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<institution><![CDATA[,Universidad de Carabobo Facultad de Ciencias de la Salud-Sede Aragua Unidad de Investigación y Estudios en Salud Pública]]></institution>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center" style="text-align:center"><b> <span style="font-size:10.0pt; font-family:Verdana">De espaldas al closet … crónica de realidades incómodas.</span></b></p>     <p align="center" style="text-align:center"><b> <span style="font-size:10.0pt; font-family:Verdana">Black to the closet...chronic un comfortable realities</span></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Constitución de la República  Bolivariana de 1999, reconocida a nivel mundial como una de las que otorga mayor  protección a los derechos civiles, en su Artículo 20 establece que: “Toda  persona tiene derecho al libre desenvolvimiento de su personalidad, sin más  limitaciones que las que derivan del derecho de las demás y del orden público y  social.” y en el 21 señala que: “Todas las personas son iguales ante la ley; en  consecuencia: No se permitirán discriminaciones fundadas en la raza, el sexo, el  credo, la condición social … La ley garantizará las condiciones jurídicas y  administrativas para que la igualdad ante la ley sea real y efectiva …”</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Paradójicamente en su Artículo  77 especifica: “Se protege el matrimonio entre un hombre y una mujer … Las  uniones estables de hecho entre un hombre y una mujer que cumplan los requisitos  establecidos en la ley producirán los mismos efectos que el matrimonio”. Se  hacen evidentes algunas contradicciones entre nuestra legislación, que promueve  la equidad e igualdad de género entre lo masculino y lo femenino, y lo que  acontece en el cotidiano, una legislación aparentemente fundamentada en una  concepción binaria del mundo, que en principio propicia la exclusión, e ignora  parte de nuestro ocurrir, lo diverso.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En un Taller para fortalecer la  formación policial promovido y presidido por la Defensora del Pueblo de  Venezuela en 2010, se encontraba también, el representante de la coordinación  del Sistema de Naciones Unidas en Venezuela, quien indicó que “no importa el  tipo de cultura, idioma o color de piel, el 9.2% de las comunidades en el mundo  son diverso sexuales, allí se une el ser ciudadano y la condición humana”.  Además, múltiples instancias sociales, académicas y políticas reconocen que  entre un diez y un treinta por ciento de la población general tiene o ha tenido  comportamientos y orientaciones sexuales en el transcurso de sus vidas,  diferentes a la heterosexualidad dominante y que convencionalmente es conocida  como población sexogénerodiversa o LGTB (lesbianas, gays, transexuales y  bisexuales).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hoy debemos reconocer el casi  total desconocimiento que tenemos, en todos los ámbitos, desde lo cotidiano a lo  académico e institucional, de la magnitud que representa la población  sexogénerodiversa del total de la población mundial o nacional, más allá de  especulaciones y estimaciones informales. Así mismo, desconocemos el impacto  negativo que las condiciones discriminatorias impuestas a la convivencia por  nuestra sociedad a dicha población, estaría provocando en su condición de salud.  Lo que decimos y hacemos, lo hacemos a ciegas, y es así porque pareciera que no  queremos mirar, ni mirarnos, como sociedad. La falta de información es  generalizada acerca de esta compleja realidad, en la cual múltiples evidencias  empíricas nos muestran a una población discriminada, excluída, maltratada, y  sobre todo invisibilizada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¿Acaso la pregunta es  pertinente, acaso es “correcta”, acaso es necesaria, o será muy incómoda … acaso  esperamos se resuelva espontáneamente? … , sin embargo está allí, imperturbable  y sobre todo revelando dolorosos, inocultables e indiscutibles impactos en la  salud de la población …</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La defensa y reivindicación de  la diversidad humana es factible y practicable en tanto se ajuste a inefables  valores y principios históricamente establecidos, en tanto sea política y  moralmente “correcta”, en tanto no se “atreva” a mostrarnos y demostrarnos la  realidad “a pesar” de dicha “moral”, en tanto no toque aspectos de nuestra vida  que nos resulta incómodo conocer y ventilar, como la sexualidad. Eso puede  ayudar a entender, que a pesar de las históricas resistencias desde el modelo  patriarcal, las conquistas del género femenino hayan sido posibles. Nos  re-conocemos como diversos sin conocernos en la diversidad de expresiones de  nuestra naturaleza como seres humanos … vano re-conocimiento fundado en la  conveniente ceguera de nuestra “diversidad”. La hipocresía tiene muchos matices,  fundamentos … justificaciones …valores … , por cierto, en tanto no se reconozca  a sí misma como tal. Su poder es tan grande que le impide “mirarse”, le impide  “re-conocerse” o apenas “conocerse”… Se dice que los paradigmas tienen el poder  de hacernos ver la realidad de una determinada manera, pero además, y con mucha  más fuerza, de impedirnos verla de otras …</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En nuestras sociedades se  tiende a invisibilizar, patologizar, cuestionar y castigar a aquellas personas  cuyo género entra en abierta contradicción con el sexo asignado socialmente, o  no puede ser claramente registrado y calificado dentro de los códigos binarios  dominantes. Toda expresión de género confusa o ilegible es automáticamente  transformada en una versión desmejorada, caricaturesca y distorsionada del  modelo binario: hombre/masculino y la mujer/femenina. Paradójicamente ese  ejercicio de caricaturización no hace más que recordarnos que existen personas  que no quieren ser normales, que no se conforman con la normalidad hegemónica y  santificada, que no se asimilan.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Resulta preocupante que los  criterios que sustentan la normalidad, la legalidad, y la legitimidad visible en  nuestras sociedades parecen sustentarse en “máximas” como: Lev 18,22: “No te  acostarás con varón como con mujer; es abominación”.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lev 20,13: “Si alguien se  acuesta con varón, como se hace con mujer, ambos han cometido abominación:  morirán sin remedio; su sangre caerá sobre ellos”. Rom 1,27: “Igualmente los  hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos  por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí  mismos el pago merecido de su extravío”.1 Cor 6,9-10: “¡No os engañéis! Ni los  impuros... ni los afeminados, ni los homosexuales...heredarán el Reino de Dios”.  El miedo a lo desconocido y el temor a Dios prevalecen sobre los derechos  civiles, y modelan (o pretenden modelar) el comportamiento de la Sociedad  ignorando la diversidad. Al respecto el Papa Juan Pablo II señaló: “Lo que no es  moralmente admisible es la aprobación jurídica de la práctica homosexual. Ser  comprensivos con respecto a quien peca, a quien no es capaz de liberarse de esta  tendencia, no equivale a disminuir las exigencias de la norma moral”. Y  refiriéndose a una resolución del Parlamente Europeo sobre este tema, añade: “El  Parlamento ha conferido indebidamente un valor institucional a comportamientos  desviados, no conformes al plan de Dios: existen las debilidades -lo sabemos-,  pero el Parlamento al hacer esto ha secundado las debilidades del hombre”.1 Y  estas posturas no son exclusivas de la jerarquía de la llamada Iglesia Católica;  podríamos llenar miles de páginas con argumentaciones semejantes planteadas e  impuestas desde diversas confesiones religiosas, morales, políticas, económicas  … lo que nos recuerda que somos ante todo, diversos, y no necesariamente  pecadores y pecadoras.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ante lo incómodo de esta  compleja realidad, que no puede ser desaparecida mágicamente con palabras; que  se manifiesta cotidianamente en la discriminación, el maltrato y la exclusión;  que en el campo de la salud provoca impactos vergonzosamente desconocidos por la  sociedad y las autoridades competentes, la solución ha sido invisibilizar, mirar  a otro lado, y esperar con mucha Fe a que la situación cambie por obra y gracia  de poderes sobrenaturales, y se haga “normal”, parafraseando a Juan Pablo II, se  reajuste al Plan de Dios, no resulta ético permanecer indiferentes. Son  conocidos los ingentes esfuerzos e inversiones realizados por grupos de  investigación y connotados laboratorios para demostrar el origen genético de la  homosexualidad y/o documentarla como patología. Es un hecho su clasificación  como enfermedad por asociaciones profesionales y científicas en diversos países,  recomendando esquemas de tratamiento según el caso. Pero la homolesbotransfobia  que es la responsable directa del maltrato, exclusión, etc. no es mencionada ni  siquiera como trastorno sicológico o sociopatía. Mientras tanto, en clara  complicidad, nuestras Universidades y demás casas de estudio de-forman  profesionales capacitados y capacitadas para ignorar la diversidad; los  Ministerios de Salud no incluyen en sus Planes y Programas la atención a la  población sexogénerodiversa (a menos que sea para las Infecciones de Transmisión  Sexual o VIH), y nuestra institucionalidad (en el caso de Venezuela) desconoce  sistemáticamente la Constitución y nuestro Marco Legal, que parecen (por  añadidura) inspirarse más en dogmas de Fe que en el respeto a la dignidad de los  seres humanos, la libertad y la autonomía. Preferimos mantenernos de espaldas al  closet.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta publicación cedida  generosamente por la Revista Comunidad y Salud, recoge el producto de varios  grupos de trabajo e investigación en nuestro país, y quiere ampliar el espacio  para el necesario debate desde diversas y complementarias corrientes alrededor  del tema del género. El feminismo con sus diversas expresiones e innegables  aportes en la lucha por la igualdad y la equidad de género; la sexología que ha  colaborado ampliamente en una mejor comprensión de las realidades humanas; la  epidemiología como herramienta fundamental en el conocimiento de la salud y la  vida más allá de la enfermedad; y la epistemología que nos permite movernos  productivamente entre la teoría y la práctica social en el proceso de  construcción del conocimiento; estas, y todas las corrientes y disciplinas que  puedan y quieran acercarse y acercarnos en esta tarea.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Consideramos que resulta  impostergable adecuar nuestra legislación, nuestros Programas de Atención a la  Salud, nuestros Programas de Formación de Personal de Salud. Poner en discusión  la vigencia de valores y principios que orientan nuestra vida en Sociedad, dejar  de mirar hacia otro lado, y permitirnos mirar a todas partes, permitirnos  conocer y conocernos. Frente a lo monumental y complejo de estas tareas, y  reconociendo de entrada nuestra desinformación y nuestras deformaciones  profesionales, morales, sociales, políticas … nos planteamos colaborar en la  medida de nuestras posibilidades, reunir voluntades, esfuerzos, trabajo …  colaborar para hacer visible esta parte “escondida” de la realidad, y sobre todo  generar respuestas y propuestas para la construcción de un mejor mundo en el que  el closet no sea necesario, y todos los seres humanos seamos libres para ser  felices. 1Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta a los Obispos de  la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, 1 de  octubre de 1986; “Algunas consideraciones acerca de la respuesta a ciertas  propuestas de ley sobre la no discriminación de las personas homosexuales”,  L»Osservatore Romano, 31 de julio de 1992, p. 7; Juan Pablo II,</font></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Pedro Enrique Villasana López <sup>1</sup></font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup>  Docente-Investigador. Unidad de Investigación y Estudios en Salud Pública.  Facultad de Ciencias de la Salud-Sede Aragua. Universidad de Carabobo.  Correspondencia: <a href="mailto:pedrovillasana@hotmail.com"> pedrovillasana@hotmail.com</a> </font></p>       ]]></body>

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