Introducción
Las Instituciones del Nivel Superior (IES) afrontan el reto de formar personas integrales capaces de atender las problemáticas sociales, al mismo tiempo de contribuir al desarrollo social sostenible. La sociedad actual se caracteriza por afrontar cambios vertiginosos e inciertos en diversos ámbitos, como el social, político y económico Chávarro, 2018. Si bien hay un avance sobresaliente en materia científico-tecnológico, la realidad es que no todas las personas tienen acceso al conocimiento que les posibilite la atención de sus problemas prioritarios de contexto Chávarro, 2018; Paz & Piñero, 2019.
La existencia de una brecha digital en las naciones, donde la aplicación y generación de conocimiento son factores clave para un mayor acceso a la información, hacen ver la urgencia de transformar los modelos educativos universitarios hacia una formación universitaria para una sociedad inclusiva, justa y equitativa Martínez et al., 2021; Juárez-Hernández et al., 2019; Viera, 2024. Desde la adopción de la Agenda 2030 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en el año 2015, se ha intensificado en el discurso político, organizacional, educativo y social el cómo lograr el desarrollo sostenible Naciones Unidas, 2015. En este sentido, diversos autores enfatizan el uso del término “desarrollo social sostenible”, como equilibrio de los tres componentes: social, económico y ambiental Juárez-Hernández et al., 2019; Martínez et al., 2021.
Particularmente en América Latina, uno de los principales retos que guardan las IES, es lo concerniente a la formación integral para que las personas contribuyan al desarrollo social sostenible Coaquira, 2020; Martínez et al., 2021; Rojas & Núñez, 2024. Esto implica promover acciones concretas en busca de mejorar la calidad de vida. De igual forma, requiere implementar estrategias que contribuyan al desarrollo de empresas y generación de empleos. Además, es menester fortalecer la economía, mejorar los servicios educativos y de salud, cuidar el medio ambiente, así como contribuir al tejido social García-Valdés & Juárez-Hernández, 2019; Tobón & Luna-Nemecio, 2020. En esta línea, se ha observado un incremento de IES que adoptan la socioformación como una propuesta formativa que toma en cuenta los retos y necesidades presentes, así como las particularidades que caracterizan una sociedad latinoamericana Rojas & Núñez, 2024.
En consideración a lo expuesto, el objetivo fue analizar las características del modelo educativo con enfoque socioformativo, como una propuesta de cambio que busca responder a los desafíos de la sociedad latinoamericana. Esto a causa de que las IES han asumido el reto de formar personas integrales capaces de atender las problemáticas sociales, al tiempo de contribuir al desarrollo social sostenible. En ese sentido, el estudio partió de la siguiente pregunta de investigación: ¿cuál es la contribución del modelo educativo con enfoque socioformativo a la formación universitaria para el logro del desarrollo social sostenible y qué aspectos deben ser considerados en su implementación?
Metodología
Para responder al objetivo, se realizó una investigación que se enmarcó en el paradigma socioconstructivista, el cual plantea que el conocimiento se construye a través de la interacción con el contexto social Amineh & Asl, 2015; Berger & Luckman, 2003. Se estableció el método interpretativo, con la finalidad de darle significado a la realidad que el propio ser humano construye socialmente Vain, 2012, por lo que el estudio se encuadra bajo el enfoque cualitativo, conveniente para comprender y abordar las acciones y significados que los individuos le otorgan a la realidad Piña-Ferrer, 2023. El diseño de la investigación fue narrativo temático, de tipo documental bibliográfico y de corte transversal. El proceso metodológico partió de la obtención, revisión, interpretación, descripción y citación de la información sobre la temática planteada y proveniente de artículos, libros, documentos de trabajo, entre otros Dulzaides & Molina, 2004.
Los objetos de estudio de la investigación fueron documentos académicos relacionados con el modelo educativo socioformativo. De acuerdo con Posada, 2017, estos son todo aquel material que proporcionan información sobre una determinada temática que se está indagando. Así mismo, se empleó la técnica de análisis temático, que permite organizar, identificar, describir, analizar e informar patrones dentro de la pesquisa efectuada Escudero, 2020. En cuanto a la herramienta para recolectar información, se empleó la revisión documental, ya que posibilita recopilar e interpretar lo obtenido de distintas fuentes, y una vez efectuado el tratamiento de los datos recuperados por medio del análisis de contenido, en esta investigación se procedió a establecer las categorías de análisis del estudio Dulzaides & Molina, 2004.
Con la finalidad de orientar y brindar claridad en la realización del estudio, y en consonancia con los propósitos del mismo, se propusieron tres categorías de análisis con sus respectivas preguntas orientadoras de acuerdo con la Tabla 1 . Estas ayudaron a identificar las aportaciones de la socioformación en la formación universitaria para un desarrollo social sostenible, así como las características que deben integrarse a un modelo educativo en su implementación.
Tabla 1 Categorías de Análisis y Preguntas OrientadorasNota. La información muestra las categorías de análisis y preguntas orientadoras, que ayudan a identificar las aportaciones de la socioformación en la formación universitaria y las características del modelo educativo para un desarrollo social sostenible, elaboración propia (2024).
| Categoría | Pregunta Orientadora |
|---|---|
| Aportaciones de la socioformación | ¿Cuáles son las principales aportaciones de la socioformación en la formación universitaria para el desarrollo social sostenible? |
| Características del modelo educativo | ¿Cuáles son las características esenciales de un modelo educativo con enfoque socioformativo? |
| Aspectos de implementación | ¿Qué aspectos deben considerarse para la implementación efectiva de un modelo educativo socioformativo? |
Nota. La información muestra las categorías de análisis y preguntas orientadoras, que ayudan a identificar las aportaciones de la socioformación en la formación universitaria y las características del modelo educativo para un desarrollo social sostenible, elaboración propia (2024).
En los criterios de inclusión, se realizó la revisión de artículos de revistas científicas indexadas, libros y documentos de trabajo en diversas bases de datos de Scopus, Web of Science, Scielo, Redalyc, Dialnet y Google Académico, a partir de las palabras clave: “modelo educativo socioformativo”, “socioformación”, “socioformación y desarrollo social sostenible”, “socioformación y currículo” y “transformación universitaria”. Por otro lado, los criterios de exclusión manejados, fue descartar los textos con formato de ponencias incluidas en memorias de congreso, tesis, presentaciones en PowerPoint y otro tipo de textos sin respaldo editorial o institucional. En cuanto al proceso de análisis, la información consultada en las diversas fuentes debía responder al menos una de las preguntas detonantes de la Tabla 1, considerándose documentos publicados durante el período 2013-2024.
Resultados
A continuación, se muestran los hallazgos de la investigación documental en tres apartados. El primero, puntualiza las aportaciones de la socioformación en la formación universitaria para el desarrollo social sostenible. El segundo, aborda las características de un Modelo Educativo con enfoque socioformativo. Por último, se analizan los aspectos a considerar en la implementación de un Modelo Educativo bajo este enfoque.
Aportes de la Socioformación en la Formación Universitaria para el Desarrollo Social Sostenible
La socioformación es considerada como un enfoque educativo que se ha venido consolidando desde principios del siglo XXI, por investigadores de América Latina Ambrosio, 2018; Tobón et al., 2015. En este se recalca la necesidad de formar personas que puedan contribuir de manera significativa al logro del desarrollo social sostenible. Lo anterior, por medio de acciones que conlleven a la atención de los problemas prioritarios de contexto, tales como el analfabetismo tecnológico, la promoción de la salud y de los derechos humanos, entre otros Martínez et al., 2021; Tobón et al., 2018. Dado lo anterior, el enfoque de la socioformación ha incursionado en diversos ámbitos relacionados con la formación universitaria.
Cultura de la calidad en la educación superior. La calidad de la educación superior debe de superar la visión reducida que impera en la actualidad que ha sido impulsada por recomendaciones de organismos internacionales. Esta perspectiva prioriza la consecución de resultados satisfactorios en pruebas estandarizadas, la obtención de reconocimientos de certificación y acreditación institucional, así como de programas educativos (Martínez et al., 2020). En su lugar, se propone que en las IES se establezca una visión compartida de los problemas que aquejan tanto a las instituciones como a la sociedad. Esto permitirá promover acciones que conduzcan a la mejora del desempeño institucional, considerando las experiencias y aportaciones de los integrantes que conforman una determinada comunidad educativa (Martínez et al., 2017).
Gestión curricular. La práctica curricular actual promueve una estructura por asignaturas, basada en la enseñanza de contenidos temáticos, lo cual difiere con el enfoque socioformativo (Tobón, 2013). Por lo tanto, la gestión curricular es un proceso continuo y flexible, adaptable a los retos y necesidades presentes, emergentes y futuras, tanto externas como internas a la institución. En la socioformación, el currículo se estructura en proyectos colaborativos y transdisciplinarios, solución de problemas y mejora en lo continuo, para alcanzar el perfil de egreso del currículo formal (Martínez et al., 2019).
Reconsideración de las prácticas pedagógicas. El currículo universitario actual se basa en asignaturas, clases expositivas, evaluación sumativa, así como trabajos que guardan poca vinculación con los problemas de contexto (Martínez et al., 2019, 2021). En este sentido, desde la socioformación se propone desarrollar prácticas pedagógicas, tales como: 1) brindar apoyo y motivación para lograr aprendizajes esperados; 2) gestión del conocimiento; 3) emprender en la resolución de problemas; 4) establecer un proyecto ético; 5) trabajo colaborativo; 6) comunicación asertiva; 7) creatividad e innovación; 8) transversalidad; 9) gestión de recursos y; 10) evaluación formativa con metacognición (Coaquira, 2020; Tobón et al., 2018).
Utilización y aplicación de las tecnologías. Para el enfoque socioformativo, las tecnologías no son un fin sino un medio para resolver problemas, ya que posibilitan la gestión y co-creación del conocimiento de manera responsable (Tobón et al., 2015). De acuerdo con Valles et al. (2023), las tecnologías mejoran los procesos formativos en los espacios universitarios. Según los autores, estas fomentan la creatividad, la comunicación y el autoaprendizaje, además de posibilitar el intercambio de ideas en la búsqueda del desarrollo social sostenible.
Recomendaciones para el desarrollo de las tutorías. Hernández & Tobón (2017) comentan que, las tutorías en educación superior se han focalizado en lo relacionado con el brindar asesoría académica y establecer programas remediales al estudiantado. Por ello, desde la socioformación, estas deben potencializar el acompañamiento, evaluación y apoyo personalizado al alumnado. Esto con la intención de lograr la formación integral, consolidando el proyecto ético de vida.
Características de un Modelo Educativo con Enfoque Socioformativo
Los recientes procesos de transformación universitaria han sido impulsados por organismos internacionales como el Banco Mundial (BM), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), entre otros Labraña & Brunner, 2022; Rodríguez et al., 2020, mismos que, han influido en un gran número de IES de América Latina en la adopción del modelo educativo basado en competencias Rodríguez et al., 2006. Aunque los procesos formativos bajo este modelo han sido ampliamente discutidos, las prácticas educativas implementadas no han been comprendidas por la mayoría de los actores educativos. Así mismo, sigue predominando un currículo academicista con énfasis en la enseñanza de contenidos temáticos, estructurado por asignaturas y evaluaciones cuantitativas (Martínez et al., 2019, 2021).
El planteamiento del modelo educativo por competencias se ha sustentado desde diversos enfoques (como el conductual, el funcionalista o el socioconstructivista), mismos que han promovido un papel activo del alumno y otorgado un papel de asesor o guía al profesor Gatica-Saavedra &Rubí-González, 2021; Martínez et al., 2021; sin embargo, estos han sido extraídos de contextos con características distintas al latinoamericano, al mismo tiempo que fueron propuestos en otras épocas que desconocían los retos del presente Tobón, 2015. Entre ellos podemos mencionar: el desarrollo y aplicación de la inteligencia artificial, el surgimiento de nuevas enfermedades, la degradación ambiental, las constantes amenazas de un conflicto nuclear a escala global, entre otros.
A diferencia de lo anterior, el modelo educativo con enfoque socioformativo propone estrategias encaminadas a la formación para el desarrollo social sostenible. Se caracteriza por la resolución de problemas de contexto, así como la consecución de productos con valor en el entorno. De igual forma, incluye la evaluación formativa orientada al desempeño, flexibilidad curricular, trabajo colaborativo, proyecto ético de vida, mejora continua y el desarrollo del pensamiento complejo Martínez et al., 2019. A continuación, se describen cada una de estas.
Resolución de problemas de contexto. Desde el enfoque socioformativo, se propone establecer la formación universitaria a través de proyectos encaminados a resolver problemas en todos los espacios microcurriculares (Valles-Baca et al., 2019). En este sentido, las universidades deben sustituir la enseñanza tradicional centrada en el aprendizaje de contenidos temáticos. En su lugar, se proponen espacios formativos que posibiliten el desarrollo social sostenible en las comunidades, por medio de la generación y aplicación del conocimiento científico-tecnológico (Cebrián et al., 2020).
Consecución de productos con valor en el entorno. Esto implica enfocarse en generar evidencias formativas que impacten directamente en el desarrollo comunitario, más allá de exámenes escritos y trabajos teóricos, desarrollando actividades prácticas que vinculen a los estudiantes con su entorno social y económico (Aguilar-Esteva et al., 2019; García-Valdés & Juárez-Hernández, 2019).
Evaluación formativa orientada al desempeño. La evaluación debe trascender los resultados cuantitativos del aprendizaje, con la finalidad de convertirse en un proceso que coadyuve al desarrollo de nuevo conocimiento. Para ello, se deben identificar oportunidades de mejora y fomentar el desarrollo continuo del estudiante, fortaleciendo las habilidades necesarias para enfrentar desafíos reales y académicos (Tobón & Luna-Nemecio, 2020; Jim & Shen, 2016). En este sentido, las calificaciones obtenidas por un estudiante no deben ser el centro de la evaluación en la formación universitaria (Díaz-Barriga, 2019).
Flexibilidad curricular. Para buscar una formación centrada en la consecución del desarrollo social sostenible, es esencial que el currículo pueda adaptarse con facilidad a los desafíos cambiantes del entorno, facilitando a los estudiantes personalizar su educación a través de itinerarios alineados con los problemas reales de contexto, mediados por sus intereses y talentos (Unesco, 2017; Tobón, 2017). Esto implica dejar estructuras curriculares centradas en asignaturas que en ocasiones guardan poca o nula relación tanto de manera vertical como horizontal a lo largo de un trayecto formativo ofrecido a los estudiantes. En su lugar, se debe establecer una formación basada en proyectos formativos que posibiliten el desarrollo de competencias que les permitan afrontar las situaciones de su vida personal, social y profesional (Martínez et al., 2019).
Trabajo colaborativo. Es considerado fundamental para la obtención de soluciones que demandan los diferentes contextos e implica la responsabilidad individual y la integración de esfuerzos entre estudiantes, profesores y otros actores para abordar problemas complejos de manera colectiva, planeada y articulada (Jim & Shen, 2016; Naciones Unidas, 2015; Unesco, 2017).
Proyecto ético de vida. Este aspecto esencial de un modelo educativo con enfoque socioformativo implica impulsar a los estudiantes a actuar con responsabilidad y compromiso social, aportando al bienestar de su comunidad (Tobón & Luna-Nemecio, 2020; Ambrosio (2018)). De acuerdo con Ambrosio (2018), esto requiere la aplicación articulada del saber conocer, hacer, ser y convivir en el manejo de la serie de problemas apremiantes de la sociedad.
Mejora continua. Desarrollar el modelo educativo con enfoque socioformativo, solicita tomar como base la cultura de la mejora continua del quehacer institucional (Aguilar-Esteva et al., 2019). Esto demanda una evaluación constante que permita identificar fortalezas y debilidades, con la intención de adaptar las prácticas educativas. Así mismo, responder de manera efectiva a los desafíos del desarrollo social sostenible, con el fin de garantizar que los procesos educativos permanezcan relevantes y efectivos (Aguilar-Esteva et al., 2019; García-Valdés & Juárez-Hernández, 2019).
Pensamiento complejo. Para desarrollar el pensamiento complejo, es esencial la formación de estudiantes y docentes para abordar problemas desde múltiples perspectivas. Esto al conjugar el trabajo transversal y diversas formas de pensamiento (como el sistémico o el crítico), con la intención de encontrar soluciones innovadoras y efectivas a los diferentes problemas de contexto (Jim & Shen, 2016; Valles-Baca et al., 2019).
Aspectos por Considerar en la Implementación de un Modelo Educativo con Enfoque Socioformativo
Para implementar un modelo educativo con enfoque socioformativo en las IES, se requiere de factores que posibiliten la búsqueda de la transformación de las prácticas educativas. Estos incluyen un liderazgo que promueva la comunicación asertiva, el trabajo colaborativo de toda la comunidad educativa y la búsqueda de la mejora continua. Así mismo, es clave promover la innovación, junto con la formación de la comunidad universitaria acorde con la filosofía institucional Aguilar-Esteva et al., 2019. Si bien hay pocas referencias sobre el cómo construir un modelo educativo socioformativo, Martínez et al., 2021 proponen los siguientes pasos metodológicos:
Establecimiento del Trabajo Colaborativo. Consiste en la conformación de un equipo de trabajo que incluya representantes de todos los actores de la comunidad universitaria, con la finalidad de diseñar, revisar y encaminar el cambio del modelo educativo actual. De igual forma, se fija un plan de acción con sus respectivas metas, productos que se pretenden lograr, así como un cronograma de actividades.
Diagnóstico de Necesidades. En esta fase se realiza un análisis de las necesidades actuales a niveles internacional, nacional, regional e institucional (pudiendo ser documental, pero también proceder al estudio empírico si se requiere y cuenta con los recursos suficientes). Este diagnóstico ayudará a asegurar que el nuevo modelo educativo se encuentre orientado para abordar las problemáticas del contexto externo e interno a la institución.
Establecimiento de los componentes mínimos a seguir: Con base en el diagnóstico de necesidades, el equipo líder de la revisión o construcción del modelo educativo socioformativo, junto con la comunidad universitaria, definen sus componentes esenciales. Algunos son: 1) el ideal de persona que se desea formar en la institución; 2) los enfoques educativos que guiarían las prácticas educativas; 3) la sociedad que se pretende construir; 4) lineamientos de gestión curricular y de calidad académica; 5) lineamientos para la docencia, formación y evaluación; 6) los principios filosóficos que sostendrían el modelo educativo; 7) los ejes de investigación y emprendimiento y; 8) la estrategia para la vinculación con la comunidad.
Evaluación de la propuesta de modelo educativo: Establecidos los ejes mínimos del modelo educativo, la propuesta debe ser enviada a expertos externos para su evaluación. Esto con el objetivo de incorporar recomendaciones y sugerencias que permitan mejorar el documento y asegurar su relevancia y efectividad dentro de la institución.
Socialización del modelo educativo socioformativo. Una vez refinado, el modelo educativo debe ser presentado a toda la comunidad educativa, para facilitar su comprensión, así como fomentar su aceptación y compromiso de todos los actores involucrados.
Formación de la comunidad educativa. Es fundamental que se lleven a cabo programas de formación basados en los lineamientos establecidos en el modelo educativo socioformativo. Estos deben estar destinados a formar adecuadamente a todos los miembros de la comunidad universitaria, y así poder implementar el nuevo modelo en las prácticas institucionales.
Implementación y evaluación del modelo educativo socioformativo. Tras la implementación, se debe establecer un período de evaluación continua para monitorear la asimilación del modelo por parte de la comunidad universitaria y su impacto en el quehacer institucional. Esta fase es preponderante para identificar áreas de mejora y hacer ajustes necesarios para optimizar los procesos y resultados.
Cabe señalar que lo anterior establece un proceso integral que deje constancia del compromiso con la mejora continua. Esto incluye la adaptabilidad y solución a las necesidades expuestas por el contexto. Por ende, el modelo educativo socioformativo no debe ser visto como un documento estático, sino que evoluciona según las necesidades y desafíos emergentes.
Teniendo en cuenta esto, hay instituciones educativas de América Latina que han considerado la propuesta metodológica de Martínez et al., 2021 en las labores de construcción de sus modelos educativos. Un ejemplo de ello es el caso de la Universidad Marítima Internacional de Panamá que incorporó a la socioformación como guía de su labor institucional Universidad Marítima Internacional de Panamá [UMIP], 2022.
De igual forma, es menester señalar lo concerniente a que la adopción del enfoque socioformativo como sustento de los modelos educativos en las IES es reciente. Por lo tanto, el conocimiento sobre su éxito es limitado dentro de la comunidad científica. Así pues, es necesario emprender estudios que posibiliten identificar su fortalezas y áreas de oportunidad después de un tiempo de su implementación en los distintos contextos educativos. Con ello, se pudieran identificar problemáticas relacionadas con la resistencia al cambio, la manera de efectuar modificaciones curriculares y la formación de los distintos actores educativos. Así mismo, conocer las acciones puestas en práctica para superar dichas adversidades en la mejora del modelo educativo.
Discusiones
De acuerdo con el trabajo investigativo, se presenta el modelo educativo socioformativo como una alternativa de cambio a las prácticas pedagógicas tradicionales. El arquetipo busca una formación universitaria tendiente al logro del desarrollo social sostenible. En este sentido, los problemas de vida son vistos como una oportunidad para el desarrollo de las competencias requerida por las personas para afrontar sus problemáticas de contexto. Para solucionar dichos problemas, se recurre al establecimiento de proyectos que fomenten la colaboración interdisciplinaria, así como el uso de las tecnologías Martínez et al., 2021. Lo anterior, requiere que su puesta en práctica esté acompañada de un liderazgo que promueva la comunicación, la cultura de mejora institucional y la formación de diversos actores acorde con el enfoque socioformativo Aguilar-Esteva et al., 2019.
Los estudios presentados por Tobón, 2015 y Martínez et al., 2021, concuerdan que la socioformación es una propuesta para sustentar el cambio educativo y lograr el desarrollo social sostenible. Ambos autores coinciden en la imperiosa necesidad de replantear los modelos educativos tradicionales que fueron implementados por algunas IES de América Latina, ya que no guardan correspondencia con las características propias de dicha región.
Por su parte, los trabajos expuestos por Juárez-Hernández et al., 2019, García-Valdés & Juárez-Hernández, 2019 y Martínez et al., 2019, señalan la importancia de incluir lo concerniente al desarrollo social sostenible al currículo formal. Específicamente, Martínez et al., 2019 comentan la necesidad de la flexibilidad curricular para proponer prácticas educativas que atiendan las necesidades del contexto y desarrollar las competencias requeridas en el logro de una formación integral. Lo anterior, concuerda con los resultados presentados en esta investigación, en donde la socioformación en los modelos educativos encamina la formación universitaria al desarrollo social sostenible.
De igual forma, otras investigaciones han expuesto aportaciones de la socioformación a la formación universitaria de la región de América Latina. Estas señalan la necesidad de evaluar la calidad institucional con base en su desempeño y su cultura para mejorar continuamente Martínez et al., 2017. Además, reconsiderar las prácticas pedagógicas y su vinculación con las comunidades Tobón et al., 2018, utilizar las tecnologías como un medio para resolver problemas Valles et al., 2023, así como potencializar el desempeño tutorial Hernández & Tobón, 2017.
Por último, Núñez & Rojas, 2024 analizaron el proceso de transformación desde el enfoque socioformativo en una institución del nivel superior en Perú. Estos autores reportaron en su estudio la complejidad existente al momento de efectuar el cambio. Los mismos autores también recalcan que el trabajo colaborativo liderado por las autoridades educativas ha sido capaz de fortalecer la calidad del desempeño institucional.
Los hallazgos del estudio muestran que es posible implementar el modelo educativo con enfoque socioformativo dentro de las IES de América Latina. Empero, es fundamental efectuar investigaciones que permitan identificar fortalezas, áreas de oportunidad y la asimilación del modelo por parte de los actores que conforman una comunidad educativa. De igual forma, se sugiere evaluar los logros alcanzados para el logro del desarrollo social sostenible desde la visión de la socioformación.
Conclusiones
La implementación del modelo educativo con enfoque socioformativo representa una alternativa de cambio, en busca de abordar los problemas actuales que afronta la formación universitaria en América Latina. Empero, dicho proceso presenta sus retos. Entre los principales, se encuentran la resistencia al cambio, efectuar adecuaciones curriculares pertinentes, así como formar de manera continua a los actores educativos acorde con la socioformación. Enfrentar estos desafíos, requiere contar con un liderazgo institucional que fomente la comunicación asertiva, promueva el trabajo colaborativo e impulse procesos sistemáticos de evaluación y mejora continua.
Aunque cada vez más IES están adoptando la socioformación como sustento de sus modelos educativos, son insuficientes los resultados evaluativos que posibiliten dar cuenta de su efectividad. Por ello, es tarea pendiente realizar ejercicios investigativos sobre las fortalezas y áreas de oportunidad de su implementación. Dichos estudios deberán profundizar en aspectos tales como: la adaptación del arquetipo a contextos particulares, la formación de actores educativos y la contribución universitaria al desarrollo social sostenible.
La implementación de Modelos educativos tradicionales (conductual, funcionalista, socioconstructivista, conectivista, etc.), han sido insuficientes en la misión de formar personas integrales capaces de afrontar las problemáticas de la sociedad actual. Esto conlleva a repensar el papel de la educación terciaria, con la finalidad de que todos los actores desarrollen competencias que les posibilite resolver problemas de contexto más urgentes. En este sentido, la socioformación se convierte en una alternativa de cambio que se centra en el planteamiento de acciones colectivas que posibiliten el desarrollo personal y comunitario.














