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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[De las complejidades de la formación a la formación desde la complejidad: ¿Otros imaginarios para pensar la Educación?]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Uncertainty, dispersion, and contingencies are constantly affecting existence representations and insights. Amid this uniform and fragmented milieu, the difficulty to compare our surroundings has paradoxically defaced the formative space from which it was possible to postulate, perhaps with arrogance, a unity of meaning. Such circumstances are also an indication that within the planes configuring these recent events, the relevance of the initial questions is undermined because the changes do not point to fluctuations or temporary conditions but to insurmountable dissolutions if approached from conventional standpoints. Without doubt, there is a need to redefine critical methods in order to face with vitality and sensibility the challenges of a voluble and technologically charged future. These approaches must consider tackling the slippery issue of identity, regardless the pressure coming from asphyxiating invasions, in order to discern fresh thresholds to solve the crisis represented by both a mounting individualism and a solidification of the forces of thought. All this means that the problem posted by thinking education in its complexity and the complexity of education is not resolved by simply evaluating pragmatic elements to determine what we already know but by the will to discover multiple gestures occurring in the dynamic interaction among knowledge, authority and power. Only then we will be able to overcome the aging walls protecting the scientific discourse, the power structures controlling historicity, objectivity and the accumulation of knowledge. Significantly, the mercenaries of knowledge, trapped amid the rocks and dirt of the mudslide, refuse to recognise the interstice left behind by the guiding system that have dominated modern thinking.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right" style="text-align: center"><b><font face="Verdana"> <span lang="ES-VE">De las complejidades de la formación a la formación desde la  complejidad: ¿Otros imaginarios para pensar la&nbsp; Educación?</span></font></b></p>     <p align="right" style="text-align: center"><font face="Verdana" size="2"> <span lang="ES-VE">&nbsp;</span><b><span lang="ES-VE">Elsa Guzmán de Moya</span></b><span lang="ES-VE">  elsademoya@yahoo.com </span></font><b> <span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana"><font size="2">(UPEL-IPMaturín)</font></span></b></p>     <p align="center" style="text-align: justify"><font face="Verdana" size="2"><b> <span lang="ES-VE">RESUMEN</span></b></font></p>     <p align="justify" style="line-height: 100%"><span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana"> <font size="2">Incertidumbres, dispersiones y contingencias atraviesan  representaciones e interioridades de la </font></span> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">existencia. En medio de esta  atmósfera de trazado uniforme y fragmentario, paradójicamente, la dificultad de  comparar los entornos donde habitamos ha desdibujado aquel espacio formativo que  se advertía como núcleo universal colmado de nombres propios, y que postulaba  con demasiada altivez, la unidad de sentidos. Indica, además, que en los planos  que están configurando los recientes acontecimientos de formación, la  pertinencia de las preguntas iniciales está minada, pues estos cambios no  expresan fluctuaciones o coyunturas transitorias, sino disoluciones  significativas e inabordables desde los ya conocidos desenlaces. Sin duda que  este clima necesita reinventar vitalidades críticas y sensibilidades capaces de  penetrar con agudeza incisiva en los tensos lenguajes que pronostican volubles  abandonos, futuros alucinantes y glacialmente tecnologizados. Abordajes que,  además, estén preparados para entrelazarse con los avatares de una identidad  huidiza y evanescente que, pese a encontrarse acorralada por asfixiantes  invasiones, pueda descubrir frescos umbrales para enfrentar no sólo la crisis  que representa la creciente disgregación individualista, sino la frigidez en las  fuerzas del pensamiento. Lo dicho significa que el problema de pensar la  educación en su complejidad y la complejidad de la formación no está simplemente  en tomar el pulso desde finalidades pragmáticas para descubrir lo conocido desde  lo que se conoce, sino la voluntad de descubrir<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-27T09:53" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins> <span datetime="2006-07-27T09:53" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> múltiples gestos que se dan en las relaciones entre conocimiento, autoridad y  poder</span></span>, rebasando los muros descascarados del discurso científico,  de <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T09:54" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> las </span></span>estructuras de poder implicadas en la historicidad de los  saberes, del objetivismo y nociones acumulativas del conocimiento y la ciencia  moderna<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-27T09:54" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</ins></span> <span class="msoIns"> <ins datetime="2006-07-27T09:54" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> P</ins></span>ero significativamente, las tropas mercenarias del conocimiento  que permanecen encerradas entre las piedras y el lodo del deslave, se niegan a  reconocer los intersticios dejados de lado por los sistemas de reglas imperantes  que han dominado <span class="msoIns"> <ins datetime="2006-07-27T09:54" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> e</ins></span>l pensamiento en la modernidad.</span></font></p>     <p align="justify"><b><span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana"> <font size="2">Palabras clave</font></span></b><span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana"><font size="2">:  educación; formación; pensamiento.</font></span></p>     <p align="center"><b><font face="Verdana" size="2"><span lang="EN-CA">From the complexities of training to training by complexities:&nbsp; Alternative imaginaries to rethink education</span></font></b><b><font face="Verdana" size="2"><span lang="EN-CA">?</span></font></b></p>     <p align="center" style="text-align: justify"> <span style="color: blue !msorm"><font face="Verdana" size="2" color="#000000"> <span datetime="2006-08-03T11:56" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon" class="msoIns" lang="EN-CA"> <b> ABSTRACT</b></span></font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2">Uncertainty, dispersion, and contingencies are constantly affecting existence  representations and insights. Amid this uniform and fragmented milieu, the  difficulty to compare our surroundings has paradoxically defaced the formative  space from which it was possible to postulate, perhaps with arrogance, a unity  of meaning. Such circumstances are also an indication that within the planes  configuring these recent events, the relevance of the initial questions is  undermined because the changes do not point to fluctuations or temporary  conditions but to insurmountable dissolutions if approached from conventional  standpoints. Without doubt, there is a need to redefine critical methods in  order to face with vitality and sensibility the challenges of a voluble and  technologically charged future. These approaches must consider tackling the  slippery issue of identity, regardless the pressure coming from asphyxiating  invasions, in order to discern fresh thresholds to solve the crisis represented  by both a mounting individualism and a solidification of the forces of thought.  All this means that the problem posted by thinking education in its complexity  and the complexity of education is not resolved by simply evaluating pragmatic  elements to determine what we already know but by the will to discover multiple  gestures occurring in the dynamic interaction among knowledge, authority and  power. Only then we will be able to overcome the aging walls protecting the  scientific discourse, the power structures controlling historicity, objectivity  and the accumulation of knowledge. Significantly, the mercenaries of knowledge,  trapped amid the rocks and dirt of the mudslide, refuse to recognise the  interstice left behind by the guiding system that have dominated modern thinking.</font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b>Key words</b>: education; training; thought.</font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><b><span lang="ES-VE">Recibido</span></b><span lang="ES-VE">:  10/07/2005 </span><b><span lang="ES-VE">&nbsp;Aprobado</span></b><span lang="ES-VE">:  23/09/2005</span></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="text-align: justify"><font face="Verdana" size="2"><b> <span lang="ES-VE">Introducción</span></b></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> Acontece con relativa frecuencia que cuando las ideas se niegan a brotar, un  pensamiento lúcido, una frase o un gesto repentino se convierte en inigualable  empuje. Es el caso de este pasaje de la novela <i>Terra Nostra</i>, en el cual  presiento que Carlos Fuentes (1977, p. 768), &nbsp;deja fluir, en medio de una  angustiante imagen de lo perdido, las insólitas señales que pueden aperturarse  en el seno de los tiempos de derrumbe. El pasaje en cuestión dice esto:</span></font></p>     <blockquote>     <p style="line-height: 100%" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">...nunca sabes si entristecerte  o alegrarte que estos papeles, estas mudas voces de hombres de otros tiempos,  sobrevivan a la muerte de los hombres de tu tiempo. ¿Para qué conservas los  escritos? Nadie los leerá porque ya no habrá nadie para leer, escribir, amar,  soñar, herir, desear. Todo lo escrito ha de sobrevivir intocado porque no habrá  mano para destruirlo. ¿Es preferible esta segura desolación, al incierto riego  de escribir para ver lo escrito prohibido, destruido quemado en grandes piras,  mientras masas uniformadas gritan muerte a Homero, muerte a Dante, muerte a  Shakespe<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-27T16:12" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">a</ins></span>re,  muerte a Cervantes, muerte a Kafka, muerte a Neruda? ...</span></font></p> </blockquote>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> A propósito de lo expresado pudiéramos interpretar que las fibras contenidas en  esta imagen ponen en entredicho el vigor que domina a intelectualidades vencidas  por sus circunstancias. Intelectualidades que se desvanecen como figuras  devaluadas, sin utopías, sin sueños, ganadas tal vez más por la inercia  paralizante de la profesionalización que por otros impulsos. Intelectualidades  que al presente, además de empeñarse en atesorar como símbolos muertos  imaginarios más traumáticos que fecundos, se muestran desarmadas para hacerlos  renacer.</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> Sin intentar profundizar en el literato mejicano, pudiera develar a través del  segmento de la novela en la que se inscribe este texto un espeso reproche a  pensamientos temerosos, que prefieren levitar entre la irreflexión cómplice de  sus abstracciones, que encarar con arrojo los súbitos cantos de sus tiempos.</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> &nbsp;Pero pregunto: ¿será que tal vez la complejidad de estos tiempos estará  sobrepasando el ámbito de estético intelectual, tal como la hemos conocido?, ¿es  posible que esta sensación de inutilidad del intelectual que abraza a este  principio de siglo, a lo mejor pueda convertirse en oportunidad para pensar sin  complacencia a nuestros tiempos?, ¿no seremos parte de una atmósfera que&nbsp; anida  la posibilidad de descubrir o inventar otros umbrales de pensamiento, desde  donde podamos quebrar ese impersonal sentido que lo ha dominado, de colonizar  todo derrotero por donde se desplace?, ¿la época en la que moramos, está  comprendida solamente por esa especie de soledad ruidosa, sombras arruinadas y  desaciertos?.</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> &nbsp;En un primer instante sería saludable recapacitar que en estos tiempos de caída  libre, en los cuales se han perdido las claves para la traducción de las ideas,  cualquier cambio en la manera de concebir, percibir y sentir no se manifiesta  únicamente por la conmoción del suelo donde habitan los sistemas y  representaciones que conocemos y manejamos, sino por sanos estremecimientos,  perplejidades, desazones e incertidumbres que provoca; es decir, alteraciones  que afectan directamente los pensamientos y sentimientos más recónditamente  privados y esenciales.</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> &nbsp;Es sabido que este desasirse en el fondo produce tensiones, a la vez de asomar  que en este tiempo el problema de problematizar no está en querer ver cómo son  las formas, sino también en cómo somos. Es quizás la necesidad de situarse  frente a escenarios que ya no son, pese saber que siguen allí; transformaciones  percibibles en este maravilloso verso de Neruda: </span></font></p>     <blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">...cierro los ojos y presiento  que algo se quema,</span></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">entro indeciso</span></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">por puertas que ya no existen</span></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">y torres que ya murieron.</span></font></p> </blockquote>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> A propósito de estas inquietudes, quizás comentar el texto de Fuentes involucre  situarnos en la época que habitamos y que nos habita. Cierto es que moramos  tiempos perturbados por fugaces y recargadas in-seguridades; época que anuncia  por todas partes cambios avasalladores, que no sólo brotan como impulsos  hipnóticos entre colectividades con apariencia resignada, sino que tienden a  ocupar hasta las fibras más íntimas de nuestros deseos (Baudrillar&nbsp; y&nbsp; Nouvel,  2000, &nbsp;pp. 70-71).</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> &nbsp;Ciertamente hoy, el ruido que el festín tecnológico ofrece se presenta  paradójicamente como seductor océano de continuo oleaje, cuyas olas creen lograr  su máxima altura en el mismo instante en que empiezan a descender. Sin embargo,  también este festín, además de proponerse como decorado amenazante, es muestra  de un clima rico en excesos, que tiene acaso la virtud de anunciar fines y  comienzos, pero no redenciones.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> &nbsp;Incertidumbres, dispersiones y contingencias atraviesan tanto a las  representaciones existenciales como a las interioridades de la existencia. Cada  una, a su manera, toma cambios, mutaciones, alteraciones y emergencias que  afectan la constitución posible de los géneros de pensamientos recientes. Se  avistan paisajes en los que desaparecemos aprisionados dentro de un exceso de  actualidad.&nbsp; Todo aparenta indicar que la desenfrenada pero fascinante  imposición de valores materialistas (predominantes durante el siglo XX),  prefiguran las salidas a partir de instancias esperadas por los excesos del  racionalismo.</font> </span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana"><span lang="ES-VE"> <font size="2"> &nbsp;</font></span><font size="2"><span lang="ES-VE">Dentro  de este talante, en tiempos recientes, la gramática del enlace estima reducir la  complejidad a la aplicación de artilugios tecnológicos. Cada cambio genera  nuevas configuraciones y establece otros hitos de procesamiento. A escala  planetaria, las imágenes colman los escenarios como decorados multisensoriales e  íconos colectivos que se extienden en todas direcciones, sin detenerse en  barreras étnicas, sociales, culturales, nacionales y locales. La dictadura de la  pantalla cristaliza la sobresignificación de los objetos. Sobresignificación que  dramáticamente recrea la desaparición del otro como sugiere Levinas (1993, p.  79). Una metástasis de la cultura a través de lo que Virilo ha llamado el arte  de la desaparición (Virilo<span datetime="2006-07-28T12:39" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  y </span> <ins datetime="2006-07-28T12:39" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Lotringer</ins>, 2003), se extiende como la estrategia que está  des-ordenando la mayor parte de las cosas que se brindan para ver, donde lo  paradójico está en que hay muy poco que ver; condicionante que según Baudrillar</span></font></font></p>     <p style="line-height: 100%; margin-left: 30.0pt; margin-right: 22.0pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">...sirve precisamente para  convertir la nulidad en espectáculo, en estética, en valor de mercado en una  especie de inconciencia total, en una especie de síndrome colectivo de  estetización que es la cultura<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-28T12:10" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  (Baudrillar</ins><span datetime="2006-07-28T12:10" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">&nbsp;  y </span> <ins datetime="2006-07-28T12:10" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Nouvel, 2000, p. 42)</ins><ins datetime="2006-07-28T12:11" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</ins></span></span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">En medio de esta  especie de la reclusión abierta (forclusión) (Virilo<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-28T12:38" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  y <span style="font-weight: normal !msorm; font-style: italic !msorm">Lotringer</span></ins></span>,&nbsp;  2003)<sup>[1] </sup>de la visibilidad plena (Baudrillar y Nouvel, 2000, pp.  20-21)<sup>[2]</sup>, información, cálculo, velocidad de reflejos, pensamiento  racional y analítico se exhiben como universos autónomos para poner en  funcionamiento no sólo ciertos espectros de actividades mentales y sensomotrices  necesarios y deseables -desde las disposiciones ultra<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-28T12:11" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins></span>racionalistas- conocer y aprender, sino también de habitar y  habitarse.</font></span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> &nbsp;Lo esperado, comúnmente reducido a fines, elude su trato con lo infinito (Levinas,  1993, p. 74). La actualización, según Derrick de Kerckove (1999, p. 121), se  expresa como función extática, pero aceleradamente movilizada por una suerte de  “serependismo”, que es definible a su vez, por estilos de lecturas mariposeantes  que revoletean entre juegos que no dependen del azar, y que dan paso a formatos  de experiencias absorbentes y conducibles a la distracción aleatoria de los  intereses, gustos y necesidades. &nbsp;“Vigilia sin objeto”, diría Levinas (1993,  p.80). </span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> Estas formas e interacciones propias de los escenarios contemporáneos están  remitiendo a una especie de “socialidad diferida o socialización implícita”,  donde las complejidades educativas o las inherentes a la producción,  distribución y acceso al conocimiento y saber, están sometidas a la  intensificación de las sensaciones como nuevas referencias; referencias que ya  forman parte de nuestra cotidianidad, y que a diario se anuncian en los espacios  donde habitamos por rasgos tales como: una hiper-valoración en procesamientos de  textos e información, en lugar de la palabra, significado y pensamiento; la  difusión de prácticas algorítmicas, que aparentan atender particularidades  humanas, pero que esquivan las singularidades; la invasión del cuerpo político e  íntimo por imágenes derivadas, más que por las construibles desde las gramáticas  expresivas de la vivencia con lo vivo;&nbsp; dominio del tiempo y el espacio, al  punto de hacerlos parecer como referentes irrelevantes; el sensible cambio en la  relación entre memoria e inteligencia; y un progresivo desplazamiento de la  imaginación como <span class="msoIns"> <ins datetime="2006-07-27T16:13" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</ins></span>acto mágico<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:13" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>.  Rasgos que hoy por hoy resultan definidores de complejidades, que recrean modos  y estilos de concebir al interior humano como si se tratara de un exterior, y  que además de impactar las condiciones existenciales, las transfiguran, de  formas que privilegian estandardizaciones impuestas, a entornos que impulsan  regularidades acordadas.</span></font></p>     <p align="justify" style="line-height: 100%"> <font size="2" face="Verdana"><span lang="ES-VE"> A partir de estos signos, los contenidos de cambio están no sólo  en las adaptaciones a las innovaciones de los modelos de realización  comprendidos entre los principios futurismo </span> </font><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> tecnocientífico, sino en impulsar una amorosa resignación a sus sagradas metas.  Elementos que pueden ser constitutivos, de lo que Paul Virilo (2003, p. 89)<sup>[3]</sup>  ha distinguido como el fenómeno de <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:13" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span></span>la sincronización cibernética<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:13" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> En medio de esta atmósfera de apariencia uniforme, paradójicamente, la  dificultad de comparar los entornos donde habitamos, ha desdibujado aquel  espacio formativo que se advertía como núcleo universalmente colmado de nombres  propios, y que postulaba con demasiada altivez, la unidad de sentidos. Pero  además todo parece indicar que en los diversos planos en los se están  configurando los recientes acontecimientos de formación, la pertinencia de las  preguntas iniciales está minada, pues estos cambios no expresan fluctuaciones o  coyunturas transitorias, sino disoluciones significativas e inabordables desde  los ya conocidos desenlaces.</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> &nbsp;No obstante, este clima homogéneo y a la vez fragmentario no supone en absoluto  el abandono de modos inteligibles de avistar la formación; contrariamente, en  este momento, aunque lo formativo adopta otras formas, la permanencia de estilos  cifrables que hacen caso omiso al carácter contingente de valores vitales  &nbsp;prosiguen juzgando los significados de la formación desde sustratos  inconmovibles.&nbsp; </span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> Es muy probable, que muchas de las tensiones de la contemporaneidad suelan  prolongarse por caprichosos impulsos de hallar ese relato integrador, encauzado  a la alineación de una subjetividad fruto de la provocación centralizadora -de  cualquier origen u orden mundial, social, cultural, étnico, ideológico,  religioso etc. que invalide las identidades particulares. Relato que al  autoconcederse la posesión de la verdad desde donde forjar un mundo para la  administración total de la vida, oculta o despliega métodos de dominio tras los  intercambios radicales como la beligerancia, la hostilidad, fanatismos o los  persuasivos encantamientos de la fascinación del consumo. Métodos éstos que, a  su vez, consienten en introducir las formas de poder como multiplicadoras de las  fuerzas de una gran Otredad Autoritaria, que formaliza y administra la  imposición de sus visiones por vías de la intimidación, la discriminación, la  exclusión, la inequidad, las intolerancias duras o blandas o, de toda ellas.</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font size="2"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana"> Esta visión imponente, ha hecho que en muchos casos, desde diversas  singularidades históricas, la educación sea admitida como un organismo primario  de control simbólico y vital, cuya esencia reside en la formación de enunciados,  sentimientos y deseos. Controles<span style="text-decoration: none"> </span>constituibles mediante ciertos signos de comunicación trasmisores  de relaciones de poder y cualidades culturales, a través de los cuales no sólo  la conciencia (despojada de su singularidad) es dirigida hacia la adopción de  formas que respalden modelos de mundo generalmente establecidos, sino que además  conlleven el debilitamiento y/o anulación de la voz del destinatario. Bajo el  manto de estas creencias racionalistas de corte ideopolíticas, religiosas,  morales, sexuales, étnicas etc., en este ideal educativo se inscriben diversas  texturas productoras de imágenes, que ligan al advenimiento formativo como la  base ideal para la constitución de una presumible subjetividad libre, pero a  partir del <ins datetime="2006-07-27T16:14" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</ins>camino seguro y la mediación imponente de un Otro Invasor<ins datetime="2006-07-27T16:14" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</ins>(Foucault,  2000. pp. 180-<a>181</a><ins datetime="2006-07-27T16:14" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">)</ins><sup>[4]</sup>.</font></span></font></p>     <p align="justify" style="line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">Han sido múltiples los rostros e imágenes de ese OTRO INVASOR. En  un primer momento, evocamos figuras emblemáticas de la barbarie colonialista, la  fe, la ortodoxia y la dependencia. Ciertamente, desde diversas expresiones  culturales, la matriz organizadora del cómo se debe, decide la condición del  otro ajeno. Las luchas en contra del alma inmoral <ins datetime="2006-07-25T11:44" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> o</ins> pretendidos oscurantismos <span style="text-decoration: none" class="msoIns"> “</span>retrógrados, reaccionarios, contrarrevolucionarios<span datetime="2006-07-27T16:15" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">” </span>de un período anterior, llegan a constituirse en ejes  doctrinarios, en torno a los cuales el poder normalizador opera para la  formación de principios racionalizadores de legitimación histórica (Ewald,<i><span datetime="2006-07-27T16:16" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  U</span><span style="font-style: normal !msorm">n poder sin un afuera</span></i>.  Cf., Balbier, E. y otros 1999, <span datetime="2006-07-27T16:15" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> p. </span>165)<span style="vertical-align: baseline !msorm"><sup><sup>[5]</sup></sup></span>,  pero por la mediación simultánea de prácticas opuestas de exclusión/integración,  restricción/constitución de reglas internas y externas. Vale decir, las  relaciones de poder por las normas van fijando las condiciones de libertad (Macherey, <span datetime="2006-07-28T12:27" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> citado por</span> Balbier, E. y otros. 1999,<span datetime="2006-07-25T11:42" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  p. </span>171)<sup>[6]</sup>, no sólo por adaptaciones a relaciones  externas, sino por la conformidad interior con la forma que sirve de modelo.</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Macherey (<span style="font-style: normal !msorm"><i><span datetime="2006-07-28T12:28" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">op</span></i></span><span datetime="2006-07-28T12:28" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. <span style="font-style: normal !msorm"><i>cit</i></span>.</span>) amplía  lo dicho, al puntualizar sobre los nuevos dominios en los juegos del poder que  muestran las investigaciones de Foucault. Al respecto dice:</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> … el conjunto del trabajo de Foucault&nbsp; se halla en la intersección de estas dos  líneas de alternativa: una se refiere&nbsp; a la relación de la norma con sus  “objetos”, relación que puede ser interna o externa, según se refiere a una  limitación (se trata de la norma del sentido jurídico) o a un límite( se trata  de la norma el sentido biológico; la otra línea se refiere a la relación de la  norma con sus “sujetos” que, al tiempo que esa relación excluye o integra a  estos últimos según la primera relación, los descalifica o identifica en  términos de desconocimiento o de reconocimiento, de manera que los coloca de un  lado o del otro que la norma separa o distingue…</font></span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> En el ánimo que mueve a estas palabras, me gustaría compartir un texto de una  vieja canción llanera del insigne maestro Juan Vicente Torrealba7,  conocida como <i> <span datetime="2006-07-27T16:16" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> L</span><span style="font-style: normal !msorm">a potranca zaina</span></i>,  cuyos versos narran la siguiente historia:</font></span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">Les contaré señores,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">historia muy bonita</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">de linda potranquita,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">con ojos soñadores,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">colita de caballo</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">andar pasitrote ando,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">de crines muy hermosos,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">corría por los esteros.</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">Era una potranca muy singular.</span></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">No conocía el amor, no conocía el dolor, no conocía el  corral;</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">sola quería vivir por el palmar.</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">Era la Potra Zaina</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">la flor de la llanura,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">caballos y potrones sufrían por su hermosura;</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">paseando la sabana en la noche de luna</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">coqueta se miraba su sombra en la laguna.</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">La potra al fin se descuidó</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">y un día primaveral</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">a orillas del palmar en mi lazo cayó;</span></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">la <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:17" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Z</span></span>aina así perdió su libertad.</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">No quiere el freno morder,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">ni la montura llevar,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">rienda no quiere sentir,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">ni que le pongan bozal;</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">y cuando está en el potrero,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">oye silbar gavilán</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">se escucha a la potranquita triste llorar.</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">Esa potra la voy a domar,</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">la enseñar<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T11:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">é </span></span>a querer,</span></i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">la enseñaré a llevar el freno y el bozal;</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><i> <span lang="ES-VE">y luego le daré su libertad.</span></i></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> A través de este hermoso pasaje popular, el maestro Juan Vicente Torrealba logra  perfilar al acontecer educativo<span class="msoDel"><del datetime="2006-07-25T11:46" cite="mailto:obregon">,</del></span>  como ese evento intencionado y violento, construido entre fronteras fijadas por  siluetas totalizadoras de ese “otro invasor”. De este cantar quizás se deriven  considerables reservas sobre la presunción liberadora de la disposición  educativa, cuando ésta es cifrada sobre los cuerpos constituidos idénticamente,  en torno a ideologías “liberadoras”, “emancipatorias” y “progresistas”, que se  atribuyen la potestad de reagrupar cualquier signo de dispersión, en derredor a  una unidad de sentido. Unidad a partir de la cual se suele descalificar como  erróneo, anormal, salvaje, atrasado e incluso, aún en este siglo, como <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:17" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span></span>demoníaco<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:17" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>,  todo lo no contemplado dentro de sus cánones.</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Esta tonada, cuyas notas cincelan el miedo al desvío, escenifica con la lucha de  resistencia e imposición entre la Potranca Zaina y su domador, la tesis que  modela al proceder educativo según una idealidad de sentido, sobre la cual se ha  de fundar un presunto sujeto depositario de la atribución “libertadora” del acto  de <span style="font-weight: normal !msorm"><b>educar…se</b></span>; es decir,  ese <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:17" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span></span>Yo Ideal<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:17" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>  que vive sobre la dominación inexorable del otro ajeno.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Así, el accionar educativo es colocado como el gran lugar de enlace para “<span style="font-weight: normal !msorm"><b>reformar</b></span>”  singularidades enunciativas, desde sentidos habitados por discursos que se  admiten como legítimos; al punto que el ardor vital que pudiera pert<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T14:47" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">u</span></span>rba<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T14:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">r</ins></span>lo  resulte prisionero de narrativas ordenadoras. Del mismo modo, alucinado como por  cantos de sirenas, este accionar se adhiere constantemente a formatos saturados  de intenciones, que se despuntan como idearios concluyentes y muchas veces <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:17" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span></span>redentores<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:17" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Dentro de estos giros temáticos tan complejos y dilemáticos como el de la  libertad, la igualdad, la felicidad, que han movilizado prolongados imaginarios  de la historia humana, cabría preguntar: ¿qué o quién autoriza al domador a  quitar u otorgar “la Libertad” a la Zaina, a intervenir sus sueños, usurpar su  singularidad?, ¿se mantendrá en la Zaina el mismo sentimiento de libertad,  después que la “enseñaron” a soportar el freno y el bozal?</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> <span class="msoIns"> <ins datetime="2006-07-25T14:47" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> L</ins></span>a búsqueda de una renovada vitalidad en la imagen de libertad,  pudiera hallarse por la mediación de una elección crítica, que permita impugnar  los límites que a través de ella se han impuesto. En tal sentido convendría  considerar la advertencia de Touraine (1995<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T14:47" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</span></span> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T14:47" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> p.</span></span> 340), cuando deja ver que: </font><span class="msoDel"></span> </span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> “es inadmisible encerrarse orgullosamente en el mundo de las libertades, sin  preguntarse si esas libertades suponen alrededor de ellas muchas servidumbres…<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T14:48" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span></font></span><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"><span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T14:48" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins></span></span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Estas aprehensiones nos hacen poner en juego algunas disyuntivas que emergen por  la influencia de tendencias que insisten en abrigar la pretensión de lograr más  puntos culminantes que vitalidades. En consecuencia, es necesario advertir que  aquí no sólo nos referimos a la imagen de pérdida de libertad que evoca<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T14:48" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">n</ins></span>  las cadenas del esclavo, sino el cuestionamiento de modelos societales que  llenan <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T14:48" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> e</span></span>l espacio de las sociedades modernas, que al buscar más una  seguridad soportada en acciones instrumentales que afirmen identidades y  sentidos de pertenencias efectivas, asumen el encadenamiento del cuerpo como el  modo de existir auténtico. <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:18" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span><span datetime="2006-07-25T14:48" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">s</span></span>ervidumbres  voluntarias<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:18" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>  como diría Levinas (Abensour,&nbsp; <span style="font-style: normal !msorm"><i> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:18" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> E</span></span>l mal elemental</i></span>. Cf. Levinas, 2002.&nbsp; <span class="msoIns"> <ins datetime="2006-07-25T15:14" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> p</ins></span>p.<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T15:59" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins></span>60-61)</font></span><font face="Verdana" size="2"><sup>[8]</sup></font><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">,  y que son reavivadas, y por qué no revitalizantes de experiencias autoritarias  conocidas o por conocer. Pero también considerar, la desconfianza que genera el  término libertad, que a juzgar por las reflexiones del filosofo francés Jacques  Derrida, le parece una palabra cargada de presupuestos metafísicos, que confiere  independencia soberana al sujeto egológico (Derrida, <span style="font-style: normal !msorm"><i>La Imprevisible Libertad</i></span><span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T14:49" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</ins></span>  cf. Derrida <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T14:49" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> y </span></span>Roudinesco, 2004. p<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T14:49" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span>  58). Plataforma ésta que lo lleva a desconfiar a su vez, del culto a la  identidad, de los comunitarismos, nacionalismos de Estado y narcisismos de las  minorías (Derrida, 2004, <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T14:49" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> pp</span></span>. 31-32).<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:14" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </span></span>Vale decir, desde la visión de Maffesoli (2004<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T14:51" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</span></span>  p.114), rasgos que distinguen <span class="msoIns"> <ins datetime="2006-07-25T14:51" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> e</ins></span>l período que vivimos, en el cual confluyen las paradojas de la  uniformidad aparente y una diferenciación real, mostrada por afirmaciones muchas  veces sectarias y excesivamente localizadas en visiones y prácticas de vida  específicas. En este sentido, este último pensador francés, señala:</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%; margin-left: 30.0pt; margin-right: 28.0pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">… el per<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T14:52" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">í</ins></span>odo  de transición que vivimos, es […] sorprendentemente paradójico, genera una  uniformidad aparente y al mismo tiempo una diferenciación real o una afirmación  a veces fanática e intolerante, de las particularidades específicas. Nos  encontramos de nuevo ante la dialéctica, […] entre masas y tribus. Por un lado  encontramos valores comunes visibles, sonoros, intrusitos, valores proclamados  por los medios de comunicación y los poderes económicos y políticos, ya sea para  magnificarlos o, al contrario- lo que resulta ser lo mismo- para cuestionarlos.  Al fin de cuenta valores totalmente abstractos que tienen poca influencia en la  dinámica real de la vida individual y social. Por otro lado, al contrario,  tenemos el resurgimiento de valores arraigados, la revitalización de arcaísmos  que parecían superados, en pocas palabras la celebración para bien o para mal,  de un tribalismo exacerbado cuya importancia no se puede negar en la actualidad  y cuyos efectos sería absurdo desestimar. Esta dialéctica es precisamente el  sello distintivo de la posmodernidad…</span></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify" style="line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> Estas reflexiones ponen en estos momentos bajo sospecha, a todas  las formas sostenidas en pactos de voluntades libres (Touraine, 1998<span datetime="2006-07-25T15:12" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">; </span>pp.63<span datetime="2006-07-25T15:12" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">-</span>67)</span><sup>[9]</sup><span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana"> o por condicionantes proyectados. Pactos que pierden contacto sensitivo con  imaginarios posibles de libertad, y que se regocijan con admitir sólo formas que  aporten fundamentalmente prosperidad material. Civilizaciones invadidas por  excesos de autosuficiencia y que se ponen al servicio de la conversión o  persuasión de las voluntades propensas a la conformidad y a los encadenamientos.  Clima que nos pone en alerta frente a las siempre latentes tentaciones  totalitarias que Hanna (2000, p<span datetime="2006-07-25T15:13" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span>33) detalla cuando señala que este régimen requiere la adhesión  “de una mayoría” y que incluso, antes de poder ser estabilizado como ideología<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-27T16:19" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</ins></span>  “tiene que persuadir y movilizar a la gente”.</span> </font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> Sobre este particular, resulta contundente el punto de vista de Toraine (1998,  pp. 62-63), cuando al referirse a los modos como las culturas modernas, en su  afán de alcanzar equilibrios sociales, instauran mecanismos instrumentales de  organización individual y colectiva, que condensan juegos limitantes de <span datetime="2006-07-27T16:19" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon" class="msoIns"> “</span>imaginarios posibles de libertad<span datetime="2006-07-27T16:19" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span>  y se constituyen en expresiones negadoras del otro diferente. En este sentido<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T15:16" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</ins></span>  este autor dice lo siguiente:</font></span></p>     <p style="line-height: 100%; margin-left: 24.0pt; margin-right: 34.0pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">Nuestro comportamiento  individual y colectivo se organiza, por lo tanto, en torno a tres principios: la  racionalidad instrumental, la afirmación de la identidad y de la pertenencia a  la comunidad y la subjetivación, que es ese deseo de individuación. Somos todos  iguales en la medida en que todos buscamos construir nuestra individuación. Por  el contrario, si nos definimos sobre la base de nuestras acciones  instrumentales, ya no somos iguales, porque uno es más fuerte, competente e  instruido y otro es débil, incompetente y analfabeto. Sí, a la inversa, nos  definimos a partir de la pertenencia a una comunidad, somos menos iguales  todavía: en cuanto alguien se piensa civil o creyente juzga al otro de bárbaro o  impío y entre ellos no puede establecerse más que una guerra cultural o una  completa segregación. [¨…]. Este principio de igualdad no tiene por lo tanto, un  contenido propio, se trata de una igualdad no objetiva, que no existe sino como  principio general de conjugación de la actividad instrumental…</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> En esta trama compleja, sobre el peso de una herencia consagrada sobre  aspiraciones de seguridad, nuestros pensamientos aparecen como trampas que se  eternizan no inocentemente atrapados entre las fuerzas aterradoras de la  reprensión o el dominio, sino que incluso se sienten complacidos con reclamar  repetidamente, su conformidad con renovados guiones escritos en lenguajes  domesticadores.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> <span style="text-decoration: none"> E</span>stos excesos o ausencias que unen en el mismo sepulcro a  tentaciones iluministas y racionalistas pasadas o presentes, no importando su  origen o constitución discursiva,&nbsp; influyen en la necesidad de pensar que en  estos momentos<ins datetime="2006-07-25T15:20" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</ins>  pese a la manifiesta precariedad de campos que opongan resistencia a  vaciamientos y/o saturaciones, es innegable que el silencio del pensamiento no  pued<ins datetime="2006-07-25T15:20" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">e</ins>  ser colmado con la imposición ensordecedora del festín de un nuevo idioma, que  pretend<ins datetime="2006-07-25T15:20" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">e</ins>  arrogarse unitaria o fragmentariamente la voluntad de exorcizar la totalidad de  tensiones en los escenarios donde habitamos o nos habitan,&nbsp; sin buscar nacientes  enlaces o discontinuidades entre la reflexión, la imaginación ética y la&nbsp;  cualidad de interpelar nuestras respectivas certidumbres.</font></span></p>     <p align="justify" style="line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">Sin lugar a dudas, que este clima invita a un abordaje ambicioso  y complejo, que necesita reinventar una vitalidad crítica y sensibilidades  capaces de penetrar con agudeza incisiva, en los tensos lenguajes que  pronostican volubles abandonos, futuros alucinantes y glacialmente  tecnologizados. Abordajes que<ins datetime="2006-07-25T15:32" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</ins>  además<ins datetime="2006-07-25T15:32" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</ins>  estén preparados para entrelazarse con los avatares de una identidad huidiza y  evanescente, que a pesar de encontrarse acorralada por asfixiantes invasiones,  pueda descubrir frescos umbrales para enfrentar, no sólo la crisis que  representa la creciente disgregación individualista, sino la frigidez en las fuerzas del  pensamiento y de la voluntad crítica. Sentidos que transparenta Pablo Neruda  (1980, p: 179) en uno de los melancólicos, pero a la vez provocadores pasajes de <span style="font-style: normal !msorm"><i>Un Muro Viejo</i></span>:</span></font></p>     <p style="line-height: 100%; margin-left: 24.0pt; margin-right: 28.0pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">…Cansada cara de viejo, medalla  quebrada y rectangular, un maleficio oscuro ahuyentó los pájaros y hasta las  hojas que arranca el viento del otoño se alejan de ti, despedidas por un  sortilegio de abandono. Sólo yo, pobre, vagabundo y abandonado, he descansado a  tu sombra y he grabado fechas y nombres entre tus grietas, con mis manos llenas  de esperanzas. En tu destrucción, en tu mutismo, en tu inmovilidad desventurada,  hallan refugios mis ásperos sueños, mis sangrientas alegrías. Detrás de tus  puertas destrozadas, no hay habitaciones que me aprisionen, ni senderos que me  guíen…</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> En medio de la profunda lucidez&nbsp; contenida en la poética, sería saludable pensar  que en esta época, donde las condiciones más adormecedoras de las redes del  poder han conseguido atrapar otrora espacios propios de la crítica, la mirada  viva puede constituirse en latente punto desencadenante, que haga germinar  cuestionamientos no sólo inquietos sino que inquieten. Cuestionamientos capaces  de filtrar imaginarios abiertos a dar cuenta, que los límites son más  transgredibles en los momentos de más fuerte contingencia. </font> <span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Creo, a juzgar por lo dicho, que las argumentaciones del profesor Ramón Tovar  (1986, p<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:33" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span>16) muestran lozanía<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T15:33" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins></span>cuando<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:36" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</span></span>  con una pluma desafiante, en el texto del <span style="font-style: normal !msorm"><i>Enfoque Geohi<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T15:33" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">s</ins></span>tórico</i></span>,  invitaba a hacerse parte de una intelectualidad siempre dispuesta al encuentro:</font><span class="msoDel"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%; margin-left: 24.0pt; margin-right: 28.0pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt" align="justify"> <span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">…nada hay que incomode más a  ciertos intelectuales, que la desestabilización de su discurso tradicional;  máxime si se produce en etapas de crisis; a Sócrates le hicieron beber la  cicuta… Sin embargo no impide que sea precisamente en tales momentos cuando más  se impone la revisión. Y, por qué no, hasta el cambio en las miras o  perspectivas con que hemos venido trajinando en un determinado campo… </font> <span class="msoIns"></span></span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> En medio del torbellino que genera la sentida urgencia de zafarse de los  compromisos retóricos impuestos y asumidos, se comprende las provocaciones por  las<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:34" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  que</span></span> hay <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T15:35" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> que</span><ins datetime="2006-07-25T15:35" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins></span>transitar para encarar estos desafíos. Este hecho revela la  necesidad de deslizarse, con fecunda determinación y carismático acento, por la  velada idea de rasgar los tonos que no pueden o no quieren enfrentar la inercia  de paisajes cifrados por los excesos del racionalismo o resurgimiento de  delirios de intolerancia <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:20" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span></span>comunitaria<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:20" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>  (To<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T15:37" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">u</ins></span>raine,  1998, p<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:36" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span>50)&nbsp; que se manifiestan, tanto por la multiplicación de sectas e  identidades culturales cerradas en sí mismas como por el avance de actitudes que  procuran el desarrollo de sociedades culturalmente homogéneas. ¿Nuevos signos de  adormecidas pero siempre latentes tentaciones totalitarias?&nbsp; Encrucijada que nos  lleva a repensar sobre las diferencias que exaltaba Hanna<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T15:37" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins></span>(<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-28T12:30" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">2000</span></span>)  entre los viejos y nuevos sofistas cuando decía:</span></font></p>     <p style="line-height: 100%; margin-left: 24.0pt; margin-right: 28.0pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">La diferencia entre los viejos  y nuevos sofistas está en que los antiguos se mostraban<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T15:38" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins></span><span class="msoDel"> <del datetime="2006-07-25T15:38" cite="mailto:obregon">&nbsp;</del></span>satisfechos  con una pasajera victoria del argumento a expensas de la verdad, mientras que  las modernas desean una victoria más duradera a expensa de la realidad. En otras  palabras, aquéllos destruían la dignidad del pensamiento humano, mientras que  éstos destruían la dignidad humana… <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-28T12:31" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> (</span><span datetime="2006-07-28T12:31" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">p.  33)</span></span></span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Lo dicho significa que el problema de pensar la educación en su complejidad y la  complejidad de la formación no está simplemente <span style="text-decoration: none" datetime="2006-07-25T15:38" cite="mailto:obregon">en </span>tomar el pulso desde finalidades pragmáticas para descubrir lo  conocido desde lo que se conoce, sino la voluntad de descubrir, rebasando los  muros descascarados del discurso científico, de las estructuras de poder  implicadas en la historicidad de los saberes, del objetivismo y las nociones  acumulativas del conocimiento de la ciencia moderna, los múltiples gestos que se  dan en las relaciones entre conocimiento, autoridad y poder; pero  significativamente, los intersticios dejados de lado por los sistemas de reglas  imperantes que han dominado <span datetime="2006-07-25T15:40" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> e</span>l pensamiento de la modernidad, y que las tropas mercenarias del  conocimiento que aún permanecen encerradas entre las piedras y el lodo del  deslave, se niegan a reconocer.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> Diferenciado por una percepción creativa, la pluma poética de Octavio Paz</span><sup>[10]</sup><span lang="ES-VE">,  en uno de los versos del poema <span datetime="2006-07-25T15:40" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon" class="msoIns"> “piedra de sol”</span>, con letra rebelada, intenta inquietar por encima  de ideologías y fanatismos, algunos indicios que pudieran inspirarnos para  reflexionar el apremio que tenemos por reconquistar nuestra voluntad de pensar:</span></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> ...busco sin encontrar, escribo a solas,</font> </span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> no hay nadie, cae el día, cae el año,</font> </span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> caigo con el instante, caigo a fondo,</font> </span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> invisible camino sobre espejos</font> </span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> que repiten mi imagen destrozada,</font> </span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> piso días, instantes caminados,</font> </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> piso los pensamientos de mi sombra,</font> </span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> piso mi sombra en busca de un instante...</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> Alejado de toda ruta burocrática, el trazado vivo presentible en el verso de Paz  insinúa al instante como esa condición atemporal de la posibilidad formativa,  cuyo movimiento pudiera cumplirse, no en un seguir hacia <span class="msoIns"> <ins datetime="2006-07-25T15:42" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> a</ins></span>delante, sino en un hacia adentro; pero un hacia adentro, que al  distanciarse de sí (Derrida, 2004. p 50)</span><sup>[11]</sup><span lang="ES-VE">  pueda<span datetime="2006-07-25T15:42" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  advertir</span>, retornando por sendas peregrinas, que el mundo de  siempre... siempre es distinto.</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Lo que aquí nos ocupa no puede tantearse sin lo incomesurable. Anuncia, más  bien, que en este momento, asumir responsablemente las complejidades de la  formación y la formación desde la complejidad, no puede referirse únicamente a  cuestionamientos teóricos doctrinarios de cuerpos permanentes de saber, sino al  deslizamiento de los e<span datetime="2006-07-25T15:43" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">n</span>cuadres  de pensamiento, a la transformación de los valores. Es decir, un consagrarse a  pensar de otro modo, hacer otras cosas, un volver a nacer. En una palabra,  multiplicar los signos de existencia, para llegar a ser otro.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> Una vez más, para pensar sobre lo dicho, buscamos en Octavio Paz a esa poética,  que habitada por lo cercano permanece en camino, y es capaz de descubrir en lo  lejano, sin la arrogancia de los iluministas, lo que se aproxima con el  advenimiento:</font></span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> ...voy entre galerías de sonidos,</font></span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> fluyo entre las presencias resonantes,</font></span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> voy por las transparencias como un ciego,</font></span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> un reflejo me borra, nazco en otro...</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> ¿Pero qué puede ser nacer en otro?<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </span></span>Derrida (2001<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:44" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">, </span></span>&nbsp;p<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:44" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span>  40) diría que es estar dispuesto a la condición del acontecimiento; vale decir,  la condición para que lo inaudito llegue.<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T15:44" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins></span></font><span class="msoDel"></span></span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify" style="line-height: 100%"> <font size="2"><span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana"> Esta imagen de Derrida <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T15:44" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> permite</span></span> recordar a Teodoro Adorno</span></font><font face="Verdana" size="2"><sup>[12] </sup></font> <font size="2"><span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana"> cuando alguna vez más o menos decía que el arte no acata el poder  de las ideas generales. En este sentido, creo que en materia de pensamiento ya  no podemos movernos entre </span> </font><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2">los límites de la celebración fundadora de un  comienzo y un final redentor, pues muchas veces son nuestros propios  pensamientos los más eficaces bloqueos. En tal ocasión resulta desafiante, la  contundente expresión con la que Deleuze y Guattari (1999<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,  p.</span></span>209) laceran <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T15:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> e</span></span>l papel, cuando preguntan:...¿y que sería el pensar si el  pensamiento no se midiera incesantemente con el caos?</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Lo que acontece no son pausas absurdas, protestas exaltadas y teatrales.  Seriamente, hay ruidos de cerrojos que se descorren y de nuevas áncoras que se  asoman. Si bien es cierto que el debate aún no ha superando la intensa  melancolía del crepúsculo, muestra señales de haber ganado cierta consciencia,  que a la medianoche cuando la luz de la luna triunfa sin mezclas, las sombras  aparecen como más oscuras. Esto sugiere<span class="msoDel"><del datetime="2006-07-25T15:46" cite="mailto:obregon">,</del></span>  que hoy lo paradójico parece ser lo único firme, pues las imágenes intensamente  cismáticas que lo conforman, sólo ganan frescura cuando consiguen desconocer la  autoridad de los fundamentos.</font><span class="msoDel"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Quizás por ello no es posible mirar con desd<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">é</span></span>n  los escenarios fenoménicos, habituales o escritos en tono menor. No es posible  eludir, que mucho del calor reflexivo depende de la mirada escueta o descarnada,  bien del que contempla con la fría pupila del disecador, o el que habita o se  siente habitado por y en las entraña de las formas.&nbsp; De modo que, frente a la  multiplicación de signos y señales que atraviesan los contextos que habitamos,  no <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T15:56" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> se </span></span>p<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:56" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">uede</span></span>  ignorar que la originalidad del acontecimiento puede estar presente incluso  antes que su advenimiento. Condición que tal vez está revelando que las formas  no sólo pierden significados y contenidos por fuerzas evolutivas, sino <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T15:55" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> también por la </span></span>implosión que sufren en sí mismas; anagramas que  pudiesen alentar<span class="msoDel"><del datetime="2006-07-27T16:21" cite="mailto:obregon">,</del></span>  la alborada de movimientos impensados de sentidos e identidades posibles.</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> De allí que nos inclinemos por pensar que aventurarse a interrogar a la  formación como dimensión compleja y a la complejidad como dimensión de la  formación, involucraría suponer que sus configuraciones están situadas entre  juegos de intersecciones y no en movimientos inmanentes, pues estos últimos  pueden constituirse en limitantes perceptivos, al encubrir detrás de viejas o  recientes fachadas, no simplemente los otros tejidos, sino los tejidos que  pueden brotar inadvertidamente.</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Una posibilidad de dar cuenta de la formación como condición compleja, la  podríamos descubrir al desencajar relaciones endurecidas que suelen  establecerse, entre las percepciones determinadas como continuidades y lo que  acontece como dimensión de lo inesperado. Aquí cabe resaltar  que la noción de origen comportaría nuevos riesgos, porque no partiría de  desenlaces obligados, sino de los dilemas que descubr<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:56" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">e</span></span>n  las tensiones o des-articulaciones que se den entre un porvenir aceleradamente  perecedero (futurismo moderno) y lo por venir como lo no constituido.</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> A juzgar por lo anunciado, es sugerible que las dimensiones educativas  interpuestas en las nacientes épocas no pueden estar referidas sólo al curso de  los hechos familiares. Conviene saber que los universos epistémicos y  axiológicos no se constituyen exclusivamente a partir de substratos continuos  limitados a tomar componentes heterogéneos para volverlos homogéneos, sino por  ritmos que pueden variar impensadamente. En tal sentido, el reconocimiento de  que estos espacios están expuestos a colisiones multiformes, fragmentos de  estructuras derrumbadas y singularidades únicas que emergen discontinuamente,  pudiera ser indicio para dar cuenta del resquebrajamiento del imperio de modelos  integracionistas. Modelos, que a pesar de la crisis de legitimidad de los  valores universales en medio del los paisajes globalizados, irrumpen  continuamente como sombras endurecidas, a las que Derrida (2001, p<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:57" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span>56) les incrimina esa violencia de múltiples rostros que<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:21" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</span></span>  silenciosa o ruidosamente<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-27T16:21" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</ins></span>  trabaja la arcilla del espíritu, para anular los signos de alteridad humana. </font><span class="msoDel"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Planteada de este modo, la alteridad no puede meditarse a partir de prismas  formales de distinciones de los individuos unos de otros, al estilo de las  permisivas socialidades posmodernas, sino de la multiplicidad en la cual cada  uno es otro y a la vez un otro portador de atributos diferentes. Dicho de otro  modo, <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:21" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span></span>socialidad  entre do<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:00" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">s</span><span datetime="2006-07-27T16:22" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>,  según Levinas (1993, p.74), donde  lo diferente es una cualidad intrínseca a lo que se puede ser y no simple  distinción lógica de lo que se debe ser. Luego, cualquier escenario que procure  polemizar en torno a la condición compleja de los espacios de la formación, la  apertura hacia un pluralismo que no se mueva en la unidad (Levinas, 2002, p. 80),  necesita poner en cuestión los giros del poder tejidos en la subjetividad  trascendental, como sustancia en torno a<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T16:00" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins></span>l<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T16:00" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">a</ins></span>  cual ha gravitado la formación como ese pretendido lugar común para homologar al  otro ajeno.</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Con lo anunciado no se busca formular una  problematización de la formación para fijar nuevos contornos de la subjetividad  desde asignaciones prefigurativas, sino la urgencia de desafiar a sus complejos  universos de significaciones; pero sobre todo de desafiarnos como virtuales  mediadores de ese pensamiento de umbral en tiempos de fluidez.</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> No obstante, resulta bueno<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:01" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </span></span>considerar  que esta ilusión de ruptura no implica por sí mismo un gesto trasformador. Si  bien es cierto que las ideas nuevas exigen otras miradas que puedan reubicar su  penetración o resistencia, sus configuraciones desde luego no son reducibles a  las condiciones que las hagan o no posibles. Por el contrario, asumir el  advenimiento implica, tal vez, un saberse conducir tanto  entre el exceso de luz como entre las sombras; es decir, trabajar sobre el  espesor de algo que se sabe que no puede ser totalmente esclarecido, ni  plenamente comprendido;<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:01" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </span> <span datetime="2006-07-27T16:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span></span>tal vez... un quizás<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>,  que ansíe percatarse de estremecimientos susceptibles de ser experimentados, a  partir de sensibilidades que encarnen formas singulares de pensar <span class="msoIns"> <ins datetime="2006-07-25T16:01" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> e</ins></span>l  mundo, en lugar de formas totales para idear al mundo.</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Está visto que toda imagen innovadora resulta chocante  a los espacios de sentidos habituales; pero también ser<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:01" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">í</span></span>a  sano reflexionar que aunque  estas metáforas estén normalmente vinculadas al acto creativo, sus alcances no  impiden que puedan enseguida ser sometidas a la simbología ordinaria. Esto<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T16:02" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</ins></span>  precisamente<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T16:02" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</ins></span>  resulta preocupante en una atmósfera repleta de transparencia como esta; época  en la que la multiplicación de rostros asociados a la supremacía de la  significación de los objetos, hace parecer que todo está hecho para ser olvidado  precipitadamente. A los  efectos, la proximidad de panoramas convocados entre cosas expuestas al  desconocimiento y a la desaparición, envuelven los símbolos de la experiencia  educativa frente a una especie de imperativo de cambio, pero sin transformación;  una variedad de torbellino del cual parece que no saldremos jamás. Un poco lo  contenido en el popular decir de: cambiar todo para que nada cambie.</font><span class="msoIns"></span></span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Esto sitúa a otro escenario problemático derivable del  amplio despliegue de valores funcionalistas  que<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:02" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</span></span>  al privilegiar los signos  formativos como constituibles desde hipótesis de optimización, bloquean sus  significaciones entre interminables reciclajes.</font><span class="msoDel"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> Un  estado avasallante de la inteligencia parece ser uno de los signos cualificantes  de los espacios formativos en los últimos siglos. Según Morin  (1998, p. 65), el término <span style="font-style: normal !msorm"><i> intelligentsia</i></span>, se incrusta en nuestro mirar civilizatorio en el  siglo XIX. Originario de Rusia, este término era admitido como el distintivo  léxico para designar y diferenciar las personas instruidas de las que no lo  eran. Su densidad natural ha ido matizándose por la mediación de patrones de  proyección en masas. Actualmente se conserva pero dándole un sentido más  utilitario<span class="msoDel"><del datetime="2006-07-25T16:03" cite="mailto:obregon">,</del></span>  que según el referido autor:</span></font><span class="msoIns"></span></p>     <p align="justify" style="line-height: 100%"><span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana"> <font size="2">... comprende las carreras profesionales que producen o  reproducen el saber [...]. Dicho de otro modo, definimos la <span style="font-style: normal !msorm"><i>intelligentsia</i></span> en función  del carácter intelectual/espiritual de los </font></span></p>     <p style="text-align: justify; margin-left: 30.0pt; margin-right: 28.0pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt"> <span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">productos de la actividad  social de sus miembros (...), y no de la actividad intelectual espiritual de sí  misma... </font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> En el  curso de esta historia, es evidente que la noción se amplió y sus  significaciones se han multiplicado, y también modificado. En las aproximaciones  a esta dimensión de la complejidad formativa contemporánea, no podemos olvidar  que lo que moviliza nuestros entornos est<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T16:04" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">á</ins></span>  vinculado a la producción y distribución de conocimiento e información, pero que  involucra la necesidad de la comprensión temporal de <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:22" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span></span>una  interactividad<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:22" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>,  que interactúa sobre los espacios reales de nuestras actividades diarias, pero  fundamentalmente en nuestras mentalidades (Virilo, 2003, p.  80) y sensaciones. Al parecer, desde tradiciones regulatorias asociadas a  indicadores de rendimiento puestos en marcha masivamente desde la primera mitad  del siglo XX, la valoración tangible de estos rasgos, muestra  tendencias hacia una hipersignificación de supuestos de un manejo efectivo de la  inteligencia y de las habilidades inmanentes a su sagaz desempeño. Pero además,  una vitalidad acosada por una excesiva estimulación heterogéneamente  comprometida hacia los deslumbramientos de los sentidos, parece estar soportando  señales de una arbitraria retirada en la independencia de sus significaciones.</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Términos  como robótica inteligente, aprendizajes inteligentes, armas inteligentes,  revelan un clima en el que la inteligencia se vuelve peligrosa servidora de  instancias y redes del poder, al mostrarse poseedora de influencia integral en  el avance analítico no sólo de las tecnologías de la seguridad, sino de una  tecnologización del cuerpo sin precedente. De modo que, la inteligencia, cada  vez más subsumida a la mera presencia, va desplazando las potencialidades de  voluntad autónoma, aunque éstas permanezcan completamente intactas; simbologías  asociados con lo que<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-28T12:40" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  Virilo y</span></span>  Lotringer (2003, p.80) ha<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-28T12:40" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">n</ins></span>  denominado <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span></span>El<span style="font-style: normal !msorm"><i>  loked-in sydrom</i></span><span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>.  Como vemos, la inteligencia exhibe una progresión contrastante y recargadamente  apresurada. Una ambivalencia social y política puede mostrarla como agrupación  que puede antagonizar o plegarse a formas propias de poder. Morin<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:06" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  (1</span></span>998. p<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:05" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span><span class="msoDel"><del datetime="2006-07-25T16:05" cite="mailto:obregon"> </del></span>68)</font></span><font face="Verdana" size="2"><sup>[12]</sup></font><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"><span datetime="2006-07-25T16:06" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">, </span><span style="vertical-align: baseline !msorm"><sup>&nbsp;</sup></span>destaca  que Mannheim  concebía a la inteligencia como una clase <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> “</span></span>sin  raíces<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span></span>.</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Por otro lado, la evidente integración y avance de la  inteligencia técnico científica con formas de pensamiento y de relaciones  unidimensionales con el mundo, se constituyen en alerta en el destino del  pensamiento y de una sociedad que gravita sobre crecientes procesos de hiperespecialización  y tecnoburocatización de los saberes.<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:08" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </span></span>Las<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T16:08" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">&nbsp; </ins></span>complejidades  comprendidas en los juegos inherentes a las expresiones constitutivas del  pensar, sentir y actuar unidimensional</font></span><font face="Verdana" size="2"><sup>[13]</sup></font><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">,  que <span class="msoIns"> <ins datetime="2006-07-25T16:07" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> L</ins></span>anz  (1996, p.  93) retoma para revisar el acento del entramado societal contemporáneo, cuando  dice que el  “Hombre unidimensional” caracteriza la subjetividad dominada por la cultura  actual, la cual revela una específica carga de sensibilidad (o ausencia de  ella). Así, según este estudioso de las complejidades de su época, los signos  inmanentes a lo unidimensional, no sólo están constituidos por engranajes de  poder económico examinados como relaciones puras de dominio sino:</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%; margin-left: 30.0pt; margin-right: 28.95pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt" align="justify"> <span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2">... en el terreno de las  representaciones, en la lógica subyacente que gobierna las operaciones  cognitivas, en la racionalidad que está en los modelos de  percepción/construcción de la realidad, en el tejido semiótico que acompaña a  las emociones y sentimientos, es decir en la gramática de lo bello con la cual  cada quien se relaciona con la dimensión estética<span datetime="2006-07-25T16:09" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon" class="msoIns">…</span></font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Vista de esta forma, la condición de unidimesionamiento  del racionalismo superespecializado  involucra la multiplicación de modelos patrocinados o no por las instituciones  tradicionalmente conocidas para administrar la formación, que se revalidan como  ordenadoras de la experiencia. Esto se inscribe, no sólo en el manifiesto  sentido de sistemas de enunciados expresamente establecidos para legitimar el  dominio, sino en la esfera de las ideas, imágenes y simbologías, en la voluntad  e intimidad que tutela<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T16:10" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">n</ins></span>  los equipamientos cognitivos, en la trama simbólica que conduce a los  sentimientos, emociones y afectos.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Esta perspectiva favorece  la revaloración del cosmo<span datetime="2006-07-25T16:10" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">s</span>  sobre territorios parcelados. El punto de  vista especializado o el fraccionamiento valórico que con él se profundiza,  condena la complejidad del acontecimiento humano, en porciones o piezas que  separan a la percepción en principios que ordenan lo que pueda ser una imagen o  representación, pero... sin tocar&nbsp; la experiencia. En estos contextos, junto a  la homogeneidad generada por la circulación de capitales y bienes, emergen las  diferencias fragmentariamente culturales. En este sentido, entre las coordenadas  que se establecen por la creciente globalización, es vital incorporar el  paulatino distanciamiento entre lo que To<span class="msoIns"><ins datetime="2006-07-25T16:10" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">u</ins></span>raine  (1998, p. 49)  subraya como los dos componentes de la modernidad: la actividad técnico  económica y la conciencia de sí. Específicamente<span datetime="2006-07-25T16:11" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</span>  al respecto<span datetime="2006-07-25T16:11" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</span>  este autor señala:</font></span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%; margin-left: 24.0pt; margin-right: 28.95pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">Mientras la primera traspasa  los ámbitos sociales, institucionales y culturales que la regulaban, la segunda  está cada vez menos ligada a roles económicos o institucionales definidos.  Éramos ante todo ciudadanos; nos hemos vuelto en primer lugar productores y  consumidores, y al mismo tiempo nuestra identidad se funda cada vez menos sobre  lo que hacemos y cada vez más sobre lo que somos, sobre nuestras necesidades,  que muestran expresión en el consumo de mercaderías, pero también y en mayor  medida, en la relación con nosotros mismos, en las relaciones interpersonales,  en grupos de elección o en la comunidad de pertenencia… </span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Precisamente este mismo autor, alerta sobre las dificultades inherentes al <span style="text-decoration: none" class="msoIns"> “</span>multicomunitarismo<span datetime="2006-07-27T16:24" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">”</span>  y el vacío político que pudiera implicar en el contexto del conjunto social (To<ins datetime="2006-07-25T16:12" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">u</ins>raine,  1998, p. 53).  Justamente, por la mediación de esta especie pluralismo armonizador, que se  constituye en torno a la primacía de lenguajes relacionadamente funcionales, el  imperio de lo diverso que particulariza a estos comienzos de siglo, se apoya en  la fragmentación de las nuevas/viejas formas de ser y ver las llamadas  pertenencias e identidades, y en la desproporcionada expansión de una dramática  urbana, recargada por la multiplicación en los usos del espectáculo.  Constituyentes éstos, que trasladan a las complejidades formativas renovados  signos de exclusión, poco comprensibles desde los juegos conceptuales conocidos.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> A la sazón de estas paradojas preguntamos en medio de  escenarios en los que se intensifican las diferencia multiculturales: ¿no habrá  llegado el momento de redefinir los giros problemáticos de las complejidades de  la formación y de la formación desde la complejidad, más allá de las  pretensiones excesivamente optimistas de las fuerzas del mercado, de los  comunitarismos radicales, los totalitarismos de Estado, los narcisismos  individualistas o la aciaga primacía del tribalismo pos<ins datetime="2006-07-25T16:13" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">t</ins>moderno?</font> </span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> El  cariz formativo ante el evidente desarrollo de nuevos patrones de interconexión  y formas globales de comunicación, no sólo puede estar suscrito a la inserción  de habilidades cognoscitivas discrecionales, sino que exige la constitución de  identidades reflexivas capaces de desalentar pactos amurallados en el modo de  pensamiento unidimensional. Estilo de pensamiento, que al estar a su vez  matizado por la súperabundancia de fuerzas que conceden excedida superioridad a  estimulaciones heterogéneas, a la vez cultiva una especie de <span style="text-decoration: none" class="msoIns"> “</span><del datetime="2006-07-25T16:13" cite="mailto:obregon"> </del>libertad resbaladiza<span style="text-decoration: none" class="msoIns">”</span>,  vinculada al desarrollo de capacidades intelectivas extravagantes y sostenibles  en sobre-codificaciones, que alimentan la insensibilidad y no logran apartarse  del empobrecimiento vital con lo vital<span style="text-decoration: none" class="msoIns">.</span></font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> En tal sentido, si bien es cierto que el abandono de discursos sobre lo  estructural, el cuestionamiento de la gran meta-narrativa social dejan campos  abiertos e inexplorados, no podemos olvidar, que nuestros tiempos no son de  ventura y realización. Entonces, ¿Cómo cultivar el desafío que presenta la  condición posmoderna a la razón unilateral, de impulsar otra modo de pensar la  formación que busque rescatar la instantaneidad y lo corpóreo, recuperando así  el hilo de la experiencia, en el&nbsp; que la razón pueda asumir otros desafíos?,  ¿Cómo enfrentar y afrontar el caleidoscopio discursivo, la articulación activa  de las diferencias y los nuevos dominios que se vienen constituyendo a la sombra  de la dispersión?, ¿En la actualidad se hará necesario repensar no sólo las  finalidades sino también sus mediaciones?, ¿Es que acaso la producción libre de  conocimiento no es una exigencia en una subjetividad&nbsp; que quiere afirmarse en el  alejamiento&nbsp; con lo constituido? ¿No será que el gran desafío de la educación  hoy, está en conquistar inexplorados espacios de libertad?</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Como vemos, acometer tarea de la mirada compleja de la  complejidad de la formación no es cosa fácil, tiene dificultades de muy diversa  naturaleza. La primera y quizás una de las más importante de todas, es la  referida al lenguaje. Las nuevas realidades no pueden ser nombradas con los  mismos términos, pues, al hacerlo, pierden la comprensión y la comunicación de  su novedad o, sencillamente, no las entendemos. Surge la necesidad de otros  términos.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> Pero además este problema&nbsp; no sólo involucra a los términos, sino sobre todo, al  método para pensar a ese mundo nuevo.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> En esencia lo que aquí se subraya es la incapacidad humana  de agotar la realidad con una sola perspectiva, pero tampoco de la total  ausencia de ella. De manera que, imaginar el pensar hoy, involucraría un saber  situar-se en los desplazamientos y posiblemente ejercer el derecho de situarse  en otros lugares. De este modo, la reflexión, más que tratar de buscar puntos  débiles de lo dicho y aplastar esa opinión contradictoria con argumentos, trata  de que el pensamiento asuma la responsabilidad y con responsabilidad un régimen  de contramemoria, que coloque en suspenso las tramas con sus posibilidades.  Dicho de otro modo, no es pensar dentro del pensamiento ni en las cosas, sino  pensar en los bordes e intersecciones.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Esto  significaría quizás apreciar que la problemática de la formación no esté  decidida en instituir un culto a lo novedoso; culto cuyos contenidos están  representados en nuestros escenarios, por el presuntuoso interés de ampliar  configuraciones auditivas, visuales o impresas que respalden contenidos de  actuación de modo material en lo que se supone renovado.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> En&nbsp; medio de este laberinto queda preguntarse: ¿educar  hoy estará en la formación?,&nbsp; ¿cómo pensar la formación de otra manera en un  escenario que comparte perversiones y posibilidades de la globalización y el  fragmento?,<ins datetime="2006-07-25T16:14" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins>¿la sociedad del conocimiento sólo transmite información o acaso  pone en relieve nuevas complejidades, que desafían los sentidos y significados  de la formación?, ¿<span datetime="2006-07-27T16:25" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">q</span>ué  hacer para ubicar puntos de fuga de los nichos disciplinarios, y enfrentar la  multiplicación de sistemas y reformas que buscan re/insertar al individuo en  tejidos homogenizadores del pensamiento y/o en archipiélagos existenciales?.</font></span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Lo que está en juego no es la decadencia de los  formatos con los que hemos sido formados, sino la puesta en escena de confines  inexplorados que quizás desafíen tejer el pensar la educación y lo educativo  desde otros lugares, para los cuales no fuimos formados. Esto tal vez podría  significar la precipitación de espacios, que posibilitan la concreción de  momentos que obliguen desafiar finitudes en las formas cognitivas, estéticas,  éticas y afectivas.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"> <font face="Verdana" size="2"> Es apremiante pues excitar el instinto de búsqueda, no  para acogerse a lo que se reconoce como ineludible de conocer, sino lo que  permite desasirse de lo que hemos sido y en la medida de lo posible el  distanciamiento de lo que se conoce.&nbsp; Esto sugiere movimientos por los saberes  que son extraños, sentir otra presencia respecto de lo sabido como ese residuo  dionisiaco, capaz de avivar la vena de las fuerzas creativas.</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> Dentro de estas deliberaciones valorativas de los juegos que intervienen a la  problemática formativa en su complejidad, comparto la posición de Lanz (1996, p.98) cuando  sostiene que:</font></span></p>     <p style="line-height: 100%; margin-left: 30.0pt; margin-right: 16.95pt; margin-top: 0cm; margin-bottom: .0001pt" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">No creo que una pulsión  liberadora sea un fenómeno totalmente extracognitivo. Al contrario, el peso de  los sistemas de representación que gobiernan los saberes, discursos operaciones  epistémicos es decisivo en la propia conformación de la subjetividad. Por ello  nuestra insistencia en la necesidad de impulsar los procesos de ruptura con la  lógica cognoscitiva dominante…</span></font></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"> <span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">Por  lo visto, para encarar las señales del acontecer educativo de estos tiempos,  resulta difícil buscar u ofrecer fidelidad en una decisión específica; es decir,  en este momento es obligante despreciar ese estar unitario, que funciona a costa  de una grosera falta de reflexión creativa y que sucumbe por el enorme derroche  del atributo exclusivamente humano… de poder repensarse.  Lo dicho se vincula quizás con la emergencia de fuerzas inesperadas que busquen  conquistar modos frescos de enfrentar la incertidumbre; lo que a la vez  sugeriría descubrir los trazos laberínticos de lo que acontece, pero en estrecha  vinculación con inquietudes que impulsen a situarse entre la sospecha y la  crítica. Se trata pues de re-conocer modos de intuir la formación como “lugar de  accidente”, “constelación imprevisible de hechos” “relación de emociones y  pasiones” (cf. Guzmán s/f)<span style="vertical-align: baseline !msorm"><sup><sup>[14]</sup></sup></span>,  convocada a cultivar un pensar</font></span></p>     <p style="line-height: 100%" align="justify"> <span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">&nbsp;siempre inconcluso, una especulación permeable,  un alejamiento con la experiencia vivida, pero un acercamiento a la experiencia  viva. Esto pudiera representar la reconstitución de la relación “consigo mismo y  con la vida”, el redescubrir  a los individuos como subjetividades diferentes, provenientes de múltiples  lugares y temporalidades. Significa también, el reanudar la configuración de la  experiencia como espacio que reintroduzca  al cuerpo como lugar de acontecimiento desde el cual hablar y leer al mundo;  espacio para reconocer los límites, rebatir o darle nueva vida al viejo saber y  la fecundación del conocimiento nuevo. Se refiere también a la voluntad de  elegir la integración compleja de la educabilidad sobre dimensiones múltiples,  que implique la decisión de colocarse a disposición de lo por venir, sin  pretender reducirlo a lo conocido. Tal vez, considerar lo que insinúan Deleuze y  Guattari (1999, p.<ins datetime="2006-07-25T16:17" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </ins>68):</font></span></p>     <p style="line-height: 100%; margin-left: 36.0pt; margin-right: 34.95pt; margin-bottom: .0001pt" align="justify"> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">Así pues, un pensamiento puede  modificar decisivamente lo que significa pensar, trazar una imagen nueva del  pensamiento, instaurar un plano de inmanencia nuevo, pero en vez de crear  conceptos nuevos que lo ocupen, lo pueblen con otras instancias, con otras  entidades poéticas, novelescas, incluso pictóricas o musicales...</span></font></p>     <p align="justify" style="line-height: 100%"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> En  una palabra, pensar la complejidad de la formación y la formación desde la  complejidad involucraría</span> <span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana"> el hacerse  eco de un estar en el dominio de la invención. Experiencia quizás comprensible </span><span lang="ES-VE"> a partir de este segmento que Pablo Neruda (1980, p. 177)  escribía en el  hermoso texto<i> El  cazador de recuerdos</i>:</span></font></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> ... soy más del minuto ignorado que del conocido.</font><span class="msoIns"></span></span></p>     <p style="line-height: 100%; word-spacing: 0; margin-top: 0; margin-bottom: 0" align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> Amo prolongarlo en una lucha desigual contra la vida y el tiempo...</span></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p style="text-align: justify"><font face="Verdana" size="2"><b> <span lang="ES-VE">Referencias</span></b></font></p>     <!-- ref --><p style="text-align: justify !msorm; text-autospace: none; " align="justify"> <span lang="EN-CA" style="font-size:10.0pt;font-family: Verdana;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;; mso-ansi-language:EN-CA;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA">1. Balbier, E., Deleuze, G., Dreyfus, H., Frank, M., Glückmann, A<span datetime="2006-07-28T12:23" cite="mailto:obregon">., Miller, JA.<span datetime="2006-07-28T12:25" cite="mailto:obregon"> </span>(1999)<span datetime="2006-07-25T16:19" cite="mailto:obregon">.</span><i><span style="font-style:msorm"> Michel Foucault</span><span datetime="2006-07-27T16:56" cite="mailto:obregon">: Filósofo</span><span datetime="2006-07-27T16:55" cite="mailto:obregon">. </span></i><span datetime="2006-07-27T16:55" cite="mailto:obregon">España: </span>Gedisa.</span></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279334&pid=S1316-0087200600010001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <span lang="ES-VE" style="font-size:10.0pt;font-family: Verdana;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;; mso-ansi-language:ES-VE;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA">2. Baudrillar, J<span datetime="2006-07-25T16:19" cite="mailto:obregon">., Nouvel, J. </span>(2000)<span datetime="2006-07-25T16:19" cite="mailto:obregon">. </span></span><i><span style="font-style: msorm; font-size: 10.0pt; font-family: Verdana; mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; mso-ansi-language: EN-CA; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA" lang="EN-CA">Objetos <span datetime="2006-07-25T16:19" cite="mailto:obregon">s</span>ingulares<span datetime="2006-07-25T16:19" cite="mailto:obregon">: Arquitec</span><span lang="ES-VE" style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language: ES-VE;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA">tura <span datetime="2006-07-25T16:19" cite="mailto:obregon">y</span> Filosofía</span></span></i><span lang="EN-CA" style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language: EN-CA;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA"><span lang="ES-VE" style="font-size:10.0pt;font-family:Verdana;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;; mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-ansi-language:ES-VE;mso-fareast-language: ES;mso-bidi-language:AR-SA">. México<span datetime="2006-07-25T16:20" cite="mailto:obregon">: </span>F<span datetime="2006-07-27T16:55" cite="mailto:obregon">ondo de Cultura Económica.</span></span></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279335&pid=S1316-0087200600010001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <span lang="ES-VE" style="font-size:10.0pt;font-family: Verdana;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;; mso-ansi-language:ES-VE;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA">3. De Kerckove, D<span datetime="2006-07-25T16:20" cite="mailto:obregon">.</span> (1999)<span datetime="2006-07-25T16:20" cite="mailto:obregon">. </span><i><span style="font-style:msorm">Inteligencias <span datetime="2006-07-25T16:20" cite="mailto:obregon">e</span>n <span datetime="2006-07-25T16:20" cite="mailto:obregon">co</span>nexión: hacia una sociedad de la web</span></i>. <span datetime="2006-07-25T16:20" cite="mailto:obregon">España: Gedisa</span><span datetime="2006-07-27T16:54" cite="mailto:obregon">.</span></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279336&pid=S1316-0087200600010001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">4. Deleuze, G<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:21" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T16:21" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> y</span></span> Guattari<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:22" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,  F.</span></span> (1999). <span style="font-style: normal !msorm"><i>¿Qué </i> </span><i>es la filosofía<span style="font-style: normal !msorm">?</span></i> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T16:21" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Barcelona, España: </span></span>Anagrama.</font><span class="msoDel"></span></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279337&pid=S1316-0087200600010001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> 5. Derrida, J<span class="msoIns"><span style="text-decoration: none">. </span> </span>(2001)<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:24" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span>  ¡<span style="font-style: normal !msorm"><i>Palabras</i></span>! <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T16:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Barcelona</span><span datetime="2006-07-27T16:54" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">, </span> <span datetime="2006-07-25T16:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> España: </span></span>Trotta<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:27" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span></span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279338&pid=S1316-0087200600010001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">6. Derrida, J<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:24" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.  (2004). </span></span>La Imprevisible Libertad. En<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:27" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> J. </span></span>Derrida <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:26" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> y</span></span>  E<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:27" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span>Roudinesco<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:28" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  (Edit.)</span><span datetime="2006-07-27T16:27" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span> <span style="font-style: normal !msorm"><i> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:29" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> ¿</span></span></i></span><i><span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:29" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">Y</span></span><span style="font-style: normal !msorm"> </span><span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:29" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> m</span></span><span style="font-style: normal !msorm">añana </span><span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:29" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> q</span></span><span style="font-style: normal !msorm">ué</span><span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:29" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">?</span></span></i>. <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:27" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Buenos Aires: </span></span>Fondo <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:28" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> d</span></span>e  Cultura Económic<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:30" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">a</span><span datetime="2006-07-27T16:27" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span></span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279339&pid=S1316-0087200600010001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <span lang="ES-VE" style="font-size:10.0pt;font-family: Verdana;mso-fareast-font-family:&quot;Times New Roman&quot;;mso-bidi-font-family:&quot;Times New Roman&quot;; mso-ansi-language:ES-VE;mso-fareast-language:ES;mso-bidi-language:AR-SA">7. Foucault, M<span datetime="2006-07-27T16:28" cite="mailto:obregon">.</span> (2000)<span datetime="2006-07-27T16:28" cite="mailto:obregon">.</span> <span style="font-style:msorm"><i>Defender <span datetime="2006-07-27T16:28" cite="mailto:obregon">l</span>a <span datetime="2006-07-27T16:28" cite="mailto:obregon">s</span>ociedad</i></span>. <span datetime="2006-07-27T16:30" cite="mailto:obregon">Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.</span></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279340&pid=S1316-0087200600010001100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">8. Fuentes<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:31" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</span></span>  C<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:31" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span>(1977)<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:31" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span><span style="font-style: normal !msorm"><i>Terra  Nostra</i></span>. <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:31" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Barcelona, España: </span></span>Editorial Seix Barral<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:31" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span></span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279341&pid=S1316-0087200600010001100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <font face="Verdana"><span lang="ES-VE"><font size="2">9. Guzmán de Moya, E<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:32" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.  (2005). </span></span></font></span><font size="2"> <span style="font-style: normal !msorm"><i><span lang="ES-VE"> La experiencia en la formación docente: imágenes <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:34" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> y</span></span>  percepciones. </span></i></span></font></font><span lang="ES-VE"> <font size="2" face="Verdana"><span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:34" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">Trabajo  entregado para publicación</span></span>.</font><span class="msoDel"></span></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279342&pid=S1316-0087200600010001100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE" style="mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; mso-ansi-language: ES-VE; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">10. Hannah, </span>A<span datetime="2006-07-27T16:35" cite="mailto:obregon">. </span>(2000)<span datetime="2006-07-27T16:35" cite="mailto:obregon">.</span> <span style="font-style:msorm"><i>Orígenes del totalitarismo. 1 Antisemitismo</i></span>. (G<span datetime="2006-07-27T16:52" cite="mailto:obregon">. Solana, Trad.).</span> <span datetime="2006-07-27T16:53" cite="mailto:obregon">Madrid, España: Alianza. (Trabajo original publicado en </span>1998<span datetime="2006-07-27T16:53" cite="mailto:obregon">)</span>.</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279343&pid=S1316-0087200600010001100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> 11. Lanz, R<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:35" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span>  (1996)<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:35" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span><span datetime="2006-07-31T14:28" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </span></span><span style="font-style: normal !msorm"><i>¿Fin </i></span><i><span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:35" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> d</span></span><span style="font-style: normal !msorm">el </span><span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:35" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> s</span></span><span style="font-style: normal !msorm">ujeto?. </span></i><span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:35" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Mérida, Venezuela: </span></span>Consejo de publicaciones ULA<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:35" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">/</span></span>Comisión de postgrado FACES UCV.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279344&pid=S1316-0087200600010001100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"><span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:36" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> 12. Levi</span><span datetime="2006-07-27T16:53" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">n</span><span datetime="2006-07-27T16:36" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">as</span><span datetime="2006-07-27T16:36" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">,</span></span> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:36" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> E.</span><span datetime="2006-07-27T16:54" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </span></span>(1993)<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:36" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span><span style="font-style: normal !msorm"><i>El tiempo y  el otro</i></span>. Barcelona<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:36" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">, </span></span>España<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:36" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">: P</span></span>aidós.</font><span class="msoDel"></span></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279345&pid=S1316-0087200600010001100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE"> 13. Levinas, E. (2002)<span class="msoIns"><span style="text-decoration: none" datetime="2006-07-27T16:37" cite="mailto:obregon">.</span></span> <span style="font-style: normal !msorm"><i>Algunas <span class="msoIns"> <span style="text-decoration: none" datetime="2006-07-27T16:37" cite="mailto:obregon">r</span></span>eflexiones <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:37" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> s</span></span>obre <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:37" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> l</span></span>a <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:37" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> f</span></span>ilosofía <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:37" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> d</span></span>el <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:37" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> h</span></span>itlerismo</i></span>. <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:38" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> México: </span></span>Fondo de Cultura <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:38" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> E</span></span>conómic<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:37" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">a</span></span>.<span class="msoDel"><del datetime="2006-07-27T16:37" cite="mailto:obregon">  </del></span></span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279346&pid=S1316-0087200600010001100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">14. Maffesoli, M<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:43" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span>(2004)<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:43" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span><span style="font-style: normal !msorm"><i>El  nomadismo: vagabundeos iniciáticos</i></span>. <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:43" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> México: </span></span>Fondo de <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:43" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> C</span></span>ultura <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:43" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> E</span></span>conómic<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:43" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">a</span></span></font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279347&pid=S1316-0087200600010001100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">15. Morin,  <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:43" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> E. </span></span>(1998)<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:44" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span><span style="font-style: normal !msorm"><i><span class="msoDel"> <span style="text-decoration: none">&nbsp;</span></span>El Método. </i></span> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:44" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Madrid: </span></span>Cátedra.</font></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279348&pid=S1316-0087200600010001100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">16. Neruda, P<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:44" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span>(1980)<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span><span style="font-style: normal !msorm"><i>El <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> r</span></span>ío <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> i</span></span>nvisible</i></span><span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Barcelona, España: </span></span>Seix Barral<span class="msoIns"><span style="text-decoration: none">.</span></span></span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279349&pid=S1316-0087200600010001100016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">17. Tovar, R<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span>(1986)<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span> <span style="font-style: normal !msorm"><i>Enfoque Geohistórico</i></span>. <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:45" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Caracas: </span></span>Academia Nacional <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> d</span></span>e  la Historia.</font><span class="msoDel"></span></span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279350&pid=S1316-0087200600010001100017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">18. Touraine, A<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span>(1995)<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">. </span></span><span style="font-style: normal !msorm"><i>Crítica de  la <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> m</span></span>odernidad</i></span>. <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Uruguay: </span></span>Fondo <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-27T16:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> d</span></span>e  Cultura Económica<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-27T16:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">.</span></span></span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279351&pid=S1316-0087200600010001100018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE" style="mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; mso-ansi-language: ES-VE; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">19. Touraine, A. (1998).<span style="font-style:msorm"> <i>Igualdad y Diversidad: Las nuevas tareas de la democracia</i></span>. México: Fondo de Cultura Económica.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279352&pid=S1316-0087200600010001100019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p style="text-align: justify; "> <font face="Verdana" size="2"><span style="mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; mso-ansi-language: ES-VE; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA" lang="ES-VE">20. Virilo, P<i>., </i><span style="font-weight: msorm; font-style: msorm; mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; mso-ansi-language: ES-VE; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">Lotringer</span>, S. (2003). <span style="font-style: msorm; mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; mso-ansi-language: ES-VE; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><i>Amanecer Crepuscula</i></span><i>r</i>. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279353&pid=S1316-0087200600010001100020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="EN-CA" style="mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; mso-ansi-language: EN-CA; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">21. Kerckhove, D. </span><span datetime="2006-07-28T12:08" cite="mailto:obregon">d</span><span style="font-weight: msorm">. (1999). </span><i><span lang="ES-VE" style="mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; mso-ansi-language: ES-VE; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><span style="font-weight:msorm;font-style:msorm">La p</span>iel de la cultura:</span></i><span lang="ES-VE" style="mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; mso-ansi-language: ES-VE; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"><b><span lang="ES-VE" style="mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; color: black; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"> <span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span></span><span style="mso-fareast-font-family: Times New Roman; mso-bidi-font-family: Times New Roman; color: black; mso-ansi-language: ES; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">Investigando la nueva realidad electrónica</span>. </b><span style="mso-spacerun: yes">&nbsp;</span>España: Gedisa.</span></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=1279354&pid=S1316-0087200600010001100021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p align="justify"> <span style="font-family: Verdana; font-weight: 700" lang="es-ve"> <font size="2">Notas</font></span></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">[1]</span></font><span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2">  Forclusión: encierro a cielo abierto. Categorización anunciada por Sylv<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T09:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">è</span><span datetime="2006-07-25T09:34" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">r</span><span datetime="2006-07-25T09:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">e</span><span datetime="2006-07-25T09:34" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  Lotringer en el contexto del di</span><span datetime="2006-07-25T09:35" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">álogo  con Paul Virilo</span></span></font></span></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"> <span lang="ES-VE"> [2]</span></font><span lang="ES-VE"><span class="msoIns"><font face="Verdana" size="2"><span datetime="2006-07-25T09:41" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </span> <span datetime="2006-07-25T09:42" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> … Hoy en&nbsp; día vivimos rodeados de pantallas y llegar a crear una superficie o un  lugar que no haga pantalla y que pueda ejercer todos los prestigios de la  transparencia sin ejercer su dictadura, es raro.</span></font></span></span></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"> <span lang="ES-VE"> [3]</span></font><span lang="ES-VE"><span class="msoIns"><font face="Verdana" size="2"><span datetime="2006-07-25T09:43" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  La sincronización cibernética de la interactividad colectiva reemplaza a la  antigua estandarizaci</span><span datetime="2006-07-25T09:44" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">ón  de los comportamientos sociales y disciplinarios de la época del colect</span><span datetime="2006-07-25T10:21" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">i</span><span datetime="2006-07-25T09:44" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">vismo  masivo.</span></font></span></span></p>     <p style="text-align: justify"><font face="Verdana" size="2"> <span lang="ES-VE"> [4]<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T10:22" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> En este contexto cobra importancia</span><span datetime="2006-07-25T10:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">  la caracterización del </font></span></span></span> <span style="font-size: 12.0pt !msorm"><b><span lang="ES-VE"> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T10:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> <font size="2">bárbaro y el salvaje</font></span></span></span></b><span lang="ES-VE"><span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T10:23" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">  que ofrecía Michel Foucault en la clase del tres de marzo de 1976, dictada en  uno de los cursos que desarrolló en el </font></span> <span datetime="2006-07-25T10:24" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> <font size="2">Collage de France, cuyos contenidos dan apertura a signos y  significados que permitan ampliar la compresión de lo que deseamos desarrollar  en lo relativo al </font></span></span></span><b><span lang="ES-VE"> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T10:25" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> <font size="2">Otro Invasor. </font></span></span></span></b><span lang="ES-VE"> <span class="msoIns"> <span datetime="2006-07-25T10:25" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> <font size="2">En esta clase, Foucault, decía lo siguiente: …Desde el siglo  XVIII, el salvaje es el sujeto del intercambio elemental.</font></span><font size="2"><span datetime="2006-07-25T10:26" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  Pues bien, en el fondo fue en contra de ese salvaje (cuya importancia era grande  en la teoría jurídica del siglo XVIII) que el discurso hist</span><span datetime="2006-07-25T10:27" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">órico  político inaugurado por Boulainvilliers presentó otro personaje, que es tan  elemental, si ustedes quieren, como el salvaje; desde los juristas (y pronto</span></font><span datetime="2006-07-25T10:38" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">,  el de los antropólogos) pero que está constituido de una manera diferente. El  adversario del salvaje es el bárbaro.</font></span><span datetime="2006-07-25T10:39" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">  El bárbaro se opone al salvaje</font></span><span datetime="2006-07-25T10:46" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">;  ¿pero de qu</font></span><font size="2"><span datetime="2006-07-25T10:47" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">é  manera?. En principio en lo siguiente: en el fondo, el salvaje siempre lo es en  el salvajismo, con otros salvajes; desde el momento en que</span><span datetime="2006-07-25T10:22" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">&nbsp; </span> <span datetime="2006-07-25T10:01" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> hay una relación del tipo social, deja de serlo. </span> <span datetime="2006-07-25T10:02" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> En cambio, el bárbaro es alguien que no se comprende y no se caracteriza, que no  puede definirse sino con respecto a una civilización, fuera de la cual se  encuentra [</span><span datetime="2006-07-25T10:03" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">…].  No hay bárbaro sin civilización que procure destruir y apropiarse. El bárbaro es </span> <span datetime="2006-07-25T10:04" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> siempre el hombre que invade las fronteras de los estados, quien choca contra  las murallas las ciudades. A diferencia del salvaje, el bárbaro no se asienta en  un fondo de naturaleza al que pertenece. </span></font> <span datetime="2006-07-25T10:05" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> <font size="2">Sólo surge contra un fondo de civilización y choca contra él. No  entra en la historia al fundar una sociedad, sino al penetrar, incendiar y  destruir una civili</font></span><span datetime="2006-07-25T10:06" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">zación.  Creo, por tanto</font></span><span datetime="2006-07-25T10:07" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">,  que el primer punto, la diferencia entre el bárbaro y el salvaje, es esa  relación con una civilización y, por lo tanto, con una historia previa [</font></span><font size="2"><span datetime="2006-07-25T10:08" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">…].  Y por tanto, el bárbaro no es el vector de intercambios, como el salvaje. El  bárbaro es, en esencia, vector de otra cosa muy diferente del intercambio: es  vector de dominaci</span><span datetime="2006-07-25T10:09" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">ón.  A diferencia del salvaje, se apodera, se apropia; no ejerce la ocupación  primitiva del suelo sino la rapiña</span><span datetime="2006-07-25T10:10" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  […]. Pone a los otros a su servicio&nbsp; […]. Su libertad, del mismo modo, sólo se  apoya en la libertad perdida de los otros y en la relaci</span><span datetime="2006-07-25T10:11" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">ón  que mantiene con el poder, el bárbaro, a diferencia del salvaje, nunca cede su  libertad. El salvaje es quien tiene en sus manos una </span> <span datetime="2006-07-25T10:12" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> especie de abundancia de libertad, que cede para garantizar su vida, su  seguridad, su propiedad, sus bienes. </span> <span datetime="2006-07-25T10:14" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> El bárbaro por su parte, no cede jamás su libertad. El bárbaro introduce</span></font><span datetime="2006-07-25T10:17" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">  un poder&nbsp; como multiplicador de su propia fuerza individual.</font></span></span></span></span><span lang="ES-VE"><span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T10:50" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">&nbsp;</span></span></span></font></p>     <p style="text-align: justify"><font face="Verdana" size="2"> <span lang="ES-VE"> [5]<span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T10:50" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> Según la interpretación que Fran</span><font size="2"><span datetime="2006-07-25T10:51" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">çois</span><span datetime="2006-07-25T10:51" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon">  Ewald hace de la visión que Foucault desarrolla de los regímenes</span></font><span datetime="2006-07-25T11:02" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">  de normalizaci</font></span><span datetime="2006-07-25T11:03" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">ón:  la norma, o lo normativo, es a la vez lo que permite la transformación de la  disciplina bloqueo en disciplina mecanismo, la matriz </font></span> <span datetime="2006-07-25T11:25" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> <font size="2">que transforma lo negativo en positivo y permite</font></span><span datetime="2006-07-25T11:39" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">  la generalización disciplinaria como aquello que se instituye a causa de esa  transformación. La norma es precisamente aquello por lo que la sociedad, cuando  se hace disciplinaria, se comunica consigo misma</font></span><span datetime="2006-07-25T11:40" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">.  La norma articula las instituciones disciplinarias de producción, de saber, de  riqueza, de finanzas y las hace interdisciplinarias, convierte en homog</font></span><span datetime="2006-07-25T11:41" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">éneo  el espacio social, si no lo unifica.</font></span></span></span></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"> <span lang="ES-VE"> [6]</span></font><font face="Verdana"><span lang="ES-VE"><font size="2">&nbsp;Notable compositor de música venezolana.</font></span></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"> <span lang="ES-VE">[7]</span></font><font face="Verdana"><span lang="ES-VE"><font size="2"> </font></span><span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana !msorm"> <font size="2">... La Imagen del cuerpo que, en la obra de Lefort, es algo así  como la respuesta al como de la servidumbre moderna; es la imagen de la sociedad  totalitaria se hace de sí misma, la figuración del principio rector por el cual  esta sociedad se instituye negando la existencia de una división en su seno</font></span><span lang="ES-VE"><span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:13" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2"> </font></span></span><font size="2"> <span style="font-size: 10.0pt !msorm; font-family: Verdana !msorm">el pueblo Uno</span><span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T15:13" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"> </span></span></font> <span style="font-size: 10.0pt !msorm; font-family: Verdana !msorm"> <font size="2"><span class="msoDel"> <span style="text-decoration: none">&nbsp;</span></span>y  delimitado en un adentro no dividido y un afuera, el otro maléfico... Cf.  Levinas, Enmanuel, 2002. </font></span></span></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> <font face="Verdana" size="2"> <span lang="ES-VE">[8]</span></font><font face="Verdana"><span lang="ES-VE"><font size="2">  “…Desde el momento en que la sociedad se vuelve más activa, al mismo tiempo más  técnica y más mercantilista, la eficacia de lo que Rousseau llamaba voluntad  general o contrato social y que Hobbes había llamado </font></span> <span style="font-size: 10.0pt !msorm; font-family: Verdana !msorm"><i> <span lang="ES-VE"><font size="2">covenant</font></span></i></span><span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana !msorm"><font size="2">,  disminuye…”</font></span><span lang="ES-VE"><font size="2"> </font></span> <span lang="ES-MX" style="font-family: Verdana !msorm"><font size="2">De igual  modo, Toraine advierte de los peligros que se anidan en la yuxtaposición a los  mercados globalizados de las comunidades o identidades personales y colectivas  que buscan revivir solución encontrando nuevos fundamentos en la autonomía del  orden político en el interior del mundo social.</font></span></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"> <span lang="ES-VE"><font size="2">[9]  &nbsp;</font></span><span style="font-family: &quot;Century Gothic&quot; !msorm"><font size="2">Poeta  y ensayista mejicano (1914-1918).</font></span></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"> <span lang="ES-VE"><font size="2">[10] </font></span><span style="font-family: Verdana !msorm"><font size="2">Derrida  apunta que la alteridad es siempre algo que está distanciado de mí...</font></span></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana"> <span lang="ES-VE"><font size="2">[11] </font></span> <span lang="ES-VE" style="font-family: &quot;Century Gothic&quot; !msorm"> <font size="2">Pensador de la Escuela de Frankfurt (1903-69)</font></span><span lang="ES-VE"><font size="2">.</font></span></font></p>     <p align="justify"><font face="Verdana" size="2"><span lang="ES-VE">[12]</span></font><font face="Verdana"><span lang="ES-VE"><font size="2">...</font></span><span lang="ES-VE" style="font-family: Verdana !msorm"><font size="2">puede  bien sea dedicarse a los valores e ideas reinantes, bien sea por el contrario a  descentrarse con relación a estos valores; puede o bien ser sojuzgada y  controlada, o bien disponer de una libertad privilegiada; puede, en fin, bien  experimentar con mayor o menor fuerza la atracción del poder, bien dedicarse al  derrocamiento del poder, o bien intentar establecer su propio poder.</font></span></font></p>     <p align="justify"> <span lang="ES-VE"><font face="Verdana" size="2"> [13]</font></span><font face="Verdana"><span lang="ES-VE"><font size="2"> </font></span><span lang="ES-MX" style="font-family: Verdana !msorm"> <font size="2">Categoría incrustada por Herbert Marcuse</font></span><span lang="ES-MX"><font size="2"> </font></span><span lang="ES-MX" style="font-family: Verdana !msorm"> <font size="2">(1898-1979), - en medio del debate que emprende la tendencia del  pensamiento crítico radical de la Escuela de Frankfurt, en el siglo XX.</font></span></font></p>     <p style="text-align: justify"><font face="Verdana" size="2"> <span lang="ES-VE">[14]</span></font><font face="Verdana"><span lang="ES-VE"><font size="2">  frases que surcan como pinceladas el texto de Aldo Gargani (1998) </font></span> <span style="font-family: Verdana !msorm"><b><span lang="ES-VE"><font size="2"> La Fricción Del Pensamiento</font></span></b><span lang="ES-VE"><font size="2">,  y que he tomado prestadas para intentar ilustrar como imagino la experiencia de  la formación desde el pensar complejo. Cf. Guzmán de Moya, Elsa</font></span></span><span lang="ES-VE"><span class="msoIns"><span datetime="2006-07-25T16:17" style="text-decoration: none" cite="mailto:obregon"><font size="2">:</font></span></span><font size="2"><span style="font-family: Verdana !msorm"> </span><span style="font-family: Verdana !msorm; font-style: normal !msorm"><i> La</i></span><span style="font-family: Verdana !msorm"> </span> <span style="font-style: normal !msorm"><i>experiencia en la formación docente:  imágenes y percepciones</i></span><span style="font-family: Verdana !msorm">. </span></font><span style="font-family: Verdana !msorm"><font size="2">En proceso de publicación.</font></span></span></font></p>       ]]></body>
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