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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Objective: To determine what has been the incidence and trends of cesarean section and perinatal mortality (PM) during 42 years of medical service. Hospital “Dr. Adolfo Prince Lara”, Puerto Cabello, Estado Carabobo. Methods: Study observational epidemiological and retrospective of 27 033 cesarean sections and 5 756 perinatal deaths in 134,198 births occurred from 1969-2010. We determined their issues, percentage changes and rates were plotted as time series, expressing their percentage and annualized rates respectively, in the regression analysis statistical indicated the trend line individually, and finally calculated the equation and coefficient of determination (R ²). Results: The incidence of caesarean section for that period were 20.46 cesarean per 100 births or 1 in 5 births, during this time the extreme figures or ranges were 4.6 (1970 and 1972) and 43.15 (2010), 737.86 a percentage change. The analysis shows an overall logarithmic trend line to the steady climb, the logarithmic regression formula was y = 11.642 ln (x) - 12.188 and R ² = 0.7301, with profit forecasts. PM rate was 41.5 per 1 000 births, extreme figures were 26.1 (1982) and 59.32 (1975), with 4.17 % percentage change. The analysis indicates values with swings, there is a trend line with a slight decrease, the logarithmic regression formula was y = -1.578 ln (x) + 45.961 and R ² = 0.0322, forecasts useless. Conclusion: The incidence of caesarean section in the hospital tends to increase gradually, ending with very high figures unacceptable. The overall perinatal mortality is high, there is a slight non significant decrease, which reveals that cesarean section has not provided significant benefits in reducing the PM. Strategies are presented to bring down the “epidemic” of C-sections and combat high maternal mortality with intra-and extra-hospital activities.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font FACE="Verdana">     <p ALIGN="center"><b>Cesárea y mortalidad perinatal. Incidencia y tendencia 42  años (1969-2010)</b></p> </font><font FACE="Verdana" SIZE="2">     <p align="center"><b>Drs. Pedro Faneite, Clara Rivera, Josmery Faneite, Rosanna  Amato</b></p>     <p ALIGN="justify">Departamento de Obstetricia y Ginecología, Hospital “Dr.  Adolfo Prince Lara”, Puerto Cabello, Estado Carabobo. Departamento Clínico  Integral de la Costa, Facultad Ciencias de la Salud, Universidad de Carabobo.  Valencia, Estado Carabobo, Venezuela</p>     <p ALIGN="justify">Dirección: Correo electrónico: <a href="mailto:faneitep@cantv.net">faneitep@cantv.net</a></p>     <p ALIGN="justify"><b>RESUMEN</b></p>     <p ALIGN="justify"><u>Objetivo</u>: Determinar cuál ha sido la incidencia y  tendencia de la cesárea y la mortalidad perinatal durante los 42 años de  actividad asistencial, en el Hospital “Dr. Adolfo Prince Lara”, Puerto Cabello,  Estado Carabobo. <u>Métodos</u>: Estudio observacional, retrospectivo y  epidemiológico con 27 033 cesáreas y 5 756 muertes perinatales sucedidas en 134  198 nacimientos desde 1969-2010. Se determinó sus incidencias, variaciones  porcentuales y tasas, se graficó como serie cronológica, expresando sus  porcentajes y tasas anualizadas respectivas, en el análisis estadístico de  regresión se señaló la línea de tendencia individual, y finalmente se calculó su  ecuación y coeficiente de determinación (R²). <u>Resultados</u>: La incidencia  de cesáreas para el período estudiado fue de 20,46 por 100 nacimientos o 1  cesárea cada 5 nacimientos; durante este lapso las cifras extremas o rangos  fueron de 4,6 (1970 y 1972) y 43,15 (2010), con una variación porcentual de  737,86. El análisis muestra una línea de tendencia logarítmica global al ascenso  sostenido; la fórmula de regresión logarítmica fue y = 11,642ln(x) - 12,188 y el  R² = 0,7301, con utilidad pronóstica. La tasa de mortalidad perinatal fue de  41,5 por 1 000 nacidos; hubo cifras extremas de 26,1 (1982) y 59,32 (1975) con  variación porcentual de 4,17 %. El análisis señala valores con oscilaciones, hay  una línea de tendencia con discreta disminución; la fórmula de regresión  logarítmica fue y = -1,578ln(x) + 45,961 y el R² = 0,0322, sin utilidad  pronóstica. <u>Conclusión</u>: La incidencia de cesárea en el hospital tiene  tendencia progresiva al incremento, finalizando con cifras muy elevadas  inaceptables. La tasa global mortalidad perinatal es alta, hay una discreta  disminución no significativa, lo cual revela que la cesárea no ha aportado  beneficios importantes en la disminución de la mortalidad perinatal. Se  presentan estrategias para abatir la “epidemia” de cesáreas y combatir la  elevada mortalidad perinatal con actividades intra y extra-hospitalarias.</p>     <p align="justify"><b>Palabras clave</b>: Cesárea. Mortalidad perinatal.  Incidencia. Tendencia</p>     <p ALIGN="justify"><b>SUMMARY</b></p>     <p ALIGN="justify"><u>Objective</u>: To determine what has been the incidence  and trends of cesarean section and perinatal mortality (PM) during 42 years of  medical service. Hospital “Dr. Adolfo Prince Lara”, Puerto Cabello, Estado  Carabobo. <u>Methods</u>: Study observational epidemiological and retrospective  of 27 033 cesarean sections and 5 756 perinatal deaths in 134,198 births  occurred from 1969-2010. We determined their issues, percentage changes and  rates were plotted as time series, expressing their percentage and annualized  rates respectively, in the regression analysis statistical indicated the trend  line individually, and finally calculated the equation and coefficient of  determination (R ²). <u>Results</u>: The incidence of caesarean section for that  period were 20.46 cesarean per 100 births or 1 in 5 births, during this time the  extreme figures or ranges were 4.6 (1970 and 1972) and 43.15 (2010), 737.86 a  percentage change. The analysis shows an overall logarithmic trend line to the  steady climb, the logarithmic regression formula was y = 11.642 ln (x) - 12.188  and R ² = 0.7301, with profit forecasts. PM rate was 41.5 per 1 000 births,  extreme figures were 26.1 (1982) and 59.32 (1975), with 4.17 % percentage change.  The analysis indicates values with swings, there is a trend line with a slight  decrease, the logarithmic regression formula was y = -1.578 ln (x) + 45.961 and  R ² = 0.0322, forecasts useless. <u>Conclusion</u>: The incidence of caesarean  section in the hospital tends to increase gradually, ending with very high  figures unacceptable. The overall perinatal mortality is high, there is a slight  non significant decrease, which reveals that cesarean section has not provided  significant benefits in reducing the PM. Strategies are presented to bring down  the “epidemic” of C-sections and combat high maternal mortality with intra-and  extra-hospital activities.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>Key word</b>: Cesarean section. Perinatal mortality.  Incidence. Trend</p>     <p align="justify"><b>INTRODUCCIÓN</b></p>     <p align="justify">Evaluar el acto médico periódicamente es una sana decisión  que está enmarcada dentro de los principios de salud pública, administración  hospitalaria y la clínica epidemiológica. Los obstetras, sanitaristas,  epidemiólogos, pediatras, neonatólogos, entre otros, hemos visto con asombro  como en las últimas décadas del siglo XX e inicio del presente siglo la vía  natural del parto vaginal se ha ido abandonando, es cada vez más infrecuente, y  por otro lado observamos como un procedimiento o recurso quirúrgico que se  originó para resolver problemas obstétricos que pudieran conllevar a daños  materno perinatales, ha pasado a ser la vía más usada para el nacimiento,  sustituyendo los roles de la naturaleza.</p>     <p align="justify">La cesárea presenta tasas con amplia variación entre los  países del mundo, estas oscilan desde 0,4 % a 40 %, exhibe un aumento continuo  en su tendencia que se ha conservado en los últimos 30 años (1). Se han  realizado intentos a fin de proponer una frecuencia de cesárea más apropiada,  estas cifras estarían acorde al nivel del país, se ha empleado diversos enfoques  conceptuales y metodológicos (2- 6). La Organización Mundial de la Salud (OMS)  en 1985 sugirió la cifra del 15 % como límite superior (2). El fundamento o  razón de esta recomendación se basa en la tasa de cesáreas de los países que  tuvieron las más bajas tasas de mortalidad materna y neonatal en el mundo para  ese momento (aproximadamente 10.%). En vista de que estos eran los países  desarrollados, la OMS aumentó la cifra recomendada a una tasa de 15.%, tomando  en consideración que en países en desarrollo tienen una mayor proporción de  población en riesgo que podrían beneficiarse con este procedimiento. Esta  sugerencia se apuntala en conceptos destacados, entre ellos tenemos que la  cesárea está destinada a tratar o prevenir complicaciones que amenacen la vida  materna o perinatal, en consecuencia la tasa apropiada debe estar asociada con  el nivel más bajo posible de la morbi-mortalidad materna y perinatal. Por otra  parte, las tasas apropiadas podrían variar entre las poblaciones, así tenemos  que si se está atendiendo a una población de alto riesgo, es de esperarse que  exista mayor necesidad de realizar cesáreas; estos hechos han sido tomados en  cuenta en algunas investigaciones relativas a determinantes de cesáreas y sus  efectos (7).</p>     <p align="justify">En Estados Unidos en el 2007, casi un tercio (32.%) de todos  los nacimientos fueron partos por cesárea (8). Aunque hay a menudo indicaciones  clínicas claras para un parto por cesárea, los beneficios a corto y largo plazo  y los riesgos tanto para la madre y el niño han sido objeto de intensos debates durante más de 25 años  (9). El parto por cesárea consiste en una cirugía abdominal mayor, y se asocia  con mayores tasas de complicaciones quirúrgicas y la re-hospitalización materna,  así como complicaciones que requieren ingreso neonatal a unidad de cuidados  intensivos (10- 12). Además de los riesgos de seguridad y salud para las madres  y los recién nacidos, los gastos de hospital para un parto por cesárea son casi  el doble de los de un parto vaginal, imponiendo costos significativos (13). Esta  realidad ha llevado a plantear el concepto de que vivimos un tiempo de “epidemia  de cesáreas” (14). Derivado de ello, hay centros que han planeado una evaluación  de las indicaciones de las cesáreas, debiendo justificarse enfáticamente cada  caso, con este proceder algunos han logrado disminuir su realización (15,16).</p>     <p align="justify">Analizar los indicadores de salud y bienestar es aspecto  básico en planificación, para conocer funcionamiento y evaluación en los  organismos dispensadores de salud, también es útil para evaluar los cambios de  estado de salud de la población atendida. En el área obstétrica la tasa de  mortalidad perinatal (MP) es uno de los principales parámetros que se emplean  para cubrir los enunciados antes expuestos, señala el riesgo de morir del feto y  recién nacido como consecuencia del proceso reproductivo, contribuyen además los  factores ambientales, el grado de desarrollo social, económico y sanitario de un  país.</p>     <p align="justify">En Venezuela existen diversas publicaciones que estudian la  cesárea como forma de parto y sus diversas facetas como frecuencia,  indicaciones, uso y abuso, aspectos críticos, etc. (17-25). De igual manera  otros autores han publicado sobre la mortalidad perinatal (26-28). Nosotros  también hemos analizado ambos temas (29-36). Toda esta información nos ha  llevado a una reflexión en el entorno de la cesárea y la mortalidad perinatal en  un determinado centro asistencial obstétrico a largo plazo. La cesárea es un  procedimiento quirúrgico ideado e implementado para prevenir y solventar daños  maternos perinatales, por supuesto que ella no está exenta de riesgos, pero  tomando todas las previsiones la posibilidad de lesión o daño “per se” es  mínimo. Por otra parte, es de esperarse razonablemente que a manera de resultado  del empleo de la cesárea en indicación certera y justificada en una población de  riesgo se deba obtener una disminución significativa de la mortalidad perinatal.</p>     <p align="justify">Estas premisas nos motivaron a realizar la presente  investigación, nos planteamos las siguientes preguntas: cuál ha sido el  comportamiento de la incidencia y tendencia de las cesáreas y mortalidad  perinatal en este hospital durante más de cuatro décadas de servicio  obstétrico?, consecuencialmente: la cesárea ha impactado la tasa de mortalidad  perinatal?</p>     <p align="justify"><b>MÉTODOS</b></p>     <p align="justify">Esta investigación tiene carácter observacional,  epidemiológico, retrospectiva, de todas las cesáreas y muertes perinatales  sucedidos desde 1969 a 2010.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En la ejecución de este trabajo se dispuso del apoyo y  colaboración del Departamento de Estadísticas e historias médicas del hospital  “Dr. Adolfo Prince Lara”, nos aportaron los insumos estadísticos requeridos, con  los cuales se procedió hacer las determinaciones establecidas en este estudio.</p>     <p align="justify">Los datos fueron recogidos en un formulario de manera  anualizada, se incluyeron todos los nacimientos terminados en cesáreas y la  mortalidad perinatal total, constituida por sus dos componentes: mortalidad  fetal (&#8805; 28 semanas hasta el nacimiento) y la neonatal temprana (menor de 7  días). Con los datos recabados se calculó la incidencia de ambas variables  expresadas en porcentajes de cesáreas por total de nacimientos y la tasa de  mortalidad perinatal por mil nacidos.</p>     <p align="justify">Las variables son presentadas en cuadro estadístico del tipo  serie cronológica, expresadas en cifras relativas: porcentajes y tasas. En su  análisis estadístico se determinó las variaciones porcentuales (valor inicial -  valor final / valor inicial, por 100); además en el análisis de regresión se  obtuvo la línea de tendencia logarítmica, su ecuación de estimación y el coeficiente de determinación (R²). Para  los cálculos empleamos una computadora con el paquete estadístico de Excel  Windows 2007<sup>®</sup>.</p>     <p align="justify">Los resultados son resumidos mostrando gráfico de serie  cronológica, expresando las líneas de tendencia de cada variable, las mismas  representan las tendencias de los datos, con los cuales se hace el análisis  respectivo, y permite realizar predicción con las limitaciones pertinentes. Se  trata de análisis de regresión, con la cual se puede emplear la línea de  tendencia en la estimación de valores futurísticos. Las líneas son más fiables  cuando su valor R al cuadrado (R²) es 1 o está cerca de 1. Se usó el tipo  logarítmico porque los valores se mostraron en forma de línea curva que se  ajustaron perfectamente y los índices de cambios de los datos oscilaron  rápidamente y después se estabilizaron (17).</p>     <p align="justify"><b>RESULTADOS</b></p>     <p align="justify">En el período estudiado hubo 27 033 cesáreas y 5 756 muertes  perinatales sucedidas en 134 198 nacimientos asistidos.</p>     <p align="justify">La incidencia de cesáreas para el período estudiado fue de  20,46 por 100 nacimientos o 1 cesárea cada 5 nacimientos; durante este lapso las  cifras extremas o rangos fueron de 4,6 (1970 y 1972) y 43,15 (2010), con una  variación porcentual de 737,86. El análisis de regresión muestra una línea de  tendencia logarítmica global al ascenso sostenido; la fórmula de regresión  logarítmica fue y = 11,642ln(x) - 12,188 y el R² = 0,7301, este valor revela  utilidad predictiva (<a href="#fig1">Figura 1</a>).</p>     <p align="center"><a name="fig1"> <img border="0" src="/img/fbpe/og/v72n3/art02fig1.gif" width="554" height="368"></a></p>     
<p align="justify">La tasa de MP fue de 41,5 por 1 000 nacidos; hubo cifras  extremas de 26,1 (1982) y 59,32 (1975) con variación porcentual de 4,17 %. El  análisis señala valores con oscilaciones importantes en la primera mitad del  período estudiado, cuestión que es menor posteriormente. Hay una línea de  tendencia con discreta disminución global durante el lapso analizado; la fórmula  de regresión logarítmica fue y = -1,578ln(x) + 45,961 y el R² = 0,0322, esta  cifra no muestra utilidad predictiva (<a href="#fig2">Figura 2</a>).</p>     <p align="center"><a name="fig2"> <img border="0" src="/img/fbpe/og/v72n3/art02fig2.gif" width="578" height="398"></a></p>     
]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>DISCUSIÓN</b></p>     <p align="justify">El presente trabajo de investigación está sustentado en un  estudio epidemiológico de dos indicadores con sumo peso en el área obstétrica,  perinatal y neonatal, se trata de la incidencia y tendencia de la cesárea y la  mortalidad perinatal, probablemente sea la mayor serie cronológica analizada en  el país en un hospital regional, son 42 años consecutivos desde la apertura del  centro hospitalario con más capacidad asistencial de la región, la cual no solo  atiende pacientes del Distrito Puerto Cabello, también de la Costa oriental del  Estado Falcón y Yaracuy; se incluye una numerosa población atendida: hubo 27 033  cesáreas, 5 756 muertes perinatales y 134 198 nacimientos.</p>     <p align="justify">El estudio de la cesárea reveló que la incidencia promedio  para más de cuatro décadas fue de 20,46 por 100 nacimientos o lo que es lo mismo  1 cesárea cada 5 nacimientos; mostró que las cifras extremas o rangos fueron de  4,6 (1970 y 1972) y 43,15 (2010), visto de otra forma, el uso del acto  quirúrgico en los años iniciales evolucionó en una proporción de una cesárea  cada 20 pacientes a 1 cesárea a cada 2 o 3 pacientes en los años recientes;  además hubo una variación porcentual al incremento de 737,86, la cual señala un  empleo excesivo y excepcional del recurso quirúrgico. Por otra parte, el  análisis de regresión muestra una línea de tendencia logarítmica global al  ascenso sostenido, con moderadas oscilaciones lo que nos indica que la cesárea  ha mantenido un consecuente progreso en el tiempo. Al aplicar el análisis con la  fórmula de regresión logarítmica se obtuvo la siguiente: y = 11,642ln(x) -  12,188 , con un coeficiente de determinación ( R²) = 0,7301, este valor revela  utilidad predictiva, es decir, se puede utilizar esta fórmula para estimar cual  será probablemente la incidencia de cesárea en el año venidero. Podemos señalar  que el nacimiento ha pasado de ser un evento natural por vías originarias  vaginales, a un acto médico operatorio, creando una vía alterna artificial  abdominal, ¡un hecho contra natura!</p>     <p align="justify">Estos resultados nos alarman y preocupan profundamente, ya lo  habíamos detectado en estudios parciales publicados previamente (29,30), allí  planteamos sugerencias o recomendaciones asistenciales para disminuir su  frecuencia, pero que a la vista de estos nuevos resultados no han tenido efecto.  La cesárea también fue estudiada en nuestro hospital por López Gómez y col.,  quienes revisaron la incidencia, indicaciones, complicaciones y morbi-mortalidad  durante el lapso 1984-1993 (22). En Venezuela han analizado a profundidad el  problema otros autores, siempre señalan cifras altas de la frecuencia en  cesáreas (17-23). Recientemente hay publicaciones de llamado a reflexión por el  uso desmesurado de este importante recurso obstétrico, entre ellas Zighelboim  (24), y Uzcátegui y Cabrera (25), el primero presenta ¿Cesárea una panacea?, y  los segundos analizan aspectos bioéticos de la cesárea y su consentimiento  informado.</p>     <p align="justify">Existen publicaciones latinoamericanos (1,37,38) y de otras  latitudes (39-43), que han reportado este fenómeno de la asistencia obstétrica:  menos uso de la vía vaginal (partos y fórceps) e incremento de las cesáreas.  Incluso señalan como cifras muy elevadas las de Colombia, Brasil, Puerto Rico  (40) y México (37); y todo lo contrario, las más bajas en Cuba (44), y en muchos  países desarrollados (40), llegan incluso a cifras menores de 15 %, con  tendencia estable en algunos de ellos.</p>     <p align="justify">La OMS ha estado atenta a esta importante situación y ha  apoyado investigaciones en este sentido. Una de las más destacadas estuvo  orientada a conocer “Las tasas de parto por cesárea y los resultados del  embarazo: encuesta mundial OMS sobre la salud materna y perinatal en América  Latina 2005” (45). Se realizó un muestreo en etapas estratificadas,  seleccionaron al azar 120 instituciones de 24 regiones de 8 países de América  Latina. La tasa promedio de cesáreas fue del 33 % (rango 24-43).</p>     <p align="justify">Además, encontraron que estas madres habían sido sometidas al  riesgo anestésico, y comprobaron que las altas tasas de parto por cesárea se  asoció con el tratamiento de antibióticos posnatal, estos hallazgos coinciden  con el mayor nivel de infecciones relacionadas con la cesárea en los hospitales  en los países desarrollados, también se relacionaron independientemente con el  índice de morbimortalidad materna, ellas incluyen condiciones como transfusiones  de sangre por hemorragia severa después de la cesárea y la estancia hospitalaria  por más de 7 días; por otro lado, no se asociaron con una protección de  laceraciones perineales, como podría haber sido esperado (45).</p>     <p align="justify">En nuestro trabajo el análisis de la mortalidad perinatal  mostró una tasa promedio de 41,5 por 1.000 nacidos para el lapso estudiado, la  cual es una cifra elevada, esto también es cierto para los valores extremos  registrados 26,1 (1982) y 59,32 (1975); entre tanto hubo una variación  porcentual de la tasa inicial y final al incremento 4,17 %, cifra baja si  observamos las grandes oscilaciones de los valores en las dos primeras décadas  del lapso. El análisis de regresión reveló una línea de tendencia con discreta  disminución global no significativa durante el período analizado, es decir, no  se ve una tendencia reveladora destacada en la tasa de MP; lo anterior también  se demuestra al obtener el análisis con la fórmula de regresión logarítmica que  fue: y = -1,578ln(x) + 45,961 y el coeficiente de determinación (R²) = 0,0322,  esta cifra no muestra utilidad predictiva de valores de tasas de MP a futuro.</p>     <p align="justify">Esta visión de conjunto y a largo plazo de la situación y la  tendencia de la mortalidad perinatal ha sido analizada y discutida  sectorialmente por nosotros en reportes previos (31-36), en todos esos estudios  señalamos hallazgos elevados, y por supuestos hemos planteado estrategias  asistenciales para afrontar esta realidad.</p>     <p align="justify">En el artículo titulado “Mortalidad perinatal en las  Américas” 2005 (46), cuya estadística fue tomada del Centro de Perinatología y  Desarrollo Humano (CLAP), resume lo sucedido en sur América, mencionan que  Venezuela tuvo cifra de 23,7 por mil nacidos, los valores inferiores los  presentan Cuba 8,8, luego Argentina y Chile con 16,3 y 16,5 respectivamente;  cifras mayores son de Bolivia 55 por mil nacidos, Ecuador 45 y luego Paraguay 40  por mil nacidos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En Venezuela investigadores ha hecho interesantes análisis  específicos de la MP es sus respectivos hospitales y diversos períodos, entre  ellos Briceño y col. en Trujillo 1972 (26), Uzcátegui y col. en Caracas 1976  (27) y Arcay Mendoza y col. en Valencia 1985 (28).</p>     <p align="justify">El esperado efecto beneficioso de la cesárea sobre los  resultados perinatales ha estado en discusión en vista del incremento de su  frecuencia ampliamente discutida. El trabajo auspiciado por la OMS mencionado  anteriormente, que dirigió Villar y col. (45), trató sobre todo establecer la  relación entre tasa de cesáreas y mortalidad materna y neonatal, incluyó 95 095  partos, su conclusión fue que la cesárea no mejoró los resultados perinatales,  por el contrario, hubo un aumento en la muerte fetal especialmente en la cesárea  electiva; ellos plantearon una hipótesis inicial que señalaba que las tasas de  cesárea debían mostrar una asociación con resultados negativos perinatales, pero  no encontraron este patrón; hay más, se evidenció un mayor riesgo de parto  prematuro y mortalidad neonatal, además con la cifras de cesáreas más elevadas  se incrementó el uso de la unidad de cuidados intensivos neonatales, cuestión  que puede estar relacionado con un aumento en el síndrome de insuficiencia  respiratoria asociado con la cesárea electiva; los resultados también muestran  cómo una intervención médica o tratamiento que es efectivo cuando se aplica a  gestantes enfermas en situación de emergencia puede hacer más mal que bien  cuando se aplica a población sana. Otros trabajos bien sustentados presentan  conclusiones semejantes (12,47-49). Revisando la faceta económica del problema,  tenemos que en América Latina nacen alrededor de 11 millones de niños cada año,  si la incidencia de cesáreas se incrementa del 15 % a la observada 33 % (45),  esto representa adicionalmente 2 millones de partos por cesárea por año. La  diferencia en el costo entre un parto vaginal y por cesárea, sin ningún tipo de  complicaciones, es de aproximadamente 350 dólares americanos para un país como  Chile (50). En los países desarrollados, por cada aumento de frecuencia de 1 %  en la cesárea, hay un incremento en el coste de aproximadamente 9,5 millones de  dólares (13,51). Estas grandes sumas de dinero podrían ser utilizadas para  mejorar el cuidado y atención de la madre y del recién nacido, incluso hasta  pagar la investigación necesaria. Para finalizar, queremos reconocer las  limitaciones de la presente investigación, son las referidas a los trabajos  retrospectivos, y las limitaciones de los departamentos de registros y  estadísticas hospitalarias. Sin embargo, estos resultados los debemos tomar como  una aproximación a la realidad u orientación de nuestros problemas. Por lo  tanto, no creemos conveniente extrapolar nuestra realidad a otros centros o  regiones, cada instituciones debe realizar sus evaluaciones pertinentes.</p>     <p align="justify">A manera de conclusión, expresamos que la incidencia de  cesárea en el hospital tiene tendencia progresiva al incremento, finalizando con  cifras muy elevadas inaceptables. La tasa global de mortalidad perinatal es  alta, hay una discreta disminución no significativa, lo cual revela que la  cesárea no ha aportado beneficios importantes en la disminución de la MP. Las  altas tasas de parto por cesárea no indican necesariamente una atención de buena  calidad. En efecto, instituciones que ofrecen una gran cantidad de nacimiento  por cesárea deberían estimular una evaluación detallada y rigurosa de los  factores relacionados con su atención obstétrica y resultados perinatales, en  ello están inmersos factores de aspectos médicos, sociales, personales y  legales, de no hacerlo, estos centros asistenciales podrían estar causando daño  iatrogénico.</p>     <p align="justify"><b>REFERENCIAS</b></p>     <!-- ref --><p align="justify">1. Belizan JM, Althabe F, Barros FC, Alexander S.  Rates and implications of cesarean sections in Latin America: Ecological study.  BMJ. 1999;319:1397-1400.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108041&pid=S0048-7732201200030000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">2. World Health Organization. Appropriate technology  for birth. Lancet. 1985;2:436-437.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108042&pid=S0048-7732201200030000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">3. Eckerlund I, Gerdtham UG. Estimating the  effect of cesarean section rate on health outcome. Evidence from Swedish  hospital data. Int J Technol Assess Health Care. 1999;15:123-135.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108043&pid=S0048-7732201200030000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">4. What is the  right number of cesarean sections? Lancet. 1997;349:815.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108044&pid=S0048-7732201200030000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">5. Joffe M, Chapple J,  Paterson C, Beard RW. What is the optimal cesarean section rate? An outcome  based study of existing variation. J Epidemiol Community Health. 1994;4:406-411.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108045&pid=S0048-7732201200030000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">6. ACOG criteria set. Cesarean delivery. Number 35, July 1998. Committee on  Quality Assessment. American College of Obstetricians and Gynecologists. Int J  Gynaecol Obstet. 1998;63:206-207.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108046&pid=S0048-7732201200030000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">7. Gould JB, Danielsen B, Korst LM, Phibbs R,  Chance K, Main E, et al. Cesarean delivery rates and neonatal morbidity in a low-risk  population. Obstet Gynecol. 2004;104:11-19.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108047&pid=S0048-7732201200030000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">8. Hamilton BE, Martin JA, Ventura  SJ. Births: Preliminary data for 2007. National vital statistics reports; vol 57  no 12. Hyattsville, MD. National Center for Health Statistics, Released March  18, 2009 En: <a href="http://www.cdc.gov/nchs/data/nvsr/nvsr57/nvsr57_12.pdf">http://www.cdc.gov/nchs/data/nvsr/nvsr57/nvsr57_12.pdf</a>.  (Consultado 7-2-2012)&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108048&pid=S0048-7732201200030000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">9. U.S. Department of Health and Human Services. Cesarean  childbirth. Report of a consensus development conference sponsored by the  National Institute of Child Health and Human Development in conjunction with the  National Center for Health Care Technology. September 22–24, 1980. NIH  Publication No.82–2067. 1981.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108049&pid=S0048-7732201200030000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">10. Yang Q, Wen SW, Oppenheimer L, XK Chen, D  Black, J Gao, et al. Association of caesarean delivery for first birth with  placenta praevia and placental abruption in second pregnancy. BJOG.  2007;114:609-613.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108050&pid=S0048-7732201200030000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">11. Kuklina EV, Meikle SF, Jamieson DJ, Whiteman MK, Barfield  WD, Hillis SD, et al. Severe obstetric morbidity in the United States:  1998–2005. Obstet Gynecol. 2009;113(2 Part 1):293–299.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108051&pid=S0048-7732201200030000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">12. Liston FA, Allen VM,  O’Connel CM, Jangaard KA. Neonatal outcomes with cesarean delivery at term. Arch  Dis Child Fetal Neonatal Ed. 2008;93:176-182.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108052&pid=S0048-7732201200030000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">13. U.S. Agency for Healthcare Research and Quality. HCUPnet.  Healthcare Cost and Utilization Project: Rockville, MD. AHRQ 2005 [DRGs 370–3].&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108053&pid=S0048-7732201200030000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">14. Gómez-Dantés. El secuestro de Lucina (o cómo detener la  epidemia de cesáreas). Salud Púb0 Méx. 2004;46:71-74.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108054&pid=S0048-7732201200030000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">15. Oleske D, Glandon G,  Giacomella G. The cesarean birth rate: Influence of hospital teaching status.  Health Serv Res. 1991;26:325-337.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108055&pid=S0048-7732201200030000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">16. Hanley M, Smulian J, Lake M, McLean D,  Vintzileos A. Analysis of repeat cesarean delivery indications: Implications of  heterogeneity. Am J Obstet Gynecol. 1996; 175:883-888.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108056&pid=S0048-7732201200030000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">17. Agüero O. Frecuencia  de la cesárea. Gac Méd Caracas. 1981;89:427-432.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108057&pid=S0048-7732201200030000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">18. Agüero O. Frecuencia actual  de la cesárea. Centro Med. 1985;24:167-169.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108058&pid=S0048-7732201200030000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --> 19. Agüero O. Más sobre la  frecuencia de la cesárea. Gac Méd Caracas. 1986;94:333-336.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108059&pid=S0048-7732201200030000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">20. Suárez Ocando D.  Cesárea, uso y abuso. Rev Obstet Ginecol Venez. 1993;53:71-78.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108060&pid=S0048-7732201200030000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">21. Molina R,  Mármol de Maneiro L, Sánchez J. Cesárea: tendencia en frecuencia e indicaciones. Rev Obstet Ginecol Venez. 1995;55:65-70.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108061&pid=S0048-7732201200030000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">22. López Gómez JR, Rivas M, Méndez N,  Bracho de López C, Beutivegna G, Di Terlizzi M. Operación cesárea en la  Maternidad del Hospital “Dr. Adolfo Prince Lara”. Puerto Cabello. 1984-1993. Rev  Obstet Ginecol Venez. 1999;59:73-80.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108062&pid=S0048-7732201200030000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">23. Uzcátegui O. Estado actual de la  cesárea. Gac Méd Caracas. 2008;116:280-286.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108063&pid=S0048-7732201200030000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">24. Zighelboim I, Sánchez W.  ¿Cesárea una panacea? Rev Obstet Ginecol Venez. 2007;67:217-221.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108064&pid=S0048-7732201200030000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">25. Uzcategui  O, Cabrera C. Aspectos bióeticos de la cesárea y consentimiento informado. Rev  Obstet Ginecol Venez. 2010;66:59-60.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108065&pid=S0048-7732201200030000200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">26. Briceño R, Rivas Coll H, Grieco M.  Mortalidad perinatal. Análisis de 1 148 casos en el período de diez años. Rev  Obstet Ginecol Venez. 1972;32:193- 224.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108066&pid=S0048-7732201200030000200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">27. Uzcátegui O, Angulo L, Toro J,  Urdaneta C. Mortalidad perinatal. Rev Obstet Ginecol Venez. 1976;34:529-534.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108067&pid=S0048-7732201200030000200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">28. Arcay Mendoza G, Sosa Olavarría A, Guinand O, Cordero R, Herrera Malpica J.  Morbi-mortalidad perinatal en el Hospital Central de Valencia Decenio 1974-1983.  Rev Obset Ginecol Venez. 1985;45:187- 195.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108068&pid=S0048-7732201200030000200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">29. Faneite P. Salud reproductiva  obstétrica. Tendencia 1969-1996. I. Asistencia obstétrica: nacimientos y sus  formas. Rev Obstet Ginecol Venez. 1997;57:145- 150.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108069&pid=S0048-7732201200030000200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">30. Faneite P, Rivera C,  Faneite J. Nacimientos según tipo de asistencia obstétrica. Hospital “Dr. Adolfo  Prince Lara”, Puerto Cabello, Estado Carabobo, 1969-2004. Gac Méd Caracas.  2007;115(3):1-6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108070&pid=S0048-7732201200030000200030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">31. Faneite P. Análisis crítico de la mortalidad perinatal.  Rev Obstet Ginecol Venez. 1986;46:83-92.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108071&pid=S0048-7732201200030000200031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">32. Faneite P. Impacto de la asistencia perinatal en el  Hospital “Dr. Adolfo Prince Lara” de Puerto Cabello, 12 años de experiencia. Gac  Méd Caracas. 1988;46:15-55.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108072&pid=S0048-7732201200030000200032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">33. Faneite P. Situación perinatal. En:  Faneite P, editor. Evaluación de la salud fetal. Caracas: Italgráfica SRL,  1992.p.30-41.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108073&pid=S0048-7732201200030000200033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">34. Faneite P. Salud reproductiva obstétrica. Tendencia 1969-1996.  II Mortalidad materna y perinatal. Rev Obstet Ginecol Venez. 1997;57:151-156.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108074&pid=S0048-7732201200030000200034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">35. Faneite P. Análisis quinquenal de 30 años la mortalidad perinatal. Rev  Obstet Ginecol Venez. 2000;60:23-25.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108075&pid=S0048-7732201200030000200035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">36. Faneite P, Rivera C, Faneite J.  Relación entre mortalidad perinatal y consulta prenatal Hospital “Dr. Adolfo  Prince Lara” 1997-2006. Rev Obstet Ginecol Venez. 2007;67:228-232.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108076&pid=S0048-7732201200030000200036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">37. Uribarren  BO, Evangelista SC. Cesárea: su frecuencia e indicaciones. Ginecol Obstet Mex.  1993;61:168- 170.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108077&pid=S0048-7732201200030000200037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">38. Jaramillo EL. Tendencia de cesáreas y fórceps. Hospital de  Caldas, 1970-1994. Rev Col Obst Ginecol. 1995;46:111-113.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108078&pid=S0048-7732201200030000200038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">39. Silbar EL. Factors  related to the increasing cesarean section rates for cephalopelvic disproportion.  Am J Obstet Gynecol. 1986;154:1095.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108079&pid=S0048-7732201200030000200039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">40. Notson FC. International differences in  the use of obstetric interventions. JAMA. 1990;263:3286-3291.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108080&pid=S0048-7732201200030000200040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">41. Macara LM,  Murphy KW. The contribution of dystocia to the cesarean section rate. Am J  Obstet Gynecol. 1991;171:71-77.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108081&pid=S0048-7732201200030000200041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">42. Gold EM. Frecuencia de la operación cesárea.  Mundo Médico. 1987;3:61-69.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108082&pid=S0048-7732201200030000200042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">43. CDC. Rates of cesarean delivery. United States,  1991. Morb Mortal Wkly Rep. 1993;42:285-289.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108083&pid=S0048-7732201200030000200043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">44. Notson FC, Placek PJ, Taffel  SM. Comparisons of national cesarean-section rates. N Engl J Med.  1987;316:386-389.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108084&pid=S0048-7732201200030000200044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">45. Villar J, Valladares E, Wojdyla D, Zavaleta N, Carroli G,  Velazco A, et al. Caesarean delivery rates and pregnancy outcomes: The 2005 WHO  global survey on maternal and perinatal health in Latin America. Lancet.  2006;367:1819-1829.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108085&pid=S0048-7732201200030000200045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">46. Donoso E. Mortalidad perinatal en las Américas. Rev Chil  Obstet Ginecol. 2005;70:279-280.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108086&pid=S0048-7732201200030000200046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">47. Ecker J, Frigoletto F. Cesarean delivery  and the risk–benefit calculus. N Engl J Med. 2007;356:885-888.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108087&pid=S0048-7732201200030000200047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">48. Belizan JM,  Althabe F, Cafferata ML. Health consequences of the increasing caesarean section  rates. Epidemiology. 2007;18:485-486.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108088&pid=S0048-7732201200030000200048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">49. Jain N, Kruse L, Demissie K,  Khandelwal K. Impact of mode of delivery on neonatal complications: Trends  between 1997 and 2005. J Maternal-Fetal and Neonatal Medicine. 2009;22:491-500.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108089&pid=S0048-7732201200030000200049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">50. Bonilla E. Scholarship report: Midwife in Chile. Jordemodern 1990;103:24-27.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108090&pid=S0048-7732201200030000200050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">51. The Lancet. What is the right number of caesarean sections? Lancet.  1997;349:815.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2108091&pid=S0048-7732201200030000200051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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