Interciencia
versión impresa ISSN 0378-1844
INCI v.29 n.5 Caracas mayo 2004
CRÍTICA DE LIBROS
Manual de Etnoentomología
Eraldo M. Costa-Neto
Eraldo M. Costa-Neto (2002) Manual de Etnoentomología. Manuales & Tesis de la Sociedad Entomológica Aragonesa. Vol. 4. Zaragoza, España. 104 pp.
Tal vez por la aversión que producen en muchas culturas humanas, hongos e insectos han constituido esferas casi olvidadas en los estudios etnobiológicos, contrastando con la riqueza cuantitativa y cualitativa de investigaciones etnobotánicas y en menor proporción con trabajos etnozoológicos en especial etnoornitológicos y etnoictiológicos. Además de reivindicar a insectos y arácnidos como muy válidos objetos de estudio en sus interacciones con los grupos humanos, el manual de Costa-Neto constituye una lectura amena, está bien documentado y llena sin duda un gran vacío en la literatura etnocientífica. La etnoentomología, dedicada al estudio de las relaciones entre grupos humanos e insectos-artrópodos, ocupa los diez capítulos del manual, divididos en cuatro partes temáticas conductoras:
I. Naturaleza y estado de la Etnoentomología, donde se delimita conceptualmente a la disciplina, diferente pero relacionada a la entomología cultural, se la contextualiza breve e históricamente, se adscribe su ascendencia teórica y epistemológica a la etnobiología etnocientífica, como una sub-rama de la etnozoología y se afirma contundentemente el valor de los conocimientos y estudios etnoentomológicos para el monitoreo y evaluación de los recursos, para la implementación de planes de desarrollo sustentable, y como potenciales fuentes de alimentos y medicinas. (Caps. 1, 2, 3).
II. La Construcción social de los insectos (Cap. 4), en la que se aporta una interesante hipótesis de Ambivalencia Entomoproyectiva, la agrupación de animales de diversos taxones bajo la categoría "insecto" en virtud de la proyección emocional cultural hacia los mismos, e influenciada a su vez por ideologías y pautas conductuales. Se exploran además las razones que explicarían la prevalencia del rechazo humano a los insectos, así como las actitudes positivas hacia ellos.
III. Tipología de la interacción entre seres humanos e insectos. Esta sección es, sin duda, la más rica y densa del manual, en la que el autor refleja un gran conocimiento de la literatura etnoentomológica y sobre entomología cultural. Ello justifica la publicación, divulgación y existencia de tal cuerpo de investigación, y hace de esta sección una bibliografía comentada y sistematizada sobre la misma. El aparte se inicia con énfasis en la abundancia y omnipresencia de los insectos y artrópodos, dando ejemplos de su incorporación a diversas culturas en muy divergentes campos, como literatura y lenguaje, música, teatro y cine, artes gráficas y plásticas, erotismo, sexualidad, filosofía, educación, criminalística, etc. (Cap. 5). Reconociendo la importancia del uso de insectos y artrópodos como alimentos, un capítulo completo (6) está dedicado a la entomofagia, proporcionando curiosos y documentados ejemplos de diversas épocas y regiones. Utilizando un buen manejo de la literatura, reporta 1509 especies comestibles de casi 300 grupos de insectos y artrópodos en más de 120 países. Diversos estudios de sus características nutricionales llevan al autor a considerar el consumo de insectos como una estrategia viable para contribuir a erradicar la desnutrición y el hambre en muchos países en desarrollo. Los múltiples usos terapéuticos de los insectos conforman capítulo aparte (7), con abundantes registros pre- e históricos del uso medicinal y mágico de insectos para aliviar un sin número de dolencias humanas en todos los continentes y mediante diversos mecanismos. Otro capítulo (8) es dedicado a la gran complejidad ideológica y simbólica otorgada por un gran número de culturas a los insectos desde tiempos prehistóricos, apareciendo en contextos mágicos, religiosos y ritualísticos, además de estar incorporados en textos sagrados.
IV. Metodología de la Investigación Etnoentomológica. Advirtiendo sobre las tres barreras de este tipo de investigación (poca o nula aceptación de la etnociencia como cuerpo de conocimiento válido, carencia de estudios sistemáticos en etnoentomología, etnocentrismo), el autor delimita la naturaleza metodológica etnoentomológica. La selección inicial del material (grupo humano determinado), dominio (ecológico, taxonómico, etológico, etc.), escena (comestible, lúdico, ornamental, etc.) y categorías (distribución, fenología, hábitat, etc.) de estudio preceden la colecta de datos. Los datos a incluir son cualitativos y cuantitativos, orales y conductuales y delimitados por perspectivas emic y etic según lo que se registre. Se incluyen también útiles sugerencias metodológicas (Cap. 9).
Dada la claridad de objetivos del manual, divulgar la entomología y despertar vocaciones de investigación en dicho campo, sus meritos son indiscutibles. Sin embargo, en virtud de que involucra al lector en tres aspectos neurálgicos de las investigaciones etnobiológicas sin profundizar en los mismos, es necesario mencionar algunas de sus carencias o debilidades:
1) Algunos aspectos teóricos y metodológicos son tratados con superficialidad. Algunos ejemplos de ello, en el Cap. 2, son a) incluir entre los pioneros etnocientíficos a autores con significativas diferencias generacionales y aportes divergentes al campo etnobiológico, como F.C. Lounsbury, A.F.C Wallace y O.B. Berlin; b) no mencionar la ascendencia intelectual de la etnociencia, a partir de la Antropología Lingüística y Cognitiva y con abierto énfasis interdisciplinario; c) hacer una reinterpretación teórica donde divaga en elementos marginales del paradigma etnocientífico sin contemplar los aportes fundamentales de la etnociencia, el entender a la cultura como una gramática cognitiva: el proponer metodologías (análisis componencial) explícitas y replicables en los campos etnobiológicos con el fin de sustentar su hipótesis última, la universalidad de procesos cognitivos y estructuras mentales panhumanas, reinterpretando pobremente a C. Lévi-Strauss, H. Conklin, B. Berlin y E. Hunn; d) crear ascendencias falsas como considerar intelectualista a R. Bulmer (predicador de una postura ecológica al margen del discurso etnocientífico) y a B. Berlin como representante de R. Bulmer, siendo abiertamente opuestos teórica y metodológicamente; y e) omitir importantes planteamientos como los de S. Atran, J. Boster, C. Brown, P. Kay, T. Hay, R. Ellen, R. Randall, V. Toledo y J. Caballero, entre otros, relevantes para la exposición teórica que proporciona al lector, máxime si el autor considera que la etnobiología carece de una epistemología, teoría y metodología propias.
2) El autor aparece acrítico ante los polémicos planteamientos éticos con amplias connotaciones políticas mundiales acerca del uso del conocimiento etnoentomológico para bioprospección en busca de componentes bioactivos potencialmente comerciables. Aunque al final del manual en un capítulo íntegro, breve y poco analítico, se mencionan tópicos análogos como la conducta ética ideal del investigador (e incluso en un apéndice se reproduce el Código de Ética de la Sociedad Internacional de Etnobiología), se omiten los procesos legales contemporáneos como las permisologías locales, regionales y nacionales para llevar a cabo trabajos científicos, y de consenso internacional sobre los derechos de los estados sobre sus recursos biológicos. La postura del autor es sensible y correcta sin duda, pero ingenua y poco reflexiva sobre tópicos de consecuencias geopolíticas, económicas y sociales globales, contentándose con pasear al lector por aspectos tan complejos y controversiales.
3) No se otorga valor intrínseco a los estudios etnoentomológicos y por derivación etnobiológicos, considerándolos sólo válidos en tanto que útiles para fines humanos, occidentales en su mayoría, tales como su valor terapéutico y culinario, o la viabilidad de proyectos de conservación sustentada en el valor comercial de los insectos. Tal vez por ello no menciona la importancia y el valor de las muestras de insectos y artrópodos y a su vez de los depósitos de las colecciones de insectos en insectarios públicos (en universidades o institutos de investigación regionales y nacionales).
Pese a lo señalado, el manual de Costa-Neto es único en su estilo y sin duda contribuirá a la divulgación y conocimiento de la etnoentomología. Es además un texto ideal para docentes e iniciados.
Eglée L. Zent
Departamento de Antropología,Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas










uBio 
