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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font face="Verdana">Vacunación ¿quién tiene la prioridad?</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Dr. J. M. Avilán Rovira</font></b></p>     <p align="center"><font face="Verdana" size="2">Individuo de Número</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Con motivo de cumplirse el 26  de octubre de este año, 30 años sin viruela en el mundo (1), es propicia la  ocasión para recordar la historia de la vacunación antivariólica.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Podría pensarse que es tan  conocida que no valdría la pena referirla de nuevo. Sin embargo, existen algunos  hechos que nos parecen menos divulgados y que consideramos muy importantes para  ser ignorados.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desde la más remota antigüedad,  la viruela era conocida por los chinos e hindúes en Asia y los antiguos egipcios  en África, continente considerado su cuna, de donde se propagó a otras regiones  del mundo (2). A finales de la Edad Media se volvió prevalente en Europa,  pasando al continente americano, casi después de su descubrimiento, aunque se  atribuye un papel importante a los esclavos negros enfermos, traídos de las  regiones costeras del África occidental (3).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como desde el comienzo su alta  contagiosidad fue evidente, se procedía al aislamiento de los enfermos y a la  cuarentena de los viajeros, en especial los llegados por barcos de lugares  sospechosos de estar infectados. Tales prácticas eran comunes en nuestro país en  la época colonial (2).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A pesar de tales esfuerzos, la  viruela causaba grandes estragos, por lo cual no fue accidental que cuando se  tuvo conocimiento de la posibilidad de prevenir la enfermedad, se pusiera a  prueba. Esta práctica fue sugerida en Inglaterra en 1714 (4). Era un hecho  conocido que un ataque de viruela confería protección para casi toda la vida,  por lo que se había desarrollado un procedimiento profiláctico, utilizado en  varias partes del mundo, especialmente en el Oriente. En el tercer siglo antes  de la era cristiana, los “sanadores hindúes” practicaban la inoculación con  material de enfermos de viruela —o variolización— con el fin de evitar una forma  grave —posiblemente mortal— de la enfermedad (5).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En nuestro país, de acuerdo al  Dr. Archila, la variolización la practicó por primera vez Don Juan Perdomo, de  origen canario, en 1766 (2). No obstante, el mismo historiador reconoce que el  procedimiento se usó antes, según una cita de Humboldt en el “Viaje a las  regiones equinocciales”.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, a pesar de sus  ventajas, la variolización (o inoculación) resultaba peligrosa si se aplicaba en  masa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es por ello, que al difundirse  los resultados de la experiencia de Jenner, en Gloucertershire, Inglaterra,  publicada en 1798, se dio preferencia a la vacunación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La experiencia la diseñó Jenner  para demostrar la eficacia del saber popular: que las personas que habían  sufrido de vacuna (“viruela de las vacas”) no padecían de viruela y que la  vacuna se podía inocular artificialmente de la ubre de la vaca o de las manos  del ordeñador infectado a personas para que resistieran la inoculación con  viruela (6).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ahora bien, los hindúes no sólo  practicaban la variolización. También conocían la vacunación. A partir de una  publicación del doctor Leopoldo Briceño Iragorry, padre del actual Secretario de  la Academia, nos enteramos que en un trabajo publicado en L’Union medicale, en  París en 1847, titulado Sur l’etat de la Medicine chez les anciens indous, se  hace clara referencia a la utilización de la vacunación por los hindúes.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Allí se expresa: “Vamos a ver  cuan rico fue su conocimiento médico y cuanto fue sagaz y poderosa su  terapéutica, en una palabra, cuanto nos proveyeron de conocimientos de los  cuales la ciencia de hoy se atribuye injustamente la prioridad”.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Continúa el artículo: “Antes de  la importación de la inoculación, ese gran método, la viruela según Thouret,  diezmaba en Europa la qua onzième parte del género humano.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La inoculación —y quien lo  hubiese podido creer!— la vacuna misma, ese procedimiento aún mejor, fueron  descubrimientos antiguos cuya iniciativa pertenece completamente a la ciencia  hindú”.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, esta documentación  estaba en un recorte de periódico, que no recuerdo exactamente como llegó a  nuestras manos. No sabíamos donde se había publicado ni en que fecha. Dado mi  interés en divulgar su contenido le pregunté a Leopoldo Briceño hijo si lo  conocía. Desafortunadamente no tenía conocimiento de la referencia. Tampoco  encontramos un artículo sobre el tema, publicado por el autor en la Gaceta  Médica de Caracas. ¿Cómo buscar en la Biblioteca Nacional, sin conocer el nombre  del periódico? Afortunadamente, nuestra gran amiga, la doctora Norma Núñez, a  quien comunicamos nuestra incertidumbre, nos ofreció buscar el artículo original  en París, en su próximo viaje, por lo cual le estaremos eternamente agradecidos.  ¡Dicho y hecho! En la Bibliothèque Interuniversitaire de Médicine, 12, rue de  l’Ecole de Médicine, 75006, Paris, France, a su solicitud, le fue permitido  consultar el volumen donde conservan los ejemplares de la colección de L’Union  medicale. No se permiten fotocopias. El artículo, con el nombre arriba citado,  se encuentra de la página 454 en adelante.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Además de constatar la  autenticidad de los párrafos antes transcritos, tomó nota de lo siguiente:  “…..en un pasaje del Sancteya Grantham, libro sagrado atribuido a Dhanwantari,  se lee textualmente la siguiente frase: Tome fluido de la ubre de una vaca,  recójalo sobre la punta de una lanceta e introdúzcalo en el brazo, entre el  hombro y el codo de un ser humano, mezclando el fluido con la sangre: la fiebre  de la viruela (Bhadvi-baé) se producirá”.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Teníamos la información pero  siempre quisimos darle crédito al Dr. Leopoldo Briceño Iragorry, nuestro insigne  maestro de bacteriología. Pasó el tiempo y después de mucho indagar dimos con el  periódico y la fecha de publicación! (7).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El tema tiene múltiples  aspectos y genera muchas interrogantes para ser planteadas y discutidas en el  estrecho marco de un editorial.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Volvemos a insistir: la sección  de cartas al editor continúa abierta en espera de las opiniones e informes de  los lectores sobre cualquier tópico publicado en la revista. En relación al tema  específico de este editorial, nos interesaría saber, por ejemplo, ¿por qué si  los hindúes practicaron tanto la variolización (o inoculación) como la  vacunación, la primera se difundió más rápidamente que la segunda al Occidente?</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">REFERENCIAS</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Jesek Z. Tras la  erradicación de la viruela. Foro Mundial de la Salud. 1987;8(3):316-320.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Archila R. Historia antigua  de la viruela en Venezuela. Rev San Asis Soc. 1949;14:675-705.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Dubos R, Pines M. Salud y  enfermedad. Colección Científica de Life en español. México: Editorial Offset  Multicolor SA; 1967.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Rosen G. A history of public  health. Nueva York: MD Publications Inc.; 1958.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Roueché B. Eleven blue men:  A man from Mexico. Nueva York: Berkley Publishing Corp.; 1953.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Burnet FM. Viruses and man.  2ª edición. Londres: Penguin Books; 1955.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. Briceño I L. Erradicación de  la viruela. El Universal: Año LXVII. Nº 24215; 11 de noviembre de 1976; página  1-4.</font></p>       ]]></body>

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