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Archivos Venezolanos de Puericultura y Pediatría
Print version ISSN 0004-0649
Arch Venez Puer Ped vol.70 no.4 Caracas Dec. 2007
Discurso pronunciado por el Dr. Huníades Urbina-Medina en el acto inaugural del LIII Congreso Nacional de Pediatria Dr. Carmen Correa de Alfonso
Hoy, después de muchos preparativos y para esta nueva Junta Directiva y la Comisión Científica, a sólo 7 meses de haber iniciado nuestra gestión, preparar, organizar y conformar un programa científico en tan poco tiempo, significó un verdadero reto, pero cumpliendo la palabra empeñada ante ustedes el 20 de enero de este año, en ocasión de nuestra juramentación, de trabajar sin descanso para mantener el prestigio, la credibilidad y la excelencia de la SVPP, estamos hoy 2 de septiembre de 2007 en esta hermosa tierra zuliana, inaugurando el que aspiramos será uno de los mejores congresos nacionales de Pediatría.
Ayer dimos inicio al mismo, con los talleres precongreso con dos proyectos netamente nacionales, y para más orgullo zulianos, la escuela para padres y el taller sobre orientaciones para el pediatra sobre el Trastorno del Espectro Autista, ambos un rotundo éxito.
El Zulia, tierra generosa, pujante, rica en recursos naturales y sobre todo en recursos humanos, después de un largo receso vuelve a ser sede de nuestro encuentro científico, gracias a la decisión del Consejo Nacional. Nos hemos apoyado en la junta directiva de nuestra filial Zulia, presidida por mi amigo y compañero de avatares, por allá en nuestra época de estudiantes, Marco Tulio Torres Espina, a quienes agradecemos la diligencia para cumplir con las tareas impuestas para la realización de este evento. Así mismo queremos destacar el apoyo dado por nuestro Consejo Nacional, representado por los presidentes de las filiales que conforman esta gran familia, a los capítulos y comisiones que con su aporte solidario colaboraron en la conformación del programa científico.
Este año rendimos un merecido y sentido homenaje a la Dra. Carmen Correa de Alfonzo, mujer y médico venezolana, de arraigados principios morales y científicos, mujer visionaria, quien leyó entre líneas la salud de los niños venezolanos, y desde el Hospital de Niños, en conjunto con su amiga de siempre, Celia Castillo de Hernández, se dedicó a estudiar la nutrición, el crecimiento y el desarrollo de la población que acudía a su servicio, y así poco a poco fue ganando gente para su proyecto, hasta crear el postgrado de esa especialidad, formando generaciones de pediatras nutriólogos, esparcidos por toda la geografía nacional.
Puedo decir con orgullo que fue mi profesora durante mi curso de postgrado, luego compartí un lugar en su plancha cuando decidió lanzarse a la presidencia de la sociedad de médicos del Hospital de Niños JM de los Ríos, posteriormente ocupó el cargo subdirectora y luego Directora encargada del Hospital de Niños, Presidenta de la Sociedad de Nutrición y Vicepresidenta de la SVPP, siempre con su carácter afable, activa hasta el cansancio de los demás, ya que parece tener una energía inagotable. Hoy, una vez jubilada asumió el compromiso de la Dirección del Centro de Recuperación Nutricional Doña Menca de Leoni, manteniéndose de esta manera activa en el campo de la nutrición, siempre con una visión social de la Pediatría. Querida Carmen, es un honor para la Sociedad de Pediatría tenerte entre nuestros más destacados y fieles colaboradores.
Estos encuentros científicos sirven para mantenernos actualizados en lo referente al mundo de la medicina y para darnos cuenta de que en muchas situaciones estamos a la vanguardia de conocimientos, pero cuando intentamos pasar a la práctica nos encontramos con una dura realidad, sobre todo en los hospitales públicos, que están carentes en la mayoría de los casos de equipos actualizados, lo cual retrasa el diagnóstico y por ende el tratamiento de nuestros pequeños pacientes. Es por eso que no debemos olvidarnos nunca de nuestro compromiso social, de llevar nuestros conocimientos un poco mas allá de los consultorios y de estos espacios, llegar a la comunidad y enseñarlos con las herramientas que tengan, a obtener una mejor calidad de vida, y eso sólo se logra con la participación de nosotros los médicos pediatras como líderes natos en equipo con las gente organizada, no en círculos, sino en grupos de trabajo, para que juntos logremos las reivindicaciones necesarias para convivir como un mejor país.
No podemos ni debemos esperar por falsos mesías ni salvadores de la patria, así como tampoco a que caiga el maná del cielo. Sólo la unión como pueblo sin discriminación de ningún tipo ha hecho que los países que llamamos desarrollados hayan podido salir del foso en el cual los sumergieron la guerras, y los desastres naturales por lo cual les invito a luchar sin descansar, desde nuestros puestos de trabajo, para lograr una distribución más justa y equitativa de los presupuestos de nuestros maltrechos hospitales, y que seamos tratados en igualdad de condiciones con una remuneración acorde al trabajo que realizamos todos los miembros del equipo de salud.
Es inconcebible que directores o rectores de algunas instituciones públicas, devenguen un sueldo multimillonario, y sólo una ínfima parte del excedente sea distribuido a los verdaderos forjadores de un país, como lo somos la masa trabajadora. Para lograr estos cambios debemos deslastrarnos de unos dirigentes que no han sabido cumplir con la función para la cual fueron elegidos, y una vez enquistados en sus oficinas se olvidaron del juramento hipocrático, por decir lo menos.
Pese a la innegable transformación de nuestro país, los niveles de calidad de vida no son adecuados, sobre todo en lo que atañe a la solidez económica y moral de nuestros hogares.
El venezolano que asume el papel de científico y se adentra en el campo de la investigación, además de sólida preparación y rigor científico, debe tener una alta conciencia nacional y una sensibilidad social suficiente para centrar su trabajo sobre nuestra realidad, y con un anhelo perenne por una Venezuela desarrollada para todos los estratos sociales que componen nuestra nación.
Los recursos asignados al sector científico y tecnológico no pueden desvincularse del proceso social, y la ciencia y la tecnología no pueden ser entes extraños, algo así como satélites al margen de nuestra cotidiana realidad; por el contrario, deben estar en permanente contacto con la misma a través de su interrelación con los demás sectores representativos de la vida nacional.
Gerenciar el sector científico y tecnológico es, no solamente administrar determinada cantidad de dinero, es además contribuir a que nuestra investigación se proyecte sobre nuestra realidad social, es vigilar muy estrictamente el rendimiento de las investigaciones financiadas y que no se despilfarren estos ingentes recursos en proyectos irrealizables, creando falsas expectativas y peores realidades cuando las mismas lógicamente no se llevan a efecto.
Decía el sabio Pastor Oropeza, en ocasión de colocar el retrato de Juan de Dios Villegas Ruiz en el Instituto Nacional de Pediatría: El dolor del pueblo, el mejoramiento de nuestras masas, no contaban en los principios de gobierno de los mandones de turno. Se pensaba únicamente en el provecho personal, en satisfacer apetitos, en la obra de oropel, engaño para el pueblo y propicia a la exportación Y nos preguntamos una y otra vez, ¿han perdido vigencia estas sabias palabras?
El problema del niño, económico y de educación, necesita ser conocido profundamente por los médicos venezolanos.
No miremos tanto hacia atrás, es el futuro de Venezuela el que tenemos en nuestras manos.
Queremos manifestar nuestro agradecimiento a los profesores invitados procedentes de Colombia, Panamá, Puerto Rico, México y Alemania, y a nuestros apreciados conferencistas nacionales; por compartir su tiempo y conocimientos con nosotros, sabiendo lo comprometido de sus agendas.
El realizar encuentros científicos de esta magnitud conlleva una suma de esfuerzos, de todo un equipo que compete no sólo a la SVVP, sino a un grupo de expertos en la materia organizativa como Congrex de Venezuela, en la persona de la Sra. Otilia Ocque , quienes ya forman parte de la estructura organizativa, buscando siempre las mejores alternativas para beneficiar a la sociedad, la empresa Ingetronic, quienes ya celebran con nosotros sus quince años, siempre atentos a las exigencias del día a día. Así mismo queremos agradecer a la empresa Promoviendo, en la persona del Lic. Paul Villasmil, quienes, cumplieron cada una de las exigencias hechas por esta directiva en materia de publicidad. Todo este contingente de personas bajo la batuta de esta Junta Directiva y la Comisión Científica, se acopló para amalgamar un excelente programa científico, social, deportivo, religioso y sobre todo, lograr que este encuentro como desde hace 53 años, sea el reencuentro anual de la gran familia pediátrica. Muchas gracias a todos.
Los costos de estos eventos se hacen cada vez más astronómicos, por lo cual requerimos el concurso de nuestros amigos, los laboratorios farmacéuticos y las casas comerciales, quienes en una relación ética nos acompañan año tras año, dándonos soporte para la educación médica continua.
Por darles un ejemplo de estos costos, el alquiler de los salones de este palacio de los eventos equivale a una inversión de 580 millones de bolívares, sin contar con el sonido, decoración, guías de sala y una larga lista de etcéteras.
No nos queda más que en nombre de la Junta Directiva Central de la SVPP dar por inaugurado éste, nuestro magno evento; el LIII Congreso Nacional de Pediatría en honor a nuestra profesora la Dra. Carmen Correa de Alfonzo, y aspiramos que las deliberaciones que se realizarán a partir de mañana llenen sus expectativas científicas y que disfruten del programa social que con mucho entusiasmo y cariño hemos preparado para ustedes.
Huniades Urbina Medina













