<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0798-0752</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Anales Venezolanos de Nutrición]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[An Venez Nutr]]></abbrev-journal-title>
<issn>0798-0752</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Bengoa]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0798-07522014000100003</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[José María Bengoa, el nuestro: Elegía en ocasión de su centenario]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carmona]]></surname>
<given-names><![CDATA[Andrés]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Central de Venezuela  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Caracas ]]></addr-line>
<country>Venezuela</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2014</year>
</pub-date>
<volume>27</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>09</fpage>
<lpage>13</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0798-07522014000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0798-07522014000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://ve.scielo.org/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0798-07522014000100003&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font FACE="Verdana" size="2"><b>     <p ALIGN="center">José María Bengoa, el nuestro. Elegía en ocasión de su  centenario</p> </b>     <p align="center"><b>Andrés Carmona<sup>1,2</sup></b></p>     <p align="justify">1 Universidad Central de Venezuela, Caracas, Venezuela.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2 Fundación Bengoa para la  alimentación y nutrición. Caracas, Venezuela.</font></p>     <p align="justify"><b><font size="2" face="Verdana">Para Amaya, su compañera de  siempre</font></b></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En el año 2010, en la Ciudad de  Bilbao, entró el Dr. José María Bengoa al mundo de la trascendencia inmaterial.  Estaba por cumplir 97 años. Allí contemplaba las verdes colinas de su ciudad  natal (<a href="#fig1">Figura 1</a>), entrelazando sus visiones con la añoranza de su país de  acogida, Venezuela (<a href="#fig2">Figura 2</a>). Me decía siempre que él era vasco y venezolano,  venezolano y vasco, en igual medida. Esa ponderada partición del sentimiento  entre dos realidades contrastantes, más que una atadura inmovilizante, fue  elástico ligamento para la acción concertada de músculo y cerebro en pos del  bienestar de sus conciudadanos.</font></p>     <p align="center"> <a name="fig1"> <img border="0" src="/img/fbpe/avn/v27n1/art03fig1.gif" width="370" height="332"></a></p>     
<p align="center"> <a name="fig2"> <img border="0" src="/img/fbpe/avn/v27n1/art03fig2.gif" width="240" height="381"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Nuestras vidas son los ríos que  van a dar a la mar que es el morir, decía Jorge Manrique. En mi opinión, más que  un curso lineal, la vida de Bengoa parece desarrollarse como un conjunto de  círculos concéntricos, ya que sin perder de vista el centro geométrico de la  circunferencia, fue ampliando el diámetro de la esfera de sus influencias y,  concomitantemente, la transcendencia de sus objetivos.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Muy pronto, tras recibirse de  médico, estalla la Guerra Civil española y asume la organización del servicio de  Sanidad Militar en el ejército vasco. Allí desarrolló sus dotes de organización  y su don de mando.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">El descalabro de las filas  republicanas lo lleva al exilio en Francia, desde donde inicia su periplo hacia  Venezuela. Con perseverancia logra colocarse como Médico Rural en la Población  de Sanare, Estado Lara. Esta pintoresca población, en 1938, parecía vivir  todavía en el Siglo XVII. Él siempre aprovechaba toda la ayuda que podía  encontrar. En Sanare reclutó a los curanderos y comadronas y a un sacamuelas con  quien visitaba los caseríos a caballo (<a href="#fig3">Figura 3</a>). En una entrevista señaló (1)  que “…aprovechaba las visitas a los enfermos para conversar con los curanderos  locales y con las comadronas empíricas. Éstas asistían los partos, por lo que me  sirvieron de gran ayuda en la vacunación infantil. Algunos médicos criticaron mi  actitud. Yo les intentaba convencer de que aquella gente no tenía otro recurso  médico. En mi modesta opinión, es mucho mejor morir por equivocación que por  abandono”.</font></p>     <p align="center"> <a name="fig3"> <img border="0" src="/img/fbpe/avn/v27n1/art03fig3.gif" width="367" height="439"></a></p>     
<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En Sanare también habría podido  el cineasta Luis Buñel rodar otro documental como aquel de 1927 titulado “Las  Hurdes, tierra sin pan”. Bengoa señala que allí se encontró con niños gravemente  desnutridos. Como escribí recientemente (2), “Bengoa entonces se centra en los  niños. El bullicio del recreo que caracteriza a los recintos escolares no se  escuchaba en Sanare. El hambre y la fatiga mantenían a los niños en un letargo  sobrecogedor que los hacía permanecer sentados, en silencio, en las aceras al  frente de la humilde escuela del pueblo. Cuando las lluvias acentuaron la  incomunicación del pueblo, convirtió el sanatorio en un improvisado centro de  recuperación nutricional para recluir allí, por ocho horas diarias, a los niños  gravemente desnutridos a los que era necesario suministrarles 3 ó 4 comidas al  día. Y los niños mejoraron enormemente. Como Newton con su manzana, esta  observación marca el punto de inflexión en la carrera de Bengoa. El combate de  la desnutrición signará para siempre su devenir profesional”. El giróscopo que  habría de orientar su curso vital había encontrado el centro de su  circunferencia. Su experiencia allí la recoge en su libro “Medicina social en el  medio rural venezolano” que le sirve de pivote para alcanzar una nueva dimensión  en su esfera.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Trasladado a Caracas, desde la  Sección de Nutrición del Ministerio de Sanidad emprende un estudio  socio-sanitario en la barriada popular “El Guarataro”. Este asentamiento humano  seguramente era más populoso que Sanare. Bengoa descubre que en este barrio  marginal (clases media y obrera) la ingesta de alimentos no aportaba suficientes  calorías para satisfacer los requerimientos de los pobladores, la mitad de ellos  no consumían carne y un tercio no tomaba leche aunque, de sus exiguos salarios,  casi el 60% se iba en gastos de alimentación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los cambios políticos y  sociales acontecidos en Venezuela, después del final de la Segunda Guerra  Mundial en 1945, delinean nuevas oportunidades y amplían horizontes. En rápida  sucesión, Bengoa se incorpora al Instituto pro-alimentación popular, que al poco  tiempo da paso al Instituto Nacional de Nutrición (INN). No es de extrañar,  entonces, que entre las iniciativas del nuevo ente estuvieran la creación de una  red nacional de comedores escolares y populares, y que, por iniciativa de  Bengoa, se añadiera un vaso de leche al almuerzo de los escolares.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">A decir de Ciro Alegría,  connotado novelista peruano, el mundo es ancho y ajeno. Como los comuneros  andinos de Rumi, Bengoa se nos fue a otra parte. No por desarraigo o  persecución, como cuando salió de España, sino por acopio de méritos; para  ampliar horizontes. En 1955 Bengoa llega a Ginebra, a la sede de la Organización  Mundial de la Salud (OMS). Se incorpora como Asesor Interregional de Nutrición.  Su misión, asesorar a los países en vías de desarrollo en programas de  nutrición. Inicialmente, revisa informes y estadísticas y percibe el divorcio  que existía entre las actividades de nutrición y aquellas de salud pública. Los  centros de atención pública en Asia y África carecían de programas nutricionales  preventivos.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En 1956, durante un curso de  nutrición en Marsella, patrocinado por la Organización para la Agricultura y la  Alimentación (FAO), dirigido a médicos franceses que trabajaban en las colonias  del África, se le presenta la oportunidad de exponer sus ideas. En una ponencia  titulada “Nutrición en Salud Pública” plantea la necesidad de organizar centros  de atención nutricional, como aquel que había implementado en Sanare casi dos  décadas atrás. La iniciativa fue aceptada e ampliamente difundida en África ya  que reducía los costos de la atención hospitalaria.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En un periplo por África llegó  a conocer a Cicely Williams, la famosa pediatra inglesa que años antes había  descrito el Kwashiorkor. Fue en Tanganika, la actual Tanzania. En una aldea  rural la encontró pesando bebés en una rústica balanza que colgaba de un árbol.  Sin entrar en las diferencias de criterio que pudieron existir entre ellos,  coincidieron en que era necesario un enfoque comunitario, con prioritaria  participación de las madres, para abordar satisfactoriamente la desnutrición  infantil.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">1960 encuentra a Bengoa como  Asesor Regional en la Oficina Sanitaria Panamericana (OPS, incorporando en su  accionar al continente americano. Realizó viajes importantes a México,  Centroamérica, Haití y el altiplano andino. Visitó el nordeste de Brasil, en un  periplo casi semiprivado, sin contar con mucho apoyo oficial; sus propuestas  para abordar los problemas de desnutrición en esa zona del país, nunca fueron  implementadas. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En México conoció al Dr.  Federico Gómez y a su discípulo Joaquín Cravioto. Del primero conoció la llamada  “clasificación de la desnutrición” en grados, la cual, en esa época, le apareció  apropiada si se consideraba que todas las formas clínicas de desnutrición eran  causadas por el hambre. Del segundo recibió información relativa a sus estudios  de desnutrición y desarrollo mental. Aunque resultaba difícil separar los  efectos específicos de la desnutrición de aquellos de índole cultural y social,  era cierto que el niño desnutrido presentaba trastornos de conducta y  aprendizaje, los cuales eran importantes de atender para lograr su recuperación  durante la terapia nutricional. Hoy en día, en los centros de recuperación  nutricional, las actividades planificadas procuran incluir todos los aspectos  del desarrollo biológico, psicológico y social de los niños, como la  recuperación médico-nutricional, psicológica y familiar, siendo fundamental la  incorporación de las madres.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Poco después, se posesiona como  Jefe de la Unidad de Nutrición en la Organización Mundial de la Salud (OMS). Su  esfera ya alcanza la escala planetaria y sus competencias abarcan los cinco  continentes. A pesar de que cada uno de estos saltos imponía nuevos retos, nunca  perdió de vista su razón de ser de médico social, y los niños continuaron siendo  el centro de su preocupación.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Los centros de atención  nutricional integral, como el que organizó en Sanare en 1938, adquieren  organicidad y se desparraman por todo el mundo, incluida Venezuela. Bajo su  influjo se funda en 1966 el Centro Clínico Menca de Leoni, ubicado en Caracas,  con la finalidad de combatir la desnutrición en los grupos más vulnerables,  especialmente los niños menores de 7 años. Este fue el proyecto piloto para el  estudio de las enfermedades asociadas a problemas de nutrición, con acciones en  el ámbito clínico, docente y de investigación (2). En el ámbito privado destaca  el Centro de Atención Integral Infantil de Antímano (CANIA) de la Fundación  Polar, el cual inició sus actividades en 1995.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Siempre recordaba su viaje a la  India. Allí se preocupó por el fomento de la lactancia materna, los programas de  inmunizaciones, el suministro de hierro a las embarazadas y la suplementación de  la dieta con una fuente rica en proteínas, como las leguminosas. El Ministro de  Salud le otorgó un minuto para que le diera una recomendación nutricional para  su país. Bengoa, sin vacilar le dijo “Sir: more beans and less expensive. Thanks”.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Después de casi 20 años en  Ginebra, la vida de Bengoa toma, como las estrellas del universo, un curso en  reversa. Comienza a reducirse el diámetro de su esfera. Regresa a Venezuela en  1973 y se encuentra un país muy diferente a aquel que había dejado en 1954.  Bengoa señala que llevaba las alforjas llenas de ideas y experiencias acumuladas  durante su periplo internacional. Consideró que el INN de la época mostraba una  desoladora perspectiva, y se va al CONICIT. Desde allí motoriza dos programas,  uno de salud, junto a Jacinto Convit, y otro de nutrición conjuntamente con  Eleazar Lara Pantín. También se incorpora al Posgrado de Planificación  Alimentaria y Nutricional (PAN) de la Universidad Central de Venezuela, el cual  era coordinado por Werner Jaffé.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">Después de la muerte de  Francisco Franco, al final del período de transición, regresa a Bilbao en 1979,  y participa como vice-asesor, durante ocho meses al año, en la formación del  servicio de sanidad durante el gobierno del Lehendakari Carlos Garaikoetxea.  Este emprendimiento, según señala, le dejó un sabor agridulce debido a las  diferencias de criterio con los gobiernos regional y local.</font></p>     <p align="justify"><font size="2" face="Verdana">En 1983 comienza a echar el  resto en Venezuela. Acepta la Dirección Ejecutiva de la Fundación Cavendes  (<a href="#fig4">Figura 4</a>). Esta fundación, financiada por la Sociedad Financiera homónima, le  sirve de palestra para conectarse de nuevo con los profesionales de la  nutrición, el INN y con el alto gobierno, con lo cual logra hacer realidad  importantes iniciativas. Se crea del Programa de Alimentos estratégicos (PROAL)  que vendía, a través de una extensa red de pequeños comercios ubicados en  barrios y caseríos, los cuales en el año 2001 ascendían a unos 18.000, para  vender una canasta de ocho alimentos básicos para satisfacer los requerimientos  mínimos de la población (harina de maíz, arroz, aceite, azúcar, granos  (caraotas, frijoles), sardinas, leche y mayonesa), con descuentos del 30 al 40%,  obtenidos gracias al pronto pago al contado y </font> <font SIZE="2" COLOR="#221e1f" face="Verdana">eficientes redes de transporte y  distribución.</font></p>     <p align="center"> <a name="fig4"> <img border="0" src="/img/fbpe/avn/v27n1/art03fig4.gif" width="248" height="390"></a></p> <font COLOR="#221e1f" size="2">     
<p align="justify"><font face="Verdana">En ocasión de la Cumbre Mundial de la  Alimentación (Roma, 1996) motoriza la creación del Consejo Nacional de la  Alimentación. Este organismo interinstitucional fue creado por decreto del  Ejecutivo Nacional en 1995. Su misión era la de promover la seguridad  alimentaria de la población, garantizando el suministro suficiente de alimentos  para cubrir los requerimientos y su accesibilidad física y económica. Un  objetivo fundamental del Consejo era el de procurar la autonomía del sistema  agroalimentario venezolano, en función de una agricultura tecnificada,  sostenible y rentable. Las actividades del CNA se desarrollaron en dos etapas  (1995-1997 y 1999-2002).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">La falta de apoyo en las altas esferas  del gobierno motivo la desaparición física de este organismo. No creo necesario  convencerlos de cuanta falta nos hace una instancia de estas características, ya  que el suministro de alimentos es errático, poco asequible y dependiente de las  importaciones. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana">A juicio del propio Bengoa, el programa  de la Fundación que tuvo mayor repercusión nacional e internacional fue el de  las Guías de Alimentación (<a href="#fig5">Figura 5</a>), concebidas para uniformar el mensaje  educativo en materia de alimentación y nutrición. Con ellas se procuraba que la  población superara los mínimos en materia de nutrientes y que las  recomendaciones fueran las mismas para ricos y pobres.</font></p>     <p align="center"> <a name="fig5"> <img border="0" src="/img/fbpe/avn/v27n1/art03fig5.gif" width="353" height="360"></a></p>     
<p align="justify"><font face="Verdana">La fundación Cavendes dejo una profunda  huella, la cual quedó recogida en diversos volúmenes, monografías, simposios y  talleres. A través de ella, Bengoa y un destacado grupo de colaboradores,  lograron colocar a Venezuela, otra vez, a la vanguardia del sector  alimentación-nutrición en América Latina; más aún, su influencia permeo hacia  toda Iberoamérica.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">La obnubilación política de la Venezuela  de finales del Siglo XX dio al traste con esta hermosa iniciativa. Apenas  comenzado el Siglo XXI, se ordena la disolución de la Fundación Cavendes.  Entonces nos resistimos a ver ese sueño perecer. En concurrida asamblea, me  correspondió el honor de solicitarle al Dr. Bengoa, en representación de los  asistentes, que nos prestara su nombre para “enfrentar desde la Fundación José  María Bengoa los retos de este presente en que nos ha tocado actuar”. Sabíamos  que era una decisión difícil. “No damos un salto al vacío. Muy por el contrario  contamos con un acerbo de experiencias que garantizan el éxito de esta nueva  etapa y hace justicia al aporte que hizo la Fundación Cavendes. Esto es lo que  se tiene y lo que se presenta: prestigio, liderazgo, excelencia” (3). Bengoa  señaló entonces que ese gesto le había conmovido profundamente.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">Después de 13 años la Fundación Bengoa,  para la alimentación y la nutrición sigue en pie. Hemos cosechado muchos logros  y otras muchas iniciativas se han quedado en el tintero. Es necesario agradecer  a quienes nos han apoyado, financiando proyectos, favoreciendo iniciativas, o  simplemente aportando trabajo voluntario. Nuestra fortaleza la educación  comunitaria en alimentación y nutrición, ya en la pequeña escala de escuelas y  comedores a la campaña masiva que se desarrolla en alianza con las Farmacias  SAAS. Un gran éxito lo constituyó el “I Foro se la Fundación Bengoa.  Alimentación y Nutrición: Retos y Compromisos” realizado en el año 2005. A  juicio de Nevin Scrimshaw, destacado nutricionista internacional, aquel fue el  mejor congreso de nutrición al cual había asistido en mucho tiempo. Ocho años  han transcurrido antes de poder realizar otro evento de una envergadura similar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">Nos emociona y nos conmueve que, tras un  titánico esfuerzo de la Junta Directiva y del Comité Organizador, se haya podido  rendir este sencillo, pero sentido, homenaje a José María Bengoa, el nuestro.  Desde esta, su casa, seguiremos custodiando su memoria y dándola a conocer a las  nuevas generaciones. Así como Sanare lo nombró “Hijo Ilustre”, Venezuela tiene  con él una deuda de gratitud que todavía no alcanzamos a saldar.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">Este resumen de la trayectoria de Bengoa  es necesariamente incompleto. Cada faceta de su vida es un mundo de anécdotas,  conocimientos y reflexiones. Hacia el final de su vida se radica en Bilbao,  junto a Amaya su compañera de siempre (<a href="#fig6">Figura 6</a>). Fue esta ciudad la que lo vio  nacer un día domingo, el 20 de abril de 1913. Un día sábado, a fin semana, nos  dejó para siempre. Era 16 de enero de 2010. Muchas fueron las expresiones de  duelo al momento de su partida. Su amigo, el Padre Rafael Baquedano, S.J., en la  homilía pronunciada en la capilla del Colegio San Ignacio de Caracas citó un  pasaje del Libro del Eclesiástico (4, 9-13): “Hagamos el elogio de aquellos  hombres ilustres, aquellos hombres de bien, sus méritos jamás se han olvidado;  han dejado una posteridad que los prolonga y su herencia pasa de hijos a nietos.  Su linaje permanece fiel a la alianza del Señor. Para siempre existirá su  descendencia y jamás se extinguirá”</font></p>     <p align="center"> <a name="fig6"> <img border="0" src="/img/fbpe/avn/v27n1/art03fig6.gif" width="318" height="274"></a></p>     
<p align="justify"><font face="Verdana">En Bilbao escribía Iñaki Azkuna, ex  alcalde de dicha ciudad; señaló que él era un hombre de acción y reflexión quien  consiguió que diéramos mucha importancia a la salud pública. Allí ejerció de  verdadero maestro, tenía una gran experiencia internacional y su perspectiva fue  tan universal, que ejerció su magisterio en la sanidad y en la vida.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana">Hoy lo recordamos con afecto y con  respeto, y le pedimos que, desde esa morada en que habita, nos aliente a  continuar para hacer de Venezuela un país libre de desnutrición, donde niños,  jóvenes y viejos podamos sonreír. En verdad “harto consuelo es su memoria”, pero  su ausencia nos deja gran pesar. Viva por siempre en nuestros corazones.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b><font face="Verdana">Referencias</font></b></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana">1. <a href="http://www.diariosalud.net-NoticiasdeMedicina,Salud,MedicamentosyFarmacia"> http://www.diariosalud.net-NoticiasdeMedicina,Salud,MedicamentosyFarmacia</a>.  08/04/2010.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=331726&pid=S0798-0752201400010000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana">2. Carmona, A (2013) El tren de José  María Bengoa hizo una parada en Antímano. Boletín de Nutrición Infantil CANIA  2013; 6 (26): 22-27.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=331727&pid=S0798-0752201400010000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana">3. Carmona (2010) El paso y la huella.  Propuesta de dedicatoria de la Fundación al Dr. José María Bengoa. Anal. Venez.  Nutr. (Editorial). An Venez Nutr 2009;22(2):61-62.</font></p> </font>       ]]></body>
<back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Carmona,]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El tren de José María Bengoa hizo una parada en Antímano]]></article-title>
<source><![CDATA[Boletín de Nutrición Infantil CANIA]]></source>
<year>2013</year>
<volume>6</volume>
<numero>26</numero>
<issue>26</issue>
<page-range>22-27</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
