<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1690-3110</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Venezolana de Endocrinología y Metabolismo]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev. Venez. Endocrinol. Metab.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1690-3110</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Sociedad Venezolana de Endocrinología y Metabolismo]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1690-31102006000300005</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Complicaciones sistémicas de la acromegalia]]></article-title>
</title-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>10</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>10</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<volume>4</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>006</fpage>
<lpage>006</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1690-31102006000300005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1690-31102006000300005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1690-31102006000300005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ 
	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Complicaciones sist&eacute;micas de la acromegalia</b></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">Mois&eacute;s Mercado</font></p>

	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">Hospital de Especialidades, Centro M&eacute;dico Nacional S. XXI, IMSS, M&eacute;xico DF.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La acromegalia es una enfermedad rara, con una prevalencia de aproximadamente 40 a 60 casos por mill&oacute;n de habitantes. En m&aacute;s del 98% de los casos resulta de la excesiva s&iacute;ntesis y secreci&oacute;n de GH por un adenoma de la hip&oacute;fisis anterior. Cuando esta condici&oacute;n se desarrolla antes del cierre de las ep&iacute;fisis &oacute;seas, la condici&oacute;n resultante se denomina gigantismo y su caracter&iacute;stica cl&iacute;nica principal es la aceleraci&oacute;n del crecimiento longitudinal, llegando algunos de estos individuos a alcanzar estaturas descomunales.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las manifestaciones cl&iacute;nicas de la acromegalia se pueden agrupar en dos categor&iacute;as: 1) Las resultantes de los efectos compresivos del tumor hipofisario y 2) Las que derivan del exceso de GH. Dentro de las primeras, resaltan las alteraciones visuales por compresi&oacute;n del quiasma &oacute;ptico (hemianopsia bitemporal), la cefalea y quiz&aacute;s otros datos de hipertensi&oacute;n intracraneana cuando el tumor es muy grande y obstruye la circulaci&oacute;n del l&iacute;quido cefalorraqu&iacute;deo. Tambi&eacute;n como resultado de la presencia misma del tumor hipofisario, una elevada proporci&oacute;n de estos pacientes (20&#8208;30%) padece de deficiencias de otros ejes hormonales, como el corticotr&oacute;pico, el tirotr&oacute;pico y el gonadotr&oacute;pico. En cuanto a los efectos del exceso de GH, estos son mediados en su mayor&iacute;a por la generaci&oacute;n del factor de crecimiento insulinoide tipo 1 (IGF&#45;1), antes llamado somatomedina C. Las consecuencias de estas alteraciones hormonales son en verdad multisist&eacute;micas e incluyen trastornos en el metabolismo de los hidratos de carbono, l&iacute;pidos y calcio; anomal&iacute;as cardiovasculares e hipertensi&oacute;n arterial sist&eacute;mica; alteraciones osteomusculares y articulares; problemas respiratorios en particular, apnea del sue&ntilde;o; y quiz&aacute;s, una mayor susceptibilidad para desarrollar neoplasias malignas. Diversos estudios revelan que aproximadamente la tercera parte de estos pacientes tienen intolerancia a la glucosa y una proporci&oacute;n similar, franca hiperglucemia en ayunas, si bien la presencia de estos trastornos depende en gran medida de que tan frecuente sea la diabetes mellitus en la poblaci&oacute;n en cuesti&oacute;n. Aproximadamente el 30% de los pacientes con acromegalia sufren de hipertensi&oacute;n arterial, la cual contribuye significativamente a la elevada mortalidad cardiovascular de estas personas. La mayor&iacute;a de los pacientes con acromegalia sufren de dolores articulares de severidad variable, situaci&oacute;n que con frecuencia se ve agravada por el desarrollo de s&iacute;ndromes de atrapamiento neural debidos al crecimiento de tejidos blandos. Las deformidades f&iacute;sicas se deben a la expansi&oacute;n de tejidos blandos y &oacute;seos. As&iacute;, adem&aacute;s del usual crecimiento de manos y pies, estos pacientes desarrollan problemas m&aacute;xilofaciales que incluyen prognatismo separaci&oacute;n dentaria y macroglosia que contribuyen a toda una serie de trastornos en la masticaci&oacute;n, la digesti&oacute;n e incluso la din&aacute;mica respiratoria.</font></p>

	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de ser una enfermedad f&iacute;sicamente deformante, la acromegalia conlleva a una elevada mortalidad, particularmente por causas cardiopulmonares. Los s&iacute;ntomas y signos de esta condici&oacute;n se desarrollan lentamente a trav&eacute;s de varios a&ntilde;os, lo que resulta en ocasiones en un retraso en el diagn&oacute;stico de hasta 10 a&ntilde;os o m&aacute;s. Con frecuencia los pacientes con acromegalia se quejan de un estado cr&oacute;nico de fatiga y hasta de depresi&oacute;n causadas por la incapacidad para realizar con eficiencia actividades cotidianas y tambi&eacute;n por la pobre autoimagen que las deformidades faciales y articulares provocan. Todo lo anterior redunda en una disminuci&oacute;n considerable en la calidad de vida del paciente.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Efecto anti&#45;tumoral de los an&aacute;logos de la somatostatina en la acromegalia</b></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como, m&iacute;nimo cualquier tratamiento de la acromegalia debe pretender lo siguiente: 1) Reducir o eliminar la masa tumoral, con el fin de resolver los efectos compresivos sobre la v&iacute;a &oacute;ptica y en general sobre el enc&eacute;falo, 2) Mitigar los s&iacute;ntomas de la acromegalia, 3) Resolver los problemas metab&oacute;licos que resultan del exceso de GH/IGF&#45;1 y 4) Reducir la tasa de mortalidad que estos pacientes tienen a una comparable con la poblaci&oacute;n en general.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las mejores manos, la cirug&iacute;a transesfenoidal hipofisaria logra una curaci&oacute;n cl&iacute;nica y bioqu&iacute;mica en cerca del 80% de los casos de pacientes acromeg&aacute;licos con microadenomas. Sin embargo, m&aacute;s del 70% de los casos de acromegalia est&aacute;n causados por macroadenomas, algunos de ellos con importante extensi&oacute;n para y supraselar y en estos casos, las tasas de curaci&oacute;n quir&uacute;rgica apenas si alcanzan el 40 o 50%. Por otra parte, en un buen n&uacute;mero de pacientes, una porci&oacute;n significativa del tumor se aloja en &aacute;reas inaccesibles al cirujano lo que hace f&uacute;til cualquier intento quir&uacute;rgico de tratamiento. De manera que si bien la cirug&iacute;a transesfenoidal sigue siendo considerada cl&aacute;sicamente como el tratamiento de elecci&oacute;n de la acromegalia, una proporci&oacute;n significativa de pacientes requiere de terapias complementarias o inclusive alternativas como la son los tratamientos farmacol&oacute;gicos y la radioterapia en sus distintas modalidades.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los an&aacute;logos de la somatostatina (AS) se han usado desde hace m&aacute;s de 15 a&ntilde;os en el tratamiento tanto primario como secundario (despu&eacute;s de la cirug&iacute;a y/o radioterapia) de la acromegalia. Los dos compuestos usados en la actualidad son el octre&oacute;tido y el lanre&oacute;tido, los cuales se usaron primero en forma de preparaciones de administraci&oacute;n subcut&aacute;nea diaria que a finales de los 90 fueron reemplazados por las preparaciones de dep&oacute;sito, de administraci&oacute;n intramuscular y mensual. Estos an&aacute;logos logran su efecto a trav&eacute;s de su interacci&oacute;n con el receptor somatostatin&eacute;rgico, del cual se conocen 5 subtipos. A diferencia de la somatostatina nativa de 14 o 28 amino&aacute;cidos, el octre&oacute;tido y el lanre&oacute;tido tienen mayor afinidad por los subtipos 2 y en menor medida el 5, siendo su afinidad por los subtipos 1 y 3 pr&aacute;cticamente nula. Emulando as&iacute; las acciones de la somatostatina, el octre&oacute;tido y el lanre&oacute;tido disminuyen la transcripci&oacute;n del gen de GH, lo cual resulta en una disminuci&oacute;n en la s&iacute;ntesis y secreci&oacute;n del somatotropo, pero tambi&eacute;n fomentan la apoptosis, reducen la angiog&eacute;nesis e inducen en general una detenci&oacute;n en el ciclo celular, que en combinaci&oacute;n, conlleva a reducciones significativas en el tama&ntilde;o tumoral. Los AS logran un control bioqu&iacute;mico efectivo (normalizaci&oacute;n de los niveles de IGF&#45;1 para edad, reducci&oacute;n de GH a menos de 2.5 ng/mL) en 50 al 70% de los pacientes tratados tanto en forma primaria como secundaria. Otro 15 a 20% de los pacientes as&iacute; tratados, logran mejor&iacute;as parciales en cuanto a metas de control bioqu&iacute;mico se refiere. En la mayor&iacute;a de los casos los AS producen mejor&iacute;as significativas en la sintomatolog&iacute;a de los pacientes, a&uacute;n en aquellos en los que las metas bioqu&iacute;micas no se han cumplido en forma completa.</font></p>

	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El efecto de estos medicamentos sobre el tama&ntilde;o de los tumores es quiz&aacute;s a&uacute;n m&aacute;s espectacular que el que logran sobre el control hormonal. Aunque la estimaci&oacute;n de la reducci&oacute;n en los vol&uacute;menes del tumor se ha visto dificultada por razones t&eacute;cnicas (los tumores tienen formas irregulares, ausencia de una estandarizaci&oacute;n apropiada para medirlos en 3 dimensiones), los AS resultan en una reducci&oacute;n significativa del tama&ntilde;o tumoral (&gt; 20%) en 70 al 80% de los casos. Ciertamente, es m&aacute;s f&aacute;cil ver este efecto sobre el tama&ntilde;o tumoral en pacientes que no han sido operados o radiados previamente. Si bien a simple vista parecer&iacute;a lo contrario, la reducci&oacute;n total en el volumen tumoral (en porcentaje) es generalmente m&aacute;s importante en los micros que en los macroadenomas al grado de que muchos de &eacute;stos ya no son visibles despu&eacute;s de algunos meses de tratamiento. Los efectos sobre el tama&ntilde;o tumoral se hacen aparentes desde pocas semanas despu&eacute;s de la iniciaci&oacute;n del tratamiento con AS y contin&uacute;an m&aacute;s all&aacute; de 6 o 12 meses. Con frecuencia, disminuciones marginales en el tama&ntilde;o de un tumor resultan en mejor&iacute;as cl&iacute;nicas importantes desde el punto de vista de la cefalea y las alteraciones campim&eacute;tricas.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Tratamiento de la acromegalia con octre&oacute;tido LAR utilizando estrategias de reducci&oacute;n de costos</b></font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Servicio de Endocrinolog&iacute;a del Hospital de Especialidades de CMN S.XXI cuenta con una Cl&iacute;nica multidisciplinaria dedicada a la atenci&oacute;n integral del paciente con acromegalia. Con base en &eacute;sta cl&iacute;nica se ha creado una base de datos de cerca de 600 pacientes. Se reciben aproximadamente entre 2 y 5 nuevos pacientes al mes. Si bien la cirug&iacute;a transesfenoidal hipofisaria es el tratamiento de elecci&oacute;n en la mayor&iacute;a de los pacientes con tumores no invasores confinados a la silla turca, una alta proporci&oacute;n de estos enfermos es portadora de macroadenomas que se extienden para o supraselarmente, para los cuales la probabilidad de curaci&oacute;n quir&uacute;rgica es menor del 40%. De manera que una gran proporci&oacute;n de pacientes requieren de tratamiento farmacol&oacute;gico complementario y en otros tantos intentar un abordaje quir&uacute;rgico es totalmente f&uacute;til.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tratamiento de la acromegalia con an&aacute;logos de la somatostatina es altamente eficaz, sin embargo, su elevado costo constituye una gran desventaja. El &uacute;nico an&aacute;logo de la somatostatina disponible en M&eacute;xico es el octre&oacute;tido. El octre&oacute;tido subcut&aacute;neo se ha usado en el pa&iacute;s desde 1994 y el octre&oacute;tido LAR fue lanzado en 2003. En la actualidad se aplican entre 75 y 80 ampolletas de octre&oacute;tido LAR 20 mg cada mes en nuestro Servicio. El presente es un reporte de nuestros resultados con este tipo de tratamiento, haciendo &eacute;nfasis en estrategias dirigidas a reducir costos y as&iacute;, hacer &eacute;ste tipo de terapias disponibles a un mayor n&uacute;mero de pacientes. 78 pacientes fueron analizados (56 mujeres, edad media 46.9 a&ntilde;os, rango de 23 a 78), 15 de los cuales recibieron el octre&oacute;tido como tratamiento primario y 63 despu&eacute;s de cirug&iacute;a y/o radioterapia hipofisaria. La dosis fue de 20 mg cada 4 semanas y no se permiti&oacute; escalamiento de la misma. La primera evaluaci&oacute;n bioqu&iacute;mica (GH media e IGF&#45;1) se realiz&oacute; 4 semanas despu&eacute;s de la tercera dosis, inmediatamente antes de la administraci&oacute;n de la cuarta dosis. Posteriormente, las evaluaciones se realizaron a intervalos de cada 3 o 6 meses. En 27 pacientes no preseleccionados, se realizaron estudios bioqu&iacute;micos a las 4 y 6 semanas para explorar la plausibilidad de incrementar los intervalos de administraci&oacute;n.</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una concentraci&oacute;n "segura" de GH &#8804; 2.5 ng/mL fue lograda por el 74%, 77% y el 86% de los pacientes a los 3, 6 y 12 meses de seguimiento. Poco m&aacute;s del 50% de los pacientes logr&oacute; un nivel de IGF&#45;1 normal para edad en los mismos puntos de seguimiento. Las tasas de &eacute;xito bioqu&iacute;mico fueron las mismas para lo pacientes tratados primariamente que aquellos en los que el an&aacute;logo se uso en forma secundaria; haber recibido radioterapia previa no tuvo impacto alguno en el desenlace. Una GH pretratamiento mayor de 10 ng/mL se asoci&oacute; a una pobre respuesta al medicamento. La mayor&iacute;a de los pacientes reportaron una importante mejor&iacute;a cl&iacute;nica con el tratamiento y no se registraron efectos adversos significativos. En el subestudio de incremento de intervalo de inyecci&oacute;n, 86% y 93 % de los pacientes que alcanzaron metas de control de GH e IGF&#45;1, respectivamente a 4 semanas de la inyecci&oacute;n, permanecieron controlados despu&eacute;s de 6 semanas.</font></p>

	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>

	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este estudio demuestra que es posible aplicar estrategias de reducci&oacute;n de costos en el tratamiento farmacol&oacute;gico de la acromegalia sin sacrificar mayormente su eficacia. Lo anterior es v&aacute;lido siempre y cuando se realice una selecci&oacute;n adecuada del paciente y se lleve a cabo un seguimiento cl&iacute;nico y bioqu&iacute;mico cercano, que incluya la apropiada administraci&oacute;n del medicamento.</font></p>
     ]]></body>

</article>
