollo de competencias discursivas  argumentativas. Competencias que en los estudiantes son necesarias para  lograr su incorporación y participación en las comunidades académicas,  para la asimilación y reconstrucción del conocimiento de las disciplinas;  para ampliar su visión del mundo al acceder al conocimiento y a la cultura. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En la situación de composición, durante la fase de preparación, se hará  énfasis en dos tipos de preguntas: las que conducen a los alumnos a tomar  conciencia del contexto comunicativo en que actuará: ¿qué voy a escribir?  (espacio del contenido) ¿A quién? ¿Cuál es mi propósito? ¿Cómo voy a expresar  las ideas? (espacio retórico). Las preguntas que se refieren a los contenidos  lingüísticos que surgen durante la tarea de composición argumentativa y  sobre los cuales es necesario reflexionar junto con los alumnos: ¿Cómo  debo estructurar la argumentación? ¿Cuáles son las razones o argumentos  que fundamentan la tesis? ¿Cuáles son los contraargumentos con que podría  enfrentarme? ¿Cuáles son las estrategias retóricas argumentativas más adecuadas  al propósito de la argumentación? ¿Cómo desarrollarlas? ¿Qué recursos lingüísticos  debo incorporar para lograr la cohesión de los argumentos? Esto significa  para el docente la responsabilidad que tiene de propiciar situaciones de  reflexión sobre el lenguaje con los estudiantes, en todas las situaciones  de lectura y escritura en que surjan dudas. La capacidad de reflexión sobre  la estructura de la lengua y la forma como se usa tiene, indiscutiblemente,  según Cassany (1999) gran relevancia para lograr que el alumno domine las  convenciones escritas de su lengua: a) <I>comunicativas,</I> relacionadas con  la situación: mantener el registro, selección del dialecto; b) <I>discursivas  </I>al prestar atención al género textual, estructura, selección del contenido;  estrategias, y c)&nbsp;<I>gramaticales:</I> concordancia, las reglas de cohesión y la  coherencia. Este conocimiento tiene incidencia directa en los procesos  de comunicación y en la creación de significados en contextos particulares. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Las situaciones de aprendizaje para alcanzar el desarrollo de la competencia  argumentativa de los estudiantes intentan buscar la relación entre las  diferentes habilidades de tipo cognitivolingüísticas y la organización  estructural del texto argumentativo. La escritura de textos argumentativos  implica la activación de habilidades cognitivas como explicar, justificar  y argumentar. Es necesario enfatizar en el manejo de los contenidos para  razonar y argumentar y de las estrategias retóricas específicas de la argumentación  tales como explicar, relacionar las ideas, ejemplificar, justificar y argumentar,  para que el estudiante logre aplicarlas adecuadamente, lo que incide en  el aprendizaje de la composición de textos adecuados. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> También es importante considerar que cuando nos enfrentamos a un texto  la estructura que presenta no es única, sino que cada texto tiene una complejidad,  dada las diferentes secuencias estructurales que presenta (Adam, 1987).  Por asta razón, concluimos que en la mayoría de los textos hay un modelo  que predomina y otros modelos subsidiarios. Dada esta dificultad para asignar  un texto a una tipología, Adam (1987) propone las secuencias: narrativa,  instruccional, descriptiva, argumentativa y explicativa. Aún cuando según  este autor los textos siempre están compuestos de una o más secuencias.  En algunos textos hay secuencias dominantes, por ejemplo, en una narración  hay secuencias conversacionales y descriptivas, pero dominan las narrativas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>3. Actividades previas a la producción de textos argumentativos</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Escribir es producir ideas, es expresar por escrito nuestros pensamientos,  es también construir conocimientos. Se lleva a cabo con esfuerzo y dedicación.  En el caso de la composición de textos argumentativos la tarea se torna  difícil para los estudiantes, debido a que en años anteriores de su escolaridad  las experiencias de lectura y composición de este tipo de texto han sido  escasas. Por lo tanto, no dominan los conocimientos gramaticales, lingüísticos  y discursivos requeridos para resolver las dificultades que se presentan  durante el proceso de composición. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Es por ello que, al abordar la tarea de composición argumentativa se requiere  realizar previamente una serie de actividades que permitan abonar el terreno  para conducir a los estudiantes a realizar con éxito esta tarea. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>3.1. Leer textos argumentativos y responder preguntas</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana">  La lectura de escritos de naturaleza argumentativa ayuda a los escritores  noveles a familiarizarse con las particularidades propias de este género.  Por ello recomendamos seleccionar algunos textos que traten temas que resulten  interesantes para los estudiantes, leerlos y responder las siguientes preguntas:  ¿Cuál es la tesis que se debate en el texto? ¿Existe algún problema que  se plantea y sobre el cual el autor discute? ¿Se muestra el autor de acuerdo  o en desacuerdo con la situación plateada? ¿la defiende o la refuta? ¿Cuál  es el tema tratado y la hipótesis central del autor? ¿Cuál es su intencionalidad?  ¿Estás de acuerdo con ella?¿Podrías identificar cuáles son los argumentos  que el autor emplea para llegar de la tesis a la conclusión? ¿Podrías identificar  alguna conclusión? ¿La compartes? ¿Por qué? </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>3.2. Analizar textos argumentativos</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Esta actividad se propone con la intención pedagógica de poner en contacto  a los estudiantes con diversos textos argumentativos que existen en el  mundo social y con los cuales ellos deben interactuar, tales como los textos  científicos, los jurídicos, los periodísticos (editoriales, textos de opinión,  cartas del lector), debates orales o escritos, entre otros. El profesor  puede orientar el análisis de los textos leídos con base en los siguientes  elementos: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> a) <I>Los componentes de una argumentación: </I>Una vez leídos los textos, podría  orientarse el análisis en relación con los componentes que estructuran  una argumentación, de modo que sea posible identificar: a) la presentación  explícita de un punto de vista (tesis u opinión); b) la premisa o regla  general, que corresponde al saber general sobre la propiedad o hecho o  situación y que es compartida por los interlocutores; c) la exposición  de los argumentos o razones, combinada con el uso de estrategias argumentativas  que favorecen el convencimiento o la adhesión del lector; y d) la conclusión  a la que el autor arriba, para confirmar la tesis propuesta. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> b) <I>Las partes de un discurso argumentativo: </I>Se propone analizar un texto  en relación con la organización dada a la argumentación, es decir las partes  que la constituyen: introducción (<I>exordium</I>), exposición de los hechos (<I>narratio</I>),  exposición de los argumentos (<I>argumentatio</I>) y conclusión (<I>peroratio</I>). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> c) <I>Las estrategias retóricas argumentativas: </I>El análisis de los textos  debe centrar su atención en el cuerpo argumentativo, fundamentalmente en  las razones que el escritor expone para defender su tesis y en las estrategias  empleadas para convencer con más objetividad a su audiencia: la explicación,  los argumentos de autoridad, la comparación, descripción, la analogía,  recurrir a hechos haciendo uso de testimonios creíbles, datos estadísticos  aportados en otros estudios o por organizaciones, entre otros. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> d)&nbsp;<I>Los recursos lingüísticos argumentativos: </I>Analizar los textos argumentativos  considerando los recursos lingüísticos argumentativos que permiten introducir  los argumentos y establecer conexiones entre los distintos enunciados,  utilizando, por ejemplo, el indicador de fuerza, pero, con valor de oposición;  <I>efectivamente</I> como justificador del argumento y <I>en consecuencia</I> para introducir  la conclusión, confirmando la tesis. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> e) <I>Los argumentos a favor o en contra:</I> Es importante analizar los textos  para identificar cuáles argumentos se presentan a favor de la tesis y cuáles  son los contraargumentos. Una vez realizado el análisis de los textos presentados  se fomenta la discusión de cada texto, solicitando a los estudiantes presentar  oralmente sus elaboraciones sobre la tesis y argumentos expuestos por el  autor y las conclusiones. Seguidamente, sería útil invitar a los participantes  a escribir un texto en el que fijen posición con relación a las ideas expresadas  por los autores leídos, partiendo de la reflexión acerca de si comparte  o no la tesis y los argumentos presentados. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>3.3. Aprender a redactar argumentos a favor y en contra</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En razón de que los estudiantes no tienen experiencias suficientes en cuanto  a la redacción de argumentos a favor o en contra, por lo que esto se constituye  en una limitante principal al redactar textos de este orden discursivo,  creemos que sería muy útil para todos dedicar un espacio al manejo oral  o escrito de los argumentos que constituyen el cuerpo argumentativo. Con  este propósito se presentan sugerencias de estrategias previas que los  profesores podrían aplicar con el grupo, antes de proceder a la producción  real de textos argumentativos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>Ejemplo 1:</I> Se les propone un problema de actualidad y se les pide organizarse  en dos grupos para analizarlo y discutirlo. El grupo A, analiza el problema  y propone por escrito argumentos a favor. El grupo B, propone argumentos  en contra. Luego, se invita a los estudiantes de ambos grupos para que,  en forma oral, procedan a discutir y a presentar sus argumentos y a defenderlos  con solidez. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>Ejemplo 2:</I> se invita a los estudiantes a escribir tres argumentos a favor  y tres en contra de cada una de las siguientes proposiciones: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Proposición: <I>la carencia de afecto y de comunicación en el hogar conduce  a los jóvenes a consumir drogas</I> </FONT></P>      <div align="center">  <TABLE RULES="ALL" BORDER="1" width="350"> <TR> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Argumentos <B>a Favor</B> </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Argumentos <B>en Contra</B> </FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP"> &nbsp;</TD> <TD VALIGN="TOP"> &nbsp;</TD> </TR> </TABLE> </div>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>Proposición: Un factor determinante de los problemas educativos es la escasa  formación de los docentes </I> </FONT></P>      <div align="center">  <TABLE RULES="ALL" BORDER="1" width="350"> <TR> <TD VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Argumentos <B>a Favor</B> </FONT></P>  </TD> <TD VALIGN="TOP">     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Argumentos <B>en Contra</B></FONT></P>  </TD> </TR> <TR> <TD VALIGN="TOP"> &nbsp;</TD> <TD VALIGN="TOP"> &nbsp;</TD> </TR> </TABLE> </div>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Una vez realizada la actividad de escritura se procede a discutir los argumentos  esgrimidos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>Ejemplo 3: </I>Plantear nuestra respuesta de rechazo o de aceptación a las  siguientes proposiciones. Provocar una discusión en conjunto sobre los  planteamientos hechos por cada estudiante. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1. La violencia familiar proviene, en mayor proporción, de la mujer que del  hombre. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2. Las guerras son injustas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3. La pena de muerte acabaría con los delincuentes de este país. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>4. El proceso de producción de textos escritos argumentativos</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En realidad, escribir es un proceso cognitivo complejo que requiere de  varias operaciones y subprocesos cíclicos e interactivos. Requiere consciencia  de todos los elementos que determinan la situación concreta en la que se  produce el escrito; los relacionados con la intención del escrito y con  los temas e ideas concretas de que tratará el texto. Este proceso de producción  del escrito comporta un conjunto de subprocesos que corresponden a la planificación,  producción del escrito, revisión y edición. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I>La planificación del texto </I>significa pensar y reflexionar antes de escribir,  es decir, decidir qué decir y cómo decirlo, según el propósito comunicativo.  Comprende la definición de objetivos y el establecimiento del plan que  guiará la producción. Esta operación consta de tres subprocesos: la activación  para la generación de ideas; el establecimiento de objetivos en función  de la situación retórica y la organización de las proposiciones o enunciados  que se desarrollarán. Formular un plan tentativo de las ideas relevantes,  trazar líneas tentativas aumenta las probabilidades de alcanzar buenos  resultados (Calkins, 1997; Cassany, 1999). </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Es recomendable que antes de proceder a escribir el texto se ha de responder  a las siguientes preguntas a fin de determinar el marco del contexto específico  que define la situación comunicativa: <I>¿Sobre qué vamos a escribir?, ¿Qué  sabemos sobre el tema?, ¿Para qué escribir?, ¿A quién le vamos a escribir?</I> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Una vez precisadas estas preguntas relacionadas con la situación retórica  es recomendable promover la lectura relacionada tanto con el tema como  con el género sobre el cual se va a escribir. Para ello sugerimos: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I><B>Leer textos que nos sirvan de modelos</B></I> es imprescindible, bien para examinar  algunos modelos de textos argumentativos que permita a los estudiantes  identificar su estructura y la forma como el autor desarrolla las ideas  y los argumentos; para construir o enriquecer el conocimiento sobre el  tema, o bien para conocer los hallazgos más recientes o los planteamientos  que hacen los autores sobre el tema o la problemática sobre la que se escribe.  La comunidad académica espera que el contenido del texto o los planteamientos  hechos sean actualizados y constituyan un aporte a la discusión; espera  asimismo, que el texto producido muestre las características típicas del  discurso argumentativo escrito. Para lograr este propósito es necesario  leer como autor (Gutiérrez y Urquhart, 2004) o, como bien lo afirma Smith  (1982), leer como un escritor. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Siguiendo los planteamientos de Gutiérrez y Urquhart (2004), la lectura  como escritor o autor supone varias estrategias: en primer lugar, <I>examinar  el contexto académico del asunto tratado en el texto</I>, es decir, cómo se  está tratando el tema, desde qué perspectiva, qué otros autores están involucrados  en la discusión o controversia y cuál es el aporte del autor leído. Todas  estas ideas le permitirán al lector ampliar su visión del tema, al conocer  lo que otros han dicho, así como familiarizarse con el contexto de la discusión,  con las ideas y argumentos propuestos por otros miembros de la comunidad  académica. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Leer como escritor le debe permitir <I>descubrir la estructura de la argumentación  presentada por el autor. </I>Esta estrategia, además de permitir al lector  familiarizarse con la estructura argumentativa, le muestra el camino a  recorrer en la composición de textos argumentativos. Para ello, se recomienda  que el lector lea el texto y trate de identificar su estructura: el propósito;  la tesis; los argumentos o razones; las objeciones y las conclusiones.  También se debe tomar en consideración los recursos argumentativos utilizados  por el autor; analizar las estrategias argumentativas y los marcadores  lingüísticos empleados. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Finalmente, es útil que el lector elabore su propia reacción ante las ideas  expresadas por el autor del texto leído. Esto permitirá evaluar la argumentación  presentada, así como el sentimiento de adhesión o de rechazo, de respeto  o de manipulación que se experimenta al concluir la lectura del texto. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I><B>La planificación de las ideas</B></I> supone el siguiente procedimiento: a) Pensar  sobre el tema que vamos a desarrollar e identificar problemas que podrían  ser formulados como tesis del texto argumentativo; b) Identificar las ideas  de apoyo e ideas en contra de la tesis formulada; y c) Elaborar esquemas  con las ideas tentativas, tratando de formular la tesis a sostener, de  exponer los argumentos con hechos sólidos para defender puntos de vista  y arribar a conclusiones. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I><B>La producción escrita</B></I> de este tipo de texto supone comprender que la característica  más resaltante de la argumentación es la intencionalidad del emisor de  persuadir al interlocutor, de incidir en su opinión, de modo que todo el  mensaje -el postulado que se quiere probar, las opiniones e ideas, los  juicios y críticas- se formula con este propósito. Por esta razón, en el  texto argumentativo abundan los verbos como <I>creo que, pienso que, estimo  que, opino que, </I>así como el empleo de conectores, denominados indicadores  de fuerza argumentativa, por la función que cumplen de transición, contraste  y subordinación en la organización textual de un acto argumentativo, tales  como: <I>en primer lugar, ahora bien, no obstante, pese a que, por el contrario,  de todos modos, aun así.</I> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> No obstante, es preciso comprender que la efectividad de un texto argumentativo  no se encuentra en las propiedades de su superestructura, sino en la calidad  y diversidad de estrategias discursivas usadas para persuadir al lector.  Estas estrategias pueden clasificarse, según Perelman (2001) tomando en  cuenta, fundamentalmente, si apelan: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> a) A LA RAZÓN, en las que hay predominio de la &quot;objetividad&quot;, construyendo  así un discurso convincente. Entre estas podemos mencionar: cita de autoridad  (de un científico e investigador); opinión de un especialista; definición,  ejemplificación; descripción detallada y precisa de un objeto o idea; analogía  y comparación; enumeración de fuentes de información; testimonios creíbles  y pruebas estadísticas. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> b) A LA SENSIBILIDAD en las que existe predominio de la subjetividad que  da lugar a un discurso persuasivo. Se vale de estrategias como: apelar  a sentimientos; acusación a los oponentes; descalificación; ironía, exageración. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La utilización de una u otra clase de estas estrategias depende del propósito  del texto, de su productor como del destinatario del mensaje. Queda, pues,  claro, que la consideración de la audiencia incidirá en la selección de  los argumentos, en el peso relativo de lo racional y de lo emocional y  en los recursos lingüísticos y el vocabulario empleado (Perelman, 2001). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> De igual modo, durante la producción escrita se recomienda a los estudiantes  proceder a organizar las ideas tomando en consideración la estructura argumentativa,  así como las diferentes operaciones: explicar y justificar, que ha de realizar  para argumentar, tales como aportar hechos y razones y justificarlos y  otorgarles legitimidad y validez, de manera que permitan persuadir, influir  en el pensamiento o incidir en la opinión o conducta del destinatario (Jorba,  1998). Con este propósito, esta tarea debe orientarse, a partir del siguiente  esquema:</FONT></P>     <P ALIGN="center"> <img border="0" src="/img/fbpe/rcs/v14n1/art13fig1.gif" width="283" height="384"></P>      
<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Este proceso de producción textual implica borradores y revisiones sucesivas,  así como volver al plan trazado para examinarlo y modificarlo en caso necesario.  El docente sugiere a los estudiantes elaborar el primer borrador del texto  tomando en consideración lo discutido en la etapa de planificación y organización  de las ideas, y usando para ello el diseño presentado en la página anterior. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Es muy importante para los estudiantes comprender que cada versión que  se elabora durante la producción textual es un borrador que requiere ser  revisado y corregido. Es fundamental comprender que los borradores son  fuente de ideas, ya que en sus líneas el autor explora sus pensamientos,  desarrolla sus ideas y los temas, intentando encontrar el camino más adecuado  para expresar sus intenciones. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Durante la producción surgen preguntas y problemas referidos a:</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1. Las operaciones propias de la producción del discurso argumentativo  con base en su estructura: cómo introducirlo; cómo plantearse el problema;  cómo redactarlo y justificar su relevancia; cómo organizar el cuerpo argumentativo:  cómo formular los enunciados que servirán de argumentos y cómo plantear  los razonamientos; cómo mostrar su valor; cómo formular conclusiones interesantes,  etc. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2. Los contenidos lingüísticos que surgen durante la tarea y sobre los  cuales es necesario reflexionar junto con los alumnos: ¿Cómo debo formular  ejemplos, citas o datos que amplíen o ilustren los argumentos?; ¿Para expresar  las ideas de manera adecuada, qué adjetivos u otros recursos de la lengua  debo usar? Problemas relacionados con la elaboración y organización de  <B>párrafos</B>, con <I><B>el encadenamiento de los razonamientos</B></I> (organizadores lógico-argumentativos  como <I>&quot;si bien, &quot;sin embargo&quot;, &quot;aunque&quot; o &quot;contrariamente a&quot;, &quot;es necesario  aclarar que &quot;)</I>; con la utilización de <I><B>modalizadores más adecuados que marcan  la subjetividad del escritor</B></I>, tales como: <I>&quot;quizá, evidentemente, seguramente,  sin duda, desgraciadamente...&quot;</I>. <I><B>Uso de verbos </B></I>como <I>&quot;creo que, pienso que,  me parece que, supongo que, dudo que...; </I>Uso de conectores y de la puntuación  para la cohesión (Portolés, 2001), y uso del léxico, de adjetivos, adverbios,  tiempos verbales, verificación ortográfica y corrección de estilo. La reflexión  y sistematización lingüística sobre todos estos aspectos facilitan la revisión  y reformulación del texto en los momentos de elaboración de borradores  y de la versión final. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <I><B>Durante la revisión</B></I>, entendida como la estrategia de evaluación que regula  el aprendizaje, realizamos análisis junto con los estudiantes para mejorar  los textos producidos, con el propósito de centrar la atención en algunos  aspectos relevantes del texto, tales como: </FONT></P>  <UL>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Revisar la superestructura, para que aprendan a tomar conciencia de los  componentes estructurales del texto argumentativo y de cómo se han de relacionar  utilizando conectores u otros recursos que permitan ordenar las ideas. </FONT></LI>      <LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Revisión de la Macroestructura, de modo que los estudiantes comprendan  la necesidad de estar atentos al significado global del texto. </FONT></LI>      <LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Aprender a cohesionar el texto. Revisar la cohesión para encontrar maneras  de resolver las repeticiones, utilizando pronombres o recursos léxicos  y los conectores adecuados para explicitar las relaciones entre los enunciados  y frases. </FONT></LI>      <LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Revisar si se ha conseguido el objetivo del texto. Un texto argumentativo  ha de mostrar el manejo de opiniones o de argumentos favorables o desfavorables  con relación al problema que se está tratando. </FONT></LI>      </UL>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Finalmente, <I><B>durante la edición</B></I> se vuelve al texto que hemos escrito con  ojo crítico, para recortar, pulir y enlazar las oraciones, buscando el  mayor grado de coherencia posible del texto. Se vuelve a leer lo escrito  para ajustar, afinar y aclarar hasta tener una versión final que nos satisfaga.  En el proceso de edición las grandes decisiones ya se han tomado, es el  momento de la revisión final, para pasar al texto definitivo. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El proceso descrito no se cumple como etapas invariables, sino como pasos  superpuestos que se desarrollan en un permanente ir y venir, o sea, de  manera recursiva, para darles oportunidad a los escritores de que experimenten  la escritura. Es importante que los noveles escritores tengan oportunidad  de valorar el tiempo, en el sentido de que vivencien que el escritor necesita  convivir con el texto que está produciendo, reflexionar y madurar las ideas  para plasmarlas, dejar de escribir en un momento dado y revisitar el texto  nuevamente, tantas veces lo considere necesario. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>5. Conclusiones</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Ayudar a los estudiantes a leer y a escribir en la universidad requiere  que los profesores tomen conciencia de cuáles son las herramientas imprescindibles  para aprender y construir conocimiento. Supone comprender que hay que integrar  al desarrollo de las disciplinas situaciones que permitan acompañar a los  alumnos en la interpretación y producción de textos académicos. En el caso  específico de la composición de textos argumentativos, se requiere también  entender que la capacidad para elaborar argumentaciones adecuadas, coherentes,  claras y que cumplan con eficacia su objetivo no surge espontáneamente;  por el contrario, constituye un aprendizaje. Indudablemente que convertirse  en lo que técnicamente se denomina un escritor experto no es fruto de la  casualidad, sino de la reflexión sobre ese objeto de estudio fascinante  que es el lenguaje, y sobre todo, de mucha lectura y de constante actividad  de producción escrita. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La tarea fundamental de los profesores universitarios consiste, entonces,  en orientar en el uso de las estrategias apropiadas para aprender y que  se corresponden tanto con la apropiación del sistema conceptual-metodológico  de la disciplina, como con las prácticas discursivas que se requieren para  reconstruir el conocimiento. Ese proceso requiere dominar las características  y estructura de los géneros discursivos, las propiedades textuales: adecuación,  coherencia, cohesión, gramática, presentación y estilística; y las operaciones  del proceso de escritura, es decir, cómo generar ideas, cómo combinar frases,  cómo organizar y entrelazar párrafos, cómo construir el texto, según el  género y cómo elaborar el sentido de acuerdo al tema seleccionado, el propósito  y el destinatario potencial de su composición. Todo lo cual exige que a  los jóvenes se les anime a leer mucho y también a escribir. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Es importante comprender que no es cualquier trabajo de escritura el que  produce estos complejos procesos. Es un tipo de escritura consciente, analítica  y reflexiva que maneja los distintos procesos de comunicación y del lenguaje  la que puede hacerlos posible. Scribner y Cole (1982) sugerían que no es  la alfabetización en sí la que desarrolla el intelecto, sino la combinación  de alfabetización y escolarización. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En definitiva, si queremos en la universidad formar estudiantes y profesionales  con las habilidades discursivas requeridas para actuar con solvencia en  las distintas actividades que le impone la vida académica y social, es  sin duda, necesario centrar nuestra mirada en las experiencias didácticas  más adecuadas para promover su desarrollo, lo cual se vincula muy estrechamente  con la reflexión y definición de qué tipo de universidad queremos, qué  profesional queremos formar, para qué tipo de país, y si nos interesa ocuparnos  auténticamente de la enseñanza y del aprendizaje. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Bibliografía citada</B></FONT></P>      <!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1. Adam, J. (1987). <B>Les Textes: types et prototypes. </B>Paris: Nathan. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1672353&pid=S1315-9518200800010001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2. Becerra, C. N. (2000). &quot;Las actividades de elaboración y el trabajo con  textos argumentativos en la construcción autónoma del conocimiento sobre  metodología de investigación&quot;. <B>Investigación en la escuela</B>, 40, 87-95. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1672354&pid=S1315-9518200800010001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3. Calkins, L. (1987). <B>Didáctica de la escritura</B>. Buenos Aires. Aique. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1672355&pid=S1315-9518200800010001300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 4. Calsamiglia, H., y Tusón, A. (1999). <B>Las cosas del decir. </B>Barcelona: Ariel. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1672356&pid=S1315-9518200800010001300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 5. Camps, A. (1992). &quot;Modelos del proceso de redacción: Implicaciones para  la enseñanza&quot;. <B>Infancia y Aprendizaje</B>, 46, 125-134. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1672357&pid=S1315-9518200800010001300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 6. Colomer, T. y Camps, A. (1996). <B>Enseñar a leer, enseñar a comprender. </B>Madrid:  Celeste Ediciones. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1672358&pid=S1315-9518200800010001300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 7. Carlino, P. (2002). ¿Quién debe ocuparse de enseñar a leer y a escribir  en la universidad? <B>Lectura y Vida</B>, 23, 1, 6-14. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1672359&pid=S1315-9518200800010001300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8. Cassany, D. (1989). <B>Describir el escribir.</B> Barcelona: Paidós. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1672360&pid=S1315-9518200800010001300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 9. Cassany, D. (1999). <B>Construir la escritura</B>. Barcelona: Paidós. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1672361&pid=S1315-9518200800010001300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 10. Gutiérrez, C y Urquhart, R. 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