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Agroalimentaria

versión impresa ISSN 1316-0354

Agroalim v.15 n.15 Mérida jul. 2002

 

El Comercio Intraindustrial agroalimentario argentino en la década de los noventa

Liliana Iriarte1, Susana Brieva2, Mariela Bottazzi3, Graciela Ghezán4

1. Diploma Superior en Ciencias Sociales (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO, Costa Rica). Aspirante al grado de Magíster Scientiae en Ciencias Sociales (FLACSO, Argentina). Docente e investigadora del Departamento de Ciencias Sociales, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina. Dirección Postal: C.C. 276 (7620) Balcarce. Provincia de Buenos Aires, Argentina. Teléfono (54) (2266) 439105. Fax: (54) (2266) 439101; e-mail: liriarte@balcarce.inta.gov.ar 

2. Licenciada en Economía (Facultad de Ciencias Económicas Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina). Magíster Scientiae en Ciencias Sociales (FLACSO, Argentina). Postulante al grado de Doctor en Ciencias Sociales (FLACSO, Argentina). Docente e investigadora del Departamento de Ciencias Sociales, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina. Dirección Postal: C.C. 276 (7620) Balcarce. Provincia de Buenos Aires, Argentina. Teléfono (54) (2266) 439105. Fax: (54) (2266) 439101; e-mail: sbrieva@balcarce.inta.gov.ar

3. Licenciada en Economía (Facultad de Ciencias Económicas Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina). Especialista en Agroeconomía, Orientación Comercialización y Marketing Agrícola. Facultad de Ciencias Agrarias – Universidad Nacional de Mar del Plata. Docente e investigadora del Departamento de Ciencias Sociales, Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina. Dirección Postal: C.C. 276 (7620) Balcarce. Provincia de Buenos Aires, Argentina. Teléfono (54) (2266) 439105. Fax: (54) (2266) 439101.

4. Licenciada en Economía. Facultad de Ciencias Económicas Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina). M. Sc. en Desarrollo Agrícola, Área de Planificación y Políticas Agrícolas (Universidad Federal Rural de Río de Janeiro). Directora del Postgrado en Agroeconomía de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Investigadora del Departamento de Ciencias Sociales, Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata del Área de Economía y Sociología Rural de la Estación Experimental Agropecuaria Balcarce, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Dirección Postal: C.C. 276 (7620) Balcarce. Provincia de Buenos Aires, Argentina. Teléfono (54) (2266) 439105. Fax: (54) (2266) 439101; e-mail: gghezan@balcarce.inta.gov.ar

 

Resumen

El comercio internacional asiste a profundos cambios resultantes de la liberalización y apertura de la economía y la formación de bloques comerciales, a los que se suma la complejidad e interdependencia que genera el creciente intercambio intraindustrial. En este contexto, el objetivo de este articulo es analizar la dinámica del comercio intraindustrial en el sistema agroalimentario argentino. Entre los principales resultados obtenidos cabe señalar que en la oferta exportable agroalimentaria argentina se distinguen dos grupos de bienes: el primero de ellos está caracterizado por un comercio de índole interindustrial; el segundo es de carácter intraindustrial, aunque es incipiente y presenta diferentes magnitudes. El primero remite a un patrón de inserción internacional basado en el principio de las ventajas comparativas, al mismo tiempo que mantiene una fuerte incidencia en la balanza comercial. El segundo está circunscrito a ciertos rubros de la economía. Sin embargo, los valores en él alcanzados demuestran la posibilidad de operar con economías de escala, calidad y diferenciación de producto, condiciones básicas para el logro de una estrategia de desarrollo de mediano y largo plazo. Además, se puede afirmar que el comercio intraindustrial para el sector agroalimentario y para el caso argentino es selectivo, tanto desde el punto de vista geográfico como del económico.

Palabras clave: Argentina, comercio intraindustrial, comercio interindustrial, calidad, diferenciación de productos.

Abstract

International commerce promotes profound changes resulting from the liberation and opening of the economy and the forming of commercial blocks which together adds to the complexity and the interdependency generated by the growing intra-industrial exchange. In this context, the objective of this article is to analyze intra-industrial commercial dynamics in the Argentine food and agricultural system. Among the principle results obtained it must be pointed out that for Argentine food and agricultural exportable supply, two groups of goods stand out: the first is characterized by inter-industrial type of commerce; the second is intra-industrial even though it is incipient and presents different magnitudes. The first looks towards a pattern of international insertion based on the principle of comparative advantages while at the same time maintains a strong incidence in balance of payments. The second is circumscribed to certain economic rubrics. However, the values it reaches show the possibility of operating on economies of scale, product quality and diversity, basic conditions for obtaining a medium and long term development strategy. Moreover, it can be affirmed that intra-industrial commerce for the food and agricultural sector and for the case of Argentina is selective from the geographic as well as the economic point of view.

Key Words: Argentina, intra-industrial commerce, inter-industrial commerce, quality and product differentiation.

RÉSUME

Le commerce international vit de profonds changements à l’heure actuelle, dû aux effets de la libéralisation, l’ouverture économique et la formation de blocs de commerce. A ces changements–ci, s’ajoute une augmentation de la complexité et l’interdépendance que se produit dans le domaine de l’échange intra-industriel. Dans ce contexte, l’objectif de cet article est d’analyser la dynamique du commerce intra-industriel dans le système industriel argentin. Parmi les principaux résultats obtenus on peut affirmer que dans l’offre des produits d’exportation argentins on distingue deux groupes de produits : un premier groupe se caractérise par la prédominance du commerce inter-industriel et un second group ayant plutôt un caractère intra-industriel. Ce dernier genre de commerce se trouve dans un stade débutant et il présent différentes magnitudes. Le premier group, soit le commerce inter-industriel renvoie à un patron d’insertion internationale fondé sur le principe des avantages comparatifs et il a un impact important sur la balance commerciale. Le deuxième group se circonscrit à certains chapitres de l’économie. Cependant, les valeurs que ce commerce a atteintes démontrent qu’il y a la possibilité d’opérer avec des économies d’échelle et avec de niveaux performants de qualité et de différentiation de produits. Dces conditions-ci sont déterminantes pour la poursuite d’une stratégie de développement dans le moyen et le long terme. Par surcroît, nous pouvons affirmer que le commerce intra-industriel dans le cas du secteur agroalimentaire argentin est sélectif, autant du point de vue économique que géographique.

Mots clés: Argentine, commerce intra-industriel, commerce inter-industriel, qualité, différentiation de produits.

Recibido: 05-09-2002
Aceptado: 07-11-2002

1. Introducción

El comercio internacional asiste a profundos cambios resultantes de la liberalización y apertura de la economía y la formación de bloques comerciales, a los que se suma la complejidad e interdependencia que genera el creciente intercambio intraindustrial5 . En este marco se acentúa la preocupación por las condiciones en que se desarrollan los mercados agroalimentarios internacionales, debido a que este sector constituye un factor clave de la economía argentina, no sólo por la importancia relativa en la balanza comercial y la participación en el producto bruto nacional, sino también por su capacidad de absorción de mano de obra y por el peso que tiene en el desarrollo de las economías regionales, aspectos centrales en una estrategia global de desarrollo.

En los últimos años, y a raíz del endeudamiento, se busca aumentar las exportaciones como forma de atender principalmente las exigencias del sistema financiero internacional. La necesidad de contar con recursos para cumplir con los compromisos de la deuda lleva a priorizar los segmentos con mayor potencial exportador, que en Argentina están fuertemente ligados a las ventajas comparativas agrícolas y a las cadenas agroindustriales.

En el caso de América Latina el comercio intraindustrial adquiere cada vez mayor relieve, correspondiéndole aproximadamente el 30% de las exportaciones de la región en algunos sectores industriales6 . Si bien esta modalidad de comercio es menos intensa en el sector agroindustrial, esta forma de intercambio existe en algunas ramas que poseen mayor dinamismo y diferenciación de producto.

El objetivo de este artículo es analizar la dinámica del comercio intraindustrial en el Sistema Agroalimentario Argentino (SAA). A tal fin en primer lugar se sintetiza la perspectiva teórica y la estrategia metodológica en la que se inscribe el análisis. En segundo lugar, como forma de contextualizar el comercio intraindustrial, se presenta un panorama del intercambio internacional de productos agroalimentarios argentinos en la última década.

Posteriormente, se obtiene una estimación para el período 1991-1999 del Índice de Comercio Intraindustrial (ICI) para un grupo de productos agroalimentarios seleccionados, según origen y destino de los bienes transados con cada bloque comercial. Por último, a modo de conclusión, se plantean una serie de reflexiones finales que surgen de la elaboración del trabajo.

2. La perspectiva teórica

La teoría tradicional del comercio internacional desarrollada por Heckscher-Ohlin plantea a grandes rasgos que el comercio internacional se orienta por las diferencias relativas de disponibilidad de factores productivos de cada país. Así, la existencia del comercio interindustrial se fundamenta en las diferencias de recursos que posee cada país lo que lleva a un intercambio especializado en distintos bienes, basados en el principio de las ventajas comparativas.

Hasta principios de los setenta la mayor parte de las explicaciones sobre el comercio internacional se basaron en el intercambio entre manufacturas y servicios de alto valor procedente de las áreas desarrolladas, frente a la exportación de bienes derivados de los recursos naturales (minerales y agrarios) de los países menos desarrollados. Bajo este enfoque donde se exportan bienes de una industria e importan bienes de otra, la teoría clásica sólo da cuenta del comercio de carácter interindustrial.

Grubel y Lloyd (1975) fueron los primeros en desarrollar las bases teóricas del comercio intraindustrial de productos manufacturados, considerando a las economías de escala como la razón principal de la presencia de un intercambio entre países desarrollados con una dotación relativa de factores y conocimientos tecnológicos similares, a la vez que afirman que este modo de comercio no se espera en commodities estandarizados donde la diferenciación de productos es mínima.

Estos autores establecen tres tipos de modelos que explican el comercio intraindustrial:

a) Comercio intraindustrial de bienes funcionalmente homogéneos. Entre las causas de la existencia de comercio internacional de este tipo de bienes se mencionan los costos de transporte, almacenamiento, comercialización o distribución y la indivisibilidad en la organización de la producción. Un ejemplo resulta del comercio fronterizo que, debido a los costos de transporte resulta más barato comprar en la frontera cierto bien del país vecino, aunque el mismo se produzca internamente pero en una región más lejana. También este concepto se puede asimilar al comercio periódico de aquellos bienes donde existen ciclos naturales para la oferta o demanda de productos (contraestación) típicos de la producción agrícola.

b) Diferenciación de productos y economías de escala, constituyen los elementos significativos para la presencia de comercio intraindustrial. Según la fuente de diferenciación del producto se pueden distinguir tres variantes: i) bienes sustitutos en el consumo pero que no utilizan los mismos insumos de producción; ii) bienes que emplean los mismos insumos de producción pero que tienen distintos usos en el consumo, en este caso el comercio intraindustrial se explica básicamente por la presencia de economías de escala y se complementa con la presencia de estructuras de competencia oligopólicas; iii) bienes sustitutos tanto en el uso como en los insumos, la diferenciación se da entonces en estilo y calidad que satisfagan a la demanda.

c) Tecnología, ciclo de vida del producto y producción internacional, entre las opciones explicativas se encuentran las ventajas comparativas temporales que surgen de una protección legal o natural: patentes, marcas registradas y economías de escala dinámicas, a través de la Teoría de la Brecha Tecnológica (Posner, 1961) y la del Ciclo del Producto (Vernon, 1966). Otro factor que determina el comercio intraindustrial es la presencia de empresas transnacionales que exportan, procesan en el extranjero y reimportan bienes en la búsqueda de reducir los costos.

A partir de las evidencias empíricas, en la década de los ochenta diversos autores7 basados en la existencia de economías de escala, mercados oligopólicos y bienes diferenciados que llevan decididamente a un modo de competencia imperfecta, sientan las bases de la Nueva Teoría del Comercio Internacional (NTCI). Entre ellos se destaca Helpman (1984), quien señala que el comercio intraindustrial es producto del intercambio de partes o componentes de productos del comercio intrafirma, por lo tanto, cada país exportará e importará simultáneamente productos de la misma rama. Paralelamente a la conformación de bloques económicos, Falvey (1981) remarca la existencia de una relación positiva entre el grado de comercio intraindustrial y la presencia de tratados o acuerdos comerciales.

3. Estrategia metodológica

A fin de analizar el comercio intraindustrial de los principales productos del sistema agroalimentario argentino, se recurre a la información suministrada por la base de datos FAOSTAT (FAO) de exportación e importación clasificada por rubros, durante el período 1991-1999. La selección de los mismos se realiza en función de la importancia relativa que tengan los rubros en la balanza comercial (caso de los cereales y los aceites) y la existencia de exportaciones e importaciones que hacen presumir la presencia de comercio intraindustrial (caso de las carnes, los lácteos y las bebidas).

En segundo término, dada la proliferación, importancia y magnitud que alcanzan los acuerdos regionales en el comercio mundial, se analiza el comercio bidireccional entre Argentina y los principales bloques comerciales. En este sentido, a partir de la información disponible en la base de datos DATA INTAL 3, que registra el origen y destino de las transacciones, se identifican los principales socios comerciales para los productos seleccionados.

Luego se estima el índice de comercio intraindustrial (ICI), desarrollado por Grubel y Lloyd (1975), a partir de la fórmula: 

donde Xi son las exportaciones del bien i (o capítulo i) y M i las importaciones del mismo bien i (o capítulo i).

El valor del índice oscila entre 0 (que indica que no hay comercio intraindustrial de la mercancía) y 1 (cuando las exportaciones de una clase o industria equivalen exactamente a las importaciones). Se considera que existe comercio intraindustrial cuando el cálculo del ICI arroja por lo menos un valor de 0,5. Un valor inferior a 0,5 indica que las exportaciones (importaciones) superan a las importaciones (exportaciones) en una proporción de por lo menos 3 a 1, es decir los flujos de comercio son unidireccionales, considerándose al país como exportador o importador neto.

Los datos se trabajan con un grado de agregación de cuatro dígitos de acuerdo con la Clasificación Uniforme de Comercio Internacional (CUCI), revisión 3. Se considera que este nivel de agregación es adecuado, porque un nivel mayor no brinda información sobre la importancia del comercio intrarama en relación con las actividades locales del sector ni con el total de comercio exterior. Por otro lado, una mayor desagregación aumenta la posibilidad de subestimar este volumen de comercio.

4. Panorama del Comercio Agroalimentario Argentino

La dotación de factores naturales y la trayectoria del sistema agroalimentario contribuyen a que Argentina ocupe el quinto lugar como productor mundial de alimentos y el octavo como exportador de este sector, ubicándose entre los primeros puestos del mundo en la producción y exportación de aceites, carnes bovinas y diversos jugos concentrados, entre otros productos.

Así lo atestigua la estructura de exportaciones que mantiene una fuerte especialización de base agropecuaria que en la última década supera el 60 % del valor comercializado, aunque las manufacturas de origen industrial, junto a combustibles y energía muestran gran dinamismo hacia los últimos años de la década de l os noventa8.

En cuanto a las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) se constata el desplazamiento de las manufacturas derivadas de la actividad pecuaria (carnes, pieles y cueros) por la industrialización de productos agrícolas, en especial las oleaginosas.

Las exportaciones de productos agroalimentarios de Argentina durante 1999 alcanzaron alrededor de 11.400 millones de dólares, que representan cerca del 50% de las exportaciones totales del país. Los principales rubros de exportación lo constituyeron grasas y aceites animales o vegetales (21%); le siguen en orden de importancia con iguales guarismos los cereales y los residuos y desperdicios de las industrias alimentarias (18%); las semillas y frutos oleaginosos (8%); y en menor cuantía se encuentran los lácteos (4%) y bebidas (2%). En general las exportaciones de mayor importancia relativa en el comercio exterior corresponden a commodities sin diferenciación cuyos precios muestran una clara tendencia a la baja.

En cuanto a las importaciones, históricamente Argentina se ha comportado como un exportador neto de productos agroalimentarios, recurriendo a importaciones de aquellos productos que, por sus requerimientos agroecológicos, no son factibles de obtener en este territorio. Sin embargo, se verifica que las compras en el exterior de productos agroalimentarios muestran una tendencia creciente en valores absolutos, dado que la participación relativa de las importaciones a principios de los años sesenta representaban alrededor del 10% del total de los bienes adquiridos en el exterior. Tres décadas más tarde las mismas son del orden del 6%, cifra que en valores absolutos representa un monto mucho más significativo.

Tradicionalmente las mayores compras correspondían a café, caucho, madera, bananas, cacao y ananás, productos que actualmente se mantienen o han desaparecido dentro de las importaciones alimentarias. En los últimos años las importaciones que más crecen son las de los bienes de mayor valor agregado, mientras que las compras de productos sin elaborar o en bruto decrecen (como es el caso del maíz) o se mantienen estables sus tasas de crecimiento (café, cacao, té). La excepción la constituyen el arroz y los animales vivos.

Durante 1999 las importaciones agroalimentarias alcanzaron un valor de 1.377 millones de dólares. De este total, el 12% correspondió a carnes y despojos comestibles; el 10,5% a frutos comestibles, cortezas de agrios o de melones; el 10% a semillas y frutos oleaginosos; el 6% a bebidas y el 2,5% a lácteos. Cabe destacar que las importaciones de productos primarios sin elaborar corresponden a insumos para mantener la escala de producción de la industria aceitera, o bien son frutos diferenciados en su poscosecha.

En cuanto al destino de las exportaciones argentinas, en el caso de los cereales se concentran básicamente en el mercado regional, en especial hacia Brasil. Por otro lado, en las semillas oleaginosas y los subproductos (aceites, pellets y harinas) de la industria aceitera, la mayor concentración se registra en la Unión Europea, siendo este mercado un comprador tradicional, especialmente de tortas de soja y girasol que destina a la elaboración de alimentos para animales.

Con respecto al destino de las exportaciones de carnes frescas y preparadas (producto de exportación tradicional), su principal destino es la Unión Europea. Sin embargo, en años más recientes se ha registrado un incremento de las compras por parte de los países del MERCOSUR9.

5. Comercio intraindustrial en el Sistema Agroalimentario Argentino

Tal como sostiene la teoría tradicional de comercio internacional, en los productos funcionalmente homogéneos o con muy poco grado de diferenciación entre ellos, no existe comercio intraindustrial debido a la incidencia de los costos de transporte, almacenaje, mercadeo o distribución y a la indivisibilidad en la organización de la producción. Sin embargo, en la búsqueda de añadir valor a los productos agrícolas y lograr una mayor diversificación e inserción en los mercados es posible encontrar comercio intraindustrial en algunas ramas del sistema agroalimentario.

La tabla Nº 1 presenta la evolución del comercio intraindustrial de los principales rubros que conforman el intercambio comercial del SAA en la década de los noventa. En la misma se verifica un intenso flujo comercial intraindustrial en el rubro bebidas, una tendencia a incrementarse en el rubro carnes y preparados, asociado al crecimiento de las importaciones de pollo y cerdo, y una baja significativa del mismo en lácteos y huevos.

Estos rubros captan en conjunto el 12% de las exportaciones agroalimentarias y el 21% de las importaciones. Cabe destacar que estos sectores se caracterizan porque en la última década asisten a una profunda reconversión en su estructura productiva y organizacional, tendiente a satisfacer las demandas de un público exigente tanto en el mercado interno como en el externo.

Por otra parte, el intercambio de cereales y aceites muestra a las claras la presencia de comercio interindustrial, basado en la existencia de ventajas comparativas del país.

Dada la creciente regionalización a la que asiste el mercado mundial, a continuación se estima el Índice de Comercio Intraindustrial de bebidas, carnes y preparados y lácteos según bloque comercial.

5.1. El comercio intraindustrial de bebidas

En la Tabla Nº 2 se transcriben los resultados del ICI en el sector bebidas por bloque comercial, durante el período 1994-1999, comprobándose un creciente e importante intercambio con la Unión Europea, una situación más estable con la ALADI y una evolución decreciente con el MERCOSUR y el NAFTA. 

Sin embargo, si se profundiza el análisis por país y/o países representativos que conforman los distintos bloques comerciales con los cuales Argentina mantiene un intercambio, el resultado puede variar. Así en la Tabla Nº 3 se observa que los mayores valores del ICI en bebidas se registran con Brasil dentro del MERCOSUR y con el Reino Unido y Alemania como miembros de la Unión Europea. En todos estos casos la tendencia es creciente, excepto en el último año con los países europeos. En tanto, los valores calculados de este índice en el intercambio con Chile, Francia y Estados Unidos, que alcanzan valores superiores al 70% a mediados de los noventa, comienzan a decrecer para ubicarse en torno al 50% para Chile y Francia, y se vuelve interindustrial con Estados Unidos a partir de 1998.

En el mercado de bebidas el intercambio está compuesto por vinos, cervezas y jugos. Las exportaciones de los primeros comienzan a ascender a partir de 1995; y dentro de los mismos, los vinos finos representan aproximadamente el 75% del valor total exportado, mientras que los de mesa alcanzan el 25%. Según la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA), la mayor presencia de vinos finos argentinos en el exterior, en el último quinquenio, se relaciona con la reconversión productiva, con la expansión de la demanda internacional y con la promoción de las bodegas argentinas en ferias internacionales donde son galardonadas por su calidad.

En el período 1998-2000 los principales destinos de vinos finos argentinos fueron el Reino Unido, Estados Unidos, Brasil y Canadá, mientras que los de mesa se dirigían hacia Japón y Chile.

En cuanto al comercio intrazonal, Argentina envía al MERCOSUR alrededor del 40% del total exportado en volumen y cerca del 27% del valor. Las importaciones son de escasa relevancia (del 1 al 2% del mercado local). La tendencia es decreciente, correspondiendo el mayor porcentaje a vinos espumosos frutados; luego le siguen los vinos finos y finalmente los vinos espumosos, provenientes principalmente de Chile.

Estos datos indican que el comercio intraindustrial en vinos se relaciona con flujos de productos de distinta calidad y procedencia, cuestión que explica la importancia que adquiere para este sector la diversificación y gama de productos, como así también la relevancia que poseen las especificaciones geográficas tales como las denominaciones de origen. 

El intercambio comercial de cervezas se concentra en el MERCOSUR (destacando Paraguay, con 60% del total). La radicación en el país de firmas multinacionales y el incremento de la capacidad productiva llevaron a una caída de casi el 60% en las compras externas durante el último quinquenio. En función del análisis de los orígenes y destinos de las principales marcas comercializadas se aprecia la existencia de comercio intraindustrial e intrafirma, como en el caso de Quilmes (Argentina), Brahma y Antárctica (Brasil), Budweiser (Estados Unidos), Isenbeck y Warsteiner (Alemania) y Corona Extra y Tecate (México).

Respecto a los jugos concentrados de cítricos, el 45% del volumen producido se destina al mercado externo para la elaboración de bebidas sin alcohol. Más del 85% de las ventas externas corresponde a jugos concentrados de limón, la mitad de las exportaciones tiene como principal destino el puerto de Rotterdam de donde se re-exporta a otros países europeos y como segundo destino a Estados Unidos (15%). Aproximadamente el 75% de las compras externas proviene de Brasil y el 15% de Estados Unidos, correspondiendo en el primer caso la mayoría a jugo concentrado de naranja.

La importancia relativa que toma el ICI en la década de los noventa en el rubro bebidas se atribuye a dos factores. Por un lado se halla el efecto sustitución que caracteriza a este mercado. Por otro, se ha debido a los cambios en los hábitos de consumo que muestran alternancia en las preferencias y la presencia de un “nuevo consumidor” adaptado o fruto de las nuevas condiciones sociales, como resultado de nuevos sistemas laborales, publicitarios y niveles de renta, entre otros.

Además, los resultados obtenidos muestran que un mayor coeficiente de comercio intraindustrial se corresponde con bienes de fuerte diferenciación e identificación del origen, como es el caso de los vinos. En este sector Argentina, a partir de su reconversión productiva, ha logrado ubicarse entre los diez primeros exportadores mundiales de los vinos de calidad.

5.2. Comercio Intraindustrial de Lácteos

Menor cuantía registra el comercio intraindustrial de lácteos dada la reciente inserción de Argentina en el sector externo (Tabla Nº 4). Al igual que en bebidas este mercado se caracteriza por la diversificación de productos (leche en polvo, fluida y quesos) cuyo intercambio se realiza principalmente con la Unión Europea y el MERCOSUR.

En la última década tanto los volúmenes colocados como comprados sufren grandes fluctuaciones, debido a la evolución de la economía doméstica, la "crisis del tequila" y la devaluación brasileña. Durante 1999 los envíos al exterior rondaron el 4% del valor de las exportaciones agroalimentarias, en tanto las importaciones alcanzaron el 2,5% del total de productos agroalimentarios transados. 

Alrededor del 83% de las exportaciones de leche en polvo se destina al MERCOSUR, siendo Brasil (con el 75%) el principal comprador. En cuanto a las importaciones, el principal abastecedor es Nueva Zelanda, país que provee el 52% de este producto.

Según SAGPyA, durante 1999 aproximadamente el 98% del volumen exportado de leche fluida correspondió a leches líquidas de larga vida (UAT), alrededor del 1% a leche chocolatada y el resto a leches pasteurizadas. Estas exportaciones captaron el 98% del valor total exportado hacia Brasil, Bolivia y Paraguay. Las compras al exterior de leche fluida correspondieron en su mayoría a leches UAT de origen chileno.

Las exportaciones de quesos blandos tuvieron como principal destino al MERCOSUR (el 75%) y dentro del bloque, el 57% se dirigió a Brasil y el 19% a Paraguay. Otro destino de importancia fue Estados Unidos, que captó el 18% de las ventas del país. Argentina importa fundamentalmente quesos de pasta blanda especiales (Roquefort, Brie, Camembert), provenientes de Uruguay, Estados Unidos y Europa.

La caída de los valores del índice de comercio intraindustrial con los distintos bloques económicos en el último año debe buscarse en una multiplicidad de factores entre los que se encuentra la merma en la demanda interna de productos importados, que fue sólo parcialmente compensada por la expansión de las exportaciones. Además, contribuye la migración de empresas de industrialización tanto nacionales como internacionales a Brasil, donde encuentran mayor estímulo económico a partir de la devaluación del real para su producción.

5.3. El Comercio intraindustrial de carnes y preparados

En la Tabla Nº 5 se presenta el Índice de Comercio Intraindustrial de carnes y preparados durante el período 1994-1999. En la misma se observa que este Índice se ha incrementado de los intercambios con los países de la ALADI y que decrece cuando se considera el MERCOSUR. Los valores alcanzados por el ICI con el NAFTA muestran un intercambio errático con éste bloque económico, en tanto se reafirma el comercio interindustrial con la Unión Europea que capta el grueso de los envíos de carne bovina del país. 

El intercambio mutuo entre la ALADI y Argentina se compone de las ventas que realiza Argentina de carne bovina hacia los países miembros de aquélla, y las compras de carne aviar y porcina que provienen de Brasil, Chile y Uruguay. En el caso de las carnes aviar y porcina, éstas se adquieren en Brasil, país que abastece aproximadamente el 98% y 70%, respectivamente.

6. Reflexiones Finales

A modo de conclusión a continuación se presentan una serie de reflexiones a las que arriba este trabajo. En primer lugar cabe destacar que en la oferta exportable agroalimentaria argentina se distinguen dos grupos de bienes: el primero de ellos está caracterizado por un comercio de índole interindustrial; el segundo es de carácter intraindustrial, aunque es incipiente y presenta diferentes magnitudes.

Los rubros contenidos dentro del primer grupo mantienen una fuerte incidencia en la balanza comercial, dada la importancia relativa que aún poseen los bienes primarios y de primera transformación agroindustrial en la composición de las exportaciones. Este rasgo remite a un patrón de inserción internacional basado en las características del proceso de producción y en la intensidad del uso de los factores que sostiene el principio de las ventajas comparativas. Conforme con los principios enunciados por la Nueva Teoría de Comercio Internacional, los resultados demuestran que los productos que poseen mayor valor agregado y diferenciación tales como bebidas, carnes y preparados y lácteos son los que alcanzan mayor intensidad en el intercambio intraindustrial.

En relación con el origen y destino del comercio intraindustrial agroalimentario argentino, se constata que el mismo se registra con dos mercados principales: la Unión Europea y el MERCOSUR. Estos destinos ponen en evidencia la existencia de comercio inter e intra regional. Si bien el primer destino se asocia con los envíos de los principales commodities, basados en las ventajas comparativas del país y bajo un régimen de comercio interindustrial, las cifras que arroja el Índice de Comercio Intraindustrial dan cuenta de envíos bidireccionales en bebidas y lácteos con Europa. En tanto en el segundo caso, paralelamente al proceso de creación de comercio favorecido por la firma del tratado político-comercial, se observa un incipiente comercio intraindustrial con los países vecinos en bebidas, carnes y lácteos.

Por otra parte, dado que el MERCOSUR es la base territorial donde operan firmas transnacionales que radican filiales en uno u otro país de acuerdo con las ventajas competitivas de cada uno, una explicación más adecuada de este fenómeno debe realizarse en futuros estudios que indaguen en la magnitud y características que reviste el comercio intrafirma en el ámbito regional. Esto exige además, profundizar en el conocimiento de las condiciones que ofrece un mercado ampliado en donde se privilegian las economías de escala, la especialización, complementa-riedad y contigüidad geográfica, entre países con una dotación de factores relativamente parecida y que guardan estrecha relación con los planteos expuestos por la nueva teoría del comercio internacional.

Además, de acuerdo con los lineamientos de la teoría se verifica que en los casos analizados existe sustitución y complementariedad en los intercambios bidireccionales, tales como el reemplazo ocurrido en el mercado de bebidas y carnes o bien una mayor diferenciación y gama de productos en lácteos tanto de origen nacional como extranjeros, asociados a aspectos que permiten una segmentación de la demanda alimentaria.

Por otra parte, dado que los mayores valores de comercio intraindustrial se constatan en sectores que han sufrido una profunda transformación en los últimos años resultantes de la compra por capitales extranjeros de una buena parte de las firmas intervinientes en el mercado, hacen pensar que el fenómeno intraindustrial en los países en desarrollo se restrinje sólo a ciertos sectores que tienen una dotación de factores similar y un desarrollo tecnológico equiparables entre sí. Por lo tanto se puede afirmar que el comercio de carácter intraindustrial es selectivo, tanto desde un punto de vista geográfico como económico.

Asociado a lo anterior, si bien es cierto que aún es incipiente y circunscrito a ciertos rubros de la economía, no dejan de ser desdeñables los valores alcanzados que demuestran la posibilidad de operar con economías de escala, calidad y diferenciación de producto, condiciones básicas para el logro de una estrategia de desarrollo de mediano y largo plazo.

Finalmente, cabe destacar que el análisis corresponde a un período de relativa estabilidad económica. No obstante, la historia argentina reciente indica que la pertenencia a países caracterizados por una gran inestabilidad económica y política, altas y abruptas variaciones en el tipo de cambio o en las políticas comerciales de cada país, puede alterar considerablemente los flujos de comercio.

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11. POSNER, M. V. 1961. International Trade and Technical Change. Oxford: Oxford Economic Papers.        [ Links ]

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13. VERNON, R. 1966. "International Investment and International Trade in the product cycle". Quarterly Journal of Economics.        [ Links ]

NOTA DE PIE DE PAGINA

5. Se entiende por comercio intraindustrial (a diferencia del interindustrial) el intercambio de bienes correspondientes de la misma actividad, ya sea de bienes finales o intermedios. En tanto el comercio intrafirma es el que se realiza entre filiales pertenecientes a una misma firma, a fin de lograr economías en la organización interna, especialización y costos fijos.

6. Como, por ejemplo, en la industria automotriz.

7. Destacan entre ellos Balassa, B.; Krugman, P.; Lancaster, K.; Brander, J., Spencer, B. ; Grossman, G. y Helpman, E.

8. Si bien las manufacturas de origen industrial han sufrido variaciones en su crecimiento, entre los rubros que explican su dinamismo se encuentran el material para transporte (33%), metales comunes y sus manufacturas (16%), máquinas y aparatos de material eléctrico (15%) y productos químicos (14%).

9. Mercado Común del Sur, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay (como miembros plenos) y por Chile y Bolivia (miembros asociados).