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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><span style="font-family:Verdana">Lumbalgía: una dolencia  muy popular y a la vez desconocida.</span></b></p>     <p align="center"><b><span style="font-family:Verdana">Low back pain: a very  popular ailment yet unknown.</span></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Ana Aguilera<sup>1</sup>  Arturo Herrera<sup>2</sup></font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1 Profesora titular. PhD en  Informática médica. Centro de Análisis y Tratamiento de Datos. Facultad de  Ciencia y Tecnología. Universidad de Carabobo. Estado Aragua. Venezuela.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2 Estudiante de Licenciatura en  Computación. Facultad de Ciencia y Tecnología. Universidad de Carabobo. Estado  Aragua. Venezuela. Correspondencia: <a href="mailto:aaguilef@gmail.com"> aaguilef@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Recibido: Enero, 2013 Aprobado:  Septiembre, 2013</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">INTRODUCCIÓN</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El término lumbalgía o lumbago  se define como todo aquel dolor común de duración variable, circunscrito a la  parte baja de la espalda o zona lumbar. Éste suele ser intenso y profundo,  teniendo como efecto final una repercusión en la movilidad normal de la zona,  debido a la sensación dolorosa.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Asimismo, el dolor lumbar es  una manifestación clínica muy frecuente en la sociedad, ésta afecta tanto a  hombres como a mujeres, sin importar la edad, prueba de ello es que es la  segunda causa en frecuencia de visitas médicas, la quinta en frecuencia de  hospitalización y la tercera en frecuencia de intervención quirúrgica. Se estima  que el 70-85% de la población la padece en algún momento su vida.<sup>1-3</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La intensidad de la lumbalgía  varía en función de las posturas o la actividad física, y suele acompañarse de  limitación dolorosa del movimiento. Es importante destacar que la lumbalgía no  es una enfermedad, sino más bien un síntoma que puede ocurrir por distintas  razones.<sup>4,5</sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En este orden de ideas,  Escalona6 da a entender que la causa de esta patología es multifactorial y  presenta una evolución con una característica clínica particular, donde puede  ser de inicio muy rápido, el sujeto puede restablecerse por completo, presentar  cuadros recurrentes impredecibles, o ser un enfermo crónico con prolongado  sufrimiento.<sup>7</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Así, es bien conocido que ante  un mismo estímulo doloroso, la percepción subjetiva que éste desencadena es muy  diferente entre una persona y otra. Es por ello que se pueden encontrar  pacientes que, con mínimas lesiones, relatan un dolor insoportable y otros con  enfermedades graves e incluso mortales que inicialmente presentan síntomas  dolorosos de escasa intensidad.<sup>8,9</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por lo tanto, solamente en 20%  de los casos de lumbalgía es posible determinar la causa que la provoca, el otro  80% no guarda claras relaciones con los síntomas de esta patología y es por eso  que no se puede atribuir el problema a una lesión específica alguna. A pesar de  la utilización de pruebas complementarias, la falta de correlación entre los  resultados y la historia clínica del paciente conlleva a que este 80% de casos  se diagnostiquen lumbalgía inespecífica.<sup>2,9,10,11,12</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De manera que los síntomas  clínicos propios de esta patología tienen repercusiones tanto en el área física,  psicológica, social y laboral, afectados, la calidad de vida de quien la padece.<sup>1,11</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La afección lumbar común,  debido a su prevalencia, tiene una influencia considerable en la salud pública y  se ha convertido en una de las primeras causas de absentismo laboral.<sup>11,13</sup>  La ausencia de un trabajador debido a un dolor de espalda es apenas notoria si  hay otro disponible que pueda hacer el trabajo, sin embargo, si este trabajador  es mano de obra calificada, o sus responsabilidades dentro de la organización  con determinantes para el funcionamiento de las actividades del departamento, su  ausencia creará incomodidad, y hasta quizás, no se logren alcanzar los objetivos  propuestos aún siendo ésta justificada.<sup>4</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la República Bolivariana de  Venezuela, factores como el clima organizacional, la incorrecta alimentación de  un gran sector de la población venezolana, el esfuerzo laboral altamente  excesivo que realizan jóvenes, los cuales comienzan a trabajar a temprana edad y  el alto grado de estrés emocional que presenta la población en general por el  estado de inseguridad con altos de riesgos de violencia existente en el país, ha  ayudado a la progresión de dicha dolencia y la convierte en causa frecuente de  consulta de los trabajadores.<sup>14</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En Venezuela, a partir del  2005, con la reforma de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio  Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT), el gobierno nacional ha venido incrementando  políticas de seguridad en el Área de salud del trabajo que permitan el desempeño  de una acción eficaz por parte de los empleadores y los trabajadores, con la  finalidad de proteger al trabajador de accidentes y riesgos en el área laboral,  además de prevenir y controlar las enfermedades ocupacionales, así como la  atención al trabajador enfermo o accidentado.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, los casos de  lumbalgía han crecido en las estadísticas nacionales de enfermedades  ocupacionales de los últimos años. Datos registrados hasta el año 2006, por el  Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laborales (INPSASEL)<sup>15</sup>  refiere que esta patología ha afectado directamente de 8-16% de los trabajadores  venezolanos convirtiéndola en una de las patologías mas comunes desde el punto  de vista ocupacional.<sup>16,17</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas estadísticas tienen gran  impacto negativo para este país ya que afecta directamente la economía  venezolana debido a las numerosas pérdidas económicas que directa o  indirectamente afectan tanto el sector público como al privado.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la actualidad, muchos  autores<sup>8,10,18,19,20,21,22,23</sup> han desarrollado investigaciones de  diferentes tópicos relacionados a la lumbalgía. Este artículo tiene como  objetivo proporcionar información general actualizada, sobre puntos de interés  relacionadas con la lumbalgía para facilitar su compresión y diseñar medidas de  prevención.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para ello fueron, empleadas  fuentes primarias como artículos científicos publicados en idioma inglés,  francés y castellano sobre el tema de la lumbalgía. Se incluyen trabajos  originales y de revisión en un periodo entre 1995 - 2011. Los puntos a tratar  fueron: Tipos de lumbalgía más comunes, clasificada acorde a su tiempo de  duración y etiología-clínica. Causas principales de la lumbalgía y tratamientos  aplicados como el uso de fármaco, la cirugía y fisiatría, la buena actividad  física, el reposo en cama, la información dada al paciente.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">RESULTADOS</font></b></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">I: Tipos de Lumbalgía</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Lumbalgía se ha clasificado  de acuerdo a su tiempo de evolución y a su condición etiológico-clínica en  atención a:</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">I. Tiempo de evolución.</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Muchos autores<sup>10,11;24</sup>  coinciden en hacer tres grupos para clasificar la evolución de la lumbalgía,  pero la falta de consenso se pone de manifiesto a la hora de intentar delimitar  el periodo correspondiente a cada grupo. Cabe destacar que esta clasificación no  es muy utilizada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(a) Lumbalgía Aguda o Leve</b>:  Es la forma clínica de presentación más frecuente y se define como un cuadro  doloroso agudo en la zona lumbar de aparición brusca e intensa. Surge  generalmente al agacharse para coger un peso aunque otras veces ocurre sin  motivo aparente. Generalmente se inicia tras notarse un &quot;chasquido&quot; en la zona  lumbar que sigue a un intenso dolor en esa zona, e impide a la persona afectada  enderezarse y caminar. Existe controversia sobre el tiempo exacto de duración.7  Mientras que hay autores que consideran que estas lumbalgías son las que tienen  un tiempo de evolución inferior a las 4 semanas para otros no van más allá de  las de 2 semanas o incluso de la semana de evolución.<sup>1,13,18,24,25</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(b) Lumbalgía Sub-aguda o  Moderada</b>: Después de un episodio agudo puede existir persistencia o  fluctuaciones del dolor por unas pocas semanas. Cuando el tiempo de evolución se  encuentra entre las 4 y 12 semanas, las 2 y 12 semanas o incluso entre la semana  y las 7 semanas se considera Lumbalgía sub-aguda o moderada.<sup>7,11,13,18,24,25</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(c) Lumbalgía Crónicas o  Severa</b>: Evolución crónica de un episodio agudo. El cuadro suele ser  recurrente, estacional, intermitente o episódico, que aumenta con los esfuerzos  y sedestación prolongada pudiendo causar incapacidades severas para quien la  padece. El 73% de los pacientes afectados refieren haber tenido al menos un  episodio recurrente en los primeros 12 meses. Muchos de estos enfermos muestran  factores psicosociales sobreañadidos. Para unos autores serían las que tienen un  tiempo de evolución superior a los 3 meses mientras que para otros serían las  que superan las 7 semanas de evolución.<sup>7,11,13,24,25</sup></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">2. Condición  Etiológico-Clínica</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La Lumbalgía puede ser  clasificada de diferentes tipos desde el punto de vista etiológico-clínico y  engloba de forma precisa un mayor número de enfermedades.<sup>11,7,26,19,46</sup>,</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(a) Lumbociática o Ciática  Aislada</b>: Es el cuadro doloroso que se irradia a los territorios radiculares  del plexo ciático de origen lumbar y en 95% de los casos su origen está en la  compresión radicular de origen discal en una o varias. Las hernias lumbares son  las más frecuentes.<sup>11,27</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(b) Síndromes  Radiculomedulares</b>: Ciática paralizante, síndrome de la cola de caballo,  síndrome de la estenosis del canal raquídeo.<sup>11,26</sup></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">(c) Osteomusculares<sup>11</sup>:</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Causas traumáticas:  contracturas musculares, fracturas, esguinces.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Enfermedades inflamatorias:  espondilosis anquilopoyética, artritis reumatoide, síndrome de Reiter, síndrome  de Beçhet, fiebre mediterránea familiar, psoriasis, enfermedad de Whipple.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Anomalías en la columna  vertebral:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Congénitas: espina bífida,  espondilosis, hiperlordosis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Degenerativas:  espondilolistesis, hernia de disco, espondiloartrosis, hiperostosis anquilosante.  Esta es característica en personas mayores de 60 años.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Infecciosas: brucelosis,  tuberculosis, osteomielitis vertebral.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Metabólicas: osteoporosis,  enfermedad de Paget, osteomalacia, hipertiroidismo, enfermedad de Marfán,  acondroplasia.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Tumorales: metástasis,  neurinoma, meningioma.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Hematológicas: leucemia,  hemoglobinopatías, mastocitosis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(d) Viscerales</b>: Ocurren  en lesiones correspondientes a las vísceras. de tipo:<sup>11</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Renal: cólico renal,  pielonefritis, hidronefrosis, tumores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Vascular: aneurisma aórtico,  isquemia mesentérica.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Digestivo: pancreatitis,  úlcera péptica, apendicitis, colecistitis, tumores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Ginecológicos: embarazo,  dismenorrea, endometritis, tumores.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(e) Psiquiátricas</b>: en  paciente con depresión, histeria con intensión de ganancia secundaria.<sup>11</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Simulación y Hipocondría</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(f) Lumbalgía Mecánica</b>:  Es aquella que mejora con el reposo y empeora con el movimiento. Ésta es la  causa más frecuente de lumbalgía, corresponde a 80% de los casos diagnosticados.  Se debe principalmente por sobrecarga funcional o postural por ejemplo como  ocurre en el embarazo, en la mujer posparto inmediato, sedentarismo y obesidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Por alteraciones  estructurales: Espondilólisis, Espondilolistesis, Escoliosis, Patología discal,  Artrosis interapofisarias posteriores, Dismetrías pélvicas, Embarazo,  Sedentarismo, Hiperlordosis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Por traumatismos:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Distensión lumbar</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fractura de compresión</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Subluxación de la  articulación vertebral</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Espondilolistesis: fractura  traumática del istmo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>(g) Lumbalgía no mecánica</b>:  No se modifican con el esfuerzo (no mecánico), apuntando a una causa fuera de la  columna.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1.  Inflamatorias:Espondiloartritis, anquilosante, Espondiloartropatías</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Infecciosas:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Agudas: gérmenes  piógenosetiológico-clínica.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Crónicas: tuberculosis,  brucelosis, hongos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3.- Tumorales:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Benignas: osteoma osteoide,  osteoblastoma, fibroma, lipoma.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Malignas: mieloma múltiple,  sarcoma osteogénico, osteosarcoma.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Metástasis vertebrales: mama,  próstata, pulmón, riñón, tiroides, colon. Tumores intrarraquídeso: meningioma,  neurinoma, ependidoma.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. No vertebrales y viscerales  (dolor referido):</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Patología osteoarticular no  vertebral: cadera, articulación sacroilíaca.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Patología gastrointestinal:  ulcus, tumores pancreáticos, duodenales, gástricos o colónicos, pancreatitis  crónica, colecistitis, diverticulitis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Patología vascular: aneurisma  disecante de aorta.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Patología retroperitoneal:  hemorragia, linfoma, fibrosis, absceso del psoas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Patología genitourinaria:  endometriosis, embarazo ectópico, neoplasia genital, de vejiga, próstata o  riñón, pielonefritis, prostatitis, urolitiasis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Otras causas de lumbalgía no  mecánica:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Enfermedades endocrinas y  metabólicas: osteoporosis con fracturas, osteomalacia, sacromegalia,  alteraciones de las paratiroides, condrocalcinosis, fluorosis, ocronosis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Enfermedades hematológicas:  leucemias, hemoglobinopatías, mielofibrosis, mastocitosis.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Miscelánea: enfermedad de  Paget, artropatía neuropática, sarcoidosis, enfermedades hereditarias.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fibromialgias y problemas  psiconeuróticos. Factores relacionados con la lumbalgía. Entre las principales  causas que dan origen a esta patología.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1 Causas Físicas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Existen ciertas condiciones que  pueden propiciar el dolor lumbar o dolor en la espalda baja, entre ellos se  encuentra la edad, el sexo, la talla, el sobrepeso, el tabaquismo, la  nacionalidad y la actividad física.<sup>1,28</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">a) Edad:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La edad, parece ser  determinante, pues se ha demostrado que los episodios más frecuentes de dolores  lumbares se presentan en personas en edad productiva, es decir entre los 20 y  los 55 años, presentándose con más frecuencia alrededor de los 30 años. Por lo  general, los trabajadores jóvenes son los que presentan mayor riesgo para la  adquisición de dolor en el trayecto del nervio ciático, muchos son  diagnosticados como casos de ciática, mientras que los trabajadores mayores se  quejan de dolores indefinidos.<sup>11,12,28</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">b) Sexo:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con respecto al sexo existen  muchas interrogantes, por un lado hay estudios que encuentran un predominio  masculino, mientras que otros encuentran todo lo contrario. En muchos casos se  ha considerado un factor impreciso y se concluía que el sexo no era una variable  predictiva de la lumbalgía, sin embargo el Centro Panamericano de Ingeniería  Sanitaria y Ciencias del Ambiente, revela que los hombres están más propensos a  sufrir de dolores lumbares.<sup>1,5,8,11,12,28,29</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">c) Talla y Sobrepeso:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Pareciera existir, una relación  estrecha entre la talla, el sobrepeso y la frecuencia dolores lumbares, aunque  no puede tomarse como indicadores definitivos ya que los estudios no están  completamente aclarados. La obesidad constituye el problema nutricional más  frecuente de nuestra época. Shirl y col. y Torres Vaca y col., encontraron que  el riesgo de sufrir lumbalgía es de 1.5 veces más si los sujetos, hombres o  mujeres, son obesos ya que predispone al dolor de espalda. La carga que soportan  la quinta vértebra lumbar y el sacro, y el correspondiente disco, es cinco veces  superior en una postura incorrecta que en una postura correcta.<sup>1,5,8,11,18,  28</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">d) Tabaquismo:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por su parte, el tabaquismo que  constituye un problema importante de salud a nivel mundial y ha sido asociado  con el desarrollo de diversas patologías en este caso, hasta el momento no puede  ser tomado como un determinante. Algunos investigadores1,5 han estudiado una  posible asociación entre tabaquismo y la lumbalgía, pero los resultados  generados hasta ahora son discutidos. En cambio documentaron que el tabaquismo  constituye un factor de riesgo importante para la hospitalización de los  pacientes con esta patología. La relación entre tabaquismo y lumbalgía requiere  de mayor investigación.<sup>45</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">e) País o región:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Resulta interesante observar  que la prevalencia del dolor de espalda varía según el país, así por ejemplo, en  Taiwán se comprobó que era en torno al 19%, en Alemania aproximadamente el  44,9%; mientras que en Inglaterra era el 17,8%. También se comprobó que había  diferencias importantes dentro de cada país asociadas al área o región valorada.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas diferencias se deben al  hecho de que las vivencias culturales, a pesar de no afectar a los mecanismos  biológicos que desencadenan la aparición del dolor, pueden tener una clara  repercusión en la forma que se afecta la vida diaria y en las estrategias para  afrontarlo o limitar su impacto en la calidad de vida. Prueba de ello, es que  según un estudio realizado por REIDE (Red Española de Investigadores en  Dolencias de la Espalda), los factores que afectan a la restricción de la  actividad cotidiana de los pacientes españoles, son distintos de los de  anglosajones y nórdicos. Así, mientras que en nórdicos y anglosajones el dolor  sólo explica el 14% de la incapacidad y el miedo el 32%, en los pacientes  españoles el principal determinante de la incapacidad es el dolor, que explica  el 33% de la restricción de la actividad, mientras que el miedo a sus causas y  consecuencias sólo explica el 6%.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Además, a diferencia de lo que  ocurre con los pacientes anglosajones, en los españoles el miedo no predice la  evolución de la incapacidad e influye menos de un 5% en la calidad de vida del  paciente. Esas diferencias, según los expertos, se deben a aspectos culturales,  ya que la cultura mediterránea genera una actitud mental más sana con relación a  la restricción de la actividad por dolor de espalda. Estas diferencias  culturales pueden ser también, la causa de las diferencias presentes entre  hombres y mujeres en función del país en el que se realiza el estudio.<sup>11,20</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">f) Condiciones Físicas:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se habla de que una persona con  buenas condiciones físicas, pueden realizar y concluir su labor sin llegar a  presentar problemas lumbares, por el contrario, una persona con mala condición  física, no posee buena flexibilidad, lo que lo puede conllevar a padecer  episodios de dolores lumbares.<sup>1,5,8,11,28</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Causas Ocupacionales  Primeramente hay que aclarar que la lumbalgía ocupacional es aquella en la cual  el dolor en la zona lumbar es causado por alteraciones de las diferentes  estructuras que forman la columna vertebral a ese nivel, como ligamentos,  músculos, discos vertebrales, vértebras o por las estructuras adyacentes a la  misma y que producen limitación de la actividad laboral normal del trabajador,  siendo su etiología los factores factores fisiológicos y/o disergonómicos  relacionados con el trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Existen diversos factores que  incrementan la probabilidad de ocurrencia de episodios lumbares como lo son:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• El trabajo físicamente  pesado.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Las posturas de trabajo  estáticas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• El trabajo repetitivo sin  descanso.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Las flexiones y giros  frecuentes del tronco.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Los levantamientos y  movimientos bruscos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Las vibraciones con la  ocurrencia o presencia de dolores lumbares.<sup>8,9,11,18,21,28,30,31,</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Causas psicosociales</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se ha demostrado que los  aspectos psicosociales del trabajo causan un mayor número de problemas de  espalda en el trabajo que los aspectos físicos, siendo los aspectos psicológicos  y sociales importantes indicadores de riesgo de lumbalgía y de su recuperación.  En los pacientes aquejados de lumbalgía se ha demostrado que existe una mayor  prevalencia de depresión, ansiedad, abuso de sustancias y somatizaciones si se  compara con la población general. Esto trae como consecuencia, la incapacidad y  reducción de la actividad productiva del paciente durante un periodo largo de  tiempo, incluido la pérdida de trabajo y el constante dolor intenso [8] [11]  [30] [31] [32].</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aquí se presentan los grupos  más importante de causas psicosociales:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">a) Actitudes y creencias:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Creer que la lumbalgía es un  cuadro peligroso o que puede producir una minusvalía unido a conductas de  evitación como la vigilancia y el temor frente al movimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Creer que cualquier dolor  debe desaparecer totalmente antes de plantearse la vuelta al trabajo o a la  actividad normal.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Interpretaciones  catastróficas de los síntomas corporales, pensando siempre lo peor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Creer que el dolor es  incontrolable.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Actitudes pasivas frente a la  rehabilitación.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">b) Comportamientos:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Permanecer largo tiempo en  reposo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Reducir el nivel de actividad  hasta abandonar las actividades de la vida diaria.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Baja participación y  cumplimiento de los ejercicios físicos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Evitar la actividad normal y  adoptar progresivamente un estilo de vida alejado de la actividad productiva.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Dolor de intensidad por  encima de 10 en una escala analógica visual de 1 a 10.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Excesiva confianza y  dependencia de la asistencia o de los aparatos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• La calidad del sueño se ha  reducido desde el inicio del dolor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Incremento importante del  consumo de alcohol o de otras sustancias como los medicamentos desde que comenzó  el dolor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Hábitos de Fumar.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">c) Mecanismos de compensación:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Falta de incentivo económico  para volver al trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Antecedentes de reclamaciones  o de bajas laborales de más de tres meses, especialmente si están relacionadas  con una lumbalgía. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Experiencia previa de un  proceso de atención ineficaz.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Experiencia previa de  información confusa o catastrófica sobre el diagnóstico de un episodio de  lumbalgía.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Número de visitas a la  consulta en el año previo, excluidas las debidas al episodio actual de dolor  lumbar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Advertencia de abandono del  trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">d) Emociones:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Miedo de que el dolor se  incremente con la actividad o el trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Tristeza y otros síntomas  depresivos: irritabilidad, sentimientos de inutilidad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">•&nbsp; Ansiedad y estado de  alerta frente a sensaciones corporales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Sentimientos de estrés y de  incapacidad para mantener el control.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Ansiedad o falta de interés  por las actividades sociales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">e) Familia:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Sobreprotección de la pareja  o la familia, generalmente bien intencionada, resaltando miedos y posibles  consecuencias graves o asumiendo responsabilidades del paciente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Respuestas punitivas de la  familia, por ejemplo, ignorando o expresando frustración.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Falta de apoyos familiares,  en forma de tentativas, para volver al trabajo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Falta de soporte familiar  para poder hablar del problema.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">f) Trabajo:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Historia de trabajos manuales  especialmente en los siguientes grupos: construcción, ocupaciones relacionadas  con el cuidado de personas, transporte, industria.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Historia de trabajo  relacionada con cambios frecuentes, estrés, insatisfacción, falta de vocación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Creer que el trabajo puede  ser dañino o peligroso para su salud.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Ambiente de trabajo  estresante.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Demandas biomecánicas  importantes como levantar pesos, estar largo tiempo de pie o manteniendo  determinadas posturas, conducir, vibraciones, o calendarios rígidos que no  alternan descansos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Trabajar por la noche, en  festivos o a turnos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Capacidad mínima para retomar  determinadas ocupaciones u obligaciones dirigidas al retorno a la actividad  laboral.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Experiencia negativa sobre la  gestión de la lumbalgía en su lugar de trabajo.<sup>30</sup></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">4. Otras causas</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La lumbalgía puede ser causada  también por un traumatismo intenso, como un accidente o como un esfuerzo  muscular importante en donde se pueden lesionar las estructuras blandas o duras  de la columna. Otra causa puede ser por trastornos degenerativos de la columna  lumbar como la artrosis de las vértebras lumbares, la discopatía o protrusiones  discales, las cuales pueden favorecer la aparición de contracturas en la zona.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">II. Tratamientos</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En esta sección se  desarrollarán los tratamientos más comunes aplicados a los pacientes que  presentan lumbalgía.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>1. Dar información positiva  y tranquilizadora al paciente</b>: Se recomienda educar al paciente con  explicaciones verbales, materiales impresos, direcciones electrónicas, etc. Esto  con la finalidad de que el paciente disminuya los temores, la ansiedad, cambie  la percepción sobre su problema, baje la limitación de sus actividades diarias y  mejore la actitud ante el tratamiento a realizar.<sup>5,7,13,30</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>2. Evitar el reposo en cama</b>:  Salvo en los primeros días en que el dolor puede ser severo e invalidante, no  está indicado hacer reposo. Existen evidencias suficientes para afirmar que el  reposo en cama es menos eficaz que cualquier otra alternativa terapéutica,  incluso el reposo en cama prolongado ha demostrado ser dañino. Así pues, no debe  recomendarse y debería limitarse a los pocos días en los que el paciente  normalmente tiene dolor severo al moverse (generalmente menos de 4 en la escala.  EVA).<sup>5,7,13,30,33</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>3. Mantener el mayor grado  posible de actividad física</b>: Mantener el mayor grado de actividad física  diaria que le permita el dolor al paciente, incluso intentar realizar todas  aquellas cosas que el paciente normalmente haría. Esto lo beneficia porque  disminuye los síntomas, baja el riesgo de la cronicidad y reduce el tiempo de  incapacidad. Es importante también señalar que en las etapas tempranas de la  recuperación es conveniente el evitar deportes de contacto extremo y aquellos  que requieren cargas pesadas en la espalda. Ya que es improbable que el realizar  actividades deportivas intensas dañe la espalda, pero puede producir dolor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">También es importante el  discutir las actividades laborales, en especial aquellas que requieren levantar  cargas pesadas o movimientos extremos, ya que puede ser necesario el modificar  dichas actividades por un tiempo.<sup>5,7,13,30</sup></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">4. Usos de fármacos,  fisiatría y cirugía:</font></b></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">(a) Medicamentos.</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Varios medicamentos pueden ser  usados para ayudar a aliviar su dolor:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Aspirina o acetaminofeno  pueden aliviar el dolor con pocos efectos colaterales.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Medicamentos  antiinflamatorios no esteroides como ibuprofeno o naproxeno reducen el dolor y  la inflamación.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Medicamentos narcóticos para  el dolor, como codeína o morfina pueden ayudar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Los esteroides por vía oral o  inyectada en su columna, entregan una alta dosis de antiinflamatorios.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">(b) Fisiatría.</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La lumbalgía puede ser  discapacitante. Los medicamentos y tratamientos combinados a menudo alivian el  dolor de manera el paciente pueda realizar todas las cosas que desee hacer.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Fisioterapia puede incluir  modalidades pasivas como calor, hielo, masaje, ultrasonido u estimulación  eléctrica. Una terapia activa consiste de estiramientos, levantamiento de pesas  y ejercicios cardiovasculares. Ejercitar para restaurar el movimiento y la  fuerza a su área lumbar puede ser beneficioso en el alivio del dolor.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Abrazaderas se usan con  frecuencia. La abrazadera más común es una tipo corsé que puede colocarse  alrededor de la cintura y el estómago. Las abrazaderas no son siempre  beneficiosas, pero personas reportan que se sienten más cómodas y estables al  usarlas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Quiropráctica o terapia de  manipulación se suministra en varias formas. Algunos pacientes sienten alivio de  su lumbalgía con estos tratamientos.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Tracción se usa a menudo,  pero no hay evidencia científica de su efectividad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• Otros programas basados en el  ejercicio, como Pilates o yoga son beneficiosos para algunos pacientes.<sup>5,7,11,13</sup></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">(c) Cirugía.</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La cirugía para la lumbalgía  debería considerarse solamente cuando se realizaron y fallaron las opciones de  tratamiento no quirúrgico. Es mejor tratar opciones no quirúrgicas durante 6  meses a un año antes de considerar la cirugía.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La cirugía no es la última  opción de tratamiento &quot;cuando todo lo otro falla&quot;. Algunos pacientes no son  candidatos para cirugía, a pesar que padecen un dolor significativo y otros  tratamientos no funcionaron. Algunos tipos de lumbalgía crónica simplemente no  pueden tratarse con cirugía.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Además, la cirugía debería  considerarse solamente si su médico puede ubicar la causa de su dolor.<sup>7,11,24,33</sup></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">5. Historia clínica</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Uno de los retos más importante  en el diagnóstico de la lumbalgía, es diferenciar al 95% cuyo origen son  procesos musculoesqueléticos benignos del 5% cuya lumbalgía es producida por  enfermedades específicas que precisan un rápido y adecuado tratamiento. Esto  tomando en cuenta que en el 80% aproximadamente de los casos no será posible  llegar a un diagnóstico específico.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La mayoría de las alteraciones  de la lumbalgía inespecíficas son hallazgos casuales, que no son la verdadera  causa del dolor y no aumentan el riesgo de presentación en los 25 años  siguientes. Teniendo en cuenta todo esto, el médico no debe perder tiempo en  pruebas complementarias, que salvo excepciones, no reportan nada. Lo más  aconsejable es hacer una buena historia clínica y exploración física para  descartar aquellas situaciones, que a pesar de ser poco frecuentes, pueden  entrañar gravedad.<sup>11</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La historia médica de un  paciente puede proveer mayores pistas para un diagnostico potencial. Los  componentes esenciales de una historia clínica incluyen comienzo, cronología,  localización, radiación del dolor, factores que disminuyen o agravan el dolor, y  los síntomas asociados.<sup>34</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es importante conocer los  factores predictivos en este tipo de lumbalgías. Sabemos que una historia de  lumbalgía es un potente indicador de que en ese mismo año exista un segundo  episodio de lumbalgía, por tanto las recurrencias en las lumbalgías  inespecíficas es un dato que se debe tener en cuenta y está muy relacionado con  la historia natural de este proceso. Es por ello que la historia clínica debe  ser evaluada en intervalos apropiados hasta que la mayoría de los síntomas  resuelvan y el paciente renueve sus actividades usuales.<sup>2,5,7</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Este tipo de historia clínica  facilita al médico general un abordaje integral desde el inicio del tratamiento,  y al especialista, abordar las personas con esta patología cuando existe una  real indicación por la complejidad de la misma, optimizando así recursos  técnicos y administrativos, contribuyendo de ésta manera a la sostenibilidad  económica del Sistema de Seguridad Social a mediano y largo plazo.<sup>11,24</sup></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">CONCLUSIÓN</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aunque la lumbalgía no se trate  de una enfermedad que amenace la vida del paciente, por lo incómoda y dolorosa  que resulta ser, es un motivo importante de ausentismo laboral, de grandes  costos y de gran pérdida del potencial productivo de la persona.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Actualmente la lumbalgía se  está presentando, como un problema significativo, debido al incremento de  pacientes que lo padecen. De este modo resulta necesario adoptar medidas de  prevención, ya que al momento que la misma se desarrolle, es más difícil ubicar  el diagnóstico y su tratamiento es complicado. Esta situación genera límites a  la vida activa de quienes la contraen.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los síntomas que presentan los  pacientes, no tienen características específicas, y pueden ser confundidas con  otras dolencias similares. Los datos disponibles sugieren que se abusa de  procedimientos cuyos beneficios y riesgos son inciertos, mientras que se  reutilizan otros que han demostrado ser más eficaces, seguros, efectivos y/o  eficientes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es por ello, que en los últimos  años se han desarrollado en diversos países guías de práctica clínica para la  lumbalgía inespecífica. Desde que se elaboraron las primeras en América y el  Reino Unido (Quebec Task Force 1987, Bigos 1994, CSAG Committee on Back Pain  1994), se han registrado más de 30 nuevas &quot;Guías de Práctica Clínica&quot; que  afirman estar basadas en la evidencia científica.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS</font></b></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1) Saldívar G. Atenógenes H.,  Joffre V. Víctor M., Barrientos G. Ma. Del Carmen, Lin O. Dolores, Vázquez N.  Francisco, Llanes C. Arturo. Factores de riesgo y calidad de los enfermos que  sufren lumbalgía. Revista electrónica Medicina, Salud y Sociedad. 2010; 1:1-25.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3144492&pid=S1690-3293201300020001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2) Peña Sagredo J.L., P. Brieva  B., Peña Martín C., Humbría Mendiola A. Unidades de espalda: Un modelo  multidisciplinario. Rev Esp Reumatol. 2002; 29:499-502.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3) Gunnar A. Epidemiological  features of chronic low-back pain. Lancet. 1999; 354:581-85.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4) Ehrlich G. E. Low back pain.  Bulletin of the World Health Organization. 2003; 81:671-676.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5) Pérez Irazusta I., Alcorta  Michelena I., Aguirre Lejarcegui G., Aristegi Racero G., Caso Martínez J.,  Esquisabel Martínez R., et al. Guía de Práctica Clínica sobre Lumbalgía  Osakidetza. GPC 2007; 1:1-162.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6) De Yanes E. Escalona.  Factores de riesgos ocupacionales y consideraciones de género en los estudios  epidemiológicos de las lumbalgías. Revista salud de los Trabajadores. 2000;  8:51- 76. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7) Quirós A. S. y Muñoz E. J.  P. Tratamiento de lumbalgía aguda. Departamento de Farmacoepidemiología. 2005;  1-26.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8) Vargas M., y Nogales O.  Lumbalgía inespecífica: condición emocional y calidad de vida. Centro Regional  de Investigación en Psicología. 2011; 5:41-47.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9) Peña Sagrado C., Peña B., B.  Pérez Núñez M. y Humbría Mendiola A. Fisiopatología de la lumbalgia. Rev. Esp.  Reumatol. 2002; 29:483-8.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10) Pérez Guisado, J. Lumbalgía  y ejercicio físico. Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad  Física y el Deporte. 2006; 6:230-247.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11) Pérez Guisado, J.  Contribución al estudio de la lumbalgía inespecífica. Rev. Cubana Ortop.  Traumatol. 2006; 20.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12) N.J. Manek, A.J. MacGregor.  Epidemiology of back disorders: prevalence, risk factors, and prognosis. Curr.  Opin. Rheumatol. 2005; 17:134-40.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13) Bardillo Mateos C.,  Rodríguez Cardoso A. y Herrero Pardo de Dolebun M. Tratamiento de la lumbalgía.  2000.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14) Vilar Hernandez R.V.,  Alvarez Rodriguez y Rivas Hidalgo. Resultados de las experiencias logradas por  la colaboración conjunta Barrio Adentro Deportivo y Médico a la aplicación de la  preparación física especializada y la medicina naturalista tradicional para  aliviar las enfermedades crónicas no transmisibles como nuevo proyecto de  trabajo realizado en el estado Aragua República Bolivariana de Venezuela.  EFDeportes.com, Revista Digital. Buenos Aires. 2011; 15. Disponible en URL (<a href="http://www.efdeportes.com/">http://www.efdeportes.com/</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15) República Bolivariana de  Venezuela. Ministerio del Poder Popular para el Trabajo y la Seguridad Social.  Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad laborales (2008). Registro  de Enfermedades profesionales 2002 al 2006. Extraído el 15 de Septiembre, 2011  de la siguiente Disponible en URL: ( <a href="http://www.inpsasel.gov.ve/moo_medios/sec_estadisticas.html"> http://www.inpsasel.gov.ve/moo_medios/sec_estadisticas.html</a> ).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16) Yanes L. La salud de los  trabajadores en el marco del proceso político venezolano: impacto de la reforma  de la ley orgánica de prevención, condiciones y medio ambiente de trabajo. Salud  de los Trabajadores. 2008; 16.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17) Venezuela. Asamblea  Nacional. (2005). Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de  Trabajo (LOPCYMAT). Publicada en Gaceta Oficial No 38.236, de fecha 26 Julio,  2005. Caracas: Imprenta Nacional.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18) Moreno E. Bernabé, Arroyo  M. Manuel. Tratamiento y prevención de lumbalgía a través de fisioterapia basado  en un sistema web. 2011.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">19) Palomo ML, Rodríguez A,  Barquinero C. Clasificación etiológica y clínica. Lumbalgías. Jano. 2001; 14:84.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">20) Guo HR, Chang YC, Yeh WY,  Chen CW, Guo YL. Prevalence of musculoskeletal disorder among workers in Taiwan:  a nationwide study. J Occup. Health. 2004; 46:26- 36.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">21) Frank J. W., Pulcins lndra  R., Kerr Mickey S., Shannon Harry S. y Stansfeld Stephen A. Occupational back  pain - an unhelpful polemic. Scand J Work Environ Health. 1995; 21:3- 14.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">22) Sola Y. Larumbe, González  A. Martínez, Martínez J. Gancedo, García J. Ceña. Lumbalgía Aguda en Atención  Primaria. Semergen. 1996; 23:558-562.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">23) G. T. Jones, G. J.  Macfarlane. Epidemiology of low back pain in children and adolecents. Arch. Dis.  Child. 2005; 90:312- 316.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">24) Álvarez G. M., Dirección  Gestión médica y Red. Asistencial SURATEP. Guía de atención dolor lumbar. 01-50.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">25) Kovacs F. Manejo clínico de  la lumbalgía inespecífica. Semergen. 2002; 28:1-3.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">26) Magna P, Granados JA, Sáez  M. Lumbalgía. Jano. 2002; 63:45-9.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">27) J. Roig García, E. García  Criado, M. Torres Trillo. Lumbalgía y lumbociática aguda. Su manejo como  urgencia en Atención Primaria. Semergen. 1996. 23:487-491.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">28) Hómez S. C. Guía para la  identificación de factores de riesgo biomecánicos causantes de lumbalgía  ocupacional en personal de enfermería de áreas críticas de un hospital público.  2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">29) Wijnhoven HA, de Vet HCW,  Picavet HSJ. Sex differences in consequences of musculoskeletal pain. Spine.  2007; 32:1360-1367.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">30) Ávila A. Mario A. y Palomo  G. José M. Lumbalgía inespecífica: la enfermedad del siglo XXI. Abordaje  terapéutico de enfermería. Revista cientifica HYGIA de enfermeria. 2010; 75:5-9.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">31) Noriega E. M., Barrón S.  A., Sierra M. Octavio, Méndez R. I. Pulido N. M. y Cruz F. C. La polémica sobre  las lumbalgías y su relación con el trabajo: estudio retrospectivo en  trabajadores con invalidez. Cad. Saúde Pública, Rio de Janeiro. 2005;  21:887-897. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">32) J Hartvigsen, S Lings, C  Leboeuf-Yde, L Bakketeig. Psychosocial factors at work in relation to low back  pain and consequences of low back pain; a systematic, critical review of  prospective cohort studies. Occup Environ Med. 2004; 2:1-10. Disponible en URL:  (<a href="http://www.occenvmed.com/cgi/%20content/full/61/1/e2">http://www.occenvmed.com/cgi/  content/full/61/1/e2</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">33) Castro D. M. P. y González  A. L. Lumbalgía. Guías Clínicas. 2002; 2:1-3.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">34) Bernard K. Clinical Signs  of Low Back Pain. Turner White Communications Inc., Wayne, PA. 2003; 39-56.  Disponible en URL: (<a href="http://www.turner-white.com">www.turner-white.com</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">35) J. Cid, J. de Andrés, E.  Reig, C. del Pozo, A. Cortés y J. J. García-Cruz. Cervicalgias y lumbalgía  mecanicodegenerativas. Tratamiento conservador. Actualización. Rev. Soc. Esp.  Dol. 2001; 2:79-100.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">36) Hidalgo G. Indicaciones de  los estudios neurofisiológicos en el dolor lumbar. Rev Neurol. 2006; 43:618-620.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">37) Champin M. Denisse.  Lumbalgía. Rev. Soc. Per. Med. Inter. 2004; 17:50-56.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">38) Guía de Salud Laboral. El  lumbago. Fesibac 2000. 39) Chavarria B. Y., Flores E. S., Martínez Guadalupe. Lo  que el médico en genera debe saber sobre lumbalgía inespecífica. Rev. Med.  Hondur. 2009; 77:75-81.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">40) Valdettaro A., Felici F.,  Resek M. Tratamiento de la lumbalgía en la ciudad del rosario. 2002.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">41) Fundación Kovacs. European  Commission. Guía de práctica clínica: Lumbalgía inespecífica. Versión española  de la guía de Práctica Clínica del Programa Europeo COST B13. 2005.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">42) Palomo, M.L., Rodríguez A.  y Barquinero, C.&nbsp; Clasificación etiológica y clínica. Lumbalgías. Jano.  2001; 14:1-4.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">43) Bourigua I, Simoneau E.,  Leteneur S., Gillet C. y Barbier F. Revue de la littérature La lombalgie  chronique: Définitions, Evaluation et Traitement. Revue Lavoisier. 2009;  30:1-30.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">44) Shiri R, Karppinen J, Leino-Arjas  P, Solovieva S, Viikari- Juntura E. The association between smoking and low back  pain: a meta-analysis. Am J Med. 2010 Jan;123(1):87.e7-35. doi: 10.1016/  j.amjmed.2009.05.028.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">45) Leboeuf-Yde C., Lemeunier  N., Wedderkopp N, Kjaer P. Evidence-based classification of low back pain in the  general population: one-year data collected with SMS Track. Springer Verlag Ed.  Chiropractic &amp; Manual Therapies© Leboeuf-Y de et al.; licensee BioMed Central  Ltd. 2013.</font></p>       ]]></body>
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<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[]]></source>
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</nlm-citation>
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</article>
