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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La frontera Chilena-Argentina: La Controversia por el Canal del Beagle]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This work history demarcation the border to Chile and Argentina in the so-called question of the Beagle, Austral Islands and Antarctica Argentina is exposed; conflict intensified in the mid-twentieth century, when both countries were conditioned by the National Security Doctrine, imposed by the United States during the Cold War, where the influence of geopolitics neighbor it looked like a potentially adversary danger and threatening, the famous conflict hypothesis, this changes with the signing of the Treaty of Peace and Friendship of 1984, since an integration process starts with its specific hues, which has developed to the present.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font face="Verdana">La frontera Chilena-Argentina: La  Controversia por el Canal del Beagle</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana">The</font><font face="Verdana">  Argentine-Chilean border: The controversy over the Beagle canal</font></b></p>     <p align="center"><font size="2" face="Verdana">Claudio Alberto Briceño Monzón</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Historiador. Miembro del Grupo  de Investigación sobre Historiografía de Venezuela de la Universidad de Los  Andes. Profesor Asociado de la Escuela de Historia, de la Facultad de  Humanidades y Educación de la Universidad de Los Andes. Magíster en Historia de  Venezuela por la Universidad Católica Andrés Bello. Candidato a Doctor en  Historia por la Universidad Nacional de La Plata- Argentina. E-mail: <a href="mailto:cabm@hotmail.com">cabm@hotmail.com</a>.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><b><font size="2">Resumen</font></b><font size="2">:  Este trabajo se expone la historia de la delimitación de la frontera Chile y  Argentina en la denominada cuestión del Beagle, islas australes y Antártida  Argentina; conflicto que se intensificó a mediados del siglo XX, donde ambos  países estuvieron condicionados por la Doctrina de Seguridad Nacional, impuesta  por Estados Unidos en plena Guerra Fría, donde por la influencia de la  geopolítica se miraba al vecino como una adversario potencialmente peligro y  amenazante, la celebres hipótesis de conflicto, esto cambia con la firma del  Tratado de Paz y Amistad de 1984, desde que se inicia un proceso de integración,  con sus tonalidades específicas, que se viene desarrollando hasta la actualidad.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><b><font size="2">Palabras clave:</font></b><font size="2">  Frontera y Limite, Canal de Beagle, Chile y Argentina, mediación papal.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><b><font size="2">Abstract</font></b><font size="2">:  This work history demarcation the border to Chile and Argentina in the so-called  question of the Beagle, Austral Islands and Antarctica Argentina is exposed;  conflict intensified in the mid-twentieth century, when both countries were  conditioned by the National Security Doctrine, imposed by the United States  during the Cold War, where the influence of geopolitics neighbor it looked like  a potentially adversary danger and threatening, the famous conflict hypothesis,  this changes with the signing of the Treaty of Peace and Friendship of 1984,  since an integration process starts with its specific hues, which has developed  to the present.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><b><font size="2">Key word:</font></b><font size="2">  Limit Frontera, Beagle Channel, Chile and Argentina, papal mediation.</font></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Recibido: 04/08/2014.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Aprobado: 25/09/2014.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Debemos mirar con  	orgullo y esperanza lo mucho que han progresado las relaciones entre la  	Argentina y Chile a lo largo de más de dos décadas, alcanzando niveles  	insospechados de confianza mutua y cooperación. La inmensa cordillera se ha  	transformado en un nudo de unión, desde donde podemos mirar ilusionados el  	horizonte, que nos anuncia un futuro mejor.</font><sup><font size="2">1</font></sup></font></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Raúl Alfonsín</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las fronteras se han  transformado en una de las regiones que conceptualiza alguna parte de nuestra  vida contemporánea, percibidas al pasar de una nación a otra: como viajero o  turista, como empresario o académico, como refugiado o asilado, como  contrabandista o comerciante, como migrante legal o ilegal. Desde el centro  político de cada país, se han imaginado al contorno limítrofe como una zona de  inseguridad, como territorios vacíos que podían ser poblados, y en las décadas  del 60 y 80 del siglo pasado como espacios penetrados por un vecino percibido  como enemigo.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En la actualidad se ha querido  difundir a las fronteras en calidad de espacio abierto, libre de circulación  humana, pero algunas áreas limítrofes se siguen comportando en el mundo como a  mediados del siglo XX, es decir, zonas cerradas que obstaculizan la integración  y el desarrollo de los centros poblados transfronterizos, lo cual ha ocasionado  conflictos entre naciones, en una noción militarista con una concepción  geopolítica de espacios asilados y desintegrados. La frontera como espacio  geopolítico, ha sido todo un reto: una zona de tentaciones, promesas, ilusiones,  pero también de delitos, algunas veces detonantes de guerras, por ejemplo el  caso de Argentina y Chile por su problemática austral entre 1977 y 1978.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">En el imaginario  colectivo argentino, hablar de frontera nos lleva al mito del Virreinato, que  desde finales del siglo XIX ha sido un relicto clave en la estructuración de una  nacionalidad en el origen de la territorialidad. Esta perspectiva se relaciona  con la tradición historiográfica del siglo XX, en su visión de las perdidas  territoriales con países vecinos como Bolivia, Paraguay, Uruguay.<sup>2</sup>  Entre los años sesenta al ochenta del siglo pasado, la historiografía argentina  sobre la teoría geopolítica dedicó varios trabajos a la tesis de un riesgo o  alianza entre Chile y Brasil contra Argentina; y para confrontarla y balancear  la situación se buscaron comitivas de acercamiento a Bolivia y Perú.</font><sup><font size="2">3</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Desde mediados del siglo XIX,  chilenos y argentinos, en su rivalidad por el control de las tierras australes,  promovieron un conjunto de viajes exploratorios, los cuales suministraron una  copiosa revelación sobre los paisajes interiores de estas tierras meridionales  del fin del mundo, sobre sus particulares orográficas, geodésicas,  hidrográficas, sobre sus peculiaridades climáticas y sus potencialidades  económicas. Estos viajes exploratorios además de satisfacer el interés por  conocer y posesionarse de los territorios en disputa, establecieron una forma de  ocupación y presencia en la región. Al respecto Francisco Moreno, perito  representante de Argentina en la querella de limítrofe entre ambos países entre  1897 y 1902, planteaba:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Nuestra cuestión con  	Chile que nos disputa lo que la naturaleza y la firma de los Reyes ha hecho  	nuestro, aumentar el interés que tienen para nosotros… las Tierras Australes  	sin conocerlas; hablamos de límites en la Cordillera, punto de separación de  	las aguas, y aún no sabemos qué dirección siguen ni dónde concluyen y si  	puede servir de límite natural o no en regiones inmediatas al estrecho de  	Magallanes. En estos últimos años el interés particular ha esparcido  	noticias llenas de contradicciones que abogan, unas por la fertilidad y las  	inmensas riquezas que encierran esos pretendidos páramos inhabitables, y  	otras en que se pintan con los colores más sombríos, como para hacer  	abandonar toda idea de utilizarlos. Hácese necesario, pues, que sepamos con  	seguridad con qué elementos puede contribuir la Patagonia a la prosperidad  	de la República y esto sólo se puede conseguir conociendo su geografía y sus  	productos naturales. Hay que estudiar allí las condiciones geológicas y  	climáticas, su geografía, sus producciones y las ventajas que puede ofrecer  	para su colonización; todo por medio de investigaciones serias y minuciosas.</font><sup><font size="2">4</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El conflicto por la soberanía  de la Patagonia y Tierra del Fuego, entre Chile y Argentina, se constituyó en un  asunto trascendental para ambos países, en el caso argentino con la amenaza  británica en las Islas del Atlántico sur desde 1833 y por el creciente poderío  brasileño al norte. En esta problemática se fusionaron una serie factores e  intereses: políticos, económicos, estratégicos, que hicieron que se transformara  en una controversia sui generéis para las dos naciones, llegando a crear  sentimientos xenofóbicos y sentimientos nacionalistas que deben ser entendidos  para lograr una adecuada comprensión del diferendo chileno-argentino, ya  centenario.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En este artículo abordaremos la  historia limítrofe entre Chile y Argentina en la denominada cuestión del Beagle,  islas australes y Antártida Argentina; donde presentamos: 1º) La mediación Papal  y el Acuerdo; 2º) El Tratado de Paz y Amistad; 3º) La opinión Chilena del  Tratado de Paz y Amistad; 4º) La visión de los partidos políticos argentinos  sobre la consulta; 5º) Bases de la consulta popular del 25 de noviembre de 1984;  6º) Las perspectivas antagónicas; 7º) Resultado del referéndum por el Beagle;  8º) De las soluciones limítrofes al desarrollo fronterizo.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">1. La mediación Papal y el  Acuerdo</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El 22 de diciembre de 1978,  debía iniciarse la Operación Soberanía por parte de las fuerzas argentinas, que  implicaba la ocupación del territorio en litigio con Chile.<sup>5</sup> Ese día,  luego de tensas gestiones, Juan Pablo II anunció el envió a Buenos Aires de un  delegado papal. Aquel anuncio logró el primer éxito de la gestión pontificia: se  evitó la guerra, al darse la orden de detener la mencionada operación bélica  horas antes del momento fijado para su comienzo. El 26 de diciembre de 1978  llegó el enviado papal; el cardenal Antonio Samoré, quien fue uno de los  artífices principales de la mediación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Con la orientación de Samoré,  las representaciones de ambos países acordaron reunirse en el Uruguay. Así fue  como el 8 de enero de 1979 se firmó el acta de Montevideo, por la cual Argentina  y Chile solicitaban la mediación formalmente. Los cancilleres Carlos Washington  Pastor y Hernán Cubillos de Argentina y Chile, junto al cardenal Antonio Samoré,  suscribieron dicho documento. El 25 de enero de 1979; el Papa aceptó mediar en  el diferendo limítrofe por el canal de Beagle y las tareas efectivas de la  gestión mediadora dieron comienzo el 2 de mayo de 1979, con el cardenal Samoré  como representante papal.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La negociación avanzó  paulatinamente, hasta que el 14 de noviembre de 1980, Juan Pablo II recibió por  separado a las delegaciones de ambos países, impartiéndoles instrucciones acerca  de las características de la solución hacia la que se debía atender. El 23 de  noviembre de 1980, en la plaza de San Pedro, Juan Pablo II exhortó a la  Argentina y Chile a conservar la calma. Y el 12 de diciembre de 1980 el Sumo  Pontífice entregó a los representantes diplomáticos de ambos países su propuesta  de paz, sobre cuyo contenido solamente se conocieron versiones parciales y de  tono extraoficial, ya que toda la documentación fue celosamente guardada en el  Vaticano, la misma fue aceptada el 8 de enero de 1981 por Chile y objetada por  la Argentina.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La propuesta Papal reconocía a  Chile la soberanía sobre las islas y 12 millas de mar, y a la Argentina, la  jurisdicción marítima desde allí hasta las 200 millas. Dentro de la jurisdicción  argentina, propuso la creación de un espacio de aproximadamente 118.000 Km.<sup>2</sup>,  denominada <i>Zona de Actividades Comunes o Concertadas</i>. Sobre esta zona,  ubicada en el océano Atlántico, se concedió a Chile a perpetuidad 50% en la  explotación de los recursos vivos y no vivos del agua, lecho y subsuelo marino,  además de facultades para investigación y control de la contaminación, en  igualdad de condiciones para ambos países. Chile aceptó esta fórmula propuesta  por el Vaticano, pero para la Argentina la existencia de la <i>Zona de  Actividades Comunes o Concertadas</i> significaba la posibilidad de futuros  conflictos, dado que los derechos sobre ese espacio de mar eran imprecisos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El 8 de enero de 1981 Chile  anunció la aceptación de la propuesta papal. La Argentina respondió, el 25 de  marzo de 1981, con un memorando de cinco páginas de extensión en el cual se  objetó la propuesta, provocando el desagrado del cardenal Samoré, quien pensaba  en una rápida solución basando en las proposiciones pontificias. Un año después,  el 19 de enero de 1982 la Argentina denuncia unilateralmente el tratado suscrito  en 1972, que los observadores describieron como un nuevo frente de fricción  entre los dos países y el 23 de abril, el Papa exhortó a ambos gobiernos a  llegar a un tratado permanente de paz y amistad. Dicho tratado debía reposar  sobre la base de la propuesta entregada. El gobierno de Chile, en una nota del  29 de enero de 1982, deploró la actitud argentina de denunciar el Tratado de  Solución Pacífica de las Controversias, de 1972, reservándose el derecho de  recurrir ante la Corte de La Haya.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">En los tiempos de la  última dictadura militar argentina, entre mediados de los años setenta e inicios  de los ochenta, en las relaciones internacionales, existieron cuatro problemas  fundamentales, en la política exterior: 1º) los derechos humanos representado en  la punición feroz que representó más de 40.000 desaparecidos; 2º) el  enfrentamiento con los ingleses por la soberanía de las Islas del Atlántico Sur,  Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur; 3º) el diferendo del Canal de Beagle con  Chile y 4º) la deuda externa.</font><sup><font size="2">6</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En una entrevista realizada en  junio de 1981, el entonces canciller de Argentina, Oscar Camillón, expresaba  sobre el diferendo del Beagle lo siguiente:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La Argentina y Chile tienen  	una de las fronteras más largas del mundo, la tercera del mundo en longitud.  	En la medida en que no se haya hecho un enfoque pudiéramos decir filosófico  	de la relación argentino-chilena a partir de una convivencia tan extensa,  	determinada por una geografía que es un dato irreversible, va ser bastante  	arduo el tratamiento de problema de naturaleza jurídica. Los temas de  	límites responden esencialmente al signo de convivencia que uno quiere tener  	con el vecino, pero que son en última instancia, sin prejuicio naturalmente  	del lado jurídicamente importante que tienen, problemas de naturaleza  	política.</font></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Son Problemas de naturaleza  	política no solamente por las repercusiones que alcanza en el frente interno  	todo lo que tiene que ver con un centímetro cuadrado de tierra, una sola  	gota de agua de propiedad nacional, porque a través de la frontera es donde  	se configura el marco de la convivencia entre dos Estados. En una situación  	como la del Beagle, es necesario un motón de meditación para que en esa  	pausa sea por de pronto comprendido que el tema Beagle es un aspecto parcial  	de una larga frontera entre Argentina y Chile, donde hay otros puntos que  	abren interrogantes. Pero, sobre todo, es un aspecto de una relación de  	vecindad en que los dos países tienen que hacer un esfuerzo muy serio para  	definir una estrategia general de relación en la que lo fundamental sea la  	opción por el signo de la convivencia que se desea.</font></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El mundo está lleno de  	problemas de límites, que son siempre espinosos. Lo que uno puede decir de  	la experiencia internacional de todos los tiempos es que la aceptación de la  	convivencia con el problema, hasta que se encuentra una solución, puede  	llevar a la solución si al mismo tiempo se definió la filosofía de  	relaciones entre ambos países. En cambio, la promoción de una solución,  	incluso impuesta por la fuerza de las armas, cuando no está definida la  	filosofía de la relación, lleva inevitablemente a la revisión de las  	situaciones, aún santificadas por los tratados.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Los límites se  	determinan, en última instancia, por tratados y la experiencia demuestra que  	tratados que han sido firmados incluso luego de guerras que significaron  	victorias absolutas y derrotas aplastantes, cuando llegó el momento fueron  	posteriormente revisados porque el signo de la convivencia no estaba todavía  	determinado.</font><sup><font size="2">7</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Fue el 23 de abril de 1982  cuando Juan Pablo II llamó a ambos gobiernos a lograr un tratado permanente de  paz y amistad. En aquella fecha la Argentina ya estaba embarcada en la guerra  por las Malvinas. En el mensaje papal se destacaba que dicho tratado debía  apoyarse sobre la propuesta de diciembre de 1980.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La derrota de las Malvinas deja  a la Argentina en una aguda crisis política, económica y social, que pone al  descubierto la crisis de las dictaduras militares que venían gobernando desde  1976, el general Leopoldo Galtieri es reemplazado de la presidencia por el  general Reinaldo Benito Bignone (sin el respaldo de la Armada y la aeronáutica,  que se retiraron de la Junta Militar). Esta situación obligó al gobierno militar  a aflojar los mecanismo de represión y se iniciaron públicamente los reclamos  sectoriales: las Madres de la Plaza de Mayo aglutinaron a su alrededor a las  organizaciones de los derechos humanos; los grupos vecinales se multiplicaron e  hicieron oír sus reclamos relacionados con los altos impuestos, los alquileres y  los precios de los artículos de primera necesidad; los sindicatos emergieron del  congelamiento impuesto por los militares y reaparecieron los conflictos y la  huelgas para lograr aumentos salariales y la recuperación y normalización de los  gremios intervenidos.<sup>8</sup> Como bien lo ha expresado Guillermo Moncayo:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Después de la derrota  	de las Malvinas, la Argentina evolucionaba hacia el restablecimiento de las  	instituciones democráticas. El conflicto con el país vecino pesaba sobre el  	espíritu de la gente, sobre el pensamiento de las fuerzas políticas y sobre  	la economía del país. Un conjunto de partidos políticos argentinos reunidos  	en los que se llamaba la <i>Multipartidaria</i> tradujo estos sentimientos y  	esta situación &#8213;por otra parte, común a la existencia en Chile&#8213; en una  	declaración conjunta con el <i>Grupo del Manifiesto Democrático</i>. Fue  	publicada en Buenos Aires el 13 de agosto y llevaba la firma del futuro  	presidente constitucional de la Argentina, Raúl Alfonsín. De hecho, comenzó  	un cambio definitiva de las negociones, que sólo tomaría forma después de  	las elecciones argentinas de octubre.</font><sup><font size="2">9</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El gobierno de Bignone no podía  esquivar el compromiso internacional de la mediación papal por el Beagle,  teniendo que hacerse cargo del primer acuerdo sustantivo con el gobierno de  Chile desde que se había iniciado el proceso de mediación, el 15 de septiembre  de 1982, se aceptó la invitación del Vaticano a prorrogar el Tratado de Solución  Judicial de Controversias de 1972. Este acuerdo se debió a que ninguno de los  dos gobiernos militares estuvo dispuesto a pagar el costo de hacer peligrar la  mediación, negándose a la exigencia del papado. Esto lo presenta muy bien Marcos  Novaro y Vicente Palermo:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">...el presidente  	Bignone y los miembros remanentes de la Junta Militar argentina lograrían  	trasladar al futuro gobierno democrático la resolución del problema, ya que  	la prórroga significaba precisamente que se podría seguir dilatando en el  	tiempo una definición sobre el fondo del asunto. En todo caso, el Beagle fue  	apenas una de las bombas de tiempo, no precisamente la menos mortífera, que  	los militares le dejarían a la democracia &#8213;menos por maldad que por su  	incapacidad para resolver&#8213;. Porque la democracia encontraría un obstáculo  	formidable, que sin la derrota en Malvinas de por medio hubiera resultado  	insuperable: una vasta porción de las elites y un sector significativo de la  	opinión pública proclives a considerar, con tremendismo, cualquier  	adversidad en materia de límites como un horrible agravio a la soberanía  	nacional (y, claro, unos sectores militares tanto como civiles muy  	dispuestos a utilizar con oportunismo estos estados de ánimos). Conocedores  	del paño, Bignone y el resto de los jefes militares no dudaron en empujar  	hacia adelante la cuestión, descontando al menos uno de sus muchos dolores  	de cabeza.</font><sup><font size="2">10</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El inicio de 1983, quedó  marcado con la muerte del cardenal Antonio Samoré<sup>11</sup>, quizá uno de los  principales artífices de la paz argentina-chilena, Juan Pablo II designó al  reciente visitante de la Argentina, cardenal Agostino Casaroli.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El 30 de octubre de 1983 Raúl  Alfonsín, al frente de la Unión Cívica Radical, obtenía un triunfo histórico  ante el justicialismo. Era la primera vez en casi cuarenta años que le ganaba  una elección libre al peronismo. La UCR obtuvo 52% de los sufragios y se impuso  en 15 distritos y el PJ 40% y 8 provincias. El resto de los partidos en su  conjunto apenas alcanzó el 8%.<sup>12</sup> Esto lo enuncia muy bien Luis  Alberto Romero:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El poder que  	administraba el presidente Alfonsín era, …grande y escaso. El radicalismo  	había alcanzado una proporción de votos sólo comparable con los grandes  	triunfos plebiscitarios de Yrigoyen o Perón, y tenía mayoría en la Cámara de  	Diputados, pero había perdido en el interior tradicional y no controlaba la  	mayoría del Senado. Si el liderazgo de Alfonsín en su partido era fuerte, la  	UCR constituía una fuerza no demasiado homogénea, donde se discutieron y  	hasta obstaculizaron muchas de las iniciativas del presidente, quien  	prefirió rodearse de un grupo de intelectuales y técnicos recientemente  	acercados a la vida política, y de un grupo radical juvenil, la  	Coordinadora, que avanzó con fuerza en el manejo del partido y del gobierno.</font><sup><font size="2">13</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El 5 de julio de 1984,  cuando arreciaban las versiones sobre un acuerdo con Chile, los ex presidentes  de Argentina: Arturo Frondizi y María Estela Martínez de Perón, para entonces en  Buenos Aires, se reunieron con el nuncio apostólico en la Argentina, monseñor  Ubaldo Calabresi. A los días el jefe de la delegación argentina ante la  mediación, general retirado Ricardo Etcheverry Boneo, renunció a su cargo, por  estar disconforme con el curso tomado por las negociaciones entre Argentina y  Chile, siendo reemplazado por el embajador Marcelo Delpech. A fines del mismo  mes, el gobierno de Raúl Alfonsín lanzó su decisión de efectuar una consulta  popular respeto de la propuesta de Juan Pablo II.</font><sup><font size="2">14</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El 4 de octubre de 1984,  simultáneamente en el Vaticano, Buenos Aires y Santiago de Chile se anunciaron  el logro de una plena coincidencia en torno al diferendo limítrofe, lo que dejó  a la mediación papal en la instancia culminante, y se trataba de ajustar los  delicados detalles de la redacción del texto final. Según éste, se concederán a  Chile la soberanía sobre todos los espacios terrestres en disputas, al tiempo  que se aseguraba el principio bioceánico y la proyección Antártida de la  Argentina.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">La Argentina y Chile  firmaron el 18 de octubre de 1984, ante la delegación de la Santa Sede, el Acta  del Protocolo en la que se recoge el acuerdo a que los dos países arribaron para  resolver el centenario litigio limítrofe en la región austral del canal de  Beagle. El cardenal Agostino Casaroli se ubicó en la cabecera de la larga mesa  rectangular, forrada de paño verde, flanqueado por los dos monseñores  responsables de la oficina de la mediación, el nuncio colombiano Gabriel  Montalvo y el español Faustino Sainz Muñoz. A ambos lados se sentaron los once  representantes chilenos<sup>15</sup> y los cinco argentinos<sup>16</sup> que  integraban la delegación. El Acta de Protocolo fue rubricada por los jefes de  las dos misiones, el argentino Marcelo Delpech y el chileno Ernesto Videla.</font><sup><font size="2">17</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En la apertura de la ceremonia,  el canciller del Vaticano Agostino Casarolo pronunció un breve pero denso  discurso en el que expresó:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La sencillez formal de esta  	ceremonia no puede ocultar la importancia, que no se dudaría en definir  	histórica, del paso que no conoce hoy el largo proceso de la mediación de la  	Santa Sede entre la Argentina y Chile, en el diferendo austral. En efecto,  	tras varios años de trabajos arduos e incansables ha sido posible finalmente  	llegar al texto definitivo de un tratado que expresa la plena coincidencia  	de los países, sobre el conjunto de los puntos, en que se articula el  	mencionado diferendo.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Esto representa el  	resultado de los esfuerzos de buena voluntad y de sabiduría y prudencia  	política de los dos países interesados, constantemente sostenidos y  	alentados por la Santa Sede, en el ejercicio de la tarea de medición  	aceptada por el Santo Padre al servicio de la paz. ...Recuerdos relativos  	especialmente a las vicisitudes vividas a lo largo de estos años por tantas  	personas como &#8213;desde sus respectivas posiciones y responsabilidades&#8213; han  	colaborado en la mediación; y entre éstas, de modo singularmente cordial y  	afectuoso, al llorado cardenal Samoré, inteligente y abnegado representante  	del Santo Padre en esta tarea de paz.</font><sup><font size="2">18</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">La rivalidad política  interna, entre los partidos, en los países latinoamericanos, es empleada en los  diferendos limítrofes con las naciones vecinas, como una válvula de escape por  parte de los gobiernos y como un distracción por los partidos de oposición, es  el caso en el litigio de la delimitación del Canal de Beagle y sus islas  adyacentes, que algunos políticos argentinos, utilizaron esta controversia,  luego de la campaña del plebiscito de la consulta del tratado por parte del  gobierno radical de Raúl Alfonsín, a finales de 1984, el entonces diputado  justicialista y presidente de la Comisión de Comercio de la Cámara Legislativa,  Julio Migliosi, llegó a afirmar que: “…el afán expansionista de Chile ha llevado  a esa nación a aceptar que los británicos asienten una base en su territorio  austral.”</font><sup><font size="2">19</font></sup></font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">2. El Tratado de Paz y  Amistad</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El Tratado está integrado por  un cuerpo de diecinueve artículos que se refieren, específicamente, a la  controversia limítrofe en la región austral del Beagle. Comprende igualmente dos  apéndices, cuatro cartas geográficas y está acompañado por un comunicado de la  Oficina de Mediación que contenía el acta suscripta en el Vaticano por los jefes  de ambas delegaciones negociadoras y el representante del Sumo Pontífice.  Estructurado en cinco partes: Paz y Amistad, Delimitación Marítima, Cooperación  Económica e Integración Física, y Clausulas Finales. Los 2 Anexos contienen: el  primero está constituido por dos capítulos, uno referido a procedimiento de  conciliación y otro a procedimiento de arbitraje; el segundo se refiere a la  navegación.<sup>20</sup> El mismo surgió como consecuencia de la Propuesta  Papal, cuyo texto fue inicialado por los jefes de delegación de cada país, y se  sometió en consulta al pueblo argentino antes de su firma.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Sumariamente el Tratado de Paz  y Amistad, estipula lo siguiente:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">• Se reconocen como  chilenas las islas en disputa, con un mar territorial de 3 millas.</font><sup><font size="2">21</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">• Se preserva el  principio bioceánico estableciendo el meridiano del Cabo de Hornos como límite  sur definitivo de la jurisdicción argentina en el Atlántico y chilena en el  Pacífico.</font><sup><font size="2">22</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">• Corresponde a Chile una  zona de mar de aproximadamente 9.800 Km.<sup>2</sup> (de los 118.000 Km.<sup>2</sup>  que comprendían la <i>Zona de Actividades Comunes o Concertadas</i>) y se fija a  partir de allí un límite definitivo entre los dos países. El resto del espacio  de mar, lecho y subsuelo, contando 200 millas desde la isla Grande de Tierra del  Fuego, queda como zona económica exclusiva de Argentina.</font><sup><font size="2">23</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">• Se establece además un  límite definitivo en la boca del Estrecho de Magallanes, desde Punta Dungeness  hasta el Cabo del Espíritu Santo, eliminando un posible conflicto y asegurando  el predominio atlántico de la Argentina en toda la zona.</font><sup><font size="2">24</font></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">• Ambos países acuerdan  regímenes de navegación satisfactorios por los más importantes pasos marítimos.</font><sup><font size="2">25</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">• Establecía un sistema  especial de solución de controversias para el futuro, instituyendo un complejo  sistema de instancias que se inicia con la negociación directa y culmina con  formas de arbitraje. Según el tratado las controversias futuras será resuelta  por una instancia arbitral que estará en manos de un cuerpo de cinco personas:  El Papa queda como instancia de consulta ante cualquier duda que pueda surgir de  la aplicación de este acuerdo, con lo que la intervención de la Santa Sede no  concluye definitiva y totalmente. Habrá negociaciones directas  argentino-chilenas. Se integrara un cuerpo de tipo conciliador para el  acercamiento de las posiciones de las dos naciones. Esta instancia arbitral será  de carácter obligatorio para la Argentina y Chile, según el derecho  internacional, pero con un principio de equidad.</font><sup><font size="2">26</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El tratado preveía  intensificar la cooperación económica e Integración Física. Las partes acordaban  crear una Comisión Binacional de carácter permanente con el objeto de  intensificar la cooperación económica y la integración física, esta Comisión  estaría encargada de promover y desarrollar iniciativas en los siguientes temas:  sistema global de enlaces terrestres, habilitación mutua de puertos y zonas  francas, transporte terrestre, aeronavegación, interconexiones eléctricas y  telecomunicaciones, explotación de recursos naturales, protección del medio  ambiente y complementación turística.</font><sup><font size="2">27</font></sup></font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">3. La opinión Chilena del  Tratado de Paz y Amistad</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El embajador de Chile en  Buenos Aires, Arturo Fontaine; consideró asegurada la aceptación en su país del  acuerdo alcanzado con la Argentina respecto del litigio limítrofe del canal de  Beagle ya que desde la extrema oposición, incluyendo a la oposición marxista,  hasta los militares que están en el gobierno, todo el mundo está en la línea de  buscar una solución como la que se ha encontrado.</font><sup><font size="2">28</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Para el chileno Oscar  Pinochet de la Barra, dirigente demócrata cristiano y ex embajador en Moscú, así  como antiguo subsecretario de Relaciones Exteriores, opinó que la proposición  pontificia; aparentemente, habría reconocido la soberanía chilena sobre todo lo  que es islas e islotes al sur del canal de Beagle, lo que no podía ser de otra  manera, ya que el laudo arbitral de 1977, que es inapelable, así lo reconoció.  La propuesta daría a la Argentina mayor cantidad de mar patrimonial, a la salida  del canal, y hasta el cabo de Hornos, y al sur y al oriente de éste, que se  vería sujeto solo a una angosta franja del archipiélago de Hornos. Argentina  vería reconocido como mar patrimonial toda la mitad norte del estrecho de Drake,  que separa a América de la Antártida. Esto se constituiría en una valla o  separación entre Chile y su sector antártico.</font><sup><font size="2">29</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El ministro del Interior  de Chile y ex embajador en Buenos Aires, Sergio Jarpa Reyes, calificó el  principio de acuerdo logrado con la Argentina en el diferendo austral como, el  paso más importante de la política exterior chilena en el siglo XX. El logro de  la plena coincidencia entre ambas naciones posibilita la defensa común de los  intereses que tenemos en la Antártida, en el mar territorial y patrimonial, una  posición conjunta en organismos internacionales y, sobre todo, un intercambio de  recursos. El término del centenario diferendo limítrofe chileno-argentino abre  amplias posibilidades para el incremento de la cooperación e integración entre  ambas naciones, y establece la posibilidad de organizar sociedades conjuntas  para atender nuestros productos en el área del Pacífico, en Europa y África.</font><sup><font size="2">30</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">La preocupación por una  eventual pérdida territorio marítimo chileno en la zona austral debido al  acuerdo limítrofe con la Argentina, estimuló la constitución del Comité de  Defensa y Soberanía, entidad formada por 220 personas entre ellas varios  generales y almirantes en retiro. Jorge Figueroa, miembro del organismo dijo;  “nos interesa que el gobierno chileno nos escuche pues no somos ni un movimiento  político ni opositor al gobierno, sino simples ciudadanos preocupados por la  integridad territorial”.</font><sup><font size="2">31</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En una declaración pública el  Movimiento Democrático Popular (M.D.P.), que agrupó a los partidos políticos de  izquierda y del cual el Comunista es su principal eje, se destaca que la acción  diplomática del fallecido presidente socialista Salvador Allende, quien había  logrado en 1971 que el entonces gobierno argentino aceptara llevar el diferendo  por el canal de Beagle a sometimiento del laudo arbitral de su majestad  británica. Recuerda que en 1977 tal decisión no hizo sino reconocer los derechos  indiscutibles de Chile sobre las islas Nueva, Picton y Lennox y sobre todas  aquellas situadas al sur del canal Beagle. Al desconocer la Argentina tal laudo,  para el M.D.P. el gobierno del general Augusto Pinochet cometió errores  reiterados propios de su incapacidad, como el de no recurrir a la Corte  Internacional de Justicia de La Haya y de negociar directamente con el gobierno  militar de entonces en la Argentina, trasladando el conflicto desde el ámbito  jurídico al político y de la correlación de fuerzas militares. También fue un  error garrafal de Pinochet el haber aceptado el Acta de Montevideo, mediante la  cual la Santa Sede en enero de 1979 entró a mediar entre ambos países, porque  otorgó la posibilidad de pronunciarse sobre todos los aspectos controvertidos  del problema de la zona austral, por parte de la Santa Sede. Con esta  ambigüedad, cree el M.P.D. se abrió paso a las pretensiones del gobierno militar  argentino de incorporar todas sus antiguas y nuevas reivindicaciones  territoriales y marítimas a la disputa.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Sin embargo, el M.D.P.  reconoce y valora que las mediaciones de la Santa Sede impidió la guerra  fratricida que las dos dictaduras anti populares y anti nacionales estaban  decididas a desencadenar. El pueblo chileno, como el argentino, sin duda,  agradecen tal gestión por la paz entre hermanos.</font><sup><font size="2">32</font></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">En Chile el presidente  del Movimiento Socialdemócrata, grupo de centro izquierda, Mario Quinzio,  expresaba estar desilusionado: “ha sido un grave retroceso de Chile respecto del  laudo arbitral de 1978. Me extraña que bajo un gobierno militar se haya perdido  soberanía nacional”.</font><sup><font size="2">33</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El líder opositor chileno  Gabriel Valdés, quien fue canciller bajo el gobierno democristiano de Eduardo  Frei y para entonces presidente del partido Alianza Democrática Chilena,  señalaba: “Si las negociaciones se hubieran llevado por un régimen plenamente  democrático en Chile, las consecuencias habrían sido notoriamente diferentes y  estrictamente atenidas a los derechos que Chile adquirió en el Tratado de Paz y  Límites de 1881, que es la piedra angular de nuestros deslindes en relación con  la Argentina.”</font><sup><font size="2">34</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El secretario del Comité  de Defensa de la Soberanía, Álvaro González, detalló; que en sucesivas  negociaciones habidas entre ambos países, desde 1881 hasta 1977, Chile cedió a  la Argentina, en beneficio de la paz, un total de 1.264.633 kilómetros  cuadrados. Chile ha apostado a esta quimérica paz con concesiones que no tienen  paragón en el mundo.</font><sup><font size="2">35</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El ex embajador Raúl  Bazán, quien se desempeñó como representante de Chile ante las Naciones Unidas  durante los dos primeros años del gobierno del presidente Augusto Pinochet tras  el golpe militar de 1973, expresó sobre el tratado; “que de acuerdo al texto  Chile renuncia no solo a toda la zona marítima económica compartida, sino además  entrega parte de su zona económica exclusiva. Si se firmara este tratado se  estaría, consagrando el atropello al más importante de los instrumentos  jurídicos, como es el arbitraje, y además bajo la presión de una amenaza de  guerra, con lo cual quedaría establecido que el que obra contra la ley saca  ventaja. No puedo creer que tengamos que quedarnos con la peor alternativa si  aún existe la posibilidad de volver a la proposición papal o ir derechamente a  la Corte Internacional de Justicia”.</font><sup><font size="2">36</font></sup></font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">4. La visión de los partidos  políticos argentinos sobre la consulta</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Uno de los objetivos  emblemáticos de la política exterior en el período de Raúl Alfonsín, fue la  solución de la anticuada controversia con Chile por el Canal de Beagle:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">…se realizó el  	plebiscito para la aceptación de la mediación papal en el Conflicto del  	Beagle con Chile. Esto permitió disminuir las tensiones con ese país, a  	pesar de su intervención en la Guerra de las Malvinas y de su Régimen  	militar. El Gobierno de Alfonsín fue muy cauto en no tratar de ayudar  	demasiado a la oposición política chilena, aunque privadamente los partidos  	radical y peronista si lo hicieron con la esperanza de ayudar al retorno de  	la Democracia en Chile. El Gobierno de Alfonsín fue muy coherente en el tema  	y a la relación con Chile se le agregó una relación especial con Brasil. La  	cumbre entre Alfonsín y el Presidente Brasileño Sarney, a fin de noviembre  	de 1985 en Iguazú marcó una nueva etapa en la relación entre ambos países.</font><sup><font size="2">37</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El parlamento argentino para  mediados de octubre de 1984, estaba en una tensa circunstancia en la cual en el  partido de gobierno, los radicales buscaron la manera de evitar la discusión de  la cuestión del Beagle. En espera de la firma del preacuerdo y los resultados de  la consulta, que no tiene carácter obligatorio y para que sea constitucional.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los legisladores oficialistas  optaban por esa vía, los peronistas procuraban forzar el debate. El gesto más  tajante fue el brusco retiro de los diputados miembros de la Comisión de  Relaciones Exteriores de la Cámara de la reunión con el canciller Dante Caputo<sup>38</sup>,  el 30 de julio de 1984, en protesta por la determinación radical de imponer el  carácter secreto y reservado a la conversación con el jefe del gobierno.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El peronismo solicitaba  que la convocatoria del referéndum fuera por ley, que tuviera carácter  obligatorio e incluyera la renegociación de la deuda externa, su legitimidad o  ilegitimidad y el rechazo o aceptación del convenio con el F.M.I., además de  crear una comisión bicameral a fin de investigar los orígenes de la situación  heredada.</font><sup><font size="2">39</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Muchos dirigentes  políticos de la oposición, pero sobre todo algunos sectores peronistas, juzgaron  percibir en la convocatoria a la consulta popular del Beagle, una indirecta  forma de buscar consenso político para la gestión del gobierno del partido  radical. Tales suspicacias fueron expresadas por los propios gobernadores  peronistas al entrevistarse con el Jefe del Estado, y ésa fue la exteriorización  que el gobierno hizo reflexionar de inmediato: “Debemos despartidizar la  convocatoria, ordenó el presidente a sus ministros. El ministro del Interior,  Antonio Tróccoli, trabajó por crear una comisión pluripartidaria y  plurisectorial que empuje la votación por el sí, en la que deben estar incluidos  todos los que creen que el Tratado de aceptarse, vengan de donde vinieren”.</font><sup><font size="2">40</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Igualmente los peronistas  cuestionaron la consulta por considerar que una convocatoria de esta naturaleza  solamente podría ser decidida por el Parlamento y no por decreto del Ejecutivo,  pero fundamentalmente, por estimar que mediante la consulta, pese a su carácter  no vinculante, el presidente de la Nación deriva parte de una responsabilidad  que, precisamente, es indelegable.</font><sup><font size="2">41</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Además, la dirigencia  peronista creyó advertir en la consulta popular una maniobra del gobierno en  busca de crédito político: “…el radicalismo enarboló la bandera del sí y, como  previsiblemente ése puede ser el resultado de la consulta, aparecería como un  triunfo electoral del oficialismo más allá, incluso, del tema específico del  Beagle.” En consecuencia, al margen de la posición sobre el acuerdo  argentino-chileno, el peronismo evalúa también su propio riesgo electoral: “…el  sí lo ataría al oficialismo; él no lo colocaría ante el riesgo de una derrota;  la abstención o dejar en libertad de acción a los afiliados, le quitaría  protagonismo político.”</font><sup><font size="2">42</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">No puede excluirse al  peronismo y no puede incluírselo si insiste en no tomar posición, pero se supone  que tales alianzas podrán hacerse fácilmente en las provincias; el entonces  gobernador de La Rioja, Carlos Menem, ya acordó con el líder radical de la  provincia, para ese momento subsecretario del Interior, Raúl Galván, trabajar  juntos en la campaña por el sí.</font><sup><font size="2">43</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La insensatez de los militares  retirados preocupó al gobierno, porque con la mayoría de ellos no había  reconciliación posible. Estaban demasiado comprometidos con la oposición al  gobierno civil y éste convencido igualmente de los desafueros pasados de  aquellos. Estos fueron la vanguardia de la oposición al acuerdo con Chile,  arriba o abajo, en la periferia o en el centro, buscaron siempre una razón para  pontificar contra la administración alfonsinista.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Poco más de la mitad de los  integrantes del bloque nacional de senadores peronistas resolvió impulsar la  abstención de los afiliados de la agrupación en la consulta popular por el  tratado logrado con Chile en torno del diferendo austral del canal de Beagle.<sup>44</sup>  El senador Oraldo Britos, fundamentó la decisión de la bancada opositora por la  falta de participación del Congreso, en la discusión sobre el tratado, a la vez  que fustigó la convocatoria popular ante el supuesto peligro de fraude por la  carencia, a juicio de los senadores peronistas, de controles adecuados de los  padrones, así como de todo el proceso de la consulta. El acuerdo con Chile sería  aprobado por la Cámara de Diputados, donde el radicalismo tiene mayoría propia e  igual suerte corrió en el Senado, donde, pese a la oposición de algunos  legisladores peronistas, el oficialismo lograría el respaldo de los partidos  provinciales y lograría por un voto el triunfo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">La decisión adoptada por  el justicialismo fue dada a conocer mediante un documento el 30 de octubre de  1984, en el cual fundamentaban los motivos por las cuales el principal partido  de la oposición dispuso la abstención activa y militante, frente a la consulta  convocada por el gobierno sobre el diferendo del Canal de Beagle. Se le imputaba  al gobierno el compromiso de realizar una consulta, adelantando el sí dos meses  antes de la realización del tratado, debilitando de este modo el margen de  maniobra de los negociadores argentinos frente a la representación trasandina.  Según esta organización política, una severa crítica merecía la difusión oficial  de la discutible tesis según la cual la Argentina nunca reivindicó títulos sobre  las islas en disputa. Lo propio aconteció con la insistencia en exhibir mapas  argentinos donde la zona en disputa aparece dentro de jurisdicción chilena.  Atribuían a la consulta un carácter meramente distractivo en momentos en que el  conjunto de la sociedad argentina atravesaba por una grave crisis económica, sin  que el gobierno acertara fijar un rumbo y a dar respuestas a las legítimas  demandas populares.</font><sup><font size="2">45</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">La abstención dispuesta  por el peronismo, fue la formula mediante la cual la conducción del  justicialismo creyó haber eludido el riesgo de un sí que lo subordinara a la  estrategia radical y desdibujara su papel opositor, o de un no que lo ligará a  aquellos sectores de derecha que más enfáticamente levantaron esa consigna.<sup>46</sup>  Pero la abstención no eliminaba el riesgo de una nueva derrota electoral si,  predominaba el índice de votantes para el pronunciamiento del 25 de noviembre.  La consulta tendría claramente una connotación política electoral, cuyos  resultados se interpretaron a favor del gobierno y en contra del peronismo,  antes que a favor o en contra del acuerdo; un asunto de alta complejidad por sus  implicaciones jurídicas, geográficas o geopolíticas.</font><sup><font size="2">47</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Según Oscar Albrieu, abogado y  dirigente peronista, quien fue ministro del Interior de Juan Domingo Perón hasta  1955, la abstención del Partido Justicialista, en la consulta del Beagle era por  considerar a la convocatoria como conflictiva, dispendiosa e innecesaria, y al  respecto opinaba:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Si el Poder Ejecutivo  	solicita asesoramiento popular es porque tiene dudas sobre la solución  	arbitrada por medio del tratado. Y, si tiene dudas y necesita el  	asesoramiento libre y voluntario de sus ciudadanos. ¿Por qué gasta ingentes  	sumas en propaganda destinada a orientar por el sí a sus asesores? Esta  	actividad propagandística acrecienta notablemente los costos de la consulta.  	El Parlamento deberá oportunamente controlar su encaje presupuestario,  	…encuadrándolas con la desastrosa situación económica por la cual atraviesa  	el país, …aduce para constreñir salarios y ayudas a las provincias.</font><sup><font size="2">48</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El canciller Dante Caputo  interiorizó de los contenidos del acuerdo con Chile a los dirigentes de los  partidos Justicialista, Intransigente, Movimiento de Integración y Desarrollo,  así como a los partidos provinciales de San Juan (Bloquismo), Corrientes (Pacto  Autonomista Liberal) y de Neuquén (Movimiento Popular Neuquino).<sup>49</sup>  Igualmente el propio canciller, dio por cadena nacional de radio y televisión,  el 19 de octubre de 1984, los contenidos del acuerdo firmado con Chile, en el  marco de la mediación papal. Señaló que, en lo esencial, significa el  establecimiento de una frontera marítima definitiva entre ambos países y la  preservación del derecho bioceánico. Indicó que hubo concesiones recíprocas  entre la Argentina y Chile. Describiendo el tratado como una transacción lograda  entre ambos países tras seis años de arduas negociaciones iniciadas en 1978,  cuando los dos países estuvieron al borde la guerra y los dos países debieron  hacer concesiones reciprocas.</font><sup><font size="2">50</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El comité del Partido  Comunista, secundó su voto por el sí en la consulta por el diferendo limítrofe  con Chile, y además resolvió elevar ante el Congreso un proyecto con el fin de  proponer la suscripción por parte de ambos países, de un protocolo adicional al  tratado de límites, destinado a prohibir las actividades militares en la región  austral y la explotación de los recursos económicos por parte de empresas  extranjeras.</font><sup><font size="2">51</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El presidente del bloque  justicialista de diputados, Diego Ibáñez, declaró que: “personalmente me parecía  que debíamos participar con el voto afirmativo, por una cuestión meramente  política y no porque esté de acuerdo con la técnica empleada por las partes en  el acuerdo que han firmado Chile y la Argentina. En cuanto a la abstención,  explicó que obedece al hecho de que el Poder Ejecutivo no está facultado para  encarar una consulta de este tipo, porque no hay controles, no es seria, se está  gastando dinero, no está amparada por una ley y, en consecuencia, el mecanismo  no es legal.”</font><sup><font size="2">52</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Isabel Perón expresó su  decidido apoyo al presidente Alfonsín y aseguró que sobre el problema del Beagle  ya se había expresado al firmar el Acta de Coincidencias, en junio pasado.  Cuestionó severamente la posición sostenida por el senador Vicente Leonides  Saadi durante un debate público y señaló que las dificultades por las que  atraviesa el país no se solucionaran en poco tiempo.</font><sup><font size="2">53</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El gobierno radical  políticamente aspiraban lograr el voto de 50% del electorado y confiaban en el  aporte de las mujeres y la juventud, los dos componentes de la sociedad más  asociado en contra de la guerra, a partir de las consecuencias del episodio de  las Malvinas.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">5. Bases de la Consulta  Popular del 25 de Noviembre de 1984</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Para los argentinos la  firma del pre-acuerdo representó la voluntad del gobierno; el veredicto popular  quedaba pendiente del debate y de la votación en la consulta anunciada. Según el  Decreto Nº 2272, del 25 de junio de 1984, el Ministro del Interior Antonio  Tróccoli, reglamentó la decisión del Poder Ejecutivo de convocar a una consulta  voluntaria en torno a la solución de la cuestión de límites en la zona del canal  de Beagle. Este decreto determinó la fecha para la consulta el 25 de noviembre  de 1984, y todos los pasos que deberían darse para llegar al propósito señalado  de conocer cuál era la opinión pública sobre el tema del diferendo con Chile.</font><sup><font size="2">54</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">En aquel tiempo el  director nacional electoral, Alberto Pelusso, manifestó que estaban en  condiciones de intervenir en el acto electoral más de 18 millones de ciudadanos,  que la convocatoria no era obligatoria aunque se caracterizó por requerir los  mismos elementos de una elección de carácter obligatorio, pero la complejidad  era menor por no participar varios partidos, ni elegir cargos, sino simplemente  votar por <i>sí</i> o por <i>no</i>. Algunas de las actividades debían  efectuarse tal cual se hacía en los casos de elecciones regulares, entre ellas  se cuentan la distribución de urnas y de padrones, que sería similar y abarcaba  todo el país, y la movilización consecuente, antes y después de la votación, de  los empleados que se ocupan de esta actividad. En compensación, el recuento de  votos sería fácil y permitiría rapidez.</font><sup><font size="2">55</font></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El trámite de la votación fue  fácil y sencillo; cada quien votó donde ya había votado el 30 de octubre de  1983, en la misma mesa y ante las mismas autoridades electorales. Pero también  pudieron votar la legión de jóvenes no empadronados pero que ya tenían 18 años.  Incluso pudieron dar su <i>sí</i> o su <i>no</i>, los que cumplieron esa edad el  mismo día de la consulta. No hubo problemas con los cambios de domicilio: la  presentación del documento electoral era suficiente, también votarán los  argentinos naturalizados.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En un mensaje transmitido a las  21 horas, del 5 de octubre de 1984, emitido por radio y televisión, el Ministro  de Relaciones Exteriores y Culto de la Argentina, Dante Caputo, destacaba sobre  la coincidencia general a que se había llegado con Chile para resolver  pacíficamente el centenario conflicto de límites australes, este expresaba:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Debate porque es ésta  	una decisión que trasciende a un gobierno. Tomamos nosotros decisiones  	cotidianas en el gobierno, pero ésta, a diferencia de las otras, afecta para  	siempre al país, es para siempre. Por lo tanto, cada uno de ustedes tiene  	que opinar. El tema va a ser explicado, la cuestión va a tener la más amplia  	difusión e información, porque estamos absolutamente convencidos de que a  	través del debate se afirma la democracia. Estamos entonces finalizando cien  	años de litigio, cien años de litigio donde la opinión de cada uno de  	ustedes es indispensable. Haremos así, entre todos, lo que nos hemos  	impuesto a nosotros mismos, el Gobierno: un ejercicio de sensatez para  	recuperar ese recurso abundante y tan poco usado en la Argentina que es el  	sentido común.</font><sup><font size="2">56</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El gobierno inauguraba la  campaña sobre la cuestión, a través de cortas propagandas que la televisión  transmitió de unos tres minutos. La intención era reflejar sobriamente los  hechos históricos y los presentes. Para ese momento el titular de la secretaría  de información pública, Emilio Gibaja, aseguraba que el organismo a su cargo,  tenía el objetivo de difundir antes de la consulta del acuerdo sobre el Beagle,  mensajes informativos a público en general, sobre la perspectiva del conflicto  fronterizo austral, integrando una campaña informativa previa. Entre el 7 y 21  de octubre de 1984, este organismo publicó 7 mensajes en los diferentes  rotativos del país, donde se abordaban de manera amena y sencilla la  problemática, siendo los temas tratados los siguientes: geografía de la zona,  como se originó el conflicto, la situación después de 1881, intentos de  solución, frente al Laudo Británico, del Laudo Británico a la Mediación Papal y  la propuesta Papal.</font><sup><font size="2">57</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Una vez firmado el pre acuerdo,  la secretaría de información pública, cedió espacios gratuitos en los canales  televisivos y radios estatales a los partidos políticos para que difundieran  libremente su opinión sobre las características del tratado. Paralelamente se  lanzó una campaña explicativa sobre las ventajas del tratado logrado,  comparándolo con los acuerdos limítrofes anteriores y con los fallos de las  cortes internacionales además de la primera propuesta papal. Los medios de  difusión privados tuvieron la más amplia libertad para tratar el tema con  comentarios propios y entrevistas a personalidades y dirigentes políticos y el  mismo criterio fue aplicado en los canales y emisoras radiales en poder del  Estado.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Ante representantes de 25  partidos políticos, el Ministro del Interior Antonio Tróccoli, sorteó el 23 de  octubre de 1984, espacios gratuitos &#8213;de 15 minutos&#8213; en radio y televisión para  que las agrupaciones políticas expusieran sus posiciones en torno al acuerdo con  Chile por el canal de Beagle y la consulta popular. El debate fue iniciado el 25  de octubre por la democracia progresista, y concluyo el 18 de noviembre con la  exposición del partido justicialista. Existiendo la disconformidad por el escaso  tiempo asignado para tan importante temática.</font><sup><font size="2">58</font></sup></font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">6. Las perspectivas  antagónicas</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Quien se mostró  disconforme con la posibilidad de un acuerdo con Chile, desde el inicio, fue el  ex vicepresidente de facto Isaac Rojas, para quien la Argentina; continuaba  transitando por el camino de las derrotas diplomáticas. Se equivocan &#8213;advertía&#8213;  quienes creen que con este tratado se pondrá fin a los problemas limítrofes con  Chile, puesto que sus aspiraciones van más allá de lo que aparece a primera  vista, la Patagonia, tierra a la que considera irredenta, al mismo tiempo que se  aproxima a la fortaleza británica instalada en nuestras Malvinas.</font><sup><font size="2">59</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Para el presidente del  Movimiento Nacionalista Constitucional, Alberto Asseff ; no sería por la buena  voluntad de Raúl Alfonsín que se superaría una geopolítica expansionista de los  chilenos que, oficialmente, concebía a las fronteras como algo provisorio y que  Chile era como la ameba, capaz de dilatarse en busca de su espacio vital, el  gobierno no debería falsear la realidad, no son tres las islas que se ceden a  Chile, sino diez.</font><sup><font size="2">60</font></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El cardenal Agostino Casaroli,  secretario de Estado de la Santa Sede, uno de los productos más acabados de la  diplomacia más antigua del mundo, y encargado de la mediación papal, viajó a  Argentina entre el 11 y 14 octubre de 1984, para inaugurar el Congreso  Eucarístico argentino, y aprovechó la oportunidad de informar a todos los  feligreses católicos aceptaran la solución al diferendo del Beagle a la que se  arribó en el marco de la mediación papal.<sup>61</sup> Sin embargo, el prelado  negó:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">…que la realización  	del congreso Episcopal haya sido planeado para preparar el ánimo popular con  	vistas a la consulta sobre el acuerdo sobre el Beagle. Admitiendo que esta  	relación puede existir objetivamente porque el congreso permitiría  	reflexionar a la gente, pero yo no veo una conexión. Considero que todos los  	momentos de la negociación por el Beagle fueron difíciles, porque es un  	asunto que toca intereses y sentimientos profundos de dos pueblos que tienen  	el sentido de su identidad. Además la importancia del asunto en sí mismo, es  	importante el valor ejemplar de un acuerdo al que dos países, que tienen un  	sentido tan profundo de su identidad, han llegado.</font><sup><font size="2">62</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El presidente Raúl Alfonsín  expresó por la firma del proyecto de acuerdo:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">…cuando hay auténtica  	voluntad y se cuenta con una sincera decisión, la paz es posible. …la  	invalorable mediación de su Santidad Juan Pablo II, constituye un motivo de  	auténtico júbilo. …hallar solución a un diferendo centenario, preservando  	los intereses esenciales de la Nación, asegurar la vigencia del valor  	supremo de la paz y de despejar el camino para avanzar en la integración de  	América Latina son propósitos compartidos por la mayor parte de la  	ciudadanía, y hoy resultan el logro de todos, lo que es decir el futuro de  	la democracia argentina. Cuando hay auténtica voluntad y se cuenta con una  	sincera decisión, la paz es posible y el camino del diálogo, un instrumento  	invalorable y eficaz. …es el de hoy un día de alegría que los argentinos  	podemos compartir y en el cual contribuimos a dar un paso decisivo para  	alcanzar aquella patria grande que soñaron Bolívar, O`Higgins y San Martín.</font><sup><font size="2">63</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El ex presidente de  facto, general retirado Roberto Marcelo Levingston, y varios militares retirados  se manifestaron contrarios a la aceptación del acuerdo entre Argentina y Chile,  Levingston opinaba; se interrumpe la soberanía argentina, desde el límite sur de  Tierra del Fuego hasta el cabo de Hornos, los límites se deben establecer con  base en tierra, en las mismas islas de la zona en litigio para evitar la  proyección chilena en el Atlántico, abogaba por que no se aceptara el tratado y  el tema debía ser considerado por el Congreso Nacional, que era su ámbito  natural como lo decía la constitución, donde se fijarían las pautas para la  negociación.</font><sup><font size="2">64</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El ex presidente general  retirado Alejandro Agustín Lanusse, calificó como un paso muy positivo la  obtención de un acuerdo entre la Argentina y Chile por el conflicto limítrofe en  el canal de Beagle, estoy muy satisfecho con lo que se ha hecho.<sup>65</sup> El  ex ministro peronista Antonio Cafiero manifestó que la primera impresión es que  el tratado está lejos de lo que históricamente la Argentina ha sostenido como  frontera con Chile. “Tengo algunas dudas sobre el sistema de arbitraje  establecido, porque no sé si efectivamente, conociendo la tradicional forma de  actuar en estas cuestiones de diplomacia chilena, esas cláusulas contemplan los  intereses de nuestro país y nos previenen de futuros reclamos”.</font><sup><font size="2">66</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Para el periodista Oscar Raúl  Cardoso:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">La consulta popular  	de la cuestión del canal de Beagle fue una discusión áspera con múltiples  	argumentos favorables y desfavorables, pero constituyó el despertar a una  	realidad y como en las pesadillas, lo peor habrá quedado definitivamente  	atrás.</font><sup><font size="2">67</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Jorge Triaca, uno de los  cuatro secretarios generales de la C.G.T. unificada, de la época manifestó sobre  el acuerdo: Al margen de las implicaciones mismas del tratado, entiendo que se  trata de un hecho más electoralista que político pues la solución se debe dar en  una propuesta de integración y no en una línea demarcadora. La intervención del  Santo Padre no se discute es absoluta, lo que uno plantea son las circunstancias  políticas internas que se entremezclan en una decisión de esta gravitación y  naturaleza somos contrario a la consulta ciudadana convocada por el gobierno.</font><sup><font size="2">68</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Según el historiador  peronista, José María Rosa, quien actuó como embajador del Paraguay en el último  gobierno peronista, opinaba sobre el acuerdo; lo del Beagle es un invento de  quienes venden armamento en Chile y en la Argentina y condenó a quienes tienen  un patriotismo elemental, de geografía, que son movidos en campañas de otros  intereses.</font><sup><font size="2">69</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Según Pedro Frías, abogado que  se desempeñó como embajador en la Santa Sede y consultor de la mediación papal  por Argentina entre 1979-1980:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El mérito del acuerdo  	es organizar la convivencia de los dos países sobre el presupuesto de una  	delimitación precisa, que respeta el principio bioceánico en el sentido  	histórico con que la Argentina lo ha aplicado; su equidad, asegurarnos mar  	soberano, zona económica exclusiva, navegación segura, continuidad con la  	Antártida y límites oponibles a Chile y a terceros, su proyección futura, la  	integración binacional y latinoamericana. Con la mediación, el pleito  	centenario concluye con ventaja y honor para los dos países. Cuando caen las  	ilusiones, quedan en pie los deberes. El de aceptar la realidad y fecundarla  	con la esperanza de los pueblos.</font><sup><font size="2">70</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El general de brigada retirado  Ricardo Etcheverry Boneo, que se desempeñó en la oficina de mediación papal  desde 1979 hasta julio 1984, opinaba negativamente sobre el tratado con Chile  manifestando:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">…la ilustración que está  	recibiendo es incompleta, cuando no tergiversada o dramatizada, presionando  	al ciudadano contra la alternativa paz o guerra, la que es totalmente falsa  	y condiciona su libertad de opinión. La paz está garantizada por dos  	acuerdos, el de Montevideo y el celebrado por el actual gobierno en enero de  	1984.</font></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Argentina: Para eliminar  	los 118.000 kilómetros cuadrados de zonas de actividades comunes o  	concertadas, negocia las modificaciones siguientes de la Propuesta &#8260; 80</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">• Renuncia a la presencia  	en cuatro islas.</font></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">• Acepta ceder toda la  	plataforma continental útil contenida en los 10.000 kilómetros cuadrados que  	pasarían a ser Zona Económica</font></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Exclusiva de Chile,  	renunciando a una franja de 6 millas con derecho a participar en la  	explotación de recursos en jurisdicción chilena de plataforma continental  	pura.</font></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">• Cede los derechos como  	Estado ribereño a favor de Chile, fundamentalmente el poder de policía, en  	un área que comprende la zona estratégicamente más importante.</font></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">• Posibilita mayor  	penetración Chilena en el Atlántico.</font></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">• Acepta cambiar de nombre  	al océano Atlántico. “…por el artículo 9 se acepta rebautizar el Atlántico  	con el nombre de Mar Austral, pretendiéndose demostrar que Chile no penetra  	en aquel océano.”</font></p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">• Acepta recurrir  	nuevamente al arbitraje frente a la existencia de numerosos problemas de  	demarcación en la cordillera de los Andes y de soberanía en la Antártida aún  	no solucionados.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">• Finalmente conviene  	no confundir los enfoques tan variados y a veces insólitos que se hacen  	sobre el tema. Comprender claramente que no se trata ni de la paz, ni de la  	religión, ni de la integración latinoamericana, ni de cooperación económica,  	se trata del trazado definitivo de un límite y de considerar si el mismo  	satisface al interés nacional.”</font><sup><font size="2">71</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El gobernador de la provincia  de Córdoba en aquel momento del partido radical, Eduardo Angeloz, comentaba:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">La Argentina puede y  	debe, a partir de la solución del problema del Beagle, encarar una activa  	política comercial con el país hermano de Chile y con los países del área  	del Pacífico. Se trata de aprovechar una nueva oportunidad histórica tanto a  	través de la integración económica como por la vía de la expansión de los  	mercados a los que pueden acceder los productos argentinos, aprovechando las  	salidas naturales a través de los puertos chilenos de Valparaíso,  	Antofagasta y Caldera. Todo ello permitirá que las inmensas riquezas del  	centro y del noroeste argentino, que hoy no se explotan adecuadamente,  	puedan ser revalorizadas. A los mencionados puertos chilenos podrá llegar  	nuestra producción a través de los pasos de Sisco en Salta, San Francisco en  	Catamarca y Aguas Negras en San Juan. No solamente nuestros productos  	agropecuarios tendrán fácil acceso al Pacífico sino, también, los  	industriales y particularmente los minerales, si respecto de éstos logramos  	romper la trama de una legislación centralista y estatizante que ha impedido  	que se vuelquen en su desarrollo ingentes capitales privados.</font><sup><font size="2">72</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Alguna propaganda por él <i>no</i>, se fundamentaba en crítica disposiciones al Tratado: No resolver los  conflictos pendientes en la Cordillera y en la Antártida; someter la navegación  argentina a la autoridad naval de Chile; anular el principio bioceánico, obligar  a argentina al libre paso en aguas jurisdiccionales de la boca del Estrecho de  Magallanes; no incluir un acuerdo de limitación de armamento; otorgar a Chile  mar interior en el Océano Atlántico; imponer el arbitraje a perpetuidad en  perjuicio de las atribuciones del Congreso Nacional; no compensa a la Argentina  con una salida al Pacífico. Finalizaba manifestando que el tratado puede ser  modificado en Paz, el 25 de noviembre, la patria y su conciencia, nadie más.</font><sup><font size="2">73</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">El referéndum mostró  igualmente el fundamentalismo nacionalista pretoriano, de los militares  partidarios del régimen dictatorial de 1976-1983, esto se puede observar no  solamente con sus posiciones arbitrarias en artículos de prensa, revistas,  libros; sino en el hecho de adoctrinamiento de algunos sectores de la sociedad,  que terminaron rayando calles de Buenos Aires, y expresando conceptos tales  como: “Caputo Traidor”, “No a la traición” y “Peleamos en Malvinas y ahora  negocian nuestra soberanía y nuestros muertos”.</font><sup><font size="2">74</font></sup></font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">7. Resultados del referéndum  por el Beagle</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Para la consulta popular  del Beagle del 25 de noviembre de 1984, se tenía una estimación de 18.300.000  personas actas para votar, distribuidas en 24 distritos electorales: 22  provincias, Capital y Territorio de Tierra del Fuego, se distribuyeron en un  total de 67.587 urnas. En la Provincia de Buenos Aires, el mayor distrito  electoral, se habilitaron 22.857 mesas; y en el territorio de Tierra de Fuego  &#8213;el menos en población&#8213; tenía 73 mesas.</font><sup><font size="2">75</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Habiendo superado 70% de  concurrencia a unos comicios no obligatorios, fue claro que el resultado sirvió  al primero de los términos de aquella alternativa. Desde este punto de vista  puede afirmarse, que el gobierno del presidente Raúl Alfonsín logró el triunfo  político de la decisión. Por el <i>sí</i> 81%, por el <i>no</i> 17 %. Hay que  tratar de intentar interpretar adecuadamente los resultados registrados en  Mendoza, una provincia que soporta el grueso del contacto entre la Argentina y  Chile. Allí el <i>no</i> al acuerdo alcanzó 33% situación que hay que estudiar  en profundidad. Este porcentaje solo fue superado en el distrito austral de  Tierra del Fuego 40% por <i>no</i> y en el Atlántico 56% por la negativa. Aunque  en este último caso no debe perderse de vista la incidencia de la población  militar. El proceso del <i>Tratado de paz y amistad</i> no concluye con este  hecho ni siquiera con su ratificación por parte del Poder Legislativo o con el  intercambio de los documentos entre los gobiernos parte.</font><sup><font size="2">76</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">En la majestuosa Sala  Regia de los Palacios Apostólicos, en el Vaticano, quedó suscrito el definitiva  Tratado de Paz y Amistad, que pondría fin al centenario litigio que la Argentina  y Chile habían sostenido por los límites en la zona austral del canal de Beagle.  Dante Caputo y Jaime del Valle, juntamente con el secretario de Estado del  Vaticano, cardenal Agostino Casaroli, firmarán la documentación.</font><sup><font size="2">77</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">La firma del tratado en Roma el  29 de noviembre de 1984, no puso de inmediato en vigencia lo acordado, pues la  ratificación, o sea una reafirmación, en el plano interno, de los compromisos  asumidos en el orden internacional. En el caso chileno, por imperativo del poder  de facto y de la constitución vigente de ese momento 1981, facultaba a la junta  militar, en tanto que en la Argentina la constitución de entonces reclamaba la  participación del Congreso de la Nación. La firma de un tratado no implica su  automática ratificación. Previamente el Poder Ejecutivo Nacional deberá convocar  al Congreso a una sesión extraordinaria. La elevada participación popular en la  votación tendrá para los legisladores un peso que poco imaginaron, incluso entre  las propias filas radicales. Aunque la votación en el congreso fue cerrada  triunfando la aprobación del Tratado de Paz y Amistad por un voto.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El polémico enfrentamiento  entre Argentina-Chile en torno del diferendo austral por el canal de Beagle,  como podemos observar fue un proceso desde el punto de vista histórico bien  intenso que tiene su origen los albores del siglo XIX, con la conformación  territorial geohistórica de ambos países. En una amplia y favorable repercusión  internacional tuvo el anuncio del preacuerdo alcanzado por ambos países por la  mediación papal y organismos internacionales saludaron con beneplácito el  entendimiento logrado. El secretario general de la Organización de Estados  Americanos, el brasileño João Baena Soares, envió un telegrama a su Santidad  Juan Pablo II, expresando:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Ante la noticia de la  evolución positiva de las negociaciones diplomáticas referentes a la región  austral, expreso mi satisfacción por tan importante logro en las relaciones  entre las hermanas repúblicas de la Argentina y Chile. Permítame resaltar el  elevado significado que reviste este hecho para la concordia y el entendimiento  interamericano.</font><sup><font size="2">78</font></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El ex presidente venezolano,  Rafael Caldera, quien fue el representante como orador de los partidos políticos  y dirigentes latinoamericanos presentes, que se adhieren al acuerdo entre Chile  y la Argentina, el 23 de noviembre de 1984, hizo una encendida defensa de la  hermandad latinoamericana al expresar:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">...en nombre de  	millones de latinoamericanos y que venía a rendir un homenaje de fe y de  	cariño al pueblo argentino y al pueblo chileno. … este secular litigio había  	creado momentos de preocupación y angustia y la solución abre nuevos caminos  	a la cooperación fecunda y permitirá destinar recursos para atender los  	graves problemas de ambas naciones. Considero histórica la decisión del  	Presidente Raúl Alfonsín de consultar al pueblo, para que no pueda nadie  	pensar que este histórico acuerdo entre Argentina y Chile, es una  	composición de los gobiernos, cuando en realidad responde al más legitimo  	anhelo de los pueblos. … la presencia testimonial de América Latina para que  	seamos testigos de la claridad, de la limpieza y de la rectitud de intención  	con que se está realizando este proceso.</font><sup><font size="2">79</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El gobierno de Raúl Alfonsín se  caracterizó por el discurso ético, centrado en los valores de la democracia, la  paz los derechos humanos, la solidaridad internacional y la independencia de los  Estados, fue puesto al servicio de una reinserción del país en la comunidad  internacional, que recientemente había censurado y hasta aislado al régimen  militar. Pronto la oveja negra se convirtió en el hijo pródigo; los éxitos en  este terreno, expresados en la gran popularidad alcanzada por el presidente en  distintos lugares del mundo, fueron utilizados para afianzar y fortalecer las  instituciones democráticas locales, todavía precarias.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Es importante recalcar unas  declaraciones realizadas, por el entonces ministro de la Defensa, Raúl Borrás,  que señaló ante unos 200 oficiales de la Fuerza Aérea:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">...que la consulta  	popular sobre el Beagle debe ser interpretada como un intento de  	despolitización de las Fuerzas Armadas y no como un fenómeno de  	desmilitarización de la Argentina. …ya no deciden tres jefes militares sino  	el pueblo en su conjunto… que quede bien en claro que la voluntad de paz es  	el fruto de la fortaleza de toda la Nación en su conjunto y no solo de sus  	instituciones militares.</font><sup><font size="2">80</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Durante los meses de octubre,  noviembre y diciembre de 1984, pre y post consulta del conflicto Beagle, fueron  percibido, como un logró el haberse podido zafar de uno de los temas más  complicados que recibieron de la herencia dejada por la dictadura militar.<sup>81</sup>  Para la campaña oficial, fue por primera vez que el concepto de principio  bioceánico quedaba en el papel, con una interpretación transparente, sobre la  extensión de los dominios de Santiago y Buenos Aires sobre el Pacífico y el  Atlántico. Durante extensísimas negociaciones del pleito austral las  contradicciones de la posición argentina fueron notorias y se cometieron errores  que dejaron a la Argentina en una posición delicada. Esa fue la raíz que  promovió, la alternativa bélica de 1978, resuelta a último minuto por la  intervención combinada del Vaticano y el Departamento de Estado Norteamericano.  Sería tramposo y hasta irónico, presentar el acuerdo como un triunfo absoluto y  total; en definitiva, la diplomacia es el arte de la negociación y quienes  apuestan a esa alternativa deben reconocer sin vergüenzas que hubo concesiones.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En la contracara, es decir,  para el autoritarismo de Augusto Pinochet, la situación no fue tan simple: del  laudo favorable a Santiago, el presidente trasandino pasó a aceptar la propuesta  papal de 1980 y luego a estas nuevas modificaciones que redujeron sensiblemente  lo que su Majestad británica había convalidado en 1976.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En la comunidad internacional  Raúl Alfonsín, supo en ese momento jugar las cartas diplomáticas y obtener  buenos resultados y aliviando un poco la presión que tenía del depuesto régimen  militar. Es lo expone muy bien Luis Alberto Romero:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">…el laudo papal, que  	los militares habían considerado inaceptable pero sin atreverse a  	rechazarlo, fue asumido como la única solución posible por el gobierno  	democrático, que necesitaba reafirmar los valores de la paz y eliminar una  	situación de conflicto que podía mantener vivo el militarismo. Para doblegar  	las resistencias internas a su aprobación &#8213;nutridas en el tradicional  	nacionalismo y en un reluctante belicismo&#8213; se convocó a un referéndum  	popular no vinculante que corroboró el amplio consenso existente para esa  	solución pacífica e inmediata. Aun así, la aprobación por el Senado &#8213; donde  	el peronismo tenía mayoría&#8213; se logró por el mínimo margen de un voto.</font><sup><font size="2">82</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Hubo un error fundamental en  demarcación de la frontera Argentino- Chilena, el no haber realizado una  negociación en forma global de las fronteras, y hacerlo en cambio parcialmente  por segmentos. Los estudiosos de la geopolítica aprendieron la lección de que un  territorio no vale por su virtualidad sino que necesita ser poblado – fecundado  mediante la extracción de sus recursos y éstos potenciados mediante el  desarrollo y el bien común. Un país no logra su unidad nacional y la consolida  en metas precisas de crecimiento, a través de la irá brotando espontáneamente de  la historia, por más leyendas y mitos que pueblen sus libros de texto.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Argentina y Chile son países  históricamente vinculados, desde que fuimos parte del Reino de España. Este  proceso se examinó a comienzos del siglo XIX, es decir, con nuestros procesos de  independencia: basta al respecto tener presente la asociación de San Martín con  Bernardo O´Higgins. A partir de 1826, al firmarse el Tratado de Amistad,  Alianza, Comercio y Navegación entre la República de Chile y las Provincias  Unidas del Río de la Plata. Desde ese plazo, muchos de convenios se han  celebrado entre Argentina y Chile, con múltiples proyecciones tanto políticas,  económicas como culturales.<sup>83</sup> Para junio de 1986, el chileno Felipe  Herrera expresaba:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Evidentemente que uno  	de los procesos internacionales de mayor trascendencia durante 1985 en  	Latinoamérica fue la firma del Tratado de Paz y Amistad entre Chile y  	Argentina, no sólo por haber dado una solución al serio problema limítrofe  	entre los dos países, sino que también porque da un refuerzo a la  	cooperación económica y a la integración física de este continente. Como es  	sabido, fue decisiva la influencia del Papa Juan Pablo II en la firma de  	este convenio, particularmente por las proyecciones para el futuro del  	acercamiento de Chile con Argentina. Naturalmente, la firma del Tratado ha  	tenido una profunda trascendencia en todos los sectores de la opinión  	pública de ambos países, siendo determinante para ella la presencia política  	del presidente de Argentina, Raúl Alfonsín, quien, con justificados  	argumentos ha expresado que la redemocratización de América Latina será  	decisiva para nuestro proceso de integración.</font><sup><font size="2">84</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">8. De las soluciones  limítrofes al desarrollo fronterizo</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">La recuperación de un  gobierno civil democrático en Chile en 1991, permitió dar nuevos pasos en el  desarrollo de los límites comunes con Argentina, y los gobiernos de Carlos Menem  y Patricio Aylwin firmaron un acuerdo por el que se resolvieron 22 diferendos  menores, en la larga frontera de 5.500 kilómetros que comparten ambas naciones,  a través de la Cordillera de Los Andes; quedando pendientes dos: el de laguna  del Desierto, en el que el Tribunal Arbitral de Río de Janeiro reconoció la  soberanía argentina en 1994, y el de los Hielos Continentales. La solución de  este fue pactada en 1991 por el presidente argentino, Carlos Menem, y el  chileno, Patricio Aylwin, se procedió a la elaboración, a lo largo de 1998, de  un nuevo documento que, finalmente, fue suscrito en el mes de diciembre en  Buenos Aires por los jefes de Estado de ambos países sudamericanos, en aquel  momento Carlos Menem y Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Los Congresos de Argentina y  Chile aprobaron mayoritariamente el acuerdo entre los meses de diciembre de 1998  y junio de 1999. El reciente tratado replanteaba el tradicional criterio de que  las altas cumbres divisorias de aguas en la cordillera eran las que debían fijar  el límite fronterizo en el sector patagónico, de acuerdo a lo estipulado en el  Tratado de Límites de 1881 y el Protocolo de 1893.</font><sup><font size="2">85</font></sup></font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Todo esto ha conllevado al  establecimiento de comités de integración fronteriza que abarcan actividades  binacionales de un extremo a otro de los extensos límites comunes, que se han  transformado en importantes prácticas de actuación conjunta de las sociedades de  uno y otro lado en todos los espacios vivos, proyectando desarrollo económico,  cultural, educativo entre otros. Como lo señala Susana Bandieri:</font></p>     <blockquote> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><font size="2">Otra frontera que  	aquí se pretende derribar como límite del conocimiento es la instituida  	entre los respectivos Estados nacionales, en este caso la Argentina y Chile,  	en el convencimiento de que resulta imposible cualquier aproximación  	comprensiva a la historia regional si no se recupera fuertemente la idea de  	que las áreas fronterizas no funcionan como límites, sino como verdaderos  	espacios sociales de gran dinamismo y alta complejidad.</font><sup><font size="2">86</font></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Las regiones fronterizas eran  vistas en el pasado como zonas en donde el ejercicio de la soberanía, tal como  ella se entendía, adquirían todo un significado, especialmente desde el punto de  vista político y militar, pues la línea fronteriza se concebía como una línea  divisoria, como el límite territorial hasta donde podía llegar la intervención  de los Estados, más allá de la cual cualquier acción podía constituir una  agresión. Por esta razón debemos buscar en América Latina, desarrollar fronteras  vivas, despiertas, pobladas e integradas al mismo espacio del cual ellas apenas  forman la parte extrema. El desarrollo y la integración de nuestras fronteras es  una tarea aún por hacer.<sup>87</sup> Las relaciones entre Argentina y Chile  como se puede observar en su historia, ha sido un proceso de múltiples  manifestaciones traducido en aproximaciones y desapegos. En la última década del  siglo XX, se originó una transformación profunda en los vínculos entre ambos  países, en el cambio de un esquema de relaciones marcadas por el conflicto  fronterizo por unas relaciones signadas por la integración.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">Notas</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">1</font></sup><font size="2">  Mensaje del ex presidente de la Nación Argentina, Raúl Alfonsín, al Rector de la  Pontificia Universidad Católica Argentina, Monseñor Alfredo Zecca y a los  organizadores y participantes de la Jornada conmemorativa de los treinta años de  la mediación Papal en el diferendo austral entre Argentina y Chile. Buenos  Aires, 16 de octubre de 2008. En: Marcelo, Camusso y Luis Saguier Fonrouge. <i> Los frutos de la paz: la mediación de Su Santidad Juan Pablo II en el diferendo  austral entre Argentina y Chile</i>. Buenos Aires: Educa, 2009, p. 23</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">2</font></sup><font size="2">  Ver: Randle P.H. (Compilador). <i>La conciencia territorial y su déficit en la  Argentina actual</i>. Buenos Aires: Oikos, 1978; Paulo, Cavaleri. <i>La  restauración del Virreinato: Orígenes del nacionalismo territorial argentino</i>.  Buenos Aires: Universidad Nacional de Quilmes, 2004.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">3</font></sup><font size="2">  Entre los que podemos mencionar al grupo que editaba la Revista <i>Estrategia</i>  del Instituto Argentino de Estudios Estratégicos y de las Relaciones  Internacionales, dirigida por el general retirado Juan Enrique Guglialmelli; y  al Movimiento de Afirmación de la Soberanía en la Zona Austral conducido por el  almirante retirado Isaac Francisco Rojas.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">4</font></sup><font size="2">  Francisco P. Moreno. <i>Viaje a la Patagonia Austral 1876-1877</i>. Buenos  Aires: Ediciones Solar, 1982, p. 26</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">5</font></sup><font size="2">  “A mediados de diciembre de 1978 la Argentina vivía la última fase de la  preparación de una guerra contra Chile. Los juristas y los diplomáticos habían  desahuciado sus esperanzas de evitarla. El pueblo argentino vivía la evolución  de los hechos con fatalismo, sin pasión. Hacia las Navidades se esperaba que  ocurrieran las primeras operaciones militares, para las cuales se había  especialmente equipado y preparado a las Fuerzas Militares.” Juan Archibaldo  Lanús. <i>De Chapultepec al Beagle</i>. Tomo II. Buenos Aires: Biblioteca de  Historia y Política, Emecé Editores S.A., 1984, p. 248</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">6</font></sup><font size="2">  Alberto Van Klaveren. <i>Enfoques alternativos para el estudio del autoritarismo  en América Latina</i>. En: Orrego, Vicuña. <i>Transición a la democracia en  América Latina</i>. Buenos Aires: GEL, 1985. Alfred, Stepan. <i>Repensando a los  militares en política: Cono Sur: un análisis comparado</i>. Buenos Aires:  Planeta, 1988.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">7</font></sup><font size="2">  Enrique Alonso. <i>Entrevista al Señor Ministro de Relaciones Exteriores Doctor  Oscar Camillón. Argentina 1981. Su Política Exterior (Entrevista realizada el 16  de junio de 1981). Estrategia</i>, Buenos Aires, Instituto Argentino de Estudios  Estratégicos y de Relaciones Internacionales, N° 69, 1981, pp. 45-46</font></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">8</font></sup><font size="2">  El retorno de la política partidista, el renacimiento democrático, para finales  de 1982 la mayoría de los partidos políticos argentinos, conformaron la  Multipartidaria con el objeto de sentar las bases y los pasos para la  normalización institucional, aclarar el tema de los desaparecidos y establecer  las responsabilidades de la guerra de Las Malvinas. Todo ello trajo como  consecuencia que el gobierno militar de Bignone estableciera la fecha de  elecciones para octubre de 1983, pero simultáneamente trató de crear un marco  legal para proteger a los miembros de las Fuerzas Armadas ante posibles juicios  por violaciones a los derechos humanos. En realidad, su intento apuntaba a  promulgar una amnistía con el respaldo de los principales líderes políticos, que  fracasó ante el rechazo de éstos y la fuerte presión de las organizaciones de  derechos humanos. Ver: Hugo Quiroga. <i>El Tiempo del Proceso</i>. En: <i> Dictadura y Democracia (1976-2001)</i>, Tomo 10. Buenos Aires: Editorial  Sudamericana, (Nueve Historia Argentina), 2005, pp. 33-86</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">9</font></sup><font size="2">  Guillermo Moncayo. <i>La Mediación Papal en el conflicto de la zona austral</i>.  En: Marcelo, Camusso y Luis Saguier Fonrouge. <i>Los frutos de la paz: la  mediación de Su Santidad Juan Pablo II en el diferendo austral entre Argentina y  Chile</i>. Buenos Aires: Educa, 2009, pp. 67-77, p. 77</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">10</font></sup><font size="2">  Marcos Novaro y Vicente Palermo. <i>La dictadura militar 1976-1983: del golpe de  Estado a la restauración democrática</i>. Buenos Aires: Paidós, 2003, pp. 483,  484</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">11</font></sup><font size="2">  “El 3 de febrero de 1983 el cardenal Antonio Samoré fallecía a los 77 años en  una clínica romana, …sin lograr ver el fruto de la tarea que lo había  obsesionado durante los últimos cuatro años de su vida; el acuerdo definitivo  por el canal de Beagle entre Chile y la Argentina, aunque le quedaba el consuelo  de haber frenado in extremis una guerra. …Samoré había llegado a Buenos Aires en  la mañana del 22 de diciembre de 1978. Luego de una maratónica serie de  reuniones, consiguió que a las seis y media de la tarde de ese día se diera la  orden suspendiendo la Operación Soberanía, nombre clave de la invasión a Chile  que debía comenzar esa misma noche.” Samoré, una figura clave: Falleció en 1983,  sin cumplir su objetivo. Clarín. Buenos Aires 5 de octubre de 1984, p. 6</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">12</font></sup><font size="2">  “El triunfo de Alfonsín… no fue sólo un voto anti dictatorial sino también un  reclamo democrático de transformación social y cultural. Se buscaba una salida  integral a un estado de retroceso y deterioro del país, que diera lugar a una  nueva etapa de progreso social y modernización de la Argentina, fuera del marco  del Estado militar o de cualquier otra forma autoritaria de gobierno. La  sociedad civil buscó, en esencia, recomponer un espacio democrático y  reconquistar el respeto a sí misma, luego de varios años de tiranía militar.”  Hugo Quiroga. <i>La Reconstrucción de la Democracia Argentina</i>. En: <i> Dictadura y Democracia (1976-2001)</i>, Tomo 10. Buenos Aires: Editorial  Sudamericana, (Nueva Historia Argentina), 2005, pp. 106-107</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">13</font></sup><font size="2">  Luis Alberto Romero. <i>Breve historia contemporánea de la Argentina</i>. 2da.  Edición. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2001, p. 244</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">14</font></sup><font size="2">  “Chile percibe la urgencia de Alfonsín por cerrar esa herida abierta en su  flanco y avanza con nuevas exigencias que dificultan la conclusión de un tratado  definitivo. Para el gobierno de Buenos Aires liquidar esa cuestión de un siglo  de antigüedad es requisito básico para el replanteo de las relaciones con los  militares, que de otro modo podrán agitar la bandera de la soberanía para  reclamar mayores partidas presupuestarias y reconquistar posiciones sobre el  poder civil. Pero no puede hacerlo cediendo en aspectos esenciales, como la  libre navegación argentina en la zona porque gozaría de calma a corto plazo pero  a un precio demasiado oneroso en el futuro.” Horacio, Verbitsky. <i>Argentina:  El rompecabezas de Alfonsí. En: Cuadernos del Tercer Mundo</i>, México,  abril-mayo, 1984, N° 68, p. 45</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">15</font></sup><font size="2">  Por su parte la nutrida delegación de Chile, que ocupó el flanco izquierdo del  grupo mediador y presidida por Videla, estuvo compuesta por el embajador  Santiago Benadava, el ministro Maximiliano Jarpa, el secretario Milenco Skoknic,  el anterior jefe de la delegación, Enrique Bernstein, el jurista Julio Filippi y  los señores Halmut Brunner, Francisco Orrego, Patricia Pozo y Patricia Prieto.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">16</font></sup><font size="2">  La misión argentina, presidida por el embajador Delpech, estuvo integrada por  los ministros Susana Ruíz Cerruti, Luis María Riqueri, el embajador Enrique  Candiotti y el capitán de fragata y cartógrafo de la Armada, Osvaldo Astiz.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">17</font></sup><font size="2">  ANSA, AP. <i>Beagle: difunden el texto del acuerdo. Clarín</i>. Buenos Aires 19  de octubre de 1984, pp. 2-3</font></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">18</font></sup><font size="2">  ANSA, AP. <i>Casaroli: Paso histórico. Clarín</i>. Buenos Aires 19 de octubre de  1984, p. 3</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">19</font></sup><font size="2"> <i>Argentina: preocupación con la zona austral. </i>En:<i> Cuadernos del Tercer  Mundo</i>, México, enerofebrero 1985, N° 72, p.10</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">20</font></sup><font size="2">  ANSA, AP. <i>Beagle: difunden el texto del acuerdo. Clarín</i>. Buenos Aires 19  de octubre de 1984, pp. 2-3.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">21</font></sup><font size="2">  “Juan Pablo II, apoyándose en las voluminosas razones jurídicas que Chile había  atesorado y en el fallo arbitral de 1977 (pedido por las partes y sustanciado  por una corte arbitral de cinco juristas de la Corte Suprema de La Haya, con un  arbitraje de la corona británica), reconoció que todas las islas al Sur del  canal de Beagle eran chilenas. En esas doce islas e islotes se incluyen Picton,  Lennox y Nueva (materia del arbitraje). Roma ANSA.” <i>Se preservaría la  proyección Antártica Argentina: Las bases del acuerdo. Clarín</i>. Buenos Aires  5 de octubre de 1984, p. 5.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">22</font></sup><font size="2">  El principio bioceánico &#8213;Argentina en el Atlántico y Chile en el Pacífico&#8213; queda  plenamente ratificado; Chile renuncia a la boca oriental del estrecho de  Magallanes; se obtienen condiciones favorables para Argentina en la navegación y  concede una nueva instancia arbitral para futuras controversias. <i>Las bases  del acuerdo con Chile por el Beagle. Clarín</i>. Buenos Aires 18 de octubre de  1984, pp. 2-3.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">23</font></sup><font size="2">  “Se elimina el <i>mar jurisdiccional</i> chileno que integraba la propuesta del  papa Juan Pablo II (formulada el 12 de diciembre de 1980) que iba de las tres a  las doce millas. Y la <i>zona de actividades compartidas</i> (que no debe ser  confundida con el mar de la paz). Esta zona abarcaba seis millas de <i>mar  jurisdiccional </i>chileno a lo largo de la frontera y los 118.000 kilómetros  cuadrados de mar patrimonial argentino que iban de las doce a las doscientas  millas; los argentinos lucharon para conseguir la eliminación de esta zona y la  transacción hizo que, a cambio, Chile tenga una mar patrimonial entre las tres y  las treinta millas de las costas.” <i>El tratado delimita las áreas marítimas y  terrestres. Clarín</i>. Buenos Aires 20 de octubre de 1984, pp. 2-3.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">24</font></sup><font size="2">  Chile renuncia a toda proyección atlántica de las islas Diego Ramírez y por  debajo del cabo de Hornos se establece una línea recta definida por los hitos  Punta Dúngenes y cabo Espíritu Santo. Se aclara que lo que está a occidente es  chileno y a oriente argentino. Igualmente Chile cede la boca oriental del  estrecho de Magallanes. El tratado es específico define agua subsuelo o  plataforma continental. Y hace una reserva sobre la Antártida según la cual este  tratado en nada afecta derechos y reclamaciones de cada país sobre el continente  blanco.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">25</font></sup><font size="2">  En esta zona &#8213;la de los denominados canales fueguinos orientales de Chile&#8213;  Argentina gozará de paso a perpetuidad es decir, sin limitaciones ni previo  aviso, ni limitaciones de número de buques de guerra de bandera argentina y sin  que Chile pueda suspender ese pasó por razones excepcionales. En los canales  fueguinos chilenos occidentales, estos derechos se reducen.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">26</font></sup><font size="2">  “La figura de árbitro-arbitrador no se corresponde,…al <i>árbitro clásico</i>  que se encuentra incorporado al derecho internacional. En rigor la tarea que el  Papa Juan Pablo II cumple como mediador entre las partes en conflicto, desde el  Acuerdo de Montevideo de 1979, es muy asimilable a ésta de árbitro-arbitrador.  De aquí podría deducirse que el rol del Sumo Pontífice en los diferendos  argentinos-chilenos no se agotaría con esta solución al canal del Beagle y, por  el contrario, se prolongaría en el futuro.” Oscar Raúl, Cardoso. <i>¿Arbitraje  permanente del Papa? Un contacto directo. Clarín</i>. Buenos Aires 5 de octubre  de 1984, p. 2.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">27</font></sup><font size="2">  El Artículo 12, del Tratado establecía que después de seis meses de la entrada  en vigor del mismo las partes constituirán la Comisión Binacional y  establecerían su reglamento.</font></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">28</font></sup><font size="2">  En cuanto a los pasos a seguir en Chile para la aceptación del acuerdo, el  embajador señaló debido a que en su país el poder Legislativo está en manos de  la junta de gobierno, el procedimiento consistirá en que el presidente firma el  tratado que después tendrá que merecer la ratificación de la junta. <i>Hay  coincidencia absoluta en Chile. Clarín</i>. Buenos Aires 5 de octubre de 1984,  p. 3.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">29</font></sup><font size="2">  AFP, ANSA, UPI. <i>Cautela en Santiago. Clarín</i>. Buenos Aires 6 de octubre de  1984, p. 4.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">30</font></sup><font size="2">  ANSA. “Por el conflicto del Beagle. Chile: El paso más importante del siglo”. <i> Clarín</i>. Buenos Aires 8 de octubre de 1984, p. 5.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">31</font></sup><font size="2">  ANSA. “Beagle: críticas en Chile”. <i>Clarín</i>. Buenos Aires 10 de octubre de  1984, p. 2.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">32</font></sup><font size="2">  ANSA. <i>Beagle: izquierda chilena. Clarín</i>. Buenos Aires 11 de octubre de  1984, p. 2.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">33</font></sup><font size="2">  ANSA, AP, EFE. A<i>probaciones, críticas y cautela: Reacciones dispares en  Chile. Clarín</i>. Buenos Aires 21 de octubre de 1984, p. 9.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">34</font></sup><font size="2"> <i>Opiniones diversas en Chile. Clarín</i>. Buenos Aires 22 de octubre de 1984,  p. 9.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">35</font></sup><font size="2">  ANSA, EFE. <i>Oposición en Chile al acuerdo con la Argentina. Clarín</i>. Buenos  Aires 27 de octubre de 1984, p. 4.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">36</font></sup><font size="2"> <i>Chile: voces críticas a raíz del acuerdo. Clarín</i>. Buenos Aires 29 de  octubre de 1984, p. 3.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">37</font></sup><font size="2">  Héctor Eduardo Gosende. <i>Modelos de política exterior argentina: alternativas  para salir del modelo conservador-menemista</i>. Buenos Aires: Libros de Tierra  Firme, 2007, p.170</font></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">38</font></sup><font size="2">  “…el Gobierno de Alfonsín designo como Canciller al Licenciado Dante Caputo.  Este, que no pertenecía al riñón radical, era un experto en Relaciones  Internacionales, con contactos en Estados Unidos y en Francia. El Canciller  Caputo ocupó la Cancillería, como durante el pequeño período de Cámpora lo hizo  el Canciller Juan Carlos Puig, concentrando el poder decisorio en él y un  pequeño grupo de expertos, amigos y miembros del partido radical.” Héctor  Eduardo Gosende. <i>Modelos de política exterior argentina: alternativas para  salir del modelo conservador-menemista</i>. Buenos Aires: Libros de Tierra  Firme, 2007, pp.163-164.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">39</font></sup><font size="2"> <i>Beagle: Aprestos parlamentarios. Clarín</i>. Buenos Aires 19 de octubre de  1984, p. 6.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">40</font></sup><font size="2">  Joaquín Morales Sola. <i>Panorama Político: El valor de la paz. Clarín</i>.  Buenos Aires 21 de octubre de 1984, p. 18-19.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">41</font></sup><font size="2">  “Consulta por el Beagle: Debate en el peronismo”. <i>Clarín</i>. Buenos Aires 24  de octubre de 1984, p. 8.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">42</font></sup><font size="2">  Ver: Antonio César Morere. “Se reúne el Consejo para fijar posición sobre el  Beagle: El dilema del peronismo”. <i>Clarín</i>. Buenos Aires 23 de octubre de  1984, p. 8</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">43</font></sup><font size="2">  “...en ciertas decisiones principales de política exterior la política fue  consensuada con representantes del peronismo y de otras fuerzas políticas…  participaban en alguna medida en la toma de decisiones. El caso del Beagle, la  política de derechos humanos, las negociaciones sobre la Deuda Externa y la paz  en Centroamérica contaron con apoyo peronista. Poe ejemplo, en el caso del  Beagle, entre los apoyos que contaron estuvo el entonces Gobernador de la Rioja,  Carlos Meném. Para legitimar este apoyo, algunos miembros de la Cancillería  pertenecientes al peronismo fueron colocados en puestos claves, a fin que la  política que implementaran desde las Direcciones Generales de la Cancillería  tuvieran comunicación directa y apoyo del Partido Peronista.” Héctor Eduardo  Gosende. <i>Modelos de política exterior argentina: alternativas para salir del  modelo conservador–menemista</i>. Buenos Aires: Libros de Tierra Firme, 2007, p.  164</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">44</font></sup><font size="2">  Del encuentro participaron 13 de los 21 senadores que integran el bloque de la  oposición, estos legisladores acordaron impulsar la abstención de los afiliados  peronistas a la consulta popular, posición que no fue compartido por el  representante de la provincia de La Rioja, Carlos Menem. <i>Senadores del P.J.  por la abstención. Clarín</i>. Buenos Aires 27 de octubre de 1984, p. 5.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">45</font></sup><font size="2"> <i>Beagle: pide el justicialismo que siga la mediación papal. Clarín</i>. Buenos  Aires 31 de octubre de 1984, p. 2-3.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">46</font></sup><font size="2">  Antonio César Morere. “El Beagle y la lucha por la conducción partidaria: Un  cambio de actitud”.<i> Clarín</i>. Buenos Aires 31 de octubre de 1984, p. 4.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">47</font></sup><font size="2">  El gobernador de La Rioja, Carlos Saúl Menem del partido justicialista, afirmo  respecto a la posición abstencionista del justicialismo en la consulta popular  por la cuestión del Beagle, que: “…abstenerse en un momento tan difícil es como  eludir el bulto; aquí, lo lógico hubiera sido pronunciarse por el sí o por el  no, pero no adoptar una actitud de esta naturaleza que importa poco menos que  decir: no te metas. Y cómo no nos vamos a meter en un problema donde está en  juego la soberanía de la patria. Abstenerse es eludir el bulto, afirmó Menem”. <i>Clarín</i>. Buenos Aires 1 de noviembre de 1984, p. 13.</font></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">48</font></sup><font size="2">  Oscar Albrieu. <i>La abstención del P.J. Clarín</i>. Buenos Aires 21 de  noviembre de 1984, p. 16-17.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">49</font></sup><font size="2"> <i>El Canciller informó a partidos políticos. Clarín</i>. Buenos Aires 19 de  octubre de 1984, p. 7.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">50</font></sup><font size="2"> <i>Hubo concesiones mutuas, señaló el canciller Caputo. Clarín</i>. Buenos Aires  20 de octubre de 1984, p. 4.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">51</font></sup><font size="2"> <i>Consulta sobre el Beagle: El PC decidió que votará por sí. Clarín</i>. Buenos  Aires 1 de noviembre de 1984, p. 13.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">52</font></sup><font size="2"> <i>En el peronismo no concluye la polémica. Clarín</i>. Buenos Aires 2 de  noviembre de 1984, p. 6.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">53</font></sup><font size="2"> <i>Isabel Perón dijo que hay que ayudar al Presidente. Clarín</i>. Buenos Aires  22 de noviembre de 1984, p. 5.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">54</font></sup><font size="2"> <i>Difunden la reglamentación para la consulta popular por el Beagle. Clarín</i>.  Buenos Aires 24 de octubre de 1984, p. 4-5</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">55</font></sup><font size="2">  E<i>l plebiscito: 11 ó 18 de noviembre. Clarín</i>. Buenos Aires 5 de octubre de  1984, p. 2</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">56</font></sup><font size="2"> <i>Triunfo la razón de la diplomacia, afirmó el canciller Caputo. Clarín</i>.  Buenos Aires 6 de octubre de 1984, p. 5</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">57</font></sup><font size="2">  E<i>l Gobierno informa al pueblo Argentino. El pueblo debe saber de qué se  trata. Diferendo Austral: Mensaje Nº 1 Geografía de la Zona. Secretaría de  Información Pública. Clarín</i>. Buenos Aires 7 de octubre de 1984, p. 3; <i>El  Gobierno informa al pueblo Argentino. El pueblo debe saber de qué se trata.  Diferendo Austral: Mensaje Nº 2 Como se originó el conflicto. Secretaría de  Información Pública. Clarín</i>. Buenos Aires 11 de octubre de 1984, p. 31; E<i>l  Gobierno informa al pueblo Argentino. El pueblo debe saber de qué se trata.  Diferendo Austral: Mensaje Nº 3 La situación, después de 1881. Secretaría de  Información Pública. Clarín</i>. Buenos Aires 14 de octubre de 1984, p.15; <i>El  Gobierno informa al pueblo Argentino. El pueblo debe saber de qué se trata.  Diferendo Austral: Mensaje Nº4 Intentos de solución. Secretaría de Información  Pública. Clarín</i>. Buenos Aires 16 de octubre de 1984, p. 7; <i>El Gobierno  informa al pueblo Argentino. El pueblo debe saber de qué se trata. Diferendo  Austral: Mensaje Nº5 Frente al Laudo Británico. Secretaría de Información  Pública. Clarín</i>. Buenos Aires 18 de octubre de 1984, p.39; <i>Diferendo  Austral: Mensaje Nº 6 Del Laudo Británico a la Mediación Papal. Secretaría de  Información Pública. Clarín</i>. Buenos Aires 19 de octubre de 1984, p. 7; <i>El  Gobierno informa al pueblo Argentino. El pueblo debe saber de qué se trata.  Diferendo Austral: Mensaje Nº 7 La Propuesta Papal. Secretaría de Información  Pública. Clarín</i>. Buenos Aires 21 de octubre de 1984, pp. 28-29.</font></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">58</font></sup><font size="2"> <i>Por Radio y Televisión: Hablan los partidos. Clarín</i>. Buenos Aires 24 de  octubre de 1984, p.6</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">59</font></sup><font size="2"> <i>Amplia repercusión generó el anuncio. Clarín</i>. Buenos Aires 5 de octubre  de 1984, p. 5</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">60</font></sup><font size="2"> <i>Contra la consulta. Clarín.</i> Buenos Aires 12 de octubre de 1984, p. 6</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">61</font></sup><font size="2">  “El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Agostino Casaroli, acompañado  por el jefe de la oficina de la mediación papal por el conflicto del Beagle,  monseñor Faustino Sainz Muñoz, llegaron a Buenos Aires con el propósito de  presidir el VIII Congreso Eucarístico Nacional, que se desarrollara del 11 al 14  del corriente.” Oscar Raúl, Cardoso. <i>Agostino Casaroli: La diplomacia  vaticana. Clarín</i>. Buenos Aires 10 de octubre de 1984, pp. 4-5.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">62</font></sup><font size="2"> <i>El acuerdo por el Beagle es producto de la cordura, dijo el cardenal Casorali.  Clarín</i>. Buenos Aires 11 de octubre de 1984, p. 4-5.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">63</font></sup><font size="2"> <i>Alfonsín: La paz es posible. Clarín</i>. Buenos Aires 19 de octubre de 1984,  p. 3.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">64</font></sup><font size="2"> <i>El Acuerdo por el Beagle. Levingston: Hay incursión chilena. Clarín</i>.  Buenos Aires 21 de octubre de 1984, p. 3.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">65</font></sup><font size="2"> <i>El Acuerdo por el Beagle. Lanusse: Se ha dado un paso muy positivo. Clarín</i>.  Buenos Aires 21 de octubre de 1984, p. 4.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">66</font></sup><font size="2"> <i>Idem</i>.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">67</font></sup><font size="2">  Oscar Raúl Cardoso. <i>En Roma: El comienzo del fin. Clarín</i>. Buenos Aires 18  de octubre de 1984, p. 4.</font></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">68</font></sup><font size="2"> <i>El Acuerdo por el Beagle: Reacciones locales. Clarín</i>. Buenos Aires 22 de  octubre de 1984, p. 8.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">69</font></sup><font size="2"> <i>Beagle: reacciones de apoyo al acuerdo. Clarín</i>. Buenos Aires 22 de  octubre de 1984, p. 10.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">70</font></sup><font size="2">  Pedro J. Frías. <i>Enfoques sobre el acuerdo con Chile: El pleito que concluye.  Clarín</i>. Buenos Aires 28 de octubre de 1984, pp.16-17</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">71</font></sup><font size="2">  Ricardo Etcheverry Boneo. <i>Frente a una Opción. Clarín</i>. Buenos Aires 28 de  octubre de 1984, p.16-17. “…Faltaba decir que se le haría un favor a la  República Argentina liberándola de la obligación de ejercer la soberanía y la  jurisdicción en tal ámbito geográfico. …La penetración de Chile en el Atlántico  sur representa el desconocimiento del destino permanente de la República  Argentina en dicho océano.” Ricardo Etcheverry, Boneo. <i>Fundamentos para el  no. Clarín</i>. Buenos Aires 21 de noviembre de 1984, p. 17.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">72</font></sup><font size="2">  Eduardo C. Angeloz. <i>Beagle e integración latinoamericana. Clarín</i>. Buenos  Aires 5 de noviembre de 1984, p. 15.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">73</font></sup><font size="2">  Adhieren: Liga Patriótica Femenina, Partido Conservador de Centro de la Capital  Federal, Asociación de Madres <i>Por nuestros hijos NO a la entrega</i>, OIKOS  asociación para la Promoción de Estudios Territoriales y Ambientales, Núcleo  Radical de Afirmación Territorial, Centro Soberanía Austral Luis Piedrabuena,  Partido Renovador de la Provincia de Buenos Aires, Fundación Familiares de  Muertos en Malvinas, Asociación <i>Familia Católica No al Tratado</i>,  Asociación Informativa Cultural Cuyana, Instituto de las Islas Malvinas y  Tierras Australes Argentinas, Centro de Estudios Argentinos, Amigos del Pueblo  de Tolvin por la Soberanía, Asociación ¡Antártida Presente¡, Asociación de  inmigrantes que Defienden la Soberanía Argentina, Partido para la Democracia  Social, Comisión de la Soberanía Nacional de Venado Tuerto, Instituto por la  Formación Femenina de Mendoza, Asociación para la Coincidencia Nacional  (filiales Tucumán, Rosario y Pergamino), Fundación Arché, Club de Residentes  Porteños de Rio Grande Tierra del Fuego, Movimiento de la Argentina en el Beagle  e Islas del Atlántico Sur, CERIEN Centro de Estudios de Relaciones  Internacionales y de Estrategia Nacional. En: <i>Una contribución para que usted  se informe. Clarín</i>. Buenos Aires 22 de noviembre de 1984, p. 22.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">74</font></sup><font size="2"> <i>Pintadas en el Palacio San Martín. Clarín</i>. Buenos Aires 20 de noviembre  de 1984, p. 8.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">75</font></sup><font size="2"> <i>El modo de votar. Clarín</i>. Buenos Aires 25 de noviembre de 1984, p. 9.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">76</font></sup><font size="2"> <i>Masivo respaldo a la consulta. Clarín</i>. Buenos Aires 26 de noviembre de  1984, p.2-3; Oscar Raúl Cardoso. <i>La participación y la estabilidad. Clarín</i>.  Buenos Aires 26 de noviembre de 1984, p.3; <i>El 70,1% apoyó la consulta  popular. Clarín</i>. Buenos Aires 27 de noviembre de 1984, p.6-7; Oscar Raúl  Cardoso. <i>Después de la consulta: El voto femenino y voto juvenil. Clarín</i>.  Buenos Aires 27 de noviembre de 1984, p. 8.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">77</font></sup><font size="2">  ANSA, EFE. <i>Firman hoy el acuerdo por el Beagle la argentina y Chile. Clarín</i>.  Buenos Aires 29 de noviembre de 1984, pp. 2-3.</font></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">78</font></sup><font size="2">  “En Washington, el Departamento de Estado calificó a este acuerdo  argentino-chileno, como: Un ejemplo importante, no solo para el hemisferio, sino  para el mundo entero. En las Naciones Unidas, el entonces secretario general del  organismo, el peruano Javier Pérez de Cuellar, declaró: Estar muy complacido por  el entendimiento alcanzado por los gobiernos de la Argentina y Chile en la  cuestión del Beagle.” <i>Positiva repercusión mundial por el preacuerdo con  Chile. Clarín</i>. Buenos Aires 6 de octubre de 1984, p. 3.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">79</font></sup><font size="2"> <i>Masiva concurrencia al acto de cierre de la campaña por sí. Clarín</i>.  Buenos Aires 24 de noviembre de 1984, p. 2.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">80</font></sup><font size="2"> <i>La consulta ayuda a despolitizar a las Fuerzas Armadas, explicó Borrás.  Clarín</i>. Buenos Aires 29 de noviembre de 1984, p. 4.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">81</font></sup><font size="2">  “La cuestión del Beagle está tan estrechamente ligada al costado irracional del  anterior régimen de facto &#8213;basta recordar las vísperas de guerra de fines del  ‘78, la xenofobia y el sentido balcanizador del destino latinoamericano de la  Argentina con los que el estado militar quiso signar entonces la voluntad  colectiva&#8213; que con solo actualizar la memoria de la sociedad, la administración  radical tendrá un poderoso argumento en su arsenal. …A diferencia de lo que ha  hecho con otros aspectos esenciales de la herencia recibida, el gobierno de Raúl  Alfonsín tendrá que resistir esta vez la tensión de silenciar el pasado y sus  responsabilidades a la hora de explicar el resultado al que se ha llegado. El  sinceramiento tendrá, necesariamente, que alcanzar al último tramo de la  negociación y al significado — presente y futuro— de los compromisos que se está  contrayendo.” En: Oscar Raúl Cardoso. <i>En Roma: Se inicia el debate</i>. <i> Clarín</i>. Buenos Aires 19 de octubre de 1984, p. 4.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">82</font></sup><font size="2">  Luis Alberto Romero. <i>Breve historia contemporánea de la Argentina</i>. 2da.  Edición. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2001, p. 247.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">83</font></sup><font size="2">  “Las relaciones entre la Argentina y Chile pueden haber sido afectados por los  caprichos y las falacias de los debates diplomáticos del siglo XIX y por la  acción del nacionalismo y los excesos militares del siglo XX; pero estas  explicaciones no resultan suficientes, porque los debates diplomáticos pasaron  hace más de un siglo y, a su vez, las Fuerzas Armadas y los historiadores  nacionalistas se han replegado notablemente del escenario público en los últimos  quince o veinte años. Y a pesar de todo, los enfoques chauvinistas se han  mantenido en vigencia. Así lo demuestran los mapas históricos publicados por los  académicos, las universidades y las principales editoriales de ambos países  entre 1990 y 2000.” <i>Idem</i>.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">84</font></sup><font size="2">  Felipe Herrera. <i>Amistad Chileno-Argentina. Visión</i>, Vol. 66, N°11, 2 de  junio de 1986, p 41.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">85</font></sup><font size="2">  Confrontar: Juan Alberto Roccatagliata. El trazado de los límites  internacionales de Argentina. En: <a href="http://www.google.co.ve/search?hl=es&rlz=1T4ADBF_esVE320VE320&q=Acuerdo+de+límites+entre+Chile+y+Argentina+1998&btnG=Buscar&meta=&aq=f&oq="> http://www.google.co.ve/search?hl=es &amp; rlz=1T4ADBF_esVE320VE320 &amp;  q=Acuerdo+de+l%C3%ADmites+entre+Chile+y+Argentina+1998 &amp; btnG=Buscar &amp; meta= &amp;  aq=f &amp; oq=</a> (Consultado el 25 de octubre de 2009). Luis Maira. <i>La política  exterior chilena en los años de la concertación</i>. En: Noberto Consani y  otros. <i>Transitando los inicios del siglo XXI: Las relaciones internacionales  de Argentina, Chile y México</i>. Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano,  2007, pp. 161-185.</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">86</font></sup><font size="2">  Susana Bandieri. Historia de la Patagonia. Buenos Aires: Sudamericana, 2009,  p.15</font></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"><sup><font size="2">87</font></sup><font size="2">  “Las relaciones entre la Argentina y Chile pueden haber sido afectados por los  caprichos y las falacias de los debates diplomáticos del siglo XIX y por la  acción del nacionalismo y los excesos militares del siglo XX; pero estas  explicaciones no resultan suficientes, porque los debates diplomáticos pasaron  hace más de un siglo y, a su vez, las Fuerzas Armadas y los historiadores  nacionalistas se han replegado notablemente del escenario público en los últimos  quince o veinte años. Y a pesar de todo, los enfoques chauvinistas se han  mantenido en vigencia. Así lo demuestran los mapas históricos publicados por los  académicos, las universidades y las principales editoriales de ambos países  entre 1990 y 2000.” Pablo, Lacoste. <i>La imagen del otro en las relaciones de  la Argentina y Chile (1534-2000)</i>. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica,  2003, p. 26</font></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>

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