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Archivos Venezolanos de Puericultura y Pediatría

Print version ISSN 0004-0649

Arch Venez Puer Ped vol.70 no.2 Caracas June 2007

 

“Nuevo patrón de crecimiento y desarrollo basado en niños amamantados”

La nutrición que reciben los lactantes, es fundamental tanto para que éstos alcancen un crecimiento, desarrollo y estado nutricional adecuado, como para su supervivencia.

La recomendación actual de la OMS y la UNICEF en cuanto a la alimentación de este grupo de edad es que reciban lactancia materna por dos años o más; exclusiva por seis meses y complementada a partir de los seis meses. Como pediatras debemos seguir esta recomendación, y a su vez vigilar que los niños amamantados estén creciendo y desarrollándose adecuadamente.

Uno de los indicadores más utilizados en la evaluación del crecimiento es el antropométrico, el cual nos permite comparar el crecimiento del niño en estudio, con datos de referencia; de éstos los que más se han utilizado son las gráficas de crecimiento basadas en datos obtenidos por el US National Center for Health Statistics (NCHS) en 1977 y adoptados subsecuentemente para uso internacional por la OMS.

Hasta el momento numerosos estudios han comparado el crecimiento de niños amamantados con esta referencia, e invariablemente han reportado que se observa un crecimiento relativamente rápido en los dos o tres primeros meses seguido después de una tendencia a la disminución en la categoría de percentiles. En general existe mayor desviación en el peso que en la longitud para la edad.

Basados en esta tendencia autoridades dedicadas al cuidado de la salud de los lactantes y los pediatras en su práctica diaria interpretan erróneamente que la leche humana sola, es insuficiente cuando el peso y la talla del niño comienzan a descanalizarse. La interpretación inadecuada en ese momento, lo lleva a tomar decisiones inapropiadas en cuanto a la alimentación del niño, no cónsonas con la recomendación mencionada anteriormente.

Las ventajas para la salud relacionadas con la lactancia materna, han llevado a considerar el perfil de crecimiento de los lactantes con alimentación materna como la norma biológica. Esta consideración es una de las justificaciones que apoya el esfuerzo realizado por la OMS para desarrollar una nueva referencia de crecimiento internacional sobre la base de una muestra de niños sanos que son amamantados.

En esta oportunidad queremos dar a conocer el “Estudio multicéntrico sobre el patrón de crecimiento infantil” (EMPC), liderado por la OMS, el cual fue realizado entre 1997 y 2003, cuyos resultados fueron oficialmente difundidos en abril de 2006. (www.who.int/childgrowth).

El objetivo general del EMPC, fue establecer un conjunto de curvas de crecimiento para los niños menores de cinco años, para ser adoptadas como el nuevo patrón internacional para evaluar el estado de nutrición de los individuos y las poblaciones.

Los criterios de inclusión fueron los siguientes: Estrato socioeconómico alto, parto a término, nacimiento único, madre no fumadora, ausencia de morbilidad importante y madre dispuesta a amamantar.

La muestra estuvo constituida por 8440 lactantes y niños pequeños provenientes de Brasil, Estado Unidos de América, Ghana, La India, Noruega y Omán. Se realizó un estudio longitudinal desde el nacimiento hasta los 24 meses de edad y un estudio transversal de niños entre 18 y 71 meses.

Las madres y los recién nacidos fueron visitados en las semanas 1, 2, 4, y 6; una vez al mes desde el segundo mes hasta el año y cada dos meses durante el segundo año. En cada visita se tomaron los datos de antropometría (peso, talla, circunferencia cefálica, circunferencia de brazo, y pliegue cutáneo tricipital y subescapular).

Además se evaluaron pautas sencillas de desarrollo motor, características socioeconómicas y seguimiento de las pautas de alimentación. Las madres contaron con apoyo para una lactancia exitosa. El estudio transversal incluyó niños que habían sido amamantados hasta por lo menos el cuarto mes.

Este nuevo patrón de crecimiento demuestra por primera vez, que los niños nacidos en diferentes regiones del mundo, a los que se ofrecen unas condiciones de vida óptimas desde la concepción, cuentan con el potencial de crecer y desarrollar estaturas y pesos similares según la edad.

Es de importancia destacar, que se establece la lactancia materna como la “norma” biológica y al lactante alimentado al pecho, como el patrón de referencia para determinar el crecimiento saludable. Esto asegura por primera vez, la coherencia entre los instrumentos utilizados para evaluar el crecimiento y las directrices nacionales e internacionales sobre alimentación infantil.

Queremos finalmente enfatizar que comparar el crecimiento de un niño con un patrón de referencia, es sólo uno de los indicadores con los que contamos para evaluar el crecimiento y que este no solamente está determinado por la alimentación, sino por otros factores tanto genéticos como ambientales, partiendo de allí lo difícil de su interpretación en algunas oportunidades. Por todo lo anterior, recomendamos realizar una evaluación integral del crecimiento y estado nutricional, utilizando para ello indicadores clínicos,

nutricionales y bioquímicos, antes de tomar decisiones en cuanto a la alimentación del lactante amamantado, debido a todas las ventajas conocidas de la leche humana, tanto para el niño como para la madre y la sociedad.

Dra. Ingrid Soto de Sanabria

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