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Revista de la Facultad de Medicina

versão impressa ISSN 0798-0469

RFM v.25 n.1 Caracas jan. 2002

 

SEMBLANZA PROFESORAL

Lic. Tibisay Poleo Zerpa.

 

Nació el Dr. Andrés Alfredo Gerardi Avellán, el 12 de septiembre de 1923, en la casa Nº 23 ubicada entre las esquinas Ánimas y Platanal de la Parroquia Candelaria. Poco tiempo después la familia se mudó a La Pastora. Entre Vicente, María, Lourdes y Andrés fue el primero de los hijos de Alfredo Gerardi y de María Avellán de Gerardi. Su infancia se desarrolló entre la Caracas de los techos rojos y la gama de verdes neblinados de un Ávila que conoció de punta a punta. Su casa a parte de estar situada a una cuadra del lugar donde fue atropellado el Dr. José Gregorio Hernández, tuvo entre sus características, producto de las construcciones en la época post-colonial, la comunicación de los patios internos. Eso le permitió entre otras cosas, crecer y criarse con visión de equipo, con los hijos de otras familias cercanas, entre las que se pueden mencionar: los Nazoa, los Sojo, los Michelena, los Toro y los Rísquez, entre otros. Como a todo muchacho inquieto, desde pequeño le gustó buscar nuevos horizontes y desarrollar diversas actividades, fue monaguillo, vendedor de estampitas y hasta portero del Teatro Nacional, entre otras.

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Figura 1: Dr. Andrés Alfredo Gerardi Avellán

Realizó su primaria en el Colegio La Salle y la secundaria entre el Liceo Aplicación y el Fermín Toro. Para aquella época aún no existían estudios universitarios de Bioanálisis en el país, tan sólo la influencia y el empeño de los hombres egresados de la Facultad de Medicina, cimentaron las bases de la Sanidad en Venezuela y con ello, la creación de laboratorios y de una Escuela para la formación de Oficiales de Sanidad y de Técnicos de Laboratorio, como punto de partida para la preparación de un personal que enfrentara las altas cifras de parasitosis de la población de entonces.

Su vocación de investigador en el campo del Bioanálisis, le llevó a formarse, primero como Técnico de Laboratorio; profesión que comenzó a ejercer en el Laboratorio del Hospital Psiquiátrico de Caracas, en el Instituto de Investigaciones Médicas "Luis Roche" y en el Laboratorio Médico Analítico, donde se desempeñó como Jefe del Laboratorio y Supervisor de la organización del mismo. Fue así como conoció a hombres de la ciencia para trabajar juntos y emprender investigaciones y proyectos en conjunto, como Francisco De Venanzi, Miguel Layrisse, Marcel Roche, J.L. Méndez Martínez, E. Coll García, Virgilio Bosch, entre otros.

Luego comienza a realizar sus estudios de Bioanálisis en la Universidad de los Andes y, paralelamente, hace trabajos de campo vinculados a la Iodización proteica en la sangre, de la región andina.

Su carrera académico-científica se fue conformando posteriormente, con la licenciatura en Bioanálisis, tanto en la Universidad de los Andes como en la Central de Venezuela, y con el doctorado en Ciencia Médicas, Mención Bioanálisis. Aparte de los años que estuvo estudiando Biología en la Facultad de Ciencias de la UCV y los cursos como el de Metabolismo de los Alimentos, el especial de Metodología de Isótopos radiactivos en la Universidad de Sao Pablo Brasil y el de Física Nuclear.

Deja el Dr. Andrés Gerardi en la Facultad de Medicina de la UCV, una hoja de servicios impecable. En 1960 comienza a ser preparador ad honorem o docente libre de la Cátedra de Uroanálisis en la Escuela de Bioanálisis. En 1962 ingresa a la nómina docente de la UCV, como Docente Instructor hasta que en el año de 1979 asciende a la categoría de Titular. Durante ese trayecto fue Jefe de la Cátedra de Bioquímica I; en 1972 con apenas 10 años como docente universitario comienza a suplir en oportunidades, al Director de la Escuela de Bioanálisis y luego desde 1975, ya siendo Director de la Escuela, al Decano de la Facultad. Se jubila en el año 1984 y se acoge a las normas de permanencia, para dedicarse a las labores de Asesor de la Coordinación General de la Facultad, y de Coordinador encargado por breves lapsos, hasta el 26 de agosto del 2001, fecha en que fallece.

Como enamorado de su carrera buscó Andrés Gerardi Avellán, formas de extender los estudios de Bioanálisis, así como también, de sembrar la inquietud por los mismos. En 1967 se le encarga de visitar la universidad del Zulia y estudiar las condiciones para la creación de una escuela de Bioanálisis allí, posteriormente fue el Coordinador del proyecto de la fundación de dicha escuela; en el año 70 es designado representante de la Facultad de Medicina de la UCV ante la Comisión planificadora de la Escuela de Bioanálisis de la Universidad de Carabobo; al mismo tiempo, ofrecía charlas en diversas instituciones, una de ellas fue "El Bioanálisis como Carrera" en el liceo "Fermin Toro".

Se hizo Gerardi Avellán acreedor de las máximas condecoraciones que otorga la Universidad Central de Venezuela: Orden "José María Vargas" en su 1era. Categoría y en Corbata; Orden "Francisco De Venanzi" y Orden "Universidad Central de Venezuela". Aparte de los reconocimientos que le llegaron a ofrecer diversas promociones de estudiantes, instituciones, cátedras, autoridades y empleados de la Facultad de Medicina.

Fue un universitario integral. Entusiasta asistente de los conciertos de música clásica ofrecidos en el Aula Magna o en la Sala de Conciertos, los fines de semana; defensor acérrimo del pabellón y de los signos ucevistas; además de su continua asistencia a foros ucevistas, conferencias, exposiciones, charlas, etc. Todo sin mencionar el valioso aporte informativo que ofrecía gustosamente y sin mezquindad alguna, a cual miembro que de su comunidad universitaria, se lo solicitase, ello con la amalgamada base de datos que no sólo de la Facultad de Medicina, ni de la Universidad Central de Venezuela, sino de Venezuela en general poseía.

Otra semilla dejada en su siembra personal, fue la fundación del Centro Investigaciones y Estudios Históricos y Humanísticos de la Facultad de Medicina, en donde al lado de su amigo y acompañante del día a día, Dr. Miguel González Guerra, Jefe de la Cátedra de Historia de la Medicina de la Escuela "Luis Razetti", lograron conformar una cohorte con los Drs. Rubén Quintero Monasterios, Juan José Puigbó, Julio Borges Iturriza, y la Dra. Goiz Eder Calvo, todos interesados en rescatar la historia de la Facultad de Medicina y sus personajes.

Supo mantener y atesorar en su tránsito por la vida Andrés Gerardi, conceptos muy claros y arraigados a su personalidad, acerca de las interrelaciones humanas sin distingos políticos, jerárquicos ni sociales. Así, la solidaridad, el compañerismo, la bondad, el buen ánimo, la comprensión, la humildad, la amistad y el respeto por la dignidad humana, le permitieron cosechar grandes vínculos afectivos entre familiares, amigos y compañeros de labores. Uno de ellos fue el establecido con su amigo el Dr. Alfonso Jacir, con quien aparte de haber compartido investigaciones y quehaceres científicos en innumerables momentos de la vida, compartieron también, la relación médico-paciente, hasta que finalmente aún en su lecho de muerte, dicho profesional le acompañó como su médico de cabecera.

Luego de su retiro, el Dr. Gerardi sorprendió a todos en su lugar de trabajo, con una hermosa y gran familia. Cinco hijos varones, la única hembra falleció en 1982 a los 24 años de edad, 11 nietos, sobrinos, cuñados, etc. Cada uno con algo del sello Gerardi como etiqueta y con el orgullo de ser parte de él. Entre todos una cabellera blanca relumbrante: Ligia Lucila García de Gerardi, su gran compañera, amiga, guardadora de sus secretos, colega y capitana del equipo. Se conocieron desde la adolescencia, se graduaron en la misma promoción de Licenciados en Bioanálisis de la UCV y se casaron para compartir mancomunada e ininterrumpidamente 50 años de sus vidas.

Como una de las primeras maneras de rendirle homenaje a su huella en la Facultad de Medicina, una placa ha comenzado a identificar al Anfiteatro del edificio del Decanato: ANDRÉS GERARDI: CIUDADANO Y UNIVERSITARIO EJEMPLAR.

En una de sus obras: La Escuela de Bioanálisis de la Universidad Central de Venezuela. Ensayo Histórico. Recuento y Recopilación, el Dr. Andrés Gerardi inicia la presentación con un párrafo que más que el signo introductorio de un trabajo académico, es un párrafo hecho metodología de vida, ofrecido en esta presentación como enseñanza de maestro: "La idea nace cualquier día o durante un desvelo. Y pensamos, si nos será posible hacer realidad la idea, y aún, si podremos llevarla a cabo. El tiempo transcurre, la idea persiste y se inicia el proyecto. Es necesario buscar, indagar, averiguar, encontrar a veces; pedir, solicitar, obtener. Es necesario buscar más todavía, urgar archivos, revisar, leer documentos hasta encontrar el que interesaba, y así pasan muchos días, l.095 y más; las ideas se han ido concatenando, y cumplida así la primera etapa: idea, búsqueda, recopilación. Ya se podía comenzar el próximo paso: dar cuerpo orgánico al proyecto y proceder a la ilación, estableciendo la articulación cronológica de los hechos y la secuencia de los acontecimientos. Pasamos luego a la transcripción de originales, corrección de estilo y distribución final; con lo cual se cumple otra etapa...".

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Figura 2: En la gráfica del año 1956, algunos miembros del Instituto de Investigaciones Médicas, de izq. a der.: (sentados) los Drs. Jorge Vera, Calcinai, Miguel Lairisse, Marcel Roche, Luis Roche, Francisco De Venanzi, Gabriel Chuchani y Luis Manuel Carbonell. (de pie) Abrahm Levi, Andrés Gerardi, José María Forero, Srta. Leo Escalona (Secretaria), María Enriqueta de Pérez Giménez, Gloria Mercader de Villegas, Srta. Luisa Huitro Vo (Secretaria) y Luis Peña.

 

Muchas son las anécdotas, bastantes los recuerdos, incontables los frutos de los pasos y las huellas, que en este recinto estudiantil va dejando una generación que amenaza cada día con extinguirse; de nosotros, los que quedamos, depende su perpetuación en el tiempo. Hasta luego Dr. Gerardi y... muchas gracias por su presencia.

Lic. Tibisay Poleo Zerpa.