<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1315-9518</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Ciencias Sociales]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Revista de Ciencias Sociales]]></abbrev-journal-title>
<issn>1315-9518</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Investigaciones Universidad del Zulia (LUZ)]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1315-95182010000400002</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Emprendimiento social: integrando a los excluidos en el ámbito rural]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Social Entrepreneurship: Integrating the Excluded in Rural Areas]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Palacios Núñez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Guadalupe]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo División de estudios de posgrado de la Facultad de Economía Vasco de Quiroga ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>16</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>579</fpage>
<lpage>590</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1315-95182010000400002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1315-95182010000400002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1315-95182010000400002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El emprendimiento social pude ser definido como la habilidad de reconocer oportunidades para resolver problemas sociales. El emprendimiento social y su modelo de empresa es una novedosa solución a un problema social que se considera efectiva, eficiente, sustentable y crear valor social. El objetivo de este artículo es mostrar que el emprendimiento social puede ser un modelo innovador para enfrentar la fuerte exclusión campesina que se da en el agro mexicano, desde que se inició la fase agroexportadora y se adoptó el modelo neoliberal. La revisión del caso de estudio está basada en el análisis del término emprendimiento social y sus implicaciones, vinculado al análisis de la problemática rural mexicana. Para corroborar el análisis teórico, se realizaron entrevistas a profundidad a los activistas comunitarios, así como observación de campo y revisión de las bases de datos de información de la red de empresas que se ha formado. Los hallazgos parecen mostrar que la empresa social puede ser una respuesta muy plausible para lograr que los pequeños productores vuelvan a producir y ser competitivos.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Social entrepreneurship can be defined as the ability to recognize opportunities for solving social problems. Social entrepreneurship and its business model are a novel solution for a social problem; they create social value and are considered effective, efficient, and sustainable. The objective of this paper is to show that social entrepreneurship can be an innovative model for addressing the marked rural exclusion that has existed in Mexican farming ever since the agro-exporting phase began and the neoliberal model was adopted. Review of the case under study is based on an analysis of the term social entrepreneurship and its implications, linked to an analysis of rural Mexican problems. To corroborate the theoretical analysis, in-depth interviews with community activists, as well as field observations and a review of information databases on the company network that has been formed, were carried out. Findings seem to show that a social enterprise can be a very plausible response to help small producers return to production and be competitive.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Emprendimiento social]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[empresa social]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[agroindustria]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[excluidos]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Social entrepreneurship]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[social enterprise]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[agroindustry]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[the excluded]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <BASEFONT SIZE="3">     <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana"> <B>Emprendimiento social: integrando a los excluidos en el ámbito rural</B> </FONT></P>  <font size="2" face="Verdana"></font>     <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Palacios Núñez, Guadalupe*</B> </FONT></P>  <font size="2" face="Verdana"></font>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">* Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. División de estudios  de posgrado de la “Facultad de Economía Vasco de Quiroga”. E-mail:  <a href="mailto:guadalupe_palacios@fevaq.net">guadalupe_palacios@fevaq.net</a></FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Resumen</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">El emprendimiento social pude ser definido como la habilidad de reconocer  oportunidades para resolver problemas sociales. El emprendimiento social y su modelo de empresa es una novedosa solución a un problema social que  se considera efectiva, eficiente, sustentable y crear valor social. El  objetivo de este artículo es mostrar que el emprendimiento social puede  ser un modelo innovador para enfrentar la fuerte exclusión campesina que  se da en el agro mexicano, desde que se inició la fase agroexportadora  y se adoptó el modelo neoliberal. La revisión del caso de estudio está  basada en el análisis del término emprendimiento social y sus implicaciones, vinculado al análisis de la problemática rural mexicana. Para corroborar  el análisis teórico, se realizaron entrevistas a profundidad a los activistas  comunitarios, así como observación de campo y revisión de las bases de  datos de información de la red de empresas que se ha formado. Los hallazgos  parecen mostrar que la empresa social puede ser una respuesta muy plausible  para lograr que los pequeños productores vuelvan a producir y ser competitivos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Palabras clave:</B> Emprendimiento social, empresa social, agroindustria, excluidos. </FONT></P>     <P ALIGN="center"><b><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Social Entrepreneurship: Integrating the Excluded in Rural Areas </FONT></b></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Abstract</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Social entrepreneurship can be defined as the ability to recognize opportunities for solving social problems. Social entrepreneurship and its business model are a novel solution for a social problem; they create social value and  are considered effective, efficient, and sustainable. The objective of  this paper is to show that social entrepreneurship can be an innovative  model for addressing the marked rural exclusion that has existed in Mexican  farming ever since the agro-exporting phase began and the neoliberal model  was adopted. Review of the case under study is based on an analysis of  the term social entrepreneurship and its implications, linked to an analysis  of rural Mexican problems. To corroborate the theoretical analysis, in-depth  interviews with community activists, as well as field observations and  a review of information databases on the company network that has been  formed, were carried out. Findings seem to show that a social enterprise  can be a very plausible response to help small producers return to production  and be competitive.  </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Key words:</B> Social entrepreneurship, social enterprise, agroindustry, the excluded.</FONT></P>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Recibido: 09-10-01 ·  Aceptado: 10-05-01 </FONT></P>    <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Introducción</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">El emprendimiento social y su principal forma de organización, la empresa  social, emerge en el siglo XXI como modelo híbrido novedoso que se enfoca  en resolver problemas sociales de manera sustentable. La estructura del  sistema capitalista y la competencia por los recursos que se da dentro  de éste, no permite que las empresas sean cien por ciento no lucrativas  sin que enfrenten problemas en el corto plazo y perezcan. Esto ha llevado  a los activistas comunitarios a adoptar un equilibrio entre misión social  y rentabilidad. El presente artículo pretende analizar el significado e  implicaciones del emprendimiento social, para posteriormente analizar su  aplicación al ámbito rural. El caso de estudio en Michoacán, que se abordó partiendo del supuesto de considerar al emprendimiento social como una  alternativa para superar los rezagos sociales en la actividad agropecuaria  mexicana, muestra que para ésta región se está convirtiendo en una respuesta  innovativa a la exclusión que padecen los productores rurales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>1. Procesos de emprendimiento social</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El emprendimiento es un constructo multidimensional cuya definición puede  estar basada en los resultados logrados. Los académicos parecen estar de  acuerdo en que estos resultados buscados son “tratar necesidades sociales”,  pero conseguir un consenso respecto al proceso para lograrlo parece ser  más problemático (Roberts et al., 2005). En el emprendimiento social (ES)  no existe un método, código de práctica o un modelo esencial de negocios  a seguir; empero, la falta de consenso respecto al significado de emprendedor  social y empresa social ha generado que la investigación este polarizada;  por un lado, hacia los atributos personales que distinguen al emprendedor  tradicional del emprendedor social, y por el otro, hacia la comprensión  del modelo de negocio que funda el emprendedor social, el cual se basa  en la integración de una red social. En este artículo se abordan ambas  perspectivas, pues se considera que polarizar la investigación puede generar  análisis parciales de una realidad que nos ha mostrado su funcionamiento  sistémico. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Entre los estudios del ES, que se enfocan en las características que un  emprendedor social debe tener, los hallazgos de Charles Handy muestran  el predominio en las entrevistas de convicción, la habilidad de saltar  mas allá de lo racional y de lo lógico, así como la pasión por apegarse  a sus sueños, obstinación e incluso arrogancia, que son la clave de la  creatividad, para mantener el sueño contra la evidencia. Tanto los emprendedores  sociales como los convencionales son visionarios, tienden a ser oportunistas  más que apegados a un plan o estrategia predeterminada, y se enfocan en  construir alianzas y redes de contacto. Los emprendedores sociales tienden  a comunicar su visión en términos morales, guiados por el deseo de justicia  social más que por el dinero. El título de emprendedor social puede ser  nuevo, pero este tipo de personas han estado siempre con nosotros, ellos  combinan la creatividad con habilidades pragmáticas para traer nuevas ideas  y servicios a la realidad. Como activistas comunitarios, ellos tienen la  determinación para perseguir su visión de un cambio social implacablemente  hasta que se convierte en una realidad social extendida (Roberts et al.,  2005). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">El emprendimiento social puede ser definido como la habilidad de reconocer  oportunidades para crear valor social. Para entender el emprendimiento  se puede visualizar como una estructura, donde el emprendimiento es percibido  como un proceso, más que como un evento, y la búsqueda de una oportunidad  es central, donde la oportunidad es un estado futuro deseable que requiere  la introducción de nuevos bienes y servicios, materias primas y métodos  de organización a través de la creación de alianzas (Marijek et al., 2004).  El proceso de emprendimiento social puede ser definido como la construcción,  evaluación y persecución de oportunidades para un cambio social (Roberts  et al., 2005). El rol del emprendedor es central a través del proceso y  es influido por el contexto social en el cual está incrustado, ya que factores  socio-económicos, culturales, tecnológicos y políticos afectan el proceso  de reconocimiento de una oportunidad. Los emprendedores usan sus redes  para conseguir ideas y recolectar información para reconocer oportunidades.  El emprendedor activa diferentes tipos de contacto durante los diferentes  pasos del proceso de desarrollar una oportunidad (Marijek et al., 2004). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Ahora bien, los emprendedores sociales son importantes por la misma razón  que otros empresarios lo son, porque genera nuevos modelos para organizar  la actividad humana, que se considera que rompen con los modelos tradicionales.  La diferencia entre emprendedores sociales y convencionales o comerciales  es que los primeros evalúan y persiguen oportunidades para un cambio social  y los segundos para un negocio rentable; es decir, los emprendedores convencionales  se enfocan en crear valor financiero, mientras que los emprendedores sociales  se enfocan en crear valor social (Auerswald, 2009; Roberts et al., 2005). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">¿Pero qué es exactamente valor social, y como lo crean los emprendedores  sociales? En el otoño de 2008 en Stanford Social Innovation Review, James  A. Phills Jr., Kriss Deiglmeier, y Dale T. Miller, ampliaron el ámbito  de investigación de emprendimiento social a innovación social, definiéndola  como una novedosa solución a un problema social que es más efectiva, eficiente,  sustentable, y el valor creado en las soluciones se acumula fundamentalmente  para la sociedad como un todo, más que para individuos privados. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Este punto de vista de la creación del valor hace una gran diferencia entre  problemas sociales y privados a ser resueltos, y por ende, el valor social  y privado creado como consecuencia de la solución novedosa. En este sentido,  el valor privado se crea a través de la provisión de bienes y servicios  a través de un mercado (Auerswald, 2009). El valor social que genera el  emprendimiento social corresponde a la equidad. La contribución de Amartya  Sen sobre la noción de capacidades humanas y su contraparte, las privaciones,  amplia el ámbito de información en el cual la determinación del valor social  puede ser basado, sugiriendo métricas potenciales para la creación del  valor que van más allá del valor del dinero del consumidor y que producen  valor. No todos los beneficios del emprendimiento funcionan a través del  mercado; en muchos casos el emprendimiento puede actuar directamente mejorando  las capacidades humanas, incrementando la libertad, o construyendo niveles  de confianza. Tales emprendimientos, y los emprendedores que los crean,  generan impactos no desde el intercambio de mercado, pero si desde el valor  inherente de las vidas humanas que sus acciones ayudan a preservar o mejorar  (Auerswald, 2009). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Es importante recalcar que el emprendimiento social no es lo mismo que  la caridad o la benevolencia, tampoco es necesariamente no rentable. Los  emprendedores sociales actúan a través de empresas sociales, las cuales, según Trexler (2008) se caracterizan por utilizar los fondos públicos y  privados de manera eficiente; tienen una estructura, estrategia, normas  y valores significativamente diferentes a las organizaciones con fines  de lucro. Difiere del “clásico” concepto de empresa sin fines de lucro  en el sentido de buscar ser rentables para sostenerse y crear valor. Sus  operaciones tienen un alto impacto social y son resultado de una acción  colectiva que persigue el bienestar de una comunidad a través de la auto-ayuda.  Desarrollan una gran variedad de actividades – programas, servicios, diseño  y comercialización de productos –con el fin de crear valor social para  un grupo específico, una comunidad o una región, así mismo tienen metas  cuantificables. Están iniciadas por ciudadanos y cuentan con una administración  independiente de la participación del gobierno y las empresas privadas.  La matriz de emprendimiento social de Massetti (2008) ayuda a analizar  las diferentes tipologías de empresa y comprender el modelo de negocio  que funda el emprendedor social. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Con base en la matriz, una empresa puede ubicarse en uno de los cuatro  cuadrantes, dependiendo del fin que persiga. En el cuadrante I se encuentra  la empresa sin fines de lucro tradicional, se caracteriza por estar motivada  por una misión social y no importa la rentabilidad. En el cuadrante II, se ubica la empresa lucrativa tradicional, se caracteriza por ser una empresa  orientada a un mercado y motivada por la obtención de ganancias; empero,  son empresas conscientes de su responsabilidad social corporativa. La empresa  del cuadrante III, se considera como una organización social en transición,  pues da respuesta a las demandas de un mercado, pero no está motivada por  la necesidad de lograr ganancias; el financiamiento es a través de donaciones,  programas gubernamentales y fondos establecidos; más que la creación de  una “empresa”, su objetivo es resolver un problema social que puede o no  derivar en ganancias monetarias; así mismo, requieren modificar su oferta  según los cambios del mercado. En el cuadrante IV se encuentra el modelo  nuevo de organización social. Las empresas sociales son organizaciones  motivadas tanto por su misión social como por la necesidad de ser lucrativas  para operar y cumplir con sus metas; son empresas en desarrollo que prometen  ser el nuevo modelo para la transformación económica y social; utilizan  los fondos tradicionales de apoyo social pero reinvierten sus ganancias  para financiar su operación y mantenerse independientes; están comprometidas  con el cambio social a través de asistir a las comunidades a resolver sus  problemas en lugar de proporcionar ayuda directa; promueven el desarrollo  participativo al facilitar la relación entre comunidades y los programas  de desarrollo socio-económico propuestos por el gobierno, ONGs y empresas  privadas; movilizan recursos de calidad para incrementar las capacidades  técnicas, productivas y comerciales de las comunidades en desventaja socioeconómica,  considerando sus condiciones regionales, sociales y culturales. </FONT></P>      <p align="center"> <img border="0" src="/img/fbpe/rcs/v16n4/art02fig1.gif" width="346" height="347"></p>     
<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El emprendimiento social hace uso innovativo de los recursos para satisfacer  necesidades sociales de manera sustentable y crear un impacto social. Para  ser sustentables, las empresas sociales están intentando ampliar este modelo  al realizar movimientos estratégicos en nuevos mercados para subsidiar  sus actividades sociales, explotando oportunidades rentables en el centro  de sus actividades secundarias lucrativas o vía alianzas secundarias rentables  (Mukesh et al., 2009). La Empresa social se basa en redes sociales y el  valor social es resultado de la información compartida, la eficiente movilización  de recursos, así como de la agregación de las capacidades con las que cuentan  los integrantes de la red (Arroyo, 2009). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El Estado no ha permanecido indiferente ante los procesos de emprendimiento  social y ha pasado a convertirse en agente coadyuvador de éstos. La desinstitucionalización  de procesos, ha generado políticas y programas de emprendimiento que facilitan  el proceso de desarrollo (Wallace et al., 1999). La conveniencia del emprendimiento  social para el Estado, deriva de que éste provee liderazgo y recursos a  sus comunidades, aportan modelos organizacionales innovativos y permite  al sector público enfocar su energía y atención en otros rubros para los  cuales las iniciativas privadas no están habilitadas, tales como regulación  ambiental y planeación urbana (Korosec y Bernan, 2006). Sin embargo, para  la mayoría de los emprendimientos sociales existen fuerzas que frenan su  efectividad para resolver problemas sociales a gran escala, estas pueden  ser la legitimidad organizacional, el isomorfismo institucional, la presión  moral, la presión política y la presión estructural. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">La legitimidad organizacional es una percepción generalizada de que las  acciones de una entidad son socialmente deseables, por lo tanto, la legitimidad  es el medio por el cual las organizaciones obtienen y mantienen recursos.  El emprendimiento social es la más reciente forma de organización, y como  tal, aun está buscando la legitimidad dentro del sector no lucrativo, el  cual gana legitimidad en un contexto donde los gobiernos no han avanzado  en resolver las fallas de mercado. Aunque el sector no lucrativo, por definición,  no ha sido conducido por la rentabilidad monetaria, el emprendimiento social  representa una innovación fundamental en él al buscar el equilibrio entre  la misión social y la rentabilidad para autosostenerse. El emprendimiento  social se ha formado para tratar las cuestiones en las que el sector lucrativo,  el gobierno y el sector no lucrativo no responden (Mukesh et al., 2009).  Desde el punto de vista de Lohmann (2007) debe llamarse a éste ámbito “economía  social”. Sin embargo, en sus esfuerzos por lograr sus objetivos, al depender  de los donadores y de los fondos del gobierno, los resultados financieros  tienden a subsumir la misión social. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">El argumento del isomorfismo se refiere a un proceso obligatorio que fuerza  a una unidad en una población a parecerse a otra unidad que enfrenta el  mismo escenario de condiciones ambientales, en el cual, una organización  compite no solo por recursos y clientes, sino también por poder político,  legitimidad institucional y por salud económica y social. Esto va más allá  del argumento de legitimidad, las organizaciones no solo necesitan aprobación  social para existir, una vez que obtienen esta aprobación, están sujetas  a presión para ajustarse a los modos existentes de estructuras y operaciones.  Asimismo se identifican tres mecanismos a través de los cuales el isomorfismo  institucional opera: 1) isomorfismo coactivo, o presiones políticas y sociales;  2) isomorfismo mimético, uno de los cuales es la imitación de la mejor  práctica; y 3)&nbsp;isomorfismo normativo, que es un proceso de racionalización  a través estructuras profesionales (Mukesh y Baugous, 2009). Las fuerzas  del isomorfismo inhiben la efectividad de la misión social del emprendimiento  social, empero, esto se puede superar por efecto de la “destrucción creativa” en el sentido schumpeteriano, que opera en una amplia variedad de culturas,  geografías locales y problemas sociales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Desde el argumento moral se tiene que dentro de la esfera económica, uno  de los indicadores comunes de su condición caótica es la prevalencia continua  de prácticas de negocios no éticas. Esperar que cualquier institución de  negocios, incluso el ES, puedan proveer el liderazgo necesario para resolver  los complejos, grandes, y múltiples problemas sociales es simplemente irracional,  dados los requerimientos de la actividad económica. El argumento político  es que hasta que sea claramente definido el fin social que se está persiguiendo,  es imposible hacer juicios de valor acerca de los beneficios del ES. El  punto es que el proceso de establecer fines sociales es político; el proceso  político es confuso en valores y estos valores pueden ser diferentes dependiendo  de si son concebidos en la esfera pública o privada. Por lo tanto, a menos  que el fin social perseguido haya sido determinado por un proceso político,  este fin es simplemente la concepción del bien que tiene una persona. Al  estar ausente algún método de investigación sobre la deseabilidad de un  fin social particular, el ES está sujeto a la variabilidad de grados de  aprobación y el apoyo de las entidades externas para los emprendedores  sociales. Si el apoyo general de las instituciones es limitado debido a  desacuerdos con el propósito social, el ES no será tan efectivo como de  otra forma podría serlo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">El argumento estructural es que la estructura económica del capitalismo  trabaja contra la idea del ES, pues todos los negocios emprendidos enfrentan  la cruz de la ventaja competitiva contra la responsabilidad social, así,  la competencia que el mercado genera hace difícil perseguir objetivos sociales  (Mukesh y Baugous, 2009). Por lo tanto, se sugiere que el rol de las instituciones  se vuelve crítico para asegurar la expansión del ES con resultados deseables  por los emprendedores, sin comprometer los motivos iniciales en los cuales  ha sido basada su construcción. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>2. Problemática social en el ámbito rural en México</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">“México, desde los años ochenta se incorporó a la globalización mundial  aplicando un modelo neoliberal, que ha transformado las condiciones de  la economía mexicana con enormes repercusiones en la dinámica de los sectores  rurales y urbanos” (Rubio, 2004: 239). Con esta incorporación se inaugura la fase agroexportadora, neoliberal excluyente, cuyo rasgo principal es  el dominio de la agroindustria sobre la agricultura y con él de nuevas  formas de explotación. El ascenso de la nueva fase productiva se da bajo  ciertas condiciones, tales como el fortalecimiento de las empresas multinacionales;  el cambio en la orientación del consumo en los países desarrollados, el  cual ha privilegiado las dietas basadas en alimentos naturales; el avance  tecnológico en la informática, las comunicaciones y los sistemas de empacado  y refrigeración, que proporcionaron las condiciones para impulsar un mercado  de producción en fresco para mercados lejanos, que antes resultaba excesivamente  costoso. Tales elementos dieron la pauta para la emergencia de la agroindustria  impulsora del sistema de frutas, flores y hortalizas frescas, como la punta  de lanza de la restructuración productiva en América Latina (Rubio, 2003). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En cada fase del desarrollo industrial se establecen formas particulares  de dominio de la industria sobre la agricultura, que determinan la forma  de inserción productiva de los agricultores, así como los mecanismos de  explotación a los cuales son sometidos (Rubio, 2003). El dominio agroindustrial,  en su afán de abaratar costos, genera el declive productivo y la caída  de la rentabilidad de los productores al importar insumos del exterior  y con ello presiona el precio interno a la baja, con lo cual genera la  disminución de los ingresos de quienes le abastecen el producto. La agroindustria  ha impulsado una forma de subordinación desestructurante que genera la  ruina de la producción agropecuaria nacional. Por esta razón, existe un  crecimiento de la agroindustria transnacional exportadora a expensas de  la agricultura (De la Tejera, 2003). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Mientras la producción alimentaria nacional decae, emerge un nuevo tipo  de producción muy rentable, comandada por la agroindustria exportadora.  Grandes empresas agropecuarias vinculadas a las agroindustrias exportadoras  producen flores, frutas y hortalizas con tecnología de punta y una combinación  de formas flexibles de organización de la fuerza del trabajo. La tendencia  concentradora y centralizadora de este sector de agroindustrias se observa  en el hecho de que solamente unas cuantas de ellas se convierten en empresas  globales, profundizando la exclusión de los productores. Las empresas globales  son aquellas cuyo rasgo esencial consiste en que utilizan la ciencia y  la tecnología como medio de producción principal (Rubio, 2003). Condiciones  productivas que requieren elevados montos de capital y calidad del producto,  lo cual, implica la participación únicamente de los grandes empresarios. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Desde sus raíces la fase agroexportadora requiere excluir amplias masas  de productores para reproducirse, con lo cual siembra a su paso un profundo  descontento social, generando formas de organización social, que cuestionan  el modelo de desarrollo de la rama. La exclusión generada por el modelo  Neoliberal y la fase de desarrollo agroexportadora ha generado una profundización  de la pobreza, la migración, la desnutrición y la concentración del ingreso.  La integración o exclusión de los campesinos en cada fase productiva, deriva  de la situación política imperante en el ascenso de un nuevo modelo de  desarrollo y es resultado esencialmente de una contienda a través de la  cual los campesinos ganan o pierden su derecho a pertenecer al sistema  (Rubio, 2003). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Como expresión de las contradicciones de la fase agroexportadora se ha  generado una serie de formas de organización campesina, las cuales intentan  la construcción de propuestas alternativas al neoliberalismo, cuya esencia  es la inclusión democrática de los excluidos. Es una lucha por los recursos  productivos, y refleja la resistencia de quienes no se resignan a ser condenados  a la marginalidad. El estudio de caso de este artículo pretende ser un  acercamiento a la lucha tenaz, rotunda, terca y creativa de los campesinos  por superar la exclusión, a través de formas de emprendimiento social que  han reunido esfuerzos de los campesinos y la sociedad civil para integrar  a los excluidos al mercado global a través de redes productivas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>3. Emprendimiento social para enfrentar la exclusión rural, un acercamiento  al caso de la Asociación Michoacana de Promotores de la Empresa Social,  A.C. (AMPES)</B></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Desde los años noventa, muchos productores se han aventurado a cultivar  hortalizas ante la pérdida de rentabilidad de los granos. México exportó  en el 2006 un millón veintiún mil quinientas tres toneladas de Jitomate.  El 98.94% de las exportaciones fueron hacia Estados Unidos, el 1.05% hacia  Canadá y el 0.01% restante se vendió a Cuba (Covarrubias, 2006). Las hortalizas  se exportan a Estados Unidos principalmente durante el período de invierno,  que es cuando son complementarios en el consumo del país, y representan  menos competencia para sus productores. Los principales clientes son los  autoservicios y restaurantes estadounidenses, que determinan las características  del proceso agrícola. Esta alternativa de sobrevivencia o de reconversión  productiva es imposible para la mayoría de los pequeños productores de  México, dados los altos costos de producción que el cultivo de las hortalizas  demanda. Esto ha propiciado un incremento de los flujos migratorios, debido  a que ésta es una de las principales estrategias de los trabajadores para  enfrentar las graves condiciones de pobreza y así incrementar sus ingresos  (Rubio, 2004). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">En éste marco del ámbito rural, diferentes sectores sociales, motivados  por un emprendedor social, han iniciado la construcción y expansión de  la empresa social en Michoacán como modelo de producción rural, tejiendo  redes intersectoriales entre pequeños productores michoacanos y sus paisanos  migrantes, ayudados por una ONG (AMPES), universidades y organismos gubernamentales.  El caso que a continuación se describirá, muestra que los procesos de emprendimiento  social pueden ser una alternativa de inclusión de los excluidos, y que  los pequeños productores pueden adoptar la reconversión productiva que  les había sido negada por los altos costos que implica, a través de redes  productivas y de cooperación, donde las instituciones han jugado un rol  importante en la expansión del modelo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Bill Drayton, fundador de Ashoka, considera que son las nuevas ideas radicales  las que hacen diferente a un emprendedor social de una buena persona que  simplemente participa en causas caritativas. Sin duda la experiencia que  inicia en Atacheo de Regalado, en el municipio de Zamora en Michoacán,  con los trabajos comunitarios que emprendió el presbítero Marcos Linares  a finales del año 1999, muestran que es así. Atacheo en el año 2000 era  considerada una localidad con altas tasas de emigración; según datos del  INEGI, poco más de 4.000 migrantes en los Estados Unidos de Norteamérica  eran oriundos de Atacheo. La actividad comunitaria del presbítero comienza  con la promoción de la construcción de infraestructura básica para la localidad,  lo cual fue posible, por las redes de cooperación que el presbítero había  tejido con los migrantes estadounidenses, quienes aportaban dinero. Durante  los seis años que el presbítero permaneció en Atacheo (de 1999 a 2005),  se realizaron 56 obras importantes que tienen que ver con el bien común,  con una inversión de más de 6 millones de dólares. De estos, cuatro millones con participación directa de los migrantes y dos millones con participación  del gobierno federal, estatal y municipal, a través del programa 3x1. El  programa de migrantes 3x1 de la Secretaria de Desarrollo Social, brinda  a los migrantes la oportunidad de canalizar recursos a México, en obras  de impacto social que benefician directamente a sus comunidades de origen.  Por cada peso que aportan los migrantes, los gobiernos federal, estatal  y municipal ponen 3 pesos; por eso se llama 3x1. Sin embargo, el presbítero  observó que el problema de la migración continuaba por la falta de empleo  y la imposibilidad de conseguir recursos para adoptar los modelos tecnificados  que se utilizan en el cultivo de hortalizas. Es en éste punto donde detecta  la oportunidad de organizar a las personas y utilizar las remesas junto  a los programas gubernamentales para dirigirlos a la agricultura. La visión  que guiaba al emprendimiento era iniciar proyectos productivos generadores  de fuentes de trabajo mediante una red de proyectos productivos junto a  alianzas intersectoriales (Sector privado-gobierno-sociedad civil-Institutos  de Estudios Superiores), que permitiera la unión de recursos tangibles  e intangibles (información y conocimiento) de manera solidaria, como una  alternativa para conseguir tecnificar los procesos productivos de los pequeños  productores y consolidar una economía solidaria en las región. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Inicialmente se arrancó con 5 proyectos productivos en el 2003 para poder  resolver el problema de desempleo y migración. En el mismo año se constituyó  una empresa integradora, la cual es una institución legal que se instaura  en México a partir de 1993 con el objetivo de combatir las altas tasas  de mortalidad de las Pymes. La empresa integradora forma parte del modelo  de empresa social que se persigue en la visión del emprendedor social que  inició el proyecto y forma parte de la estrategia de la Asociación Michoacana  de Promotores de la Empresa Social (AMPES). Ésta ONG, que actúa en coordinación  permanente con las integradoras, tiene como director y fundador al presbítero  Linares, líder moral que inicio la actividad comunitaria y el movimiento  de la empresa social en Zamora, y que fue requerido por el gobierno estatal  en el 2005 para formar la asociación y extender el proyecto a todo el estado.  El gobernador del estado de Michoacán consideró que el modelo de empresa  social que se había construido para producir jitomate en Atacheo era bastante  prometedor para superar los rezagos del agro, por lo cual facilitó la formación  de la ONG. De éste modo, el emprendedor social que arrancó el proyecto  ha podido hacer extensivo el modelo a todo el estado en otros rubros de  producción. En el 2010 se tienen registrados en AMPES a más de 200 grupos  de productores en 90 municipios de Michoacán. La extensión y realización  de la visión del emprendedor social que inició el movimiento ha sido posible  gracias al rol que han jugado las instituciones: la conformación de AMPES  en ONG donde el presbítero promueve la conformación de empresas sociales  y de una economía solidaria, el programa de migrantes 3x1, el decreto que  desde 1993 facilita la creación de empresas integradoras en México y los  apoyos que se han conseguido de programas gubernamentales (FIRCO, SAGARPA);  todas ellas reflejan la importancia del rol de las instituciones para fortalecer  el emprendimiento social en el estado. La visión de la Empresa Social es  mejorar las condiciones de vida en la región, a partir de la organización  de los pequeños productores, integrándolos en varios grupos que tienen  que ver con la complementación de la cadena productiva, mediante la aplicación  de modelos solidarios organizacionales, que apunten al logro de la rentabilidad  del negocio y la mejora de sus condiciones de vida; a través de los valores  de justicia y equidad. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Las empresas sociales son organizaciones motivadas tanto por su misión  social, como por la necesidad de ser lucrativas para operar y cumplir con  sus metas. Los emprendedores sociales de estas empresas, están comprometidos  con el cambio social a través de su asistencia a las comunidades para resolver  sus problemas en lugar de proporcionar ayuda directa; lo cual se ve claramente  reflejado en la estrategia que ha seguido el presbítero Linares y los pequeños  productores, pues se ha promovido el desarrollo participativo al facilitar  la relación entre los diferentes sectores para generar sinergias: Sector  Privado (pequeños productores que conforman la red), Gobierno (a través  de los diferentes programas de desarrollo rural), Sociedad civil (ONG de  migrantes y AMPES) y Universidad (la cual brinda el conocimiento experto  que requiere la red) . Al mismo tiempo, la integradora y la ONG, han movilizando  recursos para incrementar las capacidades técnicas, productivas y comerciales  de las comunidades en desventaja socioeconómica. Las funciones que desempeña  AMPES con los pequeños productores del estado de Michoacán son a grades  rasgos: motivación, concientización social, asesoría, acompañamiento, capacitación  y formación de las integradoras. Se pretende formar emprendedores con un  gran espíritu humanista; que pongan todo su potencial humano al servicio  de los demás, logrando su desarrollo integral, en su familia, trabajo y  sociedad, conscientes de lograr un bien común. La capacitación técnica  pretende que los productores tengan mejor calidad en sus productos. Con  esto se logra la aplicación de un mejor paquete tecnológico en sus siembras  y la realización de proyectos productivos alternativos viables en la actividad  rural, como es el caso de las hortalizas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Los campesinos se organizan en empresas sociales para poder cubrir necesidades  económicas que no pueden satisfacer en forma individual. En la empresa  social se produce colectivamente para tener mayor producción de la que  se obtendría si se trabajara individualmente, obtener más fácilmente los  insumos que el proceso productivo requiere y conseguir precios justos para  sus productos. El fin es conducirlos a la conformación de la empresa social,  que desde la visión de su fundador es la integración de varios grupos de  complementación de la cadena productiva, mediante la aplicación de modelos  organizacionales, que apunten al logro de la rentabilidad del negocio y  la mejora de sus condiciones de vida, a través de los valores, justicia  y equidad. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Como se mencionó antes, inicialmente se arrancó con 5 proyectos productivos  en el 2003 para poder resolver el problema de desempleo y migración, entre  ellos, el que ha logrado mayor consolidación es el que se dirigió al cultivo  de jitomate en invernaderos. El proyecto de los invernaderos inicia con  grupos informales de trabajo. Se constituyeron formalmente como Sociedades  de Producción Rural (SPR) en el mismo año después de formar una empresa  integradora, la cual aglutina a las SPR y permite que estas compartan beneficios  y riesgos a través de una red productiva, actuando como punto de conexión  entre las SPR, AMPES y el gobierno. Su objetivo principal es facilitar  las actividades comunes a las SPR; tales como la formación y constitución  legal de las SPR, asesoría y asistencia técnica a los grupos, gestión del  apoyo financiero e interinstitucional, para poder lograr la conformación  de la infraestructura, entre otras necesidades comunes a los grupos. La  integradora funge como parte del modelo de empresa social, pues no actúa  con fines de lucro; su principal función es ayudar a los pequeños productores  en actividades que no podrían realizar por la falta de información y conocimiento;  y que los lleva a desaparecer en un mercado competitivo donde la clave  reside en la ciencia y la tecnología; a la cual, por su condición social  los pequeños productores difícilmente tendrían acceso. Los costos administrativos  de la integradora se cubren mediante pequeñas aportaciones que realizan  los socios de toda la red y la regla es no generar ganancias. De éste modo  la integradora intenta crear un equilibro entre misión social (ayudar a  los pequeños productores que no tienen acceso a la información necesaria  para producir en un mercado competitivo) y rentabilidad o autosostenibilidad  (mediante las pequeñas aportaciones de los socios). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">Como estrategia, la integradora ayuda a los pequeños productores a conseguir  el monto de la inversión, el cual se cubre mediante tres instrumentos:  financiamiento público y privado; apoyos gubernamentales; e inversión o  aportación directa de los socios, tanto locales como migrantes. La integradora  es considerada una empresa social creada para la tecnificación de la actividad  agrícola por medio de invernaderos y la asociación de grupos. La red productiva  involucraba al principio 3 comunidades organizadas. En el acta constitutiva,  para el año 2010 tan solo en la rama de producción de hortalizas, se tienen  registradas 23 SPR de 10 municipios michoacanos, abarcando 13 localidades  michoacanas. El número de socios supera los 290, parte de los cuales son  migrantes. En el 2009 se produjeron 5.000 toneladas, para cubrir cuatro  niveles de mercado: 1) local; 2) nacional, que tiene por destino las centrales  de abasto de Morelia, Zamora, Guadalajara, Monterrey y México; 3) nacional  selecto, que tiene por destino las tiendas de autoservicio Wal-Mart; 4)  mercado de exportación, en el que los principales destinos son Texas, Chicago  y Los Ángeles. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">En este sentido, se puede decir que el modelo de empresa que se ha formado  se ubica en el cuadrante IV de la matriz de análisis de Massetti. La empresa  tiene una fuerte misión social, sin dejar de lado la rentabilidad que la  puede llevar a la sustentabilidad. Por otro lado, es claro que el rol del  emprendedor ha sido central para generar alianzas, pues ha conseguido movilizar  recursos de los diferentes sectores para lograr implementar el modelo de  empresa social, que ha difundido su líder moral en términos de justicia  social. Si el proceso de emprendimiento social inicia con la habilidad  de una persona de reconocer oportunidades para resolver un problema social,  el caso descrito bien puede ser considerado como tal; pues se tiene que  ante el problema de exclusión rural que padecían los pequeños productores  y ante la migración por la que estos optaban, el presbítero Linares vio  la oportunidad de crear redes solidarias de ayuda mutua entre todos los  sectores que podían adoptar la visión de una economía más justa. Aunado  a esto, se puede decir que se ha generado innovación social, ya que se  ha dado una solución efectiva y eficiente a un problema social por medio  de novedosas formas de organización social. Así mismo, se han generado  capacidades humanas, es decir, se ha recuperado la capacidad de volver  a producir y, más aún, de exportar, lo cual estaba negado por los altos  costos y la falta de conocimiento de los pequeños productores. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>4. Conclusiones</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">El término de emprendimiento social se adopta fuertemente en el siglo XXI,  para designar formas de organización novedosas que resuelven problemas  sociales. Ante la incapacidad gubernamental y la falta de recursos del  tercer sector para resolver problemas sociales específicos de cada comunidad,  surge el emprendimiento social como la esperanza de un modelo de empresa  más humano y sustentable. La empresa social al combinar rentabilidad y  misión social, ofrece la posibilidad de resolver problemas sociales y no  perecer ante un capitalismo rapaz que no permite la sobrevivencia a largo  plazo de los que sólo se concentran en el bien común. El estudio de caso  muestra que el emprendimiento social puede ser una alternativa para superar  los rezagos y la exclusión que sufre el agro mexicano, pues el hecho de  unirse y organizarse con la finalidad de construir una economía solidaria,  les ha permitido a los pequeños productores accesar a niveles de mercado  que antes les estaban negados por los altos costos que implica el modelo  de reconversión productiva que ha adoptado México. Sin duda, el rol del  emprendedor es fundamental, así como el de las instituciones que respaldan  las acciones de éste. Aunque no hay un modelo único a seguir en el emprendimiento  o un “the best way”, los estudios de caso nos muestran lo importante que  es analizar lo que este tipo de procesos pueden lograr en materia de desarrollo. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2"><B>Bibliografía citada</B> </FONT></P>      <!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1. Arroyo, Pilar (2009). Conferencia: “El rol de los emprendedores sociales  en la formación de redes productivas”, impartida el 15 de junio de 2009.  Michoacán</FONT><font face="Verdana" size="2">, </font> <FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> México: Facultad de Economía Vasco de Quiroga, UMSNH. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699571&pid=S1315-9518201000040000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">2. Auerswald, Philip (2009). Creating Social Value. <B>Stanford Social Innovation  Review. </B>Stanford, Spring. Vol. 7, Iss. 2; pg. 51. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699572&pid=S1315-9518201000040000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3. Covarrubias, Gilberto (2006). Enlaces agropecuarios. Documento disponible  en <U><a href="http://webkreator.com.mx/enlaces/jitomate.html">http://webkreator.com.mx/enlaces/jitomate.html</a></U> </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699573&pid=S1315-9518201000040000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">4. De la Tejera, Beatriz (Coord.) (2003). Dimensiones del desarrollo rural  en México, aproximaciones teóricas y metodológicas. México: CIDEM, UACH, SEPIDER,  Secretaria de Urbanismo y Medio Ambiente.</FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699574&pid=S1315-9518201000040000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">5. Korosec &amp; Berman (2006). Municipal Support for Social Entrepreneurship.  Public Administration Review. Vol. 66, Iss.3; pg. 448. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699575&pid=S1315-9518201000040000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 6. Lohmann, Roger (2007). Charity, Philanthropy, Public Service, or Enterprise:  What are the big question of Nonprofit Management today?. Public Administration  Review; May/Jun, 67,3; ABI/INFORM Global. pg. 437. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699576&pid=S1315-9518201000040000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 7. Marijek van der Veen &amp; Ingrid Wakkee (2004). Understanding the Entrepreneurial  Process. Annual Review of Progress in Entrepreneurial Research, Volume  2: 2002-2003. Bradford, UK: Emerald Group Publishing Limited. pg. 114. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699577&pid=S1315-9518201000040000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8. Massetti, Brenda L. (2008).The Social Entrepreneurship Matrix as a “Tipping  Point” for Economic Change. St. John’s University, USA. E:CO Issue Vol.  10 No. 3 pp. 1-8 </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699578&pid=S1315-9518201000040000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 9. Mukesh, VanSandt, C. &amp; Baugous, A. (2009). Social Entrepreneurship: The  Role of Institutions. Journal of Business Ethics. 85:201–216 Springer DOI  10.1007/s10551-008-9939-1 </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699579&pid=S1315-9518201000040000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 10. Roberts, Dave and Woods, Christine (2005). Changing the world on a shoestring:  The concept of social entrepreneurship. University of Auckland. Business  Review. AUTUMN 2005. Pp. 45-51. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699580&pid=S1315-9518201000040000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 11. Rubio, Blanca (2003). Explotados y excluidos. Los campesinos latinoamericanos  en la fase agroexportadora neoliberal. Universidad Autónoma de Chapingo,  Plaza y Valdés editores. México. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699581&pid=S1315-9518201000040000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 12. Rubio, Blanca (Coord.) (2004). El sector agropecuario mexicano frente el  nuevo milenio. Universidad Nacional Autónoma de México, Plaza y Valdés  editores. México. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699582&pid=S1315-9518201000040000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"> <FONT COLOR="000000" FACE="Verdana" SIZE="2">13. Wallace, Sherri (1999). Social Entrepreneurship: the role of social purpose  enterprises in facilitating community economic development. ABI/INFORM.  Vol. 4, No. 2; Pp. 153. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1699583&pid=S1315-9518201000040000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
<back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arroyo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pilar]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Conferencia: “El rol de los emprendedores sociales en la formación de redes productivas”, impartida el 15 de junio de 2009]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-loc><![CDATA[Michoacán ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Facultad de Economía Vasco de Quiroga, UMSNH]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Auerswald]]></surname>
<given-names><![CDATA[Philip]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Creating Social Value]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year>2009</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Covarrubias]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gilberto]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Enlaces agropecuarios]]></source>
<year>2006</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De la Tejera]]></surname>
<given-names><![CDATA[Beatriz]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Dimensiones del desarrollo rural en México, aproximaciones teóricas y metodológicas]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-name><![CDATA[CIDEM, UACH, SEPIDER, Secretaria de Urbanismo y Medio Ambiente]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Korosec]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Berman]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Municipal Support for Social Entrepreneurship]]></article-title>
<source><![CDATA[Public Administration Review]]></source>
<year>2006</year>
<volume>66</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>448</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lohmann]]></surname>
<given-names><![CDATA[Roger]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Charity, Philanthropy, Public Service, or Enterprise: What are the big question of Nonprofit Management today?]]></article-title>
<source><![CDATA[Public Administration Review]]></source>
<year>2007</year>
<volume>67</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>437</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Marijek]]></surname>
<given-names><![CDATA[van der Veen]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wakkee]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ingrid]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Understanding the Entrepreneurial Process]]></article-title>
<source><![CDATA[Annual Review of Progress in Entrepreneurial Research]]></source>
<year>2004</year>
<month>20</month>
<day>03</day>
<volume>2</volume>
<page-range>114</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bradford ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Emerald Group Publishing Limited]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Massetti]]></surname>
<given-names><![CDATA[Brenda L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Social Entrepreneurship Matrix as a “Tipping Point” for Economic Change]]></source>
<year>2008</year>
<volume>10</volume>
<page-range>1-8</page-range><publisher-name><![CDATA[St. John’s University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mukesh, VanSandt]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Baugous]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Social Entrepreneurship: The Role of Institutions]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Business Ethics]]></source>
<year>2009</year>
<volume>85</volume>
<page-range>201-216</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Roberts]]></surname>
<given-names><![CDATA[Dave]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Woods]]></surname>
<given-names><![CDATA[Christine]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Changing the world on a shoestring: The concept of social entrepreneurship]]></source>
<year>2005</year>
<page-range>45-51</page-range><publisher-name><![CDATA[University of Auckland]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rubio]]></surname>
<given-names><![CDATA[Blanca]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Explotados y excluidos: Los campesinos latinoamericanos en la fase agroexportadora neoliberal]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma de Chapingo, Plaza y Valdés editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rubio]]></surname>
<given-names><![CDATA[Blanca]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El sector agropecuario mexicano frente el nuevo milenio]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Plaza y Valdés editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wallace]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sherri]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Social Entrepreneurship: the role of social purpose enterprises in facilitating community economic development]]></source>
<year>1999</year>
<volume>4</volume>
<page-range>153</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
