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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Protocolo de actuación en el diseño de un sistema de trazabilidad para la industria alimentaria]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The 178/2002 Regulation establishes the obligation to insure the traceability of food in all the stages of its production, transformation and distribution which should be applied throughout the territory of the European Union as of January 1, 2005. Undoubtedly, this obligation presumes a challenge of the first order for a food system in its entirety and for each and every one of the businesses involved. In this context, it is convenient to make available objective and up to date information about this new instrument and its application to the food business. The objective of this work is to develop an analysisof the different experiences of implementing systems of trazability in one of the main food sub sectors, the meat sub sector, in order to construct, from these experiences, a methodological proposal that can be used for the set of businesses that still have not assumed their obligation in the area of traceability. The basic reason for this election is that it deals with one of the most involved sub sectors in the area of traceability given that it has been required previously from the great distribution. Consequently, in it a certain number of successful experiences from which lessons can be learned which will give substance to this work are outlined.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="fr"><p><![CDATA[Le règlement 178/2002 établie l’obligation d’assurer la traçabilité des aliments depuis la ferme et jusqu’à la table du consommateur qui doit être appliqué dans le territoire de l’Union Européenne (UE) à partir du premier janvier de 2005. Pour la mise en marche de ce nouveau règlement, c’est important de disposer d’information objective et actuelle sur cet instrument et son application par les entreprises agro alimentaires. L’objectif de ce travail est analyser diverses expériences d’implantation du système de traçabilité dans le secteur agro-alimentaire de la viande au sein de la EU. Cette analyse sera envisagée afin d’élaborer une proposition méthodologique pouvant être utilisée par les entreprises du secteur que n’ont pas encore adopté un système de traçabilité dans leurs activités. Nous avons choisi le secteur agro-alimentaire de la viande lorsque ce secteur était déjà soumis à de règles de traçabilité dans le domaine de la grande distribution alimentaire.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align=center><B><font face="Verdana" size="3">Protocolo de actuación en el diseño de un sistema  de trazabilidad para la industria alimentaria</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align=center><B><font size="2"><font face="Verdana">Andrés González, Moralejo,  Silvia</font><SUP><font face="Verdana">1</font></SUP></font></B></P>     <P class=MsoNormal style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-left: 0px; margin-right: 0px" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><SUP><SPAN lang=PT-BR>1</SPAN></SUP>  Ingeniero Agrónomo (Escuela  Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos, Universidad Politécnica de  Valencia-UPV, España); Doctor Ingeniero Agrónomo (Programa de Doctorado en  Economía, Sociología y Política Agraria, UPV, España); Titular de Escuela  Universitaria, Departamento de Economía y Ciencias Sociales, Grupo de Economía  Internacional, UPV. Dirección postal: Escuela Técnica Superior de Ingenieros  Agrónomos. Camino de Vera, s/n, 46022. Valencia, España; Teléfono:  +34-963877007, Ext. 77741; e-mail: <A href="mailto:silangle@upvnet.upv.es"><FONT  color=#000000><SPAN  style="TEXT-DECORATION: none">silangle@upvnet.upv.es</SPAN></FONT></A></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">Resumen</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Reglamento 178/2002 establece  la obligación de asegurar la trazabilidad de los alimentos en todas las etapas  de producción, transformación y distribución de los mismos, obligación que ha de  ser aplicada en todo el territorio comunitario desde el 1 de enero de 2005.  Indudablemente, esta obligatoriedad supone un reto de primer orden para el  sistema alimentario en su conjunto y para todas y cada una de las empresas que  lo integran. En este contexto, resulta conveniente disponer de información  objetiva y actualizada sobre este nuevo instrumento y su aplicación en la  empresa alimentaria. Es por ello que el objetivo de este trabajo es desarrollar  un análisis de las distintas experiencias de implementación de sistemas de  trazabilidad en uno de los principales subsectores alimentarios, con la  finalidad de construir a partir de dichas experiencias una propuesta  metodológica que pueda ser aprovechada por el conjunto de empresas que todavía  no han asumido su compromiso en el ámbito de la trazabilidad. Para efectuar este  estudio se ha elegido el subsector cárnico. La razón fundamental de esta  elección estriba en que se trata de uno de los subsectores más involucrados en  materia de trazabilidad, dado que ésta ya venía siendo exigida con anterioridad  desde la gran distribución. En consecuencia, en él se perfilan un cierto número  de experiencias exitosas de donde extraer las lecciones aprendidas que darán  cuerpo a este trabajo.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><B>Palabras clave:</B> seguridad alimentaria,  trazabilidad, empresa alimentaria, Unión Europea</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2"><SPAN  lang=EN-US>Abstract</SPAN></font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><SPAN  lang=EN-US>The 178/2002 Regulation  establishes the obligation to insure the traceability of food in all the stages  of its production, transformation and distribution which should be applied  throughout the territory of the European Union as of January 1, 2005.  Undoubtedly, this obligation presumes a challenge of the first order for a food  system in its entirety and for each and every one of the businesses  involved.&nbsp; In this context, it is convenient to make available objective  and up to date information about this new instrument and its application to the  food business. The objective of this work is to develop an analysisof the  different experiences of implementing systems of trazability in one of the main  food sub sectors, the meat sub sector, in order to construct, from these  experiences, a methodological proposal that can be used for the set of  businesses that still have not assumed their obligation in the area of  traceability.&nbsp; The basic reason for this election is that it deals with one  of the most involved sub sectors in the area of traceability given that it has  been required previously from the great distribution. Consequently, in it a  certain number of successful experiences from which lessons can be learned which  will give substance to this work are outlined.</SPAN></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><B><SPAN  lang=EN-US>Key Words:</SPAN></B><SPAN lang=EN-US>  Food security, traceability, food business, meat sub sector, European  Union</SPAN></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2"><SPAN  lang=FR>Résumé</SPAN></font></B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><SPAN  lang=FR>Le règlement 178/2002  établie l’obligation d’assurer la traçabilité des aliments depuis la ferme et  jusqu’à la table du consommateur qui doit être appliqué dans le territoire de  l’Union Européenne (UE) à partir du premier janvier de 2005. Pour la mise en  marche de ce nouveau règlement, c’est important de disposer d’information  objective et actuelle sur cet instrument et son application par les entreprises  agro</SPAN> <SPAN  lang=FR>alimentaires. L’objectif  de ce travail est analyser diverses expériences d’implantation du système de  traçabilité dans le secteur agro-alimentaire de la viande au sein de la EU.  Cette analyse sera envisagée afin d’élaborer une proposition méthodologique  pouvant être utilisée par les entreprises du secteur que n’ont pas encore adopté  un système de traçabilité dans leurs activités. Nous avons choisi le secteur  agro-alimentaire de la viande lorsque ce secteur était déjà soumis à de règles  de traçabilité dans le domaine de la grande distribution alimentaire.  </SPAN></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><B><SPAN  lang=FR>Mots-clé&nbsp;:</SPAN></B><SPAN  lang=FR> Sécurité alimentaire,  traçabilité, entreprise agro-alimentaire, sub-secteur de la viande, Union  Européenne </SPAN></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Recibido:</b>  22-05-2007&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <b>Revisado:</b>  26-09-2007&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<b> Aceptado:</b>  28-09-2007</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">1. Introducción: de la seguridad  alimentaria hacia la trazabilidad</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Según la definición de la  Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO),  el objetivo de la seguridad alimentaria es garantizar a todos los seres humanos  el acceso físico y económico a los alimentos básicos que necesitan. Esta  definición comprende tres aspectos diferentes: disponibilidad, estabilidad y  acceso. La definición de seguridad alimentaria familiar, aceptada por el Comité  de Seguridad Alimentaria Mundial, completa la definición anterior de la manera  siguiente: «acceso material y económico a alimentos suficientes para todos los  miembros del hogar, sin correr riesgos indebidos de perder dicho acceso», lo que  introduce el concepto de vulnerabilidad.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">A veces resulta útil definir la  seguridad alimentaria con arreglo a otros niveles, como el nacional. Tal vez la  mejor forma de definir la seguridad alimentaria desde una perspectiva nacional  sea la de un equilibrio satisfactorio entre la demanda y la oferta de alimentos  a precios razonables. Esta definición puede parecer un poco vaga, pero hace  referencia a una situación en la que no se han producido mayores trastornos en  los mercados alimentarios en los últimos años, en la que se dispone de alimentos  suficientes y en la que la mayoría de la población tiene acceso a tales  alimentos. Otra definición posible sería la de que un país tiene seguridad  alimentaria cuando ninguno de sus habitantes está expuesto a la inseguridad  alimentaria. Sin embargo, esta definición excluiría prácticamente a todos los  países del mundo.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hay diferentes niveles de  combinación de la seguridad alimentaria con arreglo a los cuales se pueden  clasificar los países. Un país puede hallarse en la situación extrema de tener  un suministro de alimentos insuficiente para satisfacer las necesidades de sus  ciudadanos. En esta situación, habrá una pérdida generalizada del derecho a los  alimentos y la respuesta más apropiada consistirá en el suministro de ayuda de  emergencia a gran escala por los donantes internacionales.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">También puede haber inseguridad  alimentaria nacional, en el sentido de que tal vez el país no pueda producir o  importar alimentos suficientes para satisfacer la demanda del mercado. Los  precios de los alimentos aumentarán y un número creciente de hogares quedará  expuesto a la inseguridad alimentaria. En esta situación, es probable que los  problemas de seguridad alimentaria se vinculen con las cuestiones  macroeconómicas y exijan la revisión de las políticas básicas del  gobierno.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Un país puede tener seguridad  alimentaria al nivel nacional y al mismo tiempo un número considerable de  hogares expuestos a la inseguridad alimentaria. En este caso, los problemas de  seguridad alimentaria se identificarán en general por regiones o grupos  socioeconómicos y requerirán medidas de políticas sectoriales o  selectivas.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, a medida que los  países alcanzan un mayor grado de desarrollo y gozan de seguridad alimentaria al  nivel nacional y familiar, el concepto de seguridad alimentaria, tal y como se  ha definido anteriormente, se desvirtúa y comienza a evolucionar. Así, la  seguridad se convierte en un requisito de los alimentos; ya no se trata de  garantizar su disponibilidad, estabilidad y acceso, sino de asegurar su calidad.  Las sociedades se conciencian cada vez más de la importancia de la calidad en  los alimentos y su incidencia sobre la salud y exigen consumir productos  saludables y que éstos sean ofrecidos con las máximas garantías. En este  contexto, la seguridad alimentaria queda definida como la preocupación de los  consumidores por los efectos de la alimentación en la salud.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las recientes crisis alimentarias  europeas (EEB, dioxinas), ejemplo que se aborda en este trabajo, con sus  consecuentes alarmas sociales, han propiciado el interés y la atención de  algunos agentes que habitualmente no estaban preocupados por este concepto, así  como la obligación más intensa de la vigilancia, el control y un correcto  seguimiento de los productos desde el campo hasta el punto de venta, lo que se  denomina <b> trazabilidad.</b> Este nuevo enfoque ha implicado en la Unión Europea la  reforma de gran parte de las disposiciones legislativas sobre esta materia. Así,  el Reglamento (CE) 178/2002 es una norma marco de carácter horizontal que afecta  a todas las etapas de producción, transformación y comercialización de los  alimentos y piensos, estableciendo los principios básicos que han de regir las  disposiciones en el ámbito de la seguridad alimentaria, tanto a escala de la  Unión Europea como en cada uno de los Estados Miembros (Langreo y Benito, 2006).  Uno de los principios básicos sobre seguridad alimentaria que establece dicho  reglamento es la obligación de asegurar la <b> trazabilidad</b> de los alimentos en  todas las etapas de la producción, la transformación y la distribución de los  mismos, obligación que ha de ser aplicada en todo el territorio comunitario  desde el 1 de enero de 2005.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La aplicación de la <b> trazabilidad </b>  va a suponer un coste, especialmente en su puesta en marcha, pero sobre todo va  a suponer un gran esfuerzo para vencer la resistencia del factor humano y va a  requerir de buenas dosis de imaginación para hacer frente a las situaciones más  complicadas. Por ejemplo, la adaptabilidad al cambio en la empresa, la necesidad  de llevar un control informático de todas las actividades, o que los sistemas de  información sean compatibles a lo largo de toda la cadena van a ser algunos de  los puntos críticos que decidan el devenir de las empresas.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">2. Algunas definiciones de  trazabilidad</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Según Van Rijn et al. (1993), la  trazabilidad de los lotes trata de la identificación de los mismos, su  seguimiento (localización y cantidad) y su registro (de dónde y cómo). Un lote o  grupo es una cantidad producida conjuntamente que comparte tanto los costes de  producción como las especificaciones resultantes.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Más tarde, se definió trazabilidad  como la información necesaria para describir la historia de la producción de un  alimento y cualquier transformación o proceso al que hubiese sido sometido en su  viaje desde el productor hasta el plato del consumidor (Wilson y Clark, 1997).  La anterior enunciación fue ampliada por Weigand (1997), quién afirmó que el  registro y la identificación es una herramienta moderna que da una visión del  origen de los productos en cualquier punto de la cadena. Esta visión se utiliza  para optimizar los procesos en los eslabones separados y para resaltar la cadena  total.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si se busca apoyo en la norma de  calidad ISO 9000, se encuentra que la trazabilidad es la habilidad del sistema  de gestión de la calidad para trazar la historia y la localización de un  elemento o actividad por medio de identificaciones registradas. En este mismo  sentido, la Asociación Americana de Control de Producción e Inventarios alega  que la trazabilidad puede ser vista como atributo que permite la localización de  un envío y/o el registro y seguimiento de las partes, procesos y materiales  utilizados en la producción. Y en la regulación europea se recoge la definición:  «habilidad para trazar y seguir un alimento humano o pienso, un animal destinado  a alimentación o una sustancia, a través de todos los pasos de la cadena de  producción y distribución».</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">De la lectura de estas  definiciones se desprende que la trazabilidad se puede definir de manera  estrecha y amplia. La opción estrecha ve en la trazabilidad un flujo básico de  información que sigue y traza y que se crea generalmente para los fines de  retirada de productos. Por su parte, la visión amplia coloca la función de  seguir y trazar mucho más lejos del alcance original. El registro del  seguimiento se hace no solamente para realizar la trazabilidad posterior y  anterior, sino también para controlar y optimizar el proceso dentro de una  empresa o de una cadena de suministro, para informar al consumidor, para la  gestión logística en centros de distribución, para la gestión de la calidad y  del riesgo y para un proceso eficiente de las ventas en supermercados  (Trienekens y Van der Vorst, 2003).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">3. Objetivos</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como se desprende de las  definiciones ofrecidas anteriormente, la trazabilidad requiere de un método que  permita relacionar el producto con agricultores, parcelas, tratamientos,  procesos y transformaciones en los que ha estado involucrado, lo que implica la  identificación de cada una de las etapas de producción y transporte en todas las  fases de la cadena de suministro. Es decir, se deberán aplicar y registrar  números de identificación, de lotes, etc. a lo largo de toda la cadena de  suministro.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por tanto, será responsabilidad de  cada empresa el conocer qué productos han sido expedidos al siguiente agente de  la cadena, cuáles fueron sus ingredientes, procedencia de los mismos y procesos  sufridos. De esta manera, sobre productores, transformadores y comercializadores  recae la responsabilidad de que los alimentos sean inocuos, y sobre las  autoridades de control alimentario y las administraciones nacionales y  supranacionales la responsabilidad de garantizar la actividad de todas las  empresas que intervienen en el proceso, lo que significa que han de supervisar  la actividad empresarial en toda su extensión y con suficiente  profundidad.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En consecuencia, para implementar  un sistema de trazabilidad en la empresa, como conjunto de procedimientos que  hacen posible conocer la procedencia, el proceso y la situación de un producto o  lote de productos alimenticios a lo largo de toda la cadena y en cualquiera de  sus fases, será necesario disponer de un control permanente de las materias  primas y del resto de los ingredientes y elementos auxiliares, controlar el  proceso (temperaturas, tiempos, presión, etc.), conocer perfectamente las  existencias de productos elaborados, establecer el oportuno control documental  que permita identificar lotes, fechas de fabricación e indicaciones de  utilización, disponer de un programa de puntos críticos en el proceso de  transformación, utilizar un adecuado servicio de laboratorio que garantice los  análisis realizados y, por supuesto, disponer del personal apropiado y con la  formación precisa.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este marco, la cuestión  prioritaria que se plantean ahora en nuestras empresas es: ¿y cómo se hace todo  esto?; es decir, ¿cómo se implementa un sistema de trazabilidad en la empresa?.  Pues a pesar de la obligación impuesta por el Reglamento (CE) 178/2002, no  existe ninguna disposición en esa ley que defina con exactitud de qué manera se  ha de diseñar e implantar el sistema de trazabilidad en las empresas  alimentarias y de piensos. A su vez, las guías de carácter general o sectorial  que se han elaborado sirven, como su nombre indica, de guía, pero no sustituyen  la decisión que cada empresario debe tomar a la hora de instaurar el sistema de  trazabilidad en su empresa alimentaria, teniendo en cuenta sus propias  peculiaridades.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este contexto, resulta  conveniente disponer de información objetiva y actualizada sobre este nuevo  instrumento y su aplicación en la empresa alimentaria. Es por ello que el  propósito de este trabajo es desarrollar un análisis de las distintas  experiencias de implementación de sistemas de trazabilidad en uno de los  principales subsectores alimentarios, con la finalidad de construir a partir de  dichas experiencias una propuesta metodológica que pueda ser aprovechada por el  conjunto de empresas que todavía no han asumido su compromiso en el ámbito de la trazabilidad.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">4. Metodología</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">4.1. Las fuentes de  información</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para proceder al desarrollo de  este trabajo se ha acudido, principalmente, a tres tipos de fuentes de  información: el análisis metodológico y conceptual de otros autores a través de  la literatura teórica, las escasas guías que con objetividad se proporcionan  desde la administración, instituciones privadas y asociaciones de empresas, y  finalmente un estudio de campo aplicado a un conjunto de empresas del subsector  cárnico a partir del cual se han materializado los aspectos empíricos que se  expondrán mas adelante.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Respecto a las dos primeras  fuentes de información se indicará que han permitido aportar la información  necesaria para definir y contextualizar el tema que se trata, estableciendo las  bases para llevar a cabo el estudio de campo que posteriormente se  desarrolla.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Debe resaltarse al respecto que  pese al indudable valor que la trazabilidad llega a representar para una  sociedad, las aportaciones y referencias escritas no son del todo extensas,  probablemente motivado en su mayor parte porque hasta la fecha no se había  destacado su importancia como parece que se está haciendo en los últimos  tiempos. En este sentido, la adopción de medidas necesarias, como la creación de  la Agencia Española de Seguridad Alimentaria, es una apuesta importante que  contribuye a mitigar este hecho.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">4.2. La selección del subsector  cárnico</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Seguidamente se procedió a la  delimitación del ámbito geográfico y la acotación de la población objeto de  estudio. En este sentido se convino en considerar como tales a las empresas  alimentarias localizadas en la Comunidad Valenciana, pertenecientes al subsector  cárnico. La razón fundamental de esta elección estriba en que se trata de uno de  los subsectores más involucrados en materia de trazabilidad, dado que ésta ya  venía siendo exigida con anterioridad desde la gran distribución. En  consecuencia, en él se perfilan un cierto número de experiencias exitosas de  donde extraer las lecciones aprendidas que darán cuerpo a este trabajo. Para  tener una idea de la importancia que supone este subsector en la Comunidad  Valenciana, el <a href="#cuad1"> Cuadro 1</a> ofrece información sobre las empresas de mayor  facturación que lo integran.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Cuadro 1</font></b></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><a name="cuad1"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05cuad1.gif" align="center" width="405" height="527"></a></P>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">4.3. El trabajo de  campo</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La información requerida para  alcanzar el objetivo planteado en el proyecto de base del presente trabajo no se  encuentra recopilada en fuentes estadísticas ni en bases de datos. Para generar  esa información fue necesario acudir a recogerla directamente de las empresas.  Con ello, además de dotar a la investigación de una base empírica, se consiguió  disponer de unos datos fiables y actualizados que no podrían ser hallados de  otro modo. En consecuencia, se ha seguido un único procedimiento para la  recogida de la información, independientemente de la ubicación geográfica de las  empresas. Tras hablar por teléfono con los directivos, para explicarles la  finalidad de la investigación y solicitar su colaboración, se les ha pedido una  cita a todos los que se mostraron dispuestos a colaborar. Toda la información  fue obtenida a partir de entrevistas personales con los mismos (<a href="#cuad1">Cuadro 1</a>).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">5. Requisitos previos a la  implementación del sistema de trazabilidad</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para seguir el trazo o el rastro a  los alimentos es prerrequisito indispensable en la empresa disponer de unos códigos<SUP>2</SUP>  que identifiquen inequívocamente la mercancía y que sean reconocidos  internacionalmente. Se han homologado para tener un lenguaje universal los  códigos de barras, que permiten hacer lecturas óptico-magnéticas y robotizar el  almacenaje, que configuran el sistema estándar de codificación EAN<SUP>3</SUP>.  Dicho sistema de codificación EAN se presenta como un etiquetado mediante código  de barras tanto de unidades de consumo como de agrupaciones, siendo una  herramienta básica de ayuda para conseguir después la trazabilidad ya que si la  empresa desea realizarla deberá marcar en esa etiqueta el correspondiente número  de lote.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">López (2003) ofrece en su libro  una descripción exhaustiva de cómo debe proceder una empresa para la  codificación correcta de sus artículos. También se encuentra información  detallada al respecto en la Guía de Trazabilidad de AECOC (2004), donde aparece  un ejemplo detallado de etiquetado de la carne de vacuno. Véase ahora un resumen  sobre los códigos necesarios y su simbología.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">5.1. Creación de un catálogo de  empresa</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El paso fundamental para la  codificación correcta de los productos de la empresa es la creación de un  catálogo o maestro de referencias, que supone una relación de todas aquellas  presentaciones de producto preparadas para su adquisición por el consumidor  final. A continuación, se añadirá a la lista todos aquellos tipos de agrupación  en los que es posible transportar, facturar y comercializar la mercancía. Así  pues, en el catálogo de la empresa figurarán todos los productos y sus posibles  agrupaciones, tal y como se refleja en el ejemplo que muestra la <a href="#fig1"> Figura 1</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 1</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">El catálogo de empresa</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><a name="fig1"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig1.gif" align="center" width="538" height="288"></a></p> </b>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">5.2. Asignación de código EAN a  cada elemento del catálogo</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El siguiente paso consiste en  identificar todos los productos que figuran en el catálogo mediante un código  EAN. El organismo representante del EAN Internacional en España es AECOC.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el caso de tratarse de una  unidad de consumo el código será un EAN 13. En el caso de tratarse de una  agrupación de producto será necesario tener en cuenta si ésta debe o no  identificar el peso en la etiqueta. Si se trata de una agrupación en la que no  es necesario identificar peso, se asigna un EAN 13 distinto al de la unidad de  consumo contenida en la agrupación. Si la agrupación exige identificar peso,  vendrá registrada en el catálogo mediante un EAN 14 con variable logística de  valor 9. La norma EAN especifica que la variable logística de valor 9 está  reservada para identificar agrupaciones con variación de peso; dicha variable  indica a los sistemas de información la existencia de un campo destinado al peso  en el código de barras.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El código EAN 13 se construye en  España según el esquema que muestra la <a href="#fig2"> Figura 2</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 2</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Esquema básico EAN en España</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><a name="fig2"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig2.gif" align="center" width="547" height="109"></a></p> </b>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Prefijo 84:</b> el prefijo asignado por EAN  Internacional a AECOC es el 84. Todas las empresas que formen parte del sistema  EAN a través de AECOC codificarán sus artículos con el prefijo 84. Esto no  significa necesariamente que el artículo haya sido fabricado en España, sino  simplemente que la empresa, independientemente de su nacionalidad y de la  ubicación territorial de sus factorías, utiliza el sistema EAN a través de AECOC.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Código de Empresa: </b> AECOC asignará a cada empresa  registrada un número que contendrá entre 5 y 8 dígitos, en función de las  necesidades de la empresa. Este número, precedido del prefijo, forma el «código  de empresa». El código de empresa no identifica al fabricante del producto sino  que representa al propietario de la marca<SUP>4</SUP>.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Código de Producto: </b> el propietario de la marca  dispone para identificar cada uno de sus productos de una serie de dígitos en  blanco, en función del código de empresa que le haya sido asignado.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Dígito de Control (C): </b> el código EAN 13 se completa  calculando el dígito de control. Su correcto cálculo libera al código de barras  de cualquier error de impresión en el momento de su lectura.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El símbolo a utilizar en el caso  de que se haya asignado a un artículo el código 8454321654329 se recoge en la <a href="#fig3">  Figura 3</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 3</font></p>     <p ALIGN="center" style="line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Simbología del código EAN 13</font></p>     <p ALIGN="center" style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><a name="fig3"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig3.gif" align="center" width="460" height="246"></a></p>     
<p ALIGN="center" style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font SIZE="2" face="Verdana">Fuente: Guía de Trazabilidad AECOC (2004).</font></p> </b>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">5.3. Etiquetado del producto  dirigido al punto de venta</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La empresa deberá diferenciar  entre el producto vendido por unidades, independientemente del peso, y el  producto vendido por peso, en el cual el peso es determinante del precio. A  continuación se presentan ambos casos.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>5.3.1. Venta unitaria</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se entiende por venta unitaria la  comercialización de un producto de tal forma que sus variaciones de peso no  influyan en el precio de la unidad dispuesta a la venta cara al consumidor  final. La forma de  codificarlos es la generalmente utilizada en la mayoría de productos que se  pueden encontrar en una gran superficie. El código a emplear en su  marcado con barras será el código EAN 13 asignado en el catálogo de la empresa  propietaria de la marca, ya explicado en el apartado anterior.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>5.3.2. Venta en función del  peso</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este caso el importe del  producto depende directamente de su peso. En España la ley<SUP>5</SUP> exige que  el consumidor esté perfectamente informado del importe que ha de satisfacer por  el producto que adquiere, por tanto resulta necesario, previo a proceder al  etiquetado, conocer cuál será el importe al que será comercializado el producto.  Lo habitual será que el detallista decida el importe de comercialización; en  consecuencia, este tipo de productos se acostumbrará a etiquetar en el mismo  punto de venta. Sin embargo, si se da el caso de que el distribuidor solicita el  envasado y etiquetado de las unidades de producto de peso variable al proveedor,  deberá indicarle previamente su precio de venta al público. En todo caso, se  asignará un código específico según la estructura que se muestra en la <a href="#fig4"> Figura 4</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 4</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Estructura de un código de peso variable en España</font></p> </b><font FACE="Garamond">     <p ALIGN="center"><a name="fig4"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig4.jpg" align="center" width="537" height="422"></a></p> </font>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se aconseja que la codificación de  peso variable se realice en el momento más cercano a la venta. Así se evita que  las mermas debidas a cambios de tiempo, etc. perjudiquen la venta a consecuencia  de un marcaje erróneo. La codificación de peso variable requiere una etiqueta  como la que se muestra en la <a href="#fig5"> Figura 5</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 5</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Ejemplo de etiqueta de peso variable</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><a name="fig5"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig5.gif" align="center" width="560" height="335"></a></p> </b>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">5.4. Etiquetado de  agrupaciones</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para codificar correctamente las  agrupaciones<SUP>6</SUP> de productos es preciso  distinguir entre:</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Agrupaciones estándar (están  contenidas en el catálogo y precisan identificación de peso, sea fijo o  variable).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Agrupaciones no estándar (no  contenidas en el catálogo).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se utilizará una combinación de  identificadores de aplicación (IA´s) y un código EAN 128<SUP>7</SUP>. El sistema  de codificación EAN 128 posibilita para la agrupación, sea de peso fijo como  variable, añadir información adicional mediante los IA´s.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>5.4.1. Agrupaciones  estándar</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La identificación de este tipo de  agrupación se realiza acudiendo al código asignado en el catálogo y añadiendo a  continuación el peso de la misma. Para crear la correspondiente etiqueta EAN 128  se usan los identificadores de aplicación IA (01) y IA (310X). El primero  precede al código EAN de la agrupación y el segundo al peso expresado en  kilogramos (la X indica el punto donde se introduce la coma). Véase un ejemplo  aclaratorio en la <a href="#fig6"> Figura 6</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 6</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Ejemplo de etiquetado de agrupación estándar</font></p> </b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><a name="fig6"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig6.jpg" align="center" width="545" height="491"></a></P>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>5.4.2. Agrupaciones no  estándar</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este caso, la agrupación que se  pretende identificar no está contenida en el catálogo. Así pues, La codificación  deberá hacer referencia al artículo contenido dentro de la agrupación y a  continuación señalar el número de unidades que contiene. Los identificadores de  aplicación que se usarán serán:</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• IA (02): hace referencia al  artículo contenido en la agrupación. Si se etiqueta un palet, después del IA  (02) va el código de la caja, no el del palet, ya que este no está contenido en  el catálogo.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• IA (37): indica el número de  artículos contenidos.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• IA (3103): detalla el peso neto  con tres decimales.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Véase un ejemplo en la <a href="#fig7"> Figura 7</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 7</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Ejemplo de etiquetado de agrupación estándar</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><a name="fig7"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig7.jpg" align="center" width="538" height="631"></a></p> </b>     
]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">6. Propuesta metodológica para la  implementación de un sistema de trazabilidad en la empresa  alimentaria</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una vez que la empresa está  codificando y etiquetando adecuadamente sus artículos ya dispone del «input»  necesario para adentrarse en el mundo de la trazabilidad. Se ejecutará mediante  la adopción de unas indicaciones y pautas de actuación que se establecieron a  partir de la experiencia del sector cárnico, revelada para este  trabajo.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">6.1. El alcance de la trazabilidad  en el sector cárnico</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para la elaboración de la  propuesta metodológica se acudió a las instalaciones de las empresas consultadas  con la finalidad de obtener información, intercambiar opiniones e ilustrar de  una manera más práctica la investigación.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">A manera introductoria se preguntó  a los representantes de cada empresa sobre cómo definen y cómo entienden la  trazabilidad. Los interlocutores, normalmente responsables de las áreas de  auditoría interna y calidad, consideran la trazabilidad como la capacidad para  seguir una unidad de producto a lo largo de la cadena de suministros. También la  asocian con aquellos procedimientos preestablecidos y autosuficientes que  permiten conocer el histórico, la ubicación y la trayectoria de un producto, en  un momento dado y a través de unas herramientas determinadas. Para ellos  representa una responsabilidad en cascada, se sienten obligados a conocer los  antecedentes de cada ingrediente que utilizan y de cada parte del proceso que se  haya producido hasta el comienzo de su participación en la cadena, así como a  añadir los datos oportunos antes de que pase el producto al eslabón siguiente.  Aunque cada eslabón es siempre responsable de las acciones que lleva a cabo. Y  todo esto con la finalidad de mitigar cualquier efecto adverso sobre la  seguridad alimentaria.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Son sabedores de la ley que lo  impone, el Reglamento CE Nº 178/2002, como pioneros en la materia y, aunque  tienen bastante claro los procedimientos a llevar a cabo, también saben que  pueden contar con el asesoramiento de asociaciones como AECOC y AESA. De hecho  no han dudado en utilizar sus servicios e incluso colaborar con otros organismos  como el Instituto Tecnológico Agroalimentario AINIA.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Reconocen como fabricantes que el  reglamento europeo que ha entrado en vigor causa una mayor burocracia por  etiquetado y controles de lotes o partidas, pero el cambio de escenario no les  cogió desprevenidos. Al nivel de requisitos internos, en la mayor parte de los  casos no fue necesario automatizar los registros porque ya lo venían haciendo  con anterioridad. La integración y flexibilidad de los sistemas de comunicación  de datos y la tecnología precisa, aunque suponen desembolsos de tiempo y  formación, lo han considerado como un valor añadido que el sistema de  trazabilidad proporciona al negocio, más aún si se tiene en cuenta al cliente o  consumidor, más sensible tras las crisis alimentarias de los pasados  años.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La codificación y el etiquetado  son un requisito fundamental previo, las experiencias vividas en el sector  cárnico nos llevan a defender la existencia de unos factores clave que deben  tenerse muy presentes en toda empresa que vaya a liderar un proyecto de  trazabilidad: búsqueda de información, búsqueda de asesoramiento especializado,  capacidad de adaptación y asunción de la trazabilidad como una oportunidad para  la empresa y no como una amenaza o coste. Este es el caldo de cultivo para el  diseño de un sistema de gestión automatizado de trazabilidad, que tendrá  diversas fases de implementación que se pasa a relatar a  continuación.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">6.2. Fases de implementación de un  sistema de trazabilidad</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se sabe que cada operador  alimentario debe registrar las informaciones que conciernen a su etapa y se  encontrará con el agente n<SPAN  style="POSITION: relative; TOP: -3.5pt"><SUP>-1</SUP> </SPAN>y n<SUP><SPAN  style="POSITION: relative; TOP: -3.5pt">1</SPAN></SUP>&nbsp;para obtener todas  las informaciones imprescindibles para el sistema y que aparecerán en la base de  datos de cada actor. Así pues, todo sistema de trazabilidad se basa en un  registro de informaciones a tres niveles (López, 2003):</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• La información que se añade en  una etiqueta de código de barras directamente sobre la mercancía y que viaja  físicamente con ella. Parte de esta información irá en código de barras, para  permitir su lectura automática por un lector, y otra parte irá en caracteres  humanamente legibles para permitir un control visual si fuese  necesario.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• La información que se transmite  vía electrónica entre un agente de la cadena de suministros y el  siguiente.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• La información que debe ser  almacenada en las bases de datos de cada operador interviniente para ser  rescatada en caso de necesidad.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La consecuencia implícita de esto  es que cada empresa requerirá de unas bases de datos debidamente preparadas para  almacenar la información necesaria para conseguir la trazabilidad. Por tanto, la  base de datos debe permitir almacenar información sobre lotes recibidos, número  de unidades, fechas de caducidad, lugar de almacenamiento, etc. Dado que la  trazabilidad no es un proyecto individual&nbsp; de una sola empresa, sino que  relaciona varias empresas a lo largo de la cadena de suministros, no bastará con  que cada una almacene la información sino que también habrá que transmitirla.  Parece lógico que el sistema de transmisión de información entre los distintos  agentes de la cadena sea único y tecnológicamente avanzado, para darle fluidez  al sistema (el uso de estándares EAN de identificación de mercancías y de  transmisión electrónica de datos, a los que se aludían en la sección anterior,  facilitan esa misión).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este contexto, como el  Reglamento CE 178/2002 no especifica de qué forma, ni a través de que medios,  las empresas alimentarias deben conseguir este objetivo, pudiendo elegir  libremente entre una gran variedad de sistemas y herramientas, se desarrollará  una propuesta metodológica que, basada en las experiencias exitosas que se han  analizado en el sector cárnico, supone la adopción, para la correcta  implantación del sistema, de las siguientes fases:</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fase 1: Creación de un equipo  multidisciplinar de trabajo</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fase 2: Estudiar los sistemas  propios de archivos previos</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fase 3: Consultar con proveedores  y clientes</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fase 4: Definir el ámbito de  aplicación</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fase 5: Definir criterios para la  agrupación de productos en relación con la trazabilidad</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fase 6: Establecer mecanismos de  validación/verificación por parte de la empresa</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fase 7: Establecer mecanismos de  comunicación inter-empresas</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fase 8: Establecer procedimientos  para la localización, inmovilización y, en su caso, retirada de  productos</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se profundizará ahora con más  detalle en cada una de las fases que se propone.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align=justify><font face="Verdana" size="2"><b>Fase 1: Creación de un equipo  multidisciplinar de trabajo:</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La apuesta metodológica comienza  con la creación de un equipo multidisciplinar de trabajo, que será el que  planifique y coordine toda la implantación del sistema en la empresa. El equipo,  siempre bajo la supervisión de una asociación con competencias en la materia,  como es el caso del Instituto Tecnológico AINIA en la Comunidad Valenciana,  estará compuesto por los máximos responsables de los Departamentos de Calidad,  Producción, I+D y Tecnología o similares, y dirigido por un coordinador de la  propia empresa.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una de las primeras y más  importantes decisiones del equipo de trabajo versará sobre el sistema de  información que va a utilizar la empresa. La opción más recomendable es que toda  la información se genere, se registre y se gestione a partir de un sistema  informático, que permita que la identificación de la mercancía y sus  agrupaciones se haga tanto lógica (código) como físicamente (etiqueta), y que  facilite la transmisión al siguiente agente de la cadena. En este sentido,  existen sistemas informáticos que sirven de base para las empresas de menor  tamaño, mientras que lo habitual es que las empresas más grandes desarrollen un  sistema propio.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Fase 2. Estudiar los sistemas  propios de archivos previos:</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El equipo de trabajo deberá  estudiar detenidamente los procedimientos de archivo (su contenido y  sistemática) que la empresa estaba utilizando, como son todos los libros de  registro y los registros del sistema APPCC<SUP>8</SUP>, y evaluar si con ellos  se cumple el objetivo de la trazabilidad. De esta manera, la empresa se puede  encontrar con que sus actividades de trabajo habituales encajan con el sistema  de trazabilidad que pretenden implantar, ya que hacen lo necesario para  registrar toda la información necesaria, a la que luego se puede acceder y  transmitir de forma rápida y fácil. En caso contrario, especialmente cuando el  registro es manual y en papel, la empresa deberá plantearse el cambio a un  sistema informático más sólido, efectivo y apropiado a las necesidades de la  trazabilidad, lo que requerirá cierto tiempo.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Fase 3. Consultar con proveedores  y clientes:</b></font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Previamente a la implantación del  sistema y simultáneamente a la fase anterior, la empresa debe consultar con  proveedores y clientes, y buscar el apoyo de otras partes implicadas como  consultoras, auditores y autoridades de control, para desarrollar adecuadamente  el sistema.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">A proveedores y clientes se les  debe solicitar sus registros para verificar que sean coherentes con los de la  empresa, e instarles en la necesidad de cumplir con el nuevo Reglamento de la  UE, ya no sólo para que traten de adaptarse a los requerimientos exigidos, sino  también para intercambiar opiniones y comprobar el grado de aceptación entre  esta parte integrante de la cadena. Una muestra de las cartas que se pueden  enviar aparece en los <a href="#recuad1"> Recuadros 1</a> y <a href="#recuad2">2</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Recuadro 1</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Ejemplo de carta a clientes</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><a name="recuad1"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05recuad1.jpg" align="center" width="404" height="1218"></a></p>     
<p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Recuadro 2</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Ejemplo de carta a proveedores</font></p> </b>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><a name="recuad2"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05recuad2.jpg" align="center" width="405" height="1100"></a></P>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se debe indicar, en este sentido,  que la empresa puede valorar y seleccionar, tras cotejar entre los diversos  proveedores, cuáles son los que cumplen mejor con las características mínimas  exigidas por la ley en materia de trazabilidad para trabajar precisamente con  ellos. No debemos olvidar que, al existir distintos niveles de presentación de  la información, puede suponer una limitación para la empresa a la hora de  desarrollar su trabajo depender de proveedores cuyos registros y etiquetas  incorporan un bajo nivel de tecnología.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al resto de partes implicadas a  las que se aludían al comenzar esta sección, consultoras como el AINIA y  autoridades de control como AESA y AECOC, hay que acudir para solicitar  colaboración y abrir una línea de diálogo que facilite el intercambio de  experiencias y la resolución de cuantas dudas surjan a lo largo del  proceso.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Fase 4. Definir el ámbito de  aplicación:</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El siguiente paso será establecer  los distintos ámbitos de aplicación en los que se va a trabajar y desarrollar el  sistema de trazabilidad. En este sentido, se habla de:</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">a) Trazabilidad hacia atrás o  «aguas arriba»: trazabilidad de cuáles son los productos que entran en la  empresa y quiénes son los proveedores de los mismos.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">b) Trazabilidad interna o  «trazabilidad de proceso»: trazabilidad de los productos dentro de la empresa  (independiente de si se producen o no nuevos productos).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">c) Trazabilidad hacia delante o  «aguas abajo»: Trazabilidad de los productos preparados para su expedición y del  cliente inmediato al que se le entregan.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta fase es la más importante de  todas, en ella se origina todo el sistema de registros que comporta la  trazabilidad. En este sentido, es preciso recomendar que la empresa desarrolle  con profundidad toda y cada uno de los tres tipos de trazabilidad que se ha  destacado más arriba, incluso aunque la ley no lo determine. A continuación se  verá a que se refiere cada uno de ellos.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">a) Trazabilidad hacia atrás o  «aguas arriba»</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se refiere a la recepción de  productos. En este momento, los registros son la clave necesaria para que pueda  realizarse el seguimiento de los productos hacia su origen, esto es, desde  cualquier punto en su trayectoria a sus etapas anteriores.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Mediante el sistema informático de  gestión y un soporte tecnológico para la identificación de productos y unidades  logísticas, la empresa debe registrar informática-mente, y siempre que el  proveedor lo facilite, la siguiente información:</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">•<b> ¿De quién se reciben los  productos?:</b> el origen de los mismos (no el propietario de la marca), así como  los detalles del contrato. Se registra una forma de contactar con el proveedor  (nombre, dirección y teléfono), aunque los sistemas informáticos permiten que  cada vez que se opere con él no haya que introducir los datos de  nuevo.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">•<b> ¿Qué se ha recibido exactamente?: </b>  se registra el número de lote y/o número de identificación de las agrupaciones  de productos que entran en la empresa. Asimismo, se archiva también cualquier  otra información, como son los ingredientes, la fecha de caducidad, tratamientos  a que han sido sometidos, controles de calidad, etc.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">•<b> ¿Cuándo?: </b> se registra la fecha en  que se recibió el producto, por ser otro medio de identificación.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• <b> ¿Qué se hizo con los productos  cuando se recibieron?:</b> por ejemplo, almacenarlos en el almacén X, mezclarlo con  los productos del proveedor Z, etc.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una vez llega la mercancía, se  controla y se registra toda la información anterior; a continuación, y  preferiblemente de forma electrónica, se obtendrá una etiqueta de código de  barras EAN 128 para identificar esa mercancía, y que la acompañará siempre  físicamente, que contendrá dicha información referida arriba. Véase un ejemplo  de la información que ofrece este código de barras de una etiqueta EAN 128 a la  recepción del producto en la <a href="#fig8"> Figura 8.</a></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Figura 8</font></P>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Significado de la codificación en la etiqueta EAN 128</font></b><font size="2" face="Verdana"> </font><b><font face="Verdana" size="2">para recepción de productos</font></p> </b>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align=center><a name="fig8"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig8.gif" align="center" width="540" height="328"></a></P>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como aparece en la citada figura,  las barras que se asocian al EAN 128 del artículo se componen de un primer  dígito que representa el peso variable (9), los dos siguientes al país de origen  (84), a continuación se encuentra el número de fabricante (11030), seguido del  código del artículo (05616) y finalmente un dígito de control (5). Para el resto  de información que aparece codificada en barras (fecha de caducidad, peso,  cantidad, Nº de lote) se utilizarán los correspondientes identificadores de  aplicación.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el caso de que la mercancía a  la que se hace referencia sea una materia prima, el número de lote con el que se  registra se compone de ocho dígitos: los dos primeros corresponden al año, los  tres siguientes al día del año expresado en juliano (de 1 a 365 días) y los tres  siguientes pertenecen al número de entrada del producto durante ese día. La  etiqueta que acompañará a la materia prima y que contendrá el número de lote y  el código EAN128, será como la que se muestra en la <a href="#fig9"> Figura 9</a>.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Figura 9</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Etiqueta de recepción de materia prima</font></b><font size="2" face="Verdana"> </font><b><font face="Verdana" size="2">(con número de lote)</font></p> </b>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><a name="fig9"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig9.gif" align="center" width="538" height="446"></a></P>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si se trata de envases, aditivos y  otros ingredientes, se ha encontrado en las empresas a estudio que el proceso de  loteado de los mismos se encuentra retrasado o en periodo de prueba. En  consecuencia, en la etiqueta de recepción de mercancía se asigna un cero junto  al campo que indica el número de lote. Un ejemplo de etiqueta sin lotear se  recoge en la <a href="#fig10"> Figura 10</a>. Evidentemente, es recomendable que el loteado de estos  productos no se descuide y se desarrolle de forma paralela al de las materias  primas. Después del proceso, envases e ingredientes compondrán el producto  final, y el peligro puede proceder de cualquiera de ellos.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 10</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Etiqueta de recepción de un aditivo</font></b><font size="2" face="Verdana"> </font><b><font face="Verdana" size="2">(sin número de lote)</font></b></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-bottom: 0"><a name="fig10"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig10.gif" align="center" width="535" height="444"></a></p>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por último, a partir de las  etiquetas que se van imprimiendo y colocando en la mercancía que deben  identificar, se elabora un informe de recepción de materia prima, al que se le  asocian todos los datos que se ha descrito y que han sido previamente  introducidos en el sistema informático. La <a href="#fig11"> Figura 11</a> muestra el aspecto de un  informe de recepción de materia prima. Sería deseable disponer también de estos  informes para envases, aditivos y otros ingredientes.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 11</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Informe de recepción de materia prima</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><a name="fig11"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig11.gif" align="center" width="580" height="270"></a></p> </b>     
]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">De esta manera, toda mercancía que  entra en la empresa se almacena siempre perfectamente identificada. Ha comenzado  la trazabilidad en la empresa.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En esta primera fase de la  trazabilidad, el papel clave lo juegan los proveedores y suministradores de  materia prima, pues son los que deben aportar la información básica. En  consecuencia, para que este proceso que se acaba de relatar sea posible, es  preciso que toda empresa solicite explícitamente a sus proveedores que  proporcionen toda la información necesaria, y en caracteres legibles, para que  después se pueda confeccionar la etiqueta EAN 128. La situación más favorable, y  a la que se debe aspirar, sería la transmisión electrónica de los datos desde el  proveedor, quien debe etiquetar adecuadamente las unidades logísticas que envía  (palets, cajas…) con su correspondiente etiqueta EAN 128. Cada unidad logística  debe contener piezas de un mismo producto y un mismo lote. Si se mezclan lotes  y/o productos en un mismo palet, hay que tener en cuenta el etiquetado  individual de cada unidad producto/lote.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este contexto, los principales  obstáculos que se encontraran son las dificultades para obtener toda la  información requerida procedente del proveedor, ya que cuando los proveedores  proporcionan información (y no siempre lo hacen), ésta no suele ser correcta o  suficiente. De ahí la necesidad de establecer controles exhaustivos en la  recepción, que permitirán detectar y subsanar los posibles fallos. Otro hecho  menos significativo, pero también peligroso, acontece cuando la información es  proporcionada escrita con tinta, ya que la tinta, debido principalmente a las  condiciones de temperatura y humedad, se puede borrar, lo que implicaría la  pérdida de la información y la posible contaminación del alimento si esa tinta  se transmite por contacto directo.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">b) Trazabilidad interna o  «trazabilidad de proceso»</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se trata de relacionar los  productos que se han recibido en la empresa, las operaciones y procesos que  éstos han sufrido (equipos, líneas, cámaras, mezclado, división…) dentro de la  misma y los productos finales que salen de ella.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El Reglamento 178/2002 no  especifica requisito alguno respecto a este ámbito de la trazabilidad, ni  siquiera obliga a aplicar un sistema en particular. Sin embargo, la trazabilidad  interna es algo que queda implícito si se busca un correcto funcionamiento del  sistema. Por lo tanto, está en manos de las empresas la organización y el grado  de precisión con que la desarrollen. En este sentido, es conveniente exigir las  máximas garantías en la aplicación de un mecanismo de trazabilidad interna, que  ayudará en la gestión del riesgo y aportará beneficios tanto para la empresa  como a sus proveedores. Dentro de su capacidad de elección, cada empresa  desarrollará esta parte del sistema teniendo en cuenta las características de su  actividad y aceptando su responsabilidad con respecto al eslabón anterior y  posterior, a los cuales no podrá perjudicar por una insuficiente implementación  de su trazabilidad interna.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para llevar a cabo esta  trazabilidad interna cada empresa, en su papel como fabricante, tendrá que  generar los registros específicos cada vez que los productos se dividan, cambien  o se mezclen, y hacer las siguientes distinciones, en etiquetas, referidas a  conocer y registrar la siguiente información:</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• <b> ¿Qué es lo que se crea?:</b>  identificación de los productos intermedios y del producto final que se entrega  al cliente, mediante el código o información que corresponda como lote u otra  forma de agrupación.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• <b> ¿A partir de qué se crea?: </b>  alimentos, sustancias y todo producto incorporado, descritos de acuerdo con los  propios registros de la recepción, incluyendo los números de lote u otro sistema  de identificación de la agrupación, si procede.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• <b> ¿Cómo se crea?: </b> cuáles son las  operaciones (transformación, elaboración, almacenaje, división…) a que han sido  sometidos los productos.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">•<b> ¿Cuándo?:</b> fecha y hora en la que  una modificación se produjo.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para que la trazabilidad interna  sea posible, a partir del momento en que la materia prima comienza a ser tratada  en la fase de fabricación, y durante todas las fases del proceso productivo  hasta que llega a ser producto terminado, el producto llevará siempre colocada  una etiqueta en la que se reflejen la relación de conceptos arriba señalados. Se  muestra un ejemplo en la <a href="#fig12"> Figura 12</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 12</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Ejemplo de etiqueta para trazabilidad interna</font></p> </b>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><a name="fig12"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig12.gif" align="center" width="341" height="142"></a></P>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="center"><font SIZE="2" face="Verdana">Fuente: elaboración propia a partir de la evidencia empírica.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Evidentemente, la empresa llevará  un registro informático de toda esta información propia, que permitirá seguir el  rastro a los productos que se están fabricando, tanto dentro de la empresa como  fuera de ella. Para ello, la clave principal en la búsqueda de información será  el número de lote y la orden de fabricación. Un ejemplo práctico de cómo  funciona un sistema de trazabilidad interna se puede apreciar a partir de la <a href="#fig13">  Figura 13</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 13</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Sistema conceptual propuesto para la trazabilidad interna</font></p> </b>    <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><a name="fig13"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig13.gif" align="center" width="579" height="474"></a></P>     
]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como ya se vio anteriormente, la  trazabilidad descendente se inicia en el momento de la recepción; ahí, a cada  producto recibido se le asigna un número de lote que queda registrado en el  sistema informático junto con más variables informativas como el peso, el día de  recepción y el año, el tipo de producto… Dicha materia prima deberá ser  transformada a lo largo de proceso productivo pasando por varias fases, en la  primera de ellas, el <b>deshuese</b>, llegará la materia prima o subproducto ya  codificado con el <b> número de lote</b> que se le hubiera asignado en el momento de la  recepción para ser tratada a continuación (se refiere, por ejemplo, al número de  lote 0428401 que se ve en la columna Registro de Control a la Recepción). Una  vez&nbsp; la pieza ha sido deshuesada, además del número de lote, se le asigna  un nuevo identificador: la <b> orden de fabricación </b> (en nuestro ejemplo se trata de  la orden de fabricación 123456 y 154168 que se ve en las columnas Picado,  Amasado y Embutido), que aparecerá en la pegatina que se adjunta a cada lote y  con la que irá pasando por cada una de las fases de producción que le  corresponda, ya <b> sea picado, amasado o embutido</b> hasta llegar a la fase de <b>  envasado </b> (bien es cierto que en la fase de embutido se asocia al número de orden  de fabricación primitivo que se lleva arrastrando desde el inicio del proceso un  número adicional de orden de embutido, el 154168, ya que no todos los productos  necesitan esta fase de producción y de esta manera se consigue obtener mayor  información).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">A partir de aquí, el producto ya  terminado debe pasar un registro de envasado en el que se adjuntará el mayor  número de información posible para poder ser identificado por la empresa como  son la fecha de fabricación, el lote de embutido, la fecha de embutido, el  número de línea por el que ha pasado, el peso, el operador que ha tratado el  producto, la hora y también el número de la orden de fabricación inicial pero  además asignándole, en la fase de envasado, un <b> número de orden,</b> que equivale a  una numeración cronológica de los productos que se hayan envasado en ese día, y  un <b> lote de envasado</b> (en nuestro caso se trata del número de orden 01 y el lote  de envasado 01285104, que se muestran en la columna de Envasado). Finalmente, en  la fase de <b> expedición</b> se trabajará con el número de lote de expedición (que será  el mismo que el número de lote de envasado, el 01285104), creándose una base de  datos que permita asociar el número de <b> lote de expedición</b> con el cliente al que  va a ir destinado, el peso del mismo, etc.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">De esta manera, el entramado de  números de orden y números de lote ha enlazado perfectamente, y en ambos  sentidos, la materia prima con los distintos procesos de transformación que ha  sufrido y con el producto final a que ha dado lugar. Si en los registros de la  empresa se introduce cualquiera de estos identificadores clave se obtendrá el  máximo número de información que se asocia al producto en elaboración sea cual  sea la fase en la que se encuentra (trazabilidad descendente o  ascendente).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las dificultades que se pueden  encontrar durante la implementación de esta fase se relacionan con la existencia  de múltiples productos terminados (o las diversas unidades logísticas que  existan referidas a productos terminados o productos en curso), en cuanto a su  etiquetado o lote y a las respectivas presentaciones del producto. El motivo  reside en que una innovación continua de los productos terminados obligará a  tener muy actualizado todo el sistema.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">c) Trazabilidad hacia adelante o  «aguas abajo»</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este momento los productos ya  quedan fuera del control de la empresa. Una vez los productos se han despachado,  ahora los registros deberán servir como vínculo con el sistema de trazabilidad  de los clientes. Si no existe un adecuado sistema de registro de los productos  entregados, la trazabilidad de la cadena se quebrará completamente.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La empresa debe proporcionar la  información al siguiente eslabón de la forma más clara posible, facilitando  siempre que el cliente relacione con rapidez la identificación y cualquier otra  información del producto que recibe con su propio sistema de registros. Para  ello, es conveniente registrar en este ámbito de aplicación:</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• <b> ¿A quién se entrega?:</b> la empresa  o responsable de la recepción física del producto, incluyendo los detalles del  contrato. Y una forma de contactar con el cliente (nombre, dirección y teléfono,  e-mail...).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• <b> ¿Qué se ha vendido exactamente?: </b>  el número de lote y/o número de identificación de las agrupaciones de productos  que han salido de la empresa fabricante. También puede resultar muy interesante  aportar información sobre el contenido de las agrupaciones de expedición, como  son los datos relativos al número de cajas y las referencias que la integran  (números de lote, fechas de caducidad...).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• <b> ¿Cuándo?:</b> la fecha en la que los  productos se entregaron.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• <b> Medio de transporte: </b> cualquier  dato del transporte que se considere indispensable para garantizar la  trazabilidad (por ejemplo, transportista, matrícula del vehículo o contenedor,  temperatura de transporte...).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Una vez obtenido el producto  terminado se desprenderá de la etiqueta que ha llevado hasta ese momento y  durante todo el proceso de fabricación (como se ve en la <a href="#fig12"> Figura 12</a>), y se  identificará de nuevo cada unidad de consumo y cada agrupación. Esta nueva  información vendrá recogida en los propios envases que contienen al producto  terminado y en las cajas o palets que los incluyen.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por una parte, cada uno de los  envases individuales de producto terminado, que llegará directamente al cliente,  llevará una etiqueta visible con el logotipo de la empresa donde se recogerá la  información esencial para la trazabilidad. En ella tiene especial interés la  fecha de caducidad, que también es una forma de identificar la unidad logística,  y el número de lote. El nuevo número de lote para etiquetas de envase se  compondrá de 8 dígitos: los dos primeros corresponden al año de fabricación, los  tres siguientes al día del año expresado en juliano (de 1 a 365 días) y los tres  últimos pertenecen al número de salida del producto durante ese día. Otro  ejemplo que se ha encontrado en la industria cárnica es el siguiente. Cuando  envasan en bandejas blancas de poliurometano el nuevo número de lote es de 5  dígitos: los tres primeros para el día de fabricación en juliano y los dos  últimos expresan la hora de envasado. Se observa un ejemplo de etiqueta de  envasado en bandeja en la <a href="#fig14"> Figura 14</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 14</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Etiqueta para producto terminado</font></p> </b>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><a name="fig14"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig14.jpg" align="center" width="497" height="261"></a></P>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, el producto final  envasado será almacenado en cajas o palets, que a su vez deben quedar  identificados mediante una etiqueta EAN 128. Esta etiqueta se compone de un  nuevo número de lote de la caja o palet, que identificará a los productos  acabados que se incluyen, y que se constituye siguiendo la misma estructura que  ya se explicó en la <a href="#fig8"> Figura 8</a>. No obstante, ahora el número de lote puede  componerse de sólo 6 dígitos: el primero (por ejemplo un cero) puede ser  asignado por el propio sistema informático para indicar que se trata de producto  terminado, los tres siguientes corresponden al día del año en juliano y los dos  últimos a la hora de envasado. Se indica en la <a href="#fig15"> Figura 15</a> un ejemplo de etiqueta  EAN 128 para una caja de producto terminado.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 15</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Etiqueta EAN 128 para una caja de producto terminado</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig15.gif" width="382" height="291"></p> </b>     
]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Toda la información incluida en  las etiquetas de producto terminado debe quedar registrada automáticamente  formando parte de una base de datos multidisciplinar don de se relaciona  cliente/artículo/albarán/lote. Dicha base de datos es fundamental para seguir la  traza de los productos elaborados. A partir de ella, cada día la empresa  elaborará informáticamente un informe de expedición de mercancía, donde queda  resumida toda la información básica, que tendrá un aspecto como el que se  muestra en la <a href="#fig16"> Figura 16</a>.</font></P> <b>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Figura 16</font></p>     <p ALIGN="center" style="word-spacing: 0; line-height: 100%; margin-top: 0; margin-bottom: 0"><font face="Verdana" size="2">Informe de expedición de mercancía</font></p> </b>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><a name="fig16"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05fig16.gif" align="center" width="578" height="219"></a></P>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si el sistema se ha concebido  adecuadamente, en caso de incidente, sólo será necesario introducir en el  programa informático el número de lote del producto terminado para seguir su  rastro, hacia atrás, hasta dar con las materias primas que lo componen y su  procedencia, así como cualquier otra información que se precise. Será  conveniente que todos los operarios de la empresa conozcan el programa por la  utilidad que entraña para todos.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El principal inconveniente en esta  fase se refiere a la necesidad de traspasar a métodos digitales la información  necesaria para constituir la trazabilidad «aguas abajo» para toda la  clientela.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Fase 5: Definir criterios para la  agrupación de productos en relación con la trazabilidad:</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para aplicar cualquier sistema de  trazabilidad, la empresa debe agrupar de alguna forma el conjunto de unidades  que produce, fabrica, envasa o, en términos amplios, maneja, y la agrupación  debe estar identificada.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Las agrupaciones se pueden  configurar según diferentes criterios para su búsqueda o almacenaje, entre los  que se puede encontrar uno o varios de los siguientes: periodo de tiempo  (horario, diario, semanal) y línea de producción. En relación con la  identificación de las agrupaciones, en el mercado existe una gran variedad de  sistemas disponibles, desde etiquetas escritas a mano, hasta códigos de barra y  chips de radiofrecuencia. Lo más conveniente será optar por la utilización de  identificadores estandarizados, tales como los códigos de barra EAN, lo que  facilitará mucho la circulación de los datos a través de la cadena alimentaria.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si se interesa por el tamaño de la  agrupación, cuanto más acotada está una agrupación menor es la cantidad de  producto que habrá que inmovilizar o retirar en caso de problemas de inseguridad  alimentaria. Así, en la práctica:</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Si una empresa elige la «fecha  de fabricación» como forma de identificación de la agrupación, todos los  productos que lleven esa fecha deberían ser localizados, inmovilizados o  retirados en caso de incidente.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Si una empresa elige «fecha de  fabricación, máquina y hora de fabricación», sólo la producción de esa hora,  máquina y fecha debería ser localizada, inmovilizada o retirada.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al plantearse cómo elegir la  agrupación de productos, la empresa deberá valorar las ventajas y desventajas de  acotar con mayor o menor precisión, y ahí entran en juego variables económicas.  Habrá que buscar un equilibrio entre el beneficio económico del manejo de  agrupaciones muy precisas y la complejidad y coste económico que supone esa  mayor precisión. En este sentido, la investigación ha revelado que el sistema de  identificación más utilizado por las empresas suele ser el de «fecha de  fabricación».</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Fase 6: Establecer mecanismos de  validación verificación por parte de la empresa:</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Toda empresa deberá pensar en la  conveniencia de revisar habitualmente su sistema para comprobar que funciona de  forma efectiva, especialmente teniendo en cuenta el nuevo marco legal. Un  sistema se podrá evaluar considerando los siguientes parámetros:</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• la exactitud de la información  almacenada</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• el tiempo de respuesta (que  deberá ser el mínimo posible, ya que pueden existir riesgos para la salud de las  personas).</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este sentido, es muy  recomendable que la empresa realice regularmente simulacros de demanda de  información sobre trazabilidad, que sean estadísticamente significativos. Los  inspectores, incluso los clientes, pueden participar en esta labor de control y  sugerir «casos prácticos» para comprobar que la información de trazabilidad  puede recogerse de forma fiable y rápida. Se trata de comprobar, para cualquier  producto, dos objetivos que suponen no sólo un desafío sino también la prueba de  que dicho sistema es efectivo. Estos objetivos se resumen en  acreditar:</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• si se pueden conocer las  materias primas y los procesos tecnológicos sufridos por un artículo  (trazabilidad «aguas arriba»), y a su vez,</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">• si a partir de una documentación  de materia prima se pude conocer el producto del que ha formado parte y su  distribución (trazabilidad «aguas abajo»).</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Fase 7: Establecer mecanismos de  comunicación inter-empresa:</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Siguiendo con los contactos ya  iniciados en la Fase 3 con otros eslabones de la cadena, resultará muy positivo  establecer protocolos o mecanismos comunes sobre cómo compartir la  identificación y la información entre los distintos operadores económicos. Para  ello, deben mantenerse constantemente conversaciones con los proveedores y  clientes para acordar entre todos qué información (composición, origen, etc.) es  crítica, así como asegurar que se proporciona de una forma clara y comprensible.  De esta manera se redunda en una mejor comunicación y conocimiento por parte de  todos los eslabones de la cadena.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Fase 8: Establecer procedimientos  para la localización, inmovilización y, en su caso, retirada de  productos:</b></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En caso de que se produzca un  incidente, es necesario saber cómo se debe proceder, por lo que la empresa debe  elaborar un plan de actuación: los operadores deben actuar rápidamente para  conocer la naturaleza del incidente, tomar las medidas correctoras necesarias  para proteger la salud de los consumidores y el prestigio de la empresa, así  como eliminar la causa del incidente y evitar que vuelva a producirse. Dicho  plan, como mínimo, deberá considerar los siguientes pasos, si se requiere, de  forma simultánea:</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Informar a las Autoridades  Competentes, debido a  que la legislación europea y española obliga al operador económico a informar a  las autoridades competentes en caso de que un producto importado, procesado,  transformado, fabricado o distribuido no cumpla los requisitos de seguridad. Por  supuesto, coordinar junto a ellas todas las actuaciones. Adicionalmente, crear  un Comité Interno de Gestión del Incidente que recomiende las medidas  necesarias, manteniendo informada a la Dirección de la empresa y a las  Autoridades Competentes.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Conocer la naturaleza del  incidente: búsqueda de cuál puede ser el motivo del incidente, si éste está en  alguno de los procesos que realiza la empresa, en los materiales o ingredientes,  o bien en los de eslabones anteriores o posteriores de la cadena. Conociendo la  naturaleza del incidente se podrá actuar acotando el/los lote/s o agrupación/es  afectados, para aplicar de esta manera las medidas correctoras oportunas y  evitar que el incidente se extienda a otros productos.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Localizar el producto afectado:  para ello es clave el tener implantado un sistema de trazabilidad adecuado. El  producto puede encontrarse dentro del ámbito de gestión del operador alimentario  o bien fuera de éste, en su cliente, o eslabones posteriores, e incluso ya en el  consumidor.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Adoptar medidas correctoras:  una vez localizado el producto que ha sido objeto de un incidente, y valorando  la naturaleza del mismo, la localización del producto, los costes económicos,  etc., se procede a adoptar las medidas adecuadas para evitar poner en riesgo la  salud de los consumidores. Entre estas medidas se suele decidir por la  inmovilización de los productos afectados y, en su caso, su retirada del  mercado. También se decide el destino de la mercancía, si es necesaria su  destrucción o si es posible el reprocesado. En todos los casos se vela por la  salud del consumidor.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Informar a otros operadores  económicos: informar a los operadores económicos que puedan estar afectados por  el incidente y colaborar con ellos en cada una de las actuaciones  citadas.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Realizar informe post incidente  y sacar conclusiones: puede resultar muy útil, en caso de que se haya producido  un incidente, elaborar un informe de lo sucedido, evaluarlo y sacar conclusiones  sobre cómo mejorar la forma de actuar.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">7. Conclusiones</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La disponibilidad de alimentos  suficientes ha sido siempre la principal preocupación de la humanidad. Cuando el  desarrollo permite asegurar el abastecimiento, la preocupación polariza hacia la  calidad y especialmente hacia la seguridad alimentaria. Esta afirmación llevó a  plantear la necesidad de ilustrar el panorama que atraviesa el sector  agroalimentario en este respecto. Para ello se consideró oportuno plasmar un  hecho tan importante como el de la <b>trazabilidad</b>,&nbsp; ofreciendo una propuesta  metodológica basada en la aplicación de 8 fases para su completo desarrollo en  la empresa. El seguir el trazo o el rastro a los alimentos es algo  complementario a la logística y exige unos códigos que se han homologado para  tener un lenguaje universal, basado en los códigos de barras que permiten hacer  lecturas óptico-magnéticas.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La aplicación de un sistema de  trazabilidad, tal y como el que se ha elaborado a partir de la evidencia  empírica recopilada para este trabajo, denota la <b> preocupación</b> de la empresa (ya  sea motivada por la exigencias de la gran distribución, por la constante demanda  o por normativa legal) y su <b>compromiso</b>; favoreciendo de esta manera el <b>  cumplimiento</b> de la legislación vigente; generando una <b> respuesta</b> a las exigencias  del mercado, tanto desde el punto de vista de consumo como desde el punto de  vista sanitario; fomentando la <b> seguridad</b> en el sector agroalimentario y  describiendo la correcta actuación de los agentes que aportan valor a la cadena  de producción.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">La contestación que ha tenido la  implantación de sistemas de trazabilidad por parte de las empresas es de  carácter económico y se basa en los incrementos de los costes de producción y en  las dificultades, que pueden ser insuperables, en países que no disponen de los  adecuados controles de alimentos. No obstante, las ventajas del sistema son  tales que su implantación progresiva es objetivo de todas las legislaciones.  Concretando un poco más, puede decirse que un proyecto de trazabilidad  empresarial presenta para la empresa una serie de ventajas e inconvenientes, que  se fueron resumidas en el <a href="#cuad2"> Cuadro 2</a>.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Cuadro 2</font></b></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="center"><a name="cuad2"><img border="0" src="/img/fbpe/a/v12n25/art05cuad2.gif" align="center" width="572" height="871"></a></P>     
<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">El trabajo de campo que fue  desarrollado sugiere que la trazabilidad es un problema complejo. Se ha podido  observar que las soluciones técnicas disponibles, los requerimientos del  consumidor, las exigencias legales y el número, tamaño y homogeneidad de los  integrantes de la cadena, así como su poder económico y los intereses que  persiguen, son todos factores que influyen sobre la concepción y la aplicación  de los sistemas de trazabilidad. En segundo lugar, se ha podido comprobar que la  preocupación por las exigencias en el desarrollo de este sistema de trazabilidad  les permite a las empresas seguir en el mercado; también se comprobó la  conveniencia de gestionarlo con distintas herramientas informáticas, que deben  mejorarse día a día.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al elaborar este proyecto se pudo  observar que para un trabajo efectivo desde el punto de vista técnico y  organizativo, los sistemas de trazabilidad deben satisfacer requisitos mínimos  en lo referente al número y grado de coordinación de los participantes de la  cadena y la técnica empleada para la identificación, comunicación y  procesamiento de datos. Como se puede ver reflejado en el trabajo, en el  subsector cárnico estudiado estos requisitos técnicos son bastantes aptos  (basados en lecturas ópticas con pistolas electrónicas de los códigos de barras  con los que identifican sus productos); no obstante, es posible que sistemas  sencillos no puedan, en general, satisfacer estas exigencias; sobre todo en el  entorno de la nueva tecnología, donde el único elemento que se puede considerar  constante es el cambio tecnológico.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">En consecuencia, desde un punto de  vista técnico, se apoya el uso de procedimientos estandarizados que garanticen  el seguimiento de los productos y la verificación de su identidad (especialmente  cuando se presumen peligros graves para el consumidor). Y, en este contexto, se  piensa que para cumplir con las nuevas exigencias se debería motivar a las  empresas a introducir sistemas de información sofisticados, que se centren en la  capacidad de identificación, registro, seguimiento y trazabilidad. De hecho,  dado los múltiples impactos de Internet y sus usos en el comercio electrónico,  también su utilización podría extrapolarse a la trazabilidad. En este sentido se  puede llegar a pensar que el advenimiento de la tecnología de la información  dinamizará el sistema alimentario, que se hará más sensible a las  especificaciones de los minoristas y los fabricantes, e incluso a las  preferencias de los consumidores, porque es muy probable que el incremento del  uso de Internet en la cadena de alimentos aumente la exigencia de información  sobre los productos.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desde un punto de vista  organizativo, no cabe duda que la coordinación aplicada en el subsector cárnico  ha sido extraordinaria, pues no han cejado de trabajar en conjunto con otros  organismos y empresas para poder favorecer la implantación, progreso y mejora de  sus sistemas de trazabilidad. En este sentido se quiere destacar la hipótesis,  apoyada de las opiniones que se han facilitado a través de las entrevistas  personales, de que también surge la necesidad de encontrar una plataforma común,  aceptable para todos los participantes. Sin una acción conjunta no se puede  aplicar la trazabilidad en cadenas; y mucho menos podría hacerse extensible al  ámbito internacional, pues tendría consecuencias negativas para exportadores e  importadores. Los países importadores no podrían protegerse contra posibles  fraudes o el envío de mercancías de mala calidad y los países exportadores no  podrían satisfacer las exigencias de calidad y seguridad para poder competir.</font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como consecuencia de lo expuesto  hasta aquí, se cree que resulta fundamental aludir al papel de los sectores  públicos en este escenario, programando las acciones tanto legislativas como de  estrategia empresarial. Conseguir una alimentación sin riesgos es el principal  objetivo que deben presidir todas las actuaciones relacionadas con los  alimentos, pero la realidad es que son tantos los alimentos, tantas las  procedencias y tantos los procesos, que aunque se pongan todos los medios para  alcanzar el nivel de «riesgo 0», es importantísimo estar prevenidos por si se  producen fallos. En tal aspecto los sistemas de trazabilidad, en función de lo  aquí explicado, pueden contribuir a este hecho.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por consiguiente, la existencia de  una Administración ágil y consciente de los nuevos problemas planteados a la  empresa alimentaria ante la exigencia de trazabilidad es vital para contribuir a  la correcta aplicación de las nuevas normas. Es imprescindible que la  Administración se esfuerce en ofrecer al sector alimentario los adecuados  mecanismos de información y formación, para mejorar las condiciones con las que  las empresas del sistema agroalimentario abordan las nuevas obligaciones y se  asegure de poner en marcha los controles necesarios para verificar el  funcionamiento de todo el sistema. En este contexto, se piensa que el coste de  un sistema de trazabilidad debe considerarse desde una perspectiva sistemática,  donde la trazabilidad tiene un valor estratégico independientemente del poder  económico del operador. Esta visión de la cadena de valor como un todo integrado  permite mejorar la coordinación de los diferentes actores y optimizar su  funcionamiento considerando como objetivo la satisfacción del  consumidor.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Todas estas cuestiones deben ser  tenidas en cuenta en el diseño de líneas de ayuda subvencionadas con fondos  públicos (planes de formación y ayudas estructurales), de modo que sirvan para  fomentar la aplicación de la trazabilidad desde su fase inicial en todos los  agentes implicados en la cadena productiva, especialmente en las empresas de  menor dimensión y menos profesionalizadas.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para finalizar se plantea que este  trabajo pueda servir como guía para las empresas que todavía no están  familiarizadas con el concepto de trazabilidad, o bien están en su fase de  implementación. Esto se fundamenta en que a través de él pueden valorar los  métodos y procedimientos utilizados en el subsector cárnico, que han resultado  exitosos, así como porque pueden encontrar una llamada de atención sobre las  principales amenazas y oportunidades que tendrán que enfrentar. En este sentido  se considera productivo el hecho de que la reproducibilidad de dichos procesos  en otras empresas, además de constituir un buen punto de partida para la  innovación, puede ayudar a un desarrollo más sencillo del sistema y proporcionar  un mejor equilibrio entre la trazabilidad, el tiempo dedicado a su gestión y su  coste.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">Notas</font></B></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><SUP>2</SUP> Un código es un número que  identifica a un artículo de una manera única y no ambigua. Un artículo comercial  es cualquier producto o servicio sobre el cual existe la necesidad de obtener  información predefinida y al cual se le puede fijar un precio, y ordenar y  facturar para su comercio.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><SPAN  class=MsoFootnoteReference><SUP>3</SUP>  </SPAN>El EAN es un sistema de  codificación estándar que, además de identificar el producto, permite  representar mediante barras informaciones adicionales tales como: número de  lote, cantidad de unidades, peso neto o bruto, fecha de fabricación, envasado,  caducidad, etc. de forma única e inequívoca.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><SPAN  class=MsoFootnoteReference><SUP>4</SUP>  </SPAN>Por propietario de la marca se  entiende la empresa que decidirá la apariencia que tendrá el producto ante el  consumidor final, incluyendo marca, nombre comercial, presentación,  etc.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font size="2"><SUP><font face="Verdana">5</font></SUP> <font face="Verdana"> Decreto 2807/72, de  15 de septiembre, del Ministerio de Comercio sobre Publicidad y Marcado en la  venta al público de artículos al por menor (BOE, núm. 247, de 15 de octubre de  1972).</font></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font size="2"><SUP><font face="Verdana">6</font></SUP> <font face="Verdana"> Las agrupaciones son  unidades comercializables por parte de las empresas suministradoras preparadas  para facilitar manipulaciones o envíos, pero no preparadas para su venta al  consumidor final. Normalmente se entiende por agrupaciones las cajas, paletas,  unidades de transporte, etc.</font></font></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font size="2"><SUP><font face="Verdana">7 </font> </SUP><font face="Verdana">Es un modelo de código de barras  estándar que permite presentar mediante barras informaciones adicionales al  código EAN de producto, tales como fecha de caducidad, de confección, lotes,  destinos, etc. La manera de representar estas características es a través de  unos prefijos denominados identificadores de aplicación. En la actualidad  existen más de 100 de estos prefijos aceptados internacionalmente.</font></font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align=justify><font face="Verdana" size="2"><SUP>8</SUP> Análisis de Puntos  Críticos.</font></P>     <P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><B><font face="Verdana" size="2">Referencias  bibliográficas</font></B></P>     <!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Alimarket. 2003. Informe anual  de alimentación perecedera. Publicaciones Alimarket.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191584&pid=S1316-0354200700020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Asociación Española De  Codificación Comercial. 2004. Guía de trazabilidad. http://www.aecoc.com;  consulta 1 de julio de 2006.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191585&pid=S1316-0354200700020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Díaz, I. 2003. «Instituciones y  seguridad alimentaria. Análisis histórico». En: Internet, trazabilidad y  seguridad alimentaria, Briz, J. (Coordinador). Mundi-Prensa. Madrid.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191586&pid=S1316-0354200700020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Informa D&amp;B. 2004. Duns  50.000, principales empresas españolas. Tomo III. Madrid: D &amp; B España,  S.A., Departamento de Publicaciones.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191587&pid=S1316-0354200700020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Jordana, J. 2003. La industria  transformadora española en la seguridad alimentaria. Comunicación presentada a  la Conferencia sobre «La seguridad alimentaria del productor al consumidor».  Foro Agrario. Mundi-Prensa. Madrid.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191588&pid=S1316-0354200700020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Langreo, A.; Benito, I. 2005.  «Efectos de la aplicación de la trazabilidad y la normativa de higiene en la  cadena de producción de alimentos». En: Distribución y Consumo, Nº&nbsp; 79  (enero-febrero): 39-49.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191589&pid=S1316-0354200700020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. Langreo, A.; Benito, I. 2006.  «La seguridad alimentaria como nuevo elemento de la política agraria». En: La  reforma de la Política Agraria Común, Cap. 7,&nbsp; Madrid: Eumedia y  MAPA.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191590&pid=S1316-0354200700020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">8. López, J. L. 2003. «Normativas  de control en la Cadena Alimentaria». En: Internet, trazabilidad y seguridad  alimentaria, Briz, J. (coordinador). Madrid: Mundi-Prensa.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191591&pid=S1316-0354200700020000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">9. Trienekens, J. H.; Van Der  Vorst, J. 2003. «Control de calidad de trazabilidad alimentaria en la Unión  Europea». En: Briz, J. (Coordinador), Internet, trazabilidad y seguridad  alimentaria, Madrid: Mundi-Prensa.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191592&pid=S1316-0354200700020000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">10. Van Rijn; Stefani, G.; Henson,  S. 1993. <SPAN lang=EN-GB  style="FONT-SIZE: 10pt; FONT-FAMILY: Verdana">Assessing the value of labels  about food safety attributes. Madrid: Foro Agrario.</SPAN></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191593&pid=S1316-0354200700020000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><SPAN  lang=EN-GB>11. Weigand, M. 1997.  Consumer market research handbook. New York: Elsevier Science Publishing Inc.</SPAN></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191594&pid=S1316-0354200700020000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P style="word-spacing: 0; line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><SPAN  lang=EN-GB>12. Wilson, T. P.;  CLARK, W. R. 1997. «Trade impacts of food quality and safety standards». Paper  presentado en la Conferencia «Food quality and safety standards in trade in  Agricultural and food products», diciembre, Londres</SPAN>.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=191595&pid=S1316-0354200700020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body>
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