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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Cultura organizacional: algunas reflexiones a la luz de los nuevos retos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Organizational Culture: Some Reflections in the Light of New Challenges]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The objective of the article “Organizational Culture: Some Reflections in the Light of New Challenges” is to analyze the concept of organizational culture, based on the contemporary situation of organizations, as well as to describe the relationship between organizational culture and organizational strategy. To accomplish this, historical-logical theoretical methods were used to study the conceptual antecedents; analysis-synthesis and dialectical methods were used when performing the analyses. Fundamental results show that some common and invariable characteristics in the concept of organizational culture stand out permitting a valuation from the epistemological viewpoint of the possibility of conceiving new focal points for the topic of culture in organizations, as well as the relationship between organizational culture and organizational strategy.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Cultura organizacional]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <BASEFONT SIZE="3">     <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" FACE="Verdana"> <B>Cultura organizacional: algunas reflexiones  a la luz de los nuevos retos</B></FONT></P>      <P ALIGN="center"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Pérez Martínez, Armenio*</B></FONT></P>      <P><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> * Master en Gestión Turística y Licenciado en Psicología. Centro de Estudio  de Dirección, Universidad de Ciego de Ávila. E-mail:  <a href="mailto:armenito@economia.unica.cu">armenito@economia.unica.cu</a>,  <a href="mailto:perez_armenio@yahoo.es">perez_armenio@yahoo.es</a></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Resumen</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El artículo “La cultura organizacional, algunas reflexiones a la luz de  los nuevos retos”, tiene como objetivo analizar el concepto de cultura  organizacional a partir de la situación contemporánea de las organizaciones,  así como describir la relación entre la cultura organizacional y la estrategia  organizacional. Para ello se utilizan los métodos teóricos histórico-lógico  para el estudio de los antecedentes conceptuales, análisis-síntesis y dialéctico  a la hora de realizar los análisis. Como resultados fundamentales resaltan  algunas características comunes e invariables dentro del concepto de la  cultura organizacional, lo cual permite una valoración desde el punto de  vista epistemológico en la posibilidad de concebir nuevos puntos de enfoque  del tema de la cultura en las organizaciones, así como en la relación cultura  y estrategia organizacional. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Palabras clave:</B> Cultura organizacional, estrategia organizacional, roles organizacionales. </FONT></P>     <P ALIGN="center"><b><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Organizational Culture: Some Reflections in the Light of New Challenges </FONT></b></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Abstract</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> The objective of the article “Organizational Culture: Some Reflections  in the Light of New Challenges” is to analyze the concept of organizational  culture, based on the contemporary situation of organizations, as well  as to describe the relationship between organizational culture and organizational  strategy. To accomplish this, historical-logical theoretical methods were  used to study the conceptual antecedents; analysis-synthesis and dialectical  methods were used when performing the analyses. Fundamental results show  that some common and invariable characteristics in the concept of organizational  culture stand out permitting a valuation from the epistemological viewpoint  of the possibility of conceiving new focal points for the topic of culture  in organizations, as well as the relationship between organizational culture  and organizational strategy. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Key words:</B> Organizational culture, organizational strategy, organizational role. </FONT></P>     <P ALIGN="LEFT"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Recibido: 15-05-08.    Aceptado: 10-02-09</FONT></P>    <P ALIGN="justify"> <FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>1. Introducción</B> </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El mundo contemporáneo puede ser definido como un escenario gigantesco  con actores y actrices interdependientes. A partir de 1985, comienza el  nacimiento de una nueva era, definida desde que Bill Gates lanzó Windows,  que ayudó a eliminar las fronteras, hacer más rápidas las comunicaciones,  aparejado a otros avances tecnológicos y comunicativos. También, la caída  del campo socialista europeo es otro de los acontecimientos presentes a  fines de la década de 1980. Además la reunión del Hotel Plaza (Nueva York,  USA), donde se celebró la Cumbre del G-5 y se tomaron importantes acuerdos  sobre el comercio internacional, marcó un viraje en las relaciones entre  los países a nivel global; así como la apertura de China al comercio internacional,  hacen de estas últimas décadas marquen un viraje en las relaciones entre  los Estados, las sociedades, las organizaciones y el propio individuo (Ohmae,  2005). Al señalar estos aspectos se debe hacer referencia al desarrollo  científico y tecnológico (Nuñez, 2003) que se ha venido gestando desde  fines de la década de 1960 y que dan lugar al conocido enfoque de ciencia,  tecnología y sociedad, de donde se han derivado todos los avances ulteriores.  En opinión Castro (2007:3) “El mundo de hoy es muy diferente al mundo que  Marx y Lenin conocieron; nadie pudo conocerlo, nadie pudo imaginar las  comunicaciones en cuestión de segundos. Vieron la globalización, vieron  a lo que conducía un sistema donde las fuerzas productivas se desarrollaban,  vieron que el desarrollo de las fuerzas productivas alcanzaría tales niveles  que produciría en el mundo situaciones nuevas, grandes cambios”. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En este contexto es que las organizaciones sociales, lucrativas o no, enfrentan  nuevos retos, como nunca antes, en su devenir histórico. En la actualidad  las organizaciones se debaten para su propia subsistencia en una encarnizada  e insostenible carrera competitiva, que trasciende la ya conocida lucha  por los segmentos de mercado cada vez más fraccionados y diferenciados  entre sí, sino que la disputa es por la credibilidad social, perfeccionar  la gestión de su capital intelectual, elevar la calidad de vida de la comunidad  medioambiental y cultural, así como por trascender la inmediatez de los  planes para estimular las proyecciones de las estrategias organizacionales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Aún así, se encuentra en la bibliografía de la ciencia administrativa contemporánea,  algunas falacias que hacen afirmar la existencia ilimitada de las organizaciones  sociales (Schein, 1986; Chiavenato, 1995). Este aspecto, comprendido fuera  de un certero análisis epistemológico, apegado a la realidad, en la crítica  y la ética; parecería veraz ya que la aparición de las micro, pequeña y  mediana empresas florecen en la actualidad; pero nacen con una esperanza  de vida corta, ya que en la competencia pierden sus principales armas:  su capital humano y lo que este aporta a la organización; tampoco trascienden  las formas organizativas de las empresas de mayor desarrollo tecnológico  y social, es decir, su gestión se mantiene siendo copia fiel de las “empresas  de éxito”. Este hecho afecta a todas las organizaciones que en estos momentos  no generen formas de perfeccionar su gestión y elevar el compromiso de  sus recursos humanos. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Específicamente la cultura organizacional es el objeto de análisis en esta  ocasión. La realidad impone esta categoría científica como un arma estratégica  de las organizaciones contemporáneas. Su análisis y conocimiento permite  mejorar aspectos medulares en la vida de la institución, tanto desde el  punto de vista humano como tecnoproductivo. Ante las incertidumbres y oportunidades  vigentes, emerge como catalizador de soluciones y decisiones trascendentales,  ya que es un elemento característico y determinante en la organización. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Este artículo persigue trasmitir una valoración del concepto de cultura  organizacional a partir de sus principales representantes; llegando a interrogantes  que hoy son inevitables cuando de este tema se está debatiendo. Otros aspectos  serán examinados y que resultarán de interés. Algunos aportes teórico-práctico  resultan de estas valoraciones y pueden dar lugar a nuevos, profundos e  interesantes debates al respecto.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>2. Antecedentes históricos  del estudio de la cultura organizacional</B></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Los antecedentes del estudio de la cultura organizacional pueden ser ubicados  en los orígenes de las ciencias sociales. Entender esta contribución es  muy importante porque muchos de los dilemas y debates que se dan en torno  de la cultura organizacional reflejan las diferencias en la tradición histórica  de la investigación social. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Dentro de las ciencias sociales se aprecia que los aportes de mayor trascendencia  son los de la antropología, la sociología, la psicología social y la economía.  Todas desde diferentes aristas investigan el comportamiento del ser humano  dentro de distintos grupos sociales y con diferentes funciones, donde la  cultura ha estado presente como un resultado de las relaciones interpersonales. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La influencia de la Economía ha sido menor que la de las disciplinas anteriormente  descritas, sin embargo los análisis económicos ven en la cultura organizacional  una herramienta que puede ser usada para incrementar ganancias. Ouchi (1982)  y Peters y Waterman (1984) buscan en las explicaciones culturales el éxito  financiero. Ellos definen excelencia en parte, como un resultado financiero  consistente y de alto rendimiento. Con la aparición de la ciencia administrativa  a inicios del siglo XX, se abre un nuevo espacio para el estudio de la  cultura organizacional, más profundo desde el punto de vista epistemológico,  a la vez, más holístico y sistémico, llevando no solo a propuestas teóricas,  sino que ha trascendido el discurso científico y se ha nutrido de la acción,  potenciando la relación con otras ciencias como las señaladas con anterioridad. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El concepto de cultura aplicado a la organización se fue gestando desde  el aporte de la escuela de administración de las relaciones humanas, a  partir de los experimentos desarrollados por Elton Mayo, se empiezan a  reconocer los aspectos subjetivos e informales de la realidad organizacional.  Mayo (1972), se interesó por indagar acerca de los factores que inciden  en el desempeño del trabajador, llegando a la conclusión que el ambiente  del grupo al cual pertenece el individuo incide significativamente en la  percepción que éste tiene acerca de los aspectos objetivos de la organización.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>3. Algunos conceptos  de cultura organizacional</B></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Teniendo en cuenta su naturaleza y complejidad, no existe una definición  totalmente aceptada. Nuestra opinión hace coincidir este análisis con otros  similares de conceptos que han partido de ciencias primarias, que al compartir  parte de su objeto de estudio con otras ciencias; además de apoyarse en  trabajos de investigadores de otra rama del conocimiento, no han logrado  integrar un concepto coherente para la ciencia que en la actualidad responde  a la categoría que se precisa (Bunge, 2004). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para una mejor comprensión del concepto que se está analizando se realizará  la muestra, en primer lugar del concepto de cultura para posteriormente  mostrar algunos conceptos más difundidos de cultura organizacional, los  que si bien no son totalmente contrapuestos, si marcan puntos críticos  nuevos que este autor ha decidido subrayar. (Los destacados son de este  autor, con el objetivo de llamar la atención sobre aspectos medulares del  concepto de cultura organizacional). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La Real Academia Española (2001: 309) define cultura, como término general,  no específicamente organizacional, como “resultado o efecto de <B>cultivar  los conocimientos humanos </B>y de afinarse por medio del ejercicio las facultades  intelectuales del hombre” y como “<B>conjunto de modos de vida y costumbres,  </B>conocimiento y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en  una época o grupo social”. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para Geertz (1987:103) “la cultura es un patrón de significados transmitidos  históricamente, incorporados en símbolos, un sistemas de concepciones heredadas  y expresadas en forma simbólica por medio de las cuales los hombres comunican,  perpetúan y desarrollan su conocimiento y sus actividades con relación  a la vida”. Este criterio vuelve a hacer referencia a la cultura de manera  general, como en el caso anterior, pero no deja de brindar elementos que  resultan necesarios tomar en cuenta. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Peters y Waterman (1984) dicen que la cultura organizacional es un “conjunto  dominante y coherente de valores compartidos transmitidos por significados  simbólicos como cuentos, mitos, leyendas, slogans y anécdotas”. Por su  parte, Deal y Kennedy (1982) la definen la cultura organizacional como  “la forma en que nosotros hacemos las cosas aquí”. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Fleury, en el libro <B>Cultura y poder en las Organizaciones</B>, señalaba a la  necesidad de añadir la arista política en el concepto de cultura, por considerar  que el poder es uno de sus aspectos inherentes. Para la autora la cultura  es “un conjunto de valores y supuestos básicos expresados en elementos  simbólicos, que en su capacidad de ordenar, atribuir significados, construir  la identidad organizacional, tanto actúan como elemento de comunicación  y consenso, como ocultan e instrumentalizan las relaciones de dominio”  (Fleury, 1989:22). </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Aguirre (1996:42) define la cultura organizacional como: “Conjunto de elementos  interactivos fundamentales, compartidos grupalmente, sedimentados a lo  lago de la vida de la empresa a la cual identifican, por lo que son trasmitidos  a los nuevos miembros, y que son eficaces para la resolución de problemas”.  Chiavenato (1995:464), destacado investigador y autor de importantes obras  de administración presenta la cultura organizacional como “...un modo de  vida, un sistema de creencias y valores, una forma aceptada de interacción  y relaciones típicas de determinada organización”. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> García y Dolan (1997:33) se destacan como iniciadores de la Dirección por  Valores, temática que necesita comprenderse en el marco de la cultura organizacional,  que estos autores definen como “... la forma característica de pensar y  hacer las cosas... en una empresa... por analogía es equivalente al concepto  de personalidad a escala individual...”. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En Cuba, se aprecia una definición clara en la labor. Díaz (2006:21) plantea  que: “Cultura son las creencias, ya sean inventadas, desarrolladas o descubiertas,  que los grupos juzgan como válidas y le permiten adaptarse al entorno e  integrarse internamente, así como que son enseñados como el modo correcto  de percibir, pensar y sentir sus problemas”. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La definición más aceptada de Cultura Organizacional por los investigadores  es la de Schein (1986:56), al referir que: “Cultura organizacional es el  patrón de premisas básicas que un determinado grupo inventó, descubrió  o desarrolló en el proceso de aprender a resolver sus problemas de adaptación  externa y de integración interna y que funcionaron suficientemente bien  a punto de ser consideradas validas y, por ende, de ser enseñadas a nuevos  miembros del grupo como la manera correcta de percibir, pensar y sentir  en relación a estos problemas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> A pesar de esta real diversidad hay algunos atributos comunes que emergen.  <B>Primero</B>, todas las definiciones se refieren a algún conjunto de valores  mantenido por individuos en una organización. Esos valores definen cuál  es el comportamiento bueno o aceptable y ayudan a los integrantes de una  organización a entenderla y a saber cómo actuar en ella. <B>Segundo</B>, los valores  que conforman la cultura organizacional más que estar escritos o definidos  están implícitos en la organización y deben articularse con los valores  y creencias personales de los empleados. <B>Tercero</B>, las definiciones tienen  un marcado énfasis en los significados simbólicos a través de los cuales  los valores son comunicados. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Parece que existe un amplio acuerdo en que la cultura organizacional se  refiere a un sistema de significado compartido entre sus miembros, y que  distingue a una organización de las otras (Hatch, 1993). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Díez (1999, 39-40) recoge los elementos comunes en la mayoría de las corrientes  y definiciones y termina con la definición-síntesis de quinientas definiciones  de cultura organizacional: </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1. La cultura es un fenómeno social. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2. El comportamiento cultural obedece a pautas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3. La cultura proporciona un modelo de vida. Cultura ideal, cultura modal. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 4. La cultura no es fruto de la herencia genética, sino herencia tradicional  o social históricamente acumulada. Resulta de dos procesos de aprendizaje:  socialización (integración de un individuo en un grupo), e inculturación  (interiorización de los modelos de conducta propuestos por el grupo). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 5. No se puede identificar la cultura con la conducta. Ésta es consecuencia  de la cultura. También hay otros factores que influyen en la conducta. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 6. No se puede identificar la cultura con la tradición. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 7. Toda cultura es un sistema de expectativas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8. La cultura no es un todo coherente y armónico. Existen contraindicaciones  internas, está abierta al cambio. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Smircich (1983), identifica las metáforas predominantes que han surgido  en los intentos por comprender la cultura organizacional: cultura como  una variable externa, como una variable interna y cultura como una metáfora  raíz. En el primer caso se hace hincapié en la influencia que ejerce la  sociedad en la cultura organizacional. En este sentido las organizaciones  son manifestaciones de sistemas culturales más amplios. Los miembros traen  a la organización otras pautas culturales que se van adaptando o no al  funcionamiento de la empresa. El segundo caso se entiende a las organizaciones  como fenómenos que producen cultura; son vistas como instrumentos sociales  que producen bienes, servicios y subproductos tales como artefactos culturales.  La propia cotidianidad va formando la cultura a través de los integrantes  de las organizaciones. En el tercer caso se entiende que la cultura no  es algo que las organizaciones tienen, sino es algo que las organizaciones  son, “Las organizaciones son entendidas y analizadas no principalmente  en términos económicos o materiales, sino en términos de sus aspectos expresivos  y simbólicos” (Smircich, 1983:347). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En nuestro criterio, asumir cualquiera de estas tres posiciones sólo haría  menoscabar el alcance del concepto de cultura organizacional. Esta se encuentra  relacionada estrechamente con otras organizaciones dentro de la estructura  social a la que pertenecen y además de intercambiar bienes también comparten  patrones culturales. Los sujetos que componen la organización son los que  se encargan de validar en su actuación diaria los elementos que integral  la cultura, así como la van construyendo. Al considerar que las organizaciones  en sí mismas son cultura, estamos logrando rescatar y poner en su justo  lugar el papel de las interacciones humanas y la historia de la organización. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> A partir del análisis realizado, se considera que se pudieran establecer  algunos aspectos básicos dentro del concepto de cultura organizacional.  Los mismos pueden proporcionar una mejor comprensión teórico-metodológica,  ya que sirven tanto a investigadores como a directivos para la realización  de sus funciones: </FONT></P>  <UL>     <LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La cultura no se puede manejar por parte de los directivos para conseguir  resultados, metas, fines u objetivos. Es un sistema relativamente estable  de significados y sentidos compartidos, difíciles de manipular, totalmente  ajena a una perspectiva instrumental. </FONT></LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Interpretar la cultura implica subjetividad, que debe ser consciente y  explicitada. No se puede interpretar algo sin una concepción teórica previa  que nos permita analizar y explicar la realidad. </FONT></LI>      <LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La cultura organizacional, a pesar de ser relativamente estable, no es  estática, sino dinámica: está construyéndose continuamente con sus propios  mecanismos, incluso sin que haya habido modificaciones en sus componentes.  El cambio y las nuevas experiencias nutren a la cultura organizacional  de nuevos elementos que se configuran con los contenidos subjetivos ya  existentes. </FONT></LI>      <LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La cultura organizacional, como sistema trasciende la sumatoria de elementos  aislados que la componen, no es una suma de variables o de partes que se  puedan analizar por separado, pues el análisis sería sesgado, parcial al  eliminar aspectos que no se pueden olvidar aislar. Sistema “como definición  conceptual para describir una pauta de relaciones, más que para referirnos  a una suma de partes percibidas o encontradas” (Katz y Kahn, 1986:28).  Este aspecto es de vital importancia a la hora de estudiar alguno de sus  elementos componentes (valores, actitudes, creencias, normas, comportamiento,  entre otros), ya que no puede realizarse ajeno a la cultura de la que forma  parte. </FONT></LI>      <LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> En una organización no se da una cultura organizacional única, ni están  unidos sus integrantes que todos piensen lo mismo y estén de acuerdo en  todo. Siempre hay pequeños grupos (subculturas) con interrelaciones e interacciones  constantes. </FONT></LI>      <LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Para investigar la cultura hay que realizar una inmersión en la organización,  ser uno más dentro de ella. Sólo así se puede comprender la realidad y  sólo así se puede realizar el cambio desarrollador, que no es posterior  a la investigación, sino conjunto, coetáneo, de tal manera que llega a  ser difícil cuándo se está investigando y cuándo se está produciendo el  cambio. “La teoría de los sistemas dicta una estrategia para la investigación,  que se encuentra en oposición fundamental al reduccionismo o paso inmediato  hacia algún nivel más elemental para que sea posible comprender los fenómenos  sociopsicológicos. El primer paso será siempre ir al siguiente nivel superior  de la organización del sistema, para estudiar la dependencia del sistema  en cuestión respecto al suprasistema del que es parte, pues este asienta  los límites de varianza de conducta del sistema dependiente” (Katz y Kahn,  1986:54). </FONT></LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La cultura es un sistema abierto, recibe influencia de otros sistemas culturales.  Erróneamente se considera que el sujeto que se incorpora de manera pasiva  a la organización asume la cultura existente como propia, sin embargo,  todas las personas participan en otras organizaciones e incluso en la sociedad,  donde se puede decir que existe un intercambio de contenidos culturales.  Este aspecto se ejemplifica en empresas nuevas, donde se aprecian rasgos  culturales de organizaciones de otro tipo, siendo estas últimas coincidentes  con contenidos de las culturas de las organizaciones de las que proceden  estos recursos humanos. </FONT></LI>      <LI>     <p align="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La cultura organizacional, se manifiesta a través de un proceso de doble  formación. Los contenidos antes de consolidarse como parte de la cultura  y pasar por un proceso de interiorización, tienen un momento de vida social,  real y actual, en la acción cotidiana de la vida organizacional donde se  pueden reestructurar algunos contenidos ya existentes, así como complementar  o validar otros. Hoy, en el funcionamiento organizacional, se consolida  la cultura existente, se enriquece, a la vez que es interiorizada. Este  elemento será retomado posteriormente para resaltar la necesidad de relacionar  la cultura organizacional con la estrategia de desarrollo de la organización. </FONT></LI>      </UL>     <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La cultura desempeña diversas funciones dentro de una organización. En  primer lugar, acumula los contenidos y experiencias de una organización  a través de su historia; en segundo lugar tiene un papel de definición  de límites; es decir, crea diferencias entre una organización y las demás.  En tercer lugar, conlleva un sentido de identidad para los miembros de  la organización. En cuarto lugar, la cultura facilita la generación del  compromiso con algo más grande que el interés personal del individuo. En  quinto lugar, mejora la estabilidad del sistema social. La cultura es el  pegamento social que ayuda a mantener unida a la organización, al proporcionar  normas apropiadas para lo que deben hacer y decir los empleados. En sexto  lugar la cultura tiene que guiar las proyecciones y estrategias de la organización,  siendo un elemento a partir del cual se logren los resultados esperados.  Por último, la cultura sirve como mecanismo de control y de sensatez que  guía y modela las actitudes y el comportamiento de los empleados. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La cultura también ha sido percibida como un elemento que limita las organizaciones,  describiendo la existencia de tres barreras fundamentales: barrera al cambio,  a la diversidad y a las fusiones y adquisiciones (Smircich, 1983). Se considera  por nuestra parte que el papel de la cultura nunca estará en detrimento  del desarrollo organizacional, se plantea que pueden existir culturas rígidas  que sí frenan, pero esta es tomada en cuenta en la Dirección Estratégica  de la organización, si se construye y se tiene en cuenta diariamente, difícilmente  será un elemento que aplaque el cambio, sino será abierto a este. Si la  cultura organizacional es vista como pasado, como un resultado y no como  un proceso, puede considerarse como limitante de aspectos actuales y vitales  de la empresa, ya que es una estructura estática. Ahora bien, teniendo  en cuenta el proceso de doble formación, su vigencia y potencialidades,  la cultura puede facilitar todos los procesos y metas que se propongan  en la organización, ya que ella está presente siempre en la cotidianidad  de la institución social. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El análisis anterior por los derroteros de la cultura organizacional ha  permitido que se propongan al respecto nuevas ideas. Partiendo de la aceptación  de las generalidades de los autores anteriores y concientes de lo inacabado  de este concepto, se percibe la existencia de un nuevo elemento que no  ha sido tomado en cuenta a la hora de valorar la cultura organizacional,  así como el papel del sujeto concreto dentro de la cultura, ya que a través  de este es que la primera se manifiesta y para su estudio es necesario  partir de las construcciones compartidas por los individuos de su realidad  organizacional. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La manifestación de la cultura en las organizaciones pasa por el prisma  del rol que juega el individuo dentro de la institución social. La forma  en que el individuo interactúa con la cultura y con los demás miembros  de la organización es a través del papel que este desempeña en la empresa  a la hora de realizar su función social. Los roles “describen las formas  específicas de conducta asociada con determinadas tareas; en un principio  estas surgen de los requerimientos de la tarea… tales papeles son pautas  estandarizadas de conducta que se piden a toda persona que desempeñe una  tarea en relación funcional dada, sin tener en cuenta sus deseos particulares  u obligaciones” Katz y Kahn, 1986:44). </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Esta realidad, según nuestra opinión, tiene una doble implicación para  la investigación científica. En los modelos que pretenden explicar la cultura  organizacional desde el sujeto (Mayo, 1972; Díaz, 2006), única forma en  que esta puede ser estudiada, pues de manera ajena a estos no se manifiesta  como un elemento sistémico y con vida propia, este elemento movilizador  del comportamiento y de las interpretaciones de los miembros de la organización  tiene que estar presente, ya que determina la función individual dentro  de la organización. Esta interrelación entre cultura y roles permite salvar  una vieja deuda teórica con la categoría organización (Schein, 1986; Deal  y Kennedy, 1982). Esta última, si se analiza desde un enfoque de sistema,  deja de ser una suma aisladas de esfuerzos, voluntades y tareas (roles),  para apoyarse en la cultura y formar un esquema monolítico de roles definidos  en función de objetivos y con una vida e historia propia. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Siguiendo un análisis funcionalista, desde el punto de vista práctico este  aspecto al que se ha hecho referencia con anterioridad, permite al investigador  partir de las funciones de cada sujeto, que además de portar la cultura  organizacional, la pone en función de su tarea y en esta misma práctica  es donde se realizó el proceso de interiorización con la cultura. No es  igual la apropiación y manifestación de la cultura organizacional en un  sujeto que su función la desarrolle ajeno al contacto con el personal a  uno que se encuentre en contacto constante y directo. También se aprecian  diferencias sustanciales entre los que realizan funciones de producción  y los de apoyo, etc. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Incluir el rol en el análisis de la cultura organizacional conlleva a desarrollar  un análisis acertado, aunque con anterioridad se ha venido desarrollando  de alguna manera en diversos estudios (Schein, 1986). La cultura organizacional  no es “algo” que compartimos o no cuando se forma parte de una organización,  ya que esta se pone de manifiesto según el rol que usted desempeñe en la  organización, al permitirle interiorizar y construir la cultura y a la  vez, ponerla de manifiesto en sus comportamientos.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>4. Estrategia y cultura</B></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Al incluir el rol y su influencia dentro de los aspectos necesarios a analizar  en la cultura organizacional, se considera que se ha dado otro paso en  el acercamiento de los elementos formales de la organización con los elementos  subjetivos. Este hecho permite comprender aun mejor la posible relación  entre estrategia y cultura organizacional, elemento que en nuestra opinión  no ha sido estudiado en su total magnitud, criterio reconocido por Díaz  (2006); en el cual estriba gran parte del éxito organizacional, no solo  desde el punto de vista financiero, sino desde las aristas de la sostenibilidad  y la competitividad. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Muchas compañías han descubierto que pueden concebir estrategias nuevas  válidas desde el punto de vista financiero, productivo o mercantil, pero  que en cambio no pueden implantarlas porque las presunciones, valores y  métodos de trabajo que requieren para ello no guardan ninguna correspondencia  con las presunciones fundamentales de las empresas. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> El término cultura se usa hoy exactamente y se ofrece como explicación  válida de diversos hechos que ocurren en las empresas. Dado este amplio  uso, el motivo por el cual aquí se estudia la cultura responde al afán  de lograr la máxima precisión y exactitud en el análisis del concepto.  Resulta confuso cómo se ha empleado el término hasta el momento, cuando  se ha utilizado para denominar cualquier fenómeno en el que primen los  aspectos subjetivos y reguladores del comportamiento. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La importancia de la cultura organizacional fue puesta en relevancia en  el campo de la gestión y teoría organizacional a partir de la publicación  del libro <B>En búsqueda de la excelencia</B>, de Peters y Waterman (1982). Su  éxito radicó en el hecho de vincular el logro de los objetivos de la organización  con la creación de una cultura organizacional fuerte. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Dentro de los estudios (Díez, 1999) que se han consultado, la relación  cultura-estrategia se ha visto como una dependencia de la segunda para  con la primera. La estrategia para lograr sus fines, depende de que la  cultura lo favorezca o lo permita, si esta última no permite potenciar  a la primera resulta imposible que se logren los resultados esperados.  Una línea de pensamiento totalmente divergente con esta propuesta la brinda  Díaz (2006), quien propone partir del estudio de la cultura organizacional  como una forma de llevar adelante la estrategia desde su planificación. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Nuestro análisis, sin ser concluyente, nos lleva a comprender de una manera  diferente esta relación. Se considera que estos son, en la práctica, categorías  interpenetradas, multideterminadas, pero influenciadas definitivamente  entre ellas. En la actualidad en el ámbito empresarial cubano no abundan  los estudios de cultura en función de la dirección estratégica, así como  tampoco se encuentran ejemplos que ilustren dentro de las estrategias el  seguimiento a largo plazo de las variables e indicadores de la cultura  organizacional, como forma de potenciar e intervenir en la misma. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Se propone, siendo las ideas propuestas con anterioridad por Díaz (2006),  concebir esta relación como interdependiente. La única forma de desarrollar  acertadamente la planeación estratégica de las organizaciones es, si y  solo si, se tienen en cuenta la cultura y los distintos elementos que esta  la compone. Este aspecto hace que las estrategias sean particulares, específicas  y acorde a las reales características de la organización. Por otro lado,  si dentro de la estrategia no se visiona los elementos de la cultura necesarios  a transformar, la organización vivirá cerrada en su pasado, en sus logros  anteriores, en sus creencias pasadas, al incluir estos elementos dentro  de la estrategia se asegura que a la par de los resultados de índole económica,  se desarrollen los aspectos culturales y se incluyan por ejemplo elementos  de cambio y otros necesarios a potenciar para alcanzar la visión. Mientras  esto no se realice la distancia entre la misión y la visión será cada vez  mayor ya que cuando transcurra el lapso de tiempo, veremos que la misión  entonces se mantendrá, desde el punto de vista cultural, mientras que los  elementos de la visión exigirán esfuerzos cada vez mayores en el entorno  competitivo. </FONT></P>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Con anterioridad se mencionó la posible existencia de barreras generadas  por la cultura. Si se toma en cuenta en la estrategia la potenciación de  la cultura, junto a otros aspectos esenciales en el desarrollo organizacional,  a través de sus elementos integrantes (normas, valores, creencias, comportamientos,  etc.) este efecto de barrera será minimizado, ya que para el desarrollo  ulterior será necesario contar con esta cultura dinámica y flexible, enriquecida  con nuevos o más fortalecidos elementos. La ventaja que traerá consigo  la gestión de la cultura organizacional desde la estrategia, siendo consecuente  con las ideas que se han esbozado, genera una empresa en constante crecimiento,  con una estrategia ajustada a la medida del entorno y sus propias características,  donde se potencia sus recursos, buscando siempre saltos cualitativos en  torno a sus recursos intangibles y legitimando las etapas y logros de su  constante desarrollo.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>5. Consideraciones finales</B></FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Este análisis realizado permite enfocar el estudio de la cultura organizacional  desde una perspectiva teórico-documental, haciendo un análisis factible  y necesario en el contexto actual. La mayoría de las empresas de éxito  apuestan a esta categoría como una de las vías de enfrentar las constantes  transformaciones que se suceden día a día en el mundo contemporáneo. Desde  el punto de vista científico, el debate se mantiene ya que aun no se logra  la comprensión acabada de su naturaleza. Existe gran cantidad de conceptos  y acercamientos a una realidad compleja, multideterminada y en constante  evolución. Sin embargo en este estudio se pudo mostrar los elementos invariables  dentro de este concepto, permitiendo realizar una valoración certera desde  el punto de vista epistemológico. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> La cultura organizacional engloba en sí a toda una serie de conceptos como  creencias, valores, comportamientos, significados compartidos, entre otros.  En este marco lógico se propone el concepto de rol como un elemento de  vital importancia para el análisis de este tipo de cultura. Esta se manifiesta  a través del rol en el individuo concreto y se hace palpable en las conductas  también dentro de las funciones que el individuo tenga establecidos para  sí en la empresa. Estas implicaciones operan en el plano teórico y metodológico  del estudio de la cultura. </FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> Otro aspecto trascendental a la hora de analizar la cultura en la práctica  organizacional es la estrategia. La relación entre ellas, ha estado siendo  comprendida de manera parcial. La interpenetración de ambas en el actuar  de las organizaciones de hoy día son un nuevo reto para los directivos  quienes tienen que comprender la necesidad de poner una en función de la  otra, para potenciar y desarrollar en última instancia, a la organización.</FONT></P>      <P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> <B>Referencias bibliográficas</B></FONT></P>      <!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 1. Aguirre Batzan, Angel (1996). La antropología aplicada a la empresa. <B>Revista  de Antropología Aplicada I/96</B>, Instituto de Antropología de Barcelona,  Barcelona, Pág. 42. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469146&pid=S1315-9984200900020000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 2. Bunge, Mario (2004). <B>La ciencia. Su método y su filosofía</B>. Escuela de Filosofía.  Universidad ARCIS. Santiago de Chile. <a href="http://www.philosophia.cl">www.philosophia.cl</a>. Fecha de Consulta:  octubre del 2007. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469147&pid=S1315-9984200900020000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 3. Castro Ruz, Fidel (2007). <B>El diálogo de las civilizaciones</B>. Oficina de  Publicaciones del Consejo de Estado. La Habana. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469148&pid=S1315-9984200900020000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 4. Chiavenato, Idalberto (1995). <B>Introducción a la teoría general de la administración</B>.  Mc Graw Hill. Bogotá. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469149&pid=S1315-9984200900020000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 5. Deal, Terrence y Kennedy, Alan (1982). <B>Corporate Culture: The Rites and  rituals of corporate life</B>. Addison-Wesley. New York. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469150&pid=S1315-9984200900020000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 6. Díaz Llorca, Carlos (2006). <B>Hacia una estrategia de valores en las organizaciones.  Un enfoque paso a paso para los directivos y consultores.</B> Serie Gerencial.  Ediciones Balcón. La Habana. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469151&pid=S1315-9984200900020000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 7. Díez Gutiérrez, Enrique (1999). <B>La estrategia del caracol. Un cambio cultural  en una organización.</B> OIKOS-TAU. Barcelona. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469152&pid=S1315-9984200900020000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 8. Fleury, María (1989). <B>Cultura y poder en las organizaciones</B>. Mc Graw Hill.  Bogotá. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469153&pid=S1315-9984200900020000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 9. García, Salvador y Dolan, Simón (1997). <B>Dirección por Valores</B>. McGraw-Hill.  Madrid. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469154&pid=S1315-9984200900020000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 10. Geertz, Clifford (1987). <B>La interpretación de las culturas</B>. Gediza. Barcelona.   </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469155&pid=S1315-9984200900020000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 11. Hatch, Mary (1993). <B>The Dynamics of Organizational Culture</B>. Academy of  Management Review (October1993), pp. 657-693.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469156&pid=S1315-9984200900020000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 12. Katz, Daniel y Kahn, Robert (1986). Características que definen a las organizaciones  sociales. En <B>Psicología Social de las organizaciones</B>. 5ta Ed. Trillas,  México. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469157&pid=S1315-9984200900020000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 13. Mayo, Elton (1972). <B>Problemas humanos de una civilización industrial</B>. Nueva  visión. Buenos Aires.  </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469158&pid=S1315-9984200900020000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 14. Nuñez, Jorge (2003). <B>Problemas sociales de la ciencia y la tecnología.</B>  Félix Varela. La Habana. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469159&pid=S1315-9984200900020000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 15. Ohmae, Keniche (2005). <B>The new global order of the world</B>. Jorsey-Bass.  San Francisco. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469160&pid=S1315-9984200900020000300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 16. Ouchi, William (1982). <B>Teoría Z: como pueden las empresas hacer frente  al desafío japonés. </B>Norma. Bogotá. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469161&pid=S1315-9984200900020000300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 17. Peters, Tom y Waterman, Robert (1984). <B>En búsqueda de la excelencia</B>. Norma.  Bogotá. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469162&pid=S1315-9984200900020000300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 18. Real Academia Española de la Lengua (2001). <B>Diccionario de la Real Academia  de la Lengua Española</B>. XXII Edición. Asociación de Academias de la Lengua  Española. En: <a href="http://buscon.rae.es/draeI/">http://buscon.rae.es/draeI/</a>. Fecha de consulta: octubre  del 2007. </FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469163&pid=S1315-9984200900020000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 19. Schein, Edgar (1986). <B>Cultura organizacional y liderazgo</B>, Jorsey-Bass.  San Francisco.</FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469164&pid=S1315-9984200900020000300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="justify"><FONT COLOR="000000" SIZE="2" FACE="Verdana"> 20. Smircich, Linda (1983). Concepts of culture and organizacional analysis,  <B>Administrative Science Quarterly</B>, No. 28.</FONT>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2469165&pid=S1315-9984200900020000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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