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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El colapso del Callao: la crisis de la producción aurífera en Guayana a fines del siglo XIX]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The collapse of The Callao: the crisis of the aurifera production in Guyana at the end of the 19th century]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[1870, announced the founding of El Callao mining company, the press of the time noted in big headlines was one of the most significant given the magnitude and quality of reefs that formed it. The news about the production of the mine and its main shareholder and Chairman, don Antonio Liccioni occupied the top headlines of the local and national press. Indeed, for the first time in Venezuelan economic history gold industry stood at the first places of production. The gold rush that had generated the high production rate registered by the mine of El Callao acted like a powerful magnet, producing, therefore a strong attraction to the El Callao District, effect that focused on the tendency of the population to be concentrated in the mining area, then considered a new California to the gold diggers who aspired to the discovery of new Callao. However, the increasing rate of production began recording at very short notice warning signs, and for 1887 is proclaimed in the ballrooms and headlines about the decline of the production of Callao and the imminent closure of the Company. The deep crisis registered with the progressive decline of El Callao mine, and the subsequent fall in gold prices, regional and national level, is the central subject of this essay.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="Verdana"><b>El colapso del Callao: la crisis de la  producción aurífera en Guayana a fines del siglo XIX</b></font></p>     <p align="center"><font face="Verdana"><b>The collapse of The Callao: the crisis  of the aurifera production in Guyana at the end of the 19th century</b></font></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2">Adelina Rodríguez M.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Historiadora. Doctora en  Historia en la Universidad Santa María (1994). Profesora Titular, Jefe de la  Cátedra de Historia en la Escuela de Estudios Internacionales de la Facultad de  Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela. Profesora  invitada a dictar seminario en el Doctorado en Historia de la Universidad  Católica Andrés Bello. Premio Municipal de Literatura, mención ensayo histórico  (1988). Autora de (1987) La Formación del Latifundio Ganadero en los Llanos de  Apure. Caracas. Academia Nacional de la Historia; (1993) “Concesiones auríferas  e inversiones extranjeras en la Guayana venezolana 1830-1900” en Inversiones  extranjeras en Venezuela siglo XIX. Academia de Ciencias Económicas; (1995)  Latifundio Ganadero y Conflictos Sociales en los Llanos de Apure. Caracas.  Tropikos - FACES; (2010) “El Ciclo del Oro en la Guayana del siglo XIX” en El  Libro del Oro de Venezuela. Caracas. Banco Central de Venezuela. Email: <a href="mailto:aarom309@gmail.com">aarom309@gmail.com</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Resumen</b>: En 1870, se  anunció la fundación de la compañía minera <i>El Callao</i>, la prensa de la  época señalaba en grandes titulares que se trataba de uno de los hechos más  significativos dada la magnitud y calidad de los filones que la conformaban. Las  noticias sobre la producción de la mina y de su principal accionista y  presidente, don Antonio Liccioni ocupaban los principales titulares de la prensa  local y nacional. En efecto, por primera vez, en la historia económica  venezolana el rubro oro se ubicaba en los primeros lugares de producción. <i>La</i> <i>fiebre del oro</i> que había generado el alto índice de producción registrado por la  mina de <i>El Callao</i> actuaba como un poderoso imán, produciendo, en  consecuencia, una fuerte atracción hacia el Distrito El Callao, efecto  éste que incidió en la tendencia de la población a concentrarse en aquella zona  minera, considerada entonces como una <i>Nueva California</i> para los buscadores de  oro que aspiraban el hallazgo de nuevos <i>Callao</i>. Sin embargo, el ritmo ascendente  de la producción comenzó a registrar a muy corto plazo señales de alarma, y para  1887 se pregonaba en los salones de fiesta y en los titulares de prensa sobre la  decadencia de la producción del Callao y el cierre inminente de la Compañía. La  profunda crisis registrada con la progresiva decadencia de la mina <i>El Callao</i>,  y la subsecuente caída de los precios del oro, a nivel regional y nacional,  constituye el objeto central de este ensayo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> vetas,  crisis, declive.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Abstract</b>: 1870,  announced the founding of <i>El Callao</i> mining company, the press of the time  noted in big headlines was one of the most significant given the magnitude and  quality of reefs that formed it. The news about the production of the mine and  its main shareholder and Chairman, don Antonio Liccioni occupied the top  headlines of the local and national press. Indeed, for the first time in  Venezuelan economic history gold industry stood at the first places of  production. <i>The gold rush</i> that had generated the high production rate registered  by the mine of <i>El Callao</i> acted like a powerful magnet, producing,  therefore a strong attraction to the <i>El Callao</i> District, effect that  focused on the tendency of the population to be concentrated in the mining area,  then considered a new California to the gold diggers who aspired to the  discovery of new Callao. However, the increasing rate of production began  recording at very short notice warning signs, and for 1887 is proclaimed in the  ballrooms and headlines about the decline of the production of Callao and the  imminent closure of the Company. The deep crisis registered with the progressive  decline of <i>El Callao</i> mine, and the subsequent fall in gold prices,  regional and national level, is the central subject of this essay.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> Veins,  crisis, decline.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Recibido: 31/07/2014.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aprobado: 19/09/2014.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al ritmo de los hallazgos  auríferos que condujeron a la publicación en 1850 de la llamada Proclama del  Oro, también conocida como “Oro del Yuruary”, se observó en la región de Guayana  un proceso acelerado de profundas trasformaciones debido, por una parte, al  arribo de una masa heterogénea de “buscadores de oro” y por otra, a la  conformación de una serie de compañías extranjeras interesadas en la explotación  de la “zona de las minas”. Por demás significativa resulta en este contexto la  afirmación de Manuel Egaña:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los gobernantes federales  	se encontraron a Manoa sin buscarla. A partir de 1866, o quizás desde un  	poco antes, veníase explotando oro en forma continua, o al menos, conocida  	por el gobierno regional. Los trabajos se hacían por personas privadas o por  	grupos de personas privadas sin más exclusividad ni discriminación que las  	que podían resultar de la fuerza bruta, la pericia, la buena suerte y las  	intuiciones inspiradas por Manoa.<sup>1</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Producto de esta nueva  dinámica, en el año de 1868, la Asamblea Legislativa acordó conferir a Guayana  el carácter constitucional de <i>Estado Minero</i>, rango que le permitía “la libre  administración de sus productos naturales además de instruir a los senadores y  diputados por el Estado para sostener y defender ante el Congreso Nacional ese  carácter”.<sup>2</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Guayana se transformó en el  centro de atención de inversionistas extranjeros interesados en las ricas vetas  de cuarzo aurífero, una nueva etapa en la búsqueda del Dorado dio inicio a un  proceso de expoliación auspiciado por la ausencia de una política de control  sobre el otorgamiento de concesiones a compañías extranjeras. Se trata de uno de  los periodos más significativos en la historia del oro en Venezuela, ya que  marca el comienzo de un verdadero ciclo de explotación comercial a gran escala y  la incorporación del mineral aurífero como rubro de exportación, dada su amplia  demanda en los mercados nacional e internacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El punto de inflexión en el  contexto vino dado por la fundación, en 1870, de la Compañía minera <i>El Callao</i>,  coincidiendo esto con el ascenso al poder de Antonio Guzmán Blanco. En este  sentido, la política innovadora de Guzmán, trajo consigo cierto clima de  estabilidad regional que ofrecía amplias posibilidades para la inversión, a gran  escala, de capitales extranjeros. En este contexto, desde su fundación la  <i>Compañía minera</i> <i>El Callao</i> acaparó la atención nacional e internacional A  partir de 1875, comenzó su período de mayor productividad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A corto plazo, la bonanza de la  compañía dio lugar a una verdadera <i>fiebre del oro</i>. En consecuencia, la zona  cercana a la Compañía se transformó en un polo de atracción para los buscadores  de <i>pepitas de oro</i>, efecto éste que se verificó en la tendencia de la población a  concentrarse en aquella zona minera, considerada entonces como una <i>Nueva  California</i>. En los registros de prensa de la época, destacaban las noticias  sobre la nómina de la Compañía, una de las más significativas, en la cual se  contemplaba:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">810 peones en trabajos de  	superficie, 108 herreros, 1.019 ayudantes en las maquinarias, 667  	carpinteros, 583 peones en bombas y calderas, 4.502 mineros barreneros, 1805  	pasadores o acarraeadores de cuarzo y 169 en los carros en los que se  	conduce un total de 9.603 kilos de oro. La empresa fundió oro por valor de  	6.970.21, 48 bs.<sup>3</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En los años comprendidos entre  1866 y 1884 se registraron cifras por demás significativas en la exportación de  oro, hecho que permitió al rubro ocupar un lugar en las estadísticas económicas,  en momentos en que a nivel nacional, refiere Catalina Banko:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los negocios vuelven a  	sufrir tropiezos como consecuencia de los desequilibrios de la economía  	mundial, crisis que se origina en el descenso de las cotizaciones en la  	Bolsa de Londres. Sus efectos en los centros financieros de la Europa  	continental son inmediatos, ocasionando numerosas quiebras y la contracción  	de la demanda de materias primas, lo que como es natural afecta a la frágil  	economía venezolana aun cuando la recuperación será relativamente rápida. 	<sup>4</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tomando como base los datos de  Ramon Veloz, en el año económico 1866-1868, se presenta por primera vez el rubro  oro con una exportacion de 1.572.526 bolívares5. A partir de ese registro el  renglón <i>oro de las minas</i> comenzo a ocupar un lugar destacado en el índice de  exportaciones nacionales. En este particular puede decirse que la producción de  oro en Venezuela provino totalmente de la región de Guayana. Vale destacar que  en esta zona se conocieron tres centros importantes de cuarzo aurífero, <i>Cicapra,  Botanano</i>, pero, sobre todo <i>el Callao</i>, que llegó a considerarse una de las más  importantes del mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En sus primeros doce años, <i> El Callao</i> logró procesar 134.000 toneladas de cuarzo aurífero. Favorecida  por la exención en el pago de impuestos sobre las maquinarias para el trabajo de  las minas, la compañía introdujo poderosos molinos y un complicado equipo  mecánico para la trituración del cuarzo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A partir de 1875, comienza el  período de mayor productividad de <i>El Callao</i>. Así, tres años más tarde, de  acuerdo con el Informe de la Asamblea General de Accionistas de 1878, se  calculaba un fondo de reserva para los accionistas estipulado en: “54.093,70  pesos, repartidos (…) entre 321 miembros y 5 acciones de 10 cupones,  equivalentes a 322 cupones. Estos cupones repartían una ganancia entre sus  accionistas estipulada en 1.382.343,70 pesos”.<sup>6</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al año siguiente, en el informe  de la Asamblea General de Accionistas refiere que los molinos de la mina habían  producido la suma de 1.223.129,69 pesos.<sup>7</sup> Por los altos índices  registrados rápidamente se transformó en el eje de la economía regional  estimulando la conformación de un espacio geominero en la región de Guayana, que  condujo a la formación del Territorio Federal Yuruary, en el año de 1881. María  Elena González Deluca, señala que para este momento se encontraban en  funcionamiento en el área designada para el nuevo Territorio:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">31.642 minas &#8213;una mina  	equivalía a 10.000 metros cuadrados o 1 ha— concedidas a título de  	descubrimiento, recompensas, gracias y arrendamientos. También concesiones  	cuyos títulos habían caducado y concesiones caducas por falta de  	presentación de planos y 21 compañías registradas, pero la mayor parte del  	producto provenía de las únicas tres que estaban en producción: El Callao,  	Mocupia y New York, y Potosí, cuyo producto mensual era respectivamente:  	5.000, 1.500 y 1.300 onzas.<sup>8</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En torno al nuevo territorio se  tejieron variadas hipótesis sobre los intereses manifiestos de Guzmán en  controlar de manera más efectiva la producción aurífera en la zona que había  registrado un record excepcional entre los años 1870 y 1888, años estos en que  la producción aurífera, <i>concentrada en la Compañía El Callao</i>, había alcanzado el  más alto crecimiento de toda su historia, llegando inclusive a desplazar en el  cuadro economico general a los tradicionales rubros agrícolas de cafe y cacao.  De esta manera lo refiere Manuel Egaña, al indicar que el año de mayor  exportación de este artículo fue 1884, cuando el valor del oro exportado alcanzó  la extraordinaria cifra de 23 millones de bolívares, suma que dobla y más, la  producida por las exportaciones de cacao.<sup>9</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A nivel del contexto nacional,  desde 1882, se había registrado una considerable baja en la renta pública, ese  año se registró una estrepitosa caída de los precios del café en los mercados  internacionales. Sin embargo, al margen de esa coyuntura, la Compañía <i>El Callao</i>  representaba la máxima expresión de la explotación aurífera en todo el  Territorio Federal Yuruari. De hecho, señala Pedro Cunill Grau, llegó a  presentar en la célebre <i>Exposición Nacional</i> que se inaugura en 1883 con motivo  del centenario del Libertador: “…una muestra sólida con un peso calculado en  15.593,36 Kg. es decir, 542.305 onzas de oro fino, para cuya producción se  habían triturado y molido 133.369 toneladas de cuarzo aurífero”.<sup>10</sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las compañías extranjeras que  habían concentrado su atención en el potencial económico de la zona minera de <i>El  Callao</i> encontraron respaldo en la política flexible de puertas abiertas al  capital extranjero llevada a cabo por el gobierno de Guzmán Blanco. Para el  citado año de 1883, de acuerdo a un minucioso estudio publicado en el diario <i>La  Opinión Nacional</i> 1883, titulado “en busca de oro”, aparte de la famosa mina “El  Callao”, existían en operación las siguientes Compañías mineras:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía minera “Chile”</i><sup>11</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ocupa el segundo puesto bajo la  dirección de Alberto Nicholson. Mensualmente aumenta y crece la remesa de oro  fundido que remite a Ciudad Bolívar, a 10 mil onzas sube la última del mes de  julio. Acaba de montar una poderosa sierra con que trabajara la madera que para  construir un edificio y otros objetos necesite. Posee 10 pilones para triturar  el cuarzo elevando a 40 el número que tiene. Asegura el Sr Nicholson que ha  solicitado licencia por tres meses para explorar y hacer nuevos e importantes  descubrimientos</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía Potosi:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Limítrofe con la anterior está  en tercer lugar en importancia. Hace remesas de1.000 y más onzas de oro fundido  mensualmente. Tiene 2.100 minas con ferrocarril para traer los mazos al molino y  excelente maquinaria. Actualmente desmonta las minas de la concesión “Perú”.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía Eureka:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hallado por fin el pilón, el  superintendente de ella acaba de fundir y remitir a Ciudad Bolívar 40 o 50 onzas  extraídas de la veta descubierta. Tiene vagones sobre rieles desde la maquinaria  hasta el interior de las galerías para el transporte de cuarzos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía El Arbolito:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Tiene esta Compañía uno de los  agentes más activos, el sr Próspero M Barrios. Consta de 300 minas, situada en  el centro del distrito de su nombre en la gran selva de San Luis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Explota conjuntamente la  “Laguna de Oro”, “Santa Bárbara”y “The Queen Victoria” que constan en conjunto  de 100 minas y forman un cuerpo de 1.000 minas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía La punta Cicapra:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Fue descubierta por peones  criollos (todos los que han hecho hasta ahora los descubrimientos de vetas  auríferas). El oro se haya en la raíz de las plantas, en cochanos (gramos de oro  puro) en greda, y en canteras. Muchos lo hallaron en cuarzos riquísimos. Todo el  mundo fue allí, familias enteras cambiaron de domicilio. Un campo antes desierto  viose poblado por más de 3 mil trabajadores con la misma prontitud con que se  divulgó y proclamo la riqueza de aquel distrito.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía minera La  Independiente:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Concesión minera del Caratal,  visitada y explorada por dos ingenieros franceses. En un molino montado al  efecto con su correspondiente vapor, se trituran los cuarzos con buenos  resultados. El Sr. Julio García dueño de concesión procede ya a explotación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía minera El Tigre:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Situada en el pueblo del  Caratal, suspendidos sus trabajos un empleado cuida las propiedades y maquinas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía Nuevo Mundo:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Situada en Nacupay y con filón  conocido. Paralizó sus trabajos por causas que no son de este lugar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía Nueva Hansa:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Situada en El Caratal tiene  maquinaria que aún no ha sido empleada. Se asegura que ha sido vendida a una  compañía alemana.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía San Luis:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Del distrito de Nueva  Providencia no trabaja actualmente, los dueños en Europa hacen dinero para  seguir trabajando.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía “Venezuela Austin”:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta compañía reinicia sus  trabajos de explotación de oro en 1886 con el apoyo del presidente Guzmán  Blanco.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i>Compañía Callao-bis:</i></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Situada en el mismo Callao, con  una concesión de 1.000 metros. Montó un molino y emprendió trabajos de  exploración en la misma línea en que se explota la del <i>Callao</i>. El  Superintendente de esta compañía ha sido llamado a Londres, encargándose de ella  el que lo es de la <i>Chile</i>, sr Nicholson. Se hallaba situada en el distrito minero  de Nueva Providencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Vale destacar que esta Compañía  se fundó al impacto del éxito de la pionera <i>El Callao</i>. Con respecto a las  singularidades de su proceso de conformación, en un interesante estudio sobre  las compañías inglesas, refiere su autor Snyder, Jeffrey:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Además de la compañía,  	había tres partes involucradas en la compra de la Callao Bis y la concesión  	Sosa-Méndez: la Private Investors’Association Ltd., la Mines Investment  	Association Ltd., junto con los señores Juan de Dios Méndez, Pedro Felipe  	Sosa, y los herederos del señor Méndez Díaz —representado por su abogado,  	José María de Rojas (...)A juzgar por los nombres de las personas  	involucradas, y por el hecho de que el grupo venezolano estaba compuesto por  	varios comerciantes de propiedades, no hay lugar a dudas de que José María  	de Rojas, ministro plenipotenciario de Venezuela en Londres y abogado a  	cargo de la propiedad en venta, sirvió como promotor y vendedor.<sup>12</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ampliamente favorecidas por la  política guzmancista hábilmente aprovecharon, estas Compañías, para exigir del  gobierno medidas que les garantizasen el traslado seguro de la producción. Se  quejaban los agentes de las compañías del abuso cometido por los piratas del  oro, localizados en las cercanías de las compañías en explotación, que  utilizaban a los empleados para traficar ilegalmente con el metal. En un informe  al inspector Vicente Ibarra, se indica:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Existe en la región minera  	y principalmente en los pueblos donde hay compañías en explotación, pequeñas  	casas que bajo el pretexto de comercio ilícito, aconsejan a los trabajadores  	de las compañías a robarles el oro de sus minas que éstos venden a aquéllos  	en la forma que llaman de amalgama, llegando a tal punto el escándalo que se  	exportan mensualmente en este comercio ilícito más de mil onzas de oro.<sup>13</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esto incidió directamente en la  aprobación de una serie de contratos para el trazado de vías de transporte que  garantizaran el transporte seguro de la producción procedente de las minas. F.  González Guinan (1954. <i>Historia Contemporánea de Venezuela</i>, XII, p. 401-402) al  respecto señala lo siguiente:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Ley de 7 de junio de 1883  	aprobando el contrato con el señor Luis Vallenilla sobre el establecimiento  	de una línea de navegación por vapor entre Ciudad Bolívar y Trinidad.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Ley de 19 de julio  	aprobando el contrato celebrado con la compañía Guayana Limited (inglesa)  	para el establecimiento de colonias pecuarias, mineras y agrícolas en el  	Territorio Federal Yuruari.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Ley de 31 de agosto  	aprueba contrato celebrado con el señor Juan Yépez para el establecimiento  	de una línea telegráfica entre Ciudad Bolívar, Guasipati y El Callao Se  	firma además un nuevo Decreto, que aprobaba el establecimiento de una línea  	de vapores que uniera los Puertos de Ciudad Bolívar, La Guaira y Puerto  	Cabello</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La bonanza del <i>El Callao</i>  incidió en la suscripción de nuevos contratos auríferos, de manera que en el año  de 1885, se suscribieron los siguientes contratos:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1º) Contrato celebrado en  Londres por el señor General Guzmán Blanco, Ministro Plenipotenciario de  Venezuela con el señor Henry R. Cassel para explotar el procedimiento Cassel  Process, tratamiento de los sulfuros auríferos (24 de abril de 1885);</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2º) Contrato celebrado por el  Ejecutivo con Heriberto Gordon, apoderado del Cyrenios C. Fitzgerald, para la  construcción de un ferrocarril que uniera el Territorio Federal Delta y el  Departamento Roscio en el Territorio Federal Yuruary (25 de mayo de 1885);</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3º) Contrato celebrado por el  señor General Guzmán Blanco, Ministro Plenipotenciario de Venezuela y el señor  J. Agosttini para el establecimiento de una línea de vapores entre Estados  Unidos, Ciudad Bolívar y el Puerto de <i>Las Tablas</i> a San Félix (3 de junio de  1885).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, al cerrar el año  económico de 1885 evidentes virajes comenzaron a vislumbrarse en el contexto. El  ciclo que hasta el momento se apoyaba en la producción de <i>El Callao</i> presento  ciertos rasgos alarmantes. Tal como se evidencia en el cuadro siguiente, al  cerrar el año de 1885 económico por primera vez se produce una brusca caída en  la producción que estremeció los cimientos del resto de las compañías.</font></p>     <p align="center"> <img border="0" src="/img/fbpe/te/v24n62/art10cua1.gif" width="508" height="233"></p>     
<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La compañía comenzó a  confrontar diversos problemas, auspiciados, entre otras cosas, por el afán de  Guzmán Blanco de obtener mayores beneficios de la misma. Las inversiones mineras  de Guzmán comprendían numerosas propiedades, incluyendo <i>El Callao</i> donde tenía  desde 1884 acciones por Bs. 164.125 que ganaban 7 y medio por ciento. En 1887,  Guzmán tenía en el territorio del Yuruari, Distrito Roscio, diez concesiones de  terrenos, además de los terrenos del colegio de Guayana, en sociedad con Antonio  Liccioni (Presidente de la Compañía); dieciséis minas, y un contrato para la  explotación del lecho del río Yuruari, además de otros negocios.<sup>14</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A partir de 1886, la política  de Guzmán se enfrentó abiertamente a la Compañía, de hecho, ese mismo año le  impuso el suministro “al cuño de Caracas de todo el oro necesario para la  acuñación. Esto interrumpió la política de enviar todo el oro producido por la  compañía hacia Inglaterra, vía Trinidad, donde obtenía mejores precios”.<sup>15</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La medida creó malestar entre  el presidente de la Compañía y el gobierno de Guzmán, de forma que cuando en  1887 se promueve la salida del gobernador designado por Guzmán para el  Territorio Federal Yuruary, éste acusó a la Compañía de participar en los  sucesos:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Guzmán aprovechó la  	circunstancia para sugerir que Antonio Liccioni, con quien había tenido  	desavenencias de negocios y que tenía quince años como presidente de la  	compañía, fuera sustituido por el general José Wintila Navarro. Liccioni  	escribió a Guzmán negando la acción política, y para reforzar su defensa  	recordaba que la Junta Directiva había acordado en 1878 que ninguno de sus  	empleados tomara parte activa en política.<sup>16</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al margen de estas  circunstancias, la producción de oro de Guayana mantuvo un ritmo normal hasta  1886, fecha en que, Variados factores impactaron fuertemente la dinámica de  explotación llevado a cabo por las compañías, fundamentalmente la de <i>El Callao</i>,  uno de los más importantes fue, sin duda, el relacionado con las tensiones  diplomáticas entre Venezuela y la Gran Bretaña por el territorio del Esequibo.  Vale destacar en este particular la posición asumida por la Junta Directiva de  la compañía minera <i>Venezuela Austin</i>, en tal sentido, señala González Deluca:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">...el presidente y los  	accionistas de la Compañía se manifestaron en contra de los procedimientos  	del gobierno británico, aunque no en contra de la reclamación británica, y  	acordaron mancomunar acciones con las juntas directivas de otras compañías  	mineras para presionar al <i>Foreign Office</i> para lograr un arreglo.<sup>17</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para esa fecha, en que se había  develado la intencionalidad de unas supuestas incursiones inglesas desde el  Demerara<sup>18</sup> hasta el área de las minas de Upata, en el texto d la  prensa se refería lo siguiente:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">...Se habla de una  	expedición exploradora de las minas en el Cantón de Upata. El gobierno de  	Demerara manifestó al respecto que ellos debían aprovechar el prestigio del  	nombre inglés y de la seguridad que dan las instituciones inglesas para  	hacer esta ciudad en lo posible un punto de partida o de reunión para las  	expediciones que se emprendan hacia las más, sea que estén en nuestro  	territorio o en el venezolano.<sup>19</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Escandalizado, el gobierno del  naciente territorio, había dado parte de estos sucesos al Ejecutivo, en  comunicación de 29 de septiembre, llamando particularmente la atención acerca  del establecimiento “de un camino de hierro hasta la línea fronteriza, contando  con que se abra desde ella un camino que lleve la comunicación hasta los  terrenos auríferos del Yuruary y Caratal, lo cual (...) el gobierno de Venezuela  no debe consentir ya por el perjuicio que causaría”.<sup>20</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El declive de la producción  aurífera de acuerdo al investigador Sigfrido Lanz se debió fundamentalmente a:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">...la merma en el  	rendimiento del cuarzo de la mina <i>El Callao</i> (...) Para solventar en lo  	inmediato la situación, los dueños de la Compañía decidieron aprovechar el  	cuarzo de los pilares de la mina, luego construyeron una línea férrea para  	acarrear material desde la mina <i>La Colombia</i> hasta el molino de <i>El  	Callao</i> (...) También se intentó probar con la mina <i>Panamá</i> pero sin  	resultados satisfactorios. Hasta que finalmente en el transcurso del año  	1897 la Compañía declaro la quiebra.<sup>21</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La decadencia de la minería del  oro a partir de 1887, trajo consigo modificaciones sustanciales en el contexto  geohistórico de la microrregión Guayana la total pérdida de confianza en el  gobierno debido a las crecientes exacciones, su monopolio y las actitudes  inconciliables hacia la población extranjera de las minas. Curiosamente (o tal  vez no) la decadencia de la minería coincidió con el eclipse de la influencia  política de Guzmán Blanco. De acuerdo con la documentación de la época:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Poco antes de decretarse la  	anulación del Territorio Federal Yuruari, se había constituido en París un  	sindicato denominado <i>Bonez Millard et Mozzard</i>, con la finalidad de  	explorar las minas de oro de Guayana y ensayar en las arenas del Yuruary  	para la extracción de oro. Este sindicato aportó la cantidad de 100.000  	francos para el desarrollo de una visita exploratoria a Guayana y, al  	efecto, solicitó y obtuvo por la mediación de Celestino Peraza una concesión  	sobre todo el río Yuruari y sus afluentes. Sin embargo, paralelo a esta  	iniciativa se desató el movimiento revolucionario del general Joaquín Crespo  	y el Sindicato, ante la situación, retiró los capitales y la concesión no se  	llevó a la práctica; aunque Peraza conservó y posteriormente trató de  	negociar nueva mente los derechos obtenidos.<sup>22</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A nivel de todo el Territorio  Federal Yuruari, el movimiento general de reivindicación política auspiciado por  la Sociedad Liberal Democrática del Yuruari, estaba bajo la dirección de Miguel  Parra Hernáiz como Presidente y Manuel Hernández, <i>el Mocho</i>, como Vicepresidente.  En su expansión, el movimiento logró la formación de núcleos partidarios de la  integración en todos los centros mineros, a fin de lograr la reincorporación del  Territorio Federal a la sección Guayana. Este objetivo se logra con la  aplicación del decreto emanado por la Constitución de 1892, a través del cual se  eliminan los Territorios Federales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La situación a nivel del cuadro  general venezolano se agudiza por el azote de diferentes males que afectan  directamente el panorama económico: la plaga de langostas, la caída de los  precios del café, la decadencia de la producción de caña de azúcar, todo lo cual  se traducía en un estancamiento general de las fuerzas productivas y en una  consecuente crisis comercial. Por otra parte, al mermar las fuentes de trabajo e  ingreso, se constituyen bandas que asolaban los poblados en busca de alimentos,  dada la paralización forzosa de la fuerza de trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La quiebra de muchas compañías  no se hizo esperar, para 1891 sólo estaban en producción, aunque con altibajos  las compañías: <i>El Callao, Venezuela Austin, Callao-Bis, y New Chile</i>. Ese  mismo año se paralizaron los</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">trabajos subterráneos de  algunas de las compañías y la trituración de sus plantas, debido,  fundamentalmente, a lo insostenible de los costos. Posteriormente en 1894  cerraron las compañías <i>Chile, Panamá, Venezuela Austin y Callao-Bis</i>. La  famosa empresa <i>El Callao</i> paralizó su filón principal por las mismas  razones.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al finalizar el siglo XIX, con  el ascenso al poder de Cipriano Castro con el colapso del Callao se cierra el  ciclo del oro en Guayana y una empresa inglesa, la Goldfields of Venezuela (Limited),  compró parte de las compañías que se habían declarado en quiebra, comenzando las  explotaciones al este de El Callao.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una nueva etapa se iniciaba  para la historia del oro en Venezuela.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>1</sup> Manuel Egaña, <i> Venezuela y sus minas</i>, Caracas, Banco Central de Venezuela, 1979, p. 75.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>2</sup> <i>Recopilación de  Leyes y Decretos de Venezuela </i>1880, p. 51.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>3</sup> <i>La Opinión  Nacional</i>, “El Oro de las minas”. Caracas, 16-09-1882.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>4</sup> Catalina Banko, <i> Relaciones económicas entre Venezuela y Alemania 1821-1945</i>, Trabajo de  Ascenso a la categoría de profesor titular. FACES-UCV, 2011, (manuscrito). p.  71.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>5</sup> Ramón Veloz, <i> Economia y Finanzas de Venezuela 1830-1944</i>, Caracas, ANH, 1984, p. 146.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>6</sup> Informe de la  Asamblea General de Accionistas, 1878, p. 15 (documento inédito).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>7</sup> Informe de la  Asamblea General de Accionistas, 1879, p. 5 (documento inédito).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>8</sup> María Elena  González Deluca, <i>Negocios y política en tiempos de Guzmán Blanco</i>,  Caracas. CDCH/UCV, 1991, p. 122.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>9</sup> Manuel Egaña, <i> Ob. Cit</i>., p. 77.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>10</sup> Pedro Cunill  Grau. “La Venezuela profunda se define en el Estado Bolívar y en los territorios  amazónicos y guyaneses” En. <i>Venezuela 1883</i>, Caracas, Ediciones del  Congreso de la República, tomo I, p. 443.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>11</sup> Esta mina y la  llamada “Guayana” tenían el mismo directorio, unos años más tarde, en febrero de  1884 el Presidente de las compañías Chile y Guayana W. M. Harvey escribe a  Guzmán Blanco solicitando su intervención para protección de las empresas  mineras. Si las leyes y la acción del gobierno, refiere- “fueran suficientes en  la práctica para proteger las empresas de buena fe en sus derechos é intereses,  se atraería así los capitales británicos para el programa del Estado y la  construcción de ferrocarriles. De otro modo ¿cuántos capitales no sé retirarán  si encuentran que las garantías acordadas a las compañías existentes no son  bastantes para proteger las grandes sumas que tienen éstas invertidas en  Guayana?”(González Deluca, <i>Ob. Cit</i>, p. 126)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>12</sup> Snyder, Jeffrey,  Las compañías británicas free-standing y la fiebre del oro en Venezuela, México,  III Congreso de la Asociación de Historia Económica de México. 2007, (Memoria  digital).p. 1203.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>13</sup> Memoria del  Ministerio de Fomento 1888, p. 3.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>14</sup> Rodríguez Mirabal,  Adelina , “El ciclo del oro en Guayana” en En El Libro del Oro de Venezuela.  Caracas. Banco Central de Venezuela, 2010, p. 130.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>15</sup> González Deluca. <i>Ob Cit</i>, p. 131.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>16</sup> <i>Idem</i>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>17</sup> <i>Idem</i>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>18</sup> Escapa al  objetivo de este ensayo el desarrollo de este incidente que condujo en un  tiempo, por demás breve, a la ruptura oficial de relaciones entre Venezuela y la  Gran Bretaña, sin embargo, vale destacar al respecto, que llegó a constituir un  factor negativo en el desarrollo de las actividades de explotación en la zona de  las minas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>19</sup> “Las minas de  Guasipati. El ferrocarril del Yuruari”. El Diario de Avisos. Caracas, 8 de julio  de 1882</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>20</sup> <i>Idem</i>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>21</sup> Lanz, Sigfrido,  “La producción aurífera en Guayana en el siglo XIX”, En El Libro del Oro de  Venezuela. Caracas. Banco Central de Venezuela, 2010, p. 109</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><sup>22</sup> Papeles del Mocho  Hernández, 1891, p. 5. Archivo Academia Nacional de la Historia. (1891). Papeles  de José M Hernández El Mocho. Cap. V (sin foliar).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliografía</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Banko, Catalina (2011),  Relaciones económicas entre Venezuela y Alemania 1821-1945. Caracas. Trabajo de  Ascenso al escalafón de profesor Titular. FACES/UCV (Manuscrito)</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3108512&pid=S1315-9496201400020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Cunill Graü, P. (1983). La  Venezuela profunda se define en el Estado Bolívar y en los territorios  amazonicos y guyaneses. En Venezuela 1883. (pp. 440-451). Caracas: Ediciones del  Congreso de la República. T I.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3108513&pid=S1315-9496201400020001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Egaña, Manuel. (1979).  Venezuela y sus minas. Caracas: Banco Central de Venezuela.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3108514&pid=S1315-9496201400020001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">González Deluca, M. (1991).  Negocios y Política en tiempos de Guzmán Blanco, Caracas: CDCH/Universidad  Central de Venezuela.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3108515&pid=S1315-9496201400020001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Landaeta Rosales, M (1903).  Gran Recopilación Geográfica Estadística e Histórica de Venezuela. Caracas,  Ediciones del Banco Central de Venezuela. 2 tomos</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3108516&pid=S1315-9496201400020001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Lanz Delgado, Sigfrido. (2010).  La producción aurífera en Guayana en el siglo XIX. En El Libro del Oro de  Venezuela. (pp. 89-112). Caracas: Ediciones del Banco Central.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3108517&pid=S1315-9496201400020001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Rodríguez M, Adelina (2010). El  Ciclo del Oro en la Guayana del siglo XIX. En El Libro del Oro de Venezuela.  (pp. 113-147). Caracas: Ediciones del Banco Central.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3108518&pid=S1315-9496201400020001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Snyder, Jeffrey (2007) Las  compañías británicas free-standingy la fiebre del oro en Venezuela. En III  Congreso de la Asociación de Historia Económica de México, Cuernavaca, Morelos.(  1203-1216) Trad. de Alma Parra. (Digital)</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3108519&pid=S1315-9496201400020001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Veloz, R. (1984). Economía y  Finanzas de Venezuela 1870-1914. Caracas: Biblioteca de la Academia Nacional de  la Histori</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3108520&pid=S1315-9496201400020001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Venezuela. (1880).  Recopilación de Leyes y Decretos de Venezuela. Caracas: t. III, IV, V, VII, VIII  y IX.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3108521&pid=S1315-9496201400020001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Documentales y  Hemerográficas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Archivo Academia Nacional de la  Historia. (1891). Papeles de José M Hernández El Mocho. Cap. V (sin foliar).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Archivo de la Fundación John  Boulton. Informe de la Asamblea General de Accionistas de la Compañía Minera El  Callao, 1878 (Papeles sueltos)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ministerio de Fomento.  Memoria.1888, Caracas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">“Las minas de Guasipati. El  ferrocarril del Yuruari”. Caracas. Diario de Avisos.8 de julio 1882</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">“La fiebre del oro” I. La  Opinión Nacional, Caracas, 22 de junio. 1882</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">“La fiebre del Oro” II.  Caracas, La Opinión Nacional, 22 de junio. 1882.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">“El oro del Yuruari”. Caracas,  La Opinión Nacional, 16/ 17/ 18/ 19 y 20 de septiembre.</font></p>       ]]></body>
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