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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los documentos y archivos: Una necesaria revisión histórica para afrontar el reto de la e-administración pública]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The transformation of traditional Government towards eGovernment bears noteworthy consequences in several areas, as in documents and files. The creation of electronic documents and files shades doubt over many requirements of hard-copy documents or files. This paper will analyse the historical reviews of creation and conservation of documents and files, as well as the changes and problems brought about by the emergence of eGovernment. This research will present a historical overview of both terms until the arrival of telematic transformation. Since this analysis will be carried out in Spain, definitions as for document and file will be those approved by the Bill 11/2007, 22nd June, of citizen’s e-access to Public Services, one of the many bills passed as to launch eGovernment in Spain. In any case, favouring eGovernment brings about a substantial change in the historical definition of document and file, as issues such as authenticity, unity, preservation... may shed doubt on the new digital era as a whole.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <b><font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="center">Los documentos y archivos. Una necesaria revisión histórica  para afrontar el reto de la e-administración pública </p> <i>     <p ALIGN="center">Fernando Sabés Turmo</i></font></b><font FACE="Verdana" SIZE="2"><sup>1</sup></p>     <p ALIGN="LEFT">&nbsp;&nbsp; 1 Doctor en Comunicación. Profesor del Departamento  de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de  Barcelona. Profesor de Periodismo y de Publicidad y Relaciones Públicas en la  Universidad San Jorge de Zaragoza. Autor de los libros: La radio y la televisión  local en Aragón (2002), Los medios de comunicación y los jóvenes en Aragón  (2005) y La eficacia de lo sencillo. Introducción a la práctica del periodismo  (2006). Correo electrónico: <a href="mailto:fernando.sabes@uab.es">fernando.sabes@uab.es</a> </p> <b>     <p ALIGN="justify">Resumen</p> </b>     <p ALIGN="justify">La transformación de la administración tradicional hacia la  e-administración tiene importantes consecuencias en diferentes ámbitos, entre  ellos, en los documentos y los archivos. La creación del documento y del archivo  electrónico pone en duda muchas de las características que deben cumplir  cualquier documento o archivo en papel. El repaso histórico a la creación,  conservación de documentos y archivos y a los cambios o problemas que generan la  aparición de la Administración Electrónica será objeto de estudio en este  artículo. El trabajo se centra en una revisión histórica de ambos términos hasta  llegar a la transformación telemática. El análisis se realiza en el ámbito  español por lo que las definiciones de archivo y documento electrónico se  tomarán de Ley 11/2007, de 22 de junio, de acceso electrónico de los ciudadanos  a los Servicios Públicos, una de las normas aprobadas para impulsar la  e-administración en España. De todos modos, apuntar que la apuesta por la  e-administración cambia sustancialmente la definición histórica de documento y  archivo porque aspectos como la autenticidad, unidad, conservación pueden estar  en entredicho en la nueva era digital.</p> <b>     <p align="justify">Palabras clave: </b>archivo electrónico, documento  electrónico, administración electrónica, digitalizar, España</p> </font><font FACE="Georgia" SIZE="1"><b><font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p ALIGN="center">Documents and Files. A Necessary History Revision to Meet the  Public e-administration Challenge</p>     <p ALIGN="justify">Abstract</p> </font></b></font><font SIZE="2" face="Verdana">     <p ALIGN="justify">The transformation of traditional Government towards  eGovernment bears noteworthy consequences in several areas, as in documents and  files. The creation of electronic documents and files shades doubt over many  requirements of hard-copy documents or files. This paper will analyse the  historical reviews of creation and conservation of documents and files, as well  as the changes and problems brought about by the emergence of eGovernment. This  research will present a historical overview of both terms until the arrival of  telematic transformation. Since this analysis will be carried out in Spain,  definitions as for document and file will be those approved by the Bill 11/2007,  22nd June, of citizen’s e-access to Public Services, one of the many bills  passed as to launch eGovernment in Spain. In any case, favouring eGovernment  brings about a substantial change in the historical definition of document and  file, as issues such as authenticity, unity, preservation... may shed doubt on  the new digital era as a whole. </p> </font><font FACE="Georgia" SIZE="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify"><font FACE="Verdana" SIZE="2"><b>Key words: </b>Electronic  File, Electronic Document, eGovernment, Digitalize, Spain</font></p> <font SIZE="2" face="Verdana">     <p ALIGN="justify">Recibido: 22-01-08 Aceptado: 28-04-08</p> <b>     <p ALIGN="justify">Introducción</p> </b>     <p ALIGN="justify">La implantación de la Administración Electrónica en las  administraciones públicas supone un importante reto para las propias  instituciones, pero también para los ciudadanos que deben utilizar estos nuevos  recursos que se ponen a su disposición de forma telemática, con el fin de  transformar las tradicionales relaciones presenciales a nuevas formas virtuales  a través de las tecnologías de la información y de la comunicación. La  optimización y la democratización de la gestión es uno de los aspectos que, a  priori, justifican la creación de esta nueva forma de comunicación entre  administración y ciudadano. </p>     <p ALIGN="justify">En el caso español, pese a que históricamente ya se habían  tomado medidas para ir adaptando los procedimientos administrativos a esta  situación que se avecinaba, la aprobación de la Ley 11/2007, de 22 de junio, de  Acceso Electrónico de los Ciudadanos a los Servicios Públicos, supone el paso  definitivo (a nivel legal) para la implantación de la e-administación en el  país, fijando el 31 de diciembre de 2009 como fecha límite para el  establecimiento en las instituciones públicas españolas de estos servicios  telemáticos para su relación con los ciudadanos, aunque es cierto que la propia  Ley reconoce la dificultad para llegar a la fecha establecida y lo supedita a  los recursos existentes. </p>     <p ALIGN="justify">No obstante, no es la primera norma aprobada en España que  encamina la gestión de las Administraciones Públicas a través de herramientas  telemáticas. La Ley 30/1992 de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas  y del Procedimiento Administrativo Común, permitió la aplicación de las técnicas  y medios electrónicos,informáticos y telemáticos por parte de la administración  para desarrollar su actividad y a los ciudadanos relacionarse con las  Administraciones Públicas cuando fuese compatible con los medios técnicos de que  dispongan. </p>     <p ALIGN="justify">Esa previsión, junto con la de la informatización de  registros y archivos del artículo 38 de la misma Ley en su versión originaria y,  especialmente, en la redacción que le dio la Ley 24/2001 de 27 de diciembre al  incorporar la creación de registros telemáticos apertura el paso a la  utilización de estos medios para relacionarse con la administración. Simultáneamente, la misma Ley 24/2001 modificó el artículo 59  permitiendo la notificación por medios telemáticos si el usuario lo hubiese  señalado o consentido expresamente. Tampoco hay que olvidar, los cambios  llevados a cabo en la Ley General Tributaria para desarrollar las notificaciones  telemáticas, así como el artículo 96 de la nueva Ley General Tributaria de 2003,  que prevé expresamente la actuación administrativa automatizada o la imagen  electrónica de los documentos.</p>     <p ALIGN="justify">Uno de los retos a los que se enfrenta esta nueva posibilidad  que se abre de relación de los ciudadanos con la administración pública de forma  telemática es el archivo de los documentos y como conseguir que éstos sigan  teniendo la validez con la que cuentan en la actualidad el del soporte en papel,  los cuales permiten comprobar, sin demasiados problemas, su autenticidad y  también el hecho de que puedan ser únicos, aspectos que podrían ponerse en  entredicho, en algunos casos, con la implantación de las nuevas tecnologías de  la información y de la comunicación.</p>     <p ALIGN="justify">Estos elementos llevan, incluso, a poner en duda algunos de  los sistemas por los que, sin ir más lejos apuesta la Ley 11/2007, de 22 de  junio, de acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos, como  son el Documento Nacional de Identidad Electrónico o la propia Firma  Electrónica.De hecho, se plantea la necesidad de garantizar la seguridad  del documento y su permanencia en el tiempo.</p>     <p ALIGN="justify">Los cambios en la definición tanto de documento como de  archivo con la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y de la  comunicación serán aspectos que se estudiarán. Todo ello, se abordará desde una perspectiva histórica y  vinculada a su rol en las administraciones públicas. El análisis del valor del  documento en la nueva e-administración que se está implantando en España será  analizado en la investigación.</p> <b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">La evolución del documento: valor legal</p> </b>     <p ALIGN="justify">En el día a día y en nuestro lenguaje, tanto hablado como  escrito, el ratio de la palabra ‘documento’ es uno de los más elevados. Pero no  siempre sabemos o somos concientes del significado y significante de dicha  palabra. En sentido, amplio y genérico se puede entender por documento cualquier  cosa que nos dé noticia de algo que haya sucedido en el pasado próximo o más  distante. Vale por documento, pues, una hoja escrita, una piedra tallada, una  grabación, una película, etc. En este sentido amplio, el concepto de documento  puede identificarse con el de fuente de conocimiento e información. La Ley del  Patrimonio Histórico Español (25 de junio de 1985) define el documento,como toda expresión en lenguaje natural o convencional y  cualquier otra expresión gráfica, sonora o en imagen, recogida en un soporte  material, incluso el informático. </p>     <p ALIGN="justify">Se puede atribuir los orígenes de los  documentos a los de la escritura, mediado el cuarto milenio A.C., desde las  monarquías surgidas en Asia anterior hasta el Bajo Imperio Romano, pasando por  las civilizaciones egipcias y griega, se tiene constancia no sólo de documentos,  sino de fondos documentales organizados. Hablar de documentos, archivos y su  documentación es hacer referencia a la organización social de la humanidad desde  los inicios de la escritura (Escobar, 1988).</p>     <p ALIGN="justify">Se puede hacer un primer acercamiento al concepto de  documento como aquello que proporciona noticia escrita de un acontecimiento.  </p>     <p ALIGN="justify">Aproximándose a la definición desde un punto de vista histórico, se puede llamar  documento a la materialización por escrito de hechos y acontecimientos de la  vida y del tráfico jurídicoeconómico, en virtud del cual se crea, se modifica o  se extingue una determinada situación jurídica. Y en sentido más restringido, se  entiende por documento el escrito en el que se constata y recoge un acto o  negocio, por el cual se crea una situación jurídica nueva o se modifica o  extingue una existente. </p>     <p ALIGN="justify">Partiendo de las civilizaciones griegas y romanas, los  documentos y los archivos cobran una doble utilidad administrativa y jurídica.  Las administraciones los conservan como fuente de información para su gobierno.  Así, el derecho, especialmente el romano, establece el valor probatorio del  documento escrito. En ambas civilizaciones, se contempla el principio de  autenticidad documental y su consiguiente valor legal, ambos garantizados por  procedimientos administrativos. (Bautier, 1961).</p>     <p ALIGN="justify">Como señala Lodolini (1990), “los documentos eran creados y  conservados por necesidades de gobierno y de administración; la gestión del  poder y la gestión de los documentos estaban estrechamente ligados”.</p>     <p ALIGN="justify">Decimos valor legal, autenticidad, pero ¿qué se quiere decir  con esto? ¿Qué es autenticidad de un documento y cuál es su valor legal?.</p>     <p ALIGN="justify">&nbsp;Auténtico significa documento autorizado o legalizado, reuniendo los requisitos  legales para que haga fe pública, y original es el primer documento directamente  otorgado por las&nbsp; partes en virtud de su voluntad de crear un negocio  jurídico o no jurídico, cumpliendo todos los requisitos legales previstos y cuya  forma material queda inalterable para lo sucesivo. En las civilizaciones  antiguas, la autenticidad de los documentos y su valor legal venía dado por el  lugar de conservación, es decir, los documentos en los archivos públicos eran  auténticos y los privados alcanzaban tal categoría cuando eran custodiados en  aquellos.La finalidad que se persigue con la redacción de un  documento, es la constancia por escrito de un determinado negocio jurídico. Esta  muestra por escrito puede venir determinada y exigida por la Ley o puede ser  resultado de la voluntad de los otorgantes del negocio.</p>     <p ALIGN="justify">Debido a esta conveniencia de dejar escritos los actos, la  producción de documentos conllevó a que su redacción se ajustara a determinadas  reglas y cánones, con objeto de que similares negocios jurídicos se plasmaran en  iguales documentos y que cada categoría de estos documentos se construyera en  idéntica forma. Cada período histórico, cada reinado o poder político, etapa  político-social, etc., genera una determinada producción de documentos, objeto  de estudio de la ciencia diplomática. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Retomando la evolución histórica, la caída del Imperio Romano  supuso la decadencia del documento escrito por toda Europa, ya que el derecho  germano se fue superponiendo al romano. Mientras que éste basaba el valor probatorio en el documento  escrito, bajo el influjo germánico se imponía el procedimiento oral y la prueba  testimonial (García, 1980). A ello hay que añadir, el descenso general del nivel  cultural debido al proceso de ruralización.</p>     <p ALIGN="justify">Según Millares (1971), la Alta Edad Media, trajo una serie de  características de especial relevancia. Por un lado, se produjo una  indeterminación entre el mundo bibliotecario y el archivístico (entre los libros  y los documentos) a través de la regla benedictina que a comienzos del siglo VI  incluía ambos trabajos en las actividades propias del monacato. La igualdad de  técnicas, llega a tal punto que los documentos de archivo adoptan el formato  códice (o libro, anteriormente en rollos), planteamiento que se mantiene durante  siglos. Por otro lado, la tradición administrativa romana se conserva  únicamente en la cancillería pontificia. Desde el siglo IV, aunque sea de forma  irregular, se mantiene el registro de documentos. </p>     <p ALIGN="justify">Si durante la etapa alto  medieval, el documento experimenta un acusado estancamiento, el siglo XII  representa un hito, ya que supone la recuperación del derecho romano y del  procedimiento administrativo inherente. El mundo europeo revive, de esta forma,  el acto documentado como fundamento de su organización jurídico-política  (García, 1980).</p>     <p ALIGN="justify">Los documentos públicos evolucionaron hacia una  simplificación diplomática y de procedimiento administrativo; aumentó el número  de documentos corrientes; los servicios administrativos se especializaron por  áreas de competencia lo que produjo un mayor volumen documental y se recuperan  las técnicas en desuso como el registro y la aparición del expediente  administrativo. En este período, la autenticidad del documento (desaparecida ya  la noción de archivos públicos) estaba en función de ciertas formalidades  diplomáticas tales como la redacción, la autoridad de procedencia y el sello,  como representación física y notaria de la autoridad que lo expedía.</p>     <p ALIGN="justify">A lo largo de los siglos XIV y XV, los poderes se  centralizan, los órganos administrativos se especializan en sectores, se crean  fondos documentales diferenciados, se forman los archivos de la Corona, los  entes locales emergen con documentos propios y volumen creciente, los archivos  eclesiásticos se perfilan como redes potentes y estructuradas y los archivos  privados se van formando poco a poco. </p>     <p ALIGN="justify">Pero, sobre todo, el siglo XV se  caracteriza por uno de los mayores inventos de la historia, la imprenta. El tipo  móvil de Gutenberg, fue la base del arte de imprimir hasta el surgimiento de  nuevos sistemas, ya en siglo el XX. El libro impreso se insertó en dos etapas  cruciales de la historia, la Edad Media que termina y el Renacimiento, re  cogiendo de una y de otra las manifestaciones del pensamiento preferidas de los  estamentos sociales que a cada una de ellas representa: el monacato y al clero  culto, por un lado, y al hombre de letras, por otro.</p>     <p ALIGN="justify">Como última fase, en esta panorámica histórica, se encuentra  el período que abarca desde el siglo XVI hasta la Revolución Francesa. Tal vez,  la principal característica sea la organización de los archivos del Estado.  </p>     <p ALIGN="justify">España es la primera, a comienzos del siglo XVI en crear un modelo que se  extendiera a otros países a lo largo de ese siglo y del siguiente. Se inició a finales del siglo XV en 1489, cuando los Reyes  Católicos ordenaron la concentración de sus archivos en la Cancillería de  Valladolid (Casanova, 1966). </p>     <p ALIGN="justify">Más tarde, Carlos V en 1545, ordena transferir la  documentación del reino castellano al castillo de Simancas, donde Felipe II  finalizará la concentración definitiva de los archivos procedentes de todos los  consejos, audiencias, cancillerías, tesorerías, secretarías, etc. del Estado.  Este proceso no se verá consagrado hasta 1588 con la aprobación del Reglamento  para el Gobierno del archivo de Simancas.</p>     <p ALIGN="justify">Este salto tan importante en la concepción de los documentos  y los archivos, se debe al hecho de que los dirigentes son conscientes de su  importancia para el gobierno y la administración. A partir de este momento,  arranca la segunda característica la concepción de los archivos como fuente de  poder. Surge la conciencia de los documentos como instrumentos de información,  precisa y necesaria para el ejercicio del poder interno y externo, para la  afirmación de los derechos del Estado.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">No será hasta siglos después, cuando aparece el concepto de  Estado de Derecho con las sociedades modernas y democráticas, apoyado, entre  otros aspectos, en la transparencia que la accesibilidad a la documentación  pública confiere al ejercicio del poder.</p> <b>     <p ALIGN="justify">Concepto actual de documento: implantación de nuevas  tecnologías de información y de comunicación</p> </b>     <p ALIGN="justify">Tras el breve recorrido histórico sobre el concepto de  documento y archivo, ¿qué se entiende en la actualidad por documento? En su  sentido más amplio y genérico, se puede definir al documento como objeto  corporal producto de la actividad humana que sirve de fuente de conocimiento y  que demuestra o prueba algo. O también, como testimonio de la actividad del  hombre fijado en un soporte perdurable que contiene información (Fernández,  1997). </p>     <p ALIGN="justify">Si se reduce a campos más limitados, por un lado, se cuenta con  documentos considerados como fuentes narrativas, artísticas, informativas y  científicas, producto de la imaginación, la creación y la investigación. Y, por  otro lado, fuentes documentales reflejo de las relaciones y actividades del  hombre y de la sociedad, entendidas como testimonio, es decir, instrumento  fehaciente, que da fe de un hecho y que prueba o justifica certeza o verdad de  una cosa. Estos últimos, son&nbsp; los llamados documentos de archivo  generalmente identificados con los documentos administrativos.</p>     <p ALIGN="justify">Se puede reducir el concepto de estos y dividirlos en dos  clases: los de naturaleza jurídica exclusivamente, que generan derechos y  obligaciones, y los de naturaleza administrativa, que no tienen naturaleza  jurídica pero que son documentos testimoniales, auténticos, objetivos y, por  tanto, verídicos y fehacientes. </p>     <p ALIGN="justify">A pesar de los milenios trascurridos desde la  aparición de la primera escritura y con ella del primer documento, se observa  que el concepto de documento no ha cambiado en esencia; se añaden connotaciones,  características, ampliaciones, etc. a lo largo de los siglos dependiendo de la  evolución o involución del hombre y sus sociedades, pero la base sigue siendo la  misma.</p>     <p ALIGN="justify">Si bien desde mediados del siglo XX, con la revolución  tecnológica de las infraestructuras de telecomunicaciones y del equipamiento  informático, comenzó a variar dicho concepto es ahora, en la actualidad, cuando  el cambio ya es una realidad materializada y estándar que deriva en documentos y  archivos electrónicos. Lo único que no ha variado, y que parece consustancial a  él, es el poder que conlleva.</p>     <p ALIGN="justify">Hasta la llegada de los nuevos recursos telemáticos,  preocupaba una pregunta ¿se puede acceder a los documentos? ¿Cómo acceder? Pero  este asunto es de aplicación en los documentos tradicionales. Cuando todavía se  está razonando y solucionando este aspecto, la pregunta misma rebota para  inquirir por la futura accesibilidad a los documentos electrónicos. Recordar  como en Grecia surge el concepto de publicidad como atributo propio de los  archivos públicos, unido a la noción de democracia (Llansó, 1991). Esta  concepción del papel de los archivos será la base, muchos siglos más tarde, del  derecho de todo ciudadano a acceder a los fondos públicos, a consultar y obtener  copia de los documentos.</p>     <p ALIGN="justify">El acceder a los archivos públicos como un derecho de los  administrados es muy reciente y su aplicación práctica y efectiva es todavía  mucho más próxima. De hecho, hasta la llegada de la democracia moderna, la  generalidad era una accesibilidad&nbsp; restringida y limitada ejercida por los  productores de los documentos, debido a que servían para legitimar el poder de  la monarquía, nobleza, clero, etc. Cuando había disponibilidad, era sólo para  minorías y siempre ocasional, nunca como el ejercicio de un derecho.</p>     <p ALIGN="justify">Sobre la disponibilidad de los documentos, es conveniente  reseñar dos apuntes: Uno, la accesibilidad está regulada y ejercida por los  productores de los documentos2. Dos, el acceder dependerá de la calidad de la  educación y formación del usuario.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Parece pues, que con la transformación de los documentos y  archivos tradicionales a nuevos formatos telemáticos esta situación cambia y se  generaliza el uso de documentos, destacando, por ejemplo, la gran cantidad de  documentos y archivos que se pueden consultar en Internet. Con la incorporación  de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, el concepto de  documento es otro, nuevo y diferente. Por varias razones. Desde sus orígenes,  hemos visto que el documento ha tenido y tiene por el momento unas  características propias que le confieren: autenticidad, unicidad, integridad,  ingenuidad, objetividad, valor probatorio y legal (Bourhis, 2001). </p>     <p ALIGN="justify">Primeramente y sobre todo, con el documento electrónico es  más complicado hablar de autenticidad por más que en los últimos años se haya  impuesto la firma digital y la tecnología la ofrezca como solución a un  gravísimo problema. Tampoco de integridad, ya que existe una desprotección, es  decir, falta de control sobre la exactitud y actualización de los documentos de  datos.La conservación, también puede ser un problema. Los nuevos  soportes que aparecen derivados de la informática se caracterizan por ser  complejos y por estar hechos de multitud de materiales diferentes que se deberá  esperar para comprobar su reacción con el paso del tiempo.</p>     <p ALIGN="justify">Segundo, internet puede conducir a nuevas formas de  colonialismo cultural por la ausencia de diversidad de información presentada.  Por un lado, se publican grandes cantidades de información de todo tipo en la  red, pero no es el volumen el problema, sino los programas tácitos de incorporar  a las webs unos determinados contenidos de sectores y niveles de las actividades  públicas, privadas, intelectuales, etc.</p>     <p ALIGN="justify">Tercero, son las llamadas industrias del conocimiento las que  lideran las clasificaciones Web. Las apuestas comerciales proporcionan  posiciones de privilegio en los buscadores y motores de búsqueda predominantes.</p>     <p ALIGN="justify">La publicación en Internet es sencilla pero no se organiza,  estructura e interconecta la información de forma correcta para que sea  realmente visible. Además, en cuanto a los recursos en la red, existe  incompatibilidad e inadaptación de los numerosos sistemas de identificación,  heredados de la era de la imprenta y, por lo tanto, no concebidos para utilizar  la interconexión y la potencia de cálculo del ciberespacio.</p>     <p ALIGN="justify">Se añade la multiplicidad e incompatibilidad de taxonomías,  tesauros, terminologías, ontologías y sistemas de clasificación, vinculados a  diferentes culturas, tradiciones, teorías y disciplinas. Es decir, parece que la definición histórica de documento y  archivo está, al menos, en entredicho o en proceso de reflexión y cambio.</p> <b>     <p ALIGN="justify">La accesibilidad a los documentos</p> </b>     <p ALIGN="justify">La implantación de la e-administración debe entenderse en un  doble sentido: por mejorar en la efectividad del procedimiento y por la  necesidad de los ciudadanos de relacionarse con la administración pública de  forma más rápida y transparente. De esta forma, el concepto de accesibilidad es  fundamental para entender el proceso que se está viviendo en la actualidad.</p>     <p ALIGN="justify">Las nuevas tecnologías de la información y de la  comunicación, aplicadas a la gestión han tenido importantes repercusiones en la  mejora de los servicios prestados por parte de las administraciones. Además, también han facilitado un mayor control de todos los  procedimientos y una mayor vigilancia, incluso hacia la propia sociedad, tanto  desde un punto de vista individual como colectivo.</p>     <p ALIGN="justify">La privacidad es un concepto  jurídico reciente de origen norteamericano, formulado en 1890 por Samuel D.  Warren y Louis D. Brandeis en un artículo titulado “The Rigth to privacy”  (Alberch y Cruz, 1999).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Desde ese momento, se ha legislado para controlar los datos  personales que están depositados en archivos electrónicos. Un ejemplo de ello,  en el caso de España, es la LORTAD de 1992 (Ley Orgánica de Regulación del  Tratamiento Automatizado de Datos de Carácter Personal) en la que se habla de  privacidad y no de intimidad. El primer concepto es más amplio, ya que recoge  los derechos de información, accesibilidad, rectificación, cancelación,  impugnación y exigencia de responsabilidades. Garantiza el <i>habeas data</i>, es decir, el derecho que  tiene cualquier persona de acceder y conocer la información recogida en los  bancos de datos y solicitar la modificación si ésta le causara algún perjuicio.</p>     <p ALIGN="justify">Desde muy temprano, las democracias se ocuparon del derecho a  la privacidad. En 1970, el Estado alemán de Hesse aprobó una ley de protección  de datos, estableciendo así un modelo a partir del cual el resto de los países  democráticos fueron adoptando medidas legislativas que dieran orden al uso de  los datos personales por medio de la informática. En el caso español, por  ejemplo, se hace mención expresa en su Constitución que incorpora en el artículo  18.4 que “la ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la  intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus  derechos”. Una situación similar se da en Portugal.</p>     <p ALIGN="justify">En cuanto al derecho de acceder a la documentación pública,  como ya hemos visto, su disponibilidad estaba reservada a las élites para su  gestión del poder y vedada a los ciudadanos. Suecia, fue la primera en cambiar esta situación en 1776 con  su </font><font FACE="Georgia" SIZE="1"><font FACE="Verdana" SIZE="2"><i>Real  ordenanza sobre libertad de prensa</i>, que proclamaba expresamente el derecho  de acceder los ciudadanos suecos a la documentación oficial.</p>     <p ALIGN="justify">Pero no será hasta después de la II Guerra Mundial  (1939-1945), al abrirse los archivos del III Reich para investigar y difundir  los crímenes de la humanidad, cuando se empieza a constituir el marco en el que  se desarrollará el derecho de acceder a la información y a la documentación  pública.Se va incorporando este derecho en el ordenamiento jurídico  de los países democráticos, a pesar de que cada uno lo regula de manera  diferente. Sin embargo, todos los estados adoptan medidas jurídicas para evitar  que se ponga en peligro la intimidad de las personas, la averiguación de los  delitos o la seguridad y defensa del Estado. </p>     <p ALIGN="justify">En Finlandia, la accesibilidad se regula desde 1951; en  Dinamarca y Noruega, desde 1970; en Italia, desde 1990; y en Francia, desde  1978- 1979. </p>     <p ALIGN="justify">En el caso de Estados Unidos, el derecho de los ciudadanos a la  información es uno de los principios democráticos más destacados. Con la  aprobación de la </font><font FACE="Georgia" SIZE="1"> <font FACE="Verdana" SIZE="2"><i>Freedon of Information Act </i>(Ley de Libertad  de Información) se garantizó la rápida accesibilidad de los ciudadanos a los  documentos públicos en poder de los organismos administrativos sin que se  necesite justificar interés alguno. Se completó en 1972 con la creación del <i> Freedon on Information Clearing House, </i>en la que destaca la ayuda que  proporciona a los peticionarios insatisfechos en sus demandas de información,  así como ser la encargada de recopilar informaciones de difícil disponibilidad  para el público en general.</p>     <p ALIGN="justify">Sufrió reformas en 1974 y 1976 poniendo coto a los posibles  abusos de los organismos federales en cuanto a las peticiones recibidas y  contestadas o no. Dado que en este país tanto la prensa como la opinión pública  son muy sensibles al problema del acceder a los documentos, una contribución  interesante fue la ley </font><font FACE="Georgia" SIZE="1"> <font FACE="Verdana" SIZE="2"><i>Presidencial Records Act, </i>de accesibilidad  a los archivos presidenciales. No obstante, invocando a razones de seguridad, el  Congreso de EEUU aprobó que el Departamento de Defensa estaba eximido de la Ley  de Libertad de Información (<i>Freedom of Information Act</i>), desde que en  diciembre de 2005 se aprobó la Ley de Autorización de Defensa 2006 que otorga  inmunidad total a los “archivos operacionales” de la Agencia de Inteligencia de  la Defensa que sean requeridos invocando la <i>Freedom of Information Act.</p> </i>     <p ALIGN="justify">Muy diferente es el caso de Gran Bretaña, donde el secreto es  el eje principal de las actuaciones de las administraciones. Como norma general  y en virtud de la&nbsp; <i>Public Records Act</i>, los documentos son declarados  públicos transcurridos 30 años desde su redacción, no existiendo ninguna ley que  regule el acceder a los documentos antes de este plazo. Al contrario, las  administraciones tienen todas las facilidades para resultar opacas, derivadas de  la <i>Oficial Secrets Act </i>que declara el dominio de la reserva. Los  funcionarios tienen prohibido revelar a persona no autorizada cualquier  información conocida por razones de su cargo, incluso después de cesar en el  mismo o abandonar el servicio activo, aun no siendo clasificada como secreta.</p> <b>     <p ALIGN="justify">La accesibilidad electrónica de los ciudadanos a los  servicios públicos</p> </b>     <p ALIGN="justify">Abordada la evolución histórica de los conceptos de  documento, archivo/accesibilidad y apuntados algunos de los problemas que se  derivan de la incorporación de las nuevas tecnologías de la información y de la  comunicación, en este campo es conveniente apuntar una definición de derecho a  la información pública que hay que indicar que es universal. “Derecho a la  información en este plano relacional: Administración-Administrados, que en  opinión de Braibant constituye un elemento de esa tercera generación de derechos  del hombre que surgen bien avanzado el siglo XIX, después de la sucesiva  eclosión de los derechos cívicos y políticos y de los derechos económicos y  sociales” (Castells, 1984).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">Asimismo, hay que estudiar como los compila la Ley 11/2007,  de 22 de junio, de acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios  públicos, es decir, la norma sobre la que gira la e-administración en España,  que supone plasmar una evolución legal ya iniciada previamente con la aprobación  de otras leyes como la 34/2002 de 11 de julio de Servicios de la Sociedad de la  Información y del Comercio Electrónico o la 15/1999, de 13 de diciembre, de  Protección de Datos de Carácter Personal.</p>     <p ALIGN="justify">De esta forma, conoceremos cuál es la aproximación a ambos  conceptos que se plantea en España con la implantación de la Administración  Pública Electrónica. En esta Ley, se define qué tipo de documentos electrónicos  son los válidos, como debe ser la sede electrónica, el registro electrónico, el  archivo electrónico y los expedientes electrónicos, entre otros muchos  elementos. </p>     <p ALIGN="justify">El Capítulo IV es el denominado “De los documentos y de los  archivos electrónicos”. El artículo 29 recoge que las Administraciones Públicas  podrán emitir válidamente por medios electrónicos documentos administrativos  siempre que cuenten con firmas electrónicas. Estos documentos, a la vez, deberán  llevar una referencia temporal y la Administración General del Estado, es decir,  la central, especificará cuáles son los entes prestadoresde servicios  electrónicos. </p>     <p ALIGN="justify">Por su parte, la regulación de las copias electrónicas está  recogida en el artículo 30 de la norma. Señala que las copias que se realizan  por medioselectrónicos tanto por el propio interesado como por las  administraciones públicas tendrán inmediatamente consideración de auténticas  siempre que el original esté en manos de la administración&nbsp; pública y el  sellado de tiempo permitan comprobar la coincidencia con dicho documento.  Además, las copias de las administraciones públicas, utilizando medios  electrónicos, de documentos emitidos por instituciones en soporte papel tendrán  consideración de auténticas. También las administraciones públicas podrán  digitalizar documentos privados con valor de copia auténtica. Asimismo, las  copias en papel de documentos electrónicos también podrán ser consideradas como  copias auténticas. </p>     <p ALIGN="justify">El archivo electrónico de documentos, está regulado por el  artículo 31 de la Ley y establece que se podrán almacenar por medios  electrónicos todos los documentos utilizados por las administraciones públicas  garantizando la integridad, autenticidad, confidencialidad, calidad, protección  y conservación.</p>     <p ALIGN="justify">El último artículo del capítulo, el 32, hace referencia al  expediente electrónico que se considera como el conjunto de documentos  electrónicos correspondientes a un procedimiento administrativo.Este expediente deberá tener un foliado electrónico para  garantizar que contiene toda la documentación, a la vez que también se pondrá a  disposición del interesado.</p>     <p ALIGN="justify">Como se puede observar, uno de los elementos al que  continuamente se hace referencia con respecto a la descripción del documento y  del archivo electrónico, es a la autentificación del mismo a través de la firma  electrónica.</p>     <p ALIGN="justify">La Ley recoge la posibilidad de utilizar la firma electrónica  vinculada al Documento Nacional de Identidad, pero también otro sistema de firma  electrónica avanzada y otras formas establecidas por las partes.Por su parte,  las administraciones públicasdeberán contar con firma electrónica, en concreto,  sello electrónico y un código seguro de verificación vinculado a la  administración pública. Además podrán dotar a sus trabajadores de firma para el  ejercicio de sus funciones.</p> <b>     <p ALIGN="justify">Reflexiones sobre archivos y documentos electrónicos</p> </b>     <p ALIGN="justify">El concepto histórico de documento y de archivo cambia,  sustancialmente como hemos visto, con el avance de las nuevas tecnologías. El  paso de la actual documentación en papel a formatos electrónicos, comprobar su  autenticidad y la del firmante, el archivo y su posterior recuperación son  procesos que están, con este planteamiento, muy condicionados por la nueva  definición de archivo y de documento.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">El trabajo en los archivos y en los documentos, cuando  hablamos de papel, estaba muy definido y con un procedimiento reglado y asumido  por el paso del tiempo, consolidado y sobre el que no existían dudas sobre como  ejecutarlo. </p>     <p ALIGN="justify">Sin embargo, esta situación cambia con la incorporación de los  archivos y de los documentos electrónicos. De hecho, hay investigadores que  insisten en que los documentos electrónicos son simplemente información, pero  que no deberían tener la calificación de documentos de acuerdo con la definición  histórica de este término (Bonal, 2002).</p>     <p ALIGN="justify">Uno de los aspectos que más preocupan, es la forma como se  consigue comprobar la autenticidad de estos documentos electrónicos. Se ha  planteado realizar a través del certificado electrónico, del cual se suscitan  algunas dudas, como es que los organismos deben expedir estos certificados, y  que además, siempre debe existir un tercer ente que autentifique esa firma  electrónica y que garantice que no ha sido suplantada. En este sentido, es  necesario que haya una entidad emisora de confianza del certificado y, por  tanto, nunca será suficiente, como sí era posible con el sistema de papel, que  dos participantes puedan estampar su firma, sino que se tendrá que contar con un  tercero que autentifique esa rúbrica.</p>     <p ALIGN="justify">Con relación a este problema de certificación, también  existen dudas sobre las formas en las que se deberá garantizar que el documento  electrónico no ha sido modificado. Esta situación, que al menos en teoría era  mucho más sencilla en las propuestas en papel, se complica con la incorporación  de la tecnología que, no obstante, busca una solución para evitar estos posibles  fraudes. </p>     <p ALIGN="justify">De hecho, en la actualidad se lleva a cabo a través de  resúmenes digitales o huellas llamadas <i>husk </i>o sistemas de encriptación  que impiden la modificación de los documentos en el envío entre emisor y  receptor. De todas ma&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; neras, ésta es una propuesta aunque no está regulado el  modo en que debe hacerse y podría adoptarse en un futuro otro método que  substituyera al actual. Asimismo, hay que valorar otro de los problemas más  destacados dentro de un archivo y es su conservación. Históricamente los  archivos han tenido que hacer verdaderos esfuerzos para mantener los documentos  en papel sin deteriorarse. </font></p> <font SIZE="1" face="Verdana">     <p ALIGN="justify"><font SIZE="2">La digitalización de los documentos y archivos  no resuelve este aspecto, sino que se mantienen los problemas para la  conservación tanto de los soportes donde está almacenada la información, como  también de las aplicaciones que se utilizan para el resguardo como la consulta  posterior. Todo ello, sin olvidar la obligatoriedad de cumplir con la protección  de los datos, sobre todo en las copias </font></font><font SIZE="2" face="Verdana"> que se generan de seguridad, para no vulnerar los derechos de  los ciudadanos. Actualmente, el estándar utilizado es el Extensible Markup  Lenguage (XML) (habrá que ver como evoluciona la tecnología y si éste cambia)  que permite la compatibilidad entre sistemas para compartir la información de  una manera segura, fiable y fácil.</p>     <p ALIGN="justify">La recuperación de la información, alojada en un archivo  requerirá que se prevea que pueda seguir reconociéndose el estándar para su  lectura y consulta, al igual que también se necesitará conservar el soporte  físico y que sea compatible con las nuevas tecnologías, con el fin de que sea  legible por los soportes del futuro.</p> <b>     <p ALIGN="justify">Conclusiones y recomendaciones</p> </b>     <p ALIGN="justify">La transformación que se está llevando a cabo en la  actualidad de la definición de documento y de archivo con la incorporación de  las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación es un hecho. Estos  cambios, además, también están produciendo modificaciones importantes en la  gestión desde el ámbito público y en la relación entre los gobernantes y las  administraciones públicas con sus ciudadanos.</p>     <p ALIGN="justify">En el caso español se está desarrollando una fuerte inversión  desde el ámbito público para poder ofrecer una verdadera Administración  electrónica que garantice los derechos a los ciudadanos, un camino que, sin  embargo, es todavía largo y en el que se pueden encontrar multitud de problemas  antes de lograr un resultado global positivo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="justify">De hecho, se ha legislado para que a finales de 2009 se  logren los objetivos marcados para la e-administración, aunque se es consciente  de que se deberán prolongar los plazos inicialmente marcados. </p>     <p ALIGN="justify">En todo este sistema telemático, los documentos y los  archivos serán elementos claves, como lo han venido siendo hasta la actualidad  con el modo tradicional de funcionar en las administraciones públicas.</p>     <p ALIGN="justify">Sin embargo, la apuesta por la e-administración en el ámbito  político cambia de forma sustancial esa definición de documento y archivo porque  aspectos como la autenticidad, unidad, conservación, entre otros, pueden poner  en entredicho, características que eran definitorias de los archivos y de los  documentos en lo que podemos denominar como la era del papel. </p>     <p ALIGN="justify">“La mayoría de los habitantes del mundo occidental han tenido  recientemente accesibilidad a Internet y solamente durante los últimos años sus  gobiernos han puesto en marcha estrategias (…). El próximo paso se dará  probablemente cuanto toda la administración esté digitalizada, las firmas  digitales están ampliamente implantadas y la mayoría de las comunicaciones entre  los municipios y ciudadanos se hagan de forma electrónica” (Hansen y Hoff,  2006).</p>     <p ALIGN="justify">Todas estas modificaciones requieren una profunda reflexión,  con el fin de valorar las posibles consecuencias que de ellas se derivan pero, a  la vez, también es necesario hallar una solución tecnológica válida y perdurable  para garantizar todos los derechos y deberes de los ciudadanos como se hace en  la actualidad.</p>     <p align="justify">Probablemente, la transformación telemática de los archivos y  de las administraciones se enmarca dentro de un proceso de cambio de la matriz  cultural existente. Es decir, podemos pensar en que estamos en una nueva matriz  cultural, que parece todavía inacabada debido a los constantes y veloces cambios  que se están dando en nuestra sociedad.</p>     <p align="justify">En este proceso variable, no hay que perder de vista que los  documentos representan la materialización de la cultura y que en la actualidad  el documento electrónico ha dejado de ser documento (entendido según la  definición tradicional del término) para ser información<i>. </i></p>     <p align="justify">De todos modos,  no siempre por más información de que se disponga se logra una mayor diversidad.  Así, surgen preguntas tan inquietantes como ¿podemos estar seguros de las  informaciones y documentos que aparecen publicados en Internet son verídicos?  ¿Todos tenemos accesibilidad a las informaciones y contenidos de la red? La  respuesta a ambas interrogantes es negativa y no solamente por las posibles  manipulaciones inherentes a la propia red, sino por déficit de los propios  usuarios. Su formación podría estar condicionada por la desinformación por  saturación de contenidos y su cultura en el colonialismo cultural. </p>     <p align="justify">La brecha  digital, no solo se da por la extensión o no de la tecnología y el uso de la  misma, sino por la forma y la capacidad para conseguir una&nbsp; utilización que  optimice las posibilidades de las mismas. La desconfianza en el uso de las  nuevas tecnologías se repite, por sectores, como siempre ha sucedido desde su  aparición. El objetivo que se deben marcar las administraciones públicas es  continuar con la regulación que se está llevando a cabo en la actualidad, con el  fin de lograr un uso generalizado y garantista que transmita confianza entre la  población.</p> <b>     <p align="justify">Bibliografía</p> </b> </font> </font></font></font></font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los artículos y decretos  citados en el artículo pueden ser consultados en http://boe.es/t/es/bases_  datos. </font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">1.Alberch, R. y Cruz J. (1999).  ¡Archívese! Los documentos el poder, el poder de los documentos. Madrid, España:  Alianza.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868520&pid=S1690-7515200800020000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">2.Bautier, R. (1961). Archives.  En Samaran Charles (dir.). L’Histoire et ses méthodes (Vol. XI, pp. 1120- 1166).  Paris, Francia: Encyclopédie de la Pléiade.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868521&pid=S1690-7515200800020000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">3.Bonal, J. (2002). El  documento electrónico y el archivo. El reto electrónico; nuevas necesidades,  nuevos profesionales. Actas de las Quintas Jornadas de Archivos Electrónicos.  Priego de Córdoba, España: Patronato Municipal Víctor Rubio Chavarri, 7-20.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868522&pid=S1690-7515200800020000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">4.Bourhis (2001). Les archives  electroniques: La question de l’integrite. Archives, 32 (1), 17-36. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868523&pid=S1690-7515200800020000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">5.Casanova, E. (1966).  Archivística. Torino, Italia.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868524&pid=S1690-7515200800020000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">6.Castells, J. (1984). El  derecho de acceso a la documentación de la Administración Pública. Revista Vasca  de Administración Pública. Vol. 10. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868525&pid=S1690-7515200800020000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">7.Constitución Española de  1978. Arts. 44, 46, 105.b.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868526&pid=S1690-7515200800020000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">8.Escobar, H. (1988). Historia  del libro. Madrid, España: Fundación Germán Sánchez Ruipérez.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868527&pid=S1690-7515200800020000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">9.Fernández, P. (1997). Manual  de organización de archivos de gestión en las oficinas municipales. Granada,  España: CEMCI. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868528&pid=S1690-7515200800020000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">10.García J. (1980). La época  medieval. En García de Cortázar, J. A. y Ruiz de Aguirre, J.A. Historia de  España Alfaguara. (Vol. V). Madrid, España: Alianza Editorial. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868529&pid=S1690-7515200800020000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">11.Hansen, H. y Hoff, J.  (2006). Digital Governance: // Networked Societies. Creating Authority,  Community and Identity in a Globalized World. Frederiksberg, Dinamarca, Nordicom. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868530&pid=S1690-7515200800020000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">12.Llansó, J. (1991). L’accés a  la documentació a l’Estat espanyol. Una panoràmica història. Lligat. Vol. III. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868531&pid=S1690-7515200800020000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">13.Lodolini, E. (1990). La  gestion del documents et L’Archivistique. En Durante, C.J. (comp.): The  management of recordered information. Paris, Francia: K.G. Saur. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868532&pid=S1690-7515200800020000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font size="2" face="Verdana">14.Millares, A. (1971).  Introducción a la historia del libro y las bibliotecas. México DF, México: Fondo  de Cultura Económica.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2868533&pid=S1690-7515200800020000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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