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Gaceta Médica de Caracas
Print version ISSN 0367-4762
Gac Méd Caracas. vol.118 no.1 Caracas Jan. 2010
Cultura y salud
Dr. Miguel A. Römer R.
Profesor Asociado (Em) de la Cátedra de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela
A MANERA DE INTRODUCCIÓN
Sin duda alguna, la felicidad contribuye, de manera notable, a la salud. Ella afecta positivamente a cada una de nuestras células, incluyendo a las encargadas de defendernos. La felicidad es armonía: armonía con nosotros mismos, y armonía con el mundo que nos rodea.
Y más allá. armonía con el universo, cuando logramos descubrir, que somos UNO con él. La cultura es el camino que allí conduce. La cultura se inicia, cuando la naturaleza le demuestra a los hombres, que hay fuerzas infinitamente superiores a él, fuerzas que pueden serle beneficiosas, o catastróficas.
Y el hombre comienza a tratar de atraérselas, de agradarlas. Subiendo escalones, la espiritualidad del ser humano fue evolucionado hacia arriba, hasta llegar a niveles celestiales, en la pintura, la escultura, la poesía, en el arte, en general Cultura es amor, reside en el espíritu, en el corazón.
A esta cultura no pertenecen los avances de la tecno-ciencia. Ellos no han contribuido a hacer al hombre más humano. Al contrario, han contribuido al desarrollo de armas y artefactos, para la destrucción en masa de seres humanos, incluyendo mujeres, niños, ancianos e inválidos.
Deslumbrados por la tecno-ciencia, corriendo tras lo material, a expensas del componente espiritual, a la edad de piedra estamos regresando, es el odio, el que está predominado.
ENTRANDO EN MATERIA
1. Quienes tenemos el privilegio, de haber conocido a otra Venezuela, vemos con nostalgia, como la amabilidad y la cortesía, que caracterizaban al venezolano de antaño, han ido cediendo el paso al trato frío, cuando no ofensivo y hasta grosero.
¡Hasta que punto se ha perdido el respeto a sí mismo y a los demás! ¡Como han desaparecido los modales distinguidos! El cuidado de la persona, su pulcritud y modestia en el vestir, han sido reemplazados por la desfachatez y la chabacanería, cuando no por el despliegue de atuendos, que cuestan una fortuna, ofendiendo así a esa gran mayoría, que no puede ni soñar en poseer una humilde vivienda.Han proliferado las manifestaciones del nuevo riquísimo, de la cultura con signo negativo.
2. Si los cambios señalados hiciesen más felices a las personas, estarían plenamente justificados. Llegaríamos a la conclusión, de que el esfuerzo invertido para. adquirir buenos modales, recato y la buena educación de otros tiempos, no fueron otra cosa, que formalidades inútiles, un estorbo para lograr la felicidad. Pero el resultado ha sido todo lo contrario.
Por una razón muy simple: el ser humano necesita amor, ser tomado en cuenta; que lo traten y respeten como tal, independientemente de su ubicación social, o de la posición que circunstancialmente ocupe; necesita alimento para su espíritu, necesita amarse a si mismo. Especialmente negativo, ha sido el impacto de la situación actual en los jóvenes, hasta el punto, de que necesitan consumir drogas, para contrarrestar su malestar.
3. Estamos presenciando, una profunda regresión cultural, en todos los niveles sociales. Una regresión al más arcaico primitivismo, con el maquillaje, que permiten los medios modernos.
¿Estaremos conscientes de esta situación?
4. Cultura no es cantar, bailar y hacer contorsiones, pintar, hacer esculturas, o tocar un instrumento. Mucho menos es difundir música a todo volumen, perturbando la paz de los vecinos. Es algo mucho más profundo. es la búsqueda de un sendero, que en medio de la maraña de la vida, nos lleve a interpretar, el significado de la existencia, en relación a nosotros, y en relación a los animales, a las plantas, a las selvas y montañas, a los mares y los ríos. y a todo cuanto existe.
Es la búsqueda de una explicación, al misterio de la muerte, de una afirmación de la inmortalidad del alma; es la música suave que conforta, que calma la angustia existencial; el candil que en medio de las tinieblas, ilumina, guía y da confianza; la llave que abre la puerta a la felicidad, a la paz interior, a una convivencia armónica y fructífera.
Cultura es, cultivar las sensibilidades humanas: las que distinguen al hombre de los animales. En su más mínima expresión, cultura son los buenos modales, el respeto a nuestros semejantes. Cultura es hacer el bien, honrar la palabra empeñada, ser sincero y honesto; poseer y defender principios éticos y morales.
La cultura se manifiesta en el arte de conversar; en él se refleja la educación, la inteligencia y la calidad espiritual de la persona. Una conversación matizada de palabras obscenas distingue. Ciertamente: ¡señalando hacia abajo!
Ya no es una rareza oír a damas, contagiadas de este snobismo, utilizado como demostración de liberación. Cultura es honrar a los padres, cuidar y respetar al anciano y al inválido, consolar al desgraciado. De aquí que la regresión a la cual nos referimos, lejos de lograr un mayor bienestar colectivo, haya convertido a nuestro medio, en un ámbito cada vez más frío e inhóspito, sin calor humano, sobre todo en las grandes ciudades.
Tal como lo señalamos arriba, cultura es amor: Amor al Creador, a sí mismo, al prójimo y a la naturaleza. Y el amor no tiene fronteras: Es el único lazo capaz de unir a los seres humanos, sin distingo de razas, credos, ni nacionalidades. El único lazo universal, que permitiría comunicamos con seres extraterrestres -si los hubiese-.
5. No se nace culto o inculto. La cultura, se transmite con el ejemplo, se enseña. No se obtiene sin esfuerzo, como sucede con todo aquello que posea un verdadero valor.
No se trata de algo material que se pueda comprar, vender o regalar. Es más bien un arte, y como tal requiere ser aprendido a través de un esfuerzo constante.
De allí la necesidad de darla a conocer, de hacerle propaganda, de estimular su interés por ella.
Su adquisición comienza al despuntar la conciencia, en el hogar, y se va perfeccionando durante toda la vida. Especial importancia tiene en este sentido, el ejemplo de los padres, de los maestros, a lo largo de la primaria, secundaria y estudios universitarios.
Se enriquece con la buena lectura, la buena música, el estudio de las obras de arte, de la historia y de las biografías de los grandes hombres.
Para los gobernantes, la difusión de la cultura es una responsabilidad de primer orden: les toca a ellos dar el ejemplo y propiciar su desarrollo.
Pero es también responsabilidad de cada ciudadano, principalmente de quienes tienen en sus manos los medios y las posibilidades de distribuirla.
En épocas pasadas el nivel cultural más desarrollado, estuvo reservado a las clases sociales con mayores recursos económicos. Con los medios de comunicación modernos, es posible hacerla llegar a los menos favorecidos. Pero en la actualidad, tal como veremos más adelante, la moderna tecnología transmite anticultura, preferentemente.
6. No existe la cultura parcial: se es culto o no se es. Se puede ser más o menos culto; pero no, parcialmente culto. En efecto, la cultura está constituida por un conjunto de conceptos y actitudes íntimamente ligados entre sí; forman parte del individuo sin admitir división.
Ya lo decía Ortega y Gasset cuando afirmaba, que hoy en día la posesión de un título universitario, no era sinónimo de cultura. los catalogaba como bárbaros modernos.
No es culto un médico que sólo de medicina sabe, por más versado que sea en su profesión. Lo mismo es válido, para cualquiera otra profesión o actividad.
7. Creer que la felicidad está en la ambición de bienes materiales, sólo indica ignorancia y falta de cultura. Decía un pensador:
La felicidad es el gozo del sabio; el gozo es la felicidad del tonto.
8. Cuando un empleado público por lo tanto un servidor público, a quien la sociedad paga para que la sirva trata al ciudadano con descortesía, como si este fuese su subalterno y él su dueño y señor, cuando no atiende su solicitud, ignora los planteamientos escritos que se le hacen, y miente con el mayor descaro, es porque carece de educación, de cultura.
En igual categoría caen sus superiores en la cadena jerárquica; los obligados a dar el ejemplo; tanto más, cuanto más alto sea su rango.
Y sin cultura no hay ética, ni hay moral, ni bienestar, ni armonía, ni justicia, y la corrupción germina y se desarrolla. No se trata de aseveraciones discutibles, son situaciones, que pueden ser comprobadas a diario.
9. En líneas generales, los medios de comunicación social, pero en especial la televisión, no están haciendo mayores esfuerzos por difundir cultura.
Comenzando por el lenguaje, vestimentas y actitudes, y terminando -no por ser menos importantes por los ejemplos y mensajes explícitos e implícitos que transmiten, sembrando en la mente de las jóvenes generaciones,
la semilla de la anticultura, planta agreste y espinosa de amargos frutos. Afianzan indirectamente su labor negativa, al distraer un tiempo precioso, que podría ser mejor invertido en una buena lectura. Ya nuestra juventud ha perdido el hábito de leer, y en consecuencia, la oportunidad de disfrutar de los tesoros que reposan en los buenos libros. -Han perdido también. el hábito de expresarse por escrito.
10. A un pueblo inculto le atraen lecturas y programas televisados de acuerdo a su nivel de formación; porque no conocen otro. Y así se explica, que en la televisión, el mayor rating lo tengan, los programas de violencia y de sexo. Al fin y al cabo representan, en sus más variadas formas, la manifestación de instintos primitivos, comunes al reino animal.
Con una diferencia en favor de los animales: ellos no conocen, la lujuria, ni la prostitución, no conocen la corrupción, ni la maldad. Para dar curso a estos instintos, no se necesita del talento de un Charlie Chaplin, de un Nelson Eddy, de una Janett MacDonald, ni de un Mario Moreno y de tantos otros distinguidos artistas, que hoy en día escasean cada vez más.
Las presentaciones de un material, destinado a satisfacer los mencionados instintos, disfrazados con los deslumbrantes efectos, que permite la técnica moderna-. degradan al hombre En las escenas de violencia, mientras mayor sea el número de víctimas, y más la cantidad de sangre que corra, mejor.
Vienen a ser una versión actualizada del circo romano. La diferencia está en los escenarios, y en que se justifica -se moraliza- la violencia, enfrentando a buenos contra malos.
Cinco mil seres humanos (5 000) y once mil animales (11 000) fueron asesinados a sangre fría en 123 días cuando el Emperador Trajano (98-117 D.C.). Ante un público que colmaba el anfiteatro; la entrada era gratis.
En ArIes había fuentes de agua perfumada con lavanda, para enmascarar el olor de la sangre. Presentar a la mujer como un simple objeto, deseable por sus formas, por sus movimientos, es prostituirla, rebajarla, irrespetarla, es desconocer su misión sublime, su calidad humana.
Tenemos madres, esposas e hijas que requieren el mayor respeto: esto es lo que enseña la cultura. Los integrantes de las tribus indígenas más primitivas, al sur del país, andan desnudos, pero no están prostituidos, poseen una cultura adaptada a sus condiciones.
Valga en favor de lo dicho la siguiente ocurrencia. Un buen día subió al Metro una dama, a la cual el tiempo había borrado sus juveniles líneas, y la artritis le dificultaba caminar.
No había asientos disponibles, por lo cual tuvo que mantenerse de pie. Acostumbrada al país de antaño, no se pudo contener y comentó en voz baja: Aquí como que no hay caballeros.
A lo cual alguien le respondió con sorna: Caballeros si hay, lo que no hay son asientos. 11. Más rating significa más éxito... en función de dinero. ¿A costa de qué? Algunas emisoras de televisión transmitían programas culturales excelentes, generalmente en el campo de la música y el teatro.
Clásicos Dominicales fue uno de ellos; los domingos a las 11 de la mañana, una hora apropiada que aseguraba una vasta audiencia. Pero...¿qué sucedió? Por razones obvias fue trasladado a las últimas horas de la noche, cuando los niños duermen y los jóvenes y adultos, que tienen que levantarse temprano para estudiar y trabajar, no lo pueden disfrutar.
No era negocio continuar presentándolo en horas del mediodía; no había un patrocinante que estuviese dispuesto a colaborar con la culturización del país.
Nos preguntamos: ¿negocio es sólo aquel que rinde dividendos a corto plazo en dinero contante y sonante? ¿Es que no hay valores que estén por encima del dinero?
Contribuir a construir un país culto, ordenado, capaz de un desarrollo permanente, dentro de los márgenes de la honestidad, la ética y la moral: ¿No será un mejor negocio a mediano y largo plazo, para beneficio nuestro, de nuestros hijos y nietos? De lo contrario sucederá lo que al enfermo con un cáncer incurable: terminará por sucumbir, sin que haya posibilidad alguna de salvación. Y quienes lo llevaron al colapso sucumbirán con él, al igual que perecen las células cancerosas, cuando muere el enfermo.
12. No hace mucho tiempo, las emisoras de radio todas transmitían diariamente programas variados con música venezolana, música de otros países, música clásica, música ligera. Había para escoger, aprender y comparar. Un buen día, partiendo de un nacionalismo mal entendido, se prohibió la transmisión de música, que no fuese la venezolana.
¿Qué sucedió? Que ahora los programas siguen siendo reducidos, en lo que respecta a su contenido en música venezolana, lográndose, eso sí, que la música restante descendiese a un bajo y monótono nivel.
Ya no hay mucho para escoger. Aquellas medias horas de música de Mozart, de Sonatas de Schubert, y de operetas y valses vieneses brillan por su ausencia.
Honrosas y destacadas excepciones son el Canal Clásico de la Radio Nacional, y la Emisora Cultural de Caracas (FM 97.7).
-Es menos costoso elevar el nivel cultural de un pueblo que combatir el narcotráfico, -un combate sin perspectivas de éxito en tanto no dejen de existir consumidores. En efecto: No es posible curar una enfermedad, tratando sólo sus síntomas.
13. Sin un mínimo de educación, de ética, de moral, de sentido de responsabilidad -resumiendo- sin un mínimo de cultura, no es posible desarrollar un país. En efecto: este no puede ser otra cosa, que la suma de las mentalidades de sus habitantes.
¿Que se está haciendo en este sentido? Es cierto que en algunas áreas, existe un activo movimiento cultural, en el teatro, la escultura y la pintura; en el campo literario.
En la televisión hay un par de programas, destinados a dar a conocer y exaltar valores universales y nacionales. El Consejo Nacional de la Cultura (CONAC) también trabaja en ese sentido. Pero esto no basta: son granos de arena en la inmensidad del océano.
Son manifestaciones aisladas, sin coherencia entre si; no llegan a la gran mayoría de la población. Se requiere un movimiento nacional, a nivel de los centros de educación, tanto privados como públicos, en base a programas consecuentes y bien estudiados.
Dentro de este orden de ideas, es fundamental el papel a jugar por la familia, y las escuelas, especialmente a nivel de la primaria y a nivel universitario.
La obra a ejecutar es de gigantescas proporciones, y por ello es necesario que tomen parte activa en ella, los gobiernos centrales y regionales, incluyendo el de los municipios y alcaldías, los colegios de profesionales, las asociaciones de vecinos, fundaciones, los medios de comunicación, la iglesia. etc.. La doctrina del Movimiento Scout es extraordinaria constituye la base para la formación de buenos ciudadanos.
Pero en nuestro país este movimiento luce tímido, está lejos de haber alcanzado el desarrollo que se merece. Valdría la pena apoyarlo. Sería una inversión excelente para combatir la drogadicción.
14. ¿Porqué no invertir más fondos públicos, en educar a nuestra juventud, enseñándoles buenos modales, amabilidad, respeto a sí mismo, respeto a los demás, respeto a nuestras madres, esposas e hijas, en desarrollarles una personalidad recia y bien equilibrada ...en vez da gastarlos en obras, que los usuarios se encargan de destruir?
No hace muchos años se gastaron 30 millones de bolívares -bolívares de aquel entonces, antes del viernes negro- para hacer asequible al público una playa solitaria en el litoral barloventeño, engalanada con esa belleza natural que posee la naturaleza desnuda y virgen.
Acceso por carretera de dos vías, una verdadera autopista. Un farol de hierro con lámparas de sodio cada 20 metros todo un bosque de lámparas; vestuarios para hombres y mujeres, ducha de agua dulce.
Y se parceló la playa con malecones de horrible apariencia... iperpendiculares al curso de las olas! A los pocos años, muy pocos para la vida de una nación menos de seis. la vía de acceso estaba abandonada, con baches y maleza que de las orillas invadía la calzada.
Aquel bosque de postes oxidados, sostenían, a medias, lámparas que ya no alumbran algunas colgaban de los mismos, recordando los cadáveres de los ahorcados... en posición invertida.
Las duchas no existen se las robaron y por los tubos no sale agua alguna. Los vestuarios lucen semidestruidos, carentes: de puertas se las llevaron también. La playa ha sido convertida en un basurero, gracias a la irresponsabilidad y carencia de cultura de sus visitantes.
Demás está decir, que aquella belleza natural perdió su hermosura, su principal atractivo. Este es sólo uno, de los tantos actos demagógicos, realizados con el dinero de los venezolanos ¿para beneficio de quienes? . ¿No habría sido preferible invertir esos 30 millones en la difusión de cultura, en vez de invertirlos en obras destinadas a una masa inculta, incapaz de apreciarlas y mucho menos de conservarlas?
La vanidad, el ego. es la antítesis de la cultura. . El polígono de tiro en Conejo Blanco fue regiamente acondicionado, con motivo de las Olimpíadas Internacionales de Tiro, cuando gobernaba el Gral. Pérez Jiménez.
Equipos de la Suiza y sistemas a la altura del arte, lo llevaron a ocupar el primer lugar en el mundo. En pocos años los usuarios, y la falta de control y mantenimiento, llevaron las instalaciones a un nivel incalificable ... hasta los cables de la instalación eléctrica en los túneles de las canchas de tiro de fusil, fueron sustraídos-.
En 1983, para los 200 años del natalicio del Libertador, se celebraron acá en Caracas los Juegos Olímpicos Panamericanos, y se invirtieron 12 millones de bolívares en su reacondicionamiento, llevándolo de nuevo, de acuerdo a los voceros de aquel entonces, al primer lugar en el mundo.
Es hora de no continuar malgastando, una y otra vez, el dinero de todos, en vez de utilizarlo en elevar el nivel cultural de la nación.
15. Nuestro Libertador fue un hombre culto. Respetuoso de los principios, respetuoso de los demás. De modales distinguidos. Desprendido, carente de ambición personal alguna.
Su lenguaje, perpetuado en su vastísima correspondencia, es testigo inequívoco, de su condición humana.
¿Porqué no destacar este aspecto fundamental de su personalidad?
¿este aspecto que lo diferencia de los demás guerreros de la historia,
y lo sitúa por encima de ellos?
¿Porqué no festejar su próximo natalicio, imprimiendo y difundiendo el libro escrito por el ilustre progenitor de Teresa Carreño,
Don Manuel Antonio, conocido bajo el título de La Urbanidad de Carreño? Podría comentarse SU contenido a través de la televisión; publicarlo, en los periódicos, por partes.
¿Porqué no incluirlo como material de lectura obligatoria en la educación primaria?
Esto se hizo durante el mandato del Gral. Juan Vicente Gómez, un gobernante calificado de iletrado. Quizás lograríamos, de esta manera, que los jóvenes del mañana den los buenos días, den las gracias cuando reciben algo, y se pongan de pie, cuando una persona mayor les dirige la palabra.
Actualmente, el mencionado texto se imprime en Estados Unidos, para una Editorial Panameña, adornado con figuritas y fotografías, con consejos adicionales encuadrados, y una coletilla que dice lo siguiente:
Abra las puertas del éxito en su carrera, -los negocios, -su vida social, sus relaciones familiares. Un libro de consulta indispensable.
Imprimirlo para ser distribuido en planteles educativos y oficinas públicas, con motivo a un justo homenaje a su olvidado autor, costaría mucho menos, que cualquiera de las dos erogaciones arriba citadas.
Y podría ser este, el comienzo de una reflexión y del enfoque de una nueva perspectiva, en la estructuración del país. En el bachillerato de los años 30 se estudiaba. moral y cívica. Tenemos entendido, que esa materia ha sido eliminada del pensum.
16. Enseña la historia, que los grandes pueblos, naciones e imperios desaparecieron, cuando la riqueza, la molicie, y la relajación de las costumbres se apoderaron de ellos.
Alguien dijo una vez:
La decadencia de una nación, comienza por la corrupción del lenguaje
¿Estaremos viviendo nuestra decadencia, sin habernos realizado como nación?
La riqueza y los bienes materiales no hacen, ni son una nación.
Las evidencias en este sentido están sobre la mesa. ¿Es que acaso nuestra época de esplendor ya pasó?
¿y nos encontramos actualmente en retroceso hacia la mediocridad?
17. ¡Qué agradable y productiva es la relación con gente culta!
¿Porqué no dedicar diariamente 30 minutos de las transmisiones radiales y televisadas, a comentar las ideas y obras de vigencia universal; el ejemplo de los grandes hombres, destacando a quienes dieron lo mejor de sí, en favor de nuestra patria?
¿Porqué no incluir en estas transmisiones la doctrina Scout?.
Sin un cambio drástico de rumbo, que conduzca a nuestros jóvenes, hacia nuevas y atractivas perspectivas, la lucha contra el consumo de drogas está condenada al más rotundo fracaso. Ya lo dijimos arriba.
18. Moral (elemento esencial de la cultura) y luces son nuestras primeras necesidades, decía el Libertador el 15 de febrero de 1819. Poco antes de su muerte, el 9 de diciembre de 1830, le escribía a Flores manifestándole,
La América es ingobernable para nosotros. La única cosa que se puede hacer en América es emigrar. El que sirve a una revolución ara en el mar....
En medio de su profundo desengaño continúa diciendo:
Este país caerá infaliblemente, en manos de la multitud, para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles de todos colores y razas....
Estas expresiones constituyen un reto, un guante lanzado a las generaciones que lo siguieron.
¿Cual será la que habrá de recogerlo? Para ello, es mucho lo que hay que hacer. Termina el Libertador diciendo:
Si fuera posible que una parte del mundo volviera al caos primitivo, este sería el último período de la América.
19. Volviendo al comienzo de estas líneas, tendríamos que decir, que la Venezuela de antaño era más culta.
Las clases acomodadas cultivaban la cultura, en la educación de sus hijos.
Y las clases humildes tenían su cultura propia, que les permitía vivir y desempeñarse en medio de sus precarias condiciones.
¡Como en medio de su pobreza cuidaban a sus ancianos y a sus desvalidos!
Eran amables con el forastero y compartían con él lo poco que poseían. En la actualidad a nivel de los estratos superiores, calificados así de acuerdo a su poder económico, el bagaje cultural, salvo contadas excepciones, es exiguo.
Y las clases humildes infiltradas por doctrinas populistas, y los programas que les brindan los medios de comunicación de masas, han perdido su cultura primitiva, pero cultura al fin, quedando a merced de la anticultura; han quedado en el aire, sin puntos de apoyo.
La vida no tiene ya para ellos aliciente alguno, solo frustraciones.
Con bagaje espiritual, carente de fe, aspirando sólo a lo material, no es de extrañar su rebeldía y la proliferación de la violencia; al asesinato por un par de zapatos de marca .
¿Habrá la capacidad de emprender los cambios necesarios, para transformar la educación y formar a las nuevas generaciones de acuerdo a lo expresado? Motivación, audacia, decisión, voluntad y cooperación, son sus indispensables ingredientes.
De no actuarse positivamente ahora, las generaciones venideras nos habrán de señalar con el dedo, echándonos en cara nuestra irresponsabilidad.
20. Hay organismos internacionales, dependiente de la Naciones Unidas, tales como la Organización Mundial de la Salud, UNICEF y otros, que con mística y entusiasmo están afrontado la situación expuesta. Pero, insistimos, es imprescindible una mayor intervención de los gobiernos, tanto a nivel central como regional; es imprescindible una mayor colaboración de los medios de comunicación, de los empresarios y de cada ciudadano, empezando por la educación y la exaltación de las buenas costumbres a nivel familiar.
Hay que revivir el concepto de familia y destacar las ventajas del mismo.
Sin cultura no hay moral, ni ética, ni honestidad, ni rectitud, ni dignidad. Sin cultura no hay amor a si mismo, al prójimo, al Creador, sin amor no hay armonía, sin armonía no hay paz, sin paz no hay bienestar espiritual y ...
¡sin bienestar espiritual no hay salud! Las buenas costumbres y no la fuerza, son las columnas de las leyes -dijo el Libertador en su Discurso de Angostura el 15 de febrero de 1819-.












