<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0459-1283</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Letras]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Letras]]></abbrev-journal-title>
<issn>0459-1283</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Pedagógica  Experimental Libertador]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0459-12832008000100009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[FALKE: Federico Vegas. Caracas: Mondadori. Edición a cargo de Cynthia Rodríguez. 2005; 455 páginas]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Simón Pérez]]></surname>
<given-names><![CDATA[José  Rafael]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A">
<institution><![CDATA[,  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<volume>50</volume>
<numero>76</numero>
<fpage>400</fpage>
<lpage>406</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0459-12832008000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0459-12832008000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0459-12832008000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 100%; word-spacing: 0"><b style="mso-bidi-font-weight:normal"><span style="mso-bidi-font-family: Arial"><font face="Verdana" size="2">FALKE</font></span></b></p>     <p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 100%; word-spacing: 0"><b><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">Federico Vegas</span></font></b>. <b><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">Caracas: Mondadori. Edición a cargo de Cynthia Rodríguez.</span></font></b> <b><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">2005; 455 páginas.</span></font></b></p>     <p class="MsoNormal" align="center" style="line-height: 100%; word-spacing: 0"><b style="mso-bidi-font-weight: normal"><span style="mso-bidi-font-family: Arial"><font face="Verdana" size="2">José<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>Rafael Simón Pérez</font></span></b></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">Durante el año 2005, se suscitó un debate en el país acerca del estado actual de la literatura venezolana y particularmente de la narrativa, algo que al parecer sucede con cierta recurrencia aquí y en otras partes del mundo. En dicho debate, y desde las páginas del Papel Literario de El Nacional, participaron escritores, críticos, profesores y editores como Milton Quero Arévalo, Antonio López Ortega, Roberto Echeto, Carlos Sandoval y Leroy Gutiérrez, entre otros.</span></font></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">En este sentido, están quienes piensan que el panorama de nuestras letras está teñido de negro, a pesar de que últimamente se señale con insistencia que se han incrementado las oportunidades de publicación a raíz del apoyo estatal y de la aparición de las llamadas editoriales alternativas. También están los otros, los que sostienen que en el país se hace literatura, y de la buena, que existe un puñado de escritores, entre quienes se encuentra Federico Vegas, autor de <b style="mso-bidi-font-weight: normal">Falke</b>, a los cuales sólo hace falta leerlos y conocerlos, por aquello de lo dado que son los venezolanos a legitimar lo de afuera. Un planteamiento cercano a las líneas anteriores fue expresado por el escritor Israel Centeno, autor de <b style="mso-bidi-font-weight:normal">Exilio en Bowery</b>, en un encuentro llevado a cabo en el mes de mayo de 2006 en el Instituto Pedagógico de Caracas, con motivo del trigésimo aniversario del Taller Literario “Marco Antonio Martínez”.</span></font></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">En los párrafos siguientes, se reseñará <b style="mso-bidi-font-weight:normal">Falke</b>, novela del venezolano Federico Vegas publicada en el año 2005, la cual ha logrado importantes niveles de ventas para el mercado editorial nacional. Vegas es un arquitecto que nació en el año 1950 y que se ha dedicado fundamentalmente a la escritura de cuentos, novelas y artículos. En <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>el año 1997, ganó el Concurso de Cuentos de El Nacional,</span></font></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial; mso-bidi-font-weight: bold"><b>Recibido:</b> 27-07-2006</span></font></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">uno de los más prestigiosos del país. Entre sus obras –tal vez desconocidas para muchos- se encuentran: <b style="mso-bidi-font-weight:normal">El borrador</b>, <b style="mso-bidi-font-weight:normal">Amores y castigos</b>, <b style="mso-bidi-font-weight: normal">Los traumaturgos de Kosovo</b> y <b style="mso-bidi-font-weight:normal">Prima lejana</b>, su primera novela.</span></font></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">Desde el punto de vista estructural, <b style="mso-bidi-font-weight:normal">Falke</b> se divide en carpetas y no en capítulos como sugiere la costumbre. La primera se titula <i style="mso-bidi-font-style: normal">Preparativos para la invasión</i>. La segunda, y la más extensa de todas, lleva por nombre <i style="mso-bidi-font-style:normal">La travesía</i>. <i style="mso-bidi-font-style:normal">De Cumaná a Puerto España </i>(en Trinidad y Tobago), es la tercera. La cuarta carpeta de la novela relata los pensamientos y recuerdos del protagonista en su viaje de retorno <i style="mso-bidi-font-style: normal">De Puerto a España a París</i>, pasando por la isla caribeña de artinico. <i style="mso-bidi-font-style:normal">Cuatro años después</i> se corresponde con la quinta y última de las carpetas.</span></font></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">A esta estructura hay que añadir un prólogo, la carta que Rómulo Gallegos dirige a Rafael Vegas, la carta de Rafael Vegas a Rómulo Gallegos, quien se encuentra en España, y las apostillas que aparecen al final del texto, en las que el autor señala que sin la lectura de algunos libros la aventura escrituraria del <b style="mso-bidi-font-weight: normal">Falke</b> no habría podido llegar a buen puerto. Entre éstos se encuentran: <b style="mso-bidi-font-weight:normal">Hombres y sucesos de mi tierra</b>, <b style="mso-bidi-font-weight:normal">Rafael Vegas </b>y <b style="mso-bidi-font-weight:normal">Memorias de un venezolano de la decadencia</b>, de Carlos Emilio Fernández, Arístides Bastidas y José Rafael Pocaterra respectivamente. Se podría agregar otro título: <b style="mso-bidi-font-weight: normal">Doña Bárbara</b>, de Rómulo Gallegos, a juzgar por la reiterada presencia de esta obra y de su autor en la cubierta de ese barco llamado en un primer momento Tritón I. (Mal indicio ése de cambiarle el nombre a un barco, apunta Doroteo Flores, en uno de los pasajes de la novela). Un último detalle: la obra está dedicada a Helena Vegas, “quien me ofreció las primeras pistas” y a John Lange, “quien le dio rostro a la versión final”.</span></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">En esencia, <b style="mso-bidi-font-weight: normal">Falke</b> relata las aventuras (por qué mejor no decir las desventuras) de un grupo de venezolanos que a finales de los años ’20 del siglo pasado, organiza una expedición destinada a derrocar al dictador que para ese entonces dirigía, como si de una compañía de marionetas se tratase, los hilos del país: Juan Vicente Gómez, también conocido con el apodo de el bagre. Al mando de marineros alemanes, el Falke zarpa desde Polonia y llega a costas venezolanas por los lados de Oriente, específicamente por la península de Araya. La intención era tomar la plaza de Cumaná, al mando de Emilio Fernández. Entre esos venezolanos se encontraban: Rafael Vegas, personaje protagónico de la historia, Julio Mc Gill, Armando Zuloaga y Juan Colmenares, jóvenes caraqueños que vivían y estudiaban en París. Los acompañaban Román Delgado Chalbaud, enemigo acérrimo de Emilio Fernández desde que aquel había estado preso en La Rotunda, Luis Rafael Pimentel, Francisco Linares Alcántara y Doroteo Flores, entre otros que el lector irá descubriendo progresivamente.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>También está el hijo de Román Delgado Chalbaud, Carlos Delgado Chalbaud, personaje determinante en la historia venezolana unos años después.</span></font></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">La expedición desemboca en una estruendosa derrota. Muchos de sus integrantes mueren. Otros son apresados por miembros del régimen. Y Rafael Vegas y Juan Colmenares, con la ayuda de muchos personajes que desfilan por los párrafos de la novela, se ven obligados a huir, a convertirse en fugitivos. Hasta que llegan a Caripe y después a Trinidad y Tobago… No obstante, sería imperdonable, a ojos del posible y futuro lector, detallar aquí las dimensiones de la derrota. Es de muy mal gusto eso de andar contando los finales de los libros y de las películas.</span></font></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">Uno de los elementos que llama la atención de <b style="mso-bidi-font-weight:normal">Falke</b>, es la enorme cantidad de frases relacionadas con la literatura y con el mismo proceso creador. Para muestra un par de botones. “…Por lo tanto, sólo puedo sugerirle algo que conviene a toda escritura: deje pasar un tiempo antes de comenzar una segunda lectura. Esto siempre es conveniente. No sólo se ven terribles errores de sintaxis sino páginas enteras que parecen escritas por alguien que nos resulta ajeno y hasta ridículo. Revise con calma, sin prisa, sin rencor. Usted me dirá: ‘Ya han pasado cinco años’; y tiene razón, tanta, que puede esperar cinco años más”. (Carta de Rómulo Gallegos a Rafael Vegas, páginas 21 y 22). Frase por demás certera, por aquello de que el arte de escribir, también es el arte de borrrar. En las páginas 147-148 de la segunda carpeta, se puede leer lo siguiente: “El nuevo nombre (de la embarcación), General Anzoátegui, no ha cuajado y seguimos llamando Falke a nuestro barco. Uno se encariña con las palabras. Falke es más breve e incitante. Tiene algo de perro guardián, de halcón, de orden decisiva. Se presta mejor a nuestros ruegos y maldiciones, al grito y al recuerdo”. Es indudable que para muchos escritores asignarles nombres a sus obras y a sus personajes, constituye casi una obsesión.</span></font></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">Otro aspecto poderoso de la novela, tiene que ver con la enorme relevancia concedida a la narración oral. A esas historias contadas en la cubierta del barco y que hacían las delicias de los expedicionarios. En este aspecto, dos personajes se disputan el trono, elevándose por encima de los demás: Doroteo Flores y José Rafael Pocaterra, quien llega con el Falke a Trinidad y Tobago y lanza al mar todo el armamento con el cual se pretendía derrocar la tiranía de Juan Vicente Gómez. Muy a pesar de que …”Nuestro Gómez no será el último venezolano que querrá pegarse al poder como mierda en chinchorro”. Frase de lujo, como muchas otras que abundan en la obra, lo cual dice mucho del pulso literario de su autor.</span></font></p>     <p class="MsoNormal" style="line-height: 100%; word-spacing: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span style="mso-bidi-font-family: Arial">Por ahí, por las aguas de muchas librerías, navega este <b style="mso-bidi-font-weight:normal">Falke</b>.<span style="mso-spacerun: yes">&nbsp; </span>En espera de marineros-lectores que quieran conocer la historia, mezcla difusa de verdad y de ficción, de una expedición destinada al fracaso desde el mismo momento en que el antiguo Tritón I –o General Anzoátegui o Falke- zarpó de las frías y bálticas costas polacas. A leer, pues.</span></font></p>       ]]></body>

</article>
