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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font face="Verdana">El despertar</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Lesbia Quintero</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Maleca se sentía confundida y  temeros montada en una camioneta que saltaba por la carretera de tierra. De  pronto surgió el recuerdo nítido de un sueño que había tenido ese día. Soñó que  estaba sentada frente a un gran espejo barroco y se observaba como un Narciso  enamorado, mientras pensaba con irritación en el horóscopo chino que acababa de  leer. ¿Cómo se le asignaba el Cerdo sólo por el año de nacimiento? ¡Qué absurdo!  Ella tan hermosa comparada con ese feo animal. Sin dejar de admirarse, alargó la  mano hasta una caja de bombones. Tomó uno y se lo llevó a la boca; cerró los  ojos con deleite, entregándose a un dulce ensueño. Despertó con un sobresalto. A  su lado se encontraba don Pascual, el dueño de la hacienda, acompañado por dos  hombres desconocidos para ella; inmediatamente comenzaron a arrastrarla por el  patio. Maleca se resistió chillando como nunca, muerta de miedo, tratando de  retroceder, pero todo fue inútil; unas manos rudas la empujaron hacia la parte  de atrás de una camioneta. Antes de desmayarse pudo oír que don Pascual decía:  ojalá que en otra vida seas una muchacha para que no pases por esto.</font></p>       ]]></body>

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