Interciencia
versão impressa ISSN 0378-1844
INCI v.34 n.9 Caracas set. 2009
La ciencia en las campañas presidenciales
La tercera semana de setiembre se celebraron en Chile los 10 años de la Iniciativa Científica Milenio (ICM), creada en 1999 con la intención de fundar centros científicos de excelencia para contribuir al avance en áreas claves para el desarrollo nacional. El programa pretendía desarrollar la ciencia mediante la creación de estos grandes centros, además de potenciar proyectos individuales de investigadores en grupos pequeños. Estos últimos, generalmente impulsados por la curiosidad y de largo aliento, han sido cruciales para la aplicación del conocimiento pues, como es sabido, muchas aplicaciones de utilidad comercial y de beneficio social derivan de descubrimientos que no perseguían un propósito determinado.
En los últimos años ha habido un gran aumento del financiamiento de la investigación de grandes centros, mientras que el de los proyectos individuales del Programa Fondecyt se ha estancado. Los 450 proyectos nuevos financiados en 1995 bajaron a 350 en 1997, manteniéndose alrededor de esta cifra hasta el 2006, para llegar a los 400 aprobados en el concurso 2009. Actualmente el total de los proyectos individuales cuenta con cerca del 60% de los fondos, pero su número es 10 veces mayor que los de investigación asociativa.
Con esto no queremos decir que la ICM no sea beneficiosa; pero lo cierto es que la excitación que resulta de estas iniciativas nos ha hecho olvidar que la base de la ciencia reside en los proyectos individuales. El debido balance en el financiamiento de ambos tipos de proyectos debiera constituir una estrategia prioritaria para todo país, asunto que no se ha discutido apropiadamente ni aparece como una preocupación en los programas de los candidatos presidenciales. Últimamente se ha propuesto aumentar la inversión en los programas de Fondecyt, pues solo se financian la mitad de los proyectos que concursan. El porcentaje de aprobación se ha estancado en alrededor del 35% y solo gracias a los fondos conseguidos mediante una protesta por parte de la comunidad científica, en octubre del 2007, esta cifra se acercó al 44% el 2008, retrocediendo al 40% en 2009. ¿El resultado? El país está desperdiciando grandes ideas. En el concurso 2009 no se financiaron cinco proyectos calificados como "sobresalientes" y 327 como "buenos". Por otro lado, el programa de iniciación a la investigación de científicos jóvenes de Fondecyt se vió afectado este año por una considerable disminución de 26% en el número de proyectos financiados, lo cual repercutirá, entre otros, en la renovación de recursos humanos en las universidades.
Existe consenso respecto a la necesidad de aumentar la inversión en ciencia, tecnología e innovación (CTI), la cual debería sobrepasar en Chile el actual 0,7% del PIB. Sin embargo, los intentos han fracasado: Ricardo Lagos prometió alcanzar el 1,2% y Michele Bachelet el 1%. Asimismo, el anhelo de aumentar el número de científicos activos (hasta alcanzar los 60.000) también se ha visto frustrado. Los estudios indican que su número aumentó de 1342 en 1994 a 2250 el 2005.
Sorprende que los candidatos a la presidencia no hayan dado a conocer su pensamiento en torno a la institucionalidad que el país necesita para llevar a cabo su programa en CTI. El actual gobierno no cumplió con la promesa de elaborar un informe con consultas a las universidades y demás actores relevantes. No existen en Chile canales para que la comunidad científica participe en la toma de decisiones respecto al desarrollo de la ciencia. Si bien hemos insistido bastante en este punto, los esfuerzos desplegados por el Consejo de Sociedades Científicas en aras de generar una institucionalidad para la ciencia -con un rango similar al ministerial- no han tenido recepción por parte del gobierno, de CONICYT, ni del Consejo de Innovación.
Los candidatos a la presidencia debieran difundir prontamente sus principales lineamientos y compromisos en estas materias fundamentales para el desarrollo nacional.
Jorge Babul C
Presidente, Consejo de Sociedades Científicas de Chile. Chile.











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