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</front><body><![CDATA[ <p align="center" style="margin-bottom: 0"><b><font face="Verdana">Forum  Comunitario</font></b></p>     <p align="center" style="text-align: center; margin-bottom: .0001pt"><b> <span style="font-family: Verdana">Eutanasia: una visión histórico -  hermenéutica</span></b></p>     <p align="center" style="margin-bottom: 0"><b><font face="Verdana">Euthanasia: a  Historic Hermeneutical </font></b></p>     <p align="center" style="margin-bottom: 0"><b><font face="Verdana" size="2"> Maribel Bont <sup>1</sup>, Katherine Dorta <sup>2</sup>, Julio Ceballos <sup>2</sup>,  Anna Randazzo <sup>2</sup>, Eliexer Urdaneta-Carruyo <sup>3</sup> </font></b> </p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>  Médica Dermatóloga Docente Universidad de Carabobo.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2"><sup>2</sup>  Médico Cirujano Graduado en la Universidad de Carabobo, Venezuela.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2"><sup>3</sup>  Médico Pediatra-Nefrólogo e Inmunológo Clínico, Doctor en Ciencias Médicas y  Magister en Filosofía. Profesor- Investigador. Titular de la Facultad de  Medicina, Universidad de los Andes. Correspondencia: Maribel.bont@gmail.com</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><b style="mso-bidi-font-weight:normal"><span lang="EN-US" style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language: EN-US;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA">Recibido: </span></b><span lang="EN-US" style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;; mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:EN-US;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SA">Mayo 2007 </span><b style="mso-bidi-font-weight:normal"><span lang="EN-US" style="font-size:10.0pt; font-family:Verdana;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:EN-US;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language: AR-SA">Aprobado:</span></b><span lang="EN-US" style="font-size:10.0pt;font-family: Verdana;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;; mso-ansi-language:EN-US;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA"> </span><span lang="EN-US" style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;; mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:EN-US;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SA">Julio 2007</span></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><b><font face="Verdana" size="2"> INTRODUCCIÓN</font></b></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">La  historia nos propone un encuentro con el ayer, una mirada desde la distancia a  los actores sociales que dieron vida a una realidad pasada, que sin duda,  dejaron sus huellas impresas en el tiempo. Muchos autores concuerdan en que a  través de la reflexión de lo vivido podemos entender mejor lo que estamos  viviendo, a veces la memoria olvida, se le escapa al recuerdo lo que una vez  pudo ser gloria o quizá infierno, es allí donde es importante detener la  presurosa marcha para dar un vistazo a lo que fue y que si bien ya no es, forma  parte de lo que somos. Es como un espiral que gira, como un tapiz que se teje  desde su centro y se agranda hacia la periferia, formando parte de un todo, en  una espesa trama que se entreteje hilvanando lo sucedido, lo que sucede y lo que  prontamente habrá de acaecer.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">La  Historia de la Medicina abre al mundo el recuerdo de su arte y ejercicio; desde  el canto del hombre a sus dioses, desde el culto a la naturaleza, desde la  incertidumbre de aquellas dudas de lo que entonces parecía ser inexplicable,  esta noble rama del conocimiento con el tiempo y el progreso fue contribuyendo  con el hombre y su vida, con el ser y su arte, con lo humano y su quehacer. En  esta fina trama del tejido de la historia y de la vida, no sólo hay hilos  dorados, sino también se ven aquellos teñidos por los infortunios y la sangre de  quienes siendo inocentes pagaron con sus vidas el precio de la injusticia y la  maleficencia de médicos que enarbolando una falsa bandera y en nombre de una  tirana pretensión de investigación, enlodaron la más noble intención de esta  profesión.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En  nuestros días, el común es la vida vorágine que se impone como dinámica de  supervivencia en un mundo que se dice globalizado, en el que las inequidades se  hacen más abismales que nunca, vale la pena la reflexión profunda y consciente  sobre temas que parecieran no agotar su trascendencia, como lo es la muerte.  Pretensión que se toma desde lo que pudiese concebirse como el momento en que el  fallecimiento se medicaliza; es decir, en el que comienza a verse al médico como  un actor importante que media en el proceso de morir. Claro está que el  protagonista del hecho es el paciente moribundo, que en su última transición  desde lo conocido a otra dimensión aun por conocer, busca consuelo, apoyo y la  comodidad que pudiesen brindarle las medidas y procedimiento que el galeno  pudiese ofrecerle. Pasa entonces a ser no sólo un hecho, sino también un  encuentro de lo humano y lo divino, en el que participan decisiones de terceros,  como el médico y los familiares, enmarcados en un ámbito de creencias y cultos  espirituales compartidos por un grupo de individuos que conviven en un escenario  social y cultural.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Con el  devenir de la explosión industrial y la incursión de la tecnología se han dado  pasos agigantados sobre la concepción de la muerte, ya que se le contextualiza  como un proceso complejo en el que los avances de la ciencia pueden brindar al  paciente alternativas nunca antes previstas. La acción del hombre en el acto del  ejercicio médico se ve con creces superada por el apoyo que ofrecen los equipos  y procedimientos de los que se dispone; entonces ya no sólo se entiende la  muerte como un mero acto biológico, terrenal, de transición dimensional, sino  como todo un complicado proceso. Este complexo enlace de circunstancias en el  que todos sus actores se ven en la necesidad de tomar acciones y decisiones de  gran impacto en lo biopsicosocial para el individuo y su familia, abre la puerta  a diferentes debates desde los aspectos ontológico de este proceso, pasando por  cada una de las aristas que confluyen en el final de la vida.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2"> Anteriormente se concebía la relación médicopaciente desde el paternalismo. En  los últimos años esta correlación ha perdido su verticalidad del médico hacia el  paciente, para hacerse innovadora en su acaecimiento que plantea sea una  interacción recíproca y consultiva entre las partes interesadas, en donde el  carácter protagónico de las decisiones y las acciones a seguir no recaen única y  exclusivamente en el galeno. El paciente desde su condición de persona con  capacidad de decisión y acción consciente, autónoma y responsable, pasa a  intervenir directa y determinantemente sobre su proceso de vida y por lo tanto  de muerte.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Estos  últimos acontecimientos han llevado a mirar muy detenidamente todos los aspectos  intervinientes en la muerte humana, dando pie a serias modificaciones de los  argumentos que se expresan en lo contencioso a las normativas morales y legales.  Las sociedades organizadas y con acceso a más y mejor tecnología se plantean  retos en la toma de estas decisiones, distintas a las necesidades sentidas de  los países en vías de desarrollo donde la inequidad en la distribución de los  recursos y el acceso a servicios básicos de salud, hacen aun más difíciles la  toma de decisiones y pautas a seguir.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">He  aquí lo inacabado del tema, tan inagotable que vale la pena volver al pasado  para hurgar en el baúl de la historia, recobrando la memoria y evocar al  presente todos los elementos que conforman el saber en su conjunto sobre esta  problemática; si bien no es un debate agotable, también es cierto que a través  de la meditación histórica se citan acuerdos, desacuerdos, aciertos y  desaciertos que merecen repensarse antes de proseguir.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Ante  una sociedad que puede escoger a sus dioses, que ya no le canta al alba, sino  que atropella sus amaneceres y pone en peligro su atardecer, la invitación al  consenso se hace imprescindible, creando espacios abiertos al diálogo y al  intercambio para lograr una supervivencia digna. Mirar al ayer para no volver a  cometer los mismos errores se hace imperativo, la reflexión de lo inconcluso  sobre el dilema omega de la existencia como última frontera entre la vida y la  muerte, siguen siendo una necesidad, en especial para la comunidad médica.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Una  perspectiva distinta nos llega con la hermenéutica, donde más allá de la mera  compilación bibliográfica que recoge los hechos más connotados de la historia  con respecto al tema, la misma se esmera por abrazar desde un enfoque  interpretativo, los acontecimientos. Interpela lo que fue para intentar  comprenderlo, el autor se esfuerza por darle un sentido general a las partes  para obtener una visión cercana del todo. La hermenéutica en su voluntad por  entender hace un constante retorno y vaivén del todo a las partes y de éstas al  todo.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Es así  como esta composición entre la Historia de la Medicina y la hermenéutica ofrece  una ventana en la reconciliación del hombre y el sentido humano que impregnan  sus acciones. Mirar en lo que pudiera ser el laberinto oscuro de la muerte, es  traer luz y conocimiento a lo que si bien nos es desconocido, no debe ser  tenebroso ni lóbrego, por el contrario, si se mira desde la vida y su sentido,  el morir también tiene su razón hermosa, cual momento culminante de una  prolífica cosecha, cual partida desde un “hoy” hasta un “siempre”.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Es  casi imposible contemplar los diversos aspectos del morir, sin que surjan las  duras confrontaciones que suelen aparecer alrededor del tema de la Eutanasia,  para unos es una suerte de solución racional frente a los miedos, las  ansiedades, el sufrimiento y el dolor que ésta pudiese acarrear, mientras que  para otros la muerte de un ser humano, por más agotado y desahuciado que se  encuentre, siempre es algo que compunge y estremece; por lo que, aun cuando sea  todo el equipo médico el que decida suspender un tratamiento extraordinario y  dejar morir al paciente, no son muchos los que se atreven a ejecutarlo, por  contravenir sus principios.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">La  muerte desde el principio de autonomía del paciente, ha de ser, en la medida de  lo posible, un acto humano. Cada uno tiene, en principio, el mismo derecho a  elegir su muerte que a elegir su vida; la muerte no puede ser secuestrada.  Frente a los dos criterios antiguos, en el que: “la vida debe llegar hasta donde  Dios quiera o hasta donde la naturaleza aguante”, para los tiempos actuales  parece anteponerse otro criterio que da un diferente límite: “hasta donde la  voluntad y la dignidad del paciente lo determinen”. Sin embargo, la posición de  la Cristiandad contemporánea insiste en delimitar las características  específicas de la Eutanasia y se niega a identificarla como un acto que no se  inclina hacia el respeto y la dignidad de lo humano.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><b><font face="Verdana" size="2"> ESTRUCTURA DE LOS ACONTECIMIENTOS HISTÓRICOS</font></b></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En el  panteón de la Grecia antigua, se encontraban entre algunas de sus diosas Las  Parcas o Moiras, tres diosas que determinaban la vida humana y el destino: Cloto  daba la vida a los hombres, Láquesis decidía su duración y asignaba a cada  persona su destino y Átropo llevaba las temibles tijeras que cortaban el hilo de  la vida en el momento apropiado.<sup>1</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En la  Grecia clásica, tradicionalmente se considera a Hipócrates de Cos (S. V a.C.) el  “Padre de la Medicina”, a quien se le atribuye la autoría del llamado Juramento  hipocrático, en el cual se afirma que el médico no dará medicamento mortal por  más que le sea solicitado, lo que permitió a la medicina proteger a la vida del  paciente, aun en condiciones vulnerables de salud. No obstante, la historia  señala que posiblemente los griegos fueron los primeros en consentir el suicidio  bajo ciertas condiciones, ya que como lo señalan los textos que recogen los  pensamientos de Sócrates y Platón una enfermedad dolorosa era una buena razón  para dejar de vivir. Es así como, en La República, Platón (427-337 a.C.) condena  al médico Herodito por “fomentar las enfermedades... e inventar la forma de  prolongar la muerte”. El mejor indicio de que en Grecia se cometía el suicidio,  como una forma de Eutanasia, reside en el hecho de que otros grupos  representados por los pitagóricos, aristotélicos y epicúreos condenaban esta  práctica.<sup>2, 3</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En  Roma y los territorios bajo el dominio del imperio, la práctica de la Eutanasia  fue múltiple, se consideraba que el enfermo terminal que se suicidaba tenía  motivos suficientes para cometer tal acto, puesto que se aceptaba de manera  honrosa el suicidio provocado por “la impaciencia del dolor o la enfermedad.” <sup>4</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2"> Cicerón (106 – 43 a. C) en su carta a Ático, emplea la palabra Eutanasia como  sinónimo de muerte digna, honesta y gloriosa. Séneca expresó: “Es preferible  quitarse la vida, a una vida sin sentido y con sufrimiento”. Y Epiceto (50 – 130  d.C) predicaba la muerte como una afirmación de la libre voluntad.<sup>3</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Ya  durante el Cristianismo la Iglesia católica romana, modificó completamente la  legislación del suicidio: “cualquiera que atentara contra su propia vida no  recibiría cristiana sepultura”. En cierto modo, la forma de morir era la medida  del valor final de la vida, en especial para aquellas vidas consumidas por la  enfermedad y el sufrimiento, por lo que resultaba impensable recibir cualquier  tipo de alivio compasivo, aunque el sufrimiento fuera muy intenso. San Agustín  afirmaba que el suicidio era algo “detestable y abominable”, Dios otorgaba la  vida y los sufrimientos, por lo tanto, tenían que soportarse. En el año 693 se  anunció que cualquiera que intentara suicidarse sería automáticamente  excomulgado. En resumen, durante doce siglos el suicidio se había convertido en  el pecado mortal por excelencia para los cristianos.<sup>4</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">La  palabra Eutanasia fue utilizada desde los tiempos del emperador Augusto hasta  finales del siglo XIX, como el acto de morir pacíficamente y el arte médico de  lograrlo. Uno de los primeros que utilizó el término fue el historiador Suetonio,  quien escribió: “Tan pronto como César Augusto oía que alguien había muerto  rápidamente y sin dolor, pedía la Eutanasia, utilizando esta palabra, para sí  mismo y para su familia”.<sup>5</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Está  claro que el texto se refiere a las personas que no pueden ser curadas, y que  por tanto han entrado en la fase que se podría entender como desahucio. <sup>5</sup> </font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En el  Renacimiento, el concepto de Eutanasia adquiere su real significado y se  considera como tal al buen morir, siendo la muerte el último acto de la vida;  por lo que había que ayudar al moribundo con todos los recursos disponibles para  lograr una muerte digna y sin sufrimiento. Moro, filósofo inglés, menciona el  término Eutanasia en su obra Utopía, una sátira política en la que se hace  referencia a una isla imaginaria del mismo nombre, en el curso de la misma  surgen temas como el trato que debía darse ante el divorcio, muerte y la  Eutanasia, circunstancias que el autor no sólo menciona, sino que defiende en el  libro II en la sección referente a Los Esclavos: <sup>6</sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">“Como  ya he dicho, cuidan a los enfermos con gran amor, y nunca faltan a éstos los  alimentos o medicinas que son necesarios para su curación. A los que padecen  alguna dolencia incurable, procuran consolarlos visitándolos y platicando con  ellos. Si el mal, a más de ser incurable, causa al enfermo crueles sufrimientos,  le exhortan los magistrados diciéndole que, puesto que no puede cumplir ninguno  de los deberes que impone la vida y es una molestia para los demás y se daña a  sí mismo, ya que no hace más que sobrevivir a su propia muerte, debe  determinarse a no querer vivir enfermo por más tiempo; y pues semejante vida es  un tormento para él, debe disponerse a morir con la esperanza de que huye de  ella como se huye de una cárcel o de un suplicio; o, si no, debe consentir que  otros le libren de la vida. Dícenle también que con la muerte sólo pondrá fin a  su tormento, pero no a su felicidad. Los que son persuadidos así, se dejan morir  de hambre voluntariamente o mueren durante el sueño sin enterarse de ello. A  nadie fuerzan a morir, ni dejan de cuidar a los que rehúsan hacerlo. Más  consideran honrosa la muerte de los que así renuncian a la vida. Si alguno se  quita la vida sin causa que juzguen justa los sacerdotes y el Senado, se le  considera indigno de ser enterrado o de que su cuerpo sea consumido por el  fuego, y su cadáver es arrojado a un hediondo pantano”.<sup>7</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2"> También existe el texto muy conocido, escrito por Sir Francis Bacon que dice: </font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">“Aún  se puede ir mas allá: estimo que el oficio del médico no es sólo restaurar la  salud, sino también mitigar los dolores y tormentos de las enfermedades;…  también por humanidad, deben adquirir las habilidades y prestar atención a cómo  puede el moribundo dejar la vida más fácil y silenciosamente”.<sup>5</sup> </font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">El  Holocausto Nazi fue la persecución y el asesinato sistemático burocráticamente  organizado de aproximadamente seis millones de judíos por el gobierno nazi y sus  colaboradores. “Holocausto” es una palabra de origen griega, que significa  “sacrificio por fuego”. Los nazis, que tomaron el poder de Alemania en Enero de  1933, creían que los alemanes eran una “raza superior” y que los judíos, las  romas (gitanos), los discapacitados, y algunos grupos eslavos (polacos, rusos),  considerados “inferiores”, no merecían vivir. Más de doscientos mil  incapacitados (física o mentalmente) fueron asesinados en lo que el gobierno  totalitarista y extremista comandado por Adolfo Hitler dio a conocer como  Programa de Eutanasia. En el uso nazi, “Eutanasia” se refería a la matanza  sistemática de los portadores de “vida indigna de vivir” que estaban internados  en instituciones, sin el conocimiento de sus familias.<sup>8, 9 </sup></font> </p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">El  nombre clave de esta operación secreta era T4 (Aktion T4). El programa se  concentró inicialmente en los recién nacidos y niños muy jóvenes. Los médicos y  comadronas se veían obligados a registrar a los niños hasta los tres años de  edad que presentaban síntomas de retardo mental, deformaciones físicas u otros  síntomas incluidos en un cuestionario del Ministerio de Salud del Imperio.  Rápidamente, el programa se extendió y empezó a incluir a los niños minusválidos  mayores y adultos. Posteriormente, estos cuestionarios fueron distribuidos en  hospitales e instituciones encargados del tratamiento de los crónicamente  enfermos. Los seleccionados eran transportados por el personal de T4 a los  sanatorios que servían como instalaciones centrales de gaseamiento; se les  comunicaba a las víctimas que iban a someterse a una evaluación física y tomar  una ducha para desinfectarse; en su lugar, eran asesinados en cámaras de gas.<sup>8,  9</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Para  1941 representantes del Clero denunciaban las acciones del programa a las que  catalogaron como un asesinato puro, estas acciones trajeron como resultado la  suspensión del Aktion T4 ordenada por Hitler el 23 de Agosto de ese mismo año.  Sin embargo, esto no significó el fin de la operación de las matanzas en aras de  una manipulación y mal versión de lo que se concebía como Eutanasia, ya que en  Agosto de 1942, se reanudaron secretamente. Las víctimas ya no eran asesinadas  en instalaciones de gaseamiento centrales, sino por inyección letal o sobredosis  de drogas en varias clínicas dispersas por toda Alemania y Austria. También  muchas de estas instituciones privaban sistemáticamente a las víctimas adultas e  infantiles de alimento. El programa de Eutanasia continuó hasta los últimos días  de la Segunda Guerra Mundial, llegando a incluir una amplia gama de víctimas:  los llamados asociales, pacientes geriátricos, víctimas de bombardeos y  extranjeros que eran obligados a realizar múltiples trabajos forzados. En el  procedimiento del Tribunal Militar Internacional de Nuremberg (1945-1946), se  calculó que el número total de las víctimas del programa fue de 275.000  personas.<sup>8, 9</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Al  final de la Segunda Guerra Mundial, la humanidad se vio ante la necesidad de que  una instancia supraestatal debería proteger a la persona humana, ya que la  guerra no debería ser un medio legítimo para resolver problemas entre los  Estados. Las atrocidades que cometieron los médicos nazis, juzgados por el  Tribunal de Nuremberg, sobre todo en el campo de la experimentación humana, y el  lanzamiento de la bomba atómica en Japón, pusieron en jaque la neutralidad  científica.<sup>10</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><b><font face="Verdana" size="2"> ORGANIZACIÓN HISTÓRICA DE LOS ASPECTOS LEGALES</font></b></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En  Estados Unidos, durante las últimas décadas se han introducido legislaciones  destinadas a permitir el suicidio asistido y la Eutanasia (Washington, 1991;  California, 1992; Oregón, 1994; Michigan, 1995). Los ciudadanos en el estado de  Oregón aprobaron, el 16 de Noviembre de 1994, la medida que legalizaba la  Eutanasia bajo condiciones limitadas. El “National Right to Life Committee”  (Comité por el derecho nacional a la vida) obtuvo un interdicto de la Corte para  demorar la implementación de la medida. Las solicitudes de Washington,  California y Michigan han sido rechazadas, pero en éste último el soporte del  público y de la profesión médica para la legislación de la Eutanasia activa y  del suicidio asistido es cada vez mayor.<sup>11, 12</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En  Colombia, ejerciendo la acción pública de inconstitucionalidad, el ciudadano  José Eurípides Parra, presenta demanda contra el artículo 326 del Código Penal  por considerar que dicha disposición viola un gran número de artículos de la  Constitución. El texto del artículo 326 del Código Penal es el siguiente:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2"> “Homicidio por piedad. El que matare a otro por piedad para poner fin a intensos  sufrimientos provenientes de lesión corporal o enfermedad grave o incurable  incurrirá en prisión de seis meses a tres años”. <sup>11 </sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">El 15  de Mayo de 1997, en la plenaria de la Corte Constitucional, se sometió a  consideración la demanda contra una norma del Código Penal, Artículo 326,  homicidio por piedad. Comenzando así el debate sobre la aprobación o no de la  Eutanasia en Colombia.<sup>11</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En  Argentina esta forma de “Homicidio Eutanásico” no está contemplada en el Código  Penal, dicho código no considera al suicidio como un delito pero sanciona con  pena de prisión de 1 a 4 años a quien instigara o ayudara a otro a cometerlo y  el acto se hubiese tentado o consumado. Así mismo, el Código de Ética Médica de  la Confederación Médica del mismo país prohíbe abreviar la vida de un paciente y  el Código de Ética de la Provincia de Buenos Aires establece que la cronicidad o  incurabilidad de un paciente no es motivo para privarlo de asistencia; el  profesional de la medicina está en la obligación de velar por la vida del  enfermo y bajo ninguna circunstancia puede disminuir la resistencia física o  capacidad mental del mismo en forma definitiva, a menos que exista indicación  médica precisa, siendo conveniente en estos casos obtener la aprobación de una  Junta Médica.<sup>3</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Desde  un punto de vista legal la Eutanasia activa directa está penada por la ley  española y no está permitida por ningún código ético ni deontológico. En el  ordenamiento jurídico la Eutanasia se considera un homicidio y en el caso de que  el médico proporcione los medios adecuados al enfermo, podría considerarse como  inducción o cooperación al suicidio, recogido en el Código Penal, en su artículo  143 del Título I, relativo al homicidio y sus formas dentro del Libro II,  relativo a delitos y sus penas.<sup>3, 4</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">El  primer intento de regulación de una de las principales modalidades de Eutanasia  fue la Eutanasia pasiva, procurando el Testamento Vital, documento de  consentimiento en virtud del cual una persona expresa su voluntad de que, en el  supuesto de padecer una enfermedad terminal con ninguna expectativa de  recuperarse, mejorar o aliviarse, no sea sometida a tratamientos médicos, que  sólo servirían para prolongar artificialmente su vida durante un periodo de  tiempo determinado. Este fue impulsado desde el Parlamento de Cataluña.<sup>3</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">La ley  francesa se considerada incompatible con la Eutanasia, la práctica médica y la  ética, colocando al profesional de la salud en riesgo de ser sometido a un  proceso criminal o disciplinario. En la práctica, está tolerada la “abstención  terapéutica” (Eutanasia “pasiva”); la cual consiste en retirar el tratamiento  (como el apoyo cardíaco o respiratorio) a los enfermos terminales. En Francia,  un enfermo puede rechazar el tratamiento, pero no a un médico, el mismo no puede  forzar a una persona capaz de expresar sus deseos a aceptar exámenes médicos o  tratamiento; pero el médico tiene que informar al enfermo de todas las  consecuencias de su rechazo e intentar persuadirlo. El galeno sólo podrá actuar  sin tomar en consideración los deseos del enfermo en caso que la vida de este  corra peligro, o sea portador de enfermedad mental.<sup>13</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En el  Reino Unido, es legal que un adulto competente rechace un tratamiento médico,  aunque este acto reduzca claramente su esperanza de vida (constituyen  excepciones los enfermos en tratamiento por trastornos mentales). En algunos  casos, los menores de 18 años pueden dar su consentimiento para seguir con un  tratamiento, aunque esto vaya contra la voluntad de los padres; sin embargo, si  un joven menor de 18 años rechaza un tratamiento, los padres tienen la  posibilidad de anular esa decisión. La Eutanasia es un acto punible y tratado  como asesinato, que puede ser castigado con cadena perpetua. En algunos casos,  el tratamiento médico puede ser retirado legal y éticamente por los médicos  cuando se demuestre que es inútil continuarlo o cuando el mismo no produzca  ninguna mejoría. No obstante, es legal que un enfermo rechace un tratamiento  destinado a prolongar la vida.<sup>13</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">La  práctica de la Eutanasia está penada por la ley italiana, el que incurra en  dicha falta puede someterse hasta 15 años de presidio, en la discusión del  proyecto de Código Deontológico Médico se prevé denegar el derecho a la objeción  de conciencia a los profesionales de la Salud, en los temas relacionados con la  vida. En el año 2006 el caso de Piergiorgio Welby, portador de distrofia  muscular progresiva desató la discusión sobre la modificación de la ley y  práctica de la Eutanasia en esta nación.<sup>14</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">El  país que ha dado cambios más importantes dentro de su legislación con relación a  la Eutanasia es Holanda. Los primeros casos ocurrieron en los años setenta. En  1973 se arrestó a un médico por matar a su madre, una enferma terminal, con el  uso de morfina, esto estableció un precedente y las cortes dictaron un conjunto  de pautas que permitían a los médicos ayudar a un paciente en etapa terminal a  cometer suicidio. Para finales de 1980, al parecer se había vuelto rutinario  “eutanizar” a los bebés recién nacidos con impedimentos, como espina bífida. En  1984, la Sociedad Real de Medicina emitió “las reglas de conducta cuidadosa”  para la Eutanasia. Para 1990 los médicos de los Países Bajos estaban envueltos  en 11.800 muertes por Eutanasia, es decir el 9% de todas las muertes en el país.  Después de múltiples debates en Abril del 2002 entra en vigor la ley denominada  “prueba de petición de terminación de la vida y ayuda al suicidio”, mediante la  cual se exime de toda responsabilidad penal al médico que termine con la vida  del paciente a petición propia o ayude a su suicidio, siempre que haya observado  los requisitos legales y notifique la muerte no natural a la comisión regional  de verificación de Eutanasia; se incluye a las personas de 16 y 17 años quienes  podrán decidir al respecto, aunque se tendrá en cuenta la opinión de los padres,  mientras que quienes tengan entre 12 y 16 años necesitarán la aprobación de los  padres o tutores. Actualmente, en los países bajos se entiende por Eutanasia la  terminación por parte del médico de la vida del paciente a petición de este  último, por lo que el desistimiento de un tratamiento cuando ya no tenga sentido  continuar con el mismo, no se considera Eutanasia, formando esto parte de la  actuación propia del médico, quien desiste de la aplicación de un tratamiento  dejando que la naturaleza siga su curso natural; lo mismo cabe decir de la  aplicación de medios para paliar el dolor con la posible consecuencia añadida de  que sobrevenga antes la muerte. <sup>3, 15</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2"> Después de su vecina nación holandesa, Bélgica es el segundo país del mundo en  haber despenalizado la Eutanasia. Desde el 23 de Septiembre de 2002, está en  vigor una ley que autoriza a un médico poner fin a la vida de un paciente,  siempre y cuando, se encuentre consciente y lo haya solicitado por escrito de  forma reiterada. La llegada de la ley que aprueba la Eutanasia abre una  alternativa para que enfermos crónicos decidan cuándo y en qué condiciones  desean poner fin a sus vidas. Pero sobre todo, afirman sus defensores, tiene la  virtud de regular una actividad que ya existe, que es relativamente frecuente,  pero que ha sido secreta y, por tanto, susceptible de excesos.<sup>16</sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Entre  tanto la jurisprudencia venezolana, en ninguna de sus disposiciones contempla el  término Eutanasia; sin embargo penaliza al individuo que genere la muerte a otro  de forma intencional. El conflicto está representado por el planteamiento de  nuevas normativas que modificarían el actual Código Penal Venezolano; con el  Anteproyecto de Reforma Parcial del mismo se propone la modificación del título  IX “Delitos contra las personas”, ahora título II “Delitos contra la vida y la  integridad personal”, dentro del cual se conservan los artículos anteriores y se  incluye otro donde se autoriza el ejercicio de la Eutanasia, tanto activa como  pasiva, no tipificándola como tal sino denominándola como: “dar muerte por  piedad”.<sup>17</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><b><font face="Verdana" size="2"> CASOS EMBLEMÁTICOS EN EL MUNDO</font></b></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><u><font face="Verdana" size="2"> María Libia Pérez Ángel (1997)</font></u></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En  Colombia ya ha habido varias decisiones en el transcurso de los años que ponen  en evidencia la importancia de los principios de autonomía de voluntad y  autodeterminación, especialmente referidos a casos específicos. En el caso de  María Libia Pérez, quien se negó a recibir tratamiento prescrito por un tumor  canceroso y su familia buscó el tutelaje del Estado para suplir la voluntad de  la paciente y cuidar por su vida. La Corte Constitucional estimó prudente  revocar una decisión de primera instancia y motivó que la subrogación de la  capacidad de decidir, por la decisión de un juez o un médico, conculca el  derecho al libre desarrollo de la personalidad, toda vez que cada quien es libre  de elegir que enfermedades se trata y si es o no el caso de recuperar su salud. <sup>18</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">“La  decisión de María Libia Pérez Ángel (quien padecía de cáncer) de no acudir a los  servicios médicos ...no vulnera ni amenaza los derechos de los demás, ni el  ordenamiento jurídico; por consiguiente, merece ser respetada, dentro del ámbito  del reconocimiento de su derecho al libre desarrollo de su personalidad”.<sup>19</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Ramón  Sampedro (1943 – 1998)</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Ramón  era un pescador nacido en Xuno (La Coruña, Galicia), quien en 1968 a la edad de  25 años sufrió un grave accidente cuando al saltar al mar sufrió un fuerte  traumatismo que produjo lesión medular a nivel de la séptima vértebra cervical y  le convirtió en tetrapléjico, sin la esperanza de recuperar la movilidad de sus  miembros y luego de pasar 25 años en cama decidió solicitar le fuera aplicada la  Eutanasia; durante muchos años estuvo luchando, pero su petición fue negada en  múltiples oportunidades. Finalmente el 12 de Enero de 1998, a la edad de 55  años, muere en su casa; la necropsia reportó restos de cianuro en su cuerpo,  pasados algunos meses la pareja de Sampedro muestra en un medio de comunicación  nacional el video de cómo habían sucedido los hechos. La controversia no se ha  hecho esperar, dando lugar a juicios y hasta la realización de una película que  se titula “Mar Adentro”, donde se plasma la vida de este hombre sobre todo  después del accidente que lo llevó a la cama.<sup>3, 20</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><u><font face="Verdana" size="2"> Diane Pretty (1958 – 2002)</font></u></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Diane  era una enfermera habitante en Gran Bretaña de 43 años de edad, casada durante  25 años, con dos hijos, portadora de Enfermedad de la Motoneurona, con un  progresivo estado de parálisis y destrucción muscular que la llevó a una  disfunción orgánica múltiple y finalmente a parálisis respiratoria. Esta  situación de asfixia y muerte final, fueron indudablemente previstos por ella.  Siendo ésta la situación de Diane, llega a un acuerdo con su esposo para que se  respetase su decisión de autonomía de voluntad y autodeterminación, para evitar  así sufrimientos innecesarios y poder escoger el momento ideal de lo que ella  consideraba una muerte digna; pero su enfermedad la incapacitaba físicamente  para poder ejecutar por ella misma su decisión de bien morir, por lo que se vio  obligada a recurrir a los tribunales de justicia a los fines de evitar  prosecución penal en contra de su esposo Brian, al momento en el cual él le  ayudara a poner fin a su angustiosa situación de vida. Tras perder la batalla  legal para obtener ayuda en la finalización digna de su vida, la inglesa Diane  Pretty finalmente fallece a los 43 años de edad, en un sanatorio inglés, dos  días después de entrar en coma, a consecuencia de problemas respiratorios y con  intenso dolor.<sup>18</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><u><font face="Verdana" size="2"> Theresa Marie Schiavo (1963 – 2005)</font></u></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Mejor  conocida como Terri Schiavo era una mujer estadounidense en estado vegetativo  irreversible quien abrió un polémico debate sobre temas como la Eutanasia, la  bioética, la tutela legal del paciente en tales condiciones de vulnerabilidad,  el federalismo, y los derechos civiles en los Estados Unidos de Norte América.  El 25 de Febrero de 1990, Terri entonces de 25 años de edad, debido a un paro  cardiaco, provocado probablemente por una bulimia severa, sufrió daño cerebral  irreversible que la condujo a un estado vegetativo persistente, en el cual  permaneció por 15 años manteniéndose con vida gracias a la conexión a una  máquina que le suministraba alimentación intravenosa. Luego de permanecer  desconectada durante catorce días de dicho aparato, cumpliéndose una orden  judicial solicitada por el esposo, y tras una fuerte disputa de valores que  traspasó fronteras, muere el 31 de Marzo de 2005, a la edad de 41 años, en el  Pinellas Park Hospital, ubicado en el estado de Florida, a causa de inanición.<sup>21,  22, 23</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><u><font face="Verdana" size="2"> Piergiorgio Welby (1945 – 2006)</font></u></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Nació  en Italia en 1945, portador de distrofia muscular progresiva a partir de los 20  años de edad. En la última fase de su padecimiento había perdido la movilidad en  todo el cuerpo, con excepción de los globos oculares y labios, se encontraba  conectado desde 1997 a un respirador mecánico. En diversas oportunidades  solicitó la desconexión del respirador que lo mantenía con vida pero el Tribunal  Civil de Roma indicó que un “vacío legal” le impedía llevar acabo su petición.  En Septiembre de 2006 reclamó su derecho a morir en una carta abierta dirigida  al presidente, italiano Giorgio Napolitano, pero la justicia italiana consideró  inadmisible la desconexión del respirador. Unas horas antes de la muerte, el  Consejo Superior de Sanidad Italiana le había negado la supresión del respirador  automático alegando que “no se considera un ensañamiento terapéutico” Welby  fallece el 20 de Diciembre de 2006 a la edad de 60 años luego que Mario Riccio,  médico anestesiólogo, afirmara haber sedado al paciente y retirado la  ventilación artificial. Desde ese momento se inició una batalla legal, en vista  del desconocimiento que tuvo el galeno sobre las decisiones que la ley italiana  había establecido.14</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><b><font face="Verdana" size="2"> REFLEXIONES DEL FINAL DE LA VIDA</font></b></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Hay  muchas formas de morir y a la vez muy variadas maneras de interpretar este  fenómeno, pero inseparable de la naturaleza humana. El ser humano es el único  habitante en la biosfera entre la flora y la fauna que tiene conciencia de su  finitud y de la finitud de los otros seres humanos; sin embargo, en lo íntimo de  su ser cada quien se siente inmortal, tal como lo señalara Freud:</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2"> “Nuestra propia muerte es sin duda inimaginable, y siempre que hagamos intento  de imaginarla podremos percibir que realmente sobrevivimos como espectadores...  en el inconsciente, cada uno de nosotros esta convencido de su propia  inmortalidad”.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Sin  embargo, en el marco del pensamiento racional sabemos que somos perecederos, que  las generaciones se van sucediendo y cada hombre tiene su morir, de tal forma  que todo ser humano podría en cierta medida repetir el gesto de Jerjes, el  emperador persa que lloró contemplando su gigantesco ejército al pensar que  ninguno de ellos estaría vivo 100 años después.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">El  tema de la muerte suele ser evadido, ignorado y escondido en la sociedad; es  como si se tratara de un enemigo al cual debe evitarse y en cada oportunidad  ineludible, debe buscarse la manera de vencerlo, pero lo cierto es que ella es  inevitable. Todos los hombres eventualmente morirán. La muerte es tan parte de  la existencia humana como el hecho de haber nacido, ella es el límite al tiempo  de vida. Así como la vida humana es primariamente, aunque no únicamente, vida  personal, la muerte del hombre está determinada fundamentalmente por la  desaparición de la persona, la cual suele ir acompañada de la muerte del cuerpo.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Aunque  no existiera el término empleado hoy día para la eutanasia, se tienen  constancias históricas sobre la muerte elegida y buscada a voluntad por personas  que consideraron en su momento haber agotado cualquier posibilidad de vida  digna. En la antigüedad clásica fue signo de grandeza del espíritu no manifestar  temor a la muerte, mostrarse dispuesto a mirarla cara a cara y buscarla como  refugio contra intolerables dolencias o fallas del cuerpo, así como ante  circunstancias que amenazaran en materia grave las cualidades intangibles de la  vida.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En la  instauración del cristianismo la vida se torna en cierto sentido propiedad  exclusiva de Dios, donde dar la muerte por compasión por los sufrimientos de  otro dejó de ser un acto loable humanitario, para convertirse en rebeldía contra  los designios divinos. En este contexto aparece, poco después del año 1000 según  algunos autores, el término Eutanasia, formado con las raíces griegas que  significan muerte adecuada o buena. Es muy probable que, recién ideado el  vocablo eutanasia nada tuviera que ver con actos voluntarios para dar la muerte  y fuera más bien una descripción afortunada y brevísima de la paz interior, la  armonía del ambiente y la facilidad biológica del tránsito definitivo que en  condiciones ideales debiera caracterizar el instante último de la vida terrena  de los seres humanos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">La  Eutanasia parece generarse con la intención de solventar o facilitar el difícil  episodio que constituye el término de la vida humana, caracterizado por ideas  que a lo largo de los tiempos se han ido modificando entre las diversas culturas  y costumbres que impregnan la civilización humana. Se debe denominar como  Eutanasia a la provocación de la muerte de un paciente portador de una  enfermedad mortal, efectuada en su requerimiento y en su propio beneficio por un  tercero a través de la administración de un agente o tóxico que le provocará la  muerte con prescidencia de la situación patológica de base. Dentro de ella deben  analizarse cinco (5) elementos. </font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">(I) La  muerte provocada por un tercero: la aparición de una tercera persona,  generalmente un trabajador de la salud y frecuentemente un médico, que  instrumenta la provocación de la muerte distingue a la Eutanasia del suicidio y  en especial del suicidio asistido</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">(II)  La presencia de una enfermedad moral: la existencia obligatoria en el paciente  de una enfermedad que acarree la muerte próxima o un sufrimiento extremo permite  distinguir primariamente a la Eutanasia del homicidio.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">(III)  La muerte provocada debe ser en propio beneficio del paciente: esto implica que  deberá ser efectuada teniendo en cuenta su mejor interés que depende  naturalmente de la valoración subjetiva del paciente en el momento en que  transita determinada situación vital.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">(IV)  El paciente debe solicitar que se le provoque la muerte: sobre la exigencia de  los primeros tres elementos ya citados, existe acuerdo casi unánime y son los  que analizan el escenario (existencia de una enfermedad letal), los actores (el  paciente y el trabajador de salud) y el interés del acto (el beneficio del  paciente). El requerimiento del paciente resulta un dato fundamental que  legitima la expresión de su voluntad autónoma en el ejercicio máximo de su  derecho a morir.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">(V) Se  indica como se produce la muerte: si el objetivo central de la Eutanasia es la  provocación</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2"> acordada de la muerte, el procedimiento elegido deberá cumplir obligatoriamente  la condición esencial: ser absolutamente seguro en cuanto a que su aplicación  producirá el resultado esperado en un tiempo mínimo y sin provocar sufrimiento. <sup>24</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Si  bien en cada momento de la historia se han desarrollado varias maneras de  afrontar el proceso, casi todas tienen la constante de considerarlo  trascendente, como un hecho que lleva inherente el respeto pero sobre todo la  intención de disminuir el dolor asociado al final de la existencia.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Con el  paso de los siglos, ocurrió un cambio de sentido que llevó la palabra Eutanasia  a significar el acto de dar muerte a alguien para liberarlo de intensos  sufrimientos contra los cuales no hubiera otro modo de luchar; Eutanasia se  convirtió así en sinónimo de homicidio piadoso o compasivo y como consecuencia  en el centro del huracán de discusiones, aprobaciones, rechazo y choques  emocionales que aún no se resuelven.</font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Le  corresponde a las comunidades médicas y especialmente a la academia, reorientar  o validar el sentido que merecen las decisiones médicas al final de la vida  humana, que si bien pueden fundamentarse básicamente en los principios  propuestos desde la Bioética Biomédica (reducida a los fundamentalismos de los  principios éticos), debe repensarse su posición desde una Bioética Integral  Clínica y Social de Intervención (que considere los Derechos Humanos, el cuidado  de la vida y de la tierra con todos sus elementos vivientes) contextualizada a  la realidad de nuestros países aun en vías de desarrollo, como lo representan  los pueblos de América del Sur.<sup>25, 26, 27</sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En  este sentido las perspectivas de estudio del tema deben recoger visiones  integradoras, dialógicas y realistas desde Latinoamérica, en donde quizás la  Bioética Principialista basada en el respeto de la persona sometida a  procedimientos e investigaciones científicas, no sea suficiente para dar  respuesta a los dilemas contextuales de nuestros pueblos subyugados por las  injusticias sociales. Entonces, es necesario ampliar la visión hasta ahora  centrada sólo en la autonomía del sujeto, para que en un horizonte de  oportunidades y equidades nuestros ciudadanos se legitimicen primero como  ciudadanos dignos de una vida para el pleno desarrollo de sus capacidades  físicas y psicosociales, en donde a todos se les garantice una adecuada  prestación de los servicios de salud en las mejores condiciones posibles a lo  largo de todo el territorio nacional; para luego poder empezar a confrontar  dilemas sobre las medidas limitantes de la vida y las circunstancias ideales  para poder tomarlas, espacialmente cuando una persona se enfrenta a la frontera  de su existencia.<sup>28, 29, 30, 31</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">En  este momento, solamente desde una Bioética basada en los Derechos Humanos como  fuente de elementos principialistas para la consideración de la vida del hombre,  la cual rebasa las barreras de sus intereses propios para entrar en los archivos  de la humanidad, desde una comunidad mundial en armonía con su entorno y desde  una conscientización vital del medio ambiente, de respeto profundo por la  biodiversidad y de solidaridad por la vida y lo viviente, es sólo en este  contexto multicultural y de conjugación de saberes que dialogan entre sí, para  llegar a consensos justos e inteligentes, de donde podremos obtener las  herramientas para los múltiples abordajes que existen entre la vida y la muerte.<sup>32,  33, 34, 35</sup></font></p>     <p align="justify" style="margin-bottom: 0"><b><font face="Verdana" size="2"> REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</font></b></p>     <!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">1.  Panteón Griego [serial online]. [Citado 21 de Junio de 2005]. Se ubica en: URL:  http://espanol.geocities.com/ bos_nimue/grecia.html.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132322&pid=S1690-3293200700020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">2.  Pérez R. De la Magia Primitiva a la Medicina Moderna [serial online] 1997  [Citado 22 de Junio de 2005] Se ubica en: URL:http://www.portalplanetasedna.com.ar/  medicina01.htm.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132323&pid=S1690-3293200700020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">3.  Fernández S, López E, Pasquali C, Rondolino M, Terragno J. Eutanasia: Historia y  Actualidad. [serial online]. [Citado 13 de Agosto de 2005] Se ubica en: URL:  http:// www.monografias.com/trabajos/eutanasia3/eutanasia3.htm.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132324&pid=S1690-3293200700020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">4. La  Vida: ¿Derecho o Deber? [serial online] 2004 [Citado 12 de Agosto de 2005]. Se  ubica en: URL: http:// www.enfermeria21.com/listametas/apuntes_2004_2005/  Apuntes Eutanasia1yola nda.doc.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132325&pid=S1690-3293200700020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">5.  Gracia D. Ética de los confines de la vida. Tomo 3. Bogotá: Editorial CODICE LTD.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132326&pid=S1690-3293200700020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">6.  More T. Utopía. Londres [serial online] 1516 [Citado 13 de Junio de 2005]. Se  ubica en URL: http://wikisource.org/ wiki/utop%C3%ADa.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132327&pid=S1690-3293200700020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">7. Historia de la  Filosofía: El Humanismo Cristiano. [serial online]. [Citado 10 de Junio de  2005]. Se ubica en URL: www.webdianoia.com/ medieval/tomasmoro.htm.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132328&pid=S1690-3293200700020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">8.  Enciclopedia del Holocausto [serial online]. [Citado 20 de Julio de 2005]. Se  ubica en: URL: http://www.ushmm.org/ wlc/sp/.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132329&pid=S1690-3293200700020000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">9. Eutanasia Nazi [serial online]  1999 [Citado 20 de Julio de 2005]. Se ubica en: URL: http://www.alemania-online.de/  historia/tercerr/eutanasia.htm.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132330&pid=S1690-3293200700020000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">10. Albuquerque de Olivera A. Modulo I:  Bioética y derechos humanos. UNESCO. [Serial online] 28 de mayo de 2007 [citado  13 de junio de 2007]. Disponible en URL: http:// www.redbioetica-edu.com.ar</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132331&pid=S1690-3293200700020000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">11.  Universidad Central de Venezuela. Ética en Medicina. Caracas: Centro Nacional de  Bioética; 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132332&pid=S1690-3293200700020000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">12. Zamudio T, Burger C, Siede L. Bioética &amp; Derecho [serial  online] 2005 [Citado 20 de Agosto de 2005]. Se ubica en: URL: http://www.bioetica.bioetica.org/muerte16.htm.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132333&pid=S1690-3293200700020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">13. Bionet. Vivir más tiempo [serial online] 2002 [Citado 10 de Agosto de  2005]. Se ubica en: URL: http:// www.bionetonline.org/castellano/Content/ll_leg1.htm#France.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132334&pid=S1690-3293200700020000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">14. Fuencisla C. Practicada la eutanasia a Welby en Italia pese a la negativa  de la Justicia [serial online]. [Citado 10 de Junio de 2007]. Se ubica en: http://www.hazteoir.org/  modules.php?name=Noticias&amp;file=article&amp;sid=3791.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132335&pid=S1690-3293200700020000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">15. Zaken B. Eutanasia en  Holanda [serial online]. [Citado 01 de Agosto de 2005]. Se ubica en: URL: http://  www.imagina.org/archivos/ archivos_vi/eu_holanda.htm.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132336&pid=S1690-3293200700020000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">16. Bélgica Despenaliza  la Eutanasia [serial online] 2002 [Citado 31 de Julio de 2005]. Se ubica en: URL:  http:// www.bioeticaweb.com/ content/view/524/86/.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132337&pid=S1690-3293200700020000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">17. Angulo A. Anteproyecto  de Código Penal 2005. Disponible en: http://www.tsj.gov.ve/informacion/  miscelaneas/anteproyecto2.html.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132338&pid=S1690-3293200700020000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">18. Aguiar-Guevara R. Eutanasia: mitos y  realidades. El Silencio (Caracas): Tamher Editores; 2003.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132339&pid=S1690-3293200700020000500018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">19. Jurisprudencia  Corte Constitucional. Consejo Superior de la Judicatura. Colombia. 1997 [serial  online]. [Citado 23 de Septiembre de 2007]. Se ubica en: URL: http://  www.elabedul.net/Documentos/Temas/Eutanasia_y_suicidio/ C-239-97.pdf</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132340&pid=S1690-3293200700020000500019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">20. El  debate sobre la eutanasia en España [serial online]. [Citado 01 de Agosto de  2005]. Se ubica en: URL: www.bioeticaweb.com/content/view/1262/86/.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132341&pid=S1690-3293200700020000500020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">21. Terri  Schiavo [serial online] 2005 [Citado 20 de Agosto de 2005]. Se ubica en: URL:  http://es.wikipedia.org/wiki/ Terri_Schiavo.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132342&pid=S1690-3293200700020000500021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">22. La Lucha de Schiavo contra la  Obesidad Provocó su Estado Vegetativo [serial online] 2005 [Citado 20 de Agosto  de 2005]. Se ubica en: URL: http://www.cooperativa.cl / p4_noticias/site/artic/20050331/pags/20050331114823.html.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132343&pid=S1690-3293200700020000500022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">23. Cronología del Caso Schiavo [serial online] 2005 [Citado 10 de Agosto de  2005]. Se ubica en: URL: http:// www.elmundo.es/elmundo/2005/03/21/sociedad/111142425.  html.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132344&pid=S1690-3293200700020000500023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">24. Gherardi C. Ética en el Final de la Vida. Modulo III: Decisiones del  Final de la Vida. UNESCO. [Serial online] de septeimbre de 2007 [citado octubre  de 2007]. Disponible en URL: http://www.redbioetica-edu.com.ar</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132345&pid=S1690-3293200700020000500024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">25. Vidal S.  Introducción General a la Bioética Clínica y Social Modulo I: Bioética y  derechos humanos. UNESCO. [Serial online] de mayo de 2007 [citado junio de  2007]. Disponible en URL: http://www.redbioetica-edu.com.ar</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132346&pid=S1690-3293200700020000500025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">26. Garrafa, V. De  una bioética de principios a una bioética interventiva: en Bioética. 2005, Vol.  13, (1): 125-134.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132347&pid=S1690-3293200700020000500026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">27. Garrafa V, Kottow M, Saada A. Estatuto Epistemológico de  la Bioética UNAM; Red Latinoamericana y del Caribe de Bioética de UNESCO, Nº 1,  México, 2005; p 314.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132348&pid=S1690-3293200700020000500027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">28. Albuquerque de Olivera A. Modulo I: Bioética y  derechos humanos. UNESCO. [Serial online] de mayo de 2007 [citado junio de  2007]. Disponible en URL: http://www.redbioeticaedu. com.ar.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132349&pid=S1690-3293200700020000500028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">29. Ferrer J,  Álvarez J. Para Fundamentar la Bioética. Sao Paulo: Loyola. 2003; p 123.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132350&pid=S1690-3293200700020000500029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">30.  Susana Vidal. Introducción General a la Bioética Clínica y Social Modulo I:  Bioética y derechos humanos. UNESCO. [Serial online] de mayo de 2007 [citado  junio de 2007]. Disponible en URL: http://www.redbioetica-edu.com.ar</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132351&pid=S1690-3293200700020000500030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">31.  Garrafa, V. Análisis crítico y propuestas para un estatuto epistemológico de una  Bioética Latinoamericana Modulo I: Bioética y derechos humanos. UNESCO. [Serial  online] mayo de 2007 [citado 13 de junio de 2007]. Disponible en URL: http://www.redbioetica-edu.com.ar.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132352&pid=S1690-3293200700020000500031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">32. Brussino S L. Introducción a una fundamentación de la bioética basada en  los derechos humanos; en: Modulo I: Bioética y derechos humanos. UNESCO. [Serial  online] mayo de 2007 [citado junio de 2007]. Disponible en URL: http://  www.redbioetica-edu.com.ar.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132353&pid=S1690-3293200700020000500032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">33. Schramm F R. Los métodos para enfrentar los  conflictos morales de la bioética. UNESCO. [Serial online] mayo de 2007 [citado  junio de 2007]. Disponible en URL: http:// www.redbioetica-edu.com.ar.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132354&pid=S1690-3293200700020000500033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">34. Orcajo Á. (2006). Eutanasia, entre la dignidad y el delito. En: Simposio de  Eutanasia Universidad de Carabobo. Jul 01- 03. Valencia- Carabobo, Venezuela.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132355&pid=S1690-3293200700020000500034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify" style="margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">35. Orcajo Á. (2005). Ética de la Eutanasia. En: Seminario de Fundamentación en  Bioética de la Universidad de Carabobo. Valencia- Carabobo, Venezuela.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3132356&pid=S1690-3293200700020000500035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> Recibido:  Mayo 2007 Aprobado: Julio 2007</font></p>       ]]></body>
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