Introducción
El examen del entorno laboral (EL) en enfermería y su relación con la seguridad del paciente (SP) se apoyó en marcos conceptuales ampliamente reconocidos en la literatura. En este contexto, el modelo de Demandas y Recursos Laborales (JD-R) planteó que la interacción entre elevadas exigencias -tales como la carga asistencial, la presión por el tiempo y la complejidad de los casos clínicos- y la disponibilidad restringida de recursos organizacionales -como el respaldo institucional, la autonomía profesional y el liderazgo- favorecía la aparición de agotamiento emocional y burnout (BO), repercutiendo negativamente en el desempeño y, por ende, en la calidad del cuidado (Dall’Ora et al., 2020).
En esta misma línea, Dall’Ora et al., (2020) integraron resultados de 91 investigaciones, evidenciando que condiciones laborales adversas -como la sobrecarga asistencial, la insuficiencia de personal, las jornadas extensas y el escaso control sobre el trabajo- se vincularon de manera consistente con la presencia de BO en enfermería. Las consecuencias de este fenómeno se reflejaron en una disminución del rendimiento profesional, así como en un aumento de errores de medicación, infecciones asociadas a la atención y caídas de pacientes.
De manera complementaria, Alfaro & Arango-Bayer (2022) señalaron que la configuración de ambientes laborales saludables representó un componente determinante para promover prácticas profesionales de alta calidad, con efectos favorables tanto en el bienestar del personal como en los resultados asistenciales. Asimismo, Simonetti et al., (2021), mediante un estudio multicéntrico con 1.395 enfermeras en hospitales públicos de alta complejidad en Chile, identificaron una asociación significativa entre la calidad del EL y el BO (OR = 0,57; IC 95%: 0,41-0,79), lo que permitió inferir que las intervenciones organizacionales orientadas a mejorar las condiciones de trabajo podrían reducir el desgaste profesional y fortalecer la calidad del cuidado.
La evidencia científica más reciente aportó elementos relevantes sobre la interacción entre las condiciones laborales, el bienestar del personal de enfermería y los resultados en SP. En este sentido, Mathew et al., (2025) desarrollaron un estudio observacional con enfoque mixto en una unidad de cuidados intensivos de un hospital terciario en India, encontrando que el 86,7% del personal de enfermería presentó simultáneamente niveles moderados o elevados de carga laboral, estrés o BO. Entre los principales factores estresores se identificaron la sobrecarga de trabajo, la escasez de personal y la limitada presencia de apoyo gerencial, los cuales incidieron directamente en la cultura de SP.
Por su parte, Bruyneel et al., (2024) documentaron en unidades de cuidados intensivos europeas que el fenómeno de cuidados de enfermería no realizados actuó como un factor mediador en la relación entre la dotación de personal y el BO. Este resultado permitió comprender un mecanismo subyacente mediante el cual la insuficiencia de recursos humanos derivaba en la omisión de cuidados esenciales, incrementando tanto el desgaste profesional como el deterioro de la calidad asistencial.
Adicionalmente, Batalha et al., (2024) analizaron la relación entre la cultura de SP y la calidad de vida profesional en una muestra de 180 enfermeros hospitalarios, evidenciando que mayores niveles de BO se asociaron de forma inversa con la percepción de seguridad, el trabajo en equipo y la adecuación de la dotación de personal, lo que reforzó la necesidad de fortalecer estas dimensiones para mejorar de manera simultánea el bienestar del personal y los resultados en seguridad.
A pesar de los avances identificados, la evidencia disponible presentó limitaciones relevantes. Aust et al., (2024), a través de una revisión sistemática sobre intervenciones organizacionales en personal sanitario, encontraron evidencia robusta únicamente en relación con modificaciones en las tareas laborales, y evidencia de nivel intermedio respecto a intervenciones vinculadas con la flexibilidad horaria y ajustes en el entorno físico. No obstante, señalaron la escasez de evidencia para otras estrategias, especialmente en contextos de menor escala, lo que evidenció la necesidad de ampliar las investigaciones hacia enfoques organizacionales integrales que superen el ámbito hospitalario convencional.
De manera similar, Lopes et al., (2021) observaron en unidades neonatales que los entornos laborales percibidos como favorables se asociaron de manera inversa con el estrés ocupacional. Sin embargo, identificaron la insuficiencia de personal como el principal factor generador de tensión laboral, lo que puso en evidencia la falta de estudios longitudinales multicéntricos capaces de establecer relaciones causales entre el EL y los resultados en seguridad en contextos de alta complejidad.
Finalmente, Boskma (2025) realizó una evaluación sistemática sobre la efectividad de intervenciones organizacionales orientadas al bienestar del personal sanitario, identificando la existencia de estrategias con potencial -como la mejora en la dotación, la reorganización de turnos y el apoyo psicológico-; sin embargo, la solidez de la evidencia se consideró limitada debido a debilidades metodológicas, lo que evidenció la necesidad de desarrollar marcos conceptuales integradores que orienten intervenciones basadas en evidencia más consistente.
En atención a los vacíos identificados, la presente revisión sistemática tuvo como propósito proponer un marco conceptual integrado junto con un conjunto de orientaciones prácticas dirigidas a intervenciones organizacionales orientadas a mejorar las condiciones del EL, disminuir el BO y optimizar la seguridad y la calidad de la atención en unidades de alta complejidad, con énfasis en su implementación a nivel institucional.
Metodología
La revisión sistemática fue estructurada conforme a los lineamientos propuestos por la declaración PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses), reconocida como el referente metodológico predominante para asegurar niveles adecuados de transparencia, consistencia y reproducibilidad en este tipo de estudios.
La estrategia de búsqueda se limitó a la base de datos Scopus, decisión sustentada en su amplitud y alcance dentro del ámbito científico internacional. Esta plataforma reúne más de 34.000 revistas arbitradas, supera los 94 millones de registros indexados y ofrece una cobertura de carácter multidisciplinario que incluye áreas como ciencias de la salud, enfermería, psicología organizacional y gestión de servicios sanitarios.
La fórmula booleana diseñada para la búsqueda en Scopus fue la siguiente: (("nursing" OR "nurse" OR "nursing staff") AND ("work environment" OR "practice environment" OR "healthy work environment" OR "organizational climate" OR "safety climate" OR "safety culture") AND ("BO" OR "occupational stress" OR "psychosocial risk" OR "job satisfaction" OR "work-related stress") AND ("patient safety" OR "quality of care" OR "adverse events" OR "medication errors" OR "patient outcomes") AND ("intensive care" OR "critical care" OR "high complexity" OR "hospital") AND ("organizational intervention" OR "institutional strategy" OR "staffing" OR "leadership" OR "workforce"))
Para orientar la revisión sistemática y garantizar la coherencia con el objetivo propuesto, se formularon las siguientes cuatro preguntas de investigación: PI-1: ¿Cuáles son las condiciones del EL (clima de seguridad, dotación de personal, liderazgo, apoyo organizacional) que se asocian con la SP y la calidad de la atención en unidades de alta complejidad? PI-2: ¿Qué relación existe entre los estresores psicosociales y el BO del personal de enfermería y la ocurrencia de eventos adversos (errores de medicación, infecciones, caídas) en hospitales de alta complejidad?
PI-3: ¿Qué tipos de intervenciones organizacionales (modificaciones de tareas, flexibilidad horaria, cambios en el entorno físico, programas de liderazgo, ajustes de dotación) han demostrado efectividad para mejorar el bienestar del personal de enfermería y los resultados de seguridad y calidad? PI-4: ¿Qué elementos conceptuales y operativos deben integrar un marco conceptual para guiar intervenciones organizacionales destinadas a mejorar simultáneamente en EL, reducir el BO y optimizar la seguridad y calidad en unidades de alta complejidad?
Tabla 1 Criterios de elegibilidad
| Criterios de inclusión | Criterios de exclusión |
|---|---|
| Artículos originales, revisiones sistemáticas y metaanálisis. | Editoriales, cartas, comentarios, resúmenes y literatura gris no revisada por pares. |
| Estudios en hospitales o unidades de alta complejidad (UCI, urgencias, especializadas). | Intervenciones exclusivamente individuales sin componente organizacional. |
| Relación entre condiciones laborales, entorno, BO o estresores y calidad o SP. | Estudios en atención primaria o ambulatoria sin vínculo hospitalario de alta complejidad. |
| Evaluación de intervenciones organizacionales para mejorar EL o SP. | Estudios centrados solo en aspectos clínicos o farmacológicos sin enfoque organizacional. |
| Publicaciones en inglés o español. | Duplicados o con baja calidad metodológica (QATQS, JBI, AMSTAR-2). |
El proceso de selección de los estudios se llevó a cabo por dos evaluadores de manera independiente a través de un procedimiento en dos etapas: una primera fase de revisión de títulos y resúmenes, seguida de un análisis detallado del texto completo. Las discrepancias identificadas fueron abordadas mediante consenso entre los revisores y, de persistir diferencias, se recurrió a la intervención de un tercer evaluador. La rigurosidad metodológica de los estudios incluidos fue examinada mediante instrumentos previamente validados, ajustados al tipo de diseño correspondiente. Posteriormente, los hallazgos fueron integrados mediante una síntesis de carácter narrativo y, cuando las condiciones lo permitieron, a través de un análisis cuantitativo de las asociaciones reportadas.
Resultados
Tabla 2 Matriz de síntesis sobre EL, BO y calidad asistencial en enfermería
| Autor | Condiciones del EL (PI-1) | Estresores psicosociales / BO (PI-2) | Intervención organizacional (PI-3) | Elementos para marco conceptual (PI-4) | Indicadores de calidad y seguridad | Instrumentos / Métricas | Resultados principales | Magnitud / Dirección del efecto | Barreras | Facilitadores |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Afriana et al., (2026) | Liderazgo, clima | BO | Liderazgo transformacional | JD-R | Calidad, retención | MLQ, SEM | Liderazgo mejora bienestar y calidad | Positiva consistente | Sobrecarga | Liderazgo |
| Ahsan et al., (2024) | Carga laboral | BO | Seguridad organizacional | Modelo seguridad | Infecciones | SEM | Carga afecta seguridad | Negativa fuerte | Turnos | Formación |
| Alharbi et al., (2023) | Dotación | Estrés | Mejora laboral | Entorno-seguridad | Cultura seguridad | Regresión | Satisfacción mejora seguridad | Positiva | Escasez | Gestión |
| Alsalem et al., (2023) | Staffing | BO | Staffing | Missed care | Eventos adversos | MISSCARE | Omisiones aumentan con carga | Positiva | Recursos | Dotación |
| Alshammari et al., (2025) | Entorno crítico | BO | Organizacional | Missed care | Errores, infecciones | Encuestas | MNC media relación entorno-calidad | Negativa fuerte | Sobrecarga | Trabajo equipo |
| Batalha et al., (2024) | Cultura seguridad | Estrés | No intervención | ProQOL | Calidad | HSOPSC | Cultura reduce BO | Negativa | Sobrecarga | Cultura |
| Blake (2025) | Entorno organizacional | BO | AACN | Entorno saludable | Eventos clínicos | HWEAT | Mejora entorno reduce eventos | Positiva fuerte | Rotación | Liderazgo |
| Bragadóttir et al., (2023) | Trabajo en equipo | Estrés | No intervención | Satisfacción laboral | Retención | NTS | Equipo mejora satisfacción | Positiva | Escasez | Cohesión |
| Carvalho et al., (2023) | Cultura seguridad | BO | Evaluación cultura | Modelo multidimensional | Mortalidad | HSOPSC | Cultura mejora resultados | Positiva | Falta medición | Liderazgo |
| Chen et al., (2024) | Recursos | Estrés | Formación | Entorno-desempeño | Calidad | Regresión | Estrés deteriora entorno | Negativa | Recursos | Capacitación |
| Chiminelli-Tomás et al., (2025) | Entorno | BO | No intervención | JD-R | Calidad | MBI | Entorno reduce BO | Negativa | Sobrecarga | Apoyo |
| Ferede et al., (2024) | Dotación | Estrés | No intervención | Modelo percepción cuidado | Calidad | CBI | Carga reduce calidad | Negativa | Recursos | Apoyo |
| Fernández-Castillo et al., (2025) | Liderazgo | BO | Formación | Engagement | Retención | Entrevistas | Entorno mejora retención | Positiva | Fatiga | Formación |
| Gebreheat et al., (2023) | Liderazgo | BO | Liderazgo | Liderazgo-satisfacción | Calidad | Escalas | Liderazgo mejora resultados | Positiva fuerte | Liderazgo débil | Apoyo |
| George et al., (2025) | Entorno estructural | BO | Modelos Magnet | PES-NWI | Calidad | NDNQI | Entorno mejora calidad | Positiva | Entorno débil | Desarrollo |
| Guirardello et al., (2024) | Clima seguridad | Estrés | Evaluación | Clima-organización | Calidad | SAQ | Clima mejora calidad | Positiva | Sobrecarga | Cultura |
| Ibrahim et al., (2024) | Liderazgo | Estrés | Liderazgo | Empowerment | Calidad | SEM | Liderazgo → empowerment → desempeño | Positiva | Baja participación | Autonomía |
| Jennings et al., (2025) | Entorno físico | BO | Diseño entorno | Entorno dual | Satisfacción | PPE | Entorno reduce estrés | Negativa | Infraestructura | Control entorno |
| Juanamasta et al., (2023) | EL | BO | Formación | Modelo multifactorial | Eventos adversos | Revisión | Entorno impacta calidad | Negativa | Mala gestión | Supervisión |
| Kim et al., (2024) | Carga | Estrés | No intervención | Entorno-satisfacción | Calidad | Regresión | Satisfacción mejora calidad | Positiva | Turnos | Dotación |
| Lasater et al., (2025) | Staffing | BO | Política pública | Donabedian | Seguridad | MBI | Staffing reduce BO | Positiva causal | Escasez | Políticas |
| Losty et al., (2026) | Staffing | BO | No intervención | PES | Retención | SEM | Staffing predice calidad | Positiva fuerte | Recursos | Liderazgo |
| Mathew et al., (2025) | Carga UCI | Estrés | No intervención | JD-R | Seguridad | BNSS | Estrés aumenta errores | Negativa fuerte | Cultura punitiva | Apoyo |
| McCarthy et al., (2025) | Staffing | BO | Intervención | Entorno | Calidad | Pre-post | Staffing reduce BO | Positiva | Sobrecarga | Planificación |
| Nascimento et al., (2025) | Liderazgo | Estrés | Apoyo organizacional | Entorno gestión | Retención | Revisión | Liderazgo mejora entorno | Positiva | Falta apoyo | Desarrollo |
| Nemati-Vakilabad et al., (2025) | Entorno | BO | Formación | Competencias | Calidad | SPSS | Entorno mejora competencias | Positiva | Recursos | Comunicación |
| Ozmen et al., (2023) | Dotación | BO | No intervención | Missed care | Eventos adversos | MBI | BO aumenta MNC | Positiva | Escasez | Recursos |
| Rattray et al., (2023) | Entorno crítico | Estrés | Apoyo psicológico | Bienestar | Seguridad | Escalas | Estrés afecta desempeño | Negativa | Trauma | Apoyo |
| Rezaie et al., (2023) | Entorno | BO | Mejora entorno | Entorno-infecciones | Infecciones | PES | Entorno reduce infecciones | Negativa | Recursos | Liderazgo |
| Riman et al., (2023) | Fallas operativas | BO | Mejora procesos | Sistema organizacional | Seguridad | RN4CAST | Fallas afectan calidad | Negativa | Sistemas | Organización |
| Rindu et al., (2023) | Liderazgo | Estrés | Estrategias | Retención | Calidad | NWI | Entorno afecta rotación | Positiva | Liderazgo débil | Apoyo |
| Santos et al., (2025) | Liderazgo | BO | Liderazgo auténtico | Liderazgo ético | Calidad | ALQ | Liderazgo mejora calidad | Positiva | Evidencia limitada | Liderazgo |
| Smith et al., (2023) | Entorno rural | BO | Intervención | Entorno-satisfacción | Calidad | MBI | Entorno mejora satisfacción | Positiva | Aislamiento | Apoyo |
| Tavakol et al., (2026) | Entorno | Estrés | Formación | Espiritualidad | Calidad | SSQ | Espiritualidad mejora cuidado | Positiva | Sobrecarga | Formación |
| Travis et al., (2026) | Empoderamiento | BO | Empowerment | Missed care | Calidad | CWEQ | Empowerment reduce omisiones | Negativa | Recursos | Empowerment |
| Tuasikal et al., (2025) | Autonomía | Estrés | Formación | Autonomía | Seguridad | HSOPSC | Autonomía mejora calidad | Positiva | Jerarquía | Formación |
| Woo et al., (2025) | Entorno | Estrés | Intervención | Resiliencia | Bienestar | CD-RISC | Resiliencia mejora desempeño | Positiva | Presión | Apoyo |
| Wu et al., (2025) | Liderazgo | BO | Liderazgo inclusivo | Modelo mediado | Calidad | MBI | Liderazgo reduce BO | Negativa | Recursos | Liderazgo |
| Yu et al., (2026) | Entorno Magnet | Estrés | Magnet | Donabedian | Seguridad | Encuestas | Magnet mejora calidad | Positiva | Estructura | Liderazgo |
| Zaghini et al., (2023) | Entorno complejo | BO | Coping | Bienestar | Calidad | Revisión | Estrés reduce calidad | Negativa | Conflictos | Coping |
| Zhai et al., (2025) | Clima | BO | Intervención | Modelo mediado | Calidad | AMOS | Clima reduce BO | Negativa | Fatiga | Clima |
Discusión de resultados
Los resultados obtenidos permitieron constatar que las condiciones del EL del personal de enfermería operaron como un componente estructural decisivo en la configuración de la calidad asistencial y la SP en hospitales de alta complejidad. Se observó que la suficiencia de recursos humanos, los estilos de conducción institucional, el clima orientado a la seguridad y la disponibilidad de insumos se comportaron como variables recurrentes con incidencia tanto en los desenlaces clínicos como en el bienestar del personal.
Tales evidencias mostraron consonancia con antecedentes empíricos que han vinculado de manera reiterada la insuficiencia de personal con un incremento de eventos adversos, entre ellos errores de medicación, infecciones y mortalidad hospitalaria (Lasater et al., 2025; Riman et al., 2023). De forma complementaria, se identificó que los enfoques de liderazgo transformacional y los modelos organizativos estructurados -como los hospitales Magnet- se asociaron con mejores resultados en términos de calidad y seguridad, en línea con investigaciones que posicionan al liderazgo como un elemento dinamizador del desempeño institucional y del clima de seguridad (Yu et al., 2026; Gebreheat et al., 2023).
En lo que respecta a los factores psicosociales, el BO fue reconocido como un proceso interviniente de carácter central en la relación entre las condiciones laborales y los resultados asistenciales. Este comportamiento resultó coherente con el modelo Demandas-Recursos Laborales (JD-R), el cual plantea que la intensificación de las exigencias laborales -especialmente la sobrecarga y la prolongación de turnos- favorece el agotamiento emocional y deteriora la calidad del cuidado (Chiminelli-Tomás et al., 2025; Ferede et al., 2024).
Asimismo, se corroboró que el BO no solo afecta el bienestar del profesional, sino que incrementa la probabilidad de errores y omisiones en la atención (Mathew et al., 2025; Ozmen et al., 2023). En esta línea, el fenómeno de cuidados omitidos (missed nursing care) se configuró como un mecanismo operativo que evidencia cómo las limitaciones organizacionales se traducen en fallas tangibles en la prestación del servicio, lo cual ha sido igualmente documentado en estudios previos (Alshammari et al., 2025; Blake, 2025).
Por otro lado, los resultados vinculados a las intervenciones organizacionales indicaron que las estrategias con mayor efectividad fueron aquellas de naturaleza integral y orientadas a nivel institucional, en contraposición a acciones fragmentadas. Iniciativas como la regulación de la dotación mínima, la implementación de programas de liderazgo, la promoción de entornos laborales saludables y el fortalecimiento del empoderamiento profesional evidenciaron efectos favorables sostenidos en la disminución del BO y en la mejora de indicadores de calidad (McCarthy et al., 2025; Ibrahim et al., 2024).
Estos hallazgos se alinearon con la literatura que sostiene que las intervenciones deben abordar de manera simultánea dimensiones estructurales, culturales y psicosociales para generar impactos duraderos (Carvalho et al., 2023; Woo et al., 2025). No obstante, se identificaron variaciones en la magnitud de los efectos reportados, posiblemente atribuibles a diferencias contextuales entre sistemas sanitarios, niveles de complejidad hospitalaria y enfoques metodológicos utilizados.
A partir de la integración de la evidencia, se planteó un marco conceptual de carácter sistémico en que el EL fue concebido como la variable estructural de base que condiciona el BO y la ocurrencia de cuidados omitidos, los cuales inciden directamente en la calidad asistencial y la SP. Este modelo incorporó, además, variables moduladoras como el liderazgo, el empoderamiento profesional, la resiliencia y la cultura organizacional, configurando un entramado dinámico donde las intervenciones institucionales adquieren un papel determinante en la optimización de resultados. De este modo, el estudio aportó a la literatura al articular enfoques previamente dispersos -como el modelo JD-R, la cultura de seguridad y el concepto de cuidados omitidos- en una propuesta conceptual integrada con orientación aplicada.
Sin embargo, se identificaron limitaciones relevantes que deben considerarse en la interpretación de los hallazgos. En primer término, predominó la inclusión de estudios de corte transversal, lo que restringe la posibilidad de establecer relaciones causales. En segundo lugar, se evidenció una heterogeneidad considerable en los instrumentos de medición, lo que dificulta la comparación directa entre investigaciones.
En tercer lugar, la mayor parte de la evidencia provino de contextos hospitalarios ubicados en países de ingresos medios y altos, lo cual podría limitar la extrapolación de los resultados a otros escenarios. Adicionalmente, la potencial presencia de sesgo de publicación y la variabilidad en la calidad metodológica de los estudios incluidos podrían haber influido en la solidez de las conclusiones.
En función de estos elementos, se delinearon diversas orientaciones para investigaciones futuras. Se consideró pertinente promover estudios longitudinales y diseños cuasiexperimentales que permitan examinar relaciones causales entre el EL, el BO y la SP. Asimismo, se sugirió validar empíricamente el marco conceptual propuesto mediante modelos de ecuaciones estructurales (SEM o PLS-SEM), con el fin de cuantificar las relaciones entre variables y robustecer la base teórica.
De igual manera, se planteó explorar el impacto de variables emergentes, tales como la digitalización, la inteligencia artificial y los nuevos esquemas de gestión hospitalaria. Finalmente, se recomendó ampliar el alcance de la investigación hacia contextos de países en desarrollo y sistemas de salud con recursos limitados, con el propósito de fortalecer la aplicabilidad global de los hallazgos.
En conjunto, la evidencia analizada permitió sostener que la optimización del EL del personal de enfermería constituye una estrategia esencial para mitigar el BO y mejorar la SP, así como la calidad de la atención en unidades de alta complejidad. En consecuencia, las intervenciones organizacionales deberían ser concebidas desde un enfoque sistémico e institucional, integrando dimensiones estructurales, psicosociales y culturales, con el objetivo de consolidar entornos laborales sostenibles y orientados a la SP.
Conclusiones
Los resultados obtenidos en esta investigación permitieron identificar que las condiciones del EL del personal de enfermería operaron como un factor estructural decisivo en la configuración de la calidad asistencial y la SP en hospitales de alta complejidad. Se observó que variables como la suficiencia de personal, los estilos de conducción organizacional, el clima orientado a la seguridad y la disponibilidad de recursos institucionales incidieron de forma tanto directa como mediada en los desenlaces clínicos.
En este marco, el BO fue reconocido como un proceso interviniente fundamental que conectó las condiciones laborales con la ocurrencia de eventos adversos, evidenciándose su asociación con la reducción del rendimiento profesional y el aumento de fallas en la atención. De manera articulada, los cuidados omitidos se configuraron como una expresión operativa mediante la cual las limitaciones organizacionales se materializaron en déficits concretos en la prestación del cuidado. En conjunto, estos hallazgos aportaron una comprensión integrada y sustentada empíricamente sobre las interdependencias entre el entorno de trabajo, el bienestar del personal y la SP.
En correspondencia con el objetivo planteado, se formuló un marco conceptual de carácter integrador que organizó de manera sistémica los componentes estructurales, psicosociales y organizacionales vinculados al desempeño del personal de enfermería. Dicho modelo sostuvo que el EL funcionó como un elemento antecedente que condicionó tanto el agotamiento profesional como la aparición de cuidados omitidos, los cuales incidieron de forma directa en la calidad asistencial y la SP.
Asimismo, se establecieron orientaciones aplicadas dirigidas a la implementación de intervenciones organizacionales a nivel institucional, entre las que se incluyeron el ajuste de la dotación de recursos humanos, el fortalecimiento de liderazgos con enfoque transformacional, la consolidación de ambientes laborales saludables, el impulso del empoderamiento profesional y el desarrollo de culturas organizacionales centradas en la seguridad. La ejecución articulada de estas estrategias posibilitó la mejora concurrente del bienestar del personal y de los resultados en salud.
El estudio se enmarcó en un diseño de revisión sistemática, lo que permitió integrar de manera metódica y rigurosa la evidencia científica disponible en torno a los factores asociados al desempeño laboral del personal de enfermería y su influencia en la calidad de la atención y la SP. Este enfoque facilitó la identificación de regularidades en los hallazgos, la convergencia de distintos referentes teóricos -incluyendo el modelo Demandas-Recursos Laborales (JD-R), la noción de cultura de seguridad y el constructo de cuidados omitidos- y la elaboración de una propuesta conceptual consistente, alineada con estándares internacionales de investigación.
En términos de implicancias, se puso en evidencia la necesidad de abordar el EL de enfermería desde una lógica sistémica e institucional, considerando su incidencia directa en la SP y en la sostenibilidad de los sistemas sanitarios. Se planteó la conveniencia de que futuras investigaciones incorporen diseños longitudinales y enfoques cuasiexperimentales que permitan contrastar empíricamente el modelo propuesto, así como examinar la influencia de variables emergentes tales como la digitalización, la inteligencia artificial y las nuevas formas de gestión hospitalaria.
De igual manera, se consideró pertinente ampliar la base empírica en contextos de países de ingresos bajos y medios, con el propósito de fortalecer la validez externa de los hallazgos y contribuir al diseño de políticas de salud más equitativas y sustentadas en evidencia. En ese sentido, el estudio se constituyó como un insumo relevante para la formulación de estrategias organizacionales orientadas a optimizar la calidad del cuidado y reforzar la SP en entornos hospitalarios de alta complejidad.















