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Interciencia
Print version ISSN 0378-1844
INCI vol.30 no.12 Caracas Dec. 2005
UN CUMPLEAÑOS FELIZ PARA INTERCIENCIA
Si bien nadie sabría decir cuántos años de existencia constituyen el arribo a la madurez de una revista científica, muchos reconocerían que lo más determinante no es el tiempo, sino la calidad de sus contenidos, la rigurosidad de su proceso editorial y, no menos importante, su puntualidad.
Con el presente número Interciencia completa su volumen 30. Llegamos así a treinta años de aparición ininterrumpida y siempre a tiempo, desde que su Director Fundador, Marcel Roche, fuera encargado de organizarla y ponerla a marchar por la entonces en ciernes Asociación Interciencia, recién establecida por las Asociaciones para el Avance de la Ciencia de Brasil, los EEUU y Venezuela, conjuntamente con el CONACYT de México.
Mucha agua ha corrido bajo los puentes desde entonces y hoy la Asociación Interciencia es una sólida institución que abriga sociedades miembros de 18 países del continente americano.
El tiempo también ha cambiado a la revista, si bien su portada, dedicada al nada usual fin de difundir el arte de las Américas y su formato permanecen iguales desde el primer número. En sus comienzos Interciencia estaba concebida como un puente y un medio de interrelación entre las comunidades de científicos y tecnólogos de nuestro continente, lo que justificó secciones como Internoticias, Personalidades e Instituciones de las Américas y Ciencia y Tecnología Hoy. Pero la revista se ha ido transformando hasta parecer cada vez más un medio de difusión de los trabajos de nuestros investigadores, una revista multidisciplinaria más.
Esta transformación obedece a causas internas y externas a la vez. No ha habido una intención expresa en producir los cambios, y los mismos han ocurrido principalmente por razones de estrechez económica. Las finanzas de Interciencia no han permitido cubrir los costos del personal profesional necesario para la producción de las secciones de interés general. Apenas es posible cubrir las expectativas generadas por la recepción de casi 400 manuscritos por año, cada uno de los cuales requiere de un proceso de recepción, arbitraje múltiple y, eventualmente, edición que lleva a la publicación del producto final de la actividad investigativa.
Por otra parte, en el frente externo se han generado presiones transformadoras importantes. La escasez de revistas multidisciplinarias en la región y los requisitos institucionales cada vez más notorios de publicación en revistas indexadas, han contribuido a cuadruplicar la cantidad de manuscritos sometidos por nuestros investigadores en los últimos cuatro años, saturando la capacidad de respuesta de la revista. Es necesario mencionar también que los investigadores que someten sus trabajos requieren, con razón, de diligencia en el procesamiento. Pero el absoluto respeto de Interciencia a las opiniones de sus árbitros y su carácter multilingüe no son factores que agilizan la gestión.
Otra transformación, esta vez inducida por el mundo de la ciencia y la tecnología, ha sido la construcción de las dos versiones electrónicas de Interciencia, ambas de libre acceso en Internet, disponibles en www.interciencia.org y en www.scielo.org.ve
Aunque el camino no ha estado cubierto de rosas, hemos llegado a los treinta años. La celebración corresponde a quienes han hecho posible recorrer el camino. Sin duda el finado fundador, Marcel Roche, y quienes lo secundaron como Directores Asociados a lo largo de los años, el finado Oswaldo Reig, Erika Wagner y Carlos Di Prisco son quienes deben alzar con orgullo las copas y recibir el agradecimiento de la comunidad. No menos orgullo ni menor reconocimiento corresponde a Beatriz Fair, quien gerenció esta aventura por 25 años, desde el nacimiento de la revista, y a quienes más recientemente han desempeñado ese papel, Pamela Navarro y Ana Raquel Picón. Ellas, junto a quienes apoyan en labores de lectura, traducción, composición e impresión, han hecho posible la aparición puntual de Interciencia.
Esta nota no debe terminar sin un reconocimiento a los patrocinantes de Interciencia a través de todos estos años. Originalmente financiada por los gobiernos de México y Venezuela, ha sido el segundo de ellos el que ha mantenido un patrocinio permanente a través de su programa de subvenciones. Algunas de las asociaciones miembros de la Asociación Interciencia han sabido responder en momentos de gran urgencia y, finalmente, las contribuciones por parte de fundaciones y de las instituciones y fondos de investigación de un alto porcentaje de nuestros autores, han sido todos factores sin quienes no se hubiese podido llegar hasta aquí.
Miguel Laufer
Director
A HAPPY BIRTHDAY FOR INTERCIENCIA
While nobody could say how many years represent the arrival to maturity for a scientific journal, many will agree that the most determinant factor is not time, but the quality of its contents, the rigorous character of its editorial process and, not less important, its punctual appearance.
With the current issue, Interciencia completes Volume 30. We reach our thirtieth year of non-interrupted and always on schedule publications, since the Founding Director, Marcel Roche, was commissioned to organize it and get it going by the then nascent Interciencia Association, recently established by the Associations for the Advancement of Science of Brazil, USA and Venezuela, jointly with the Mexican CONACYT.
A lot of water has flowed under the bridges since, and today the Interciencia Association is a solid institution that includes member associations from 18 countries of the American Continent.
Time has also changed the journal, although its cover, dedicated to the unusual goal of diffusing the art of the Americas, and its format remain the same since the first issue. At the beginning Interciencia was thought of as a bridge and a means of interrelating the communities of scientists and technologists of our Continent. This fact justified the existence of sections such as Internews, Personalities and Institutions of the Americas, and Science and Technology Today. But the journal has gone through a transformation that makes it ever more a means of diffusion of the work of our researchers, one more amongst the multidisciplinary journals.
Such transformation is due to both internal and external causes. There has not been an overt intention to produce the changes, and they have occurred mostly due to pecuniary tightness. Interciencias finances have not permitted to cover the expenses of the professional personnel needed for the production of the sections of general interest. It is barely possible to cover the expectation generated by the reception of almost 400 manuscripts per year, each one of which requires a reception, multiple refereeing and, eventually, an editing process that leads to the publication of the final product of the research activity.
On the other hand, important transforming pressures have been generated in the external front. The scarcity of multidisciplinary journals in the region and the ever growing institutional requirements for publication in indexed journals have quadruplicated the number of manuscripts submitted by our researchers in the last four years, saturating the journal´s capacity to respond. It must also be mentioned that researchers who submit their papers require, with good reason, of a diligent processing. But the total respect of Interciencia toward the opinions of our referees and its multilingual character are factors that do not facilitate the task.
Although the path has not been covered with roses, we have arrived to thirty years. The celebration corresponds to those who made this journey possible. Undoubtedly, the late founder, Marcel Roche, and his Associate Editors, the late Oswaldo Reig, Erika Wagner and Carlos Di Prisco are those who should proudly raise their glasses and receive the recognition of the community. No less pride nor lesser recognition corresponds to Beatriz Fair, who managed this adventure during 25 years, since the birth of the journal, and to those who have played the role more recently, Pamela Navarro and Ana Raquel Picón. They have made possible, together with those who sustain the reading, translation, composition and printing, the punctual appearance of Interciencia.
This note should not end without a recognition to the patronage to Interciencia throughout all these years. Originally financed by the Governments of Mexico and Venezuela, the second has maintained a permanent patronage through its grants program. Some of the member associations of the Interciencia Association have been able to help in moments of great urgency and, finally, the contributions from foundations and from the institutions and grants of a large percentage of our authors, have all been factors without whom it would have been impossible to reach this point.
Miguel Laufer
Editor
UM FELIZ ANIVERSÁRIO PARA INTERCIÊNCIA
Na verdade, ninguém saberia dizer quantos anos de existência constituem a chegada à maturidade de uma revista científica, muitos reconheceriam que o mais determinante não é o tempo, senão a qualidade de seus conteúdos, a rigorosidade de seu processo editorial e, não menos importante, sua pontualidade.
Com o presente número, Interciência completa seu volume 30. Chegamos assim a trinta anos de aparição ininterrupta, e sempre pontual, desde que seu Diretor Fundador, Marcel Roche, foi indicado para organizá-la e colocá-la em marcha pela então iniciante Associação Interciência, recém estabelecida pelas Associações para o Avanço da Ciência do Brasil, EEUU e Venezuela, conjuntamente com CONACYT do México.
Muita água tem corrido debaixo das pontes desde então e hoje a Associação Interciência é uma sólida instituição que abriga sociedades membros de 18 países do continente americano.
O tempo também tem mudado a revista mas, sua capa, dedicada ao nada usual fim de difundir a arte das Américas e seu formato permanecem iguais desde o primeiro número. Em seu começo Interciência estava concebida como uma ponte e um meio de inter-relação entre as comunidades de científicos tecnólogos de nosso continente, o que justificou seções como "Inter-notícias", "Personalidades e Instituições das Américas" e "Ciência e Tecnologia Hoje". Mas a revista tem se transformando até parecer cada vez mais um meio de difusão dos trabalhos de nossos investigadores, uma revista multidisciplinária mais.
Esta transformação obedece a causas internas e externas ao mesmo tempo. Não tem havido uma intenção expressa em produzir as mudanças, e estas tem ocorrido principalmente por razões de restrição econômica. As finanças de Interciência não têm permitido cobrir os custos do pessoal profissional necessário para a produção das seções de interesse geral. Apenas é possível cobrir as expectativas geradas pela recepção de quase 400 manuscritos por ano, cada um dos quais requer de um processo de recepção, arbitragem múltipla e, eventualmente, edição que leva à publicação do produto final da atividade investigativa.
Por outra parte, na frente externa tem-se gerado pressões transformadoras importantes. A escassez de revistas multidisciplinárias na região e os requisitos institucionais cada vez mais notórios de publicação em revistas indexadas, têm contribuído a quadruplicar a quantidade de manuscritos submetidos por nossos investigadores nos últimos quatro anos, saturando a capacidade de resposta da revista. É necessário mencionar também que os investigadores que submetem seus trabalhos requerem, com razão, de diligência no processamento. Mas, o absoluto respeito de Interciência às opiniões de seus árbitros e seu caráter multilingüe não são fatores que agilizam a gestão.
Outra transformação, esta vez induzida pelo mundo da ciência e a tecnologia, tem sido a construção das duas versões eletrônicas de Interciência, ambas de livre aceso na Internet, disponíveis em www.interciencia.org e em www.scielo.org.ve
Embora o caminho não tem estado coberto de rosas, chegamos aos trinta anos. A celebração corresponde a quem tem feito possível percorrer o caminho. Sem dúvida o finado fundador, Marcel Roche, e aqueles que o seguiram como Diretores Associados ao longo dos anos, o finado Oswaldo Reig, Erika Wagner e Carlos Di Prisco são quem devem levantar com orgulho as taças e receber o agradecimento da comunidade. Não menos orgulho nem menor reconhecimento corresponde a Beatriz Fair, quem gerenciou esta aventura por 25 anos, desde o nascimento da revista, e a quem mais recentemente tem desempenhado esse papel, Pamela Navarro e Ana Raquel Picón. Elas, junto a quem apóiam em labores de leitura, tradução, composição e impressão, tem feito possível a pontual aparição de Interciência.
Esta nota não deve terminar sem um reconhecimento aos patrocinadores de Interciência a través de todos estes anos. Originalmente financiada pelos governos de México e Venezuela, tem sido o segundo deles o que tem mantido um patrocínio permanente a través de seu programa de subvenções. Algumas das associações membros da Associação Interciência tem sabido responder em momentos de grande urgência e, finalmente, as contribuições por parte de fundações e das instituições e fundos de investigação de uma alta porcentagem de nossos autores, tem sido todos fatores sem os quais não teria sido possível chegar até aqui.
Miguel Laufer
Diretor












