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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tumores suprarrenales: Presentación de 8 pacientes con estudios bioquímicos e histopatológicos]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <P ALIGN="CENTER"><b><font size="4">Tumores suprarrenales*</font></b></P>     <P ALIGN="CENTER"><b><font size="4">Presentaci&oacute;n de 8 pacientes con estudios bioqu&iacute;micos e histopatol&oacute;gicos</font></b></P>     <P ALIGN="CENTER"><FONT SIZE=3>Drs. Jos&eacute; Enrique L&oacute;pez**, Myriam Marcano Torres***, Efra&iacute;n Sukerman****, Jos&eacute; Enrique L&oacute;pez Salazar****, Yolanda L&oacute;pez Salazar****, Hermaliz Urbaneja****, Humberto Fasanella**** </FONT></P>     <P ALIGN="CENTER">Academia Nacional de Medicina</P>     <P>*Trabajo presentado en la Academia Nacional de Medicina el 10-04-2003.</P>     <P>**Individuo de N&uacute;mero, Sill&oacute;n XVII, Academia Nacional de Medicina.</P>     <P>***Miembro Correspondiente, Puesto Nº 15, Academia Nacional de Medicina.</P>     <P>****M&eacute;dicos Internistas.</P> <FONT FACE="Times"> </FONT> <B>    <P>RESUMEN</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Se estudiaron 8 pacientes con tumores de la gl&aacute;ndula suprarrenal, 4 de ellos afectos de feocromocitoma.  Una paciente consult&oacute; por hipertensi&oacute;n arterial sist&eacute;mica, hiperglicemia intensa y sintomatolog&iacute;a card&iacute;aca interpretada al inicio como infarto agudo del miocardio y luego como miocarditis por catecolaminas aumentadas; el ecocardiograma de la paciente fue normal, las cifras de catecolaminas, &aacute;cido vanililmand&eacute;lico y metanefrinas urinarias estuvieron muy elevadas, los estudios imagenol&oacute;gicos (ecosonograma abdominal, y la aortograf&iacute;a) revelaron tumor de la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha.  Fue sometida a intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica, resec&aacute;ndose la tumoraci&oacute;n que med&iacute;a 10 x 8 x 7 cm.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Los valores de catecolaminas, &aacute;cido vanililmand&eacute;lico, metanefrinas y la glicemia alcanzaron valores normales a la 72 horas del posoperatorio; 1 paciente con hipertensi&oacute;n arterial refractaria; 2 presentaron shock con dolor abdominal intenso, confundi&eacute;ndose con abdomen agudo quir&uacute;rgico.  Los pacientes fallecieron en la sala de emergencia y la autopsia revel&oacute; que uno de los pacientes  ten&iacute;a un feocromocitoma de la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha y el otro era de la suprarrenal izquierda.  Estos pacientes se consideran como secretores de epinefrina en cantidad mucho mayor que la norepinefrina; 2 pacientes presentaron adenoma de una suprarrenal, uno de ellos se present&oacute; con p&eacute;rdida de la fuerza muscular en los 4 miembros, hipertensi&oacute;n arterial, hipernatremia e hipokalemia importantes, con alcalosis metab&oacute;lica, ya que el ascenso del bicarbonato s&eacute;rico es el resultado de la p&eacute;rdida del i&oacute;n hidrogeni&oacute;n y migraci&oacute;n del potasio al interior de las c&eacute;lulas, con disminuci&oacute;n del potasio s&eacute;rico, tambi&eacute;n el magnesio estuvo disminuido.  Se interpret&oacute; al inicio como enfermedad de Conn, sin embargo, los valores de aldosterona se encontraron dentro de los valores normales.  No fue realizada la determinaci&oacute;n de renina, la histopatolog&iacute;a fue de un adenoma de la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha.  La otra paciente se present&oacute; con hipertensi&oacute;n arterial pos eclampsia, el estudio bioqu&iacute;mico para feocromocitoma estuvo dentro de l&iacute;mites normales y el estudio microsc&oacute;pico de la resecci&oacute;n suprarrenal izquierda revel&oacute; adenoma no cromaf&iacute;nico.  La 7ª historia cl&iacute;nica fue de un paciente con sintomatolog&iacute;a y signolog&iacute;a, caracter&iacute;stico del s&iacute;ndrome de Cushing, siendo posteriormente demostrado por el estudio hormonal, imagenol&oacute;gico e histopatol&oacute;gico, la resecci&oacute;n del adenoma de la gl&aacute;ndula suprarrenal izquierda, condujo a la remisi&oacute;n de la sintomatolog&iacute;a.  La 8ª historia cl&iacute;nica fue de una paciente con carcinoma suprarrenal funcionante con s&iacute;ndrome de virilizaci&oacute;n, el tumor infiltr&oacute; la cara inferior del h&iacute;gado y la compresi&oacute;n con obstrucci&oacute;n de la vena cava inferior explic&oacute; el edema de miembros inferiores; la proteinuria de 24 horas fue normal, lo cual demostr&oacute; que los edemas no fueron por s&iacute;ndrome nefr&oacute;tico paraneopl&aacute;sico.  Los ex&aacute;menes de laboratorio demostraron un incremento de androstenediona, y de testosterona total y libre, que explicaban el s&iacute;ndrome de virilizaci&oacute;n que presentaba la paciente.  Se decidi&oacute; la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica, demostr&aacute;ndose la friabilidad del tumor que sangraba al m&iacute;nimo contacto lo cual impidi&oacute; su extirpaci&oacute;n.  Se tom&oacute; biopsia para estudio histopatol&oacute;gico, el cual revel&oacute; carcinoma funcionante de la gl&aacute;ndula suprarrenal.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">INTRODUCCI&Oacute;N</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Las dos gl&aacute;ndulas suprarrenales se encuentran en situaci&oacute;n retroperitoneal, por dentro de la c&aacute;psula adiposa renal (fascia de Gerota), inmediatamente por encima y en contacto con el polo superior del ri&ntilde;&oacute;n.  En condiciones normales el peso aproximado de cada una de ellas es de 3 a 5 gramos, midiendo entre 3 y 5 cm de largo, x 2 a 3 cm de ancho, aunque s&oacute;lo tiene un espesor de 4 a 8 mm.  Su forma triangular es caracter&iacute;stica a modo de gorro frigio, m&aacute;s t&iacute;pica en el lado derecho que en el izquierdo.  La gl&aacute;ndula se relaciona en el lado derecho con el h&iacute;gado y la vena cava inferior mientras que en el lado izquierdo lo hace con el ri&ntilde;&oacute;n, la aorta y la grasa perirrenal.  La irrigaci&oacute;n arterial es muy rica a partir de m&uacute;ltiples ramas de la aorta abdominal, de las arterias renales y de la arteria fr&eacute;nica; en contraste con ello el drenaje venoso est&aacute; constituido por una sola vena, drenando la gl&aacute;ndula derecha directamente en la vena cava inferior y la izquierda directamente en la vena renal.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La corteza suprarrenal empieza a aparecer en la cuarta-quinta semana del desarrollo embrionario a partir del blastema meson&eacute;frico pr&oacute;ximo a la ra&iacute;z del mesenterio, desarroll&aacute;ndose en forma de c&eacute;lulas acid&oacute;filas que posteriormente van a ser rodeadas por otras m&aacute;s peque&ntilde;as y bas&oacute;filas.  Las primeras forman la llamada corteza fetal y las bas&oacute;filas la definitiva.  La m&eacute;dula suprarrenal y el sistema nervioso simp&aacute;tico se forman al mismo tiempo hacia la 5ª semana, cuando aparecen c&eacute;lulas de la cresta neural ectod&eacute;rmica que emigran invadiendo la corteza fetal y que suponen el esbozo de la zona medular de las gl&aacute;ndulas suprarrenales.  Al mismo tiempo, otras de esas c&eacute;lulas llamadas simpatogonias, se situar&aacute;n a ambos lados de la m&eacute;dula espinal constituyendo los ganglios simp&aacute;ticos primitivos.  El desarrollo completo tanto de la zona medular como la cortical se alcanza despu&eacute;s del nacimiento, cuando otros tejidos del mismo origen involucionan de forma fisiol&oacute;gica viniendo a constituir los &oacute;rganos para a&oacute;rticos de Zuckerkandt.  El conocimiento de estas ectopias de tejido medular hiperfuncionante tiene por tanto una importante relevancia cl&iacute;nica, toda vez que puede haber tejido cromaf&iacute;n ect&oacute;pico distante, en la vejiga, mediastino, cuello.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La corteza suprarrenal elabora, a partir de un precursor com&uacute;n, el colesterol, glucocorticoides, mineralocorticoides, y hormonas esteroideas sexuales.  Los glucocorticoides tienen su principal representante en el cortisol, mientras que el mineralocorticoide m&aacute;s importante es la aldosterona.  La citada producci&oacute;n hormonal se inicia en las mitocondrias y en el ret&iacute;culo endoplasm&aacute;tico de las c&eacute;lulas corticales a partir del colesterol y el ritmo secretorio sigue el circadiano, por lo que en las determinaciones en sangre ser&aacute; necesario conocer exactamente la hora de la extracci&oacute;n.  Los niveles de la hormona adrenocorticotr&oacute;pica (ACTH) influyen igualmente en la funci&oacute;n cortical que ajusta su ritmo de secreci&oacute;n a aquellos niveles.  El cortisol plasm&aacute;tico inhibe la producci&oacute;n de la hormona ACTH a trav&eacute;s de un <I>feedback</I> negativo con lo que regula la funci&oacute;n de la corteza suprarrenal.  En el caso de la secreci&oacute;n de aldosterona existe una interrelaci&oacute;n con la ACTH, aunque menor, pues por otro lado el sistema renina-angiotensina, as&iacute; como los niveles de sodio y volumen plasm&aacute;tico, entre otros, actuar&aacute;n regulando la producci&oacute;n de mineralocorticoides.  El potasio por s&iacute; solo, cuando est&aacute; aumentado puede estimular de forma directa la secreci&oacute;n de mineralocorticoides.  El catabolismo de las hormonas corticales se efect&uacute;a en el h&iacute;gado donde son conjugadas con el &aacute;cido glucor&oacute;nico, antes de su eliminaci&oacute;n por v&iacute;a urinaria.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La bios&iacute;ntesis de las catecolaminas en las c&eacute;lulas cromafines se inicia a partir de la tirosina, que puede ser aportada a trav&eacute;s de la dieta o sintetizada en el h&iacute;gado a partir de la fenilalanina.  La dopamina y la noradrenalina que son neurotransmisores, originar&aacute;n la adrenalina mediante interacci&oacute;n enzim&aacute;tica medular.  Las catecolaminas se almacenan en gr&aacute;nulos espec&iacute;ficos que ante determinados est&iacute;mulos salen de las c&eacute;lulas por exocitosis y son drenadas a la vena en una proporci&oacute;n aproximada de 80 % de epinefrina y un 20 % de norepinefrina, con un efecto biol&oacute;gico extremadamente r&aacute;pido pero de vida corta.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El uso m&eacute;dico frecuente de los recursos diagn&oacute;sticos imagenol&oacute;gicos tanto ecosonogr&aacute;ficos como tomogr&aacute;ficos para las afecciones abdominales ha conducido al descubrimiento casual de algunas tumoraciones suprarrenales.  El reto para el cl&iacute;nico es determinar si es o no funcionante, si es benigno o maligno, si debe resecarse o no, y as&iacute; poder evitar que se realicen pruebas innecesarias o intervenciones quir&uacute;rgicas no requeridas por su afecci&oacute;n no funcionante y benigna.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Prinz y col. (1) han denominado a los tumores suprarrenales diagnosticados de manera casual, al utilizar un m&eacute;todo imagenol&oacute;gico como &quot;incidentalomas&quot;.  Su frecuencia es elevada ya que var&iacute;a de 0,3 % a 5 % de todos los pacientes que se someten a estudios imagenol&oacute;gicos abdominales (2).  Si se excluyen los pacientes que tienen lesiones malignas primarias extra adrenales concurrentes, la hemorragia suprarrenal, las lesiones adrenales inflamatorias como la tuberculosis y las micosis, la frecuencia de estos incidentalomas verdaderos var&iacute;an entre 0,6 % y 1,4 %, lo cual concuerda con los resultados de estudios de necropsia que demuestran que adenomas suprarrenales no diagnosticados en vida del paciente se encuentran en el 1,9 % (3).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La valoraci&oacute;n y el tratamiento apropiados de los adenomas incidentales son motivo de controversias, a pesar de que siempre se realicen exhaustivos estudios bioqu&iacute;micos e imagenol&oacute;gicos antes de considerar la necesidad de realizar una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica.  Los criterios m&aacute;s razonables para resolver esta situaci&oacute;n ser&iacute;an:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">1.&#9;Los adenomas adrenocorticales benignos y cl&iacute;nicamente inactivos son descubrimientos frecuentes en la autopsia.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">2.&#9;Los carcinomas adrenocorticales son raros en extremo y su frecuencia anual se ha estimado entre 0,06 a 0,17 por cada 100 000 habitantes (4,5).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">3. Las gl&aacute;ndulas suprarrenales son sitios frecuentes de met&aacute;stasis (6).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El diagn&oacute;stico diferencial de una tumoraci&oacute;n suprarrenal descubierta de manera incidental en un adulto, abarca: 1.  Adenoma cortical, 2.  Carcinoma adrenocortical, 3.  Feocromocitoma, 4.  Hemorragia o fibroma organizado, 5.  Mielolipoma: tumor producido por tejido adiposo adulto, bien diferenciado, mezclado con elementos hematopoy&eacute;ticos de las 3 series (7), 6.  Adenolipoma, 7.  Met&aacute;stasis.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El prop&oacute;sito de este trabajo ser&aacute; comentar las historias cl&iacute;nicas de 8 pacientes afectos de tumores suprarrenales: 4 feocromocitomas, 2 adenomas, 1 s&iacute;ndrome de Cushing y 1 carcinoma suprarrenal, y realizar consideraciones sobre la sintomatolog&iacute;a, el diagn&oacute;stico bioqu&iacute;mico, imagenol&oacute;gico e histopatol&oacute;gico.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Histor&iacute;as cl&iacute;nicas</P> </B>    <P ALIGN="JUSTIFY">1ª Historia Cl&iacute;nica.  Paciente femenina, de 49 a&ntilde;os conocida diab&eacute;tica e hipertensa arterial desde 7 a&ntilde;os antes de su ingreso, en tratamiento con insulina NPH 25 U diarias m&aacute;s insulina cristalina y como antihipertensivo Nadolor 160 mg diarios e hidroclorotiazida 25 mg d&iacute;a, consulta en emergencia por presentar en horas de la noche un intenso dolor epig&aacute;strico, sin irradiaci&oacute;n, acompa&ntilde;ado de n&aacute;useas, sudoraci&oacute;n profusa, malestar general y escalofr&iacute;os.  Su examen f&iacute;sico revel&oacute; malas condiciones generales, diaforesis acentuada, sudoraci&oacute;n fr&iacute;a copiosa, palidez y somnolencia, Pulso de 140 x m y presi&oacute;n arterial de 160/120 mmHg, los ruidos card&iacute;acos eran r&iacute;tmicos y se encontraron estertores h&uacute;medos en bases pulmonares; el electrocardiograma revel&oacute; ausencia de progresi&oacute;n de la onda &quot;R&quot; desde V1 hasta V6, acompa&ntilde;ado de un desnivel positivo del segmento ST, la creatinfosfoquinasa MB fue de 34 U (valor de referencia 0-10 U) y el lactato deshidrogenasa fue de 5 780 U (valor de referencia 160-320 U).  La paciente fue ingresada con el diagn&oacute;stico de infarto agudo del miocardio de la pared anterior y se indica tratamiento en ese sentido.  Doce horas despu&eacute;s de su admisi&oacute;n la enferma presenta severa hipotensi&oacute;n arterial (presi&oacute;n arterial de 50/30 mmHg), empeoramiento de su estado general, sudoraci&oacute;n intensa que empapa el lecho, taquicardia, frialdad de los tegumentos, por lo que recibe infusi&oacute;n parenteral con dopamina, a pesar de lo cual la hipotensi&oacute;n arterial se mantiene durante cuarenta y ocho horas, constat&aacute;ndose para ese momento valores de CK total de 265 U, CKMB de 30 U, lactato deshidrogenasa de 1 640 U y aspartato aminotransferasa de 111 U.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Los electrocardiogramas sucesivos muestran descenso progresivo del segmento ST hasta su normalizaci&oacute;n en 36 horas, con reaparici&oacute;n de las ondas R en las precordiales y sin evidencia de ondas Q ni trastornos de la repolarizaci&oacute;n ventricular (<a href="#fig1">Figura 1</a>).  Se indic&oacute; clonidina parenteral con resultados poco satisfactorios.  Simult&aacute;neamente se aprecia ascenso de la glicemia de 598 mg/dL resistente al tratamiento con elevadas dosis de insulina; se hace el diagn&oacute;stico cl&iacute;nico de probable feocromocitoma.</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig1"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img01.jpg" WIDTH=241 HEIGHT=488></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 1.  Derivaci&oacute;n V2 del electrocardiograma de un paciente con feocromocitoma simulando infarto del miocardio: a.  V2 normal 1 semana antes de la crisis.  b.  y c.  V2 muestra elevaci&oacute;n del segmento ST en presencia de epigastralgia y diaforesis intensas con presi&oacute;n arterial de 160/120.  d.  descenso importante del segmento ST.  e.  36 horas despu&eacute;s del ingreso hay normalizaci&oacute;n del electrocardiograma y de los niveles s&eacute;ricos de las enzimas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Estudios bioqu&iacute;micos: a.  &aacute;cido vanililmand&eacute;lico (Orina) 18 mg/24 horas (valor de referencia 0 a 1 mg/24 horas); b.  catecolaminas urinarias 213 µg 24 horas (valor de referencia 30 a 100 µg/24 horas); c.  metanefrinas urinarias 12,3 mg/24 horas (valor de referencia 0 a 1 mg/24 horas).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Ecocardiograma: normal</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Urograf&iacute;a de eliminaci&oacute;n: se aprecian ri&ntilde;ones aumentados de tama&ntilde;o y una imagen compatible con masa tumoral extrarenal superior derecha que distorsiona parcialmente el grupo calicial superior.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Ecosonograma abdominal: en el hipocondrio derecho, entre el ri&ntilde;&oacute;n y el l&oacute;bulo hep&aacute;tico derecho se observa una masa mixta, predominantemente s&oacute;lida con &aacute;reas anecoicas y &aacute;reas hiperecoicas, bien delimitadas, con sombra posterior, de bordes regulares, la cual mide 114 x 92 x 71 mm.  El ri&ntilde;&oacute;n derecho es de forma normal y se encuentra desplazado inferiormente.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Aortograma y angiograf&iacute;a renal: se confirma la presencia de una masa suprarrenal derecha, grande, que debe corresponder a una variante de feocromocitoma qu&iacute;stico, ya que no hay tinci&oacute;n ni revascularizaci&oacute;n y el llenado venoso es precoz (<a href="#fig2">Figura 2</a>).</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig2"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img02.gif" WIDTH=305 HEIGHT=384></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 2.  Aortograf&iacute;a y angiograma renal.  Puede observarse en el lado derecho la arteria renal alongada y de calibre normal.  Ri&ntilde;&oacute;n derecho descendido y desplazado hacia la l&iacute;nea media y una arteria capsular inferior derecha cuyas ramas circunscriben una masa de 9 x 9 cm, en la cual no se aprecia tinci&oacute;n ni vasos neoformados, correspondiente a un feocromocitoma qu&iacute;stico de la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Con el diagn&oacute;stico de feocromocitoma de la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha es intervenida quir&uacute;rgicamente, constat&aacute;ndose durante el acto operatorio la existencia de una masa tumoral, bien encapsulada, de aproximadamente 10 cm de di&aacute;metro, de color rojizo, muy vascularizada y de consistencia firme y en cuyo corte se observaron numerosos quistes de peque&ntilde;o tama&ntilde;o (<a href="#fig3">Figura 3</a>).</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig3"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img03.jpg" WIDTH=423 HEIGHT=398></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 3.  Aspecto macrosc&oacute;pico de un feocromocitoma de la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha de 10 x 8 x 7 cm.  Al corte se observa su color rojo parduzco y numerosos peque&ntilde;os quistes en su interior.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El estudio histopatol&oacute;gico revel&oacute; que el tumor estaba constituido por c&eacute;lulas poli&eacute;dricas, irregulares, dispuestas en una sola hilera, con citoplasma granuloso que se ti&ntilde;e positivamente con la coloraci&oacute;n de &aacute;cido pery&oacute;dico de Shift (PAS) (<a href="#fig4">Figura 4</a>).  La coloraci&oacute;n para reticulina mostr&oacute; que el estroma del tumor contiene escasas fibras de reticulina y las coloraciones con cromo ti&ntilde;eron selectivamente el tejido correspondiendo a un feocromocitoma de la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER"><a name="fig4"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img04.jpg" WIDTH=426 HEIGHT=284></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 4.  Corte histopatol&oacute;gico de la gl&aacute;ndula suprarrenal (Hematoxilina eosina 250 X).  Se observa la existencia de un tumor constituido por c&eacute;lulas poli&eacute;dricas, irregulares, generalmente dispuestas en una sola hilera, con citoplasma ligeramente granuloso, correspondiente a su feocromocitoma.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Despu&eacute;s de la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica la paciente mejor&oacute; r&aacute;pidamente tanto desde el punto de vista cl&iacute;nico en relaci&oacute;n con su hipertensi&oacute;n arterial, normalizaci&oacute;n de su glicemia lo mismo que desde el punto de vista de las cifras urinarias de catecolaminas, vanililmand&eacute;lico y metanefrinas (<a href="#Cuadro 1">Cuadro 1</a>).</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="Cuadro 1">Cuadro 1</a></P>     <P ALIGN="CENTER">Valores de catecolaminas pre y posoperatorias en un paciente con feocrocitoma</P>     <div align="center">     <center> <TABLE BORDER="1" CELLSPACING=2 BORDERCOLOR="#008000" CELLPADDING=4 WIDTH=625> <TR><TD WIDTH="140" VALIGN="TOP">&nbsp;</TD> <TD WIDTH="102" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">Antes de cirug&iacute;a</TD> <TD WIDTH="106" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">72 horas de posoperatorio</TD> <TD WIDTH="103" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="CENTER">5º d&iacute;a de posoperatorio</TD> <TD WIDTH="110" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">Valores normales</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="140" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="JUSTIFY">Catecolaminas en orina de 24 horas</TD> <TD WIDTH="102" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">213 µg</TD> <TD WIDTH="106" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">107 ,4 µg</TD> <TD WIDTH="103" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">83, 1 µg</TD> <TD WIDTH="110" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">30 a 100 µg</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="140" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="JUSTIFY">&Aacute;cido vanililmand&eacute;lico en orina de 24</TD> <TD WIDTH="102" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">18 mg</TD> <TD WIDTH="106" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">7, 2 mg</TD> <TD WIDTH="103" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">4, 0 mg</TD> <TD WIDTH="110" VALIGN="TOP">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="center">0,7 a 6,8 mg</TD> </TR> <TR><TD WIDTH="140" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="JUSTIFY">Metanefrinas en orina de 24 horas</TD> <TD WIDTH="102" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">12, 3 mg</TD> <TD WIDTH="106" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">1, 1 mg</TD> <TD WIDTH="103" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">0, 7 mg</TD> <TD WIDTH="110" VALIGN="TOP">     <P ALIGN="center">0 a 1,0 mg</TD> </TR> </TABLE>  </center> </div>     <P ALIGN="JUSTIFY">2ª Historia cl&iacute;nica.  Paciente masculino, de 40 a&ntilde;os, con hipertensi&oacute;n arterial sostenida refractaria a tratamiento m&eacute;dico y acompa&ntilde;ada de insuficiencia card&iacute;aca y renal.  Consult&oacute; numerosas veces por cifras tensionales elevadas 260/160 mmHg.  Tratamiento con nifedipina, inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina.  Progresivamente fue entrando en insuficiencia card&iacute;aca, agreg&aacute;ndose a la terap&eacute;utica diur&eacute;ticos del asa tipo furosemida al inicio oral 40 mg b.i.d. y luego endovenosa.  Posteriormente los valores de creatinina s&eacute;rica ascendieron a 3 mg/dL.  Las cifras de &aacute;cido vanilil mand&eacute;lico, catecolaminas y metanefrinas en orina de 24 horas estuvieron por encima de los valores normales (10 mg, 150 µg y 8,0 mg) (con valores de referencia 0,7 a 6,8 mg; 30 a 100 µg; 0 a 1 mg respectivamente).  El paciente rechaz&oacute; las pruebas imagenol&oacute;gicas, exigi&oacute; el alta voluntaria y fallece en su domicilio.  El diagn&oacute;stico cl&iacute;nico y bioqu&iacute;mico fue de feocromocitoma.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">3ª Historia cl&iacute;nica.  Paciente femenino, de 24 a&ntilde;os, consulta por v&oacute;mitos y dolor abdominal.  Su enfermedad comienza 4 d&iacute;as antes del ingreso con cefalea intensa, v&oacute;mitos incoercibles, sudoraci&oacute;n fr&iacute;a, profusa y crisis de angustia que llega al p&aacute;nico.  Recibe tratamiento antihipertensivo sin mejor&iacute;a de su cuadro cl&iacute;nico, ingresando al hospital por exacerbaci&oacute;n de su sintomatolog&iacute;a, acompa&ntilde;ada de palidez e intenso dolor abdominal.  Pulso de 130 x m, T.A 220/110 mmHg.  Midriasis con escasa respuesta a la luz.  Ruidos card&iacute;acos normales, taquicardia.  Abdomen difusamente doloroso, con defensa pero sin contractura.  Hb 17,4 g/dL.  Hematocrito 58 %.  Leucocitos 22 500 con 85 % de neutr&oacute;filos.  Electrocardiograma: ritmo sinusal.  Frecuencia 130 x m; AP +75º, AQRS +30º ondas P altas y acuminadas en D2, D3; AVF, ondas T invertidas y sim&eacute;tricas en V4,  V5 y aplanadas en D1 y AVL (<a href="#fig5">Figura 5</a>), se hace diagn&oacute;stico de feocromocitoma y se aplica 1 ampolla de fentolamina (Regitina Ciba de 5 mg) debido a la presi&oacute;n arterial de 260/160, a los 5 minutos la tensi&oacute;n fue de 0 x 0 mmHg, recuper&aacute;ndose luego a 130/60.  A la hora sube a 270/160 acompa&ntilde;&aacute;ndose de rubicundez facial, intensa midriasis y piloerecci&oacute;n y sin medicaci&oacute;n alguna antihipertensiva la paciente incrementa su dolor abdominal y la paciente entra en <I>shock</I> con TA 0 x 0 y fallece.  Se hace el diagn&oacute;stico de abdomen agudo quir&uacute;rgico.</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig5"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img05.jpg" WIDTH=272 HEIGHT=397></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 5.  Electrocardiograma: pueden observarse ondas P altas y acuminadas en DI, DIII y AVF con ondas T invertidas y sim&eacute;tricas en V4, V5 y aplanadas en DI y V6.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Autopsia.  Examen macrosc&oacute;pico: peso del coraz&oacute;n 380 g, hipertrofia moderada del ventr&iacute;culo izquierdo.  Suprarrenal derecha de tama&ntilde;o y peso normal.  En la suprarrenal izquierda se aprecia tumor blando, bien encapsulado, de color rosado, muy hemorr&aacute;gico.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Examen microsc&oacute;pico: tumor de c&eacute;lulas cromaf&iacute;nicas, bien diferenciado correspondiente a un feocromocitoma (<a href="#fig6">Figura 6</a>).</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig6"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img06.jpg" WIDTH=436 HEIGHT=256></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 6.  Examen histopatol&oacute;gico de m&eacute;dula suprarrenal: tumor rico de c&eacute;lulas cromaf&iacute;nicas, bien diferenciadas, caracter&iacute;sticas de un feocromocitoma.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Historia cl&iacute;nica 4.  Paciente J.R.P.; 35 a&ntilde;os, masculino; historia: 30.718; quien ingresa por dolor abdominal, v&oacute;mitos y cianosis.  Su enfermedad se inicia de manera s&uacute;bita con v&oacute;mitos alimentarios y dolor abdominal difuso, luego de la ingesti&oacute;n de una bebida gaseosa; consulta a un facultativo quien constat&oacute; pulso de 140 p.m. y tensi&oacute;n arterial de 180/140 mmHg, por lo cual el paciente fue medicado con 1 ampolla de clonidina IV diluida y meperidina IM previo a su admisi&oacute;n en el hospital.  A su ingreso refiri&oacute; intensa sudoraci&oacute;n, sensaci&oacute;n de angustia e inquietud, cefaleas intensas y frecuentes, palpitaciones y un cuadro similar 5 a&ntilde;os antes de su ingreso, que cedi&oacute; espont&aacute;neamente.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Examen f&iacute;sico: paciente en malas condiciones generales, obnubilado.  Pulso: 160 l.p.m.  T.A.: 0 x 0 mmHg.  Temp.: 36º C.  Resp.: 22 p.m.  Cianosis perif&eacute;rica; retardo del llenado capilar.  Midriasis que no responde a la luz.  Ruidos card&iacute;acos r&iacute;tmicos; taquic&aacute;rdicos, dolor a la palpaci&oacute;n de regi&oacute;n umbilical e hipocondrio derecho, con defensa pero sin contractura.  Se procede a cateterismo vesical, constat&aacute;ndose oliguria extrema.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Electrocardiograma: ritmo sinusal; frecuencia 136 p.m.; eje del QRS: +90º, ondas T aplanadas en todas las derivaciones.  Rx de t&oacute;rax: imagen cardiopulmonar normal.  Rx de abdomen: no hay im&aacute;genes de niveles l&iacute;quidos ni neumoperitoneo.  Evoluci&oacute;n: el paciente recibi&oacute; tratamiento a base de soluciones hidroelectrol&iacute;ticas, hidrocortisona; meperidina por el intenso dolor abdominal y ox&iacute;geno h&uacute;medo, sin obtener mejor&iacute;a del cuadro cl&iacute;nico.  A las 24 horas de su ingreso presenta hiperpirexia de 42º C y fallece.  Se hace el diagn&oacute;stico de abdomen agudo quir&uacute;rgico.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Necropsia: A-495/71.  Macrosc&oacute;pico: peso del coraz&oacute;n 370 g, ligera hipertrofia del ventr&iacute;culo izquierdo, suprarrenal izquierda con peso de 16 g; suprarrenal derecha con peso de 200 g, con un tumor bien encapsulado, blando de color gris&aacute;ceo.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Estudio microsc&oacute;pico: en la m&eacute;dula suprarrenal derecha se observan abundantes c&eacute;lulas con pigmento cromaf&iacute;nico, t&iacute;picas de un feocromocitoma muy diferenciado, con ligera necrosis.  Miocardio con peque&ntilde;as cicatrices periarteriales. (<a href="#fig7">Figura 7</a>).</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig7"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img07.jpg" WIDTH=437 HEIGHT=281></a></P>     
]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 7.  Histopatolog&iacute;a de m&eacute;dula suprarrenal.  Feocromocitoma bien diferenciado, muy rico en c&eacute;lulas peque&ntilde;as de n&uacute;cleos redondeados.  Observamos el corte de dos venas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">5º Historia cl&iacute;nica.  Paciente femenina, de 35 a&ntilde;os de edad, quien empieza a presentar hipertensi&oacute;n arterial intensa despu&eacute;s de un embarazo complicado con eclampsia grave, lo cual condujo a la interrupci&oacute;n del embarazo.  Posteriormente se le encuentran cifras de presi&oacute;n arterial de 240/140 mmHg.  En algunas ocasiones sensaci&oacute;n de angustia que lleva al p&aacute;nico, sensaci&oacute;n de muerte inminente, taquicardia y sudoraci&oacute;n profusa, por lo cual se establece el diagn&oacute;stico cl&iacute;nico provisional de feocromocitoma.  En el examen f&iacute;sico destacan las alteraciones del fondo de ojo con angioespasmo, p&eacute;rdida de la relaci&oacute;n arteriovenoso, signo de Gunn Salus, arterias en hilo de cobre.  En la auscultaci&oacute;n card&iacute;aca se aprecia reforzamiento del 2º ruido en &aacute;rea a&oacute;rtica y SS ++/4 en &aacute;rea mitral.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Las exploraciones complementarias revelaron: Hb. 9 g/dL, Hto. 27% leucocitos 8 300 x mm<FONT SIZE=1>3</FONT> con f&oacute;rmula normal.  Plaquetas normales; glicemia 83 mg/dL, creatinina 0,9 mg/dL, hierro s&eacute;rico 11,5 µg (V.N. 60-160 µg/dL).  Proteinograma electrofor&eacute;tico normal; T3, T4 y TSH normales.  Catecolaminas urinarias 96,3 (V.N: 30 a 100 µg); &aacute;cido vanililmand&eacute;lico 7,1 mg (V.N. 0,7 a 6,9 mg); metanefrinas 1,1 mg (V.N. 0 a 1 mg); cortisol 200 µg (V.N. 170-210 µg); 17- cetoesteroides urinarios 13,6 mg (V.N. 3 a 15 mg).  Estos resultados no son concluyentes para feocromocitoma.  Anemia cr&oacute;nica ferrop&eacute;nica.  Electrocardiograma: hipertrofia ventricular izquierda con sobrecarga sist&oacute;lica.  Ecocardiograma: severa hipertrofia conc&eacute;ntrica del ventr&iacute;culo izquierdo con predominio septal con masa ventricular izquierda de 380 g (V.N. 94 a 276 g); regurgitaci&oacute;n discreta mitral. (<a href="#fig8">Figura 8</a>) Ecosonograma abdominal: neoformaci&oacute;n en gl&aacute;ndula suprarrenal derecha, bien definida, de 21 x 21 x 16 cm.</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig8"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img08.jpg" WIDTH=438 HEIGHT=391></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 8.  Severa hipertrofia conc&eacute;ntrica del ventr&iacute;culo izquierdo con predominio septal.  Masa ventricular izquierda de 390 g (V.N: 94 a 276 g).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">(<a href="#fig9">Figura 9</a>).  TAC de abdomen: lesi&oacute;n expansiva, no homog&eacute;nea e irregular en &aacute;rea suprarrenal derecha sugestiva para feocromocitoma, (<a href="#fig10">Figura 10</a>).  La paciente fue intervenida quir&uacute;rgicamente para la resecci&oacute;n de la masa tumoral.  Estudio anatomopatol&oacute;gico: tumoraci&oacute;n suprarrenal derecha de aspecto adenomatoso (<a href="#fig11">Figura 11</a>), formada por l&aacute;minas de c&eacute;lulas claras, nidos y trab&eacute;culas de c&eacute;lulas con citoplasma eosin&oacute;filo vacuolado en el cual se observan gr&aacute;nulos de color amarillo oscuro, atipias nucleares y binucleadas (<a href="#fig12">Figuras 12</a>,<a href="#fig13">13</a>).</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig9"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img09.jpg" WIDTH=441 HEIGHT=310></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 9.  Eco abdominal.  Neoformaci&oacute;n en gl&aacute;ndula suprarrenasl derecha, bien delimitada de 21 x 21 x 26 cm.</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig10"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img10.jpg" WIDTH=440 HEIGHT=349></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 10.  TAC de abdomen: lesi&oacute;n expansiva, no homog&eacute;nea e irregular en &aacute;rea suprarrenal derecha.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER"><a name="fig11"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img11.jpg" WIDTH=439 HEIGHT=342></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 11.  Corte de la tumoraci&oacute;n suprarrenal derecha.  En algunas zonas se aprecia tejido de color amarillo claro.</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig12"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img12.jpg" WIDTH=423 HEIGHT=362></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 12.  A mayor aumento se aprecian los cordones de c&eacute;lulas claras, con citoplasma eosinof&iacute;lico vacuolado y gr&aacute;nulos de color amarillo.</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig13"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img13.jpg" WIDTH=429 HEIGHT=434></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 13.  A mayor aumento se aprecia que las c&eacute;lulas claras presentan uno o dos n&uacute;cleos con atipias.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">6ª Historia cl&iacute;nica: paciente masculino, de 50 a&ntilde;os, quien consulta por presentar p&eacute;rdida progresiva de la fuerza muscular en las cuatro extremidades, a predominio izquierdo y expresado por imposibilidad para levantarse de la cama por la ma&ntilde;ana, despu&eacute;s de varios intentos s&oacute;lo logra sentarse en la cama pero imposibilitado para ponerse de pie y caminar.  Fumador de 20 cigarrillos diarios.  Hipertenso arterial desde hace 8 a&ntilde;os, con tratamiento irregular.  No asm&aacute;tico, no diab&eacute;tico.  Madre y 2 hermanos sufren de hipertensi&oacute;n arterial sist&eacute;mica.  Pulso 80 por minuto, presi&oacute;n arterial 160/120 mmHg, respiraci&oacute;n 20 x m.  SS ++/4 en &aacute;rea mitral, pulmones normales.  Abdomen no se palpan tumoraciones.  Ex&aacute;menes paracl&iacute;nicos: Hb.  13,4 g/dL, hematocrito 40 %, leucocitos 13 200 con 79 % de neutr&oacute;filos, plaquetas 280 000 x mm<FONT SIZE=1>3</FONT>, glicemia 142 mg/dL, creatinina 1,1 mg/dL, colesterol total 206 mg/dL (V.N. hasta 200 mg); HDL colesterol 27 mg/dL, LDL colesterol de 143 mg/dL, triglic&eacute;ridos 181 mg/dL (V.N. hasta 160 mg/dL), cloro 106 l mEq/L, sodio 150 mEq/L (V.N. 140 a 148 mEq/L), potasio 2,3 mEq/L (V.N. 3,6 a 5,2 mEq/L), magnesio 1,70 mEq/L (V.N. 1,80 a 2,40 mEq/L).  Ex&aacute;menes especiales: catecolaminas (orina de 24 horas) 10, 67 (V.N. hasta 260 µg/24 h).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Catecolaminas (suero sangu&iacute;neo) 111,3 UI/mL (V.N. hasta 138 UI/mL); metanefrinas (suero sangu&iacute;neo) 166 µg/ (V.N. 20 a 320 µg); aldosterona (Suero sangu&iacute;neo) 8,9 UI/l (V.N. 4,7 a 21,5 UI/mL); 17 cetohidroxiesteroides urinarios 4,8 (V.N. 5 a 10 U/24 horas).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Ecosonograma abdomino-p&eacute;lvico: ri&ntilde;ones de forma, tama&ntilde;o y situaci&oacute;n normales.  No se aprecian tumoraciones suprarrenales.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Tomograf&iacute;a helicoidal de abdomen: en la gl&aacute;ndula suprarrenal izquierda se aprecia una peque&ntilde;a imagen redondeada de 1,5 cm de di&aacute;metro, con densidad de partes blandas sugestiva de adenoma, sin que se puedan descartar otras patolog&iacute;as.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Estudio anatomopatol&oacute;gico: muestra de gl&aacute;ndula suprarrenal izquierda.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Examen macrosc&oacute;pico: tama&ntilde;o 7,5 x 4 x 1,5 cm.  Superficie externa irregular pardo clara, con tejido adiposo.  Al corte se observa de aspecto nodular, firme, de color amarillo ocre intenso, con un n&oacute;dulo de mayor tama&ntilde;o, el cual mide 2 cm de di&aacute;metro, bien definido, sin c&aacute;psula visible (<a href="#fig14">Figuras 14</a>,<a href="#fig15">15</a>).</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig14"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img14.jpg" WIDTH=425 HEIGHT=297></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 14.  Gl&aacute;ndula suprarrenal izquierda, la cual mide 7,5 x 4 x 1,5 cm.  Al corte se observa el aspecto nodular, firme, de color amarillo ocre intenso.</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig15"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img15.jpg" WIDTH=414 HEIGHT=333></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 15.  Gl&aacute;ndula suprarrenal izquierda, la cual mide 7,5 x 4 x 1,5 cm.  Al corte se observa de aspecto nodular, firme, de color amarillo ocre intenso, con un n&oacute;dulo de mayor tama&ntilde;o, de 2 cm de di&aacute;metro, bien definido, sin c&aacute;psula visible.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Examen microsc&oacute;pico: configuraci&oacute;n histol&oacute;gica glomerular-fascicular, con hemorragia antigua y reciente en el &aacute;rea perif&eacute;rica del campo, alternando con infiltrado linfocitario perivascular, en su totalidad conformado por c&eacute;lulas t&iacute;picas, de n&uacute;cleo hipercrom&aacute;tico, peque&ntilde;o, centrales o perif&eacute;ricos, bordeados por citoplasma amplio microvacuolado.  Impresi&oacute;n diagn&oacute;stica: adenoma de la gl&aacute;ndula suprarrenal.  No existen indicios de malignidad en el material examinado.  El adenoma se observa extirpado en su totalidad.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">7º Historia cl&iacute;nica.  Paciente masculino, de 38 a&ntilde;os, quien consulta por aumento de peso por obesidad que abarca el tronco, el abdomen, la cara y el cuello; debilidad muscular de tipo proximal en miembros superiores e inferiores e hipertensi&oacute;n arterial.  Refiere tambi&eacute;n labilidad emocional, irritabilidad, depresi&oacute;n, ansiedad que ha conducido a estado de p&aacute;nico.  Nunca ha ingerido corticoesteroides.  Examen f&iacute;sico: pulso 80 x m, P.A. 170/110 mm Hg.  Obesidad troncular, facies redondeada (&quot;facies de luna llena&quot;) con mejillas pronunciadas y rubicundas.  Hay dep&oacute;sito de grasa en regiones supraclaviculares y cervical (&quot;cuello de b&uacute;falo&quot;) y moderado hirsutismo.  Amplias estr&iacute;as atr&oacute;ficas cut&aacute;neas de color rojo viol&aacute;ceo, en la parte inferior del abdomen, en caderas, cara interna superior de los brazos, en las axilas y en los muslos.  Ex&aacute;menes de laboratorio: Hb.  17 g/dL, Hto 54 %, glicemia 180 mg/dL, sodio 145 mEq/L, cloro 96 mEq/L, pH 7,48 (alcalosis hipopotas&eacute;mica e hipoclor&eacute;mica).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Cortisol urinario: 90 µg/mL (V. de referencia 6 a 30 µg/mL).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A.C.T.H: 2,0 pg/mL (V. de referencia 10 a 90 pg/mL).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">El diagn&oacute;stico definitivo cl&iacute;nico se estableci&oacute; por la no disminuci&oacute;n del cortisol urinario a menos de 25 µg/mL despu&eacute;s de administrar dexametasona 0,5 mg cada 6 horas por 48 horas (4 mg en total).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Cortisol urinario: 88 ug/mL (V. de referencia 6 a 30  ug/mL).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">A.C.T.H. 1,5 pg/mL. (V. de referencia 10 a 90 pg/mL).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Esta es una excelente prueba para determinar las causas del s&iacute;ndrome de Cushing; en el de origen hipofisario se consigue inhibir la secreci&oacute;n de ACTH y cortisol, mientras que esto no se logra en tumores suprarrenales o ect&oacute;picos.  La determinaci&oacute;n de ACTH y cortisol plasm&aacute;tico es tambi&eacute;n muy importante ya que en los s&iacute;ndromes de Cushing por tumores suprarrenales productores de cortisol, las concentraciones de ACTH son indetectables, en general por debajo de 5 pg/mL.  Tambi&eacute;n se descartan los de producci&oacute;n ect&oacute;pica de ACTH y la enfermedad de Cushing causados por un adenoma hipofisario secretor de ACTH, ya que estas concentraciones son normales o elevadas en ambos casos.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Resonancia magn&eacute;tica nuclear de cr&aacute;neo con Gadolinio: se demostr&oacute; que la hip&oacute;fisis era de tama&ntilde;o normal.  Este m&eacute;todo ha permitido diagnosticar tumores de 3 a 4 mm de di&aacute;metro, sin embargo, el 40 % de los adenomas hipofisarios secretantes de ACTH no son visualizados por este procedimiento.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Ecosonograma y TAC abdominal: se pudo evidenciar la presencia de un tumor s&oacute;lido en la gl&aacute;ndula suprarrenal izquierda que mide 12 x 8 x 6 cm.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">TAC de t&oacute;rax: normal.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Tomando en cuenta la historia cl&iacute;nica, la determinaci&oacute;n de cortisol y ACTH, la prueba de supresi&oacute;n con dexametasona y los hallazgos imagenol&oacute;gicos se establece el diagn&oacute;stico de s&iacute;ndrome de Cushing debido a tumor suprarrenal izquierdo y se indica la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica, que consisti&oacute; en la resecci&oacute;n de la gl&aacute;ndula suprarrenal izquierda.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Anatom&iacute;a patol&oacute;gica.  Macrosc&oacute;pico: se recibe tumor de la gl&aacute;ndula suprarrenal izquierda, con un peso de 180 g.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Examen microsc&oacute;pico: se aprecian combinaciones irregulares de c&eacute;lulas claras y de c&eacute;lulas con escaso contenido lip&iacute;dico que recuerdan las c&eacute;lulas compactas de la zona reticular normal.  En algunas zonas se observan pigmentos de lipofuscina o neuromelanina.  No hay mitosis at&iacute;pica, la arquitectura es definida y no difusa, tampoco hay necrosis.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">8º Historia cl&iacute;nica.  Paciente femenina, de 23 a&ntilde;os de edad, soltera, comerciante, natural de Guasdualito, Estado Portuguesa.  Su enfermedad comienza con prurito generalizado, que es interpretado como reacci&oacute;n a los detergentes que usaba frecuentemente y sobre todo cuando pint&oacute; su casa.  Fue tratada con antihistam&iacute;nicos y corticoides durante semanas.  Medicaci&oacute;n &eacute;sta que la paciente atribuye a su aumento de peso y la aparici&oacute;n de edemas de miembros inferiores.  Estuvo en tratamiento por alerg&oacute;logos y home&oacute;patas durante 8 meses, refiere que tom&oacute; m&aacute;s de 1 000 pastillas durante ese tratamiento.  Sufre de rinitis y cefalea, tipo migra&ntilde;a.  Asm&aacute;tica cuando peque&ntilde;a.  Menarqu&iacute;a a los 11 a&ntilde;os, no tiene hijos y posee un solo ovario.  Estado general relativamente satisfactorio, llama la atenci&oacute;n el acn&eacute; y el hirsutismo.  Pulso 80 x m.  Presi&oacute;n arterial 130/80 mmHg; talla 1,53, peso 64 kg; I.M.C. 27 kg/m<sup>2</sup> de superficie corporal.  Aun cuando hab&iacute;a tomado esteroides, el hirsutismo, la facies de luna llena, la anchura de las estr&iacute;as atr&oacute;ficas de color vino tinto, el aumento de peso y los edemas de miembros inferiores, nos indujeron a pensar en patolog&iacute;a suprarrenal, tipo s&iacute;ndrome de Cushing.  Se piden ex&aacute;menes complementarios: Hb: 13,8 g/dL; Hto. 40 %; plaquetas, 220 000 m<sup>3</sup>.  Glicemia 96 mg/dL; colesterol 240 mg/dL; triglic&eacute;ridos 70 mg/dL; &aacute;cido &uacute;rico 3,7 mg/dL; IgE 36 UI/mL (V.N. 0,00 a 120 UI/mL), las pruebas al&eacute;rgicas s&oacute;lo dieron positivas para el polvo casero; complemento C3 90 (V.N. 60-160); complemento C4 20 (V.N. 20-80).  Bioqu&iacute;mica especial: catecolaminas (orina de 24 horas) 26,8 µg (V.N. hasta 260 µg/24 horas); catecolaminas suero 116,1 UI/mL (V.N. hasta 380 UI/mL); &aacute;cido vanilil-mand&eacute;lico (orina de 24 horas) 0,51 mg (V:N: 1,22 – 7,8 mg/24 h); proteinuria 33,8 mg/24 horas (V.N. 150 mg/24); 17- cetoesteroides urinarios 8,3 mg/24 (V.N. 5 a 10 mg/24 horas); aldosterona (suero sangu&iacute;neo) 8,0 mg (V.N. 5 a 30 mg/dL); androstenediona (suero sangu&iacute;neo) 3,8 mg/dL (V.N. 0,4 a 2,4 mg/dL); testosterona libre (suero sangu&iacute;neo) 8,3 pg/dL (V.N. 0.9 a 3,1 pg/dL); testosterona total (suero sangu&iacute;neo) 1,9 ng/dL (V.N: 0,0 a 0,6 ng/dL); cortisol plasm&aacute;tico 8,72 mg/mL (V.N. 6 a 30 mg/mL); A.C.T.H. 12,8 pg/mL (10 a 90 pg/mL).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Ecograf&iacute;a abdomino pelviana: se observa en el l&oacute;bulo hep&aacute;tico derecho una imagen redondeada hiperecog&eacute;nica que mide 51 mm x 45 mm que podr&iacute;a corresponder a una lesi&oacute;n focal.  Los ri&ntilde;ones son sim&eacute;tricos, situaci&oacute;n habitual, conservaci&oacute;n de la relaci&oacute;n c&oacute;rticomedular, miden 114 mm el derecho y 107 mm el izquierdo.  Por encima del polo superior del ri&ntilde;&oacute;n derecho se observa una tumoraci&oacute;n que mide 92 x 43 x 60 mm.  &Uacute;tero y ovario derecho normales.  Conclusi&oacute;n: imagen de masa intrahep&aacute;tica y de masa suprarrenal derecha.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">TAC helicoidal de abdomen: se evidencia gran lesi&oacute;n de ocupaci&oacute;n de espacio, de caracter&iacute;sticas heterog&eacute;neas, localizada en la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha, tiene zonas hipodensas centrales con densidades mixtas, el predominio es s&oacute;lido.  Con calcificaci&oacute;n irregular, su l&iacute;mite superior est&aacute; mal definida, con signos de infiltraci&oacute;n a h&iacute;gado, desplaza al ri&ntilde;&oacute;n hacia abajo y tiene medidas aproximadas de 12 x 9 cm.  Es una lesi&oacute;n primaria de la gl&aacute;ndula suprarrenal y por las caracter&iacute;sticas tiene aspecto de adenocarcinoma.  Se observa compresi&oacute;n de la vena cava inferior con defectos de relleno en su interior que sugieren trombosis de la misma.  No hay adenomegalias retroperitoneales.  A nivel del cuerpo de T12 hay lesi&oacute;n hipodensa de aspecto l&iacute;tico que sugiere met&aacute;stasis &oacute;sea (<a href="#fig16">Figura 16</a>).</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig16"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img16.jpg" WIDTH=429 HEIGHT=402></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 16.  TAC helicoidal de abdomen: se aprecia tumoraci&oacute;n de gran tama&ntilde;o con caracter&iacute;sticas no homog&eacute;neas con zonas hipo e hiperdensas en gl&aacute;ndulas suprarrenal derecha.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Arteriograf&iacute;a a&oacute;rtica, renales y suprarrenal derecha: hay elongaci&oacute;n de la arteria hep&aacute;tica por la gran masa tumoral de la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha, de igual manera se demuestra el descenso de la arteria renal principal derecha por la masa tumoral.  El examen ultra selectivo de la arteria suprarrenal derecha demuestra la existencia de una gran masa tumoral que se nutre exclusivamente por esta arteria o demuestra una gran vascularizaci&oacute;n de la masa tumoral por existencia de m&uacute;ltiples <I>shunts</I> arteriovenosos y presencia de venas de drenaje precoz.  Existen zonas avasculares de la masa tumoral que se corresponden con las zonas de necrosis que se observan en la tomograf&iacute;a.  ID. tumor suprarrenal derecho, (<a href="#fig17">Figura 17</a>).</P>     <P ALIGN="CENTER"><a name="fig17"><IMG SRC="/img/fbpe/GMC/v111n1/art05img17.jpg" WIDTH=436 HEIGHT=375></a></P>     
<P ALIGN="JUSTIFY">Figura 17.  Cateterismo selectivo de la arteria de la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha.  Puede apreciarse la intensa vascularizaci&oacute;n de tipo tumoral. </P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Estudio anatomopatol&oacute;gico.  Examen macrosc&oacute;pico: material recibido muestra de tumor adrenal derecho.  Examen macrosc&oacute;pico: se recibe esp&eacute;cimen consistente de m&uacute;ltiples fragmentos irregulares de color pardo oscuros, variables entre 0,3 y 0,6 cm de consistencia blanda.  Examen microsc&oacute;pico: se observan fragmentos tisulares, con islotes de necrosis, en los cuales observamos detritus tisulares, escaso infiltrado inflamatorio agudo y restos hem&aacute;ticos, bordeados por lesi&oacute;n neopl&aacute;sica de aspecto neuroendocrino, con proliferaci&oacute;n de c&eacute;lulas de peque&ntilde;o y mediano tama&ntilde;o, de n&uacute;cleos hipercrom&aacute;ticos, en &aacute;reas aisladas con patr&oacute;n cromat&iacute;nico y nucl&eacute;olo poco prominente bordeados por citoplasma acidof&iacute;lico, en &aacute;reas extensas.  Las c&eacute;lulas proliferantes adquieren patr&oacute;n arquitectural variable en pseudorosetas, trab&eacute;culas y cestas s&oacute;lidas.  En el espesor de la lesi&oacute;n observamos abundantes luces vasculares de peque&ntilde;o y mediano tama&ntilde;o, de paredes delgadas, congestivas, en &aacute;reas cercanas a finos tractos conectivos que lobula la lesi&oacute;n.  Diagn&oacute;stico: tumoraci&oacute;n neuroendocrina funcionante de gl&aacute;ndula suprarrenal derecha con &aacute;reas de necrosis y escaso infiltrado inflamatorio agudo, c&oacute;nsono con carcinoma suprarrenal.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">DISCUSI&Oacute;N</P> </B>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">Para intentar dilucidar el problema diagn&oacute;stico diferencial entre afecciones benignas y malignas suprarrenales es necesario seguir los siguientes delineamientos:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">1.  Realizar una anamnesis cuidadosa.  2.  Exploraci&oacute;n f&iacute;sica meticulosa.  3.  Aplicaci&oacute;n sensata de las pruebas de laboratorio.  4.  Atenci&oacute;n particularizada a los s&iacute;ntomas y signos de la hipersecreci&oacute;n hormonal suprarrenal.  5.  Posteriormente hay que darle valor a:</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">a.&#9;Cambios en el peso corporal.  b.  Hipertensi&oacute;n arterial.  c.  Presencia de signos de virilizaci&oacute;n.  d.  Presencia de signos de feminizaci&oacute;n.  e.  Presencia de signos del s&iacute;ndrome de Cushing.  f.  La presencia de hipopotasemia.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">6.  Debe considerarse la posibilidad metast&aacute;sica, incluso en pacientes sin antecedentes previos de lesi&oacute;n maligna de pulmones, mamas y melanomas.  Cuando las met&aacute;stasis son bilaterales puede producirse una enfermedad de Addison.  7.  Las caracter&iacute;sticas imagenol&oacute;gicas de los tumores suprarrenales dan evidencia para el diagn&oacute;stico diferencial.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">As&iacute; el aspecto tomogr&aacute;fico de un quiste suprarrenal es bastante caracter&iacute;stico y se evidencia como una tumoraci&oacute;n lisa, redondeada, de baja densidad y de paredes delgadas (8).  Sin embargo, s&iacute; se observa que un paciente con un quiste suprarrenal presenta s&iacute;ntomas relacionados con la patolog&iacute;a enunciada, si su pared es gruesa o irregular, s&iacute; posee un componente de un tejido blando, se puede utilizar aspiraci&oacute;n por aguja a trav&eacute;s de la ecograf&iacute;a o la tomograf&iacute;a computadorizada: si el l&iacute;quido aspirado es claro sugiere proceso benigno, mientras que el sanguinolento justifica la valoraci&oacute;n citol&oacute;gica o un bloque celular.  Son indicaciones para la extirpaci&oacute;n del tumor la citolog&iacute;a positiva para c&eacute;lulas neopl&aacute;sicas.  Pruebas de la existencia de aumento de la actividad hormonal y la recidiva despu&eacute;s de la aspiraci&oacute;n con aguja (9).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Puede ocurrir una hemorragia espont&aacute;nea sin factores predisponentes, pero en general puede hacerlo como acompa&ntilde;ante de diversos problemas como sepsis, trastornos de la coagulaci&oacute;n o traumatismos.  Suele ocurrir en la gl&aacute;ndula suprarrenal derecha, debido a su localizaci&oacute;n muy vulnerable, por delante de la columna vertebral.  Se deben realizar controles imagenol&oacute;gicos repetidos para controlar la resoluci&oacute;n del hematoma y descartar la presencia de neoplasia (10).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Pincoffs en 1929 public&oacute; por vez primera un paciente al cual se le diagnostic&oacute; un feocromocitoma antes de que fuese intervenido quir&uacute;rgicamente (11).  El feocromocitoma es una tumoraci&oacute;n generalmente benigna, desarrollado a expensas del tejido cromaf&iacute;n, secretor de catecolaminas del tipo norepinefrina y epinefrina.  El t&eacute;rmino deriva de vocablos griegos que significan &quot;color oscuro&quot; por que el tumor toma ese color en presencia de sales de cromo.  Habitualmente se localiza en la m&eacute;dula suprarrenal derecha, luego la izquierda, regi&oacute;n para a&oacute;rtica inferior, vejiga urinaria, intra a&oacute;rtica e intrator&aacute;cica.  Las localizaciones extra adrenales se denominan paragangliomas y pueden comportarse desde el punto de vista bioqu&iacute;mico y cl&iacute;nico de igual manera que los feocromocitomas.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Los cl&iacute;nicos venimos utilizando para el feocromocitoma la regla del 10: diez por ciento son bilaterales, 10 % son extraadrenales, 10 % son malignos, 10 % pueden recidivar, 10 % tienen comportamiento familiar en el contexto de los s&iacute;ndromes NEM II A y NEM II B.  No tienen relaci&oacute;n con el sexo.  En relaci&oacute;n con la edad 80 % se diagnostican entre 30 a 60 a&ntilde;os, 20 % en la infancia.  Tienen una frecuencia de 1/100 000 habitantes y el 0,1 % de los pacientes son hipertensos arteriales sist&eacute;micos y su peso oscila entre 20 a 300 g con peso medio de 100 g.  La gravedad del cuadro cl&iacute;nico no est&aacute; relacionado con el tama&ntilde;o del tumor, d&aacute;ndose el caso de tumores muy grandes que son metab&oacute;licamente menos activos que tumores peque&ntilde;os.  Sintomatolog&iacute;a: a.  Hipertensi&oacute;n arterial sist&eacute;mica, como sucedi&oacute; en nuestro paciente Nº 2, se encuentra en el en 90 % de los casos (12,13).  b.  Crisis parox&iacute;stica de hipertensi&oacute;n arterial acompa&ntilde;ada de sudoraci&oacute;n, palpitaciones y cefalea que puede durar entre pocos minutos a varias horas, suele iniciarse de manera brusca sin provocaci&oacute;n aparente, simulando a veces infarto del miocardio (14) como sucedi&oacute; en nuestro paciente Nº 1 o por <I>stress</I>, durante una anestesia, la palpaci&oacute;n quir&uacute;rgica, el ejercicio f&iacute;sico.  c.  S&iacute;ntomas generales adren&eacute;rgicos: nerviosismo, ansiedad, intolerancia al calor, palidez cut&aacute;nea, debilidad general, astenia, n&aacute;useas con o sin v&oacute;mitos, p&eacute;rdida de peso, inhibici&oacute;n de la liberaci&oacute;n de insulina con hiperglicemia y glucosuria, que producir&aacute;n hipermetabolismo y aumento de la actividad lipol&iacute;tica con p&eacute;rdida de peso, hipercalcemia en los NEM I y NEM II por hiperparatiroidismo asociado.  Hipotensi&oacute;n arterial ortost&aacute;tica secundaria a la disminuci&oacute;n del volumen plasm&aacute;tico y a la inhibici&oacute;n de los reflejos simp&aacute;ticos.  Ambos factores predisponen al paciente con feocromocitoma no diagnosticado a la hipotensi&oacute;n y al <I>shock</I>, cuando se acompa&ntilde;a de dolor abdominal intenso puede simular abdomen agudo quir&uacute;rgico, como sucedi&oacute; en nuestros pacientes Nº 3 y 4.  Suele suceder en los feocromocitomas en los cuales predomina la secreci&oacute;n de epinefrina sobre la norepinefrina (15-21) o durante la cirug&iacute;a o los grandes traumatismos; 10 % de los casos son de tipo familiar por herencia autos&oacute;mica dominante, bien de manera independiente o como parte de un NEM II; cuando es bilateral se asocia con NEM tipo II A o el NEM tipo II B y puede asociarse a carcinoma medular del tiroides y a adenoma paratiroideo.  En ocasiones se asocia con anomal&iacute;as neuroectod&eacute;rmicas, como la neurofibromatosis de Von Recklinghausen que aparece en el 5 % de los feocromocitomas y suele aparecer a una edad m&aacute;s temprana, en el tercer decenio de la vida y tambi&eacute;n puede asociarse a la esclerosis tuberosa, a enfermedades con hemangiomas como la enfermedad de von Hippel Lindau y la de Sturger Weber (21-23).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El tratamiento del feocromocitoma es quir&uacute;rgico, con un condicionamiento preoperatorio, realizando bloqueo alfa adren&eacute;rgico (fentolamina, prazocin, terazosin, doxazosin, fenoxibenzamina) para controlar la presi&oacute;n arterial y es necesario tambi&eacute;n expandir el volumen extracelular; con esto se procura reducir las posibles variaciones tensionales o las arritmias durante la anestesia o durante la intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica.  Este tratamiento debe utilizarse 2 a 3 semanas previas al acto operatorio.  Posteriormente pueden indicarse betabloqueantes (propanolol, metoprolol, atenolol, esmolol) o un bloqueante alfa y beta adren&eacute;rgico tipo labetalol.</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">El t&eacute;rmino enfermedad de Cushing (24) se reserva a los s&iacute;ntomas y signos de hipercortisonismo causado por excesiva secreci&oacute;n de corticotropina por un tumor, que generalmente es un microadenoma hipofisario, menor de 1 cm de di&aacute;metro.  Aparece en 6 personas por mill&oacute;n de habitantes.  Los macroadenomas son muy raros y la hiperplasia y los carcinomas son extremadamente raros (25-29).  Se denomina s&iacute;ndrome de Cushing suprarrenal no dependiente de ACTH al cuadro cl&iacute;nico producido por tumores suprarrenales secretores de cortisol.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="JUSTIFY">El carcinoma adrenocortical es un tumor poco com&uacute;n que afecta solamente 1 a 2 personas por mill&oacute;n de habitantes.  Generalmente se diagnostica en la edad adulta con una media de edad de 44 a&ntilde;os.  Aun cuando es potencialmente curable en las etapas iniciales, s&oacute;lo el 30 % de estas neoplasias est&aacute;n confinadas en la gl&aacute;ndula suprarrenal cuando se llega a t&eacute;rmino el diagn&oacute;stico.  La mayor parte de los pacientes se presentan con s&iacute;ntomas relacionados con una excesiva secreci&oacute;n de hormonas; 60 % a 80 % de estos tumores son funcionales (30,31), como sucedi&oacute; en nuestra paciente Nº 7 que se present&oacute; con un s&iacute;ndrome de virilizaci&oacute;n.  Los carcinomas no funcionantes pueden ser detectados por s&iacute;ntomas de invasi&oacute;n local por el tumor o sus met&aacute;stasis.  En la evaluaci&oacute;n inicial se deben pedir ex&aacute;menes imagenol&oacute;gicos (ecosonograma, tomograf&iacute;a helicoidal o resonancia magn&eacute;tica nuclear), adem&aacute;s de los estudios hormonales correspondientes.  La angiograf&iacute;a selectiva y la venograf&iacute;a suprarrenal pueden ser utilizadas en las lesiones m&aacute;s peque&ntilde;as y para separar los tumores de la gl&aacute;ndula suprarrenal de los tumores del polo superior del ri&ntilde;&oacute;n.  La tomograf&iacute;a por emisi&oacute;n de positrones con fluorodeoxiglucosa marcada con fluor 18 identifica sitios insospechados de met&aacute;stasis en 3 de 5 pacientes con carcinoma adrenal avanzado y confirm&oacute; su ausencia en otros 5 (32).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La supervivencia a los 5 a&ntilde;os para los pacientes operados buscando la curaci&oacute;n del paciente es aproximadamente del 40 %.  Los pacientes que no tienen ninguna evidencia de invasi&oacute;n de los tejidos locales o diseminaci&oacute;n a los ganglios linf&aacute;ticos tienen un mejor pron&oacute;stico (33).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">La funci&oacute;n de ploid&iacute;a del DNA utilizada como indicadora de pron&oacute;stico es todav&iacute;a controversial (34).  Algunos estudios muestran una correlaci&oacute;n entre aneuploid&iacute;a y pron&oacute;stico y otros no muestran ninguna correlaci&oacute;n (35).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Los sitios m&aacute;s frecuente de met&aacute;stasis son el peritoneo, pulmones, h&iacute;gado y huesos, nuestra paciente Nº 7 falleci&oacute; por met&aacute;stasis hep&aacute;ticas y peritoneales.  Estos tumores metast&aacute;ticos pueden tratarse paliativamente con terapia antihormonal con mitotane, un is&oacute;mero del insecticida DDT, que suprime la producci&oacute;n de cortisol y por tanto disminuye sus niveles plasm&aacute;ticos y urinarios; quimioterapia sist&eacute;mica o en el caso de lesiones localizadas con radioterapia.  Los tumores adrenales avanzados llevan a la muerte en per&iacute;odos menores de 8 meses, a menos que se logre una remisi&oacute;n completa (36-38).</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">Hasta ahora no hay evidencia convincente de que la terapia sist&eacute;mica, aumente la duraci&oacute;n de supervivencia de los pacientes con c&aacute;ncer de la gl&aacute;ndula suprarrenal.</P> <B>    <P ALIGN="JUSTIFY">Agradecimientos.</B>  &nbsp;</P>     <P ALIGN="JUSTIFY">  A los Drs. Ricardo Medina Bello y Oswaldo Guerra Sagarzazu por la toma del material de suprarrenales.  A los Drs. Karl Bras, Guillermo Mujica Sevilla y la Dra. Magally de Wadskier por los estudios anatomopatol&oacute;gicos.</P> <B>    <P>REFERENCIAS</P> </B>    <!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">1. Prinz RA, Brooks MH, Churchill R.  Incidental asymptomatic adrenal masses detected by computed  tomographic scanning.  JAMA 1982;248:701-704.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719360&pid=S0367-4762200300010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">2. Caplan RH, Structt PJ, Wickus CG.  Subclinical hormone secretion by incidentally discovered adrenal masses.  Arch Surg 1994;129:291-296.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719361&pid=S0367-4762200300010000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">3. Abecassis M, McLoughlin MC, Langer B.  Serendipitous adrenal masses.  Prevalence, significance and management.  Am J Surg 1985;149:783-788.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719362&pid=S0367-4762200300010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">4. Copelannd PM.  The incidentally discovered adrenal mass.  Ann Intern Med 1983;98:940-945.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719363&pid=S0367-4762200300010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">5. Kummerer RC, Staren ED, Nortrop C.  Modern management of adrenocortical carcinoma.  Contemp Surg 1992;41:23-29.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719364&pid=S0367-4762200300010000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">6. Bernardino ME.  Management of the asymptomatic patient with unilateral adrenal mass.  Radiology  1988;166:121-123.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719365&pid=S0367-4762200300010000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">7. Manzanilla-Garc&iacute;a HA, Martin Del Campo S, Romero-Guadarrama MB.  Mielolipoma de la gl&aacute;ndula suprarrenal sintom&aacute;tico.  Presentaci&oacute;n de un caso y revisi&oacute;n de la literatura.  Rev Med Hosp Gen Mex 2000;63:124-127.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719366&pid=S0367-4762200300010000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">8. Conway D, Prinz RA.  Adrenal cysts.   Comtemp Surg 1988;33:77-80.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719367&pid=S0367-4762200300010000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">9. Tung GA, Papanicolaou N.  Adrenal Cysts.  Imaging  and percutaneous aspiration.  Radiology 1989;173:107-110.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719368&pid=S0367-4762200300010000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">10. Clark OH. Postoperative adrenal hemorrhage.  Ann Surg 1975;182:124-129.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719369&pid=S0367-4762200300010000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">11. Pinkoffs MC.  A case of paroxysmal hypertension associated with suprarenal tumor.  Tr A Physicians 1929;44:295-299.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719370&pid=S0367-4762200300010000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">12. Kvale WF, Roth GM.  Hipertensi&oacute;n permanente y parox&iacute;stica resultado de feocromocitoma.  Clin Med North Am 1961;45:467-478.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719371&pid=S0367-4762200300010000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">13. Engelman K, Hammond WG.  Adrenaline production by intrathoracic pheochromocytoma.  Lancet 1968;I:609-611.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719372&pid=S0367-4762200300010000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">14. Garzia R, Jennings JM.  Feochromocytoma masquerading as a cardiomyopathy.  Am J Cardiol 1972;29:568-571.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719373&pid=S0367-4762200300010000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">15. Richmond J, Frazer SC, Millar DR.  Paroxymal hypotension due to an adrenaline secreting phechromocytoma.  Lancet 1961;I:904-905.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719374&pid=S0367-4762200300010000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">16. Vestea S, Bazin Z, Badea G.  Foecromocitom en crize de hipotensione arteriale.  Med Int 1965;17:731-735.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719375&pid=S0367-4762200300010000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">17. Sack H, Koll J.  Sustained hypotension and shock due to and adrenaline-secreting  feochromocytoma.  Lancet 1969;47:648-652.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719376&pid=S0367-4762200300010000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">18. Page RB, Raker JW, Berberiche FR.  Pheochromocytoma with predominant epinephrine secretion.  Am J Med 1969;47:648-649.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719377&pid=S0367-4762200300010000500018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">19. Hanrin B.  Sustained hypotension and shock due to an adrenaline-secreting phechromocytome.  Lancet 1962;I:123-124.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719378&pid=S0367-4762200300010000500019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">20. Sukerman E, L&oacute;pez JE, Marcano-Torres M, Cabello-Trillo I.  Feocromocitoma con <I>shock</I> simulando abdomen agudo quir&uacute;rgico.  Rev Col Med Estado Carabobo 1974;4:209-221.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719379&pid=S0367-4762200300010000500020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">21. Tisherman SE, Tisherman BG, Tisherman SA, Dunmire S, Levey GS, Mulvihill JJ.  Three-decade investigation of familiar pheochromocytoma, an allele of von Hippel - Lindau disease?  Arch  Intern  Med 1993;153:2550-2556.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719380&pid=S0367-4762200300010000500021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">22. Crossey PA, Eng C, Ginalska-Malinowska M, Lennard TV, Wheeler DC, Ponder BA.  Molecular genetic diagnosis of von Hippel – Lindau disease in familiar pheocromocytoma.  J Med Genet 1995;32:885-886.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719381&pid=S0367-4762200300010000500022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">23. Grosss DJ, Avishai N, Meiner V, Filon D, Zbar B, Abeliovich D.   Familial pheocromocytoma associated with a novel mutation in the von Hippel – Lindau gene.  J Clin Endocrinol Metab 1996;81:147-149.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719382&pid=S0367-4762200300010000500023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">24. Cushing H.  The basophil adenoma of the pituitary body and their clinical manifestation (Pituitary basophilism).  Bull Johons Hopkins Hosp  1932;50:137-195.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719383&pid=S0367-4762200300010000500024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">25. Fahlbusch R, Buchfelder M, M&uuml;ller OA.  Transsfenoidal surgery for Cushing disease.  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A pituitary parasellar tumor with extracranial metastases and high partiale suprasellar levels of adrenocorticotropin and related peptides.  J Clin Endocrinol Metab 1983;57:649-653.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719386&pid=S0367-4762200300010000500027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">28. Nawata H, Higuchi K, Ikuyama S. Corticotropin-realeasing hormona adrenocorticotropin producing pituitary carcinoma with metastasis to the liver and lung in a patient with Cushing disease.  J Clin Endocrinol Metab 1990;71:1068-1073.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719387&pid=S0367-4762200300010000500028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">29. Orth DN.  Cushing´s Syndrome.  New Engl J Med 1995;332:791-801.  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719388&pid=S0367-4762200300010000500029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">30. Icard P, Chapuis Y, Andreassian B.  Adrenocortical carcinoma in surgically treated patients:  A retrospective study on 156 cases.  Surgery 1992;112:972-979.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719389&pid=S0367-4762200300010000500030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">31. Luton JP, Cerdas S, Billaud L.  Clinical features of adrenocortical carcinoma, prognostic factors and the effects of mitotane therapy.  New Engl J Med 1990;322:1195-1201.                  &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719390&pid=S0367-4762200300010000500031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">32. Becherer A, Vierhapper H, Potzi C.  Adrenocortical carcinoma.  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Cancer J Clinicians 1987;87:348-365.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719395&pid=S0367-4762200300010000500036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">37. Cohen K, Gottesman L, Brennan MF.  Adrenocortical carcinoma.  Surgery 1986;100:1170-1177.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2719396&pid=S0367-4762200300010000500037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P ALIGN="JUSTIFY">38. Wooten MD, King DK.  Adrenal cortical carcinoma: Epidemiology and treatment with mitotane.  An a review of the literature.  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