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</front><body><![CDATA[ <p style="text-autospace: none" align="center"><font face="Verdana"><b> <span style="font-family: Palatino-BoldItalic">El Fabricante de Peinetas. Último  romance de María Antonia Bolívar</span></b><span style="font-family: Palatino-Italic">.</span><b><span style="font-family: Palatino-Bold">  Inés Quintero</span></b><i><span style="font-family: Palatino-Italic"> Caracas:  Editorial Alfa.Colección Trópicos. Año de publicación: 2011. Total de páginas:  223</span></i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Inés Quintero, profesora e  historiadora de profesión, nos transporta con esta trama a la época del  Libertador. Este libro está dedicado al último idilio de María Antonia Bolívar,  con más de medio siglo de vida, específicamente 57 años, con un joven fabricante  de peinetas de carey, de 22 años. La obra está redactada en forma de crónica  judicial sobre la naciente República en Venezuela y su protagonista es la  hermana del Libertador, luego de seis años de su muerte. Es un aporte a la  excelente historiografía basada en los documentos legales aderezados con una  historia de amor, de género y de los procesos judiciales durante la época  colonial.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La profesora Inés Quintero hace  uso de recursos lingüísticos en la escritura para relatar con gran embeleso, una  historia real, basada en la hermana mayor de Bolívar, tema por demás atrayente  para historiar. Tal como Quintero relata la historia, durante el período  colonial y republicano, la mujer no es la eterna víctima que se conoce a lo  largo de la historia. La autora incorpora las fuentes en la historia de forma  natural.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al inicio, en el primer  capítulo, José Ignacio Padrón, narra en forma breve el contexto histórico del  año 1814, que como lo describe la historiadora es el “más cruento y violento de  la guerra de independencia”, el del Decreto de Guerra a Muerte del hermano, el  Libertador. Con ese arte de narrar e intercalar fuentes documentales, Inés  Quintero, nos presenta el caso central de la obra que consiste en la acusación  de María Antonia Bolívar contra el fabricante de peinetas José Ignacio Padrón, a  quien la hermana del Libertador le había encargado algunos adornos para el  cabello, según María Antonia, el fabricante de peinetas le había robado 10 mil  pesos. Si eso era cierto, de acuerdo con la ley de hurtos de 1836, el joven  fabricante, recibiría cien azotes públicos y sería sometido al escarnio público,  pues llevaría un cartel con el nombre de <i>Ladrón</i>, <i>más</i> ocho años de  cárcel.</font></p>     <p style="text-autospace: none" align="justify"><font face="Verdana"> <span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Roman">Inés Quintero, de  manera muy cuidadosa va entretejiendo la trama en torno a María Antonia contra  el presunto ladrón. Durante todo el desarrollo de los argumentos, María Antonia  Bolívar, nunca abandona su condición social y estatus al inculpar al joven quien  había decidido contraer nupcias con una joven mulata, ante los jueces. Todo esto  con la certeza que ganaría el caso, pues de acuerdo con sus palabras se trataba  de </span><i><span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Italic">un  mozo pobre y miserable que andaba en esta ciudad ganando dos o tres reales en  calidad de escribiente y a quien yo había tenido en mi casa en clase de  dependiente… </span></i> <span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Roman">La escritora afirma  que María Antonia no concebía en su mente cómo ese joven de forma repentina  cambiase de forma de vida, para pasar a ser …</span><i><span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Italic">un  joven infeliz, de la noche a la mañana, haciendo francachelas, gastos y  desembolsos que son totalmente incompatibles con su miserables suerte y ninguna  fortuna</span></i><span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Roman">.  Como testigos María Antonia presenta a sus sirvientes, unos albañiles y un  Coronel y la testigo principal de del robo, era una mujer zamba que vivía de  moler maíz, y hacer oficios de lavado de ropa y de manera reciente había  adquirido su libertad.</span></font></p>     <p style="text-autospace: none" align="justify"><font face="Verdana"> <span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Roman">La obra</span><i><span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Italic">,  El fabricante de peinetas. Último romance de María Antonia Bolívar</span></i><span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Roman">,  se desenvuelve en 8 capítulos breves. El apartado más atrayente es el que lleva  por título: “Es absolutamente falso”. Allí María Antonia es interrogada de modo  implacable por el abogado defensor del fabricante de peinetas, documentado en  las misivas escritas de manera íntima, si se quiere, por la protagonista al  presunto culpable del robo, y donde deja correr el velo de los secretos de un  amor fortuito.</span></font></p>     <p style="text-autospace: none" align="justify"><font face="Verdana"> <span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Roman">El último apartado  titulado: </span><i> <span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Italic">Sola, triste y  desamparada, </span></i> <span style="font-size: 10.0pt; font-family: Palatino-Roman">la escritora,  muestra la relación controversial de María Antonia Bolívar con la República, con  la Independencia y de la tenue evolución de la élite colonial caraqueña a la  República. En primer lugar, María Antonia durante el juicio lo niega todo,  apoyándose con la petulancia de ser una Bolívar, familiar de conquistadores. En  segundo lugar, Padrón es absuelto, y la hermana preferida del Libertador es  obligada a pagar los gastos judiciales, lo que enfurece de tal manera a María  Antonia, que lanza contra el suelo dos bustos de oro de su hermano El  Libertador, y que ella misma había entregado como prueba del delito. El juez  Rivas, sabía perfectamente que María Antonia no tenía padrinos ni protectores  políticos, porque todos los militares compañeros de su hermano están desterrados  o presos por el General José Antonio Páez. En consecuencia, la obliga a  arrodillarse y recoger los bustos en cuestión. Caso contrario, la enviaría e la  cárcel. Es una humillación muy fuerte para ella, sobre todo porque muchísima  gente de Caracas estaba presenciando tal escena.</span></font></p>     <p style="text-autospace: none" align="justify"><font face="Verdana" size="2">A  manera de cierre, en el contexto en que se desarrolla la trama, María Antonia,  violó los códigos morales de la época colonial que castigaban a una viuda a la  muerte de su alma, de su corazón, de su espíritu, de su sentir como mujer, y sin  importarle los convencionalismos coloniales, se entregó con ímpetu en las noches  oscuras, y de esa manera los patrones culturales de época se tambalean pues en  ese contexto los habitantes de Caracas sancionaban moralmente el comportamiento  de la hermana preferida del Libertador. De igual forma, la historia en cuestión,  evidencia que los derechos civiles de las mujeres en esa época eran casi nulos,  por no decir que las féminas estaban desposeídas de ellos.</font></p>     <p style="text-autospace: none" align="center"><font face="Verdana" size="2"><b> Dra. María Elena González</b></font></p>     <p style="text-autospace: none" align="center"><font face="Verdana" size="2"><b> Universidad Simón Bolívar</b></font></p>      ]]></body>
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