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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[PAÍS PORTÁTIL: VENEZUELA Y VIOLENCIA]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This essay is a summary of an analysis of the novel "País Portátil" by Adriano González León from a sociological perspective. The analysis forms part of a thesis entitled: "Antecedentes de la Vanguardia Artística e ideológica de los años 60". This literary work is representative of Venezuelan literature of the sixties. It synthesizes theme and style and incorporates into the literary discourse a new way of decoding the narrative text to give it an expresion that goes beyond the formal aspects, linking its virtual meaning to the historical past. Similarly, the novel presents two stories that together show typical venezuelan characteristics. The novel was written at a time in wich different literary ideas were being eveloped and incorporate into the text in the Latin American novel, the majority of these techniques are of European influence. It also reflects a period of crisis, which was expressed through protest, which is described in the novel as dislocation and fragmentation repeatedly showing social conflict.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <B><FONT FACE="Arial">    <P ALIGN="center">PA&Iacute;S PORT&Aacute;TIL: VENEZUELA Y VIOLENCIA</P> </B></FONT>    <P ALIGN="center">VILMA MORENO</P>     <P ALIGN="center">IPC-UPEL</P> <FONT FACE="Arial"> <B>    <P>RESUMEN</P> </B></FONT>    <P ALIGN="JUSTIFY">El presente ensayo, extracto  del contenido de la tesis titulada <I>El Manifiesto Literario en Venezuela: antecedentes de la vanguardia art&iacute;stica e ideol&oacute;gica de los a&ntilde;os sesenta, </I> es un estudio, desde la perspectiva psicol&oacute;gica, de la novela <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> de Adriano Gonz&aacute;lez Le&oacute;n.  Esta obra, representativa de los a&ntilde;os sesenta,  incorpora al discurso literario una nueva manera de codificar el texto narrativo y darle una expresi&oacute;n que trasciende sus aspectos formales para vincular sus significados virtuales con el pasado hist&oacute;rico. Asimismo,  <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> integra a trav&eacute;s de dos historias que se unen y expresan situaciones particulares del venezolano. Surge en una &eacute;poca en la cual se desarrollan en hispanoam&eacute;rica diferentes corrientes literarias que se incorporan al texto. La novela refleja, est&eacute;ticamente, un per&iacute;odo de crisis y en este sentido se vincula con el manifiesto a trav&eacute;s del eje de protesta, lo cual en la obra se expresa como dislocaci&oacute;n, fragmentaci&oacute;n y repeticiones que evocan los conflictos de &iacute;ndole social.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><B>Palabras clave: </B>Renovaci&oacute;n literaria; T&eacute;cnicas literarias innovadoras; Narrativa de los a&ntilde;os 60.</P> <B>     <P>ABSTRACT</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">This essay is a summary of an analysis of the novel &quot;<I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I>&quot; by Adriano Gonz&aacute;lez Le&oacute;n from a sociological perspective. The analysis forms part of a thesis entitled: &quot;Antecedentes de la Vanguardia Art&iacute;stica e ideol&oacute;gica de los a&ntilde;os 60&quot;. This literary work is representative of Venezuelan literature of the sixties. It synthesizes theme and style and incorporates into the literary discourse a new way of decoding the narrative text to give it an expresion that goes beyond the formal aspects, linking its virtual meaning to the historical past. Similarly, the novel presents two stories that together show typical venezuelan characteristics. The novel was written at a time in wich different literary ideas were being eveloped and incorporate into the text in the Latin American novel, the majority of these techniques are of European influence. It also reflects a period of crisis, which was expressed through protest, which is described in the novel as dislocation and fragmentation repeatedly showing social conflict.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><B>Keywords: </B> Literary revolution;  Literary techniques;  Narrative. of the sixties</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Las premisas expuestas en diferentes manifiestos revelan la importancia que han tenido en Venezuela los acontecimientos hist&oacute;ricos que subyacen en la mayor&iacute;a de las novelas a trav&eacute;s de la interpretaci&oacute;n colectiva; los grupos dan respuestas, perfilan de manera progresiva una b&uacute;squeda esencial para el hombre que consiste en la comprensi&oacute;n de los hechos que inciden o influyen positivamente seg&uacute;n la &eacute;poca. No ser&iacute;a exagerado afirmar que la gran mayor&iacute;a de los eventos hist&oacute;ricos impusieron rumbos distintos de los esperados. Por ello las viejas estructuras agrarias y mineras fueron sustituidas por la industria restrictiva y dependiente que trajo como consecuencia una deformaci&oacute;n en los valores de la sociedad, hasta ese momento rural.</P> <I>     <P ALIGN="JUSTIFY">Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> transfiere a la escritura transici&oacute;n de &eacute;pocas referidas y vinculaciones con el presente. Es la s&iacute;ntesis tem&aacute;tico-estil&iacute;stica que alude tambi&eacute;n a la necesidad de un compromiso pol&iacute;tico y social con las vanguardias pol&iacute;ticas que logran rescatar los par&aacute;metros esenciales en la &eacute;tica del hombre. El tema de la novela se adhiere a la memoria colectiva que no es diversidad de hechos aislados, gracias a la dislocaci&oacute;n o ruptura del tiempo sino que es un tiempo recurrente.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Por otra parte, la novela <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> se puede ubicar dentro de la corriente psicol&oacute;gica, ya que seg&uacute;n Goldman (1975) es la que permite explicar la pasividad del h&eacute;roe a quien su conciencia, demasiado amplia, le impide sentirse satisfecho con el mundo convencional. Esta tipolog&iacute;a, originalmente aportada por Luck&aacute;cs (1966) se fundamenta en la relaci&oacute;n entre el h&eacute;roe y el mundo. Para Luck&aacute;cs, la novela es el &uacute;nico g&eacute;nero literario donde la &eacute;tica del novelista se transforma en un problema est&eacute;tico de la obra, afirmaci&oacute;n que Goldman (1975) refuerza a trav&eacute;s del hecho de que el novelista deba rebasar la conciencia de sus h&eacute;roes y que este exceso, que &eacute;l denomina humorismo o iron&iacute;a, debe ser est&eacute;ticamente hablando el elemento constitutivo de la creaci&oacute;n novelesca. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En este caso, la iron&iacute;a se observa cuando la cr&iacute;tica se centra en la realidad social. Cr&iacute;ticas constantes a la sociedad que est&aacute; dispuesta a valorizar el &eacute;xito que impone a sus miembros, creencia colectiva que se afianza en el consumo masivo y en su ascenso en la escala social:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">El pa&iacute;s planificado. El gran brillo. La nacionalidad fue construida con muchos desvelos de la generaci&oacute;n independentista. La gruesa lanza de P&aacute;ez atravesando la sabana, clavada en el anuncio de refrescos. El caballo de Bol&iacute;var pastando sobre las terrazas, con montones de paja en el hocico...Se vive pero se goza mi hermanazo.  (<I>Pa&iacute;s Port&aacute;til, </I>p.189)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">La oposici&oacute;n intencional que el autor hace entre la lanza que en la lucha independentista denota un valor de libertad –y que en la novela se clava en un tablero de refrescos como un elemento balad&iacute;- es utilizada en este texto para expresar una iron&iacute;a y remitir al lector a la realidad, la sociedad de consumo: presenta la multiplicidad de signos de &quot;compra&quot; y &quot;venta&quot; que desgastan el contenido de los valores hist&oacute;ricos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Los personajes representan una ideolog&iacute;a de grupo. Andr&eacute;s Barazarte, por ejemplo, expresa necesidades sociales dentro de una actitud hist&oacute;rica que tienen una conexi&oacute;n con la situaci&oacute;n econ&oacute;mica social que enfrenta el pa&iacute;s. La intenci&oacute;n no es reducir la novela a hipot&eacute;ticos componentes econ&oacute;micos. Sin embargo:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Al final, lo mismo, el bravo pueblo ha rescatado en dura lucha sus derechos pero debemos permanecer alertas ante las amenazas de los que quieren retrotraer el pa&iacute;s a etapa importadora, los hace jugar una partida doble de nacionalismo y entrega sin escapar por ello a los lazos de correlaci&oacute;n de fuerzas (<I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I>. p. 189)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">En la novela es constante la referencia a discursos pol&iacute;ticos reiterativos de la clase social dominante, a la cual se le reprocha el balance desfavorecedor de una gesti&oacute;n en contra de los &quot;despose&iacute;dos&quot;. Estos discursos son elementos que revelan con detalle el hilo ideol&oacute;gico de las contiendas y el basamento que vincula una vez m&aacute;s las relaciones pol&iacute;ticas, sociales y culturales a las art&iacute;sticas. El discurso cumple la funci&oacute;n espec&iacute;fica. Se desea modificar la mentalidad ante la situaci&oacute;n planteada y denunciar el falso nacionalismo.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">En <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I>, el emisor responde de una manera deliberada e inconsciente a una determinada ideolog&iacute;a se&ntilde;alada en los elementos de la realidad que deben transformarse. En consecuencia, se trata de una visi&oacute;n de mundo en la que los valores se ven amenazados.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Por ello, los recuentos hist&oacute;ricos y las descripciones de una sociedad suelen referirse a varios grupos. El autor presenta procesos hist&oacute;ricos a trav&eacute;s de grupos que representan los ejes nacionales.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Es importante resaltar que &eacute;sta es una obra producto de la imaginaci&oacute;n en la que los personajes tienen referencias extraliterarias que son reemplazados por met&aacute;foras. Es as&iacute; como se debe se&ntilde;alar que la revoluci&oacute;n cubana influye de manera notoria en la promoci&oacute;n de estos temas que tambi&eacute;n Gonz&aacute;lez Le&oacute;n incorpora a la narrativa de <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til:</P> <DIR> <DIR>  </I>    <P ALIGN="JUSTIFY">¡Pueblo! El imperialismo ha obligado a sus servidores criollos a romper relaciones con Cuba. El actual gobierno de tradici&oacute;n nacional pretende hablar en nombre de todos los venezolanos. Pero los secuaces del imperialismo, los nacionales traidores, no representan la voluntad popular. ¡si el gobierno rompe, el pueblo no rompe! (p. 80)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Interviene el escritor en una nueva visi&oacute;n, se resalta la subversi&oacute;n de estos a&ntilde;os, el desembarco de guerrilleros en Cuba en 1956 y, m&aacute;s tarde, con el 6 de junio de 1960, el rechazo de los Estados Unidos a Cuba cuando le suspende la cuota azucarera. Al proclamarse Cuba socialista el 31 de enero de 1962, en Punta del Este es expulsada de la O.E.A. La relaci&oacute;n entre el discurso conceptual del manifiesto denota que la vanguardia de estos a&ntilde;os no tiene car&aacute;cter mim&eacute;tico en este ejercicio creativo. Se trata de independizar la escritura para enfrentarla a un reto que rehace las perspectivas y colocan al manifiesto y a la obra en particular, en el mismo trasfondo social. V&eacute;ase  el ejemplo:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Las nubes de gas lacrim&oacute;geno hab&iacute;an tapado la esquina, el anuncio de la farmacia, el cami&oacute;n de cocacola estacionado. Los manifestantes avanzaban  con las pancartas desplegadas y tomados del brazo. Al frente iban algunas muchachas, con boinas azules y rojas, ¡garant&iacute;as! Repet&iacute;a el coro, y en la &uacute;ltima pausa se alzaba la voz del agitador para cambiar la consigna ¡liberaci&oacute;n nacional, liberaci&oacute;n nacional! (p. 22)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">De esta manera se recoge la intenci&oacute;n de incorporar la lucha armada a la gesta hist&oacute;rica del pasado:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Estamos en guerra, Delia, se hab&iacute;an organizado las Unidades T&aacute;cticas de combate, cada quien se ubic&oacute; como pudo, pasaste a trabajar en el frente universitario, muchos amigos se hab&iacute;an ido a la monta&ntilde;a. (p. 176)</P></DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Y en cierta medida en la novela se evidencian rasgos de compromiso social que reorganizan la temporalidad a partir de un presente. No obstante, se reincorpora constantemente el pasado, por medio de un lenguaje en donde subyace la teor&iacute;a del manifiesto que en esencia pretende ser acci&oacute;n, toma de poder que se simboliza.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La tem&aacute;tica que presenta la novela <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> de Adriano Gonz&aacute;lez Le&oacute;n est&aacute; vinculada con la insurrecci&oacute;n armada de los a&ntilde;os sesenta. Estos acontecimientos se convierten en el m&oacute;vil que desencadena el recuerdo y la reminiscencia de la figura del h&eacute;roe principal: Andr&eacute;s Barazarte. La ciudad capitalina, como un tel&oacute;n de fondo, es descrita en funci&oacute;n del v&eacute;rtigo que produce en la sensibilidad del personaje.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Ruido, remodelaci&oacute;n, din&aacute;mica trepidante que agrede y remueve en la memoria los detalles del pasado remoto de Salvador y Epifanio Barazarte. Ellos comprometen de manera casi imperceptible el destino de Andr&eacute;s. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Las historias se entremezclan de un p&aacute;rrafo a otro h&aacute;bilmente, el presente se revitaliza, una alternancia de planos que se cumple dentro de una estructura recurrente. La injusticia social, la lucha por el poder y la defensa de la tierra, el caudillismo de una &eacute;poca, la nota humor&iacute;stica representada por Jos&eacute; Eladio y, por &uacute;ltimo, el elemento femenino que encarnan Ernestina y Ang&eacute;lica relacionan aspectos de poder y sumisi&oacute;n, fraude e importancia, destinados a promover esa gama de sentimientos que ensanchan la conciencia de Andr&eacute;s Barazarte; s&oacute;lo entonces el lector logra comprender que la violencia que se gesta y manifiesta tiene su ra&iacute;z en esa carga afectiva que presion&oacute; con fuerza hasta convertirla gradualmente en defensa.</P> <B>     <P ALIGN="JUSTIFY">II. La Actualizaci&oacute;n de Elementos Vanguardistas</P>     <P ALIGN="JUSTIFY"></B>Se inicia la novela <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> con una narraci&oacute;n que enfatiza la descripci&oacute;n de estampas de la ciudad. Utiliza frases cortas dentro de un ritmo acelerado, compulsivo: &quot;<B>hay varios golpes, le&ntilde;a y herrumbe cuando las palancas cambian de velocidad, trass...Cham</B>&quot; (p. 16)</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Hay rasgos de una contemporaneidad que se elabora a trav&eacute;s de este discurso, una red de signos y s&iacute;mbolos en donde la ciudad es heter&oacute;clita, multitudinaria, con una atm&oacute;sfera cargada de mon&oacute;xido de carbono, gas de bombas lacrim&oacute;genas, calles sin indicaciones precisas, bares, motos rugientes, patrullas, avisos de ne&oacute;n multicolor, llena de edificios, im&aacute;genes r&aacute;pidas, atropellantes,  que dan la sensaci&oacute;n de movimiento y multiplicidad. Es en la ciudad en donde se desarrolla la epopeya del personaje dentro de una acci&oacute;n lineal caracterizada por la insurgencia, los m&iacute;tines rel&aacute;mpagos y la botadura de volantes. Son &eacute;stas las constantes que m&aacute;s adelante culminar&aacute;n con proyectos de mayor envergadura.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Es tambi&eacute;n el desarrollo tentacular de la ciudad en oposici&oacute;n a lo rural, lo tranquilo. Se instaura un cambio en la mentalidad  que recoge el inicio de otra &eacute;poca y al mismo tiempo origina un modo vanguardista para indicarlo en la narraci&oacute;n, con lo cual se puede afirmar que el manifiesto fue el detonante que antecedi&oacute; a la incorporaci&oacute;n de estos rasgos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La novela presenta segmentos extra&iacute;dos de diferentes contextos: simboliza una multiplicidad, la violencia socio-existencial, lo rural y lo urbano. Una utilizaci&oacute;n de elementos vanguardistas apoyados o dirigidos a trav&eacute;s de un eje pol&iacute;tico que configura la necesidad de una mayor amplitud para la comprensi&oacute;n de esta vanguardia que representa <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til. </I></P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El autor critica la remodelaci&oacute;n exterior del paisaje, que m&aacute;s tarde se interioriza:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">No se ve&iacute;a el Sam&aacute;n por ning&uacute;n lado. Andr&eacute;s pens&oacute; que pod&iacute;an haberlo tumbado para poner una ventana de parrilla. Los &aacute;rboles obstaculizan el proceso material de la ciudad y en la empresa de remodelaci&oacute;n urbana es menester soportar peque&ntilde;os sacrificios que se reducir&aacute;n en efectivos beneficios de circulaci&oacute;n y confort para la ciudadan&iacute;a. (p. 41)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Es posible que estas referencias constantes del autor al cambio y remodelaci&oacute;n de lugares de la ciudad, el humo de las calles y avenidas, se presenten en la narrativa como ejes tem&aacute;ticos del cual se desprenden vivencias y sugerencias que sean considerados dentro de un cl&iacute;max de violencia. La violencia introyectada o externa, pasiva o activa,  se deduce como respuesta. Remodelaje vertiginoso, comunicaciones r&aacute;pidas, circulaciones internacionales, un cambio externo, la alteraci&oacute;n de mentalidad, una visi&oacute;n desintegradora que desajusta para abrir la v&iacute;a a un fondo impaciente, la fealdad, el sin sentido, registro de lo vulgar:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Despu&eacute;s una la ve s&iacute;, como ahora, dando vueltas, gran rueda brillante y las hileras de hormigas met&aacute;licas avanzando hasta nadie sabe donde. Las gentes van guarecidas, empotradas en sus cajas giratorias, libres, presas, en sus vitrinas rodantes, desde aqu&iacute; son s&oacute;lo neum&aacute;ticos. Gentes de cuatro lonas, hombres maduros, hombres corridos...hombres que meten el acelerador y hacen marcar el veloc&iacute;metro hasta 140 (p. 89)</P> </DIR> </DIR>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">A trav&eacute;s de estas citas se puede deducir que la novela <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> responde a una vanguardia art&iacute;stica e ideol&oacute;gica que sintetiza la historia social correspondiente a estos a&ntilde;os, la cual se sujeta a transformaciones radicales, se&ntilde;ala la contemporaneidad.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Presenta cambios formales en la incorporaci&oacute;n de diferentes discursos pertenecientes a estados sociales diversos:</P><DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY"> &quot;¡Qu&eacute; berraquera!, ala: ¿ustedes de all&iacute; –claro respondi&oacute; Eduardo- ¡nos salvamos de vaina!&quot; (p. 27). </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Edificio Uni&oacute;n...lu m&aacute;s cerca es pur aqu&iacute; mismo&quot;</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Lo comprende... Ma... lo sono un hombre honrado...no me piacen, como digo, no me gustan las cosas torcidas capisce&quot; (p. 69)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Las realidades cotidianas se mezclan, se yuxtaponen y en la fragmentaci&oacute;n de esas realidades se encuentra la intenci&oacute;n de propiciar una imagen ca&oacute;tica. El inter&eacute;s de producir angustia, trepidaci&oacute;n: </P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">El aceite reluc&iacute;a, burbujeaba, se pon&iacute;a denso en el convoy. Las ruedas de cambur maduro mojados en aceite y sal eran como un milagro, le gustaba comer s&oacute;lo eso, pero eso es de alimento, dec&iacute;an. D&eacute;jenlo, ya aprender&aacute; a comer otras cosas y hab&iacute;a o&iacute;do que el aceite era buena se&ntilde;al x-100. (p. 66)</P> </DIR> </DIR>  <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">III. La reminiscencia como v&iacute;a reveladora de lo hist&oacute;rico</P> </B>     <P ALIGN="JUSTIFY">Los distintos planos narrativos en <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> se utilizan de manera casi simult&aacute;nea, uno de estos planos se encuentra vinculado al &quot;paso feudal trujillano&quot; como lo expresa el propio autor, en la entrevista que le hace el poeta Pablo Rojas Guardia (1979) en <I>Di&aacute;logos sobre poes&iacute;a y literatura</I>, y en la que textualmente dice:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Por una situaci&oacute;n semejante dispuse la estructura en tres planos, una simple pericia por el tr&aacute;fago cotidiano, un acontecer inmediato que implica la vida de varios personajes de la ciudad; y sucesos en la memoria pertenecientes al paso feudal trujillano. (p. 132)</P> </DIR> </DIR>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Estos sucesos que se evocan constantemente generan la necesidad de una descripci&oacute;n minuciosa, de un relatar con m&aacute;rgenes m&aacute;s conmovedoras y fieles al propio entorno trujillano que parece marcar el espacio interior del escritor.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Bravo (1978), en el estudio titulado <I>Las ideolog&iacute;as de la identidad cultural venezolana: Do&ntilde;a B&aacute;rbara y Pa&iacute;s Port&aacute;til, </I> expresa: &quot;la imagen es una s&iacute;ntesis del azar. Mediante ella se logra acercar realidades ins&oacute;litas, y el hombre puede participar de la analog&iacute;a universal, la imagen expresa la contingencia de existir&quot;. (p. 139)</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La vigencia art&iacute;stica de <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> radica en ese retorno al pasado, en esa respuesta evasiva que se condensa con la finalidad de expresar y proyectar varias historias. En la novela se aborda  ficticiamente el mundo de caudillos y se&ntilde;ores, el mundo de godos y liberales que se enfrentan por la tierra o por hechos de honor, pero tambi&eacute;n abundan las descripciones que refieren a un presente de marcada angustia. Ambos discursos cambian los hilos tem&aacute;ticos, los giros dan cuenta de la necesidad de establecer un di&aacute;logo, no existen explicaciones previas al lector para el cambio de un relato a otro...el bisnieto de Epifanio Barazarte, Andr&eacute;s, refiere lo que escuch&oacute; siendo ni&ntilde;o... &quot;Fue a pedirte cuentas y a verte por &uacute;ltima vez, porque &eacute;l hab&iacute;a puesto en vos sus esfuerzos y que pensaba que los Barazarte pod&iacute;an volver a ser lo que hab&iacute;an sido&quot;. (<I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I>. p. 13)</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Una tradici&oacute;n se&ntilde;orial es la evocaci&oacute;n de las caracter&iacute;sticas de un pueblo; los acontecimientos que perfilan las vivencias de los personajes de <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I>, desencadenan una carga afectiva, se revive as&iacute; una gama de sentimientos: la humillaci&oacute;n, la soledad existencial, la pasividad. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><B>IV. Salvador Barazarte, Jos&eacute; Eladio, Ang&eacute;lica, legendarios y sujetos a la memoria, regresan, se hacen presentes </P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Aunque son pocas las referencias que proporciona el autor de la novela para situar al lector dentro de un contexto en particular, se menciona el a&ntilde;o de 1894 como una referencia  que pertenece a un fragmento de la historia venezolana en una &eacute;poca de caudillos, generales y hombres rudos de una revoluci&oacute;n llamada guerra larga (1863). En la novela le corresponde a V&iacute;ctor Rafael tipificar estos rasgos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La descripci&oacute;n de este pasado hist&oacute;rico le permite al autor imprimir en la tem&aacute;tica una honda vivencia relacionada con el feudalismo. La tierra representa el poder que desde los tiempos de la colonia se ejerc&iacute;a en Venezuela, una lucha a la que se enfrentan caudillos provenientes de los bajos estratos sociales. El problema era de acaparamiento de tierra, monopolios, en s&iacute;ntesis, de concentraci&oacute;n de poder:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Y llam&oacute; a Le&oacute;n Perfecto y a V&iacute;ctor Rafael y se puso a nombrar las mil novecientas cuarenta y cinco hect&aacute;reas y dijo que &eacute;l era &eacute;se que ensillaba lejos, en el caballo muy brioso y dijo que fueras, Andr&eacute;s, que le ayudaras a montar y se muri&oacute; (p. 13)  </P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Las dos historias se entrecruzan: un pasado que se recuerda con nostalgia y un presente que presiona con toda su carga de hostilidad:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">All&iacute; se entr&oacute;, dec&iacute;an el doctor y el general, all&iacute; escribi&oacute; sus proclamas, all&iacute; pensaba Hortensia que se hab&iacute;an sentado para siempre la dignidad, aunque los comejenes se hubiesen llevado medio brazo y el cuero con las letras de clavos dorados ya estuviera rajado.</P></DIR> <DIR>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Anticipe su pago y su parada dice en el cartoncito pegado al quita sol. (p. 71)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">La interacci&oacute;n casi permanente de historias es una caracter&iacute;stica que enmarca de manera constante los acontecimientos hist&oacute;ricos sociales de la &eacute;poca. &Eacute;sta se presenta en <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> como un conjunto de elementos que conforman el factor desencadenante de la trama, a medida que se desarrolla la historia, se perfilan como ejes esenciales: la lucha armada, la ciudad, el descalabro de valores.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Pero la espontaneidad secuencial y las extrapolaciones est&aacute;n destinadas a revelar un ordenamiento  que integra los acontecimientos a trav&eacute;s de t&eacute;cnicas literarias disgresivas que intentan ubicar un proceso cultural, como es la resistencia a borrar de la conciencia los valores, uno de ellos, la &quot;justicia&quot;, que en su opuesto –injusticia- muestra el descalabro del padre Andr&eacute;s Barazarte:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Lleg&oacute; resfriado y p&aacute;lido, pero no reclam&oacute;, tuvo miedo, le dijeron donde Brice&ntilde;o Hermanos que estaba equivocado y que lo m&aacute;s que pod&iacute;an hacer era darle una carta de recomendaci&oacute;n, porque ya no pod&iacute;a seguir trabajando con ellos en vista de su pelea con el agente general (p. 71)</P> <B></DIR> </DIR>  </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">El agente de la narraci&oacute;n est&aacute; representado por la figura de un bur&oacute;crata poderoso a quien Nicol&aacute;s se enfrenta. Su debilidad (la justicia) muestra que Nicol&aacute;s apenas si merece ser tomado en cuenta a duras penas para la carta de recomendaci&oacute;n.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Los vicios que enumera el escritor pertenecen al sistema que propicia el abandono parcial de los valores que en otra &eacute;poca fueron fundamentales:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Todos hab&iacute;an sido muy respetables y piadosos y nos dejaron una herencia de dignidad, ya que la otra la hab&iacute;an dilapidado, Eladio, el botarata y V&iacute;ctor Rafael con sus campa&ntilde;as, sin contar la intervenci&oacute;n del gobierno y las tierras donadas a la iglesia, robadas malamente porque no hubo escrituras ni poder para reclamar, tierras buenas donde ahora se asienta medio pueblo, lo que hubiera significado millones y una vejez tranquila. (p. 76)</P> <B></DIR> </DIR>  </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Por otra parte se describen las creencias populares de manera sencilla y esta presentaci&oacute;n revela una posici&oacute;n cr&iacute;tica al oponerlas con las referidas a la religiosidad institucional:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Para ver a la Virgen de los dolores se iba por el lado izquierdo de la iglesia, hasta el nicho que estaba junto a San Juan Bautista muchos pon&iacute;an velas o lamparitas de aceite, pero otros pon&iacute;an platos de peltre por si acaso de pronto le ca&iacute;a alg&uacute;n llanto. (p. 55)</P></DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Se deja la iron&iacute;a para el cura Faustino Viloria quien recibe la burla del autor al contrastar su voracidad con los elementos tradicionales que el cura utiliza para servir al pueblo. Magnitud empobrecida y desastre econ&oacute;mico en proyecci&oacute;n, como lo se&ntilde;alara Oswaldo Larraz&aacute;bal (1972):</P> <DIR> <DIR>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Con un poder que combina lo sint&eacute;tico con lo c&aacute;ustico, la divergencia expresionista-impresionismo, en la tambi&eacute;n utilizada exageraci&oacute;n muy a la moda despu&eacute;s de los recientes experimentos narrativos, la prosa de <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> adquiere un aspecto m&aacute;gico. (p. 62)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">La mayor&iacute;a de los personajes de la novela se sumergen en una realidad cotidiana, absurda, otros se presentan vencidos por la fatalidad. Los personajes femeninos retratan una soledad existencial ejemplificada con la resignaci&oacute;n de Ernestina que el autor describe, como si estuviese cubierta con una espesa neblina, despojada de sus fuerzas dentro de la m&aacute;s honda sumisi&oacute;n de circunstancias adversas:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Perderse despu&eacute;s en las sombras del fondo, donde la pared estaba abombada y se dec&iacute;a que hab&iacute;a escondido un tesoro, perderse as&iacute; con su sombra que era tan delgada porque era sombra de huesos, con sus viejas pantuflas de pana que no sonaban y parec&iacute;a que anduviera por el aire. Perderse as&iacute; era meterse con los muertos o qu&eacute; s&eacute; yo y se pod&iacute;a pensar que andaba buscando su tesoro. (p. 44)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">As&iacute; se proyecta Ernestina dentro de su soledad, arrastr&aacute;ndose sobre ruedas de reloj. M&aacute;s tarde, Ang&eacute;lica recobra con su imaginaci&oacute;n el mundo perdido. Todas caracterizan un tipo de mujer cuya formaci&oacute;n pol&iacute;tica y social las anula como individuos. Solamente les quedan limitadas expresiones de ternura. A trav&eacute;s de ellas, Gonz&aacute;lez Le&oacute;n desea ensanchar sus posibilidades de expresi&oacute;n y sus campos de indagaci&oacute;n:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">La prima Ang&eacute;lica era una mujer muy fina, apenas se le o&iacute;a la voz. Sus pasos eran pasos de hormiguita cargando hojas. Hab&iacute;a sido educada en un colegio de ni&ntilde;as de Caracas, donde tambi&eacute;n se inculcaba sutilmente a trav&eacute;s de unos buenos modales, voz baja y caminar despacio, una condici&oacute;n de obediencia te&ntilde;ida de elegancia. Sab&iacute;a bordar, cuando regres&oacute; ya se&ntilde;orita hablaba de tu, era distinta. Y casi no se ve&iacute;a a no ser desde lejos por la tarde sentada en el poyo de la ventana con un abanico que parec&iacute;a un pavo real. (p. 97)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Delia es el &uacute;nico personaje que el autor describe con las virtudes de rebeld&iacute;a y de entusiasmo, enmarcada ya en una ciudad plena de transformaciones, ruidosa y agresiva, en una transposici&oacute;n donde es ella quien lleva el impulso, la idea clara, la combatividad que contrasta con la pasividad de los personajes femeninos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY"> Por otro lado, el hogar de anta&ntilde;o tiene una significaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de lo afectivo. Muestra, de manera progresiva, otro deterioro. Denuncia c&oacute;mo el cura Viloria expropia ilegalmente a la familia Barazarte de la casa familiar:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Ten&iacute;a un port&oacute;n con aldaba de cobre y cuatro ventanas de balaustres azules y una cornisa de ramas, un patio enorme con c&iacute;os y guayaba y hasta una pila de agua con la virgen del Carmen, m&aacute;s all&aacute; el jard&iacute;n y hasta por los bordes, se asomaban las flores, por flores, materos de rosas y enredaderas se andaban con el largo corredor que para ese tiempo llegaba hasta lo que es hoy el solar de Clarisa y se pasa a unos cuartos para guardar caf&eacute; que daban al otro lado de la manzana. (p. 34)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Y esta imagen se une a la pena de no haber reclamado las tierras, se culpabiliza entonces a Jos&eacute; Eladio: &quot;¡Pero que iba a regresar! Si despu&eacute;s de aquel rialero que gan&oacute; en Sabana de Mendoza y en la Ceiba ya ten&iacute;a caliente la cabeza y olvidaba la encomienda que le hice!&quot;. (p. 52).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">As&iacute;, se procura el contraste, se matiza lo tr&aacute;gico con la formalidad de Jos&eacute; Eladio, destacado en el oficio de entretener, de huir de las responsabilidades familiares. &Eacute;l posee cierta simpat&iacute;a y popularidad que le permiten responder en forma disparatada: &quot;&Eacute;l dec&iacute;a que ten&iacute;amos medio siglo ensangrent&aacute;ndonos &uacute;nicamente por mandar y no por vivir felices y a &eacute;l se le daba un carajo mandar&quot;. (p. 51)</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Y m&aacute;s adelante, declara Salvador Barazarte: &quot;pero &eacute;l ten&iacute;a una fuerza aproximada a la de las tierras y una sinverg&uuml;enzura de mil novecientos cuarenta y cinco hect&aacute;reas con cuatrocientos metros cuadrados que se conoc&iacute;an con el nombre de &quot;El Higuer&oacute;n&quot;. (p. 47).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Jos&eacute; Eladio desaf&iacute;a el paso de la tradici&oacute;n. A pesar de que son difusas las descripciones que el autor hace de todos los personajes, Delia evoca una liberaci&oacute;n c&oacute;nsona con sus necesidades espirituales; gu&iacute;a y ejemplo para Andr&eacute;s, es la responsable de su actitud pol&iacute;tica y llega a simbolizar el sue&ntilde;o amoroso del personaje:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Delia estaba firme. La confusi&oacute;n s&iacute;. Y Delia estaba clara. Aquella larga caminata por el barrio de El Observatorio. Su mano se hallaba en mi hombro cuando ella saltaba los barriales con valor porque nunca se cans&oacute; ni dijo que ten&iacute;a hambre ni fr&iacute;o ni miedo que iba as&iacute; resuelta garza, alambre, junco. (p. 14)</P> </DIR> </DIR>  <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">V. Principio y Perfil de una conciencia revolucionaria</P>     <P ALIGN="JUSTIFY"></B>En la novela se hace &eacute;nfasis en el proceso de aprendizaje acerca de la realidad urbana que rodea al personaje, Andr&eacute;s Barazarte. La reminiscencia hist&oacute;rica va a desencadenar las dudas. El recuerdo modifica de manera progresiva su configuraci&oacute;n, hasta convertirlo en el personaje de mayor alcance y relieve. Por otra parte, se debe resaltar que la novela no transcurre en una fecha particular. El paso de un d&iacute;a, una hora, se cumple bajo la influencia de un esquema Joyciano en donde se encuentra como protagonista Andr&eacute;s Barazarte, un joven que lleva consigo un portafolio deteriorado. En lugar de papeles y documentos, lleva una ametralladora, es un personaje que mientras cruza la ciudad de Caracas recuerda el pasado inmediato y la m&aacute;s remota memoria desde su infancia, para encarar un proyecto de liberaci&oacute;n dentro de un universo degradado. Este doble tiempo narrativo permite el ensamblaje de diversas historias y recrea una realidad, tomando como punto de partida las vivencias de las que van surgiendo situaciones.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El autor reinterpreta el significado del tiempo. La historia atemporal indica que el <B>Flash back </B>es un recurso para descubrir las fronteras de lo intangible, nuevos &aacute;ngulos en la percepci&oacute;n de la realidad, la cual se ensancha dentro de nuevas dimensiones. Memoria virada al pasado de donde rescata, proyecta y anuncia su rebeld&iacute;a.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La confusi&oacute;n de Andr&eacute;s, en relaci&oacute;n con la acci&oacute;n que le corresponde realizar, transita por una serie de divagaciones, el aprendizaje de direcciones, y otros episodios. No se ubica en estas primeras secuencias la importancia de lo que le corresponde realizar desde el punto de vista hist&oacute;rico; a diferencia de Eduardo, el compromiso pol&iacute;tico de Andr&eacute;s se ha iniciado de una manera circunstancial, carece de preparaci&oacute;n te&oacute;rica, de adoctrinamiento. M&aacute;s tarde lo revelar&aacute; en el final de la novela.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La realidad del personaje se va estructurando interiormente a trav&eacute;s de la tensi&oacute;n establecida entre lo ps&iacute;quico y el ser social. Es el contexto social de estas venezolanas circunstancias lo que imprime trascendencia a sus reflexiones:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Pero, ¿C&oacute;mo servir de algo cuando jam&aacute;s se hab&iacute;a disparado un  Rifle de balines? ¿C&oacute;mo entender que ya la lucha no era ese largo despliegue de esquemas en las mesas de caf&eacute;, ni las enormes discusiones sobre el arte para las masas?</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Tampoco las pulidas conferencias sobre la dial&eacute;ctica, ni el conocimiento sin fallas de la primera, la segunda ni la tercera internacional, ni el presumir con petulancia sobre las quisicosas de la izquierda francesas. (p. 176)</P> </DIR> </DIR>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Andr&eacute;s se interpela dentro de un espacio imaginario demostrando que el inconsciente tiene sus modos de comunicaci&oacute;n con c&oacute;digos fuertemente estructurados. La corriente de conciencia, elemento esencial de la vanguardia art&iacute;stica de estos a&ntilde;os, se incorpora al texto narrativo, pero tambi&eacute;n reconstruye el pasado para comprometerse con un presente.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Es as&iacute; como trasciende sus dudas, as&iacute; sus debilidades. V&eacute;ase en el siguiente ejemplo:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Andr&eacute;s sinti&oacute; a pesar de todo, que en algo estaba comprometido, era la primera vez que participaba seriamente en un organismo pol&iacute;tico, antes su labor no pas&oacute; de vender bonos, conocidos de la oficina,  deambular por las bases y los parques en interminables discusiones sobre la realidad nacional. (p. 57)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">De ah&iacute; que las premisas ideol&oacute;gicas de Andr&eacute;s, m&aacute;s adelante, sean las que constituyen el basamento que en teor&iacute;a encontramos en la proclama.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La conciencia social que se perfila media con un proceso de transformaci&oacute;n. Se autoconsolida una problem&aacute;tica ideol&oacute;gica y sociol&oacute;gica que es una aproximaci&oacute;n hacia la actividad, hacia lo que ser&aacute; m&aacute;s adelante la preparaci&oacute;n de una ofensiva, ofensiva que se convierte m&aacute;s en defensa. Es el comportamiento revolucionario entendido como una disposici&oacute;n primero, luego, como una toma de conciencia.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">De lo que se deduce que la incorporaci&oacute;n de t&eacute;cnicas no constituye el recurso novedoso, el cual, aislado en otro contexto puede dar cuenta del valor art&iacute;stico, intr&iacute;nseco, de la obra literaria, una vez que el an&aacute;lisis en su totalidad finaliza. Es necesario integrar los contenidos ideol&oacute;gicos. Por ello, la verdadera dial&eacute;ctica la posee Andr&eacute;s Barazarte como personaje din&aacute;mico en el acontecer de la obra. Seg&uacute;n Luck&aacute;cs (1966) el autor debe tener una clara idea social y humana de lo normal para poder situar la deformaci&oacute;n en un justo lugar, en su correcta relaci&oacute;n, es decir, para poder tratarlo como deformaci&oacute;n. La protesta moral contra la bajeza del mundo que rodea al personaje, se expresa ling&uuml;&iacute;sticamente a trav&eacute;s de una violencia utilizada para promover una conceptualizaci&oacute;n est&eacute;tica.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El tiempo propio, el tiempo aut&eacute;ntico ser&aacute; en adelante el tiempo de la experiencia vivida que se habr&aacute; separado casi por completo del mundo real subjetivo, como afirma Luck&aacute;cs:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Pero la vida puede transformar en realidad nuevas posibilidades concretas, es decir, pueden surgir situaciones en que el hombre se encuentre colocado ante una alternativa, en la cual llegue a expresarse su verdadera personalidad en una forma sorprendente para &eacute;l mismo. Las peripecias internas de la obra literaria, sobre todo de la dram&aacute;tica, tienen por objeto, en general, una de estas irrupciones en la realidad de una posibilidad en s&iacute; real, pero cuya revelaci&oacute;n se vio reprimida hasta este momento por las circunstancias.  (p. 25)&#9;</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">La lectura de las &uacute;ltimas p&aacute;ginas de la novela <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til, </I>anticipa el desenlace de la lucha guerrillera en la cual participa Andr&eacute;s Barazarte. Del an&aacute;lisis que se hace de la etapa final de la novela, se infiere que hay dos historias esenciales dentro de la obra, una que recuerda Salvador Barazarte y cuya memoria hist&oacute;rica la ubica en 1860, y la vivida por Andr&eacute;s Barazarte, en los a&ntilde;os sesenta. Estas historias se ejecutan en la periferia de una met&aacute;fora que monem&aacute;ticamente condensa el t&iacute;tulo. Gracias a este final, el hilo que une los enfrentamientos pol&iacute;ticos y sociales en una sola lucha, sujeta en el recuento de injusticias la imagen de un Pa&iacute;s Port&aacute;til. La tierra se convierte en el s&iacute;mbolo de un pa&iacute;s:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Eran mil novecientos cuarenta y cinco hect&aacute;reas con cuatrocientos veintiocho metros cuadrados y qued&oacute; esta mecedora, porque no me vengas a decir que ustedes ven por m&iacute; y que estamos alivianados y que con tal haya salud, a Dios gracias, no, vayan muy largo al carajo con sus cuidados y d&eacute;jenme morir. (p. 71)</P> </DIR> </DIR>      ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Estos dos tiempos se convierten en una sola realidad para Andr&eacute;s Barazarte. Es un recurso que utiliza h&aacute;bilmente el autor para revelar la importancia y trascendencia de esta digresi&oacute;n que de manera permanente acompa&ntilde;a la lectura de la novela. Es una convergencia que en el sintagma de la narraci&oacute;n se une significativamente. En los momentos de agon&iacute;a de Salvador Barazarte, se encuentran Eudocia, Hortencia, los fantasmas de V&iacute;ctor Rafael y Le&oacute;n Perfecto, la llamada reiterativa: &quot;Andr&eacute;s ¡Andr&eacute;s!&quot;. Y los vecinos que se arrodillan y ruegan por &eacute;l:</P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Dale el se&ntilde;or el descanso eterno, que brille para &eacute;l la luz perpetua, la luz se pone verde, redonda y misericordiosa, en el cruce para que el taxi pueda arrancar, seguir disparado, por la l&iacute;nea de tr&aacute;nsito r&aacute;pido, con el volumen del radio abierta a la pachanga... que buena es la pachanga... (p. 188)</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">S&oacute;lo, entonces, <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> se presenta como proyecto revolucionario. La participaci&oacute;n de esta lucha armada a la cual se entrega Barazarte, obedece al resultado de una toma de conciencia progresiva, dilatada interiormente en las reminiscencias que sirvieron de base para ubicar al personaje en un presente, el presente de la acci&oacute;n misma, del compromiso.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A pesar del descalabro de la realidad que agobia al personaje por actuar en un mundo sin consistencia para &eacute;l, la reacci&oacute;n final fue indicio revelador que permiti&oacute; deducir la validez de los discursos ideol&oacute;gicos como una forma de denuncia a trav&eacute;s de la protesta, de la violencia verbal impactante. La finalidad, entonces, no fue la de ofrecer una visi&oacute;n cerrada y pavorosa de un mundo poblado de seres moralmente aniquilados, sino la de abrir un abanico de convergencias hist&oacute;ricas que,  comparadas con el mundo de ahora,  se llenan de significaci&oacute;n y en gran medida propician el desgaste de lo actual. De esta manera se encuentra en el texto un encadenamiento de angustia y miedo: </P> <DIR> <DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Parece –responde Andr&eacute;s, medio ahogado. El temblor de nuevo, el coraz&oacute;n golpeando&quot; (p. 190)</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Todav&iacute;a el temblor. La respiraci&oacute;n contenida, la hincadita en el pecho&quot;. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">(p. 191).  </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Enorme desgano, desolaci&oacute;n, fr&iacute;o al derecho y al rev&eacute;s&quot;. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Se suda, (…)   salta el pecho, los ri&ntilde;ones y el coraz&oacute;n&quot;. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;¡Ah rigor! Qued&oacute; un polvito&quot;. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">&quot;No hay tiempo, no hay calle, no hay camino, no hay carajo&quot;. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Echarse a llorar. Ernestina se deslagrim&oacute;&quot;. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">........................</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">&quot;Delia tendida con resplandores y balas. Andr&eacute;s afinca en su hombro la metralleta,  quita el seguro, presiona el disparador&quot;.</P> </DIR> </DIR>      <P ALIGN="JUSTIFY">Las t&eacute;cnicas narrativas de vanguardia se utilizan para presentar un vertiente subjetiva, de fondo turbulento, caracterizada por aspectos relevantes de la realidad. Hay que resaltar que un fondo rebelde enfatiza la pluralidad de los c&oacute;digos de expresi&oacute;n alterados, porque esa fuerza interior que permiti&oacute; la evocaci&oacute;n sostenida de la vivencia del pasado, refuerza la idea de que existe una toma de conciencia interior. Es as&iacute; como se piensa que la influencia del surrealismo fue una actitud filos&oacute;fica orientada hacia el cuestionamiento de un sistema social que igualmente se manifiesta en la proclama. Liberaci&oacute;n integral del hombre, idea ya propuesta por los surrealistas, es asumida por Andr&eacute;s Barazarte, ya no como conducta autom&aacute;tica sino como respuesta a la violencia exterior.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A trav&eacute;s de Andr&eacute;s Barazarte se sit&uacute;a la realidad de una conciencia con sus perspectivas y sus sombras, es la conciencia central de la novela que como procedimiento indirecto se convierte en reflector. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Andr&eacute;s Barazarte aspira a aprehender la esencia de su propia vida; el mundo para &eacute;l se abre con una sucesi&oacute;n de impresiones a trav&eacute;s de sus dudas, el autor se acerca a la incredulidad, a la soledad, a la incomunicaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n se acerca a la necesidad de dar respuesta a su pasado hist&oacute;rico.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Seg&uacute;n Larraz&aacute;bal (1972),  del an&aacute;lisis de la novela se desprende una proyecci&oacute;n en anverso y en reverso, esta proyecci&oacute;n tiene su base en la reminiscencia donde todo el mundo actual tiene una ra&iacute;z primigenia en lo que pas&oacute; pero que contin&uacute;a aconteciendo dentro de una mente interrogante.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Andr&eacute;s Barazarte hace suyo un pasado que tambi&eacute;n es pasado colectivo en la medida en que ubica un fragmento de la historia para identificar en el presente los aspectos sociales y pol&iacute;ticos que lo niegan como individuo y como sujeto colectivo.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Por tal motivo, <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til</I> fue un medio para una toma de conciencia colectiva. Estudiar y comprender el contexto hist&oacute;rico-social y la obra literaria, exigi&oacute; un an&aacute;lisis bajo dos &aacute;ngulos complementarios, uno referido a un proceso de estructuraci&oacute;n dentro de lo social y lo pol&iacute;tico, el otro coexisti&oacute; y present&oacute; los s&iacute;ntomas de un proceso de desestructuraci&oacute;n, estructuras que se colocaron dentro de una tensi&oacute;n por medio de la cual una conciencia individual, la del escritor comprometido, revel&oacute; la din&aacute;mica de los grupos sociales.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><B>Referencias </B></P>     <!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">1.- Bravo, M. J. (1978). <I>La ideolog&iacute;a de la identidad cultural venezolana: Do&ntilde;a B&aacute;rbara y Pa&iacute;s Port&aacute;til</I>. Tesis de maestr&iacute;a no publicada. Universidad Central de Venezuela. Caracas: U.C.V.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1254183&pid=S1316-0087200100020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">2.- Carpentier, A. (1967). <I>Tientos y Diferencias</I>. Montevideo: Uruguay Arca.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1254184&pid=S1316-0087200100020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">3.- Carpio, A. (1981). <I>Approche Critique de Salvador Garmendia. </I>(<I>L`Univers &quot;Caraque&ntilde;o&quot; dans Los peque&ntilde;os seres, Los habitantes , D&iacute;a de ceniza</I>). Universit&eacute; Paul Valery. Mont Pellier.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1254185&pid=S1316-0087200100020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">4.- Goldman (1975). <I>Para una sociolog&iacute;a de  la novela.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1254186&pid=S1316-0087200100020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">5.- Gonz&aacute;lez Le&oacute;n, A. (1985). <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til. </I>Caracas: Panapo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1254187&pid=S1316-0087200100020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">6.- Larraz&aacute;bal, O. (1972). <I>Pa&iacute;s Port&aacute;til en diez novelas venezolanas</I>. Caracas: Monte &Aacute;vila Editores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1254188&pid=S1316-0087200100020000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">7.- Luck&aacute;cs, G. (1966). <I>Sociolog&iacute;a de la literatura</I>. Madrid: Pen&iacute;nsula&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1254189&pid=S1316-0087200100020000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">8.- Rojas, P.(1979). <I>Di&aacute;logo sobre poes&iacute;a y literatura. </I> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1254190&pid=S1316-0087200100020000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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