INTRODUCCIÓN
El síndrome de Burnout se registró clínicamente a mediados de la década de los setenta, sin embargo, la Organización Mundial de la Salud lo reconoció oficialmente como enfermedad en la Clasificación Internacional de Enfermedades el 1 de enero del 2022 1. Asimismo, la Organización Internacional del Trabajo señala que los profesionales de la salud tienen un mayor factor de riesgo de padecer estrés relacionado con su empleo 2.
Por otra parte, las unidades de cuidados intensivos (UCI) pueden ser un servicio que crea una gran presión psicológica dependiendo de las actividades que se realicen 3. Además, los trabajadores del área de la salud son de los primeros grupos en ser estudiados con este síndrome, debido al desequilibrio que se produce en la relación entre los profesionales de la salud y pacientes 4.
Igualmente, las teorías de enfermería ofrecen una visión del síndrome de Burnout, como la teoría del autocuidado de Orem o la teoría del modelo de adaptación de Callista Roy 5. De la misma manera, Kolcaba menciona que el bienestar mental y social son factores importantes para la comodidad individual relacionados con el síndrome de Burnout 6.
Actualmente, los servicios de salud en todo el mundo se ven afectados por la pandemia Covid-19, especialmente los servicios de unidades de cuidados intensivos, caracterizándose por mayor demanda de pacientes debido a la complejidad de la enfermedad 7. En Latinoamérica, los estudios muestran que la autoeducación, capacitación constante, manejo de equipos biotecnológicos y turnos nocturnos son factores dominantes en el desarrollo de este síndrome 8.
MÉTODO
Se desarrolló una investigación de modalidad cualitativa con revisión sistemática en las bases de datos Google Académico y PubMed. Fue un estudio de tipo observacional, transversal porque se recolectaron datos para caracterizarlos en un momento específico, y retrospectivo ya que se obtuvieron estudios realizados por otros autores para analizarlos 9.
La búsqueda inicial arrojó 17,212 artículos (Google Académico: 16,600; PubMed: 612). Posteriormente, se aplicaron filtros de búsqueda avanzada utilizando operadores booleanos "and" y "or", seleccionando artículos con texto completo desde 2010 hasta 2023, resultando en 964 artículos. Después de eliminar duplicados y aplicar criterios de elegibilidad, se seleccionaron 80 artículos para análisis final 10.
Los criterios de inclusión fueron: artículos de acceso libre en inglés y español que respondieran al problema de investigación, relacionados con factores determinantes para el desarrollo del síndrome de Burnout, publicados desde 2010 hasta 2023, estudios realizados en profesionales de salud médicos y enfermeras de UCI, investigaciones del síndrome de Burnout en profesionales de salud en Latinoamérica y Ecuador 11.
Los criterios de exclusión incluyeron: artículos realizados en otros profesionales o estudiantes, artículos realizados antes del año 2010, artículos de pago o de otras plataformas distintas a las mencionadas. Finalmente, se analizaron 27 estudios que cumplieron con todos los criterios y presentaban los principales factores de riesgo 12.
RESULTADOS
El análisis de los estudios reveló que el síndrome de Burnout se caracteriza por agotamiento emocional, retraimiento en el trabajo y sensación de falta de realización personal. Diversos estudios realizados en 34 hospitales de China muestran que el 50.4% de los participantes presentaban síntomas de depresión, el 44.6% de ansiedad y el 71.5% de distrés 13.
Dimensiones del Burnout
El síndrome presenta una manifestación tridimensional interconectada. El agotamiento emocional se manifiesta física y emocionalmente con cansancio que no mejora con el descanso, fatiga emocional, tristeza, frustración e irritabilidad. La despersonalización se presenta cuando los individuos se distancian de su trabajo desarrollando actitudes negativas hacia colegas y pacientes. La realización personal disminuida se caracteriza por la pérdida de satisfacción profesional y sentimientos de fracaso 14.
Factores Psicosociales
Las personalidades perfeccionistas, el neuroticismo y la autoeficacia juegan un papel crucial en cómo los profesionales experimentan y responden al estrés. El control laboral, la capacidad de tomar decisiones y mantener autonomía en las actividades son factores determinantes. Enfrentarse a situaciones como dolor, sufrimiento y muerte, además de desempeñar múltiples roles simultáneamente, constituyen factores cruciales en el desarrollo del síndrome 15.
Factores Físicos
Los factores físicos afectan la integridad física y psíquica del profesional. La exposición directa con el paciente, la falta de equipo de protección y la necesidad de protocolos de bioseguridad son elementos fundamentales. Las enfermedades preexistentes o problemas de salud asociados con estrés crónico pueden aumentar el riesgo de agotamiento, donde el 44% de los cuidadores padecen enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión 16.
Factores Organizacionales
Los relacionados con la estructura, cultura y ambiente de trabajo determinan el comportamiento de los individuos. Las unidades de cuidados intensivos son áreas especializadas que atienden pacientes con afección clínica grave potencialmente mortal. La iluminación tenue, el ruido de equipos y alarmas, la temperatura inadecuada y el espacio físico cerrado constituyen factores estresantes significativos. Los horarios de rotación, la supervisión inflexible y la falta de personal de apoyo incrementan el riesgo de desarrollar el síndrome 17.
DISCUSIÓN
Los estudios revisados mostraron que persisten los signos y síntomas de este síndrome, así como los condicionantes que han permitido clasificarlo como una enfermedad cada vez más aguda. En relación a las consecuencias sobre la organización personal, están influenciadas por la interacción social, la actitud ante la vida y la reducción de la calidad de vida personal 1.
Diversos estudios han demostrado que en América Latina existen condiciones laborales injustas en los hospitales, exceso de trabajo e impotencia, situaciones que conducen a la insatisfacción laboral y al deseo de abandonar la profesión 2. El Burnout se presenta de forma multicausal y paulatina, siendo el riesgo mayor en profesionales de la salud por ser una profesión muy exigente 3.
Los síntomas físicos más comunes incluyen fatiga, dolor muscular, enfermedades gastrointestinales y cardiovasculares, cefalea y trastornos del sueño. Los síntomas emocionales pueden ser ambivalentes, tales como cambios de humor, apatía, hostilidad e irritabilidad 4. Su inicio no es súbito, la severidad aumenta con el tiempo identificándose cuatro niveles: leve, moderado, grave y extremo 5.
Varias investigaciones han demostrado que los factores influyentes incluyen la edad, trabajar más de 60 horas por semana, la incertidumbre, la percepción de inequidad organizacional, el clima laboral y la sobrecarga de pacientes 6. Los profesionales de UCI tienen mayor predisposición a enfrentarse a factores estresantes por la constante toma de decisiones éticas y morales 7.
La inteligencia emocional es un importante elemento de protección frente a cualquier tipo de riesgo psicosocial, estando directamente relacionada con la salud física y mental. El desarrollo de acciones de prevención primaria y actividades de trabajo en equipo son los primeros pasos para generar cambios y disminuir la aparición de este síndrome 8.
CONCLUSIONES
El estudio indica que el Burnout está estadísticamente relacionado con el estrés crónico, significativamente influenciado por la experiencia en los campos de trabajo. Todos los profesionales están expuestos a estresores, pero esto depende de cada individuo y de sus mecanismos de respuesta. La pandemia por COVID-19 cambió la vida de muchos de forma abrupta, considerándose como otro factor para el desarrollo de este síndrome.
Todos los factores descritos influyen en la calidad de atención que se brinda al paciente y aumentan la probabilidad de cometer eventos adversos. Es importante abordar el tema y buscar soluciones efectivas para prevenir, especialmente en los jóvenes que son los más afectados. En Ecuador no se han realizado suficientes estudios en hospitales con profesionales de enfermería, lo que afecta la visibilidad de esta enfermedad.
Es necesario establecer programas de capacitación y retroalimentación, cambiar la dinámica, evaluar y abordar los factores para crear un entorno saludable. En Ecuador, se evidencia el deterioro del sistema de salud y la falta de inversión en unidades de cuidados intensivos, siendo necesario mejorar la gestión hospitalaria y los indicadores de seguimiento del desempeño general de las UCI.











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