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</front><body><![CDATA[ <p style="text-align: center; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px" align="center"> <b><span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana">Visión  inmunoendocrina de la pareja infértil. Algunas ideas previas.</span></b></p>     <p style="text-align: center; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px" align="center">&nbsp;</p>     <p style="text-align: center; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px" align="center"> <b><span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2"> Dra. M. Gladys Muñoz</font></span></b></p>     <p style="text-align: center; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px" align="center">&nbsp;</p>     <p style="text-align: center; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px" align="center"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2"> Universidad Simón Bolívar, Caracas-Venezuela.</font></span></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2">Claude  Bernard, hace 100 años reconocía la importania de la estabilidad del medio  interno. Este concepto recibe actualmente el nombre de homeostásis (Walter  Cannon) y se refiere a la habilidad de mantener dentro de ciertos límites  operativos el medio interno. Tradicionalmente se ha considerado que el Sistema  Nervioso Central (CNS) y el Sistema Endocrino (SE) están encargados de mantener  la composición constante de los fluídos , la generación y reparación de tejidos,  la generación y utilización de la energía y la temperatura corporal. En tanto  que el Sistema Inmunológico (SI) se ha considerado como el encargado de eliminar  lo extraño como una forma de proteger al organismo. Pero en las últimas dos  décadas se ha desarrollado el concepto de que el SI además de constituirse en  mecanismo de defensa es un sistema regulador del metabolismo, trabajando en  comunicación bidireccional con el sistema neuro endocrino, para mantener la  homeostásis (Husband 1995).Se ha documentado ampliamente que el stress induce  inmunosupresión. Así como también que los factores ambientales estresantes  resultan en un aumento de adrenocorticotrofina (ACTH) la cual a su vez activa la  producción de hormonas de la corteza adrenal (adrenocorticosteroides), las que  tienen un potente efecto inmunosupresor (Blalock 1994). Los criterios para  definir al SI como uno de los sistemas homeostáticos son los siguientes: </font> </span></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <b><span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2">1-  Comunicación SNC-SI. </font></span></b></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2">El  sistema nervioso autónomo tiene efectos sobre las funciones del SI, a través de  neurotransmisores adrenérgicos, colinérgicos y peptídicos. Se ha descrito una  íntima asociación entre fibras noradrenérgicas y linfocitos T en el bazo y se  especula una especie de sinápsis entre estas fibras y células del SI, lo que si  está demostrado es que los linfocitos tienen receptores para un gran número de  neurotransmisores liberados por el sistema nervioso central y periférico, con  propiedades inmuno moduladoras. Muchas de las hormonas hipofisiarias también  tienen efectos inmunomoduladores, la hormona de crecimiento por ejemplo,  promueve la activación de linfocitos, la hormona a melanocito estimula efectos  antiinflamatorios, la arginina vasopresina actua sinergísticamente con ACTH para  modular la inmunosupresión (Husband 1995). Además se ha demostrado que  testosterona y</font></span><span style="color: black; font-family: Verdana"><font size="2"> </font></span><span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"> <font size="2">estrógenos modifican la distribución periférica de linfocitos B y  T. </font></span></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <b><span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2">2-  Interacción bidireccional de SNC y SI </font></span></b></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2">Existe  clara evidencia que el SNC influye sobre la inmunidad pero también que la  función inmunológica influye sobre el impulso del SNC. Las citocinas liberadas  por el SI no sólo regulan la respuesta inmune sino que también afectan la  función del SNC vía estimulación hormonal. Por ejemplo ACTH, cortisol y la  secreción de prolactina son mediadas por la acción de IL-1, IL-2, citocinas que  son liberadas a nivel de la hipófisis y que están involucradas en el aumento de  ACTH, cortisol y prolactina. Por otra parte los linfocitos son capaces de  producir factores endocrinos asociados con el SNC. Se ha demostrado que los  linfocitos contienen ARNm para 20 diferentes sustancias neuroendocrinas. Blalock  ha propuesto que ya que las citocinas, hormonas peptídicas y neurotransmisores  constituyen un conjunto de mensajes solubles comunes a SNC y SI, interactuando  de una manera bidireccional, el SI puede ser considerado como un “órgano  sensorial y efector”. En consecuencia el SNC tiene sensores para reconocer los  cambios en el medio ambiente y entregar información a través de la liberación de  hormonas y neurotransmisores, pero el SI tiene receptores que detectan la  presencia de antígenos, lo cual no es reconocido por el SNC, entregando  información al SNC a través de la liberaión de citocinas (Blalock and  Smith,2007). </font></span></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <b><span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2">3-  Efecto de la retroalimentación inmune en relación con otros procesos  fisiológicos. </font></span></b></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2">Si  tomamos como ejemplo la infección para analizar este aspecto, la llamada fase  aguda de la respuesta inmunológica que sigue a la infección, implica una etapa  homeostática, debido a la presencia de tejidos dañados u otros efectos que  alteran la función normal del órgano afectado, varias de la citocinas liberadas  en esta etapa IL-1, IL-6, TNFa e interferones producen efectos en el SNC, por  ejemplo IL-1 es somnogénica, e induce fiebre y falta de apetito, IL-6 también es  somnogénica e induce somnolencia, letargo, depresión, anorexia y fiebre. Por su  parte los interferones también producen fiebre, letargo,anorexia, vómitos y  malestar general, estos síntomas indican el momento en que la enfermedad se ha  declarado y comienzan los procesos homeostáticos en el organismo. </font></span> </p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2">Es así  como se postula, en los últimos 30 años, la existencia de una red comunicacional  por interacciones inmuno-neuro-endocrinas. Lo más relevante es el intercambio de  señales entre los 3 sistemas y las funciones cerebrales.La interacción de estos  circuitos puede afectar las funciones del SI, los procesos inflamatorios,  autoinmunes y las enfermedades infecciosas. También se postula que las citocinas  originadas en el cerebro, juegan un papel importante en la fisiología cerebral y  la integración inmuno neuro endocrina (Besedovsky HO and Rey AD, 2007). </font> </span></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2">Por  otra parte las investigaciones acerca del rol de las citocinas comprometidas en  la resistencia a glicocorticoides en la depresión denotan que la evaluación de  un problema como la infertilidad de la pareja por ejemplo, debe abordarse con  una visión integradora y no con un enfoque parcial, que deja de lado aspectos  reveladores de la interacción inmuno neuro endocrina (Malarkey WB and Mills PJ.  2007). </font></span></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana"><font size="2">Una de  las situaciones más estresantes es la infertilidad, porque la pareja se siente  acosada por una sociedad que tiene patrones muy rígidos y aniquiladores.</font></span></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <b><span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana" lang="EN-GB"> <font size="2">Referencias bibliográficas</font></span></b></p>     <p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <!-- ref --><p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana" lang="EN-GB"> <font size="2">1. Husband AJ. The immune system and integrated homeostasis.  Immunol Cell Biol 1995; 73:377-382.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3060170&pid=S1690-3110200700020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana" lang="EN-GB"> <font size="2">2. BlalockJ.E. The syntax of immune neuroendocrine communication.  Immunol Today; 1994;15:504-511.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3060172&pid=S1690-3110200700020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <!-- ref --><p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana" lang="EN-GB"> <font size="2">3. Blalock JE, Smith EM. Conceptual development of the immune  system as a sixth sense. Brain Behav Immun 2007;21:23-33.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3060174&pid=S1690-3110200700020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <!-- ref --><p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana" lang="EN-GB"> <font size="2">4. Besedovsky HO, Rey AD. Physiology of psyconeuroimmunology: a  personal view. Brain Behav Immun 2007;21:34-44.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3060176&pid=S1690-3110200700020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px">&nbsp;</p>     <!-- ref --><p style="text-align: justify; text-autospace; margin-top: 0px; margin-bottom: 0px"> <span style="color: rgb(35, 31, 32); font-family: Verdana" lang="EN-GB"> <font size="2">5. Malarkey WB, Mills PJ. Endocrinology: the active partner in  PNI research. Brain Behav Immun 2007;21:161-168.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3060178&pid=S1690-3110200700020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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