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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hacia la construcción de un diccionario de Lengua de Señas Mexicana]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In the current scope of the study and documentation of Mexican Sign Language (LSM ) is the proliferation of books belonging to a lexicographical genre generally called Spanish -LSM bilingual dictionaries and they are dedicated to the best to the description some lexical peculiarities of the LSM . In this paper one, though generally critical review, two outstanding works Diccionario Español-Lengua de Señas Mexicana. DIELSEME; Manos con voz. Diccionario de Lengua de Señas Mexicana. Whereas Spanish lexical entries against LSM units, the treatment is made with respect to the LSM Spanish , selection and collection of the corpus; the participation of the deaf community users sign language. The analysis of these characteristics evidence the lack of a solid lexicographical work and the urgency of forming teams of professionals who develop this task.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><b><font face="Verdana">Hacia la construcción de un  diccionario de Lengua de Señas Mexicana</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana">Towards the construction of a  dictionary of Mexican Sign Language</font></b></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2">Miroslava Cruz-Aldrete</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Universidad Autónoma del Estado  de Morelos. Facultad de Humanidades <a href="mailto:miroslsm@gmail.com"> miroslsm@gmail.com</a></font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">RESUMEN</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el ámbito actual sobre el  estudio y documentación de la Lengua de Señas Mexicana (LSM) destaca la  proliferación de libros que pertenecen a un género lexicográfico, generalmente  denominados Diccionarios bilingües español-LSM y que están dedicados, en el  mejor de los casos, a la descripción de algunas particularidades léxicas de la  LSM. El presente trabajo propone una revisión crítica, aunque general, de dos  obras destacadas Diccionario Español-Lengua de Señas Mexicana. DIELSEME; y Manos  con voz. Diccionario de Lengua de Señas Mexicana. Considerando las entradas  léxicas del español frente a las unidades de la LSM; el trato que se hace de la  LSM con respecto al español; la selección y recolección del corpus; la  participación de la comunidad sorda señante y la redacción de la acepción. El  análisis de estas características evidencia la falta de un sólido trabajo  lexicográfico y la urgencia de formar equipos de profesionales que desarrollen  esta tarea. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave</b>:  Lexicografía; lengua de señas mexicana; diccionario; bilingüe</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">ABSTRACT</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">In the current scope of the  study and documentation of Mexican Sign Language (LSM ) is the proliferation of  books belonging to a lexicographical genre generally called Spanish -LSM  bilingual dictionaries and they are dedicated to the best to the description  some lexical peculiarities of the LSM . In this paper one, though generally  critical review, two outstanding works Diccionario Español-Lengua de Señas  Mexicana. DIELSEME; Manos con voz. Diccionario de Lengua de Señas Mexicana.  Whereas Spanish lexical entries against LSM units, the treatment is made with  respect to the LSM Spanish , selection and collection of the corpus; the  participation of the deaf community users sign language. The analysis of these  characteristics evidence the lack of a solid lexicographical work and the  urgency of forming teams of professionals who develop this task.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Key words</b>: Lexicography;  mexican sign language; dictionary; bilingual</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Artículo recibido en marzo 2013  y publicado en septiembre 2014</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">INTRODUCCIÓN</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hoy en día ya no es tema de  discusión el reconocimiento de las lenguas de señas como lenguas naturales. No  obstante, la documentación y el estudio sobre la gramática de este tipo de  lenguas resulta todavía escaso, pues, si consideramos que el análisis de las  lenguas de señas con herramientas de la lingüística data de la década de los  sesenta del siglo pasado, no puede negar el hecho de que aún en la primera  década del siglo XXI existen lenguas de señas sin documentar que son empleadas  por los sordos de distintas comunidades. Desafortunadamente, entre ellas, se  encuentran varias lenguas de América Latina. En el caso particular de la  comunidad sorda mexicana y su lengua, la Lengua de Señas Mexicana (LSM), es  importante mencionar que en el 2005 se hizo un reconocimiento jurídico de esta  lengua, considerándola parte del patrimonio lingüístico de la nación mexicana  (Ley General de las Personas con Discapacidad, 2005). Esta consideración dentro  de un marco legal implicó cambios en materia educativa, pues se reconocía el  derecho de las personas sordas a recibir educación en su propia lengua, como se  puede observar en el siguiente apartado que recoge lo dictaminado en el Capítulo  III, Artículo 10, fracciones VIII, X, XI, XII y XIII concerniente a la  educación, de la última revisión a la Ley General de Discapacidad del 2008  (Diario Oficial de la Federación, 1 de agosto de 2008). En dichas fracciones el  Estado reconoce, entre otras cosas, de manera oficial a la Lengua de Señas  Mexicana; garantiza el acceso de la población sorda a la educación obligatoria y  bilingüe, que comprenda la enseñanza del idioma español (principalmente en su  forma escrita) y de la LSM. Así como promueve la investigación sobre esta lengua  de señas, la elaboración de materiales para su divulgación y preservación.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estas disposiciones legales más  que nunca reclaman la pertinencia de definir una política lingüística y  educativa que convoque la participación de la comunidad sorda, así como de un  grupo de especialistas que en conjunto atiendan a las situaciones que hoy  demandan una respuesta urgente, entre ellas, la enseñanza a los oyentes de la  LSM como segunda lengua; la reflexión sobre su propia lengua por parte de la  comunidad sorda; la investigación sobre la gramática de la LSM; y la generación  de materiales, entre ellos, destaca la elaboración de diccionarios bilingües LSM-español.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es innegable que desde hace  varios años han circulado diversos textos que han ostentado el nombre de  diccionarios bilingües español-LSM, pero, desafortunadamente, muchos de ellos se  encuentran distantes de ser considerados como tales. Si bien, el valor de estas  obras radica en que han sido la respuesta a una necesidad, principalmente de la  comunidad oyente para el aprendizaje de la LSM, y con ello facilitar la  comunicación entre los sordos y los oyentes, es necesario analizar la estructura  de las mismas, y reflexionar sobre la tarea que implica hacer un diccionario de  lengua de señas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Mención aparte merece la  iniciativa que han tenido los miembros de las comunidades sordas para elaborar  sus propios materiales (glosarios) con el fin de transmitir y conservar la  lengua al interior del grupo, y para el conocimiento de la comunidad oyente.  Esfuerzos notables considerando las escasas herramientas con las que suelen  contar los compañeros sordos para la elaboración de estos documentos. Y, como  menciona Oviedo (1997), no es una actividad menor, puesto que nos deja ver el  desarrollo del colectivo sordo, pues de acuerdo con este autor, cuando las  comunidades de sordos se organizan para conseguir una mejor calidad de vida una  de las primeras tareas que emprenden es la elaboración de un diccionario de su  lengua de señas. Y a lo cual habría que agregar las palabras de Lara (1996) con  respecto a que si bien la función primordial y más conocida de un diccionario es  proveer información sobre una lengua, esta obra además conlleva a otras  funciones sociales elementales como es dar identidad, memoria histórica,  proyección de la cultura, cohesión de la sociedad.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En resumen, es indudable el  valor de un diccionario, no solo porque constituye una herramienta fundamental  para el estudio de una lengua, sino porque además es un factor determinante en  el establecimiento de una norma lingüística, es decir, funciona como modelo  particular de un idioma. Asimismo al tratarse de un objeto cultural, se vincula  con el reconocimiento de un grupo social y de la lengua de esa comunidad. De ahí  que la elaboración de un diccionario no sea una tarea sencilla.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ahora bien, como se ha  discutido un diccionario no se trata de un listado de palabras, tiene varias  funciones, y en el caso particular del panorama educativo en el cual se  encuentra la comunidad sorda mexicana, debiera reflexionarse además sobre la  función pedagógica que puede tener esta obra. Así, en el caso de diccionarios  bilingües, habría que estar conscientes del destinatario, oyente o sordo. Y sí  es para este último, habrá que considerar además su dominio de español escrito  dado que la entrada de los diccionarios bilingües que hoy circulan suele ser por  la lengua escrita.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por tanto, dada la importancia  de este tipo de obras, la intención de este trabajo es hacer una revisión  crítica de dos obras ampliamente difundidas y empleadas para el aprendizaje de  la LSM: Diccionario Español-Lengua de Señas Mexicana. DIELSEME; y Manos con voz.  Diccionario de Lengua de Señas Mexicana.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">MÉTODO</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para ilustrar el panorama  actual de los diccionarios español-LSM, se tomaron dos obras: el diccionario  coordinado por la Dirección de Educación Especial en el Distrito Federal en el  2005, Diccionario Español-Lengua de Señas Mexicana. DIELSEME. El otro, Manos con  voz. Diccionario de Lengua de Señas Mexicana, realizado por Esther Serafín y  Raúl González Pérez (Serafín y González-Pérez, 2011).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Considerando la estructura del  documento, la aparición de las entradas léxicas del español frente a las  unidades léxicas de la LSM; los criterios lexicográficos para su elaboración;  recolección del corpus; y redacción de la acepción.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aunado a los documentos  anteriores, se describe un tercer documento, el glosario Lenguaje de Señas para  los Sordos de México de la Asociación Mexicana de Sordos AC (s. f) que pone de  manifiesto el papel de la comunidad sorda mexicana para la transmisión y  conservación de su propia lengua.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">RESULTADOS</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Entre los antecedentes sobre la  realización de diccionarios de lenguas de señas se encuentra la obra de Stokoe,  Casterline y Croneberg (1965). Esta obra ofrecía un panorama sobre la estructura  de este tipo de lenguas tomando como eje el análisis de la American Sign  Language (ASL). La relevancia de este libro se debe en parte a la conformación  de un grupo de investigadores sordos y oyentes que contribuyeron en su  elaboración. Y, por la otra, porque la organización del diccionario se basó en  las características de las lenguas de señas. Así, la entrada se definió a partir  de los rasgos articulatorios de las señas (configuración manual, movimiento,  tábula), y no por su correspondencia con la lengua dominante, es decir, con el  inglés.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al respecto, habría que  recuperar las palabras de Massone (2013) quien destaca en principio que “la  investigación en las lenguas de señas implica un cambio de actitud de lingüista  oyente que se enfrenta a una comunidad a la que no pertenece con una concepción  epistemológica que no es ni será nunca la suya” (Massone, 2013, p. 1). Y, agrega  que la relevancia del conocimiento de las pautas culturales es fundamental para  esta investigación, y no basta con los conocimientos propios de la especialidad  para estudiar este tipo de lenguas. Y por ello, afirma, se requiere de propiciar  una investigación intercultural, en donde el trabajo lexicográfico no de como  resultado versiones oyentes de estas lenguas. Por ello se requiere la formación  de equipos de sordos y oyentes en las que todos compartan y empleen herramientas  lingüísticas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Si bien, ahora se cuenta con  herramientas multimedia, la complejidad de los diccionarios de lenguas de señas  no se resuelve con el uso de tal tecnología. Hay un trasfondo ideológico, de  investigación y conocimiento de la gramática de la lengua de señas y de sus  depositarios, la comunidad sorda, que permea su elaboración y que se evidencia  con el trato que se da ambas lenguas (oral y de señas) como se puede observar en  los diccionarios bilingües que a continuación se describen.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Diccionarios de Lengua de  Señas Mexicana</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La necesidad de lograr una  comunicación entre la comunidad sorda y la oyente llevó a la realización de  glosarios de LSM con una traducción aproximada a la palabra en español (Cruz-Aldrete,  2008). Estas obras —bilingües— fueron práctica común no solo en México, sino en  otras partes del mundo realizados por miembros de la comunidad sorda o por  integrantes de algún culto religioso, o por maestros (Oviedo 1997; Massone,  2013).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es indudable que respondieron  históricamente a una situación en donde imperaba el poco conocimiento sobre el  sistema que subyace a la organización de la lenguas de señas, así como, el  intento de tratar de establecer una correspondencia uno a uno entre ambas  lenguas, en este caso particular entre el español y la LSM. Entre algunos de los  textos que ejemplifican esta relación se encuentran Mis primeras Señas I, Mis  primeras Señas II (Arango-Mejía et al., 1983, 1985), en los cuales se observa  una relación uno a uno entre el vocabulario del español y su correspondencia con  las señas de la LSM.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Desafortunadamente han pasado  tres décadas y aún persiste dicha práctica cuando se trata de realizar  diccionarios sobre la LSM. Así, en el ámbito mexicano, desde hace varios años  han circulado diversos textos que ostentan el nombre de diccionarios. No  obstante, muchos de ellos se encuentran distantes de ser considerados como  tales, en el entendido que este tipo de obras se define como el libro de  consulta en el que se recoge, generalmente en orden alfabético, un conjunto de  palabras de una o más lenguas de una materia determinada, con su definición o  traducción, y otro tipo de información léxica como sinónimos, etimología. El  valor de estas obras radica, como ya se mencionó, en que han sido la respuesta a  una necesidad, principalmente de la comunidad oyente para el aprendizaje de la  LSM, y con ello facilitar la comunicación entre sordos y oyentes. No obstante,  no se puede seguir perpetuando esta práctica de hacer glosarios confundiendo al  usuario/destinatario de que se trata de un diccionario.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por tanto, es necesario  analizar la estructura de las obras que ya existen y reflexionar sobre la tarea  de hacer un diccionario de Lengua de Señas Mexicana.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ahora bien, cabe mencionar que  ha sido un desacierto desaprovechar la experiencia de una larga tradición  lexicográfica que existe en el caso de las lenguas orales, pues si bien, la  estructura de las lenguas de señas es diferente con respecto de estas, no es una  condición que nos deba conducir a obviar este conocimiento. De igual modo,  resulta interesante que en el ámbito mexicano no se haya considerado para la  elaboración de los diccionarios de la LSM, la revisión de ejemplares ya  existentes de otras lenguas de señas, o no se haya ido más allá de la consulta  de los materiales que se han hecho sobre la American Sign Language (ASL). Se  refiriere a obras de consulta como son, por ejemplo, el Diccionario Básico de la  Lengua de Señas Colombiana (INSOR, 2008), o el Diccionario bilingüe de la Lengua  de Señas Argentina (Massone,1993), que presentan una transcripción de las señas,  y además de consignar el saber de la comunidad oyente, recogen las definiciones  de la comunidad sorda, con ello dan cuenta del acervo de la cultura sorda.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Características de los  diccionarios españo-LSM: DIELSEME y Manos con voz. Diccionario de Lengua de  Señas Mexicana.</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En términos generales se puede  observar que ambos trabajos siguen el modelo más clásico del diccionario  bilingüe unidireccional, por un lado el lema en español y, por otro, su  equivalente en LSM sin ofrecer demasiados detalles por lo que a gramática, uso,  frases hechas o contenido semántico se refiere. E incluso la obra Manos con voz  no ofrece definiciones. A continuación, se describen las características de  ambos diccionarios por separado para su análisis, y, posteriormente a manera de  conclusión se discute sobre las consideraciones lexicográficas que amerita la  elaboración de un diccionario de la LSM.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">DIELSEME</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El diccionario está en formato  digital. Se acompaña de un texto (en un archivo anexo) de la autoría de María  Teresa Calvo Hernández, cuyo título es DICCIONARIO ESPAÑOL – LENGUA DE SEÑAS  MEXICANA (DIELSEME). Estudio introductorio al léxico de la Lengua de Señas  Mexicana.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El objetivo de este documento  DICCIONARIO ESPAÑOL – LENGUA DE SEÑAS MEXICANA (DIELSEME) es comentar la  elaboración de esta obra y dar una breve explicación sobre la gramática de la  LSM. El documento se divide de la siguiente manera:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">I. El DIELSEME en el contexto  educativo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">II. El proceso de elaboración  del DIELSEME (los antecedentes; el acercamiento a la LSM y la formación del  equipo de trabajo, la recopilación de información de la LSM; características del  DIELSEME; acerca del tipo de vocabulario; y variantes sociolingüísticas).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">III. Características del  vocabulario de la LSM (componentes de la Lengua de Señas Mexicana; la lengua de  señas y el significado; las palabras de las LSM).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Dado los límites de este  trabajo, solo se detiene en el apartado II y el III, y a la presentación que  sirve de introducción a este diccionario. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Calvo, hace la presentación del  diccionario de la siguiente manera:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">“El Diccionario Español-  	Lengua de Señas Mexicana (DIELSEME) responde a la necesidad básica de  	enseñar la LSM con referencia al español escrito, a personas sordas, como a  	una diversidad de usuarios potenciales; padres oyentes que tienen hijos  	sordos, maestros de todos los niveles educativos que atienden alumnos  	sordos, intérpretes en formación, escuelas de intérpretes y la sociedad en  	general”. (Calvo, 2005, p. 1).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">De manera inmediata, este  primer párrafo nos lanza una llamada de atención al indicar que es necesario  enseñar la LSM con referencia al español escrito. La autora deja de lado las  condiciones lingüísticas del sordo, que en el caso de los alumnos sordos que  acuden al Centro de Atención Múltiple (antes denominados escuelas de educación  especial) no tienen una adecuada competencia en el español escrito, a diferencia  de los oyentes escolarizados y con dominio de la lengua escrita, como es caso de  los intérpretes. Pero, más grave aún, me parece que no hay una clara concepción  de lenguaje, de lengua, de lo qué significa el aprendizaje de una segunda  lengua, y en este caso de la competencia del alumno sordo con respecto al  español en su forma escrita.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Más adelante, está  investigadora menciona:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">“En la actualidad, muchos  	docentes promueven en el aula el uso de la LSM porque reconocen que es la  	lengua natural en la comunicación de los Sordos y que facilita la  	interacción efectiva con el alumno y de éste con los contenidos escolares.  	En este sentido DIELSEME constituye un valioso recurso de apoyo para  	facilitar la comunicación entre adultos y niños Sordos” (Calvo, 2004, p. 2).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El texto de Calvo, solo nos  hace pensar que considera que la lengua de señas solo es un vehículo de  comunicación entre los pares, y que es una herramienta para la enseñanza.  Dejando de lado otros aspectos fundamentales en torno a lo que significa un  diccionario, y en este caso bilingüe, en donde el conocimiento de la LSM abarca  la cultura e identidad sorda, es decir, donde queda el acervo que la comunidad  sorda posee como grupo humano.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el DIELSEME la entrada es  por orden alfabético, el lema se encuentra en español, y se acompaña de una  definición tomada del Diccionario Inicial del Español de México DIME (Ávila,  2003). Aparece una pantalla en la cual se encuentra una ventana en donde se  enlista por orden alfabético el vocabulario que compone este diccionario. En la  parte superior, ángulo izquierdo, aparece el lema o entrada escrito con letras  blancas sobre un fondo azul, seguido de su definición y categoría gramatical.  Gracias al empleo de hipervínculos, se puede ver el video de la articulación de  la seña en forma aislada, y también, se ofrece uno o varios ejemplos de su uso  (según corresponda). Este ejemplo, suele ser el que aparecía en el diccionario  DIME y se hace su traducción a LSM.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para la investigación del  vocabulario que integra el DIELSEME se utilizó como referencia la Base de Datos  del Léxico Infantil de El Colegio de México, la cual concentra la información  sobre el vocabulario de niños de entre 8 y 12 años de edad. Cabe destacar que  esta recopilación proviene de una muestra nacional de 4.500 textos escritos por  estudiantes de 3º a 6º de primaria, de diferentes estratos sociales y regiones  de México.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">A partir de esta base de datos,  se hizo la selección del corpus con base en la propuesta de Ávila (1999) sobre  la clasificación de los vocablos en campos referenciales (CR). De esta manera se  definieron los siguientes CR: Ser humano: atributos psicológicos y valores; ser  humano cuerpo, alimento, vestido; elementos naturales y artificiales; entorno,  lugares naturales y artificiales; sociedad, cultura y educación; sociedad,  esparcimiento; sociedad relaciones interpersonales; sociedad, ocupaciones y  servicios; relaciones temporales. El resultado de este proceso fue la obtención  de 535 entradas en español a las que se asocian 608 señas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ahora bien, con respecto a la  elicitación de las palabras en español y su “equivalencia” en la LSM, Calvo  (2004) comenta que fue a través de sesiones de trabajo realizadas por parte de  un equipo formado por sordos nativos señantes de la LSM y un intérprete. Estas  sesiones incluían una discusión de este grupo sobre “la seña pertinente para  expresar el concepto relacionado al vocablo de referencia en español, asimismo  para encontrar un ejemplo o contexto de uso adecuado, el cual unas veces surgía  de la discusión y otras a partir del ejemplo sugerido del español, siempre y  cuando lo validara el grupo de Sordos como pertinente o de uso en la comunidad  Sorda” (Calvo, 2004, p. 12).<sup>1</sup></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta información nos permite  entender por qué en el subapartado “Características del DIELSEME” expone que al  ser éste un diccionario bilingüe español-LSM recurre al uso de la noción de  equivalencias empleado como un sustento para abordar la relación de la palabra  de la lengua fuente (español) con la palabra meta (LSM). Estas equivalencias son  graduables y las enumera: equivalencia completa, equivalencia parcial, y no  equivalencia. Sin embargo, valdría la pena revisar qué pasa cuando “no hay  equivalencia” entre las acepciones, como se muestra en la entrada ‘aplaudir’. En  el diccionario Anaya de la Lengua, se define ‘aplaudir’ de la siguiente manera:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• <b>aplaudir</b>. ‘v. tr/intr.  1. Golpear repetidamente una con otra las palmas de la mano, generalmente en  señal de alegría o aprobación’.&nbsp;&nbsp; </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. ‘Demostrar aprobación  mediante palabras o gestos’.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el diccionario DIME aparece  redactada la definición así:</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">• <b>aplaudir</b>. (vb) Golpear  las manos entre sí, haciendo ruido para mostrar que estás contento o que te  gustó algo: <b>Aplaudieron</b> mucho a la cantante. La decisión que tomaron en  este tipo de casos, cuando no existe una equivalencia en el significado para  dicha palabra en la LSM (a partir de lo establecido por la comunidad oyente  usuaria del español) fue incluir una nota explicativa en lugar de hacer una  definición. Si bien señala Calvo (2004) que se trata por lo general de términos  que denotan conceptos específicos de la cultura, pareciera que no le da  importancia. Y no es una cuestión menor, como ya se mencionó, el diccionario es  un objeto cultural, de ahí la gravedad de que lo considere como algo que no  merece la atención.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Así, en el DIELSEME aparece  bajo el lema ‘aplaudir’ una definición y una nota. La Nota se vincula con la  entrada aplaudir 1 que expresa lo siguiente:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>aplaudir</b>. Nota: “En la  comunidad de sordos, esta seña se usa de manera de aplauso o aprobación visual”.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La seña APLAUDIR aparece de  manera aislada, y no se ofrece ningún contexto de uso.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En cambio aplaudir 2 si rescata  la definición dada en el diccionario DIME (cf. ‘aplaudir’ diccionarios DIME y  Anaya). En el ejemplo de uso El niño le dijo al perro: ¡levántate! y todos le  aplaudieron, la señante aplaude efectivamente chocando sus manos entre sí.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No queda clara la motivación de  la coordinadora del DIELSEME para no hacer la definición de la seña/palabra  APLAUDIR. Es decir, no se expone de manera explícita en el documento los  criterios para presentar, o modificar o no incluir la definición de alguna  palabra, o en que consiste la estructura de las acepciones. Al respecto veamos  el siguiente ejemplo, la palabra ‘bebé’, que presenta dos señas; una de ellas de  acuerdo con la definición que ofrecen trata de un recién nacido o niño pequeño  que está presente; y la otra de un recién nacido o niño pequeño que no está  presente. Como se podrá observar más adelante marcan con cursiva este cambio de  significado, pero no me parece que sea un cambio de concepto más bien se trata  de un uso restringido de la seña BEBÉ. A continuación presento la glosa de la  LSM correspondiente al ejemplo que aparece DIELSEME siguiendo las convenciones  que aparecen en Cruz-Aldrete (2008).</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>bebé 1</b>. (st m f) Niño  	recién nacido o pequeño que no está presente </font></p> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">#B-E-B-É POS-K  	SER-TRANQUILO</font></p> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Mi bebé es muy tranquilo</font></p> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>bebé 2</b> (st m f) Niño recién  	nacido o pequeño que está presente.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">¡Dale la mamila al bebé!</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">INDICE-2ªsg CL:  	ACCIÓN-ARRULLAR-ENTRE-LOS-BRAZOS</font></p> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">CL: OBJETO-CILINDRÍCO<sup>|biberón|</sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En ambos casos sería necesaria  hacer una anotación sobre las particularidades de la lengua de señas, dado que  esta noción, de que algo o alguién está o no presente puede no ser comprendida  por las personas que no están familiarizadas con este tipo de lenguas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ahora bien, cabe la pregunta  por qué si se trata de un diccionario bilingüe no se elaboraron definiciones  expresas para que efectivamente fuera un libro de consulta para la comunidad  sorda y no solo para la oyente alfabetizada. Además de que en la presentación  del diccionario se consigna que es para el uso de sordos y oyentes. Reitero la  necesidad de tener un referente sobre la gramática de la LSM, o generalidades de  la estructura de las lenguas de señas, pues el uso del espacio, la “ausencia o  presencia” de los participantes del evento de comunicación es un tema complejo  cuya comprensión es necesaria para entender este tipo de ejemplos (v. bebé).<sup>2</sup>  Pues, el cuadernillo de la autoría de Calvo, Estudio introductorio al léxico de  la Lengua de Señas Mexicana, que acompaña este diccionario, no da información al  respecto.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Aun cuando esta investigadora  pretende describir la fonología y la morfología de la LSM tomando como base los  estudios sobre otras lenguas de señas, y ejemplificando su análisis con el  vocabulario y ejemplos que se consignan en el DIELSEME, no parece lograr de  manera cabal su cometido. Por un lado, hay confusión en el manejo de su marco  teórico, por ejemplo, no es claro cuando la configuración manual se analiza  desde la fonología, o cuando se trata de una unidad con significado. Así,  presenta el uso del deletreo manual como si fueran las letras del alfabeto un  símil con la unidad fonema. Y al abordar la inicialización no menciona que éste  es un proceso morfológico que se observa en las lenguas de señas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">No distingue entre lo fonético  y lo fonológico. Y considera oportuno emplear la noción de kerema y no de fonema  por la ausencia de sonido. Obvia la secuencialidad de los rasgos que componen  las señas y solo reconoce la simultaneidad de los mismos. Es importante  mencionar que la descripción de los parámetros articulatorios de señas no  aparece en la pantalla que se despliega en el DIELSEME al buscar cualquier  entrada, no obstante, Calvo rescata en su documento esta información.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Sobre el nivel morfológico  describe el uso de género y número para el caso de los sustantivos, y en cuanto  a los verbos da un solo ejemplo de un verbo demostrativo DAR. Comenta otras  formas verbales que emplean un clasificador. Al respecto había que discutir el  análisis que presenta de estas formas verbales, pues no es clara la forma de  clasificación de los verbos. De igual manera en el caso de la negación, su  explicación se da en base a la traducción del español que hace sobre la  realización negación en LSM. Por ejemplo, nos presenta la seña CREER y su forma  negada NO-CREER, a esta última la considera una frase verbal, pero, no hay una  argumentación sobre este punto, solo menciona que es un fenómeno común que  algunos verbos al expresar la negación constituyan frases verbales, y se  presenten modificaciones en sus parámetros articulatorios.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Hay problemas con respecto a la  no equivalencia uno a uno en términos semasiológicos. Veamos, en el DIELSEME  aparece la entrada ‘abrazar’ y ‘abrazo’, no obstante, en la LSM ‘abrazo’ y  ‘abrazar’ corresponden a la misma seña verbal ABRAZAR, no hay empleo del  sustantivo abrazo. Tal cual aparecen en los ejemplos de DIELSEME.</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>abrazar</b>. Ejemplo:  	Todos los abrazaron en la boda</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>abrazo</b>. Ejemplo: Mi  	amiga me dio un abrazo muy cariñoso</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En el caso de ‘abrazo’ una  posible traducción del ejemplo siguiendo el video del ejemplo sería: Mi amiga me  abraza cariñosamente (mi traducción libre). El orden de constituyentes en los  ejemplos que ofrecen para abrazo y abrazar tienen el mismo orden SV. Si bien, en  el español hay un proceso derivativo que es productivo en la lengua, y que no  afecta la definición de la entrada de manera clara en parte conceptual, sí  afecta la definición de la palabra en tanto elemento de un sistema lingüístico  con reglas sintácticas establecidas. Así que este es un punto que debería de  atenderse para evitar la confusión entre los usuarios de este diccionario  DIELSEME.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En la parte final del  documento, Calvo ofrece una somera mención de los clasificadores, que los divide  únicamente en: “morfema que indican clase de nombre” o “morfema que consiste en  un movimiento que indica la locación o movimiento del objeto. Agrega que en el  DIELSEME se presenta una breve descripción en el caso de que aparezca alguna  seña signo clasificador (Calvo, 2004, p.42). Ejemplifica con la entrada  ‘planeta’. No obstante en los ejemplos del diccionario no es claro este uso,  como se puede observar en la palabra ‘mamila’, que en el caso de la LSM  corresponde a un clasificador objeto cilíndrico, y que no se hace esa  aclaración.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como se puede observar, es  conveniente la revisión de este texto introductorio que ofrece Calvo (2004) dado  los problemas en el análisis de sus datos y en la presentación del contenido  sobre la estructura de las lenguas de señas en general y de la LSM en  particular. Debe haber un mayor cuidado con la exposición del marco teórico con  respecto a la gramática de esta lengua dado que es un documento de consulta. Sin  duda, esto nos demuestra la complejidad de la elaboración de un diccionario de  lengua de señas, de contar con un equipo de trabajo de lingüistas, lexicógrafos,  sordos, e ILS, y de un conocimiento del investigador sobre la lengua de señas.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Manos con Voz Diccionario de  la Lengua de Señas Mexicana</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El siguiente fragmento tomado  de la presentación de la obra Manos con Voz. Diccionario de Lengua de Señas  Mexicana (Serafín y González- Pérez, 2011) evidencia el trato que se le da a la  LSM como sistema lingüístico:</font></p>     <blockquote> 	    <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">“Como medio de  	socialización y mecanismo compensatorio, las personas sordas han  	desarrollado su propio lenguaje, la lengua de señas. Aun cuando ésta permite  	a las personas sordas comunicarse entre sí, no les facilita la relación con  	el resto de la comunidad, en especial con los oyentes que desconocen este  	lenguaje” (Serafín y González-Pérez, p.9).</font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Al leer con atención esta  presentación deja ver un prejuicio al respecto de las lenguas de señas. Primero,  porque reduce la modalidad lingüística gestual visual a un mecanismo  compensatorio. Y, segundo, porque al mencionar que el uso de la lengua de señas  no facilita a los sordos la relación con el resto de la comunidad (oyente),  retoma un argumento peligroso, pues este se ha utilizado en contra de los  usuarios de este tipo de lenguas para que aprendan la lengua oral dominante. Si  bien, más adelante se dirá que este diccionario responde a la formación de una  sociedad incluyente con los mismos derechos para todos, su discurso deja ver que  los sordos, desde su óptica, son seres discapacitados que se encuentran en  desventaja con los oyentes monolingües usuarios de la lengua dominante. Solo  cabe mencionar, que este problema de comunicación es compartido con miembros de  otras una comunidades lingüísticas minoritarias.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Estructura del diccionario:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">En cuanto a la estructura de  esta obra, se mencionan que es un diccionario básico que contribuye a que el  usuario pueda comunicarse con las personas sordas. Está dividido por temas  (abecedario; alimentos; animales; antónimos; casa; calendario; colores; escuela;  familia; frutas y verduras; números y palabras relacionadas; partes del cuerpo;  pronombres, adjetivos, preposiciones, artículos; República Mexicana y otras  palabras) con el objeto de facilitar su uso a docentes, padres y madres de  familia y personas interesadas en el tema.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Se compone de 1113 palabras. En  realidad esta obra no es un diccionario, se trata de un vocabulario de palabras  del español con su correspondiente seña, puede aparecer varias veces la misma  seña para entradas distintas del español, sin que se haga mención al respecto.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La búsqueda de las palabras que  componen a este diccionario es considerando el tema y el orden alfabético. La  palabra en español se acompaña de la fotografía o fotografías que muestran como  se realiza la seña que pudiera considerarse su equivalente en LSM. Aunado a ello  se ofrece una descripción de los rasgos para la producción de la seña; cuando se  trata de una seña que implica en su articulación un movimiento (con y sin  trayectoria) en la fotografía aparece este indicado con las flechas  correspondientes al tipo de movimiento y su dirección.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Resulta curiosa la forma en que  los autores abordan las características del sistema lingüístico de la LSM. Si  bien ofrecen algunos datos sobre el uso de los articuladores activos en las  señas monomanuales, o cuando se trata del uso de la mano activa o de la mano  pasiva en la articulación de señas bimanuales simétricas y asimétricas, al  tratar la morfología de las señas, su descripción se reduce a la distinción de  señas utilizando el alfabeto manual (dactilología), sin distinguir procesos como  deletreo e inicialización. Incluso hacen referencia de aquellas señas que no se  realizan con elementos alfabéticos como “ideogramas”. Esto demuestra la falta de  un claro sustento teórico que permita el abordaje de al menos una parte del  sistema lingüístico de la LSM.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por otra parte, si bien Serafín  y González-Pérez (2011) presenta de manera breve la expresión del género y del  número en el caso de algunos sustantivos, así como de algunos elementos que  corresponden a la flexión verbal, llama la atención que en las señas que  aparecen en este diccionario no hay un uso de esta información.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Por último, hay distintas  metodologías para la comunicación con las personas sordas. Una de ellas, la cual  consideran la más básica y sencilla, es siguiendo “el orden sintáctico del  español hablado al realizar las señas de las palabras para formar las  expresiones que se deseen comunicar” (Serafín y González-Pérez, 2011, p.14).  Otra metodología es empleando la gramática de la LSM. No obstante, aclaran que  independientemente del empleo de una u otra metodología, este diccionario es de  gran utilidad en la búsqueda de las palabras básicas de esta lengua. Es  indudable que vemos una carencia de un marco teórico sobre elementos  fundamentales de lingüística en general y del estudio de las lenguas señas en  particular.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Manos con voz, es un  diccionario que no ofrece ninguna definición. En resumen, es un glosario, que si  bien tiene una serie de fotografías muy cuidadas y nítidas, con una adecuada  secuencia para apreciar de manera cabal como se articulan las señas, no hay otra  aportación que haga suponer que se trata de un diccionario de LSM o de qué tipo  de diccionario se trate. Lamentablemente, carece de fundamentación teórica así  como de los aspectos lexicográficos elementales para la construcción de un  diccionario. Sin embargo, no resto su valor en el ámbito específico de ser un  compendio de señas, y su contribución la documentación de la LSM, así como en el  proceso de sensibilizar a la población oyente (principalmente) sobre esta  lengua.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Glosario Lengua de Señas de  México. Asociación Mexicana de Sordos</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Juan Carlos Miranda, es el  sordo autor de la obra Lengua de Señas de México. Cabe destacar que Miranda es  un señante nativo de la LSM quien ya había realizado otra obra considerada el  antecedente de este nuevo glosario, titulado Lenguaje de Signos Mexicano  (Miranda, s.f). La obra actual fue revisada y se amplió con el apoyo de las  Asociación Mexicana de Sordos, A.C., con el objetivo de que fuera una  herramienta para la transmisión de la LSM a la comunidad sorda, y como indica el  autor, para la cohesión e identidad de este colectivo a través del uso de esta  lengua. El prólogo realizado por el Presidente de la Asociación Mexicana de  Sordos, A.C., en ese momento el Dr. Víctor M. Montes de Oca S., expone de manera  sucinta la necesidad de difundir su lengua a la comunidad oyente, y el hecho de  que los niños sordos hijos de oyentes carecen de información por no estar en  contacto tempranamente con la LSM, de ahí la importancia de esta obra, con los  fines de transmisión, y como una herramienta para la adquisición de la LSM como  primera lengua. Por último, comenta que la LSM como cualquier lengua de señas se  articula con las manos, con la cara, con la cabeza, y con el cuerpo. Y cuya  sintaxis es distinta al español. Reconociendo además que hay variantes  dialectales. Sin duda, los temas que toca son de vital importancia para la  comunidad sorda y oyente. Y, si bien lo hace de manera breve nos deja ver la  reflexión sobre la lengua que hay al interior de la comunidad; situación que en  la actualidad, debería de estarse trabajando con mayor profundidad en las  escuelas y en las asociaciones conformadas por personas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La obra Lengua de Señas de  México, se compone de 1512 palabras del español organizadas en diferentes campos  referenciales. Cada palabra en español de acompaña de su equivalente con  respecto a las señas de la LSM.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El glosario inicia con la  presentación del alfabeto manual seguido de las señas relacionados con fórmulas  de tratamiento ‘saludos’. Posteriormente se organiza en campos cuyo orden de  aparición es el siguiente: adjetivos; adverbios; artículos; calendario; casa;  ciudades; colores; comidas; estados; conjunción; continentes; naciones; el  cuerpo; deportes; dinero; escuela; familiares; frutas; fiestas; legumbres;  lugar; materiales; naturaleza; números, matemáticas, geometrías; ocupaciones y  profesiones; preposición; pronombres; religión; ropa; salud; sustantivos;  trasportaciones y vehículos; verbos; diferentes religiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Como se puede observar, la  secuencia de aparición de estos campos se basa en un orden alfabético. Aunque el  último trate sobre las diferentes religiones este responde a la parte cultural  de la comunidad sorda que hace necesario el conocimiento de estas señas para su  comunicación. Resta mencionar que para facilitar la búsqueda de las señas se  incluye al final el índice de cada palabra del español que consigna el glosario.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La obra Lenguaje de Signos  Mexicano refleja las intuiciones de la comunidad con respecto a la organización  de su lengua, su cultura, y el contacto que existe con el español. Y su revisión  pone de manifiesto la urgencia de la participación de la comunidad sorda para la  elaboración de este tipo de materiales, con un papel activo, determinante,  crítico y reflexivo, más allá de su colaboración como informantes para la  elicitación de las señas en términos de la correspondencia uno a uno con  relación a la otra lengua (el español).</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">CONCLUSIONES</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Los trabajos DIELSEME, Manos  con voz Y Lengua de Señas de México ejemplifican el comentario de Massone sobre  la realización de listas palabras de distintas lenguas de señas para su  documentación, y lo expresa de la siguiente manera “Estos inventarios jamás  registraron ni los usos ni los significados de cada seña. Lo único interesante  de estos trabajos iniciales es que —así como en la tradición lexicográfica de  las lenguas orales— eran todos inventarios de lenguas bilingües” (Massone 2013,  p.1).</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Esta investigadora también  comenta que dicha práctica de hacer inventarios de señas pretendidamente  bilingües, consistía fundamentalmente en presentar el dibujo o foto de la seña,  y la traducción al español. Y, que muchos de estos trabajos fueron realizados  por oyentes en colaboración con algunas personas sordas; o realizada  exclusivamente por algún sordo o grupo de sordos, como fue el caso de la última  obra expuesta realizado por Juan Carlos Miranda, Lengua de Señas de México  apoyada para su realización de la Asociación Mexicana de Sordos. </font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Ahora bien, se comparte la  crítica que hace Massone sobre el trabajo que hoy se ve en el siglo XXI en  cuanto a la realización de los diccionarios de lenguas de señas, pues,  desafortunadamente, como ella menciona, se continúa reproduciendo obras que no  corresponden al desarrollo de la lingüística de las lenguas de señas y a un  trabajo lexicográfico.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Así de esta manera, si bien,  DIELSEME, o Manos con voz, forman parte de un primer momento histórico en la  realización de “diccionarios de lengua de señas”, y sin restar su valor en  cuanto a la documentación de la LSM, es tiempo de iniciar un nuevo trabajo  lexicográfico. Sin duda, se requiere lexicógrafos para hacer un diccionario de  la LSM, pero, también es fundamental la participación de los miembros de la  comunidad sorda, propiciando una reflexión metalingüística sobre su propia  lengua. La meta sería conformar un grupo de investigadores sordos y oyentes,  usuarios de la LSM y del español.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Es innegable que se esta ante  un problema complejo para la elaboración de la definición de cada entrada se  requiere en principio que la comunidad sorda participe. No es una obviedad decir  que para poder comunicarse a través de las lenguas de señas se deben conocer sus  significados, sus usos y la gramática de la lengua a la que estas señas  pertenecen. Por tanto, es necesario conocer la gramática de la LSM, y formar a  miembros de la comunidad sorda para que sean partícipes del proceso  lexicográfico, recolección del corpus, análisis del material, redacción,  revisión, etcétera, y no solo como informantes. Ponderando entonces el hecho de  que las lenguas de señas han de ser analizadas desde la lengua misma, con una  reflexión y conocimiento de su sistema así como de la cultura sorda.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">La revisión del conjunto de  elementos que se ha mencionado evitaría infortunios como los que he presentado  al analizar DIELSEME y Manos con voz, dado que en la selección del vocabulario  no se ha tomado como punto de partida la LSM, sino del español, y no se aprecia  que en algún punto se llegue a un equilibrio entre ambas lenguas. No se presenta  las palabras con una adecuada información lingüística, además de que no se ha  atendido de manera oportuna y consistente sus a usos y significados considerando  también la LSM, y no solo al español.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="Verdana" size="2">El panorama actual de la LSM y  la comunidad sorda demanda tener un instrumento lexicográfico que sea el primer  paso a la estandarización de esta lengua. De un gran compendio léxico que  facilite los procesos comunicativos y educativos de este grupo en México. Su  realización beneficia a los nativos señantes de la LSM, a las familias oyentes  con algún miembro sordo, intérpretes en LSM, así como para todos aquellos  especialistas o estudiantes que deseen manejarlo como obra de consulta, y a  otros profesionales vinculados en la atención del colectivo sordo.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Definir el destinatario del  diccionario conduce a plantear de manera rigurosa la relación entre el  diccionario y sus usuarios, sobre todo, de los que se enfrentan al aprendizaje  de la LSM como una segunda lengua. Como sería el caso de los sordos que emplean  los diccionarios bilingües, y en donde la búsqueda de la seña, requiere de un  conocimiento del español. De acuerdo con Azorín (2000) la obra lexicográfica  puede dividirse en dos categorías básicas atendiendo al nivel del conocimiento  de la lengua que se trate: 1) aquellos que han alcanzado el dominio pleno de la  lengua de referencia; y 2) los que no han conseguido llegar al estadio anterior.  Bien por encontrarse en fase de aprendizaje de su propia lengua o por estar  adquiriendo una segunda.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Así, no basta con decir que  puede ser empleado por sordos u oyentes, si tiene un objetivo educativo como es  el caso de DIELSEME, se requiere considerar las particularidades de una  lexicografía didáctica, en la cual además habría que distinguir dos  orientaciones, una tendría como objetivo servir de apoyo a la enseñanza de la  lengua materna; y la otra se destinaría al aprendizaje de segundas lenguas.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Para finalizar quiero mencionar  que si bien coincido con la postura de Vega-Expósito (1998) quienes expresan que  una de las tareas más urgentes en el ámbito de las lenguas de señas es la  elaboración de un diccionario de uso monolingüe que permita a los usuarios de  estas lenguas disponer de una obra de referencia lo más completa posible sobre  su tesoro léxico. Siguiendo el desarrollo del estudio de la LSM en el país, y  del empoderamiento de la comunidad sorda, en este momento nuestra tarea sería  pensar en un buen diccionario bilingüe y entonces sí plantearnos la realización  de un diccionario monolingüe.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">Solo resta decir, que el  diccionario de la LSM debe convertirse en un elemento que motive a la sociedad  oyente al reconocimiento de esta lengua y, propicie que se valore a la LSM como  parte del patrimonio lingüístico de nuestra nación. El respeto por la LSM y sus  usuarios exige hoy un cambio en la elaboración de los diccionarios que se hacen  sobre esta lengua.</font></p>     <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">Notas</font></b></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1 En cuanto a las variantes  sociolingüísticas especifican que solo se incluye el dialecto de la LSM usado  por los sordos de la Ciudad de México.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2 Massone (2013) describe las  maneras de concebir la definición que las personas sordas tienen, por ejemplo,  comenta que los sordos definen explicando los usos de la seña. Así, cuando deben  hacer comprender algo a otra persona sorda, hay una integración de patrones  faciales, corporales y mirada que otorgan coherencia a dicho discurso. El  destinatario debe atender a la configuración de las manos y al uso del espacio  señante. Mientras que el señante en el desarrollo de la explicación no dejará de  mirar al destinatario en forma continua hasta el final y con una mirada  penetrante (ojos entrecerrados) monitorea el entendimiento de éste.</font></p>      <p align="justify"><b><font face="Verdana" size="2">REFERENCIAS</font></b></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">1. Acosta, L., Calvo, T., Maya,  D., Sanabria, E., et al. (2004). Diccionario Español- Lengua de Señas Mexicana.  DIELSEME. Dirección de Educación Especial, SEP. México, D. F.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3194709&pid=S1010-2914201400030000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">2. Arango Mejía, G.; Couret,  G.; Jackson Maldonado, D.; de la Machorra, A.; Martínez, V.; Mora, N.; Pedraza,  L.M.; Velarde, M.; y Leonardo Aroche (dibujante). (1985). Mis primeras señas II.  Serie de cuadernos didácticos. Dirección General de educación Especial.  Secretaría de Educación Pública: México.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">3. Arango Mejía, G.; García  Lanz, H. y Jackson Maldonado, D. (1983). Mis primeras señas. Dirección General  de educación Especial. Secretaría de Educación Pública: México.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">4. Ávila, R. (1999). Estudios  de semántica social. El Colegio de México: México.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">5. Ávila, R. (2003).  Diccionario inicial del español de México. DIME. Trillas: México.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">6. Azorín Fernández, D. (2000).  “Los diccionarios didácticos del español desde la perspectiva de sus  destinatarios”. ELUA Estudios de Lingüística de la Universidad de Alicante. No.  14. pp.19-44.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">7. Calvo, T. (2004).  Diccionario Español - Lengua de Señas Mexicana (DIELSEME). Estudio introductorio  al léxico de la LSM. Dirección de Educación Especial, SEP. México, D. F.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">8. Cruz-Aldrete, M. (2008).  Gramática de la Lengua de Señas Mexicana. Tesis doctoral. Centro de Estudios  Lingüísticos y Literarios. El Colegio de México.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">9. Decreto por el que se  reforman y adicionan diversas disposiciones de la Ley General de las Personas  con Discapacidad (2008). Diario Oficial de la Federación, 1 de agosto de 2008.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">10. INSOR (2008). Diccionario  de Lengua de Señas Colombiana. INSOR, Ministerio de Educación Nacional: Bogotá.</font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">11. Lara, L. F. (1996). Teoría  del diccionario monolingüe. México: El Colegio de México.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3194719&pid=S1010-2914201400030000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2">12. Ley General de las Personas  con Discapacidad (2005). México: Diario Oficial de la Federación, (10 de junio)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">13. Massone, M. I. (1993).  Diccionario de Lengua de Señas Argentina/Español/ Inglés. 1, 2, vol. Sopena:  Buenos Aires.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">14. Massone, M.I. (2013).  “Diccionario de lengua de señas: consideraciones lexicográficas”. <a href="http://www.cultura-sorda.eu">www.cultura-sorda.eu</a> (recuperado el 07  de septiembre de 2013)</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">15. Miranda, J.C. (s.f)  Lenguaje de Signos Mexicano. México Oviedo, A. (1997). “Diccionarios de lengua  de señas: ¿para qué?”. En El Bilingüismo de los sordos. Vol 1, núm. 3: 53 -58.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">16. Serafín, M. E. y González  Pérez, R. (2011). Manos con voz. Diccionario de Lengua de Señas Mexicana. Libre  acceso. Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. México.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">17. Stokoe, W.C., Casterline  D.C. y Croneberg C.D. (1965). A Dictionary of American Sign Language on  Linguistic Principles. Gallaudet College Press Washington, D.C.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2">18. Vega Expósito, M y Lara  Burgos, P. (1998). “La entrada y organización léxica de un diccionario  monolingüe: el caso concreto de las lenguas de signos”. En Interlingüística. 9:  337-340.</font></p>       ]]></body>
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<year>1996</year>
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