Revista del Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel
versión impresa ISSN 0798-0477
INHRR v.42 n.2 Caracas jul. 2011
Editorial
Las Enfermedades Transmitidas por Alimentos (ETA) se definen según la Guía VETA (Guía de Sistemas de Vigilancia de las Enfermedades Transmitidas por Alimentos y la Investigación de Brotes OPS-OMS) como Síndromes originados por la ingestión de alimentos y/o agua, que contengan agentes etiológicos en cantidades tales que afecten la salud del consumidor a nivel individual o grupos de población, es así que podemos decir que una enfermedad transmitida por los alimentos es ocasionada al consumir alimentos o bebidas contaminadas.
Según el CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Atlanta, USA) se han descrito más de 250 enfermedades transmitidas por los alimentos, la mayoría son infecciones, ocasionadas por diferentes bacterias, virus y/o parásitos, otras son envenenamientos, ocasionados por toxinas o productos químicos nocivos que han contaminado los alimentos, por ejemplo, hongos productores de toxinas. Estas enfermedades tienen muchos síntomas diferentes, por lo que no hay un síndrome que sea una enfermedad transmitida por los alimentos. Sin embargo, el microorganismo o toxina se introduce en el cuerpo a través del tracto gastrointestinal, y a menudo los primeros síntomas presentados son náusea, vómitos, calambres abdominales y diarrea.
Los microorganismos pueden propagarse de varias formas, por lo que no siempre sabemos que una enfermedad es transmitida por los alimentos. La distinción importa ya que las autoridades de Salud Pública necesitan conocer cómo se está propagando una determinada enfermedad para adoptar medidas apropiadas para detenerla. Por ejemplo, las infecciones causadas por Escherichia coli O157:H7, pueden propagarse a través de alimentos contaminados, a través de agua de beber contaminada, a través de agua recreacional contaminada o de un individuo (niño) a otro en una guardería. Dependiendo de cómo se ocasionó el caso, las medidas para detener que otros casos ocurran podrían oscilar entre retirar los alimentos contaminados de los mercados, agregar cloro a una piscina o mantener una guardería en cuarentena.
Las ETA representan un problema de salud a nivel mundial, sin embargo, tienen una gran sub-notificación. El estudio de las ETA por parte del laboratorio tiene como objetivo identificar el alimento responsable y el agente causal, así como detectar los factores que incidieron en la producción del brote, sin embargo, el éxito de la investigación depende de la aplicación previa del método epidemiológico, con el cual se llega a establecer ¿cuál es el alimento responsable?, demostrando estadísticamente la asociación entre el consumo de los alimentos y la aparición de la enfermedad, en tiempo, lugar y personas. De manera ideal, la hipótesis que se formula con el método epidemiológico debe ser comprobada con los resultados del análisis del laboratorio, si esto no es así el aporte que puede brindar el análisis aislado del alimento es limitado.
En Venezuela las ETA son enfermedades de obligatoria denuncia y su incidencia se informa en los Boletines Epidemio lógicos Semanales, que son un Resumen de la Situación Epidemiológica Nacional, en ésta publicación las ETA aparecen como parte de las Enfermedades de Notificación Obligatoria y se indica el número de brotes y los casos asociados de la semana correspondiente, la semana anterior y el acumulado del año en curso y el año anterior, se reportan cifras globales, sin discriminar por agente etiológico o alimentos responsables.
Desde el año 1989, el Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel, apoya a la Dirección de Higiene de los Alimentos y a la Dirección de Epidemiología y Análisis Estratégico, del Ministerio del Poder Popular para la Salud, mediante el análisis de muestras que proceden de todo el país y que se reciben por estar involucradas en incidentes de ETA. Este apoyo funciona a través de la Comisión de Estudios para las ETA, cuya función principal es la de Coordinar el estudio integral de las aguas y alimentos sospechosos de ocasionar incidentes de ETA, aplicando criterios epidemiológicos para su análisis y dando respuesta en el menor tiempo posible.
La Comisión de ETA está integrada por un representante de los Departamentos de Microbiología de Alimentos, Química de Alimentos, Contaminantes Químicos de Alimentos, Farmacología, Bacteriología, y la Unidad de Recepción de Muestras. El esfuerzo en conjunto de los diferentes profesionales que integran la Comisión, permite el análisis de las muestras con la finalidad de determinar el o los agentes etiológicos que pueden ser responsables de los brotes reportados, de forma que se contribuye a la vigilancia epidemiológica y el control sanitario.
División de Control de Alimentos Gerencia Sectorial de Registro y Control Instituto Nacional de Higiene Rafael Rangel











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