SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.35 número2Y el África parió al hombre… índice de autoresíndice de assuntospesquisa de artigos
Home Pagelista alfabética de periódicos  

Serviços Personalizados

Journal

Artigo

Indicadores

Links relacionados

Compartilhar


Revista del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel

versão impressa ISSN 0798-0477

INHRR v.35 n.2 Caracas jul. 2004

 

Influenza: La pandemia del siglo XXI

1918-1919: Entre 20 y 40 millones de personas mueren en el mundo por gripe.

1957-1958: La gripe asiática deja como resultado 2 millones de muertes a nivel mundial.

1967-1968: 1 millón de fallecidos dejó la gripe de Hong Kong.

1997: En Hong Kong 18 personas infectadas con gripe aviar desarrollaron enfermedad respiratoria severa. Seis fallecieron.

2003-2004: Se reportan 130 personas, infectadas con gripe aviar, con enfermedad respiratoria severa en Hong Kong, Holanda, Vietnam, Tailandia y Camboya, de las cuales 35 fueron mortales.

2004: En Vietnam dos personas infectadas con influenza aviar ingresan al hospital con diarrea, convulsiones y coma. No hay evidencia de enfermedad respiratoria. Las dos personas fallecen.

En el año 412 a.c. Hipócrates describe ciertas enfermedades respiratorias similares a la gripe. En el siglo XVI se documentó la primera pandemia de estan enfermedad. El siglo 20 comenzó con la conocida pandemia de la gripe española, y no es sino hasta el año 1933 que se identifica el agente causal de dicha pandemia, INFLUENZA. Este es un virus de ARN perteneciente a la familia Orthomyxovirus, que se divide en tres tipos: A, B y C. Los tipos A y B son los responsables de las epidemias de enfermedad respiratoria, mientras que C es más leve, no causa epidemias y no tiene repercusión grave para la salud pública. Influenza A se divide en subtipos, determinados por los antígenos proteicos de superficie Hemaglutinina (HA) y Neuraminidasa (NA). Existen 16 tipos diferentes de HA y 9 de NA, y cada combinación es un subtipo diferente. El causante de la pandemia de 1918 fue identificado como Influenza A H1N1.

El virus Influenza tiene la capacidad de sufrir variaciones antigénicas que ocurren por dos vías: deriva antigénica o cambios menores (DRIFT), producto de la acumulación de mutaciones puntuales, y los cambios antigénicos mayores (SHIFT), cuando aparece una nueva HA o una combinación de nuevas HA y NA cuyo resultado es un nuevo subtipo. Si este nuevo virus tiene la capacidad de causar enfermedad en humanos, el potencial de propagarse de manera sostenida de persona a persona y los individuos carecen de anticuerpos contra el agente, podría ser el inicio de una pandemia de gripe.

Después de 1918 han ocurrido dos episodios pandémicos de gran relevancia. En 1957 la cepa Influenza A H2N2 reemplazó completamente a H1N1, y en 1968 este último lo sustituyó el subtipo A H3N2. En 1977 tiene lugar la llamada gripe rusa, que no dejó mayores pérdidas, en la que reaparece la forma H1N1. Por más de 20 años y hasta la fecha han co-circulado el virus de Influenza A H1N1, H3N2 e Influenza B. La cepa H2N2 no ha vuelto a aparecer.

Actualmente, 83 países participan en un sistema de Vigilancia Global de Influenza, fundado y coordinado por la Organización Mundial de la Salud, el cual se encarga de detectar la aparición de nuevos tipos y subtipos circulantes en el mundo. Esta información se utiliza para la formulación de las recomendaciones anuales para la selección de las cepas componentes de la vacuna. La red de vigilancia cuenta con la participación de cuatro centros colaboradores de la OMS (Atlanta, Londres, Melbourne y Tokio), que sirven como cetros de referencia y realizan el análisis molecular y antigénico de los virus provenientes de todo el mundo.

Hoy día, se están utilizando drogas antivirales que inhiben la replicación viral (amantadita y rimantadina), y drogas inhibidoras de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamavir) licenciadas en algunos países para el tratamiento y quimioprofilaxis de Influenza.

En 1997, se detectaron en Hong Kong 18 casos de humanos infectados por el virus de Influenza A H5N1, que presentaban enfermedad respiratoria severa. En 1999 y desde el 2003 hasta la fecha, se han reportado en el continente asiático casos de personas infectadas con los subtipos H9N2, H7N7 y H5N1. El virus Influenza A puede infectar varias especies como cerdos, aves, caballos, focas y ballenas. Las nuevas cepas que han infectado humanos los últimos años en Asia son virus aviarios, que se han transmitido directamente de aves a humanos. Estos episodios no han tenido mayor repercusión en la humanidad, debido a que estos subtipos no son eficientes propagándose de persona a persona, y los brotes que originaron la transmisión inter-especie fueron controlados con la matanza masiva de pollos de granjas y mercados. Dos de los últimos casos de infección humana por el virus aviar no han presentado ningún indicio de enfermedad respiratoria sino de encefalitis con muerte fulminante, hecho que resulta alarmante.

Tales hechos han generado una gran preocupación generalizada en la comunidad del sector salud por la posibilidad de que estos agentes aviarios muten, aumenten su patogenicidad en humanos, adquieran la propiedad de transmitirse de persona a persona y generen la pandemia de Influenza del siglo XXI. A pesar de que la cepa aviar es el foco de atención en la actualidad, cualquier otro subtipo nuevo que surja a partir de las cepas existentes puede ser el responsable de la pandemia.

Las pandemias de Influenza han dejado un exceso de morbilidad, mortalidad, perturbación social y pérdidas económicas a nivel mundial. La historia ha mostrado que los nuevos subtipos no aparecen a intervalos de tiempo definidos, así como tampoco se pueden predecir las características específicas del virus; ni cuan patógeno puede ser, ni los grupos de edades que afectará, etc. Durante una posible pandemia la expansión mundial del transporte y urbanización, así como los centros de concentración de personas (unidades educativas, guarderías, reclusorios militares) podrían acelerar la propagación del virus y por ende se reduce el tiempo disponible para preparar las intervenciones.

Dada las inquietudes crecientes del sector salud sobre la aparición de la próxima pandemia los países que forman parte de la red de vigilancia, entre ellos Venezuela, están trabajando en la elaboración de planes nacionales de preparación contra la pandemia, que incluyen: la vigilancia continua del virus, preparación para la vacunación masiva durante la pandemia, organización de sistemas de comunicación y educación eficiente, capacidad de respuesta a urgencias (servicios de salud, funerarios, sociales, etc.), el establecimiento de reservas de medicamentos antivirales, simulaciones y entrenamientos.

LIC. BLANCA GIRÓN

DRA. BEATRIZ CÁCERES

INHRR

1. Spickler, R (2004) Influenza. The Center for Food Security & Publics Health. Sept (13): 1–14.

2. Harper, S., Fukuda, K., Uyeli, T., Cox, N., Bridges, C (2004) Prevention and Control for Influenza. Morbidity and Mortality Weekly Report. May (53): 1-44.

3. Department of Communicable Disease Surveillance and Response (2004) WHO Consultation on priority public health interventions before and during an Influenza pandemic. Geneva, Switzerland.

4. www.cdc.gov/flu/avian/outbreaks/.