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</front><body><![CDATA[ <P ALIGN="CENTER"><font face="Times New Roman" size="4"><span style="text-transform: uppercase"><b>Genios de la Microbiolog&iacute;a</b></span></font></P> <B>     <P ALIGN="CENTER"><font face="Times New Roman" size="4"><span style="text-transform: uppercase">Gerhard Henrik Hansen</span></font></P>     <P ALIGN="CENTER"><font face="Times New Roman" size="3">Por: Axel Rodolfo Santiago</font></P> <FONT FACE="Franklin Gothic Demi"> </FONT>     <P ALIGN="CENTER"><img border="0" src="/img/fbpe/rsvm/v23n1/art22fig1.jpg" width="340" height="521"></P>     
<P ALIGN="justify"><font face="Times New Roman" size="3">Gerhard Henrik Hansen</font></P> </B>    <P ALIGN="justify"><font face="Times New Roman" size="3">(1841-1912).</font></P> <B><FONT FACE="Franklin Gothic Demi"></FONT> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una de las enfermedades que m&aacute;s han persistido en la memoria humana es, quiz&aacute;s, la lepra; desde los m&aacute;s remotos tiempos hemos o&iacute;do hablar de ella, muchas veces despectivamente, siempre con temor. Sabemos que el leproso era una persona indeseable, que deambulaba por las calles con una campana en el cuello y viv&iacute;a retirado de las ciudades. No se conoce con exactitud el origen de esta enfermedad; sin embargo, se le atribuye a regiones asi&aacute;ticas o africanas. En la India tambi&eacute;n se conoc&iacute;a la lepra desde hac&iacute;a muchos siglos. Por las razones que fueran, progresivamente se fue extendiendo al resto del mundo. Los egipcios padecieron la enfermedad y la trasmitieron a los hebreos. Se dice que Mois&eacute;s sufri&oacute; de este mal, siendo tal vez uno de los primeros en intentar controlar su propagaci&oacute;n al resto de su pueblo.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Durante la Edad Media la lepra continu&oacute; su difusi&oacute;n, al igual que otras enfermedades como la s&iacute;filis, debido principalmente a los intercambios comerciales y a las guerras que asolaban el mundo en esa &eacute;poca. En Am&eacute;rica su llegada se remonta a la colonizaci&oacute;n de espa&ntilde;oles y portugueses. Adem&aacute;s, con el arribo de los esclavos africanos se produjo su establecimiento definitivo en el Nuevo Continente.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; La segregaci&oacute;n del leproso se mantuvo por muchos a&ntilde;os; se sab&iacute;a que era una enfermedad contagiosa, lo que condujo al establecimiento de los leprocomios, instituciones especialmente construidas para el aislamiento del enfermo. En el siglo XVII y XVIII estos leprocomios se extendieron por toda Europa; incluso en pa&iacute;ses tan remotos como Noruega exist&iacute;an tres de ellos. Para el siglo XIX se adoptan otras teor&iacute;as etiol&oacute;gicas, seg&uacute;n las cuales el contagio se originaba en el hecho de comer carne, en factores relacionados con la herencia e, incluso, en la teor&iacute;a ictiof&aacute;gica. Para el a&ntilde;o 1862, el Real Colegio de Medicina de Londres lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que la lepra no era contagiosa, y que se deber&iacute;a eliminar su segregaci&oacute;n. A&ntilde;os m&aacute;s tarde se retoma esta necesidad, la cual ser&iacute;a confirmada posteriormente por Hansen.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una de las figuras m&aacute;s resaltantes en el estudio de la lepra fue, sin lugar a dudas, Gerhard Henrik Armauer Hansen. Nace el 29 de julio de 1841, en Noruega, en la ciudad de Bergen; fue el octavo de quince hermanos. Su madre fue Elizabeth Concordia Schram, miembro de una familia de maestros ebanistas establecida en Bergen por muchos a&ntilde;os. Su padre fue Claus Hansen, comerciante y mercader.</font> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1859, Hansen comienza sus estudios de Medicina en la Universidad de Christiania (actualmente Oslo). Debido a la precaria situaci&oacute;n econ&oacute;mica de su familia, tuvo la necesidad de trabajar mientras realizaba sus estudios; fue profesor de una escuela para ni&ntilde;as y posteriormente pas&oacute; un a&ntilde;o como suplente en anatom&iacute;a. En su autobiograf&iacute;a narra que este per&iacute;odo fue muy duro, lo que le produc&iacute;a gran fatiga f&iacute;sica y mental. Por esta raz&oacute;n organiz&oacute; su trabajo personal a tempranas horas de la ma&ntilde;ana. Se gradu&oacute; con honores en 1866. Inmediatamente continu&oacute; su internado en el Hospital Nacional de Christiania, y toma el cargo de m&eacute;dico de una compa&ntilde;&iacute;a pesquera en una isla del norte de Noruega.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1868 regresa a Bergen. Para ese entonces, la lepra era en Noruega un grave problema de salud p&uacute;blica, por lo que exist&iacute;an varios hospitales para la atenci&oacute;n de los pacientes. Entra como m&eacute;dico asistente al cuidado de los pacientes en el leprocomio Lungegaardshospitalet, bajo la direcci&oacute;n del Dr. Daniel C. Danielssen, quien fue un m&eacute;dico, destacado en la atenci&oacute;n del leproso; conoc&iacute;a perfectamente los aspectos cl&iacute;nicos y patol&oacute;gicos de esta enfermedad.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1847 publica una extensa descripci&oacute;n de la lepra. Fue uno de los precursores de la teor&iacute;a hereditaria de la lepra, y estableci&oacute; en Bergen lo que posteriormente se convertir&iacute;a en los Centros de Investigaci&oacute;n contra la Lepra.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; En este leprocomio Hansen y Danielssen  trabajaron juntos, tratando de disminuir el sufrimiento de los pacientes con lepra. Visitaban lugares alejados en busca de los enfermos aislados,  tratando de prestarles ayuda y conociendo  las manifestaciones cl&iacute;nicas de la enfermedad.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Poco a poco, Hansen llega a la conclusi&oacute;n  de que la lepra era una enfermedad que deber&iacute;a tener una sola causa; cre&oacute; las bases epidemiol&oacute;gicas para su estudio, y estaba convencido que esa &uacute;nica causa estaba constituida por la acci&oacute;n de una bacteria, y que se contagiaba de una persona a otra. Por supuesto, en aquella &eacute;poca esta nueva teor&iacute;a no fue bien acogida, sobre todo cuando se segu&iacute;a especulando que el contagio era debido a la contaminaci&oacute;n por carne, y que era producto de la herencia. A Hansen no le quedaba otro camino que descubrir el microorganismo causante de la enfermedad .</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; En una de sus primeras conferencias, Hansen  expone sus puntos de vista sobre la teor&iacute;a de transmisi&oacute;n bacteriana. De igual forma demuestra que con un cerco epidemiol&oacute;gico se pod&iacute;a disminuir los casos  de pacientes infectados.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hansen necesitaba profundizar sus conocimientos en histopatolog&iacute;a, y en 1870 viaja a Bonn y luego a Viena, gracias a una beca que le fue otorgada. De regreso a Noruega contin&uacute;a su intento de demostrar microsc&oacute;picamente el agente causal de la enfermedad. Trabaja con biopsias recuperadas personalmente de varios pacientes, las que coloreaba parcialmente. Un a&ntilde;o m&aacute;s tarde, nuevamente en Bergen, logra observar la bacteria causante de la lepra.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es indudable la perseverancia de este hombre; en su autobiograf&iacute;a escrib&iacute;a sobre el tiempo que pasaba observando sus preparaciones microsc&oacute;picas, y debi&oacute; ser indescriptible la emoci&oacute;n que sinti&oacute; en el momento en que por vez primera vio el terrible microorganismo. En el a&ntilde;o 1873, Hansen ten&iacute;a 32 a&ntilde;os.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su reporte, de m&aacute;s de 88 p&aacute;ginas, demuestra fehacientemente que <I>Mycobacterium leprae</I> es el agente causal de la lepra y que se trata de un bacilo, el cual reiteradamente observ&oacute; en n&oacute;dulos de los enfermos. Este reporte caus&oacute; la burla de muchos de los cient&iacute;ficos de la &eacute;poca. Sin embargo, no decay&oacute;; por el contrario, continu&oacute; con su intento de demostrar que su descubrimiento era correcto, y que deb&iacute;an tomarse medidas urgentes para tratar de erradicar este mal de su pa&iacute;s y del mundo.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; En esta  &eacute;poca  contrae matrimonio con la hija de Danielssen, Stephanie Marie, quien muere a los pocos meses de tuberculosis. En 1875, en segundas nupcias, se casa con Johanne Margrethe Tidemand, con quien tuvo un hijo, Daniel Cornelius Armauer Hansen. Los primeros a&ntilde;os de casados fueron muy felices; sin embargo, su esposa comenz&oacute; a recriminarle sus largos per&iacute;odos dedicados a sus trabajos cient&iacute;ficos y, aunque llevaban una agradable vida social, se divorcia a&ntilde;os m&aacute;s tarde de &eacute;l, para casarse con un m&uacute;sico. A pesar de su divorcio, Hansen sigue apegado a lo que consideraba sus pasatiempos: la m&uacute;sica y el teatro. Viaj&oacute; mucho para disfrutar de las interpretaciones de diferentes artistas en toda Europa.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Durante su primer viaje a Viena, conoce a Charles Darwin. En la doctrina darvinista Hansen descubre su ideal cient&iacute;fico, llegando incluso a publicar un libro al respecto. Se consideraba ateo y muy radical en sus conceptos, aunque sus amigos lo consideraban amable, de buen coraz&oacute;n y sin ambiciones personales.</font>  </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1879 conoce a Albert Neisser, bacteri&oacute;logo alem&aacute;n, quien lo visita, interesado de igual forma en conocer m&aacute;s sobre la lepra y sobre las experiencias por &eacute;l conocidas. Hansen, con la sinceridad de un verdadero cient&iacute;fico, muestra a Neisser todo lo que sab&iacute;a acerca de la enfermedad, sus preparaciones y los bacilos causantes de la enfermedad por &eacute;l descubiertos. No contento con esto, le facilit&oacute; bloques de material donde hab&iacute;a encontrado la bacteria. Neisser regres&oacute; a Alemania y, al poco tiempo, esta vez utilizando mejores coloraciones y adoptando la coloraci&oacute;n de Ziehl-Neelsen, publica el descubrimiento de la bacteria, sin mencionar la previa descripci&oacute;n de Hansen. Este conflicto se prolong&oacute; por mucho tiempo, y no fue sino hasta un congreso internacional sobre la lepra, en Berl&iacute;n, que se le otorga a Hansen la autor&iacute;a del descubrimiento de la bacteria.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hansen continu&oacute; sus investigaciones tratando de cultivar la bacteria, sin ning&uacute;n &eacute;xito,  ni en medios artificiales ni en animales de experimentaci&oacute;n.  Con estas segundas observaciones tuvo la idea de inocular la bacteria en el ojo de una paciente con lepra y, aunque no hubo consecuencias de esta inoculaci&oacute;n, como era de esperarse, la mujer lo llev&oacute; a la Corte. En 1880, fue encontrado culpable, teniendo que pagar una gran indemnizaci&oacute;n y siendo retirado de su cargo como m&eacute;dico residente del Hospital para Leprosos, en Bergen.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque no pudo conseguir que le permitieran trabajar nuevamente, sus investigaciones sobre la erradicaci&oacute;n de la lepra continuaron, y su Gobierno logr&oacute; disminuir los casos de lepra en m&aacute;s de la mitad, en un tiempo relativamente corto.</font> </P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; La salud de Hansen decay&oacute; progresivamente a causa de la s&iacute;filis, enfermedad que contrajera durante sus a&ntilde;os de estudiante. En 1900 sufri&oacute; sus primeros padecimientos coronarios, y a&ntilde;os m&aacute;s tarde padeci&oacute; graves ataques card&iacute;acos, que le imposibilitaron por largo tiempo para continuar sus trabajos. Sin embargo, continu&oacute; sus visitas oficiales por todo el pa&iacute;s. En una de ellas, en 1912, aprovecha para visitar a un amigo en Flor&oslash;, en cuya casa muere.</font></P>     <P ALIGN="JUSTIFY"><font face="Times New Roman" size="3">&nbsp;&nbsp;&nbsp; La vida de Hansen est&aacute; llena de altibajos; sin embargo tuvo la oportunidad de dedicarse por entero a lo que consideraba su pasi&oacute;n, logrando descubrir una de las bacterias m&aacute;s temibles, lo que le llev&oacute; a ser respetado por todo el mundo cient&iacute;fico de su &eacute;poca y a&uacute;n de nuestros d&iacute;as. Escribi&oacute; mucho, no s&oacute;lo trabajos cient&iacute;ficos, sino que intentaba escribir en un lenguaje sencillo, para ser entendido por todos. Fue director del Museo de Bergen, lugar en el que se celebr&oacute; su funeral. Perteneci&oacute; a varias sociedades cient&iacute;ficas, siendo uno de los fundadores de la Revista Noruega de Medicina, de la cual fue editor por muchos a&ntilde;os. Recibi&oacute; muchos honores. Fue miembro del Comit&eacute; Internacional de la Lepra en 1897, y en 1909, en Berl&iacute;n, fue aclamado como descubridor  del bacilo de la lepra. Recibi&oacute; la Orden de San Olav por sus contribuciones cient&iacute;ficas. A los 60 a&ntilde;os en 1900, se le erigi&oacute; un busto que se exhibe hoy d&iacute;a en los jardines de la Universidad de Bergen, su ciudad natal.</font> </P>      ]]></body>

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