INTRODUCIÓN
El trabajo docente en el nivel universitario ha experimentado una creciente intensificación en sus demandas cognitivas, tecnológicas y organizativas. A medida que las instituciones de educación superior avanzan hacia procesos de digitalización y diversificación de funciones académicas, los profesores enfrentan jornadas prolongadas frente a pantallas, escasa movilidad física y una carga mental sostenida que incrementa el riesgo de afectaciones musculoesqueléticas y psicosociales (1).
Diversos estudios han evidenciado que los factores ergonómicos físicos (postura inadecuada, uso prolongado de dispositivos, mobiliario no ajustable) y los riesgos psicosociales (sobrecarga de trabajo, baja autonomía, presión institucional) están directamente relacionados con la aparición de molestias osteomusculares, fatiga crónica, ansiedad laboral y disminución de la productividad docente (2-4). Esta situación se agrava en contextos donde no se implementan evaluaciones ergonómicas sistemáticas ni se promueve la intervención institucional con base científica (5).
En Ecuador, al igual que en otros países de América Latina, la ergonomía sigue siendo un componente escasamente abordado en la gestión del talento humano dentro de las universidades. La falta de políticas preventivas, sumada al desconocimiento de herramientas de evaluación y la normalización del malestar físico, contribuye a la invisibilización del riesgo y al deterioro progresivo de la salud ocupacional docente (6).
La ergonomía, entendida como la disciplina que adapta las condiciones de trabajo a las capacidades físicas y mentales del individuo, constituye una estrategia clave para mejorar la calidad de vida laboral y prevenir lesiones de origen ocupacional (7). En particular, la ergonomía cognitiva permite analizar las demandas mentales del trabajo académico, tales como la toma de decisiones, la carga de información, la concentración prolongada y la interacción digital con estudiantes y plataformas institucionales (8)
Bajo este marco, la presente investigación tiene como propósito analizar los riesgos ergonómicos físicos y cognitivos a los que están expuestos los docentes universitarios, así como los factores psicosociales asociados, a fin de identificar condiciones críticas en sus puestos de trabajo y proponer estrategias de mejora que contribuyan a una gestión preventiva integral.
MATERIALES Y METODOS
Se llevó a cabo un estudio observacional, descriptivo y de corte transversal, con el objetivo de evaluar los riesgos ergonómicos físicos, cognitivos y psicosociales presentes en los entornos laborales de docentes universitarios. La investigación se desarrolló bajo un enfoque cuantitativo, utilizando técnicas de recolección de datos validadas a nivel internacional y contextualizadas al entorno académico ecuatoriano.
La población objetivo estuvo conformada por docentes universitarios de una institución de educación superior ubicada en la ciudad de Guayaquil. Se trabajó con una muestra no probabilística e intencionada, integrada por seis docentes de tiempo completo, seleccionados con base en su permanencia en la modalidad presencial y el uso continuo de tecnologías digitales en su labor diaria.
Para la evaluación de riesgos musculoesqueléticos se utilizaron dos herramientas estandarizadas:
El Cuestionario Nórdico de trastornos musculoesqueléticos, el cual permite identificar la presencia de molestias en distintas regiones del cuerpo durante los últimos 12 meses y en los últimos siete días.
El método ROSA (Rapid Office Strain Assessment), empleado para evaluar las posturas y condiciones del mobiliario en estaciones de trabajo frente a computadora, generando una puntuación de riesgo que clasifica la urgencia de intervención ergonómica.
Para el análisis de riesgos psicosociales se aplicó el Cuestionario de Riesgos Psicosociales del Ministerio del Trabajo del Ecuador, que evalúa dimensiones como carga de trabajo, desarrollo de competencias, liderazgo, condiciones del ambiente laboral y relaciones interpersonales.
Los datos fueron recolectados en jornada laboral regular, mediante observación directa y aplicación de los cuestionarios en formato físico y digital. Las evaluaciones ergonómicas fueron realizadas en los puestos de trabajo habituales de los docentes, con acompañamiento técnico para garantizar precisión en la aplicación del método ROSA. Los datos del cuestionario psicosocial fueron autorreportados, garantizando la confidencialidad individual.
La información obtenida fue procesada mediante estadística descriptiva, utilizando frecuencias absolutas y relativas, promedios y cruces de variables. Los resultados fueron representados en tablas para facilitar la interpretación y establecer correlaciones entre las dimensiones físicas, cognitivas y psicosociales evaluadas.
RESULTADOS
El análisis ergonómico integral permitió identificar una alta prevalencia de riesgos musculoesqueléticos, cognitivos y psicosociales en los docentes universitarios evaluados. Los hallazgos se agrupan a continuación por dimensión evaluada.
Tabla 1 Resumen de hallazgos ergonómicos físicos y psicosociales en docentes universitarios (N = 6 docentes de tiempo completo)
| Variable evaluada | Resultado principal |
|---|---|
| Dolor lumbar | 83.3 % |
| Dolor cervical | 66.7 % |
| Dolor en muñecas/manos | 50.0 % |
| Puntuación método ROSA | Entre 7 y 8 puntos (alto riesgo) |
| Nivel de riesgo psicosocial (global) | 83.3 % medio, 16.7 % bajo |
| Dimensiones más afectadas | Carga de trabajo, desarrollo de competencias, liderazgo |
1. Molestias musculoesqueléticas
Según el Cuestionario Nórdico, el 100 % de los participantes reportó haber experimentado algún tipo de molestia musculoesquelética en los últimos 12 meses. Las regiones corporales con mayor afectación fueron la región lumbar (83.3 %), la zona cervical (66.7 %) y las muñecas/manos (50 %) (ver Figura 1).
Cabe destacar que en 4 de los 6 casos evaluados, las molestias persistieron durante los siete días previos a la aplicación del instrumento, lo cual indica una cronicidad del malestar relacionada con la rutina laboral.
2. Evaluación postural y condiciones del puesto de trabajo (Método ROSA)
La evaluación mediante el método ROSA evidenció condiciones ergonómicas deficientes en los puestos de trabajo observados. Las puntuaciones obtenidas oscilaron entre 7 y 8 puntos, rango considerado como de alto riesgo que requiere intervención inmediata (ver Figura 2).
Los factores que más contribuyeron a estas puntuaciones fueron la altura inadecuada del monitor, el uso de sillas sin soporte lumbar, la posición forzada del teclado y la permanencia prolongada en sedestación sin pausas activas. Estos hallazgos evidencian una adaptación deficiente del mobiliario a las características antropométricas del docente y una baja implementación de criterios ergonómicos institucionales.
3. Riesgos psicosociales
El Cuestionario de Riesgos Psicosociales del Ministerio del Trabajo reveló que el 83.3 % de los docentes evaluados se encuentra en un nivel medio de riesgo, mientras que el restante 16.7 % presentó un nivel bajo. Las dimensiones con mayor afectación fueron la carga de trabajo, el desarrollo de competencias y el liderazgo y apoyo organizacional (ver Figura 3).
Estos resultados indican la existencia de una sobrecarga operativa, dificultades en la actualización profesional y escasa percepción de acompañamiento institucional, lo que puede afectar significativamente la salud emocional y el desempeño académico de los docentes.
DISCUSIÓN
Los hallazgos del presente estudio confirman una elevada prevalencia de trastornos musculoesqueléticos (MSD) entre docentes universitarios, con afectación lumbar (83.3 %) y cervical (66.7 %), resultado similar al reportado por Kraemer et al. en docentes de una institución federal brasileña, donde el 100 % refirió dolor en el último año, principalmente en la región lumbar (60 %), cuello (56 %) y hombros (48 %) (9). De igual forma, Akinwande et al. identificaron que la prevalencia global de MSD en personal académico oscila entre el 68 % y el 95 %, siendo el dolor de cuello y espalda baja los más frecuentes (10). Esto refuerza la validez externa de los hallazgos actuales con respecto a la realidad ocupacional docente en diversos contextos.
En cuanto al riesgo postural, las puntuaciones del método ROSA obtenidas (entre 7 y 8 puntos) indican una necesidad urgente de intervención. Esta evidencia coincide con lo señalado por Oakman et al., quienes establecen que los principales factores ergonómicos de riesgo en docentes incluyen el uso prolongado de computadoras, la falta de mobiliario ajustable y posturas estáticas durante largos períodos (14)
Desde la dimensión psicosocial, el presente estudio encontró riesgo medio en el 83.3 % de los docentes, particularmente en carga de trabajo, liderazgo y desarrollo de competencias. Estos resultados se alinean con lo reportado por Monroy-Castillo y Juárez-García, quienes concluyen que los factores psicosociales como la sobrecarga académica, las exigencias administrativas y la falta de apoyo institucional están vinculados con síntomas de ansiedad, fatiga y malestar físico en personal universitario (11). A nivel regional, González et al. observaron una asociación directa entre riesgos psicosociales y burnout en docentes universitarios ecuatorianos, lo que refuerza la importancia de este factor en la salud ocupacional docente (12).
Además, se ha documentado que existe una interacción entre los riesgos físicos y psicosociales. Zacher y Rudolph destacan que el estrés cognitivo y emocional puede amplificar la percepción del dolor físico, generando una retroalimentación negativa que compromete el bienestar integral del trabajador (13). Esto sugiere que no basta con intervenir sobre el puesto físico, sino que es imprescindible abordar de forma conjunta los factores organizacionales y personales que afectan la salud del docente.
Desde una perspectiva de salud laboral, los hallazgos del presente estudio resaltan la urgencia de implementar políticas institucionales que incluyan evaluaciones ergonómicas periódicas, rediseño de estaciones de trabajo, programas de pausas activas, formación en higiene postural y estrategias de apoyo psicosocial. La integración de la ergonomía física y cognitiva se perfila como una herramienta fundamental para mejorar el bienestar docente y la calidad educativa.
Aunque la muestra es reducida (N = 6), los resultados se ajustan a tendencias identificadas en estudios de mayor escala, lo cual valida su relevancia y justifica futuras investigaciones con muestras más amplias y diseños longitudinales.
CONCLUSIONES
El presente estudio permitió evidenciar la coexistencia de factores de riesgo ergonómicos físicos, cognitivos y psicosociales en los puestos de trabajo de docentes universitarios. La elevada prevalencia de molestias musculoesqueléticas en zonas como la región lumbar, cervical y muñecas, así como las altas puntuaciones del método ROSA, reflejan deficiencias estructurales en el diseño de las estaciones de trabajo y una escasa aplicación de principios ergonómicos en el entorno académico.
Asimismo, el predominio de riesgos psicosociales de nivel medio en dimensiones como carga de trabajo, liderazgo y desarrollo profesional, sugiere que las condiciones organizacionales también influyen negativamente en el bienestar del personal docente, lo cual puede amplificar la percepción del malestar físico y afectar su desempeño.
Estos hallazgos refuerzan la necesidad de adoptar un enfoque integral que articule la ergonomía física y cognitiva como parte de las políticas de salud ocupacional en las instituciones de educación superior. En este sentido, se recomienda:
Implementar evaluaciones ergonómicas periódicas con instrumentos validados.
Readecuar el mobiliario y la disposición de los puestos de trabajo según estándares antropométricos.
Establecer programas institucionales de pausas activas, higiene postural y gestión emocional.
Capacitar al personal docente en ergonomía aplicada y autocuidado laboral.
Fortalecer el liderazgo organizacional con enfoque preventivo y participativo.
A pesar del tamaño reducido de la muestra, los resultados obtenidos coinciden con estudios nacionales e internacionales, lo cual otorga solidez al análisis y justifica futuras investigaciones con enfoques longitudinales y muestras más amplias. En conjunto, este trabajo representa una contribución significativa al diagnóstico preventivo del entorno laboral docente y ofrece una base sólida para el diseño de intervenciones institucionales sostenibles y replicables.











uBio 





